Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Monday, September 15, 2014

La Práctica de la Meditación




La práctica meditativa sugerida por el Budismo Mahayana, y en particular en el Tiantai / Tendai, se puede condensar en la aplicación de la calma y el discernimiento en todas las situaciones y circunstancias de la vida. 

Los verdaderos fines de la meditación son:

1 - La superación de la finitud y el acceso a la dimensión de la infinidad de la vida.

2 - Accesar a lo Absoluto - al Uno que se encuentra dentro de la diversidad y la calma que subyace por debajo de todo el movimiento.

3 - El desarrollo de la conciencia universal, al ver la inter-relación de todos con todo dentro del Universo; ser una luz en el mundo y promover la iluminación del mundo (la conciencia cósmica de la responsabilidad). 

El fin de la meditación no es, por tanto, proporcionar un tipo de psicoterapia o la relajación, sino deconstruir al sujeto (ego), para abrirlo al maravilloso, inquietante y misterio del mundo al que pertenece, y para que pueda ser amo de su destino y pueda narrar su propia historia.

a. Una mente en calma y centrada puede captar la realidad de la unidad de la vida y nosotros mismos (la verdad del vacío); 

b. La mente ordinaria, sin embargo, vive en el flujo de la vida, del dolor y del tiempo, misteriosa y violenta donde constantemente buscamos la comida y el sexo, donde reina el nacimiento y la muerte (la verdad de la existencia provicional); 

c· Por último, el claro discernimiento de la mente del Camino Medio, da la bienvenida al todo, donde lo inexpresable se revela y se encuentra con lo expresable, en el encuentro entre lo eterno y lo provisional (la verdad del Camino Medio). 

Esto nos invita a vivir en la única y verdadera realidad, que  es el momento presente (sin remordimientos, rencores, ni falsas esperanzas).

Más allá de la práctica formal, cada actividad y cada acción pueden convertirse en oportunidades para la práctica y la aplicación de la calma y la observación.