Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Shingi Hokke Shu - Escuela del Loto Reformada 新義法華宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


domingo, 30 de octubre de 2022

El Camino Budista: Practicando el Budismo en Sociedad - Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de Vimalakirti VI

Hoy, continuamos nuestro nuevo ciclo de lecturas para el beneficio de toda nuestra comunidad hispana. El texto central del mismo en este momento es el Sutra de Vimalakirti (Yuimakyo), donde se expone el ideal laico del practicante budista en medio de la sociedad. Este es un Sutra hermoso y sumamente importante, sobre todo en nuestros días, donde muchas veces no encontramos cómo podemos aplicar el Dharma efectivamente en nuestras vidas y en nuestro trato diario con la sociedad.

El Sutra de Vimalakirti posee tres enseñanzas importantes: (1) Todos los seres pueden practicar el Budismo en medio de la sociedad y de sus vidas mundanas. No es necesario abandonar el mundo y buscar la paz y la soledad, sino que el Budismo realmente fue revelado para nuestra práctica en comunidad y en sociedad. (2) Todos los seres pueden alcanzar el Despertar. No es necesario estar ordenado para ser un buen practicante budista. (3) Todos estamos intrínsecamente interconectados, y somos parte de una Unidad Fundamental. Esta es la no-dualidad absoluta, y podemos accesar esta Unidad y ser transformados por ella por medio de nuestra práctica budista.

En esta serie, presentaremos extractos del Sutra de Vimalakirti con una breve exégesis o comentario, basado en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y la escuela Tendai, con énfasis en cómo el mismo ilumina nuestra práctica y nuestras vidas. Espero que el mismo sea para el beneficio de toda la comunidad budista hispana y de todos los seres sintientes.

Capítulo 6 - La Liberación

En el capítulo anterior, vimos lo que es un verdadero Bodhisattva, un real budista, que es quien realiza el trabajo del Bodhisattva - la labor del Buda - en el mundo. Un verdadero budista no le da la espalda al mundo, como lo hizo Shariputra, dado a que el mundo no es como él desea que fuera, ni porque no se adapta a sus estándares de lo que es correcto y bueno. Una persona iluminada ve el mundo tal y como es. Es por eso que Vimalakirti está enfermo, al igual que el mundo y todos sus seres están enfermos. Esta es la importancia del Bodhicitta, el Deseo de Alcanzar el Despertar por el Bien de Todos los Seres Sintientes, ya que es el primer paso en nuestra transformación espiritual como Bodhisattvas. Es la voluntad de enfrentar todos los problemas y viscicitudes del mundo y no permitirnos ser vencidos, y dedicar nuestras vidas al Despertar propio y de todos los seres sintientes. Así es como el Bodhisattva, lejos de desear ilusoriamente abandonar el mundo y entrar en la Ciudad Fantasma del Nirvana, entra en los mundos voluntariamente para transformarlos en una Tierra Pura. Esto comienza con uno mismo, luego nuestro hogar, nuestra comunidad, y poco a poco, logramos una transformación total del planeta.

En el comienzo de este capítulo, Shariputra, al llegar a la casa de Vimalakirti, se da cuenta de que no hay sillas donde sentarse, y se pregunta para sí mismo, ¿dónde nosotroa y los Bodhisattvas nos vamos a sentar? Vimalakirti, leyendo la mente de Shariputra, le pregunta: ¿Vienes por el Dharma o por una silla? Esto es interesante, pues la pregunta va más allá de la necesidad aparente de un asiento para descanzar. La verdadera raíz de la pregunta es una continuación del tema del capítulo anterior: ¿Venimos al Budismo a aprender sobre la Verdadera Naturaleza de la Realidad, del mundo y de nosotros mismos, o a aprobar y validar nuestras opiniones y creencias personales? Es por eso que el título de este capítulo es "La Liberación", pues apunta a la liberación de nuestros patrones limitantes y nuestras ideas erróneas del Verdadero Dharma, de la Realidad, del mundo y todo lo que creemos, incluso, del Budismo mismo.

Al embarcarnos en un sincero estudio del Dharma, debemos de dejar nuestras ideas y conocimientos erróneos del Budismo, del mundo y de nosotros mismos atrás; debemos aprender a desaprender. El Budismo ha sido mal transmitido en Occidente, y en especial, en Hispano y Latinoamérica, dado a la proliferación de información errónea por el New Age y "maestros" que han torcido sus enseñanzas para acomodarlas a sus opiniones e intereses personales. Esto, atado a la escaza información sobre el tema en español, han hecho que los errores y malentendidos profliferen. Ante la tortura de lo que es una de las más grandes expresiones religiosas de la humanidad no puedo más que lamentar. La posición del Budismo ante interrogantes importantes sobre la vida, la muerte y sus enseñanzas han sido igualmente mal explicadas, causando confusión y perpetuando la condición de ignorancia que permea el Mundo Saha. Es por eso que lo más importante antes de desarrollar una comprensión - y contestar preguntas en foros en internet - es buscar las fuentes primarias - los Sutras predicados por el Buda, y seguir a una persona con un linaje y una formación fidedigna - y comprender dónde, cuándo, para quién y por qué fueron predicados. Ahí radica la importancia de la enseñanza del Sutra del Loto y la hermenéutica desarrollada por Chih-i en China; su comprensión es indispensable.

La Tradición del Loto, fundada por el Buda Eterno y rescatada por el Gran Maestro Chih-i y la escuela Tendai, nos revelan que el Buda adaptó sus enseñanzas para llevar a sus oyentes a una comprensión gradual de las mismas y poder revelar la totalidad de su Iluminación. Los Suttas Hinayana (Theravada) fueron expuestos para los seres de capacidades menores, para ayudarlos a eliminar sus apegos y purificar sus mentes, y llevarlos gradualmente a travéz de la comprensión de la Vacuidad (Sunyata) al Mahayana y a sus enseñanzas máximas en el Sutra del Loto y el Sutra del Parinirvana. Esto será tocado brevemente en los próximos capítulos. Por ello ha sido mi misión el traducir los Sutras Mahayana y revelar sus enseñanzas en español. No obstante, mientras más profundo los delirios, más difícil es aceptar la medicina. Aún hay quienes se aferran a sus nociones erróneas "de lo que es y cree el Budismo" defendiendo fascistamente sus opiniones contra aquellos que iluminan la verdad. Lamentablemente tomará años el aclarar todos los malentendidos; afortunadamente, como nos muestra Vimalakirti mismo en este Sutra, es posible hacerlo. Al acercarnos al Verdadero Dharma, debemos de abrir nuestras mentes y corazones y permitirnos ser transformados por la Energía de Luz y Vida del Buda Eterno, pues su voluntad e intención - su Cuerpo espiritual - se encuentra en su Dharma.

Luego de amonestar a Shariputra, Vimalakirti se dirige al Bodhisattva Manjushri y le pregunta: de los infinitos universos y mundos que has visitado, ¿cuál tiene los mejores tronos de leones por asientos? A esta pregunta, Mansjushri le responde:

"'Noble señor, si uno cruza las Tierras del Buda hacia el Este, que son más numerosas que todos los granos de arena de los treinta y dos ríos Ganges, descubrirá un universo llamado Merudhvaja. Allí mora un Tathagata llamado Merupradiparaja. Su cuerpo mide ochenta y cuatrocientas mil leguas de altura, y la altura de su trono es de sesenta y ochocientas mil leguas. Los Bodhisattvas allí tienen cuarenta y doscientas mil leguas de altura y sus propios tronos son de tres cuatrocientas mil leguas de altura. Noble señor, los tronos más hermosos y soberbios existen en ese universo Merudhvaja, que es la Tierra Pura del Tathagata Merupradiparaja'.

"En ese momento, Vimalakirti, habiéndose concentrado en sí mismo, realizó una hazaña milagrosa tal que el Señor Tathagata Merupradiparaja, en el universo Merudhvaja, envió a este universo treinta doscientos mil tronos. Estos tronos eran tan altos, espaciosos y hermosos que los Bodhisattvas, grandes discípulos, Shakras, Brahmas, Lokapalas y otros dioses nunca antes habían visto algo así. Los tronos descendieron del cielo y se posaron en la casa de Vimalakirti. Los tres mil doscientos mil tronos se dispusieron sin amontonarse y la casa pareció agrandarse en consecuencia. La gran ciudad de Vaisali no se oscureció; tampoco la tierra de Jambudvipa, ni el mundo de los cuatro continentes. Todo lo demás apareció tal como era antes"

Estos sucesos maravillosos que leemos en los Sutras son claves - llaves - que nos tratan de comunicar importantes enseñanzas. A veces, las enseñanzas budistas y las vidas y obras de los Budas y Bodhisattvas parecen imposibles, muy perfectas, como para nosotros poder emularlas. Pero todo esto se debe a nuestras propias limitaciones mentales. Todos poseemos la capacidad de alcanza el Despertar y ser un Bodhisattva. Todos poseemos la Naturaleza Búdica y somos uno con el Buda Eterno, somo que no lo recordamos; estamos dormidos y necesitamos Despertar. La práctica budista nos permite abrir poco a poco los ojos y ver la Verdadera Naturaleza de la Realidad. Es por eso que los Bodhisattvas presentes pudieron sentarse sin nungún problema en los tronos - es decir, pudieron aceptar las enseñanzas y transformar sus vidas, como nos muestra a continuación el Sutra.

"Entonces, aquellos Bodhisattvas que habían alcanzado los superconocimientos transformaron sus cuerpos a una altura de cuarenta y doscientas mil leguas y se sentaron en los tronos. Pero los Bodhisattvas principiantes no pudieron transformarse para sentarse en los tronos. Entonces, Vimalakirti enseñó a estos Bodhisattvas principiantes una enseñanza que les permitió alcanzar los cinco superconocimientos y, habiéndolos alcanzado, transformaron sus cuerpos a una altura de cuarenta y doscientas mil leguas y se sentaron en los tronos. Pero aun así los grandes discípulos no pudieron sentarse en los tronos."

A veces, lo único que necesitamos para Despertar es la enseñanza y la práctica correcta. Todos somos diferentes. Todos poseemos un karma, un pasado, y una serie de experiencias únicas que nos hacen nosotros; que forman nuestro ser finito y falso, pero aunque le llamo "ser finito y falso", no deja de ser real en el sentido convencional, y no podemos ignorarlo, sino abordarlo adecuadamente. Es por eso que existen 84,000 enseñanzas y prácticas budistas predicadas por el Buda para ayudarnos a alcanzar el Despertar. En el Budismo, estos son los medios hábiles. Esto requiere que nos adheramos al Budismo de la forma correcta, siendo parte de una Sangha y guiados por un maestro. El maestro o monje ordenado nos guia a través de nuestro Camino y nos enseña el Verdadero Dharma, y nos prescribe la práctica adecuada y nos ayuda a realizarla correctamente, permitiéndonos no caer en las trampas de nuestro ego, como Shariputra hace a cotinuación en el capítulo.

"Vimalakirti le dijo al venerable Sariputra: 'Sariputra, tome asiento en un trono'. Shariputra respondió: 'Buen señor, los tronos son demasiado grandes y demasiado altos, y no puedo sentarme en ellos'."

Estos somos todos y cada uno de nosotros. Llegamos al Budismo pero solo le aprendemos y lo interpretamos de acuerdo con el crisol de nuestros lentes, en vez de aceptar el Verdadero Dharma tal cual es. Para aprender correctamente el Dharma, debemos de dejar todo lo que creemos que sabemos de Budismo a un lado. Esto es precisamente lo que Vimalakirti le dice en clave a Shariputra y los dsicípulos o Arhats avazados, que les permite finalmente ver la Verdadera Enseñanza, cuando le dice a Shariputra, que se incline - deje a un lado su ego y sus nociones erróneas - ante el Tathagata Merupradiparaja - el Verdadero Dharma - y así podrá tomar asiento. Cuando lo hacen, por fin se pueden sentar en los tronos. En fin, cuando nos permitimos abrir en mente y corazón al Dharma, podemos lograr lo imposible. Vimalakirti le dice a Shariputra:

"'Shariputra, para los Tathagatas y los Bodhisattvas, existe una liberación llamada 'Inconcebible'. El Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible puede poner al rey de las montañas, Sumeru, que es tan alto, tan grande, tan noble y tan vasto, en una semilla de mostaza y puede realizar esta hazaña sin agrandar la semilla de mostaza y sin encoger. Monte Sumeru Y las deidades de la asamblea de los cuatro Maharajas y de los cielos Trayastrimsa ni siquiera saben dónde están. Solo aquellos seres que están destinados a ser disciplinados por milagros ven y entienden la puesta del rey de las montañas, Sumeru, en la semilla de mostaza. Eso, Shariputra, es una entrada al dominio de la inconcebible liberación de los Bodhisattvas.

"'Además, Shariputra, el Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible puede verter en un solo poro de su piel todas las aguas de los cuatro grandes océanos, sin dañar a los animales acuáticos como peces, tortugas, cocodrilos, ranas y otros. criaturas, y sin que los nagas, yaksas, gandharvas y asuras siquiera se den cuenta de dónde están. Y toda la operación es visible sin ningún daño o perturbación para ninguno de esos seres vivos.

"'Tal Bodhisattva puede tomar con su mano derecha este universo galáctico de mil millones de mundos como si fuera un torno de alfarero y, girándolo, lanzarlo más allá de los universos tan numerosos como las arenas del Ganges, sin que los seres vivos en él lo sepan. su movimiento o su origen, y puede tomarlo y ponerlo en su lugar, sin que los seres vivos sospechen su ir y venir, y sin embargo toda la operación es visible'."

El Dharma es el regalo más grande, amosoro y compasivo que hemos recibido del Alma del Universo, del Buda Eterno, pues nos muestra nuestro origen, nuestra misión y nuestro destino, así como todas las Leyes Universales necesarias para poder navegar por el océano del a vida y vivir vidas plenas, llenas de paz y felicidad. El mismo nos revela que no solo somos sacos de carne y hueso, movidos por el karma, destinados a una vida llena de sufrimiento, sino que somos manifestaciones de la Vida Eterna - que somos uno con el Buda, somos uno con el Cosmos y contenemos en nosotros el Universo - y que, con la enseñanza correcta, podemos transformar nuestras vidas, transformar el Sufrimiento, la Impermanencia, el No-Ser y la Impureza en Felicidad, Eternidad, Verdadero Ser y Pureza, y ser agentes positivos en el mundo. Este es el poder del Verdadero Dharma. El Sutra del Loto nos dice que esto no solo es una posibilidad, sino que es nuestro destino, aunque cada uno de nosotros llegue al mismo a si debido tiempo. Esto lo meciona Vimalakirti en este Sutra cuando dice:

"'Además, Shariputra, hay seres que se disciplinan después de un período inmenso de evolución, y también hay seres que se disciplinan después de un período corto de evolución. El Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible, en aras de disciplinar a los que viven seres que son disciplinados a través de inconmensurables períodos de evolución, puede hacer que el paso de una semana parezca el paso de un eón, y él puede hacer que el paso de un eón parezca el paso de una semana para aquellos que son disciplinados durante un corto período Los seres vivientes que son disciplinados a través de un período inconmensurable de evolución en realidad perciben una semana como el paso de un eón, y aquellos disciplinados por un período corto de evolución en realidad perciben un eón como el paso de una semana.

"'Así, un Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible puede manifestar todos los esplendores de las virtudes de todas las Tierras Puras del Buda dentro de una sola Tierra Pura. Asimismo, puede colocar a todos los seres vivos en la palma de su mano derecha y puede mostrar con la velocidad sobrenatural del pensamiento todas las Tierras Puras sin salir nunca de su propia Tierra Pura, puede mostrar en un solo poro todas las ofrendas que se han ofrecido a todos los Budas de las diez direcciones, y los orbes de todos los soles, lunas y estrellas de las diez direcciones. Puede inhalar todos los huracanes de las atmósferas de viento cósmico de las diez direcciones en su boca sin dañar su propio cuerpo y sin dejar que los bosques y las hierbas de los campos del Buda sean aplastados. Puede tomar todas las masas de fuego de todas las supernovas que finalmente consumen todos los universos de todos los campos del Buda en su estómago sin interferir con sus funciones.Habiendo cruzado campos del Buda tan numerosos como las arenas del Ganges hacia abajo y habiendo tomado una Tierra Pura, puede elevarse a través de campos del Buda tan numerosos como las arenas del Ganges y colocarlo en lo alto, tal como un hombre fuerte puede recoger una hoja de azufaifo en la punta de una aguja.

"'Así, un Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible puede transformar mágicamente a cualquier tipo de ser vivo en un monarca universal, un Lokapala, un Shakra, un Brahma, un discípulo, un sabio solitario, un Bodhisattva, e incluso en un Buda. El Bodhisattva puede transformar milagrosamente todos los gritos y ruidos, superiores, mediocres e inferiores, de todos los seres vivos de las diez direcciones, en la voz del Buda, con las palabras del Buda, el Dharma y la Sangha...Shariputra, le he mostrado sólo una pequeña parte de la entrada en el dominio del Bodhisattva que vive en la liberación inconcebible. Shariputra, para explicarle la enseñanza de la entrada completa en el dominio del Bodhisattva que vive en la inconcebible liberación requeriría más de un eón, e incluso más que eso'."

En estas líneas, Vimalakirti trata de mostrarnos nuestro verdadero poder si manifestamos nuestra Naturaleza Búdica en el mundo. Dado a que el Cosmos y todos sus seres son solo Uno, son manifestaciones de la misma Energía de Vida de la cual emana y que anima todo en el Universo, ¿cómo podemos darle la espalda y buscar abandonarlo, o solo perseguir nuestra propa salvación o Nirvana? Este es el pecado de los seguidores del Hinayana o Theravada, y de muchos seguidores falsos del Mahayana. El Despertar es el despertar de la Oscuridad de nuestra Ignorancia a la Verdadera Naturaleza de la Realidad, la cual incluye todo y a todos; no deja nada fuera. ¿Si la Verdadera Naturaleza de la Realidad no abarca e incluye todo, no la hace parcial e incompleta? En los próximos capítulos continuaremos expandiendo sobre esto. 

lunes, 10 de octubre de 2022

El Camino Budista: Practicando el Budismo en Sociedad - Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de Vimalakirti v

 Hoy, continuamos nuestro nuevo ciclo de lecturas para el beneficio de toda nuestra comunidad hispana. El texto central del mismo en este momento es el Sutra de Vimalakirti (Yuimakyo), donde se expone el ideal laico del practicante budista en medio de la sociedad. Este es un Sutra hermoso y sumamente importante, sobre todo en nuestros días, donde muchas veces no encontramos cómo podemos aplicar el Dharma efectivamente en nuestras vidas y en nuestro trato diario con la sociedad. 

El Sutra de Vimalakirti posee tres enseñanzas importantes: (1) Todos los seres pueden practicar el Budismo en medio de la sociedad y de sus vidas mundanas. No es necesario abandonar el mundo y buscar la paz y la soledad, sino que el Budismo realmente fue revelado para nuestra práctica en comunidad y en sociedad. (2) Todos los seres pueden alcanzar el Despertar. No es necesario estar ordenado para ser un buen practicante budista. (3) Todos estamos intrínsecamente interconectados, y somos parte de una Unidad Fundamental. Esta es la no-dualidad absoluta, y podemos accesar esta Unidad y ser transformados por ella por medio de nuestra práctica budista.

En esta serie, presentaremos extractos del Sutra de Vimalakirti con una breve exégesis o comentario, basado en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y la escuela Tendai, con énfasis en cómo el mismo ilumina nuestra práctica y nuestras vidas. Espero que el mismo sea para el beneficio de toda la comunidad budista hispana y de todos los seres sintientes.

Capítulo 5: La Visita

En los capítulos anteriores, vimos cómo tanto los discípulos como los Bodhisattvas, ambos practicantes avanzados del Buda, se mostraban renuentes a visitar a Vimalakirti, ya que éste les había señalado sus faltas de entendimiento sobre el Verdadero Dharma y sus fallas morales. Ser budistas no es abandonar el mundo y sus placeres y ponerse ropas budistas, sino abandonar nuestras visiones erróneas del mundo y de nosotros mismos  y ponerlos las virtudes naturales que surgen como resultado de conectar con nuestra Naturaleza Búdica. No es ver el mundo como un lugar lleno de sufrimiento, impermanencia, impureza, y seres ilusiorios falsos (aunque todo esto es parcialmente cierto), sino tratar de trascender las barreras ilusorias de nuestros deseos, pasiones y mal karma y ver el mundo como un donde también existe la posibilidad de la felicidad, donde podemos accesar la eternidad que subyace debajo de toda la dualidad y el movimiento del tiempo, y podemos accesar el Corazón de la Existencia que también yace dentro de nosotros, y abandonar nuestro ego - nuestro ser finito y falso, así como el de todos los demás seres - y ver nuestra Unidad Fundamental para poder así manifestar nuestro Verdadero Ser, y actuar con sabiduría y compasión en el mundo. Es poder revelar esas cualidades iluminadas que existen innatamente dentro de nosotros y poder encarnarlas en nuestra vida y ser Bodhisattvas en el mundo. Esto es lo que difeencia a Vimalakirti de los discípulos e incluso de algunos Bodhisattvas. Esto requiere una gran sabiduría. Es por eso que, tras la renuencia de los discípulos y Bodhisattvas, el Buda le pide a Manjushri (Monju), el Bodhisattva de la Sabiduría, que vaya a donde Vimalakirti para inquirir sobre su estado de salud. Sin embargo, Manjushri, antes de partir, le dice al Buda:

"Señor, es difícil estar en presencia de Vimalakirti. Él está dotado de una elocuencia maravillosa con respecto al Dharma. Es extremadamente hábil en expresiones completas y en la reconciliación de dicotomías. Su elocuencia es inexorable y nadie puede resistir su imperturbable intelecto. Realiza todas las actividades de los Bodhisattvas. Penetra todos los misterios secretos de los Bodhisattvas y los Budas. Es hábil en civilizar todas las moradas de los demonios. Juega con los grandes superconocimientos. Es consumado en sabiduría y técnica liberadora. Ha alcanzado la suprema excelencia de la esfera indivisible y no dual del Reino Ultimo. Es experto en enseñar el Dharma con sus infinitas modalidades dentro del Absoluto. Él es experto en otorgar medios de logro de acuerdo con las facultades espirituales de todos. Ha integrado a fondo su realización con habilidad en los medios hábiles, ha alcanzado la decisión con respecto a un todas las preguntas. Así, aunque no pueda ser resistido por alguien de mis débiles defensas, aun así, sostenido por la gracia del Buda, iré a él y conversaré con él lo mejor que pueda".

Entonces, en esa asamblea, los Bodhisattvas, los grandes discípulos, los dioses y divinidades y todos los presentes se emocionaron ante esta gran oportunidad de ver a dos titanes hablar sobre el Dharma Eterno del Buda, y pensaron: "Seguramente las conversaciones del joven príncipe Manjusri y ese buen hombre resultarán en un profunda enseñanza del Dharma". Y de hecho, así es. Es gracias a estos sucesos que tenemos uno de los Sutras o sermones del Buda más interesantes y aptos para nuestra vida como budistas en la sociedad. Así, todos los presentes siguieron al Bodhisattva Manjushri para escuchar el Dharma, llegando todos juntos - miles - a Vaisali. 

En muchos sentidos, la salidad de Manjushri del Jardín al a ciudad representa el abandono de nuestra comodidad y de lo que pensamos que es la verdad en búsqueda de la Verdad. Es abandonar el deleite del Nirvana del cojín dem editación para realizar la labor del Buda en el mundo. Es ser como el Sol, e iluminar la oscuridad, tanto en nosotros como en la sociedad. Es poner la sabiduría y la compasión de la potencialidad y la teoría en práctica. Como los discípulos, no podemos esconder la realidad con una sola mano; no podemos tratar de sentirnos satisfechos y bañarnos solo en nuestros logros percibidos, sino que debemos vernos a nosotros y al mundo como realmente somos. Debemos de ser como Vimalakirti, quien no tiene miedo en ver sus fallas, sus limitaciones, la oscuridad dentro de sí mismo y del mundo y transformalo. De lo contrario, solo padeceremos de una enfermedad igualmente peligrosa que la mundaneidad banal - el materialismo espiritual.

Vimalakirti se encontraba en su casa, rodeado de sus sirvientes, cuando percibió que se acercaban un gran números de Bodhisattvas y discípulos y seres a su casa, enviados por el Buda, y le dijo a sus sirvientes que prepararan la misma para recibirlos. Ahora, esta casa, por afluente y rica que fuera, no era lo suficientemente grande como para poder alojar a miles de Bodhisattvas y discípulos del Buda, por lo que Vimalakirti, utilizando sus poderes espirituales, hizo que todo el interior de su morada se transformara en la Vacuidad. 

Al ver al príncipe de la Sabiduría acercarse con miles de devotos, Vimalakirti recibió a Manjushri diciendo:

"¡Manjushri! ¡Bienvenido, Manjushri! ¡Eres muy bienvenido! Ahí estás, sin venir. Apareces, sin ver. Te escuchan, sin escuchar". 

Manjusri se inclinó con sus manos juntas ante Vimalakirti y le dijo: "Amo de casa, es como usted dice. Quien viene, finalmente no viene. Quien va, finalmente no va. ¿Por qué? Quien viene, no se sabe que viene. Quien va, no se sabe que vaya. Quien aparece, finalmente no va. ser visto. 

"Buen señor, ¿es tolerable su condición? ¿Es vivible? ¿No están alterados sus elementos físicos? ¿Está disminuyendo su enfermedad? ¿No está aumentando? la angustia es ligera, si eres cuidado, fuerte, tranquilo, sin reproches, y si vives en contacto con la felicidad suprema. 

"Amo de casa, ¿de dónde vino esta enfermedad tuya? ¿Cuánto tiempo continuará? ¿Cómo se mantiene? ¿Cómo se puede aliviar?"

Estas preguntas parecen simples, pero entre maestros del Dharma, las palabras esconden infinitos significados y enseñanzas. Vimalakirti era un Gran Bodhisattva avanzado, quien apareció en este mundo durante el tiempo del Buda para mostrarles a todos cómo podemos vivir verdaderamente como budistas. Por ello, su enfermedad no era física, sino que era espiritual. Es la misma enfermedad que padecemos todos los que venimos a este mundo de la dualidad, experimentando el sufrimiento, siguiendo ciegamente nuestros deseos y creamos mal karma. Es la enfermedad de no poder experimentar la Verdadera Naturaleza del mundo, la Unidad, así como de solo creer que somos nuestro  ser finito y falso y no nuestro Verdadero Ser. Es no saber que tenemos una joya escondida en nuestros abrigos y mendigar y sufrir en vida, pasando innumerables trbulaciones, sin poder recordad nuestro Verdadero Hogar, donde nos espera nuestro Padre Espiritual, el Buda. Es por eso que, ante la aparente pregunta común de Manjushri, Vimalakirti responde:

"Manjushri, mi enfermedad proviene de la ignorancia y la sed de existencia y durará tanto como las enfermedades de todos los seres vivos. Si todos los seres vivos estuvieran libres de enfermedades, yo tampoco estaría enfermo. ¿Por qué? Manjusri, para el Bodhisattva, el mundo consiste solo de seres vivos, y la enfermedad es inherente a vivir en el mundo. Si todos los seres vivos estuvieran libres de enfermedades, el Bodhisattva también estaría libre de enfermedades. Por ejemplo, Manjushri, cuando el único hijo de un comerciante está enfermo, ambos padres se enferman a causa de la enfermedad de su hijo. Y los padres sufrirán mientras ese único hijo no se recupere de su enfermedad. Así mismo, Manjushri, el Bodhisattva ama a todos los seres vivos como si cada uno fuera su único hijo. Se enferma cuando ellos están enfermos y se cura cuando ellos se curan. Tú me preguntas, Manjushri, de dónde viene mi enfermedad; las enfermedades de los Bodhisattvas surgen de la gran compasión".

No hay forma de poder explicar el verdadero significado del Budismo de la misma manera en la que Vimalakirti magistralmente lo expuso en este pequeño párrafo. En tan solo unas líneas, Vimalakirti nos resume el principio, el medio y el fin del Budismo. Veamos.

Como seres sintientes, finitos e imperfectos, experimentamos el mundo como un lugar lleno de dualidad, sufrimiento, impermanencia e impureza. Desde que nacemos hasta que morimos, tenemos que pasar por miles de viscicitudes, ya que nos enfermamos, envejecemos y morimos, y por encima de esto, las cosas nunca sales como deseamos, nuestros deseos no cesan, y nuestras pasiones solo nos traen miseria. De igual forma, nuestros seres queridos igualmente enferman, envejecen y mueren, y paan por innumerables problemas igual que nosotros, y aparentemente podemos hacer poco o nada para ayudarles. Por más que hemos tratado por miles de años, no podemos erradicar estos problemas del mundo, y los mismos no tienen fin. ¿Es para esto que hemos venido al mundo? 

El Budismo nos dice que esta forma de ver la vida proviene de nuestras ideas arróneas del mundo y de nosotros mismos. Todo esto proviene de nuestra Ignorancia Fundamental a la Verdadera Naturaleza de la Realidad. No venimos al mundo sabiendo, sino como tabulas rasas. Dado a que no sabemos nada, ignorantes, solo perseguimos nuestros deseos y pasiones en un intento de sentirnos felices y de escapar de los problemas existenciales que nuestro silencio nos presenta, así como de todos nuestros problemas. Al satisfacer nuestros deseos, solo vemos que surgen otros, y otros, y otros, y nunca estamos satisfechos. Ese vacío existencial sigue presente, latente, como un hoyo negro que amenaza con extinguir nuestra existencia, y nos rebelamos, nos hartamos, y solo vivimos para continuar expandiendo nuestros límites de experiencia, lo que nos lleva a tomar decisiones que, lejos de ayuarnos, solo empeoran nuestra situación. Así, continuamos creando mal karma y vagamos por eones, por vidas, dando vueltas en la Rueda del Samsara, la Existencia Cíclica, sumiendo al mundo cada vez más en la oscuridad. Pero esto es solo el producto de nuestra Ignorancia en la Noche de la Somnoliencia.

El Cosmos en el Budismo no es algo frío, mecánico y distante, al azar, sino que es la materialización de la Consciencia, y la Consciencia, como el universo, se encuentra siempre en expansión y evolución. Por ello, el Alma del Cosmos - la Consciencia - se personaliza y manifiesta a sus criaturas en la forma de Budas, los Despiertos, y les revela a los seres las Leyes Universales, el Dharma, para que puedan aliviar su sufrimiento, reconocer su Unidad detrás de la dualidad, y actuar conforme a ella en el mundo, para que puedan transformar el mismo en una Tierra Pura, donde puedan experimentar la Felicidad aún en medio del sufrimiento, la Eternidad dentro de la impermanencia, reconozcan que todo es uno y Puro, y puedan manifestar su Verdadero Ser, y actuar con sabiduría y compasión en el mundo. 

El verdadero Bodhsattva no cierra los ojos ante la oscuridad; no niega el sufrimiento y el mal que aqueja el mundo, buscando abandonarlo - egoístamente - como un niño pequeño que se enoja porque las cosas no son como quisiera, y comienza a darle la espalda a todos. Este es el pecado del Hinayana. Un verdadero Bodhisattva abraza la oscuridad (el sufrimiento y lo malo) tanto como la luz (la felicidad y lo bueno), y busca transformar la oscuridad y la ignorancia en luz y sabiduría. Cuando comulgamos con el Buda Eterno, el Alma del Cosmos, podemos ver que nosotros, así como todos los seres, somos uno y lo mismo; una gran familia. Cuando descubrimos y realizamos esta verdad, actuamos como hermanos y no abandonamos a los demás. Al igual que el Buda, nuestro Padre Espiritual, velamos por el bienestar de todos los seres sintientes. Este es el despertar del Bodhicitta. Es cuando nacemos de nuevo como budistas, como Bodhisattvas, y colocamos ese sentimiento y deseo en el centro de nuestra vida y existencia. El resto de nuestro trabajo es ver cómo mejor podemos lograr este objetivo, por imperfecto que seamos nosotros y nuestros esfuerzos. 

Luego de esto, Manjushri le pregunta a Vimalakirti:

"'Jefe de familia, ¿cómo debería un Bodhisattva consolar a otro Bodhisattva que está enfermo?'

"Vimalakirti contestó: 'Debe decirle que el cuerpo es impermanente, pero no debe exhortarlo a la renuncia o al asco. Debe decirle que el cuerpo es miserable, pero no debe alentarlo a encontrar consuelo en la liberación; que el cuerpo es desinteresado, pero que los seres vivos deben desarrollarse; que el cuerpo esté en paz, pero no para buscar ninguna calma definitiva. Debe instarlo a confesar sus malas acciones, pero no por el bien de la absolución. Debe alentar su empatía por todos los seres vivos a causa de su propia enfermedad, su recuerdo del sufrimiento experimentado desde tiempos inmemoriales y su conciencia de trabajar por el bienestar de los seres vivos. Debe alentarlo a no afligirse, sino a manifestar las raíces de la virtud, a mantener la pureza primordial y la falta de avidez, y así esforzarse siempre por convertirse en el rey de los sanadores, que puede curar todas las enfermedades. Así debería un Bodhisattva consolar a un Bodhisattva enfermo, de tal manera que lo haga feliz'."

En otras palabras, debemos de interpretar el Buddha Dharma completo de acuerdo con las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y del Nirvana; de acuerdo con el Verdadero Dharma Eterno. No podemos seguir interpretando el Budismo, el Buddha Dharma, de acuerdo con las enseñanzas primitivas, predicadas por el Buda como medio hábil para permitirle a sus discípulos ver la oscuridad del mundo y su sufrimiento; para abandonar sus apegos a sus cuerpos y sus ideas erróneas del mundo y de sí mismos. Sino que debemos de ver estas enseñanzas como lo que fueron: medios hábiles; enseñsanzas incompletas e imperfectas - preparativas - con un fin específico: poder prepararlos para su Verdadero Dharma Eterno - la Verdad. Sin embargo, las mismas pueden ser usadas como medios hábiles - como antídotos, medicinas - para poder ayudar a seres que se encunetran en las mismas circuntancias que las que se encontraban los discípulos del Buda al momento de predicarlas. Esto fue tocado en "La Llave del Sutra del Loto: Un Comentario Universal" (Hikari Publishing, 2017), así como "El Buda es Vida Eterna: Las Enseñanzas del Sutra del Nirvana" (Hikari Publishing, 2022). En fin: debemos de tratar de ver la Verdadera Naturaleza del mundo, y con la misma, la de nosotros mismos.

El Bodhisattva Manjushri continúa su diálogo con Vimalakirti, preguntándole:  "Noble señor, ¿cómo debería un Bodhisattva enfermo controlar su propia mente?" En otras palabras, ¿cómo podemos comenzar este proceso del Despertar? ¿Cómo podemos comenzar nuestra transofrmación interna? Vimalakirti respondió: "Manjushri, un Bodhisattva enfermo debe controlar su propia mente con la siguiente consideración: la enfermedad surge de la participación total en el proceso de malentendido desde el tiempo sin comienzo. Surge de las pasiones que resultan de construcciones mentales irreales, y por lo tanto, en última instancia, nada es percibido que puede decirse que está enfermo...¿Qué es la eliminación de esta enfermedad? Es la eliminación del egoísmo y la posesividad. ¿Qué es la eliminación del egoísmo y la posesividad? Es la libertad del dualismo...Manjushri, así debería un Bodhisattva enfermo controlar su propia mente para superar la vejez, la enfermedad, la muerte y el nacimiento."

El primer paso en nuestro Despertar, lejos de transformar el mundo - eso vendrá luego - es trabajar con nuestra mente, pues la mente - el pensamiento - es la antesala de toda palabra y acción que realizamos. Esto es logrado por medio del estudio del Dharma y la práctica budista, como los Preceptos (los cuales regulan nuestra conducta), la meditación (la cual nos ayuda a comulgar con nuestra Naturaleza Búdica), el Nembutsu (el cual nos ayuda a reflexionar y vernos en el espejo del Buda Eterno) y el trabajo del Bodhisattva (el cual nos permite poner las enseñanzas en práctica y aliviar el sufrimiento en el mundo). Esto nos da la fortaleza para poder, primero, aceptar, y luego "superar la vejez, la enfermedad y la muerte" como nos dice Vimalakirti, no para eliminarlos, pues los mismos son intrínsecos - naturales, necesarios - a la Existencia. 

Ahora, Vimalakirti le dice a Manjushri que debe de desarrollar una gran compasión, no mero sentimentalismo. Esto es algo bien común, incluso entre muchos maestros budistas, quienes a veces confunden los sentimentalismos con la verdadera compasión. Uno es solo un sentimiento, que surge de nuestra mente dualista y busca gratificar nuestro ego; el otro, es una corriente que fluye desde el Corazón del Buda, el Corazón de la Existencia, y nosotros podemos ser sus canales y su concretización en el mundo. Así manifestamos el Camino Medio - el Camino Medio entre la Unidad y la dualidad, entre nuestra Budeidad y nuestra humanidad. Como dice Vimalakirti: 

"No es el dominio del individuo ordinario ni el dominio del santo, tal es el dominio del Bodhisattva. El dominio del mundo pero no el dominio de las pasiones, tal es el dominio del Bodhisattva. Donde uno entiende la liberación, pero no entra en la liberación final y completa, está el dominio del Bodhisattva. Donde se manifiestan los cuatro Maras, pero donde se trascienden todas las obras de Maras, está el dominio del Bodhisattva. Donde uno busca la gnosis de la omnisciencia, pero Si uno no alcanza esta gnosis en el momento equivocado, está el dominio del Bodhisattva...El dominio de la ausencia de deseos, donde uno manifiesta voluntariamente vive en el mundo, tal es el dominio del Bodhisattva."

El Sutra de Vimalakirti nos llama a ser Bodhisattvas, los Hijos del Buda, y realizar la labor del Buda en la sociedad. Como Manjushri, debemos de dejar el Jardín de Amrapali y entrar donde muchos de los discípulos del Buda se rehusaron, en la sociedad y todos sus ámbitos, y manifestar nuestra Budeidad Innata. Si buscamos el sufrimiento, la impermanencia, la impureza y el falso ser, solo encontraremos sufrimiento, impermanencia, impureza y el falsos seres y no el Verdadero Dharma. No seamos Shariputra. Vimalakirti es un ejemplo de que podemos ser budistas (e iluminados) y completamente humanos al mismo tiempo, y que ambas cosas no son mutuamente exclusivas. 

El Cosmos es un Gran Sutra, y nuestros pensamientos, palabras y acciones son los pinceles que escriben las palabras del Buda, o las palabras de Mara. Esto nos exige, como nos dice Vimalakirti, que trasformemos primero nuestras mentes, pues la mente es la que hace de este mundo una tierra impura o una Tierra Pura. El Templo de la Iluminación del Buda Eterno se extiende en las diez direcciones, y todos nosotros somos sus ministros y trabajadores. Vimalakirti nos recuerda que todos somos responsables del mismo. Una vez Vimalakirti terminó de dar su respuesta, miles de dioses y seres celestiales concibieron el Bodhicitta. 

El nombre de cada Buda y Bodhisattva describe y nombra las cualidades iluminadas que encarnan por medio de sus votos y prácticas, como Avalokiteshvara (Kannon), cuya práctica es escuchar y responder el llamado de todos los seres sinttientes, o como Ksitigarbha (Jizo), cuya práctica es entrar en los Infiernos y los Malos Caminos para salvar a todos los seres. Si tu práctica del Dharma te rindiera el nombre de un Bodhisattva, ¿cuál sería? Toma un tiempo y reflexiona sobre esto. ¿A qué me llama el Buda Eterno? En otras palabras, ¿cuál es mi misión dhármica en el mundo? Que este sea tu koan. Visita a Vimalakirti. Una vez tengas una respuesta, ve y sé ese Bodhisattva. Pero siempre recuerda que no estás realizando esto solo. Alrededor de tí, los veas o no, en todas partes del mundo, existen innumerables seres, Bodhisattvas, que igualmente están respondiendo a ese llamado y están tratando de hacer de ste mundo, uno mejor para todos. Este es el mensaje principal de este capítulo. 

jueves, 6 de octubre de 2022

El Camino Budista: Practivando el Budismo en Sociedad - Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de Vimalakirti IV

  Hoy, comtinuamos nuestro nuevo ciclo de lecturas para el beneficio de toda nuestra comunidad hispana. El texto central del mismo en este momento es el Sutra de Vimalakirti (Yuimakyo), donde se expone el ideal laico del practicante budista en medio de la sociedad. Este es un Sutra hermoso y sumamente importante, sobre todo en nuestros días, donde muchas veces no encontramos cómo podemos aplicar el Dharma efectivamente en nuestras vidas y en nuestro trato diario con la sociedad. 

El Sutra de Vimalakirti posee tres enseñanzas importantes: (1) Todos los seres pueden practicar el Budismo en medio de la sociedad y de sus vidas mundanas. No es necesario abandonar el mundo y buscar la paz y la soledad, sino que el Budismo realmente fue revelado para nuestra práctica en comunidad y en sociedad. (2) Todos los seres pueden alcanzar el Despertar. No es necesario estar ordenado para ser un buen practicante budista. (3) Todos estamos intrínsecamente interconectados, y somos parte de una Unidad Fundamental. Esta es la no-dualidad absoluta, y podemos accesar esta Unidad y ser transformados por ella por medio de nuestra práctica budista.

En esta serie, presentaremos extractos del Sutra de Vimalakirti con una breve exégesis o comentario, basado en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y la escuela Tendai, con énfasis en cómo el mismo ilumina nuestra práctica y nuestras vidas. Espero que el mismo sea para el beneficio de toda la comunidad budista hispana y de todos los seres sintientes.

Capítulo 4: Los Bodhisattvas

En el capítulo anterior, vimos cómo el Buda le pide a sus discípulos más avanzados y distinguidos que vayan a donde Vimalakirti para inquirir sobre su salud. Uno a uno sus discípulos se rehusaron, reletándole al Buda cómo en un pasado, en alguna ocasión, siendo solo un laico - y ellos discípulos Arhats avanzados -  Vimalakirti les mostró sus superioridad en el Dharma, y no solo en el Dharma, sino la superioridad del Bodhisattva y su entendimiento y rol sobre el Arhat y el Budismo Primitivo o Hinayana. Esto fue lo que sucedió con 500 de sus discípulos avanzados. En este capítulo, el Buda ahora le pide a algunos de sus Bodhisattvas avanzados que entonces vayan donde Vimalakirti.

El primer Bodhisattva al cual el Buda le pide que vaya a donde Vimalakirti es el Bodhisattva Maitreya (Miroku), el futuro Buda. El Buda se dirige a Maitreya, quien sonreía por los relatos de los discípulos, cuando se da cuenta de que ahora le toca a él relatar por qué no encuentra conveniente ir donde Vimalakirti. Al ser llamado, su sonrisa se borró de su boca y dijo:

"Señor, en verdad me resisto a ir donde ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo que un día estaba enfrascado en una conversación con los dioses del cielo Tushita, el dios Samtusita y su séquito, sobre la etapa de no regresión de los grandes Bodhisattvas En ese momento, Vimalakirti llegó allí y se dirigió a mí de la siguiente manera: ''Maitreya, el Buda ha profetizado que solo un nacimiento más se interpone entre ti y la Iluminación Perfecta e Insuperable. ¿A qué tipo de nacimiento se refiere esta profecía, Maitreya? ¿Es en el pasado? ¿Es en el futuro? ¿O es en el presente? Si es un nacimiento pasado, ya ha terminado. Si es un nacimiento futuro, nunca llegará. Si es un nacimiento presente, no permanece. Porque el Buda ha declarado: 'Bhikshus, en un solo momento, nacen, envejeces, mueres, transmigras y renaces'...Tu realidad como fue profetizada, no nace y no cesa, ni nacerá ni cesará. Además, tu realidad es exactamente la misma que la realidad de todos los seres vivos, la realidad de todas las cosas, y la realidad de todos los santos. Si tu Iluminación puede ser profetizada de tal manera, también la de todos los seres vivos. ¿Por qué? Porque la realidad no consiste en dualidad o de la diversidad. Maitreya, cuando alcances la Budeidad, que es la perfección de la Iluminación, al mismo tiempo todos los seres sintientes también alcanzarán la liberación última. ¿Por qué? Los Tathagatas no entran en la liberación última hasta que todos los seres sintientes hayan entrado en la liberación última. Porque, dado que todos los seres vivos están completamente liberados, los Tathagatas los ven como poseedores de la naturaleza de la liberación última. Por lo tanto, Maitreya, ¡no engañes a estas deidades! Nadie permanece en la Iluminación ni retrocede de ella. Maitreya, debes presentar estas deidades al repudio de todas las construcciones discriminatorias relacionadas con la Iluminación'."

Como mencionamos, Maitreya, cuyo nombre significa "Compasivo", fue profetizado por el Buda como el próximo Buda. Maitreya ahora mismo se encuentra en el Cielo Tushita y reside en el patio interior de este Cielo, donde ahora enseña a los seres celestiales. Está profetizado que la llegada de Maitreya ocurrirá durante una era en la que las enseñanzas del Buda Shakyamuni han sido olvidadas por la mayor parte del mundo terrestre. Según el Sutra del Advenimiento de Maitreya, él reaparecerá en el mundo 5,670 millones de años después del Parinirvana del Buda Shakyamuni, alcanzará la Budeidad y salvará a la gente en lugar de Shakyamuni. Por esta razón, a veces también se le llama el Buda Maitreya. En alguna literatura budista, como el Sutra de Amida y el Sutra del Loto, se le conoce como Ajita. Maitreya reside actualmente en el Cielo Tushita, al que se dice que se puede llegar a través de la meditación. El Buda Shakyamuni también vivió aquí antes de nacer en el mundo, ya que todos los Bodhisattvas viven en el Cielo Tuṣhita antes de descender al reino humano para convertirse en Budas. Una vez que Maitreya se convierta en un Buda, gobernará sobre la Tierra Pura de Ketumati, un paraíso terrenal a veces asociado con la ciudad de Varanasi (también conocida como Benares) en Uttar Pradesh, India, y en otras descripciones, Shambhala. Así que, Maitreya era el Bodhisattva perfecto para inquirir sobre la salud de Vimalakirti. No obstante, incluso a un Bodhisattva tan avanzado como Maitreya, Vimalakirti pudo enseñarle algo sobre el Camino del Dharma. ¿Cómo podemos tan siquiera concebir que lo sabemos nosotros?

En su diálogo, Vimalakirti le quiere decir a Maitreya que el Despertar, la Iluminación, es algo que ya poseemos innatamente, y no algo que alcanzamos, ni mucho menos que está fuera de nosotros. Dado a que todos estamos infinitamente interconectados - todos somos Uno - cuando un ser alcanza la Budeidad del Despertar, todos los seres lo alcanzan simultáneamente y el Cosmos se Ilumina. De igual forma, Vimalakirti, siendo realmente un Bodhisattva infinitamente avanzado encarnado como un ser humano, le dice al Bodhisattva Maitreya que el Nirvana no es una meta final, sino un estado mental que podemos experimentar cuando conectamos completamente con nuestra Naturaleza Búdica y la manifestamos en el mundo. Es por eso que los Budas realmente no entran en el Nirvana como una Extinción Final, como se predicó originalmente de forma hábil en el Budismo Primitivo, sino que los Budas, siendo la encarnación completa del Alma del Cosmos, continúan infinitamente su labor salvífica en los mundos. Esto es algo que el mismo Buda Shakyamuni confirma posteriormente cerca del final de su vida en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana.

Luego de que Maitreya se rehusara, el Buda se dirige a un Bodhisattva que igualmente se había encarnado como un laico brahmán llamado Prabhavyuha, y le dice que vaya a donde Vimalakirti a inquirir sobre su enfermedad. Esto es algo usual de los Bodhisattvas: encarnar o manifestarse exteriormente como personas comunes u otros seres para pasar desapercibidos. Pero igual que el Bodhisattva Maitreya y todos sus predecesores, el joven se rehusam diciendo:

"'Señor, de hecho soy reacio a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo un día, cuando salía de la gran ciudad de Vaishali, me encontré con Vimalakirti que venía. Me saludó y luego me dirigí a él: 'Amo de casa, ¿de dónde vienes?' Él respondió: 'Vengo del Trono de la Iluminación'. Entonces pregunté: '¿Qué significa el Trono de la Iluminación?' Luego me dijo las siguientes palabras: "Noble hijo, el Trono de la Iluminación es el asiento del pensamiento positivo porque no tiene artificialidad. Es el asiento del esfuerzo, porque libera actividades energéticas. Es el asiento de la alta resolución. porque su intuición es superior, es el asiento del gran espíritu de la Iluminación, porque no descuida nada. Es el asiento de la generosidad, porque no tiene expectativa de recompensa. Es el asiento de la moralidad, porque cumple con todos los compromisos. Es el asiento de la tolerancia, porque está libre de ira hacia cualquier ser vivo. Es el asiento del esfuerzo, porque no da marcha atrás, es el asiento de la meditación, porque genera la idoneidad de la mente, es el asiento de la sabiduría, porque ve todo directamente.

"'Es el asiento del amor, porque es igual a todos los seres vivos. Es el asiento de la compasión, porque tolera todas las injurias. Es el asiento de la alegría, porque está alegremente dedicado a la dicha del Dharma. Es el asiento de la ecuanimidad, porque abandona el afecto y la aversión...Es la sede del Origen Interdependiente, porque procede del agotamiento de la ignorancia al agotamiento de la vejez y la muerte. Es la sede de la erradicación de todas las pasiones, porque está perfectamente iluminada sobre la naturaleza de la Realidad. Es el asiento de todos los seres vivos, porque todos los seres vivos carecen de identidad intrínseca, es el asiento de todas las cosas, porque está perfectamente iluminado con respecto al Vacío'."

En estas palabras, Vimalakirti le muestra al Bodhisattva que todos venimos realmente de la Unidad, pues todo emana y procede de esa Unidad inicial. Dado a que todo procede de esa Unidad Fundamental, del Buda Cósmico Mahavairocana - el Buda Eterno - todos estamos iluminados originalmente. El Camino Budista es solo la forma a través y por la cual podemos regresar a esa Unidad Original, que podemos manifestar nuestra Verdadera Naturaleza. Ya poseemos innatamente todas las cualidades y virtudes de la Budeidad, solo debemos manifestarlas. ¿Por qué no las vemos y manifestamos? Porque llevamos eones vagando en la oscuridad de la Ignorancia, comentiendo mal karma, y vagando por los Reinos del Samsara. Esto ha hecho que eones de deseos, pasiones y karma nos impidan ver y manifestar nuestra Budeidad Innata. No obstante, el Dharma nos provee las herramientas, por medio de los Preceptos y los Seis Paramitas, así como de la meditación y el trabajo desinteresado por la salvación de todos los seres sintientes, de podemos eliminar poco a poco esas capas que forman nuestro ego, nuestro ser finito y falso, y revelar nuestro Verdadero Ser - manifestar nuestra Budeidad por medio del Despertar. Es por eso que Vimalakirti continua diciendo:

"'Noble hijo, cuando los Bodhisattvas están así dotados con las trascendencias, las raíces de la virtud, la capacidad de desarrollar seres vivos y la incorporación del Dharma sagrado, ya sea que levanten los pies o los bajen, todos provienen del asiento de la Iluminación. Provienen de las cualidades del Buda, y se sostienen sobre las cualidades del Buda'."

Ahora, el Buda se dirige donde otro Bodhisattva encarnado como joven brahmán llamado Jagatimdhara, quien no solo se rehusa también, sino que nos cuenta una historia interesantísima y llena de muchas enseñanzas. Jagatimdhara respondió: 

"Mi Señor, en verdad me resisto a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo que un día, cuando estaba en casa, el malvado Mara, disfrazado de Indra y rodeado de doce mil doncellas celestiales, se me acercó con el sonido de la música y el canto. Después de saludarme tocando mis pies con la cabeza, se retiró con su séquito a un lado. Entonces, creyendo que era Shakra, el rey de los dioses, le dije a él: '¡Bienvenido, oh Kausika! Debes permanecer consciente en medio de los placeres del deseo. Debes pensar a menudo en la impermanencia y esforzarte por utilizar lo esencial en el cuerpo, la vida y la riqueza'. Entonces Mara me dijo: 'Buen señor, acepta de mí estas doce mil doncellas divinas y hazlas tus siervas.' Yo respondí: 'Oh Kausika, no me ofrezcas a mí, que soy religioso e Hijo del Buda, cosas que no son apropiadas. No es apropiado para mí tener estas doncellas'. 

"Tan pronto como dije estas palabras, Vimalakirti vino allí y me dijo: '¡Noble hijo, no creas que este es Indra! Este no es Indra sino el malvado Mara, que ha venido a ridiculizarte'. Entonces Vimalakirti le dijo a Mara, 'Malvado, ya que estas doncellas celestiales no son adecuadas para este devoto religioso, un Hijo del Buda, dámelas'. Entonces Mara estaba aterrorizado y angustiado, pensando que Vimalakirti había venido a exponerlo. Trató de hacerse invisible, pero, por mucho que lo intentó con todos sus poderes mágicos, no pudo desaparecer de la vista. Entonces una voz resonó en Cielo, diciendo: 'Malvado, dale estas doncellas celestiales al buen hombre Vimalakirti, y solo entonces podrás regresar a tu propia morada'. Entonces Mara se asustó aún más y, muy en contra de su voluntad, entregó a las doncellas celestiales.

"Vimalakirti, habiendo recibido a las diosas, les dijo: 'Ahora que Mara me las ha dado, todos ustedes deben concebir el espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable'. Entonces las exhortó con un discurso adecuado para su desarrollo hacia la Iluminación, y pronto concibieron el espíritu de la Iluminación. Entonces les dijo: 'Ustedes acaban de concebir el espíritu de la Iluminación. De ahora en adelante, deben dedicarse a encontrar la alegría en los placeres del Dharma, y ​​no debe complacerse en los deseos.' Entonces le preguntaron, '¿Qué es 'gozo en los placeres del Dharma'?' Vimalakirti declaró: 'Es el gozo de la fe inquebrantable en el Buda, de desear escuchar el Dharma, de servir a la Sangha y honrar a los benefactores espirituales sin orgullo. Es el gozo de la renuncia al mundo entero, de no estar fijo en los objetos, de considerar a los cinco agregados como asesinos, de considerar a los elementos como serpientes venenosas, y de considerar a los medios de los sentidos como una ciudad vacía. Es el gozo de guardar siempre el espíritu de Iluminación, de ayudar a los seres vivos, de compartir en la generosidad, de no desfallecer en la moralidad, de control y tolerancia en la paciencia, de minucioso cultivo de la virtud en el esfuerzo, de total absorción en la meditación, y de ausencia de pasiones en la sabiduría de la Iluminación, de conquistar los Maras, de destruir las pasiones y de purificar la Tierra Pura del Buda...Así, el Bodhisattva admira y encuentra alegría en las delicias del Dharma.'

"Entonces, Mara dijo a las diosas: 'Ahora vengan y regresemos a casa'. Y ellas dijeron: 'Nos diste a este amo de casa. Ahora deberíamos disfrutar de los placeres del Dharma y no deberíamos disfrutar más de los placeres de los deseos'. Entonces Mara le dijo a Vimalakirti: 'Si es así que el Bodhisattva, el héroe espiritual, no tiene apego mental y regala todas sus posesiones, entonces, cabeza de familia, por favor dame estas diosas'. Vimalakirti respondió: 'Se han dado, Mara. Ve a casa con tu séquito. ¡Que puedas cumplir las aspiraciones religiosas de todos los seres sintientes!' Entonces las diosas, saludando a Vimalakirti, le dijeron: 'Amo de casa, ¿cómo debemos vivir en la morada de los Maras?'

"Vimalakirti respondió: 'Hermanas, hay una puerta del Dharma llamada 'La Lámpara Inagotable'. ¡Practíquenla! ¿Qué es? Hermanas, una sola lámpara puede encender cientos de miles de lámparas sin disminuir. Asimismo, hermanas, un solo Bodhisattva puede establecer muchos cientos de miles de seres vivos en la Iluminación sin que su atención disminuya. De hecho, no solo no disminuye, sino que se fortalece. Del mismo modo, cuanto más enseñas y demuestras cualidades virtuosas a los demás, más creces con respecto a estas cualidades virtuosas. Esta es la puerta del Dharma llamada 'La Lámpara Inagotable'. Cuando estés viviendo en el reino de Mara, inspira a innumerables dioses y diosas con el espíritu de la Iluminación. De tal manera, pagarás la bondad del Tathagata, y os convertiréis en los benefactores de todos los seres vivos.'

"Entonces, esas diosas se inclinaron a los pies de Vimalakirti y partieron en compañía de Mara. Así, Señor, vi la supremacía del poder mágico, la sabiduría y la elocuencia de Vimalakirti, y por lo tanto me resisto a ir a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad'."

En esta narrativa, podemos ver muchas de las enseñanzas anteriormente expuestas, y muchas más nuevas que continúan iluminando cómo podemos aplicar el Dharma en nuestras vidas en medio de la sociedad. 

La primera enseñanza es que nunca debemos dejarnos llevar por apariencias. Mara, la ilusión y el engaño, asume muchas apariencias, muchas veces asumiendo la apariencia de aquello que más queremos y admiramos. Esto es algo que debemos de tener bien en mente con la reciente proliferación de "maestros budistas" y "monjes" en Occidente. Pero también es algo que debemos aplicar en nuestro estudio del Dharma. Hay mucha información errónea o falsa en internet, proveniente no solo de falsos monjes y maestros, sino de verdaderos monjes que lamentablemente no han tenido una buena formación del Dharma, o cuyo conocimiento es muy escaso, o que solo han estado expuestos a las enseñanzas del Budismo Primitivo o Hinayana y no saben de su real legado en la Herencia de la Tesorería del Dharma. Por eso hay que estar muy pendientes.

Pero de igual forma, esta narrativa nos pide que seamos sinceros con nosotros mismos y no examinemos bien en el espejo de nuestra Verdadera Naturaleza, bajo la Luz del Dharma, y reconozcamos nuestros patrones limitantes, nuestros deseos, pasiones, mal karma y nuestras faltas - de vernos como realmente somos, y que identifiquemos nuestro ser finito y falso, nuestro ego. Existen muchas sombras dentro de nosotros, las cuales estan con nosotros desde nuestras primeras vidas. Junto con ellas, poseemos muchas sombras que hemos adquirido con el tiempo, pertenecientes a otros seres sintientes. Estas sombras nos pueden vestir con virtudes y logros, y realmente nos estan poniendo una máscara espiritual. Esta es solo una nueva capa que oculta nuestra Naturaleza Búdica, no su manifestación real. Debemos de estar pendientes del Mara que vive dentro de nosotros.

Otra enseñanza que podemos encontrar aquí es que, como mencionamos anteriormente, no debemos de abandonar el mundo y sus placeres, aquellas cosas que nos agradan y nos producen una felicidad, aunque sea una superficial y temporal. Todo en el universo, todos los fenómenos, son una manifestación del Mundo del Dharma. Solo debemos de ver estos pequeños placeres por lo que son, temporales, y aspirar por lo Eterno. 

Finalmente, entre las múltiples enseñanzas que encierran estas líneas, podemos encontrar una de las má importantes, y es que podemos practicar el Dharma e iluminar una esquina del mundo - encender la Luz del Dharma - en medio de este mundo lleno de oscuridad, y cuando lo hacemos, vemos que la oscuridad no era inherente al mundo, sino a nosotros. Este Mundo Saha, el Samsara, es la Tierra Pura del Buda Eterno. Por eso, es aquí que reina el Verdadero Dharma y se puede manifestar la Sangha Eterna. No es en un paraíso nirvánico en algún otro lado ni an otro tiempo, sino aquí y ahora.

Regresando al Sutra, uno a uno, los Bodhisattvas igualmente muestran cómo Vimalakirti, siendo un laico "amo de casa", superó inclusive al futuro Buda. De igual forma, todos y cada uno de nosotros podemos practicar el Verdadero Dharma en este mundo, pues al igual que estos Bodhisattvas, todos nosotros somos Bodhisattvas avanzados, los Bodhisattvas de la Tierra mencionados en el Sutra del Loto, quienes hemos aparecido en este mundo para continuar nuestra promesa en el pasado lejano de salvar a todos los seres sintientes y hacer de este mundo uno mejor. 

miércoles, 5 de octubre de 2022

El Camino Budista: Practicando el Budismo en Sociedad - Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de Vimalakirti III

  Hoy, comtinuamos nuestro nuevo ciclo de lecturas para el beneficio de toda nuestra comunidad hispana. El texto central del mismo en este momento es el Sutra de Vimalakirti (Yuimakyo), donde se expone el ideal laico del practicante budista en medio de la sociedad. Este es un Sutra hermoso y sumamente importante, sobre todo en nuestros días, donde muchas veces no encontramos cómo podemos aplicar el Dharma efectivamente en nuestras vidas y en nuestro trato diario con la sociedad. 

El Sutra de Vimalakirti posee tres enseñanzas importantes: (1) Todos los seres pueden practicar el Budismo en medio de la sociedad y de sus vidas mundanas. No es necesario abandonar el mundo y buscar la paz y la soledad, sino que el Budismo realmente fue revelado para nuestra práctica en comunidad y en sociedad. (2) Todos los seres pueden alcanzar el Despertar. No es necesario estar ordenado para ser un buen practicante budista. (3) Todos estamos intrínsecamente interconectados, y somos parte de una Unidad Fundamental. Esta es la no-dualidad absoluta, y podemos accesar esta Unidad y ser transformados por ella por medio de nuestra práctica budista.

En esta serie, presentaremos extractos del Sutra de Vimalakirti con una breve exégesis o comentario, basado en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y la escuela Tendai, con énfasis en cómo el mismo ilumina nuestra práctica y nuestras vidas. Espero que el mismo sea para el beneficio de toda la comunidad budista hispana y de todos los seres sintientes.

Capítulo 3: Los Discípulos

En el capítulo anterior, vimos cómo Vimalakirti ejemplifica el ideal de un budista laico (y en muchos sentidos ordenado) y cómo podemos aplicar el Dharma Eterno del Buda en nuestra vida en medio de la sociedad. Al final del mismo, vimos que Vimalakirti, como un medio hábil, finje estar enfermo para que las personas vayan a inquirir sobre su estado de salud, y de esa forma, poderles presentar el Dharma de salvación. Pero como veremos, esta enfermedad no es física: la enfermedad a la que alude Vimalakirti - y el Budismo - es una del alma; es una espiritual.

En el capítulo 3, Vimalakirti se pregunta por qué el Buda Shakyamuni, siendo el Buda de este mundo y omnisciente, no había inquirido sobre su estado de salud. El Buda, conociendo el pensamiento de Vimalakirti, al igual que el de todos los seres, aprovecha para solicitarle a sus discípulos que vayan donde Vimalakirti y le presenten sus respetos. 

El Buda se dirige primero a Shariputra, quien era el más sabio de sus discípulos y el de mayor senioridad, pero para la sorpresa de todos en la Sangha, Shariputra se rehusa, diciéndole al Buda:

"Señor, en verdad me resisto a ir a preguntarle a Vimalakirti sobre su enfermedad. ¿Por qué? Recuerdo un día, cuando estaba sentado al pie de un árbol en el bosque, absorto en la contemplación, Vimalakirti vino al pie de ese árbol y me dijo: 'Shariputra, esta no es la manera de absorberse en la contemplación. Debe absorberse en la contemplación para que ni el cuerpo ni la mente aparezcan en ninguna parte del Triple Mundo. Debe absorberse en la contemplación de tal de tal manera que puedas manifestar todo el comportamiento ordinario sin abandonar la cesación. Debes absorberte en la contemplación de tal manera que puedas manifestar la naturaleza de una persona común sin abandonar tu naturaleza espiritual cultivada. Debes absorberte en la contemplación para que la mente ni se asienta dentro ni se mueve fuera hacia formas externas.Debes absorberte en la contemplación de tal manera que las treinta y siete ayudas para la iluminación se manifiesten sin d desviación hacia cualquier condena. Debes absorberte en la contemplación de tal manera que te liberes en la liberación sin abandonar las pasiones que son la provincia del mundo.

"'Shariputra, aquellos que se absorben en la contemplación de tal manera son declarados por el Señor como verdaderamente absortos en la contemplación'.

"'Señor, cuando escuché esta enseñanza, no pude responder y permanecí en silencio. Por lo tanto, me resisto a ir a preguntarle a ese buen hombre sobre su enfermedad'."

Shariputra era considerado por toda la Sangha monástica como el más sabio y anciano de los discípulos humanos del Buda. El ya era un Arhat, un santo que había alcanzado el mayor nivel de desarrollo espiritual y reconocimiento en el Budismo Primitivo Hinayana, y sin embargo, Vimalakirti, siendo solo un laico, poseía más sabiduría y desarrollo que Shariputra. 

Al el Buda escoger a Shariputra para visitar a Vimalakirti primero, el Buda sabía de lo acontecido en el pasado entre Vimalakirti y Shariputra, pero Shariputra no había aprendido nada del acontecimiento, manteniéndose aferrado a las enseñanzas inferiores del Hinayana y el Arhat. Esta fue la manera en la que el Buda le recordó a Shariputra, no solo de su apego a las enseñanzas inferiores, sino que debía aprender y aplicarse a las enseñanzas Mahayana del Bodhisattva. 

Otra enseñanza que aprendemos en este párrafo es la verdadera forma de aplicar la meditación a nuestras vidas. Si bien la meditación sentada es la primera forma de meditación que aprendemos, si solo podemos morar en la contemplación meditativa durante nuestro periodo de meditación en el cojín, y no lo llevamos a nuestra vida, no estamos practicando verdaderamente la meditación. La verdadera práctica de la meditación en el Budismo es, no solo una práctica, sino una comunión con el Buda Eterno, y a su vez, con nuestra Verdadera Naturaleza, nuestra Naturaleza Búdica o Budeidad Innata. Esto nos permite, primero que todo, reconocer al Buda como el Alma del Existencia, y a su vez, como nuestra Esencia de Vida - el Buda dentro de nosotros. Pero no podemos quedarnos en este Nirvana contemplativo, reconociendo sola nuestra Budeidad Innata, sino que debemos de reconocer al Buda - la Naturaleza Búdica - dentro de todos y cada uno de los seres sintientes, quienes son igualmente una manifestación del Buda Eterno. Esto es lo que Vimalakirti quería enseñarle a Shariputra.

Pero Shariputra no era el único que se aferraba al Hinayana. Casi todos sus discípulos Shravakas se rehusaban a abrir sus corazones y mentes a las enseñanzas verdaderas del Mahayana. Por ello, tras Shariputra rehusarse, el Buda continuó pidiéndole a cada uno de sus discípulos avanzados que vayan y presenten sus respetos a Vimalakirti. Pero esto no solo aplica a los discípulos avanzados del Buda hace 2,500 años atrás, sino que el Buda, por medio de este sermón - que ha trascendido el espacio y el tiempo y ahora sostenemos, leemos y estudiamos - nos llama a todos y cada uno de nosotros para que abramos nuestras mentes y corazones y reflexionemos sobre cómo podemos pensar que hemos aprendido todo lo posible sobre el Dharma, cuando el mismo es como un gran océano, y lo que hemos podido aprender es como lo poco que hemos podido recoger en nuestra manos.

Entonces, el Buda le dijo a Mahamaudgalyayana: 

"'Maudgalyayana, ve a ver a Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad'. Maudgalyayana respondió: 'Señor, en verdad me resisto a ir a ver a Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Vimalakirti vino y me dijo: 'Maudgalyayana, esa no es la forma de enseñar el Dharma a los jefes de familia vestidos de blanco. El Dharma debe enseñarse de acuerdo con la realidad. Maudgalyayana, el Dharma no tiene seres vivos, porque está libre del polvo de los seres vivos. Es desinteresado, porque está libre del polvo del deseo. No tiene vida, porque está libre de nacimiento y muerte. Es sin personalidades, porque prescinde de orígenes pasados ​​y destinos futuros. El Dharma es paz y calma, porque está libre de deseo. No se convierte en un objeto, porque está libre de palabras y letras; es inexpresable y trasciende todo movimiento de la mente. El Dharma es omnipresente, porque es como el espacio infinito. No tiene color, marca o forma, porque está libre de todo proceso. No tiene el concepto de 'mío', porque está libre de la noción habitual de posesión, es sin ideación, porque es libre de mente, de pensamiento o de conciencia, es incomparable, porque no tiene antítesis, es sin presunción de condicionalidad, porque no se ajusta a causas. Permea uniformemente todas las cosas, porque todas están incluidas en el reino último. Se ajusta a la realidad por medio del proceso de inconformidad. Permanece en el límite de la realidad, porque es completamente sin fluctuación. Es inamovible, porque es independiente de los seis objetos de los sentidos. No tiene idas y venidas, porque nunca se detiene. Está comprendido por la vacuidad, es notable a través de la carencia de signos y está libre de presunción y repudio, debido a la falta de deseos. No tiene establecimiento y rechazo, sin nacimiento o destrucción. Es sin ninguna conciencia fundamental, trascendiendo el rango de ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y pensamiento. Es sin altura ni bajeza. Permanece sin movimiento o actividad.

"'Mahamaudgalyayana, ¿cómo podría haber una enseñanza con respecto a tal Dharma? Mahamaudgalyayana, incluso la expresión 'enseñar el Dharma' es presuntuosa, y aquellos que la escuchan, escuchan presunción. Maudgalyayana, donde no hay palabras presuntuosas, no hay maestro del Dharma, nadie que escuche, nadie que entienda, es como si una persona ilusoria fuera a enseñar el Dharma a personas ilusorias. Por lo tanto, debes enseñar el Dharma manteniendo tu mente en esto. Debes ser experto en lo que respecta a las facultades espirituales de los seres vivos. Por medio de la visión correcta del ojo de la sabiduría, manifestando la gran compasión, reconociendo la benévola actividad del Buda, purificando vuestras intenciones, comprendiendo las expresiones definitivas del Dharma, debéis enseñar el Dharma para que la continuidad de las Tres Joyas nunca sea interrumpida.'

"'Señor, cuando Vimalakirti hubo dicho esto, ochocientos cabezas de familia en la multitud concibieron el espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable, y yo mismo me quedé sin palabras. Por lo tanto, Señor, estoy realmente reacio a ir a este buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad'."

Ahora, Mahamaudgalyayana, quiene es conocido como el superior en poderes espirituales, acepta que él también fue señalado por Vimalakirti en sus faltas, reconociendo la superioridad del Mahayana, el cual es no-dual y revela que todo es parte de una Unidad Fundamental; todo es Uno. Pero cuando explicamos el Dharma, podemos caer en la trampa de la dualidad. Después de todo, el lenguaje pertenece al Samsara, la dualidad, y por su propio medio perpetúa la dualidad. Por ello, debemos de hacer lo mejor posible por no solo aprender el Verdadero Dharma, sino por poderlo comunicar lo mejor posible por medio del lenguaje, aunque reconozcamos sus limitaciones. 

Entonces, el Buda le dijo a Mahakasyapa: 

"'Mahakasyapa, ve a donde Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad'.

"'Señor, en verdad me resisto a ir a donde Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Recuerdo un día, cuando estaba en la calle de los pobres pidiendo mi comida, Vimalakirti vino y me dijo: 'Mahakasyapa, evitar las casas de los ricos y favorecer las casas de los pobres - esto es parcialidad en la benevolencia. Mahakasyapa, debe insistir en el hecho de la igualdad de las cosas, y debe buscar limosnas con consideración por todos los seres vivos en todo momento. Debes mendigar tu comida con la conciencia de la inexistencia última de la comida. Debes buscar limosna en aras de eliminar el materialismo de los demás. Cuando entres en una ciudad, debes tener en cuenta su vacío real, sin embargo, deben proceder a través de él para desarrollar hombres y mujeres. Deben entrar en los hogares como si entraran en la familia del Buda. Deben aceptar limosnas sin tomar nada. Deben ver la forma como un hombre ciego de nacimiento, escuchar los sonidos como si fueran echoe s, oler los olores como si fueran vientos, experimentar los sabores sin discriminación alguna, tocar lo tangible con la conciencia de la última falta de contacto en la gnosis, y conocer las cosas con la conciencia de una criatura ilusoria. Lo que no tiene sustancia intrínseca ni sustancia impartida no arde. Y lo que no arde no se extingue.

"'Mahakasyapa, si, equilibrado en las ocho liberaciones sin trascender las ocho perversiones, puedes entrar en la ecuanimidad de la realidad por medio de la ecuanimidad de la perversión, y si puedes hacer un regalo a todos los seres vivientes y una ofrenda a todos los santos y Budas de una sola medida de limosna, entonces tú mismo puedes comer. Así, cuando comes, después de ofrecer, no debes estar afectado por las pasiones ni libre de pasiones, ni involucrado en la concentración ni libre de la concentración, ni vivir en el mundo ni permaneciendo en la liberación. Además, aquellos que dan tales limosnas, reverendo, no tienen ni gran mérito ni poco mérito, ni ganancia ni pérdida. Deben seguir el camino de los Budas, no el camino de los discípulos. Solo en esto Mahakasyapa, es la práctica de comer con limosna significativa.'

"'Señor, cuando escuché esta enseñanza, quedé asombrado y pensé: '¡Reverencia a todos los Bodhisattvas! Si un Bodhisattva laico puede estar dotado de tal elocuencia, ¿quién no concebirá el espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable? Desde ese momento en adelante, ya no recomiendo los vehículos de los discípulos (Shravakas) y de los sabios solitarios (Pratyekabuddhas), sino que recomiendo el Mahayana. Y por lo tanto, Señor, me resisto a ir a este buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad".

Mahakashyapa era considerado el de prácticas ascéticas superiores, y por ello, siempre estuvo tentado por la arrogancia y la diferenciación entre lo superior y lo inferior, lo sacro y lo profano, lo correcto y lo incorrecto. Esta es una tendencia de aquellos que practican mucho ascetismo: suelen juzgar a los demás de acuerdo con sus propias visiones egoístas. En este episodio, vemos que Vimalakirti reprocha a Mahakashyapa por visitar solo a los pobres, los que él consideraba eran espirituales y humildes, y evitar a los ricos, quienes consideraba mundanos. Lo mismo sicede con todos nosotros, quienesm uchas veces emitimos juicios de aucerdo a cómo las personas se presentan, dejándonos llevar solo por apariencias. Más allá de las apariencias, de la dualidad, del Samsara, debemos de ver la Unidad Fundamental, la Naturaleza Búdica en todos los seres, pero también, en las plantas y e incluso en todo lo que existe. En la Realidad Ultima, todo es una manifestación del Buda Eterno, el Universo. 

Así, poco a poco, el Buda continuó llamando a cada uno de sus diez discípulos avanzados para que fueran a visitar a Vimalakirti, pero uno a uno se rehusó porque reconocía que no estaba apto para presentarse delante de un devoto laico superior. Esto no era porque no estaban listos para aceptar la Verdad, sino porque se aferraban a las enseñanzas primitivas. Aún hoy día, tras 2,500 años tras el Parinirvana del Buda en este mundo, donde hemos avanzado increíblemente tecnológicamente, muchas personas se rehusan a ver la Verdad, aunque caminara desnuda delante de sus ojos. En otros casos, es porque no estan aun listas. Para ellos, es necesario la medicina inferior del Theravada y el Mahayana incompleto. Pero esto no significa que deban solo quedarsde en las enseñanzas primtivas. Estas deben de ser solo un peldaño  en el desarrollo espiritual en su Camino al Despertar. Esto es ejemplificado por Purna, quien a través de su narración nos muestra que hay que tener mucho cuidado cuando presentamos el Dharma a otras personas. El Buda le dijo a Purnamaitrayaniputra: 

"'Purna, ve a ver a Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad'.

"Purna respondió: 'Señor, de hecho soy reacio a ir a ver a este buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo un día, cuando estaba enseñando el Dharma a algunos monjes jóvenes en el gran bosque, Vimalakirti vino allí y me dijo: 'Purna, primero concéntrese, observe las mentes de estos jóvenes bhikshus y luego enséñeles el Dharma. ¡No ponga comida podrida en un cuenco enjoyado! Primero comprenda las inclinaciones de estos monjes y no confunda zafiros de valor incalculable con cuentas de cristal.

"'Purna, sin examinar las facultades espirituales de los seres vivos, no presuma sobre la unilateralidad de sus facultades; no hiera a los que no tienen heridas; no imponga un camino angosto a aquellos que aspiran a un gran camino; no intentes verter el gran océano en la huella de un buey; no intentes poner el monte Sumeru en un grano de mostaza; no confundas el brillo del sol con la luz de una luciérnaga; y no expongas esos que admiran el rugido de un león al aullido de un chacal! Purna, todos estos monjes se dedicaron anteriormente al Mahayana pero han olvidado el espíritu de la Iluminación. Así que no los instruya en el vehículo del discípulo. El vehículo del discípulo no es válido en última instancia, y ustedes, los discípulos, son como hombres ciegos de nacimiento, en lo que se refiere al reconocimiento de los grados de las facultades espirituales de los seres vivos.'

"En ese momento, Vimalakirti entró en tal concentración que esos monjes recordaron sus diversas existencias anteriores, en las que habían producido las raíces de la virtud sirviendo a quinientos Budas en aras de la Iluminación Perfecta. Tan pronto como su sus propios espíritus de Iluminación se habían vuelto claros para ellos, se inclinaron a los pies de ese buen hombre y juntaron sus palmas en reverencia. Él les enseñó el Dharma, y ​​todos alcanzaron el estado de irreversibilidad del espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable. Entonces se me ocurrió: 'Los discípulos, que no conocen los pensamientos o las inclinaciones de los demás, no son capaces de enseñar el Dharma a nadie. ¿Por qué? Estos discípulos no son expertos en discernir la superioridad o inferioridad de las facultades espirituales de los demás seres vivientes, y no siempre están en un estado de concentración como el Tathagata, el Santo, el Buda perfectamente realizado.' Por lo tanto, Señor, me resisto a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su salud".

Por medio del ejemplo de Purna, podemos ver la importancia del Plan Salvífico del Buda de enseñar la Verdad de su Despertar escalonadamente, gradualmente, y permitir que los corazones y mentes de los seres se abran poco a poco para poder recibirla en su totalidad. Es como cuando nacemos y debemos de esperar varios años y aprender las diversas materias del mundo en la escuela primaria, secundaria y superior, antes de poder ser considerados adultos educados. No podemos arrojar materias avanzadas a infantes y esperar que las entiendan o que las puedan aplicar a sus vidas. Para los Budas, como nos dice el Sutra del Nirvana, todos somos como infantes, y los Bodhisattvas nos llevan de la mano poco a poco para poder aprender el Dharma. Esto fue sistematizado por el Gran Maestro Chih-i, el fundador de la escuela Tendai (Tiantai) en China como los Cinco Periodos y las Ocho Enseñanzas. 

Sin embargo, hay muchos budistas que se conforman con cuentas de cristal del Hinayana y del Mahayana incompleto e ignoran o repudian los zafiros de las Enseñanzas Perfectas y Completas, aferrándose, como los discípulos del Buda, a las enseñanzas imperfectas cuando ya ha sido revelada la Verdad del Despertar.

Más adelante, el Buda le dijo a Rahula, su hijo y discípulo más joven: 

"Rahula, ve a ver a Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad'.

"Rahula respondió: 'Señor, en verdad me resisto a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo que un día muchos jóvenes llegaron al lugar donde yo estaba y me dijeron: 'Reverendo Rahula, tú eres hijo del Señor, y habiendo renunciado a un reino de un monarca universal, has dejado el mundo. ¿Cuáles son las virtudes y beneficios que viste en dejar el mundo?'

"'Mientras les estaba enseñando apropiadamente los beneficios y virtudes de renunciar al mundo, Vimalakirti llegó allí y, habiéndome saludado, dijo: 'Rahula, no debes enseñar los beneficios y virtudes de la renunciación de la forma en que lo haces. ¿Por qué? La renuncia es en sí misma la ausencia misma de virtudes y beneficios. Rahula, uno puede hablar de beneficios y virtudes con respecto a las cosas compuestas, pero la renuncia no es compuesta, y no puede haber ninguna cuestión de beneficios y virtudes con respecto a las cosas no compuestas. Rahula, la renuncia no es material sino que está libre de materia. Está libre de las opiniones extremas de principio y fin. Es el camino de la liberación. Es alabado por los sabios, abrazado por los santos y causa la derrota de todos los Maras. Libera de los cinco estados de existencia, purifica los cinco ojos, cultiva los cinco poderes y apoya las cinco facultades espirituales. La renuncia es totalmente inofensiva para los demás y no está adulterada con cosas malas. Di disciplina a los heterodoxos, trascendiendo todas las denominaciones. Es el puente sobre el pantano del deseo, sin aferramiento y libre de los hábitos del "yo" y de lo "mío". Es sin apego y sin perturbación, eliminando toda conmoción. Disciplina la propia mente y protege la mente de los demás. Favorece la quietud mental y estimula el análisis trascendental. Es irreprochable en todos los aspectos y por eso se llama renuncia. Aquellos que dejan lo mundano de esta manera son llamados "verdaderamente renunciantes". ¡Jóvenes, renunciad al mundo a la luz de esta clara enseñanza! La aparición del Buda es extremadamente rara. La vida humana dotada de ocio y oportunidad es muy difícil de obtener. Ser un ser humano es muy valioso.

"'Los jóvenes se quejaron: 'Pero, padre de familia (Vimalakirti), hemos escuchado al Tathagata declarar que uno no debe renunciar al mundo sin el permiso de sus padres'. Vimalakirti respondió: 'Jóvenes, deben cultivarse intensamente para concebir el espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable. ¡Eso en sí mismo será su renuncia y alta ordenación!' Entonces, treinta y dos de los jóvenes Licchavi concibieron el espíritu de la Iluminación Perfecta e Insuperable. Por lo tanto, Señor, me resisto a ir a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad'."

En estas líneas vemos nuevamente que no debemos de "renunciar" al mundo y ordenarnos y convertirnos en monjes para poder alcanzar le Despertar y ser considerados Hijos del Buda. La verdadera "renuncia" es el Bodhicitta - el Deseo de Alcanzar el Despertar por el Bien de Todos los Seres Sintientes. El Bodhicitta es un deseo espontáneo de alcanzar la Iluminación motivado por una gran compasión por todos los seres sintientes, acompañado por un abandono del apego a la ilusión de un "yo" inherentemente existente. La mente de gran compasión o Bodhichitta motiva a uno a alcanzar la Iluminación, la Budeidad, lo más rápido posible y beneficiar a infinitos seres sintientes a través de sus emanaciones y otros medios hábiles. Dado que el fin último del sufrimiento es el Nirvana, el Bodhicitta implica necesariamente una motivación para ayudar a otros a Despertar. Una persona que tiene una realización o motivación espontánea del Bodhicitta se llama  un Bodhisattva. Por ello, el Bodhicitta es el principio real de nuestro camino budista.

Esto contrasta mucho con la visión errónea y común de las personas de que el Budismo es una religión que predica el abandono del mundo. El Bodhicitta es, entonces, el poder ver nuestra Verdadera Naturaleza - propia y de todos los seres - y poder ver la Verdadera Naturaleza del mundo - la Tierra Pura. Cuando realizamos esto, es el principio de nuestro Camino Budista, pero a su vez, es la meta. Cuando logramos esto, manifestamos nuestra Naturaleza Búdica en el mundo y actuamos con sabiduría y compasión para con todos los seres. Es nuestra Budeidad en esta vida y en este cuerpo.

Finamente, el Buda se dirigió al venerable Ananda, su discípulo más cercano, y le dijo: 

"Ananda, ve a ver a donde Vimalakirti para preguntarle sobre su enfermedad'.

"Ananda respondió: 'Señor, en verdad soy reacio a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad. ¿Por qué? Señor, recuerdo un día cuando el cuerpo del Señor manifestó cierta indisposición y necesitaba un poco de leche; tomé el cuenco y fui a la puerta de la mansión de una gran familia Brahman. Vimalakirti llegó allí, y, después de saludarme, dijo: 'Ananda, ¿qué está haciendo en el umbral de esta casa con su cuenco en la mano tan temprano en la mañana?' Yo respondí: 'El cuerpo del Señor manifiesta alguna indisposición, y necesita un poco de leche. Por eso, he venido a buscar un poco'. Vimalakirti me dijo entonces: '¡Ananda, no diga tal cosa! Ananda, el cuerpo del Tathagata es duro como un diamante, habiendo eliminado todos los rastros instintivos del mal y estando dotado de toda bondad. ¿Cómo podría la enfermedad o las molestias afectan a tal cuerpo? ... Los Tathagatas tienen el cuerpo del Dharma, no un cuerpo que se sostiene con alimentos materiales. Los Tathagatas tienen un cuerpo trascendental que ha trascendido todas las cualidades mundanas. No hay daño al cuerpo de un Tathagata, ya que está libre de todas las impurezas. El cuerpo de un Tathagata no está compuesto y está libre de toda actividad formativa. ¡Ananda, creer que puede haber enfermedad en un cuerpo así es irracional e indecoroso!'

"'Cuando escuché estas palabras, me pregunté si antes había escuchado mal y entendido mal al Buda, y me sentí muy avergonzado. Entonces escuché una voz del cielo: '¡Ananda! El padre de familia te habla con verdad. Sin embargo, desde que el Buda ha aparecido durante el tiempo de las Cinco Corrupciones, disciplina a los seres vivos actuando con humildad y como un ser humano común y corriente. ¡Por lo tanto, Ananda, no te avergüences y ve a buscar la leche!' 

"'Señor, tal fue mi conversación con Vimalakirti, y por lo tanto, me resisto a ir a ver a ese buen hombre para preguntarle sobre su enfermedad'."

De la misma manera, el resto de los quinientos discípulos se resistieron a ir a donde Vimalakirti, y cada uno le contó al Buda su propia aventura, relatando todas sus conversaciones con el sabio Vimalakirti.

Con estos ejemplos, debemos de tener varias cosas siempre en mente. Primero, no importa cuánto hayamos estudiado, siempre hay algo más que aprender. De igual forma, es importante que siempre abordemos los Textos Sagrados del Budismo, los Sutras, con un corazón y una mente abierta y permitir que el Buda ilumine nuestro ser y se comunique con nosotros, con la ayuda de un monje budista ordenado. Segundo, no importa cuán capaces o inteligentes, o incluso cuán buenos o malos seamos, la Luz del Dharma brilla siempre sobre todos nosotros, y el Buda llueve su amor y su compasión sobre nuestras vidas, en todo momento. Tercero, siempre debemos de ser humildes y reconocer nuestras faltas, deseos, pasiones y debilidades. El Dharma es un espejo de nuestra vida. Si nuestra alma está limpia y pura, podemos ver nuestra propia Naturaleza Búdica y recobocer al Buda en todos los seres. Si nuestra alma está contaminada e impura, solo debemos de pulirla y limpiarla por medio del arrepentimiento, la reflexión, y nuestra comunión con el Buda, por medio de la meditación o el Nembutsu. Esa es la importancia de practicar con regularidad. Si bien somos de naturaleza pura, y todo es puro por naturaleza, vivimos en un mundo lleno de impurezas, las cuales vienen tanto de dentro de nosotros (deseos, pasiones y mal karma) como del exterior. Pero cuando comulgamos constantemente con el Buda (meditamos) y nos perfumamos con el Dharma (estudio), podemos continuar nuestro camino seguro hacia nuestro Despertar. Esto es algo que debemos hacer todo el tiempo, sin importar nuestro progreso espiritual.

En el próximo capítulo, veremos que no fueron solo los discípulos humanos del Buda quienes tuvieron experiencias iluminadoras con el laico Vimalakirti, sino que incluso muchos grandes Bodhisattvas recibieron instrucción en sus limitaciones por el gran Vimalakirti.