Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Wednesday, August 31, 2022

Budismo, Política y Sociedad: El Budismo y la Política - Reflexiones sobre Temas Contemporáneos III

 El Budismo es una religión fundada hace más de 2,500 en la India por un jóven príncipe llamado Siddhartha Gautama, quien tras años de prácticas espirituales alcanzó el Despertar, la Budeidad, por lo que fue conocido desde entonces como el Buda Shakyamuni. Tras su Iluminación, el Buda predicó por más de cuarenta años por toda la India, ayudando a otros a alcanzar el mismo estado espiritual del Despertar. Cerca del final de su vida, el Buda reveló que si bien aparentó haber nacido, crecido y alcanzadola Iluminación, en realidad, el Buda era una encarnación misma de la Vida, el Alma del Universo, quien apareció en este mundo para revelar la Verdad, ayudar a los seres a aliviar sus sufrimientos, y a alcanzar el estado de la Budeidad - el Despertar.

En sus más de cuarenta años de predicación, el Buda habló sobre una gran variedad de temas, no solo espirituales, sino también sociales, como la importancia de la familia, el buen gobierno, y las relaciones entre los individuos en la sociedad. En esta serie de entradas, reflexionaremos sobre la posición budista sobre una amplia gama de temas contemporáneos, como la vida, las relaciones de pareja, la familia, el buen gobierno y la política y la sociedad en general.

El Budismo y la Política

Como hemos mencionado anteriormente, el Budismo es, contrario a la opinión y la creencia popular, altamente político. Desde sus inicios, el mismo Buda sirvió como asesor a la corte de numerosos reyes mientras predicaba el Dharma en vida, y posteriormente, sus discípulos igualmente sirvieron como asesores a la corte y sus gobernantes. Esos gobernantes muchas veces crearon políticas públicas basadas en las enseñanzas del Buda, creando indirectamente reinos budistas, hasta la llegada del Rey Ashoka (304-322 AEC), quien efectivamente creó un imperio basado en el Dharma budista. En el ámbito de la práctica política, desde la época del Buda, el Budismo ha influido en los gobiernos y ha sido identificado por los gobiernos como fuente de su autoridad y legitimidad. Los monarcas budistas han gobernado reinos en Asia en varios momentos durante los últimos dos mil años, e incluso hoy en día algunas naciones en Asia entienden que sus gobiernos tienen el deber de gobernar de una manera que sea consistente con el Dharma y los valores budistas. Ejemplo de esto son los países del Sur de Asia, donde el Budismo es parte inseparable del Estado. En muchas otras naciones asiáticas, como en Japón, el Budismo es una importante tradición ética y religiosa, incluso si ya no está explícitamente incorporado al sistema político. De igual forma, el Budismo y la Orden Monástica siempre estuvieron cerca de las ciudades más grandes e importantes de la India, recibiendo el apoyo económico y la protección del Estado, y a su vez, el Budismo legitimizaba el poder de los monarcas y trataba de mantener el orden en el país. Esto ha sido la norma, de hecho, en todo Asia. 

El Budismo fue la primera religión mundial, aceptando a personas de todas las razas, naciones, e incluso credos, y fue altamente misionario por todo Asia, esparciéndose finalmente por todo el continente. Debemos entender que el Budismo no solo representaba una religión para los países donde se adentraba, sino que además de un sistema ideológico y religioso, el Budismo tenía la reputación de ser una religión altamente educada y ética, la cual elevaba a los gobernantes seculares a la figura de gobernantes divinos, los "Chakravadines" o "Reyes que Giran la Rueda del Dharma", el cual reemplazaba los reclamos nativos de los gobernantes con una nueva economía de soberanía, en  donde el gobernante reinaba su reino con sanción dhármica desde el centro de la ciudad, así como los Budas gobernaban el Cosmos como un Mandala. Los gobernantes no eran ya solo reyes locales, sino que eran vistos y aceptados por el resto de los pueblos como monarcas universales con la bendición del clero budista. Todo esto aumentó la aceptabilidad del Budismo para todos los imperios de Asia. 

Además de misiones religiosas e instituciones que beneficiaban a los gobernantes y la aristocracia, el Budismo igualmente traí consigo a los pueblos instituciones estables y bien formadas que servían muchas funciones, siendo no solo centros de educación religiosa, sino también de educación secular, como de moral, medicina, lenguajes y artes. También, los mnoasterios sirvieron de almacenes y como representantes del Estado, sirviendo los monasterios muchas veces como fortificaciones divinas que eran respetadas por los reinos vecinos. A su vez, el Vinaya o el Código Monástico Budista creaba microsociedades de personas que habitaban en relativa calma, paz y armonía, dedicadas al bienestar de la comunidad y del Estado. Es decir, la entrada del Budismo significaba la entrada de cultura, y una forma de permitirle a la población superar sus adversidades y tener una mejor vida.

El objetivo principal del Budismo es aliviar el sufrimiento y permitir que todos los seres descubran su Naturaleza Búdica, su capacidad innata de alcanzar el Despertar a nuestra Unidad Fundamental. Esta soteriología descansa sobre el problema central del sufrimiento, al que el Budismo ofrece una solución práctica, centrada en la vida en el aquí y ahora. Para ello, el Budismo ofrece 84,000 formas tradicionales de lograr este objetivo. Sin embargo, más allá de esta base soteriológica, hay una dimensión social definida en las enseñanzas budistas: el Buda no solo pregunta cómo y qué debemos hacer para mejorarnos como personas y aliviar nuestro sufrimiento, sino también qué debemos hacer, no solo por nosotros mismos sino por el bien común. Pero el cambio social debe de comenzar por un cambio interno en el individuo.

El Budismo prescribe una serie de guías éticas, los Preceptos, que delinean cómo debemos de comportarnos como budistas y como individuos en la sociedad. Estos Preceptos son resumidos en los Tres Preceptos Puros de (1) Abandonar el Mal, (2) Hacer el Bien, y (3) Purificar el Alma (Mente y Corazón). Estos Tres Preceptos Puros se traducen en los Cinco Preceptos Budistas Laicos: No Matar o Preservar la Vida, No Robar o Ser Caritativos, No Mentir o Servir Siempre a la Verdad, No Abusar de la Sexualidad o Valorar las Relaciones Sanas, y No Abusar de los Intoxicantes o Mantener Siempre en Mente la Verdadera Naturaleza de la Realidad, por medio de la meditación, lo cual purifica nuestra mente, y podemos axtuar con sabiduría y compasión en el mundo. Cuando las personas siguen estos Preceptos, actúan conforma a su Verdadera Naturaleza, su Naturaleza Búdica. De igual forma, un budista debe de poner en práctica los Seis Paramitas o las Seis Perfecciones Budistas de (1) Caridad, (2) Preceptos, (3) Esfuerzo, (4) Paciencia, (5) Meditación, y (6) Sabiduría. Todo esto forma, en parte, los valores budistas. Otros valores budistas son la Bondad Amorosa, la Compasión, el Júbilo y la Ecuanimidad. Sobre esta base, el Budismo formula su teoría política y social. 

Ahora, podemos preguntarnos: ¿Qué el Buda nos dice sobre la política? Cuando estudiamos profundamente el Canon Budista, vemos que el Buda ofrece numerosos consejos sobre la administración de un reino o un Estado. En el Canon Pali del Budismo Primitivo, encontramos numerosas referencias y discusiones sobre reyes, príncipes, guerras y políticas. Igualmente, el Canon Mahayana, como en el Sutra de los Reyes Benevolentes y el Sutra de la Luz Dorada, también contienen consejos para los gobernantes sobre cómo gobernar bien, advertencias sobre las terribles consecuencias de gobernar mal y advertencias para evitar la arrogancia y la prepotencia e ignorar las necesidades del pueblo y sus ciudadanos. De hecho, en el Budismo, el gobernante es uno de los recipientes de una de las Cuatro Deudas de Gratitud, junto con nuestros padres, maestros, y los Tres Tesoros del Budismo (el Buda, el Dharma - su Enseñanza -, y la Sangha - la comunidad budista). Igualmente, debemos recordar que en los tiempos del Buda solo existía un solo tipo de gobierno, la monarquía y la república, y es sobre la misma que el Buda habla en sus discursos. Sin embargo, podemos interpolar sus enseñanzas y aplicarlas a las teoría de gobierno contemporáneas.

La visión del Budismo sobre la política y el gobierno comienzan con el mismo Buda. El Buda en muchos aspectos puede ser considerado como un revolucionario político o un reformador religioso. El Buda, desde sus inicios, rechazó el sistema de castas que existía (y aún existe) en la India, aceptando a personas de todo trasfondo social en su Orden Monásrica, llegando incluso a aceptar a mujeres como monjas budistas, algo que ninguna otra religión india ha hecho hasta nuestros días. Igualmente, el Budismo revolucionó la organización social india y sus instituciones religiosas y transformó la manera en que las personas veían el universo, el destino y a sí mismas, instando a las personas a cambiar, en vez de buscar el cambio fuera de sí mismos. El karma ya no era cosa del destino ni de los dioses, sino que uno mismo sembraba y cocechaba las causas negativas y positivas en su vida. Las buenas acciones y nuestra consciencia, y no los rituales, el estatus social ni las divinidades, son la nueva "moneda espiritual" (mérito) con la que ganamos el cielo y el Nirvana. Todos, sin importar las diferencias a partir de construcciones sociales (y no un grupo privilegiado), tenemos la capacidad de Despertar a la Verdad. Esto sentó las bases para un total egalitarismo social y espiritual, logros que siguen siendo aspiraciones aún en nuestros días. Incluso la religión ortodoxa de la India adoptó al Buda como un avatar o encarnación del dios Vishnu, y dice que el Buda vino a purificar el Dharma Hindú, a reemplazar el sistema de castas, a abolir el sacrificio animal, y reestablecer el Dharma Hindú a su forma más pura. Sin embargo, el Buda en muchos aspectos es igualmente un tradicionalista y conservador, que destaca la importancia de la vida, la familia y las instituciones sociales en el mundo.

En el Canon Pali, encontramos dos Suttas o discursos primitivos del Buda, el Cakkavattisihanada Sutta y el Agganna Sutta (Digha Nikaya), donde el Buda trata del origen y desarrollo del Estado y de los derechos y deberes tanto del monarca como del ciudadano. En los mismos, vemos que el modelo de sociedad y política que presentan fomenta una conducta ética y encarna un fuerte ideal social, que luego guía los principales objetivos del Estado. El gobernante ideal, el "Rey Celestial que Gira la Rueda del Dharma", que usa su autoridad para promover el orden, la rectitud y la seguridad. En este y otros Suttas, las recomendaciones van más allá de la cosmovisión basada en castas detrás del arte de gobernar hindú y los códigos legales. El Agganna Sutta, en particular, insta a la igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas simplemente como miembros de la humanidad, independientemente de su casta o raza. Si estudiamos estos textos, podemos ver que el Budismo encarga al Estado y a sus ciudadanos la responsabilidad de mantener el orden, así como la igualdad económica y social. De igual forma, el Estado no debe impedir la libertad humana, y tanto los ciudadanos individuales como el gobernante en su conjunto deben poder evolucionar y madurar. La importancia de las instituciones en el alivio del sufrimiento y el logro del Nirvana se predican sobre la doctrina budista de la Originación Interdependiente, que nos dice que todo existe debido a causas y condiciones y que todo está fundamentalmente interrelacionado.

En el Canon Mahayana, vemos estas expresiones llevadas a su culminación final. El Dharma del Buda ya no es solo su Enseñanza, sino que es el Orden Dhármico, la Ley Mística, que crea, anima y da vida y orden a todo en el Cosmos. El Buda revela que ya no es solo un hombre, sino que es y siempre ha sido la encarnación misma del Alma del Universo, quien apareció en este mundo para revelar el Dharma, aliviar el sufrimiento, y ayudar a los seres a descubrir su Naturaleza Búdica, para que puedan experimentar el Nirvana en este mundo. Con esto, su Dharma o Enseñanza - y para nuestro propósito, las enseñanzas sociales y políticas - ahora asumen un orden y un valor superior, pues son la revelación de las Leyes Universales que rigen el Cosmos. Entre sus discursos sobre política y sociedad, encontramos el Sutra de los Reyes Benevolentes y el Sutra de la Luz Dorada. En estos dos Sutras, encontramos el ideal budista de un rey o gobernante, quien rige al Estado de acuerdo con el Dharma, ya que el Dharma se aplica por igual a todos, independientemente de la clase, el estatus social o las circunstancias económicas. Debido a que tanto el ciudadano como el gobernante son iguales bajo la ley del Dharma, las instituciones políticas deben reflejar esta verdad básica. Con esto, el Buda expone que existen Dos Verdades o funtes del derecho: la Ley Secular, y la Ley Budista, y que la Ley Budista debe estar por encima y guiar la Ley Secular, a veces llamados Verdad Absoluta, o la naturaleza inherente de todo, cómo son realmente las cosas, y  la Verdad Relativa, o cómo aparecen las cosas y se aplican de acuerdo a las circusntancias en el mundo. 

De acuerdo con el Budismo, el Estado y la política no son un fin en sí mismo, sino un instrumento que proporciona las condiciones favorables (en su correcta aplicación) o crea obstrucciones dañinas (en su mala aplicación) para el avance personal de los individuos. El Buda reconoció que el gobierno es necesario para proporcionar orden y bienestar social y que sus valores, contenido y procesos deben ser coherentes con el Dharma. Un principio fundamental del Dharma relevante para la política es la igualdad y la dignidad de todos los individuos. El Buda enfatizó que todos los seres sintintes poseen un valor y una capacidad inherentes para la Iluminación, la Naturaleza Búdica. Por ello, toda vida es preciosa, invaluable e irrepetible. Las enseñanzas del Buda también reflejan el principio de igualdad cuando prescribe que la monarquía, la forma dominante de gobierno durante su vida, debe basarse en el consentimiento popular (no en el derecho divino), realizada en consulta con los gobernados, imparcial en la aplicación de la justicia, y conforme al Dharma. Un buen gobernante  debe estar dotado de la capacidad de integrar el principio de gobierno con los principios budistas para controlar su mente en un nivel apropiado, debe ser superior a otras personas en términos de su comportamiento y convertirse en un modelo a seguir para todos sus ciudadanos, y debe poseer las características de un león. Los gobernantes son los representantes del orden y el bien en el mundo, ya que se encuentran en los ojos de todo el mundo, siendo no solo roles a seguir y ejemplos para la sociedad, sino la encarnación misma de sus valores y metas. Por ello, los gobernantes deben ser justos, premiar el bien, y castigar el mal. Esto muestra un balance correcto entre la compasión (premirar el bien) y la sabiduría (castigar el mal). Un rey que es justo, imparcial, que promueve el bien y el bienestar de sus ciudadanos, y que castiga el mal y los protege de todo peligro, es protegido por los dioses y los Budas. Lo contrario solo invita al caos y la desestabilización social y del mundo. Esto significa igualmente que el gobernante debe de ser tolerante hacia las diferentes configuraciones políticas. En lugar de respaldar abiertamente una forma particular de gobierno,  el Buda, al entablar amistad y aconsejar tanto a las repúblicas como a los monarcas, implica que el buen gobierno puede tomar más de una forma, pero debe permitir la maximización de la felicidad individual de sus ciudadanos y que minimice su sufrimiento, permitiéndoles cultivar la compasión, la paciencia, la generosidad, la concentración meditativa y la sabiduría mientras desalienta la codicia, el odio y la ignorancia. Así, el Buda no abogó explícitamente por una sola forma de gobierno y, en un nivel, reconoció que diferentes tipos de regímenes podrían considerarse legítimos si el espíritu del gobernante y los gobernados estaba de acuerdo con el Dharma.

Todo esto nos conduce a aplicar estas enseñanzas a nuestra realidad actual. Toda opinión sobre lo que dice el Budismo sobre la familia, la sociedad y la política, en muchas instancias, refleja más la opinión personal del presentador que lo que realmente decía el Buda. Es por eso que debemos de tomar con pinzas la información que leemos al respecto. 

Por supuesto, en la modernidad, la mayoría de los gobiernos del mundo han adoptado los valores occidentales de la separación de la Iglesia y el Estado, por lo que los valores religiosos sobre materias del Estado han sido relegadas a las opiniones internas de los individuos. No podemos replicar los sistemas antiguos y tratar de establecer teocracias en el mundo contemporáneo ni en el futuro. Esto es algo que debe prevalecer para mantener el orden y la convivecia en la sociedad. Sin embargo, podemos tratar de que los gobernantes - y sobre todo, los ciudadanos y líderes budistas - adopten los ideales políticos y sociales universales estipulados por el Budismo. 

Un buen gobernate debe ser imparcial, justo, y administrar bien el Estado, teniendo siempre en mente el bienestar y el futuro de sus ciudadanos. De igual forma, su gobierno debe ser uno que proteja la diversidad de opiniones, y debe tener un buen balance entre el bienestar común y el derecho individual de sus ciudadanos y sus bienes. En este sentido, el ideal Budista del gobierno no es uno socialista, donde la mayoría puede volverse tiránica contra el individuo, no es individualista, donde los deseos y caprichos del individuo pueden ser contrarios a la mayoría. Es un individualismo iluminado por el bienestar del colectivo, donde el criterio rector es la responsabilidad. Esto nos muestra una buena aplicación del Camino Medio tan necesaria en un mundo tan polarizado, donde las fuerzas del colectivismo - sobre todo, en Oriente - y del individualismo - muchas veces egoísta de Occidente - encuentran una síntesis. Lo contrario es perpetuar los errores del pasado, donde el colectivismo tiránico dio paso al comunismo, el cual aún sige dando muestras de su caos, su horror, su dolor, miseria y muerte; y el individualismo egoísta da paso a los caprichos de los individuos, quienes muchas veces quieren imponer sus ilusiones y subjetivismos y forzarlos a los demás, y donde se explotan los recursos sin darle mucho pensamiento al futuro. 

En mi opinión personal, el Budismo en el mundo contemporáneo debe ser apolítico, pero social. Es decir, debe de tratar de mantener la división occidental moderna entre el Estado y la Religión, pero debe apoyar las luchas y los movimientos sociales - como lo ha hecho en toda su historia - que apoyen los valores universales budistas de la importancia y el valor de la vida, la el ambiente, la igualdad de todos los seres, y el diálogo entre las diferentes partes de la sociedad, sirviendo muchas veces como un puente de diálogo entre los puntos polarizados, de acuerdo con el Camino Medio. Lamentablemente, el Budismo en Occidente, sobre todo en los Estados Unidos y muchos países latinos, tiende a ser muy de izquierda, a diferencia del Budismo en Asia, que tiende a ser más de derecha. Esto ha hecho que el Budismo sea visto erróneamente por muchos como de izquierda. Esto crea igualmente una polarización indebida dentro de la Sangha budista, haciendo que muchas personas que no compartan los ideales políticos del discurso mayoritario budista occidental excluídos. Existen fuerzas negativas que tratan de enfermar el Buda Dharma y mutilarlo como estan tratando de mutilar las instituciones y el orden en el mundo. Debemos de estar siempre vigilantes para que no seamos como los gusanos que se comen (corrompen) al león (el Dharma) desde sus entrañas.

En el Budismo aprendemos a comprender el principio de que toda la vida y los fenómenos del universo son eternos y están interconectados. En medio de la división y el sufrimiento del mundo actual, como budistas, debemos esforzamos por llevar a las personas a la felicidad, unirlas y crear una sociedad pacífica y en orden. Solo esperemos que todos y cada uno de nosotros pueda realizar su labor del Bodhisattva y contribuir a la paz y la felicidad de todos los seres en el mundo.

Esta serie, la cual ha llegado a su fin con esta instalación, por supuesto, es solo una introducción al tema. Si desean aprender con más detalle la relación del Budismo con la Política y la Sociedad, recomiendo leer la triología de El Rey del Dharma: Las Enseñanzas del Sutra de los Reyes Benevolentes (Hikari, 2022), El Tambor del Dharma: Las Enseñanzas del Sutra de la Luz Dorada (Hikari, TBA), y El Camino Budista: Las Enseñanzas del Sutra de Vimalakirti (Hikari, TBA).

Sunday, August 21, 2022

Budismo, Política y Sociedad: El Budismo y la Vida, las Relaciones y la Familia - Reflexiones sobre Temas Contemporáneos II

 El Budismo es una religión fundada hace más de 2,500 en la India por un jóven príncipe llamado Siddhartha Gautama, quien tras años de prácticas espirituales alcanzó el Despertar, la Budeidad, por lo que fue conocido desde entonces como el Buda Shakyamuni. Tras su Iluminación, el Buda predicó por más de cuarenta años por toda la India, ayudando a otros a alcanzar el mismo estado espiritual del Despertar. Cerca del final de su vida, el Buda reveló que si bien aparentó haber nacido, crecido y alcanzadola Iluminación, en realidad, el Buda era una encarnación misma de la Vida, el Alma del Universo, quien apareció en este mundo para revelar la Verdad, ayudar a los seres a aliviar sus sufrimientos, y a alcanzar el estado de la Budeidad - el Despertar.

En sus más de cuarenta años de predicación, el Buda habló sobre una gran variedad de temas, no solo espirituales, sino también sociales, como la importancia de la familia, el buen gobierno, y las relaciones entre los individuos en la sociedad. En esta serie de entradas, reflexionaremos sobre la posición budista sobre una amplia gama de temas contemporáneos, como la vida, las relaciones de pareja, la familia, el buen gobierno y la política y la sociedad en general.

El Budismo, las Relaciones, la Familia y la Sociedad

En la entrada anterior, vimos la vsión del Budismo del cuerpo y la vida en general, ahira, veremos qué nos dice el Buda sobre las relaciones amorosas de pareja y la importancia de la familia.

La relación, luego del individuo, es la esfera de influencia más importante en la sociedad, pues la misma es la base de la familia. En el Canon Budista, el Buda utiliza como medio hábil para transmitir su mensaje y enseñanza una práctica india que venera las seis direcciones, y con cada dirección, el Buda proveyó una interpretación de las deudad de gratitud que todo ser humano debe a sus familiares y la sociedad: a la madre y el padre en el Este, a los maestros en el Sur, al cónyuge y la familia en el Oeste, a los amigos y colegas en el Norte, a los trabajadores y sirvientes en la dirección inferior, y a los ascetas y brahmanes en la dirección superior. El Buda provechó esa oportunidad para mostrar cómo debemos de comportarnos con cada uno de ellos.

Tradicionalmente, los hindues en la antiguedad adoraban las seis direcciones para adorar a Dios y prevenir las dificultades que podríam venir de cada una de ellas. Una vez, el Buda se encontraba en Rajagrija, cuando ve a un jóven llamado Sigala adorando las seis direcciones, y le pregunta por qué lo hace. El jóven Sigala le die que su padre, en su lecho de muerte, le pidió que adorara las seis direcciones para honrarlo y prevenir desastres. El Buda entonces le dice a Sigala que la forma correcta en la que uno debe de honrar a su familia y prevenir desastres es viendo esas seis direcciones simbólicamente, cada una representando una de nuestras deudas de gratitud para con todos los seres. El Buda dice:

"Es costumbre de la gente común levantarse temprano, limpiarse la boca, lavarse la cara, y luego hacer reverencias hacia las seis direcciones: Norte, Sur, Este, Oeste, arriba y abajo, deseando evitar la entrada de la desdicha para tener un día feliz. Sin embargo, el Buda nos enseña que, en cambio, debemos evitar las desdichas guardando respetuosamente las seis direcciones de la Verdad y actuando sabiamente. Para guardar estas seis direcciones, primero es necesario alejar la suciedad de los cuarto actos impuros, controlar los cuarto malos pensamientos y cerrar las seis entradas que hacen perder la casa y propiedad.

"Los cuarto actos impuros son: el homicidio, el robo, el adulterio y el engaño. Los cuarto malos sentimientos son: la codicia, la ira, la necedad y el temor. Las seis entradas que hacen perder las riquezas son: actuar inconsideradamente por haber tomado bebidas alcohólicas; andar de parranda hasta muy entrada la noche; abandonarse al placer de la música y de los teatros; dejarse dominar por el juego; asociarse con malas compañías; no cumplir con sus obligaciones de trabajo. Después de alejar las cuarto suciedades de los actos, de controlar los cuarto malos sentimientos, y cerrar las seis entradas que hacen perder la riqueza, entonces los discípulos del Buda hacen reverencias a las seis direcciones de la Verdad."

Primero que todo, para poder honrar correctamente a nuestros familiares y vivir una vida recta, debemos de evitar todos aquellos pensamientos, palabras y acciones que puedan traer mal karma. Esto es porque solo nosotros somos amos de nuestro porpio destino, y creamos el mismo con nuestros pensamientos, palabras y acciones, y el karma que resulta de ellos. En este párrafo, el Buda nos da la guía perfecta para vivir en soceidad. Como veremos, el Budismo favorece la idea del orden y de una sociedad sólida y fundamentada en sus instituciones, como la familia, la escuela, el gobierno, etc. Es por eso que el Buda dio varios sermones a los reyes y gobernantes de su época, estableciendo las bases para la posteridad de una sociedad en paz, fuerte y próspera.

"¿Cuáles son las seis direcciones de la Verdad? El Este es el camino del padre y el hijo, el Sur es el camino del maestro y el discípulo, el Oeste es el camino del esposo y la esposa, el Norte es el camino de la amistad, hacia abajo es el camino del patrón y los empleados y hacia arriba es el camino del creyente de Buda.

"Primeramente para el camino de padres e hijos en la dirección Este, el hijo debe llevar a cabo cinco acciones. Uno debe cuidar de los padres, trabajar por su bienestar, respetar el linaje familiar, guardar la herencia y realizar los servicios religiosos en memoria de los ancestros."

Contrario a la creencia errónea del Budismo como una religión en contra del hogar y la familia, el Buda nos dice que la familia es lo más importante. Es por ello que la coloca en la primera dirección del Este, donde nace el Sol, la vida y la luz en el mundo. La familia es el núcleo de una sociedad, y si las bases de la familia no están bien fundamentadas, poco a poco, la sociedad colapsa y desciende al caos, el reino de Mara. Es por eso que Mara, el deseo desenfrenado y el caos, siempre busca perturbar a la familia, y sus intentos se sienten más fuertes cada día.

Sobre el comportamiento de los hijos para con los padres, el Buda dice que deben ser filiales, trabajar por pagar su deuda de gratitud para con ellos por darles la vida, protegerlos y cuidarlos, ser cuidadosos con el legado familiar, velando por las obras de sus ancestros, y realizar servicios memoriales en su honra. Esta es la base del deber filial budista, del cual el Buda habla con más detalle en el Sutra de las Cuatro Deudas de Gratitud, y en el Sutra del Deber Filial, entre otros. En el Samacitta Sutta leemos:

"Es imposible devolver todos los favores recibidos de los padres. Aunque andemos cien años cargando al padre sobre el hombro derecho y a la madre sobre el hombro izquierdo, no lograríamos compensarlos. Aunque durante cien años limpiásemos día y noche el cuerpo de los padres con ungüentos perfumados, les sirviéramos como un hijo ideal, con nuestro esfuerzo ganásemos un trono real para ellos, y le diéramos todo el lujo del mundo, no podríamos devolver el bien que nos han hecho.

"Sin embargo, si los conducimos hacia el Buda y hacemos que crean en el Dharma, los persuadimos de que dejen el camino equivocado y sigan el Gran Camino, si hacemos que olviden la codicia y sientan felicidad al dar limosna, por fin podemos devolver los favores recibidos."

Muchas personas se preguntarán: ¿Y qué pasa con esos padres que han estado ausentes, o peor, que han sido abusivos? El Budismo nos dice que el Universo solo debía proveernos padres, no necesariamente buenos padres, para poder venir al mundo. Independientemente de nuestra relación con ellos, debemos de guardar un cierto respeto y deber filial para con los mismos, y tratar de buscar la forma de arreglar nuestra relación con ellos, o al menos, de sanar nuestras heridas, para el beneficio de ellos, nuestro, y de nuestros descendientes. 

Ahora, veamos el deber de los padres para con sus hijos. El Buda continúa diciendo:

"A cambio, los padres deben llevar a cabo cinco acciones para el hijo, deben evitar las malas acciones, promover las buenas acciones, procurar que el hijo adquiera conocimientos y habilidades, ver por que contraiga matrimonio y utilizar los bienes familiares en el tiempo apropiado. Si se siguen estas cinco acciones el camino de los padres y el hijo en la dirección Este será pacífico y sin pesar."

Los padres deben de ser buenos con sus hijos, disciplinarlos moderadamente, buscar y pormover su educación, velar porque cree su propia familia, y que haga uso de los bienes familiares adecuadamente. 

Desde la antiguedad, se ha pensado que el Budismo predica el abandono del hogar, la familia y del mundo por una vida de totaldesapego. Después de todo, el mismo Buda -antes de alcanzar el Despertar- abandonó su reino y su familia en búsqueda de la Verdad; y tradicionalmente, los monjes debían de hacer lo mismo para poder ingresar en la Orden Budista - la Sangha monástica. Esto sigue siendo así en gran parte del continente asiático. No obstante, debemos de entender esto en contexto. El Buda era un príncipe, y en su palacio, vivían sus padres, su esposa y concubinas, su hijo, sus tíos y primos, y una gran cantidad de sirvientes, entre otros, los cuales velaban por el bienestar de la espoa del Buda y su hijo, por lo que lo tenían todo, y nunca les podía faltar nada. Posteriormente, tras alcanzar la Iluminación, el Buda volvió a su reino y compartió el Dharma con sus padres, su esposa, su hijo y todos en su reino, llegando algunos de ellos - como su madre-tía, su esposa y su propio hijo - a ingresar como monjes y monjas en la Orden Budista. Con esto, el Buda nuevamente recalcó la importancia de la familia, sobre lo cual continuaremos hablando más abajo. 

Cundo hablamos de la familia budista, hablamos de la familia de la familia nuclear, pero desde antaño, la familia incluye igualmente a los abuelos, los nietos, los tíos y los sobrinos. Esto es porque cada miembro debe de estar idealmente presente - sobre todo el padre y la madre - par el buen desarrollo del hijo. Por supuesto, esto no excluye la existencia y viabilidad de otras formas de familia, como la familia monoparental u homosexual. Sin embargo, cada uno de los padres aporta un conjunto de herramientas y habilidades diferentes a los hijos, que solo puede ser balanceado y completado por la presencia de ambas figuras durante el desarrollo y crecimiento de la criatura. Los padres tienden a ser más racionales y atrevidos, permiténdole a los hijos acercarse al peligro y sobreponerse a sus miedos, logrando metas en sus vidas. Las madres, por otro lado, tienden a ser más protectoras y sentimentales, velando por la salud y la seguridad del niño. Mucha racionalidad puede resultar en personas frías y distantes, mientras que mucho sentimiento resulta en personas débiles que no se pueden adaptar bien a la sociedad. Esto es algo que vemos mucho hoy día. La falta de los padres tiende a desarrollar hijos menos adaptados para los retos y los peligros que luego encuentra en la sociedad, contriuyendo al atraso y colapso de la misma. Junto con esto, el hecho de que ambos padres son cada vez más mayores (bajo estándares históricos), y que los hijos se encuentran encerrados con sus pantallas electrónicas sin aventurarse y desarrollarse en el mundo real, sin poder sociealizar con otros ni enfrentarse a puntos de vista distintos a los suyos, han hecho que muchas personas tengan una crisis de identidad y sean intolerantes ante las opiniones y estilos de vida ajenos. Este es uno de los males más grandes contemporáneos. En resumen, ambos padres, juntos, representan el balance perfecto entre la sabiduría (padre) y la compasión (madre) y encarnan estas cualidades de la mente y el corazón del Buda Eterno en el mundo. 

El Buda nos dice que todos en el hogar deben de hacer su parte y trabajar por el vbien común de todos, cuando dice:

"En cuanto a los gastos de la familia, todos deben trabajar como diligentes hormigas y abejas. Nadie debe atenerse a la industriosidad de los otros o esperar su caridad. Por otro parte nadie debe pensar que lo que ha ganado con su esfuerzo es sólo para sí mismo, y puede gastarlo para sí solo. Una parte de ello hay que compartirla con otros, y hay que dejar una parte para casos de emergencia. Tenemos que sentir alegría de que una parte sea aprovechada, para la sociedad y para la Enseñanza del Buda. No hay nada que sea propiedad de uno. Todo nos ha llegado a nosotros por la combinación de causas y efectos; tan sólo lo tenemos temporalmente, y hay que tratar todo con cuidado por muy insignificante que sea."

Es por eso que el Budismo pone la Caridad (Dana Paramita) como la primera de sus virtudes y la mejor forma de realizar nuestro trabajo del Bodhisattva en el mundo. Esta  es nuestra forma de contribuir material, económicamente y con nuestro tiempo y buenas obras a la sociedad y al mundo.

Luego de la familia, la segunda institución social importante es la escuela. Sobre esto, el Buda nos dice:

"Después para el camino del maestro y el discípulo, el discípulo debe estar de pie cuando el maestro se aproxima, el discípulo debe asistir a las necesidades del maestro muy de cerca, debe escucharlo con seriedad, no descuidar las atenciones y recibir sus enseñanzas con respeto. A cambio, el maestro debe guiar al discípulo con el ejemplo actuando con propiedad, transmitir correctamente todo lo que el maestro ha aprendido y preparar el camino para que el discípulo reciba honores al igual que beneficios y respeto en cualquier lugar. Así el camino del discípulo y el maestro en la dirección Sur será pacífico y sin pesar."

Con esto, el Buda nos dice que luego de nuestro hogar, la escuela es nuestra segunda casa, y los maestroa deben ser vistos como nuestros segundos padres. En la escuela, idealmente, aprendemos todo el conocimiento necesario para poder continuar desarrollándonos como seres humanos y parte integral de la sociedad, a la cual aportaremos nuestras propias habilidades cuando crezcamos. 

Así, como vemos. el Buda va poco a poco describiendo las relaciones importantes desde nuestro nacimiento - con nuestros padres - nuestro crecimiento, y ahora, con nuestra juventud, al momento de buscar una pareja y formar nuestra propia familia.

Ahora, el Buda pasa a hablar sobre las relaciones de pareja. ¿Qué el Buda nos tiene que decir sobre las mismas? La respuesta puede sorprenderte. El Buda nos dice:

"Después para el camino del esposo y la esposa en la dirección Oeste, el esposo debe tratarla con respeto, cortesía y fidelidad, confiar en ella en la toma de decisiones y hacerle regalos. La esposa debe llevar a cabo bien todo su trabajo, atender las necesidades de los miembros de la familia, ser fiel a su esposo, proteger los bienes y hacer que los negocios de la familia prosperen. Así el camino del esposo y la esposa en la dirección Oeste será pacífico y sin pesar."

El Budismo promueve la vida en todos sus ámbitos, y ve el nacimiento humano como algo valioso e inigualable, pues es como humanos que podemos idealmente alcanzar nuestro Despertar (pues no es tan llena de sufrimiento y dolor como los Tres Reinos del Mal como para impedir nuestra práctica, ni tan llena de placer y lujos como los Cielos como para volvernos complecientes). Un nacimiento humano requiere de dos partes - una relación amorosa cuyo fruto sea una nueva vida. Es por eso que el Buda pone énfasis en la sana convivencia entre el esposo y la esposa. En una relación de pareja, el Buda nos dice que tanto el esposo como la esposa deben de tratarse con respeto. La esposa debe administrar el hogar y la familia y el esposo debe compartir la autoridad con su esposa. La pareja budista debe ser monógama (tener solo una pareja). 

En otro Sutra o Escritura Budista, el Buda le da consejos a una pareja para vivir en paz y armonía. En el Sutra del Rugido de León de la Reina de Srimala, leemos:

"La relación del marido y la mujer no se establece sólo por conveniencias, ni tampoco porque dos cuerpos vivan físicamente en una misma casa. El esposo y la esposa, deben cultivar sus almas con una misma Enseñanza."

Una relación debe estar cimentada por el amor entre ambos, y el deseo mutuo de ayudarse a crecer como personas. Cuando leemos "Enseñanza", el Buda se refiere al Dharma. Esto no significa que ambos deban de necesariamente ser budistas, pero ambos deben de tener el mismo Norte, las mismas expectativas y valores para consigo mismos, sus familias y y el mundo, pues de lo contrario, solo encontrarán la desilución y el fracaso. Di ambosd tienen una misma fe en si mismos y en la vida, pueden llevar su relación de esta a la próxima. El Buda ilustra esto con la siguiente historia:

"Una pareja que era el ejemplo del matrimonio ideal, fue una vez a donde Buda y le preguntó 'Gran Buda, nosotros nos conocemos desde pequeños y desde que nos hemos casado nuestros corazones nunca han sido nublados por la más mínima nube de infidelidad. Así como hemos sido marido y mujer en esta vida, ¿cómo podremos volver a formar un matrimonio feliz en la otra vida?' El Buda les contestó: 'Conservad la misma fe. Si recibís la misma Enseñanza, si cultiváis el mismo corazón, si tenéis la misma caridad, la misma sabiduría, también en la otra vida podréis vivir con el alma unida'."

Esta enseñanza del Buda puede sorprender a muchos, sobe todo, a muchos budistas. El Budismo no ve necesariamente el amor como un apego del cual debamos deshacernos, siempre y cuando el mismo sea positivo y constructivo, no egoísta. Muy por el contrario, el Buda axhorta a la pareja a tener una relación basada en el amor, el respeto y el crecimiengo mutuo. Es importante mencionar que el Budismo ve al hombre y la mujer como iguales, pero diferentes: "No existe distinción entre el hombre y la mujer en la búsqueda del Camino de la Iluminación. Aunque sea una mujer, si decide buscar la Iluminación llegará a ser una mujer heroica en el Camino de la Verdad." Esto es porque ambos poseen la Naturaleza Búdica, la Esencia del Buda que mora dentro de todos los seres y la vida misma, y ambos poseen la capacidad de alcanzar el Despertar de la Budeidad. Juntos, pueden dar a luz a un mismo Buda en el mundo.

Ahora, el Budismo no dice abiertamente que los niños deben nacer de padres casados, aunque en la mayoría de las sociedades budistas los padres quieren hijos y son resultado de un matrimonio. Igualmente, el Budismo tampoco dice que los padres tienen el deber de tener hijos, por lo que la anticoncepción es una opción aceptable (y altamente recomendada) si un budista no está listo para tener un hijo. Ahora, debido a que el Budismo valora la vida (el Primer Precepto Budista es No Matar o Proteger la Vida), no ve con buenos ojos el aborto, a menos que sea para preservar la vida de la madre, aunque esta decisión depende de muchos factores. En última instancia, aunque el Budismo está en contra del aborto, no condena el mismo ni juzga a la persona, sino que busca sabia y compasivamente formas para aliviar su karma y su sufrimiento.

Por supuesto, ni el individuo, ni la familia ni la pareja existen en un vacío, sino que viven en una sociedad compleja y multifascética, por lo que el Buda da igualmente consejos sobre los amigos, el trabajo, y la religión.

"Después, para el camino de los amigos en la dirección Norte, uno debe proveer a los amigos con aquello de lo que carecen, hablarles con gentileza y amabilidad, trabajar en su beneficio, ser siempre considerado y tratarlos con honestidad. Uno debe esforzarse para prevenir que los amigos caigan en caminos equivocados, proteger su propiedad en el caso de que pierdan el camino, escuchar sus inquietudes cuando tengan problemas, darles una mano en tiempos difíciles y apoyar a su familia cuando sea necesario. Así, el camino de los amigos en la dirección Norte será aquel de paz y sin pesar."

El ser humano es una criatura social, y en el Budismo, las amistades son sumamente importantes. Un amigo puede llevar a uno por el camino del bien, presentarle el Dharma e incluso ayudarlo a uno a alcanzar la salvación y el Despertar, o puede conducirlo por al camino del mal, el deseo y la ruina. Es por eso que el Buda nos aconseja a seleccionar cuidadosamente con quién nos relacionamos.

Luego, el Buda pasa a hlablar sobre la relación del patrono y el empleado en el trabajo:

"Después para el camino del patrón y el empleado en la dirección baja uno debe observar los siguientes cinco puntos al tratar con los empleados. Hacer que los empleados trabajen de acuerdo a sus habilidades, proveerlos de buen alimento y amplia compensación, brindarles cualquier comida deliciosa y hacer que descansen en los momentos apropiados. A cambio, un empleado debe servir a su patrón teniéndo los siguientes puntos en mente. Uno debe levantarse de mañana antes que el patrōn, ir a dormir después que él, ser honesto en todo momento, ser diestro en el trabajo y no traer la desgracia al buen nombre del patrōn. Así el camino del patrōn y el empleado en la dirección baja será aquel de paz y sin pesar."

El Budismo tiene una noción de una sociedad infundida por un orden divino, donde todos dependen de todos para su orden, paz y prosperidad. Para esto, el Buda prescribe una relación sana y justa entre los aptronos y sus empleados. Esto ha sido interpretado erróneamente como un llamado al colectivismo, y esta enfermedad politico-social ha infestado incluso muchas de las Sanghas budistas occidentales. Pero el Budismo no es colectivismo, sino un individualismo iluminado. Tanto el colectivismo como el individualismo son dos extremos, y como extremos, deben ser evitados por el Camino Medio. El colectivismo extremo, en la figura del socialismo y el comunismo, solo han traido hambre, miseria y muerte. Por otro lado, el individualismo extremo solo alimenta el egoísmo y la desigualdad. Ambos desembocan en la toranía. En cambio, el Camino Medio postula un individualismo iluminado, conde los seres velan por sus intereses y el de todos los demás seres al mismo tiempo, en balance. Esto lo vemos en la figura del Bodhisattva, quien, aunque es uno con el Buda y realiza su labor en el mundo, mantiene su propia individualidad y manifiesta la misma de forma única en su vida.

Finalmente, tenemos la institución social que representa el Budismo: la religión. Sobre la misma, el Buda nos dice:

"Después, para el camino de servicio hacia aquellos que predican la enseñanza en la dirección más alta, uno debe tratar a aquellos que predican las enseñanzas con extremo respeto en cuerpo, palabra y mente. Uno debe también recibir a los predicadores con cortesía, escuchar y seguir sus enseñanzas y hacer ofrendas a ellos. A cambio, aquel que predica las enseñanzas debe rechazar el mal, fomentar la bondad, ser compasivos y de buen corazón, enseñar los estándares morales, hacer que los que escuchan comprendan las enseñanzas completamente y hacer que la gente logre un estado de paz, así el camino del servicio a los que predican las enseñanzas en la más alta dirección será de paz y sin pesar."

La Sangha monástica, compuesta por monjes y monjas budistas, son los representantes del Buda en el mundo, y tienen la encomienda de preservar su Dharma Eterno para la posteridad y la salvación de todos los seres sintientes. Para esto, deben de velar porque el Dharma sea transmitido e interpretado correctamente. Lamentablemente, la Orden Budista ha pasado por muchos cambios a través de los siglos, y hoy día, aunque está aún joven en Occidente, se ha transmitido con muchos errores y malentendidos (por no hablar de los maestros falsos, los representantes de Mara, que se visten de budistas). Es menester que la Orden monástica mantenga viva la llama del Dharma Verdadero, pues de lo contrario, la oscuridad arroparía el mundo.

El Buda concluye sus enseñanzas sobre las relaciones, la familia y la sociedad diciendo:

"Quien hace las reverencias hacia las seis direcciones no las debe hacer con el fin de evitar las desdichas que pueden venir del exterior, sino para estar en guardia y prevenir los males que pueden surgir del alma."

El mal, en última instancia, no viene de afuera, sino de adentro; mora en nuestras mentes y corazones - nuestras almas. No podemos seguir cayendo en la trampa de Mara y exteriorizar nuestras nagustias, nuestros pesares y nuestras responsabilidades. Para poder cambiar nuestras vidas, no debemos cambiar el mundo, sino cambiarnos a nosotros mismos. Esto va en contra de los discursos posmodernos que están corroyendo los cimientos de nuestra sociedad, y debemos de ser como el Buda: buenos médicos que prescriben la medicina correcta para transformar este Mundo Saha en una Tierra Pura. Y ese cambio comienza con nosotros mismos. 

Este mundo en el cual vivimos, es llamado en el Budismo el "Mundo Saha", el "Mundo de la Tolerancia", pues debemos de ser tolerantes con nuestro propio sufrimiento y el de otros, y debemos de ayudarnos a aliviarlo y hacer de nuestras vidas una mejor. Pero cada día, el mundo se sume más y más en el nihilismo, en el secularismo, y las bases de la sociedad se corroen y se caen. El Buda nos dice:

"Imaginemos un gran campo desierto en absoluta oscuridad, sin ninguna luz. Muchas criaturas vivas viven en este lugar. Debido a la oscuridad ninguno puede conocer la existencia del otro. Cada uno deambula y se retuerce aterrado por la soledad. Es realmente un estado lamentable."

Pero no podemos desesperanzar, pues vivimos en un mundo lleno de posibilidades, donde ya ha aparecido un Buda y ha encendido la Luz del Dharma. Es nuestro trabajo ahora realizar la labor del Buda, como sus Hijos, en el mundo. El Buda nos dice:

"Imaginemos que de repente se haga la luz. Aparece un hombre con una antorcha en la mano y el campo oscuro se inunda de luz súbitamente. Las criaturas que hasta entonces se retorcían en el suelo envueltos en la oscuridad, se ponen de pie y al mirar a su alrededor descubren a sus semejantes. Con voces de júbilo corren a encontrarse y se abrazan compartiendo su felicidad. 

"Este campo desierto es la vida, la oscuridad es la carencia de la Luz de la Sabiduría. El que no tiene la Luz de la Sabiduría dentro de su alma, no sabe estar en armonía con sus semejantes. Es un ser solitario que nace y muere solo, por ello es natural que se mueva sin rumbo fijo y tema a la soledad. La aparición de un ser superior con una antorcha, significa la llegada del Buda a este mundo con la Luz de la Sabiduría. Al ser alumbrados con esta Luz, por primera vez los seres llegan a conocerse, a conocer a sus semejantes y a establecer relaciones amistosas y pacíficas."

Es por eso que debemos de tratar de ser tolerantes, de trabajar individualmente en nosotros mismos, y desarrollar las herramientas para poder luego ayudar a otros. Esas herramientas son se encuentran el el Dharma. Cuando profundizamos en el Dharma y lo aplicamos en nuestra vida diaria, ayudamos a iluminar una esquina de nuestro mundo. El Buda continúa:

"Por más que miles de personas vivan juntas, mientras no se conozcan unas a otras, no pueden constituir una sociedad."

Para que toda sociedad pueda continuar en paz y prosperidad, debe de tener un conjunto de ideales y valores y una visión compartida del futuro. Esto dista de lo que vivimos hoy día, donde las personas buscan cada vez más imponer su visión individual a los demás, y caen en el tribalismo. Esa es la importancia de los valores de una nación, pues los mismos son los valores de la sociedad, que a su vez recaen y nacen en los valores de la familia. Todo es un círculo interconectado. 

El Buda advierte en el Sutra de los Reyes Benevolentes que si el Dharma y los valores decaen, entramos en una crisis y abrimos las puertas al caos y al nihilismo. Esto no está muy lejos de la realidad, con la crisis existencial de valores y el secularismo en el cual vivimos. Las personas carecen de significado, sentido y propósito en la vida, y esto solo anida revolucionarios radicales, que antes de enfrentarse a sí mismos, desean cambiar - y destruir - el mundo. 

En cambio, el Dharma nos provee valor y significado, dándonos el propósito más noble en la vida, su summum bonum, de trabajar incansablemente por la salvación de todos los seres y su Despertar, y convetirnos en Budas, es decir, ser uno con el Universo. El Dharma nos provee las leyes universales a través y por las cuales podemos vivir en paz y armonía con nosotros y todos los seres, y nos muestra lo que es correcto, bueno y Verdad. Esto no existe en una sociedad secular ni humanista, y testigo de ello son los países donde estos proyectos han sido implementados en el pasado, con el resultado del caos, el dolor, la miseria y la muerte, y lamentablemente, algunos países no han aprendido nada de ello.

Las personas cada día caen más en el relativismo, sin la existencia de una verdad objetiva, donde caen presas de sus propios egos e ilusiones, creyendo que son el centro de todo, causando una guerra de los egos - independientes y subjetivos - volviéndose autoritarios. Este es otro síntoma del secularismo y el posmodernismo. Pero otra enfermedad igual y derivada de la misma es el comformismo, donde las personas hacen lo que todos los demás hacen, sin cuestionamiento ni razonamiento. Y estos males son peores que los problemas que atrapan la atención deliberada de los medios, como el calentamiento global. Si resolvemos la crisis de significado y propósito de los seres individuales, poco a poco se resuelven automáticamente los demás problemas como el calentamiento global.

Esta es la importancia de la Sangha, la verdadera comunidad y el modelo budista de una sociedad. Es en la Sangha que los budistas aprenden sobre sus valores, los cuales luego aplican universalmente en su hogar y sociedad. El Buda concluye diciendo:

"La verdadera comunidad es aquella en que los seres, guiados por la Luz de la Sabiduría, se conocen y tienen fe en sus semejantes. La armonía es el verdadero fundamento y la vida de las comunidades."

La Sangha es nuestra familia budista, y su bien la misma está compuesta de monjes, monjas, laicos y laicas, en última instancia, abarca a todos los animales, a toda la flora, y a todo el Cosmos.  El Buda es nuestro padre, el Padre de Todos los Seres, y todos somos sus hijos. Por ello, todos en la Tierra y el Universo somos hermanos, pues todos estamos fundamentalmente interconectados. 

En la próxima entrada, veremos qué dice el Budismo sobre la política y el buen gobierno.

Saturday, August 20, 2022

Budismo, Política y Sociedad: El Budismo y la Vida, las Relaciones y la Familia - Reflexiones sobre Temas Contemporáneos I

 El Budismo es una religión fundada hace más de 2,500 en la India por un jóven príncipe llamado Siddhartha Gautama, quien tras años de prácticas espirituales alcanzó el Despertar, la Budeidad, por lo que fue conocido desde entonces como el Buda Shakyamuni. Tras su Iluminación, el Buda predicó por más de cuarenta años por toda la India, ayudando a otros a alcanzar el mismo estado espiritual del Despertar. Cerca del final de su vida, el Buda reveló que si bien aparentó haber nacido, crecido y alcanzado el Despertar, en realidad, el Buda era una encarnación misma de la Vida, el Alma del Universo, quien apareció en este mundo para revelar la Verdad, ayudar a los seres a aliviar sus sufrimientos, y a alcanzar el estado de la Budeidad, el Despertar.

En sus más de cuarenta años de predicación, el Buda habló sobre una gran variedad de temas, no solo espirituales, sino también sociales, como la importancia de la familia, el buen gobierno, y las relaciones entre los individuos en la sociedad. En esta serie de entradas, reflexionaremos sobre la posición budista sobre una amplia gama de temas contemporáneos, como la vida, las relaciones de pareja, la familia, el buen gobierno y la política y la sociedad en general.

El Budismo y la Vida

Aunque muchos piensan que el Budismo es una religión que predica el abandono del mundo, en realidad, el mismo es una religión que nos llama a adentrarnos íntimamente en el mismo, desde la perspectiva de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, motivándonos a ser agentes de cambio positivo en el mismo. Lejos de ser la religión pesimista que muchos creen, el Budismo es altamente positivo y predica el valor de la vida, y la importancia del rol que todos tenemos dentro de la misma. En el Canon Budista, leemos: "Si el creyente escucha las Enseñanzas del Buda y tiene uno fe en ellas experimentará una felicidad profunda y tranquila que, como una luz, se proyectará sobre todas las cosas que lo rodean". (Samyuta Nikaya - GilayanamSutta)

Una de las críticas más escuchadas en contra del Budismo es que el mismo igualmente predica el desapego a las relaciones sociales, a sus problemas y al mundo en general. Después de todo, el Buda mismo abandonó su reino y su familia en su búsqueda del Despertar, y originalmente, los monjes tenían que igualmente abandonar a sus familias para entrar en la Orden Budista, la Sangha monástica. Pero debemos de entender todo esto dentro de su contexto. De hecho, esto era lo que se esperaba de los Shramanas o Renunciantes ante de embarcarse en su búsqueda espiritual, y significaba el dejar todo atrás: la familia, la casta, el estatus, y todas las convenciones sociales en la búsqueda de la Verdad. El príncipe Siddhartha, antes de convertirse en el Buda, abandonó su reino y su familia, pero esto no significó que cortó relaciones con ellos, o que los dejó desamparados y destituídos. Siddhartha era un príncipe, y su familia se quedó con sus padres, sirvientes y todo su séquito real en el palacio. Igualmente, tras su Despertar, el Buda regresó a su reino y le predicó la Verdad, el Dharma, a sus padres y su familia, y posteriormente, su tía-madre, su esposa y su propio hijo entraron en su Orden Budista. Esto demuestra la importancia de la familia en el Budismo.

¿Qué nos dice el Budismo sobre nosotros mismos, nuestra pareja y nuestra familia? En el Canon Budista, encontramos consejos del Buda sobre el cuidado de uno mismo, las relaciones en pareja y la familia. 

Sobre el cuidado de uno mismo, en el Canon Budista, en el Sutra del Nirvana, leemos: "El que escucha las Enseñanzas del Buda sabe que el cuerpo es mutable, que es la fuente de los sufrimientos y el origen del mal, y por eso no siente apego al cuerpo." Esto nos recuerda que el cuerpo, al ser parte de este mundo, es impermanente, y por ello, está sujeto al cambio, la enfermedad, la vejez y la muerte. Es por ello que debemos de desapegarnos del mismo, no para abandonarlo o descuidarlo, sino para que no sea una fuente de sufrimiento. Dado a que el mismo está sujeto al cambio y es impermanente, debemos cuidarlo. El Buda nos dice: "Sin embargo, al mismo tiempo, mantiene con gran cuidado el cuerpo, no para el placer, sino para lograr el Camino y transmitirlo. Si no guardáis vuestro cuerpo, no podréis conservar la vida que tenéis. Si no tenéis vida no podréis recibir la Enseñanza y llevarla a la práctica, ni tampoco podréis propagarla." Nuestros cuerpos son los vehículos de nuestra alma en este mundo, y con el mismo, es que podemos alcanzar el Despertar. "El que pretende cruzar el río guarda con cuidado su balsa, el que viaja guarda con cuidado su caballo, así, de igual forma, el que escucha el Dharma debe guardar su cuerpo con cuidado." 

Ahora, el Buda igualmente nos dice cómo debemos vivir en el mundo. En el Sutra del Nirvana, el Buda nos dice: "El que cree en el Buda debe vestirse para protegerse del frío y del calor y para cubrir su vergüenza, y no en vista de decoro. Debe comer para nutrir y mantener el cuerpo, a fin de poder recibir y predicar las Enseñanzas, y no por gula. Del mismo modo, el vivir en una casa no debe ser para el cuerpo ni para la vanidad. El creyente debe vivir en la casa de la Iluminación para protegerse de las pasiones terrenales y de la lluvia y el viento de las malas enseñanzas. Pensad que nada es para el cuerpo. No seáis arrogantes con los seres. Todo ha de hacerse para los seres, para el Dharma y para el Despertar." Aquí el Buda no condena los placeres, pues después de todo, eso sería un extremo, y el Budismo predica el Camino Medio. Lo que el Buda nos trata de decir es que debemos de velar por adquirir lo necesario para vivir. En la escala de valores y necesidades, las necesidades primarias o fisiológicas son las cosas necesarias para nuestra supervivencia, como el cuidado y la alimentación, seguidas por las de seguridad, como la ropa y el albergue. Es por ello que el Buda nos pide que velemos por saciar nuestras necesidades fisiológicas primero, pues estas son necesarias para poder tan siquiera pensar en satisfacer otras necesiades como las emocionales e intelectuales, por no hablar de nuestro Despertar. Pero todas estas necesidades deben de satisfacerse con moderación, sabiendo que las mismas son necesarias para poder continuar nuestra labor del Bodhisattva en el mundo y alcanzar nuestra Budeidad. 

No es necesario abandonar el hogar y la familia para alcanzar el Despertar. El Canon Budista [Mahayana]* nos da muchos ejemplos de esto, y de hecho, nos dice que los monjes tanto como los laicos pueden alcanzar la Budeidad. ¿Cómo podemos lograr esto? Poniendo el Dharma en práctica en nuestra vida diaria. El Buda nos dice en el Sutra del Nirvana: "Por más que estéis con la familia sin abandonar la casa, vuestra alma no se aleja ni un instante del Camino. Velad por la familia con alma de misericordia, y buscad la manera de enseñarles el camino de la salvación." Esto nos muestra que, siempre y cuando profundizemos en el Dharma y lo pongamos en práctica diariamente, podemos manifestar nuestra Naturaleza Búdica en el mundo y alcanzar el Despertar. Esto es porque no existe realmente diferencia entre el Buda, como la Esencia o la Energía de Vida de la cual emana todo en el Cosmos, ni nosotros. Es por ello que todos los seres poseen la Naturaleza Búdica - la capacidad de alcanzar el Despertar de la Budeidad. 

De igual forma, no existe tampoco diferencia entre el mundo de la dualidad del Samsara y el Nirvana. Este Mundo Saha es el el Nirvana, y podemos experimentar el Nirvana en cada momento de nuestras vidas si manifestamos nuestra Naturaleza Búdica y sostenemos la Verdadera Naturaleza de la Realidad delante de nosotros en todo momento. El Buda nos dice en el Mahamaya Sutra: "El que cree en el Buda, conoce la esencia verdadera de las cosas, es decir, sabe lo que es la Vacuidad. Por eso, no menosprecia los trabajos de este mundo y de las relaciones entre los seres. Los recibe tal como son y trata de ajustarlos, tal como son, al camino de la Iluminación." Esto nos muestra que no debemos de abandonar el mundo, sino verlo y aceptarlo tal y como es, no como nuestros deseos, pasiones e ilusiones desean que sea. Este mundo es como el lago donde nace el loto. Aunque el lago está lleno de lodo, es del lodo mismo que nace y crece la flor de loto. El lodo representa nuestra humanidad, que está sumida en la ignorancia, abatida por los sufrimientos de la vida y dominada por los deseos mundanos, y el loto somos todos nosotros quienes nos hemos comprometido por una vida iluminada basada en el Dharma. Es por eso que el Buda continúa diciendo: "No marquéis un límite entre este mundo de los seres considerándolo insignificante e ilusorio, y el mundo de la Iluminación considerándolo como sagrado. Tratad de experimentar el camino de la Iluminación entre las cosas de este mundo." El Verdadero Budismo nos enseña que no podemos abandonar el mundo, sino comprenderlo, y utilizar el conocimiento obtenido a través del estudio empírico para manejarnos sábiamente por él. Desde este punto de vista, el sufrimiento es una parte integral de la vida. No hay nada que podamos hacer para eliminarlo, pero sí podemos evitarlo y aminorarlo. La doctrina budista nos muesra que el dolor está presente desde el momento del nacimiento y nos sigue durante toda la vida de una forma u otra, hasta la muerte. De igual forma, el Budismo revela que para que las cosas y los seres existan, debe haber una causa primera, una intimidad estrecha con la vida y todo lo que conlleva, capaz de engendrarlos. El medio ambiente y los seres que viven en él estan íntimamente ligados y son inseparables. Todo y todos están entrelazados.  Todo forma una esfera de influencia en un campo unificado e interconectado. Lo que hace posible la existencia sucesiva de cosas, seres y eventos se llama karma - acción - que crea los patrones existenciales y se manifiesta a través de los pensamientos, las palabras y las acciones en el mundo, en el pasado, presente y futuro - y una combinación no necesariamente secuencial de uno o varios de ellos a través del espacio y el tiempo, ya sea progresiva o retroactivamente.

Este mundo de la dualidad de la Realidad Convencional es solo una manifestación de la Realidad Absoluta de la Unidad; es una Tierra Pura. Es por ello que el Budismo considera la vida humana como preciosa e invaluable, y como la existencia ideal para poder desarrollar nuestra espiritualidad y alcanzar el Despertar. "Quien mira al mundo con ojos vendados por la ignorancia verá un mundo de errores y sin sentido. Quien lo mira con sabiduría lo verá tal como es, el mundo de la Iluminación".

Ahora, ya habiendo visto lo que dice el Budismo sobre la vida y el mundo, veamos qué nos dice sobre las relaciones de pareja, la familia y la sociedad en la próxima entrada.

* Esta entrada está escrita desde el punto de vista Mahayana de las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y del Nirvana (Tendai), donde el Buda reveló la totalidad de su Verdadero Dharma cerca del final de su vida, por lo que la visión budista de la vida, las relaciones y la familia son completamente diferentes en el Budismo Primitivo o Hinayana (Theravada).

Sunday, August 7, 2022

Budismo, Política y Sociedad: Los Sutras para la Proteccón de la Nación y el Rol del Bodhisattva - Introducción al Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de los Reyes Benevolentes

Hoy, comenzamos un nuevo Ciclo de Lecturas sobre uno de los tres Sutras para la protección de la nación, el Sutra de los Reyes Benevolentes. Este Sutra, junto con el Sutra del Loto y el Sutra de la Luz Dorada, han sido recitados en los templos japoneses para garantizar la paz y la prosperidad del país, desde el tiempo en que el emperador Shōmu estableció templos provinciales separados para sacerdotes y templos para monjas a mediados del Siglo VIII. Los 20 monjes que vivían allí recitaron estos tres Sutras en un horario fijo para proteger la nación. A medida que el Budismo evolucionó en Japón, la práctica gradualmente dejó de utilizarse y ya no continúa en la actualidad. No obstante, estos tres Sutras contienen importantes enseñanzas sobre cómo practicar el Budismo en la sociedad.

Contrario a la creencia popular, el Budismo siempre ha estado atado al estado. La Orden monástica vivían en monasterios financiados por los reyes y la clase alta (que tenía el dinero para donar la tierra y contruir monasterios). Es entendible el romance de la imágen de los ascetas errantes abandonando todo, lejos de la sociedad y del mundo, para llevar una vida comprmetida con el Dharma, pero es solo eso: una narrativa mítica. La realidad es que el Budismo, desde los tiempos del mismo Buda Shakyamuni hace más de 2,500 años, siempre estuvo atado a las ciudades (donde mendicaban) y al estado (que los financiaba y esparcía el Dharma). Veamos algunos ejemplos.

Jetavana fue uno de los monasterios budistas más famosos de la India. Fue el segundo monasterio donado al Buda Shakyamuni después del de Veluvana en Rajgir. Jetavana se encontraba a las afueras de la antigua ciudad de Srasvati. Sravasti fue la capital y el hogar del rey Prasenajit, uno delos patrones reales del Buda. También fue el hogar de Anathapindada, el donante temprano más rico del Buda, quien donó Jetavana. Jetavana fue el lugar donde Buda dio la mayoría de sus enseñanzas y discursos, habiendo pasado en Jetavana diecinueve de sus más de cuarenta años de predicación, más que en cualquier otro monasterio. Así, el rey Prasenajit le brindaba dinero y protección a la Orden budista o Sangha.

Igualmente, en la época del Buda, Vaishali, que visitó en muchas ocasiones, era una ciudad muy grande, rica y próspera, llena de gente y con abundante comida. Después de dejar su familia y su reino en Kapilavastu, el Príncipe Siddhartha fue primero a Vaishali y fue allí que emprendió su entrenamiento espiritual inicial con los diversos maestros renunciantes. Después de la Iluminación, el Buda visitó con frecuencia a Vaishali, llegando a organizar la Sangha según el patrón de la democracia vaishaliana. Fue aquí donde permitió por primera vez que las mujeres se unieran a la Sangha, iniciando a su tía materna Mahaprajapati Gautami en la orden. Finalmente, fue aquí que el Buda dio su último discurso antes de antrar en el Parinirvana.

Pero tal vez uno de los mejores ejemplos es Nalanda, un Mahavihara - un gran monasterio budista - en el antiguo reino de Magadha (actual Bihar) en la India. El sitio fue un centro de aprendizaje desde el Siglo V al 1200 EC. En su apogeo, la escuela atrajo a académicos y estudiantes de lugares cercanos y lejanos, algunos de los cuales viajaron desde el Tíbet, China, Corea y Asia Central. La evidencia arqueológica también señala el contacto con la dinastía Shailendra de Indonesia, uno de cuyos reyes construyó un monasterio en el complejo. Nalanda fue inicialmente un pueblo próspero por una importante ruta comercial que atravesaba la cercana ciudad de Rajagriha (el moderno Rajgir), que en ese momento era la capital de Magadha. 

Finalmente, no podemos dejar de mencionar al rey Ashoka (304 - 232 AEC), un emperador indio del Imperio Maurya, hijo de Bindusara, que gobernó casi todo el subcontinente indio desde el 268 al 232 AEC, que promovió la expansión del Budismo por todo Asia. Ashoka libró una guerra particularmente destructiva contra el estado de Kalinga, que conquistó alrededor del 260 AEC y que, según los registros históricos, resultó directamente en cientos de miles de muertes y deportaciones. Esto le hizo repensar su vida y su obra, lo que lo llevó a convertirse al Budismo. Hoy día, s le recuerda por erigir los Pilares de Ashoka y difundir sus Edictos, por enviar monjes budistas a todo Asia, y por establecer monumentos que marcan varios lugares importantes en la vida del Buda. Tras su conversión, Ashoka contruyó un imperio budista basado en el Dharma, construyó 84,000 templos, y creó un programa nacional de ayuda benéfica, incluyendo el establecimiento de instalaciones de tratamiento médico para personas y animales, la plantación de hierbas medicinales, y excavación de pozos y plantación de árboles a lo largo de los caminos. Durante su reinado, el reino mantuvo a la Sangha y la protegió en todo momento, enviando misiones por todo Asia. 

Esto muestra que en aquellas partes del mundo asiático donde el Budismo fue promovido por la clase alta o donde fue la religión de la mayoría, desempeñó y continúa desempeñando un papel prominente, no pocas veces con consecuencias para la política nacional. Debido a que el Budismo está tan estrechamente asociado con las normas culturales y las visiones del mundo, no puede ser aislado de la política y la sociedad, ya sea visto históricamente o con respecto a los acontecimientos actuales. El Budismo es un organismo vivo que se nutre de las circunstancias políticas de una cultura, un momento o un lugar en particular. Su historia refleja las tensiones de la adolescencia, la madurez y la vejez, y en ocasiones se ha metamorfizado para adaptarse a los cambios en su entorno. Como sabemos, la historia de síntesis y adaptación del Budismo lo llevó a dividirse en tres grandes ramas (Theravada, Mahayana y Vajrayana) y una gran cantidad de escuelas y movimientos. Al adaptarse a las circunstancias cambiantes a lo largo de la historia, el Budismo ha tratado de proteger y desarrollar su lugar en el mundo al que sirve, incluido el ámbito político.

La relación entre el Budismo y la política, entonces, ha sido y sigue siendo compleja, y varía considerablemente entre las diversas comunidades budistas de Asia. La política en los países de mayoría budista abarca desde la relativa libertad de expresión de Sri Lanka, Tailandia y Japón hasta las represiones impuestas a los ciudadanos de Myanmar, la República Popular de China y Corea del Norte. A pesar de la naturaleza apolítica de las enseñanzas del Buda Shakyamuni, y a pesar del estereotipo de un Dharma pasivista y no agresivo, se puede argumentar que las semillas de una cosmovisión política existen desde antes de la composición del Canon Pali. Más tarde, los textos Mahayana también tienen un significado político; el Sutra del Loto, por ejemplo, sirvió como texto clave para el Budismo japonés, mientras que el Sutra de la Luz Dorada y el Sutra de los Reyes Benevolentes expusieron los deberes de un rey justo.

Aunque las escrituras primarias del Budismo no establecen una filosofía política precisa, una lectura polisémica del Canon Pali revela un ideal político que complementa las enseñanzas soteriológicas del Buda. Esta soteriología se basa en el problema central del sufrimiento (dukkha), al cual el Budismo ofrece una solución práctica, centrada en la vida aquí y ahora. No hay dilema escatológico ni metas sobre el otro mundo que preocupen al Buda; más bien, sus enseñanzas se basan principalmente en ver los hechos de la vida tal como son y en erradicar la superstición y las prácticas sociales inútiles a través de la razón y el análisis. Sin embargo, más allá de esta base epistemológica, hay una dimensión social definida de las enseñanzas budistas: el Buda no solo pregunta cómo y qué sabemos, sino también qué debemos hacer, no solo por nosotros mismos sino por el bien común. El mensaje del Buda contra el anhelo y los síntomas emocionales de codicia, odio y engaño se aplican no solo al individuo, sino que también tienen implicaciones para el bienestar colectivo de la comunidad.

Históricamente, se considera que el Budismo se ha desarrollado más en concierto que en conflicto con el poder político. Los textos canónicos (Sutras) tratan el origen y desarrollo del estado y los derechos y deberes tanto del monarca como del ciudadano. La sociedad modelo y la política que presentan promueven una conducta ética y encarnan un ideal social fuerte, que luego guía los principales objetivos del estado: describen al gobernante ideal del mundo, el "Rey que Gira la Rueda del Dharma", que utiliza su autoridad civil para promover la justicia y la seguridad. En este y otros pasajes canónicos, las recomendaciones van más allá de la visión del mundo basada en la casta detrás de los códigos de leyes y leyes hindúes, instando a la igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, simplemente como miembros de la humanidad, independientemente de su casta o raza. Igualmente, como recordaremos, el Buda se opuso al sistema rígido de castas que existía (y aun existe) en la India, rompiendo con los estereotipos y abriendo de par en par las puertas de la salvación a todas las personas, permitiendo que personas de todos los sectores y castas sociales pudieran entrar en u Orden monástica, llegando incluso a aceptar mujeres, quienes aun hoy día no tienen posiciones clericales en las ordenes religiosas de la India.

Pero el verdadero matiz social y político del Budismo se ve realmente en el Canon Mahayana. En los Sutras Mahayana, el Buda provee una amplia variedad de guías para poder vivir en una sociedad egalitaria, en paz y armonía. Los mismos nos muestran que todos los seres son iguales, pues todos poseen la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar el Despertar y convertirse en Budas. Nuestra misión es, entonces, no alcanzar el ideal del Arhat - el ideal del Budismo Primitivo, el cual cual fue enseñado como un medio hábil y luego fue descartado por el Buda - quien busca su salvación personal y la extinción final del Nirvana, sino el ideal del Bodhisattva: estar completamente comprometidos con la salvación de todos los seres sintientes y convertir este Mundo Saha en una Tierra Pura, realizando la labor del Buda eternamente en el mundo. 

Si bien es un hecho con el que tengo sentimientos encontrados, Charles D. Orzech en su libro "Politics and Transcendent Wisdom: The Scripture for Humane Kings in the Creation of Chinese Buddhism" (Penn State University Press, 2008), nos explica que el Budismo, si bien muchos lo consideran trascendentalista, es bastante mundano y político. La impresión errónea de que el Budismo es definido por "monjes del bosque" (y peor aún, "monjes del bosque que abandonan el mundo") los cuales son equiparados a los "padres del desierto" de la tradición cristiana es una distorción histórico-cultural. Si uno analiza los Sutras y la historia del Budismo uno encuentra que la mayoría de los mismos fueron predicados en monasterios en tierras de patrones laicos, los cuales en su mayoría eran reyes, que estaban ubicados en o alrededor de las ciudades. El Budismo, y en particular el Budismo Mahayana, es una religión urbana e imperial que en muchos casos no podía ser identificada fuera de la ciudad y del imperio. Esto comenzó el la India pero tuvo su apogeo en China, Corea y Japón, donde el Budismo fue regulado y patrocinado por el Estado y servía para los intereses del país. Según la academia, el Budismo - y en especial el Mahayana y Vajrayana - veían los métodos salvíficos en una dialéctica de trascendencia y conquista del mundo, y fue este Budismo el que se esparció por China, Tibet, Corea y Japón, así como en el Sur de Asia (en su vertiente Theravada). Hay que recordar que muchos de estos reinos establecieron el Budismo como la religión del Estado, y en muchos países del Sur de Asia la religión no está separada del poder como en Occidente.

Es por eso que en los últimos años me he dedicado a poder revelar el Verdadero Dharma del Buda Eterno, y en especial, las enseñanzas del Sutra del Loto y los Sutras más importantes del Canon Budista, entre ellos, el Sutra de los Reyes Benevolentes y el Sutra de la Luz Dorada.

El Sutra de los Reyes Benevolentes (Ninno Kyo), es uno de los Sutras budistas donde el Buda expone su enseñanza sobre Budismo, Sociedad y Política, en la forma de un sermón a los reyes y gobernantes de su época. Este Sutra es considerado como la conclución de los Sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnaparamita), donde se expone la doctrina de la Vacuidad (Sunyata), predicado en el Cuarto de los Cinco Periodos, antes de la revelación final de la Verdad de su Iluminación en el Sutra del Loto. El Sutra consiste en un discurso entre el Buda Shakyamuni y Prasenajit, el rey de Kosala, donde enumera siete desastres que ocurrirán cuando perezca la Enseñanza Correcta del Dharma. Luego enfatiza que la única forma de evitar estos desastres y asegurar la protección y prosperidad de la nación es defender el Dharma del Buda en el mundo. En China, Corea y Japón, el Sutra de los Reyes Benevolentes fue ampliamente reverenciado como un Sutra para la protección de la nación, junto con el Sutra del Loto y el Sutra de la Luz Dorada. Es por eso que el Gran Maestro Saicho, el fundador de nuestra escuela, encomendó a todos sus monjes a estudiar, exponer y poner en práctica las enseñanzas de estos tres Sutras, para el beneficio y la seguridad de todos los seres sintientes. 

En este Sutra, encontramos muchas guías dejadas por el mismo Buda a los gobernantes sobre cómo aplicar el Budismo en la sociedad y la política, para el beneficio de todos los seres y la paz en el mundo, como cuál es el rol del gobernante en una sociedad; cómo podemos asegurarnos de que se preserve el Verdadero Dharma; qué pasa cuando una sociedad no es gobernada correctamente; cómo podemos avanzar espiritualmente en nuestro camino al a Budeidad; etc. Si bien los protagonistas del Sutra son los reyes y gobernantes, el rol más importantes en una sociedad dhármica es la Sangha. La Sangha, compuesta por monjes y creyentes, son el cuerpo del Buda en la Tierra, y deben de realizar la labor del Buda en el mundo. 

Ya no vivimos en sociedades dhármicas, donde el gobernante es un Rey que Gira la Rueda; por el contrario, vivimos en la Era Final del Dharma, donde los gobernantes son muchas veces el peor ejemplo a seguir, la encarnación de Mara. Por ello, el verdadero cambio social solo puede ser logrado por medio de una transformación personal interna, cuando descubrimos y revelamos nuestra Naturaleza Búdica, progresamos espiritualmente, y la manifestamos en el mundo. 

El Buda nos dice en el Sutra de Mahamayuri: "La razón por la que existen todas las calamidades y aflicciones opresivas, guerras, hambre, sequías, epidemias, enfermedades, dolores, conflictos, disturbios causados por los ochenta y cuatro mil fantasmas demoníacos y obstáculos que enfrentan aquellos que desean la realización mundana y trascendental, es que tales las adversidades son atraídas por la lujuria y la ignorancia, la discriminación equivocada, las aflicciones derivadas de los Tres Venenos, la falta de comprensión de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, y la acumulación de actos malévolos desde tiempos inmemoriales". 

No podemos culpar a la sociedad o las instituciones por los males que nos aquejan, sino que debemos de primero identificar los males que poseemos dentro de nosotros. Una de las doctrinas principales del Sutra de los Reyes Benevolentes es el progreso espiritual del Bodhisattva, y cómo el mismo, por medio de su trabajo y ejemplo, trae beneficio a la sociedad y al mundo. Pero ese cambio comienza dentro de todos y cada uno de nosotros, y luego, por medio de nuestro ejemplo y trabajo, transforma nuestro hogar, nuestra comunidad, y poco a poco - como hondas - transforma nuestra sociedad y al mundo. 

En las próximanas semanas, presentaremos por primera vez en Occidente, un comentario social y político sobre las enseñanzas de este Sutra, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas de la escuela Tendai, con énfasis en cómo las mismas impactan a nosotros, nuestra sociedad y política. Complementaremos el mismo con enseñanzas del Canon Pali, así como el Sutra del Loto, el Sutra de la Luz Dorada, y otros. Espero que el mismo sea para el beneficio de todos los seres sintientes.

Saturday, August 6, 2022

El Sutra de los Reyes Benevolentes: Las Enseñanzas Budistas sobre la Sociedad y la Política - Parte 2

 El Sutra de los Reyes Benevolentes (Ninno Kyo), es uno de los Sutras budistas donde el Buda expone su enseñanza sobre Budismo, Sociedad y Política, en la forma de un sermón a los reyes y gobernantes de su época. Este Sutra es considerado como la conclución de los Sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnaparamita), donde se expone la doctrina de la Vacuidad (Sunyata), predicado en el Cuarto de los Cinco Periodos, antes de la revelación final de la Verdad de su Iluminación en el Sutra del Loto. El Sutra consiste en un discurso entre el Buda Shakyamuni y Prasenajit, el rey de Kosala, donde enumera siete desastres que ocurrirán cuando perezca la Enseñanza Correcta del Dharma. Luego enfatiza que la única forma de evitar estos desastres y asegurar la protección y prosperidad de la nación es defender el Dharma del Buda en el mundo. En China, Corea y Japón, el Sutra de los Reyes Benevolentes fue ampliamente reverenciado como un Sutra para la protección de la nación, junto con el Sutra del Loto y el Sutra de la Luz Dorada. Es por eso que el Gran Maestro Saicho, el fundador de nuestra escuela, encomendó a todos sus monjes a estudiar, exponer y poner en práctica las enseñanzas de estos tres Sutras, para el beneficio y la seguridad de todos los seres sintientes. Cuando el emperador Shōmu estableció templos provinciales separados para sacerdotes y templos para monjas a mediados del Siglo VIII, estos tres Sutras fueron recitados en los templos para que los sacerdotes garantizaran la paz y la prosperidad del país. Los 20 monjes que vivían allí recitaron estos tres Sutras en un horario fijo para proteger la nación. A medida que el Budismo evolucionó en Japón, la práctica gradualmente dejó de utilizarse y ya no continúa en la actualidad.

En las próximanas semanas, presentaremos un comentario social y político sobre las enseñanzas de este Sutra, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas de la escuela Tendai, con énfasis en cómo las mismas impactan nuestra sociedad y política.

El Sutra de los Reyes Benevolentes

Capítulo 5

Protegiendo el Estado

En ese momento, el Honrado por el Mundo le dijo al rey Prasenajit, a los demás y a todos los demás reyes de los grandes estados: "Escuchen con atención, escuchen con atención, y en su nombre expondré el método para proteger el estado. Ahora, en todos los estados, cuando las cosas están al borde del caos y hay todo tipo de desastres, dificultades o bandidos vienen a causar estragos, tú y los demás y todos los reyes deben recibir y sostener, leer y recitar esta Prajnaparamita. Adorne suntuosamente una arena ritual y coloque cien imágenes del Buda, cien imágenes de Bodhisattvas, y cien asientos para maestros budistas, e invite a cien maestros del Dharma para exponer este Sutra. Ante todos los asientos enciendan toda clase de lámparas, y quemen toda clase de incienso, esparzan diversas flores y hagan vastas y abundantes ofrendas de ropa y utensilios, bebida y comida, caldo y medicinas, lugares de abrigo y reposo, y todo lo demás asuntos habituales de ofrenda. Dos veces al día [los maestros budistas deberían] dar conferencias y leer este Sutra. Si el rey, los grandes oficiales, los monjes, las monjas, los laicos y las laicas lo escuchan, lo reciben, lo leen, lo recitan y lo practican de acuerdo con el método prescrito, los desórdenes y las dificultades serán erradicados de inmediato.

"¡Gran rey! En todos los estados hay innumerables espectros y espíritus, cada uno de los cuales tiene innumerables secuaces. Si escuchan este Sutra, protegerán tu estado. Si un estado está al borde del caos, los espectros y espíritus forman la vanguardia del caos. Debido al caos de los espectros y espíritus, la miríada de personas se vuelve caótica. A su debido tiempo surgen bandidos y perecen los cien apellidos. El rey, el heredero aparente, los príncipes y los cien oficiales se involucran entre sí en escándalos. Transformaciones y maravillas aparecen en los cielos y en la tierra. El Sol, la Luna y los enjambres de estrellas pierden sus propios tiempos y regulación. Hay holocaustos, grandes inundaciones, grandes vientos y cosas por el estilo. Todos deberían recibir, sostener, exponer y leer este Prajnaparamita cuando surjan estas dificultades. Si las personas reciben, sostienen, leen y recitan este Sutra, todo lo que buscan, puesto oficial, riqueza abundante, hijos e hijas, sabiduría y entendimiento, relaciones sexuales de acuerdo con sus deseos, o recompensa en los reinos humano y celestial, será alcanzado y satisfecho. La enfermedad y la dificultad serán erradicadas inmediatamente. Se soltarán las ataduras y apegos, cangues y candados que atan los cuerpos. Todas las transgresiones serán eliminadas por completo, incluso si las personas han violado las Cuatro Ofensas Graves y han cometido los Cinco Pecados Capitales, e incluso si han violado todos los Preceptos y han cometido transgresiones sin número.

"¡Gran rey! Hace mucho tiempo, el dios Shakra se convirtió en el Rey Nacido de la Corona; en su deseo de erradicar al señor Shakra, dirigió cuatro ejércitos hasta el palacio celestial. En ese momento, el rey celestial usó inmediatamente todas las enseñanzas de los Budas del pasado, y dispuso cien asientos elevados e invitó a cien maestros de la Enseñanza a exponer y leer este Sutra Prajnaparamita. El Rey Nacido de la Corona se retiró de inmediato, y la hueste celestial estaba en paz.

“¡Gran Rey! Anteriormente, el rey de T'ien-lo tenía un heredero aparente llamado Pies Manchados. Cuando Pies Manchados ascendió al catión de rey, un maestro heterodoxo llamado Shan-shih le otorgó la consagración. Shan-shih luego le ordenó a Pies Manchados que recogiera las cabezas de mil reyes para sacrificarlos en el altar de Mahakala, el gran dios negro. Desde que Pies Manchados había accedido a la realeza, ya había capturado novecientos noventa y nueve reyes, y era simplemente un rey ciervo. Así que Pies Manchados viajó no diez mil li para capturar a un rey llamado P'u-ming. Este rey P'u-ming le dijo a Pies Manchados: ‘Deseo escuchar las ceremonias de un día, adorar las tres joyas y alimentar a los monjes’. Pies Manchados escuchó y luego permitió esto. Este rey [P'u-ming] luego confió en la enseñanza que había sido expuesta por todos los Budas del pasado, estableció cien comidas elevadas e invitó a cien maestros de la Enseñanza. En el transcurso de las dos ocasiones [rituales] de ese día, expusieron los ocho billones de versos de la Prajnaparamita. En ese momento, desde el medio de la asamblea, el preeminente maestro de la Enseñanza recitó estos versos en nombre del Rey P'u-ming:

“Los fuegos del kalpa se enfurecen, los grandes mil mundos están todos destruidos,

Sumeru y sus grandes océanos son borrados sin dejar rastro.

Brahma y Shakra, todos los dioses y dragones, y todos los seres vivientes,

son exterminados también, cuánto más este cuerpo.

El nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, el dolor y la piedad, el sufrimiento y la aflicción,

el odio y el cariño, nos hará daño y desearemos escapar.

El amor y el deseo nos atan y nos incitan, e infligimos úlceras y enfermedades en

Nosotros mismos; el triple mundo está sin paz, ¿qué alegría tiene el estado? La existencia y la acción no son reales, surgen de la causalidad. floreciente y

el declive se sucede uno al otro en un instante; en un momento hay algo,

y de repente no hay nada.

Todos los mundos, reinos o nacimientos, de acuerdo con el karma, causalmente

Se manifiestan, como la sombra y el eco, y están enteramente vacías. La percepción flota debido al karma y surge cabalgando sobre los cuatro elementos.

La ignorancia está ligada a la pasión, nacida a través de una sucesión de vidas. La percepción, siguiendo el karma, se mueve [de un nacimiento a otro], el cuerpo

carece de un maestro; uno debería saber que el estado también es una transformación ilusoria”.


“Cuando el maestro de la Enseñanza terminó los versos, el Rey P'u-ming, habiendo escuchado la enseñanza, se iluminó y experimentó el Samadhi de la Vacuidad, y todo el séquito del rey alcanzó el ojo de la Enseñanza de la Vacuidad. Entonces este rey fue enviado al estado de T'ien-lo, y en la asamblea de todos los reyes pronunció estas palabras: 'Los reyes humanos han llegado en el momento de su destino. Todos nosotros deberíamos cantar y sostener el gatha del Prajnaparamita pronunciado por antiguos Budas.' Todos los reyes escucharon esto y todos se iluminaron, alcanzaron el Samadhi de la Vacuidad, y todos y cada uno lo cantaron y lo sostuvieron. Entonces el rey de los pies en pote preguntó a todo el rey: ‘¿Qué enseñanza estáis cantando ahora?’ En ese momento, P'u-ming usó inmediatamente los versos anteriores como una respuesta al rey Pies Manchados, y cuando el rey escuchó esta enseñanza, también se dio cuenta de la concentración en el Vacío. Saltó de alegría y proclamó a todo el rey: 'He errado en nombre de unos maestros heterodoxos y perversos. La culpa no es tuya. Cada uno de ustedes puede regresar a su estado y debe invitar a los maestros de la Enseñanza para que expongan este Prajnaparamita’. Luego, el rey Pie de pote otorgó el estado a su hermano, dejó la vida de cabeza de familia para seguir el Camino y obtuvo la indulgencia de la falta de nacimiento de todos los fenómenos.

"¡Gran rey! En el pasado hubo, además, cinco mil reyes de estado que recitaron continuamente este Sutra y que obtuvieron una recompensa protectora en esta vida. Ahora tú y los demás, los dieciséis, y todos los reyes de los grandes estados deben igualmente cultivar el método de proteger el estado y deben recibir y sostener, leer, recitar y exponer este Sutra. Si, en las edades venideras, todos los reyes de estado, y otros, desean proteger el estado o protegerse a sí mismos, entonces ellos igualmente deben recibir y sostener, leer, recitar y exponer este Sutra".

Cuando esta enseñanza fue enunciada, innumerables personas y grupos de personas alcanzaron la conversión al estado de no retroceso. Los Asuras y otros lograron nacer en el Cielo, y todos los dioses ilimitados e innumerables del Reino del Deseo y la Forma lograron la tolerancia de la falta de nacimiento de todos los fenómenos.


6

Lo Inconcebible

En ese momento, cuando los reyes de los dieciséis estados y todos en la gran asamblea escucharon al Buda exponer el significado profundo de este Prajnaparamita, saltaron de alegría y esparcieron trillones de flores de loto enjoyadas, que en el aire se convirtieron en un trono de flores de loto enjoyadas. Todos los Budas de las diez direcciones y sus inconmensurables grandes asambleas se reunieron y se sentaron en este trono y expuso el Prajnaparamita. Todos en esta gran asamblea tomaron decenas de miles de flores de loto doradas y las esparcieron sobre el Buda Shakyamuni. Las flores luego se fusionaron en una sombrilla de flores que protegió a todos en la gran asamblea. Volvieron a esparcir ochenta y cuatro mil flores de loto, y en el aire se convirtieron en un estrado de nubes blancas. En este estrado estaba el Buda Kuang-ming junto con todos los Budas de las diez direcciones y sus ilimitadas grandes asambleas ante quienes expusieron el Prajnaparamita. Cada miembro de la gran asamblea sostuvo una flor de mandaras y la esparcieron ante el Buda Shakyamuni y todas las grandes asambleas. También esparcieron flores, que se transformaron en el aire para convertirse en un palacio adamantino. En el palacio, el Buda-rey Shih-tzu fen-hsun disertó sobre el supremo Prajnaparamita junto con todos los Budas y grandes Bodhisattvas de las diez direcciones. Volvieron a esparcir innumerables flores divinas y exquisitas y, en el aire, éstas se transformaron en un dosel de nubes enjoyado que cubrió por completo los tres mil grandes miles de mundos. Y debajo de este dosel de nubes, flores tan numerosas como las arenas del Ganges llovían desde el aire. 

Cuando el rey Prasenajit y todos en la gran asamblea hubieron visto estos eventos, suspiraron ante el hecho milagroso. Prasenajit juntó sus manos ante el Buda y dijo: “Ojalá todos los Budas del pasado, presente y futuro predicaran siempre este Prajnaparamita; ojalá todos los seres vivientes lo vieran y escucharan siempre tal como lo hemos hecho nosotros hoy, sin ninguna diferencia.’”

El Buda dijo: “Gran rey! ¡Será como has dicho! Este Prajnaparamita es la madre de todos los Budas y la madre de todos los Bodhisattvas. Es el lugar de nacimiento de cada forma distintiva de mérito y penetración espiritual. Cuando todos los Budas lo exponen juntos, su eficacia se multiplica. Por esta razón, tú y los demás siempre deben recibirlo y guardarlo”. 

Luego, en nombre de todas las grandes asambleas, el Honrado por el Mundo mostró penetraciones y transformaciones espirituales inconcebibles. Una flor entró en innumerables flores e innumerables flores entraron en una flor. Una tierra del Buda entró en innumerables tierras del Buda e innumerables tierras del Buda entraron en una tierra del Buda. Un campo de cualidades entró en innumerables campos de cualidades e innumerables campos de cualidades entraron en un campo de cualidad. Innumerables grandes océanos entraron en uno de los folículos pilosos del Buda. Incontables Montes Sumerus entraron en una semilla de mostaza. Un cuerpo del Buda entró en innumerables cuerpos de seres vivos e innumerables cuerpos de seres vivos entraron en un cuerpo del Buda. Lo grande parecía pequeño y lo pequeño grande. Los puros aparecían contaminados, los contaminados puros. Estos cuerpos del Buda eran inconcebibles, los cuerpos de los seres sintientes eran inconcebibles y el mundo mismo era inconcebible.

Y cuando el Buda hubo mostrado estas transformaciones espirituales, diez mil mujeres convirtieron sus cuerpos femeninos en los de los hombres y alcanzaron la penetración espiritual del Samadhi. Innumerables dioses y humanos lograron la tolerancia de la falta de nacimiento de los constituyentes; innumerables asuras y otros se convirtieron al camino del Bodhisattva, y numerosos Bodhisattvas como las arenas del Ganges en sus cuerpos actuales se convirtieron en Budas.


7

Recibiendo y Manteniendo este Sutra

Cuando el Rey Prasenajit fue testigo de las transformaciones espirituales del Buda, el Tathagata, universalmente resplandeciente manifestado en mil tarimas de flores, y en mil pétalos de flores, mil cuerpos de Buda Transformados, y en medio de estos miles de pétalos de flores, incontables Budas predicando el Prajnaparamita, se dirigió al Buda, diciendo: "¡Honrado por todo el mundo! Tal Prajnaparamita insondable no puede ser comprendido y no puede ser conocido. ¿Cómo pueden todos los buenos hijos entender y comprender este Sutra y exponerlo en nombre de los demás?"

El Buda dijo: "¡Gran rey! ¡Escucha con atención ahora! Desde la práctica inicial de la paciencia hasta la concentración diamantina, los Bodhisattva-Mahasattvas cultivan las Trece Puertas de la Contemplación de acuerdo con la Enseñanza, y todos aquellos que se han convertido en maestros de la Enseñanza confían en y son establecidos por estos. Usted y los demás de la gran asamblea deben tratar a esos maestros como Budas y hacerles ofrendas, y deben ofrecerles respetuosamente cientos, miles, diez miles o millones de incienso y flores celestiales y maravillosos.

“¡Buenos hijos! Aquellos maestros de la Enseñanza que son Bodhisattvas en la etapa de linaje adquirido, ya sean monjes o monjas, laicos o laicas, cultivan las prácticas de las Diez Moradas. Al ver a Buda, el Dharma y la Sangha, despiertan la mente Bodhi. Tienen compasión y simpatía y traen beneficios y bendiciones a todos los seres vivos. Contemplan sus propios cuerpos y todas las raíces en los Seis Reinos y ven que todo es impermanente, está sufriendo, está vacío y es desinteresado. Al comprender los actos kármicos, el nacimiento y la muerte, y el Nirvana, pueden beneficiarse a sí mismos y a los demás con abundancia, paz y alegría. Ya sea que escuchen elogios de los Budas o menosprecio de los Budas, sus mentes están concentradas e inamovibles. Ya sea que escuchen que hay un Buda o que no hay Buda, sus mentes permanecen concentradas y no retroceden. Los tres tipos de karma no les causan pérdidas y promueven los seis puntos de reverencia armoniosa. A través de su habilidad en los medios y destreza disciplinan a los seres. Estudian diligentemente las diez sabidurías y sus penetraciones espirituales transforman y benefician a los seres. Aquellos en el rango inferior cultivan los ochenta y cuatro mil versos Prajnaparamita.

“¡Buenos hijos! Antes de la etapa de la tolerancia adquirida, a través de mil kalpas practican los Diez Actos Buenos, avanzando y retrocediendo, ligeros como una pluma que sigue el viento del Este o del Oeste. Una vez que lleguen al estado de tolerancia y entren en la compañía de aquellos correctamente fijados en la verdad, entonces no cometerán los cinco actos rebeldes y no calumniarán la Enseñanza Correcta. Esto se debe a que saben que los signos del yo y de los constituyentes están completamente vacíos y moran en el estado de liberación para un asankhyeyakalpa. Cultivando esta paciencia son capaces de dar lugar a las acciones victoriosas.

“Luego están los Bodhisattvas de la etapa del linaje innato, que moran en la no discriminación y cultivan las Diez Sabias Contemplaciones. Por lo tanto, renuncian a la riqueza y la vida. Por lo tanto, se adhieren a los Preceptos puros. Por eso son humildes. Por lo tanto, se benefician a sí mismos y a los demás. Por lo tanto, no se confunden con el nacimiento y la muerte. Por lo tanto, tienen una percepción profunda de ausencia de signos. Por lo tanto, aprehenden la existencia como si fuera un fantasma. Por eso no buscan recompensa. Por lo tanto, alcanzan una comprensión sin obstáculos. Por lo tanto, en cada momento manifiestan los poderes espirituales del Buda. Por lo tanto, tienen los antídotos para las Cuatro Creencias Invertidas, las Tres Raíces Desafortunadas, los engaños del Mundo Triple y sus Diez Puntos de Vista Invertidos. Las visiones de uno mismo son reconocidas en todo momento como vacías y falsas, y entienden que los nombres son falsos, las percepciones son falsas y que las cosas son falsas y todas son inalcanzables. Comprenden]l que el yo y los demás son sin signos y moran en la contemplación de la Realidad. Los de este rango intermedio cultivan y practican los ochenta y cuatro mil Prajnaparamita y en dos asankhyeyakalpas realizan todos los actos victoriosos y alcanzan el estado de tolerancia de la creencia firme.

“Luego están los Bodhisattvas del linaje del Camino, que moran en la tolerancia de la creencia firme. Contemplando la naturaleza de todos los constituyentes alcanzan la comprensión de que todo es sin nacimiento ni extinción. Sus Cuatro Mentes Inconmensurables aplastan toda oscuridad. Visualizando constantemente a todos los Budas, los adoran vasta y abundantemente. Estudiando constantemente a todos los Budas, moran en la mente de transferencia. Todas las buenas raíces que cultivan proceden hasta el borde de la realidad, y mientras están en Samadhi son capaces de realizar asuntos ampliamente budistas. Manifestando toda clase de cuerpos, practican las cuatro clases de acción concertada. Morando en la no discriminación, transforman y benefician a los seres. Su sabiduría está completamente iluminada y han investigado profundamente la Realidad. Todas sus acciones y votos han sido universalmente cultivados y practicados, y como maestros de la Enseñanza son capaces de transformar y gestionar seres vivos. Buenos en la contemplación de los cinco agregados, el Mundo Triple, las Dos Verdades y la ausencia de signos del yo y del otro, alcanzan la naturaleza de la Realidad. Aunque cultivan continuamente la Verdad Suprema, sin embargo nacen en el Triple Mundo. ¿Por qué es esto? Esto se debe a que el fruto de su karma aún no se ha agotado por completo, y por eso nacen según el Camino entre los hombres y los dioses. Los superiores entre estos cultivan y practican las ochenta y cuatro mil Prajnaparamita. Durante tres asankhyeyakalpas cultivan el beneficio dual y su práctica florece enormemente. Alcanzan la excelencia en moderar y subyugar [las pasiones] y en todos los Samadhis, y permaneciendo en contemplación victoriosa, cultivan las prácticas en medio del mundo. Por eso son capaces de darse cuenta del estado de sagacidad ecuánime.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa gozosa, que trascienden la etapa de aburrimiento, nacen en la familia del Tathagata y moran en la paciencia de la ecuanimidad. Comenzando con el conocimiento de la ausencia de signos, iluminan la Verdad Suprema y mantienen la ecuanimidad del signo único, es decir, de lo sin signos, haya signos o no. Porque han cortado toda ignorancia y han extinguido los deseos del Triple Mundo evitarán innumerables muertes y nacimientos en el futuro. Haciendo gran compasión la cabeza, dan origen a todos los grandes votos; a través de la sabiduría de medios hábiles, en cada momento cultivan y practican innumerables actividades victoriosas. Como no se adhieren ni a la realización ni a la no realización, son completamente aprendidos; porque ni permanecen ni no permanecen, se inclinan hacia la omnisciencia; debido a que practican en el reino del nacimiento y la muerte, los Maras no los conmueven; porque de mí y de los míos se han apartado, nada hay que teman; porque carecen de los signos del yo y del otro, transforman constantemente a los seres; por la fuerza de sus votos soberanos, nacen en todas las Tierras Puras.

“¡Buenos hijos! Esta sabiduría iluminada inicial no es Talidad, no es conocimiento, no existe, no es inexistente, está desprovista de los signos de la dualidad. La maravillosa función de los medios hábiles no se anula y no permanece, no está en movimiento ni quieta. La soberanía del doble beneficio es como el agua y las olas, que no son lo mismo, pero tampoco son diferentes. El conocimiento que da origen a todos los Paramitas no es ni el mismo ni tampoco diferente. A través de cuatro asankhyeyakalpas cumplen con el cultivo y la práctica de diez millones de actividades y votos. Los Bodhisattvas de esta etapa están libres de los frutos del karma en el Mundo Triple y no lo crean de nuevo, sino que debido a la fuerza de su sabiduría han hecho votos para renacer. En todo momento practican constantemente el Dana Paramita, y su generosidad, sus palabras amorosas, sus actos benéficos y su trabajo conjunto con los demás es sumamente purificador, y son muy capaces de morar en paz mientras benefician a los seres.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa inmaculada. Con las Cuatro Mentes Inconmensurables de suprema extinción quiescente han cortado la ira y el resto de los hábitos. Han cultivado todas las prácticas, es decir, han renunciado a todo daño y robo, están libres de pensamientos depravados y han alcanzado el habla veraz, el habla armoniosa, el habla suave y persuasiva, el habla reglada y disciplinada. Siempre practican una actitud de generosidad, siempre despiertan una actitud compasiva y permanecen en una actitud de verdad correcta. Quietos y tranquilos, sinceros y buenos, han renunciado a los obstáculos que implican la ruptura de las prohibiciones, y practican la contemplación de gran compasión sin interrupción. Durante cinco asankhyeyakalpas cumplen los Preceptos puros de los Paramitas. Su resolución es feroz y han abandonado para siempre todas las corrupciones.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa luminosa, que habitan en la no discriminación y que han erradicado la ignorancia. A través de la tolerancia de la ausencia de señales, han alcanzado la triple iluminación y comprenden completamente que en las tres eras no hay ida ni venida. Confiando en los cuatro estados de calma, las cuatro concentraciones sin forma y el conocimiento no discriminatorio, siguen secuencialmente [el camino]. Cumplen completamente las concentraciones supremas y alcanzan los Cinco Poderes Sobrenaturales. Manifiestan cuerpos grandes y pequeños, ocultos y evidentes, que son capaces de existir por sí mismos. Su ojo celestial es puro y ve completamente todos los reinos; su oído celestial es puro y escucha completamente todos los sonidos. Usando el conocimiento de las mentes de los demás, conocen las mentes de los seres sintientes. A través de su experiencia de moradas anteriores, pueden discernir innumerables distinciones. En el transcurso de seis asankhyeyakalpas practican todos los Paramitas de la tolerancia y logran un control total sobre las impurezas, y benefician y confortan a los seres.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattva de sabiduría radiante, quienes cultivan la práctica de la tolerancia de la obediencia. Debido a que no hay nada a lo que se aferran, se les ahorran para siempre los nacimientos en cuerpos insignificantes o con puntos de vista sesgados. Han practicado hasta el final los métodos ilimitados del Bodhi: los estados de atención plena, los abandonos, los poderes supranormales, las facultades morales, los poderes morales, los componentes de la percepción y el camino. Por el bien del deseo de realización son fuertes, y nada puede asustarlos de la Enseñanza Budista distintiva. En el transcurso de siete asankhyeyakalpas practican innumerables Paramitas de vigor, hace tiempo que abandonaron la indolencia y benefician universalmente a los seres.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattva de la etapa invencible, que usan las cuatro intrepidez y siguen el ser. Puros y ecuánimes son sin signos de parcialidad y han cortado el placer de buscar el nirvana del pequeño vehículo. Han recogido todo el mérito y han contemplado completamente todas las verdades: la noble verdad del sufrimiento, las verdades del origen, extinción y camino para extinguir el sufrimiento, lo mundano y lo supremo, contemplan verdades ilimitadas. seres practican todas las artes: literatura, medicina, elogios, teatro, artesanías, hechizos, formas heterodoxas, discursos extraños y adivinación de eventos afortunados y desafortunados, todo sin cometer un solo error. Sin embargo, los seres sintientes cobardes no cometen actos. de daño o acoso. Más bien, para beneficiar a los seres sintientes manifiestan todas las artes anteriores, haciéndolos gradualmente morar en insuperable Bodhi. En todas las etapas conocen las salidas del camino y las obstrucciones en el camino. Durante el curso de ocho ashamkeyas cultivan constantemente el Samadhi y dan lugar a todas las prácticas.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa dispuesta hacia la Iluminación. Éstos alcanzan el grado superior de la paciencia de la obediencia, y permaneciendo en las Tres Puertas de la Liberación pueden agotar la colección de causas y la colección de karma y las manifestaciones, prácticas y signos más groseros del Mundo Triple. En el nivel de la gran compasión, contemplan todo el nacimiento y la muerte: la ignorancia, los actos oscurecedores que se acumulan en la conciencia como semillas, nombre y forma, las seis moradas de la sensación, el contacto, la percepción, el deseo, el aferramiento, la existencia, el nacimiento, la vejez, y la muerte, y así sucesivamente. Todos tienen su causa en el apego al yo y son el fruto kármico de la ignorancia. Debido a la no dualidad, no son ni existentes ni inexistentes, no tienen ni un solo signo ni carecen de signo. Durante nueve asankheya kalpas practican cientos de miles de Samadhis vacíos, sin señales y sin deseos, y obtienen toda la iluminación ilimitada de todo el Prajnaparamita.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa de actividad de largo alcance. Cultivan la paciencia de la falta de nacimiento de los constituyentes y se dan cuenta de que los constituyentes no tienen distinciones y han cortado todos los frutos del karma y las manifestaciones, prácticas y signos sutiles. Permaneciendo en el trance de la extinción, [no obstante] dan lugar a actos triunfantes; y aunque constantemente en extinción quiescente, transforman extensivamente a los seres. Demuestran y entran en el camino de los auditores mientras persiguen la sabiduría de Buda, también demuestran formas heterodoxas y aparecen como el Rey Mara y siguen formas mundanas a pesar de que han dejado el mundo. Durante diez asankhyeyakalpas practican cientos de diez mil Samadhis, aplican hábilmente medios hábiles para difundir el tesoro de la Enseñanza y todos sus adornos están completos.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa inamovible, quienes moran en la paciencia de la falta de nacimiento de los constituyentes. Su comprensión esencial de la Realidad no puede ser aumentada o disminuida y han cortado toda acción extraordinaria. Sus mentes y condiciones mentales están tranquilas y apagadas, y no tienen signos de cuerpo o mente, como si estuvieran vacías y vacías. Para estos Bodhisattvas no surgen ni la mente del Buda, ni la mente Bodhi, ni la mente del Nirvana. Debido a su voto original, poseen todos los poderes del Buda y son capaces, en un solo instante de pensamiento, de dar lugar a actos sabios. Con su doble iluminación y ecuanimidad, utilizan las diez poderosas sabidurías, y en todas partes, en indecibles miles de mundos, todos los seres, según [su tipo], se benefician universalmente. Durante mil asankhyeyakalpas ellos cumplen cientos de diez mil de grandes votos. Sus mentes y condiciones mentales son constantes, ya sea que ingresen a los diversos destinos o al conocimiento total.

“Luego están los Bodhisattva-Mahasattvas de la etapa de la inteligencia efectiva, que moran en la etapa superior de la tolerancia de la falta de nacimiento de los constituyentes. Han extinguido los signos de la mente y las condiciones mentales y han realizado la sabiduría que es soberana y han cortado todas las obstrucciones. Usan las grandes penetraciones espirituales y cultivan el poder de la intrepidez, y se destacan por ser capaces de guardar y proteger el tesoro de la Enseñanza de todos los Budas. Han alcanzado la comprensión sin obstrucciones de la naturaleza fundamental de los constituyentes y sus diversos significados, y disertan y exponen la Enseñanza Correcta sin interrupción ni agotamiento. Al ritmo de un solo pensamiento son capaces de entrar en un número inexpresable de mundos. De acuerdo con todas las preguntas y dificultades de los seres, ellos emiten el único sonido de su comprensión del Sakya y universalmente traen alegría. Durante diez mil asankhyeyakalpas son capaces de manifestar todas las penetraciones y poderes espirituales del Buda -tanto como cientos de miles de arenas del Ganges- y la reserva inagotable de la Enseñanza trae beneficio, aumento y cumplimiento completo.

“Luego están los Bodhisattvas-Mahasattvas de la etapa de la Nube de la Enseñanza, con sabiduría ilimitada, reflexión discriminatoria y percepción contemplativa clara. A partir de su despertar de la mente de la fe a través de cientos de diez miles de asankhyeyakalpas, han acumulado extensamente disciplinas auxiliares ilimitadas para que puedan aumentar los límites de una gran fortuna y sabiduría. Se han dado cuenta de la independencia kármica y han cortado los obstáculos a la penetración espiritual. En un momento de pensamiento son capaces -en todas partes en los insignificantes e innumerables estados de las diez direcciones de cientos de miles de mundos asankhyeya- de conocer completamente los pensamientos y actividades de todos los seres y sus raíces en los estados superiores, intermedios e inferiores que ellos puedan disertar sobre los Tres Vehículos y promover universalmente la práctica de la Prajnaparamita. Al entrar en la morada de la acción del Buda son fuertes y sin miedo y siguen al Tathagata hasta la extinción quiescente donde se invierte la base de la conciencia.

“¡Buenos hijos! Todo, desde la práctica inicial de la paciencia hasta la concentración diamantina, puede llamarse la conquista de todas las corrupciones. La tolerancia sin signos de la creencia ilumina la Verdad Suprema, extingue todas las corrupciones y da nacimiento a la sabiduría liberadora. Gradualmente, los Bodhisattvas someten y erradican las impurezas, y usan la mente del nacimiento y la extinción para alcanzar lo que está más allá del nacimiento y la extinción. Si esta mente se extingue, entonces se extingue la ignorancia. Ninguno de los conocimientos adquiridos antes de la concentración adamantina puede llamarse visión. Sólo la súbita comprensión del Buda, el conocimiento que es omnisciencia, logra la visión del nombre.

“¡Buenos hijos! Los Samadhis adamantinos manifestados antes de esto no son de ninguna manera comparables al inigualable Samadhi final. Es como si una persona ascendiera a una plataforma grande y elevada y así pudiera verlo todo; no hay nada que esta persona no comprenda. Alcanzar el estado de liberación -uno con o sin signo, sin nacimiento y sin extinción- es como el borde de la realidad y así sucesivamente, es lo mismo que la naturaleza [fundamental] de los constituyentes. Con un tesoro repleto de mérito [estos seres] moran en el estado del Tathagata.

“¡Buenos hijos! De esta forma todos los Bodhisattvas-Mahasattvas reciben y sostienen, entienden y exponen [la enseñanza], y yendo a todas las tierras del Buda de las diez direcciones, benefician y pacifican a los seres vivos y perciben los signos de la realidad. Son como soy ahora, mi igual sin diferencia.

“¡Buenos hijos! Todos los Tathagatas de las tierras de enseñanza de las diez direcciones han confiado en esta puerta para alcanzar la Budeidad. Si alguien dice que ha alcanzado la Budeidad de otra manera, sepa que esta es la exposición de Mara, no la exposición del Buda. Por lo tanto, tú y los demás también deben saber, ver, confiar y comprender".

En ese momento, deseando reiterar el significado de esta proclamación, pronunció este gatha:

Bodhisattvas tolerantes y autocontrolados, nutridos durante mucho tiempo en el Buda Dharma, están firmemente establecidos en las treinta mentes, y son llamados no retrogresivo.

Primero experimentan la naturaleza ecuánime y ellos nacen en todas las familias del Buda, y desde el logro inicial del Despertar esto se denomina la etapa dichosa.

Alejándose de las impurezas, como la ira, etc., y de toda clase de obstrucciones, guardan todas las prohibiciones y son virtuosos y puros. Esto se llama la etapa inmaculada.

Extinguir las obstrucciones y la ignorancia y lograr todas las concentraciones, su Iluminación es la causa de la luz de la sabiduría. Esto se llama la etapa luminosa.

En las ramas puras de Bodhi, dejan muy atrás los puntos de vista personales y sesgados y su sabiduría es radiante. Esto se le llama la etapa de la sabiduría radiante.

Entendiendo realmente todas las verdades, y todos los artificios del mundo, traen todo tipo de beneficios a la manada de seres. Esto se llama la etapa invencible.

Investigando la enseñanza de las causas del nacimiento, desde la ignorancia hasta la vejez y la muerte, pueden estar profundamente seguros. Esto se llama la jaula dispuesta hacia la Iluminación.

Hábiles en los medios y en el Samadhi y manifestando innumerables cuerpos, sobresalen en responder al rebaño de seres. Esto se llama la etapa de largo alcance.

Morando en el océano de la ausencia de señales, el empoderamiento de todos los Budas destroza magistralmente el vehículo de Mara. Esto se llama la etapa inamovible.

Alcanzar las cuatro comprensiones sin obstrucciones, con un solo sonido (causas del Bodhi) explica todo, y quienes las escuchan se regocijan. A esto se le llama la etapa de la inteligencia efectiva.

La sabiduría como una nube secreta, llenando por todas partes el reino de la Enseñanza mientras hace llover universalmente el dulce rocío de la Enseñanza, esto se llama la etapa de la nube de la Enseñanza.

Completo, en un mundo sin derrames, con un cuerpo siempre puro, liberado, extinción quiescente que es impensable: esto se llama todo conocimiento.

El Buda le dijo al Rey Prasenajit: "Después de mi extinción, cuando la Enseñanza esté a punto de extinguirse debido al mal karma creado por todos los seres, este mal karma hará que surja todo tipo de desastres en todos los estados. Todos los reyes de los estados y otros, el heredero aparente, los hijos de los reyes, la emperatriz y las concubinas, y todos sus servidores, los cien oficiales y los cien apellidos, deben, para protegerse, recibir y conservar este Prajnaparamita, y si lo hacen, todos lograrán la paz y la felicidad. He confiado esta escritura a los reyes de los estados y no a los monjes, monjas, laicos y laicas. ¿Por qué es esto? Porque nada más que la fuerza augusta de los reyes es capaz de establecerlo, por lo tanto, tú y los demás siempre deben recibirlo y sostenerlo, leerlo, recitarlo y exponerlo.

“¡Gran Rey! Los grandes mil mundos que acabo de transformar están compuestos por ciento cien mil Sumerus y ciento cien mil soles y lunas. Cada Sumeru tiene cuatro continentes y este continente Jambhu está formado por dieciséis grandes estados, quinientos estados medianos y cien mil pequeños estados. Si las siete dificultades surgen en cualquiera de estos estados, entonces para deshacerse de las dificultades, todos los reyes de estos estados deberían recibir, guardar y exponer este Prajnaparamita. Las siete dificultades se extinguirán inmediatamente y los estados se volverán pacíficos".

El rey Prasenajit luego preguntó: "¿Cuáles son estas siete dificultades?" El Buda dijo: "La primera es cuando el Sol y la Luna pierden sus cursos designados y el color del Sol cambia a blanco, rojo, amarillo o negro, o cuando dos, tres, cuatro o cinco soles brillan simultáneamente; o cuando el color de la Luna cambia a rojo o amarillo, o cuando el Sol y la Luna se eclipsan, o círculos, aparecen uno, dos, tres, cuatro o cinco círculos alrededor de ellos, el segundo es cuando las estrellas y asterismos pierden su curso, o cuando los cometas o los planetas -Júpiter, Marte, Venus, Mercurio, Saturno, etc.- cada uno se transforma o aparece durante el día. El tercero es cuando surgen conflagraciones de dragones, conflagraciones de demonios, conflagraciones humanas, conflagraciones de bosques y grandes conflagraciones. El cuarto es cuando las estaciones se alteran y el frío y el calor son irregulares, cuando en invierno hay lluvia, truenos y relámpagos, y cuando en verano aparecen escarcha, hielo y nieve. roca e incluso cantos rodados, o graniza cuando no debe y las lluvias se vuelven rojas o negras, o cuando los ríos se desbordan, arrastrando piedras y montañas flotantes. El quinto es cuando se levantan vientos violentos para oscurecer el Sol y la luna, destruir casas y arrancar árboles. Piedras y cantos rodados vuelan. El sexto es cuando el cielo y la tierra se queman por el calor excesivo; los estanques se secan, la hierba y los árboles se marchitan y mueren, y los cien granos no maduran. El séptimo es cuando los rebeldes surgen de los cuatro cuadrantes y hacen incursiones tanto dentro como fuera de las fronteras. Se producen enfrentamientos entre ejércitos y los cien apellidos perecen y mueren.

“¡Gran Rey! Ahora esbozaré qué hacer si surgen todas estas dificultades: si el Sol no aparece durante el día y la Luna no aparece durante la noche, si en los cielos hay todo tipo de calamidades, como que no haya nubes, lluvia o nieve, o si en la tierra hay todo tipo de calamidades tales como deslizamientos de tierra y terremotos o, además, si la sangre fluye, los demonios y espíritus se manifiestan, y las aves y las bestias se comportan de maneras extrañas. Si hay este tipo de calamidades y dificultades sin medida y sin límites, entonces, en el caso de todas y cada una de las calamidades, todos deberían recibir y sostener, leer, recitar y exponer este Prajnaparamita".

Tan pronto como los reyes de los dieciséis estados escucharon lo que Buda había dicho, todos quedaron completamente aterrorizados. El rey Prasenajit preguntó al Buda: "¡Honrado por el mundo!" ¿Por qué el cielo y la tierra tienen estas calamidades?"

El Buda dijo: "Gran rey, esto se debe a que en el continente de Jambhu, en países y ciudades grandes y pequeños, todas las personas no son filiales de sus padres y madres y no reverencian a sus maestros y mayores. Igualmente, esto sucede cuando los reyes de estados y grandes oficiales no ponen en práctica la Enseñanza Correcta. De ellos vienen todos los males, y las dificultades florecen.

"¡Gran rey! El Prajnaparamita permite la producción de todas las enseñanzas del Buda, de todas las enseñanzas de liberación de los Bodhisattvas, de las enseñanzas insuperables de todos los reyes de los estados y de las enseñanzas por las cuales todos los seres sintientes se salvan. Como una gema-mani, posee una gran cantidad de virtudes y es capaz de salvar a uno de los dragones venenosos y de todos los demonios y espíritus malignos. Él es capaz de satisfacer los deseos de una persona. Al igual que la famosa perla que cumple los deseos, es capaz de responder a todos los deseos del rey de la rueda. Es capaz de ordenar a Nanda y Vpananda y a todos los grandes reyes dragones que envíen lluvias y aguas dulces para humedecer la hierba y los árboles. Es como una luz colocada en un poste alto en la noche que ilumina el cielo y la tierra, brillante como si el sol había salido. ¡Este Prajnaparamita es así! Tú y todos los demás reyes deben hacer pabellones y pabellones enjoyados, quemar incienso, esparcir flores y hacer ofrendas abundantes. Cajas enjoyadas que encierren escrituras espléndidas deben instalarse en mesas enjoyadas. Cuando desee viajar, siempre tenga la escritura frente a usted. Cada vez que te detengas, levanta siete tiendas enjoyadas y reúne joyas [para formar una mesa] sobre la cual colocar la escritura. Debes presentar toda clase de ofrendas, como si sirvieras a tu padre ya tu madre, como si todos los dioses estuvieran sirviendo a Shakra.

"¡Gran rey! Puedo ver que, en todos los estados, todos los reyes humanos han alcanzado el estatus de emperador o rey por completo porque en el pasado sirvieron a quinientos Budas con ofrendas reverenciales. Y todos esos sabios que han obtenido el fruto del Camino han venido a nacer en este estado para producir grandes bendiciones y beneficios, pero si la felicidad del rey se agota en un tiempo en que no hay Camino, y los sabios lo han abandonado, entonces surgen calamidades, dificultades y luchas. 

"¡Gran rey! Ordenaré a los Bodhisattvas-Mahasattvas de las cinco direcciones que se reúnan y vayan a proteger cualquier estado donde y cuando en el futuro los reyes de los estados establezcan la Enseñanza Correcta y protejan las Tres Joyas.

“Desde el Este, el Bodhisattva-Mahasattva Vajrapani (Trilokya-vijaya Vidyaraja – Gonzanze Myo), su mano agarrando un garrote de diamante y arrojando luz verde, junto con cuatrocientos mil Bodhisattvas irá a proteger ese estado.

“Desde el Sur, el Bodhisattva-Mahasattva Vajraratna (Kundali Vidyaraja – Gundari Myo), su mano agarrando un diamante-mani y derramando una luz del color de la luz del sol, junto con cuatrocientos mil Bodhisattvas irán a proteger ese estado.

“Desde el Oeste, el Bodhisattva-Mahasattva Vajratikshna (Yamantaka Vidyaraja – Daitoku Myo), su mano empuñando una espada de diamante y derramando luz dorada, junto con cuatrocientos mil Bodhisattvas irán a proteger ese estado.

“Desde el Norte, el Bodhisattva-Mahasattva Vajrayaksha Vajra (Vajrayaksha Vidyaraja - Kongoyasha Myo), con la mano agarrando una campana de diamante y arrojando una luz Vajra, junto con cuatro mil yakshas irá a proteger ese estado.

“Desde el Centro, el Bodhisattva-Mahasattva Vajraparamita (Achala Vidyaraja – Fudo Myo), agarrando un disco de diamante y derramando una luz de cinco colores, junto con cuatro mil Bodhisattvas irán a proteger ese estado.

"Estos cinco Bodhisattvas-Mahasattvas, cada uno con su gran tesoro aparentemente incontable, producirán un gran beneficio en sus estados. Deben colocar sus imágenes y hacerles ofrendas".

En ese momento, el Bodhisattva-Mahasattva Chin-kang-shou y los demás se levantaron inmediatamente de sus asientos, se postraron a los pies del Buda, se hicieron a un lado y le dijeron al Buda: "Honrado por el Mundo. Debido a nuestros votos originales, hemos recibido el poder espiritual del Buda. Si en todos los estados de los mundos de las diez direcciones, hay un lugar donde este Sutra se recibe y sostiene, lee, recita y explica, entonces yo y los demás vamos allí en un instante, para guardar y proteger la Enseñanza Correcta o para establecer la Enseñanza Correcta. Nos aseguraremos de que estos estados estén desprovistos de todas las calamidades y dificultades. Las espadas, las tropas y las epidemias serán completamente eliminadas.

“¡Honrado por el mundo! Poseo un Dharani que puede proporcionar una protección maravillosa. Es la puerta rápida originalmente cultivada y practicada por todos los Budas. Si una persona logra escuchar esta sola escritura, todos sus crímenes y obstrucciones serán completamente eliminados. ¡Cuánto más beneficio producirá si se recita y se practica! Usando el augusto poder de la Enseñanza, uno puede hacer que los estados sean eternamente libres de la multitud de dificultades.” 

Luego, ante el Buda y al unísono, pronunciaron este Dharani:

“Namo ratna-trayaya, nama arya-vairocanaya tathagatayarhate sarµyak­sambuddhaya, nama arya-samanta-bhadraya bodhisattvaya mahasatt­vaya mahakarunikaya, tad yatha: jfiana-pradipe akashaya-kose pratibha­navati sarva-buddhavalokite yoga-parinipanne gambhira-duravagahe try-adhva-parinspanne bodhi-citta-sarµjanani sarvabhsheka­bhshikte dharma-sagara-sambhuti amogha-sravar:ie maha-samanta­bhadra-bhumi-niryate vyakarai:ia-paripraptani sarva-siddha-nama­skrte sarva-bodhi-sattva-samjanani bhagavati-buddhamate arar:ie aka­rane arar:iakarai:ie maha-prajfi.a-paramite svaha.”

En ese momento, el Honrado por el Mundo escuchó este pronunciamiento y elogió a Chin-kang-shou y a los otros Bodhisattvas, diciendo: "¡Excelente! ¡Excelente! Si hay quienes recitan y sostienen este Dharani, yo y todos los Budas de las diez direcciones siempre los apoyará y los protegerá, y todos los demonios y espíritus malignos los venerarán como Budas y en poco tiempo deberían alcanzar Anuttarasamyaksambodhi.

"¡Gran rey! Tomo esta escritura y te la otorgo a ti y a los demás, Vaisali, Kosala, Sravasti, Magadha, Varasnasi, Kapilavastu, Kusinagara, Kausambi, Pancala, Pataliputra, Mathura, Usa, Punyavardhara, Devavatara, Kasi, Campa y igualmente a todos los reyes de los estados y así sucesivamente. Todos deberían recibir y sostener esta Prajnaparamita ".

En ese momento, cuando toda la gran asamblea de asuras y otros escucharon lo que dijo el Buda sobre todas las calamidades y desastres, el vello de sus cuerpos se erizó y dejaron escapar un fuerte grito, diciendo: "Espero que en el futuro yo no nazca en esos estados". Y en ese tiempo los dieciséis reyes abandonaron sus realezas y se establecieron en el cultivo del Camino de la renuncia, poseídos de las ocho facultades conquistadoras y de las diez facultades universales; y alcanzaron la paciencia del autocontrol, la paciencia de la creencia firme y la paciencia de la falta de nacimiento de los constituyentes.

En ese momento, todos los dioses, humanos y la gran asamblea de asuras, y así sucesivamente, esparcieron flores de mandavara, flores de manjñha, flores de vlirñika y flores de sumanii como ofrendas al Buda. De acuerdo con su linaje alcanzaron las Tres Puertas de la Liberación. Se dieron cuenta de que la producción está vacía, que los constituyentes están vacíos y lograron las siete divisiones de la Iluminación Bodhi. Innumerables e innumerables Bodhisattvas-Mahasattvas esparcieron flores de kmunda y flores de padma como ofrenda al Buda. Como resultado, innumerables Samadhis fueron desplegados ante ellos, y lograron la paciencia de la obediencia y la paciencia de la falta de nacimiento de los constituyentes. Incontables e innumerables Bodhisattvas-Mahasattvas, tantos como las arenas del Ganges, alcanzaron la puerta de todos los Samadhis. Comprendieron enteramente sin obstrucciones la Verdad Suprema, la verdad mundana y la ecuanimidad. Y siempre despertando una gran compasión, benefician grandemente a los seres vivos en incontables millones de cientos de miles de mundos asankhyeya, y en la vida presente se convirtieron en Budas.


8

Encomienda

El Buda le dijo al Rey Prasenajit: "Ahora déjame advertirte a ti y a los demás. Después de mi extinción, la Enseñanza Correcta estará al borde de la extinción. Después de cincuenta años, después de quinientos años y después de cinco mil años, no habrá Buda, Dharma o Sangha, y este Sutra y las Tres Joyas serán confiadas a todos los reyes de los estados para establecer y proteger. Deben ordenar a todos mis discípulos de las cuatro categorías y así sucesivamente recibir y sostener, leer, recitar y exponer su significado y principios, y transmitir sus elementos esenciales a todos los seres y hacer que la cultiven para que puedan apartarse del nacimiento y la muerte.

“Gran rey, después de que el mundo haya atravesado las cinco eras turbulentas, todos los reyes de los estados, los herederos aparentes y los grandes oficiales se volverán altivos, se tendrán en gran estima y aplastarán y extinguirán mi enseñanza. Al hacer leyes abiertamente para controlar a mis discípulos, los monjes y las monjas, y no permitirán que la gente deje a la familia para cultivar y practicar el Camino correcto, y además no permitirán que la gente haga estupas e imágenes budistas. Los laicos vestidos de blanco ocuparán los altos asientos reservados para el clero, mientras que los monjes estarán de pie en el suelo. No hay diferencia entre tales leyes y las leyes que rigen a los soldados, esclavos, etc. Debes saber que en ese momento la extinción de la Enseñanza no tardará mucho.

“Gran rey, todas las causas de la destrucción de los estados son de su propia creación: confiando en su asombroso poder, regula la asamblea cuádruple y no permite el cultivo de las bendiciones. Todos los monjes malvados reciben un trato preferencial, mientras que los monjes sabios y eruditos en la Enseñanza se hacen amigos unos de otros y organizan banquetes vegetarianos para buscar bendiciones. Estas reglas heterodoxas son todas contrarias a mi enseñanza. Así, los cien apellidos enferman y enfrentan sufrimientos y dificultades sin límites. Debes saber que en ese momento el estado será destruido. Gran rey, en el momento de la Era Final del Dharma, todos los reyes de los estados, los grandes oficiales y las cuatro clases de discípulos actuarán en contra de la Enseñanza y en contravención de la enseñanza budista. Cometerán todas las transgresiones y, en contra de la Enseñanza y la Disciplina, atarán a los monjes y los encarcelarán. Por esto sabrán que la extinción de la Enseñanza no está muy lejana.

“¡Gran Rey! Después de mi extinción, las cuatro clases de discípulos, todos los reyes de los estados, los príncipes y los cien oficiales y los designados para sostener y proteger las Tres Joyas destruirán la Enseñanza como los gusanos en el cuerpo de un león devoran su propia carne. ¡Y estos no son los maestros heterodoxos! Aquellos que arruinan mi Enseñanza adquieren el karma de una gran transgresión. Cuando la Enseñanza Correcta decae y se debilita, la gente se ve privada de la conducta apropiada. Todo mal aumentará gradualmente y la fortuna del pueblo disminuirá día a día. Ya no habrá hijos filiales, y las seis relaciones serán discordantes. Los dragones celestiales no los defenderán, y los demonios malvados y los dragones malvados se volverán más dañinos día tras día. Calamidades y monstruosidades se entrelazarán, haciendo que las desgracias se multipliquen. Como corresponde, caerán al Infierno o nacerán como Fantasmas Hambrientos, e incluso si llegaran a nacer humanos, serán pobres y mezquinos, o serán víctimas de bandidos, y todas sus raíces [buenas kármicas] serán insuficientes. Es como una sombra que sigue una forma, como un eco que sigue un sonido, y como una persona que lee en la noche, cuando el fuego se apaga, las palabras en el libro permanecen: ¡el fruto de arruinar la Enseñanza es así!

“¡Gran Rey! En las generaciones venideras, todos los reyes de los estados, los príncipes, los grandes oficiales, junto con mis discípulos, establecerán perversamente el registro de monjes y supervisores instituidos, y directores monásticos grandes y pequeños, contraviniendo el principio que prohíbe el empleo de monjes como lacayos. Entonces debes saber que en ese momento la Enseñanza Budista no tiene mucho tiempo para sobrevivir.

“¡Gran Rey! En las generaciones venideras, todos los reyes de los estados y las cuatro clases de discípulos deberían confiar en todos los Budas de las diez direcciones y deberían practicar constantemente el Camino, establecerlo y difundirlo. Y los monjes malvados que buscan fama y ganancias no confiarán en mi Enseñanza, e irán ante los reyes de los estados y ellos mismos pronunciarán transgresiones y maldad, convirtiéndose en la causa de la destrucción de la Enseñanza. Estos reyes no distinguirán entre los monjes buenos y los malos, y confiando y aceptando estos dichos, establecerán perversamente la regulación de las comunidades monásticas en lugar de confiar en las prohibiciones budistas. Debes saber que en ese momento la extinción de la Enseñanza no tardará mucho.

“¡Gran Rey! En las generaciones venideras, los reyes de la cizaña, los grandes oficiales y las cuatro clases de discípulos causarán la destrucción de la Enseñanza y la destrucción del estado. Ellos mismos sufrirán por esto, y no es la Enseñanza Budista la que tiene la culpa. Los dragones celestiales partirán, las cinco turbiedades a su vez aumentarán. Una discusión completa de esto agotaría un kalpa y aún estaría inconclusa.”

Tan pronto como los reyes de los dieciséis grandes estados escucharon la exposición sobre lo que estaba por venir y todas esas advertencias, el sonido de sus lamentos y llantos lastimeros sacudieron los tres mil mundos. El cielo y la tierra se oscurecieron y ninguna luz brilló. Entonces, todos los reyes y los demás, todos y cada uno, resolvieron recibir y guardar las palabras del Buda y renunciar a la regulación de las cuatro clases de discípulos que salen de casa para estudiar el Camino. Esto está de acuerdo con la Enseñanza del Buda.

En ese momento, estas asambleas, innumerables como las arenas del Ganges, suspiraron colectivamente y dijeron: "Sería apropiado que en ese momento el mundo estuviera vacío, un mundo privado de Budas".

Luego, el rey Prasenajit preguntó al Buda: "Honrado por todo el mundo, ¿cómo deberíamos llamar a este Sutra? ¿Cómo vamos a recibirlo y guardarlo yo y los demás?" El Buda dijo: "¡Gran rey! Esta escritura se llama el Sutra Prajnaparamita de los Reyes Benevolentes que Desean Proteger sus Estados. También puede llamarse la Medicina de Enseñanza del Dulce Rocío porque es como un remedio cuya acción es capaz de aliviar todas las enfermedades.

"¡Gran rey! El mérito de este Prajnaparamita es como el vacío, no se puede sondear. Si lo recibes y lo guardas, lo lees y lo recitas, el mérito obtenido podrá proteger a los Reyes Benevolentes e incluso a todos los seres, como paredes, como los muros de una ciudad; por tanto, vosotros y los ocres debéis recibirla y guardarla.”

Cuando el Buda hubo terminado de exponer este Sutra, Maitreya, Rugido de León y el resto de todos los innumerables Bodhisattva-Mahasattvas, Shariputra, Subhuti y el resto, los monjes ilimitados y los innumerables dioses y hombres del Reino del Deseo, el Reino de la Forma, y el Reino Sin Forma, los monjes y monjas, los laicos y laicas, todas las grandes asambleas, escucharon lo que el Buda había dicho, y todos con gran alegría lo aceptaron fielmente y lo recibieron y lo pusieron en práctica.

FIN