Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Sunday, August 21, 2022

Budismo, Política y Sociedad: El Budismo y la Vida, las Relaciones y la Familia - Reflexiones sobre Temas Contemporáneos II

 El Budismo es una religión fundada hace más de 2,500 en la India por un jóven príncipe llamado Siddhartha Gautama, quien tras años de prácticas espirituales alcanzó el Despertar, la Budeidad, por lo que fue conocido desde entonces como el Buda Shakyamuni. Tras su Iluminación, el Buda predicó por más de cuarenta años por toda la India, ayudando a otros a alcanzar el mismo estado espiritual del Despertar. Cerca del final de su vida, el Buda reveló que si bien aparentó haber nacido, crecido y alcanzadola Iluminación, en realidad, el Buda era una encarnación misma de la Vida, el Alma del Universo, quien apareció en este mundo para revelar la Verdad, ayudar a los seres a aliviar sus sufrimientos, y a alcanzar el estado de la Budeidad - el Despertar.

En sus más de cuarenta años de predicación, el Buda habló sobre una gran variedad de temas, no solo espirituales, sino también sociales, como la importancia de la familia, el buen gobierno, y las relaciones entre los individuos en la sociedad. En esta serie de entradas, reflexionaremos sobre la posición budista sobre una amplia gama de temas contemporáneos, como la vida, las relaciones de pareja, la familia, el buen gobierno y la política y la sociedad en general.

El Budismo, las Relaciones, la Familia y la Sociedad

En la entrada anterior, vimos la vsión del Budismo del cuerpo y la vida en general, ahira, veremos qué nos dice el Buda sobre las relaciones amorosas de pareja y la importancia de la familia.

La relación, luego del individuo, es la esfera de influencia más importante en la sociedad, pues la misma es la base de la familia. En el Canon Budista, el Buda utiliza como medio hábil para transmitir su mensaje y enseñanza una práctica india que venera las seis direcciones, y con cada dirección, el Buda proveyó una interpretación de las deudad de gratitud que todo ser humano debe a sus familiares y la sociedad: a la madre y el padre en el Este, a los maestros en el Sur, al cónyuge y la familia en el Oeste, a los amigos y colegas en el Norte, a los trabajadores y sirvientes en la dirección inferior, y a los ascetas y brahmanes en la dirección superior. El Buda provechó esa oportunidad para mostrar cómo debemos de comportarnos con cada uno de ellos.

Tradicionalmente, los hindues en la antiguedad adoraban las seis direcciones para adorar a Dios y prevenir las dificultades que podríam venir de cada una de ellas. Una vez, el Buda se encontraba en Rajagrija, cuando ve a un jóven llamado Sigala adorando las seis direcciones, y le pregunta por qué lo hace. El jóven Sigala le die que su padre, en su lecho de muerte, le pidió que adorara las seis direcciones para honrarlo y prevenir desastres. El Buda entonces le dice a Sigala que la forma correcta en la que uno debe de honrar a su familia y prevenir desastres es viendo esas seis direcciones simbólicamente, cada una representando una de nuestras deudas de gratitud para con todos los seres. El Buda dice:

"Es costumbre de la gente común levantarse temprano, limpiarse la boca, lavarse la cara, y luego hacer reverencias hacia las seis direcciones: Norte, Sur, Este, Oeste, arriba y abajo, deseando evitar la entrada de la desdicha para tener un día feliz. Sin embargo, el Buda nos enseña que, en cambio, debemos evitar las desdichas guardando respetuosamente las seis direcciones de la Verdad y actuando sabiamente. Para guardar estas seis direcciones, primero es necesario alejar la suciedad de los cuarto actos impuros, controlar los cuarto malos pensamientos y cerrar las seis entradas que hacen perder la casa y propiedad.

"Los cuarto actos impuros son: el homicidio, el robo, el adulterio y el engaño. Los cuarto malos sentimientos son: la codicia, la ira, la necedad y el temor. Las seis entradas que hacen perder las riquezas son: actuar inconsideradamente por haber tomado bebidas alcohólicas; andar de parranda hasta muy entrada la noche; abandonarse al placer de la música y de los teatros; dejarse dominar por el juego; asociarse con malas compañías; no cumplir con sus obligaciones de trabajo. Después de alejar las cuarto suciedades de los actos, de controlar los cuarto malos sentimientos, y cerrar las seis entradas que hacen perder la riqueza, entonces los discípulos del Buda hacen reverencias a las seis direcciones de la Verdad."

Primero que todo, para poder honrar correctamente a nuestros familiares y vivir una vida recta, debemos de evitar todos aquellos pensamientos, palabras y acciones que puedan traer mal karma. Esto es porque solo nosotros somos amos de nuestro porpio destino, y creamos el mismo con nuestros pensamientos, palabras y acciones, y el karma que resulta de ellos. En este párrafo, el Buda nos da la guía perfecta para vivir en soceidad. Como veremos, el Budismo favorece la idea del orden y de una sociedad sólida y fundamentada en sus instituciones, como la familia, la escuela, el gobierno, etc. Es por eso que el Buda dio varios sermones a los reyes y gobernantes de su época, estableciendo las bases para la posteridad de una sociedad en paz, fuerte y próspera.

"¿Cuáles son las seis direcciones de la Verdad? El Este es el camino del padre y el hijo, el Sur es el camino del maestro y el discípulo, el Oeste es el camino del esposo y la esposa, el Norte es el camino de la amistad, hacia abajo es el camino del patrón y los empleados y hacia arriba es el camino del creyente de Buda.

"Primeramente para el camino de padres e hijos en la dirección Este, el hijo debe llevar a cabo cinco acciones. Uno debe cuidar de los padres, trabajar por su bienestar, respetar el linaje familiar, guardar la herencia y realizar los servicios religiosos en memoria de los ancestros."

Contrario a la creencia errónea del Budismo como una religión en contra del hogar y la familia, el Buda nos dice que la familia es lo más importante. Es por ello que la coloca en la primera dirección del Este, donde nace el Sol, la vida y la luz en el mundo. La familia es el núcleo de una sociedad, y si las bases de la familia no están bien fundamentadas, poco a poco, la sociedad colapsa y desciende al caos, el reino de Mara. Es por eso que Mara, el deseo desenfrenado y el caos, siempre busca perturbar a la familia, y sus intentos se sienten más fuertes cada día.

Sobre el comportamiento de los hijos para con los padres, el Buda dice que deben ser filiales, trabajar por pagar su deuda de gratitud para con ellos por darles la vida, protegerlos y cuidarlos, ser cuidadosos con el legado familiar, velando por las obras de sus ancestros, y realizar servicios memoriales en su honra. Esta es la base del deber filial budista, del cual el Buda habla con más detalle en el Sutra de las Cuatro Deudas de Gratitud, y en el Sutra del Deber Filial, entre otros. En el Samacitta Sutta leemos:

"Es imposible devolver todos los favores recibidos de los padres. Aunque andemos cien años cargando al padre sobre el hombro derecho y a la madre sobre el hombro izquierdo, no lograríamos compensarlos. Aunque durante cien años limpiásemos día y noche el cuerpo de los padres con ungüentos perfumados, les sirviéramos como un hijo ideal, con nuestro esfuerzo ganásemos un trono real para ellos, y le diéramos todo el lujo del mundo, no podríamos devolver el bien que nos han hecho.

"Sin embargo, si los conducimos hacia el Buda y hacemos que crean en el Dharma, los persuadimos de que dejen el camino equivocado y sigan el Gran Camino, si hacemos que olviden la codicia y sientan felicidad al dar limosna, por fin podemos devolver los favores recibidos."

Muchas personas se preguntarán: ¿Y qué pasa con esos padres que han estado ausentes, o peor, que han sido abusivos? El Budismo nos dice que el Universo solo debía proveernos padres, no necesariamente buenos padres, para poder venir al mundo. Independientemente de nuestra relación con ellos, debemos de guardar un cierto respeto y deber filial para con los mismos, y tratar de buscar la forma de arreglar nuestra relación con ellos, o al menos, de sanar nuestras heridas, para el beneficio de ellos, nuestro, y de nuestros descendientes. 

Ahora, veamos el deber de los padres para con sus hijos. El Buda continúa diciendo:

"A cambio, los padres deben llevar a cabo cinco acciones para el hijo, deben evitar las malas acciones, promover las buenas acciones, procurar que el hijo adquiera conocimientos y habilidades, ver por que contraiga matrimonio y utilizar los bienes familiares en el tiempo apropiado. Si se siguen estas cinco acciones el camino de los padres y el hijo en la dirección Este será pacífico y sin pesar."

Los padres deben de ser buenos con sus hijos, disciplinarlos moderadamente, buscar y pormover su educación, velar porque cree su propia familia, y que haga uso de los bienes familiares adecuadamente. 

Desde la antiguedad, se ha pensado que el Budismo predica el abandono del hogar, la familia y del mundo por una vida de totaldesapego. Después de todo, el mismo Buda -antes de alcanzar el Despertar- abandonó su reino y su familia en búsqueda de la Verdad; y tradicionalmente, los monjes debían de hacer lo mismo para poder ingresar en la Orden Budista - la Sangha monástica. Esto sigue siendo así en gran parte del continente asiático. No obstante, debemos de entender esto en contexto. El Buda era un príncipe, y en su palacio, vivían sus padres, su esposa y concubinas, su hijo, sus tíos y primos, y una gran cantidad de sirvientes, entre otros, los cuales velaban por el bienestar de la espoa del Buda y su hijo, por lo que lo tenían todo, y nunca les podía faltar nada. Posteriormente, tras alcanzar la Iluminación, el Buda volvió a su reino y compartió el Dharma con sus padres, su esposa, su hijo y todos en su reino, llegando algunos de ellos - como su madre-tía, su esposa y su propio hijo - a ingresar como monjes y monjas en la Orden Budista. Con esto, el Buda nuevamente recalcó la importancia de la familia, sobre lo cual continuaremos hablando más abajo. 

Cundo hablamos de la familia budista, hablamos de la familia de la familia nuclear, pero desde antaño, la familia incluye igualmente a los abuelos, los nietos, los tíos y los sobrinos. Esto es porque cada miembro debe de estar idealmente presente - sobre todo el padre y la madre - par el buen desarrollo del hijo. Por supuesto, esto no excluye la existencia y viabilidad de otras formas de familia, como la familia monoparental u homosexual. Sin embargo, cada uno de los padres aporta un conjunto de herramientas y habilidades diferentes a los hijos, que solo puede ser balanceado y completado por la presencia de ambas figuras durante el desarrollo y crecimiento de la criatura. Los padres tienden a ser más racionales y atrevidos, permiténdole a los hijos acercarse al peligro y sobreponerse a sus miedos, logrando metas en sus vidas. Las madres, por otro lado, tienden a ser más protectoras y sentimentales, velando por la salud y la seguridad del niño. Mucha racionalidad puede resultar en personas frías y distantes, mientras que mucho sentimiento resulta en personas débiles que no se pueden adaptar bien a la sociedad. Esto es algo que vemos mucho hoy día. La falta de los padres tiende a desarrollar hijos menos adaptados para los retos y los peligros que luego encuentra en la sociedad, contriuyendo al atraso y colapso de la misma. Junto con esto, el hecho de que ambos padres son cada vez más mayores (bajo estándares históricos), y que los hijos se encuentran encerrados con sus pantallas electrónicas sin aventurarse y desarrollarse en el mundo real, sin poder sociealizar con otros ni enfrentarse a puntos de vista distintos a los suyos, han hecho que muchas personas tengan una crisis de identidad y sean intolerantes ante las opiniones y estilos de vida ajenos. Este es uno de los males más grandes contemporáneos. En resumen, ambos padres, juntos, representan el balance perfecto entre la sabiduría (padre) y la compasión (madre) y encarnan estas cualidades de la mente y el corazón del Buda Eterno en el mundo. 

El Buda nos dice que todos en el hogar deben de hacer su parte y trabajar por el vbien común de todos, cuando dice:

"En cuanto a los gastos de la familia, todos deben trabajar como diligentes hormigas y abejas. Nadie debe atenerse a la industriosidad de los otros o esperar su caridad. Por otro parte nadie debe pensar que lo que ha ganado con su esfuerzo es sólo para sí mismo, y puede gastarlo para sí solo. Una parte de ello hay que compartirla con otros, y hay que dejar una parte para casos de emergencia. Tenemos que sentir alegría de que una parte sea aprovechada, para la sociedad y para la Enseñanza del Buda. No hay nada que sea propiedad de uno. Todo nos ha llegado a nosotros por la combinación de causas y efectos; tan sólo lo tenemos temporalmente, y hay que tratar todo con cuidado por muy insignificante que sea."

Es por eso que el Budismo pone la Caridad (Dana Paramita) como la primera de sus virtudes y la mejor forma de realizar nuestro trabajo del Bodhisattva en el mundo. Esta  es nuestra forma de contribuir material, económicamente y con nuestro tiempo y buenas obras a la sociedad y al mundo.

Luego de la familia, la segunda institución social importante es la escuela. Sobre esto, el Buda nos dice:

"Después para el camino del maestro y el discípulo, el discípulo debe estar de pie cuando el maestro se aproxima, el discípulo debe asistir a las necesidades del maestro muy de cerca, debe escucharlo con seriedad, no descuidar las atenciones y recibir sus enseñanzas con respeto. A cambio, el maestro debe guiar al discípulo con el ejemplo actuando con propiedad, transmitir correctamente todo lo que el maestro ha aprendido y preparar el camino para que el discípulo reciba honores al igual que beneficios y respeto en cualquier lugar. Así el camino del discípulo y el maestro en la dirección Sur será pacífico y sin pesar."

Con esto, el Buda nos dice que luego de nuestro hogar, la escuela es nuestra segunda casa, y los maestroa deben ser vistos como nuestros segundos padres. En la escuela, idealmente, aprendemos todo el conocimiento necesario para poder continuar desarrollándonos como seres humanos y parte integral de la sociedad, a la cual aportaremos nuestras propias habilidades cuando crezcamos. 

Así, como vemos. el Buda va poco a poco describiendo las relaciones importantes desde nuestro nacimiento - con nuestros padres - nuestro crecimiento, y ahora, con nuestra juventud, al momento de buscar una pareja y formar nuestra propia familia.

Ahora, el Buda pasa a hablar sobre las relaciones de pareja. ¿Qué el Buda nos tiene que decir sobre las mismas? La respuesta puede sorprenderte. El Buda nos dice:

"Después para el camino del esposo y la esposa en la dirección Oeste, el esposo debe tratarla con respeto, cortesía y fidelidad, confiar en ella en la toma de decisiones y hacerle regalos. La esposa debe llevar a cabo bien todo su trabajo, atender las necesidades de los miembros de la familia, ser fiel a su esposo, proteger los bienes y hacer que los negocios de la familia prosperen. Así el camino del esposo y la esposa en la dirección Oeste será pacífico y sin pesar."

El Budismo promueve la vida en todos sus ámbitos, y ve el nacimiento humano como algo valioso e inigualable, pues es como humanos que podemos idealmente alcanzar nuestro Despertar (pues no es tan llena de sufrimiento y dolor como los Tres Reinos del Mal como para impedir nuestra práctica, ni tan llena de placer y lujos como los Cielos como para volvernos complecientes). Un nacimiento humano requiere de dos partes - una relación amorosa cuyo fruto sea una nueva vida. Es por eso que el Buda pone énfasis en la sana convivencia entre el esposo y la esposa. En una relación de pareja, el Buda nos dice que tanto el esposo como la esposa deben de tratarse con respeto. La esposa debe administrar el hogar y la familia y el esposo debe compartir la autoridad con su esposa. La pareja budista debe ser monógama (tener solo una pareja). 

En otro Sutra o Escritura Budista, el Buda le da consejos a una pareja para vivir en paz y armonía. En el Sutra del Rugido de León de la Reina de Srimala, leemos:

"La relación del marido y la mujer no se establece sólo por conveniencias, ni tampoco porque dos cuerpos vivan físicamente en una misma casa. El esposo y la esposa, deben cultivar sus almas con una misma Enseñanza."

Una relación debe estar cimentada por el amor entre ambos, y el deseo mutuo de ayudarse a crecer como personas. Cuando leemos "Enseñanza", el Buda se refiere al Dharma. Esto no significa que ambos deban de necesariamente ser budistas, pero ambos deben de tener el mismo Norte, las mismas expectativas y valores para consigo mismos, sus familias y y el mundo, pues de lo contrario, solo encontrarán la desilución y el fracaso. Di ambosd tienen una misma fe en si mismos y en la vida, pueden llevar su relación de esta a la próxima. El Buda ilustra esto con la siguiente historia:

"Una pareja que era el ejemplo del matrimonio ideal, fue una vez a donde Buda y le preguntó 'Gran Buda, nosotros nos conocemos desde pequeños y desde que nos hemos casado nuestros corazones nunca han sido nublados por la más mínima nube de infidelidad. Así como hemos sido marido y mujer en esta vida, ¿cómo podremos volver a formar un matrimonio feliz en la otra vida?' El Buda les contestó: 'Conservad la misma fe. Si recibís la misma Enseñanza, si cultiváis el mismo corazón, si tenéis la misma caridad, la misma sabiduría, también en la otra vida podréis vivir con el alma unida'."

Esta enseñanza del Buda puede sorprender a muchos, sobe todo, a muchos budistas. El Budismo no ve necesariamente el amor como un apego del cual debamos deshacernos, siempre y cuando el mismo sea positivo y constructivo, no egoísta. Muy por el contrario, el Buda axhorta a la pareja a tener una relación basada en el amor, el respeto y el crecimiengo mutuo. Es importante mencionar que el Budismo ve al hombre y la mujer como iguales, pero diferentes: "No existe distinción entre el hombre y la mujer en la búsqueda del Camino de la Iluminación. Aunque sea una mujer, si decide buscar la Iluminación llegará a ser una mujer heroica en el Camino de la Verdad." Esto es porque ambos poseen la Naturaleza Búdica, la Esencia del Buda que mora dentro de todos los seres y la vida misma, y ambos poseen la capacidad de alcanzar el Despertar de la Budeidad. Juntos, pueden dar a luz a un mismo Buda en el mundo.

Ahora, el Budismo no dice abiertamente que los niños deben nacer de padres casados, aunque en la mayoría de las sociedades budistas los padres quieren hijos y son resultado de un matrimonio. Igualmente, el Budismo tampoco dice que los padres tienen el deber de tener hijos, por lo que la anticoncepción es una opción aceptable (y altamente recomendada) si un budista no está listo para tener un hijo. Ahora, debido a que el Budismo valora la vida (el Primer Precepto Budista es No Matar o Proteger la Vida), no ve con buenos ojos el aborto, a menos que sea para preservar la vida de la madre, aunque esta decisión depende de muchos factores. En última instancia, aunque el Budismo está en contra del aborto, no condena el mismo ni juzga a la persona, sino que busca sabia y compasivamente formas para aliviar su karma y su sufrimiento.

Por supuesto, ni el individuo, ni la familia ni la pareja existen en un vacío, sino que viven en una sociedad compleja y multifascética, por lo que el Buda da igualmente consejos sobre los amigos, el trabajo, y la religión.

"Después, para el camino de los amigos en la dirección Norte, uno debe proveer a los amigos con aquello de lo que carecen, hablarles con gentileza y amabilidad, trabajar en su beneficio, ser siempre considerado y tratarlos con honestidad. Uno debe esforzarse para prevenir que los amigos caigan en caminos equivocados, proteger su propiedad en el caso de que pierdan el camino, escuchar sus inquietudes cuando tengan problemas, darles una mano en tiempos difíciles y apoyar a su familia cuando sea necesario. Así, el camino de los amigos en la dirección Norte será aquel de paz y sin pesar."

El ser humano es una criatura social, y en el Budismo, las amistades son sumamente importantes. Un amigo puede llevar a uno por el camino del bien, presentarle el Dharma e incluso ayudarlo a uno a alcanzar la salvación y el Despertar, o puede conducirlo por al camino del mal, el deseo y la ruina. Es por eso que el Buda nos aconseja a seleccionar cuidadosamente con quién nos relacionamos.

Luego, el Buda pasa a hlablar sobre la relación del patrono y el empleado en el trabajo:

"Después para el camino del patrón y el empleado en la dirección baja uno debe observar los siguientes cinco puntos al tratar con los empleados. Hacer que los empleados trabajen de acuerdo a sus habilidades, proveerlos de buen alimento y amplia compensación, brindarles cualquier comida deliciosa y hacer que descansen en los momentos apropiados. A cambio, un empleado debe servir a su patrón teniéndo los siguientes puntos en mente. Uno debe levantarse de mañana antes que el patrōn, ir a dormir después que él, ser honesto en todo momento, ser diestro en el trabajo y no traer la desgracia al buen nombre del patrōn. Así el camino del patrōn y el empleado en la dirección baja será aquel de paz y sin pesar."

El Budismo tiene una noción de una sociedad infundida por un orden divino, donde todos dependen de todos para su orden, paz y prosperidad. Para esto, el Buda prescribe una relación sana y justa entre los aptronos y sus empleados. Esto ha sido interpretado erróneamente como un llamado al colectivismo, y esta enfermedad politico-social ha infestado incluso muchas de las Sanghas budistas occidentales. Pero el Budismo no es colectivismo, sino un individualismo iluminado. Tanto el colectivismo como el individualismo son dos extremos, y como extremos, deben ser evitados por el Camino Medio. El colectivismo extremo, en la figura del socialismo y el comunismo, solo han traido hambre, miseria y muerte. Por otro lado, el individualismo extremo solo alimenta el egoísmo y la desigualdad. Ambos desembocan en la toranía. En cambio, el Camino Medio postula un individualismo iluminado, conde los seres velan por sus intereses y el de todos los demás seres al mismo tiempo, en balance. Esto lo vemos en la figura del Bodhisattva, quien, aunque es uno con el Buda y realiza su labor en el mundo, mantiene su propia individualidad y manifiesta la misma de forma única en su vida.

Finalmente, tenemos la institución social que representa el Budismo: la religión. Sobre la misma, el Buda nos dice:

"Después, para el camino de servicio hacia aquellos que predican la enseñanza en la dirección más alta, uno debe tratar a aquellos que predican las enseñanzas con extremo respeto en cuerpo, palabra y mente. Uno debe también recibir a los predicadores con cortesía, escuchar y seguir sus enseñanzas y hacer ofrendas a ellos. A cambio, aquel que predica las enseñanzas debe rechazar el mal, fomentar la bondad, ser compasivos y de buen corazón, enseñar los estándares morales, hacer que los que escuchan comprendan las enseñanzas completamente y hacer que la gente logre un estado de paz, así el camino del servicio a los que predican las enseñanzas en la más alta dirección será de paz y sin pesar."

La Sangha monástica, compuesta por monjes y monjas budistas, son los representantes del Buda en el mundo, y tienen la encomienda de preservar su Dharma Eterno para la posteridad y la salvación de todos los seres sintientes. Para esto, deben de velar porque el Dharma sea transmitido e interpretado correctamente. Lamentablemente, la Orden Budista ha pasado por muchos cambios a través de los siglos, y hoy día, aunque está aún joven en Occidente, se ha transmitido con muchos errores y malentendidos (por no hablar de los maestros falsos, los representantes de Mara, que se visten de budistas). Es menester que la Orden monástica mantenga viva la llama del Dharma Verdadero, pues de lo contrario, la oscuridad arroparía el mundo.

El Buda concluye sus enseñanzas sobre las relaciones, la familia y la sociedad diciendo:

"Quien hace las reverencias hacia las seis direcciones no las debe hacer con el fin de evitar las desdichas que pueden venir del exterior, sino para estar en guardia y prevenir los males que pueden surgir del alma."

El mal, en última instancia, no viene de afuera, sino de adentro; mora en nuestras mentes y corazones - nuestras almas. No podemos seguir cayendo en la trampa de Mara y exteriorizar nuestras nagustias, nuestros pesares y nuestras responsabilidades. Para poder cambiar nuestras vidas, no debemos cambiar el mundo, sino cambiarnos a nosotros mismos. Esto va en contra de los discursos posmodernos que están corroyendo los cimientos de nuestra sociedad, y debemos de ser como el Buda: buenos médicos que prescriben la medicina correcta para transformar este Mundo Saha en una Tierra Pura. Y ese cambio comienza con nosotros mismos. 

Este mundo en el cual vivimos, es llamado en el Budismo el "Mundo Saha", el "Mundo de la Tolerancia", pues debemos de ser tolerantes con nuestro propio sufrimiento y el de otros, y debemos de ayudarnos a aliviarlo y hacer de nuestras vidas una mejor. Pero cada día, el mundo se sume más y más en el nihilismo, en el secularismo, y las bases de la sociedad se corroen y se caen. El Buda nos dice:

"Imaginemos un gran campo desierto en absoluta oscuridad, sin ninguna luz. Muchas criaturas vivas viven en este lugar. Debido a la oscuridad ninguno puede conocer la existencia del otro. Cada uno deambula y se retuerce aterrado por la soledad. Es realmente un estado lamentable."

Pero no podemos desesperanzar, pues vivimos en un mundo lleno de posibilidades, donde ya ha aparecido un Buda y ha encendido la Luz del Dharma. Es nuestro trabajo ahora realizar la labor del Buda, como sus Hijos, en el mundo. El Buda nos dice:

"Imaginemos que de repente se haga la luz. Aparece un hombre con una antorcha en la mano y el campo oscuro se inunda de luz súbitamente. Las criaturas que hasta entonces se retorcían en el suelo envueltos en la oscuridad, se ponen de pie y al mirar a su alrededor descubren a sus semejantes. Con voces de júbilo corren a encontrarse y se abrazan compartiendo su felicidad. 

"Este campo desierto es la vida, la oscuridad es la carencia de la Luz de la Sabiduría. El que no tiene la Luz de la Sabiduría dentro de su alma, no sabe estar en armonía con sus semejantes. Es un ser solitario que nace y muere solo, por ello es natural que se mueva sin rumbo fijo y tema a la soledad. La aparición de un ser superior con una antorcha, significa la llegada del Buda a este mundo con la Luz de la Sabiduría. Al ser alumbrados con esta Luz, por primera vez los seres llegan a conocerse, a conocer a sus semejantes y a establecer relaciones amistosas y pacíficas."

Es por eso que debemos de tratar de ser tolerantes, de trabajar individualmente en nosotros mismos, y desarrollar las herramientas para poder luego ayudar a otros. Esas herramientas son se encuentran el el Dharma. Cuando profundizamos en el Dharma y lo aplicamos en nuestra vida diaria, ayudamos a iluminar una esquina de nuestro mundo. El Buda continúa:

"Por más que miles de personas vivan juntas, mientras no se conozcan unas a otras, no pueden constituir una sociedad."

Para que toda sociedad pueda continuar en paz y prosperidad, debe de tener un conjunto de ideales y valores y una visión compartida del futuro. Esto dista de lo que vivimos hoy día, donde las personas buscan cada vez más imponer su visión individual a los demás, y caen en el tribalismo. Esa es la importancia de los valores de una nación, pues los mismos son los valores de la sociedad, que a su vez recaen y nacen en los valores de la familia. Todo es un círculo interconectado. 

El Buda advierte en el Sutra de los Reyes Benevolentes que si el Dharma y los valores decaen, entramos en una crisis y abrimos las puertas al caos y al nihilismo. Esto no está muy lejos de la realidad, con la crisis existencial de valores y el secularismo en el cual vivimos. Las personas carecen de significado, sentido y propósito en la vida, y esto solo anida revolucionarios radicales, que antes de enfrentarse a sí mismos, desean cambiar - y destruir - el mundo. 

En cambio, el Dharma nos provee valor y significado, dándonos el propósito más noble en la vida, su summum bonum, de trabajar incansablemente por la salvación de todos los seres y su Despertar, y convetirnos en Budas, es decir, ser uno con el Universo. El Dharma nos provee las leyes universales a través y por las cuales podemos vivir en paz y armonía con nosotros y todos los seres, y nos muestra lo que es correcto, bueno y Verdad. Esto no existe en una sociedad secular ni humanista, y testigo de ello son los países donde estos proyectos han sido implementados en el pasado, con el resultado del caos, el dolor, la miseria y la muerte, y lamentablemente, algunos países no han aprendido nada de ello.

Las personas cada día caen más en el relativismo, sin la existencia de una verdad objetiva, donde caen presas de sus propios egos e ilusiones, creyendo que son el centro de todo, causando una guerra de los egos - independientes y subjetivos - volviéndose autoritarios. Este es otro síntoma del secularismo y el posmodernismo. Pero otra enfermedad igual y derivada de la misma es el comformismo, donde las personas hacen lo que todos los demás hacen, sin cuestionamiento ni razonamiento. Y estos males son peores que los problemas que atrapan la atención deliberada de los medios, como el calentamiento global. Si resolvemos la crisis de significado y propósito de los seres individuales, poco a poco se resuelven automáticamente los demás problemas como el calentamiento global.

Esta es la importancia de la Sangha, la verdadera comunidad y el modelo budista de una sociedad. Es en la Sangha que los budistas aprenden sobre sus valores, los cuales luego aplican universalmente en su hogar y sociedad. El Buda concluye diciendo:

"La verdadera comunidad es aquella en que los seres, guiados por la Luz de la Sabiduría, se conocen y tienen fe en sus semejantes. La armonía es el verdadero fundamento y la vida de las comunidades."

La Sangha es nuestra familia budista, y su bien la misma está compuesta de monjes, monjas, laicos y laicas, en última instancia, abarca a todos los animales, a toda la flora, y a todo el Cosmos.  El Buda es nuestro padre, el Padre de Todos los Seres, y todos somos sus hijos. Por ello, todos en la Tierra y el Universo somos hermanos, pues todos estamos fundamentalmente interconectados. 

En la próxima entrada, veremos qué dice el Budismo sobre la política y el buen gobierno.