Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Sunday, September 26, 2021

El Llamado del Buda para el Mundo: El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura 4 - La Lluvia del Dharma y los Caminos al Despertar

 El Budismo, si bien a veces es representado por sus diversas escuelas, muchas de ellas en aparente oposición doctrinal y con sus diversas prácticas, sigue siendo un solo Dharma: es el mensaje del Buda para el mundo - el llamado al Despertar para todos los seres sintientes. Este mensaje fue interpretado de diferentes formas a través del espacio y el tiempo tras el Parinirvana de su fundador, y con ello, florecieron diversas escuelas por todo el continente asiático, cada una enfocándose en una o varias de sus enseñanzas y prácticas. Si bien el Budismo - el Buddha Dharma del Vehículo Supremo (Ekayana) de la Tradición del Loto - se dividió en varias ramas, las mismas fueron rescatadas, unificadas, armonizadas y perfeccionadas por la escuela Tendai japonesa.

En el transcurso de mi ministerio, por medio de mis libros y este blog, se han presentado las diferentes fascetas del diamante del Dharma, pero a veces puede resultar difícil poder ver el diamante completo. Es por eso que en este nuevo ciclo, abordaremos la Escritura Sagrada principal del Budismo - la Biblia del Budismo Tendai - y la interpretaremos a la luz del Budismo Tierra Pura. El Sutra del Loto tiende a enfatizar los positivo únicamente, y es por eso que para la escuela Tendai, el Sutra del Loto representa el Sol, el comienzo del día y de la vida, un mundo de infinitas posibilidades. Por otro lado, los Sutras de la Tierra Pura tienden a ser un poco más negativos, y es por eso que en el Budismo Tendai representa la Luna, el ocaso del día y de la vida, el verdadero rostro del mundo y de todos nosotros. Este ciclo reflejará tanto las enseñanzas Tierra Pura dentro del Sutra del Loto, así como cómo podemos usarlas como un espejo para nuestras vidas y poner su enseñanzas en práctica.

En este ciclo, usaré un estilo literario diferente; espero que sea de su agrado. Es recomendado ver mis entradas anteriores donde comento el Sutra del Loto y los Sutras Tierra Pura por separado.

Al ver que sus discípulos habían entendido lo que el Buda había revelado hasta el momento, el Buda Shakyamuni se alegró de saber que los mismos estaban listos para la revelación total de la Verdad de su Iluminación, y les dice: "El Buda es el Rey del Dharma. Nada de lo que predica es vacío o sin sentido. El Buda predica todas sus enseñanzas de acuerdo con los medios hábiles para llevar a los seres a la sabiduría de la Verdad". Entonces, el Buda ahora responde con una parábola propia: la Parábola de la Lluvia del Dharma.

El Buda le dice a la audiencia que imagine que existe una gran nube que aparece sobre todas las plantas del mundo. Algunas plantas son grandes, otras medianas, y otras pequeñas. Algunas son árboles, otras arbustos, otras plantas; todas con diversas variedades de tamaños, colores y características. Ahora, esta nube aparece sobre ellas cubriendo todo el Cosmos y llueve igualmente sobre todas ellas al mismo tiempo. Si bien la nube llueve sobre todas ellas igualmente y a la misma vez, cada planta recibe el agua de acuerdo con su capacidad de absorberla, haciendo que cada una se nutra y crezca a su propio ritmo. Aunque crezcan en el mismo suelo y reciban el mismo agua, cada una de estas plantas es diferente.

Ahora, el Buda dice que él es igual. Si bien el Buda apareció en todos los mundos, y extiende su voz universalmente sobre ellos para predicar el Dharma, todos lo reciben de forma diferente. El les dice a todos: "Yo soy el que lo sabe todo, el que lo ve todo, el que conoce el Camino, el que abre el Camino, el que enseña el Camino." Entonces, los seres llegan al Buda, y con su ojo divino, el Buda puede ver sus capacidades, necesidades, naturalezas e inclinaciones y puede predicar el Dharma, por el uso de los medios hábiles, de acuerdo con cada uno de ellos, y llevarlos poco a poco al Despertar. El Dharma del Buda es uno, pero los seres lo reciben como muchos.

El Buda les dice: "Deben entender que el Buda, por medio de diferentes parábolas y enseñanzas, abre y revela el camino al a Budeidad. Este es el método de los medios hábiles. Todos los Budas hacen lo mismo. Lo que ustedes practican es el Camino del Bodhisattva, y a medida que estudien y practiquen, cada uno de ustedes se convertirá en un Buda".

Como hemos visto anteriormente, el Buda Amida - el Buda Eterno y el Alma del Cosmos - apareció en este mundo en forma encarnada como el Buda Shakyamuni para predicarnos sobre la eternidad de la vida, el camino fuera del sufrimiento, y cómo podemos hacer de este mundo una Tierra Pura, un mundo mejor. El Budismo es la religión de la Iluminación, y es la Luz Infinita del Buda Amida la que ilumina todo el Cosmos, y nos ilumina a todos y cada uno de nosotros, y despierta en nosotros el deseo de llegar al Budismo y poner sus enseñanzas y prácticas a funcionar en nuestra vida diaria.

Para poder llegar a todos los seres sintientes, el Buda Eterno tuvo que aparecer varias veces, en diferentes momentos y en diferentes lugares, en diversas culturas y a diversos pueblos, para preparar el camino para su aparición formal como un Buda en este mundo, y finalmente revelar la Verdad. Nosotros no encontramos en el pasado en esa audiencia, y nos hemos reencontrado en este mundo para cumplir con nuestro voto del Bodhisattva de no alcanzar el Nirvana hasta que todos los seres hayan sido salvados. 

Es por eso que el Budismo no es exclusivista: no tienes que ser budista, ni mucho menos abandonar tu anterior religión para ser budista y realizar la labor salvífica del Buda en el mundo. Todas las religiones del mundo fueron creadas por un Buda de Recompenza que apareció en este mundo para preparar las mentes y los corazones de los seres para que los que estuvieran preparados pudieran recibir el agua pura del Dharma en sus vidas y puedan despertar a su verdadera misión en el mundo.

Como vimos, el Buda utilizó diferentes medios hábiles para ayudarnos a abrir nuestros ojos y almas y recibir esta Verdad. Es por eso que al final existen muchas escuelas y caminos budistas: cada uno adaptado hábilemente para llevar a los seres al Despertar. Algunos prefieren el aspecto del Budismo de la Compasión, con el estudio y la práctica asidua del Dharma, y es esto lo que los conducirá al Despertar. Otros prefieren el camino del Budismo de la Compasión y la Fe y son más devocionales, y para ellos, el camino Tierra Pura es el que los conducirá a revelar su Naturaleza Búdica. Si el mismo Buda dijo que todos los caminos budistas fueron medios hábiles empleados por el Buda Eterno para llevar a los seres del Universo a la Budeidad, ¿cómo podemos criticar o atacar a los practicantes de otras escuelas budistas? La únoca crítica meritoria es la de tratar de abrir los ojos de aquellos que predican que su camino es el correcto y que todos los demás están mal; aquellos que predican un Budismo Incompleto en vez de recibir su legado y cumplir con el deseo del Buda en el mundo y abrazar un Budismo Completo. 

El deseo del Buda no era crear diferentes escuelas. El Buda solo predicó un solo Dharma. Fuimos nosotros quienes creamos diferentes vehículos o escuelas y caminos budistas de sus enseñanzas. Es por eso que no debemos considerarnos pertenecientes a X o Y escuela, sino budistas, y como budistas, solo debemos abraza el Unico Vehículo, el Ekayana, el Vehículo de la Budeidad, pues todos somos manifestaciones del mismo Universo, y todos somos hijos del mismo.

Luego de explicarles la Parábola de la Lluvia del Dharma, el Buda ahora pasa a conferir predicciones de Budeidad a muchos de sus discípulos, comenzando con aquellos que llevan más tiempo con él y han abrazado la Verdad. 

Todos somos Bodhisattvas en nuestro camino a la Budeidad. Nadie está excluído. Incluo aquellos que han atacado al Budismo y sus adherentes se encuentran en el camino al Despertar, pero el de ellos está muy lejos. Son como plantas desérticas que no han podido absorber el agua de la igualdad de todos los seres, el agua de nuestra Unidad Fundamental, y sus corazas duras y anchas han hecho que se encierren dentro de su ignorancia. Pero incluso ellos, con el pasar de las vidas, abrirán sus ojos, rectificarán sus errores y males, y alcanzarán el camino del Bodhisattva y trabajarán por su Despertar. 

El Buda Amida, en su infinito amor, abraza a todos los seres en el Cosmos y les ofrece la salvación. Este es el tipo de compasión que debemos desarrollar en nuestras vidas. Esto es lo que nos permite alcanzar las diversas prácticas budistas como la meditación y el Nembutsu. ¿Qué otro efecto tiene sino el abrir nuestros seres finitos y falsos al Infinito? Incluso el summum bonum del Despertar y la Budeidad puede verse lejos, pero el ser un mejor ser humano es algo a lo que todos podemos aspirar. Al final, si esto es lo único que nos prvee nuestra fe, hemos alcanzado todo.

Pero esta parábola, como todo el Sutra del Loto, nos dice también que todos somos nutridos por la Vida Infinita que mueve y crea todo en el Cosmos. Todos y cada uno de nosotros somos nutridos por esa vida; todos somos una manifestación a la existencia de esa Vida Infinita. Y esa Vida Infinita nos ha manifestado múltiples ocasiones en diferentes vidas sin merecerlo. Esa Vida Infinita nos ha mantenido hasta este momento sin haberlo ganado. Es por eso que debemos de usar esta preciada Vida Infinita y utilizarla para el mayor bien posible. La única forma en la que podemos repagársela es a través del desarrollo de la compasión y la sabiduría y reconociendo en todo momento la Naturaleza Búdica dentro de todos y cada uno de nosotros, pues todos somos una manifestación de esa Vida Infinita.

Pero esta transformación del mundo debe comenzar únicamente por medio de una transformación interior. Por más que lo deseemos, esa tranformación no puede ser lograda por nosotros solos, sino que necesitamos la ayuda del Buda Amida. Esta tranformación interna es alcanzada por medio de la fe, pues si nos esforzamos con todas nuestras fuerzas, veremos que nuestros esfuerzos se quedan corto y que son más los fallos que los logros. Pero no debemos desesperar, pues la Luz Infinita de compasión del Buda siempre ha estado brillando sobre nosotros. Debemos de abrir nuestros corazones y mentes y dejar que esa Luz trabaje en nosotros. Debemos de vaciarnos y permitir que el Dharma se manifieste a través de nosotros. Al final, el cambio es uno que nos fue igualmente otorgado, por lo que no nos debemos sentir orgullosos, sino humildes, y utilizar ese regalo para el bien de otros. 

El trabajo dinámico del Dharma, la Ley Mística, la Budiedad en el mundo, que se manifiesta a través de nosotros - esa agua que nos nutre y que nos ayuda a crecer y que eventualmente se vuelve una con nosotros - nos permite convertirnos en la encarnación de su Voto en el mundo. Tras eones y una infinidad de vidas vagando por el océano del nacimiento y la muerte transmigrando por los reinos del Samsara, tenemos la oportunidad una vez más de permitir que esa Luz Infinita trabaje a través de nosotros. Cuando lo hacemos, nuestra búsqueda espiritual llega a su fin. En ese momento, nuestro nacimiento en este Mundo Saha no es un accidente, sino un evento con un infinito significado cósmico. 

El Nembutsu es el llamado del Infinito, es la lluvia del Dharma que se cae sobre todos nosotros solo si tuvieramos los oídos abiertos para escucharlo. Ese llamado puede asumir la forma del Buda Amida, del Buda Shakyamuni, del Buda de la Medicina, o del Bodhisattva Avalokiteshvara, el avatar de la compasión; pero también puede asumir la forma de Dios, de Jesucristo, o de Krishna, o de cualquier otro ser divino o mortal. Todos somos plantas en crecimiento, y todos necesitamos de un mensaje de paz y unión para poder trascender nuestras diferencias y reconocer nuestra Unidad Fundamental. De todos estos, solo el Buda Shakyamuni ha sido una manifestación encarnada de la totalidad del Cuerpo del Dharma, del Alma del Universo, y todos los que abrazamos sus enseñanzas somos sus hijos. Pero solo nosotros podemos ser llamados Hijos del Buda quienes asuman esta gran responsabilidad de ser puentes de unión y de cambio positivo en el mundo.

El Buda Amida, quien se manifestó y encarnó en este mundo como el Buda Shakyamuni no es algo lejano y separado de nosotros, sino esa Luz liberadora que nos acepta, nos abraza y nos transofrma en todos los momentos de nuestras vidas. Y ese encuentro transformativo entre nosotros y Amida, entre lo finito y lo Infinito, es el Nembutsu. Es por eso que para poder escuchar el llamado del Infinito, debemos desarrollar un oido atento y ver todas las posbilidades que nos brinda cada momento, y que no importa lo que hayamos hecho, seguimos siendo sostenidos por el Universo. Vestigios de la Naturaleza Búdica se encuentran en todos los momentos de nuestras vidas, sobre todo, en los más oscuros. El poder encontrarlos y revelarlos nos permite desarrollar una fe inquebrantable y escuchar con más atención al llamado del Buda. Entonces, cuando alcanzamos una verdadera fe y confianza, escuchamos el llamado y ocurre dentro de nosotros una gran transformación en el núcleo de nuestro ser, Shinjin, y respondemos al llamado con el Nembutsu y realizando la labor compasiva del Buda en el mundo.

El Buda ha hecho el Voto de salvarnos a todos. El Buda trabaja internamente dentro de nosotros espiritualmente para que busquemos el Nirvana. Lo único que podemos añadir a este esfuerzo es el abrirnos en corazones y mentes y escuchar el llamado. Simplemente encomienda su cuerpo, tu mente y tu espíritu a su Luz salvífica; permite tomar el agua del Dharma. Cuando entregamos todos nuestros problemas al Buda y permitimos que los ilumine, su luz los purifica y nos sentimos en paz, con el entendimiento de que el Buda nos acepta tal y como somos, no nos juzga, y constantemente nos está ayudando. La Luz Infinita del Buda brilla constantemente sobre nosotros. Este es el verdadero significado de Tomar Refugio en el Buda.

El agua del Dharma ha estado cayendo sobre nosotros por muchas vidas, y ahora has podido escuchar su llamado: ¿cómo has respondido?

Friday, September 24, 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Resumen de las Prácticas Esenciales

 El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

Luego de haber estudiado sobre los Seis Mundos del Samsara y la Tierra Pura, y de haber visto las Cinco Puertas del Nembutsu, las cuales encapsulan la totalidad de las prácticas budistas a la luz de las enseñanzas del Budismo Tierra Pura, el Gran Maestro Genshin, a manera de resumen, detalla las prácticas esenciales para alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza del Buda Amida.

El Ojoyoshu comienza esta sección con una pregunta hipotética:

"Se ha enseñado mucho en los capítulos anteriores, pero aún no sabemos qué prácticas consideras esenciales para el Renacimiento. ¿Cuáles son las prácticas esenciales?"

A esto, Genshin contesta:

"Las prácticas esenciales son: Despertar la Mente Bodhi (el Deseo de Alcanzar el Despertar por el Bien de Todos los Seres Sintientes), guardar los tres tipos de conducta (de cuerpo, palabra y pensamiento), tener una fe profunda, sinceridad, y recitar el Nembutsu constantemente; entonces, de acuerdo con nuestro anhelo y dedicación de mérito, seguramente renaceremos en la Tierra Pura de la Bienaventuranza Absoluta. ¿Cuánto más si practicaramos además todas las demás prácticas excelentes?"

Aquí Genshin compasivamente resume todo su Ojoyoshu a sus elementos esenciales para alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Todas estas prácticas fueron tocadas con detalle anteriormente.

Luego de esto, el Ojoyoshu pregunta nuevamente: "¿Por qué los considera esenciales estas prácticas para el Renacimiento?"

Ante esto, Genshin nuevamente contesta:

"El significado de despertar la Mente Bodhi ya se ha explicado en detalle. El mal serio en los tres tipos de conducta puede obstruir el camino correcto, por lo tanto, estos deben ser vigilados. Entre las prácticas para el Renacimiento, el Nembutsu es fundamental. El corazón de quien practica el Nembutsu debe sin falta ser como se prescribe en las enseñanzas, por lo tanto, deben adquirirse los tres elementos: fe profunda, sinceridad y constancia en el Nembutsu. . . . El karma está dirigido por el anhelo, por lo tanto renacemos de acuerdo sin anhelo y sin dedicación.

"En general, vigilar los tres tipos de conducta es un buen karma de prevención. Invocar y pensar en el Buda (shonen) es un buen karma de producción. Despertar la Mente Bodhi y el anhelo al Renacimiento ayudan a estos dos tipos de buen karma. Por lo tanto, estas prácticas son esenciales para el Renacimiento en la Tierra Pura de la Felicidad".

Así, como vemos, para poder practicar el Budismo Tendai Tierra Pura, debemos de ver y practicar el mismo dentro del marco del Camino del Bodhisattva. A diferencia de otras escuelas, el Budismo Tendai Tierra Pura no rechaza el realizar buenas obras, seguir los Preceptos, ni practicar la meditación ni los ve como obstáculos al Voto Primal, ni como una falta de fe de nuestra parte por la compasión del Buda Amida. 

Es por esto que la escuela Tendai siempre, desde sus inicios, ha armonizado y balanceado - como lo ha hecho con todo el amplio espectro de enseñanzas y prácticas del Budismo - las enseñanzas del Budismo Canónico Tradicional con el Sutra del Loto y el Budismo Tierra Pura. Esto se ve en sus dos ceremonias diarias: (1) el Hokke Sempo, el cual se basa en el Sutra del Loto y es realizado todas las mañanas, y (2) el Reijo Saho, basado en el Budismo Tierra Pura y se realiza todas las tardes o noches. Esto refleja el balance del día. Al comienzo del día se practica el Sutra del Loto, así como el Sol se levanta por las mañanas, iluminando positivamente el día, simbolizando el comienzo de la vida y nuestra práctica budista. Esto es lo que llamo el Budismo de la Sabiduría. Al final del día, se practica el Budismo Tierra Pura y el Nembutsu, simbolizando el ocaso de la vida y nuestro eventual Despertar. Esto es lo que llamo el Budismo de la Compasión.

Esta es la razón por la cual la escuela Tendai es llamada el Verdadero Budismo; la Enseñanza Perfecta y Completa; ya que incorpora todos los elementos y prácticas predicados por el Buda en sus más de cuarenta años de enseñanza por el mundo. Un Budismo Completo abarca las dos modalidades de Sabiduría y Compasión o Fe. Esto es representado simbólicamente en las imágenes budistas, donde el Buda siempre está acompañado por dos Bodhisattvas o dos Mandalas, que representan esto mismo: Sabiduría (Manjushri, Seishi, Kongokai) y Compasión (Samantabhadra, Kannon, Taizokai). Este Budismo se divide igualmente en dos modalidades de práctica o dos acercamientos al Buda Dharma. 

El Budismo de la Sabiduría se basa en el estudio, los Preceptos y en la práctica de la meditación. 

El Gran Maestro Chih-i escribió en su obra el Shoshikan:

"Existen muchos caminos diferentes que conducen al Nirvana, pero el más importante para nosotros es el camino de la meditación. La meditación es la práctica del control mental por el cual dejamos todo pensamiento y buscamos comprender la Verdadera Naturaleza de la Realidad en su esencia. Es decir, es la práctica de la 'Calma y la Contemplación' (Samatha y Vipassana) ... La Calma es una forma de refrescar la conciencia inferior, mientras que la Contemplación podría ser comparada con una pala de oro que abre un tesoro de riqueza trascendental. La Calma es una entrada al maravilloso silencio y la tranquilidad de la Potencialidad (Dhyana-Samapatti); mientras que la Contemplación es una entrada a las riquezas de la intuición y la inteligencia trascendental (Matti-Prajna). A medida que uno avanza en este camino, uno entra en plena posesión de todos los medios para enriquecerse y beneficiar a los demás...Podemos comparar estos dos poderes [de la Calma y la Contemplación] a las ruedas de un carro y las alas de un águila. Si un seguidor tiene una sola, está dirigido a una vida desequilibrada".

Igualmente, en el Makashikan, Chih-i escribió: 

"La perfecta y repentina meditacion de la Calma y la Contemplación, desde el principio, lleva como su objeto la realidad última. No importa cuál sea el objeto de la contemplación, es idéntico al Camino Medio. No hay nada que no sea la verdadera realidad. Cuando uno fija la mente en el Dharmadhatu (universo) como objeto y unifica la atención en el Dharmadhatu tal y como es, entonces no hay una sola visión ni olor que no sea el Camino Medio".

En el Budismo Tendai practicamos la meditación Shikan, que es el término japonés para la meditación Samatha y Vipassana, que se pueden traducir como "Calma" y "Contemplación". Si bien se llaman de dos formas diferentes en sánscrito, son un solo proceso fluido.

En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia - nuestra Naturaleza Búdica - y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía.  Una vez calmamos nuestra mente, trascendemos el ser falso finito y accesamos el Verdadero Ser infinito; entonces, estamos preparados para la segunda parte, Vipassana, y podemos contemplar la Verdadera Naturaleza de la Realidad y ver el funcionamiento del universo. Así como la luna solo puede reflejarse en la superficie de un lago tranquilo, igualmente, la Verdad solo puede reflejarse en una mente tranquila. La contemplación nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, viéndonos cara a cara con nuestra realidad individual, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo. Una vez podemos vernos cómo somos, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas. Finalmente, podemos acceder al corazón mismo de la existencia, ver la total interconexion de todo en el universo, y accesar a nuestro Verdadero Ser infinito, viendo nuestra unidad fundamental con todo y todos, y penetramos en la Verdadera Naturaleza de la Realidad. En Vipassana, también podemos contemplar aspectos de las enseñanzas, recitar un mantra de una deidad, realizar alguna visualización, recitar el Nembutsu y/o visualizar elementos de la práctica Tierra Pura. Pero esto lo explicaremos más abajo.

Entonces, en el Budismo de la Sabiduría, alcanzamos el Despertar a través de la meditación en la Verdadera Naturaleza de la Realidad, donde revelamos nuestra Naturaleza Búdica y comulgamos con el Buda Eterno, el Dharmakaya. Ahora, veamos el Budismo de la Compasión.

El Budismo de la Compasión, a veces llamado el Budismo de la Fe, se basa igualmente en el estudio, los Preceptos y la práctica de la Recitación del Nombre del Buda - el Nembutsu. 

El Nembutsu, como recordaremos, es, entre muchas prácticas, la práctica budista tradicional de la recitación del Nombre del Buda. La palabra "Nembutsu" literalmente significa "meditación sobre el Buda", y en nuestro templo, asume la forma de "Namu Amida Butsu", que significa (entre muchas cosas) "Tomo Refugio en el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita". La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El Nembutsu es tanto una meditación como una contemplación y un acto de gratitud, así como una aspiración al renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Como Meditación, podemos calmar la mente y accesar nuestra Naturaleza Búdica, alcanzando el Samadhi (concentración meditativa). Como Contemplación, podemos recitar el Nembutsu a la vez que reflexionamos sobre nuestras vidas. Con ello, vemos las sombras que arroja la luz de Amida sobre nosotros y despertamos a nuestros defectos, para poder cambiarlos. Como Visualización, visualizamos elementos Tierra Pura. Esto nos permite realizar la oscuridad de nuestros deseos y pasiones, a la vez que nos permite transformarlos y trascenderlos, para accesar a la Realidad Ultima de la Tierra Pura aquí y ahora, con la ayuda de la Gracia del Buda Amida. El Nembutsu es una total identificación de uno mismo con el Buda. Es el corazón mismo de nuestra existencia, donde operamos y de donde sacamos la fuerza para continuar nuestras vidas. Es la verbalización de nuestro Despertar; el llamado del Infinito, la actividad misma del Universo. Cuando recitamos el Nembutsu con concentración y fe, nos arropamos con la luz de sabiduría y compasión del Buda para nunca ser abandonados, y logramos la unión con él. Igualmente, podemos ver la total interconexión de todos los fenómenos en el Universo. Como un acto de gratitud, despierta en nosotros naturalmente como un resultado de la fe, al descubrir la actividad dinámica salvífica del Buda en el universo y en nuestras vidas. Es despertar a la realidad de que siempre estamos siendo arropados con la luz de infinita Sabiduría y Compasión del Buda, para nunca ser abandonados. Esto nos da la convicción de continuar con nuestras vidas y superar todas las dificultades. Finalmente, el Nembutsu es el puente que nos llevará (a los que deseen) a la Tierra Pura de la Bienaventuranza en la conclusión de nuestras vidas, a la Otra Orilla del Nirvana, de donde luego podremos regresar como Bodhisattvas y continuar trabajando para el Despertar de todos los seres.

Ahora, estas dos modalidades de Sabiduría (Meditación) y Compasión (Fe y Nembutsu), deben estar presentes para la práctica de un Budismo Completo. Como vimos, para el Budismo Tendai, la meditación Shikan abarca estas dos modalidades (Shi - Samatha - Meditación + Kan - Vipassana - Nemmbutsu), y Chih-i, si bien es famoso por su magistral exposición sobre el Sutra del Loto, igualmente compuso comentarios y tratados sobre la práctica Tierra Pura. 

Un Budismo de Sabiduría y de Compasión (Fe) nos permite realizar nuestras limitaciones e identificar nuestras concepciones erróneas sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Esto se llama el despertar a nuestra Ignorancia Fundamental, cuando comenzamos un proceso inquisitivo de indagación y descubrimos nuestra Verdadera Naturaleza - la Unidad Fundamental con el Buda - la Realidad Ultima: el Infinito. 

Esto me recuerda la historia de la rana que no conocía sobre el océano. Una vez existía una rana que vivía en un pequeño charco rodeado por el océano. Dado a que la rana solo había visto y siempre había vivido en el charco, no conocía sobre el océano. Era ignorante de su pequeñez y de la existencia de algo más grande. Entonces, una vez vino un pájaro y le dice a la rana sobre la existencia del océano. La rana no le creía, y espantó al pájaro. Pero la rana comenzó a dudar sobre su conocimiento e ignorancia. A veces escuchaba el sonido de un cuerpo de agua gigante, y comenzó a pensar que tal vez el pájaro le estaba diciendo la verdad. Unos días después, el pájaro regresa y la rana le admite su posible ignorancia, y le pide que le muestre el océano. Entonces, el ave lo levanta y lo eleva por el aire, y la rana por fin lo ve: el gran océano, y observa la pequeñez de su charco, el cual creía que era la totalidad del mundo. Al despertar de la ignorancia de su pequeñez, despertó igualmente a la inmensidad del océano.

Esta historia tiene una plétora de enseñanzas, pero veamos las más relevantes a nuestra vida budista espiritual y la importancia de la Sabiduría (Meditación) y la Compasión (Fe). El praticante budista es como un aventurero en esta experiencia material, y el Dharma es su guía para la vida y su destino final.

Antes de estudiar y practicar el Budismo, somos como la rana en el pequeño charco. Pensamos que conocemos todo sobre nosotros mismos y el mundo (el charco), y lo consideramos como todo lo que existe y permanente. Cuando llegamos al Budismo, comenzamos a dudar sobre nuestras creencias y ideas preconcebidas. El pájaro, que representa al Buda, así como a un maestro o un amigo budista, nos reta y cuestiona nuestras creencias sobre el mundo y nosotros mismos. Ahora, la única forma en la que la rana (nosotros) podemos corroborar el Dharma (el océano), las enseñanzas budistas, es a través de la experimentación (elevarnos en el aire). Para ello, debemos de practicar la Meditación con Fe. 

A través de la meditación, podemos ver a través de las capas ilusorias del ego y trascender los diferentes niveles de consciencia - nuestro ser finito - hasta revelar nuestra Verdadera Naturaleza - el Infinito. La Meditación es entonces la materialización externa de ese descubrimiento. Este es el Despertar - la Budeidad. 

Luego, a través del Nembutsu, podemos realizar la Unidad Fundamental de la Existencia. Esto es llamado en japonés Shinjin, que se puede traducir como "confianza" o "entendimiento". Esto se materializa en el Nembutsu: "Namu Amida Butsu". El Nembutsu es la materialización externa de la experiencia del Shinjin. "Namu" es Samatha, la realización de nuestro ser finito e ilusorio; y "Amida Butsu" es Vipassana, el reconocimiento de nuestra Unidad Fundamental con el Infinito - el abrazo y la liberación del Buda Dharma. 

Todas estas prácticas nos ayudan a alcanzar el Despertar - la Iluminación. El Despertar es la perfección de la Sabiduría y la Compasión en nosotros. Muchas personas creen que la Iluminación es un proceso que ocurre una vez en la vida, pero el Despertar es algo gradual que nunca acaba. Cada día experimentamos la felicidad y la tristeza de la vida, y con cada experiencia nos acercamos más a entender mejor el Universo y su funcionamiento. Todo en la vida ocurre por algo, gracias a la fuerza del karma, y está lleno de profundos significados, y cada experiencia nos acerca más al Despertar. El Despertar solo se encuentra en medio de la existencia, en este mundo, así como el loto solo puede nacer de lodo. En última instancia, si bien el Depertar es nuestar meta superior, nuestro trabajo consiste en mejorarnos a nosotros mismos para ser mejores canales de la Compasión y la Sabiduría del Buda y poder ayudar efectivamente a los demás seres sintientes. Sirviendo a los demás, el Despertar llegará por sí mismo.

La Tierra Pura del Buda Amida está realmente en todas partes, de modo que el lugar donde meditamos sobre él es verdaderamente su propia Tierra Pura. Cuando nos damos cuenta de la verdad de esto, no necesitamos abandonar este mundo presente para llegar a la Tierra Pura, porque ya estamos allí. Y en nuestros cuerpos y personas actuales, tal como somos, estamos asimilados a Amida, y él al Buda Eterno, el Dharmakaya, de quien derivamos nuestro ser. Este es el camino de la meditación por el cual, tal como somos, alcanzamos la Budeidad - el Renacimiento en la Tierra Pura.

Si recitas el Nembutsu con fe, verás que experimentarás una profunda tranquilidad y el silencio de la paz cuando abandone su ego, reflexione sobre cuán ignorante y pecaminoso es como ser humano, y deje todo a la compasión del Buda Amida. Esta paz es el resultado del funcionamiento dinámico de su actividad salvífica en el universo, donde nos arropa con la luz de su compasión, para nunca ser abandonados. Namu Amida Butsu.

En la próxima entrada, veremos el Nembutsu al momento de la muerte.

*

Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

Wednesday, September 22, 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Prácticas Auxiliares al Nembutsu

El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

Genshin comienza su descripción de la Práctica Completa en el Ojoyoshu con estas palabras:

"No se puede atrapar un pájaro con una red de una sola malla. Ayudemos a la contemplación con las diez mil técnicas y logremos el gran logro del Renacimiento".

Para Genshin, el Nembutsu solamente no es una práctica completa en el sentido tradicional y canónico. El Nembutsu debe de darse y entenderse dentro del Canon Budista. Es por eso que luego de explicar las Cinco Puertas del Nembutsu, Genshin detalla una serie de Prácticas Auxiliares al Nembutsu.

Las Prácticas Auxiliares al Nembutsu son:

  1. Establecer el Lugar de Práctica y los Implementos Rituales
  2. El Método de Cultivación
  3. Sobreponiéndonos a la Vagancia o Falta de Fe
  4. Suprimiento el Mal y Realizando el Bien
  5. El Arrepentimiento
  6. Superando a los Demonios
  7. Resumen de las Prácticas Esenciales.

De estas siete secciones, las primeras dos tocan el lugar y los elementos necesarios para la práctica del Nembutsu; las otras cuatro tienen que ver con obstáculos encontrados en la práctica,; y la tercera es un resumen de toda la práctica desglosada hasta el momento. Veamos cada sección brevemente.

Lugar y Elementos de la Práctica

En esta sección, Genshin nos dice que para la práctica del Nembutsu, es recomendado separar un Butaudan o altar budista con una estatua o imágen del Buda Amida. Esto es para asegurar un punto focal y para ayudarnos a visualizar las Marcas del Buda. Igualmente, se puede utilizar un Mandala de la Tierra Pura. Frente a la misma, es tradicional colocar un florero con flores, velas, incienso y ofrendas. Sin embargo, si se desea practicar la visualización, sep uede utilizar un cuarto oscuro para no distraerse por las luces o los elementos del altar.

Igualmente, Genshin recomienda el uso de un Juzu o rosario budista de 108 cuentas para poder contar la repetición del Nembutsu. Este rosario también se puede colocar alrededor de las manos con las palmas juntas, simulando el ser "abrazados para nunca ser abandonados". Pero el rosario no es un elemento indispensable y solo un medio hábil para ayudarnos en la práctica.

El Juzu budista laico es muy particular. El mismo puede tener cualquier número de cuentas, pero tradicionalmente, tiene dos o cuatro cuentas de otro tamaño o color, y una cuenta grande de la cual salen dos elementos colgantes. Esto es bien simbólico. Las cuatro cuentas pueden representar las Cuatro Nobles Verdades, así como las cuatro direcciones. Esto representa el Dharma budista y su influencia. Las odos cuentas representan a los dos Bodhisattvas que acompañan a la mayoría de los Budas; en el caso Tierra Pura, estos son Kannon Bosatsu y Seishi Bosatsu. La cuenta madre o grande representa al Buda; en este caso, al Buda Amida. Los dos elementos colgantes simbolizan la Luz Infinita o la Sabiduría, y la Vida Infinita o la Compasión. Todas las cuentas simbolizan rtodas nuestras pasiones y deseos, así como a todos los seres sintientes. Es por eso que el Juzu es un elemento importante en la práctica, pues es un micro Mandala que nos recuerda todas las enseñanzas.

Método de Cultivación

Luego de detallar el lugar adecuado, Genshin explica el método correcto para la práctica del Nembutsu.

Primero, el Nembutsu debe ser practicado de forma incesante - en todo momento, desde el momento en que uno Despierta el Deseo de Alcanzar la Iluminación, hasta que uno alcance la Budeidad del Despertar Supremo.

Segundo, el Nembutsu debe ser practicado reverentemente - con total reverencia por los Tres Tesoros. En el caso Tierra Pura, los Tres Tesoros del Buda Amida, el Dharma Tierra Pura, y la Sangha de la Tierra Pura.

Tercero, el Nembutsu debe ser practicado sin interrupción - en todo momento del día, sin importar que uno esté acostado, sentado, caminando o de pié, durante todos los periodos del día y la noche, en voz alta o en la mente, constantemente pensando en el Buda Amida, manteniendo pureza en cuerpo, mente y espíritu.

Cuarto, el Nembutsu debe ser practicado deseando exclusivamente Renacer en la Tierra Pura en esta vida, y de facto al momento de la muerte. 

En estas cuatro instancias, para Genshin, lo más importante es el estado mental del practicante, y sobre esto, la fe del mismo, ya que sin fe, el Nembutsu no es efectivo. En el Ojoyoshu, Genshin nos dice: "Debes saber, que en el cultivo del Budismo, la fe es lo más importante". Esto es, con las Tres Mentes de la tradición Tierra Pura: (1) mente sincera, (2) mente profunda, y (3) mente del voto. El Renacimiento no puede ser alcanzado sin estas Tres Mentes. 

En el Ojoyoshu leemos:

"Primero, la mente sincera. Esto significa que los tres actos de veneración, alabanza y contemplación deben ser realizados son una mente en confianza y entrega (Shinjitsu). Segundo, la mente profunda. Esto significa que somos mortales llenos de deseos y pasiones ciegas y poseemos pocas raíces de la virtud, quienes vagamos transmigrando por el Triple Mundo y no hemos escaado la casa en llamas. También significa que debemos tener fe en nuestro Renacimiento, ya sea que recitemos el Nembutsu diez veces, o solo una vez, gracias al Voto del Buda Amida. No podemos tener duda ni un solo momento. Tercero, la mente del voto que desea Renacer en la Tierra Pura y transferir todos nuestros méritos a esa meta. Esto es dedicar todas nuestras acciones, palabras y pensamientos, y todas nuestras buenas raíces de la virtud al Renacimiento. Si poseemos estas Tres Mentes, alcanzaremos nuestro Renacimiento sin dudas, pero si no poseemos aunque sea una de ellas, no alcanzaremos el Renacimiento."

Como vemos, las Tres Mentes pueden ser descritas o resumidas como el vernos como seres tontos, llenos de deseos y pasiones (bonbu), y poseer una fe de total entrega y confianza (Shinjin) en el Voto del Buda Amida, quien ya nos ha asegurado nuestra salvación y nuestro Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. 

Luego, Genshin responde la pregunta de si el Nembutsu significa solo recitar el Nombre del Buda o su visualización, a lo que Genshin responde, citando el Makashikan del Gran Maestro Chih-i, de que uno puede recitar el Nombre del Buda visualizando al Buda Amida, o solo visualizarlo y usar el Nembutsu ocasionalmente en devoción o como apoyo a la visualización, o solo puede recitar el Nembutsu, todo de acuerdo con la ocasión. Esto reafirma que el Nembutsu son todas sus formas y manifestaciones, y no solo la recitación del Nombre del Buda. 

Ahora, debemos recordar que el Nembutsu no es el único método de cultivo estipulado por Genshin, o por la tradición canónica Tierra Pura, para renacer en la Tierra Pura. Genshin nos dice:

"Al recomendar el Nembutsu, no intento rechazar las otras prácticas sublimes. Sin embargo, el Nembutsu no distingue entre hombres y mujeres, ordenados o laicos, o si estás sentado, acostado, parado o caminando, ni las condiciones o el lugar en el que te encuentres. No es difícil de practicar. Por ello, si uno desea Renacer en la Tierra Pura, el Nembutsu es el mejor medio hábil".

Es por eso que Genshin, en el Ojoyoshu, detalla otras prácticas conductivas al Renacimiento en la Tierra Pura, como el leer, estudiar y recitar otros Sutras, como el Sutra del Loto, el Sutra Avatamsaka (especialmente el capítulo de los Votos de Samantabhadra), el recitar los nombres de los Tres Mil Budas de los Tres Tiempos (Sanzenbutsudo), u otros Dharanis, como el Dharani de la Compasión, u otros mantras, como el Mantra de la Luz Dorada (Komyoshingon).

Igualmente, podemos practicar los Seis Paramitas del Camino del Bodhisattva de (1) Caridad, (2) Preceptos, (3) Paciencia, (4) Esfuerzo, (5) Meditación y (6) Sabiduría, al igual que las Tres Condiciones que aparecen en el Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura.

En el Sutra de la Visualización del Buda de la Luz y Vida Infinita, el Buda nos enseña de qué manera la Reina Vaidehi, sufriendo de una abrumadora desgracia familiar, amargamente le dijo al Buda: "La vida está llena de sufrimiento. ¿Acaso existe un lugar sin sufrimiento? Deseo vivir en un mundo así". A través de sus extraordinarias habilidades, el Buda Shakyamuni le mostró a la reina todos los mundos de todos los Budas del universo. Tras estudiar todas las enseñanzas y prácticas budistas, la Reina juró renacer en la Tierra Pura del Buda Amida, el mundo de la Dicha Suprema y solicitó que el Buda Shakyamuni le enseñe cómo lograr esto.

El Buda luego le enseñó a practicar las Tres Condiciones explicando que eran "las verdaderas causas de las actividades puras de todos los Budas de los tres períodos del tiempo". Por lo tanto, son una parte crucial y la base de nuestra práctica. Esta importante afirmación nos dice que todos los Budas de los tres períodos de tiempo: del pasado, el presente y el futuro, se basan en las Tres Condiciones como la base para su cultivo y logro de la Budeidad.

La primera condición es:

1. Sea filial y cuidar a los padres;
2. Ser respetuoso y servir a los maestros;
3. Sea compasivo y no matar a ningún ser vivo;

4. Cultiver las Diez Conductas Virtuosas. Físicamente, debemos abstenernos de matar, robar y de la conducta sexual inapropiada. Verbalmente, debemos abstenernos de los discursos falsos, los discursos hirientes, el discurso divisivo y el discurso tentador. Mentalmente, debemos abstenernos de dar lugar a la codicia, la ira y la ignorancia.

La segunda condición es:

5. Tomar Refugio en el Buda, el Dharma y el Sangha;
6. Seguir los Preceptos;
7. Comportarse de una manera digna y apropiada.

La tercera condición es:

8. Generar la mente Bodhi (el deseo del alcanzar el Despertar);
9. Creer profundamente en la causalidad;
10. Estudiar y recitar los Sutras Mahayana; y
11. Animar a otros a avanzar en el camino hacia la Iluminación.

Esta es la base de la práctica del Budismo Tierra Pura y los primeros pasos en nuestro renacimiento en la Tierra de la Dicha Suprema.

Las Tres Condiciones son la base para el cultivo individual, mientras que las Seis Armonías son la base del cultivo en grupo. La Sangha es un grupo de cuatro o más personas que practican adecuadamente las enseñanzas del Buda juntas, especialmente las Seis Armonías que son:

1. Armonía en tener los mismos puntos de vista (las enseñanzas del Buda);
2. Armonía en la observación de los Preceptos (los Cinco Preceptos de no matar, no robar, no mentir, no cometer adulterio y no tomar intoxicantes);
3. Armonía en la convivencia;
4. Armonía al hablar sin conflicto;
5. Armonía al experimentar la bienaventuranza del Dharma; y
6. Armonía en compartir beneficios.

Primero, es la armonía al tener los mismos puntos de vista, lo que significa establecer consensos en un grupo. Los miembros del grupo deben mantener los mismos principios y métodos que están estudiando y practicando para el cultivo en grupo armonioso. Si queremos una sociedad estable, todos deben llevarse bien el uno con el otro.

El segundo es la armonía en la observación de los mismos Preceptos. Cuando vivimos y practicamos juntos, necesitamos tener reglas, o habrá desorden.

El tercero es la armonía en la convivencia como grupo. El propósito de establecer una Sangha o un Templo es ayudar a cada participante del grupo a tener éxito en su práctica, apoyándose mutuamente.

El cuarto es la armonía al hablar sin conflicto. Al reducir, e idealmente eliminar, las disputas, las personas podrán concentrarse mejor en su práctica.

El quinto es la armonía al experimentar la bienaventuranza del Dharma. Cuando aprendemos y practicamos una Puerta del Dharma, como la meditación, el Nembutsu o los Preceptos, el logro básico que debemos alcanzar es la felicidad.

El sexto es la armonía en compartir beneficios. En la Sangha, todo se comparte de manera justa y siempre que sea posible, por igual. De esta manera, se satisfarán las necesidades básicas de todos. Las necesidades especiales también deben ser consideradas. Entendiendo que todo en la Sangha es una ofrenda, nada debe desperdiciarse. Esto asegurará que las necesidades futuras también se cumplan.

Senkan, sacerdote Tendai y una de las luces en nuestra Sangha, seguía los Preceptos, y creó ocho reglas para sus seguidores: (1) uno debe de realizar sus servicios diariamente y sin excepción, a menos que uno esté enfermp; (2) cuando uno recita los Sutras, debe evitar toda charla mundana; (3) uno debe de controlar su cuerpo y su mente, y no podemos hablar de la apariencia ni la conducta moral de otros; (4) se debe de evitar disputas sobre materias doctrinales; (5) no se puede discriminar entre amigos y compañeros practicantes; (6) aspira al renacimiento en la Tierra Pura y abandona los deseos seculares; (7) al aprender y practicas sé humilde y diligente; (8) uno debe de seguir los Preceptos estipulados por el Buda y arrepentirse de su mal karma.

Con todo esto, vemos que Genshin se mantiene dentro de la doctrina Tendai de la Iluminación Original (Hongaku) que estipula que todas las prácticas budistas son medios hábiles (upayas) que nos conducen al Despertar, que se encuentra en el Sutra del Loto. De igual forma, todas las prácticas budistas, realizadas con el Renacimiento en mente, conducen a la Tierra Pura. 

Sobreponiéndonos a la Vagancia o Falta de Fe

En esta sección, Genshin nos dice: "Es imposible para los practicantes tener fe y esfuerzo en todos momentos. A veces la mente se vuelve turbia y perdemos la fe o el esfuerzo. En esos momentos, debemos de motivarnos mentalmente y perseverar en nuestra práctica con estos elementos auxiliares". Luego, Genshin detalla tres elementos que nos pueden ayudar a sbreponerlos a la falta de fe o la vagancia: (1) recordar el sufrimiento y desear escapar de este mundo impermanente, (2) reflexionar en que muchas personas han practicado la Tierra Pura y han alcanzado el Renacimiento; y (3) pensar en la infinita compasión del Buda Amida por todos los seres sintientes. De estos, Genshin enfatiza la superioridad y eficacia del tercero.

Muchas veces, durante nuestra práctica, es normal sentirnos desmotivados o perder temporeramente la fe. Esto nos recuerda que nuestros esfuerzos solos no son suficientes para lograr nuestro Renacimiento o nuestro Despertar. Es por eso que debemos de solicitar la asistencia de la Gracia del Buda Amida. Es el Buda Amida quien nos regala la fe adamantina (Shinjin) y logra nuestra salvación en esta vida y nuestro Renacimiento. Esto también nos recuerda la importancia de la Sangha. La Sangha, y un buen ministro budista, son nuestro mejor antídoto a la vagancia y la duda. La Sangha es el gran salvavidas que nos permite montarnos en el Gran Barco del Voto Primal y alcanzar el Shinjin en esta vida y el Renacimiento en la muerte. La Sangha es un pequeño pedazo de la Tierra Pura en este mundo.

Si seguimos al Buda Amida sin perderlo de la mente y nuestro corazón ni un instante; si estudiamos y ponemos el Dharma en práctica en nuestra vida, y practicamos la meditación y el Nembutsu; y si asistimos a la Sangha, podremos superar cualquier obstáculo.

Suprimiento el Mal y Realizando el Bien

Una de las prácticas principales e indispensables del Budismo está contenida en lo que se llama la Enseñanza de Todos los Budas en los Tres Tiempos: "Haz el bien, evita el mal, purifica tu mente - esta es la enseñanza de todos los Budas". Es por eso que Genshin, como práctica auxiliar, explica cómo podemos seguir esta enseñanza dentro del Nembutsu.
  • Evita el mal: no matar, no robar, no cometer mala conducta sensual, no mentir, no hablar divisivamente, evitar el discurso abusivo, la charla ociosa y el consumo de estupefacientes. Debemos prometer practicar la abstinencia de estas cosas.
  • Haz el bien: preservar la vida, dar, dominar los sentidos, hablar de verdad, hablar de manera acorde, hablar con amor, practicar el silencio noble, y no tomar intoxicantes. Deberíamos comprometernos a practicar el cultivo de estas cosas.
  • La purificación de la mente: nuestra mente se confunde con la naturaleza de la impermanencia (inestable) de la realidad y por eso nos apegamos y anhelamos cosas que nos causan una infinidad de sufrimientos no solo en esta vida sino durante incontables eones de nacimiento y muerte del pasado y aún por venir.
El momento en que miles de pensamientos surjen en nuestra mente es precisamente el momento de practicar. Cuanto más reúnes tu mente, más se dispersa. Cuanto más se dispersa, más lo recolectas. Después de un largo el tiempo el trabajo se vuelve puro y maduro, y los falsos pensamientos naturalmente no surgen.

Primero, debemos cultivar acciones buenas, pues esta es la base del Nembutsu, como seguir los Preceptos, no tener puntos de vistas falsos o incorrectos, no tener pensamientos de orgullo y egoísmo, no molestarnos, practicar con vigor, y leer y estudiar los Sutras Mahayana. Igualmente, Genshin nos exhorta a no ser celosos, a amar a todos los seres sintientes y respetar a los ancianos, a repagar nuestras deudas de gratitud, a no realizar malas acciones, a ser caritativos, a no apegarnos a nada, y a practicar bajo un monje ordenado. Igualmente, Genshin nos dice que si seguimos los Preceptos del Sutra de la Red de Brahma podremos alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. 

El Arrepentimiento

Si rompemos los Preceptos o cometemos algun mal en cuerpo, mente o espíritu, Genshin nos recuerda que una de las prácticas budistas principales es el Arrepentimiento. Cualquier mal acto, sin arrepentimiento y rectificación, puede aumentar las malas raíces y multiplicarse. Es por eso que uno debe de arrepentirse de sus malos actos, palabras o pensamientos si desea practicar correctamente el Nembutsu.

Como vimos anteriormente, en el Servicio Diario o Gongyo tradicional se encuentra una parte llamada "Sange" que lee:

GA SHAKU SHO SO CHO AKU GO
KAI YU MU JI TON CHI
JU SHIN GU I SHI SHO SHO
ISSAI GA KON KAI SAN GE.

"Desde el principio de los tiempos, he sembrado semillas generadas por experiencias negativas por mis malas acciones, palabras y pensamientos. Ahora las confieso y me arrepiento de todas ellas."

A través de incontables vidas, hemos cometido innumerables transgresiones en cuerpo, mente y espíritu, donde hemos creado mal karma para nosotros y para otros seres. Una práctica importante en el Budismo es el arrepentimiento. Por medio del arrepentimiento, podemos tomar consciencia de nuestras transgresiones y tomar pasos proactivos para repararlas y no volver a cometerlas. Antes de llegar al Buddhadharma, debemos de confesarnos, purificando así nuestras mentes y corazones, para poder regresar al Camino correcto. Con esto purificamos y revelamos nuestra Verdadera Naturaleza.

El Ojoyoshu explica diferentes formas de arrepentirnos. Primero, podemos recitar el Sange y postrarnos frente a una imagen del Buda Amida y confesar nuestras transgresiones. Igualmente, podemos arrepentirnos de nuestras transgresiones recitando el Nembutsu. También, podemos realizar un método de arrepentimento tradicional dentro del Budismo Tendai llamado "Arrepentimiento en Base al Principio", que se basa en arrepentirse de las transgresiones contemplando todas las cosas - y todas las transgresiones - como vacías, anulando sus consecuencias.

No importa el método, lo importante es reconocer nuestras transgresiones, y no solo eso, sino tomar pasos proactivos para rectificarlas, y hacer el voto de no volver a cometerlas, tomando pasos para modicar nuestra conducta. Pero como seres finitos llenos de pasiones y deseos en un mundo impuro, es difícil mantenernos en el Camino correcto. El Bda ya sabía todo esto. Es por eso que aunque nos alejemos del Buda Amida y de nuestra Naturaleza Búdica, el Buda Amida nunca nos olvida y continúa llamándonos para que regresemos al Camino correcto y revelemos nuestra Budeidad Innata.

Superando a los Demonios

Finalmente, Genshin, al igual que Chih-i, dedica un espacio en su gran obra para ayudarnos a sobreponernos a las influencias negativas de la vida. Estas son las influencias negativas que nos distraen o nos alejan de la práctica, o que nos enferman, o que nos hacen dudar del Nembutsu y el amor incondicional del Buda Amida. Para superarlos, debemos confrontarlos, ya sea solicitando la ayuda de las deidades benevolentes y de los Budas y Bodhisattvas, o realizar reflexiones y meditaciones para ver a estos demonios por lo que realmente son - están vacíos y son una manifestación de la Budeidad - la Unidad. Es bueno consultar la sección del Makashikan y el Shoshikan del Gran Maestro Chih-i para más detalles sobre cómo podemos superar estas influencias negativas.

En la próxima entrada, veremos el Resumen de las Prácticas Esenciales.

*

Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

Sunday, September 19, 2021

"Por el Bien de Todos los Seres Sintientes": Reflexionando sobre Nuestra Práctica Budista - Sermón de Ohigan de Otoño 2021

 

Todos los años, el Templo Tendai de Puerto Rico, siguiendo la tradición canónica ceremonial en Japón, celebra el Ohigan o el Equinoccio de Otoño, en el que el Sol cruza el ecuador celeste, cuando el día y la noche tienen aproximadamente la misma longitud. Una vez que el Sol salga y cruce el ecuador terrestre en Septiembre, continuará hacia el Sur. Como resultado, el hemisferio norte comenzará a experimentar las temperaturas refrescantes y el follaje dorado característico del Otoño. El Equinoccio de Otoño divide el día y la noche por igual, y todos nos tomamos un momento para presentar nuestros respetos a la oscuridad inminente. Igualmente, desde antaño, el Equinoccio es un tiempo de cosecha, donde recogemos lo que hemos producido y lo compartimos con la comunidad.

En el Budismo, llamamos a nuestro Mundo Saha, el plano dual de impermanencia y cambio en el que vivimos, "Esta Orilla" (Shigan), en contraste con la "Otra Orilla" (Ohigan) del Nirvana, la Realidad Abosluta y la Unidad. En las primeras enseñanzas budistas, el camino hacia la Iluminación se describe como viajar desde Esta Orilla cercana a la Otra Orilla lejana. El término también evoca el dualismo de nuestras vidas, así como la Unidad de la totalidad de nuestra existencia. A medida que el planeta y su verdor mueren y muestra sus colores cambiantes, en preparación para la muerte del invierno, igualmente, los budistas en Japón aprovechan este momento para reflexionar sobre su práctica y su fe budista, el ocaso de la vida, y conmemoran a los ancestros que ya han pasado al invierno del más allá. Esta es una celebración única en el mundo budista que solo ocurre en Japón, pues los japoneses han estado siempre más conectados con la tierra y el entorno natural, y su fe se expresa en estos matices.

Todos nosotros llegaremos el otoño de nuestras vidas. Todas las cosas deben morir antes de que puedan renacer, y todo ascenso espiritual requiere primero el descenso a la oscuridad. Somos un reflejo del universo que nos rodea. Lo que ocurre fuera de nosotros también ocurre dentro de nosotros. Y aquellos que anhelan la luz primero deben enfrentar la oscuridad dentro de sí mismos. En el Equinoccio de Otoño, esta etapa de preparación interior para la Iluminación puede comenzar a dar paso al regreso del Sol en el Solsticio de Invierno y su renacimiento en el Equinoccio de Primavera. De igual forma, el Budismo nos dice que la muerte no es un final, sino solo un paso - un cambio, como todo es cambio - una transformación en nuestro continuo proceso dentro de la Vida Infinita del Universo. 

Si bien muchos de nosotros podemos encontrarnos en momentos oscuros de nuestras de vidas, el Ohigan - y su reflejo natural planetario - nos recuerda que siempre hay luz al final del túnel. No importa lo que nos pase en la vida, nunca debemos perder de vista el camino. Hay un camino. Hay una salida de la oscuridad. No todo está perdido. Hay un camino, justo delante de nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es avanzar en el camino que tenemos ante nosotros. Una vez que avancemos en el camino, nuestro viaje desde la oscuridad ha comenzado, y la luz comenzará a brillar. La Luz de la Sabiduría del Buda - el Sol de nuestras vidas - siempre nos esta guiando, aunque nuestras ilusiones no nos la permitan ver; y la Compasión del Buda siempre nos abraza, para nunca abandonarnos.

Es por eso que el Ohigan de Otoño nos permite un momento para reflexionar, si no lo hemos hecho, sobre la importancia de la práctica y la fe, y nuestro compromiso con nuestro Despertar, para el beneficio de todos los seres sintientes. El sufrimiento, si bien es doloroso, es un gran motivante para el cambio. El sufrimiento nos permite experimentar íntimamente el mundo y nos fuerza a reflexionar sobre el significado de la vida y nuestro rol en ella. Todo lo que nos sucede es una lección kármica. Utilice este tiempo de equilibrio universal para mantener la gratitud en su corazón por las lecciones de vida que le han ayudado a crecer y dejar ir todo lo demás.

Para el alma, el Equinoccio de Otoño también es una época de cosecha. "Ohigan" también guarda relación con la palabra japonesa para Paramita. Es por eso que debemos reflexionar sobre nuestro Camino al Despertar y nuestra práctica de los Paramitas, y ver cuán sinceros hemos sido en nuestra fe y práctica de los mismos. Los Paramitas, o Perfecciones budistas, son: (1) Caridad, (2) Preceptos, (3) Paciencia, (4) Esfuerzo, (5) Meditación, y (6) Prajna o Sabiduría. Si bien hemos estudiado en años anteriores sobre sus manifestaciones concretas, veamos sus manifestaciones esprituales y cómo podemos usar los Paramitas como reflexiones personales en nuestro Camino al Despertar.

La primera Perfección o virtud budista es el Dana Paramita, o la práctica de la Caridad. La Caridad puede manifestarse de muchas formas: ya sea como dinero, bienes, alimentos, trabajo, fe, o incluso el regalo de la esperanza o el consuelo. En el Budismo, si bien se exhorta a dar nuestro tiempo y dinero a los Tres Tesoros y a todos los seres sintientes, como reflexión personal, podemos reflexionar sobre cómo hemos sido traidos a la vida por el Universo; esta es la Caridad del Buda o del Universo. Igualmente, podemos reflexionar sobre cómo nuestros ancestros pasaron dificultades y tribulaciones para sobre vivir, muchas veces en países lejanos, dejando todo atrás, y a pesar de sus virtudes o imperfecciones, existimos aquí y en este momento gracias a ellos. También, el Budismo nos dice que existimos en una red infinita de interconecciones, donde todos los seres y todos los fenómenos apoyan y permiten nuestra existencia y comodidades. Vivimos gracias a todos los seres sintientes, gracias al sol, al agua, al aire, a las plantas, a los animales, y el trabajo diario de miles de personas que permiten que tengamos un techo, ropa y comida para existir. ¿Cómo estamos repagando nuestra deuda de gratitud a nuestros ancestros y todos los seres sintientes?

Es por esto que, tradicionalmente, dado a que en muchas culturas, incluyendo Japón, se cree que el tiempo de transición entre estaciones acerca el mundo de los vivos y los muertos, los budistas habitualmente limpian las tumbas, dejan ofrendas de comida y flores, oran y recitan Sutras por sus ancestros y por todos los seres sintientes. Los seis elementos que son indispensables para visitar el templo y la tumba familiar durante Ohigan corresponden a los Seis Paramitas. Los artículos son agua, incienso en polvo, flores, incienso, comida y bebida, y luz. Por lo tanto, al ofrecer estas cosas al Buda y a los antepasados, uno está realmente practicando las Seis Paramitas. Veamos los otros.

La práctica del Sila Paramita, o la Perfección de los Preceptos, se manifiesta con nuestra adherencia a los Cinco Preceptos de (1) No Matar, (2) No Mentir, (3) No Robar, (4) No Abusar de la Sexualidad, y (5) No Abusar de los Intoxicantes o Contaminar la Mente y Alma. Estos son los Preceptos del Bodhisattva, y todos somos Bodhisattvas o seres tratando de manifestar nuestra Naturaleza Búdica en medio del lodo de este mundo. Son los Preceptos los que nos permiten manifestar nuestra Verdadera Naturaleza Iluminada y vivir en paz y armonía con todos los seres sintientes. ¿Cómo has seguido los Preceptos? Si todos siguieramos los Paramitas, el mundo sería uno mucho mejor. Es nuestra responsabilidad el seguirlos y exhortar a otros a seguirlos si queremos comportarnos como verdaderos Hijos del Buda en el mundo.

El tercer Patramita es Ksanti Paramita, o la Perfección de la Paciencia. Esto significa soportar humildemente todas las circunstancias de la vida y mantener los Preceptos y la práctica, comportándonos como verdaderos Hijos del Buda, perseverando en todas las dificultades que encontremos en nuestra práctica. El Dharma nos da las herramientas para poder vivir en este mundo y elevarnos - arrojar luz - sobre todas nuestras dificultades. El Dharma es nuestro mapa espiritual para poder navegar en este océano de sufrimiento, de nacimientos y muertes, y llegar a la Otra Orilla del Nirvana. ¿Somos pacientes con nosotros mismos y con los demás seres sintientes?

El cuarto Paramita es el Virya Paramita, o la Perfección de la Perseverancia. Esto significa esforzarce constantemente por seguir en el camino correcto. Como budistas, el camino correcto es la Sangha, nuestra fe budista. Si bien hemos experimentado muchas dificultades en lo que va de año, y durante toda nuestra vida, si somos perseverantes, podremos obtener la iluminación para poder aplicar el Dharma nuestra vida y alcanzar nuestra Budeidad. Todos somos una manifestación de la Vida Infinita. Hemos estado aquí y en lugares peores antes, y sin embargo, dado a que poseemos igualmente Luz Infinita, hemos perseverado y nos hemos levantado sobre nuestras difucultades y triunfado. 

El quinto Paramita es Dhyana Paramita, o la Perfección de la Meditación. Si bien no todos los budistas meditan, la meditación abarca muchas prácticas que el solo "sentarse a meditar". La meditación Shikan, la cual es la meditación practicada en el Budismo Tendai, significa Samatha y Vipassana. Esto abarca las meditaciones pasivas y activas, como le meditación sentada para calmar la mente, la recitación del Nembutsu o algún mantra devocional, la reflexión o la contemplación, la meditación caminando o la meditación en la vida diaria. Pero sin lugar a dudas, la meditación, con su amplia gama de significados y manifestaciones, es un elemento sine qua non de la práctica budista y un Paramita, o una "Perfección" que nos lleva a la Iluminación. Reflexionando sobre nuestra fe y nuestra práctica - que no son dos, sino una - la meditación es también nuestro reconocimiento de la Unidad Fundamental, en donde nosotros y todos los seres y fenómenos en el Cosmos, somos solo Uno, y como somos Uno, lo que le suceda a uno le sucede a todos. Es por eso que nos esforzamos - tenemos Paciencia y Perseverancia - por practicar los Preceptos y reconocer en todo momento esa Vida Infinita que fluye a través de todos y cada uno de nosotros, pues todos somos una manifestación de esa Vida Infinita en el Cosmos.

Finalmente, todos los Paramitas anteriores nos llevan al sexto, Prajna Paramita, o la Perfección de la Sabiduría. Esta es la sabiduría obtenida a través de la práctica y la contemplación de la Verdadera Naturaleza de la Realidad (Dharmata), que es cultivada a través de la gracia y la bendición de la comunión con los Budas. Esto no es mero conocimiento, sino que es un reconocimiento de la Vida Infinita que fluye a través de todos nosotros, y la sabiduría para actuar compasivamente los unos con otros. Es el reconocimiento de que nuestros deseos y pasiones ciegas nos han mantenido prisioneros de nuestro  ser finito y falso, y que ese ha sido nuestro Pecado Original, y es nuestra labor el trabajar para difuminar sus barreras y revelar nuestra Naturaleza Búdica y ayudar a hacer de este mundo uno mejor.

Cuando no practicamos los Paramitas, actuamos basados en nuestro ser finito y falso. Solo a través de los Paramitas es que podemos ser realmente seres humanos. Esta Orilla, nos dice el Budismo, está en llamas. Estas llamas son los deseos y pasiones que son manifestaciones de nuestro ser finito y falso. Los Paramitas son el agua de la sabiduría que nos permite apagar esas llamas y devolverle la compasión al mundo. Son la luz que nos permite iluminar nuestro cuarto oscuro y reconocer nuestros defectos. No creas que la práctica lleva a la Otra Orilla. Porque hay práctica Esta Orilla, cuando practicas, llega la Otra Orilla.

Por todo esto, celebre el Equinoccio de Otoño, o el Ohigan, cosechando sus frutos internos de conciencia y encontrando gratitud por las semillas que ha cosechado y sembrado. Lo bueno, lo malo y lo feo. Todos los errores se convierten en hermosas lecciones cuando guardamos gratitud en nuestro corazón.

Es por eso que el Ohigan de Otoño nos da la oportunidad de contemplar la realidad, Esta Orilla, de nuestra existencia y el Voto del Buda Amida, la Otra Orilla, de liberarnos. Esto se refleja en la parábola tradicional de Shandao de los Dos Ríos y el Camino Blanco: un viajero descubre de repente que está siendo perseguido por feroces bestias y demonios. El viajero corre lo más rápido que puede, pero pronto se encuentra con un río que bloquea su escape. La única forma de cruzar es tomar un camino blanco muy estrecho donde el agua es poco profunda. A un lado del camino hay olas bravas y al otro lado grandes llamas. El viajero está en conflicto: permanecer en Esta Orilla significa una muerte segura, pero el camino blanco se ve difícil y arduo. Mientras contempla con temor su destino, escucha la voz suave del Buda Shakyamuni que lo anima a seguir adelante y le dice que no hay nada que temer. Aún dudoso, mira hacia la Otra Orilla, donde ve al Buda Amida con los brazos abiertos. El viajero aprovecha la oportunidad. Confiando en la llamada del Buda Amida, da el primer paso, luego el segundo. Con cada paso siguiente, el estrecho sendero se ensancha milagrosamente, lo que permite al viajero llegar con seguridad a la Otra Orilla. El viajero aprende que la duda es lo que nos impide ver con claridad, especialmente nuestro Renacimiento en la Tierra Pura. Esta parábola se basa en el verdadero significado de los Sutras del Buda Amida predicados por el Buda Shakyamni en este mundo. Las bestias y demonios de esta historia representan nuestros miedos, ilusiones y engaños. Las olas bravas y el río de fuego son nuestro odio, deseos insaciables e ignorancia. El camino blanco es la esperanza y libertad del sufrimiento. Para Shandao, el camino a través del río es el Nembutsu.

A medida que el Sol entra en el horizonte, en el ocaso, de igual forma, estamos más cerca de nuestro Despertar. La Otra Orilla es también la Tierra Pura de la Bienaventuranza, nuestro Verdadero Hogar. Desde su Tierra Pura, desde el centro de nuestro corazón, el Buda Amida, nuestro Verdadero Ser, nos llama constantemente para que despertemos de nuestro sueño de ignorancia y reconozcamos nuestra Unidad Fundamental, y revelemos el hecho de que la Otra Orilla no se encuentra en un lugar lejano, ni necesariamente luego de esta vida, sino que la Otra Orilla de la Tierra Pura se encuentra aquí y ahora, y todos podemos Renacer - Despertar - esta Realidad en este cuerpo y en esta vida. 

Para llegar a la Otra Orilla, uno no tiene que esperar al final de su vida. Todos podemos llegar a la Otra Orilla ahora mismo por medio de la práctica budista y permitiendo que la energía del Buda llene nuestros corazones y mentes con compasión y sabiduría. Cuando llegamos a este punto, se establece una fe y una certitud inquebrantable, adamantina, y respondemos al llamado que surge desde el centro mismo de nuestro corazón, el llamado al Despertar del Buda, y decimos: "Namu Amida Butsu", y con nosostros, lo dicen a su vez todos nuestros ancestros, pues nosotros los llevamos en nuestro material genético, al igual que a todos los seres sintientes. En ese momento, una flor se abre en la Tierra Pura, y nuestro Renacimiento está asegurado. Desde se momento, la Luz Infinita del Buda Amida nos abraza para nunca abandonarnos. Entonces, los sufrimientos cesan, y experimentamos una profunda paz. Somos como pedazos de piedra transformados en oro. Ya no hay que seguir los Preceptos, ni los Paramitas, pues los mismos surgen naturamente de nuestro corazón.

El Nembutsu, desde el momento de la fe establecida, ya no es el Nembutsu del Renacimiento sino el Nembutsu del agradecimiento, pues hemos sido salvos. Luego, al final de nuestra vida, cuando entramos a la oscuridad del invierno de la tumba, no encontramos oscuridad, sino Luz. Regresamos a nuestro Verdadero Hogar.

Espero que este Ohigan de Otoño sea un excelente momento de reflexión y gratitud por todas las lecciones y todos los regalos que hemos recibido en este año.

Sunday, September 12, 2021

El Llamado del Buda para el Mundo: El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura 3 - El Hijo Pródigo y el Regreso a Nuestro Verdadero Hogar

 El Budismo, si bien a veces es representado por sus diversas escuelas, muchas de ellas en aparente oposición doctrinal y con sus diversas prácticas, sigue siendo un solo Dharma: es el mensaje del Buda para el mundo - el llamado al Despertar para todos los seres sintientes. Este mensaje fue interpretado de diferentes formas a través del espacio y el tiempo tras el Parinirvana de su fundador, y con ello, florecieron diversas escuelas por todo el continente asiático, cada una enfocándose en una o varias de sus enseñanzas y prácticas. Si bien el Budismo - el Buddha Dharma del Vehículo Supremo (Ekayana) de la Tradición del Loto - se dividió en varias ramas, las mismas fueron rescatadas, unificadas, armonizadas y perfeccionadas por la escuela Tendai japonesa.

En el transcurso de mi ministerio, por medio de mis libros y este blog, se han presentado las diferentes fascetas del diamante del Dharma, pero a veces puede resultar difícil poder ver el diamante completo. Es por eso que en este nuevo ciclo, abordaremos la Escritura Sagrada principal del Budismo - la Biblia del Budismo Tendai - y la interpretaremos a la luz del Budismo Tierra Pura. El Sutra del Loto tiende a enfatizar los positivo únicamente, y es por eso que para la escuela Tendai, el Sutra del Loto representa el Sol, el comienzo del día y de la vida, un mundo de infinitas posibilidades. Por otro lado, los Sutras de la Tierra Pura tienden a ser un poco más negativos, y es por eso que en el Budismo Tendai representa la Luna, el ocaso del día y de la vida, el verdadero rostro del mundo y de todos nosotros. Este ciclo reflejará tanto las enseñanzas Tierra Pura dentro del Sutra del Loto, así como cómo podemos usarlas como un espejo para nuestras vidas y poner su enseñanzas en práctica.

En este ciclo, usaré un estilo literario diferente; espero que sea de su agrado. Es recomendado ver mis entradas anteriores donde comento el Sutra del Loto y los Sutras Tierra Pura por separado.

Tras escuchar la Parábola de la Casa en Llamas, Shariputra danza de júbilo y no puede ocntener su éxtasis y felicidad. Shariputra finalmente había entendido el verdadero origen, la real misión y el llamado del Buda en el mundo. En ese instante, su fe se cristalizó y se estableció completamente, y ya no habían dudas. Shariputra en ese instante alcanzó el Shinjin, la verdadera fe y confianza - la total entrega - en el Buda. Shariputra había alcanzado su Renacimiento en la Tierra Pura.

Al ver esto, otros cuatro discípulos avanzados del Buda, Subhuti, Katyayana, Mahakashyapa y Mahamaudgalyayana, igualmente alcanzaron el Shinjin, la verdadera fe, y se postraron ante el Buda Shakyamuni, sabiendo que se postraban ante el Infinito, el Buda Amida, y le confesaron al Buda que si bien ya pensaban haber alcanzado el logro más alto, no pensaban que podían alcanzar el Despertar Supremo de la Budeidad, y que ni siquiera lo anhelaban, ya que repudiaban tanto el mundo y sus sufrimientos que jamás hubieses imaginado una vida eterna realizando el mismo trabajo que el Buda compasivamente llevaba realizando desde el principio de los tiempos. Ante esta revelación, no podían contener su verguenza, y a su vez, su nueva fe, esperanza y anhelo de ayudar al Buda en su misión salvífica por todo el Cosmos. Para poder confirmar su entendimiento y nueva misión, ellos querían contar una parábola, la Parábola del Hijo Pródigo.

Una vez, el hijo de un padre rico huyó de su hogar y vagó por el mundo por muchos años. Mientras más tiempo pasaba, más perdido, pobre y sucio se encontraba. Aun así, continuó vagando por el mundo por muchos años hasta que poco a poco, sin saberlo, se acercaba de nuevo a su viejo hogar. Durante todo este tiempo, el padre estuvo buscándolo sin cansar. Su hogar cada vez era más rico, con tesoros y gemas incalculables. El padre tenía ahora mucho más sirvientes, y enviaba emisarios por todo el mundo. Un día, el hijo llegó cerca de la casa del padre, sin saberlo. El padre no había perdido la esperanza, y pensaba que ya estaba viejo, lleno de compasión por el regreso de su hijo, para que su hijo finalmente heredara su vasta tesorería y su legado. 

En ese momento, el hijo llega accidentalmente hasta la casa de su padre, y el padre lo reconoce, pero el hijo no. El hijo ve a un anciano lleno de prendas y brillando con elegancia y sabiduría, pero no lo reconoce como su padre, quien estaba rodeado de muchos sirvientes. El hijo, al ver al anciano, se llena de temor pensando que era un rey y que había accidentalmente invadido sus tierras. Cansado, sucio y pobre, decide irse a otro pueblo a realizar trabajos fuertes para poder ganarse su alimento y su ropa y poder seguir sobreviviendo. Si se quedaba ahí, el anciano rico podía atraparlo y forzarlo a trabajar. Pensando así, el hijo se fue rápidamente.

El padre, el ver que su hijo se estaba retirando, lleno de júbilo al haber encontrado a su hijo, envía a un surviente a traerlo, pero el hijo, al ser perseguido, se desmaya por el temor y cae al piso. Al ver esto, el padre le dice a su sirviente que lo deje, y no lo fuerce. El padre se dió cuenta de que su hijo no lo reconocía y no estaba preparado para su legado, por lo que usaría medios hábiles para prepararlo sin decirle a nadie osbre su origen. 

Cuando el hijo se despierta, un sirviente anciano se le acerca y le ofrece trabajo en la casa del anciano rico, recogiendo estiercol. El hijo, al ver que la paga er buena, accede a trabajar. Día a día, el padre veía con regocijo al su hijo trabajando fuertemente recojiendo el sucio a la distancia. Luego de un tiempo, el sirviente anciano se le acerca nuevamente y llama a todos los trabajadores a no ser vagos y trabajar duramente. Al ver que su hijo había mejorado, el sirviente anciano se le acerca y le ofrece un trabajo superior. Y así, poco a poco, con arduo trabajo y transformación, el hijo fue subiendo de un trabajo a otro mejor. Sin embargo, el hijo nunca fue injusto, y siempre mostró una gran humildad, ganándose sus ascensos. El anciando llegó a hacerlo tesorero, y día y noche, el hijo contaba todo el tesoro del anciano sin quedarse con una sola moneda. No obstante, no importa cuán superado o qué posición obtuviera, el hijo tenía un gran sentimiento de inferioridad.

Un día, el anciano estaba ya entrado en edad y sabía que su muerte se acercaba. En ese entonces, el anciano congregó  todos sus sirvientes y a todo el pueblo y reveló que este hombre no era un vago que encontró e hizo sirviente, sino que desde el principio era su hijo perdido, elcual había olvidado su verdadero hogar y procedencia, y había vagado por incontables años pofr el mundo mendicando hasta regresar. Ahora, todo sus bienes le pertenecen a su hijo. 

Los discípulos ahora dicen que el anciano era el Buda, y el hijo, eran todos ellos. El Buda siempre los había reconocido como sus hijos, pero ellos lo habían olvidado. Es por eso que al convertirse en discípulos del Buda, al no estar preparados para la totalidad de la Verdad del Despertar, el Buda, por medio del uso de los medios hábiles, les hizo limpiar todo el sucio - las malas ideas y concepciones de ellos mismos y del mundo - hasta poco a poco ascenderlos a conocimientos y revelaciones más elevadasm preparando sus mentes y corazones para la revelación final de la Verdad, la cual finalmente había sido revelada en este momento en el Sutra del Loto.

Como vemos, esta parábola esconde infinificados. El Gran Maestro Chih-i reveló el Plan Dhármico del Buda en el mundo, el cual estaba encerrado en esta parábola, cuando nos dice:

"Cuando el Buda alcanzó el Despertar en el árbol Bodhi, decidió adaptar sus enseñanzas de acuerdo a los seres sintientes, decidiendo revelar el Dharma del Vehículo Unico una vez estuvieran preparados. Por ello, en el capítulo "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto el Buda, el Buda ilustra esta situación diciendo: "El hombre rico, sentado en el trono de león, vio a su hijo perdido y lo reconoció inmediatamente. Por elloo, mandó a un mensajero a buscarlo. El mensajero lo encontró, pero el hijo se alarmó, no sabiendo lo que pasaba, desmayándose, y el mensajero lo trajo de vuelta arrastrado"..."

Cuando el Buda alcanzó su Despertar Supremo bajo el Arbol Bodhi, desde la esfera de la Budeidad - el Infinito - predicó el Sutra Avatamsaka (Sutra de la Guirnalda de Flores) para los Bodhisattvas avanzados y todos los seres en el universo dhármico. Esto es llamado el Periodo Avatamsaka en el esquema de Chih-i. Sin embargo, las personas no comprenderían ni creerían sus enseñanzas. Para prepararlos, el Buda entonces ideó un Plan Dhármico para llevar a los seres gradualmente y elevarlos en mente y espíritu para que puderian absorver y realizar la Verdad de su Despertar. Este es el Plan Dhármico descubierto por el Gran Maestro Chih-i en el Sutra del Loto.

"En el capítulo "Medios Hábiles" del Sutra del Loto el Buda dice: "Si forzara mi enseñanza en los seres sintientes, ellos perseguirían vilmente el Dharma y caerían en los malos destinos". Por eso él dice: "Preferiría no predicar y entrar rápidamente en el Nirvana". Esto, es entonces el significado del simil que asemeja todo lo que el Buda produjo a la leche simple sin sabor (los seres sintientes no obtuvieron ningún beneficio de la enseñanza inicial en el Sutra Avatamsaka). Recordando los medios hábiles utilizados por los Budas del pasado, el Buda pensó: "Haré lo que ellos han hecho y salvaré a los seres sintientes utilizando los medios hábiles (upayas)". Así, fue a Varnasi, donde predicó la doctrina primitiva del sufrimiento y el camino al fin del sufrimiento. Es por esto que la parábola del hijo pródigo del Sutra del Loto dice: "El padre rico envió a otros dos mensajeros para buscar a su  hijo y ttaerlo de vuelta". Por veinte años, el hijo, sin saber de su herencia, trabajó limpiando excremento, eliminando las ilusiones mentales y afectivas. Este periodo corresponde a la transformación de la leche cruda a la crema, el cual representa el paso del estado ordinario no iluminado a la santidad del Hinayana."

Este periodo, llamado el Periodo Agama, cubre los Sutras (o Suttas) Pali del Canon Hinayana, el cual contiene enseñanzas como las Cuatro Nobles Verdades, el Noble Sendero Octuple, la Cadena de Doce Eslabones de Originación Causal, entre otras enseñanzas primitivas, las cuales estaban destinadas a lograr el desapego al cuerpo y al mundo y los malos entendidos sobre ellos, ayudando a las personas a desapegarse del cuerpo, los deseos y las pasiones, preparando las mentes y corazones de los seres para enseñanzas más elevadas.

"Luego, viene el periodo donde el Buda predicó los Sutras Mahayana tempranos, derivando los medios hábiles de las tres enseñanzas (Tripitaka, compartidos y separados) para eventualmente llevarlos al a enseñanza perfecta. Por ello, en el Sutra de Vimalakirti, las dos separadas y la enseñanza perfecta son usadas para humildizar a los diez grandes discípulos Arhants, y la enseñanza perfecta es usada para repudiar el acercamiento al progreso en la práctica a través de distintos estados. Es por esto que pavimentó el camino para la enseñanza perfecta."

Este periodo, llamado el Periodo Mahayana Temprano, abarca las revelaciones sobre otros Budas y Bodhisattvas por todo el Cosmos, realizando el trabajo dhámico del Buda por todo el universo.

"Antes, las personas respondieron a las enseñanzas del Gran Vehículo con incredulidad, haciéndole al Buda imposible predicarlas. En ese momento, cuando las personas que alcanzaron el camino santo de los dos vehículos (Shravakas y Pratyekabuddhas), el Hinayana, escucharon las enseñanzas del Gran Vehículo, el Mahayana, no las creyeron y se lastimaron a ellos mismos, destruyendo sus disposiciones kármicas al Mahayana. Por ello, con una voz truenosa que reververó por todo el cosmos, el Buda alabó el Dharma del Mahayana. Así, aquellos que no habían alcanzado el Despertar no perdieron la esperanza. Con esta idea en mente, el capítulo de "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto dice: "Al final de su tiempo trabajando, el hijo sintió que era entendido y confiado, y podía ir y venir a gusto, pero aún vivía en condiciones deplorables". Sin embargo, "él dejó de verse a sí mismo como bajo". Esto representa la transformación de la crema a la mantequilla, el cual corresponde al periodo Vaipulya del Mahayana temprano, que siguió al periodo Tripitaka del Hinayana."

Sin embargo, en ese tiempo aun habían personas que no las creyeron. Tristemente, aun hoy día hay personas que todavía se aferran a las enseñanzas del Budismo Primitivo, y no creen las palabras doradas y santas del Buda.

"Luego viene el periodo en donde el Buda predicó los Sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnapaparmita). El Buda predicó estos Sutras para los Bodhisattvas. En el capítulo de "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto dice: "El padre percibió que su hijo era más seguro y magnánime", y "le ordenó a asumir cargo de los asuntos de familia". Por eso dice en ese capítulo que "El Buda nos mandó a predicar el Paramita para los Bodhisattvas", y sin embargo, "nunca pensamos en apropiarnos ni de una sola comida". Esto representa la transformación de la mantequilla cruda a mantequilla purificada."

Pero como todos somos uno en esencia con el Buda, y todos poseemos la Naturaleza Búdica, poseemos la capacidad de recordar todo esto, que sabíamos antes, cuando eramos parte de la Unidad, y llegamos a comrender y aceptar las enseñanzas Mahayana, por lo que el Buda entonces reveló las enseñanzas sobre la Vacuidad, en lo que se conoce como el Periodo Prajnaparamita, donde el Buda enseñó sobre el Sunyata (Vacuidad), la total interconexión de todos los fenómenos y los Seis Paramitas.

"Luego de periodo de la Perfección de la Sabiduría, vino el periodo de la enseñanza perfecta del Sutra del Loto. En el capítulo de los "Medios Hábiles", el Buda dice: "En este momento haré a un lado todos los medios hábiles y predicaré únicamente el camino completo". Esto se refiere a la contemplación de la enseñanza perfecta, donde uno contempla la mente de un solo instante de pensamiento siendo idéntica con la Tesorería del Así Venido y la sabiduría del Buda de la permanencia, pureza, felicidad y verdadero ser. Así, el capítulo "Medios Hábiles" dice: "Los Budas vienen al mundo con un solo propósito". El Buda dice: "Es para causar que los seres sintientes abran la puerta a la sabiduría del Buda", al igual que a revelar, despertar y entrar a esta sabiduría. Con esta idea en mente, el capítulo de "Fe y Entendimiento" dice: "El padre, realizando que su final estaba cerca, llamó a todos los familiares y vecinos y dijo, 'Yo soy tu padre, y tu eres mi hijo. Por eso, te dejo todos mis bienes'". Esto corresponde a la transformación de la mantequilla purificada en ghee, la cual representa la enseñanza pura de las enseñanzas perfectas del Sutra del Loto."

Cuando estuvimos totalmente preparados, como lo estan los discípulos del Buda en este momento en el Sutra del Loto, y como lo estamos ahora nosotros que lo hemos encontrado, el Buda finalmente reveló nuevamente, como lo había hecho en el principio en el Sutra Avatamsaka, la totalidad de la Verdad de su Despertar en el Sutra del Loto. Aquí, el Buda revela que todos poseemos la Naturaleza Búdica - la capacidad de alcanzar el Despertar de la Budeidad - porque todos somos uno con el Buda. El Buda es el Alma del Universo, la personificación del Dharmakaya - la Energía de la cual emana todo en el Cosmos, y de la cual emanan - encarnan - Budas por todo el Cosmos, llevando el mensaje de Unidad a todos los seres, aliviando el sufrimiento, y revelando las Leyes Espirituales - el Dharma -apara que podamos vivir vidas más completas y en armonía con nuestra Verdadera Naturaleza.

"Por todo esto, uno debe de comprender que todas las enseñanzas antes del Sutra del Loto eran medios hábiles para la contemplación maravillosa de la enseñanza perfecta, predicada con el propósito de guiar a los seres y prepararlos para recibir la totalidad del Dharma del Despertar del Buda en el árbol Bodhi. ¿Cómo las enseñanzas Budistas Primitivas pueden compararse con ella?"

Como vemos, el Buda al ver que los seres noestaban preparados para la revelación absoluta de la Verdad de su Despertar, modificó sus enseñanzas por medio del uso de los medios hábiles para revelarlas gradualmente, y preparar las mentes y corazones de los seres, para que cuando estuvieran listos, pudiera revelar su verdadera identidad, su verdadera misión y la de todos los seres en este mundo.

Pero esta parábola esconde mucho más que el Plan Dhármico. Si lo leemos con el nuevo entendimiento que estamos revelando en esta serie, veremos que esta parábola revela el verdadero significado del sufrimiento y nuestro regreso a nuestro Verdadero Hogar.

La existencia del sufrimiento, su origen, su fin y el camino para aliviarlo son los primeros pasos en el camino budista. El Buda, después de alcanzar el Despertar, en los Sutras Agama, predicó sobre el por qué existe el sufrimiento y cómo podemos aliviarlo. Esto le ayudó a sus discípulos a vivir una vida más plena, más consciente y más alegre. Justo cuando los discípulos pensaban que esta era la meta - la eliminación del sufrimiento - el Buda (Tathagata) les reveló que él era una manifestación compasiva del Infinito - del Uno (Tathata) - quien apareció en eo mundo para llevar la sabiduría del Dharma, iluminar la oscuridad de la ignorancia, y ayudar a los seres a aliviar el sufrimiento. El Buda reveló que todo lo que existe es una manifestación de ese mismo Uno, y que incluso el sufrimiento es una manifestación de la Realidad Última del Nirvana. Estas fueron sus últimas enseñanzas en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana.

La huida inicial del hijo de la casa de su padre representa el ingreso de nuestras almas en la dualidad; al abandono del a Unidad incial, nuestro Verdadero Hogar. Al entrar en la dualidad, el sentimiento de pérdida nos crea sufrimiento. Si bien el sufrimiento es incómodo y doloroso, como todo en la vida, el mismo tiene un propósito. El sufrimiento es el resultado natural y necesario en el proceso evolutivo de la Vida Eterna en el Cosmos en su búsqueda constante por manifestarse en nuevas formas y obtener nuevos conocimientos. Es el resultado obligatorio que el Uno tiene al convertirse en los muchos; la Unidad en la dualidad y la diversidad, pero es también la clave para su reconocimiento y regreso. El sufrimiento nos obliga a movernos fuera de nuestro ser finito y buscar el Infinito. Es la búsqueda de los muchos por el Uno. Como seres finitos, estamos arropados por la oscuridad de la ignorancia a nuestra Unidad Fundamental, y por ello, tomamos decisiones en pensamientos, palabras y acciones que crean karma negativo, y con ello, creamos nuestro propio sufrimiento. Dado a que sufrimos, buscamos desesperadamente acabar con ese sufrimiento, lo que nos lleva justo cuando lo necesitamos a las enseñanzas del Buda. 

Es por eso que los Budas, los que priceden o emanan de la Unidad, aparecen en los mundos - para revelarnos el Dharma, aliviar el sufrimiento y volver a la Unidad. El Dharma nos da las herramientas para poder iluminar nuestra ignorancia y ver la Verdadera Naturaleza de la Realidad, y cuando avanzamos en el camino aprendemos que nunca estuvimos solos, sino que somos uno con todos los otros seres, y cuando ellos sufren, nosotros sufrimos, pero más que todo, descubrimos que el Buda -el Alma del Universo - siempre estuvo con nosotros. Es por eso que en la parábola el padre siempre reconoció al hijo, pero el hijo no reconoció a su padre. Esto es por nuestra Ignorancia Fundamental - el no recordar nuestro Verdadero Hogar. Pero el Buda, nuestro padre, es a su vez nuestro origen y el proceso, por lo que siempre ha estado trabajando dinámicamente dentro de nosotros para que regresemos a nuestro Verdadero Hogar. Es por eso que el padre se disfrazó del sirviente anciano y guió al su hijo - sin que el hijo lo supiera - por años, ayudándolo en cada paso. Todos los problemas, y todo nuestro peregrinaje espiritual dentro de otras filosofías y religiones - nuestra transmigración dentro del océano de nacimientos y muertes del Samsara - han sido nuestro trabajo kármico, el trabajo sucio recogiendo estiercol, antes de llegar al Budismo y despertar el Bodhicitta, el deseo de alcanzar el Despertar. Para ayudarnos a nosotros mismos y ayudar a otros, despertamos el deseo del alcanzar el Despertar. Entonces, comenzamos nuestro camino del Bodhisattva, un ser altruista que pospone su Iluminación para ayudar a otros. 

Las diferentes prácticas budistas del estudio, la meditación y la recitación (como la del Nembutsu) son formas de alcanzar este estado; son formas de borrar nuestras barreras ficticias del ego finito y falso y abrirnos al Infinito. El estudio refuerza la práctica, la práctica confirma el estudio, y la fe nos permite continuar el camino. Estos son los diferentes tipos de trabajos kármicos que relalizamos antes de descubrir nuestra Naturaleza Búdica y nuestra capacidad de alcanzar el Despertar. La meditación es una comunión con el Uno: cuando nos vaciamos - cuando calmamos nuestros pensamientos y difuminamos nuestro ser finito - podemos accesar al Infinito y ver cómo el mismo trabaja a través de nosotros, dándonos fuerza y seguridad en nuestro camino. Igualmente, cuando recitamos el Nembutsu con una mente meditativa, no somos nosotros quien lo recitamos sino que el es el llamado del Buda Eterno mismo,el Buda Amida - la Vida y la Luz Infinita - que llega a través de nosotros y nos llama para que volvamos a nuestra Fuente - el Uno. Es entonces cuando el Buda, nuestro padre, nos revela que siempre estuvo con nosotros, que somos sus hijos - emanaciones - y que el Dharma es la vasta tesorería de nuestro legado: el realizar el trabajo del Buda en el mundo.

El Bodhicitta (el deseo de alcanzar el Despertar) y el trabajo del Bodhisattva surgen del Uno y de su actividad dinámica en el universo. Este es el Voto Primal. Al reconocer la Unidad Fundamental, el ser finito se da cuenta de que no es un ser individual, sino que es uno con todos los seres. Esto es el Bodhicitta. Solo al despertar a esa Ley Universal (Dharma) - la unidad de todas las cosas y su trabajo dinámico dentro y a través de nosotros, es que podemos realizar el trabajo del Bodhisattva. Cuando nos centramos en nuestro ser individual, falso y finito, sufrimos; pero cuando nos entregamos completamente por los otros, extinguimos nuestro ser finito, descubrimos nuestro Verdadero Ser y nos entregamos al Infinito. Este es el Nirvana, la extinción del egoísmo y la vuelta al Uno.

Si bien podemos practicar los Preceptos, la Meditación y el Nembutsu - la amplia variedad de prácticas budistas - y obtener innumerables beneficios, la salvación viene fuera de nosotros. Es por eso que el hijo, Shariputra, dice que con las prácticas budistas, - por su Propio Esfuerzo - habían adquirido muchos tesoros, y estaban contentos con su realización anterior como Arhats. Pero ahora, con esta revelación, han obtenido el tesoro más grande, sin mediar esfuerzo propio. Esto es porque si bien podemos obtener una gran variedad de beneficios por medio de las prácticas budistas, estas no conducen al Nirvana; las mismas por sí solas no conducen a la Tierra Pura, nuestro Verdadero Hogar. Solo la fe y la Gracia del Buda Amida pueden lograr eso. Incluso la motivación original "nuestra" de realizar estas prácticas provenieron del trabajo dinámico del Buda Amida dentro de nosotros.

El Buda, antes de morir, le dijo a sus discípulos que fueran un lámpara en ellos mismos. Cuando una lámpara contiene todo el aceite, está separada de todo lo que está a su alrededor, pero cuando se enciende, ilumina sus alrededores, sacrificándose, para darle vida a la luz. Igual sucede con nosotros. Cuando nos centramos en nuestro ser finito y egoísta, nos separamos del Uno y sufrimos. Pero cuando trabajamos por los demás, servimos a un propósito más grande en la obra salvìfica del Buda en el universo. Este es el verdadero significado del Budismo. Es por eso que cuando buscamos dentro de nosotros esa luz, descubrimos que esa luz es solo un rayo que pocede de la Luz Infinita del Buda Amida. Desde ese instante, cuando obtenemos esa relización, podemos ser llamados Hijos del Buda, Bodhisttvas, y realizamos el trabajo del Buda en el mundo.

El sufrimiento es, entonces, un mecanismo necesario dentro del funcionamiento impersonal y mecánico (kármico) del Cosmos para llevar a los seres a revelar su Naturaleza Búdica y encaminarlos a su Verdadero Hogar, la Unidad - la Tierra Pura. Es por eso que uno de los términos sánscritos de la Naturaleza Búdica es el Tathagatagarbha, la "mátriz del Buda". Este Mundo Saha, el Cosmos, es realmente una gran matriz que tiene como finalidad producir Budas: personas iluminadas que reconocen su Unidad Fundamental y ayudan a otros a reconocerla. 

Si bien tal vez no creamos nada de esto, este es el corazón secreto de esta parábola. Aunque el sufrimiento nos duela, aunque tratemos de evitarlo, el mismo es el resultado de nuestras propias acciones, palabras y pensamientos y son parte necesaria y fundamental de nuestro ptogreso espiritual en este mundo. Solo cuando reconozcamos a nuestro padre espiritual y nos entreguemos completamente a su trabajo dinámico dentro de nosotros - cuando alcancemos el Shinjin - es que podremos ponerle fin a nuestro sufrimiento y regresar a nuestro Verdadero Hogar, la Tierra Pura del Nirvana.

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Budismo de Sabiduría y Compasión: El Llamado del Buda para el Mundo - El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.