Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Sunday, August 30, 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - IV - No Abusar de los Intoxicantes

 Esta semana continuamos con nuestro ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio veremos cada uno de estos Preceptos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. En esta quinta entrada, tocaremos el Cuarto Precepto Mayor: No Abusar de los Intoxicantes.

Como recordaremos, los Preceptos son las Reglas Eticas Budistas, y si bien nos proveen un conjunto de normas a seguir, son a su vez un reflejo del comportamiento de un ser iluminado. Por ello, cuando practicamos los Preceptos, hacemos brillar nuestra Naturaleza Búdica.

El cuarto Precepto del Budismo, traducido del Canon Pali, es "Asumo la regla de entrenamiento de abstenerme de intoxicantes fermentados y destilados que son la base de la negligencia". ¿Significa esto que los budistas no deben beber? Si...y no...es complicado. Nada en la vida es blanco y negro, sino que se compone de un sin número de matices grises. Tradicionalmente, el cuarto precepto se interpreta de manera algo diferente en el Budismo Hinayana (Theravada) y Mahayana.

En el Budismo Primitivo o Theravada, el cuarto Precepto, al ser traducido del Pali, prohibe el uso de "licores fermentados y destilados que son intoxicantes" o "licores fermentados y destilados y otros intoxicantes". De cualquier manera, claramente el propósito rector del precepto es "prevenir la negligencia causada por el consumo de sustancias intoxicantes". Es por esto que el Budismo Theravada alienta a no consumir bebidas intoxicantes como el alcohol. Por ello, en el sudeste de Asia, donde domina el Budismo Theravada, la Sangha monástica (la única Sangha que existe, pues los laicos no son originalmente considerados parte de la Sangha) a menudo exige que los bares y licorerías cierren en los principales días de servicios budistas.

En el Budismo Mahayana, por otro lado, se siguen los preceptos explicados en el Sutra Mahayana de la Red de Brahma. En este sutra, beber licor es una ofensa "menor", pero venderlo es una violación mayor de los Preceptos. Beber licor solo lastima a uno mismo, pero venderlo (y, quizás, distribuirlo gratis) lastima a los demás y es una violación de los votos del Bodhisattva.

El Sutra de la Red de Brahma, el cual estipula los Preceptos del Bodhisattva, dice:

"Un discípulo del Buda no debe comerciar con bebidas alcohólicas ni animar a otros a hacerlo. No debe crear las causas, condiciones, métodos o karma de vender cualquier intoxicante, ya que los intoxicantes son las causas y condiciones de todo tipo de ofensas.

"Como discípulo del Buda, debe ayudar a todos los seres sintientes a lograr una sabiduría clara. Si, por el contrario, les hace pensar al revés y al revés, comete una infracción mayor".

Dentro de las diversas escuelas Mahayana, existen algunas diferencias sectarias sobre el tema del alcohol (y por extensión, otras sustancias "intoxicantes"), pero el cuarto Precepto a menudo no se trata como una prohibición absoluta. Además, el significado de "intoxicante" se amplía para incluir cualquier cosa que nos distraiga del camino, no solo el alcohol y las drogas. Nuevamente, el criterio rector es "intoxicante" -  por ello, lo que debemos de buscar es no hacer algo que nuble la mente y te haga violar algún otro Precepto.

Existen muchas cosas que pueden nublar nuestra mente y volverse "intoxicante". Por ejemplo, el café acelera el sistema, y muchas veces es fuente de dolores de cabeza y sentimientos de tener la "visión o la mente nublada". De igual forma, muchas medicinas, como la marihuana o las medicinas para la alergia, nublan la mente. ¿Significa esto que no podemos tomar medicinas? Como vemos, no es blanco y negro.  Más que una prohibición, esto nos hace el llamado a tener cuidado de no usarlos como intoxicantes - como formas de calmarnos y distraernos de la experiencia directa e íntima de la vida. En otras palabras, cualquier cosa que usemos para distraernos y nos hacen caer en la negligencia es "intoxicante". 

En el curso de nuestras vidas, la mayoría de nosotros desarrollamos hábitos mentales y físicos que nos permiten estados agradables y acogedores de negligencia. El desafío de trabajar con el cuarto Precepto es identificar cuáles son y lidiar con ellos. Desde esta perspectiva, la cuestión de abstenerse por completo del alcohol o beber con moderación es individual y requiere cierta madurez espiritual y honestidad con uno mismo.

Como hemos mencionado anteriormente, en Japón, durante el periodo Meiji, el gobierno japonés, en un intento por minimizar la influencia y el poder del Budismo en el país en su intento por hacer el Shinto la religión nacional, eliminó las prohibiciones que caracterizaban a los monjes en un intento de lacerar su imágen pública. Así, permitieron que los monjes budistas de todas las denominaciones se casaran, se dejaran crecer el pelo, y puedieran comer carne y consumir alcohol. Claro, el gobierno solo permitió públicamente una serie de acciones que ya se daban privadamente. Pero en vez de lacerar la imagen y el rol del monje budista, la incrementó, pues permitió que el monje se balanceara con la población en general. Después de todo, ¿prefieres ser aconsejado religiosamente por una persona que sabe lo que es la vida casada y la propensión a los vicios o alguien que nunca ha experimentado esos aspectos de la vida? 

Otro punto importante a considerar es que las religiones, y sobre todo, los códigos de ética, deben atemperarse a los  tiempos, pues lo que era permisible antes ya no puede serlo, igual que lo que estaba prohibido puede ser ahora permisible. De igual forma, debemos de recordar que los Preceptos en el Budismo no son mandamientos, sino guías éticas. No podemos caer en la trampa de Mara y ser moralistas recalcitrantes.

Ciertas sustancias intoxicantes, como el alcohol, desde el principio de la civilización, son usadas para celebrar y compartir momentos importantes en la vida. Las mismas, como todo, pueden ser fuentes de placer o de miseria; todo radica en la moderación. Una vez el Buda le explicó a un viajero el Camino Medio por medio de una parábola, donde le decia "Si la cuerda esta demasiado floja, no suena. Y si la cuerda esta demasiado tensa, se rompe. Debes encontrar un punto medio". Con esto, el Buda trató de mostrar que el ascetismo extremo (abstenerse del alcohol) asi como la vida entregada a los placeres (indulgirse en el alcohol) es dañina por ser entregada a los extremos; por ello, uno debe situarse en un punto medio - el Camino Medio de la moderación.

En el Templo de Puerto Rico, así como en los templos budistas en Japón, se celebran ciertas ocasiones con sake o alcohol de arroz, como el cumpleaños del Buda, el Nuevo Año, etc., todo en moderación. 

El alcohol, la marihuana y otras sustancias "intoxicantes" son parte de la vida, y el Budismo no niega la vida ni los aspectos placenteros de la misma. Lo importante es no nublar nuestra mente al grado de matar, mentir, robar o usar del sexo de forma indebida. Esto, es materia de nuestra próxima entrada.

Tuesday, August 25, 2020

Sobre la Fe Budista y el Nembutsu: Las Enseñanzas Budistas Tierra Pura de Zuiken Inagaki

 Este es uno de mis momentos favoritos del año, donde escribo casi exclusivamente sobre el Budismo Tierra Pura. Las temperaturas bajan, las noches se hacen más largas y poco a poco, el mundo se viste de otro color. Tristemente, vivo en Puerto Rico, una isla en el medio del Caribe donde todo el año es verano, con pequeñas variaciones de calor. Sin embargo, el mundo entero comienza a transformarse y a prerararse para el otoño. Así como la primera parte del año ha simbolizado para nuestros ancestros el comienzo, y el medio la adultez, el otoño simboliza la preparación para entrar a "esas tierras de donde nadie nunca ha vuelto". De igual forma, siguiendo nuestra liturgia budista tradicional, escribo sobre el Sutra del Loto la primera mitad del año, y sobre los Sutras del Buda Amida la otra mitad. Esto refleja una increíble armonía que se puede apreciar en todo el Cosmos.

Entre los maestros Tierra Pura modernos, mayormente pertenecientes a la escuela Jodo Shinshu, he desarrollado una gran afinidad por los escritos de Soga Ryojin, Kenryu T. Tsuji, Kenryu Katamatsu, Taitetsu Unno, y muchos otros. Hoy, veremos un extracto de los escritos de un maestro contemporáneo, llamado Zuiken Inagaki. 

Zuiken Inagaki (1885-1981) fue un monje budista perteneciente a la escuela Jodo Shinshu y jugó un papel importante en la transmisión de las enseñanzas budistas Tierra Pura a Occidente. Entre sus escritos, se encuentra un ensayo llamado "Sobre la Fe (Shinjin)", donde explica la simplicidad (o complejidad) de la fe budista. 

Muchas personas niegan que el Budismo se base en la fe. Cierto, como he mencionado anteriormente, hay un gran componente del Budismo que se basa en la Sabiduría, y se manifiesta en la Disciplina y la Meditación. Pero la otra mitad se basa en la Compasión y en la Fe, y se manifiesta en la Devoción y el Nembutsu. En este ensayo, Inagaki Sensei, fiel a su tradición de Compasión y Fe, nos habla sobre las particularidades del camino de la Compasión y la importancia de la Fe en la práctica budista, sobre todo, en la vida diaria. En el Budismo de la Compasión, el Buda Amida - el Infinito - extiende su luz salvadora a nosotros, los seres sintientes llenos de deseos y pasiones ciegas, y nos arropa, aceptándonos tal y como somos, para llevarnos a la Tierra Pura del Nirvana - nuestra Verdadera Naturaleza. Esto es gracias a los Votos y los Méritos del Buda Amida. Ahora, debemos recordar que este "Renacimiento" no es algo que ocurre tras la muerte como muchos piensan, sino que es algo que podemos experimentar aquí y ahora. Solo tenemos que abrir nuestros corazones y escuchar el llamado del Infinito, el cual siempre está ahí.

Sobre la fe (Shinjin)

Zuiken Inagaki Sensei


¡No persigas tu mente! Tu mente se mueve siguiendo miríadas de objetos.

¡No te preocupes por tus hechos! Tus actos de cuerpo, boca y mente se hunden en el abismo del mal.

¡No busques la tranquilidad! La Tierra Pura no es el lugar donde puedes nacer después de alcanzar la paz mental.

¡No confíe en su propia mente! La mente es como agua corriente, sin descansar ni un segundo.

¡No esperes a mañana! El demonio mortal de la impermanencia elige cualquier momento para atacar. La ley del karma es de temer. El karma nunca deja de producir su resultado.

¡No intente captar la fe! Reflexione y pregúntese: "¿Quién es el maestro de la mente que busca captar la fe?" ¿No es la mente que trata de captar la fe la mente de una persona necia contaminada por aferrarse al Poder Propio? La mente sincera, pura y verdadera del Buda Amida no puede ser captada por una mente tonta que se aferra al poder del yo, así como el reflejo de la luna no puede ser atrapado por la mano. La fe tampoco se puede acumular en tu mente.

¡No se preocupe por ninguno de los pensamientos que surjan en su mente!

¡No se preocupe por los conocimientos adquiridos!

Tenemos un mal kármico profundo y pesado; nuestros pensamientos están constantemente distraídos y nuestras acciones son rebeldes y desenfrenadas. No persigas el bien ni el mal; ¡déjalos! Hay, más allá del bien y del mal, un camino a la salvación.

El llamado del Poder del Voto, "Namu Amida Butsu", es el camino a la salvación. Fuera del Poder del Mérito de la Iluminación, consumado por el Poder del Voto como "Namu Amida Butsu", no se debe buscar en ninguna fe. Como no hay nada que nosotros, los tontos, podamos contribuir para establecer la fe y la práctica necesarias para renacer en la Tierra Pura, "Namu Amida Butsu" hace todo el trabajo necesario para salvarnos. Amida es nuestro padre que ha visto a través de nuestras mentes tontas y el mal que hemos acumulado durante siglos pasados. Él ha logrado nuestra fe y práctica y ha hecho todo por nosotros, incluso los actos de escuchar su Nombre y alcanzar la paz mental libre de dudas. En consecuencia, también ha logrado nuestro renacimiento en la Tierra Pura. Amida, mientras nos sostiene en sus brazos, se manifiesta como "Namu Amida Butsu". En su Luz somos abrazados y nunca abandonados.

Lo que pensamos, sabemos, hemos oído y creemos es inútil. No puedo dejar de escuchar más sobre el Dharma. Cuanto más escucho, más profundamente sé lo inconcebible que es el Dharma. La sabiduría inconcebible del Buda en acción es "Namu Amida Butsu". La voz viva del Buda, que nos llama y nos dice: "Déjame todas las preocupaciones", es el Nembutsu, "Namu Amida Butsu".

En el momento en que recibimos la virtud inconcebible e ilimitada de "Namu Amida Butsu", el Gran Océano del Nacimiento y la Muerte desaparece y se convierte en una cosa del pasado. ¿Cómo podemos concebir esto? Se debe al poderoso funcionamiento de "Namu Amida Butsu". Solo tenemos que escuchar y aceptar el funcionamiento todopoderoso del "Namu Amida Butsu". Al escuchar el Nombre en acción, espontáneamente alcanzamos la paz mental, la verdadera fe.

Aparte del funcionamiento de todo el poder de "Namu Amida Butsu", no hay fe, ni Nembutsu ni paz mental. Solo tenemos que escuchar la voz viva de Amida, 'Namu Amida Butsu', en la que se cumple nuestro renacimiento, incluso nuestra fe. Nos llama sin cesar. Escuchamos la compasiva voz del Buda; escuchamos el Poder del Voto de la sabiduría inconcebible del Buda. Cuán agradecido estoy por el Voto en el que Amida resolvió: "Si los seres sintientes no renacen en mi Tierra, que no pueda alcanzar la Iluminación". Este es mi salvavidas.

Creer no viene después de oír. La paz mental no viene después de creer. Escuche atentamente el llamado del Voto Original, que ha logrado "Namu Amida Butsu" y también ha logrado que lo escuchemos, creyendo en él y obteniendo paz mental. Si ha escuchado bien, se verá aliviado de la pesada carga sobre sus hombros.

¡Mira! En todo el universo, la Luz de Amida brilla sin obstáculos todo el tiempo. ¡Cuán profundamente inspirador es! ¡Qué agradecido estoy!

¡Namuamidabutsu, Namuamidabutsu, Namuamidabutsu!

Sunday, August 23, 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - III - No Mentir

 Esta semana continuamos con nuestro nuevo ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio veremos cada uno de estos Preceptos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. En esta cuarta entrada, tocaremos el Tercer Precepto Mayor: No Mentir.

Como recordaremos, los Preceptos son las Reglas Eticas Budistas, y si bien nos proveen un conjunto de normas a seguir, son a su vez un reflejo del comportamiento de un ser iluminado. Por ello, cuando practicamos los Preceptos, hacemos brillar nuestra Naturaleza Búdica.

El Cuarto Precepto también puede traducido como "abstenerse de la falsedad" o "practicar la veracidad". Debemos de recordar que el Budismo es una religión basada en la Verdad. En el Budismo, ser veraz va más allá de simplemente no decir mentiras, sino que significa hablar con sinceridad y honestidad. Pero también significa usar el habla para beneficiar a otros, y no para beneficiarnos solo a nosotros mismos. Por ello, vemos cómo el Precepto, al igual que todos los otros Preceptos, tiene diferentes niveles de interpretación con implicaciones importantes en nuestra práctica. 

El Sutra de la Red de Brahma, el cual estipula los Preceptos del Bodhisattva, dice:

"Un discípulo del Buda no debe usar palabras y discursos falsos, ni alentar a otros a mentir o mentir por medios convenientes. No debe involucrarse en las causas, condiciones, métodos o karma de mentir, diciendo que ha visto lo que no ha visto o viceversa, o mentir implícitamente por medios físicos o mentales. 

"Como discípulo del Buda, debe mantener siempre el discurso correcto y la visión correcta, y guiar a todos los demás a mantenerlos también. Si, en cambio, causa un discurso incorrecto, puntos de vista incorrectos o karma maligno en otros, comete una ofensa mayor".

El Budismo fue una religión creada - o mejor dicho, revelada - por el Buda para ayudarles a los seres sintientes a aliviar el sufrimiento, despertar a la Unidad Fundamental y eliminar los Tres Venenos: el odio, la codicia y la ignorancia - y los tres están relacionados con el habla falsa. Si su discurso está diseñado para obtener algo que desea, o para herir a alguien que no le agrada, o para hacer que usted parezca más importante para los demás, es un discurso falso, incluso si lo que dice es un hecho. Por ejemplo, repetir chismes desagradables sobre alguien que no te agrada es un discurso falso, incluso si el chisme es cierto. Esto es cubierto por otro Precepto que tocaremos más adelante. Esto es porque todo discurso basado en la preocupación por uno mismo es un discurso diseñado para promovernos o protegernos o para obtener lo que queremos. El habla veraz, por otro lado, surge naturalmente cuando hablamos desde el altruismo y la preocupación por los demás, el cual es nuestro rol en este mundo como Bodhisattvas.

Ahora, el discurso falso o la mentira se puede manifestar de muchas formas, incluyendo las "verdades a medias" o "verdades parciales". Una verdad a medias o parcial es una afirmación que es verdadera de hecho pero que omite información de una manera que transmite una mentira. 

Decir la verdad requiere estar atento a lo que es verdad. También requiere que examinemos nuestras motivaciones cuando hablamos, para asegurarnos de que no haya ningún rastro de apego a nosotros mismos detrás de nuestras palabras. Por ejemplo, las personas activas en causas sociales o políticas a veces se vuelven adictas a la justicia propia. Su discurso a favor de su causa se ve manchado por su necesidad de sentirse moralmente superiores a los demás. Lamentablemente, muchas veces esto corrompe la idea o el ideal original detrás del movimiento, lo que pervierte completamente sus motivaciones y su forma de hacer esos ideales una realidad en el mundo. Es triste que esto suceda con movimientos importantes como el "Black Lives Matter" y "Antifa" en los Estados Unidos, los cuales prometían muchos cambios importantes y necesarios en estos tiempos. 

El Sutra de las Diez Acciones Virtuosas Recitado en el Palacio del Rey Dragón del Océano, el cual detalla las diez acciones meritorias y sus beneficios, así como el mal karma que genera el no practicarlas o el hacer lo contrario a lo estipulado, explica las acciones positivas que definen el comportamiento de un Bodhisattva en todo momento. En su sección de No Mentir dice:

"También, ¡Oh Rey Dragón! Si uno abandona el mentir, entonces obtendrá los ocho elementos que son alabados por los dioses. ¿Cuáles son los ocho?

1) La boca de uno siempre es pura, y tiene la fragancia de una flor de loto azul.
2) Uno es creído y obedecido por todo el mundo.
3) Que lo que uno dice es verdad, y es amado por hombres y dioses.
4) Uno siempre conforta a los seres con palabras de afecto.
5) Uno obtiene gozo en su mente, y sus acciones, habla, y pensamientos son puros.
6) El habla de uno no tiene faltas, y su mente siempre está jubilosa.
7) Las palabras de uno son respetadas, y son seguidas por hombres y dioses.
8) La sabiduría de uno es extraordinaria, y no puede ser vencida.

“Estos son los ocho. Si uno es alguien capaz de volverse hacia la Insuperable, Completa, y Perfecta Iluminación, finalmente llegará a ser un Buda, y obtendrá la verdadera habla de un Tathagata”.

En el Budismo Theravada, que presenta las enseñanzas del Budismo Primitivo, hay cuatro elementos para una violación del Cuarto Precepto: (1) Una situación o estado de cosas que no es cierto; algo sobre lo que mentir; (2) Una intención de engañar; (3) La expresión de la falsedad, ya sea con palabras, gestos o "lenguaje corporal"; y (4) Transmitir una falsa impresión.

Veamos ahora algunas implicaciones en nuestra vida diaria. Si uno dice algo falso mientras cree sinceramente que es cierto, eso no necesariamente sería una violación del Precepto. Sin embargo, es importante siempre corroborar todo lo que consideramos cierto. Difundir imprudentemente información falsa sin hacer al menos un esfuerzo para "verificarla" primero no es practicar el Cuarto Precepto, incluso si usted cree que la información es verdadera. Esto es algo que debemos tener muy encuenta y estar siempre vigilantes en la era post-verdad con las noticias falsas. Es bueno desarrollar el hábito mental de ser escéptico de la información que quiere creer. Cuando escuchamos algo que confirma nuestros prejuicios, hay una tendencia humana a aceptarlo ciegamente, incluso con entusiasmo, sin verificar que sea cierto. Debemos tener siempre mucho cuidado.

Ahora, la práctica del Cuarto Precepto no significa que uno nunca deba estar en desacuerdo o criticar, o incluso luchar por algo que uno cree necesario. Una de las enseñanzas de mi maestro es que "un Bodhisattva no siempre es una persona chévere". En el Budismo hay muchos ejemplos de Bodhisattvas o Reyes de la Sabiduría, como Fudo Myo, que se muestran iracundos. Esto es porque no siempre uno es efectivo transmitiendo un mensaje siendo bueno y chévere; a veces hay que luchar y transmitir un punto con fuerza, firmeza y contundencia. Es por eso que, contrario a la creencia popular caricaturezca, el Budismo no está en contra de la lucha, incluso si a veces se tiene que recurrir a la violencia (en modo de defenza).

A veces necesitamos hablar y hacernos sentir para detener el daño o el sufrimiento, y no siempre lo hacemos. Recientemente, han salido a la luz casos de muchos monjes budistas que han abusado de su poder y han cohartado a sus estudiantes a tener sexo y hacer cosas a las que no consentían, y algunos de sus asociados lo habían sabido. Durante años nadie habló, o al menos, no habló lo suficientemente alto como para detener los asaltos. Los asociados posiblemente guardaron silencio para proteger la institución para la que trabajaban o sus carreras, o tal vez no podían enfrentar la verdad de lo que estaba pasando ellos mismos. "Un Bodhisattva no siempre es una persona chévere".

Como sabemos, una de las primeras enseñanzas del Buda fue las Cuatro Nobles Verdades. Muy simplemente, el Buda nos enseñó que la vida es frustrante e insatisfactoria (dukkha) debido a nuestra ira, codicia e ignorancia - nuestra visión incorrecta del mundo y de nosotros mismos. El medio que el Buda originalmente prescribió para liberarse de este sufrimiento o insatisfacción fue el Noble Óctuple Sendero. Los Preceptos se relacionan directamente con la parte de la Acción Correcta del Noble Óctuple Sendero, y sobre todo, el Cuarto Precepto está conectado directamente con la parte del Habla Correcta del Óctuple Sendero.

El Buda dijo: "¿Y qué es el Habla Correcta? Es abstenerse de mentir, de hablar de forma que cause divisiones, de hablar injuriosamente y de hablar inútilmente: esto se llama el Habla Correcta". (Samyutta Nikaya)

Este es un precepto bastante directo. Trabajar con el Cuarto Precepto es una práctica profunda que llega a todo tu cuerpo y mente y a todos los aspectos de tu vida. Descubrirá que no puede ser honesto con los demás hasta que una sea honesto consigo mismo, y ese puede ser el mayor desafío de todos, pero es un paso necesario hacia la Iluminación. En última instancia, además de regular nuestra conducta, los Preceptos tratan de infundirnos con la conducta correcta de un ser Iluminado y de hacer brillar la Budeidad Innata en nosotros. Si nuestros pensamientos, palabras y acciones están en sintonía con la Compasión y la Sabiduría del Buda, la cual impregna todo el Universo, somos merecedores del título "Hijos del Buda" y realizamos el trabajo del Buda en el mundo. 

La próxima semana estudiaremos el Cuarto Precepto de No Abusar de los Intoxicantes. 

Saturday, August 22, 2020

La Salvación del Buda Amida: Las Enseñanzas Tendai en el Pensamiento de Shinran

Hoy, en mi Isla, está pasando otra tormenta tropical, y entre el sonido de la lluvia y el viento, la incertudumbre, que es característica de la vida, nos arropa a todos, mientras confiamos nuestras vidas afueras más allá de nuestro control. Cuando me siento triste o pesado, recurro a los escritos de Shinran. No es un secreto para muchos de los que me conocen, y para los que pueden extrapolarlo de mis escritos, que he sido profundamente influenciado por el pensamiento de Dogen (el fundador del Soto Zen) y de Shinran (el fundador del Jodo Shinshu). Si bien he escrito sobre Dogen y las enseñanzas Tendai en su pensamiento Zen, hoy hablaremos sobre uno de los monjes más importantes en el Budismo japonés, Shinran, y reflexionaremos brevemente sobre sus enseñanzas.

Se ha escrito mucho sobre Shinran. Shinran fue un monje budista japonés Tendai, que inconforme con su progreso espiritual en el Mone Hiei, decidió acudir a donde Honen, otro monje Tendai que se encontraba en la ciudad predicando sobre la salvación exclusiva a través del Nembutsu, la recitación del Nombre del Buda Amida. Honen consideraba que vivíamos en la Era de Mappo, la Era de la Decadencia del Dharma, donde los seres estan muy seducidos por sus deseos y cegados por la ignorancia, y donde los templos budistas, si bien contenían el Dharma, no poseían la capacidad de trasnmitirlo correctamente. Para ayudar a los seres que se ahogaban en el mar del sufrimiento, Honen escogió una sola entre las muchas prácticas de la escuela Tendai, la práctica de la recitación del Nembutsu (Namu Amida Butsu), y la hizo la única práctica de su escuela, poniéndola en un lugar superior a todas las demás, relegando todas las otras a "Prácticas Auxiliares". Así, Honen instaba a todos sus seguidores a recitar exclusivamente el Nembutsu, todo el tiempo que pudieran, y aspirar al Renacimiento en la Tierra Pura del Buda Amida, ya que las condiciones de este mundo no eran propicias para alcanzar el Despertar. El Buda Amida es un Buda que creó una Tierra Pura, un lugar creado por los votos y los méritos espirituales de los Budas, donde existen todas las condiciones necesarias para alcanzar el Despertar en una sola vida, lejos del sufrimiento y de las viscicitudes que caracterizan nuestras vidas. El Buda Amida hizo el Voto de no alcanzar la Iluminación y convertirse en un Buda hasta que todos los seres que deseen renacer en su Tierra Pura lo logren, sin falta. Así, tras lograr sus Votos, el Buda Amida alcanzó la Iluminación, y recibe a todos los devotos desde todos los confines del universo. Honen fundó así la primera escuela de la Tierra Pura independiente, el Jodo-shu, y gracias a Honen, el Nembutsu nunca abandonó los labios de miles de fieles y devotos.

Shinran siguió los pasos de su maestro, pero llevó ese pensamiento más allá a su más alta expresión. Shinran creía que no era necesario recitar muchas vecesel Nombre del Buda: una sola recitación, con total confianza y fe (Shinjin), era suficiente para lograr el Renacimiento. Por ello, a diferencia de Honen, Shinran creía que realizar cualquier otra práctica, aunque sea una "auxiliar", iba en contra de la fe y la confianza en el Voto salvífico del Buda Amida. Esto apartó a Shinran de las enseñanzas de su maestro y hizo que fundara una escuela independiente - el Jodo Shinshu. Hoy día, esta es la escuela budista más grande en todo Japón y en los Estados Unidos.

Muchas personas me preguntan si el pensamiento de Honen o el de Shinran era más cercano al pensamiento original Tendai, y la respuesta es algo compleja. Honen, en la práctica, era más a fin a las enseñanzas Tierra Pura Tendai originales codificadas por Genshin, ya que Genshin colocaba el Nembutsu - tanto Recitado como Visualizado - por encima de todas las otras prácticas, y consideraba que esta rama del Budismo era la más a fin a nuestros tiempos. Pero en esencia, Honen se desvió de la doctrina Tendai que ve al Buda Amida como el Dharmakaya, viéndolo como un Buda Emanado o Sambhogakaya, distanciándose de la enseñanza original de que la Tierra Pura es tanto un lugar físico como un estado de la mente, nuestra Naturaleza Búdica Original, la cual ya poseemos pero que debemos revelar a través de la práctica; y al ver el Renacimiento como algo que ocurre luego de la muerte. Shinran, por otro lado, se asemeja más al pensamiento Tierra Pura Tendai original al ver al Buda Amida como el Dharmakaya, y el Renacimiento como algo que ocurre aquí y ahora a través del Shinjin (fe y confianza), a la vez que sostenía que la Tierra Pura era sinónimo del Nirvana. Sin embargo, siglos de comentarios han oscurecido la doctrina original de Shinran. 

Por suerte, los escritos completos de Shinran se encuentran traducidos al inglés, y para mí, al igual que para millones de personas, siguen siendo una fuente inagotable de inspiración y seguridad. En ellos podemos ver claramente la intención original de Shinran y su mensaje salvífico para el mundo. Pero lo que más caracteriza a Shinran, era su desnuda humanidad. Sus escritos están permeados de una total aceptación de su inhabilidad, su ignorancia y de todas aquellas cosas que nos hacen seres humanos llenos de pasiones y deseos, distantes del ideal caricaturezco del monje budista, escribiendo: "Aunque mis ojos, cegados por las pasiones, no ven la luz brillante que me abraza, la Gran Compasión no se cansa, siempre arrojando su luz sobre mí". "Qué persona tan desvergonzada e impenitente soy, y sin un corazón de verdad y sinceridad; pero debido a que el Nombre es dado completamente por Amida, su virtud impregna las diez direcciones".

En Shinran, podemos ver un hombre completamente de fe; un ejemplo vivo de un ser humano real y completo: "Si fuera capaz de realizar la Budeidad mediante otras prácticas religiosas y, sin embargo, cayera en el infierno por decir el Nembutsu, podría sentir un gran pesar por haber sido engañado. Pero como soy absolutamente incapaz de practicar ninguna práctica espiritual, el infierno es mi único hogar".

Si existimos en este Mundo Saha, es porque no somos seres Iluminados; necesitamos trabajar con nosotros mismos y revelar nuestra Naturaleza Búdica. Shinran escribe:

"Este ser es falso y poco sincero; 

Me falta completamente una mente pura.

Cada uno de nosotros, en el porte exterior,

Muestra ser sabio, bueno y dedicado;

Pero tan grande es nuestra codicia, ira, perversidad y engaño,

Que estamos llenos de toda forma de malicia y astucia".

A veces, cuando interponemos los ideales de lo "que debe ser un budista" con la realidad cotidiana de nuestro ser, de nuestro ego, no podemos sentir nada más que una total desilución, y esto muchas veces mancha nuestra práctica. Sin embargo, en momentos como esos, recurro a las palabras de Shinran, quien dijo: "Cuando nos confiamos en el Voto Primordial de Amida, nosotros, que somos como baldosas rotas y pedazos de guijarros, nos transformamos en oro". El Budismo no es un ideal, sino una religión que se practica en el mundo real; un mundo lleno de dolor, desilusiones y sufrimiento; donde nuestro ego falso y finito tiene que competir en un campo de batalla donde el débil es aplastado por el más fuerte; donde a veces ser compasivo es una desventaja, y donde tenemos que balancear nuestras enseñanzas con las relaidades de la vida diaria. En esos momentos, todos somos Shinran, y no nos queda más que confiarnos al Buda. "Con el beneficio de la Luz Infinita, la verdadera confianza es magnífica. El hielo del deseo se derrite para convertirse en el agua del Nirvana. Nuestros deseos son la esencia del Nirvana, como la relación del hielo y el agua. Cuanto más hielo, más agua: más deseo, más Nirvana".

¿Cuán "kosher" es el pensamiento de Shinran? Si bien no es algo muy mencionado ,el pensamiento Tendai original permea todos los escritos de Shinran. Entre las doctrinas que más figuran, se encuentra la doctrina Tendai de la Iluminación Original. 

Como mencionamos en nuestro estudio sobre los escritos de Dogen, Jacqueline Stone, una de las académicas de Budismo Tendai y Nichiren, en su libro “Original Enlightenment and the Transformation of Medieval Japanese Buddhism”, describe que el término "Iluminación Original" tiene su origen en “El Despertar de la Fe en el Mahayana” del filósofo Asvaghosa, donde se refiere a la Verdadera Talidad (Tathata) considerada bajo el aspecto de la conciencia ilusoria convencional y, por lo tanto, denota el potencial de iluminación en los seres no iluminados. Para Asvaghosa, una mente originalmente pura, que entra en contacto con las contaminaciones, da lugar al mundo fenoménico.

Yoshiro Tamura, un eminente profesor de Budismo que dedicó gran parte de su carrera académica al estudio de esta doctrina, explica que la doctrina de la Iluminación Original consiste en dos movimientos filosóficos. Primero, la idea Mahayana de la no-dualidad es llevada a su conclusión final. Todos los fenómenos existentes, al estar vacíos de una naturaleza independiente, son vistos como interpenetrados y mutuamente identificados. Este movimiento niega cualquier diferencia ontológica entre lo ordinario y lo sagrado, entre las personas comunes y el Buda, el mundo mundano y la Tierra Pura, uno mismo y el otro, y así sucesivamente. Todas las distinciones convencionales del mundo fenoménico se derrumban de este modo en un gran avance hacia un reino no diferenciado e indiferenciado. Segundo, sobre la base de esta percepción de la no dualidad absoluta, uno "regresa", por así decirlo, al mundo fenoménico, afirmando sus distinciones relativas, tal como son, como expresiones de la realidad no dual última o la iluminación original. Esto revela la genesis de esta doctrina en las enseñanzas del Sutra Avatamsaka, con su doctrina de la total inter-penetración e interconexión de todos los fenómenos, y del Sutra del Loto con su monismo abosluto místico, la doctrina de la Naturaleza Búdica, la capacidad de todos los seres de alcanzar la Iluminación y la salvación de las personas malvadas.

Stone en su artículo “Tendai Hongaku Thought and Kamakura Buddhism”, detalla varias características de la doctrina de la Iluminación Original:

1. Énfasis en el potencial soteriológico de un solo momento - En un nivel retórico, el logro de la Budeidad como un proceso lineal de cultivo y logro se descarta como una visión inferior; se dice que la liberación ocurre en un solo momento.

2. Suficiencia del primer paso - Se dice ahora que lo que tradicionalmente se había considerado como un simple paso inicial hacia la Iluminación (la fe, la etapa de la identidad verbal o un simple acto de práctica) contiene todo el camino.

3. Condicion individual - Se dice que la liberación depende, no de una variedad de Buenos actos, sino en un solo factor.

4. Negación del poder obstructivo del mal karma - La conexión causal entre la moralidad y la salvación es relajada, ya que la liberación ya no está directamente vinculada a la erradicación del pecado o la producción de mérito.

La influencia de la doctrina Tendai del Vehículo Unico (Ekayana) llevó a la ramificación de varias escuelas "nuevas": las escuelas de Kamakura como el Soto Zen, Jodo-Shu, Jodo-Shinshu y Nichiren. Cada una adoptó una de las prácticas principales dentro de la escuela Tendai y fundaron una escuela de práctica única. Shinran seleccionó la práctica única del Nembutsu ("Namu Amida Butsu"), la defendió exclusivamente y destacó su simplicidad. Con esta convicción, insistió en la práctica singular del Nembutsu y la defendió como la práctica más sencilla que se aplica tanto a las personas intelectuales como a las ignorantes.

En resumidas, la doctrina Tendai de la Iluminación Original (Hongaku Shiso) sostiene que la Budeidad no es algo que se logra como una meta externa, sino que es inherente desde el principio; uno solo tiene que darse cuenta de ello. Shinran escribe: "Cuando los seres tontos poseídos de pasiones ciegas, las multitudes atrapadas en el nacimiento y la muerte y contaminadas por el karma maligno, se dan cuenta de que la mente es una con Amida, inmediatamente se unen a los verdaderamente asentados del Mahayana. Debido a que viven entre los verdaderamente asentados, necesariamente alcanzan el Nirvana. Alcanzar necesariamente el Nirvana es [alcanzar] la Dicha Eterna. La Dicha Eterna es la máxima tranquilidad. La tranquilidad es el Nirvana Supremo. El Nirvana Supremo es el Cuerpo del Dharma no creado. El Cuerpo del Dharma no creado es la Verdadera Realidad. La Verdadera Realidad es la Naturaleza del Dharma. La nNturaleza del Dharma es la Talidad. La Talidad es la Unidad. Amida Tathagata surge de la Talidad y manifiesta varios cuerpos: realizado, acomodado y transformado." Así, Shinran continúa fiel a la tradición monista Tendai. Para revelar nuestra Budeidad Innata, Shinran nos recomienda recitar el Nembutsu. 

El Nembutsu, en la escuela Tendai, es más que solo el Nembutsu Recitativo ("Namu Amida Butsu"). He escrito anteriormente sobre las diferencias entre el pensamiento Tierra Pura de la escuela Tendai vis a vis Jodo Shu y Jodo Shinshu. Pero en resumen, en la escuela Tendai, el Nembutsu es una práctica recitativa, así como una meditación, una reflexión y una visualización. Utilizando el ejemplo del Nembutsu Meditativo, cuando recitamos el Nembutsu, ya sea en voz alta o en nuestra mente, con los ojos cerrados o mirando la figura del Buda Amida, nuestro cuerpo (que recita), nuestra mente (que se concentra en el Buda, ya sea en su imágen física como en su Esencia) y nuestro espíritu (que comulga con el Buda), nuestro ser finito se funde - difuminando toda barrera falsa contruida por los agregados y por el ego - con el Infinito: el Buda Amida, así como una gota de agua de une al mar. Así, podemos entender lo que Shinran dice cuando escribe: “Con el beneficio de la Luz Infinita, la verdadera confianza es magnífica. El hielo del deseo se derrite para convertirse en el agua del Nirvana. Nuestros deseos son la esencia del Nirvana, como la relación del hielo y el agua. Cuanto más hielo, más agua: más deseo, más Nirvana". En ese momento, utilizamos los Tres Misterios (Sanmitsu) del Cuerpo (postura meditativa), Palabra (Nembutsu) y Mente (concentración) y despertamos nuestra Naturaleza Búdica, renaciendo en la Tierra Pura del Nirvana, experimentando paz, calma y armonía aquí y ahora. Shinran dice: "Alcanzar el Renacimiento significa que cuando una persona realiza el Shinjin, nace inmediatamente." 

Para Shinran, a diferencia de Honen, el Buda Amida no era un Buda Sambhogakaya o un Buda externo a nosotros, sino que Amida, fiel a la tradición Tendai, era una manifestación compasiva del Universo o Dharmakaya: "De este océano tesoro de la unidad se manifestó la forma, tomando el nombre del Bodhisattva Dharmakara, quien, al establecer el Voto sin obstáculos como la causa, se convirtió en el Buda Amida. Por esta razón, Amida es el 'Tathagata del Cuerpo de Recompenza'. Amida ha sido llamado el 'Buda de luz sin obstáculos que llena las diez direcciones'. Este Tathagata también se conoce como Namu-fukashigiko-butsu (Buda de la Luz Inconcebible) y es el 'Cuerpo del Dharma como medio compasivo'. 'Medios compasivos' se refiere a manifestar forma, revelar un nombre y darse a conocer a los seres sintientes. Se refiere al Buda Amida. Este Tathagata es luz. La luz no es otra que la sabiduría; la sabiduría es la forma de la luz. Además, la sabiduría carece de forma; por tanto, este Tathagata es el Buda de la Luz Inconcebible. Este Tathagata llena los innumerables mundos en las diez direcciones, y por eso se le llama 'Buda de la Luz Ilimitada'." Así, como vemos, para Shinran, Amida es una manifestación compasiva del Uno, del Universo o Dharmakaya, quien asumió la forma y el Nombre de Amida para llevar a los seres de vuelta a la Unidad - el Nirvana, a través del puente de su Nombre, el cual despierta nuestra Naturaleza Búdica. Igualmente, el mismo Sutra Largo nos dice: "Esa Tierra del Buda es pura y tranquila, maravillosa y deliciosa. No está separada de la Iluminación del Nirvana increado."

¿Qué necesitamos para poder experimentar esto en la meditación o el Nembutsu? Shinran nos dice: "La fe es el corazón y la mente sin duda; es shinjin, que es verdadero y real. Es el corazón y la mente libres de lo vacío y transitorio. 'Vacío' significa vano; 'Transitorio' significa provisional. 'Vacío' significa no real, no sincero; 'Transitorio' significa falso. Estar libre del poder propio, habiéndose confiado uno mismo al Otro Poder del Voto Primordial, esto es la fe." Esto no es nada diferente a lo que se necesita para poder ver nuestra Verdadera Naturaleza en la meditación Zen. Cuando abandonamos nuestro ser falso, y nos confiamos al Universo - al Infinito - podemos experimentar aquello que es verdadero y real y descubrimos nuestra unidad con todos los seres y la Existencia: esto es el Samadhi; esto es el Renacimiento en la Tierra Pura. Shinran escribe: "El Nirvana tiene innumerables nombres. Es imposible darlos en detalle; por ello, enumeraré solo algunos. El Nirvana se llama Extinción de las Pasiones, la Felicidad pacífica y no creada, la Dicha Eterna, la Realidad Verdadera, el Cuerpo del Dharma, la Naturaleza del Dharma, la Talidad, la Unidad y la Naturaleza Búdica. La Naturaleza Búdica no es otra que el Tathagata. Este Tathagata impregna los incontables mundos; llena los corazones y las mentes del océano de todos los seres. Por lo tanto, las plantas, los árboles y la tierra alcanzan la Budeidad". Esto revela nuevamente la importancia de la doctrina de la Iluminación Original en el pensamiento de Shinran. El noveno patriarca de la escuela de Tientai, Chan-jan, escribió: "Una planta, un árbol, un guijarro, una mota de polvo; cada uno posee Naturaleza Búdica, y cada uno está dotado de causa y efecto y con la función de manifestar la sabiduría para darse cuenta de su Naturaleza Búdica". De igual forma, el Nembutsu, junto al a fe y la confianza en el Buda Amida, tiene el poder de ayudarnos a revelar la nuestra. Igualmente, Annen, otro importante monje Tendai, escribió: "Aunque las plantas mueren, su esencia no lo hace. Impregna todos los lugares sin la menor mutación en el tiempo. Siendo tal el carácter de su naturaleza, la Talidad constituye su esencia. Dado que la esencia es la esencia, siempre tienen la capacidad de despertar, y debido a que tienen la capacidad de Despertar, despiertan el deseo de iluminación y se convierten en Budas". De igual forma, nuestra Verdadera Naturleza es la Unidad - somos uno con el Universo, el Buda Amida.

Ahora, es importante destacar que la Tierra Pura no es un Paraíso Edénico, en el sentido Occidental. Los Sutras del Buda Amida y Shinran aceptan que es solo una morada temporera. "Las personas, una vez nacidas en la Tierra Pura de la Felicidad, luego conciben en sus corazones el deseo de nacer en los tres reinos para enseñar y guiar a los seres sintientes; luego abandonan su vida en la Tierra Pura y nacen de acuerdo con su aspiración. Aunque nacen en las llamas de varios nacimientos en los tres reinos, la semilla de la Iluminación Suprema nunca se pudrirá. ¿Por qué? Porque se sustentan en el bien de Amida, la mente perfectamente iluminada."

Ahora, muchos se deben estar preguntando: Si eres un monje Tendai, ¿por qué aceptas la enseñanza de Shinran? Aunque es sorpresa para muchos, Shinran, al igual que todos los monjes Tendai que fundaron sus propias escuelas, son cobijados en el Monte Hiei, en el Templo principal, con sus pinturas junto a todos los grandes maestros de la escuela Tendai. Esto es porque, si bien fundaron sus propias escuelas, fueron monjes Tendai, y es un orgullo que se hayan educado allí. Debemos recordar que Shinran, al igual que Dogen, Eisai, Honen y Nichiren, entre otros, siguen siendo monjes budistas educados en las Enseñanzss Completas y Perfectas del Loto. Lo único que los separa son sus enfoques exclusivistas o "selectivos", donde predican que su enseñanza y práctica única es el único medio para alcanzar el Despertar; vis a vis la doctrina Completa y Perfecta de la escuela Tendai, que postula que TODAS las enseñanzas y prácticas budistas son medios hábiles que conducen a los seres a la Iluminación. Dado a que los seres difieren en naturalezas, necesidades y capacidades, igualmente, la enseñanza y la práctica para que cada uno alcance el Despertar es diferente. Así, si uno lee a Shinran, o a cualquier otro gran maestro, con la hermenéutica perfecta del Loto, puede beneficiarse enormemente de su mensaje. Por ello, encuentro gran sosiego en Shinran y Dogen. 

Mientras el viento y la lluvia continúan sonando por mi ventana, me pregunto: ¿Qué mensaje tendría hoy día Shinran para nosotros? Shinran nos dice en sus escritos: “Despierta al Voto Primordial de Amida que nutre la vida; aquellos que solo confían en esta actividad universal de amor y compasión, a través del beneficio de ser abrazados y nunca abandonados, alcanzan la Iluminación”. Namu Amida Butsu.

Friday, August 21, 2020

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Corto

Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En esta primera entrada, realizaremos un estudio breve del primer Sutra, llamado el Sutra del Buda Amida y su Tierra Pura, mejor conocido como el "Sutra Corto". Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.


En mi Dharma, me gusta explicar que en el Budismo existen dos caminos: un (1) Budismo de la Sabiduría, que se basa en el estudio, y la práctica, como en la práctica de los Preceptos y la meditación, y es un Budismo caracterizado por la disciplina y la búsqueda gnóstica de la sabiduría. Este Budismo, para mi, está epitomizado por el Sutra del Loto, donde el Buda resume sus más de cuarenta años de predicación en el mundo, armonizando y unificando todas sus enseñanzas y prácticas. Sobre este Budismo hemos escrito todo este año. El otro tipo, el (2) Budismo de la Compasión o la Fe, epitomizado por los Sutras del Buda Amida, está basado en la práctica del Nembutsu, que asume diferentes manifestaciones, ya sea el Nembutsu Recitado (Namu Amida Butsu), el Nembutsu Meditativo, el Nembutsu Visualizativo (donde se visualiza el Buda Amida y su Tierra Pura), el Nembutsu Reflexivo, etc. El mismo se caracteriza por una profunda compasión por todos los seres, una inmensa gratitud por el apoyo incondicional del Buda y de todos los seres en este mundo, y por una gran fe y confianza en la salvación universal. Pero si bien, a manera de medio hábil, he hablado de dos Budismos o dos caminos, ambos son uno: ambos son dos modalidades o manifestaciones del Ekayana del Gran Vehículo Unico de la Budeidad. Esto es lo que nos revelan las Enseñanzas Completas y Perfectas. 

Entre los Sutras del Buda Amida, se encuentra un Sutra Corto, el cual fue el primer Sutra de la Tierra Pura predicado por el Buda Shakyamuni en el mundo. En el mismo, el Buda revela la existencia del Buda Amida, describe su Tierra Pura de la Bienaventuranza, y prescribe el método para renacer en ella. Hoy, comentaremos sobre este Sutra. Los que deseen leer primero una breve sinópsis del Sutra pueden leerla aquí: Los Sutras de la Tierra Pura II: El Sutra Corto del Buda Amida. Comencemos.

"Así he oído. Una vez el Buda se encontraba en Sravasti, en el Jardín de Anathapindika, junto a 1,250 bhikhus, todos Arhats, tales como Shariputra, Maudgalyayana, Mahakasyapa, Mahakappina, Mahakatyayana, Mahakaustila, Revata, Suddhipanthaka, Nanda, Ananda, Rahula, Gavampati, Pindola-Bharahaga, Kalodayin, Vakkula, Anirruda y otros grandes discípulos. Junto a ellos se encontraban muchos Bodhisattvas, como el Príncipe del Dharma Manjusri, el Bodhisattva Maitreya, el Bodhisattva Gandhahastin y muchos otros. También estaban presentes innumerables seres celestiales, como Indra, Sakra, Deva y Brahma".

Como hemos visto en nuestra serie de Lecturas, todos los Sutras comienzan con las palabras "Así he oído". Esto hace referencia a Ananda, el primo del Buda y su asistente personal, quien tras su Parinirvana recitó los Sutras de memoria para su preservación en los Concilios Budistas. Luego, los Sutras siempre nos dicen dónde el sermón fue dado. En nuestro caso, fue en Srasvati. Y luego, el Sutras nos nombra algunos de los presentes al momento del sermón. En esta lista, vemos representantes de todas las clases espirituales, desde discípulos (Shravakas), hasta Bodhisattvas y divinidades. Esto nos muestra que este sermón es uno de alcance e importancia universal: el mismo está dirigido a todos los seres, pues sus enseñanzas son aplicables en todos los renglones espirituales. 

"Entonces, el Buda se dirigió a Shariputra diciendo: "Desde aquí hacia el Oeste, más allá de diez millones de Tierras Búdicas, existe un mundo llamado Sukhavati (la Tierra Pura de la Felicidad), donde reside un Buda conocido como Amida, quien proclama el Dharma en este momento. Shariputra, ¿por qué se llama ese mundo la Tierra Pura de la Felicidad? Porque todos los seres que ahí moran no sufren ninguna miseria sino que disfrutan la mayor felicidad. Por eso se llama Sukhavati".

Luego, el Sutra nos muestra que a diferencia de muchos Sutras, este Sutra o sermón no fue uno dado a solicitud de algún discípulo ni en respuesta a ninguna pregunta hecha por cualquier persona sino que el Buda comenzó a hablar motu propio. ¿Cuál es la importancia de esto? El Buda ha dado solo dos sermones motu propio en sus más de cuarenta años de predicación: en el Sutra del Loto y en el Sutra Corto del Buda Amida. ESto es importante ya que, en este momento, quien narra no es el Nirmanakaya o el cuerpo encarnado del Buda, sino el Infinito mismo, el Universo - el Dharmakaya - es quien está hablando a través del cuerpo del Buda Shakyamuni. Este es el Buda Eterno. El Buda Eterno le dice a Shariputra, uno de sus discípulos más antiguos, que en el Oeste del Universo existe un mundo llamado Tierra Pura de la Felicidad (Sukhavati), y que la misma se llama así porque los seres que renacen en ella no sufren, como lo hacemos nosotros en nuestro Mundo Saha. Luego de vivir décadas en este mundo lleno de dolor y sufrimiento, ¿quién no anhela renacer en un mundo donde solo se experimente la felicidad? Ahora, ¿por qué en el Oeste? Esto es porque, así como el Budismo de la Sabiduría representa el Sol naciente, y con ello el nacimiento y el día, el Budismo de la Compasión y de la Fe representa el Sol poniente, y se asocia a la noche y los finales. Es por ello que en el Budismo Tendai se relaiza el Hokke Sempo, el Servicio Matutino, basado en el Sutra del Loto, y el Reiji Saho o el Servicio Vespertino basado en los Sutras del Buda Amida. 

Luego, el Buda describe cómo es este lugar:

"A su alrededor, Sukhavati está adornado con siete líneas de terrazas, con cortinas de mallas de siete capas y con siete líneas de árboles enjoyados, todos embellecidos con cuatro tipos de joyas (oro, plata, berilo y cristal). Por eso se llama Sukhavati". 

Este lugar es maravilloso. No nos adelantaremos a explicar cómo existe este mundo maravilloso; ese será el tema de discución del próximo Sutra. Pero Sukhavati, la Tierra Pura de la Bienaventuranza, es un lugar ideal. El Buda continúa:

"Además, Shariputra, en Sukhavati hay lagos llenos de las siete joyas (oro, plata, lapislázuli, cristal, berilo, cornalina roja y corales), en los cuales fluyen aguas de las ocho cualidades meritorias; su fondo está cubierto de arena de oro puro; sus orillas en las cuatro direcciones y los caminos que los bordean están hechos de oro, plata, lapislázuli y cristal. Sobre ellos se encuentran preciosos pabellones adornados con oro, plata, lapislázuli, cristal, berilo, cornalina roja y corales. En los lagos hay flores de loto tan grandes como ruedas de carrozas, de color azul irradiando luz azul, de color amarillo irradiando luz amarilla, rojas irradiando luz roja, blancas irradiando luz blanca; hermosos, puros y fragantes. Así, Shariputra, es Sukhavati, llevado a todos los seres a un estado tan glorioso de excelencia a través de los méritos del Buda Amida".

La Tierra Pura de la Bienaventuranza es un sueño. Sus lagos de aguas cristalinas poseen las siete joyas preciosas; su arena es de oro puro; en sus aguas, hay flores de loto gigantescas hechas de joyas preciosas que emanan colores; posee pabellones enormes hechos de metales preciosos con balcones gigantes, desde donde se puede ver hacia todos los confines del universo...es onírico. 

"Además, Shariputra, en esa Tierra Pura se escucha constantemente el sonido de la música celestial. Seis veces, cada día y cada noche caen, como lluvia, flores celestiales Mandaravas sobre el suelo dorado. Al amanecer, los habitantes de esa tierra las recogen y llenan sus canastos con esas maravillosas flores para ofrecerlas con reverencia y veneración a los millones de Budas de las demás direcciones y luego retornan a su propio lugar para practicar el Dharma. Shariputra, así es Sukhavati, llevado a todos los seres a un estado tan glorioso de excelencia a través de los méritos del Buda Amida".

Todos los días, llueven flores del cielo, y el aroma del incienso permea todo el aire. Estas flores son recogidas por sus habitantes y ofrendadas a los Budas de todas las partes del universo. No hay que dormir; no hay que realizar tareas difíciles; constantemente se esucha música melodiosa, creada por los músicos celestiales que se encuentran en cada nube, debajo de los árboles y en movimiento del viento. 

"Además, Shariputra, en esa tierra hay muchas variedades de maravillosos pájaros de muchos colores: cigüeñas blancas, pavos reales, loros, cisnes, jivajiras, kalavinkas y muchos más. Cantando armoniosamente día y noche, proclaman las cinco raíces de las virtudes, los cinco poderes, el Sendero Séptuplo del Bodhi y el Noble Sendero Octuple de la santidad y todos los Dharmas nobles. Sus canciones animan los pensamientos de los habitantes de esa tierra a que mediten sobre el Buda, el Dharma y el Sangha. Shariputra, no pienses que esos pájaros nacieron por la causa de un mal karma. En esa Tierra Pura no existen los Tres Reinos Inferiores (infiernos, espiritus hambrientos y los animales). ¿Cómo podrían manifestarse donde ni siquiera sus nombres son conocidos? El Buda Amida trajo esas criaturas a la vida a través de la transformación espiritual de sus virtudes con el propósito de propagar con su canto los múltiples sonidos del Dharma".

Es un paraíso edénico, lleno de todo tipo de virtudes. Los pájaros recitan el Dharma con su dulce melodía, recordándo constantemente a los habitantes la sabiduría del Dharma. Pero si bien en el Budismo el renacimiento animal está por debajo del humano en el Samsara, estas aves existen aquí por el poder del Buda Amida, no por un renacimiento lamentable. Es otra manifestación hecha por el poder de los votos y los méritos del Buda Amida, quien, además de emanar todo este mundo, lo puebla con seres agradables que prediquen el Dharma.

"Shariputra, cuando el viento sopla sobre los árboles enjoyados y mueven las cortinas preciosas suavemente, se emite una melodía fina y digna como si miles de orquestas tocaran en armonía, y las mentes de todos los que la escuchan se llenan con pensamientos del Buda, el Dharma y el Sangha. Así, Shariputra, es Sukhavati, llevado a todos los seres a un estado tan glorioso de la excelencia a través de los méritos del Buda Amida".

Ya aquí poco a poco vamos viendo que este sermón posee múltiples niveles y significados. En el Budismo Tendai, se nos enseña que el Buda Eterno, como el Dharmakaya o el Universo, sigue predicando aun en este mismo instante. El Universo entero es el Buda: los planetas, las montañas, los árboles y los ríos son su cuerpo; todos los sonidos, desde el sonido de las hojas acariciadas por el viento hasta el rugir de los ríos son su voz; y todos los pensamientos de los seres sintientes son su mente. Es por eso que es importante mantener una conducta pura en cuerpo, palabra y mente - las tres fuentes de acción kármica - para así practicar junto con todos los seres - todo el Universo - y llevar el Cosmos a su Iluminación. Es por eso que el otro Sutra dice que la Tierra Pura no está muy lejos de aquí: la Tierra Pura es este Mundo Saha, solo que nuestra ignorancia, nuestros deseos y nuestras pasiones no nos lo permiten ver. No tenemos que morir para renacer en la Tierra Pura...o mejor dicho, no tenemos que morir físicamente: tenemos que morir al ego falso, al ser finito, para renacer en el Verdadero Ser - el Infinito, el cual está disponible para todos nosotros aquí y ahora. Solo debemos de tener mucha fe, y practicar, ya sea sentarnos en meditación, donde nuestro ser finito se difumina y es abrazado por el Buda Amida, el Infinito; o por medio del Nembutsu, donde rompemos nuestros corazones con la recitación de "Namu Amida Butsu", y como vasijas, dejamos que el espacio de adentro se una al espacio de afuera, así como una gota se funde en un gran océano. 

"¿Por qué crees, Shariputra, que ese Buda se llama Amida? El Buda se llama Amitabha porque el resplandor de ese Buda es infinito, iluminando sin obstáculos las Tierras Budicas de las diez direcciones. Además, la vida de ese Buda y de sus habitantes se extiende por incontables asamkhyeyas de kalpas. Por eso igualmente se llama Amitayus. Sólo han pasado diez kalpas desde que el Buda Amida ha alcanzado la Budeidad. Shariputra, junto a ese Buda hay incontables discípulos Sravakas. Todos alcanzaron el nivel de Arhat y su número es incontable. Igualmente, están presentes innumerables Bodhisattvas. Así, Shariputra, es Sukhavati, llevado a todos los seres al estado glorioso de la excelencia a través de los méritos del Buda Amitâbha".

El nombre de "Amida" es una contracción de dos palabras o nombres: (1) Amitabha, que significa Luz Infinita, y (2) Amitayus, que significa Vida Infinita. Esto es porque el Buda Amida, siendo el Buda de la Lu y Vida Infinita, es una metáfora para el Universo o el Infinito - la Budeidad o la Naturaleza Búdica dentro de todos nosotros; y el Renacimiento es una metáfora para el Despertar o la Iluminación. 

¿Por qué Shakymuni dice que solo han pasado diez kalpas desde que el Buda Amida alcanzó la Iluminación, si el Buda Amida es la Budeidad (Infinito)? Esto es porque, en la Teología Budista, el Buda posee Tres Cuerpos: (1) el Dharmakaya, el cual es el Cuerpo del Dharma - el Universo o el Uno; (2) el Sambhogakaya, o el Cuerpo de Recompenza, el cual es el cuerpo que el Dharmakaya usa para aparecer en los mundos de forma espiritual, llevar el Dharma y salvar a los seres sintientes; y (3) el Nirmanakaya, el cual es el Cuerpo Encarnado que el Universo usa para nacer, crecer, alcanzar la Iluminación y predicar el Dharma a los seres en los mundos, ejemplificando la forma de alcanzar el mismo Despertar. Entonces, el Buda Amida fue una de esas emanaciones compasivas que el Buda Eterno utilizó para llegar a los mundos y salvar a los seres sintientes del Mar de Nacimientos y Muertes del Samsara. 

Ahora mismo el Buda Amida está predicando el Dharma a todos los seres sintientes que han renacido en su Tierra Pura, así como a Grandes Bodhisattvas, a la vez que arroja su luz compasiva por todo el universo, abrazando para nunca abandonar a los seres que se refugian en él. 

"Más aún, Shariputra, las personas nacidas en Sukhavati son Avarvartyas. Entre ellos hay muchos Ekajatiprati Budas que con una sola vida más logran el Despertar. Su número es inmenso e incontable.

"Shariputra, todos los que escuchan esto deben desarrollar la ferviente aspiración de renacer en esa Tierra Pura para alcanzar el Despertar. Pero no se puede renacer en esa tierra careciendo de méritos y virtudes ni con la falta de buen karma. Shariputra, si hubiese hombres y mujeres virtuosos que, después de escuchar el nombre del Buda Amida, lo recitacen con una mente libre de distracciones durante un día, dos días, tres días, cuatro días, cinco días, seis días o siete días, en el momento de morir podrán ver delante de sus ojos al Buda Amida acompañado de su comitiva y dejar este mundo atrás en tranquilidad. La persona que mantiene firme la aspiración de renacer en Sukhavati, eliminando los apegos mundanos, con seguridad renacerá en la Tierra de la Felicidad del Buda Amida. Shariputra, conociendo esas ventajas, les doy esta enseñanza para que todos los que la escuchen tomen la resolución de renacer en la Tierra Pura del Buda Amida".

Aquí vemos que el Buda Shakyamuni le dice a Shariputra que todos los que renacen en la Tierra Pura alcanzan la Iluminación en una sola vida. Tradicionalmente, el Budismo ha postulado que alcanzar el Despertar o la Iluminación (homónimos) tarda muchas muchas vidas, donde uno tiene que ir purificando su karma y subiendo por los 52 Estados (Bhumis) del Bodhisattva, hasta finalmente alcanzar la Budeidad. Sin embargo, este Sutra nos dice que en vez de continuar nuestro sufrimiento realizando el tortuoso trabajo del Bodhisattva y salvar a los seres sintientes, podemos escapar temporeramente del Samsara y renacer en una Tierra Pura creada por los votos y los méritos espirituales de los Budas, y allí, alcanzar el Despertar en un lugar donde se dan todas las condiciones idílicas para lograrlo, donde no hay distracciones, ni sufrimiento. Todo lo que tenemos que hacer es recitar el Nombre del Buda Amida ("Namu Amida Butsu"), aunque sean diez veces con toda fe y confianza en el poder salvífico del Buda Amida y su Gran Voto Primal (de permitir que todos los seres que reciten su Nombre con fe renazcan en su Tierra Pura). El Buda mismo nos dice que esta es una de las razones por las que apareció en este mundo: para permitirles a los seres renacer en la Tierra Pura.

Siguiendo nuestra línea del pasaje anterior, debemos de recordar que el Nembutsu no solo es la recitación del Nombre del Buda; este es el Nembutsu Recitativo. Pero existen muchos tipos de Nembutsu. La recitación es una metáfora del Buddhasmurti, o la Atención Plena en el Buda, y se puede realizar a través de la recitación, así como de la meditación tradicional, o de la visualización (donde, siguiendo el Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura, visualizamos al Buda Amida, los dos Bodhisattvas y todas las glorias de la Tierra Pura, básicamente renaciendo allí aquí y ahora), o a través de la reflexión, entre otros. Entonces, siempre que recitemos el Nembutsu o que meditemos en el Buda Amida, si tenemos fe y confianza, en ese mismo instante recibimos la luz infinita del Buda, la cual nos arropa para nunca abandonarnos. De hecho, no es que en ese instante el Buda nos envía su luz, sino que cuando tenemos fe y confianza, y pensamos en el Buda, es que removemos las capas ilusorias de oscuridad e ignorancia que nos impedían ver que la luz del Buda siempre estuvo brillando sobre nosotros. En ese mismo instante, nos infundimos de una paz, una calma y una tranquilidad, y renacemos en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. 

Luego, el Buda continúa revelándole a Shariputra que el mismo Shakyamuni alaba las virtudes del Buda Amida, así como todos los Budas en el universo:

"Yo Shariputra, no sólo alabo los méritos inconcebibles del Buda Amida. En el Este hay otros Budas, tales como el Buda Aksobhya, el Buda Merudvaja, el Buda Mahameru, el Buda Meruprabhasa y el Buda Manjudhvaja y muchos más. El número de esos Budas es incontable como los granos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchado en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad diciendo: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que alaba las incontables bendiciones de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas.'

"Shariputra, en el Sur están los Budas Chandra-Suryapradipa, Yasahprabha, Maharchiskandha, Merupradipa, Anantavirya y muchos más, cuyo número iguala los granos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchados en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad al decir: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que glorifica las inconcebibles bendiciones de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas.'

"Shariputra, de igual modo, en el Oeste están el Buda Amitabha, el Buda Amitaskandha, el Buda Amitadhvaja, el Buda Mahaprabha, el Buda Maharatnaketu, el Buda Suddharasmi-prabha y muchos más, cuyo número iguala los granos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchados en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad diciendo: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que glorifica las bendiciones inconcebibles de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas.'

"Shariputra, de igual modo, en el Norte están el Buda Archiskandha, el Buda Vaisvanaranirghosa, el Buda Dushpra-dharsha, el Buda Adityasambhava, el Buda Jaleniprabha y muchos más, cuyo número iguala los granitos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchados en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad diciendo: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que alaba los méritos inconcebibles de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas.'

"Shariputra, también en el Nadir están el Buda Simha, el Buda Yasas, el Buda Yasahprabhava, el Buda Dharma, el Buda Dharmadhvaga, el Buda Dharmadhara y muchos más, cuyo número iguala los granitos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchados en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad diciendo: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que elogia los méritos inestimables de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas.'

"Shariputra, en el Cenit están el Buda Brahmaghosha, el Buda Nakshatraraja, el Buda Gandhottama, el Buda Gandhaprabhasa, el Buda Maharchiskandha, el Buda Ratnakusumasampushpitagatra, el Buda Salendraraja, el Buda Ratnotpalasri, el Buda Sarvartha-darsa, el Buda Sumerukalpa y muchos más, cuyo número iguala los granos de arena del río Ganges. Con el fin de ser escuchados en tres mil galaxias, cada uno en su tierra, con su lengua extensa, transmite la Verdad diciendo: 'Todos los seres sintientes deben tener fe en este Sutra que glorifica los inconcebibles méritos de Sukhavati, completamente apoyado y protegido por todos los Budas."

Esto nos muestra la importancia del Budismo de la Compasión y la Fe en el diseño dhármico salvífico del buda Shakyamuni. Tanto él como todos los Budas en las Diez Direcciones alaban al Buda Amida. Es porque todos son una emanación del Buda Eterno, del Dharmakaya, que es Amida. 

"Ahora, Shariputra, ¿cuál es la razón por la que este Sutra se llama el 'Sutra Apoyado y Protegido por todos los Budas'? Shariputra, si un hombre virtuoso o una mujer virtuosa escucha este Sutra, lo mantiene y recita los nombres de todos los Budas mencionados en él, este hombre o esta mujer será protegido y guiado por todos los Budas y alcanzará la mente del Anuttarasamyaksambhodi (Supremo Despertar)."

Como vemos, los Sutras no solo son los sermones dados por el Buda Shakyamuni en el mundo, sino que muchas veces ese mismo sermón es dado por otro Buda en algún otro lado del universo. El Dharma, entonces, es Eterno y es Uno. Es por eso que los Sutras también poseen un poder inigualable, y el mero hecho de esucharlos o leerlos puede llevarnos a alcanzar el Despertar. Es por eso que los Budas protegen y guían a todos los devotos.

"Por lo tanto, Shariputra, los que me escuchan deben aceptar y tener fe en mis palabras y en las enseñanzas de todos los Budas. El que se compromete con la promesa, sea ahora o en el futuro, de nacer en el Paraíso Occidental del Buda Amida alcanzará la mente de Anuttarasamyaksambodhi sin retrocesos."

Es interesante que muchas personas desconozcan sobre los Sutras del Buda Amida, cuando fueron sermones dados por el Buda Shakyamuni mismo mientras estaba en este mundo. O peor, hay quienes los refutan, diciendo que no son parte de Budismo, cuando ecisten los originales en sánscrito y los mismos son venerados por todas las escuelas en China, Vietnam, Corea, Tibet y Japón. ¿Por qué ser selectivos, escogiendo los Sutras que nos convengan, mientas ignoramos las palabras mismas del Buda? El Buda nos dice aún más:

"Esto es verdad para todos los seres, los del pasado, los del presente y los del futuro. Por lo tanto, Shariputra, todos los hombres y mujeres virtuosos que confían en este Sutra deben comprometerse con la promesa de nacer en la Tierra Pura del Buda Amida."

El Dharma del Buda, como el Buda mismo, es Eterno. Y es el mismo en el pasado, en el presente y en el futuro. Por ello,esta práctica es recomendada por todos los Budas del universo.

"Shariputra, al alabar los inconcebibles méritos y virtudes de todos los Budas, ellos por igual alaban mis inconcebibles méritos y virtudes diciendo: 'El Buda Sakyamuni realizó tareas muy raras y difíciles. En lugar de caer en las cinco impurezas de este Mundo Saha: la ilusión del tiempo, la ilusión de las percepciones, la ilusión de las pasiones, la ilusión de la individualidad de los seres vivientes y la ilusión de una vida, él obtuvo el fruto de Anuttarasamyaksambodhi para beneficiar a todos los seres y transmitirles el Dharma, a pesar de que ellos respondan con dudas y difícilmente lo acepten.'"

Tras una historia de más de 2,500 años y existiendo en prácticamente todos los países del mundo, no podemos imaginarnos la dificultad que experimentó el Buda Shakyamuni cuando decidió nacer en este mundo para legarnos el Dharma, pasando por las Cinco Impurezas de la ilusión del tiempo (donde los seres viven en tiempos corruptos), la ilusión de las percepciones (donde existen muchas creencias erróneas), la ilusión de las pasiones (donde los seres son atormentados por muchas pasiones y deseos), la ilusión de la individualidad de los seres vivientes (donde los seres son egoístas y estan afferrados a la ilusión de la individualidad) y la ilusión de una vida (donde los seres viven poco tiempo como para poner todo esto en práctica). Es por ello que el Buda adaptó sus enseñanzas a las capacidades, necesidades y naturalezas de los seres, predicando primero sus enseñanzas primitivas, como las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Sendero Octuple, y solo luego reveló enseñanzas avanzadas como estas. Y aún así, hoy día existen seres que no están preparados para recibirlas. Por eso aun hay muchas personas que dudan y no la aceptan. El Buda mismo reconoce que esta dificultad es difícil de superar para muchos, sobre todo, en la Era Decadente, que es la Era en la que vivimos, donde los seres estan muy ciegos por sus pasiones y deseos incontrolados y ya no practican el Dharma:

"Shariputra, debes comprender cuán difícil es alcanzar la mente del Despertar y realizar la ardua tarea de predicar el Dharma en el Mundo Saha durante esta Era Decadente, en medio de la prevalencia de las cinco ilusiones".

Este Sutra, siendo el más corto de los tres Sutras del Buda Amida, es el más estudiado, y es recitado comúnmente en los funerales budistas en Japón. Esto nos trae nuevamente a la simbología del Oeste - la caída del Sol y el ocaso de la vida. Pero si bien nos habla de la muerte, también nos habla de la vida: un nuevo Renacer Budista en la Tierra Pura de nuestra Verdadera Naturaleza, Pura, Eterna, y llena de Felicidad. 

"Cuando el Buda terminó de recitar estas palabras, Shariputra, todos los bhikkhus, hombres, devas, asuras y demás seres presentes aceptaron la enseñanza con alegría y se propusieron llevarla a la práctica. entonces todos rindieron reverencia al Honrado por el Mundo y se marcharon".

Ahora, debemos hacer esto mismo: aceptar la enseñanza con fe y ponerla en práctica; solo así deja de ser una fe ciega y se convierte en una convicción, lo que motiva aún más nuestra práctica. ¿Qué mejor forma de agradecer al Buda por su infinita compasión al legarnos la sabiduría del Dharma que poniéndola en práctica?

En la próxima semana, comenaremos el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el Sutra Largo, y expandiremos más sobre estas enseñanzas. 

Thursday, August 20, 2020

El Poder de la Devoción: La Capacidad de Superar Cualquier Dificultad - La Fe en el Budismo

 Si bien muchas veces es un aspecto ignorado - o malintencionalmente omitido - el Budismo posee un fuerte componente de fe, y el mismo ha sido clave en su evolución y preservación, desde hace 2,500 años, trascendiendo barreras culturales y nacionales, hasta nuestros días. La fe, que se expresa en la devoción, es tan importante en el Budismo como lo es el estudio y la práctica de la meditación. Es por eso que para que el Budismo sea uno auténtico y balanceado, el mismo debe estar basado en los Tres Pilares de la Fe, el Estudio y la Práctica, los cuales encapsulan la Triple Joya del Buda (Fe), el Dharma (Estudio) y la Sangha (Práctica).

El Buda, en los Sutras, los cuales recogen sus sermones dados en sus más de cuarenta años de predicación, destaca el valor y la importancia de la fe en el Camino:

En el Sutra de Cundi, el Buda nos dice: "Los discípulos del Buda son los que creen en el Buda, en sus Enseñanzas y en la Orden (Sangha). El Buda es el que ha alcanzado la Iluminación y salva a la humanidad. La Enseñanza es lo predicado por el Buda. La Orden es una comunidad uniforme de creyentes que practican a la perfección estas Enseñanzas". Aquí reiteramos la importancia de la Triple Joya, del Buda, el Dharma y la Sangha, y su manifestación concreta en la Fe, el Estudio y la Práctica, que son los Tres Pilares del Budismo. 

Ahora, no podemos prestarle atención a un pilar e ignorar el resto. En el Sutra de Vimalakirti, el Buda nos reitera esta enseñanza, diciendo: "El Buda, la Enseñanza (Dharma) y la Orden (Sangha) aun siendo tres, no están divididos. El Buda se representa en la Enseñanza, y la Enseñanza se realiza en la Orden, por ello estos tres son una misma cosa. Creer en la Enseñanza y en la Orden, es igual que tener fe en el Buda. Y si uno cree en el Buda llega a tener fe en la Enseñanza y en la Orden". El Dharma es el espíritu mismo del Buda y su razón de aparecer en este mundo. Pero el Dharma por sí solo no tiene efecto si no se pone en práctica. Por eso el Sutra dice que "la Enseñanza se realiza en la Orden". La fe es un elemento importantísimo en la práctica. Si no tienes fe en los resultados, ¿qué te motiva a practicar? Cuando el Buda estaba en el mundo, toda clase de seres, pertenecientes a todas las clases sociales, acudían al Buda para aliviar su sufrimiento. En muchas ocasiones, el Buda daba un sermón completo (lo que hoy conocemos como los Sutras) para prescribirle a esa persona o grupo de personas una enseñanza y una técnica adaptada específicamente para ello. Si los seres no creían (no tenían fe) en el Buda, ¿cómo hubieran podido resolver sus problemas? Sobre todo, si las enseñanzas del Buda no fueran verídicas y eficaces, no hubieran sobrevivido más de 2,500 años. 

La fe es un requisito indispensable para alcanzar la Iluminación. Por ello, en el Sutra Surangama leemos: "Todos los seres con sólo tener fe en el Buda logran la salvación y alcanzan la Iluminación. El Buda ama a todos los seres como a hijos propios, por eso si el ser piensa en el Buda como en su madre, podrá ver al Buda y alcanzar la salvación. El que piensa constantemente en el Buda, es gobernado por la luz clara del Buda y se le adhiere el perfume del Buda con naturalidad". Cuando tenemos fe y ponemos las enseñanzas en práctica, como por ejemplo, durante la práctica de la meditación, nuestro ser finito se funde con el Infinito y comulgamos con el Buda - la Energía de Luz y de Vida Infinita, y esto perfuma nuestra esencia, así como el entrar a un campo de flores de jasmín nos impregna con el perfume de las flores, transformando nuestra mente y nuestro espíritu.

El Sutra Avatamsaka, o el Sutra de la Guirnalda de Flores, que fue el primer sermón dado por el Buda tras su Iluminación, leemos unos pasajes hermosos sobre la importancia de la fe:

"Es verdaderamente difícil encontrar al Buda, o a un maestro que pueda predicar sus Enseñanzas, y creer en estas Enseñanzas. Ahora que has encontrado al Buda tan difícil de encontrar, y has podido escuchar su Enseñanza tan difícil de escuchar, trata de mantener este valioso tesoro, cree y goza de Él". ¿Cómo podemos repagarle al Buda el inmenso regalo del Dharma, el cual no es nada menos que las enseñanzas para aliviar nuestro sufrimiento y rescatarnos del Océano de Nacimientos y Muertes del Samsara? 

De igual forma, el Sutra Avatamsaka nos revela que "La fe es el mejor compañero de la vida, es el alimento para el largo viaje de la vida. Es el máximo de los bienes". Puede ser algo fácil leer sobre Budismo, y aprenderse algunas de sus doctrinas, pero otra cosa es ponerlo en práctica, sobre todo, en los momentos más difíciles de la vida. Es en ese momento, cuando no tenemos ánimos de practicar, que debemos encender la llama de la fe, el cual nos dará el combustible para superar todas las adversidades de la vida. 

El Sutra continúa diciendo: 

"La fe enriquece el alma. Enseña la caridad sin apego, el respeto y la humildad alejando el orgullo. Así brilla la sabiduría, se aclara la conducta, el ser humano vence las dificultades, se libra del mundo, y recibe el poder para vencer todas las tentaciones.

"La fe anima al ser humano cuando el camino se hace aburrido y largo, y conduce a la Iluminácion". La fe es también la convicción de que vamos a alcanzar el Despertar.

"La fe nos hace sentir como si estuviéramos en presencia del Buda. Nos suaviza el alma y el cuerpo como si el Buda nos tuviera en sus brazos. Nos concede la virtud de tratar con amor a los seres". Este pasaje alumbra la importancia de la devoción en la forma del Buda. Cuando nos sentamos frente a nuestro altar, o cuando acudimos al Templo, la mera imágen del Buda, la cual encierra iconográficamente las cualidades del Iluminado, ilumina nuestra Verdadera Naturaleza y nos abraza, para nunca ser abandonados. Aunque el mundo parezca ser caótico y tengamos muchos problemas, el Buda siempre está dentro de todos, arrojando su luz protectora sobre nosotros. El Sutra dice: "La fe nos da la Sabiduría de comprender que este mundo no es más que un juego momentáneo donde no existe una verdad inmutable. Nos hace adquirir la Sabiduría que no se asombra ni se entristece por la mutabilidad". Tenemos que recordar que si bien las imágenes representan las cualidades bondadosas del Buda - del Universo - igualmente representan aspectos que todos poseemos dentro de nosotros. Por ejemplo, Fudo Myo-o, una de las deidades iracundas del Budismo japonés, si bien aparece con un rostro molesto y envuelto en llamas, lo que representa es la capacidad de superar todas las dificultades; nuestra Verdadera Naturaleza es igual: por el poder del estudio, la fe y la práctica, podemos permanecer inamovibles (que es lo que significa "Fudo") ante las circunstancias. Por eso, el Sutra dice: "La fe es la mano pura que recibe las Enseñanzas del Buda y todas las virtudes. La fe es fuego. Quema toda suciedad de las almas y conduce a los seres por el mismo camino. La fe hace arder en deseos de Iluminación a las almas que buscan el Camino del Buda". 

Por otro lado, el Sutra de la Luz Dorada dice: "La fe aparece en tres aspectos: el arrepentimiento, la alegría de conocer las virtudes ajenas, y la súplica al Buda por la salvación de los seres. Nos hace sentir deseos de tener conciencia de los pecados y las impurezas cometidas, avergonzarnos y arrepentirnos de ellas. Al ver la virtud ajena, nos hace alegrar como si fuera de uno mismo y desear para él el mérito. La fe nos hace estar siempre con el Buda, actuar siempre con el Buda y desear vivir siempre con el Buda". Es por eso que todo servicio budista genuino contiene los Versos del Arrepentimiento, donde nos arrepentimos por las transgresiones cometidas en pensamiento, palabra y acción. Esto nos permite, si el arrepentimiento es genuino, vernos cara a cara con el Buda en nuestro ritual de devoción, y a su vez, reconectar con nuestra Naturaleza Búdica, la cual es una fuente inagotable de perseverancia, paz y armonía. 

Igualmente, la fe se manifiesta en nuestra práctica de muchas otras formas. Además del estudio, donde estudiamos con fe y confianza las palabras del Buda en los Sutras, y de la comunión con el Buda a través de la meditación, el Nembutsu es uno de los actos de fe más populares en el Budismo. A través de la recitación del Nombre del Buda - Namu Amida Butsu - nosotros afirmamos nuestra creencia que somos uno con el Buda Amida - el Buda de la Vida y la Luz Infinita - quien es la Energía de Vida del Universo. Por eso, en los Sutras de la Tierra Pura, el Buda nos afirma que: "El alma que cree, es sincera y profunda, y se alegra de ser conducida al reino del Buda. Por eso, al que se alegra al alabar el nombre del Buda, el Buda le concede un poder. Lo conduce a su reino y hace que no vuelva a sentir la inquietud". En muchos sentidos este es el significado esotérico de la Tierra Pura: accesar nuestra Naturaleza Búdica - el Infinito. Cuando practicamos la meditación o recitamos el Nembutsu, este es el llamado mismo del Universo - del Infinito - para que despertemos nuestra Budeidad Innata y la hagamos brillar sobre todas las circunstancias de nuestras vidas, para que podamos abordar toda situación desde los ojos del Buda, con sabiduría y compasión. 

Estos son solo ejemplos de la importancia de la fe predicada por el Buda en los textos canónicos del Budismo. En fin, la fe nos provee la capacidad de superar cualquier dificultad en la vida. 

Wednesday, August 19, 2020

En Busca del Dharma: Vislumbres del Entrenamiento de un Monje Budista en una Escuela Tradicional Japonesa en Occidente

El estudio, formación y ordenación de un monje budista en una escuela tradicional japonesa es algo muy serio, y requiere de mucho estudio, dedicación y práctica, pero sobre todo, compromiso. Tradicionalmente, los aspirantes a monjes budistas en una escuela japonesa tenían que ir a Japón para poder capacitarse y ordenarse como monjes budistas. Esto requería que la persona dominara completamente el japonés, así como poseer un conocimiento del chino y las formas y tradiciones culturales tradicionales japonesas, por no mencionar un profundo conocimiento del Budismo. Hoy día, gracias a la globalización, a la apertura, al trabajo de pioneros occidentales y al gran interés creciente sobre el Budismo en Occidente, ciertas escuelas tradicionales han autorizado centros para la capacitación, formación y ordenación de monejs budistas en Occidente. En esta entrada, espero vislumbrar un poco sobre mi entrenamiento como monje budista en una de las escuelas tradicionales y ortodoxas del Budismo japonés.

La escuela Tendai es una de las escuelas japonesas más antiguas con más de 1,200 años en Japón. La misma es considerada la madre del Budismo japonés, ya que todos los monjes fundadores de las otras escuelas - como Honen, el fundador de la escuela Jodo Shu, Shinran, el fundador de la escuela Jodo Shinshu, Dogen, el fundador de la escuela Soto Zen, y Nichiren - fueron monjes Tendai, y por siglos, Enryakuji, los cuarteles centrales de la escuela Tendai en el Monte Hiei en Kioto, fue el centro principal de estudio y práctica budista; y aún hoy día es una de las escuelas más respetadas en todo el mundo. 

Normalmente, los templos budistas en Japón son pasados hereditariamente, donde los hijos de los monjes comienzan sus estudios a muy temprana edad, llegando a ordenarse a los 14 años para asistir en las tareas del templo. Además de recibir una educación budista en el hogar (y absorbiéndola por osmosis en la cultura), muchos de estos jóvenes estudian en colegios budistas pertenecientes a la denominación, luego estudiando en una universidad perteneciente igualmente a la misma. Entonces, cuando están preparados, los monjes van a los cuarteles centrales de la denominación y pasan por el proceso formal de formación y ordenación, lo que los convierte oficialmente en monjes budistas. Usualmente, este periodo de entrenamiento, si bien dura poco tiempo, refina las habilidades académicas y rituales para que el monje represente adecuadamente a la escuela en la comunidad.

En el Budismo Tendai, los hijos de los monjes son ordenados a tempara edad, y estudian en su mayoría en colegios y universidades de la denominación. Luego, cuando están listos, van a Enryakuji, en el Monte Hiei en Tokio, y pasan por el entrenamiento o Gyo, el cual dura unos 65 días. El periodo de entrenamiento o Gyo se divide en dos: (1) Shikango, el cual dura 30 días, donde el estudiante aprende y refina su conocimiento en doctrina budista, etiqueta ritual y meditación, y cubre todas las enseñanzas y prácticas budistas; y (2) Shanago, el cual dura otros 30 días, y cubre todas las enseñanzas secretas del Budismo Esotérico o Mikkyo (Vajrayana).

Durante todo el entrenamiento, los monjes siguen un periodo muy estricto de estudio disciplina. Todos los días se levantan a las 3:00am, se preparan y salen todos afuera de los dormitorios para una purificación ritual con agua helada ritualmente purificada, para luego caminar una hora por más de dos millas para recoger agua pura del río para las ofrendas de los altares. Luego, se cambian de ropa y pasan al Hondo, o el templo central, para recitar el Sutra del Loto. Luego, preparan el templo para el Servicio Matutino o Hokke Sempo. Luego de esto, todos se cambian, y un equipo arregla el templo mientras otro equipo prepara el desayuno. A la hora de desayunar, se sigue un silencio estricto, el cual solo es interrumpido por las recitaciones de las comidas. Los alimentos se deben luego de comer rápidamente, en estricto silencio: ni siquiera puedes hacer ruido con los cubiertos. Luego, el silencio es interrumpido por las recitaciones en agradecimiento por los alimentos. Entonces, todos arreglan el salón comedor y dejan todo como si nunca hubiese sido usado. Luego del desayuno y de la limpieza, todos se cambian y pasan a la meditación Shikan matutina, seguida por dos clases sobre Budismo y ritual. 

En la tarde hay varias clases sobre etiqueta, cántico litúrgico (Shomyo) y comportamiento. Luego, todos se preparan para el almuerzo, el cual es seguido de igual forma que el desayuno. Esta comida, al medio día, es la última comida del día. Luego, hay otro periodo de meditación vespertina, seguida por un periodo intenso de trabajo por varias horas, donde se corta grama y madera, y se asean los dormitorios, la cocina, el comedor y el templo. Luego, todos se cambian y se preparan para el Servicio Vespertino (Reiji Saho). Luego del servicio, hay varias clases sobre diversos temas, los cuales pueden variar entre asuntos del templo o ministeriales, así como formas rituales. 

El día termina tarde en la noche, donde una vez se apagan las luces, no puede haber nadie fuera de los dormitorios ni luces prendidas. No obstante, muchas veces los monjes utilizan luces pequeñas para estudiar el material pertinente del próximo día. Así, un día dnormal en Gyo dura más de 15 horas, donde debes estar alerta en cuerpo, mente y espíritu, absorbiendo la experiencia del entrenamiento. 

Este intinerario es solo interrumpido en ocasiones específicas, donde las clases son reemplazadas por actividades especiales, como el día especial de meditación, donde se medita todo el día, y el día del Kaihogyo (o como se le llama en Occidente, Kokorodo) donde se camina todo el día por 17 millas (27 km); o por otras actividades como el Sanzen Butsudo (3,000 postraciones completas a los Budas del pasado, presente y futuro), la instrucción ritual Mikkyo del Shido Kegyo, y la limpieza profunda para el Goma (ritual de fuego) anual; entre otros. 

Lamentablemente, estoy restringido en lo que puedo escribir, ya que el proceso es uno secreto. A pesar de que muchos piensan que esto parece un Retiro, como dice mi maestro, "Gyo no es un retiro ni un conjunto de talleres. Es una formación monástica muy intensa que incluye prácticas, enseñanzas y disciplina que ejemplifica el Sanmitsu (cuerpo, habla y mente). Debido a que está diseñado específicamente para capacitar a personas que pretenden ser sacerdotes budistas, algunas personas podrían pensar que es como un seminario". Pero a diferencia de un seminario (y he asistido a dos seminarios ministeriales), Gyo es una experiencia que puede ser brutal tanto física, como mental y espiritualmente. Al final de Gyo, un monje posee todas las herramientas para representar el Dharma y liderar una Sangha o comunidad budista. Durante todo Gyo, las personas son despojadas de todo material electrónico y pierden contacto con el mundo. El universo entero es el templo. 

Mi entrenamiento en el Tendai Betsuin de Nueva York, el único centro de capacitación y formación autorizado para entrenar monjes budistas en la rama ortodoxa Tendai en Occidente no fue distinto. La única diferencia es que en vez de estar 65 días en el Monte Hiei, el periodo de entrenamiento se divide en seis sesiones anuales de diez días, completándose en 6 años. Y aún luego de los seis años, queda un universo por aprender, por lo que es requisito seguir asitiendo cada dos años para continuar el entrenamiento. ¿Por qué dividieron los 65 días en seis años? A diferencia de Japón, donde los aspirantes a monjes tienen todo el apoyo social y económico de sus templos, los aspirantes occidentales tienen que poner en pausa sus familias, trabajos y vidas para irse todos los años por dos semanas totalmente descomunicados del mundo. No conozco a nadie que pueda decirle a su familia, y sobre todo, a su jefe: "me voy por dos semanas a formarme como monje budista; cuando regrese le doy 'play' a mi vida". Por ello, en Occidente, el entrenamiento es divido en periodos de diez días por seis años. Esto igualmente nos permite estudiar y practicar (idealmente) por todo un año, para profundizar en nuestros estudios budistas y en nuestra práctica y continuar con más fuerza el próximo año.

En el Betsuin de Nueva York, todos los años asisten monjes aspirantes de todas partes del mundo, desde Cánada hasta Puerto Rico (yo y Kosei somos los primeros latinos). El mismo es liderado por el Ven. Rev. Monshin y su esposa la Rev. Shumon, y es asistido por monjes japoneses enviados de Enryakuji - del Monte Hiei - para asistir y supervisar el proceso. En este proceso, he podido conocer a personas maravillosas y crear relaciones que trascenderán esta vida. Agradezco mucho el apoyo de mis maestros (Monshin, Shumon, Ito) y mentores (Junshin y Ryudo, entre otros), así como de mis compañeros (sobre todo, Kosei) en este proceso; sin ellos, no lo hubiese podido haber continuado. 

Debo admitir, que si bien mi proceso no ha culminado, el mismo ha sido una de las experiencias más difíciles, pero más enriquecedoras, que he experimentado. Si bien he pasado por una miríada de experiencias difíciles, como graduarme de leyes, acabar un doctorado, pasar el exámen de cinta negra en varios estilos de artes marciales, etc., esta ha sido la experiencia más retante de mi vida. Es un gran honor poder estudiar y formarme en esta escuela ortodoxa en Occidente, aunque lo estudie en una lengua anglosajona, ya que las circunstancias no me hubieran permitido viajar a Japón para lograrlo. Es genuinamente una bendición que podamos contar con un centro de ordenación en Occidente. 

Ahora, el trabajo más difícil será siempre hacer conocer el verdadero Dharma en la comunidad Hispana. Espero que nuestros esfuerzos por traer el Dharma al mundo Hispano rindan frutos, y que de esta semilla, crezca un gran árbol con raíces fuertes que perdure hasta la llegada del Buda Maitreya.