Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Sunday, August 30, 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - IV - No Abusar de los Intoxicantes

 Esta semana continuamos con nuestro ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio veremos cada uno de estos Preceptos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. En esta quinta entrada, tocaremos el Cuarto Precepto Mayor: No Abusar de los Intoxicantes.

Como recordaremos, los Preceptos son las Reglas Eticas Budistas, y si bien nos proveen un conjunto de normas a seguir, son a su vez un reflejo del comportamiento de un ser iluminado. Por ello, cuando practicamos los Preceptos, hacemos brillar nuestra Naturaleza Búdica.

El cuarto Precepto del Budismo, traducido del Canon Pali, es "Asumo la regla de entrenamiento de abstenerme de intoxicantes fermentados y destilados que son la base de la negligencia". ¿Significa esto que los budistas no deben beber? Si...y no...es complicado. Nada en la vida es blanco y negro, sino que se compone de un sin número de matices grises. Tradicionalmente, el cuarto precepto se interpreta de manera algo diferente en el Budismo Hinayana (Theravada) y Mahayana.

En el Budismo Primitivo o Theravada, el cuarto Precepto, al ser traducido del Pali, prohibe el uso de "licores fermentados y destilados que son intoxicantes" o "licores fermentados y destilados y otros intoxicantes". De cualquier manera, claramente el propósito rector del precepto es "prevenir la negligencia causada por el consumo de sustancias intoxicantes". Es por esto que el Budismo Theravada alienta a no consumir bebidas intoxicantes como el alcohol. Por ello, en el sudeste de Asia, donde domina el Budismo Theravada, la Sangha monástica (la única Sangha que existe, pues los laicos no son originalmente considerados parte de la Sangha) a menudo exige que los bares y licorerías cierren en los principales días de servicios budistas.

En el Budismo Mahayana, por otro lado, se siguen los preceptos explicados en el Sutra Mahayana de la Red de Brahma. En este sutra, beber licor es una ofensa "menor", pero venderlo es una violación mayor de los Preceptos. Beber licor solo lastima a uno mismo, pero venderlo (y, quizás, distribuirlo gratis) lastima a los demás y es una violación de los votos del Bodhisattva.

El Sutra de la Red de Brahma, el cual estipula los Preceptos del Bodhisattva, dice:

"Un discípulo del Buda no debe comerciar con bebidas alcohólicas ni animar a otros a hacerlo. No debe crear las causas, condiciones, métodos o karma de vender cualquier intoxicante, ya que los intoxicantes son las causas y condiciones de todo tipo de ofensas.

"Como discípulo del Buda, debe ayudar a todos los seres sintientes a lograr una sabiduría clara. Si, por el contrario, les hace pensar al revés y al revés, comete una infracción mayor".

Dentro de las diversas escuelas Mahayana, existen algunas diferencias sectarias sobre el tema del alcohol (y por extensión, otras sustancias "intoxicantes"), pero el cuarto Precepto a menudo no se trata como una prohibición absoluta. Además, el significado de "intoxicante" se amplía para incluir cualquier cosa que nos distraiga del camino, no solo el alcohol y las drogas. Nuevamente, el criterio rector es "intoxicante" -  por ello, lo que debemos de buscar es no hacer algo que nuble la mente y te haga violar algún otro Precepto.

Existen muchas cosas que pueden nublar nuestra mente y volverse "intoxicante". Por ejemplo, el café acelera el sistema, y muchas veces es fuente de dolores de cabeza y sentimientos de tener la "visión o la mente nublada". De igual forma, muchas medicinas, como la marihuana o las medicinas para la alergia, nublan la mente. ¿Significa esto que no podemos tomar medicinas? Como vemos, no es blanco y negro.  Más que una prohibición, esto nos hace el llamado a tener cuidado de no usarlos como intoxicantes - como formas de calmarnos y distraernos de la experiencia directa e íntima de la vida. En otras palabras, cualquier cosa que usemos para distraernos y nos hacen caer en la negligencia es "intoxicante". 

En el curso de nuestras vidas, la mayoría de nosotros desarrollamos hábitos mentales y físicos que nos permiten estados agradables y acogedores de negligencia. El desafío de trabajar con el cuarto Precepto es identificar cuáles son y lidiar con ellos. Desde esta perspectiva, la cuestión de abstenerse por completo del alcohol o beber con moderación es individual y requiere cierta madurez espiritual y honestidad con uno mismo.

Como hemos mencionado anteriormente, en Japón, durante el periodo Meiji, el gobierno japonés, en un intento por minimizar la influencia y el poder del Budismo en el país en su intento por hacer el Shinto la religión nacional, eliminó las prohibiciones que caracterizaban a los monjes en un intento de lacerar su imágen pública. Así, permitieron que los monjes budistas de todas las denominaciones se casaran, se dejaran crecer el pelo, y puedieran comer carne y consumir alcohol. Claro, el gobierno solo permitió públicamente una serie de acciones que ya se daban privadamente. Pero en vez de lacerar la imagen y el rol del monje budista, la incrementó, pues permitió que el monje se balanceara con la población en general. Después de todo, ¿prefieres ser aconsejado religiosamente por una persona que sabe lo que es la vida casada y la propensión a los vicios o alguien que nunca ha experimentado esos aspectos de la vida? 

Otro punto importante a considerar es que las religiones, y sobre todo, los códigos de ética, deben atemperarse a los  tiempos, pues lo que era permisible antes ya no puede serlo, igual que lo que estaba prohibido puede ser ahora permisible. De igual forma, debemos de recordar que los Preceptos en el Budismo no son mandamientos, sino guías éticas. No podemos caer en la trampa de Mara y ser moralistas recalcitrantes.

Ciertas sustancias intoxicantes, como el alcohol, desde el principio de la civilización, son usadas para celebrar y compartir momentos importantes en la vida. Las mismas, como todo, pueden ser fuentes de placer o de miseria; todo radica en la moderación. Una vez el Buda le explicó a un viajero el Camino Medio por medio de una parábola, donde le decia "Si la cuerda esta demasiado floja, no suena. Y si la cuerda esta demasiado tensa, se rompe. Debes encontrar un punto medio". Con esto, el Buda trató de mostrar que el ascetismo extremo (abstenerse del alcohol) asi como la vida entregada a los placeres (indulgirse en el alcohol) es dañina por ser entregada a los extremos; por ello, uno debe situarse en un punto medio - el Camino Medio de la moderación.

En el Templo de Puerto Rico, así como en los templos budistas en Japón, se celebran ciertas ocasiones con sake o alcohol de arroz, como el cumpleaños del Buda, el Nuevo Año, etc., todo en moderación. 

El alcohol, la marihuana y otras sustancias "intoxicantes" son parte de la vida, y el Budismo no niega la vida ni los aspectos placenteros de la misma. Lo importante es no nublar nuestra mente al grado de matar, mentir, robar o usar del sexo de forma indebida. Esto, es materia de nuestra próxima entrada.