Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Monday, October 6, 2014

Ichinen Sanzen


Los Tres Mil Estados en un Instante


El Sutra del Loto es una de las escrituras más veneradas del Budismo Mahayana. El Sutra es conocido por su imaginería alegórica suntuosa y su promesa de que todos los seres se alcanzarán la Budeidad. 

Se cree que fue escrito en el Siglo II EC. En la China del Siglo VI, el Sutra del Loto fue reconocido como el Sutra supremo por el monje chino Zhiyi (Chih-i), fundador de la escuela Tiantai, que sería llamado Tendai en Japón. Gracias a la influencia Tendai, el Sutra del Loto se convirtió en uno de los Sutras más influyentes en el Budismo japonés. 

Los "Tres Mil Estados en un solo Instante" es una doctrina creada por Chih-i en su obra magna, la "Gran concentración e introspección" (Maha Shikan). Esta doctrina fue su manera de dar expresión a la verdadera naturaleza de la inconcebible realidad a la que el Buda había despertado. Los "tres mil mundos en un solo momento de pensamiento" se basa en la "posesión mutua de los diez mundos." ¿Cuáles son los diez mundos? ¿Y cómo se llega a tres mil mundos en total? Y ¿qué significa decir que todo esto se encuentra en un solo momento de pensamiento? 

Chih-i (538-597), destacado erudito budista del siglo VI, desarrolló una práctica de meditación para que cada persona pudiera percibir la expansión ilimitada que poseía su propia vida en cada instante. Asimismo, desarrolló un sistema teórico para describir esa realidad Lo llamó "tres mil estados en un solo instante" (en japonés, Ichinen Sanzen). Ichinen Sanzen demuestra que la totalidad del mundo fenoménico existe en un solo instante de la vida.

La cifra "tres mil" se logra a través del siguiente cálculo: los diez estados o condiciones potenciales de la vida, que son mutuamente inclusivos (10x10), multiplicados por los diez factores y por los tres planos de la existencia.

Los Diez Estados


Los Diez Estados son, desde el más bajo hasta el más elevado: el estado de infierno, el de las entidades hambrientas, el de los animales, el de los asuras, el de los seres humanos, el de los seres celestiales, el de los que escuchan la voz, el de los que toman conciencia de la causa, el de los Bodhisattvas y el de los Budas. 

Estos son estados diferentes pero fluidos, que toda persona experimenta. Describen la totalidad de condiciones de vida posibles; en cada instante de nuestra existencia, estamos en uno u otro de esos "estados". 

1. Infierno - En el estado de infierno el individuo está completamente sumergido en su propio sufrimiento. 

2. Entidades Hambrientas - El estado de las entidades hambrientas es una condición de ansia y anhelo constantes.

3. Animalidad - En el estado de animalidad, las personas buscan ya sea adular a los demás o dominarlos, según los perciba como más poderosos o menos que él mismo. 

4. Asuras - En la condición de los asuras o de ira, el individuo está dominado por la competitividad y la envidia, pero se esconde tras la máscara de la virtud. 

5. Seres Humanos - La condición de los seres humanos está regida por la tranquilidad y la racionalidad. 

6. Devas - Se experimenta el estado de los seres celestiales cuando se logra la satisfacción de todos los deseos. 

7. Shravakas - Los que escuchan la voz se caracterizan por la alegría de expandir los propios conocimientos. 

8. Pratyekabuddhas - Quienes toman conciencia de la causa viven en un estado de búsqueda creativa. 

9. Bodhisattvas - La condición de Bodhisattva implica el espíritu dedicado al servicio de los demás. 

10. Budas - Y la Budeidad es la condición absolutamente más creativa y positiva. 

Cada uno de esos estados contiene el potencial de los otros nueve, lo que significa que uno puede manifestar la Budeidad y al mismo tiempo, vivir su vida como un ser humano común.

Los Diez Factores


Mientras los Diez Estados se refieren a las diferencias entre personas y fenómenos, los Diez Factores describen elementos comunes a todas las cosas. 

Los tres primeros son: 1) apariencia (lo que se puede ver), 2) naturaleza (disposición inherente que no se puede ver) y 3) entidad (la esencia de la vida que impregna e integra la apariencia y la naturaleza). 

Los siguientes seis factores explican de qué manera nuestra vida interacciona con los demás y con el ambiente que nos rodea. 4) Poder es energía potencial y 5) influencia es esa energía inherente cuando se activa. 6) Causa interna, 7) relación, 8) efecto latente y 9) efecto manifiesto describen los mecanismos de causa y efecto, es decir, la ley de causalidad a la que todas las cosas están sujetas: las causas internas latentes en la vida de cada uno (positivas, negativas o neutras) producen efectos manifiestos y a la vez, efectos latentes que se tornarán manifiestos con el tiempo.

La causalidad

A modo de simple analogía, la causa interna se podría comparar con el sedimento en el fondo de un vaso de agua, y la relación, con una cuchara que agita el líquido. El efecto de esa acción es que el agua se vuelve turbia. Sin la causa interna del sedimento, al agitarse, el agua no se verá sucia. Una observación o un incidente pueden desatar la ira de una persona o sumirla en una sensación de profundo agravio, mientras que, para otra, el mismo estímulo externo puede no producir efecto alguno.

El décimo factor, coherencia del principio al fin, significa que los Diez Factores son coherentes con cada uno de los Diez Estados. Eso quiere decir que el estado de Infierno posee la apariencia, la naturaleza, la esencia, el efecto manifiesto, etcétera, del infierno, factores estos que son diferentes para los otros estados.

Los Tres Planos


Los Tres Planos son 1) el plano de los cinco componentes, 2) el plano de los seres vivos y 3) el plano del ambiente. Desde el punto de vista del ser humano, se los podría equiparar a la persona, la sociedad y el entorno.

T'ien-t'ai derivó la doctrina del Ichinen Sanzen, a partir de principios elucidados en el Sutra del Loto, la escritura budista que constituye el cimiento del Budismo Tendai. 

El único momento de pensamiento no es más que cada momento singular de la conciencia que comprende el aquí y ahora de nuestra vida. Cada momento de conciencia contiene los tres mil mundos. Nunca hay un solo momento de conciencia sin todos los mundos presentes dentro y todos los mundos están siempre unidos en un solo momento de conciencia. En apoyo de esta idea, en su "Gran concentración e introspección", Chih-i citó el siguiente verso del Sutra Avatamsaka o Sutra de la Flor Guirnalda para demostrar que todos estos mundos se manifiestan por la mente: 

"La mente es como un artista, 
Capaz de pintar los mundos: 
Los cinco agregados todos nacen allí; 
No hay nada que no este contenida en ella."

La idea aquí es que el mundo que experimentamos no es más que las transformaciones de la mente misma, y aparte de la mente, el único momento de conciencia, no habría nada en absoluto. Es la mente la que determina la coloración de nuestra experiencia. Es la mente la que crea las causas y reacciones a las condiciones y luego sufre o disfruta de los efectos y consecuencias de las acciones que inicia. 

Al llegar a conocer la naturaleza de la mente, uno puede despertar a los tres mil mundos que son la paleta de la mente. Es por despertar a los tres mil mundos en cada momento de conciencia que uno se da cuenta de que la Budeidad se encuentra innatamente, disponible para nosotros.

Este marco es en efecto una especie de mapa de nuestra relación con el mundo. Nos muestra que la vida no es algo fijo sino fluido, y que nuestra percepción de las cosas puede variar de un momento a otro. Para alguien que se halla sumergido en el desaliento del estado de infierno, el mundo parece algo estrecho, oscuro y desesperante. Los problemas se vuelven abrumadores y tortuosos. El pasado, el presente y el futuro se ven sumamente sombríos. Sin embargo, un mínimo sesgo en nuestra percepción, un rayo de esperanza, una palabra o respuesta alentadoras pueden transformar instantáneamente cualquier situación.

Cuando nuestra perspectiva cambia, el mundo parece diferente, Cuando creemos en el potencial que poseemos de lograr un cambio a cada momento, cuando comenzamos a tener fe en nuestra Budeidad, el significado que tiene lo que nos rodea cambia.

Si bien eso parece muy sencillo, cambiar nuestra perspectiva más profundas puede ser muy difícil. T'ien-t'ai desarrolló una práctica de meditación notablemente ardua alrededor de la teoría de ichinen sanzen, con el fin de que las personas percibieran su Budeidad.

Debido a la profunda relación mutua que existe entre nuestra vida y todos los fenómenos a cada instante, un cambio en nuestro interior ejerce una influencia sobre todas las cosas y provoca una transformación en nuestro entorno o circunstancias, y en última instancia, en el mundo.

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Puede conocer más sobre esta doctrina y el Budismo Tendai japonés aquí:



Este es el libro introductorio al Budismo Tendai.