Wednesday, October 1, 2014

Dogen Zenji


El Fundador del Soto Zen en Japón


Eihei Dogen (1200-1253), también llamado Dogen Kigen o Dogen Zenji, fue un monje budista japonés que estableció la escuela Soto (Caodong) del Zen en Japón. También es conocido por la colección de sus escritos llamado Shobogenzo, una obra maestra de la literatura religiosa del mundo.

Dogen nació en Kyoto en una familia aristocrática. Dogen fue dede pequeño un prodigio, ya que aprendió a leer los clásicos chinos y japoneses desde los 4 años de edad. Sus dos padres murieron cuando aún era un niño pequeño. Se dice que la muerte de su madre, cuando tenía 7, lo afectó profundamente, haciéndole consciente de la impermanencia de la vida. 

El niño fue acogido por un tío que era un poderoso asesor de alto rango para el emperador de Japón. El tío se aseguró de que el joven Dogen recibiera una buena educación, que incluyó el estudio de los textos budistas más importantes. 

Cuando tenía 12 o 13, Dogen dejó la casa de su tío y fue al monasterio Enryakuji, en el Monte Hiei, donde otro tío estaba sirviendo como sacerdote. Este tío había utilizado sus infliencias para que Dogen fuera admitido en Enryakuji, un enorme complejo de templos de la escuela Tendai. El muchacho se sumergió en la meditación y el estudio Tendai, y fue ordenado como monje a la edad de 14. 

La Gran Pregunta 

Fue durante los años de adolescencia en el Monte Hiei que Dogen se sintió acosado por una pregunta, la cual no le permitía leer o dormir. Sus maestros le habían enseñado que todos los seres estaban dotados de la naturaleza del Buda. Siendo ese el caso, ¿por qué era necesario practicar para alcanzar la iluminación? Las respuestas de sus maestros no le lograron contestar su pregunta. 

Años antes, Eisai (1141-1215), otro monje de Enryakuji, había dejado el Monte Hiei para estudiar en China. Regresó a Japón como maestro de la escuela de Zen Linji, la escuela del budismo Chan, que se llama en Japón Rinzai Zen. Dogen visitó el templo Kennin-ji en Kyoto, y aunque Eisai ya estaba muerto, se encontraba su heredero, Myozen. 

Viaje a China 

Dogen y su maestro Myozen viajaron a China juntos en 1223. Pero una vez en China, Dogen siguió su propio camino, viajando a una serie de monasterios Chan. Luego, en 1224, se encontró con un maestro llamado Rujing, que vivió en lo que hoy es la provincia costera oriental de Zhejiang. Rujing era un maestro de una escuela Chan llamada Caodong en China, y que luego sería llamada Soto Zen en Japón. 

Una mañana, Dogen estaba sentado en Zazen junto con otros monjes, cuando Rujing fue a supervisar el Zendo (sala donde se practica el Zen). De repente, Rujing reprendió al monje que estaba al lado de Dogen por quedarse dormido. "La práctica de Zazen es el cese del cuerpo y de la mente". Dijo Rujing. "¿Qué esperas lograr al dormitar?". Dogen experimentó una profunda realización. Más tarde usaría la frase "cese del cuerpo y de la mente" con frecuencia en su propia enseñanza. 

Con el tiempo, Rujing reconoció la realización de Dogen dándole la túnica de un maestro y declarando formalmente a Dogen como su heredero del Dharma. Dogen regresó a Japón en 1227, y Rujing murió menos de un año después. Myozen también había muerto durante su estadía en China, por lo que Dogen regresó a Japón con sus cenizas. 

El Maestro Dogen en Japón 

Dogen regresó a Kennin-ji y enseñó allí durante tres años. Sin embargo, esta esta vez su enfoque sobre el Budismo era radicalmente diferente a la ortodoxia Tendai que dominaba Kyoto, y para evitar el conflicto político, dejó Kyoto por un templo abandonado en Uji. 

Pero a medida que la reputación de Dogen creció, también lo hicieron sus opositores. En 1243, aceptó una oferta de un estudiante laico aristocrático, Señor Yoshishige Hatano, estableciendo su monasterio, el cual llamó Eiheiji, hoy uno de los dos templos principales del Soto Zen en Japón. 

Dogen cayó enfermo en 1252, nombrando a Koun Ejo como su heredero y abbott de Eiheiji. Murió en Kyoto en 1253. 

El Zen de Dogen 

Dogen nos dejó un gran cuerpo de escrituras, las cuales son célebres por su belleza y sutileza. A menudo, él vuelve a su pregunta original - Si todos los seres están dotados de la naturaleza de Buda, ¿cuál es el punto de la práctica y la iluminación? Muy simplemente, Dogen subrayó que la práctica no "hace" a un Buda; en cambio, la práctica es una expresión o manifestación, de nuestra naturaleza iluminada. La práctica es la actividad de la iluminación.

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