Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


jueves, 11 de junio de 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - Introducción

Esta semana comenzamos un nueco ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio veremos cada uno de estos Preceptos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. En esta primera entrada, tocaremos la historia de cómo las escuelas japonesas recibieron los Preceptos del Bodhisattva.


El Vinaya es la división del canon budista (Tripitaka) que contiene las reglas (Preceptos) y procedimientos que gobiernan la comunidad monástica budista, o Sangha. Las comunidades monásticas modernas siguen utilizando tres tradiciones paralelas de Vinaya: la Theravada (Sri Lanka y el sudeste asiático), Mulasarvastivada (Budismo Tibetano) y Dharmaguptaka (Budismo del Este de Asia). Además de estas tradiciones Vinayas, los textos Vinaya de varias escuelas extintas del Budismo Indio se conservan en los cánones tibetanos y del este asiático.

La palabra Vinaya se deriva de un verbo sánscrito que puede significar "dirigir", "entrenar", "domesticar" o "guiar", o alternativamente "educar" o "enseñar". A menudo se traduce como "disciplina". Varias escuelas budistas siguen diferentes tipos de Vinayana, dependiendo de la rama o del país donde se encuentran.

El Budismo Hijnayana que es seguido en Myanmar, Camboya, Laos, Sri Lanka y Tailandia sigue el Vinaya antiguo, que tiene 227 reglas para los monjes y 311 para las monjas. Como el linaje femenino se extinguió en todas las áreas de la escuela Theravada, tradicionalmente los roles de las mujeres como renunciantes se limitaban a tomar ocho o diez preceptos. Los budistas en China, Corea, Taiwán y Vietnam siguen el Dharmaguptaka Vinaya, que tiene 253 reglas para los monjes y 348 reglas para las monjas. A diferencia de todo Asia, Japón técnicamente sigue los Preceptos del Bodhisattva, extraídos de la versión Mahāyāna de Brahmajālasutra o Sutra de la Red de Brahma.

Los Preceptos del Bodhisattva (Bosatsukai) son un conjunto de códigos éticos utilizados en el Budismo Mahayana para avanzar a un practicante en el camino para convertirse en un Bodhisattva. El Sutra de la Red de Brahma, traducido por Kumārajīva (c. 400 EC), tiene una lista de diez Preceptos Mayores y cuarenta y ocho Preceptos Menores. Los Preceptos del Bodhisattva pueden llamarse a menudo los "Preceptos de la Red Brahma", particularmente en la erudición budista, aunque también se pueden encontrar otros conjuntos de Preceptos del Bodhisattva en otros textos. Típicamente, en las tradiciones Mahayana de Asia Oriental, solo los diez preceptos principales se consideran los Preceptos del Bodhisattva. Según el Sutra, los Diez Preceptos Mayores del Bodhisattva son:
  1. No matar o alentar a otros a matar.
  2. No robar o alentar a otros a robar.
  3. No participar en actos sexuales licenciosos o alentar a otros a hacerlo. 
  4. No mentir, ni alentar a otros a hacerlo.
  5. No comerciar ni vender bebidas alcohólicas ni alentar a otros a hacerlo.
  6. No para difundir las fechorías o faltas de la asamblea budista, ni alentar a otros a hacerlo.
  7. No para alabarse a sí mismo y hablar mal de los demás, o alentar a otros a hacerlo.
  8. No ser tacaño, o alentar a otros a hacerlo.
  9. No abrigar enojo o alentar a otros a enojarse.
  10. No hablar mal del Buda, el Dharma o la Sangha (literalmente, los Tres Tesoros) o alentar a otros a hacerlo.

Romper cualquiera de estos preceptos se describe como un delito mayor en el Sutra. Los otros Cuarenta y Ocho Preceptos Menores son derivados de los primeros diez.

¿Cómo Japón terminó siguiendo un conjunto de Preceptos diferentes a todo el resto de Asia? Originalmente, Japón seguía el mismo conjunto de Preceptos seguido en China y el Este de Asia, pero en el 822,  la corte imperial le otorgó a la escuela Tendai el permiso para establecer su propia plataforma de ordenación y controlar sus procedimientos de ordenación, basándose en los Preceptos Bodhisattvas del Sutra de la Red de Brahma y en el Sutra del Loto, los cuales fueron llamados los "Preceptos Perfectos y Súbitos" (Endonkai), en lugar de los Preceptos Vinaya utilizados por todas las sectas budistas japonesas. El autor de esta propuesta, Saicho (Dengyo Daishi 767-822) murió una semana antes de que su propuesta fuera aprobada por la corte.

Los Preceptos Bodhisattvas son superiores a los Preceptos del antiguo Vinaya, que estan diseñados para condiciones históricas y culturales diferentes al Sur de Asia. Por ejemplo, los antiguos Vinayas prohiben a los monjes a cosechar o cultivar su propia comida, a trabajar o a realizar muchas tareas a las cuales los monjes se vieron forzados a realizar cuando el Budismo pasó de la India a China y el resto de Asia. En la India, el Budismo estaba acostumbrado a mendicar por alimentos y a no trabajar. Esto fue visto como algo negativo en China, la cual ya ostentaba una cultura altamente desarrollada basada en los ideales Confucionistas. Para poder sostenerse, los templos tuvieron que romper el Vinaya y cultivar sus propios alimentos. A diferencia de estos Preceptos antiguos, los Preceptos del Bodhisattva se ajustaban mejor a la realidad cultural de los países en el Este de Asia. 

Además de estas realidades históricas y culturales, ¿cómo son superiores los Preceptos del Bodhisattva? Según se desprende de la propuesta de Saicho, los Preceptos del Bodhisattvas eran superiores a los Preceptos antiguos ya que podían ser conferidos tanto a monjes como a laicos. El Vinaya antiguo solo era aplicable a los monjes y monjas que en el Budismo Primitivo confirmaban lo que era la Sangha. Los laicos no tenían ninguna otra participación qe apoyar a la Sangha monástica con la esperanza de renacer en otra vida como monje y poder así alcanzar el Camino. En el Budismo Mahayana, la Sangha se compone de monjes, monjas, hombres y mujeres laicas, la asamblea cuádruple, y por ello, los laicos también deben tener un conjunto de reglas religiosas por las cuales regirse. Igualmente, a diferencia de los Preceptos Hinayana, los Preceptos del Bodhisattva no distinguen entre mujeres y hombres, y por ello, no sufre del discrimen contra la mujer encontrado en el Vinaya antiguo. 

Los Preceptos del Bodhisattva se basan en los Tres Preceptos Puros: (1) Evita el mal; (2) haz el bien; (3) beneficia a todos los seres. Cuando se confieren a las personas laicas, se le llaman los "Preceptos de Evitar el Mal"; cuando se le confieren a los novicios, se les llama los "Preceptos de Hacer el Bien"; y cuando se le confieren a los sacerdotes ordenados, se les llama los "Preceptos de Beneficiar a Todos los Seres". Estos son llamados las "Tres Colecciones de Preceptos". Según el Sutra de la Red de Brahma, los Preceptos pueden ser conferidos a todo el mundo, desde reyes hasta animales, y todos los que los reciben se elevan al rango de Budas. 

Es gracias a Saicho y el linaje Tendai del Loto que hoy día, todas las escuelas de Budismo japonés se basan en los 10  Preceptos como plataforma de ordenación. Saicho creía que los Preceptos debían de adaptarse a las circunstancias, personas, tiempo y lugar. Esto ha sido desde siempre una característica fundamental del Budismo en general. Las sectas budistas posteriores en Japón, incluidas las escuelas Zen, Jodo-shu, Jodo Shinshu y Shingon, adoptaron un enfoque similar a sus comunidades monásticas y el uso exclusivo de los Preceptos del Bodhisattva. En ese momento en Japón, el linaje de Vinaya casi se había extinguido y la ubicación remota de Japón dificultaba el restablecimiento, aunque los esfuerzos limitados de varios monjes siglos más tarde los revivieron por un tiempo. Finalmente, durante el período Meiji, se despenalizó el matrimonio clerical y el consumo de carne y alcohol, por lo que los monjes de todas las escuelas budistas en Japón pueden casarse, comer arne y tomar alcohol. Esto adaptó aún más los Preceptos a los tiempos, acercando a los sacerdotes al pueblo, expandiendo el rol de los ministros budistas. Esto lo hemos tocado en numerosas ocasiones en entradas pasadas en este blog. 

En el Budismo Tendai, cuando una persona toma el Refugio, se le confieren los 5 Preceptos laicos. Cuando una persona se ordena como novicia, recibe los 10 Preceptos. Y cuando un novicio se sordena como sacerdote, recibe los 52 Preceptos Bodhisattvas. Tanto el novicio como el sacerdote deben de pasar 21 días en confesión frente a los Budas y Bodhisattvas, además de realizar 3000 postraciones y otras acciones de purificación para recibir los Preceptos. 

La Fe es un requisito esencial al recibir los Preceptos. Hay que tener fe en: (1) la ley de causa y efecto, el camino budista, y en la eficacia de los Preceptos; (2) en que la mente de uno mismo y todos los seres contiene la Naturaleza Búdica, creer que las buenas acciones producen buenos resultados, que estos resultados son eternos, jubilosos, puros y verdaderos.

Dado a que el Budismo es una religión universal y no es una religión étnica, nadie nace siendo budista. Uno se convierte en un budista cuando acepta los Tres Tesoros: el Buda, el Dharma y el Sangha; y recibir los Preceptos como guías éticas para el diario vivir. Los Preceptos Bodhisattvas difieren del Vinaya grandemente, ya que se basan en la Naturaleza Búdica inherente en todos los seres. Cuando despertamos a la realidad de que todo esta interconectado con todo, como joyas en la Red de Brahma, vemos que existimos gracias a la gracia de muchos otros seres. Sólo podemos existir en relación con todo lo demás. Esta realidad es la fuente de los Preceptos.

En nuestra próxima entrada, veremos en detalle el Primer Precepto Mayor: No Matar, que es tal vez el Precepto más complejo y controversial en nuestros días. 

* * *

Los que deseen abundar más sobre la historia de los Preceptos del Bodhisattva en Japón y la transformación del Budismo japonés, así como una traducción del Sutra de la Red de Brahma, pueden leer: Los Preceptos del Bodhisattva: El Sutra de la Red de Brahma y la Transformación del Budismo Japonés, disponible por Amazon.

martes, 9 de junio de 2020

La Compasión del Buda Amida: Genshin y el Ojoyoshu

El maestro Genshin, quien fue el sistematizador de las enseñanzas y prácticas Tierra Pura dentro de la escuela Tendai, escribió un tratado que tuvo un influencia monumental en el pensamiento japonés, llamado el "Ojoyoshu", y el mismo sigue siendo autoritativo hasta nuestros días. El mismo reune todas las enseñanzas y prácticas Tierra Pura y las coloca dentro del marco de las Enseñanzas Perfetcas y Completas de la escuela Tendai. Este extracto nos muestra la infinita compasión de Genshin y su fe en el Buda Amida.


“El Buda Amida, además de emitir su luz desde lejos, constantemente viene acompañado de los Bodhisattvas Kannon y Seishi para proteger a los devotos. ¡Cuán preocupados se encuentran las madres y los padres por un hijo enfermo! El Buda mueve la montaña inamovible de la Naturaleza Dhármica y se hunde en el océano del Samsara. Debes saber que en este momento Él se encuentra emanando su luz, y se encuentra a tu lado guiándote y protegiéndote. Aunque las ilusiones hacen difícil ver al Buda, no debes dudar su Voto Compasivo. Ahora mismo el Buda se encuentra contigo. Como hijo del Buda, debes pensar: ‘Aspiro por que el Buda emita su gran luz y me lleve a la Tierra Pura. Namu Amida Butsu’.”

- Genshin Zasu, Ojoyoshu

domingo, 7 de junio de 2020

La Tradición de la Escuela del Loto: Chih-i y la Hermenéutica Budista del Loto

Como vimos en la entrada anterior, Chih-i es el segundo patriarca en la tradición de la Escuela del Loto en China, y fue el fundador de facto de la escuela Tendai (Tiantai - la Escuela del Loto) en China. Igualmente, en una entrada anterior vimos dos traducciones de sus obras más importantes. Aquí, veremos cómo Chih-i sistematizó por primera vez el sistema de clasificación de los Sutras, desarrollando con este sistema una hermenéutica budista universal del loto. 

El sistema hermenéutico del loto, llamado los Cinco Periodos y las Ocho Enseñanzas, ordena cronológicamente todos los sermones (Sutras) y enseñanzas dadas por el Buda en sus más de 40 años de predicación en el mundo. Este sistema, el cual fue extraído de las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, organiza todos los sermones y enseñanzas del Buda en cinco periodos, donde el Buda adaptó y simplificó sus enseñanzas de acuerdo a las capacidades, naturalezas y necesidades de los seres sintientes, llevándolos poco a la totalidad de su Verdad. Así, el Budap rimero predicó el Sutra de la Guirnalda de Flores (Avatamsaka) pero dado a que era muy compleja, decidió simplificar sus enseñanzas, predicando entonces los Sutras Agamas (con las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Sendero Octuple), luego predicando los Sutras Prajnaparamita (Perfección de la Sabiduría sobre la Vacuidad), luego los Sutras Mahayana tempranos (sobre otros Budas y Bodhisattvas), finalmente predicando sus enseñanzas inadulteradas y revelando su método pedagójico en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, los cuales presentan las enseñanzas completas y perfectas.  

En este extracto de los escritos de Chih-i, el maestro revela la estrategia pedagójica del Buda dentro de la parábola del hijo pródigo del Sutra del Loto, que hemos visto en entradas anteriores. ¿Por qué las enseñanzas de la escuela Tendai se llaman "Endon" o Perfectas y Completas? Esto es porque revelan la totalidad de la Iluminación del Buda sin adulteraciones. Este extracto lo revela.


Cuando el Buda alcanzó el Despertar en el árbol Bodhi, decidió adaptar sus enseñanzas de acuerdo a los seres sintientes, decidiendo revelar el Dharma del Vehículo Unico una vez estuvieran preparados. Por ello, en el capítulo "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto el Buda, el Buda ilustra esta situación diciendo: "El hombre rico, sentado en el trono de león, vio a su hijo perdido y lo reconoció inmediatamente. Por elloo, mandó a un mensajero a buscarlo. El mensajero lo encontró, pero el hijo se alarmó, no sabiendo lo que pasaba, desmayándose, y el mensajero lo trajo de vuelta arrastrado"...

En el capítulo "Medios Hábiles" del Sutra del Loto el Buda dice: "Si forzara mi enseñanza en los seres sintientes, ellos perseguirían vilmente el Dharma y caerían en los malos destinos". Por eso él dice: "Preferiría no predicar y entrar rápidamente en el Nirvana". Esto, es entonces el significado del simil que asemeja todo lo que el Buda produjo a la leche simple sin sabor (los seres sintientes no obtuvieron ningún beneficio de la enseñanza inicial en el Sutra Avatamsaka). Recordando los medios hábiles utilizados por los Budas del pasado, el Buda pensó: "Haré lo que ellos han hecho y salvaré a los seres sintientes utilizando los medios hábiles (upayas)". Así, fue a Varnasi, donde predicó la doctrina primitiva del sufrimiento y el camino al fin del sufrimiento. Es por esto que la parábola del hijo pródigo del Sutra del Loto dice: "El padre rico envió a otros dos mensajeros para buscar a su  hijo y ttaerlo de vuelta". Por veinte años, el hijo, sin saber de su herencia, trabajó limpiando excremento, eliminando las ilusiones mentales y afectivas. Este periodo corresponde a la transformación de la leche cruda a la crema, el cual representa el paso del estado ordinario no iluminado a la santidad del Hinayana.

Luego, viene el periodo donde el Buda predicó los Sutras Mahayana tempranos, derivando los medios hábiles de las tres enseñanzas (Tripitaka, compartidos y separados) para eventualmente llevarlos al a enseñanza perfecta. Por ello, en el Sutra de Vimalakirti, las dos separadas y la enseñanza perfecta son usadas para humildizar a los diez grandes discípulos Arhants, y la enseñanza perfecta es usada para repudiar el acercamiento al progreso en la práctica a través de distintos estados. Es por esto que pavimentó el camino para la enseñanza perfecta.

Antes, las personas respondieron a las enseñanzas del Gran Vehículo con incredulidad, haciéndole al Buda imposible predicarlas. En ese momento, cuando las personas que alcanzaron el camino santo de los dos vehículos (Shravakas y Pratyekabuddhas), el Hinayana, escucharon las enseñanzas del Gran Vehículo, el Mahayana, no las creyeron y se lastimaron a ellos mismos, destruyendo sus disposiciones kármicas al Mahayana. Por ello, con una voz truenosa que reververó por todo el cosmos, el Buda alabó el Dharma del Mahayana. Así, aquellos que no habían alcanzado el Despertar no perdieron la esperanza. Con esta idea en mente, el capítulo de "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto dice: "Al final de su tiempo trabajando, el hijo sintió que era entendido y confiado, y podía ir y venir a gusto, pero aún vivía en condiciones deplorables". Sin embargo, "él dejó de verse a sí mismo como bajo". Esto representa la transformación de la crema a la mantequilla, el cual corresponde al periodo Vaipulya del Mahayana temprano, que siguió al periodo Tripitaka del Hinayana.

Luego viene el periodo en donde el Buda predicó los Sutras de la Perfección de la Sabiduría (Prajnapaparmita). El Buda predicó estos Sutras para los Bodhisattvas. En el capítulo de "Fe y Entendimiento" del Sutra del Loto dice: "El padre percibió que su hijo era más seguro y magnánime", y "le ordenó a asumir cargo de los asuntos de familia". Por eso dice en ese capítulo que "El Buda nos mandó a predicar el Paramita para los Bodhisattvas", y sin embargo, "nunca pensamos en apropiarnos ni de una sola comida". Esto representa la transformación de la mantequilla cruda a mantequilla purificada.

Luego de periodo de la Perfección de la Sabiduría, vino el periodo de la enseñanza perfecta del Sutra del Loto. En el capítulo de los "Medios Hábiles", el Buda dice: "En este momento haré a un lado todos los medios hábiles y predicaré únicamente el camino completo". Esto se refiere a la contemplación de la enseñanza perfecta, donde uno contempla la mente de un solo instante de pensamiento siendo idéntica con la Tesorería del Así Venido y la sabiduría del Buda de la permanencia, pureza, felicidad y verdadero ser. Así, el capítulo "Medios Hábiles" dice: "Los Budas vienen al mundo con un solo propósito". El Buda dice: "Es para causar que los seres sintientes abran la puerta a la sabiduría del Buda", al igual que a revelar, despertar y entrar a esta sabiduría. Con esta idea en mente, el capítulo de "Fe y Entendimiento" dice: "El padre, realizando que su final estaba cerca, llamó a todos los familiares y vecinos y dijo, 'Yo soy tu padre, y tu eres mi hijo. Por eso, te dejo todos mis bienes'". Esto corresponde a la transformación de la mantequilla purificada en ghee, la cual representa la enseñanza pura de las enseñanzas perfectas del Sutra del Loto.

Por todo esto, uno debe de comprender que todas las enseñanzas antes del Sutra del Loto eran medios hábiles para la contemplación maravillosa de la enseñanza perfecta, predicada con el propósito de guiar a los seres y prepararlos para recibir la totalidad del Dharma del Despertar del Buda en el árbol Bodhi. ¿Cómo las enseñanzas Budistas Primitivas pueden compararse con ella?

Hojas del Árbol: Ciclo de Lecturas sobre el Despertar de la Fe en el Mahayana IV - Fe y Práctica

Hoy concluiremos nuestro resumen y estudio del tratado "El Despertar de la Fe en el Mahayana" de Asvaghosa, el cual es uno de los tratados budistas más importantes de todos los tiempos. Como hemos visto, el mismo muestra las bases ontológicas del monismo dentro del Budismo, y la relación de los seres sintientes con el Absoluto; pero sobre todo, nos muestra cómo podemos descubrir esa unidad fundamental a través de la práctica budista.

En la entrada anterior, terminamos de ver cómo la Mente  Única (el Uno) se divide en sus dos aspectos: (1) el aspecto del Absoluto (Tathata - Talidad), el Uno, y el otro aspecto de la (2) Mente en términos fenoménicos (Samsara), los muchos; y ambos aspectos permean todal a existencia, siendo mutuamente inclusivos, como dos manifestaciones de la misma Esencia, y vimos con detalles una explicación del aspecto del Absoluto y las implicaciones de esta doctrina para todos los seres en el universo. Igualmente, vimos con detalles el segundo aspecto de la Mente en términos del Samsara, y cómo los seres se encuentran en la Rueda de Nacimientos y Muertes. Dado a limitaciones de tiempo, y a nuestra agenda litúrgica, hoy concluiremos nuestro estudio del Tratado examinando el capítulo final, que pertiene a la práctica. Los que deseen cubrir los capitulos intermedios no presentados en esta serie pueden adquirir el libro en el futuro.

En esta entrada final veremos cómo los seres sintientes pueden descubrir esta unidad fundamental con el Absoluto a través de la meditación, y cómo pueden ser partícipes del trabajo salvífico del Buda en el universo.


Antes del capítulo final, el Tratado presenta una pregunta: Si el espacio, los mundos, los seres y sus mentalidades son infinitos, ¿cómo podemos descubrir el Absoluto? Luego, a manera de resumen de todo el contenido doctrinal del Tratado, el mismo contesta: todo surge del Uno, la Mente Unica, y no existe la dualidad; dado a que los seres discriminan con sus mentes, surgen las divisiones, creando el perceptor y el objeto de percepción - el mundo-, pero esto no afecta ni corresponde con la Realidad. Dado a que crean divisiones, sienten alienación, y dado a sus pensamientos, palabras y acciones, los seres crean karma y sufrimiento. Los Budas y Bodhisattvas son manifestaciones compasivas del Absoluto para llevar un mensaje de unidad y aliviar el sufrimiento de todos los seres.

Los Budas son emanaciones compasivas del Dharmakaya, siendo todos uno y amnipresentes. Ellos se revelan a los seres de diferentes formas en diferentes tiempos para llevar el Dharma y ayudar a los seres sintientes, pero los seres, al estar ciegos por su ignorancia, no reconocen esto. Por ello, el Tratado presenta en su último capítulo métodos para realizar esta Verdad.

En el último capítulo del Tratrado, titulado "Fe y Práctica", el Tratado presenta formas de realizar y confirmar estas enseñanzas.

Las Cuatro Clases de Fe:

Lo primero que el Tratado menciona es la importancia de desarrollar las Cuatro Clases de Fe:

1. Fe en el Absoluto (Mahayaha), a través y por la cual uno puede meditar y contemplar la Talidad, logrando unidad con la misma.

2. Fe en los Budas, a través y por la cual uno medita en ellos, se acerca a ellos, los honra, los respeta y busca desarrollar sus mismas capacidades.

3. Fe en los beneficios del Dharma, a través y por la cual uno puede aprender las enseñanzas y disciplinas para alcanzar el Despertar espiritual y convertirnos en Budas.

4. Fe en la Sangha, a través y por la cual uno se puede dedicar al beneficio propio y de otros. 

Con estas Cuatro Fes, uno puede subir al rango de Bodhisattvas.

Las Cinco Prácticas:

Luego, el Tratado describe las Cinco Prácticas: Caridad, Preceptos, Paciencia, Esfuerzo, Calma y Contemplación.

1. Caridad - uno debe ser caritativo con todos los seres, sin esperar recompenza a cambio. 

2. Preceptos - uno debe de seguir los Preceptos de (a) no matar, (b) no mentir, (c) no robar, (d) no abusar de la sexualidad, y (e) no abusar de sustancias intoxicantes. 

3. Paciencia - uno debe de ser paciente con uno mismo y con todos los seres. Todos estamos vagando en el mismo Océano del Nacimiento y la Muerte del Samsara, y todos estamos sufriendo. Unos están más ciegos que otros y se les dificulta ver la verdad, y otros están más avanzados y la comprenden rápidamente. Pero todos debemos montarnos en el Gran Barco que nos lleva a la Otra Orilla de la Iluminación.

4. Esfuerzo - uno debe de hacer el bien, abandonar el mal y purificar la mente constantemente, en las buenas como en las malas. Uno debe entender que uno tiene un karma que cumplir, y que el mismo no es un castigo, sino un proceso natural - el equilibrio de la justicia universal. Por ello, cuando enfrentamos dificultados, debemos recurrir a los Budas, Bodhisattvas y deidades por guía y apoyo. Si continuamos nuestra práctica, con la ayuda de ellos, alcanzaremos el Camino.

5. Calma - uno debe de practicar la meditación Samatha para calmar los movimientos mentales y poder observar mejor la verdadera naturaleza de la realidad y de nosotros mismos. 

6. Contemplación - una vez uno ha calmado la mente a través de Samatha, uno puede practical la Contemplación Vipassana. Es como un lago (mente), que es movido por los vientos de la ignorancia (pensamientos), pero si calmamos las olas, podemos ver el fondo (Verdadera Naturaleza de la Realidad).

Luego, el Tratado explica con más detalle la Calma (Samatha) y la Contemplación (Vipassana). Hay que destacar que esta es la meditación budista principal de nuestra escuela Tendai, la cual fue sistematizada por Tendai Daishi en su obra Gean Calma y Contemplación (Makashikan), yes por esto que es la meditación principal dominical en nuestra templo. Para que el lector tenga una muestra del Tratado, traduzco estas pertes en su totalidad en este apartado.

La Práctica de Samatha:

Si hubiera una persona que deseara practicar la “Calma”, él debería permanecer en un lugar quieto y sentarse derecho en tranquilidad. Su atención no debe estar enfocada ni en la respiración ni en cualquier forma o color, ni en el espacio vacío, ni la tierra, ni el agua, ni el fuego, ni incluso en lo que ha sido visto, oído, recordado, o concebido. Todos los pensamientos, tan pronto como surgen, son descartados, e incluso los pensamientos que se usan para descartarlos también deben ser descartados, porque todas las cosas están esencialmente en el estado de pensamientos en trascendencia, y no deben ser creados de momento a momento ni extinguidos de momento a momento; por lo tanto uno debe de conformarse con la naturaleza esencial de la Realidad (Dharmata) a través de la práctica de la Calma. Y no es que él primeramente debe meditar sobre los objetos de los sentidos en el mundo externo y entonces negarlos con su mente, la mente que ha meditado en ellos.

Si la mente está vagando, debe traerse y fijarse en el pensamiento “correcto”. Debe ser entendido que este “pensamiento correcto” es el pensamiento que cualquiera que sea, es sólo mente y que no hay un mundo externo de objetos como se concibe; incluso esta mente es carente de cualquier marca propia lo cual indicaría su sustancialidad y por lo tanto no es sustancialmente concebible como tal en cualquier momento. Incluso si él se levanta de su posición sentado y se emplea en otras actividades, como ir, venir, avanzar, o estar parado firme, él debe en todo momento estar alerta de la aplicación de los medios pertinentes de perfeccionar la “Calma”, conformarse con el principio inmóvil de la naturaleza esencial de la Realidad, y observar y examinar las experiencias resultantes. Cuando este discípulo está bien adiestrado después de un período largo de práctica, las idealizaciones de su mente serán detenidas. Por esto, su poder de ejecutar la “cesación” gradualmente será intensificado y llegará a ser grandemente efectivo, de forma que él se conformará él mismo a Ella, y será capaz de ser absorbido, en la “concentración (Samadhi) de la Semejanza”. Entonces sus corrupciones, tan profundas como hayan podido ser, serán suprimidas y su fe se fortalecerá; él rápidamente obtendrá el estado en el cual no hay retroceso. Pero aquellos que son escépticos, que carecen de fe, que hablan pobremente de la enseñanza del Buda, que han cometido graves pecados, que están impedidos por su karma maléfico, o que son arrogantes o indolentes tienen que ser excluidos; estas personas son incapaces de ser absorbidas en el Samadhi de la Semejanza.

Subsecuentemente, como resultado de este Samadhi, la persona alcanza la unión con el mundo de la Realidad (Dharmadhatu - Absoluto), específicamente, lo mismo en todas partes y la no-dualidad del Dharmakaya de todos los Budas y los cuerpos de los seres sintientes. Esto es llamado “Samadhi de un movimiento”. Debe ser entendido que el Samadhi de la Semejanza es la base de todos los Samadhis. Si una persona continúa practicándolo, entonces ella gradualmente será capaz de desarrollar otras incontables clases de Samadhis. Si hay una persona que carece de la capacidad para el bien, ella será confundida por Mara, por herejes y demonios. Algunas veces estos seres aparecerán en formas horribles mientras esté sentado en meditación, y otras veces se manifestarán ellos mismos en las formas de mujeres y hombres atractivos. En tales casos ella debe meditar en el principio de la "Mente Unica”, y entonces esos objetos se desvanecerán y no le causarán más ningún problema. Algunas veces ellos pueden aparecer como las imágenes de seres angélicos o Bodhisattvas, y asumir también la figura del Tathagata, equipados con todas las máscaras mayores y menores; o ellos pueden exponer sus hechizos o predicar la caridad, los preceptos, la paciencia, el fervor, la meditación y la sabiduría; o ellos pueden disertar en cómo el verdadero nirvana es el estado universal de vacío, o de las características de la no-existencia, los votos, los odios, las afecciones, las causas u orígenes, y los afectos; y de la nada absoluta.

Ellos pueden también enseñarle el conocimiento de sus propios estados de existencia pasados y futuros, el método de leer la mente de las otras personas, y el perfecto dominio del lenguaje, causándole a él ser codicioso a la fama y al beneficio del mundo; o ellos pueden causarle el cambio frecuente del gozo al antagonismo e irritación y por lo tanto tener un carácter inestable, siendo algunas veces muy gentil, muy letárgico, muy enfermo, o de mente perezosa; y en otros momentos llegar a ser repentinamente celoso, y entonces después de todo caer en un periodo de negligencia; o desarrollar la falta de fe, o una gran duda, y mucha ansiedad; o el abandono de sus prácticas fundamentales excelentes hacia la perfección religiosa y la dedicación a los diferentes actos religiosos, o apegarse a los asuntos del mundo que lo involucra a él en muchas formas; o algunas veces ellos pueden causarle que experimente cierta semblanza de las variadas clases de Samadhi; que todos son las realizaciones y los logros de los herejes y no el verdadero Samadhi; o algunas veces ellos pueden causarle permanecer en el samadhi por uno, dos, tres y hasta siete días, sintiéndose comodidad en su cuerpo y goce en su mente, no teniendo hambre ni sed, compartiendo naturalmente, fragantemente y deliciosamente bebidas y comidas, que le inducen a incrementar su apego a ellos; o en otros momentos ellos pueden causarle comer sin ninguna restricción, ahora mucho, después muy poco, de forma que el color de su cara cambia de acuerdo con eso.

Por esas razones, aquel que practica la “Calma” deberá ser discreto y observador, en caso que su mente caiga en la red de la doctrina malévola. Él debe ser diligente en el habitar en el “pensamiento correcto”, ni aferrarse ni apegarse él mismo a nada; si hace eso, será capaz de mantenerse él mismo alejado de los obstáculos de esas influencias malévolas o diabólicas. Él debe saber que el Samadhi de los herejes no está libre de puntos de vista perversos, de antojos, y arrogancia, porque los herejes están apegados egoístamente a la fama, a la ganancia, y al respeto del mundo. El Samadhi de la Semejanza es el Samadhi en el cual uno no está detenido por la actividad de ver un sujeto ni por experimentar los objetos en el medio de la meditación; incluso después de la concentración uno no será ni indolente ni arrogante y las corrupciones de uno gradualmente disminuirán. Nunca ha habido un caso en él que una persona ordinaria, sin haber practicado este Samadhi, fuera todavía capaz de unirse al grupo que se le está permitido llegar a ser Tathagatas.

Aquellos que practican los variados tipos de Dhyana (meditación) y Samadhi que son populares en el mundo desarrollaran mucho apego a sus sabores y estarán limitados al Triple Mundo por su punto de vista perverso de que el "yo" (Atman) es real. Ellos son por lo tanto igual que los herejes, porque a medida que ellos se apartan de la protección de sus buenos amigos espirituales, llegan a tener puntos de vista herejes. Subsecuentemente, él que practica este samadhi diligentemente y de todo corazón, ganará diez clases de ventajas en esta vida. Primero, siempre estará protegido por los Budas y los Bodhisattvas de las diez direcciones. Segundo, no tendrá temor por Mara y sus demonios diabólicos. 
Tercero, no estará engañado o confuso por las noventa y cinco clases de espíritus herejes y diabólicos. Cuarto, se mantendrá apartado él mismo de difamar la enseñanza profunda del Buda, y gradualmente disminuirán sus obstáculos derivados de los pecados graves. Quinto, destruirá todas las dudas y puntos de vista erróneos sobre la Iluminación. Sexto, su fe en el Dominio del Tathagata crecerá. Séptimo, estará libre de sufrimientos y remordimientos y en el medio del samsara estará lleno de vigor e impávido. Octavo, teniendo un corazón gentil y abandonando la arrogancia, no será irritado ni molestado por otros. Noveno, incluso, si todavía no ha experimentado el Samadhi, será capaz de disminuir sus corrupciones en todas las parte y en todo momento, y no tendrá placer en el mundo. Décimo, si experimenta el Samadhi, no estará ansioso por ningún sonido en el exterior.

La Práctica de Vipassana:

Ahora, si él practica la “Calma” solamente, entonces su mente estará hundida en la complacencia propia y él será indolente; no se deleitará en hacer buenas obras sino que se mantendrá apartado del ejercicio de la gran compasión. Por lo tanto, es necesario igualmente, practicar la “Contemplación”.

Aquel que practica la “Contemplación” deberá contemplar que todo fenómeno condicionado en el mundo es cambiante y está sujeto a la transformación y la destrucción instantánea; que todas las actividades de la mente surgen y se extinguen de momento a momento; y que, por lo tanto, todo esto induce al sufrimiento. Debe contemplar que todo lo que ha sido concebido en el pasado era como la neblina y como el sueño, que todo lo que es concebido en el presente es como destello de luz, y que todo lo que será concebido en el futuro, será como las nubes que se levantan de repente. También debe observar que las existencias físicas de todos los seres vivientes en el mundo son impuras y que entre esas variadas impurezas no hay una sola que pueda ser buscada para obtener la felicidad. Él debe reflejar en la forma siguiente: todos los seres vivientes, desde el principio sin principio, porque están penetrados con la ignorancia, han dejado que sus mentes permanezcan en el Samsara; ellos ya han sufrido todas las grandes miserias del cuerpo y de la mente, en el presente están bajo una presión y limitación incalculables, y en el futuro sus sufrimientos serán igualmente sin límites.

Estos sufrimientos son difíciles de abandonar, difícil de sacudirse de ellos, y todavía estos seres están inconscientes de que ellos están en tal estado; por esto, ellos inspiran una gran lástima. Después de reflexionar en esta forma, él debe sacar a flote su valor y tomar el gran voto o hacer la gran promesa para este efecto: que mi mente sea libre de discriminación de manera que pueda practicar todos los variados actos meritorios en todas partes en las diez direcciones; que pueda, al final del futuro, aplicando los medios pertinentes ilimitados, ayudar a todos los seres sintientes que sufren, de forma que ellos puedan obtener la bienaventuranza del Nirvana, la meta última.

Habiendo hecho tal voto, él debe, de acuerdo a su capacidad y sin vacilación alguna, practicar cada clase de bien todo el tiempo, en todos los lugares y no ser indolente en su mente. Excepto que cuando él se sienta en concentración, en la práctica de la “Calma”, debe todo el tiempo reflexionar en lo que debe ser hecho y lo que no. Si camina, está parado, sentado, acostado, o levantándose, debe practicar ambas a la par, la “Calma” y la “Contemplación”.  Diríamos, debe meditar sobre el hecho de que las cosas en su naturaleza esencial no tienen nacimiento; pero al mismo tiempo, debe meditar sobre el hecho de que el karma bueno y malo, producido por la combinación del origen primario y los orígenes coordinados, y las retribuciones del karma en términos de placer, dolor, etc., ni se pierden ni se destruyen.

Aunque él debe meditar en la retribución del karma bueno y malo producida por los orígenes primario y coordinadores [el Karma - específicamente, él debe practicar la “Contemplación”], también tiene que meditar en el hecho de que la naturaleza esencial de las cosas es imposible de obtener por el análisis intelectual. La práctica de la “Calma” capacita a los seres ordinarios a curarse ellos mismos de sus apegos al mundo, y capacita a los seguidores del Hinayana a abandonar sus puntos de vista, que se derivan de la cobardía. La practica de la “Contemplación” curará a los seguidores del Hinayana del error de tener mentes estrechas e inferiores que no hacen surgir o no producen gran compasión, y liberará a los seres ordinarios de su insuficiencia para cultivar la capacidad para el bien. Por estas razones, ambas, la “Calma” y la “Contemplación” son complementarias e inseparables. Si las dos no se practican juntas, entonces uno no puede entrar en el camino de la Iluminación.

Después de esto, suponiendo que hay un hombre que aprende estas enseñanzas por primera vez y desea buscar la fe correcta pero carece de valor y fuerza. Porque el vive en este mundo de sufrimiento, él teme que no siempre será capaz de conocer los Budas y honrarlos personalmente, y que, siendo la fe difícil de perfeccionar, él estará inclinado a retroceder. Él debe saber que los Tathagatas tienen excelentes medios pertinentes por lo cuales pueden proteger su fe: esto es, a través de la fuerza de la meditación firme y constante en el Buda, satisfaciendo sus deseos él será capaz de alcanzar el de nacer en la tierra de Buda, de ver al Buda siempre, y de estar para siempre separado de los diabólicos estados de existencia.

Es como dice el Sutra: “Si una persona medita completamente en el Buda Amitabha (Amida) en el mundo del Paraíso Occidental y desea renacer en ese mundo, dirigiendo todo lo bueno que él ha cultivado hacia esa meta, entonces, él renacerá allí.” Porque él ve a Buda todo el tiempo, él nunca retrocederá. Si él medita en el Dharmakaya, la Semejanza del Buda, y con diligencia continúa practicando la meditación, él será al final capaz de nacer allí porque habita en el Samadhi correcto.

* * *

Finalmente, el Tratado concluye diciendo que solo aquellos que acepten estas enseñanzas pueden ser considerados hijos del Buda, y se encuentran en el verdadero camino del Mahayana, y dedica todos los méritos del Tratado a todos los seres sintientes.

Como podemos ver, el Tratado forma la base de todas las prácticas Kegyo del Budismo Tendai, específicamente, las sistematizadas por Tendai Daishi en las Cuatro Meditaciones, y forma la base de todas las prácricas en nuestro templo en Puerto Rico, las cuales discutimos aquí.

En el Budismo Tendai practicamos la meditación Shikan, que es el término japonés para la meditación Samatha y Vipassana, que se pueden traducir como "Calma" y "Contemplación". Si bien se llaman de dos formas diferentes en sánscrito, son un solo proceso fluido.

(1) Samatha (Calma) - En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia - nuestra Naturaleza Búdica - y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía. 

Una vez calmamos nuestra mente, trascendemos el ser falso finito y accesamos el Verdadero Ser infinito; entonces, estamos preparados para la segunda parte, Vipassana, y podemos contemplar la Verdadera Naturaleza de la Realidad y ver el funcionamiento del universo. Así como la luna solo puede reflejarse en la superficie de un lago tranquilo, igualmente, la Verdad solo puede reflejarse en una mente tranquila. 

(2) Vipassana (Contemplación) - La contemplación nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, viéndonos cara a cara con nuestra realidad individual, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo. Una vez podemos vernos cómo somos, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas. Finalmente, podemos acceder al corazón mismo de la existencia, ver la total interconexion de todo en el universo, y accesar a nuestro Verdadero Ser infinito, viendo nuestra unidad fundamental con todo y todos, y penetramos en la Verdadera Naturaleza de la Realidad. 

Pero igualmente vemos que el Tratado exhorta a la práctica del Nembutsu para el renacimiento en la Tierra Pura. El Nembutsu es la práctica budista tradicional de la recitación del Nombre del Buda. La palabra "Nembutsu" literalmente significa "meditación sobre el Buda", y en nuestro templo, asume la forma de "Namu Amida Butsu", que significa (entre muchas cosas) "Tomo Refugio en el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita". La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El Nembutsu es tanto una meditación como una contemplación y un acto de gratitud, así como una aspiración al renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. 

Así, este Tratado es una introducción, y a su vez, una exposición completa a las bases ontológicas y soteriológicas del Budismo Mahayana. Espero que el mismo brinde años de estudio y que ilumine tu práctica.

viernes, 5 de junio de 2020

Ciclo de Lectura del Sutra del Loto 2020: Las Enseñanzas Eternas del Buda

El Budismo Tendai es una escuela tradicional ortodoxa de Budismo japonés. La misma es considerada la madre de todas las otras escuelas budistas en Japón como el Jodo Shu, Jodo Shinshu, Rinzai Zen, Soto Zen y Nichiren. La misma enseña que todas las enseñanzas y prácticas budistas son medios hábiles que conducen a los seres al Despertar. Su texto principal es el Sutra del Loto, el cual armoniza y unifica todas las enseñanzas dadas por el Buda en sus 40 años de predicación en el mundo y revela el contenido completo de su Iluminación.

El Sutra del Loto contiene tres enseñanzas importantes: (1) Siddhartha Gautama, el Buda Shakyamuni, fue un ser mortal y a su vez una manifestación del Buda Eterno. Por ello, el Buda nunca murió, sino que su presencia se extiende a través del tiempo eterno. Así como el Buda se extiende a través del tiempo, igual lo hace su salvación hacia todos los seres. (2) La salvación (el Despertar) es para todos los seres, incluyendo las mujeres y los seres malvados, a quienes se le había negado la posibilidad de alcanzar la Iluminación en sermones anteriores. (3) El Sutra del Loto abarca todas las enseñanzas y prácticas budistas bajo el Vehículo Único (Ekayana), siendo todos medios válidos para alcanzar el Despertar. Esto hace que el mensaje del Sutra del Loto sea eterno, universal y abarcador. Es por esto que es la enseñanza máxima del Buda en el mundo.

Todos los años, los templos budistas Tendai hacen un ciclo de lecturas y estudio del Sutra del Loto. Como es costumbre, el Templo Tendai de Puerto Rico realizó el Ciclo de Lecturas este año, el cual fue transcrito y publicado en este blog dado a la pandemia mundial. Para facilitar el acceso al ciclo completo, aquí encontrarán las charlas transcritas en órden cronológico. Este ciclo provee un resumen a todo el Sutra del Loto y una introducción a sus enseñanzas.


Ciclo de Lectura del Sutra del Loto 2020















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domingo, 31 de mayo de 2020

Hojas del Árbol: Ciclo de Lecturas sobre el Despertar de la Fe en el Mahayana III - La Mente Única y sus Dos Aspectos II

Hoy continuamos nuestro resumen y estudio del tratado "El Despertar de la Fe en el Mahayana" de Asvaghosa, el cual es uno de los tratados budistas más importantes de todos los tiempos. El mismo muestra las bases ontológicas del monismo dentro del Budismo, y la relación de los seres sintientes con el Absoluto; pero sobre todo, nos muestra cómo podemos descubrir esa unidad fundamental a través de la práctica budista.

En la entrada anterior, vimos cómo la Mente  Única (el Uno) se divide en sus dos aspectos: (1) el aspecto del Absoluto (Tathata - Talidad), el Uno, y el otro aspecto de la (2) Mente en términos fenoménicos (Samsara), los muchos; y ambos aspectos permean todal a existencia, siendo mutuamente inclusivos, como dos manifestaciones de la misma Esencia, y vimos con detalles una explicación del aspecto del Absoluto y las implicaciones de esta doctrina para todos los seres en el universo. En esta entrada, veremos en detalles el segundo aspecto de la Mente en términos del Samsara, y cómo los seres se encuentran en la Rueda de Nacimientos y Muertes.

Es necesario leer las otras dos entradas en este blog antes de intentar leer esta parte.


La segunda parte de "La Mente Única y sus Dos Aspectos" se titula "Las Causas y Condiciones de los Seres en el Samsara", el aspecto de la no-iluminación de la octava consciencia Alaya, la ignorancia. Los seres se encuentran en el Samsara dado a que son ignorantes de lo Absoluto y su unión, aunque son parte, un manifestación, del Absoluto. 

El tratado dice que los seres se encuentran en el Samsara dado a que sus mentes (ego o mente consciente - manas) y consciencias (vijnana) se desarrollan en la octava consciencia o Consciencia Almacén (Alaya - citta). Luego, el tratado detalla cada uno de estos componentes en detalle:

a. Mente (manas) - la mente surge del aspecto de la no-iluminación, el cual percibe incorrectamente y reproduce los objetos fwnoménicos, y concibiéndolos como reales, desarrolla pensamientos erróneos, lo cual produce la mente.

La mente posee cinco diferentes nombres:

1. Mente Activadora - rompe la unidad con el Absoluto por medio de la ignorancia.
2. Mente Evolutiva - emerge o evoluciona de la mente agitada como un sujeto.
3. Mente Reproductora - produce el mundo de los objetos así como un espejo reproduce imágenes. Surge de los sentidos en frente del sujeto.
4. Mente Analítica - diferencia los objetos fenoménicos discriminatoriamente.
5. Ment Continuante - se forma al haber continuidad aparente con el flujo de pensamientos. Retiene el karma, bueno o malo, acumulado en el pasado, junto con el de todos los seres en la octava cosnciencia. Posee igualmente la memoria.

Por todo esto, el tratado dice que el mundo fenoménico es ilusorio y se contiene en la mente. En la realidad del Absoluto, no existen diferencias ni divisiones; todo es Uno. Toda división o diferenciación es producida por la mente. Esto hace eco al Sutra Avatamsaka cuando dice:

"Las cosas no tienen origen
y nadie puede crearlas.
Son increadas y no-nacidas.
No pueden ser discriminadas"

Igualmente dice:

"Si los seres desean conocer
a todos los Budas de todos los tiempos,
deben contemplar la naturaleza del Cosmos:
Todo es una construcción mental.
Es como un pintor
que esparce diferentes colores.
La ilusión se aferra a diferentes formas,
pero no existe realmente distinción...

La mente nunca se detiene
manifestando todas las formas,
incontables, inconcebibles,
desconocidas unas para otras.
Igual a un pintor
que no conoce su propia mente,
pero pinta dado a la mente,
igualmente es la naturaleza de las cosas...

La mente es como un artista,
capaz de pintar todos los mundos:
los cinco agregados nacen del funcionamiento mental.
No existe nada que no produzca.
Si los seres saben cómo funciona la mente
y cómo crea los mundos,
pueden ver al Buda
y entienden la verdadera naturaleza del Buda".

b. Consciencia (vijanana) - esta es la Mente Continuante. Dado a los apegos, los seres imaginan que existe un "yo" o un sujeto y se aferran a esa idea. Con esto, discriminan los diferentes objetos fenoménicos de los cinco sentidos y de la mente. Pero los seres no entienden esto. Los seguidores del Hinayana no lo conciben, solo los Bodhisattvas avanzados y los Budas. Esto es porque la ignorancia acompaña o es una igual manifestación del Absoluto. Siendo permeada por la ignorancia, la mente surge. Pero aunque es manchada por la ignorancia, le Mente es eterna e inmutable. Su verdadera naturaleza está más allá de los pensamientos. La ignorancia surge dado al carácter mutable y activo dentro del Absoluto. Solo los Iluminados pueden entender esto. 

c. Estados /Mentales - existen seis estados mentales condicionados por la ignorancia:

1. mentalidad unida al apego (al ser) del cual se liberan los seguidores del Hinayana y los Bodhisattvas principiantes.
2. mentalidad unida a la Mente Continuante, de la cual aquellos en el estado del "establecimiento de la fe" y los que comprenden los medios hábiles pueden liberarse cuando llegan al estado de "pureza de corazón".
3. mentalidad unida a la Mente Analítica,  de la cual los que se encuentran en el estado de "observar los preceptos" comienzan a liberarse y se liberan al llegar al estado de "medios hábiles sin marcas".
4. mentalidad sutil desinuda del mundo representado de los objetos.
5. mentalidad más sutil desunida de la Mente Evolutiva que percibe.
6. mentalidad mucho más sutil desunida de la  Mente Activadora, la cual existe antes de la separación del Uno y del aspecto del sujeto y objeto - la Budeidad.

Todo esto es explicado para detallar el proceso por el cual el sujeto (individuo) se separa del Absoluto. Dado a la ignorancia, surjen los estados mentales (Mente Activadora)  y emerge un sujeto que percibe (Mente Evolutiva) erróneamente y reproduce (Mente Reproductora) y erróneamente predica el mundo del os objetos, lo cual causa que uno se desvíe o "separe" de la unidad fundamental, el Absoluto. No obstante, todo sigue siendo Uno, es solo la mente la que percibe erróneamente una separación, adaptándose a las circunstancias del mundo. 

Dado a que los seres son ignorantes a estos hechos y sufren, los Budas, emanaciones compasivas del Absoluto, vienen a los mundos para traernos la sabiduría del Dharma, para que podamos aliviar el sufrimiento y trabajar en conjunto por el bienestar común de todos los seres.

Luego, el tratado explica las características de los seres en el Samsara, y distingue dos tipos de seres: (a) los crudos, y (2) los sutiles, que se pueden subdividir cada uno en más crudos y más sutiles, dependiendo de sus capacidades mentales y su percepción de la verdadera naturaleza del mundo. Por ello es que hay diferencias en los medios hábiles empleados por los Budas para efectuar su plan salvífico en el mundo. 

Luego el tratado explica qué pasaría si la mente cesa: cesaría la mente pero no la esencia - es como el agua y el viento que causa movimientos en la superficie del agua; si el agua cesara, todo se nulificaría, pero como el agua no cesa, los movimientos continúan, pero si el viento cesa, cesarían los movimientos, pero esa no es la cesasión del agua. Igual ocurre con la ignorancia: en la esencia de la Mente hay movimiento; si la esencia de la Mente cesara, todos los seres y el mundo se nulificaría; pero como la esencia no cesa, lam ente continúa. 

El tratado luego ilustra nuevamente esta idea con el concepto de la permeación. La permeación es la idea de que la ropa no posee ningún olor innatamente, pero si se perfuman, se permean con la fragancia. El Absoluto no contiene impurezas ni divisiones, pero es permeado por la ignorancia, y por ellos aparecen las diferencias y divisiones. La ignorancia no posee ninguna fuerza unificadora, pero como es permeada por el Absoluto, posee una influencia purificadora. Esta es la actividad dinámica que existe dentro de la Existencia (Absoluto) para salvarnos del sufrimiento. 

Esto nos muestra que el sufrimiento, si bien es incómodo e indeseable, es teleológico y posee un propósito: movernos fuera de nuestros patrones habituales y ayudarnos a buscar alcanzar el Despertar para así ayudar a todos los seres. Es el llamado desde el centro mismo de la Existencia para que reconozcamos nuestra unidad fundamental y que regresemos a nuestro Verdadero Hogar.

El tratado nos dice que los seres, desde que despiertan el deseo de alcanzar el Despertar (Bodhicitta) hasta wue alcanzan la Budeidad, meditan sobre los Budas y Bodhisattvas, los cuales se manifiestan en sus vidas como personas cercanas que les ayudan; incluso como enemigos. A través de las cuatro prácticas (caridad, buen hablar, acciones benéficas y ayudar a los demás), los seres ejercitan la permeación creada por su gran compasión, y pueden beneficiar a todos los seres. Esto les permite alcanzar la Budeidad rápido, o en un futuro distante, de acuerdo a sus karmas. A través de sus propios méritos, y con la ayuda de los Budas (dado al a permeación o gracia de estos) es que los seres pueden alcanzar el Despertar. Es por eso que todos los seres pueden buscar la ayuda de los Budas, los cuales son manifestaciones de la actividad dinámica salvífica del Universo - son uno y lo mismo; ambos son manifestaciones de la misma Esencia. Esta es la unión de los seres con la influencia del Absoluto. 

La ignorancia, desaparece con la Budeidad. Es por eso que la ignorancia, la cual no tiene principio, si tiene un fin, pero la Esencia no tiene principio ni fin. 

En la próxima entrada, veremos con más detalles la Esencia y sus atributos.

lunes, 25 de mayo de 2020

La Salvación del Buda Amida: Alcanzando la Verdadera Fe - Anjin Ketsujo Sho - Parte II


ANJIN KETSUJO SHO
Alcanzando la Verdadera Fe
Un Tratado Tradicional Tierra Pura

Parte Dos


En el Jodoron, Vasubandhu dice:

“La gran congregación de sabios en forma de flores puras que rodean al Buda
Nacen allí habiéndose transformado desde dentro de la flor de la Iluminación”.

Aquellos que han alcanzado la Gran Fe del Otro Poder se llaman “Sabios de la Flor Pura”, ya que todos nacerán dentro de la flor de la Iluminación. La flor de la Iluminación corresponde a la flor de loto espiritual que crece de la Gran Compasión del Buda Amida por la cual entró en esa Iluminación llamada “la unidad de rescatado y rescatador” cuando todos los seres vivos del universo cumplieron sus votos y prácticas. Como el Bodhisattva Dharmakhara, el Buda Amida prometió el renacimiento de todos en Tierra Pura y prometió que no alcanzaría en la Iluminación a menos que todos renacieran allí.

Lo mismo se enseña en la sección 'Séptima Meditación' del Sutra de la Meditación como la forma de liberarse del dolor y el sufrimiento. También se muestra en la sección 'Nacimiento más bajo del grado más bajo' como flores de loto que dan la bienvenida a quienes han cometido las cinco ofensas más graves. La mente del Buda se asemeja a una flor de loto porque nunca se ve empañada por las impurezas fangosas de los deseos y pasiones terrenales de los seres ordinarios. ¿Cómo se produce el nacimiento de la flor de loto de la mente del Buda? En su explicación de este pasaje, T'an-luan dice:
“Todos nacen por el mismo Nembutsu, y no por ningún otro camino”.

Él también dice:

“Los que habitan el mundo, incluso el lugar más remoto, durante todo el tiempo son todos hermanos y hermanas”.

Diferimos moralmente, siendo separables en nueve grados, pero no diferimos en cuanto a confiar en el Voto y la práctica del Buda Amida y, por lo tanto, todos estamos unidos en la Iluminación. Por lo tanto, T'an-luan dice:

“Todos nacen por el mismo Nembutsu, y no por ningún otro camino”.

Aquellos que han alcanzado el renacimiento en Tierra Pura antes de esto han ido allí confiando en el Voto y la práctica del Otro Poder y aquellos que nacerán después de esto irán allí refugiándose en el Pensamiento Único de la Iluminación del Buda Amida. Todos llegan dentro de la flor de loto de la mente y el corazón del Buda Amida. Por esta razón se dice:

“Todos los seres sintientes en todo el mundo son hermanos y hermanas”.

Aquellos que ven el cuerpo del Buda también ven con reverencia la mente y el corazón del Buda, que no es otro que su Compasión. Con lástima, el Buda Amida fija su atención en nosotros para que su mente y corazón penetren hasta la médula de nuestros huesos y permanezcan allí. Es como un trozo de carbón que se incendió. No podemos arrancar el fuego del carbón encendido por mucho que lo intentemos. La luz envolvente de su mente y corazón brilla sobre nosotros hasta el centro de nuestra carne y huesos.

Aunque está contaminado con los tres venenos de la codicia, el odio y la ilusión y con cualquier otra pasión y ansiedad contaminantes, no hay una región de nuestro corazón que no esté saturada de la virtud del Buda. Así, el Buda y los seres sintientes son constitucionalmente un cuerpo desde el principio. Este estado de cosas se llama Namu Amida Butsu. Una vez que esta fe se despierta, cualquiera que diga el Nembutsu solo de vez en cuando debe ser llamado una persona del Nembutsu Constante. (Shan-tao) dice lo mismo (en su Comentario sobre el Sutra de la Meditación) en la sección sobre las tres relaciones (con el Buda Amida):

“Cuando los seres sintientes siempre dicen el Nombre del Buda y siempre lo adoran con el cuerpo ...”

Cuando confiamos en la virtud de la triple actividad del Buda  Amida (corporal, oral y volitiva), nuestra propia actividad triple se une con la Sabiduría del Buda Amida, y las virtudes que el Buda Amida tiene, acumuladas durante muchos eones, se exhiben en nuestras actividades corporales, orales y volitivas.

Además, en China durante la dinastía T'ang, vivía un hombre muy respetado llamado Fu, un gran maestro que se destacó en Mahayana y en las escrituras no budistas. El solía decir:

“Todas las mañanas, el Buda y yo nos levantamos juntos y todas las noches duermo con el Buda en mis brazos”.

Cuando dijo 'el Buda', se refería al “Tathata”, el Buda noumenal, que comúnmente se discute en las enseñanzas del Camino Sagrado. Sin embargo, desde el punto de vista del logro de la perfección por las prácticas, también se puede decir exactamente lo mismo. Los aspirantes sienten lo mismo una vez que están protegidos por la luz de la mente y el corazón del Buda Amida, se levantan cada mañana de la mano de las virtudes del Buda Amida y se retiran cada noche abrazando su Sabiduría.

¿Cómo podemos aprovechar las virtudes de aquellos Budas (mencionados en otros Sutras) que no están cerca de nosotros? Las virtudes nouménicas del Tathata, la naturaleza del Dharma, están al alcance de la mano, pero nosotros, que no tenemos sabiduría ni inteligencia, no podemos encontrar una manera de sacar provecho de ellas. Es una lástima que volvamos en vano a nuestro propio terreno donde tenemos que repetir la ronda de mortalidad, atados de pies y manos por la ilusión irracional del Poder Propio, a pesar de haber sido rescatados por el Otro Poder durante mucho tiempo – e; Voto y la práctica del Buda Amida dentro de nosotros que asegura nuestra Iluminación y nuestro renacimiento en Tierra Pura sin poder propio.

Cuánto lamentaría el Buda Shakyamuni que sus ocho mil idas y venidas fueran en vano y cuán triste estaría el Buda Amida por no encontrar rastros de los efectos de sus largos y sinceros esfuerzos para iluminarnos, a nosotros, que somos tan difíciles de enseñar. Incluso si solo una persona llega a creer en este maravilloso Voto y práctica, es un verdadero reembolso de la bondad del Buda. Y así dice en Anrakushu de Tao-cho:

“Como ya se ha establecido el camino del Otro Poder que podemos utilizar, deberíamos dejar de pensar en quedarnos en nuestra casa en llamas y aferrarnos tontamente al Poder Propio”.

¡Qué cierto es esto! Al enseñar que debemos renunciar a las falsas afirmaciones del Poder Propio y jactancioso y en su lugar confiar en el Otro Poder, Shan-tao explica:

“Debemos asegurarnos de dejar este camino engañoso y regresar a casa”.

También él dice:

“Ahora me iré. No me gusta estar en este lugar traicionero y malvado”.

Además, en su Hojisan, Shan-tao dice:

“La Tierra de la Felicidad Última, el Nirvana, el Reino de la No Acción, es difícil de alcanzar para aquellos que confían en las buenas obras misceláneas realizadas de acuerdo con diferentes circunstancias. Por lo tanto, el Buda nos presenta la elección del Camino Esencial y nos enseña a recita el nombre del Buda Amida decididamente”.

El significado de este pasaje es este: 'la Tierra de la Felicidad Suprema' es el lugar de la no acción (asamskara) y la no contaminación (anasrava) y, por lo tanto, las buenas acciones misceláneas realizadas de acuerdo con diferentes circunstancias probablemente no nos califiquen para renacer allí. Deberíamos refugiarnos en el Nembutsu Samadhi de la no acción y la no contaminación y, por lo tanto, tratar de nacer en la Tierra Recompensada de la no acción y la vida eterna.

En primer lugar, las “buenas obras misceláneas realizadas de acuerdo con diferentes circunstancias” denotan prácticas de Poder Propio. Quien carece de una comprensión correcta del Budismo o no despierta ninguna fe puede afirmar, a través de su conocimiento de un monje de la secta Ritsu, que los preceptos son lo más preciado del mundo o pensar que las prácticas esotéricas de Shingon se realizaron incluso con el propósito orar por algún beneficio secular servirá para establecer relaciones cercanas con el Budismo y, por lo tanto, son valiosos. Prácticas como estas son buenas acciones realizadas de acuerdo con nuestra propia conveniencia y circunstancias. Por lo tanto, quedan relegados a la posición de 'buenas obras misceláneas'. En este nivel de práctica, lo mismo podría decirse sobre la práctica del Nembutsu, es decir, recitar el Nembutsu por autoevaluación podría ser equivalente a acciones diversas realizadas de acuerdo con las circunstancias de los practicantes.

La gente toma arbitrariamente el Nembutsu de la siguiente manera: cuando uno medita en los adornos principales y subordinados de la Tierra Pura y recita el Nombre, el Nembutsu existe; pero no existe cuando uno no medita o recita el Nombre. El Nembutsu en este nivel de práctica apenas puede considerarse como el Nembutsu de la no acción y la vida eterna. Si el Nembutsu existe solo cuando recitamos el Nombre y deja de existir cuando no lo hacemos, entonces es, después de todo, un Nembutsu de evanescencia y vicisitud.

Los caracteres para 'no acción' literalmente significan 'nada que hacer'. El Budismo Hinayana habla de tres tipos de no acción. La no acción del espacio, que es uno de los tres, significa que el espacio no pasa ni se origina: es naturalmente así. En el Budismo Mahayana, la no acción es la ley eterna e inmutable, llamada Tathata (Talidad), naturaleza del Dharma, etc. En la sección que explica el título (del Gengibun) se dice: “El cuerpo del Dharma es eterno como el espacio”. Aquí el autor intenta indicar la calidad eterna de la Tierra Pura. Por lo tanto, la Tierra de la Felicidad Última se llama “la Tierra de la no acción y la vida eterna” porque no surge ni desaparece por la agencia humana. El Nembutsu Samadhi es lo mismo que esto. No aparece o desaparece según si los seres sintientes recitan o no el Nembutsu. Esto debe considerarse con cuidado.

En términos generales, 'Nembutsu' significa 'pensar en el Buda'. Pensar en el Buda significa pensar en el mérito consumado por el Gran Poder del Voto del Buda para cortar los lazos que unen a los seres sintientes con la condición de nacimiento y muerte y, por lo tanto, les permite renacer en la Tierra Recompensada de no retrogresión. Cuando pensamos así en el mérito del Buda, cabalgamos en el Voto Original y nos refugiamos en él, nuestra triple actividad se eleva al nivel de la Iluminación del Buda al 'apoyarnos en el cuerpo del Buda'. Por lo tanto, el Nembutsu Samadhi en discusión no es nuestra propia práctica a pesar de que recitamos, adoramos y pensamos. Deberíamos tomarlo como una práctica del Buda Amida.

El Voto Original es el que Amida produjo después de cinco kalpas de contemplación. El Voto y la práctica significa las prácticas de Bodhisattva que realizó para millones de miles de millones de kalpas y también el vasto mérito y virtud de la Budeidad que se ha manifestado después de su Iluminación hace diez kalpas. El Buda Amida se esforzó mucho para cultivar este mérito y virtud de Voto y práctica únicamente por el bien de las personas ignorantes de las futuras edades malvadas como nosotros. Cuando había cortado los lazos de todos y cada uno de los seres sintientes de las diez direcciones que lo ataban a la condición de nacimiento y muerte, y así había cumplido el Voto y la práctica, produciendo así la Tierra Recompensada del No-Retroceso, alcanzó la Iluminación de la unidad de los rescatados y los rescatadores. Pensar en la esencia de la Iluminación se llama Nembutsu Samadhi. Por lo tanto, el Nembutsu Samadhi no debería residir en nuestra triple actividad.

En el curso normal de la práctica, se supone que debemos realizar la práctica nosotros mismos para cortar los lazos de nacimiento y muerte y llevar a cabo el voto y la práctica para ingresar a la Tierra Recompensada. Sin embargo, el Voto Universal especial es tal que trasciende la ley de que uno alcanza un resultado específico al realizar una práctica causal específica, y el Buda ha logrado el renacimiento de seres ordinarios en la Tierra Pura con su Gran Poder del Voto. Si nos refugiamos en él con un sentimiento de gratitud por lo que ha hecho por nosotros, nuestra triple actividad funciona como un agente positivo, es decir, montar (el Voto-Poder), y el Voto-Poder del Buda Amida se convierte en un objeto de él, es decir, un vehículo para llevarnos a la Tierra Recompensada. Por lo tanto, se dice que cuando la mente y el corazón de refugiarse cabalgan en el Voto Original, la triple actividad de uno 'se apoya en el cuerpo del Buda'.

El voto y la práctica del Buda Amida forman la sustancia misma del voto y la práctica requeridos para nuestro propio nacimiento en la Tierra Pura. Por lo tanto, aparte de la Iluminación que el Buda Amida ha alcanzado como fruto (de su Voto y práctica), no hablamos de ninguna práctica requerida para nuestro propio renacimiento. Sin embargo, aunque completamente conscientes de esto, algunos piensan que la Iluminación del Buda es 'propiedad pública’ y, dejando de lado su Iluminación, resuelven: “¿Por qué no despertar la mente Bodhi y realizar prácticas con corazones puros?” Dado que la Iluminación del Buda Amida es el estado en el que nuestro renacimiento en Tierra Pura ya se ha cumplido, su cuerpo representa el voto y la práctica necesarios para nuestro renacimiento. Esta práctica no es el tipo de práctica que depende de algún acto consciente de nuestro lado. Por lo tanto, se ha dicho:

“Aparte de la Iluminación que el Buda Amida ha logrado como fruto (de su Voto y práctica), no hablamos de ninguna práctica requerida para nuestro propio renacimiento”.

Aceptar esta Iluminación claramente en la mente se llama 'tres mentes' o 'Shinjin'. En esta Iluminación en la que se logra la unidad del rescatado y el rescatador, el Nombre y la sustancia no están separados; expresar esta realización a través de la boca se llama 'Namu Amida Butsu'. Por esta razón, a través de la fe, regresamos a la consumación de la Iluminación del Buda Amida de una vez por todas; volvemos a él a través de la recitación del Nombre con los labios. Incluso si repetimos el Nombre mil veces, ni una sola recitación va más allá de la consumación de una vez por todas de la Iluminación. Incluso si pasamos días y noches sin decir el Nombre o sin pensar en el Buda Amida debido al cansancio y la indolencia, siempre y cuando nuestra fe en el Otro Poder se base en el Voto Original, nos damos cuenta en nuestros corazones que, dado que el cuerpo del Buda representa su actividad eterna, es el cuerpo de la práctica duradera e ininterrumpida, siendo el Nombre la práctica de la no acción y la presencia eterna. Esto es lo que Shan-tao quiere decir con “Amida Butsu es la práctica”.

Además, cuando dije anteriormente, “el Nembutsu Samadhi no es nuestra práctica a pesar de que recitamos, adoramos y pensamos pero estamos realizando las prácticas del Buda Amida”, quiero decir que si nuestras mentes que se refugian en el Buda Amida viajan en el Voto Original y todos nuestros actos de la mente, la boca y el cuerpo descansan sobre el cuerpo del Buda Amida, nuestros cuerpos dejan de existir separados de Amida y nuestras mentes también dejan de existir por separado de él. Cuando recitamos el Nembutsu con los labios, expresamos nuestro agradecimiento por la Iluminación de la unidad de los rescatados y los rescatadores. Cuando adoramos, expresamos con nuestros cuerpos la alegría abrumadora sobre la benevolencia del Otro Poder. Por lo tanto, aunque recitemos el Nembutsu y pensemos en el Buda Amida, no pretendemos acumular méritos, sino que simplemente realizamos la práctica que el Buda Amida ya ha realizado para nosotros, la gente común.

El cuerpo del Buda Amida está no-creado y sin mancha; tanto las manifestaciones principales como las subordinadas de la Tierra Pura no fueron creadas ni están contaminadas. Dado que el Nombre y el cuerpo del Buda Amida no están separados, el Nombre también es no-creado y sin mancha. Por lo tanto, debemos concentrarnos en el Nembutsu Samadhi “recitando el Nombre del Buda Amida exclusivamente y, nuevamente, exclusivamente”, como se cita anteriormente. La palabra 'exclusivamente' se repite. El primero “exclusivamente” significa abandonar las prácticas misceláneas y adoptar las prácticas correctas, “y el segundo significa dejar de lado los actos auxiliares y ser absorbido en el acto de la garantía correcta. Además, la primera “exclusivamente” se refiere a la práctica individual y la segunda, la fe única. Por lo tanto, la práctica única y la fe única están implicadas por “exclusivamente y, nuevamente, exclusivamente”.

La esencia del acto de seguridad correcta no es la recitación del Nembutsu, ya que es practicada por la gente común como uno de sus tres tipos de acto. El cuerpo del Buda que abraza y no abandona (aquellos que recitan el Nembutsu incesantemente), ya sea caminando, de pie, sentado o acostado, sin importar cuánto tiempo lo hayan estado practicando, es de hecho el acto de la garantía correcta para el renacimiento de la gente común en la Tierra Pura. Debido a que el Nombre y el cuerpo del Buda Amida no están separados, el Nombre también es el acto de la garantía correcta. Ser absorbido en el Namu Amida Butsu en el que se logra la unidad del rescatado y el rescatador se llama Nembutsu Samadhi. El Nombre no es creado y no está contaminado, porque la unidad del rescatado y el rescatador se logra a través de la sabiduría sin obstáculos del Buda, sin esperar la recitación de los practicantes. Esta implicación se muestra como “la Tierra de la Felicidad Suprema ... el Reino de la No Acción”.

El Nembutsu Samadhi no se basa en el pensamiento concentrador del practicante. Es recordar que la Gran Compasión del Buda abraza a todos los seres sintientes.

El mérito del Buda se ha logrado en los seres sintientes, efectuando la unidad del rescatado y el rescatador. Por lo tanto, cuando la idea de refugiarse en el Buda Amida surge en el corazón, de hecho, no surge en nuestros corazones por primera vez. Es el mérito que se ha logrado tanto para el rescatado como para el rescatador que se manifiesta en nuestro pensamiento. En cuanto a la recitación de 'Namu Amida Butsu', también, no nos acercamos al Buda recitándolo. El mérito de la Iluminación en la que se ha logrado la unidad del rescatado y el rescatador se manifiesta en nuestros labios. Somos devueltos al cuerpo del Buda a través de la fe; somos devueltos al cuerpo del Buda recitando el Nombre.

Hay una parábola del sol para distinguir el Otro Poder del Poder Propio: buscar el renacimiento en la Tierra Pura con Poder Propio es como tratar de ver las cosas en la oscuridad con nuestros propios ojos. Esto es claramente una imposibilidad. Nuestros ojos captan la luz del sol y ven los objetos que se reflejan en ella. Esto se debe al poder del sol. Sin embargo, incluso si hay luz solar, que es la 'causa' del acto de ver, aquellos que nacieron ciegos no pueden ver objetos. Nuevamente, incluso si nuestros ojos, que actúan como una 'condición' para ver cosas, no son ciegos, no podemos ver objetos en la oscuridad. Solo cuando la 'causa' que es el sol y la 'condición' que son los ojos están unidos, es posible el acto de ver. Del mismo modo, nuestro renacimiento en Tierra Pura, que es un asunto de la mayor importancia, se produce cuando recibimos el mérito del Voto Original con la idea de refugiarnos en el Buda Amida. La mente y el corazón de refugiarse en el Buda Amida es como los ojos, y la Luz que abraza (de la compasión de Amida) es como el sol. 'Namu' es refugiarse, y es como los ojos; 'Amida Butsu', el cuerpo de la Iluminación en el que se realiza el Voto Universal del Otro Poder, es como el sol. Por lo tanto, en cuanto a recibir el mérito del Voto Original, cuando aquellos que tienen el mérito de vidas anteriores 'se refugian ('Namu') en Amida y dicen 'Amida Butsu', todo el mérito de miles de prácticas y buenos actos tan numerosos como los granos de arena del río Ganges se cumplen en ellos en la primera expresión de ese Nombre de seis caracteres (na-mu-a-mi-da-butsu). Por esta razón, no debemos buscar ningún otro mérito de bondad.

Hay cuatro modos de nacimiento en la Tierra Pura:

(1) Nacimiento con plena atención: esto es a lo que se refiere en el Sutra de Amida como “uno alcanza instantáneamente el nacimiento mientras habita en un estado mental no pervertido”.

(2) Nacimiento en un estado mental frenético: se establece en el Sutra de la Meditación, sección sobre el grado inferior de nacimiento: “El que ha cometido diez actos malvados o preceptos rotos o ha cometido cinco pecados mortales estará en un estado frenético de mente al momento de la muerte, agarrando el aire, transpirando sudor blanco y viendo el feroz fuego del infierno que se manifiesta ante sus ojos. Sin embargo, si se encuentra con un buen maestro y se ve obligado a decir un solo Nembutsu, piense en Amida incluso una vez o recitar incluso diez Nembutsu, él renacerá en la Tierra Pura “.

(3) Nacimiento con una conciencia tenue: Esto se menciona en el Gungi-ron. A pesar de que, por lo general, la Luz que lo abarca todo ilumina a una persona y, por lo tanto, la fe de la confianza completa se ha despertado en él, ya que todavía tiene un cuerpo de nacimiento y muerte, su conciencia puede volverse débil (en el momento de la muerte) debido a algunas causas kármicas en el pasado. Incluso si lo hace, no hay duda de que su renacimiento en la Tierra Pura será provocado por la Sabiduría del Buda del Otro Poder. Es justo cuando la luz de la luna brilla sin cesar sobre nosotros, incluso cuando estamos durmiendo. Dado que la Luz que todo lo abarca brilla continuamente sobre nosotros, incluso si caemos en un tenue estado de conciencia, aún así lograremos renacer en la Tierra Pura por el poder de la Luz.

Los que ignoran la ley de la causalidad se preguntarán: “¿Por qué el Buda, con su poder, evita que los aspirantes caigan en un tenue estado de conciencia?” o “En un tenue estado de conciencia, uno no alcanzará el renacimiento”. Tienen estas dudas porque no están bien versados en las Sagradas Escrituras y están confundidos acerca de la ley de causalidad y, por lo tanto, albergan dudas sobre la sabiduría inconcebible del Buda.

(4) Nacimiento con un simple pensamiento del Buda: Esto se menciona en el Hokku-kyo. En él se afirma que uno alcanzará el nacimiento incluso si no dice el Nembutsu, sino que solo piensa en el Buda en su mente.

Los cuatro modos de nacimiento fueron distinguidos por los Shonin de Kurodani.

Las personas ordinarias del mundo, al no estar claras acerca de los cuatro modos de nacimiento, piensan que si uno no dice el Nembutsu o cae en un tenue estado de conciencia al momento de la muerte, uno no renacerá, pero si uno dice el Nombre el renacimiento de uno es seguro. Esto puede sonar razonable, pero es una visión irreflexiva.

En el Shugo-kokkai-kyo se afirma que 500 hijos de un rico comerciante recitaron el Nombre del Buda cuando murieron, pero no lograron nacer. Por lo tanto, aquellos que recitan el Nombre pero carecen de una fe de confianza renacerán en el reino humano o celestial (no en la Tierra Pura). Los cuatro tipos de aspirantes alcanzan el renacimiento si se ha despertado en ellos una fe de confianza.

En el Jodoron de Vasubandhu se dice: “Me refugio en el Tathagata de la Luz sin obstáculos”.

Una enseñanza profunda puede entenderse a través de una simple parábola. Supongamos que el sol es Kannon. La luz de Kannon es percibida incluso por un niño pequeño. Cuando es muy joven, no lo sabe. Cuando tenga algo de sabiduría, supondrá que ve las cosas con su propio poder, es decir, con su vista. Sin embargo, cuando alguien que realmente sabe sobre el sol le dice que si uno pudiera ver las cosas solo con la vista, podría ver las cosas por la noche y luego instó a volver a la causa principal, es decir, la luz del sol, sigue estas instrucciones y se convence del funcionamiento de la luz del sol. Del mismo modo, (creer en) la vista de uno será reemplazado por (creer en) la luz de Kannon. Este es también el caso cuando confiamos en el Buda Amida. Nuestra vida, es la vida del Buda Amida incluso cuando no nos damos cuenta. No sabemos esto mientras nuestra sabiduría aún no se haya desarrollado. Cuando obtenemos algo de sabiduría y aprendemos a depender de nuestro propio poder, creemos que esta es nuestra vida. Luego, al escuchar las instrucciones de un buen maestro de que deberíamos volver a la vida del Buda Amida, que es la raíz de nuestra vida, la aceptamos y nos refugiamos en el Buda con la creencia de que nuestra vida es la vida inconmensurable. Refugiarse en él de esta manera se explica como “tener plena atención”.

Quien se haya aceptado y tomado refugio en el Buda Amida y, por lo tanto, haya alcanzado la atención plena, renacerá incluso si luego pierde la conciencia debido a algunos fuertes vínculos kármicos. En el Gungi-ron se explica que uno alcanzará el renacimiento incluso en un tenue estado de conciencia, porque, cuando la Luz que lo abarca todo lo ilumina, cesará el estado de tenue conciencia y uno llegará al nacimiento con un corazón de gran alegría. Nuevamente, antes de someterse al Buda Amida, las tres clases más bajas de personas mencionadas en el Sutra de la Meditación ven (en el momento de la muerte) manifestaciones del infierno y se vuelven frenéticas por el miedo. Sin embargo, si un buen maestro los guía a tomar refugio y aceptar al Buda Amida, alcanzarán el renacimiento.

Además, aquellos que han aceptado y han tomado refugio en el Buda Amida en momentos ordinarios reciben el beneficio de “ser abrazados”; por lo tanto, cuando mueran, alcanzarán el renacimiento mientras viven en pensamientos no pervertidos. Esto se llama “nacimiento con plena atención”. Nuevamente, según el Hokku-kyo, cuando se despierta la fe en el Buda Amida, uno renacerá incluso si uno muere sin expresar su fe en palabras (diciendo el Nembutsu). Esto se llama 'nacimiento con un simple pensamiento del Buda'. Cualquiera sea el caso, cuando la fe inconcebible del Otro Poder esté firmemente establecida, no debería haber ninguna duda sobre el nacimiento en la Tierra Pura.

Hay una parábola en el Kambutsu-zammai-kyo, que dice que una vez vivió un rico comerciante, que tenía una hija. Cuando se deshizo de su riqueza antes de morir, le dio un trozo de oro obtenido del río Jambu. Lo envolvió en una tela sucia y lo escondió en el barro. El rey envió a sus criados a tomarlo, pero, incapaces de encontrarlo a pesar de que lo pisaron, regresaron a casa. Más tarde, la hija lo recuperó y entabló negocios con él, y luego se hizo aún más rica que su padre.

Esto es lo que significa la parábola: el rey es el rey mental de uno. Los tesoros son varios buenos actos. Los retenedores son los 'seis bandidos' o los ‘seis sentidos’. Ser despojado de varios bienes por los seis bandidos significa que uno no tiene ninguna posibilidad de lograr la emancipación. Recuperar el oro del lodo y volverse tan rica que no había nada que no pudiera hacer con su riqueza significa que cuando uno alcanza una fe firme a través del Nembutsu Samadhi, rápidamente renace en la Tierra de la Paz y la Bienaventuranza. Envolver el oro en una tela sucia y esconderlo en el barro significa que las personas comunes, contaminadas y malvadas, en el período de las cinco impurezas son el principal objeto de salvación.

Nuevamente, cuando el fuego se lleva a un pedazo de leña, el fuego no lo deja hasta que se apaga. La leña es el corazón del practicante. El fuego es la Luz del Buda Amida que 'abraza y no abandona'. Cuando uno está iluminado y protegido por la Luz espiritual del Buda Amida, verá que la mente del Buda no está separada de la propia y que la mente de uno no está separada de la del Buda. Este estado de unidad se llama ‘Namu Amida Butsu’.

FIN