Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Sunday, June 7, 2020

Hojas del Árbol: Ciclo de Lecturas sobre el Despertar de la Fe en el Mahayana IV - Fe y Práctica

Hoy concluiremos nuestro resumen y estudio del tratado "El Despertar de la Fe en el Mahayana" de Asvaghosa, el cual es uno de los tratados budistas más importantes de todos los tiempos. Como hemos visto, el mismo muestra las bases ontológicas del monismo dentro del Budismo, y la relación de los seres sintientes con el Absoluto; pero sobre todo, nos muestra cómo podemos descubrir esa unidad fundamental a través de la práctica budista.

En la entrada anterior, terminamos de ver cómo la Mente  Única (el Uno) se divide en sus dos aspectos: (1) el aspecto del Absoluto (Tathata - Talidad), el Uno, y el otro aspecto de la (2) Mente en términos fenoménicos (Samsara), los muchos; y ambos aspectos permean todal a existencia, siendo mutuamente inclusivos, como dos manifestaciones de la misma Esencia, y vimos con detalles una explicación del aspecto del Absoluto y las implicaciones de esta doctrina para todos los seres en el universo. Igualmente, vimos con detalles el segundo aspecto de la Mente en términos del Samsara, y cómo los seres se encuentran en la Rueda de Nacimientos y Muertes. Dado a limitaciones de tiempo, y a nuestra agenda litúrgica, hoy concluiremos nuestro estudio del Tratado examinando el capítulo final, que pertiene a la práctica. Los que deseen cubrir los capitulos intermedios no presentados en esta serie pueden adquirir el libro en el futuro.

En esta entrada final veremos cómo los seres sintientes pueden descubrir esta unidad fundamental con el Absoluto a través de la meditación, y cómo pueden ser partícipes del trabajo salvífico del Buda en el universo.


Antes del capítulo final, el Tratado presenta una pregunta: Si el espacio, los mundos, los seres y sus mentalidades son infinitos, ¿cómo podemos descubrir el Absoluto? Luego, a manera de resumen de todo el contenido doctrinal del Tratado, el mismo contesta: todo surge del Uno, la Mente Unica, y no existe la dualidad; dado a que los seres discriminan con sus mentes, surgen las divisiones, creando el perceptor y el objeto de percepción - el mundo-, pero esto no afecta ni corresponde con la Realidad. Dado a que crean divisiones, sienten alienación, y dado a sus pensamientos, palabras y acciones, los seres crean karma y sufrimiento. Los Budas y Bodhisattvas son manifestaciones compasivas del Absoluto para llevar un mensaje de unidad y aliviar el sufrimiento de todos los seres.

Los Budas son emanaciones compasivas del Dharmakaya, siendo todos uno y amnipresentes. Ellos se revelan a los seres de diferentes formas en diferentes tiempos para llevar el Dharma y ayudar a los seres sintientes, pero los seres, al estar ciegos por su ignorancia, no reconocen esto. Por ello, el Tratado presenta en su último capítulo métodos para realizar esta Verdad.

En el último capítulo del Tratrado, titulado "Fe y Práctica", el Tratado presenta formas de realizar y confirmar estas enseñanzas.

Las Cuatro Clases de Fe:

Lo primero que el Tratado menciona es la importancia de desarrollar las Cuatro Clases de Fe:

1. Fe en el Absoluto (Mahayaha), a través y por la cual uno puede meditar y contemplar la Talidad, logrando unidad con la misma.

2. Fe en los Budas, a través y por la cual uno medita en ellos, se acerca a ellos, los honra, los respeta y busca desarrollar sus mismas capacidades.

3. Fe en los beneficios del Dharma, a través y por la cual uno puede aprender las enseñanzas y disciplinas para alcanzar el Despertar espiritual y convertirnos en Budas.

4. Fe en la Sangha, a través y por la cual uno se puede dedicar al beneficio propio y de otros. 

Con estas Cuatro Fes, uno puede subir al rango de Bodhisattvas.

Las Cinco Prácticas:

Luego, el Tratado describe las Cinco Prácticas: Caridad, Preceptos, Paciencia, Esfuerzo, Calma y Contemplación.

1. Caridad - uno debe ser caritativo con todos los seres, sin esperar recompenza a cambio. 

2. Preceptos - uno debe de seguir los Preceptos de (a) no matar, (b) no mentir, (c) no robar, (d) no abusar de la sexualidad, y (e) no abusar de sustancias intoxicantes. 

3. Paciencia - uno debe de ser paciente con uno mismo y con todos los seres. Todos estamos vagando en el mismo Océano del Nacimiento y la Muerte del Samsara, y todos estamos sufriendo. Unos están más ciegos que otros y se les dificulta ver la verdad, y otros están más avanzados y la comprenden rápidamente. Pero todos debemos montarnos en el Gran Barco que nos lleva a la Otra Orilla de la Iluminación.

4. Esfuerzo - uno debe de hacer el bien, abandonar el mal y purificar la mente constantemente, en las buenas como en las malas. Uno debe entender que uno tiene un karma que cumplir, y que el mismo no es un castigo, sino un proceso natural - el equilibrio de la justicia universal. Por ello, cuando enfrentamos dificultados, debemos recurrir a los Budas, Bodhisattvas y deidades por guía y apoyo. Si continuamos nuestra práctica, con la ayuda de ellos, alcanzaremos el Camino.

5. Calma - uno debe de practicar la meditación Samatha para calmar los movimientos mentales y poder observar mejor la verdadera naturaleza de la realidad y de nosotros mismos. 

6. Contemplación - una vez uno ha calmado la mente a través de Samatha, uno puede practical la Contemplación Vipassana. Es como un lago (mente), que es movido por los vientos de la ignorancia (pensamientos), pero si calmamos las olas, podemos ver el fondo (Verdadera Naturaleza de la Realidad).

Luego, el Tratado explica con más detalle la Calma (Samatha) y la Contemplación (Vipassana). Hay que destacar que esta es la meditación budista principal de nuestra escuela Tendai, la cual fue sistematizada por Tendai Daishi en su obra Gean Calma y Contemplación (Makashikan), yes por esto que es la meditación principal dominical en nuestra templo. Para que el lector tenga una muestra del Tratado, traduzco estas pertes en su totalidad en este apartado.

La Práctica de Samatha:

Si hubiera una persona que deseara practicar la “Calma”, él debería permanecer en un lugar quieto y sentarse derecho en tranquilidad. Su atención no debe estar enfocada ni en la respiración ni en cualquier forma o color, ni en el espacio vacío, ni la tierra, ni el agua, ni el fuego, ni incluso en lo que ha sido visto, oído, recordado, o concebido. Todos los pensamientos, tan pronto como surgen, son descartados, e incluso los pensamientos que se usan para descartarlos también deben ser descartados, porque todas las cosas están esencialmente en el estado de pensamientos en trascendencia, y no deben ser creados de momento a momento ni extinguidos de momento a momento; por lo tanto uno debe de conformarse con la naturaleza esencial de la Realidad (Dharmata) a través de la práctica de la Calma. Y no es que él primeramente debe meditar sobre los objetos de los sentidos en el mundo externo y entonces negarlos con su mente, la mente que ha meditado en ellos.

Si la mente está vagando, debe traerse y fijarse en el pensamiento “correcto”. Debe ser entendido que este “pensamiento correcto” es el pensamiento que cualquiera que sea, es sólo mente y que no hay un mundo externo de objetos como se concibe; incluso esta mente es carente de cualquier marca propia lo cual indicaría su sustancialidad y por lo tanto no es sustancialmente concebible como tal en cualquier momento. Incluso si él se levanta de su posición sentado y se emplea en otras actividades, como ir, venir, avanzar, o estar parado firme, él debe en todo momento estar alerta de la aplicación de los medios pertinentes de perfeccionar la “Calma”, conformarse con el principio inmóvil de la naturaleza esencial de la Realidad, y observar y examinar las experiencias resultantes. Cuando este discípulo está bien adiestrado después de un período largo de práctica, las idealizaciones de su mente serán detenidas. Por esto, su poder de ejecutar la “cesación” gradualmente será intensificado y llegará a ser grandemente efectivo, de forma que él se conformará él mismo a Ella, y será capaz de ser absorbido, en la “concentración (Samadhi) de la Semejanza”. Entonces sus corrupciones, tan profundas como hayan podido ser, serán suprimidas y su fe se fortalecerá; él rápidamente obtendrá el estado en el cual no hay retroceso. Pero aquellos que son escépticos, que carecen de fe, que hablan pobremente de la enseñanza del Buda, que han cometido graves pecados, que están impedidos por su karma maléfico, o que son arrogantes o indolentes tienen que ser excluidos; estas personas son incapaces de ser absorbidas en el Samadhi de la Semejanza.

Subsecuentemente, como resultado de este Samadhi, la persona alcanza la unión con el mundo de la Realidad (Dharmadhatu - Absoluto), específicamente, lo mismo en todas partes y la no-dualidad del Dharmakaya de todos los Budas y los cuerpos de los seres sintientes. Esto es llamado “Samadhi de un movimiento”. Debe ser entendido que el Samadhi de la Semejanza es la base de todos los Samadhis. Si una persona continúa practicándolo, entonces ella gradualmente será capaz de desarrollar otras incontables clases de Samadhis. Si hay una persona que carece de la capacidad para el bien, ella será confundida por Mara, por herejes y demonios. Algunas veces estos seres aparecerán en formas horribles mientras esté sentado en meditación, y otras veces se manifestarán ellos mismos en las formas de mujeres y hombres atractivos. En tales casos ella debe meditar en el principio de la "Mente Unica”, y entonces esos objetos se desvanecerán y no le causarán más ningún problema. Algunas veces ellos pueden aparecer como las imágenes de seres angélicos o Bodhisattvas, y asumir también la figura del Tathagata, equipados con todas las máscaras mayores y menores; o ellos pueden exponer sus hechizos o predicar la caridad, los preceptos, la paciencia, el fervor, la meditación y la sabiduría; o ellos pueden disertar en cómo el verdadero nirvana es el estado universal de vacío, o de las características de la no-existencia, los votos, los odios, las afecciones, las causas u orígenes, y los afectos; y de la nada absoluta.

Ellos pueden también enseñarle el conocimiento de sus propios estados de existencia pasados y futuros, el método de leer la mente de las otras personas, y el perfecto dominio del lenguaje, causándole a él ser codicioso a la fama y al beneficio del mundo; o ellos pueden causarle el cambio frecuente del gozo al antagonismo e irritación y por lo tanto tener un carácter inestable, siendo algunas veces muy gentil, muy letárgico, muy enfermo, o de mente perezosa; y en otros momentos llegar a ser repentinamente celoso, y entonces después de todo caer en un periodo de negligencia; o desarrollar la falta de fe, o una gran duda, y mucha ansiedad; o el abandono de sus prácticas fundamentales excelentes hacia la perfección religiosa y la dedicación a los diferentes actos religiosos, o apegarse a los asuntos del mundo que lo involucra a él en muchas formas; o algunas veces ellos pueden causarle que experimente cierta semblanza de las variadas clases de Samadhi; que todos son las realizaciones y los logros de los herejes y no el verdadero Samadhi; o algunas veces ellos pueden causarle permanecer en el samadhi por uno, dos, tres y hasta siete días, sintiéndose comodidad en su cuerpo y goce en su mente, no teniendo hambre ni sed, compartiendo naturalmente, fragantemente y deliciosamente bebidas y comidas, que le inducen a incrementar su apego a ellos; o en otros momentos ellos pueden causarle comer sin ninguna restricción, ahora mucho, después muy poco, de forma que el color de su cara cambia de acuerdo con eso.

Por esas razones, aquel que practica la “Calma” deberá ser discreto y observador, en caso que su mente caiga en la red de la doctrina malévola. Él debe ser diligente en el habitar en el “pensamiento correcto”, ni aferrarse ni apegarse él mismo a nada; si hace eso, será capaz de mantenerse él mismo alejado de los obstáculos de esas influencias malévolas o diabólicas. Él debe saber que el Samadhi de los herejes no está libre de puntos de vista perversos, de antojos, y arrogancia, porque los herejes están apegados egoístamente a la fama, a la ganancia, y al respeto del mundo. El Samadhi de la Semejanza es el Samadhi en el cual uno no está detenido por la actividad de ver un sujeto ni por experimentar los objetos en el medio de la meditación; incluso después de la concentración uno no será ni indolente ni arrogante y las corrupciones de uno gradualmente disminuirán. Nunca ha habido un caso en él que una persona ordinaria, sin haber practicado este Samadhi, fuera todavía capaz de unirse al grupo que se le está permitido llegar a ser Tathagatas.

Aquellos que practican los variados tipos de Dhyana (meditación) y Samadhi que son populares en el mundo desarrollaran mucho apego a sus sabores y estarán limitados al Triple Mundo por su punto de vista perverso de que el "yo" (Atman) es real. Ellos son por lo tanto igual que los herejes, porque a medida que ellos se apartan de la protección de sus buenos amigos espirituales, llegan a tener puntos de vista herejes. Subsecuentemente, él que practica este samadhi diligentemente y de todo corazón, ganará diez clases de ventajas en esta vida. Primero, siempre estará protegido por los Budas y los Bodhisattvas de las diez direcciones. Segundo, no tendrá temor por Mara y sus demonios diabólicos. 
Tercero, no estará engañado o confuso por las noventa y cinco clases de espíritus herejes y diabólicos. Cuarto, se mantendrá apartado él mismo de difamar la enseñanza profunda del Buda, y gradualmente disminuirán sus obstáculos derivados de los pecados graves. Quinto, destruirá todas las dudas y puntos de vista erróneos sobre la Iluminación. Sexto, su fe en el Dominio del Tathagata crecerá. Séptimo, estará libre de sufrimientos y remordimientos y en el medio del samsara estará lleno de vigor e impávido. Octavo, teniendo un corazón gentil y abandonando la arrogancia, no será irritado ni molestado por otros. Noveno, incluso, si todavía no ha experimentado el Samadhi, será capaz de disminuir sus corrupciones en todas las parte y en todo momento, y no tendrá placer en el mundo. Décimo, si experimenta el Samadhi, no estará ansioso por ningún sonido en el exterior.

La Práctica de Vipassana:

Ahora, si él practica la “Calma” solamente, entonces su mente estará hundida en la complacencia propia y él será indolente; no se deleitará en hacer buenas obras sino que se mantendrá apartado del ejercicio de la gran compasión. Por lo tanto, es necesario igualmente, practicar la “Contemplación”.

Aquel que practica la “Contemplación” deberá contemplar que todo fenómeno condicionado en el mundo es cambiante y está sujeto a la transformación y la destrucción instantánea; que todas las actividades de la mente surgen y se extinguen de momento a momento; y que, por lo tanto, todo esto induce al sufrimiento. Debe contemplar que todo lo que ha sido concebido en el pasado era como la neblina y como el sueño, que todo lo que es concebido en el presente es como destello de luz, y que todo lo que será concebido en el futuro, será como las nubes que se levantan de repente. También debe observar que las existencias físicas de todos los seres vivientes en el mundo son impuras y que entre esas variadas impurezas no hay una sola que pueda ser buscada para obtener la felicidad. Él debe reflejar en la forma siguiente: todos los seres vivientes, desde el principio sin principio, porque están penetrados con la ignorancia, han dejado que sus mentes permanezcan en el Samsara; ellos ya han sufrido todas las grandes miserias del cuerpo y de la mente, en el presente están bajo una presión y limitación incalculables, y en el futuro sus sufrimientos serán igualmente sin límites.

Estos sufrimientos son difíciles de abandonar, difícil de sacudirse de ellos, y todavía estos seres están inconscientes de que ellos están en tal estado; por esto, ellos inspiran una gran lástima. Después de reflexionar en esta forma, él debe sacar a flote su valor y tomar el gran voto o hacer la gran promesa para este efecto: que mi mente sea libre de discriminación de manera que pueda practicar todos los variados actos meritorios en todas partes en las diez direcciones; que pueda, al final del futuro, aplicando los medios pertinentes ilimitados, ayudar a todos los seres sintientes que sufren, de forma que ellos puedan obtener la bienaventuranza del Nirvana, la meta última.

Habiendo hecho tal voto, él debe, de acuerdo a su capacidad y sin vacilación alguna, practicar cada clase de bien todo el tiempo, en todos los lugares y no ser indolente en su mente. Excepto que cuando él se sienta en concentración, en la práctica de la “Calma”, debe todo el tiempo reflexionar en lo que debe ser hecho y lo que no. Si camina, está parado, sentado, acostado, o levantándose, debe practicar ambas a la par, la “Calma” y la “Contemplación”.  Diríamos, debe meditar sobre el hecho de que las cosas en su naturaleza esencial no tienen nacimiento; pero al mismo tiempo, debe meditar sobre el hecho de que el karma bueno y malo, producido por la combinación del origen primario y los orígenes coordinados, y las retribuciones del karma en términos de placer, dolor, etc., ni se pierden ni se destruyen.

Aunque él debe meditar en la retribución del karma bueno y malo producida por los orígenes primario y coordinadores [el Karma - específicamente, él debe practicar la “Contemplación”], también tiene que meditar en el hecho de que la naturaleza esencial de las cosas es imposible de obtener por el análisis intelectual. La práctica de la “Calma” capacita a los seres ordinarios a curarse ellos mismos de sus apegos al mundo, y capacita a los seguidores del Hinayana a abandonar sus puntos de vista, que se derivan de la cobardía. La practica de la “Contemplación” curará a los seguidores del Hinayana del error de tener mentes estrechas e inferiores que no hacen surgir o no producen gran compasión, y liberará a los seres ordinarios de su insuficiencia para cultivar la capacidad para el bien. Por estas razones, ambas, la “Calma” y la “Contemplación” son complementarias e inseparables. Si las dos no se practican juntas, entonces uno no puede entrar en el camino de la Iluminación.

Después de esto, suponiendo que hay un hombre que aprende estas enseñanzas por primera vez y desea buscar la fe correcta pero carece de valor y fuerza. Porque el vive en este mundo de sufrimiento, él teme que no siempre será capaz de conocer los Budas y honrarlos personalmente, y que, siendo la fe difícil de perfeccionar, él estará inclinado a retroceder. Él debe saber que los Tathagatas tienen excelentes medios pertinentes por lo cuales pueden proteger su fe: esto es, a través de la fuerza de la meditación firme y constante en el Buda, satisfaciendo sus deseos él será capaz de alcanzar el de nacer en la tierra de Buda, de ver al Buda siempre, y de estar para siempre separado de los diabólicos estados de existencia.

Es como dice el Sutra: “Si una persona medita completamente en el Buda Amitabha (Amida) en el mundo del Paraíso Occidental y desea renacer en ese mundo, dirigiendo todo lo bueno que él ha cultivado hacia esa meta, entonces, él renacerá allí.” Porque él ve a Buda todo el tiempo, él nunca retrocederá. Si él medita en el Dharmakaya, la Semejanza del Buda, y con diligencia continúa practicando la meditación, él será al final capaz de nacer allí porque habita en el Samadhi correcto.

* * *

Finalmente, el Tratado concluye diciendo que solo aquellos que acepten estas enseñanzas pueden ser considerados hijos del Buda, y se encuentran en el verdadero camino del Mahayana, y dedica todos los méritos del Tratado a todos los seres sintientes.

Como podemos ver, el Tratado forma la base de todas las prácticas Kegyo del Budismo Tendai, específicamente, las sistematizadas por Tendai Daishi en las Cuatro Meditaciones, y forma la base de todas las prácricas en nuestro templo en Puerto Rico, las cuales discutimos aquí.

En el Budismo Tendai practicamos la meditación Shikan, que es el término japonés para la meditación Samatha y Vipassana, que se pueden traducir como "Calma" y "Contemplación". Si bien se llaman de dos formas diferentes en sánscrito, son un solo proceso fluido.

(1) Samatha (Calma) - En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia - nuestra Naturaleza Búdica - y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía. 

Una vez calmamos nuestra mente, trascendemos el ser falso finito y accesamos el Verdadero Ser infinito; entonces, estamos preparados para la segunda parte, Vipassana, y podemos contemplar la Verdadera Naturaleza de la Realidad y ver el funcionamiento del universo. Así como la luna solo puede reflejarse en la superficie de un lago tranquilo, igualmente, la Verdad solo puede reflejarse en una mente tranquila. 

(2) Vipassana (Contemplación) - La contemplación nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, viéndonos cara a cara con nuestra realidad individual, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo. Una vez podemos vernos cómo somos, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas. Finalmente, podemos acceder al corazón mismo de la existencia, ver la total interconexion de todo en el universo, y accesar a nuestro Verdadero Ser infinito, viendo nuestra unidad fundamental con todo y todos, y penetramos en la Verdadera Naturaleza de la Realidad. 

Pero igualmente vemos que el Tratado exhorta a la práctica del Nembutsu para el renacimiento en la Tierra Pura. El Nembutsu es la práctica budista tradicional de la recitación del Nombre del Buda. La palabra "Nembutsu" literalmente significa "meditación sobre el Buda", y en nuestro templo, asume la forma de "Namu Amida Butsu", que significa (entre muchas cosas) "Tomo Refugio en el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita". La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El Nembutsu es tanto una meditación como una contemplación y un acto de gratitud, así como una aspiración al renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. 

Así, este Tratado es una introducción, y a su vez, una exposición completa a las bases ontológicas y soteriológicas del Budismo Mahayana. Espero que el mismo brinde años de estudio y que ilumine tu práctica.