Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Saturday, June 5, 2021

Una Resolución Indomable: Un Comentario sobre el Ganmon - El Gran Voto de Dengyo Daishi

Este año, en la ocasión del Sange-E, la conmemoración de la vida y obra del Gran Maestro Saicho (Dengyo Daishi 767 - 822), el fundador de la escueal Tendai en Japón, presentaremos una traducción, junto con un breve comentario, sobre uno de los escritos fundamentales de la escuela Tendai, el Ganmon, o "La Gran Resolución", escrito por Dengyo Daishi. El Gamon fue escrito por Dengyo Daishi antes de fundar la escuela Tendai, en el Monte Hiei, y revelan el espíritu indomable y su gran resolución de salvar a todos los seres sintientes y llevar la luz del Verdadero Dharma a todos los rincones del mundo. Todo error es enteramente mío.

El Gran Maestro Saicho, en su Ganmon, presenta la esencia del Budismo: "Este mundo evanescente está lleno de ansiedad y sufrimiento; todos los seres están atormentados y nunca encuentran la paz. La luz de Shakyamuni [el Buda del pasado] ha sido escondida, y la de Maitreya [el Buda del futuro] aún no ha llegado. Los peligros de la guerra, la pestilencia y la hambruna están cerca, y todo está siendo arropado por la maldad, el egoísmo, las pasiones, la mala fortuna y la muerte. La vida es como una brisa pasajera, difícil de sostener, y nuestra existencia es como una gota de roció, que fácilmente se desvanece. No existe ningún lugar donde refugiarse, y tantos jóvenes como ancianos, todos pasamos a convertirnos en huesos blancos. La tumba llama tanto al noble como al ignorante, y todos regresamos a los elementos originales. Nadie puede escapar este destino".

“Este mundo evanescente está lleno de ansiedad y sufrimiento; todos los seres están atormentados y nunca encuentran la paz." Esta línea contiene una de las primeras enseñanzas del Buda, contenida en las Cuatro Nobles Verdades, la cual expresa que todos los seres, sin importar sus condiciones, experimentan el sufrimiento y la insatisfacción. Esto es porque somos ignorantes de nuestra Verdadera Naturaleza y la Realidad, y sentimos falsamente que somos seres independientes, y nos aferramos a nuestros estados mentales, físicos y anímicos, así como a las cosas y las personas, cuando todo es impermanente y se encuentra en constante cambio en este mundo. Pero el universo que habitamos es uno inherentemente bueno. El Buda, la encarnación compasiva del Universo, ya ha bajado a este mundo, hace más de 2,500 años atrás, y nos ha revelado la sabiduría del Dharma, el cual contiene las Leyes Universales del Cosmos. El Dharma, las enseñanzas budistas, son nuestro mapa para navegar por el interminable océano de nacimientos y muertes del Samsara, Esta Orilla del Sufrimiento, y llegar a la Otra Orilla del Nirvana - la paz. Pero no todos los seres se encuentran en el momento adecuado para escuchar el Dharma y ponerlo en práctica en sus vidas. "La luz de Shakyamuni [el Buda del pasado] ha sido escondida, y la de Maitreya [el Buda del futuro] aún no ha llegado." Nosotros hemos tenido el privilegio y el buen karma para encontrar el Dharma Verdadero del Budismo. De las 84,000 enseñanzas dadas por el Buda en sus más de cuarenta años de predicación el mundo, la totalidad de su Iluminación solo es revelado en el Sutra del Loto. Esta enseñanza se perdió con el tiempo, y fue rescatada por Grandes Maestros como Chih-i en China y Saicho en Japón. Hoy, gracias a ellos, hemos llegado al Dharma del Sutra del Loto. Es nuestra labor ahora poder hacerlo llegar a nuestros seres cercanos y ayudar a realizar la labor dhármica del Bodhisattva en el mundo. Así, la Sangha, es el Bodhisattva Maiteya. Es nuestro deber el no permitir que la Llama Eterna del Dharma se apague en el mundo. 

"Debido a que nadie puede descubrir el elixir de la inmortalidad, nadie está seguro de su destino final. Los poderes milagrosos de la existencia prolongada son inútiles, y la muerte puede llegar en cualquier momento. Si no hacemos el bien durante nuestra existencia, tras nuestra muerte seremos madera combustible para el fuego del infierno. El regalo de la vida humana es difícil de obtener pero es fácil de perder. Las buenas intenciones son difíciles de desarrollar pero fáciles de olvidar. El Buda Shakyamuni comparo la dificultad de obtener una vida humana con un hilo de lana perdido en el tope de una montaña. Un ancestral sabio chino conocía la preciosidad de la vida y nunca perdió un solo minuto de su vida en asuntos frívolos."

Nosotros, como manifestaciones fenomenales del Universo, estamos en constante cambio y somos impermanentes. La Vida es como un gran río que fluye, se divide, se bifurca y continúa su camino, expandiendose por todo el Cosmos, y todos y cada uno de nosotros somos una gota, una burbuja, en ese gran río. No importa cuánto avancemos, ni qué filosofías religiosas sigamos, esta es la naturaleza del mundo. "Debido a que nadie puede descubrir el elixir de la inmortalidad, nadie está seguro de su destino final. Los poderes milagrosos de la existencia prolongada son inútiles, y la muerte puede llegar en cualquier momento." Existen muchas religiones y filosofías, pero todas ellas son partes de la Verdad. El Budismo es la Verdad en su totalidad. Hemos vivido incontables vidas, y puede que en muchas de ellas hayamos encontrado el Dharma, pero no hemos revelado nuestra Budeidad Innata. "Si no hacemos el bien durante nuestra existencia, tras nuestra muerte seremos madera combustible para el fuego del infierno." Ahora mismo hemos re-encontrado el Dharma: debemos de estudiarlo a profundidad y poner sus enseñanzas para alcanzar el Despertar en esta vida y en este cuerpo, pues las causas de la vida es una, y las causas de la muerte infinitas. Podemos encontrarnos con la muerte en cualquier momento. 

"No existe ningún principio que le permita a uno desarrollar un buen karma sin ganarlo, ni existe una forma de evitar las brazas del infierno sin hacer le bien en esta vida. He reflexionado en todo esto, y me siento avergonzado de recibir caridad sin merecerla y engañar a todos los seres con mi ignorancia. Como dicen los Sutras: ‘Aquellos que dan caridad ascienden a los cielos, y aquellos que la reciben descienden a los infiernos’. La Dama Dai-i hizo muchas cosas buenas por cinco monjes malvados y fue recompensada renaciendo como la Reina Mari, mientras ellos reencarnaron como cinco mujeres esclavas. Resulta claro de esta historia como funciona la ley del karma. Alguien que es consiente del origen del sufrimiento pero no hace el bien es un enemigo del Buda, una criatura sin brazos que es incapaz de de recoger los tesoros que ofrecen las enseñanzas sagradas".

"No existe ningún principio que le permita a uno desarrollar un buen karma sin ganarlo, ni existe una forma de evitar las brazas del infierno sin hacer le bien en esta vida." No existimos en un vacío; nunca estamos realmente solos. Nosotros existimos y vivimos, día a día, momento a momento, dado a una red interminable de causas y condiciones que nos unen fundamentalmente y nos interrelaciona con todos los seres y todas las cosas en el Cosmos. Todo lo que nos ocurre sucede por causas y condiciones, el karma, que hemos acumulado desde el principio de los tiempos hasta hoy, tanto el nuestro como el de todos los seres, pues todos estamos fundamentalmente interconectados. Lejos de perder la esperanza ante esto, debemos de sentirnos empoderados por mejorar nuestro karma y nuestras circunstancias, sembrando las semillas de nuestro buen karma, en nuestros pensamientos, palabras y acciones de este momento en adelante. Sabiendo esto, ¿eres merecedor de las constantes bendiciones que rebes diariamente? Saicho nos pide que reflexionemos, el escribir: "He reflexionado en todo esto, y me siento avergonzado de recibir caridad sin merecerla y engañar a todos los seres con mi ignorancia." Es momento de no solo sembrar las causas y condiciones para nuestro mejor futuro, sino ayudar a otros también a hacerlo. "Alguien que es consiente del origen del sufrimiento pero no hace el bien es un enemigo del Buda, una criatura sin brazos que es incapaz de de recoger los tesoros que ofrecen las enseñanzas sagradas". Teniendo la oportunidad de encontrar el Verdadero Dharma, ¿cómo podemos desperdiciar este preciado momento? ¿Cómo podemos no compartirlo con los demás? El Buda, la encarnación del Universo, vino a este mundo y nos legó sus Leyes Universales para ayudarnos a aliviar el sufrimiento y lograr la felicidad. ¿Por qué no nos comprometemos a profundizar en el Dharma y a poner en práctica en nuestras vidas diarias y en la sociedad? Si lo hacemos, podemos transformar este mundo impuro en una Tierra Pura. 

"Este ignorante y bueno para nada Saicho, que se encuentra entre los hombres más tontos, ignorantes y ciegos, jura nunca darle la espalda a los Budas, la nación ni sus parientes. Aun con mis limitaciones, hago los votos delineados aquí en este papel. Libre de toda atadura mundana, dispuesto a utilizar todos los medios disponibles, y con la intención de alcanzar los principios supremos, seré indomable en mi resolución". 

En estas líneas, Saicho representa el ideal de todo practicante budista. Estamos en este mundo porque no somos Budas, llenos de pasiones ciegas y deseos desenfrenados. Por ello, ¿cómo podemos considerarnos sabios? ¿Cómo podemos osar pensar que hemos aprendido todo lo que debemos saber? Pero no somos practicantes Hinayana, concernidos exclusivamente con nuestra salvación o Despertar individual, sino que todos estamos navegando en el Gran Barco del Mahayana, y por ello, trabajando por los demás, trabajamos en nosotros mismos. Es por eso que debemos de hacer el esfuerzo por permitir que el perfume del Dharma permee todo nuestro cuerpo, mente y espíritu y brille, y sea un far de luz en nuestro hogar y con nuestra familia, y que siga incrementando y cubra nuestras amistades y nuestra comunidad, y así, poco a poco, con estudio, fe y práctica, se vuelva un faro de luz para todo el mundo. 

Luego de estas palabras de suprema humildad y agradecimiento, Saicho presenta sus votos:

"1. Hasta que alcance el Despertar espiritual, no bajaré de esta montaña o trabajaré en el mundo."

Originalmente, Saicho quería que los monjes entrenaran por 12 años en el Monte Hiei, hasta que alcanzaran el Despertar y dominaran todas las enseñanzas y prácticas, para que los monjes más eruditos continuaran entrenando a las futuras generaciones en la montaña, mientras que los demás monjes educaban a la sociedad y administraran los sacramentos religiosos a la comunidad. Así, podían generar un cambio real en el mundo. Ya los monjes no estudiamos 12 años en la montaña. Esto es porque hay demasiado trabajo que hacer en el mundo y muy pocos de nosotros. En un mundo ideal, la Danka o comunidad espiritual de laicos proveerían todo lo necesario a los monjes y nosotros no tendríamos que trabajar, pero el mundo cada día se sumerje más en el deseo y la ignorancia. Nuestra labor dhármica es hoy día más necesaria que nunca. 

"2. Hasta que no ilumine el principio último, no disfrutare de los placeres mundanos."

La meta del Budismo es alcanzar el Despertar y convertirnos en un Buda, para salvar a todos los seres sintientes. Esto no se logra abandonando el mundo y recluyéndonos lejos de la sociedad. Cuando alcanzamos el Despertar, reconocemos la Unidad Fundamental y vemos que este Mundo Saha, el mundo del sufrimiento, es una manifestación de la Realidad Ultima, la Iluminación. Todo es una manifestación de la misma Esencia. Por ello, este mundo mismo es la Realidad. Solo tenemos que aprender a verlo tal y como es. Cuando lo hacemos, por medio del estudio, la fe y la práctica, podemos llevar vidas guiadas por la sabiduría. Así, dejamos de perseguir vanamente nuestras pasiones ciegas y deseos desenfrenados, purificando nuestros cuerpos y mentes, y con ello, purificando la Tierra, revelando su Pureza Original. 

"3. Hasta que no obtenga la esencia de los preceptos, no atenderé ceremonias estatales o festividades religiosas."

Para poder realizar este mundo como una Tierra Pura, debemos seguir los Preceptos. Los Preceptos, las reglas éticas y morales budistas, son una manifestación de la Mente Iluminada; son el comportamiento de un ser iluminado en el mundo. Los Preceptos son: no matar, no robar, no mentir, no abusar de la sexualidad, y no abusar de los intoxicantes. Estos Cinco Preceptos contienen todas las moralidades y virtudes de todas las reglas en todas las filosofías seculares y religiosas del mundo. El propósito del Servicio Diario, de las ceremonias y rituales budistas es hacer brillar nuestra Naturaleza Búdica para que la misma se refleje en nuestros pensamientos, palabras y acciones y transformen el mundo. 

"4. Hasta que no obtenga el corazón de la sabiduría trascendental, evitare todo tipo de ataduras."

Cuando ponemos los Preceptos en práctica, profundizamos en nuestra fe y estudio, y practicamos la meditación o el Nembutsu, poco a poco quitamos capa tras capa acumulada a través de incontables vidas que cubren nuestra Naturaleza Original y desarrollamos el corazón de la sabiduría trascendental - la mente de un Buda. Cuando practicamos, entendemos y aceptamos las Leyes Universales y no nos dejamos arrastrar por las corrientes de nuestros pensamientos, pasiones y deseos. Así, obetenemos una mente inamovible, enraizada y unida a la voluntad del Universo, y disfrutamos de la calma y la paz.

"5. Cualquier merito o sabiduría que pudiera adquirir como resultado de mi entrenamiento, se la daré a todos los seres sintientes para la liberación de todos en el universo."

Pero todos estos beneficios no son solo para nosotros. Al finalizar toda práctica budista, compartimos todos los méritos generados por la práctica con todos los seres sintientes. La práctica budista genera virtudes y méritos. Las virtudes son el resultado de nuestra transformación personal espiritual, que se traducen en una inmensa compasión por todos los seres, y en una sabiduría que nos permite utilizar los medios hábiles necesarios para ayudarlos a aliviar su sufrimiento. El mérito es como una buena moneda, o buenas vibras, las cuales nos ayudan y guían en nuestra práctica. Pero como Bodhisattvas, sabemos que todos estamos fundamentalmente interconectados, y por ello, no podemos velar por nosotros únicamente. Por ello, en vez de quedarnos con los méritos, los entregamos al Universo, el Buda, para que los haga llover sobre aquellos que más lo necesitan, para que todos puedan degustar del Nirvana.

"Por todo esto, juro no degustar el sabor de la liberación ni entrar en el Nirvana. Todos los seres en el mundo del Dharma deben de despertar y experimentar el sabor del Dharma juntos."

¿Qué es entrar al Nirvana? Es la infinita sensación de abosoluta paz, clama y tranquilidad que experimentamos al fundirnos completamente con el Universo y regresar a nuestro Verdadero Hogar, sin volver a la individualidad, así como una gota se funde en el gran océano. Primitivamente, se decía que los Budas, así como todos los seres al alcanzar el Despertar Final, no volvían a nacer, sino que extinguían todo su karma, y reducían sus cuerpos y su consciencia a cenizas, las cuales eran espercidas por el viento, y era comparado a una vela que era apagada y la llama dejaba de existir. Pero posteriormente, el Buda reveló que este Nirvana era como una Ciudad Fantasma, un medio hábil creado para ayudar a los seres a aceptar la Realidad de la eternidad de la vida y nuestro trabajo incansable en el Cosmos. Los Budas, los cuales son todos manifestaciones del Buda Eterno, el cual es el Alma del Universo, siguen trabajando incansablemente por el Despertar y la salvación de todos los seres sintientes. Todos nosotros somos llamados a tomar esta labor y ayudar a los demás, realizando el trabajo del Bodhisattva en la sociedad. Como dice Saicho:

"A través del poder de mis votos espero alcanzar el despertar espiritual, y si desarrollo mis poderes espirituales no los usaré con motivos egoístas, ni permaneceré en la iluminación. Siempre seguiré practicando los Cuatro Inmensurables [de salvar a todos los seres, cortar todas las pasiones malsanas, aprender todos los principios del Dharma y alcanzar la Budeidad] por toda mi vida. Siempre estar e en el mundo del Dharma, transbordando los Seis Destinos, eternamente entrenando y realizando el trabajo del Bodhisattva".

Este es el verdadero Nirvana, alcanzar la paz y la calma, al conectar con nuestra Naturaleza Búdica, al comulgar con el Buda - el Universo - por medio de la meditación y del Nembutsu, y reconocer en todo momento nuestra Unidad Fundamental, y ayudar a otros a realizarla, para transformar este mundo en un mundo mejor, una Tierra Pura, por toda la eternidad.

Como vemos, en su Ganmon, Saicho resume la esencia del Budismo. Si bien el mismo consiste de unas cuantes líneas, dentro de cada una de sus palabras, el Gran Maestro brilla en todo su esplendor. Espero que todos podamos desarrollar una resolución indomable y continuar realizando el trabajo del Buda en el mundo.