Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Sunday, June 13, 2021

La Contemplación de la Unidad: Un Comentario sobre el Shinnyokan - La Verdadera Naturaleza de la Realidad según Eshin Sozu

 Este año, en la ocasión del Eshin-E, la conmemoración de la vida y obra del Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 941-1017), el sistematizador del Budismo Tendai Tierra Pura en Japón, presentaremos una traducción, junto con un breve comentario, sobre uno de los escritos fundamentales, el Shinnyokan, o "La Contemplación de la Verdadera Naturaleza de la Realidad", escrito por Genshin. Este texto muestra en palabras sencillas cómo aplicar la teoría Tendai de la meditación en la práxis religiosa, basándose principalmente en la doctrina de la Iluminación Original (Hongaku Shiso) del Sutra del Loto. Esta doctrina niega la idea de que la Iluminación es algo que es alcanzado como resultado de un proceso largo de entrenamiento/práctica; la misma afirma que todos los seres estan, desde el principio, iluminados innatamente, ya que es su naturaleza. Desde esta perspectiva, la práctica budista debe de ser abordada, no como un medio para alcanzar un resultado en el futuro, sino como como una herramienta para descubrir nuestra Naturaleza Búdica. Este escrito entonces muestra la unidad y armonía entre las doctrinas Tendai del Sutra del Loto con las enseñanzas y prácticas Tierra Pura. Todo error es enteramente mío.

El Gran Maestro Genshin comienza el Shinnyokan con una cita del Makashikan, o la "Gran Calma y Contemplación" escrito por el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi 538-597), el fundador de la escuela Tendai (Tiantai) en China, para mostrar la perfecta unidad y armonía entre el pensamiento Tendai y el Tierra Pura: "El Volumen 1 de la "Gran Calma y Contemplación" [de Chih-i] dice: 'De cada forma y cada fragancia, no hay ninguna que no sea el Camino Medio. Es igual con el mundo del ser, así como el mundo de los Budas y los seres sintientes' (Makashikan). El 'mundo del ser' es la mente de todos los practicantes. El 'mundo de los Budas' se refiere a los Budas en las diez direcciones. El 'mundo de los seres sintientes' se refiere a todos los seres y cosas en el universo. 'Cada forma y fragancia' se refiere a todas las clases de seres no-sintientes como las plantas y los árboles, las piedras y las rocas, las montañas y los ríos, la gran tierra, el vasto océano y el espacio vacío. Todas estas cosas son el Camino Medio. Los diferentes nombres y términos para estas cosas son variados e infinitos. Por eso se le llama Talidad, el Verdadero Aspecto, el Universo (Dharmadhatu), el Cuerpo del Dharma, la Naturaleza Búdica, El Que Así Viene y sus significados cardinales. Dentro de todas estas designaciones, para propósitos de este tratado, utilizaré el término Talidad y aclararé el significado de la contemplación del Camino Medio que es explicado en otros Sutras y tratados."

Este extracto del Makashikan muestra las Tres Reinos de la Existencia: (1) el reino de los cinco componentes, (2) el reino de los seres vivos y (3) el reino del medio ambiente. Este concepto apareció originalmente en "El Tratado sobre la Gran Perfección de la Sabiduría", un comentario completo sobre el Sutra de la Gran Perfección de la Sabiduría, tradicionalmente atribuido a Nagarjuna (150-250) y adoptado por el Gran Maestro Chih-i como un componente de su doctrina del Ichinen Sanzen, o los Tres Mil Reinos en un Solo Instante. El concepto de Tres Reinos de la Existencia ve la vida desde tres puntos de vista diferentes y explica la existencia de vidas individuales en el mundo real - todos son manifestaciones de la misma Esencia o Energía de Vida que compone todo en el Universo - la Talidad (Tathata). Estos son:

 (1) El reino de los cinco componentes - un análisis de la naturaleza de una entidad viviente en términos de cómo responde a su entorno. Los cinco componentes o Skandhas son (a) forma-cuerpo, (b) percepción-emociones, (c) concepción-pensamientos, (d) volición y (e) conciencia. La forma incluye todo lo que constituye el cuerpo y sus órganos de los sentidos, a través de los cuales se percibe el mundo exterior. Percepción significa la función de recibir o aprehender información externa a través de los órganos de los sentidos. Concepción indica la función por la cual uno capta y forma alguna idea o concepto sobre lo que ha sido percibido. Volición significa la voluntad de iniciar la acción tras la creación de concepciones sobre lo percibido. La conciencia es la función cognitiva del discernimiento que integra los componentes de percepción, concepción y volición. Distingue un objeto de todos los demás, reconoce sus características y ejerce juicios de valor, como distinguir entre el bien y el mal. Desde otro punto de vista, mientras que la conciencia se considera la mente misma, los componentes de la percepción, la concepción y la voluntad se consideran funciones mentales. La forma corresponde al aspecto físico de la vida, y los otros cuatro componentes, al aspecto espiritual. 

(2) El reino de los seres vivos - el ser vivo individual, formado por una unión temporal de los cinco componentes, que manifiesta o experimenta cualquiera de los Diez Mundos. El reino de los seres vivos se refiere a un individuo como un todo integrado, pero dado que ningún ser vivo existe en perfecto aislamiento, también se entiende el cuerpo colectivo de individuos que interactúan entre sí.

(3) El reino del medio ambiente - el lugar o tierra donde los seres vivos habitan y llevan a cabo actividades. El estado de la tierra es un reflejo del estado de vida de las personas que viven en ella. Una tierra manifiesta cualquiera de los Diez Mundos según cuál de los Diez Mundos domina en la vida de sus habitantes. La misma tierra también manifiesta mundos diferentes para diferentes individuos. Por eso, el Sutra de Vimalakirti dice: “No hay dos tierras, puras o impuras en sí mismas. La diferencia radica únicamente en el bien o el mal de nuestra mente”. 

Los Tres Reinos de la Exitencia en sí mismos no deben verse por separado, sino como aspectos de un todo integrado, que manifiesta simultáneamente cualquiera de los Diez Mundos. Todos emanan y se componen de la misma Esencia, la Talidad.

Luego, Genshin escribe:  "Todas estas cosas son el Camino Medio." Esto se refiere a otro concepto o dictrina Tendai llamado las Tres Verdades. La Triple Verdad tiene su genesis en los escritos de Nagarjuna con las dos Verdades. La doctrina de las Dos Verdades diferencia entre dos niveles de “Satya”, que significa “verdad” o "que realmente existe" en el discurso del Buda: (1) la verdad "convencional" o "provisional" (saṁvṛti), y (2) la verdad "última" (paramārtha). Para Nagarjuna, las dos verdades son verdades epistemológicas. El mundo fenoménico se concede una existencia provisional. Se declara que el carácter del mundo fenoménico no es ni real ni irreal, sino lógicamente indeterminable. En última instancia, los fenómenos están vacíos (Sunyata) de un ser o esencia inherente, pero existen dependiendo de otros fenómenos (Pratītyasamutpāda – Originación Dependiente).

La Triple Verdad es una doctrina Tendai que lleva las dos Verdades de Nagarjuna y la Escuela Madhyamaka a su culminación. La Triple Verdad se concretizó con los escritos del Gran Maestro Chih-i. La Triple Verdad es: (1) Vacuidad, o que todas las cosas surgen de acuerdo a causas y condiciones, (2) Convencionalidad, o reafirmación de la importancia del mundo mundano - aunque todo es vacuidad, las cosas existen convencional y provisionalmente y (3) el Camino Medio o la afirmación de la vacuidad y la realidad convencional de todas las cosas. La Verdad de la no sustancialidad, la existencia temporaria y el Camino Medio: tres fases de la verdad formuladas por T'ien-t'ai. La verdad de la no sustancialidad (Ku) significa que los fenómenos carecen de sustancia y están en un estado potencial que trasciende los conceptos de existencia y de no existencia. La verdad de la existencia temporaria (Ke) significa que todas las cosas, aunque por naturaleza carecen de sustancia, poseen una realidad temporaria que está sometida a un flujo constante. La verdad del Camino Medio (Chu) significa que todos los fenómenos son, a la vez, no sustanciales y temporarios, pero que, sin embargo, en esencia, no son ni una cosa ni la otra. Ku, Ke, y Chu indican, respectivamente, los tres aspectos de un fenómeno: su dependencia de las condiciones de la relación de causalidad, su existencia temporal, y su verdadera naturaleza. Estos tres aspectos no pueden ser independientes uno del otro. Esta doctrina ocupa una posición central en el Budismo Tendai y es considerada como la enseñanza máxima del Buda.

Dado a que todo emana de una misma Esencia o Fuente, el Buda - la Talidad - todo es una manifestación del Camino Medio. El Cosmos es el cuerpo del Buda; todos los sonidos son su predicación. Por ello, el mundo tal y como es es una manifestación del Dharma, la Ley Universal. Es por eso que Genshin continúa diciendo: Los diferentes nombres y términos para estas cosas son variados e infinitos. Por eso se le llama Talidad, el Verdadero Aspecto, el Universo (Dharmadhatu), el Cuerpo del Dharma, la Naturaleza Búdica, El Que Así Viene y sus significados cardinales. Si bien podemos hacer distinciones temporeras entre esto y aquello, nosotros y los demás, afuera y adentro, todo emana de esta misma Esencia Original - todo es una sola Unidad. Es de esta Talidad (Tathata) que emergen los Budas (Tathagatas - El Que Así Viene [de la Talidad]), quienes son emanasiones compasivas para llevar la sabiduría del Dharma a los seres sintientes, los cuales se encuentran vagando en sufrimiento en el océno de nacimientos y muertes del Samsara. La misión fundamental de los Budas es llevar a los seres de vuelta a la Unidad. y exhortar a que ayuden a otros a llegar a la Unidad. 

"Si deseas alcanzar la Budeidad rápidamente o renacer sin dudas en la Tierra Pura de la Bienaventuranza [del Buda Amida] en el Oeste, debes pensar: 'Mi propia mente es precisamente la Talidad'. Si realizas que la Talidad, la cual permea todo el universo, es tu propia esencia, eres uno con el universo; no pienses que existe algo aparte de esto. Cuando uno Despierta, los Budas y los Bodhisattvas de las diez direcciones del universo se encuentran dentro de uno. El buscar un Buda o un Bodhisattva separado fuera de nosotros es una acción que refleja que uno aún no ha realizado que uno es la Talidad. Cuando uno realiza que uno y la Talidad son lo mismo, entonces, tanto Shaka (Shakyamuni), Amida, Yakushi, y todos los Budas de las diez direcciones, al igual que Fugen (Samatabhadra), Kannon, Monju (Manjushri), Miroku y todos los Bodhisattvas, están dentro de uno y no están separados de nosotros. De hecho, el Sutra del Loto y los otros 80,000 volúmenes y repositorios de conocimiento al igual que las doce divisiones del canon, junto con todas las prácticas que los Budas y Bodhisattvas realizan para alcanzar el Despertar, al igual que una infinitud de virtudes que alcanzan como resultado de su consecución, y el infinito mérito acumulado a través del auto-cultivo y al enseñarles a otros - todo esto se encuentra dentro de nosotros mismos".

Estas líneas expanden lo expuesto hasta ahora. "Si deseas alcanzar la Budeidad rápidamente o renacer sin dudas en la Tierra Pura de la Bienaventuranza [del Buda Amida] en el Oeste, debes pensar: 'Mi propia mente es precisamente la Talidad'. Si realizas que la Talidad, la cual permea todo el universo, es tu propia esencia, eres uno con el universo; no pienses que existe algo aparte de esto". Usualmente Genshin es asociado exclusivamente con el Budismo Tierra Pura, y muchos maestros fundadores de otras escuelas se han apropiado de su imagen y su discurso, llegando a distorcionar sus enseñanzas para promover sus propios discursos e interpretaciones doctrinales. Pero Genshin es claro en sus escritos. La Tierra Pura de la Bienaventuranza del Buda Amida no es un lugar distante en el Oeste, sino que es este Mundo Saha visto desde los ojos de un Buda. Todos y cada uno de nosotros somos uno con el Buda Amida. Todos emanamos de la misma Esencia o Energía, la Talidad. Cuando meditamos o recitamos el Nembutsu, eliminamos gradualmente todos los obstáculos y las barreras ficticias que nos separan y oscurecen nuestra mente y alma y nos fundimos con el Universo - nuestro ser finito se funde con el Infinito - así como una gota de agua se funde con el gran océano. Cuando uno Despierta, los Budas y los Bodhisattvas de las diez direcciones del universo se encuentran dentro de uno. El buscar un Buda o un Bodhisattva separado fuera de nosotros es una acción que refleja que uno aún no ha realizado que uno es la Talidad. Cuando uno realiza que uno y la Talidad son lo mismo, entonces, tanto Shaka (Shakyamuni), Amida, Yakushi, y todos los Budas de las diez direcciones, al igual que Fugen (Samatabhadra), Kannon, Monju (Manjushri), Miroku y todos los Bodhisattvas, están dentro de uno y no están separados de nosotros. Vivimos en el mundo de las distinciones y la dualidad por nuestra Ignorancia Fundamental, nuestro mal karma, y nuestros deseos y pasiones ciegas, pero cuando revelamos nuestra Naturaleza Búdica - nuestra Unidad Fundamental - vemos que no existe nada dentro de nuestro Verdadero Ser. Todos los Budas y Bodhisattvas son emanaciones dela misma Esencia; son características y cualidades de la misma Mente Unica, y todos poseemos esas cualidades ejemplificadas por estos Budas y Bodhisattvas dentro de nosotros. Cuando actuamos en base a nuestra Verdadera Esencia, cuando realizamos el Camino del Bodhisattva y ayudamos a otros en la vida diaria, nosotros mismos encarnamos esas cualidades de estos Budas y Bodhisattvas, y en ese momento, somos Bodhisattvas para otros seres sintientes. 

El Budismo no es algo divorciado de nuestra vida. "De hecho, el Sutra del Loto y los otros 80,000 volúmenes y repositorios de conocimiento al igual que las doce divisiones del canon, junto con todas las prácticas que los Budas y Bodhisattvas realizan para alcanzar el Despertar, al igual que una infinitud de virtudes que alcanzan como resultado de su consecución, y el infinito mérito acumulado a través del auto-cultivo y al enseñarles a otros - todo esto se encuentra dentro de nosotros mismos". Los Sutras y los Tratados budistas no son nada más que la revelación de las Leyes Universales para ayudarnos a tener mejores vidas y revelar la Verdadera Naturaleza de este mundo. 

"Cuando uno forma un pensamiento, dado a que todas las cosas son funciones de la mente, todas las prácticas se encuentran dentro de una sola mente, y en un solo instante de pensamiento, uno comprende todas las cosas: esto es llamado 'sentarse en el lugar de práctica' (Zadojo). Es llamado 'el Despertar Correcto' (Joshogaku). Dado a que uno alcanza la Budeidad sin abandonar el cuerpo presente, es llamado 'Alcanzar la Budeidad en Esta Vida y en Este Cuerpo' (Shokushin Jobutsu). Este es el caso de la niña dragón quien, al escuchar los principios del Sutra del Loto [en el capítulo 14] que todas las cosas son la Talidad 'únicamente, inmediatamente aspiró a alcanzar la Iluminación, y en el espacio de un instante, alcanzó el Despertar'. De hecho, cuando uno contempla la Talidad y desea renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza, no hay duda de que uno renacerá en ella como uno desea. La razón es la siguiente: alcanzar la Budeidad es extremadamente difícil dado a que uno se convierte en un Buda a través del auto-cultivo y acumulando una cantidad infinita de virtudes y méritos como para llenar todo el universo. Pero alcanzar el renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza es bien fácil. Incluso aquellos que han cometido incontables males, si al final de sus vidas, con sinceridad de corazón, recitan 'Namu Amida Butsu' diez veces, pueden renacer allí."

Cuando meditamos en el Verdadero Aspecto de la Realidad, la Talidad - la Unidad - en ese mismo instante, uno perfecciona todos los Preceptos y todos los Paramitas y revela su Budeidad. Dado a que la Budeidad no es algo que obtenemos externamente, sino que es nuestra revelación de nuestra Budeidad Innata, dado a nuestra Unidad Fundamental, podemos alcanzar la Budeidad en esta vida y en este cuerpo. 

Genshin ilustra este concepto con un episodio del Sutra del Loto al decir: "Este es el caso de la niña dragón quien, al escuchar los principios del Sutra del Loto [en el capítulo 14] que todas las cosas son la Talidad 'únicamente, inmediatamente aspiró a alcanzar la Iluminación, y en el espacio de un instante, alcanzó el Despertar'." Esto se refiere a la historia en el capítulo 12, "Devadatta", del Sutra del Loto, donde vemos que la hija dragón de ocho años de Sagara, uno de los ocho grandes reyes dragones que se dice que habita en un palacio en el fondo del mar. Según el Sutra del Loto, la niña dragón alcanzó la Iluminación cuando escuchó al Bodhisattva Manjushri predicar el Sutra del Loto en el palacio del rey dragón bajo el mar. Cuando Manjushri afirma que la niña rápidamente obtuvo el mismo Despertar del Buda, el Bodhisattva Sabiduría Acumulada lo desafía, diciendo que incluso Shakyamuni logró alcanzar el Despertar solo después de cumplir con la práctica del Bodhisattva durante muchos kalpas, y que ella no podría haberse convertido en un Buda tan fácilmente. En ese momento, la niña dragón aparece frente a la asamblea y alaba al Buda Shakyamuni. Shariputra luego igualmente le cuestiona este hecho y le dice que las mujeres son incapaces de alcanzar la Budeidad. En ese momento, la niña dragón se transforma en un Buda y perfecciona instantáneamente la práctica del Bodhisattva, manifestando sul estado de Budeidad. La Iluminación de la niña dragón tiene importantes implicaciones. Primero, refuta la idea de la época en que las mujeres nunca podrían alcanzar la Iluminación. En segundo lugar, revela que el poder del Sutra del Loto permite a todas las personas alcanzar por igual la Budeidad en sus formas actuales. Es decir, a través del Sutra del Loto, las personas no necesitan practicar austeridades durante innumerables kalpas ni esperar un renacimiento en una forma física diferente (como hombres). Esto es porque, como hemos mencionado, en Esencia, está hecha de la misma energía de vida que anima todo; es, igual que todo, una manifestación de la Talidad y posee, por ello, la Naturaleza Búdica. 

Genshin, de igual forma que la niña dragón, nos dice que cuando meditamos o contemplamos la Verdadera Naturaleza de la Realidad, realizamos nuestra Unidad Fundamental con el Buda, el Universo. En ese instante, nuestra Naturaleza Búdica brilla inmensamente y revelan nuestra Budeidad. "De hecho, cuando uno contempla la Talidad y desea renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza, no hay duda de que uno renacerá en ella como uno desea. La razón es la siguiente: alcanzar la Budeidad es extremadamente difícil dado a que uno se convierte en un Buda a través del auto-cultivo y acumulando una cantidad infinita de virtudes y méritos como para llenar todo el universo. Pero alcanzar el renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza es bien fácil. Incluso aquellos que han cometido incontables males, si al final de sus vidas, con sinceridad de corazón, recitan 'Namu Amida Butsu' diez veces, pueden renacer allí." Si podemos alcanzar la Buedeidad en esta vida y en este cuerpo, dado a que somos uno con el Buda, ¿cuán diferente o difícil sería alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura? Al contemplar la Verdadera Naturaleza de la Realidad, igualmente, vemos nuestra unidad con la Tierra Pura. La Tierra Pura no se encuentra fuera de nosotros en algún lugar lejano en el Oeste, sino que se encuentra aquí y ahora en nuestra mente. Por eso, cuando recitamos el Nembutsu, respondemos el llamado del Infinito - llamamos nuestra Naturaleza Búdica y reconocemos nuestra Budeidad Innata Original. 

"Entonces, cuando uno contempla la Talidad, uno puede alcanzar inmediatamente la Budeidad, lo cual es extremadamente difícil de alcanzar. ¿Cuán más cierto es que uno pueda alcanzar el renacimiento en la Tierra Pura que es tan fácil? Siendo este el caso, aquellos que aspiren renacer en la Tierra Pura deben de contemplar la Talidad. Cien personas de cien alcanzarán el renacimiento certeramente y sin dudas. Pero si uno no cree que uno mismo es la Talidad, esa persona blasfema a todos los Budas en las diez direcciones en el pasado, presente y futuro. Esto es porque todos los Budas, así como el Sutra del Loto, aceptan a la Talidad como su esencia. Una persona que ha blasfemado a todos los Budas en las diez direcciones y al Sutra del Loto renacerá en el Infierno del Sufrimiento Incesante (Muken Jigoku, Avici) y nunca saldrá. El capítulo de la Parábola [del Sutra del Loto] expone la retribución kármica de aquellos que blasfeman el Sutra del Loto diciendo: 'Esas personas, al final de sus vidas, caerán al Infierno Avici donde sufrirán por un kalpa. Cuando ese kalpa haya sido cumplido, renacerá nuevamente allí, transmigrando de esta forma por infinitos kalpas'."

Genshin continúa expresando la doctrina de la Iluminación Original dentro del Budismo Tierra Pura al escribir: "Entonces, cuando uno contempla la Talidad, uno puede alcanzar inmediatamente la Budeidad, lo cual es extremadamente difícil de alcanzar. ¿Cuán más cierto es que uno pueda alcanzar el renacimiento en la Tierra Pura que es tan fácil? Siendo este el caso, aquellos que aspiren renacer en la Tierra Pura deben de contemplar la Talidad. Cien personas de cien alcanzarán el renacimiento certeramente y sin dudas. Pero si uno no cree que uno mismo es la Talidad, esa persona blasfema a todos los Budas en las diez direcciones en el pasado, presente y futuro. Esto es porque todos los Budas, así como el Sutra del Loto, aceptan a la Talidad como su esencia." No es necesario descanzar exclusivamente en la fe ni en el Nembutsu para Renacer en la Tierra Pura, como dicen otras escuelas, sino que todasl as prácticas budistas, hechas con la correcta intención y mentalidad, nos conducen a la Tierra Pura. Ya sea la práctica de la meditación, la visualización o recotación del Nembutsu, la práctica de los Preceptos o los Paramitas, o realizar el trabajo del Bodhisattva en la vida diaria, todas estas prácticas, si se hacen con la mente de la unidad y la armonía, en comunión con el Buda, nos conducen a la Tierra Pura. Si practicamos imperfectamente los Preceptos o los Paramitas, o si no podemos meditar correctamente, pero recitamos el Nembutsu con el Deseo de Renacer en la Tierra Pura, podremos lograr el Renacimiento. Pero si contemplamos la Unidad Fundamental, no importa la práctica budista, lograremos el Renacimiento sin dudas. Esto es cónsono con todos los Sutras y Tratados de los Grandes Maestros del pasado, presente y futuro. Toda enseñanza o doctrina contraria es solo un medio hábil.

"Es increíble - que uno pueda caer en el Infierno o renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza únicamente por la actitud de nuestras mentes en esta vida. Somos precisamente la Talidad. Alguien que no crea esto caerá definitivamente en el Infierno, pero alguien que lo crea firmemente renacerá en la Tierra Pura. El caer en el Infierno o renacer en la Tierra Pura depende únicamente de nuestra creencia y contemplación de la Talidad. ¡Cuán sin sentido es el que uno caiga en el Infierno para sufrir por una eternidad únicamente por no creer que uno es uno con la Talidad cuando uno, simplemente por creer firmemente, puede renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza y experimentar toda la felicidad existente por una infinidad de kalpas! Por ello, debemos creer firmemente en la contemplación de la Talidad. Vida tras vida, era tras era, ¿Qué otra felicidad puede existir cuando uno entiende que en esta vida podemos fácilmente convertirnos en un Buda y renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza? Inclusive si uno rompe los Preceptos sin vergüenza, uno debe simplemente - sin la más mínima negligencia - pensar 'soy lo mismo que la Talidad'. ¿Existe otra práctica más sencilla y segura?"

Aquí, Genshin unifica y armoniza perfectamente el pensamiento Tendai del Sutra el Loto con las enseñanzas y prácticas Tierra Pura. Genshin nos enseña que el camino Tierra Pura es otro Upaya, un medio hábil empleado por el Buda para que, por medio del Nembutsu (la meditación o visualización del Buda Amida y su Tierra Pura y la recitación de su Nombre - "Namu Amida Butsu") los seres puedan alcanzar el Renacimiento - el Despertar. Así, el Buda Amida es el Universo, y a su vez, nuestra Naturaleza Búdica Innata - la Mente Unica - y visualizarlo es comulgar y purificar nuestra Mente; el Deseo de Renacer en la Tierra Pura es el Deseo de Alcanzar el Despertar (Bodicitta); el Nembutsu es el medio o camino para revelar nuestra Naturaleza Búdica Innata - es el puente que disuelve nuestro ego falso finito y nos une al Infinito (Universo - Buda); y el Renacimiento en la Tierra Pura es el Despertar. Entonces, este Mundo Saha es la Tierra Pura de la Bienaventuranza, visto desde los ojos de un Iluminado, de un Buda. Somos nosotros los que lo volvemos impuro con nuestros malos pensamientos, palabras y acciones, resultados de nuestra Ignorancia Fundamental y nuestro ego falso. Por ello, podemos Renacer en la Tierra Pura aquí y ahora. Pero esta Unidad no es percibida por nostros debido a la Ignorancia Fundamental, y nuestros deseos y pasiones ciegas, las cuales, como capas, oscurecen nuestro Ojo de la Sabiduría, nuestra Budeidad Innata. Por ello, como no lo realizamos, al morir, descendemos a los Seis Reinos del Samsara, para repetir sus ciclo eternamente. Es por eso que Genshin, en este tratado, exhorta firmemente a todos a meditar en la Talidad, la Verdadera Naturaleza de la Realidad, a descubrir su Verdadero Ser, y reconocer la Unidad Fundamental. 

"Los Bodhisattvas de las enseñanzas provisionales, quienes no conocían sobre esta contemplación de la Talidad, por una infinidad de kalpas tuvieron que romper sus huesos y descartar sus cuerpos; sin un momento de negligencia, se dedicaron a prácticas difíciles y dolorosas sólo porque valoraban el camino hacia la Budeidad. Y en el caso de nuestro Gran Maestro, el Honrado por el Mundo - Shakyamuni - no existe espacio ni del tamaño de una mostaza, desde el pasado incontable, no dio su vida por el beneficio de los seres sintientes. Fue precisamente a través del cultivo de estas prácticas difíciles y dolorosas que pudo convertirse en un Buda. Pero en nuestro caso, hemos aprendido de una forma para alcanzar la Budeidad y renacer en la Tierra Pura en un espacio corto de tiempo, sin cultivar esas prácticas por numerosos kalpas y sin practicar las Seis Perfecciones [de dar donaciones, mantener los Preceptos, ser asiduos, ser pacientes, meditar y desarrollar la sabiduría], con simplemente pensar en un instante 'soy uno con la Talidad'. En todo el mundo, es extremadamente difícil encontrar esta enseñanza y debe ser sumamente apreciada."

Es raro renacer como un ser humano, y es mucho más raro que un Buda aparezca en un mundo. Igualmente raro y difícil es escuchar el Dharma. Incluso, las escrituras budistas nos enseñan que es incluso aún más difícil encontrar la enseñanza perfecta y completa del Sutra del Loto. En el mismo Sutra, incluso Budas y Bodhisattvas, además de otros seres celestiales de otros mundos, vienen al Mundo Saha, a este planeta Tierra, a escuchar el Dharma del Sutra del Loto, el cual es rara vez revelado por los Budas. Estas enseñanzas fueron descubiertas por muchos grandes maestros solo tras haber dado todo su cuerpo, mente y espíritu en ofrenda a los otros seres sintientes. Otros han llegaod a este conocimiento solo tras décadas de error y mortificación. Sin embargo, hemos tenido el gran mérito, el buen karma, y la gran resposabilidad de haber encontrado el Dharma del Loto en este mundo y en esta vida, y de tener la oportunidad de ponerlo en práctica en nuestra vida. Es importante que asumamos la gran responsabilidad por nosotros mismos, y por nuestros seres queridos y todos los seres sintientes, de alcanzar el Despertar en esta vida y ayudar a salvar a todos los seres, y hacer de este mundo una Tierra Pura. 

"Durante el tiempo que desconocíamos que nuestra mente era precisamente la Talidad, pensábamos que el Buda y nosotros, los seres comunes, éramos diferentes y estábamos separados. Pensábamos esto porque nosotros los seres comunes no hemos aún extirpado las ilusiones, mientras que el Buda, a través de incontables kalpas, realizó prácticas difíciles y dolorosas, tanto para su auto-cultivo como para el de todos los seres, y culminó en incontables méritos. De las seis perfecciones y las infinitas prácticas del Buda ¿cuál mérito poseemos? ¡Ni siquiera en esta vida nos hemos roto los huesos ni arrojado nuestras vidas por los demás seres sintientes para alcanzar el Despertar, mucho menos por incontables kalpas! De hecho, ha sido nuestro hábito desde el pasado inmemorial el valorar la fama y la ganancia, aspirando tener esta vivienda o aquel templo o santuario; gastándonos persiguiendo los placeres del mundo y la prosperidad, no hemos ni sostenido nuestro deseo de renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza o alcanzar la Budeidad - las dos cosas más importantes en todas nuestras vidas. Habiendo gastado nuestras vidas en vano, seguramente nos sumergiremos en nuestras próximas vidas en los tres caminos malvados [de los Infiernos, los Espíritus Hambrientos o la Animalidad] - eso pensábamos, pero esta era nuestra mente ilusoria antes de haber contemplado el verdadero aspecto de la realidad que es la Talidad."

Cuando llegamos al Budismo, llegamos porque tenemos un hambre espiritual, y porque queremos llegar a conocernos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea. Cuando comenzamos a practicar, puede que nos sintamos abrumados por la gran cantidad de material. Después de todo, existen 84,000 enseñanzas, contenidas en una amplia variedad de escuelas, algunas en aparente oposición, todas con sus propias enseñanzas y prácticas, con el color y el bagaje cultural de decenas de países y pueblos. Aún con todo esto, nos sumergimos en el gran océano de las enseñanzas, y a medida que estudiamos, la meta, la Budeidad, se ve cada vez más lejos. Esto es porque el Dharma es como una gran luz, que al iluminarnos, nos permite ver todas nuestras imperfecciones y nuestros puntos de vista incorrectos. Esto hace que nos podamos sentir lejos del Buda, y que el Despertar no sea más que un sueño. Pero el Shinnyokan nos muestra que solo debemos dejar a un lado temporeramente todo y volver nuestra mirada al interior, y reconocer nuestra Unidad Fundamental con la Talidad - el Universo. 

"De hoy en adelante, conociendo que nuestra mente misma es la Talidad, tanto el karma malvado como cualquier otro obstáculo ya no serán problemas; la fama y la prosperidad se convertirán en el fruto de la Budeidad y en sabiduría iluminada. Incluso si violas los Preceptos sin vergüenza y eres negligente en tus observancias religiosas, mientras contemples la Talidad y no olvides hacerlo, no debes pensar que el mal karma o las pasiones obstruirán tu renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza."

Al meditar en el Verdadero Aspecto de la Realidad y reconocer la Unidad Fundamental, todo el mal karma acumulado por eones, es, como dice el Sutra del Loto, como rocío, el cual es evaporado por el sol de la sabiduría. Sin embargo, esto no es una carta abierta o una licencia para hacer el mal. Muy por el contrario, esto es porque cuando meditamos en la Talidad, comulgamos con el Universo, con el Buda, y al hacerlo, hay una transferencia de mérito. Cuando nos unimos al Buda por medio de la comulgación budista - la meditación o el Nembutsu - somos arropados por la Gracia de los Budas, la cual nos transforma. Desde ese entonces, los Preceptos y los Paramtas y todos los demás actos iluminads surgen espontáneamente, como resultado de nuestra Naturaleza Búdica y Budeidad Innata. 

"Alguien puede decir: 'No comprendo esta enseñanza de que todos los seres son Budas originalmente. Si todos los seres fueran Budas desde el principio, las personas no decidirían realizar prácticas difíciles. Ni habrían divisiones entre los Seis Caminos de la Existencia [Infiernos, Espíritus Hambrientos, Animales, Asuras, Humanidad y Devas]. El Buda mismo enseñó que estos Seis Caminos existen. El Sutra del Loto mismo dice: 'Yo [el Buda], con los Ojos de la Sabiduría, veo a los seres en los Seis Caminos, reducidos a la pobreza extrema y carentes de sabiduría'.  Inclusive, los fenómenos no exceden ser lo que aparentan ser. En realidad existen humanos, vacas, caballos y perros, sin mencionar las hormigas y los demás insectos. ¿Cómo uno puede decir que estos seres son realmente Budas? Y las personas están acostumbradas a pensar que un Buda es un ser que posee las 32 características mayores y 80 características menores de la excelencia, siendo seres con poderes sobrenaturales y una sabiduría que sobre pasa la de todos. Es por ello que son dignos de respeto. ¿Cómo pueden tales criaturas como las hormigas, los perros y las vacas ser dignas de respeto y venerados como Budas?'"

Muchos de nosotros podemos leer el Shinnyokan y estar incrédulos de sus enseñanzas. Todo lo que hemos leído parece contradecir todo lo que hemos leido sobre Budismo en todas nuestras vidas. Es más, muchos budistas mismos de gran renonmbre puede que muestren renuencia ante estas enseñanzas. Pero debemos de recordar que el Shinnyokan se basa en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y del Sutra del Nirvana, las cuales fueron predicadas por el Buda mismo al final de su vida y que revelan la totalidad de la Iluminación del Buda. Todas sus enseñanzas anteriores eran medios hábiles, enseñanzas incompletas e imperfectas, ideadas por el Buda para llevar gradualmente a los seres a esta Verdad. Sin embargo, tras su Parinirvana, muchos de sus discípulos decidieron enfocarse en las enseñanzas primitivas y más fáciles, y con el tiempo, estas enseñanzas completas y avanzadas se perdieron. Muchas escuelas están basadas en estas enseñanzas imperfectas e incompletas. Esta Verdad, no obstante, fue preservada por la Tradición del Loto, y fue rescatada por el Gran Maestro Chih-i en China, quien la usó para fundamentar su escuela Tientai, y luego fue llevada por el Gran Maestro Saicho a Japón, quien la perfeccionó en su escuela Tendai. 

Algunos maestros, fundadores de otras escuelas, alegan haber abandonado esta Verdad por no ver cómo responder a esta misma pregunta, como Dogen, el fundador de la escuela Soto Zen. Pero la verdad, como el sol, se encontraba siempre allí, siempre brillando, aunque las nubes de la duda y la incapacidad la nublaran. Podemos decir y comentar tanto sobre este solo pasaje...pero esto alargaría demasiado y sobrepasaría las expectativas de este espacio. Veamos la respuesta de Genshin.

"Ahora yo le contestaría: Tanto uno mismo como los otros somos desde el principio la manifestación de una sola Realidad unificada cuyo principio es la Talidad, sin ninguna distinción. Sin embargo, cuando surge nuestra ignorancia, dentro del principio sin discriminación, damos surgimiento a viarias discriminaciones. Pensando en el universo o la Talidad como términos de nuestro ser individual, creamos distinciones entre nuestro ser y los otros, esto y aquello, levantando las pasiones de los cinco agregados [de cuerpo, percepción, volición, emoción y consciencia] y los seis polvos [de los sentidos de la vista, los oídos, el olfato, el gusto y el tacto] y los proyectamos hacia afuera de acuerdo con nuestro deseos, levantando la lujuria y la avaricia.; levantando el enojo hacia aquellas cosas que no deseamos y aversión hacia aquellos objetos que ni nos gustan ni disgustan. Sobre estos Tres Venenos levantamos los 84,000 deseos y actuamos en base a ellos. Como resultado de nuestras buenas acciones renacemos en los tres mundos superiores de los Devas, Humanos y Asuras. Como resultado de nuestras acciones malignas recibimos la retribución de renacer en los tres caminos malignos de los Animales, los Espíritus Hambrientos y los Infiernos."

Esto es detallado increíblemente en un tratado compuesto por Asvaghosa, llamado El Despertar de la Fe ne el Mahayana, el cual hemos traducido y comentado en este blog. Exhorto enormemente a todo lector a buscar las entradas sobre el mismo. 

"De esta forma, los seres sintientes y sus ambientes dentro de los Seis Caminos surgen. Transmigrando a través de ellos arbitrariamente tomamos por nuestro ser algo que no es nuestro ser. Por ello, sentimos enojo hacia aquellos que están en contra de nosotros y nos enojamos, los agredimos o los matamos; entonces no podemos ponerle fin al ciclo de nacimientos y muertes. Y hacia aquellos que van de acuerdo a nuestros deseos sentimos amor y el deseo de poseerlos, formando vínculos de afecto y un sentimiento de obligación que dura era tras era. En este caso igualmente, no ponemos fin al ciclo interminable de nacimientos y muertes. En ambos casos, la transmigración a través del reino de la vida y la muerte es el resultado de no conocer que uno es la Talidad. Cuando uno piensa: 'La Talidad es mi esencia', no existe nada que no sea la Talidad. ¿Cómo nosotros y los demás pueden ser algo más? Y si realizamos que nosotros y los demás somos lo mismo y no somos diferentes, ¿Quién puede realizar malas acciones y continuar el ciclo de transmigración?"

La Ignorancia Fundamental nos hace vivir en el mundo de la dualidad, y por ello, sostenemos ideas y visiones erróneas del mundo y de nosotros mismos, y nos aferramos a nuestros puntos de vista, siguiendo ciegamente nuestros deseos y pasiones, crando mal karma, y perpetuando nuestra transmigración en el Reino del Samsara. Nos aferramos a nuestro cuerpo, pensamientos, emociones e ideas, y las tomamos por reales e independientes, creando aversión por todo lo que no nos gusta, y tratamos de perseguir y aferrarnos a todo lo que nos gusta. Al morir, nuestro mal karma dirige nuestro próximo renacimiento, continuando nuestra existencia en el mar de nacimientos y muertes del Samsara. Pero todos estamos infinitamente interconectados, pues todos somos una manifestación del Uno - la Talidad, el Universo. Es por esto que Genshin recomienda esta meditación, la cual es complementaria con todas las demás prácticas budistas, como la forma superior de praxis budista. 

"Así, si uno mientras está sentado, parado, acostado o realizando alguna acción, piensa: 'Soy la Talidad', eso es alcanzar la Budeidad. ¿Qué puede ser una obstrucción a la contemplación? Debes entender que la Talidad debe ser contemplada con todas las cosas. Clero o laico, hombre o mujer – todos deben contemplarla de esa forma. Cuando uno le provee a su esposa o esposo, amo, retenedor, hijos, amigos o a algún animal o ser viviente, dado a que todas las cosas son una manifestación de la Talidad, si piensas que todas estas cosas son la Talidad, le has hecho ofrendas a todos los Budas y Bodhisattvas en las diez direcciones y los tres periodos del tiempo, al igual que a todos los seres, sin excepción.  Esto es porque no existe nada fuera de la Talidad y que no sea la Talidad. Hacer algo por algún ser, incluso el darle comida a una hormiga, es alabado como el hacerle ofrendas a todos los Budas en el universo."

Genshin nos muestra en este pasaje que no importa cuál sea nuestra práctica budista, si la realizamos con la mente de la Unidad, en ese mismo instante, somos Budas; en ese mismo instante revelamos nuestra Budeidad. Dado a que no existe distancia ni división entre nosotros y la Esencia de la cual está compuesta todo en el Cosmos, ¿cómo puede algo obstruir nuestra contemplación y nuestra consecución del Despertar? Cuando logramos nuestra Unidad con la Existencia, todas nuestras acciones buenas son ofrendas a todos los Budas en los tres tiempos y en las diez direcciones del universo y a todos los seres sintientes. 

"No solo es hacerles ofrendas a otros, sino que esta es la verdadera ofrenda que podemos hacer en nuestra existencia. Dado a que nosotros mismos somos la Talidad [con cada momento e instante estando mutuamente identificado con y siendo inseparable del resto de la existencia], nuestra persona incluye todos los Budas y Bodhisattvas en las diez direcciones y las tres existencias en los 3,000 mundos, sin nada que falte. Por ende, cuando comes, si llevas a cabo esta contemplación, el mérito de la perfección del dar llena todo el universo en un instante, y como una práctica es equivalente a todas las prácticas, esta simple perfección incluye todas las perfecciones. Y dado a que la causa incluye el efecto y no no-duales, todas las prácticas, que representan el estado causal, son simultáneamente las infinitas virtudes del estado de la realización. Entonces eres un Bodhisattva del más alto orden, un Buda perfectamente iluminado."

Manifestamos nuestra Budeidad Innta cuando realizamos el trabajo del Bodhisattva en el mundo. Es por eso que el practicar los Preceptos y Paramitas, al ayudar a otros, es una práctica que beneficia a uno mismo y a todos los seres sintientes. Cuando meditamos, todos el universo medita con nosotros y brilla como una perla; cuando recitamos el Nembutsu, lo hacemos junto con todos los seres y nos unimos a la sinfonía de la creación y la predicación del Dharmakaya; cuando nos Iluminamos, el universo entero se ilumina. Un solo acto beneficia a incontables seres, y todos los incontables actos buenos de todos los seres benefician a cada persona. Es por eso que Genshin dice:  "Y dado a que la causa incluye el efecto y no no-duales, todas las prácticas, que representan el estado causal, son simultáneamente las infinitas virtudes del estado de la realización." Dado a que la Budeidad no es algo que se encuentra fuera de nosotros, cuando pensamos, hablamos y actuamos como un Buda, un Iluminado, todas nuestras acciones surgen en respuesta a nuestra Budeidad Innata, beneficiando a incontrables seres por todo el Cosmos.

"Y no solo todos los seres son la Talidad. Los seres no sintientes como los árboles y la grama también son la Talidad. Por ello, cuando uno ofrece una flor o incienso o enciende una vela al Buda – dado a que 'cada forma y fragancia es el Camino Medio' – esa flor o incienso o vela llena todo el espacio en el universo. Y como ese Buda es precisamente la Talidad, todos los Budas y Bodhisattvas en todo el universo reciben la ofrenda. Cuando uno contempla la Talidad durante el simple acto de la ofrenda, ya sea una flor, un incienso, una vela o una postración, el mérito es incalculable. ¡Cuán más meritorio lo es si uno recita el nombre del Buda aunque sea una vez, o si copia o lee una sola frase de un Sutra! Al hacerlo, el mérito no puede ser explicado en palabras."

No debemos aspirar abandonar el mundo. El mundo no es como erróneamente muchos busdistas dicen, falso o una ilusión; lo único que es falso y una ilusión son nuestra visiones erróneas del mundo y de nosotros mismos. Cada objeto, cada lugar, cada planta, cada ser, es una manifestación del Dharma. Todos los seres y las cosas poseen Naturaleza Búdica. Es por eso que todos los seres, así como las plantas, el medio ambiente, e incluso los objetos inanimados, deben ser tratados con respeto y valor. Igualmente, todo sucede por algo. Todo existe, nos guste o no, exactamente como debe ser y justo donde debe de estar. Depende de nosotros purificar el mundo de nuestras visiones erróneas y revelar su Verdadera Naturaleza - la Tierra Pura. Dado a que todo es una manifestación del Dharma, y debido a que todo esta fundamentalmente interconectado, un solo buen acto llena todo el universo y reverbera por todo el Cosmos. Esto es lo que realmente representan los Mandalas en el Budismo Esotérico.

"De esta forma, dado a que todos los seres, tanto uno mismo como los otros, son la Talidad, somos todos Budas. Dado a que la grama y los árboles, las rocas y las piedras, las montañas y los ríos, la gran tierra, el vasto océano y el cielo azul con la Talidad, no hay ninguno que no sea un Buda. Si miras al cielo, el cielo es un Buda. Si miras a la tierra, la tierra es un Buda. Así, todas las direcciones son meritorias de ofrendas y el Buda permea todo el universo." 

El Cosmos entero es el Dharmakaya, el Cuerpo del Dharma del Buda Eterno, y todos somos una manifestación del Universo. Todos: la grama, los árboles, las rocas, los animales y los seres humanos, todos, somos una manifestación única, irrepetible y necesaria del Universo. En estas últimas palabras, Genshin nos exhorta a nunca abandonar esta práctica, pues esta es la práctica real del Budismo y el camino del Bodhisattva. Esta es la Contemplación de la Verdadera Naturaleza de la Realidad. Espero que todos podamos hacerla parte de nosotros, y que donde quiera que veamos, veamos la Tierra Pura aquí y ahora, en esta vida y en este mundo. Ese es el verdadero Renacimiento.