Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Wednesday, June 23, 2021

Alcanzando la Budeidad: Las Prácticas del Budismo - El Bodhicitta, el Arrepentimiento, la Toma de Refugio y los Preceptos

 El Budismo contiene una amplia serie de prácticas encaminadas a revelar nuestra Naturaleza Búdica - nuestra Unidad Fundamental con el Universo -, nuestra Budeidad Innata, y alcanzar el Despertar. Se dice que el Buda predicó 84,000 enseñanzas, cada una destinada a aliviar uno de los miles de deseos, pasiones e ilusiones que oscurecen nuestra Naturaleza Búdica para hacerla brillar. Si bien estas enseñanzas y prácticas varían de escuela en escuela, la Escuela Tendai de la Tradición del Loto abarca todas y cada una de ellas. En esa serie, veremos brevemente cada una de las prácticas principales budistas y cómo podemos ponerlas en práctica para alcanzar nuestra Budeidad.

El Bodhicitta

El Camino en el Budismo comienza con el Bodhicitta, el Deseo de Alcanzar el Despertar por el Bien de Todos los Seres Sintientes. La Bodhicitta es un deseo espontáneo de alcanzar la Iluminación motivado por una gran compasión por todos los seres sintientes, acompañado por un abandono del apego a la ilusión de un yo inherentemente existente, realizando nuestra Unidad Fundamental con todo en la Existencia. 

Cuando comenzamos en nuestro Camino budista, idealmente lo hacemos dentro del marco pedagójico de una escuela en particular. Al comenzar a estudiar las enseñanzas y ponerlas en práctica, en un momento, surge dentro de nosotros el deseo de continuar este Camino y de ayudar a otros. Es en ese momento decisivo que despierta dentro de nosotros el Bodhicitta.

Aquel que ha despertado su Bodhicitta - que ha hecho el voto de alcanzar el Despertar por el bien de todos los seres sintientes - se conoce como un Bodhisattva (un ser que trabaja hacia la Budeidad). Esto se puede lograr venerando a todos los Budas y cultivando la perfección moral y espiritual suprema, para ponerlos al servicio de los demás. En particular, los Bodhisattvas, al despertar el Bodhicitta, realizan los Cuatro Votos del Bodhisattva de (1) los seres sintientes son innumerables, hago el voto de salvarlos a todos; (2) los deseos son inagotables, hago el voto de dominarlos; (3) el Dharma es profundo como el mar, hago el voto de estudiarlo; (4) el Camino del Buda es insuperable, hago el voto de alcanzar la Budeidad; y prometen practicar las Seis Perfecciones o Paramitas de (1) caridad, (2) disciplina moral o preceptos, (3) paciencia, (4) esfuerzo, (5) concentración meditativa y (6) sabiduría para cumplir su objetivo del Bodichita de alcanzar la Budeidad por el bien de todos los seres. Mientras que los Preceptos cesan al morir, el voto del Bodhisattva se extiende a vidas futuras. 

El Bodhicitta contiene dos aspectos principales: (1) un aspecto convencional de un Bodhisattva que aspira a la budeidad; y (2) un aspecto último, que se actualiza cuando se despierta la naturaleza de la mente de un Bodhisattva. El aspecto convencional también tiene dos niveles: (1) Bodhicitta Aspiracional, en el que el Bodhisattva hace un voto de alcanzar la Budeidad en beneficio de los demás; y (2) Bodichita Práctico, que se refiere a la práctica real en el camino. 

El Bodhicitta es el concepto clave que separa las dos tradiciones principales del Budismo indio, el Mahayana ("Gran Vehículo") e Hinayana ("Vehículo Menor"), ya que los seguidores del Budismo Primitivo o Hinayana buscan la liberación personal, algo egoísta, y han abandonado las enseñanzas posteriores del Buda, mientras que los Mahayana valoran la compasión universal de los Bodhisattvas, quienes son los héroes que persiguen la meta religiosa suprema debido a su compasión universal.

Dado a que todos estamos Unidos Fundamentalmente, ¿cómo podemos aspirar a salvarnos solo a nosotros mismos? ¿Hay un "ser" individual al cual salvar? Las Enseñanzas Completas y Perfectas del Sutra del Loto, predicadas por el Buda en el Sutra del Loto, nos revelan que todos estamos fundamentalmente interconectados, por ello, no podemos salvarnos sin salvar y ayudar a los demás. 

El Bodhicitta, aunque muchos lo desconocen, es la tela interpretativa que subyace detrás de todas las prácticas budistas, pues su despertar informa todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. ¿Cómo podemos practicar el Bodhicitta?

El Bodhicitta se practica en todos y cada uno de nuestros pensamientos, palabras y acciones en nuestra vida diaria, en la Toma de Refugio, en el Arrepentimiento, en la práctica de los Preceptos, en el Servicio Diario (Gongyo), en nuestra devoción, en la meditación, en la práctica de los Seis Paramitas o Perfecciones budistas, y en nuestras buenas acciones en el servicio de los demás. 

Arrepentimiento

El Arrepentimiento es una de las prácticas budistas más importantes, pero la menos practicada en Occidente. Esto es porque cuando el Budismo llegó a Occidente a finales del Siglo 19, los primeros exploradores y exponentes del Budismo lo mutilaron, erradicando todo indicio de religiosidad, y los efectos negativos de estas personas aun se sienten en nuestros días.

Cuando aprendemos del Budismo, el Dharma, y vemos las acciones compasivas de los Budas y Bodhisattvas por nuestra salvación, nos sentimos conmovidos, y a su vez, iluminamos los aspecrtos más oscuros de nuestro corazón y nuestra mente. En ese instante, gracias al Bodhicitta, surge dentro de nosotros el deseo de arrepentirnos por todos nuestros malos pensamientos, palabras y acciones que hemos cometido en esta vida y en nuestras vidas pasadas. Desde el pasado lejano, hemos generado un mal karma por nuestras malas acciones, palabras y pensamientos, y hemos sufrido y hecho sufrir a otros. Este sentimiento surge dado a la actividad dinámica del Buda, el Universo, el cual ha estado operando incansablemente por nuestro Despertar, pero solo ahora hemos abierto nuestras mentes y corazones para sentirlo. 

En el Budismo, practicamos el Arrepentimiento (Sange) todos los días durante el Servicio Diario, nos comprometemos a no volver a tener estos malos pensamientos, palabras y acciones, y decidimos tomar pasos proactivos para enmendarlos.

Para poder profundizar en nuestro Arrepentimiento, realizamos la Toma de Refugio.

Toma de Refugio

La Toma de Refugio es una ceremonia budista donde afirmamos nuestro compromiso con el Despertar y desarrollamos nuestro Bodhicitta. Una vez hemos aprendido algo de Budismo y sabemos que este es nuestro camino espiritual, es recomendado participar de una ceremonia de Toma de Refugio, donde aceptamos los Tres Tesoros del Buda, el Dharma y la Sangha. Cada uno de estos Tres Tesoros posee una amplia variedad de significados y niveles de entendimiento.

El Buda se refiere, en un nivel literal, al Buda Shakyamuni, el Buda histórico de este mundo, quien apareció en la India hace más de 2,500 años y nos legó el Dharma, sus enseñanzas, y nos mostró el camino al Despertar. En otro nivel, el Buda se refiere a nuestra Naturaleza Búdica Innata, la capacidad nuestra y de todos los seres de alcanzar la Budeidad. Pero a un nivel macro, el Buda es el Alma del Universo, la Realidad Ultima, la Energía de Vida, quien ha estado trabajando activa y dinámicamente a través del espacio y el tiempo para llevar a los seres al Despertar.

El Dharma se refiere a las enseñanzas del Buda, legada en los Sutras, los Escritos Sagrados del Budismo, y a los Tratados (Shastras) y enseñanzas de los Grandes Maestros a través del tiempo hasta nuestros días. En otro nivel, el Dharma se refire a las Leyes Universales reveladas por el Buda en los Sutras, las cuales nos permiten navegar en el mar de nacimientos y muertes del Samsara y alcanzar la Otra Orilla del Nirvana. Pero a un nivel macro, el Dharma se refiere al trabajo dinámico del Buda Eterno, el Universo, en el mundo, dentro y fuera de nosotros.

La Sangha se refiere a la comunidad de sacerdotes (monjes y monjas) y de creyentes laicos que siguen las enseñanzas del Buda y la ponen en práctica en pos del Despertar de todos los seres sintientes. Pero a nivel macro, se refiere a todos los seres sintientes en todos los universos, en el pasado, presente y futuro.

Tomar Refugio en los Tres Tesoros significa reconocer nuestra Unidad Fundamental y revelar nuestra Verdadera Naturaleza; es reconocer al Buda en el corazón mismo de la Existencia, y en el corazón de todos los seres sintientes. Con esto, abordamos el estudio del Dharma con fe y devoción, y nos unimos a una comunidad de personas comprometidas con el Despertar y la felicidad de todos los seres.

Así, cuando tomamos Refugio en los Tres Tesoros, nos unimos al trabajo salvífico dhármico del Buda en el Cosmos, y reafirmamos nuestra misión como Bodhisattvas en el mundo. 

Para poder realizar el camino del Bodhisattva, diariamente practicamos los Preceptos en nuestra vida diaria, la cual informan la conducta de un Iluminado y nos ayudan a revelar nuestra Naturaleza Búdica.

Preceptos

Los Preceptos del Bodhisattva establecidos por la Escuela Tendai en Japón y aceptados por todas las escuelas budistas japonesas se basan en el Bodhicitta, y son un conjunto de entrenamientos éticos (Preceptos) que se utilizan en el Budismo para hacer avanzar al practicante en el camino para realizar el trabajo del Bodhisattva y convertirse en un Buda. 

Los Preceptos en el Budismo tienen su esencia en los Tres Preceptos Puros de (1) Hacer el Bien, (2) Abandonar el Mal, y (3) Purificar la Mente y Revelar Nuestra Verdadera Naturaleza. Esta es la enseñanza primaria de todos los Budas. 

Hacer el Bien significa utilizar los medios hábiles para actuar de forma compasiva y sabia, revelando nuestra Verdadera Naturaleza. 

Abandonar o Evitar el Mal significa no hacer nada por ningún medio que sea negativo y abstenerse de causar daño a uno mismo, a otros, a los animales, a las plantas, a la tierra, a las aguas y al aire. 

Purificar la Mente y Revelar Nuestra Verdadera Naturaleza significa remover las capas ilusorias que hemos colocado sobre nuestra Verdadera Naturaleza y velar porque nuestros pensamientos, palabras y acciones surgan de nuestra Naturaleza Búdica y no de nuestro ego finito.

Estos Tres Preceptos Puros se dividen luego en los Cinco Preceptos Laicos o los Diez Preceptos Mayores que surgen del Sutra de la Red de Brahma. Estos son:

  1. No matar o animar a otros a matar. Por ello, debemos respetar la vida.
  2. No robar o animar a otros a robar. Por ello, debemos ser caritativos.
  3. No participar en conductas sexuales licenciosas o indebidas o animar a otros a hacerlo. Por ello, debemos honrar la Naturaleza Búdica en los demás.
  4. No usar palabras y habla falsas, o animar a otros a hacerlo. Por ello, debemos ser honestos y manifestar la Verdad en todo momento.
  5. No abusar de los intoxicantes ni animar a otros a hacerlo. Por ello, todas nuestras acciones deben surgir de nuestra Verdadera Naturaleza y reflejar nuestra Budeidad.
  6. No hablar ni repetir las malas acciones o fallas de la Sangha, ni animar a otros a hacerlo. Por ello, debemos de poner siempre las enseñanzas del Buda en práctica.
  7. No alabarse ni hablar mal de los demás, o animar a otros a hacerlo. Por ello, debemos de ver nuestra Unidad Fundamental.
  8. No ser tacaño, ni animar a otros a hacerlo. Por ello, debemos de ser generosos.
  9. No albergar la ira o animar a otros a estar enojados. Por ello, debemos siempre de buscar la unidad y la armonía.
  10. No hablar mal del Buda, el Dharma o la Sangha (Tres Tesoros) o alentar a otros a hacerlo. Por ello, debemos de trabajar por nuestro Despertar y el de todos los seres sintientes.

Los Preceptos no deben ser tomados literalmente. Cada uno debe de adaptarse hábilmente a las personas, tiempos, lugares y circunstancias. Por ello, los detallaremos prontamente.

La práctica de los Preceptos poseen tres niveles: (1) seguir los Preceptos sin haberlos emprendido formalmente de un maestro budista; (2) seguir los Preceptos formalmente, dispuestos a sacrificar la propia vida por ellos; y finalmente (3) seguir los Preceptos espontáneamente como una manifestación de nuestra conducta iluminada por nuestra Budeidad Innata. En los primeros dos niveles, nos forzamos a seguir los Preceptos como si fueran mandamientos. Dado a que hemos estado desde el tiempo sin comienzo cometiendo faltas en pensamiento, palabra y acción, hemos generado mucho karma negativo, el cual se manifiesta en nuestros patrones de conductas habituales y nuestras circunstancias. Esto ha oscurecido nuestra Naturaleza Búdica. Pero a medida que emprendemos nuestra práctica budista, poco a poco eliminamos las capas que oscurecen nuestra Verdadera Naturaleza Búdica y los Preceptos surgen espontáneamente, sin esfuerzo, pues revelan la conducta de un Bodhisattva, un ser iluminado.

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En nuestra próxima entrada en esta serie, veremos con más detalles la práctica de los Preceptos. Luego, en una próxima entrada, veremos las multiplicidad de meditaciones budistas, como las Cinco Meditaciones, Samatha y Vipassana, el Nembutsu, la Meditación Caminando, la Visualización, Ajikan, los Seis Paramitas, los Cuatro Inmensurables, la Purificación, el Trabajo, y más. Igualmente, detallaremos la práctica del Servicio Diario y la Devoción en el Budismo. Todas estas prácticas nos ayudan a revelar nuestra Budeidad.

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Estas prácticas son parte del futuro libro: "Alcanzando la Budeidad: Prácticas Budistas en Nuestro Camino al Despertar" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.