Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


miércoles, 8 de septiembre de 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Las Cinco Puertas del Nembutsu 5 - La Puerta de la Transferencia de Méritos

  El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

5 - La Puerta de la Transferencia de Méritos (Eko)

La quinta de las Puertas del Nembutsu es la Puerta de la Transferencia de Méritos. Esta es una práctica común dentro de todo el amplio espectro del Budismo Mahayana, y se refiere a transferir todo el mérito, las buenas energías y el buen karma, generado por las prácticas del Bodhisattva, no para uno mismo, sino para el beneficio de todos los seres sintientes.

La transferencia de méritos se practica ampliamente en todos los países budistas, en ceremonias, festivales y prácticas diarias. En la actualidad, la transferencia de méritos se ha convertido en una parte intrínseca del Budismo y tiene una función social importante. La metáfora tradicional es una vela que se utiliza para encender otra vela, cuya luz no disminuye en el proceso. Es una fuerza beneficiosa y protectora que se acumula como resultado de buenas acciones, actos o pensamientos. Es por eso que tradicionalmente, en el camino Tierra Pura, se practica la transferencia de méritos para que todos los seres sintientes Renazcan en la Tierra Pura. Es decir, la transferencia de méritos en el Budismo Tierra Pura se da dentro del contexto del Camino del Bodhisattva de salvar a todos los seres sintientes.

Para Genshin, la verdadera transferencia de méritos se da si se cuplen los siguientes cinco criterios:

"Los méritos transferidos abarcan los méritos obtenidos en los tres periodos de tiempo (pasado, presente y futuro). Es por eso que debemos transferirlos todos, sin quedarnos con ninguno, para que sea realmente efectivo. Igualmente, la transferencia de méritos debe ser realizada con omnisciencia; con la realización de la Vacuidad de todos los fenómenos y la Verdadera Naturaleza de la Realidad. También, los méritos no se pueden transferir a individuos específicos, sino a todos los seres sintientes. De igual forma, los méritos deben ser transferidos para que todos los seres alcancen el Despertar Supremo, y no por bienes materiales o longevidad. Finalmente, los méritos deben ser transferidos con la realización de que todo debe de verse como Vacuidad [Unidad]".

Esto significa que si estamos realizando las prácticas del Ojoyoshu correctamente - aparte de nuestras otras potenciales prácticas - debemos de transferir los méritos para el Renacimiento de todos los seres en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Esto no excluye el que en ciertos momentos de nuestra vida dediquemos los méritos a familiares o amistades enfermos o fallecidos, o que estén transcurriendo por alguna necesidad. Esto es perfectamente aceptado. Lo que Genshin quiere recordar es que, en el nivel más avanzado y completo de nuestra práctica, debemos ser imparciales como los Bodhisattvas y pensar en el bien de todos los seres sintientes.

Finalmente, Genshin concluye la quinta puerta con las siguientes palabras:

"Sobre la base de estas condiciones, debes deciar todos los méritos que has generado en cuerpo, palabra y mente, al igual que en todas tus prácticas religiosas y buenas acciones virtuosas en todo tu pasado, presente y futuro a todos los seres sintientes, beneficiando a todo el mundo dhármico (Cosmos)".

Es por eso que tras todo Servicio Diario (Gongyo), al igual que luego de toda meditación, estudio del Dharma, en fin, luego de toda buena acción, dedicamos los méritos (Eko) para el beneficio - o el Renacimiento, que es lo mismo - de todos los seres sintientes, para que juntos alcancemos el Despertar:

GAN NI SHI KU DO KU FU GYU O I SSAI GA TO YO SHU JO KAI GU JO BUTSU DO.

"Que el mérito de esta práctica sea extendido universalmente para que yo, junto con todos los seres, alcancemos el Despertar".

O:

SHO BUTSU ZUI ES GEN PON GOKU
FU SAN KO KE SHIN SO BUTSU
GAN BUTSU JI SHIN YO GO NEN
DO SHO SO KAN JIN SHU RAI 

"A través de la virtud de su Nombre,
Que todos juntos podamos despertar en la mente del Buda.
Compartiendo la bendición ilimitada con todos los demás,
Que caminemos Su Santo Sendero, que conduce a la Tierra Pura."

A manera de reflexión, luego de leer sobre las Cinco Puertas del Nembutsu, entiendo que se pueden ver como cinco pasos o fases de la práctica budista Tierra Pura. Primero, despertamos la Aspiración y estamos motivados y energéticos en nuestra práctica. Este es el momento cuando encontramos nuestro nicho, nuestra práctica personal, de acuerdo con nuestras capacidades, naturalezas y necesidades, dentro del amplio espectro de prácticas budistas. Luego, Veneramos la figura del Buda fuera de nosotros y lo vemos como un ideal al que aspirar. Entonces, poco a poco, descubrimos nuestra Naturaleza Búdica, y Alabamos las virtudes del Buda y la práctica. En ese momento, sentimos la Luz del Buda que brilla sobre nosotros. Luego, Contemplamos nuestra Existencia, y vemos que estamos bien lejos de nuestro ideal. Somos imperfectos,  finitos, mientras que el Buda es perfecto e Infinito,  y vemos la sombra que ha generado la Luz, la cual sin ella, jamás hubiéramos visto. Descubrimos nuestras limitaciones y vemos que poseemos un ser finito y falso, lleno de deseos y pasiones. Si bien pensábamos que la meditación y el Nembutsu iban a eliminar todos nuestros problemas, si bien nos ayudan a superarlos, los superamos solo para ver lo feo dentro de nosotros. El Dharma se vuelve un espejo en el cual nos vemos realente cara a cara y podemos reflejar y reflexionar sobre nuestras vidas. Aún así, somos una manifestación de la Vida Infinita y hemos tenido la bendición de haber nacido nacido este mundo. Con todo y nuestras imperfecciones, igualmente, la Luz Infinita del Buda siempre nos ha abrazado, para nunca abandonarnos. Es entonces que Transferimos - que nos entregamos con total fe y confianza a un Poder por encima de nosotros. Nos entregamos a la Realidad que nos ha estado llamando todo este tiempo. Así como nosotros poseemos esa sombra -ese ser finito y falso, sin importar nuestros esfuerzos- todos los seres se encuentran en el mismo océano. Es por eso que entonces quieres meterlos en el mismo barco del Gran Voto y llevarlos por el mismo proceso, para llegar todos juntos a la Otra Orilla.

Este es el poder y la maravilla del Nembutsu y la práctica Tierra Pura, y es exáctamente el cómo podemos ritualizar o poner en práctica estas Puertas en nuestra vidas lo que toca el Ojoyoshu en el próximo capítulo.

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En la próxima entrada, veremos las Prácticas Auxiliares en nuestra práctica del Nembutsu.

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Las Cinco Puertas del Nembutsu 4 - La Puerta de la Contemplación

   El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

4 - La Puerta de la Contemplación (Kanzatsu)

La cuarta de las Puertas del Nembutsu es la Puerta de la Contemplación, y una de las secciones más largas del Ojoyoshu. En la misma, Genshin provee un resumen de las diveras prácticas contemplativas o visualizativas, mayormente sacadas del Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura (El Sutra de la Meditación).

Siguiendo el Tratado de Vasubandhu, Genshin primero explica que la contemplación en el Buda Amida se concentra primariamente en tres elementos: (1) los elementos y visiones de la Tierra Pura, (2) la figura del Buda Amida, y (3) los Bodhisattvas de la Tierra Pura. Pero para Genshin, el más importante, y por ello, al que más le dedica este capítulo, es la contemplación en la figura del Buda Amida. Esto es igualmente cónsono con la milenaria tradición práctica dentro del Budismo en todo Asia de contemplar el Buda (Buddhasmurti) como una forma de mantener la atención plena y purificar la mente. Es importante destacar que el Gran Maestro Chih-i, en su obra, el Makashikan, igualmente dedica espacio en su Samadhi Caminando para la contemplación de la figura del Buda Amida.

Genshin divide la práctica de la Puerta de la Contemplación (shikishokan) igualmente en tres: (1) la conemplación en las marcas individuales del Buda (bessokan), (2) la contemplación de las marcas comprehensivas del Buda Amida (sosokan), y (3) una contemplación mixta (zoryakukan). Por supuesto, dado a la naturaleza oral (kuden) de la práctica dentro del Budismo Tendai, esta sección será resumida. Como toda práctica budista, es recomendado realizarla solo bajo la instrucción de un monje ordenado.

A. La Contemplación de las Marcas Individuales del Buda

En el Ojoyoshu, esta contemplación es dividida en dos etapas. Primero, el practicante visualiza la flor o el trono de loto donde se sienta el Buda, de acuerdo con el Sutra de la Meditación. Esta meditación permite, según el Sutra y el Ojoyoshu, que el mal karma que uno ha cometido por innumerables kalpas sea eliminado y uno pueda Renacer en la Tierra Pura. Luego de haber realizado esta contemplación, uno debe de contemplar las marcas que adornan al Buda Amida. Estas son las 32 marcas de un gran ser descritas en la literatura canónica del Budismo. Dado a que las marcas difireren en los textos, Genshin cita 42 marcas en su Ojoyoshu. No obstante, Genshin indica que realmente son 32.

¿Cómo podemos contemplar las Marcas del Buda? Genshin nos dice:

"Cuando puedas visualizar las marcas del Buda con tus ojos cerrados, trata de visualizarlas tan definida y concretamente como si el Buda se encontrara en este mundo. Cuando lo hagas, no las contemples todas a la vez, sino que comienza con solo una, y luego otra, y visualízalas una a una, en orden, y luego al revés, un total de 16 veces. De esa forma, la visualización será completa y clara. Luego de esto, enfócate en una sola, y continúa esta contemplación por dos semanas. Luego de esto, tu cuerpo y tu mente estarán en paz".

Esta es una contemplación bien compleja y difícil, y es considerada para meditadores expertos y practicantes avanzados.

De todas las marcas, Genshin considera el entrecejo (byakugo) como la mejor, ya que es la fuente de luz de todos los Budas. Es por eso que Genshin le dedica mucha atención a esta marca posteriormente en su Tratado y la trata como una contemplación completa e individual en sí misma. 

B. Contemplación de las Marcas Comprehensivas del Buda

El segundo tipo de contemplación abarca contemplar todas las marcas a la vez, visualizando el cuerpo del Buda Amida en su totalidad. Esta comienza nuevamente con el trono o la flor de loto donde el Buda Amida se encuentra sentado en la Tierra Pura. El Buda es visualizado en proporciones cósmicas. Nuevamente, la misma se concentra en el Byakugo o entrecejo del Buda, la cual emana luz infinita, y de cada rayo de luz, emanan infinitos Budas con una gran asamblea de Bodhisattvas. De estos Budas, igualmente, emana una luz de su entrecejo que ilumina las diez direcciones por todo el Cosmos, abrazando a todos los practicantes del Nembutsu, para nunca abandonarlos. Finalmente, esa luz ilumina al practicante para siempre. Esto es lo más importante que el practicante obtiene de esta contemplación: saber que él se encuentra dentro del abrazo salvífico de la luz infinita del Buda Amida, eternamente.

Luego, Genshin detalla una segunda forma de cómo visualizar al Buda Amida como poseedor de los Tres Cuerpos del Buda: el Cuerpo del Dharma (Dharmakaya), el Cuerpo de Recompenza o Emanado (Sambhogakaya), y el Cuerpo Encarnado (Nirmanakaya). Esto nos permite ver al Buda Amida como el Buda Eterno, el Alma del Universo, de forma tanto impersonal como personal, trascendente como inmanente, adaptándo su forma de acuerdo con las necesidades, naturalezas y capacidades de todos los seres sintientes. 

Como una tercera forma, el Ojoyoshu detalla cómo podemos contemplar al Buda Amida bajo las Tres Verdades de Budismo Tendai. La Triple Verdad es: (1) Vacuidad, o que todas las cosas surgen de acuerdo a causas y condiciones (Unidad), (2) Convencionalidad, o reafirmación de la importancia del mundo mundano - aunque todo es Vacuidad, las cosas existen convencional y provisionalmente (dualidad y diversidad) y (3) el Camino Medio o la afirmación de la Vacuidad y la realidad convencional de todas las cosas. La verdad de la no sustancialidad (Ku) significa que los fenómenos carecen de sustancia y están en un estado potencial que trasciende los conceptos de existencia y de no existencia. La verdad de la existencia temporaria (Ke) significa que todas las cosas, aunque por naturaleza carecen de sustancia, poseen una realidad temporaria que está sometida a un flujo constante. La verdad del Camino Medio (Chu) significa que todos los fenómenos son, a la vez, no sustanciales y temporarios, pero que, sin embargo, en esencia, no son ni una cosa ni la otra. Ku, Ke, y Chu indican, respectivamente, los tres aspectos de un fenómeno: su dependencia de las condiciones de la relación de causalidad, su existencia temporal, y su verdadera naturaleza. Estos tres aspectos no pueden ser independientes uno del otro. Esta doctrina ocupa una posición central en el Budismo Tendai y es considerada como la enseñanza máxima del Buda.

En el Ojoyoshu, Genshin nos dice:

"Debemos de recordar que las marcas del Buda Amida abarcan los Tres Cuerpos. Dado a que la forma es el vacío, la forma es es llamada la verdadera marca de la Talidad. Dado a que la vacuidad es la forma, la vacuidad es llamada como marcas y luz. No existe nada que no sea el Camino Medio".

Aunque Genshin no menciona las Tres Verdades explícitamente, Genshin era un gran maestro dentro del Budismo Tendai, y sus escritos reflejan la doctrina ortodoxa Tendai, por lo que siempre debemos leerlos dentro de ese contexto. Es por eso que el Ojoyoshu es mejor entendido a la luz del Makashikan.

C. Contemplación Mixta o Abreviada

Luego, para aquellos de nosotros que no podamos realizar las visualizaciones avanzadas anteriores, Genshin compasivamente provee métodos contemplativos simples para ayudarnos en nuestra práctica. 

La primera de estas contemplaciones es la del Byakugo o el entrecejo del Buda:

"Entre las cejas del Buda Amida, hay un Byakugo que se enrolla hacia la derecha cinco veces y es tan grande como el Monte Sumeru. Dentro de esta marca del Buda hay otras 84,000 marcas secundarias. Cada marca secundaria emite 84,000 rayos de luz en todas las direcciones, compuesta de los colores de todas las gemas preciosas. Las mismas iluminan las diez direcciones más que cien billones de soles y lunas. Dentro de esta luz, se manifiestan infinitos Budas, alrededor de los cuales se congregan innumerables Bodhisattvas. Emitiendo una voz sublime, todos predican el Dharma. Cada rayo de luz ilumina el Cosmos, abrazando a todos los practicantes del Nembutsu, para nunca abandonarlos. [Luego, el practicante reflexiona: Yo, también, me encuentro abrazado por la luz compasiva del Buda Amida. Aunque las pasiones y los deseos oscurecen mi visión, la gran compasión del Buda Amida siempre me ilumina, me protege y me abarca sin abandonarme".

Esta es mi meditación preferida dentro de todo el Ojoyoshu, y con leves modificaciones canónicas, es la que más realizamos en mi templo.

Otra de estas contemplaciones involucra la contemplación de nuestro Renacimiento en la Tierra Pura. Primero, vemos que Renacemos en flores de loto, sentados en posición meditativa. Cuando la flor de loto se abre, vemos la cara blanca y birllante del Buda Amida, de la cual emana una gran luz de su entrecejo, la cual ilumina y abraza en bienvenida a todos los practicantes alrededor tuyo. Igualmente, vemos las diferentes visiones de la Tierra Pura alrededor de nosotros. Esto nos llena de júbilo y nos permite reforzar nuestro Voto de Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza junto con todos los seres sintientes.

Una tercera opción envuelve una contemplación aún más simplificada. Genshin dice:

"Si deseas practicar una contemplación extremamente abreviada, concéntrate en la luz que emana del Buda Amida, la cual te ilumina durante tu meditación, junto con todo el Universo, abrazándolo para nunca abandonarlo, y haz el Voto de Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza junto con todos los seres sintientes".

Esta es otra de mis meditaciones preferidas para practicantes novicios en mi templo, y es la que más practico en mi vida diaria en la meditación y recitación del Nembutsu.

Ahora, para aquellas personas que por alguna razón no puedan realizar estas contemplaciones, el Gran Maestro Genshin compasiva y sabiamente recomienda la recitación y reflexión en el significado del Nembutsu: "Namu Amida Butsu":

"Ahora, si eres incapaz de realizar las contemplaciones, recita el Nembutsu mientras te visualizas tomando refugio en el Buda Amida y Renaciendo en la Tierra Pura...ya sea que estés sentado, caminando, acostado, hablando o en silencio -en todo momento- mantén al Buda Amida en tu corazón".

Aún esta última alternativa, como vemos, envuelve un cierto nivel de visualización, por menor que sea. Esto es porque, como recordaremos, para Genshin - y para el Budismo Tendai - toda práctica envuelve los Tres Misterios (Sanmitsu) del cuerpo (posición del cuerpo y las manos), palabra (mantras) y mente-espíritu (visualización). Esto se aplica igualmente - especialmente- a la Puerta de la Contemplación. 

No obstante, como veremos posteriormente, Genshin recomienda el Nembutsu Recitativo al momento de la muerte.

Luego de ver la amplia posibilidad de contemplaciones, debemos preguntarnos: ¿por qué contemplamos al Buda? A lo largo de los siglos, la Meditación en el Buda (Buddhanussati) ha sido uno de los temas de meditación más populares de toda la tradición budista. Es tan popular entre los budistas Hinayana como entre los seguidores del Budismo de la Tierra Pura. En sánscrito, esta meditación es llamada "Buddhasmurti". 

El Gran Maestro Chih-i, en su Makashikan, nos dice: "Si tus ofensas son tantas que no puedes concentrarte en tu meditación y en el camino budista, practica la Meditación en el Buda. Al entrar en contacto con los rasgos del Buda, todos los obstáculos en tu práctica desaparecerán, percibirás a los Budas en las diez direcciones, podrás concentrarte en el Verdadero Aspecto de la Realidad, y abrirás la puerta del Nirvana".

Entonces, la práctica de la Contemplación en el Buda nos ayuda a purificar nuestras mentes, a descubrir nuestra Naturaleza Búdica, y hacerla brillar en el mundo. Por otro lado, esta meditación puede hacernos consciencientes de aspectos negativos dentro de nosotros mismos que ignoramos o desconocemos.

Es interesante añadir, nuevamente, que Vasubanshu en su Ojoron, compara la contemplación con la meditación Vipassana. Como mencionamos en la puerta anterior, asociada con la mediacióm Samatha, en la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia, y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía. Luego, entramos en Vipassana, la contemplación, la cual nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas.  En Vipassana, también podemos contemplar aspectos de las enseñanzas, recitar un mantra de una deidad, realizar alguna visualización, recitar el Nembutsu y/o visualizar elementos de la práctica Tierra Pura, como lo es en el caso de la Puerta de la Contemplación.

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En la próxima entrada, veremos la quinta y última puerta, la Puerta de la Transferencia de Méritos.

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

martes, 7 de septiembre de 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Las Cinco Puertas del Nembutsu 3 - La Puerta del Voto

  El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

3 - La Puerta del Voto (Sagan)

La tercera de las Puertas del Nembutsu es la Puerta del Voto. El voto es, tradicionalmente, el voto de renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza, pero para Genshin, siguiendo la tradición canónica, es el voto hecho por todos los Bodhisattvas en su comienzo: el voto de Aspirar a Alcanzar el Despertar, el Bodhicitta, y salvar a todos los seres sintientes. Esto es porque el Budismo Tendai Tierra Pura no es un camino separado del Budismo tradicional y canónico, como luego lo intentaron maestros como Honen y Shinran, sino parte del mismo, y como tal, sigue el mismo formato de Aspirar al Despertar y la Budeidad por el bien de todos los seres sintientes. 

El Camino del Bodhisattva comienza con el Bodhicitta, el Deseo de Aspirar a Alcanzar el Despertar por para salvar a todos los seres sintientes - el logro de la Budeidad. No solo es el punto de comienzo, sino que es el paso más importante de todo Bodhisattva en el Budismo. Es el momento de la verdadera conversión, cuando uno se vuelve un budista genuino, llega a darse cuenta y anhela el verdadero destino de uno, y da el primer paso en el Camino del Bodhisattva. En las palabras de Genshin: "La Aspiración al Despertar es la práctica esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura". Es por eso que Genshin cita a Daocho y su famoso Tratado, el Anleji, o "Colección de Pasajes sobre la Tierra Pura", para sustentar su argumento:

"El maestro Daocho, en su Anleji, dice: 'El Sutra Largo [el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita] nos revela que: 'Aquellos que deseen renacer en la Tierra Pura deben, sin falta, despertar el Deseo de Alcanzar el Despertar'...Las personas que despiertan el Bodhicitta aunque sea una vez, nunca más vuelven al ciclo de transmigración desde el principio del tiempo. El Tratado de Vasubandhu dice: 'Despertar el Deseo de Alcanzar el Despertar es despertar el deseo de convertirse en un Buda. La aspiración de convertirnos en un Buda es el deseo de salvar a todos los seres sintientes. El deseo de salvar a todos los seres sintientes es el deseo de permitirles que renazcan en la Tierra Pura'. Dado a que hemos despertardo el deseo de renacer en la Tierra Pura, primero, debes despertar el Deseo de Alcanzar el Despertar".

Aquí vemos que el Deseo de Renacer en la Tierra Pura es igual al Deseo de Alcanzar el Despertar. "Bodai soku Ojo" - el Despertar es el Renacimiento. Un practicante Tierra Pura debe abrazar a todos los seres en la compasión del Bodhisattva y buscar su Renacimiento en la Tierra Pura del Buda  Amida, y allí, juntos, realizar la más alta Budeidad.

Usualmente, el Camino del Bodhisattva envuelve pasar eones realizando el trabajo salvífico del Buda de salvar a todos los seres sintientes, dejando el cuerpo, la mente y el espíritu en el camino. Pero el camino de la Tierra Pura - que no está separado del camino tradicional - nos dice que podemos acortar el proceso inmensamente al Renacer en la Tierra Pura, donde existen todas las condiciones necesarias para alcanzar la Budeidad, y luego volver a este mundo y salvar a los seres sintientes. 

¿Cómo podemos aspirar a despertar el Voto? Al igual que en las entradas anteriores, Genshin nos dice que lo más importante es la sinceridad de corazón. En las siguientes líneas, vemos que Genshin nos exhorta a realizar el Voto de forma pura, abarcadora y sincera:

"Si la aspiración es impura, no es el verdadero camino ni una verdadera aspración. Si la aspiración es limitada, no alcanzarás el Despertar. Si no es sincera, no es fuerte. Por ello, debes estar seguro que tu Voto sea puro, abarcador y sincero. No despiertes el Voto para sentirte superior a los demás ni alardear de tus logros...Si despertarmos el Voto como hemos descrito aquí, aunque solo practiquemos poco, definitivamente alcanzaremos el Renacimiento en la Tierra Pura".

Así,vemos que el Gran Maestro Genshin sigue la tradición canónica y las enseñanzas de la escuela Tendai descritas en el Makashikan del Gran Maestro Chih-i, donde dice que "debemos aspirar a la Iluminación arriba para salvar a los seres sintientes abajo". De acuerdo con el Makashikan, el Bodhicitta se compone de dos partes: (1) la determinación de alcanzar el Despertar por nosotros mismos ("aspirar a la Iluminación arriba"), y (2) salvar a todos los seres sintientes y llevarlos al Despertar ("salvar a los seres sintientes abajo").

Como mencionamos anteriormente, este Voto es cumplido cuando recitamos y trabajamos por cumplir los Cuatro Votos del Bodhisattva. Igualmente, podemos formular nuestros propios Votos, así como lo hicieron todos los Budas y Bodhisattvas y Grandes Maestros. Los Cuatro Grandes Votos del Bodhisattva son:

"Shu Jo Muhen Seigando
Bonno Mujin Seigandan
Homon Muryo Seigangaku
Butsu Do Mujo Seiganjo".

"Por numerosos que sean los seres sensibles, hago el voto de salvarlos a todos.
Por numerosas que sean las pasiones, hago el voto de vencerlas todas.
Por numerosos que sean los dharmas, hago el voto de adquirirlos todos.
Por perfecta que sea la Vía del Buda, hago el voto de realizarla".

Ahora, en el Ojoyoshu, Genshin detalla y distingue estos votos en dos tipos: (1) los que surgen con los fenómenos como sus condiciones, que son los votos que los Bodhisattvas hacen para lograr un cometido y una finalidad, como aliviar el sufrimiento de todos los seres y llevarlos al Nirvana, al ayudarles a realizar su Naturaleza Búdica Innata, como en el primer voto; y (2) aquellos que surgen de acuerdo con la contemplación del principio, que son como los otros tres votos, en los cuales los Bodhisattvas hacen el voto de dominar sus pasiones y deseos, estudiar todas las enseñanzas y realizar todas las prácticas, y alcanzar el Despertar Supremo. Estos últimos son los que para Genshin pueden despertar un Bodhicitta más fuerte. Los otros votos, como el primero, aún descanzan sobre una premisa dual que no revela la Unidad Fundamental, y distinguen entre las pasiones y la Iluminación, y entre el Samsara y el Nirvana. Genshin, basándose en el Makashikan de Chih-i, describe los mismos de esta forma:

"Con relación a los votos que surgen de acuerdo con el principio: todos los dharmas son calma y contemplación. Ni existen ni no existen; no son eternos ni son aniquilados; ni surgen ni perecen; no son impuros ni puros. Cada forma, cada fragancia - no hay nada que no sea el Camino Medio. El nacimiento y la muerte son el Nirvana, y las pasiones y los deseos son la iluminación. Cuando se voltean, cada una de estas puertas de malas pasiones son las 84,000 perfecciones. La ignorancia se convierte en la sabiduría, al igual que el hielo se convierte en agua. La Iluminación no es algo que viene de fuera, ni de ningún otro lado. La Iluminación es universal y está contenida en la mente en un solo instante del pensamiento, así como una gema mani contiene todos los tesoros. Pero la gema no contiene los tesoros ni no los contiene. Si dices que los tesoros no están contenidos en la gema, dices una falsedad. Si dices que los contiene, es un punto de vista erróneo...Los seres sintientes, aunque sean infinitos e incocebibles, dentro de la infinidad del Dharma, se conciben y transmigran en el ciclo de nacimientos y muertes. Dentro del Dharma donde no hay liberación, buscan la liberación. Por esto, los Bodhisattvas universalmente deben aspirar a la gran compasión por todos los seres sintientes en el mundo dhármico y aspirar los Cuatro Grandes Votos. Esto se llama aspirar al Deseo de Alcanzar el Despertar en principio. Es la aspiración suprema al Despertar."

En este pasaje, vemos que para Genshin, la aspiración al Bodhicitta superior es aquella que está en armonía con la Verdadera Naturaleza de la Realidad - la Unidad. Es por eso que, citando el Makashikan, Genshin dice que el Samsara es el Nirvana, y que los deseos mundanos son la Iluminación. Esto es porque todo surge, se mantiene y perece en la Talidad, la Unidad. Aunque vemos que los fenómenos surgen y desaparecen de acuerdo con sus causas y condiciones, en la Realidad Ultima, nada sucede; en la Unidad, no existe la dualidad, y sin embargo, la dualidad se da dentro de la Unidad. Es por eso que no podemos poner ninguno de los dos por encima de los otros. Esta es la Triple Verdad de la escuela Tendai, y es a lo que Genshin hace referencia. Es cuando relaizamos la Unidad Fundamental que podemos actuar con sabiduría y compasión - realizar el trabajo del Bodhisattva - en el mundo. Es por eso que todas nuestras acciones como Bodhisattvas deben estar informadas por la Unidad Fundamental. Esta es la forma de hacer brillar nuestra Naturaleza Búdica y ponerla en acción en el mundo. Esto es lo que nos permite aspirar a los Cuatro Grandes Votos y ponerlos en práctica en nuestra vida diaria.

Ahora, luego de explicar esto, el Ojoyoshu trata de refutar varios contraargumentos, muchos de los cuales vemos aún hoy día en muchos círculos budistas. Entre ellos, nos dice que si el Samsara es idéntico con el Nirvana, ¿por qué debemos practicar? Si los deseos mundanos son la Iluminación, ¿por qué debemos practicar en vez de simplemente dar rienda suelta a nuestras pasiones? ¿Por qué debemos aspirar a renacer en la Tierra Pura? Esta aparente paradoja ha sido debatida por siglos dentro del Budismo, y se usa como fundamento por algunos maestros, como lo hizo Dogen, el fundador del Soto Zen en Japón, para fundar sus propias escuelas. Genshin, refutando este contraargumento, dice que este punto de vista muestra un apego a la Vacuidad; es solo una de las Tres Verdades - la verdad de la Vacuidad o la Realidad Absoluta: la Unidad. Genshin dice que las personas que sostienen este punto de vista no pueden considerarse discípulos del Buda. Genshin dice:

"Aunque las pasiones son en sí mismas la Iluminación, ya que emanan de la misma Esencia, dado a que hay una diferencia en tiempo y función, existe una diferencia entre estados puros e impuros. Son como el agua y el hielo, o la semilla y la fruta. Aunque son lo mismo en esencia, son diferentes dependiendo del estado y el tiempo...Aunque las personas que cultivan el Camino revelan su Naturaleza Búdica Innata,  los que no lo cultivan no pueden manifestar su Budeidad".

Esto nos muestra que si bien todo es Uno, vivimos en el mundo de la dualidad, el cual emana y se crea, mantiene y diselve dentro de la Unidad. No podemos apegarnos a ninguno de los dos puntos. No podemos elevar la Unidad sobre la dualidad, el Nirvana (ni la Tierra Pura) sobre el Mundo Saha. Ambos son dos caras de una misma moneda: el Camino Medio. Es por eso que, al realizar la Unidad, el Bodhisattva trabaja en el mundo desde esa perspectiva y puede actuar sabia y compasivamente para con todos los seres sintientes.

Luego, el Ojoyoshu toma el contraargumento de que los seres ordinarios no pueden dedicarse al Camino del Bodhisattva. El Camino del Bodhisattva - y para muchos en este contraargumento, el camino budista tradicional - envuelve muchas enseñanzas y prácticas duras y difíciles, por un incontable número de eones, dando la vida, la mente y el espíritu por todos los seres sintientes. ¿Cómo pueden los seres ordinarios, llenos de deseos y pasiones, dedicarse a tal obra? Ante esto, Genshin responde:

"Aunque no creas que puedas realizar las prácticas [del Bodhisattva], aún así, despierta la gran aspiración del Bodhicitta. Como he dicho anteriormente, y como explicaré luego, los méritos del Bodhicitta son inmensurables. Devadatta recitó todo el canon budista y aún así cayó en el Infierno. La niña dragón despertó el Deseo de Alcanzar el Despertar y alcanzó la Budeidad. Es por eso que se dice que la distinción de si uno se hunde o se levanta por encima del océano de la transmigración del Samsara depende del estado mental y no de la práctica. Más allá, ¿quien en su vida no haya recitado ni un solo 'Namu Butsu' ni ha dado ni una limosna a otros? Estos actos que pueden conducir al Despertar pueden, todos, incluirse dentro de los Cuatro Grandes Votos del Bodhisattva y su práctica. Es por eso que nada es en vano".

Aquí Genshin refuerza su posición de que el estado mental es el principio rector de toda la práctica budista. Esto es precisamente lo que le digo a todos en mi Sangha en nuestros servicios semanales. El Camino comienza con un solo paso. Es el primer paso el que nos motivará a dar los demás. Es ese primer paso el que hará que los Budas, los Bodhisattvas y las deidades nos ayuden en el Camino. De acuerdo con el Sutra del Loto, como vimos, incluso una pequeña ofrenda de incienso en nuestro altar, con total entrega y sinceridad, puede asegurarnos la Budeidad. Igualmente, una sola recitación del Nembutsu, con total fe y entrega, puede garantizar nuestro Renacimiento en la Tierra Pura.

¿Cómo podemos practicar la Puerta del Voto en nuestra vida diaria? Como mencionamos anteriormente, podemos recitar - y sobre todo, practicar - los Cuatro Grandes Votos durante nuestros Servicios Diarios (Gongyo) frente a nuestro altar budista (Butsudan). Es tradicional recitar los Cuatro Grandes Votos luego de la meditación o de la recitación del Nembutsu, justo antes de terminar nuestra práctica por el día o la semana. Genshin, en el Ojoyoshu, nos exhorta a ponerlo en práctica de la siguiente manera:

"Con siceridad [en tu práctica], recita lo siguiente: 'De este día en adelante, no realizaré ni un solo acto de bondad con el deseo de obtener sus beneficios para mí mismo, sino para alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza y alcanzar la Budeidad'. Luego de levantar esta aspiración, todos tus actos virtuosos, ya sean conscientes o no, serán para alcanzar el Despertar. Es como ríos que conducen naturalmente al gran océano. De igual forma, una vez realizamos este voto, todos nuestros actos fluyen a los Cuatro Grandes Votos. Así, renacemos en la Tierra Pura de la Bienaventuranza y nos fundimos con el océano de la omnisciencia de la Iluminación".

Es interesante mencionar que Vasubandhu, en su Tratado, menciona que la Puerta del Voto se refiere también a la meditación Samatha o de Calma. En el Ojoron, Vasubandhu dice: "¿Cómo podemos aspirar al Voto? Debemos de tener el Voto siempre presente en nuestras mentes, concentrándonos en alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Es por eso que podemos practicar Samatha de acuerdo con la Verdadera Naturaleza de la Realidad". En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia, y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía - nuestra Verdadera Naturaleza y la Realidad Absoluta: el Buda Amida.

Finalmente, como vemos, el camino verdadero de la Tierra Pura no es diferente ni independiente del Budismo Completo.

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En la próxima entrada, veremos la cuarta puerta, la Puerta de la Contemplación.

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

El Llamado del Buda para el Mundo: El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura 2 - El Mundo Saha y el Nembutsu

El Budismo, si bien a veces es representado por sus diversas escuelas, muchas de ellas en aparente oposición doctrinal y con sus diversas prácticas, sigue siendo un solo Dharma: es el mensaje del Buda para el mundo - el llamado al Despertar para todos los seres sintientes. Este mensaje fue interpretado de diferentes formas a través del espacio y el tiempo tras el Parinirvana de su fundador, y con ello, florecieron diversas escuelas por todo el continente asiático, cada una enfocándose en una o varias de sus enseñanzas y prácticas. Si bien el Budismo - el Buddha Dharma del Vehículo Supremo (Ekayana) de la Tradición del Loto - se dividió en varias ramas, las mismas fueron rescatadas, unificadas, armonizadas y perfeccionadas por la escuela Tendai japonesa.

En el transcurso de mi ministerio, por medio de mis libros y este blog, se han presentado las diferentes fascetas del diamante del Dharma, pero a veces puede resultar difícil poder ver el diamante completo. Es por eso que en este nuevo ciclo, abordaremos la Escritura Sagrada principal del Budismo - la Biblia del Budismo Tendai - y la interpretaremos a la luz del Budismo Tierra Pura. El Sutra del Loto tiende a enfatizar los positivo únicamente, y es por eso que para la escuela Tendai, el Sutra del Loto representa el Sol, el comienzo del día y de la vida, un mundo de infinitas posibilidades. Por otro lado, los Sutras de la Tierra Pura tienden a ser un poco más negativos, y es por eso que en el Budismo Tendai representa la Luna, el ocaso del día y de la vida, el verdadero rostro del mundo y de todos nosotros. Este ciclo reflejará tanto las enseñanzas Tierra Pura dentro del Sutra del Loto, así como cómo podemos usarlas como un espejo para nuestras vidas y poner su enseñanzas en práctica.

En este ciclo, usaré un estilo literario diferente; espero que sea de su agrado. Es recomendado ver mis entradas anteriores donde comento el Sutra del Loto y los Sutras Tierra Pura por separado.

Al escuchar la revelación del Buda de que todos sus discípulos - y por extensión, todos los seres sintientes - poseen la Naturaleza Búdica - que son uno con el Buda - y que todos los seres sintientes alcanzarán la Budeidad, Shariputra no puede contener su felicidad y le dice al Buda de que él, junto con otros Arhats, todo este tiempo se han lamentado porque si bien habían alcanzado la emancipación, no podrían alcanzar la Budeidad y seguir los mismos pasos del Buda. Shariputra pensaba que esto se debía a las faltas de sus discípulos, y en cierta medida, estaba en lo cierto. Hasta este momento, el Buda no habí revelado el Sutra del Loto dado a que anteriormente, sus discípulos - todos nosotros - no estábamos listos para ello. 

El Buda - la encarnación del Dharma - apareció en este Mundo Saha, el "mundo de la perseverancia o tribulación", que es como se le llama a este mundo en el Budismo, para revelar el Dharma y brindarles la salvación a todos los seres. Antes de la llegada del Buda en este mundo, no existía el Dharma. Si bien la Iluminación se esparcía por todos los mundos, nuestro mundo no estaba preparado para ello. Pero el Buda, como la emanación compasiva del Cosmos, no podía esperar más y apareció en este mundo para brindarnos la sabiduría del Dharma y salvarnos del sufrimiento. Para prepararnos, recordaremos que el Buda adaptó el Dharma, lo simplificó y lo fue revelando gradualmente hasta revelar la totalidad de la Verdad, para que pudiéramos estar preparados en mente y espíritu para recibirlo y sacarle provecho y trabajaramos por nuestro Despertar.

Hasta este momento el Buda no había revelado la totalidad de la Verdad, y Shariputra y todos los demás discípulos se encontraban desolados al saber que entrarían al Nirvana y no podrían realizar el trabajo del Buda en el mundo. Pero el Buda les reveló que esto no era así; que las enseñanzas anteriores eran medios hábiles, para poderlos preparar para su rol de Bodhisattvas y realizar la labor salvífica en el mundo.Ahora que el Buda les ha asegurado esto, Shariputra no puede contener su regocijo y dice: "Ahora entiendo que soy verdaderamente un Hijo del Buda, nacido de la boca del Buda y transformado por el Dharma". ¿Qué debemos entender por este pasaje? Estos versos son supremamente iluminadores, pero es fácil leerlos y obetener un conocimiento superficial de los mismos sin revelar su verdadero contenido. 

"Ahora entiendo que soy verdaderamente un Hijo del Buda", significa que todos somos emanaciones del Universo - del Buda Eterno, y que como tal, poseemos la Naturaleza Búdica: la capacidad de realizar el trabajo del Buda en el mundo y alcanzar la Budeidad. Dado a que somos emanaciones de la misma Esencia, todos podemos ser Budas y realizar el trabajo del Buda. No hay distinción entre nosotros y el agua, la tierra, el aire, el fuego, la consciencia, las estrellas y todo lo que existe en el Cosmos, y por ello, nosotros también poseemos la capacidad innata de Despertar a nuestra Unidad Funamental. Esto no es algo exclusivo de algunos pocos, sino que es nuestra herencia; es nuestro legado y nuestro destino. Es por eso que somos Hijos del Buda, hijos del Cosmos.

Regresando a los versos inciales, el verso de "nacido de la boca del Buda", es mucho más revelador. En las antiguas cosmologías del mundo, el Cosmos viene a la Existencia por medio de la palabra. La palabra es vibración, y todo lo que vemos y existe, incluídos nosotros, es solo consciencia - Luz - vibrando. En la cosmología judeo-cristiana, vemos que el mundo se creó por medio de la palabra de Dios, y desde ese entonces, sus palabras se mantienen vibrando, manteniendo la Existencia, hasta el final de los tiempos. En el Himduismo, la religión original de la India y en la que el Buda Shakyamuni se crió, existe la creencia que el Cosmos es la vibración primal del "Om"; es la consciencia universal en movimiento, en vibración. Podemos encontrar ejemplos como este en la literatura religiosa de muchas culturas del mundo, y la ciencia moderna ha postulado una teoría que se asemeja mucho a este entendimiento. El Budismo dice exáctamente lo mismo.

En los Sutras del Buda Amida, el Buda Shakyamuni que en el principio del tiempo, existía un Buda Primordial llamado Lokeshvaraja, quien tuvo un discípulo llamado Dharmakhara. Dharmakhara le pidió al Buda Lokeshvaraja que le mostrara todas las Tierras Puras del Cosmos para poder crear una Tierra Pura que las superara y pudera ser un refugio de todas las tempestades para los seres sintienten y donde pudieran alcanzar el Despertar en una sola vida. Entonces, el Buda Lokeshvaraja le muestra todas las Tierras Puras en las diez direcciones, y entonces, el Bodhisattva Dharmakhara hace una serie de votos que deben de cumplirse antes de alcanzar su Budeidad. Entre estos votos, se encuentra el Voto Primal, que dice que si los seres sintientes en el Cosmos deciden recitar su Nombre, aunque sea diez veces, y no renacen tras sus muertes en su Tierra Pura, que no pueda alcanzar la Budeidad. En los Sutras, el Buda Shakyamuni nos dice que el Bodhisattva Dharmakhara ya alcanzó la Budeidad y que es ahora el Buda Amida. Desde su Tierra Pura de la Bienaventuranza, el Buda Amida irradia su luz compasiva por todos los confines del Cosmos, llamando sabiamente a los seres a renacer en su Tierra Pura. Cada uno de esos rayos emana un Buda, y todos los Budas en el Cosmos son emanaciones del Voto Primal del Buda Amida.

Ahora, veamos lo que esconde esta historia. El Buda Lokeshvaraja es la Unidad Primal. El Bodhisattva Dharmakhara es la voluntad dentro de la Unidad Primal de manifestarse y crear mundos. Para hacerlo, Lokeshvaraja, la Unidad, se mueve, y con su movimiento, se manifiesta el Cosmos, que es Dharmakhara. Ahora, en su manifestación, la Unidad - la Consciencia Fundamental - se divide, y al dividirse, olvida - por necesidad evolutiva - la Unidad, y al hacerlo, sufre. Pero como el Cosmos está hecho de la misma Esencia que la Unidad, posee innatamente la capacidad de reconocerla. El Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo" de los Tres Sutras Tierra Pura, nos habla exáctamente de esto. Es la cosmogénesis budista. El Bodhisattva Dharmakhara es la materia, el Cosmos, pero el Cosmos y la materia son en esencia espíritu, consciencia. Es por eso que todas las emanaciones de la Unidad poseen dentro de sí mismas la capacidad de reconocerla y volver a ella. En el Budismo, esto es la Naturaleza Búdica. 

El Bodhisattva Dharmakhara ya alcanzó la Budeidad, y es ahora el Buda Amida. En resumidas, el Nembutsu es, entonces, la vibración que le permite a la Unidad manifestarse en la multiplicidad y crear los mundos, y es, a su vez, la llave - el reconocimiento y el camino - para el regreso a la Unidad. A través del Nembutsu,  la Unidad, el Buda Amida - nuestro Verdadero Ser - pudo entrar en la dualidad y manifestarse de infinitas formas. El Nembutsu, los 48 Votos, son la idea primigenia en la Mente Universal, y es lo que permitió que el Infinito entrará entrará lo finito, lo eterno en el tiempo, la forma y el espacio. Y es a través del Nembutsu que podemos reconocer nuestro Verdadero Ser y regresar a la Unidad, no para fundirnos, sino para informarnos y transformarnos, y actuar con Compasión y Sabiduría en el mundo. Es por eso que Shariputra dice que todos hemos "nacido de la boca del Buda, transformados por el Dharma". El Dharma es la guía para regresar a nuestro Verdadero Hogar.

Luego de que Shariputra dijera esto, el Buda les revela que en el pasado distante, por millones de vidas, el Buda ha estado enseñándonos y ayudándonos a realizar esta Verdad, por medio de una gran infinidad de formas y enseñanzas, de medios hábiles, los cuales podemos decir que incluyen todas las creencias, filosofías y religiones del mundo. Todas estas enseñanzas han tenido el propósito de guiarnos al Despertar. El Buda le dice a Shariputra que todos sabíamos esto desde el principio del tiempo, pero que lo hemos olvidado. Ahora, queriendo que todos lo recordemos, el Buda predica el Sutra del Loto. 

En varias ocasiones el Sutra del Loto hace referencia a que todas las creencias, filosofías y religiones del mundo son medios hábiles creados por los Budas para llevar a los seres al Despertar, y debemos entender bien esta enseñanza para evitar caer en errores. Esto no significa que todas las creencias, filosofías y religiones nos permiten alcanzar el Despertar; esto significa que todas son medios hábiles que nos conducen al Despertar. Esto es, todas nos permiten prepararnos para el momento en el que alcancemos el Despertar. Esto significa que todas poseen un fragmento de la Verdad; que todas son preparatorias, pero el Despertar se alcanza solo cuando hayamos podido revelar nuestra Budeidad Innata, y no todas las creencias, filosofías y religiones hoy día permiten eso. Al igual que con algunas formas de Budismo, todasl as religiones se pueden abordar desde diferentes ángulos y niveles. Debemos de ver los símbolos e interpretarlos correctamente. Al igual que todas las instituciones, las creencias, filosofías y religiones tienen su etapa de creación, mantenimiento y transformación, y muchas veces, las verdades que contenían pueden ser sepultadas por años de negligencia, corrupción y malentendidos. Las verdades de las filosofías y religiones muchas veces se puede encontrar únicamente en sus vertientes místicas, que son el corazón del caparazón muerto de las instituciones que la rodean. En sus vertientes místicas, vemos que todas dicen lo mismo y nos conducen a la misma cima, solo que usan diferentes formas, nombres y descripciones - todas debido a el momento, el pueblo y las circunstancias - pero todas apuntan a la misma Unidad Fundamental. Esto es algo que debemos tomar cuidadosamente y debemos ponderar. 

Increíblemente, esto es lo que revela el Sutra del Loto, y lo hace por medio de una parábola, llamada la Parábola de la Casa en Llamas.

En la Parábola de la Casa en Llamas, el Buda nos dice que imginemos que una vez vivía un anciano que poseía muchos pueblos, ciudades y seres. Su casa esa gigantesca, pero tiene solo una puerta, y dentro de ella, vivían miles de personas. Ahora, de repente, la casa se incendia, y los hijos del anciano se encuentran dentro de la casa. El anciano, mirando el fuego que ha surgido de la casa, se alarma enormemente y reflexiona: "Aunque he escapado salvo a través de la puerta en llamas, todos mis hijos permanecen dentro de la casa que se está quemando, apegados felizmente a sus placeres, inconscientes, sin saber, sin alarmarse y sin temer. El fuego se está apoderando de ellos y se quemarán con dolor, pero en el fondo a ellos no les importa, ni tienen ningún pensamiento de escapar." El anciano piensa en sacarlos por la fuerza, pero sabe que eso no es lo correcto. El anciano continúa reflexionando: "Esta casa tiene solamente una puerta y es estrecha y pequeña. Mis hijos son jóvenes e inmaduros y todavía no saben nada. Apegados a su sitio de juegos, ellos pueden caer y quemarse en el fuego. Debo decirles de este asunto tan atemorizante, que la casa ha cogido fuego y ellos deben apurarse en salir para no quemarse". Así pensando, él le dice a sus hijos: "¡Rápido, salgan de la casa!" Aunque el padre en su compasión los induce con buenas palabras, todavía los hijos están apegados a sus placeres y juegos y rehúsan creerle. Ellos no tienen miedo ni temor, ni la menor intención de irse. Lo que es más, ellos no saben lo que quiere decir ‘fuego’, o ‘casa’, o lo que significa ‘estar perdido’. Ellos meramente corrían por toda la casa, de este a oeste, porque estaban jugando, y mirando a su padre. 

Entonces el padre pensó: "La casa está en llamas en medio de un gran fuego. Si mis hijos no salen a tiempo, seguro que se quemarán. Ahora inventaré un medio hábil para que mis hijos puedan evitar este desastre". El padre, conociendo las predisposiciones de sus hijos y las preferencias que cada uno tenía por sus diferentes juguetes y sus distintos juegos a los cuales ellos respondían felizmente, les  dijo: "Las cosas con que a ustedes les gustaría jugar, son raras y difíciles de obtener. Si ustedes no las recogen, seguramente después se arrepentirán. Objetos como esos: ‘una variedad de carritos y carretillas de cabras, ciervos y bueyes, están ahora fuera de la puerta de la casa esperando que ustedes jueguen con ellos. Todos ustedes deben salir rápidamente de esta casa en llamas y les daré lo que deseen". Entonces los muchachos, oyendo a su padre ofrecerles esos juguetes preciosos que colmaban exactamente sus expectaciones y deseos, entusiasmadamente se empujaron unos a los otros hacia fuera de la casa, todos peleando para salir de la casa en llamas. 

En ese momento, el padre anciano, viendo que sus hijos habían salido de la casa, sanos y salvos, y estaban sentado en la calle en la acera de enfrente, sin ningún otra obstrucción, se sintió en paz y lleno de felicidad. Entonces los hijos todos le dijeron a su padre: "Por favor, padre, danos los juguetes hermosos que nos prometiste hace un rato, las carretillas de las cabras, ciervos y bueyes". Pero en vez de estos, el padre le dio a todos sus hijos igualmente un gran carruaje. Un carruaje alto y ancho, adornado con una multitud de joyas entrelazadas, rodeado de balaustres y con campanas colgando en sus cuatro esquinas. Además, estaba cubierto con toldos adornados con joyas raras y diferentes, ensartado con cordones enjoyados y adornado con flores colgantes. El padre les dió algo muy superir a lo inicialmente ofrecido. El padre tenía riquezas ilimitadas y toda clase de almacenes llenos hasta el borde.  Así que él reflexionó nuevamente: "Mis posesiones son ilimitadas, así que no debo darle a mis hijos unos carros inferiores o pequeños. Todos ellos son mis hijos, a los que amo sin parcialidad". Mientras tanto, todos los muchachos estaban montando sus carruajes por los alrededores, habiendo obtenido lo que nunca habían esperado, más allá de sus deseos originales. 

Ahora, el Buda revela que él es el anciano, y sus hijos, somos todos nosotros, los seres sintientes en el Cosmos. Los tres carruajes son las enseñanzas previas al Sutra del Loto, y el gran carruaje blanco, es el Sutra del Loto. Si bien el Buda había predicado una gran variedad de enseñanzas y prácticas desde el pasado lejano, todas eran preparatorias para recibir la Verdad y permitirnos alcanzar la Budeidad. Pero esta parábola encierra muchas más revelaciones.

Como vemos, este Mundo Saha es la casa en llamas. A diferencia de muchas otras religiones, si bien el Buda es el objeto de veneración y reverencia, y representa la Realidad Abosluta, el Buda no creó este mundo. ¿Cómo podría una ser que abarca toda la sabiduría y toda la compasión crear un mundo lleno de sufrimiento? El Cosmos surgió por medio de la consciencia, y se desarrolló por medio fuerzas físicas que continúan ayudándolo a manifestarse. Sin embargo, el Budismo nos dice que esta conciencia o energía que lo manifiesta todo no es impersonal y fría, sino que se desborda de una infinita compasión por sus manifestaciones. El Buda es entonces el Alma del Universo, la personalización de la Unidad, el Dharmakaya, quien aparece en los mundos - en la casa en llamas - para salvarnos de los fuegos del deseo y las pasiones desenfrenadas; del sufrimiento que es resultado natural de la división y la multiplicidad. Pero el universo no es fundamentalmente malo. 

En el Budismo, el Cosmos es una manifestación de la Talidad, de la Potencialidad. Los budas son lamados "Tathagatas" porque surgen de la Talidad (Tathata). Esa Talidad no es buena ni mala, es solo cosnciencia y energía. Es por eso que el universo mismo no se incendió en llamas. ¿Por qué este mundo "de repente" se incendió en llamas? La casa, nuestro mundo, se encuentra en llamas dado al sufrimiento que nosotros mismos nos hemos causado al perseguir nuestros deseos y pasiones ciegamente, lo que hace que solo velemos por nosotros, y que hagamos lo que tengamos que hacer para lograr nuestros objetivos, muchas veces, a cuestas de los otros. La división de la Unidad hizo que fuéramos ignorantes de la Unidad. Para poder manifestarse y explorarse, la Unidad debía fragmentarse en infinitas posibilidades y poder explorarse sin conocimiento de lo que era. Esto es lo que en el Budismo se llama la Ignorancia Fundamental, y es debido a nuestra ignorancia que perseguimos nuestros deseos y pasiones y creamos mal karma, lo que perpetúa nuestro sufrimiento. Es por eso que el Universo emanó Budas: para que pudieran aparecer en los diferentes mundos y nos permitieran apagar las llamas del sufrimiento. 

Inicialmente, los hijos, los seres sintientes, no le hicieron caso al padre, el Buda, dado a que estaban entretenidos con sus juguetes. Estos juguetes son los placeres del mundo, nuestros deseos y pasiones, nuestros objetivos y sueños, así como las diversas ramas del conocimiento, como la ciencia, la filosofía y la religión. Estos juguetes también son las diferentes escuelas y ramas del Budismo, y el gran carruaje blanco es el Ekayana del Vehículo Unico. Todas las filosofías y religiones apuntan a la Unidad Fundamental, y los Budas aparecen en los mundos en diferentes formas y predican diversos mensajes para ayudarnos a reconocer la Unidad y hacer de este mundo uno mejor; para escapar de la casa en llamas que nosotros mismos hemos incendidado. Pero muy pocos los hemos escuchado. 

Pero la casa en llamas significa muchas otras cosas. La casa en llamas es la guerra, el odio y las divisiones que creamos y que han llevado al genocidio de otras personas y a la destrucción del medio ambiente. Las llamas son las divisiones por color, creencias, nacionalidad, sexo y preferencias sexuales; todo aquello que permite a un grupo crear un "otro" en vez de enfocarse en un absoluto "nosotros". La casa en llamas también es la explotación del planeta y sus recursos, y nuestro hambre egoísta por más. Las llamas es el calentamiento global, el cual ha literalmente incendiado muchas partes del planeta, y el cual amenaza con matar millones de personas, acabar con la flora y la fauna, y condenar al resto del mundo. Pero el Sutra del Loto es profético, y así como los hijos, podemos solucionar nuestros problemas y entregarle un mejor futuro a nuestros descendientes.

El Buda, como el padre en la historia, pensó en sacarnos y salvarnos - ayudarnos a realizar y reconocer la Unidad - a la fuerza, pero sabe que eso no es correcto. No ayudaría a la fábrica del funcionamiento del Cosmos. El Universo no nos fuerza, solo nos guía. Está en nosotros escuchar y seguir, o ignorar y sufrir las consecuencias de nuestras propias acciones. Esto es el karma. Es por eso que solo nos puede llamar. ¿Cuál es el llamado? El llamado del Buda es el Nembutsu - "Namu Amida Butsu" - el cual es su Nombre. Un "nombre" es lo que nos permite reconocer a una cosa  o persona. Piensa en el nombre de tu padre o tu madre y toda su personalidad y su historia vienen a tu mente al instante. Lo mismo sucede con el Nembutsu, el Nombre del Buda. El Buda, como la encarnación compasiva del Universo en el mundo, nos llama a que salgamos de esta casa en llamas y reconoscamos nuestra Unidad Fundamental, la "única puerta estrecha", no para que nos unamos, sino para que desarrollemos la sabiduría necesaria para actuar acorde con ello y actuemos compasivamente en el mundo. Es por eso que los hijos continúan teniendo vida e individualidad luego de salir de la casa en llamas. La casa en llamas no es el Cosmos, en términos macrocósmicos, sino lo que nosotros hemos hecho de el mismo. Ese es el gran carruaje blanco: es la Tierra Pura en este mundo; su Verdadera Naturaleza. 

Pero el gran carruaje blanco también apunta a nosotros, en términos microcósmicos. Si bien hemos vagado eones en la oscuridad en el océano de nacimientos y muertes del Samsara pensando que somos nuestro ser finito y falso, los "tres carruajes", nuestra Verdadera Naturaleza es una con el Cosmos. No somos esta casa en llamas, llena de impurezas, deseos, pasiones y sufrimiento, sujeta al nacimiento ,la vejez, la enfermedad y la muerte. Somos olas en el Océano de la Unidad. Ese es nuestro Verdadero Ser. Y cuando descubrimos nuestro Verdadero Ser, podemos ver a los demás y sus infinitas interconexiones con nosotros, todos y con todo en la Existencia. Entonces, sus sufrimientos son nuestros sufrimientos, y su bienestar es el nuestro. Ese es el comienzo del Camino del Bodhisattva. Solo entonces podemos llamarnos verdaderamente Hijos del Buda, y podemos realizar la labor salvífica del Buda en este mundo. Entonces, podemos transformar este mundo y revelar su Verdadera Naturaleza: la Tierra Pura, y podremos alcanzar la verdadera felicidad.

¿Cómo podemos escuchar el llamado del Buda - el Nembutsu - y alcanzar el Gran Vehículo Blanco de la Budeidad? El primero paso, nos dice el Buda en el Sutra del Loto, es la fe. El segundo, es el entendimiento, y el tercero, la acción. La fe se puede traducir como Sabiduría, el entendimiento como Compasión y la acción como el Camino del Bodhisattva. Esto lo veremos en la próxima entrada, con la Parábola del Hijo Pródigo.

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Budismo de Sabiduría y Compasión: El Llamado del Buda para el Mundo - El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

lunes, 30 de agosto de 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - Las Cinco Puertas del Nembutsu 2 - La Puerta de la Alabanza

 El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

2 - La Puerta de la Alabanza (Sandan)

Luego de describir la Veneración, Genshin, siguiendo la tradición Tierra Pura, describe la Puerta de la Alabanza como la recitación del Nembutsu, el Nombre del Buda Amida: "Namu Amida Butsu". Pero la recitación del Nembutsu no es solo una actividad que envuelve la palabra, sino que al igual que la puerta anterior, envuelve los Tres Misterios del cuerpo, la palabra y la mente-espíritu. De hecho, el Nembutsu no tiene que ser "Namu Amida Butsu", sino que se puede usar el Nombre en sáscrito, "Namo Amitābhāya Buddhāya", así como tras variedades del Nombre en japonés, como "Namu Fuka shigikō Nyorai", o "Me refugio en el Buda de la Luz Infinita", y Namu Kimyō Jinjip-pō Mugekō Nyorai", o "Me refugio en el Tathagata de la Luz Infinita que ilumina las diez direcciones".

¿Qué significa Namu Amida Butsu? En primer lugar, es la versión japonesa del mantra original en sánscrito “Namo Amitabha Buddhaya”, que significa "me refugio (confio) en el Buda de la Vida y Luz Inmensurable”.

"Nembutsu" es el término japonés para recitar el nombre del Buda Amida. El Nembutsu es la oración viva; el rezo esencial de Amida que nos permite vivir una vida verdaderamente feliz y significativa mediante la transformación de nuestra confusión y el sufrimiento en nuestro verdadero potencial como seres humanos auténticos, y nos permite renacer espiritualmente en la Tierra Pura. Es necesario aclarar que la Nembutsu no es una práctica para alcanzar la liberación espiritual, sino que es la viva expresión de la Mente Iluminada, y transmitimos nuestra profunda gratitud por el regalo de Amida de la liberación de nosotros y todos los seres. El Nembutsu no es un llamado al Buda Amida, sino que es Amida llamándonos. 

  • Namu - El componente Namu representa a todos nosotros, seres comunes que transcurren por el océano del nacimiento y la muerte. Namu, también, transmite nuestra devoción al Buda Dharma y se centra en la compasión del Buda. Por la fe, el estudio y la práctica del Nembutsu, nuestras vidas van a mejorar naturalmente por el impulso innato del Buda (Voto Primal); por ello, evolucionamos gradualmente a nuestro potencial y estamos capacitados espiritualmente para hacer de nuestro mundo un lugar mejor para vivir.
  • Amida - Amida es el Buda Amida, pero también representa ese gran océano de luz, vida y compasión que es generado por el amor del universo para con sus seres. Esta dimensión última también conocida en términos budistas como el Dharmakaya, y es personificada como Amida, es la expresión viva de la vida inmensurable y de la luz, y es la vida de todos los seres de nuestro vasto universo. Además, la dimensión final es sin descripción, no tiene ubicación definitiva y no tiene principio ni fin, pero puede ser experimentado en el eterno ahora a través de la sonoridad del Nembutsu. Siendo uno con todas las cosas, Amida corresponde a la compasión absoluta, porque ella misma se identifica con las alegrías y las penas de todos los seres.
  • Butsu - Butsu es una palabra japonesa que significa Buda, un título honorífico que simboliza la mente viva y la esencia del Despertar. Butsu es el vehículo para expresar nuestras vidas porque une las realidades separadas de Namu y Amida. Como creador del Voto Primal y nuestra recitación del Nembutsu, el Buda es el impulso dinámico kármico que nos hace conscientes de nuestras limitaciones (Namu) dentro del abrazo de compasión ilimitada (Amida). Butsu corresponde al amor incondicional y la aceptación total, porque el Buda quiere que todos los seres estén libres del sufrimiento, y trabaja incesantemente para liberarlos sin distinción de raza, género, clase, inteligencia, religión o condición moral.

La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El Nembutsu tiene dos niveles: (1) Esencia (Noúmeno - Unidad), y (2) Práctica (Fenómeno - Multiplicidad). El Maestro Oui dice: "La recitación del Nombre del Buda Amida significa creer que existe una Tierra Pura y un Buda llamado Amida, pero no realizar aún que esta Mente es el Buda. La misma consiste en buscar el Renacimiento en la Tierra Pura y recitar el Nombre así como un niño perdido llama a su madre, sin olvidarla ni por un solo momento. La recitación del Nombre del Buda en Esencia, por otro lado, es realizar que el Buda Amida y su Tierra Pura son la Mente, son creados por la Mente, y hacer el Sagrado Nombre el enfoque de nuestra recitación". Esto nos muestra que podemos abordar el Nembutsu desde dos niveles: desde la inmanencia o desde la trascendencia.

A nivel de Esencia, el Nembutsu es recitado para realizar nuestra Unidad Fundamental con la Existencia, el Buda Eterno -el Cosmos. A nivel de Práctica, el Nembutsu es recitado para renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. A nivel de Esencia, el Buda Amida y la Tierra Pura se encuentran dentro de nuestroa corazones (Naturaleza Búdica) y nuestra mente (Despertar - Nirvana); es reconciliar el Mundo Saha con el Nirvana. A nivel de Práctica, el Buda Amida y la Tierra Pura se encuentran fuera de nosotros; son trascendentes. Sin embargo, no debemos aferrarnos a ninguno de estos dos niveles, pues ambos niveles deben estar balanceados para poder realizar la práctica correctamente. De lo contrario, podemos aferrarnos mucho a la teoría del Nembutsu en Esencia, y fallar en su consecusión, el Nembutsu en práctica. Cuando recitamos el Nembutsu, debemos de armonizar Esencia y Práctica. Así, cuando recitamos el Nembutsu deseando Renacer en la Tierra Pura, despertamos nuestra Naturaleza Búdica y alcanzamos el Renacimiento - el Despertar - regresando a nuestro Verdadero Hogar, el Nirvana. 

"El Despertar de la Fe en el Mahayana", el famoso tratado budista escrito por el Gran Maestro Asvaghosa en el Siglo II, nos explica estos dos niveles de la Realidad, los que podemos aplicar al Nembutsu, y de hecho, a toda práctica budista. El Gran Maestro Chih-i se basó mucho en este Tratado para desarrollar su pensamiento de las Tres Verdades. El Tratado nos explica que la Talidad (Tathata), que el Maestro Oui llama la Mente, posee dos aspectos: (1) Esencia, y (2) Marcas. El aspecto de la Esencia se llama la Puerta de la Verdadera Talidad o Realidad (Nirvana), y el aspecto de las Marcas se llama la Puerta del Nacimiento y la Muerte o el Samsara. Pero ambos son inseparables; son dos aspectos o manifestaciones de la misma Esencia (Tathata - Talidad). Esto se describe en los dos asepctos del Dharmakaya y el Buda Amida: (1) el Dharmakaya de la Talidad (Sabiduría), el Buda Eterno impersonal, la Unidad; más allá del tiempo y la forma; la realidad trascendente; la Luz, personificado como el Buda Mahavairocana; y (2) el Dharmakaya de Actividad Hábil (Compasiva), la cual asume forma y personalidad para revelarse a los seres sintientes; la realidad inmanente; la Vida, personificado como el Buda Amida. Ambos son dos caras de la misma moneda. Aunque son dos realidades inseparables, trascendentes, fuera del tiempo y el espacio, el Dharmakaya de Actividad Hábil, se manifiesta en movimiento y entra en la forma y el tiempo como una presencia que lo permea todo para revelarse a los seres sintientes. La habilidad de llevar a los seres a la Budeidad, a la Unidad, surge del fundamento del Buda Amida en la Talidad o el Nirvana, pero la liberación de todos los seres requiere la capacidad de volverse activo en la vida de los seres sintientes.

Expliquemos este concepto mejor con un ejemplo: el océano y las olas. En el Budismo Tendai, el mundo es una manifestación del Dharma, de la Verdadera Realidad. Por ello, el mundo natural es un ejemplo perfecto para ilustrar el Dharma. En el caso del océano y las olas, no podemos aceptar la existencia del océano y no del as olas, pues las olas son manifestaciones o movimientos en la superficie del océano. Las olas y el océano son Uno. Si abandonamos las Marcas o los Fenómenos (Mundo Convencional o Fenomenal del Samsara) a favor de la Esencia o la Realidad Absoluta (Nirvana), pies ambos son igualmente Uno e inseparables. Esto es lo mismo que ilustra el Sutra del Corazón al decir que la Forma y el Vacío son uno y lo mismo. 

Si nos enfocamos en la Esencia o la Unidad y descartamos la Práctica, es como destruir el bota en medio de nuestra travesía a la Otra Orilla - nos ahogaremos en el océano del Samsara.

Si recitamos el Nembutsu con fe y devoción, podemos alcanzar ambos niveles del Nembutsu. A nivel de Práctica o Fenómeno, cuando recitamos el Nembutsu con total entrega y atención, todos los pensamientos son eliminados. No importa si estamos frente al Butsudan, meditando, caminando o recostados, solo existe el Nembutsu. Esto es equivalente a la concentración o Samadhi en la meditación. Pero si llevamos nuestra práctica un paso más allá, podemos vaciar nuestra mente y alcanzar la total unidad o comunión con el Buda. En ese momento, este mundo es la Tierra Pura; el Buda Amida es nuestra Verdadero Ser, nuestra Naturaleza Búdica; este es el Renacimiento y el Despertar.

Ahora, vayamos a la práctica. Como recordaremos, el Nembutsu no consiste solamente en la recitación del Nombre del Buda - "Namu Amida Butsu" - sino que abarca igualmente otras modalidades como la contemplación y la meditación, así como la gratitud. Veamos Diez Formas de Practicar el Nembutsu:

1. Meditar en el Nembutsu - cuando recitamos el Nembutsu en voz baja o alta, nuestros oídos escuchan el Nombre, y reflexionamos sobre el significado del Nembutsu. Poco a poco, por medio de este método, nuestros pensmaientos se calman y vamos alcanzando el Samadhi. 

2. Recitar el Nembutsu con un Juzu (Mala - rosario budista) - cuando recitamos el Nembutsu, nuestros labios o nuestra mente recita el Nembutsu y nuestras manos pasan las cuencas del Juzu. Es como usar un bastón para subir una montaña. 

3. Recitación con Respiración - en este método, recitamos un Nembutsu con cada inhalación y exhalación. Dado a que la Vida Infinita está ligada a la respiración, podemos usar la misma para unirnos al Buda Amida. Con cada respiración, respiramos la Vida Eterna del Buda, la cual nos ha estado animando y ayudando desde el principio de los tiempos. 

4. Recitación Contínua - podemos recitar igualmente el Nembutsu uno tras otro, sin parar, solo tomando un breve descanso entre respiraciones. Esto nos ayuda a alcanzar el Nembutsu Samadhi. Cada Nembutsu abarca y arropa todo el Cosmos, así como la Luz del Buda Amida nos abraza para nunca abandonarnos.

5. Recitación Iluminada - en este método, canalizamos la Luz del Buda Amida que sale de nuestros labios e iluminamos nuestra Verdadera Naturaleza. A medida que profundizamos en el Samadhi, realizamos la unidad con el Buda Amida.

6. Recitación con Postración - en este método, nos postramos con cada recitación del Nembutsu, o recitando el Nombre si cesar. 

7. Recitación Decimal - este es el método descrito en el Sutra del Buda Amida, donde recitamos el Nembutsu diez veces por respiración. Este es un buen método para desarrollar la concentración y abordar otras modalidades.

8. Recitación del Loto - cuando recitamos el Nembutsu, nos visualizamos sentados en una flor de loto rojo en medio de un estanque de aguas cristalinas, con arenas doradas, delante del Buda Amida, quien nos ayuda a recitar el Nembutsu y nos otorga su Gracia. En este método, transformamos nuestro lugar de práctica en la Tierra Pura, y nos ayuda a desarrollar la compasión.

9. Recitación de Luz - cuando recitamos el Nembutsu, podemos visualizarnos bañados en la Luz Infinita del Buda Amida, la cual nos acepta tal y como somos, con todo nuestro mal karma, y nos abraza constantemente para nunca abandonarnos. Esto desarrolla la gratitud y la ecuanimidad.

10. Recitación Contemplativa - en este método, seleccionamos una o varias de las visualizaciones del Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura y las ponemos en práctica. Igualmente, en sus inicios, podemos usar una estatua o pintura del Buda Amida o de su Tierra Pura y enfocarnos en cada detalle con total absorción meditativa. Pero esto lo tocaremos en la Cuarta Puerta.

Pero además del Nembutsu, Genshin dice en el Ojoyoshu que se puede recitar alabanzas tradicionales y canónicas al Buda Amida, como el Junirai ("Himno al Buda Amida") del Gran Maestro Nagarjuna. Genshin nos dice:

"Los votos del Buda Amida son como estos: 'Si una persona es consciente de mí, recita mi Nombre, y toma refugio en mí, esta persona entrará en el estado de No-Retroceso y alcanzará el Despertar Supremo'. Por ello, uno debe de estar consciente del Buda Amida, reflexionar sobre él, y cantarle alabanzas de la siguiente manera".

Entonces, Genshin cita el Junirai:

"Ante el Buda Amida, a quien los Deva y los hombres rinden culto,
Me postro en la más profunda reverencia.
En su maravillosa Tierra de Bienaventuranza
Esta rodeado por incontables Bodhisattvas.

Su forma dorada brilla puramente, como el Rey de la montaña (Sumeru);
Su práctica de la Verdad es firme, al igual que el ritmo de un elefante;
Sus ojos azules, como un loto puro, irradian luz.
Así, me postro ante el Buda Amida.

Su rostro es perfectamente puro y redondo, como la luna llena;
Su majestuosa luz brilla como mil soles y lunas;
Su voz es como un tambor celestial; como un ave celestial (Kokila).
Así me postro ante el Buda Amida.

Avalokiteshvara lleva sobre su corona,
La imagen de Amida adornada con muchas joyas preciosas,
Sometiendo la arrogancia de los demonios y los herejes,
Así, me postro ante el Buda Amida.

Incomparable, vasta y pura son sus virtudes,
Claramente se extienden como un gran espacio abierto,
Sus actos benefician libremente a todos.
De este modo me postro ante el Buda Amida.

Los Bodhisattvas de las diez direcciones,
Y un sinnúmero de maras siempre lo veneran.
Él mora con el Poder del Voto para el bien de todos los seres.
Así, me postro ante  el Buda Amida.

En el estanque del tesoro de oro, donde las flores de loto florecen,
Establecido con la bondad se encuentra un trono maravilloso;
Donde reina el Señor, como el Rey del Monte (Sumeru).
Así, me postro ante  el Buda Amida.

De las diez direcciones todos los Bodhisattvas vienen,
Revelando poderes maravillosos, haciendo que todos alcancen el estado de la felicidad;
Honrando su rostro, ofrecen homenaje eterno.
Así, me postro ante  el Buda Amida.

Todas las cosas son transitorias y sin existencia intrínseca,
Como la luna sobre el agua, rayos, sombras, o el rocío.
"El Dharma no se puede expresar con palabras", el Buda proclamó.
Así, me postro ante el Buda Amida.

No hay palabras del mal en su tierra;
Ni miedo de los malignos, ni malos caminos;
Con corazón sincero todos los seres le adoran.
Así, me postro ante el Buda Amida.

Su tierra de infinitas conveniencias
Carece de cosas degeneradas o seres malvados;
Así, uno puede alcanzar el Bodhi del no-retoro y del renacimiento.
Así, me postro ante el Buda Amida.

Así he alabado las virtudes del Buda Amida.
Sin límites, como el horizonte del mar;
Al recibir estas cualidades puras y buenas
Que todos los seres puedan nacer en su Tierra de la Felicidad."

Además de estas alabanzas, uno puede recitar otras alabanzas pertenecientes a la tradición Tierra Pura, como el Dharani del Buda Amida. Pero lo importante de esta sección, nos recuerda Genshin, no es la longitud de la alabanza, ni la cantidad de recitaciones del Nembutsu, sino el estado mental - la sinceridad y total entrega - al momento de realizarlo. La mera repetición mecánica no conduce al Renacimiento en la Tierra Pura. De hecho, si la alabanza es realizada de forma genuina, con sinceridad de corazón y total entrega, es suficiente para lograr el Renacimiento. 

El Ojoyoshu nos recuerda que el Sutra del Loto asegura que incluso los actos más pequeños, como ofrendar incienso o realizar una postración ante el Buda, permite que alcancemos la Budeidad. Esto es, porque como recuerda el Ojoyoshu, este acto forma un lazo kármico fuerte que resultará en la Budeidad. Es por eso que Genshin nos dice:

"Un verso o muchos, una vez o con frecuencia, nada de eso importa: solo debes ser sincero. No consideres ni más ni menos. Incluso si no realiza otras obras, por medio de esta alabanza, y de acuerdo con su aspiración, seguramente alcanzará el renacimiento. Como nos dice otro verso del Sutra del Loto: 'Si las personas, con corazones jubilosos, alaban las virtudes del Buda con alabanza o himnos, aunque solo produzcan un corto sonido, ya han alcanzado el Camino Budista'. Si por un solo sonido, ¡cuánto más por la alabanza constante! Si por medio de la alabanza podemos alcanzar la Budeidad, ¡cuánto más al renacimiento!".

La recitación del Nembutsu posee una infinidad de méeritos. Al recitar el Nembutsu, con total fe y entrega, hace que nuestros ojos espirituales se abran y podamos ver la Luz Infinita que ha estado constantemente brillando sobre nosotros y nunca nos ha abandonado. Cuando lo hacemos, experimentamos una profunda paz y tranquilidad, sin importar nuestras circunstancias. En ese momento, estamos en la Tierra Pura.

* * *

En la próxima entrada, veremos la  tercera puerta, la Puerta del Voto.

*

Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.

sábado, 28 de agosto de 2021

El Llamado del Buda para el Mundo: El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura 1 - El Buda Amida y el Buda Shakyamuni

El Budismo, si bien a veces es representado por sus diversas escuelas, muchas de ellas en aparente oposición doctrinal y con sus diversas prácticas, sigue siendo un solo Dharma: es el mensaje del Buda para el mundo - el llamado al Despertar para todos los seres sintientes. Este mensaje fue interpretado de diferentes formas a través del espacio y el tiempo tras el Parinirvana de su fundador, y con ello, florecieron diversas escuelas por todo el continente asiático, cada una enfocándose en una o varias de sus enseñanzas y prácticas. Si bien el Budismo - el Buddha Dharma del Vehículo Supremo (Ekayana) de la Tradición del Loto - se dividió en varias ramas, las mismas fueron rescatadas, unificadas, armonizadas y perfeccionadas por la escuela Tendai japonesa. 

En el transcurso de mi ministerio, por medio de mis libros y este blog, se han presentado las diferentes fascetas del diamante del Dharma, pero a veces puede resultar difícil poder ver el diamante completo. Es por eso que en este nuevo ciclo, abordaremos la Escritura Sagrada principal del Budismo - la Biblia del Budismo Tendai - y la interpretaremos a la luz del Budismo Tierra Pura. El Sutra del Loto tiende a enfatizar los positivo únicamente, y es por eso que para la escuela Tendai, el Sutra del Loto representa el Sol, el comienzo del día y de la vida, un mundo de infinitas posibilidades. Por otro lado, los Sutras de la Tierra Pura tienden a ser un poco más negativos, y es por eso que en el Budismo Tendai representa la Luna, el ocaso del día y de la vida, el verdadero rostro del mundo y de todos nosotros. Este ciclo reflejará tanto las enseñanzas Tierra Pura dentro del Sutra del Loto, así como cómo podemos usarlas como un espejo para nuestras vidas y poner su enseñanzas en práctica.

En este ciclo, usaré un estilo literario diferente; espero que sea de su agrado. Es recomendado ver mis entradas anteriores donde comento el Sutra del Loto y los Sutras Tierra Pura por separado.


El Sutra del Loto es el sermón más importante del Buda Shakyamuni en el mundo. En el mismo, el Buda unificó, armonizó y destiló todas sus enseñanzas y prácticas dadas en sus más de cuarenta años de predicación en este mundo, revelando la totalidad de su Iluminación y abriendo de par en par las puertas del Despertar para todos los seres sintientes. En el mismo, el Buda reveló que si bien él nació y creció como un príncipe llamado Siddhartha Gautama en la India, abandonó su reino y su hogar y practicó austeridades por seis años hasta alcanzar su Despertar y convertirse en un Buda, en realidad, él es una encarnación del Buda Eterno - el Alma del Universo - quien apareció en este mundo para revelar el Dharma - las Leyes Universales - aliviar el sufrimiento y salvar a todos los seres sintientes. 

El Buda posee Tres Cuerpos. El primero de estos cuerpos o "kayas" es el Dharmakaya, el "Cuerpo del Dharma", el cual es el Universo, la Fuente Original, la Realidad Ultima, lo que es absoluta energía. Este es el Buda Eterno, la Realidad (Tathata) de la cual emanan todos los Budas (Tathagatas - "Los Que Vienen de la Realidad"), y de la cual emana todo en el Cosmos. Ahora, existen dos tipos de Dharmakaya: el Dharmakaya de la Talidad (Sabiduría), el Buda Eterno impersonal, la Unidad; más allá del tiempo y la forma; la realidad trascendente; la Luz, personificado como el Buda Mahavairocana; y el Dharmakaya de Actividad Hábil (Compasiva), la cual asume forma y personalidad para revelarse a los seres sintientes; la realidad inmanente; la Vida, personificado como el Buda Amida. Ambos son dos caras de la misma moneda. Aunque son dos realidades inseparables, trascendentes, fuera del tiempo y el espacio, el Dharmakaya de Actividad Hábil, se manifiesta en movimiento y entra en la forma y el tiempo como una presencia que lo permea todo para revelarse a los seres sintientes. La habilidad de llevar a los seres a la Budeidad, a la Unidad, surge del fundamento del Buda Amida en la Talidad o el Nirvana, pero la liberación de todos los seres requiere la capacidad de volverse activo en la vida de los seres sintientes.

Dado a que todos somos emanaciones del Dharmakaya - de la Talidad o Realidad - todos poseemos la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar el Despertar y convertirnos en Budas. ¿Dónde puede florecer nuestra Naturaleza Búdica Innata? Solo en el Nirmanakaya, el "Cuerpo Encarnado". El Nirmanakaya es el mundo fenomenal: nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras circunstancias y todo lo que nos rodea. El Buda Shakyamuni fue una encarnación compasiva del Dharmakaya, del Alma del Universo, en este mundo para traernos la sabiduría del Dharma y aliviar nuestro sufrimiento. Si bien todos poseemos la Naturaleza Búdica, para que esa semilla crezca, debe ser plantada en un lugar apropiado. Ese es el Sambhogakaya, el "Cuerpo de Recompenza", el lugar de armonía entre la Realidad Ultima y el Mundo Fenomenal. El Sambhogakaya es el cuerpo que el Dharmakaya usa para manifestarse espiritualmente a los seres sintientes, de acuerdo con la forma y el mensaje necesario para llevarlos al Despertar. 

Dijimos anteriormente que el Buda apareció en este mundo para predicar el Dharma, las Leyes Universales. Estas son sus enseñanzas como las Cuatro Nobles Verdades, el Noble Sendero Octuple, el Karma y el Renacimiento, o sea, las enseñanzas del Budismo Primitivo o Hinayana, pero también son los Preceptos, el ideal del Bodhisattva, los Seis Paramitas, y las enseñanzas Mahayana; en fin, todas sus enseñanzas, las cuales son como un mapa universal para poder dirigir nuestras vidas y revelar nuestra Naturaleza Búdica, nuestro Buda interno. El Dharma es el mapa que nos permite navegar por el Océano del Samsara. Nuestro barco es la Sangha, la comunidad de sacerdotes y creyentes que estudian y practican el Dharma en el mundo. Por medio del Budismo, podemos cruzar de Esta Orilla, el Mundo Saha, a la Otra Orilla del Nirvana, también llamado la Tierra Pura. Sin embargo, si bien esto nos aparenta negar o trascender el mundo, realmente, lo abarca y cobija. Esto es porque el Mundo Saha es, al igual que todo, una emanación de la Talidad. El Mundo Saha es el Nirvana - la Tierra Pura.

El Buda Shakyamuni es el Nirmanakaya del Buda Amida, el Buda Eterno - el Dharmakaya. Es por eso que el Sutra del Loto es realmente un Sutra Tierra Pura, pues el Sutra del Loto contiene todo el Buddha Dharma. El Buda Amida, como la personificación de la Realidad Absoluta de la cual emana todo en el Cosmos, iluminándolo, emana infinitos Budas en todos los mundos. El Buda Shakyamuni es uno de esos rayos, dirigido exclusivamente para nosotros, seres sintientes llenos de deseos y pasiones, en este mundo, para que podamos alcanzar el Despertar - realizar nuestra Unidad Fundamental con el Buda y el Universo. De todos los sermones o revelaciones del Buda en el mundo, la totalidad de la Verdad de la Iluminación es revelada en el Sutra del Loto.

"Así he oído". Todos los Sutras comienzan con esta frase. ¿Quién ha oído? Esto sep uede responder en diferentes niveles. Tradicionalmente, se dice que quien ha oído es Ananda, el primo biológico del Buda y quien acompañó al Buda durante toda su vida, y quien tras su muerte, era el líder de las recitaciones orales que luego se compusieron en lo que hoy llamamos Sutras. Esto registra que este Sutra es un recuento fiel y exacto de lo que el Buda dijo. Pero en otro nivel quienes han oído somos nosotros mismos; todos y cada uno de nosotros hemos oído anteriormente el Sutra del Loto antes de venir a este mundo. Esto es porque todos emanamos de la misma Fuente; todos eramos parte de la Unidad, pero nos dividimos; solo lo hemos olvidado. Este Sutra trata de devolvernos a la Unidad. 

El Sutra del Loto comienza con un suceso muy importante y que es la clave de todo lo que hemos mencionado. Cerca del final de su vida, tras haber predicado por casi cuarenta años enseñanzas parciales, las cuales revelan una porción de la Verdad, el Buda se sienta en el Pico del Buitre, en el Norte de la India, rodeado por una asamblea de incontables seres. Entre esos seres, se encontraban todos los discípulos del Buda, hombres y mujeres que llevan siguiendo al Buda por décadas y han alcanzado el estado espiritual más alto revelado por el Buda, el del Arhat: un ser iluminado que ha agotado todo su karma, ha erradicado todos sus deseos, y ha alcanzado un estado de paz interior sin igual. Además de estos discípulos, se encuentran innumerables Grandes Bodhisattvas, seres que han pospuesto su Budeidad en pos de realizar el voto de salvar a todos los seres sintientes, como el Bodhisattva Manjushri, el Bodhisattva Avalokiteshvara y el Bodhisattva Maitreya, el futuro Buda. Pero ellos no son los únicos. En la asamblea se encuentran innumerables seres celestiales, los Devas, incluyendo al rey de los dioses, el dios Shakra, así como el dios Indra y los Cuatro Reyes Celestiales, junto con una gran comitiva de seres celestiales. Ahora, para la sorpresa de todos los presentes - y sobre todo, para los lectores en nuestra era - en la asamblea se encuentran también innumerables demonios y seres infernales, incluyendo al rey del Infierno, el rey Yama, junto con muchos otros demonios. Igualmente, en la asamblea se encontraban todos los animales, así como todos los seres del Cosmos. En resumidas, en la asamblea, sentados todos alrededor del Buda, se encuentran representados todos los seres en la cosmología budista. ¿Por qué? Esto es porque así como todo el Cosmos emana de una misma Fuente, todos los seres emanan de esa misma fuente que se personifica en los mundos como el Buda. Es por eso que todos los seres, incluyendo los animales y los seres infernales, poseen la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar el Despertar y convertirse en Budas. Esto nos enseña que el Sutra del Loto es el mensaje universal para todo el mundo.

Ahora, todos los seres se encuentran alrededor del Buda, así como los planetas rodean al Sol, cuando del entrecejo del Buda emana una Luz que ilumina todos los mundos en todo el Cosmos, revelando la multiplicidad de universos y mundos y su infinidad de seres, lo que significa que el Buda está en todas partes y en todo. En cada mundo se encontraba un Buda. Esto hizo que todos los Budas y sus asambleas fueran iluminadas y reveladas, y que todos los Budas dirigieran sus miradas a este mundo. Esto apunta a la Unidad Fundamental de la Existencia. ¿Por qué el Buda emana una Luz Infinita de su entrecejo, de su "tercer ojo"? El entrecejo del Buda, así como el tercer ojo, representa la Unidad, así como los dos ojos representan la dualidad. La Luz Infinita que emana de su entrecejo no emana de su entrecejo, sino que realmente emana del corazón mismo de la Existencia, y esta es la Luz Infinita del Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. Así como el entrecejo representa la Unidad en el mundo de la dualidad, el Buda Shakyamuni es una emanación y encarnación del Buda Amida en este mundo. Cuando vemos al Buda desde la Realidad Absoluta, desde la Unidad, vemos al Buda Amida. En ese instante, el Buda rasgó el velo ilusorio, el Maya, así como lo hizo en su nacimiento, y reveló su Verdadera Naturaleza - el Buda Amida. Este suceso revela su Luz Infinita, y lo veremos en múltiples manifestaciones a través del Sutra del Loto. Más adelante, veremos cómo el Buda revela su Vida Infinita.

Ante este espectáculo, el futuro Buda, el Bodhisattva Maitreya, le pregunta al Bodhisattva Manjushri, la encarnación de la Sabiduría, el por qué de esta maravillosa demostración. Entonces, la Sabiduría - el Presente - le explica al Futuro, que en el Pasado, hubo un Buda que realizó la misma demostración maravillosa cuando estaba a punto de revelar la totalidad de su Despertar y comunicarla al mundo en el Sutra del Loto. Esto apunta a que el Sutra del Loto abarca el pasado, el presente y el futuro. Es la Verdad Eterna del Buda.

Ahora, el Bodhisattva Manjushri le dice a Maitreya algo interesante: si bien no lo recuerdas, tú también estabas ahí en el pasado cuando esto sucedió. En esa vida pasada, tu eras un Bodhisattva llamado Buscador de Fama, quien solo memorizabas los Sutras, pero no le sacaba ningún provecho ni los entendía realmente. En ese sentido, existen muchos Bodhisattvas Buscadores de Fama en nuestro mundo. Existen en todas las religiones: son personas que pueden citar la Biblia o los Escritos Sagrados, y en el Budismo, los Sutras, pero no los aplican a su vida ni los entienden. Es bien importante no ser como el Bodhisattva Buscador de Fama. Pero esta anécdota de una vida pasada apunta a algo más. El Bodhisattva Maitreya, al igual que todos en la asamble - y de hecho, todos los seres sintientes - provenimos de la Unidad, aunque no lo recordamos. Un ser iluminado reconoce esto y actúa en base a ese entendimiento. Dado a que olvidamos nuestro Verdadero Hogar, la Unidad, y vivimos en la dualidad, sufrimos. Sufrimos porque no actuamos acorde con nuestra Unidad Fundamental, solo a base de nuestros deseos egoístas y nuestras pasiones desenfrenadas. Solo pensamos en nosotros, porque pensamos que somos una persona individual e independiente, y no reconocemos nuestra total interconexión con todo en el Universo. Somos como niños pequeños, o peor aún, como animales. Pero tanto los niños pequeños como los animales son entrenables. Esta mala conducta no proviene de una maldad innata, sino de la ignorancia. Todos hemos sido asesinos, ladrones, violadores, personas malas, pero también hemos sido personas buenas. Todos poseemos dentro de nosotros la capacidad de ser todo eso, y mucho más. No podemos pensar que las personas malvadas serán siempre así, así como no podemos pensar que somos buenos. Pensar que somos personas buenas nos ciega a nuestros defectos. Esta es una de las cualidades de la Luz del Buda: iluminar nuestros defectos para no ser tan rígidos, arrogantes y duros con los demás. Después de todo, dada las mismas circunstancias, o quien sabe, tal vez con menos, podemos ser igual a ellos, o peor. Es por eso que los Budas aparecen en los mundos: para predicar el Dharma y revelar las Leyes Espirituales, para que podamos vivir vidas más acordes con la Realidad y nos ayudemos unos a otros. Antes de hacer cualquier cosa, debemos ser como Maitreya, y preguntarle a la Sabiduría qué debemos hacer y si es el mejor curso de acción a tomar.

En ese instante, el Buda emerge de su Samadhi, de la Unidad, y entra en la dualidad, y se dirige a Shariputra, el representante de los Arhats, sus discípulos avanzados, quien bien puede representar a algunos de nosotros que llevamos ya algunos años en el Camino, y le dice que si bien ha estado predicando por casi cuarenta años y que ha revelado muchas enseñanzas y prácticas, aún no ha revelado la totalidad de la Verdad. Shariputra ha dominado todos los Sutras, es inteligente, los comprende, pero no los entiende. Lo sabe pero no lo sabe. Ha dominado los Sutras intelectualmente pero no ha despertado. Ahora el Buda le dice a Shariputra - y a todos - que no ha revelado la Verdad. Todos los Sutras o sermones pasados eran medios hábiles para ayudarles a aproximarse a la Verdad. Esto es bien importante. Hasta el momento, todos los Arhats pensaban que habían escuchado todo lo que había que saber sobre el Dharma y que habían alcanzado el estado espiritual más alto y avanzado, pero ahora el Buda les revela que esto no es así. De hecho, el Buda va más allá y les dice que si bien ha predicado a hombres y mujeres laicas, así como a monjes y monjas, en realidad, sus enseñanzas no son para hombres y mujeres, laicos u ordenados, sino que sus verdaderas enseñanzas son solo para Bodhisattvas. 

Hasta ese día, todas las personas que seguían al Buda pensaban que si seguían sus enseñanzas y realizaban sus prácticas, podían alcanzar el estado del Arhat, acabar su karma y sus deseos, y que cuando murieran, no renacerían más en este mundo lleno de sufrimiento. Shariputra, al igual que incontables monjes y monjas ya habían sido certificados como Arhats. ¿Cómo el Buda se atrevía a decirles que no han alcanzado el estado más elevado y avanzado en el Dharma? Esto causó una conmosión tan grande, que muchos discípulos avanzados del Buda, en ese mismo instante, se levantaron y se fueron. Así de simple. Estos discípulos pensaban que ya no había nada más que aprender. Quien sabe, tal vez el Buda no era el Buda, sino que estaba siendo poseído por Mara, la encarnación de la Ilusión y el Engaño. 

El Buda los miró compasivamente y los dejó irse. Esto es porque el Buda, siendo omnisciente, ya sabía que iba a pasar. ¿Por qué el Buda no los detuvo? Esto es porque el Buda nunca obliga; el Buda nunca fuerza. Nosotros podemos seguir el Dharma y aceptar sus enseñanzas con fe y confianza, o podemos ignorarlas. Millones de personas las ignoran aun hoy día. No todos son budistas. Nosotros mismos la hemos ignorado por eones. ¿Quién sabe? Todos nos encontramos en nuestro propio camino a la cima, el Despertar - el Nirvana - pero algunos estamos más cerca, y otros más lejos.

En ese mismo instante, el Buda revela que si bien ha enseñado numerosas enseñanzas y prácticas, todas proceden de un mismo Dharma, la Verdad, pero esta verdad solo puede ser realizada por Budas. Por eso, no dirá nada más. Ahora si que el Buda la puso difícil. Ahora no solo el Arhat no es el estado más avanzado y elevado, y el Buda no ha revelado la totalidad de la Verdad, sino que ahora el Buda dice que solo él y otros Budas pueden comprenderla. Pero el Buda, como un buen padre, utiliza un medio hábil para despertar nuestra curiosidad. Es aquello que se niega lo que muchas veces más deseamos; por lo que más luchamos. La Verdad no aparecerá frente a nosotros pues, como los discípulos que se levantaron y se fueron, no la reconoceríamos. Aquello que se recibe sin esfuerzo no es valorado. El Buda habla posteriormente sobre esto mismo en el Sutra del Loto. Es por eso que antes de poder revelar la Verdad - antes de podernos dar nuestro legado - el Buda hizo que estudiaramos sus enseñanzas básicas y primitivas. De hecho, hay personas que solo encontrarán las enseñanzas parciales, básicas y primitivas, y esto es todo lo que aprenderán. Puede que esto es todo lo que necesiten en esta vida antes de pasar a la próxima. Todos estamos en nuestro propio proceso. No todos estamos preparados para la Verdad. Algunos budistas, como los discípulos que se marcharon, niegan las enseñanzas del Sutra del Loto, ya sea por ignorancia, o peor aún, por malicia. Si has encontrado el Sutra del Loto y lo has aceptado como la palabra del Buda, este es tu momento. Te encuentras en un momento decisivo e importante en tu vida. Estas bien cerca del Despertar. Y no es aceptar solo el Sutra del Loto y negar las otras enseñanzas. Por más parciales que sean, tienen su momento, su lugar y su propósito. El Buda nunca ha mentido.

Cuando el Buda alcanzó la Iluminación, supo que los seres de este mundo no estaban preparados para la Verdad. Primero tenía que ayudar a los seres a erradicar sus nociones erróneas del mundo y de sí mismos. Para ello, el Buda diseñó un Plan Dhármico: primero, enseñaría a las personas conceptos y enseñanzas y prácticas que les ayudaran a limpiar sus mentes y expandirlas. No puedes enseñarle a un niño de primer grado materias universitarias. Debes llevarlo de la mano, irle enseñando y ayudarlo a madurar, y solo cuando esté listo, puedes abordar materias avanzadas. Es por eso que el Buda predicó sobre el sufrimiento y las Cuatro Nobles Verdades, el Noble Sendero Octuple, y la Cadena de Doce Eslabones de Originación Causal. Este es solo el umbral del Templo del Dharma. Una vez las personas pudieron pasar por la puerta, entonces, el Buda predicó los Sutras Mahayana, y luego los de la Perfección de la Sabiduría, y solo al final, cuando las personas estaban listas mental y espiritualmente, predicó el Sutra del Loto. Esto es canon. Este fue el Plan Dhármico del Buda para este mundo. Pero los seres humanos, imperfectos como somos, no siempre podemos continuar una tradición de forma pura e ininterrumpida, mucho menos si es una oral y sin escritos. Los Sutras, los sermones del Buda como hoy los conocemos, fueron pasados oralmente por siglos antes de escribirse en hojas. 

Aunque la tradición, que llamo la Tradición del Loto, se perdió en el tiempo, nunca desapareció del espacio. En la India, Nagarjuna y Vasubandhu mantuvieron el verdadero Dharma del Buda - su enseñanza completa - y la pasaron a China, donde Kumarajiva y Taosheng, sus traductores al chino, la preservaron, hasta que pasó al Gran Maestro Chih-i, quien la redescubrió y fundó una escuela basada en la misma, la escuela Tientai. Sus sucesores mantuvieron la llama del Dharma viva y se aseguraron que la misma iluminara el Budismo Chino por siglos, permitiendo que otros fundadores y maestros incorporaran partes en sus escuelas y enseñanzas. Siglos más tarde, aparecería el Gran Maestro Saicho, quien viajó a China para rescatar la Tradición del Loto y perfeccionarla en Japón, incorporando el único eslabón que faltaba, la pieza que Chih-i no pudo unir, el Budismo Esotérico, y fundó la escuela Tendai japonesa. Desde el Monte Hiei, en Japón, incluso hoy día, la llama del Dharma del Sutra del Loto continúa brillando y destellos del fuego dhármico han sido transportados a Occidente para continuar la verdadera misión del Buda en el mundo.

Volviendo al Sutra del Loto, Shariputra, junto con toda la asamblea, ahora le piden al Buda tres veces - le insisten - que revele la Verdad. El medio hábil logró su cometido. Ahora el Buda tiene la atención de todos los que están listos para aceptarlo. Entonces, el Buda se dirige a todos y les dice que ninguno de ellos son hombres, ni mujeres, ni monjes, ni monjas, ni seres celestiales ni infernales, sino que todos los presentes - todos los seres sintientes - son realmente Bodhisattvas en su camino al Despertar: todos ellos serán Budas. Esto abre la boca de todos. Hasta ese día, todo el mundo pensaba que solo podía existir un Buda cada cientos de millones de años. De hecho, un Buda no era un ser corriente, sino que un Buda era un ser supra-excepcional, quien ha dejado su cuerpo, su mente y su espíritu millones de eones en pos de todos los seres sintientes. Prácticamente nadie podía ser un Buda. De hecho, tal vez nadie lo hubiese querido ser. ¿Quién quisiera, voluntariamente, dejar su vida - su cuerpo, su mente y espíritu - en sacrificio, una y otra vez, por eones, realizando el  trabajo del Bodhisattva de salvar a todos los seres hasta, tal vez algún día - solo el Buda lo sabe - alcanzar la Budeidad? Ciertamente, no es el deseo de todos...tal vez no era el deseo de nadie. Sin embargo, el Buda ahora les dice que no solo todos son Bodhisattvas, lo que implica que si han llegado hasta ese punto - si lo han encontrado, lo han seguido, y ahora están escuchando el Sutra del Loto - es porque ya lo han hecho, ya han dejado sus vidas en su trabajo dhármico por todos los seres, y que no solo lo continuarán haciendo, sino que algún día - ha sido asegurado - se convertirán en Budas. 

Bien. Al menos algún día alcanzarán la Budeidad y podrán descanzar. En ese departamento, la asamblea debe estar preparada para otra sorpresa. El objetivo de la práctica budista no es ser un Buda, aunque ese es el objetivo final, si es que existe realmente un final. El objetivo real de la práctica budista es ser un Bodhisattva. La intención es servir a los demás. Pero eso lo tocaremos en su momento.

Todas las diferentes enseñanzas y prácticas son Upayas, "Medios hábiles" empleados por los Budas para poder acercarnos a la Verdad, cada una de acuerdo con las capacidades, naturalezas y necesidades de los seres sintientes. Pero todas parten de un mismo Dharma, de una misma Ley Universal. Por ello, si bien aparentan ser diferentes, son una sola Verdad presentada desde diferentes aproximaciones; un mismo diamante visto desde diferentes ángulos. Las diferentes escuelas budistas creadas a través de diferentes enseñanzas y prácticas budistas enseñan y practican lo mismo. Todas son como ríos que conducen al mismo Océano del Nirvana. ¿Por qué a veces los budistas pelean por cuál escuela, enseñanza o práctica es superior? La escuela Zen, la escuela Madhyamaka (Camino Medio), la escuela Yogachara (Consciencia Solamente) y la escuela Tierra Pura - todas las escuelas provienen del mismo Dharma, y todas llevan a la Budeidad. ¿Por qué a veces los budistas pelean por cuál Buda es superior al otro? Todos los Budas emanan del Dharmakaya - del Buda Eterno. Todos los Budas son uno. Esta es la Tesorería del Dharma rescatada por el Gran Maestro Chih-i en China y perfeccionada por el Gran Maestro Saicho en Japón. Al fin, luego de siglos, el Dharma vuelve a ser uno.

Hasta ahora hemos visto cómo el Absoluto, el Infinito, el Buda Amida, entra en el espacio y el tiempo, en lo finito, y encarna, asumiendo cuerpo y forma, como el Buda Shakyamuni. De igual forma, el Buda se convierte en el Despertar en todos nosotros, en todas las formas sensibles. ¿Por qué el Infinito decide revelarse a lo finito? El Sutra del Loto ilustra esto con una parábola, la Parábola de la Casa en Llamas, la cual veremos en la próxima entrada. 

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Estas entradas son parte del futuro libro: "Budismo de Sabiduría y Compasión: El Llamado del Buda para el Mundo - El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.