Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


miércoles, 5 de octubre de 2016

Budismo 101: Entrando al Templo del Dharma - El Sufrimiento y los Preceptos

El Budismo postula que el Buda, siendo una manifestación compasiva del universo mismo a favor de sus criaturas, emplea sabiamente diferentes métodos para brindarle la salvación a todos los seres de acuerdo con sus naturalezas, inclinaciones y necesidades. 

El Buda contempla constantemente los diferentes caminos para proveerle a los seres una forma de salir del sufrimiento generado por la oscuridad de la ignorancia. Todos los seres estan sujetos al sufrimiento. Para los seres humanos, existen Cuatro Grandes Sufrimientos y Diez Buenas Acciones que nos permiten salir del camino del deseo y generar un buen karma para el beneficio de nosottos mismos y de todos los seres.


Los Cuatro Grandes Sufrimientos son:

1. Vivir - el sufrimiento de nacer y morir; este es el más grande todos los sufrimientos. Nuestras vidas, desde que nacimos hasta que morimos, está plagada con sufrimiento. Este sufrimiento surge dado a múltiples factores, desde el sufrimiento existencial en un mundo lleno de caos hasta la insatisfacción de nuestros deseos irreales, o el dolor que surge de los otros tipos de sufrimientos.

2. Envejecimiento - el sufrimiento de los ancianos. Incluso auqellos bendecidos a vivir una vida saludable van a envejecer.

3. Enfermedad - el sufrimiento de la enfermedad. Incluso los seres saludables, cuando viven largamente, estan propensos a enfermarse enventualmente.

4. Muerte - el sufrimiento de la muerte. Todos los seres que nacen deben de morir. Para evadir este sufrimiento, las personas desarrollaron el concepto de la resurección, o la existencia de un alma que sobrevive al cuerpo. Pero el Budismo no reconoce la existencia de un alma. En su lugar, se enseña la doctrina del karma y el renacimiento. Este es un ciclo interminable de sufrimiento donde una persona que muere con apegos renace como otra persona distinta hasta que alcance la Iluminación. El Budismo provee el camino para salir del ciclo interminable de nacimientosy muertes del Samsara y alcanzar la libertad absoluta del Despertar.

En adición a estos Cuatre Grandes Sufrimientos, el Budismo nos muestra otros cuatro sufrimientos adicionales que nacen de las relaciones humanas:

5. El sufrimiento de estar separados de las personas que amamos - parientes, hijos, amantes, amigos.

6. El sufrimiento de estar cerca de personas que no nos gustan u odiamos.

7. El sufrimiento general de no lograr lo que deseamos.

8. El sufrimiento de no cumplir nuestras expectativas.

Todos estos sufrimientos nacen de nuestros apegos. Juntos, se llaman los Ocho Grandes Sufrimientos. El Buda vió a través del sufrimiento de los seres. Cuando bajó al mundo como el Buda Shakyamuni, él no estab por encima de este sufrimiento, ni estaba por debajo. Él era otro ser humano. Sólo a través del conocimiento del origen del sufrimiento podemos salir de su ciclo. 

El sufrimiento nace de la ignoracia, cuando uno se aferra a la idea de un ego. Para trascender este concepto, el Budismo enseña la doctrina del No-Ego (anatman). Esto se logra a través del entendimiento de que uno es solo una pequeña parte de un gigantesco universo - un solo ser viviente - y que la humanidad es solo una expresión de esta energía. El universo es movimiento.

El movimiento de energía en el universo afecta a todos los seres. Entonces, ¿por qué no es justo con todo el mundo? ¿Por qué hay diferencias entre los seres? El Budismo postula que estas diferencias surgen a causa del karma. Karma es la ley universal de causa y efecto. Muchas personas entienden el karma en sus efectos y olvidan que las causas contiene sus efectos inherentemente. Cada pensamiemnto, palabra y acción que uno tiene influencia nuestro karma en el futuro, ya sea inmediato o lejano. 


Para eliminar estos sufrimientos uno debe de entender que uno carece de un ego - la existencia de un ser individual no cambiante y eterno. Cuando un ser humano desea hacer algo, genera volición. Esta volición crea karma positivo o negativo - favorable o no favorable. Para desalentar a los seres de hacer el mal y exhortarlos a hacer el bien, el Budismo contiene una serie de preceptos o reglas de conducta. Existen Diez Preceptos Fundamentales que forman la base de la ética budista. Estos son:

1. No matar - ignorar los deseos, voluntades y necesidades de otros seres y destruír sus pasiones son consideradas violaciones a este precepto.

2. No robar - no se limita a cosas materiales. Uno puede robar conocimiento, destrezas, o ideas de otros.

3. No mentir - además de la mentira, uno debe de evitar propagar cosas cuya fuente es dudosa.

4. No cometer adulterio - debe de mantenerse la voluntad de ambas partes en una relación entre dos o varias personas.

5. No alardear - uno no debe de pretender saber algo que no sabe, o alardear de sus conocimientos o facultades.

6. No hablar abusivamente - aunque alguien te insulte o maldiga, uno no puede permitir que ello le perturbe a uno su paz.

7. No decir o hacer cosas que causen enemistad entre dos personas.

8. No ser avaro o codicioso - uno debe de contrinuír al bien de los demás y esparcir las enseñanzas del Buda.

9. No enojarse - no permitir que nos domine alguna emoción o pasion.

10. No sostener creencias falsas o negar el karma - no difamar las Tres Joyas.

Algunos de estos preceptos tienen una base legal, otros son sentido común, otros son necesarios para el desarrollo personal de cada persona. Para mejorar nuestro estado de vida, debemos de calmar nuestra mente. Debemos de adherirnos a estos preceptos para alcanzanr el estado de No-Ego a través de la meditación. Estos preceptos también son indispensables para transformar el mundo en la Tierra Pura.

Shugendo: Dainichi Nyorai - el Buda Cósmico

El Shugendo y el Budismo Esotérico veneran al principio de todo en el universo, el cual sepersonifica como el Buda Mahavairocana (Dainichi Nyorai), el Gran Buda Cósmico. Dainichi Nyorai personifica la naturaleza escencial del universo y simboliza la sabiduría y la compasión que nos permite descubrir nuestra verdadera naturaleza. Dainichi es la personificación del mundo dhármico.


Dainichi Nyorai se manifiesta en el universo a través de los Seis Grandes Elementos: Tierra, Agua, Fuego, Aire, Espacio y Consciencia. Los Seis Grandes Elementos no son elementos independientes sino que son inter-dependientes; estos existen armónicamente en lo que se llama Yuga. Cada elemento retiene su individualidad sin obstruía al otro. Juntos forman todas las cosas en el universo, incluyendo los seres vivos. A través de la interacción de los Seis Elementos, todas las cosas evolucionan y se transforman contínuamente. Dado a que la existencia infinita e inteligente es difícil de concebir por la mente humana, se creó la figura de Dainichi Nyorai.

Dainichi Nyorai es un símbolo de la verdad absoluta, no un ícono de adoración. En el Universo, sólo existe el Buda Cósmico, Mahavairocana (Dainichi), quien llena todo el universo, quien es cada cosa del universo - las cosas materiales, así como las del espíritu. Todo lo que existe es la actualización (Samadhi) del Buda Mahavairocana. Siendo todos una manifestación del Buda, nuestra naturaleza no es diferente a la del Buda, pero dado a que nuestra mente está oscurecida por las perturbaciones mentales, los deseos mundanos y nuestros pensamientos erróneos, perdemos de vista este hecho. La práctica nos permite descubrir nuestra unidad fundamental con el Universo (Dainichi), vivir de acuerdo con sus principios y alcanzar la paz. 

Dainichi se manifiesta como el universo mismo y todo su esplendor natural. Los árboles son su cuerpo, los ríos sus venas, el aire su respiración. Es por esto que el Shugendo, y muchas escuelas budistas como la escuela Tendai, venera a los espíritus de la naturaleza como asistentes o manifestaciones del Buda. A través del trabajo contínuo con las fuerzas del mundo natural, podemos adquirir conocimiento e influenciar eventos en la vida de los creyentes. Igualmente, a través de la naturaleza podemos escuchar la predicación constante del Buda Mahavairocana. Esto se llama el Gran Sutra.

En un pasaje del libro "Shugen Sanjusan Tsuki", está escrito: "Todas las escuelas dependen de los escritos (textos canónicos), ¿en qué textos se basa el Shugendo? El Sutra del Shugendo es un Sutra que es eterno y natural (escrito en las montañas y sus fenómenos) es el Mandala de la Ley a la que todo Buda se suscribe, que no es conocido por la seda de color amarillo claro (insinuación del color de la toga de los monjes, lo que quiere decir que el verdadero Dharma está más allá del Budismo), y no esta escrita con pinceles y tinta (que está más allá de los escritos canónicos de los discípulos y los maestros), sino que se encuentra en el canto del viento en las cumbres, el rugir de las olas que golpean las rocas, y los ruidos de la naturaleza. Todo explica la naturaleza de los Dharmas. Sin que alguien tenga que decir nada, la palabra va por todas partes en el Plan de la Esencia. Ver, escuchar y entender, es obedecer la Ley con los 6 cuerpos de las direcciones. El objetivo del Shugendo es alcanzar el estado de los Budas antesde que predicaran la ley. ¿Por qué estar basada en los escritos de los maestros? Antes de alcanzar el despertar original, ¿cómo el Espíritu del Buda mantenía la lección de los Sutras? El Shugendo no descansa en ellos. El Shugendo es el Espíritu del Buda. Incluso si ellos no conocen los escritos, los hombres que conocen el origen del espíritu alcanzan el Despertar Original. Si uno aprende miles de millones de escritos (textos canónicos budistas) como granos de arena en el Ganges, pero no se conoce el origen - nuestra verdadera naturaleza - puro del espíritu, no esta realizando mas que ejercicios vacíos. Simplemente reconocer el origen de la naturaleza del espíritu, sin desarrollarlo, no es suficiente en el camino a la realización de la Vía".

La corona de Dainichi esta adornada con los Cuatro Budas de la Sabiduría representando la noción de que la sabiduría absoluta está separada en cinco formas: los Cuatro Budas de la Sabiduría y la quinta, la sabiduría abarcadora representada por Dainichi Nyorai. En el Mandala de la Matríz (Taizokai Mandara), Dainichi tiene las manos puestas en el mudra de la luna o del vacío, lo que simboliza que todo el universo descanza en las manos del Buda.

Los Seis Grandes Elementos son la escencia de todos los fenómenos. Esta enseñanza también nos muestra que el cuerpo y la mente, así como los seres y el medio ambiente, forman parte de una unidad. La mente es la materia, la materia es la mente. Ambas son manifestaciones de una sola energía de vida representada por Dainichi Nyorai.

En el Budismo, la mente puede generar grandes poderes místicos. Los Seis Grandes Elementos, la energía de toda la vida, esta constantemente activa. Cada parte del universo es un gran misterio, una maravilla a ser descubierta y apreciada. El despertar a nuestra verdadera naturaleza, podemos actuar, pensar y hablar de acuerdo con las leyes armónicas del universo y generar karma positivo, ayudando a otros a hacer lo mismo. Los seres humanos y el Buda parten de la misma esemcia; son lo mismo. Todos los seres poseen el potencial del ser Budas, de entender y encarnar la verdad dhármica del universo y adquirir las Cinco Sabidurías. Todo es cuestión de estudio, fe y práctica.

Shugendo: Zao Dai-Gongen - la Manifestación Colérica de la Montaña

El Shugendo venera una combinación de deidades budistas y sintoístas. Muchas de ellas son manifestaciones búdicas exclusivas del Shugendo, como lo son los Gongen - manifestaciones de Budas y Bodhisattvas de la Tierra circunscritas a áreas geográficas específicas, de acuerdo con el entorno natural y las necesidades de los seres que viven en el área. Los Gongen se pueden manifestar como olas en el agua, formaciones rocosas o el rugir del viento, pero también pueden asumir formas benevolentes y coléricas, como lo es Zao Dai-Gongen.



Zao Dai-Gongen es una de las deidades de las montañas más importantes de sectas sincréticas Shuguendo de Japón, una amplia tradición de prácticas ascéticas asociadas con las creencias sintoístas, el taoísmo, la magia, los poderes sobrenaturales, y el Budismo Esotérico (Mikkyo). Después de la llegada del Budismo a Japón en la segunda mitad del Siglo VI, los kamis nativos Shinto se consideraron manifestaciones de las divinidades budistas importadas. Zao sirve como la deidad protectora del Monte Kimpusen (Mt. Kinpu) en la prefectura de Nara en Japón y se considera la manifestación japonesa local (avatar) de tres divinidades budistas - el Buda histórico Shakyamuni, Kannon Bodhisattva (Avalokiteshvara), y el Buda Miroku (Maitreya), que sirven respectivamente como los Budas del pasado, presente y futuro. Esto hace que Zao quizás la divinidad más poderosa local del Shugendo en Japón. 

Gongen es un término japonés que significa "avatar", y son manifestaciones locales de divinidades budistas que permanecen en la Tierra para salvar a todos los seres sensibles. Sin embargo, cuando el gobierno de Meiji prohibió las mezclas sincréticas del Shinto y el Budismo (Shinbutsu Bunri) a finales del Siglo XIX, el gobierno Meiji también promovió activamente el término Daimyojin (Gran Deidad Iluminadora) y suprimió el título honorífico anterior de Daigongen (Gran Avatar). Esto fue considerado como una forma de promover el Shinto Estatal sobre la fe budista "importada". 

Zao Gongen fue revelado al mundo por En-n-Gyoja. En-No-Gyoja hizo un retiro de 1,000 días en la cima del monte Kimpusen para alcanzar la armonía con el universo. En-No-Gyoja pidió la asistencia a los Budas y las deidades hasta que apareció la imagen de un Bodhisattva en forma de Kongo Zao, con las características de la diosa Benzaiten. Pero En-N-Gyoja entendía que no sería una deidad apropiada para los locales, así que la deidad luego apareció en la forma de Ai Kongo y Jizo Bosatsu. En el asceta inclinó la cabeza mientras que le decía: "Si deseas salvar a los seres de los mundos futuros, una imagen como ésta no es apropiada". Kongo-Zao, molesto y furioso por habersele dicho que su imagen era inadecuada voló lejos, este tiempo para la parte superior del Monte Daisen, de donde regresó transformado por completo. Se presentó a partir de ese momento bajo la apariencia de un ser fuerte y furioso, que sostiene en su mano derecha un Vajra de tres puntas, con la mano izquierda en el mudra de la espada, sus ojos fijos en una proyección de ira, todo para someter a los demonios queobstaculizan el Dharma, sus pies se elevan como si fuera a golpear el suelo mediante el despliegue de todas las virtudes del cielo y la tierra.

Entre todas las divinidades del Shinto, En-No-Gyoja destronó a todas las divinidades anteriores con Zao Dai Gongen, la divinidad más poderosa del Shuguendo. Zao es generalmente representado como una deidad tántrica de la tradición esotérica (Vajrayana), con atributos similares a las de las deidades iracundas (conocidas como el Myo-o en Japón). Zao es normalmente representado de colo azul o negro, con los pelos de punta y sosteniendo un rayo (Vajra) en la mano derecha. La mano izquierda (cerca de la cadera) forma el mudra de la espada para vencer el mal. Zao aparece típicamente con un aspecto colérico - no sólo para asustar a los incrédulos, sino también para simbolizar la derrota de los malos pensamientos y acciones. Las estatuas de Zao en Japón a menudo lo muestran envuelto en llamas. Esto simboliza la quema de todo deseo, el consumo de toda la pasión, y la derrota del mal.

martes, 4 de octubre de 2016

Shugendo: El Sutra de la Vida Ilimitada del Triple Cuerpo

LosYamabushi, practicantes de Shugendo, "Shugenjas", son practicantes budistas que acumulan la energía espiritual o experiencia a través de las prácticas ascéticas en las montañas como el ayuno, el aislamiento, la meditación solitaria, las peregrinaciones en grupo, la recitación de Sutras, y la meditación sentada o de pie bajo las cascadas. 

Una de sus principales textos Shugendo es el "Sutra de la Vida Ilimitada del Triple Cuerpo", que al parecer fue compuesta por 'Kantoku' ("visión inspirada") por un seguidor en Japón, pero a menudo se atribuye a En-No-Gyoja. Es parte de la "Colección Shugen de Textos y Liturgias", 'Shugen Joyoshu', y es recitado diariamente por algunas sectas Shugendo. 

En el Sutra, Manyushri plantea preguntas al Buda sobre la fuente de las enseñanzas y la autoridad del Buda. Las respuestas se refieren a Shakyamuni pasando por 41 estados de iluminación y escuchar el Dharma directamente desde Mahavairocana, el Buda Cósmico. Mahavairocana a su vez recibe las enseñanzas del Dharma del Buda Original Sin Principio Ni Fin, que es una mente y un pensamiento, quien a su vez escuchó las enseñanzas  del Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento


El Sutra nos asegura que no hay un Buda por encima y más allá de este Buda. Este Buda es la realidad fundamental y la naturaleza de todo, en quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. 

Todos los seres son Budas tal y como son, y podemos descubrir esta verdad fundamental a través de la concentración meditativa (samadhi).



El Sutra de la Vida Ilimitada del Triple Cuerpo


Hubo un tiempo en el que el Bodhisattva [de la sabiduría] Manjushri se encontraba sentado en un loto de piedras preciosas, con una corona de cinco nudos en la cabeza, con su pelo azul oscuro colgando hasta los hombros, su cuerpo de oro brillante, sosteniendo en su mano izquierda  de la concentración sostiene una flor de loto azul con un vajra de cinco puntas, en su mano derecha de la sabiduría sostiene una caja de Sutras, y su cuerpo brilla como un arco iris de otoño.

Habitando en tranquilidad en el estado de concentración llamado el "anillo de la luna", se dirigió al Buda, diciendo: "Honrado por el Mundo, todos hemos, desde un pasado lejano, escuchado la predicación del Dharma [de los sermones del Tathagata]. ¿De dónde el Tathagata ha escuchado esta predicación del Dharma? "

El Buda se dirigió a Manjushri, diciendo: "He recibido la predicación de Mahavairocana (el Gran Buda Cósmico o del Gran Sol) después de pasar a través de 41 niveles para entrar en la gran cámara interior."

El Bodhisattva Manjushri nuevamente se dirigió al Buda, diciendo: "¿Quién está dentro de la cámara interior de los 41 niveles?"

El Honrado por el Mundo le dijo: "Después de pasar a través de las diez etapas de las moradas, las diez etapas de las prácticas, las diez etapas de la transferencia de mérito, las diez etapas del Bodhisattva (Bhumi), la etapa comparable a la iluminación, y entrando a la cámara interior, recibí la predicación del Dharma de Mahavairocana, que está en la etapa de la Iluminación Maravillosa". 

El Bodhisattva Manjushri nuevamente se dirigió al Buda, diciendo: "¿A partir de qué Buda el Buda Mahavairocana en la etapa de la Iluminación Maravillosa recibió esta predicación del Dharma? 

El Honrado por el Mundo le dijo: "Mahavairocana, en la etapa de la Iluminación Maravillosa, recibió la predicación del Dharma desde el principio sin fin del Buda Original, que es de una sola alma y un solo pensamiento".

El Bodhisattva Manjushri se dirigió de nuevo al Buda, diciendo: "¿A partir de qué Buda el Buda Original, que es de una sola alma y un solo pensamiento, recibió la predicación del Dharma?"

El Honrado por el Mundo le dijo de nuevo: "El Buda Original, que es de una sola alma y un solo pensamiento, recibió la predicación del Dharma del Buda Original de la No-mente y el no-pensamiento."

El Bodhisattva Manjushri nuevamente se dirigió al Buda, diciendo: "¿A partir de qué Buda el Buda Original de la no-mente y el no-pensamiento recibió la predicación del Dharma?"

El Honrado por el Mundo le contestó: "No hay Buda por encima y más allá del Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento. No hay Buda antes y después del Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento. El Buda Original esta, en esencia, más allá de la comprensión conceptual. Desde el principio él ni viene ni va, no posee la naturaleza del triple cuerpo, ni posee la naturaleza de los diez destinos [del infierno a la Budeidad]".

El Bodhisattva Manjushri nuevamente se dirigió al Buda, diciendo: "Si por encima y más allá
del Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento no existe la naturaleza del triple cuerpo ni los diez destinos, ¿desde qué base surgen el triple cuerpo y diez destinos?"

El Honrado por el mundo, una vez más, dijo: "El
Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento esta, por naturaleza, más allá de la comprensión conceptual. Tanto las naturalezas conceptualmente entendidas del triple cuerpo y los seres sensibles en los diez destinos, como la naturaleza de lo que es sin carácter, surgen de la naturaleza que está más allá de la comprensión conceptual".

El Bodhisattva Manjushri nuevamente se dirigió al Buda, diciendo: "Si esto es así, entonces ¿no hay un Buda que enseña en el principio?"

El Honrado por el Mundo le contestó: "No hay nada que enseñe o reciba por encima y más allá d
del Buda Original de la No-mente y el No-pensamiento. Por otra parte, se trata de un solo Buda, no hay dos Budas. Todos ustedes deberían cerrar la los ojos y contemplar el Buda Original que no tiene principio ni fin".

El Bodhisattva Manjushri se dirigió al Buda, diciendo: "Lo que el Honrado por el Mundo predica es muy profundo. Es cierto, sin embargo, se encuentra más allá de nuestro poder de comprender. Es bueno. Con mucho gusto predicaré este Sutra."

En ese momento el Tathagata Rey de la Imposición del Sonido [Bhismagarjitas-vara-raja] se dirigió a Manjushri, el príncipe del Dharma, diciendo: "Bien hecho, príncipe del Dharma. Usted ha cuestionado al Tathagata de tal manera has causado un gran acontecimiento. Ahora escucha con atención. Escuchen todos con atención. Reflexionen bien en estas cosas."

El Buda, después de predicar este Sutra, se sentó en posición de loto y entró en la concentración [Samadhi] que es maravillosa y suprema. En ese momento Manjushri, príncipe del Dharma, y ​​todos en la asamblea de ochenta y cuatro mil monjes, todos entraron en este samadhi a través del poder supranormal del Buda. Se observaron los siguientes eventos. El Buda, desde adentro de su estado de concentración, emitió un gran círculo de luz de su propia cara, iluminando con su visión a Manjushri y los ochenta y cuatro mil monjes. Una espada de la sabiduría apareció desde la parte superior de la cabeza de Manjushri, y desde su lado surgió un león de cabellos dorados. El rayo de luz del Tathagata se extendió por todas partes, y el color de su cuerpo era de oro.

Manjushri se dirigió al Buda, diciendo: "Honrado por el Mundo. Hemos alcanzado una visión sin precedentes. Nuestros corazones se regocijan grandemente."

El Tathagata recitó un verso, diciendo:

El camino supremo de todos los Budas 
Posee las marcas de la luz perfecta y permanente eterna. 
Los que entran en la concentración meditativa junto con [el Buda] 
De la misma manera comprenden la mente de la iluminación [Bodichita]. 

Cuando el Buda terminó de predicar estos versos, los grandes monjes se pusieron de pie, se postraron, y siguieron su camino.

Shugendo: El Camino de los Monjes de las Montañas - En No Gyoja


El Shugendo es una religión budista japonesa basada en el Budismo y el Shinto, con elementos derivados del Taoísmo, el Onmyodo y creencias y prácticas chamánicas autóctonas de Japón. El Shugendo puede ser visto hermenéuticamente como el conocimiento obtenido en el camino (Do), como resultado de las prácticas ascéticas (Shu) de las potencias naturales divinas (Gen). A los practicantes del Shugendo se les llama comúnmente Yamabushis, "los que postran en la montaña", ya que es  generalmente en las montañas donde se realizan las prácticas de esta milenaria escuela. En el Shugendo, las montañas se consideran la residencia de los dioses y divinidades, una antigua creencia en Japón, que sigue siendo válida hoy . 

El Shugendo es una práctica que existe ne Japón desde hace siglos, cuando el Budismo coemnzó a ser re-introducido en la era Heian y comenzó a mezclarse con las prácticas locales basadas en el Shinto y el chamanismo. Un poco antes de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Japón prohibió la práctica de Shugendo, lo que obligó a los templos Shugendo a afiliarse con una de las escuelas budistas aceptadas. Como tal, las diferentes sectas de Shugendo se afiliaron a las escuelas Shingon o Tendai. La escuela Tozan se asoció con la escuela Shingon. El Shugendo Hozan se afilió a la escuela Tendai (Jimon). Al final de la Segunda Guerra Mundial, Japón adoptó la separación de Iglesia y Estado y la libertad religiosa y el Shugendo volvió a ser una secta individual e independiente, a excepción de la escuela Tozan que permaneció unida a la escuela Shingon del templo Daigoji .

 En-No-Gyoja (Jimpen Dai-Bosatsu) - Fundador del Shugendo


 


Todos los Yamabushi consideran En-No-Gyoja como su fundador y como su ancestro espiritual. En-No-Gyoja fue un asceta-ermitaño que vivió en el siglo séptimo y que practicaba el Budismo Esotérico (Mikkyo) con el Onmyodo, y otras prácticas chamánicas. Su nombre original era En-No-Ozunu, que significa "el de los pequeños cuernos" porque nació con un pequeño cuerno en la frente. "Demonio" era un apodo despectivo dado por los japoneses de la época a los inmigrantes coreanos, y sabemos ahora que la familia Kamo (ascendencia de En-No-Ozunu) era de origen coreano. El emperador Kōkaku quedó tan impresionado con sus prácticas que le dio el título póstumo de Jimpen Dai-Bosatsu (Gran Bodhisattva del Cambio Divino). El primer documento que habla de él es el "Shoku Nihongi" y el libro "Nihon Ryoki" (que fue escrito entre 810 y 824, es decir, cuarenta años después), los cuales son los primeros libros japoneses; en ellos encontramos: "En-No-Ozunu vivía en las montañas Katsuragi (cerca de la ciudad de Wakayama, cerca de la actual Osaka) donde convirtió a los demonios y se comunicaba con los dioses Shinto, y practicaba el ascetismo en las montañas Omine. Él solía subirse a una nube de 5 colores y volar por el aire. Empleó a espíritus demoníacos para construir un puente que conectaría las montañas Katsuragi a Kimpusen, a una distancia de varios cientos de kilómetros. Se le exilió en la península de Izu, a raíz de unos problemas que tuvo con su primo y un discípulo que estaba celoso de él. El emperador trató de ejecutarlo pero la hoja del hacha se rompió cada vez que trataban de decapitarlo. Se dice que cada noche, salía de su prisión y se iba volando a realizar sus práctica ascetas en la parte superior del monte Fuji. Fue puesto en libertad a partir de entonces". 

También está escrito más particularmente en Nihon Ryoki, en el capítulo 28, que En-No-Ubasoku vino de la familia Kamo del pueblo de Chihara (oeste del actual Nara) en el distrito de Katsuragi de la llanura de Yamato. Desde su nacimiento era omnisciente; y veneraba las 3 joyas budistas (inusual en el momento para una familia de vivía cerca las creencias sintoístas). Él practicó el Sutra de Mahamayuri (Kujaku Myo Kyo) y podía convertirse en un espíritu (de acuerdo con los taoístas), y practicó las doctrinas budistas y todas las noches se subía a una nube con 5 colores, en la cual voló en el espacio en compañía de los anfitriones del reino de los espíritus;llegando al Reino de la  Eterna. Cuando tenía 40 años de edad vivió en una cueva (la cueva de Sho), vestía ropas de bambú, se bañaba en las fuentes naturales de agua (Takishugyo), purificando allí todas las impurezas del mundo terrenal. Él practicó el Sutra de Kujaku y mostró una capacidad maravillosa. Continuó toda su vida controlando los espíritus y demonios, obligándolos a trabajar para él construyendo un puente gigantesco".

No se sabe con certeza el año ni las circunstancias de su muerte. Algunos dicen que se fue volando en el cielo sobre el monte Tenjo-gatake. Otros dicen que desapareció en el mar. Pero para los monjes Yamabushi, En-No-Gyoja fue una manifestación del Buda Shakyamuni en este mundo, quien apareció por medio de su compasión para miostrar un camino que conduce a la adquisición de poderes para poder proveer buenas lluvias para las cocechas, espantar los malos espíritus, proveer las necesidades de la comunidad y finalmente conducir a sus practicantes a la Iluminación. 

En-No-Gyoja fue el autor del Sutra de la Vida Ilimitada del Triple Cuerpo.

En-No-Gyoja es representado acompañado por dos demonios: Sekigan (Ojos rojos; también pronunciado Shakugan) y su esposa Kōkō (Ojos amarillos). Hay muchas leyendas diferentes sobre los dos, pero en todos estos cuentos, la pareja finalmente deja atrás sus malos pasos y se convierten en sirvientes de En-No-Gyoja. En una leyenda, Sekigan y Kōkō se arrepienten de sus pecados, le piden ayuda a Ozunu, y se convierten en sus discípulos. Ozunu les dio cuatro versos en alabanza del Buda - versos que tienen la facultad de conceder la salvación y aspirar el deseo de alcanzar la Iluminación. Al recitar regularmente los versos, los dos demonios eran capaces de convertirse en seres humanos. Una vez que esto sucedió, los demonios cambiaron sus nombres. Ojos rojos fue nombrado Zenki  (Demonio Frontal) y Ojos amarillos fue nombrado Goki  (Demonio Trasero). Zenki y Goki viven en el interior de las montañas  para proteger a los discípulos durante las prácticas ascéticas. Fieles a su nombres, Zenki camina adelante de Ozunu y usar un hacha para cortar la ruta, mientras que Goki expresaría la obediencia siguiendo detrás de su maestro. El conjunto de los demonios utilizados por Ozunu - Zenki, Goki, y sus cinco hijos - se convirtieron en el Yin y el Yang y los cinco elementos que se utilizan a través de la magia y los sellos. Durante la era Edo, en 1672 EC, un sacerdote budista llamado Sōryojō escribió un resumen de estos eventos en "Selecciones del Corazón de Shugen". El marido llegó a ser asociado con el Reino del Mandala del Diamante (que contiene los dioses de la sabiduría), y la mujer llegó a ser asociada con el Reino del Mandala de la Matriz  (que contiene los dioses de la lógica). Ozunu declaró: "Zenki lleva a cabo sus tareas con sabiduría, y Goki realiza sus tareas con la lógica."

martes, 31 de mayo de 2016

Amida: Las Enseñanzas del Budismo Tendai Tierra Pura




Me complace presentar mi nuevo libro sobre el Budismo Tendai Tierra Pura. Disponible en Amazon.


El Despertar: Descubriendo la Luz y la Compasión del Buda



El Buda enseñó 84,000 caminos que conducen al Despertar. Este es un número simbólico para los innunerables deseos que debemos de superar en muestro camino a la Iluminación. De todos estos caminos, el Budismo de la Tierra Pura es especial.

El Budismo Tendai Tierra Pura se basa en el Buda Amida. Durante los 80 años que el Buda Shakyamuni - el Buda histórico - estuvo predicando en la Tierra, el Buda mostró innunerables formas de superar nuestros deseos y remover la oscuridad de la ignorancia que nos impide ver nuestros limitados puntos de vista y nuestras pasiones ciegas, las cuales nos atan al ciclo interminable de nacimientos y muertes del Samsara. De sus muchos discursos, recolectados en los Sutras Mahayana, encontramos los Sutras de la Tierra Pura del Buda Amida.

El Buda Shakyamuni, en tres ocasiones, contó la historia sagrada de cómo el Bodhisattva Dharmakara hizo 48 votos y con el poder de sus méritos y virtudes - por compasión por todos los seres - creó una dimensión fuera del espacio y el tiempo, fuera de este mundo de sufrimiento - para que todos los seres que no contaban con las capacidades o las condiciones para abandonar su vida secular y dejarlo todo atrás pudieran renacer en su Tierra Pura, un lugar creado especialmente con las condiciones perfectas que conducen al despertar, y alcanzar la Iluminación en una sola vida.

Una vez, en un tiempo muy lejano, en el principio del tiempo, existió un hijo de un rey, quien se conmovió enormemente tras ver el sufrimiento de los seres en el mundo. Este príncipe decidió dejarlo todo: su estatus, sus riquezas, su reino, para irse a estudiar con el Buda Lokeshvaraja. 

Mientras estudiaba con el Buda Lokeshvaraja, le pidió que este le mostrara todos los reinos de los Budas en el universo. Tras verlos todos, hizo 48 votos, donde exponía su compromiso de crear un lugar donde todos los seres que así lo desearan pudieran renacer y alcanzar la Iluminación Suprema, lejos del sufrimiento, en la Tierra Pura de la Felicidad. 

Allí, el agua de los estanques predican el Dharma, el sonido de los pájaros nos recuerdan los Tres Tesoros y el viento en los árboles nos recuerdan la impermanencia y la eternidad. Una vez renacen allí, los seres alcanzan el estado de no-retorno y estan garantizados de alcanzar el Despertar en una sola vida.

El requisito para renacer en esta Tierra Pura es confier plenamente y con sinceridad de corazón en el poder del Buda Amida. A esto le añadimos el practicar las Seis Perfecciones, el meditar sobre el Buda Amida y su Tierra Pura y hacer actos compasivos por todos los seres sintientes.

El recitar el nombre del Buda es comparado con el llamado de un pariente que nos llama para que volvamos a Él. Es por eso que a veces le llamamos Amida-sama, u Oya-sama. Oya-sama es tal vez el mejor epíteto que le podemos poner. Oya-sama se traduce del japonés - mas o menos - como pariente, sin designación de género, ya que el Buda no tiene sexo y cumple con las cualidades designadas como masculinas y femeninas. Es por eso que Amida es una contracción de los nombres Amitayus y Amithaba, o Luz y Vida Infinita. 

El Buda Amida es llamado el Buda de la Luz Infinita ya que sus rayos de luz se extienden por todo el universo llevando la sabiduría de la salvación a todos los seres, iluminando la oscuridad de la ignorancia y revelando los apegos y los deseos mundanos que los mantienen cautivos en sus viejos patrones destructivos. Pero a su vez es una luz cálida y cercana, no una luz fría y lejana e inpersonal, por eso es llamado el Buda de la Vida Infinita. 

El Buda Amida es uno con nosotros, porque aunque ahora mismo estamos cegados por nuestras pasiones ciegas, nuestra naturaleza es una pura y buena. Así, el Buda Amida, el Universo, nos esta llamando a que regresemos a nuestra verdadera naturaleza. Nos esta llamando a que despertemos a la Tierra Pura que se encuentra dentro y alrededor de todos nosotros. 

Cuando recitamos el nombre del Buda (Namu Amida Butsu) no esperamos a renacer en la Tierra Pura. Más bien, la Tierra Pura viene a nosotros. La luz y la compasión infinita nos envuelve. En ese sentido, siempre ha estado aquí, y recitar en nombre del Buda nos hace conscientes de ello: a todo nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos.

Sólo debemos de responder al llamado y abrir nuestros ojos. La Tierra Pura está aquí.