Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


miércoles, 1 de octubre de 2014

Hannya Shingyo


El Sutra del Corazón


El Sutra del Corazón (Prajñāpāramitā Hṛdaya Sūtra) o Sutra de la esencia de la sabiduría es un Sutra (texto budista) muy popular en la escuela budista Mahāyāna por su brevedad y profundidad. Se tiene como la más investigada de todas las escrituras budistas y la más popular.

El Sutra del Corazón es uno de los textos que conforman la literatura Prajñāpāramitā (o de Perfección de la sabiduría) dentro del Budismo Mahāyāna. Junto con el Sutra del diamante, se consideran lo más representativo de su género.

Consiste catorce Shlokas o versos en sánscrito (260 caracteres en la versión china, Taisho Tipitaka Vol. T08 No. 251, traducida por Xuanzang). Esto le convierte en una de las versiones más abreviadas de los textos Prajñāpāramitā (o Perfección de la Sabiduría), teniendo en cuenta que existen algunos ejemplos de unos 100.000 slokas.

Este Sutra es recitado diariamente en los templos Tendai, como parte de la liturgia matutina.

El Sutra del Corazón
Hannya Haramita Shingyo

El Bodhisattva Avalokiteshvara, al entregarse a la práctica profunda de Prajna Paramita, percibió la existencia de los cinco agregados y vio que estaban vacíos en su naturaleza y fue liberado de todo sufrimiento.

“Oh Shariputra, aquí la forma es vacío, y el vacío es forma; la forma no es otra cosa que vacío, el vacío no es otra cosa que forma; aquello que tiene forma esta vacío, aquello que esta vacío tiene forma. Lo mismo puede decirse de los sentimientos, la percepción, los impulsos y la consciencia”.

“Oh Shariputra todas las cosas están caracterizadas por el vacío; no tienen nacimiento o muerte; no están contaminadas ni son inmaculadas; no crecen ni decrecen.  Por lo tanto  en el vacío no hay forma, ni sentimientos, ni percepción, ni impulsos, ni pensamiento, ni acción, ni consciencia; no hay ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo, ni mente; no hay color, ni sonido, ni olor, ni sabor, ni tacto, ni objetos, no hay reino de visión, ni reino de consciencia, no hay conocimiento, ni ignorancia, no hay muerte, ni vejez, ni extinción de la muerte o la vejez; no hay sufrimiento, ni origen, ni acumulación, ni aniquilación, ni camino; no hay saber, ni ganancia, ni realización, porque no existe  logro que obtener”.

“Los Bodhisattvas dependen de Prajna Paramita y en su mente no hay obstáculos; y así, sin obstáculos, el miedo no puede existir.

Yendo más allá de las visiones erróneas habitan en el Nirvana”.

En los tres mundos todos los Budas dependen de Prajna Paramita, y alcanzan la más alta, completa y perfecta iluminación.

Por lo tanto, uno debe saber que Prajna Paramita es el gran mantra trascendente, es el gran mantra luminoso, es el mantra sublime, es el mantra supremo que elimina todo el sufrimiento, que es verdadero y no falso.

 Proclamad el Prajna Paramita mantra, proclamad el mantra que dice:

¡GYATE, GYATE, PARAGYATE, PARASAM GYATE, BODHI SVAHA!

Maka Hannya Haramita Shingyo

Kan ji zai bo za tsu 
Gyo jin han ya ha ra mi ta
Ji sho ken go on kai ku
Do i sai ku
Yaku sha ri shi

Shiki fu i ku
Ku fu i shiki
Shiki soku ze ku
Ku soku ze shiki
Ju so gyo shiki

Yaku bu nyo ze
Sha ri shi
Ze sho ho ku so
Fu sho fu metsu
Fu ku fu jo
Fu zo fu gen

Ze ko ku chu
Mu shiki mu ju so gyo shiki
Mu gen ni bi ze shin i
Mu shiki sho ko mi soku ho
Mu gen kai nai shi mu i shiki kai
Mu mu myo yaku mu mu myo jin
Nai shi mu ro shi yaku mu ro shi jin
Mu ku shu metsu do mu chi yaku mu toku i

Mu sho toku ko bo dai sa ta e
Han ya ha ra mi ta ko
Shin mu ke ge mu ke ge ko
Mu u ku fu on ri i sai ten do mu so ku gyo ne

Han san ze sho butso e
Han ya ha ra mi ta ko
Toku a noku ta ra san myaku san bo dai
Ko chi han ya ha ra mi ta
Ze dai jin shu ze dai myo shu
Ze mu jo shu ze mu to do shu
No jo i sai ku shin jitsu fu ko
Ko setsu han ya ha ra mi ta shu
Soku setsu shu watsu

Gya tei gya tei
Ha ra gya tei
Hara so gya tei
Bo ji so wa ka

Hannya Shingyo

Boddhidharma


El Patriarca del Budismo Chan


Aunque poco se sabe sobre la vida de Bodhidharma, el fundador del Chan (Zen), su influencia impregna la cultura de toda Asia del Este. La historia de su vida se ha conservado en la leyenda. 

Bodhidharma era un monje de la India que estudió con Prajnadhara. Algún tiempo después de completar sus estudios, dejó la India para dirigirse a China. 

Bodhidharma fue invitado a visitar el emperador Wu de Liang, quien era un gran propulsor del Budismo. El emperador había construido muchos monasterios, y él le preguntó a Bodhidharma qué mérito había ganado tras su generosidad. "Ninguno", dijo Bodhidharma. Sorprendido, el emperador le preguntó a Bodhidharma la verdad suprema del Dharma. "Vacía, vasta, nada particular", contestó Bodhidharma. Por último, el emperador le preguntó: "¿Quién eres tú?". "No sé", dijo Bodhidharma. 

Posteriormente, Bodhidharma viajó al norte hacia el Templo Shaolin. Durante nueve años, se sentó a meditar en una cueva cerca del templo, pasando todo ese tiempo meditando frente a una pared. Según la leyenda, en un momento se vio tan frustrado por su propia somnolencia, que se arrancó los párpados. 

Hui-k'o, quien sería el segundo patriarca del Chan, se puso de pie en la nieve fuera de la cueva. Para mostrarle Bodhidharma su sinceridad para aprender el Dharma, Hui-k'o se cortó el brazo y le dijo: "mi mente no tiene paz; maestro, por favor, póngala a descansar." Bodhidharma le dijo: "Tráeme tu mente, y la pondré a descansar." Hui-k'o dijo, "He buscado por mi mente, pero no he podido encontrarla." Bodhidharma dijo: "Ya la he puesto completamente a descansar." 

Algunas leyendas dicen que Bodhidharma regresó a la India antes de su muerte. Otros dicen que vivió hasta los 150 y fue enterrado en las montañas de Honan, en China. Algún tiempo después, un peregrino alega haberse encontrado a Bodhidharma caminando de regreso a la India, vestido sólo con una sandalia. Cuando se abrió su tumba estaba vacía, salvo por una sandalia.

El Sermón del Despertar (fragmento)


La esencia del Camino es el desapego. Y la meta de aquellos que practican es liberarse de las apariencias. Se dice en los Sutras: "El desapego es despertar porque niega las apariencias". La Budeidad significa atención sutil. Aquellos mor­tales cuyas mentes tienen atención natural alcanzan el Camino del Despertar y por ello son llamados Budas. Se dice en los Sutras: "Aquellos que se liberan a sí mismos de toda apariencia son llamados Budas". El aspecto de la apariencia como no apa­riencia no puede apreciarse visualmente sino que únicamente puede conocerse mediante la sabiduría. Cualquiera que escu­che y crea esta enseñanza se embarcará en el Gran Vehículo y abandonará los Tres Reinos.

Los Tres Reinos son codicia, aversión y confusión. Abandonar los tres reinos significa regresar desde la codicia, aversión y la confusión a la moralidad (el camino de la virtud natural sin culpabilidad), la contemplación (con amor benevolente) y la sabiduría (inteligencia natural encontrada en las enseñanzas). La codicia, la aversión, y la confusión no tienen naturaleza propia (identidad permanente e independiente), son ilusorias, y cualquiera capaz de reflexionar verá que la naturaleza de la codicia, aversión y confusión es la natura­leza búdica.

Más allá de codicia odio e ignorancia no hay otra naturaleza búdica. Se dice en los Sutras: "Los Budas sólo se han convertido en Budas mientras vivían con los Tres Venenos y alimentándose del Dharma puro". Los tres venenos son codi­cia, el odio y la confusión.

El Gran Vehículo es el más grande de los vehículos. Es el transporte de los Bodhisattvas, que lo usan sin usarlo y que viajan todo el día sin viajar. Así es el vehículo de los Bod­hisattvas. Se dice en los Sutras: "El no vehículo es el vehículo de los Budas".

Cualquiera que comprenda que los seis sentidos no son rea­les, que los cinco agregados son ficciones, que ninguno de ellos puede ser localizado en parte alguna del cuerpo, comprende el lenguaje de los Budas. Se dice en los Sutras: "La cueva de los cinco agregados es el vestíbulo del Chan. La apertura del ojo de la mente es la puerta del Gran Vehículo". No puede ser más claro.

No pensar en nada es Chan. Una vez que se sabe, caminar, estar de pie, sentarse o estirarse, todo lo que se haga, es Chan. Saber que la mente es vacío es ver al Buda. Los Budas de las diez direcciones no tienen mente. Ver la no mente es ver al Buda.

Renunciar a uno mismo sin pesar es la caridad más grande. Trascender movimiento e inmovilidad es la mayor de las me­ditaciones. Los mortales no dejan de moverse, y los arhats per­manecen inmóviles. Pero la más elevada de las meditaciones trasciende tanto la de los mortales como la de los Arhats. Aque­llos que alcanzan dicha comprensión se liberan a sí mismos de todas las apariencias sin esfuerzo y curan cualquier enferme­dad sin tratamiento. Tal es el poder del gran Chan.

Usar la mente para buscar la realidad es ignorancia. No usar la mente para buscar la realidad es conocimiento. Liberarse uno mismo de las palabras es liberación. Permanecer sin má­cula de polvo de sensación es permanecer en el Dharma. Tras­cender vida y muerte es abandonar el hogar.

No sufrir otra existencia es alcanzar el Camino. No crear igno­rancia es iluminación. No aferrarse a la ignorancia es sabiduría. La no aflicción es el nirvana. Y la no apariencia de la mente es la otra orilla.

Cuando eres ignorante, esta orilla existe. Pero cuando des­piertas, deja de existir. Los mortales permanecen en esta orilla, pero aquellos que descubren el más grande de todos los vehí­culos no están ni en ésta ni en aquélla. Son capaces de vivir en ambas orillas. Aquellos que ven la otra orilla como diferencia­da de ésta no comprenden el Chan.

La ignorancia significa mortalidad. Y el conocimiento sig­nifica Budeidad. No son lo mismo y tampoco son diferentes. Pero la gente distingue entre ignorancia y conocimiento. Cuan­do somos ignorantes hay un mundo al que escapar. Cuando so­mos conscientes, no hay nada donde escapar.

A la luz del Dharma imparcial. los mortales no son diferen­tes de los sabios. En los Sutras se dice que el Dharma imparcial es algo que los mortales no pueden penetrar ni los sabios prac­ticar. El Dharma imparcial sólo es practicado por los grandes Budas y Bodhisattvas. Ver la muerte como algo diferente de la vida o el movimiento como algo diferente de la inmovilidad es ser parcial. Ser imparcial significa ver el sufrimiento como algo no diferenciado del Nirvana, porque la naturaleza de am­bos es el vacío. Al imaginar que pondrán fin al sufrimiento y entrarán en el Nirvana, los arhats acaban atrapados por el Nir­vana. Pero los Bodhisattvas saben que el sufrimiento es esencialmente vacío y permaneciendo en el vacío permanecen en el Nirvana. Nirvana significa no nacimiento y no muerte. Está más allá de nacimiento y muerte y más allá del Nirvana.

Cuando la mente deja de moverse, penetra en el Nirvana. Nirvana es una mente vacía. Cuando no exis­te la ignorancia, los Budas alcanzan el Nirvana. Cuando no existen las aflicciones, los Bodhisattvas entran en el lugar de la despertar.

El Budismo Zen


El Budismo Zen


La palabra Zen es la pronunciación en japonés de la palabra china Zhan (禪), que a su vez deriva de la palabra sánscrita Dhyana, que significa ‘meditación’. Define una de las escuelas del Budismo del Japón que privilegia la práctica de la meditación sentada que se remonta a la experiencia del Buda Shakyamuni el que, hace dos mil quinientos años, realizó el despertar. Esta práctica contiene la esencia de su enseñanza, cuyo mensaje tiene una dimensión universal. El Zen consiste esencialmente en la práctica del Zazen.

El Zen no se basa en ningún dogma ni en ninguna ideología. El simple conocimiento de los textos no es suficiente para comprender el Zen. El Zen propone una práctica-realización experimental, Zazen, que abre un acceso directo al conocimiento íntimo de uno mismo.

El Zen comenzó a emerger como una escuela distintiva del Budismo Mahayana, cuando el sabio indio Bodhidharma (ca. 470-543) enseñó en el monasterio de Shaolin de China. Hoy día, Bodhidharma se considera el Primer Patriarca del Zen. 

Las enseñanzas de Bodhidharma expresan una serie de novedades ya existentes en su época, como la confluencia del Taoísmo filosófico con el Budismo. El Taoísmo impactó profundamente al Zen desde sus inicios, al punto de que algunos filósofos y varios textos son reclamados por ambas religiones. Las primeras filosofías Mahayana de Madhyamika (ca. siglo segundo AEC) y Yogacara (ca. tercero siglo EC) también jugaron un papel enorme en el desarrollo del Zen. 

Para la llegada del Sexto Patriarca, Hui Neng (638-713), el Zen ya había sido despojado de la mayoría de sus atavíos indios vestigiales, convirtiéndose más en una forma de Budismo chinos que indio. Algunos consideran que Hui Neng, y no Bodhidharma, es el verdadero padre del Zen. Su personalidad e influencia se dejan sentir en el Zen hasta nuestros días. 

Hui Neng vivió en el comienzo de lo que todavía se llama la Edad de Oro del Zen. Esta edad de oro floreció durante el mismo período que la dinastía Tang de China, 618-907. Los maestros de esta Edad de Oro nos hablan a nosotros a través de koans e historias que son usadas en nuestros días.

Durante estos años el Zen se organizó en cinco "casas", o cinco escuelas. Dos de ellas, llamadas en japonés Rinzai y Soto, todavía existen y siguen siendo distintivas entre sí. 

El Zen se transmitió a Vietnam, posiblemente ya en el siglo séptimo. Una serie de maestros Zen lo transmitieron a Corea durante la Edad de Oro. Eihei Dogen (1200-1253), no fue el primer maestro Zen en Japón, pero él fue el primero en establecer un linaje que vive hasta la actualidad. El Oeste se interesó en el Zen después de la Segunda Guerra Mundial, y ahora el Zen está fuertemente consolidando en América del Norte, Europa y otros lugares. 

¿Qué es el Zen?

El primer patriarca, Bodhidharma, lo define de la siguiente manera: 

"Una transmisión especial fuera de las escrituras; 
No dependiente de palabras y letras; 
Que apunta directo a la mente del hombre; 
Para ver su propia naturaleza y lograr la Budeidad". 

El Zen es llamado a veces "la transmisión cara a cara del Dharma fuera de los Sutras." A lo largo de la historia del Zen, los maestros han transmitido su realización del dharma a los estudiantes mediante el trabajo con ellos cara a cara. Un maestro Zen genuino puede rastrear su linaje de maestros de nuevo a Bodhidharma, al Buda histórico, e inclusive hasta Budas antes del Buda histórico. 

Ciertamente, gran parte de los linajes tienen que ser tomados con fe. Muchos maestros se llaman a sí mismos "maestros Zen" sin tener una transmisión recibida de un maestro capacitado para otorgarlo, lo que se considera una profanación grave del Zen.

En última instancia, el Zen puede ser considerado un estado mental; un estado mental que envuelve el sostener una actitud y mentalidad meditativa en todo lo que uno hace. Zen es también estar presente en el aquí y ahora.

El Zazen 

La práctica de la meditación Zen, llamada "Zazen" en japonés, es el corazón del Zen. El Zazen diario es la base de la práctica Zen. 

Usted puede aprender los conceptos básicos del Zazen desde un libro, de sitios web y de vídeos. Sin embargo, si usted desea tener una práctica regular de Zazen, le recomiendo que usted se siente a practicarlos con los demás, al menos de vez en cuando; a la mayoría de las personas les cuesta profundizar en la práctica. Si no hay un monasterio o Centro Zen, es posible encontrar un "grupo de meditación" que se sienten a hacer Zazen juntos en casa de alguien. 

Al igual que con la mayoría de las formas de meditación budista, a los principiantes se les enseña a trabajar con la respiración para aprender la concentración. Una vez que su capacidad de concentración ha madurado - esto tomará unos meses - usted puede sentarse y practicar "shikantaza" - que significa "sólo meditar sentado" - o estudiar un koan con un maestro Zen. 

¿Por qué el Zazen es tan importante? 

Al igual que con muchos aspectos del Budismo, la mayoría de nosotros tenemos que practicar Zazen durante un tiempo para poder apreciar el Zazen. En un principio, se podría pensar que es un tipo de entrenamiento de la mente, y por supuesto que lo es. Si te quedas con la práctica, sin embargo, tu comprensión de por qué te sientas cambiará. 

La Práctica del Zazen

Siéntese en un cojín (en el Zen se usa un Zafu y un Zabuton - el Zafu es un cojín redondo que se usa bajo los glúteos, el Zabuton es un cojín grande que se pone en el suelo y da apoyo a las rodillas). Cruce las piernas delante suyo de forma que las rodillas se apoyen en el suelo. Lo mejor es colocar el pie derecho sobre el muslo izquierdo, y el pie izquierdo contra el cojín. También puede colocar el pie izquierdo sobre el muslo derecho. Ponga su mano izquierda sobre su mano derecha, con las palmas hacia arriba, y con la punta de los dedos gordos tocándose, formando con los índices un hermoso óvalo. Los pulgares están horizontales, las manos se recuestan cerca del vientre. Luego, enderece la columna vertebral y estire la nuca como si quisiera empujar el cielo con la cabeza. Recoja la barbilla. La nariz debe estar vertical con el ombligo, las orejas verticales con los hombros, y la mirada  posada a un metro delante de usted en el suelo.
 
A continuación cuando, esté bien establecido en su postura, ponga su atención en su respiración. Observe la inspiración cuando se produce. Esté atento a la sensación del aire que pasa por su naríz. Sin forzarlo, comience a espirar lentamente, dejando que la espiración vaya hasta el final de su vientre.

Permanezca tranquilamente sentado, sin pensar en nada especial. No busque vaciar su mente. Deje pasar los pensamientos tras haber tomado consciencia de ellos un instante y vuelva su atención a la postura del cuerpo y a su respiración. Así, su mente debe de estar perfectamente consciente de lo que pasa, sin estancarse en nada. Esto es lo que el maestro Dogen llamaba "hishiryo": dejar que los pensamientos surjan del no pensamiento y vuelvan a él.

La esencia del Zen está en esta práctica llamada "shikantaza", en la que nos concentramos en el hecho de estar sentados y respirar con un espíritu "mushotoku", sin deseo de provecho, sin fin, sin elección ni rechazo. Esta práctica que acaba de realizar es el Zazen.

La "Meta Final del Zen

La búsqueda eterna del hombre es hallar su verdadero Ser, escondido en las profundidades de ser. Hallar este Ser es descubrir el propósito de la existencia humana. Comprender este Ser, es conocer las leyes de la redención humana, y vivir en armonía con este Ser es gozar de una existencia serena y libre del miedo. Así como la superficie del mar es agitada por los vientos, así también son agitadas las emociones y pensamientos de los hombres por las tormentas de las circunstancias. Pero la tempestad no llega a agitar las profundidades del mar, y en cada uno de nosotros yace una región de paz donde el Ser, el Universo mismo mora para siempre en paz y serenidad.

Nuestro descubrimiento de los valores prácticos del Zen, se desarrolla de acuerdo a un plan de diez pasos. La primera experiencia es una necesidad apremiante de comprender más qué somos. El segundo paso es la experiencia de que nos es posible lograr de un grado de comprensión necesaria para nuestra seguridad interna. El tercer paso es el darse cuenta que la paz interior puede ser lograda solamente a través del correcto control de nuestros pensamientos y emociones. El cuarto paso es darse cuenta que no puede mejorarse el carácter sin auto-disciplina. El quinto paso es comprender que la vida mental, emocional y física puede ser traída bajo el control de un propósito "iluminado". El sexto paso es darse cuenta de que el control sobre los pensamientos y las emociones puede obtenerse sin énfasis y tensión de cualquier clase. El séptimo paso es la experiencia de que el correcto control, hace posible descubrir nuestra verdadera condición de paz interior, reduciendo gradualmente el poder de los factores externos que la alteran. El octavo paso es la experiencia de que a través de la quietud es posible tornarse receptivo a toda la belleza y sabiduría del Universo. El noveno paso es la experiencia de que existimos eternamente en el espacio, y que la verdadera felicidad y paz del alma nos llega por a través de nuestra completa confianza en el Universo. El décimo paso es la experiencia de que la consciencia pura, más allá de la voluntad propia, nos conduce a la unión con esa realidad innombrable. El Zen empieza a tener especial significado para nosotros, cuando nos damos cuenta que la naturaleza nos ha dotado de todo recurso necesario para una serena existencia.

Vivir una Vida en Unión con Demás y con el Universo

En el Zen, lo ideal y lo real no están separados. Son como la cara y el revés de una moneda. Lo ideal se realiza en la vida cotidiana. El Zen no recomienda el retirarse del mundo, sino al contrario, practicar con los otros y estar activo en el mundo, trabajando para el despertar de todos los seres sintientes. El espíritu del Zazen es el amor incondicional, y la concentración en el aquí y ahora, sin egoísmo.

La vida cotidiana es la Vía del Buda. El Zen no es moralista. No es ni moral ni amoral. La práctica de Zazen permite encontrarse en uno mismo, despertándose a la realidad de "mujo", la impermanencia y la interdependencia de todo, la fuente de los Preceptos.

Por ejemplo no matar, no significa solamente no quitarle la vida a alguien, pues es lo mismo que matarse uno mismo, sino que también es continuar la vida del Buda, continuar practicando el Zazen. No robar, no es tomar lo que no nos pertenece, pues nada nos pertenece definitivamente; llegamos desnudos a esta tierra  y no nos podemos llevar nada a nuestra tumba. Durante el Zazen, el espíritu y los objetos son uno. No hay nada que conseguir, nada que robar, tampoco nada que rechazar. No mentir, es verse tal como uno es, sin ilusionarse y sin ilusionar  a los otros. No codiciar, es tener pocos deseos; etc.

La percepción de nuestra solidaridad con el universo es la fuente espiritual de una verdadera ecología. La práctica de zazen reduce nuestros estados de frustración y de agresividad, que son las causas de la violencia, liberándonos de la ilusión del ego.

El Bodhisattva que practica Zazen comprende el sufrimiento de todos los seres sensibles. Evita crear sufrimiento y ayuda a resolverlo. El Budismo, sin Zazen, no es Budismo.

En el Zazen, el más alto deseo espiritual se realiza: encontrar la paz interior y nuestra unidad con todo el cosmos.

En última instancia, el Zen es acerca de verse cara a cara con uno mismo, de una manera muy directa e íntima. Esto no es fácil. Pero si te gusta un reto - compruébalo.

Gassho



Gassho


La palabra japonesa Gassho (herida-sho) se refiere a un gesto ritual formado por la colocación de las manos, con las palmas juntas, en posición de oración. 

Gassho implica el reconocimiento de la unidad de todos los seres y el Buda (Universo), y se utiliza de diversas maneras para:

1. expresar respeto

2. evitar la dispersión de la mente 

3. traer un equilibrio dinámico 

4. expresar la Mente Universal - la Totalidad: la congruencia del ser.

Cuando hacemos Gassho, unimos al hombre (mano izquierda) con el Universo (mano derecha), unimos nuestro ser (izquierda) con todos los seres (derecha). Unimos nuestra mente (izquierda) con nuestro espíritu (derecha). Hacer Gassho es equilibrar mediante este Mudra. Por eso en las religiones se usa este Mudra para orar. En el Budismo es un gesto muy importante. 

La prostración, cuando bajamos la frente para tocar el piso, y nuestras palmas quedan abiertas al lado de nuestra cabeza mirando el cielo, es el otro gesto importante del Budismo. Cuando te prosternas abandonas el cuerpo y el espíritu. Esto se conoce como "Shin Yin Datsu Raku, Datsu Raku Shin Yin": abandonar cuerpo y espíritu, cuerpo y espíritu abandonados.

Dogen Zenji


El Fundador del Soto Zen en Japón


Eihei Dogen (1200-1253), también llamado Dogen Kigen o Dogen Zenji, fue un monje budista japonés que estableció la escuela Soto (Caodong) del Zen en Japón. También es conocido por la colección de sus escritos llamado Shobogenzo, una obra maestra de la literatura religiosa del mundo.

Dogen nació en Kyoto en una familia aristocrática. Dogen fue dede pequeño un prodigio, ya que aprendió a leer los clásicos chinos y japoneses desde los 4 años de edad. Sus dos padres murieron cuando aún era un niño pequeño. Se dice que la muerte de su madre, cuando tenía 7, lo afectó profundamente, haciéndole consciente de la impermanencia de la vida. 

El niño fue acogido por un tío que era un poderoso asesor de alto rango para el emperador de Japón. El tío se aseguró de que el joven Dogen recibiera una buena educación, que incluyó el estudio de los textos budistas más importantes. 

Cuando tenía 12 o 13, Dogen dejó la casa de su tío y fue al monasterio Enryakuji, en el Monte Hiei, donde otro tío estaba sirviendo como sacerdote. Este tío había utilizado sus infliencias para que Dogen fuera admitido en Enryakuji, un enorme complejo de templos de la escuela Tendai. El muchacho se sumergió en la meditación y el estudio Tendai, y fue ordenado como monje a la edad de 14. 

La Gran Pregunta 

Fue durante los años de adolescencia en el Monte Hiei que Dogen se sintió acosado por una pregunta, la cual no le permitía leer o dormir. Sus maestros le habían enseñado que todos los seres estaban dotados de la naturaleza del Buda. Siendo ese el caso, ¿por qué era necesario practicar para alcanzar la iluminación? Las respuestas de sus maestros no le lograron contestar su pregunta. 

Años antes, Eisai (1141-1215), otro monje de Enryakuji, había dejado el Monte Hiei para estudiar en China. Regresó a Japón como maestro de la escuela de Zen Linji, la escuela del budismo Chan, que se llama en Japón Rinzai Zen. Dogen visitó el templo Kennin-ji en Kyoto, y aunque Eisai ya estaba muerto, se encontraba su heredero, Myozen. 

Viaje a China 

Dogen y su maestro Myozen viajaron a China juntos en 1223. Pero una vez en China, Dogen siguió su propio camino, viajando a una serie de monasterios Chan. Luego, en 1224, se encontró con un maestro llamado Rujing, que vivió en lo que hoy es la provincia costera oriental de Zhejiang. Rujing era un maestro de una escuela Chan llamada Caodong en China, y que luego sería llamada Soto Zen en Japón. 

Una mañana, Dogen estaba sentado en Zazen junto con otros monjes, cuando Rujing fue a supervisar el Zendo (sala donde se practica el Zen). De repente, Rujing reprendió al monje que estaba al lado de Dogen por quedarse dormido. "La práctica de Zazen es el cese del cuerpo y de la mente". Dijo Rujing. "¿Qué esperas lograr al dormitar?". Dogen experimentó una profunda realización. Más tarde usaría la frase "cese del cuerpo y de la mente" con frecuencia en su propia enseñanza. 

Con el tiempo, Rujing reconoció la realización de Dogen dándole la túnica de un maestro y declarando formalmente a Dogen como su heredero del Dharma. Dogen regresó a Japón en 1227, y Rujing murió menos de un año después. Myozen también había muerto durante su estadía en China, por lo que Dogen regresó a Japón con sus cenizas. 

El Maestro Dogen en Japón 

Dogen regresó a Kennin-ji y enseñó allí durante tres años. Sin embargo, esta esta vez su enfoque sobre el Budismo era radicalmente diferente a la ortodoxia Tendai que dominaba Kyoto, y para evitar el conflicto político, dejó Kyoto por un templo abandonado en Uji. 

Pero a medida que la reputación de Dogen creció, también lo hicieron sus opositores. En 1243, aceptó una oferta de un estudiante laico aristocrático, Señor Yoshishige Hatano, estableciendo su monasterio, el cual llamó Eiheiji, hoy uno de los dos templos principales del Soto Zen en Japón. 

Dogen cayó enfermo en 1252, nombrando a Koun Ejo como su heredero y abbott de Eiheiji. Murió en Kyoto en 1253. 

El Zen de Dogen 

Dogen nos dejó un gran cuerpo de escrituras, las cuales son célebres por su belleza y sutileza. A menudo, él vuelve a su pregunta original - Si todos los seres están dotados de la naturaleza de Buda, ¿cuál es el punto de la práctica y la iluminación? Muy simplemente, Dogen subrayó que la práctica no "hace" a un Buda; en cambio, la práctica es una expresión o manifestación, de nuestra naturaleza iluminada. La práctica es la actividad de la iluminación.

El Soto Zen


La Escuela Soto Zen en China y en Japón


El Budismo Chan, es el nombre en chino original del Budismo Zen, una escuela del Budismo Mahayana que surgió en el siglo sexto en China. Durante un tiempo, había cinco escuelas distintas de Chan, pero tres de ellos fueron absorbidos por una cuarta, Linji, que se convertiría en la escuela Rinzai en Japón. 

La otra escuela se llamaba Caodong (Ts'ao-Tung), la combinación de los nombres de sus fundadores Dongshan Liangjie (Tung-shan Liang-chieh, 807-869) y su alumno Caoshan Benji (Ts'ao-shan Pen-chi, 840 -901), esta pasó posteriormente a formar la escuela Soto en Japón.

La Iluminación Silenciosa 

En China, Linji fue la escuela más popular, y en ocasiones la enseñanza del linaje Caodong casi se perdió. Pero a principios del Siglo XII, estalló una disputa entre un monje Linji y un monje Caodong que resultaría ser significativa para el futuro Soto Zen. 

El monje Linji, Dahui Zonggao (Ta-hui Tsung-kao, 1089-1163), instó a que la práctica del Zen debía ser rigurosa y orientada a unos objetivos muy específicos. En particular, destacó la contemplación en el koan como un medio para destruir la ilusión. 

El monje Caodong, Hongzhi Zhengjue (Hung-chih Cheng-chueh, 1090-1157), propuso que el enfoque de Dahui creaba dualidades entre la práctica y el objetivo, la ilusión y la iluminación, la gente común y los Budas. Sentarse en silencio no lucha con la conceptualización, y la naturaleza del Buda, que es nuestro yo verdadero, se manifiesta mientras estamos practicando el Zen. 

Dahui burlonamente llamó al enfoque de Hongzhi la "iluminación silenciosa." Pero a Hongzhi le gustó el término y compuso una obra corta llamada "El sello de la Iluminación Silenciosa". La verdadera realidad se revela a los que estan sentados en silencio y que ya no miran las cosas a través de sus concepciones dulales.

Es importante entender que Hongzhi no rechazó el uso de koans. De hecho, el editó una colección koanes llamado "El Libro de la Ecuanimidad" que aún se atesora como una obra clásica por los estudiantes de todas las escuelas de Zen. La principal diferencia entre Caodong y Linji es que Linji tenía una manera particular de trabajar con los koanes en la meditación. Caodong, por otro lado, favoreció una práctica llamada "shikantaza" en japonés - que significa "sólo sentarse". 

Gradual o Repentino

A veces la gente describe la diferencia entre las escuelas Linji y Caodong como la diferencia entre la iluminación repentina y la gradual, pero esto no es exactamente correcto. 

El Budismo Chan, en sus inicios - antes de que llegaran a haber distinciones concretas entre las escuelas Linji y Caodong, hubo un acalorado debate acerca de la iluminación repentina y gradual. Muy brevemente, el argumento de los que abogaban por el proceso "gradual", argumentaban que la iluminación era algo cultivado a través de la práctica de los dhyanas, las sucesivas etapas de la absorción meditativa. 

El argumento de los que abogaban por el proceso "repentino" era que la iluminación es nuestra naturaleza fundamental, y la práctica permite que se manifieste - la iluminación ya está presente, no se obtiene.

Todas las escuelas de supervivientes del Chan y el Zen hoy día son descendientes de la escuela "Repentina". En ese sentido, todas las formas de Chan y Zen, incluyendo Caodong, son formas "repentinas" del Zen. 

Sin embargo, a veces la gente usa "repentina" y "gradual" para describir la práctica Rinzai de utilizar koans en la meditación para invocar una experiencia de iluminación, en comparación con la práctica Soto de la iluminación silenciosa. Pero la escuela Soto no niega la posibilidad de "kensho", o una experiencia de iluminación. Y la escuela Rinzai no niega que a veces la realización se desarrolla de forma muy gradual. 

El Zen llega a Japón 

El Budismo fue introducido en Japón en el Siglo VI, y en los próximos años, la mayoría de las escuelas distintivas que se habían desarrollado en China fueron transmitidas a Japón. El Zen fue uno de los últimos de éstos.

El Zen llegó por primera vez a Japón gracias al monje Saicho, fundador del Budismo Tendai japonés, cuando en su viaje a China obtuvo, entre varios linajes, un linaje Zen, pero a pesar de que fue completamente incorporado como parte de las disciplinas estudiadas y practicadas en el Monte Hiei, no pasó a ser muy influyente, ni a fundar una escuela independiente, como sucedió posteriormente. Este es un hecho poco reconocido en Occidente.

Dogen Zenji

En 1227, cuando Dogen regresó de su viaje a China, la escuela dominante del Budismo en Japón era la escuela Tendai. Enryakuji, el templo central de la escuela Tendai en el Monte Hiei, al noreste de Kyoto, fue el centro principal de aprendizaje budista y disfrutó del mecenazgo de la aristocracia japonesa. El mismo Dogen fue ordenado primero como un monje en el Monte Hiei. 

Dogen primero comenzó a enseñar en un pequeño templo en Kyoto, llamado Kennin-Ji. No se sentía cómodo allí, gracias a los "monjes guerreros" que protegían el Monte Hiei, quienes intimidaban a las personas que se alejaban de la ortodoxia Tendai. En 1230, se trasladó a un pequeño templo fuera de Kyoto y, finalmente, fue capaz de enseñar tranquilamente. Aquí compuso su "Bendowa" ("Discurso sobre la práctica de la forma" o "Una charla sobre la verdad"), el primer fascículo de su gran obra, el Shobogenzo. 

En esta fase de su carrera docente, Dogen enseñaba tanto a monjes como a laicos, hombres y mujeres. Hizo hincapié en la meditación sentada Zazen. Al igual que el gran Maestro Caodong Hongzhi Zhengjue (Hung-chih Cheng-chueh, 1090-1157), hizo hincapié en que la práctica de la meditación no se trataba de obtener algo, sino más bien, que a través de la meditación sentada uno manifiesta la naturaleza del Buda que ya esta presente. En otras palabras, la práctica no se trata de la obtención de la iluminación; la práctica es la iluminación. 

En 1243, Dogen se trasladó con sus monjes a Echizen, una región en la costa noreste de Japón, dado a la necesidad de alejarse de la política sectaria de Kyoto. Allí, supervisó la construcción del templo histórico Eiheiji, que es el hogar ancestral del Soto Zen hasta el día de hoy. Dogen enseñó allí hasta su muerte en 1253. Después de su muerte, sus discípulos publicaron la primera edición del Shobogenzo. 

El sucesor de Dogen, Koun Ejo (1198-1280), fue un practicante devoto que hizo todo lo posible para llevar a la comunidad en Eiheiji como su viejo maestro hubiera querido. También editó y conservó gran parte de la obra de Dogen para las generaciones posteriores. El sucesor de Koun Ejo, Tettsu Gikai (1219-1309), es recordado por la introducción de elementos esotéricos a la escuela Soto, que algunos consideraro que estaba fuera de sintonía con la enseñanza de Dogen. 

Uno de los herederos del Dharma de Tettsu Gikai fue Keizan Jokin (1268-1325). Keizan es considerado casi un co-fundador del Soto Zen, a pesar de que Dogen había muerto antes del nacimiento de Keizan. Keizan fue un fuerte maestro que ayudó mucho a que la escuela Soto Zen se extendiera fuera de los confines de Eiheiji. El fundó muchos templos, entre ellos Sojiji, que se convirtió en un segundo templo central para  la escuela Soto Zen.

El Budismo Soto Zen en Occidente

Actualmente, el Budismo Zen es una de las escuelas más populares en Occidente, dado a que es una de las ramas del Budismo más simples, y posee un valor estético, cultural y hasta cierto punto terapéutico, ya que la mayoría de los Occidentales que practican el Zen lo hacen para calmar la mente y lograr un estado de relajación, para sobrellevar el agitado paso de nuestra sociedad moderna.

El Budismo Soto Zen en Puerto Rico

En Puerto Rico, desde la década de los 70, se ha practicado el Budismo Rinzai Zen en el Centro Zen de Puerto Rico, liderado por el abad, Kigan Raúl Dávila. La escuela Soto llega a Puerto Rico en el 2008, practicado por el Grupo Zen de Cupey*, y la Chinsei Hikari Bukkyo Kai en el 2014.

Gracias a Sandra Laureano por el dato.

El Zen y los Guerreros Samurai



El Budismo fue introducido en Japón en el Siglo VI por una delegación de Corea. A través de los siglos, varias escuelas de Budismo Mahayana fueron importadas desde el continente asiático, principalmente de China. El Budismo Zen - llamado Chan en China - fue uno de los últimos de ellos, llegó a Japón inicialmente con Saicho - Dengyo Daishi - quien obtuvo un linaje Zen mientras estuvi en China. Pero el Zen de Saicho no hizo mucho eco en la sociedad japonesa de su momento. Posteriormente, fueron los sucesores de Saicho - Eisai - quien estableció oficialmente una escuela de Zen "semi-independiente" (pues nunca dejó de ser un sacerdote Tendai). La primera escuela del Budismo en Japón fue la escuela Rinzai. La otra escuela, la esculela Soto, se estableció un par de años más tarde, en 1227. 

A finales del Siglo XIII, el samurai comenzó a practicar la meditación Zen con maestros Rinzai. La concentración intensiva de la meditación al estilo Rinzai ayudó a mejorar las habilidades de estos guerreros en las artes marciales y reducir el miedo a la muerte en un campo de batalla. El patrocinio del samurai a la escuela Zen trajo muchas ventajas a la escuela Rinzai.

Algunos samurai estuvieron intensamente comprometidos a la práctica del Zen, y algunos de ellos se convirtieron en maestros Zen - como por ejemplo el autor de uno de los libros sámurai más importantes, que incluyen el entrenamiento mental - el Hagakure. Sin embargo, parece que la mayoría de los samurai practicantes del Zen buscaron la disciplina mental para ser mejores guerreros, pero no estaban tan interesados ​​en la parte del Budismo zen. 

Tanto el Soto Zen como el Rinzai Zen crecieron en importancia e influencia durante el Período Muromachi (1336-1573), cuando el Zen tuvo un gran impacto en muchos aspectos del arte y la cultura japonesa, impactos que aún vemos hoy.

Una historia Zen ilustra una enseñanza:

Un soldado llamado Nobushige fue a ver a Hakuin (un gran maestro zen) y le preguntó:
-¿Existe de verdad el paraíso y el infierno?
-¿Quién eres tú? –le preguntó Hakuin.
-Soy un samurai –le respondió el guerrero.
-¿Tú, un soldado? –exclamó con sarcasmo Hakuin-. ¿A qué clase de gobernador podrías proteger? ¡Si tienes cara de mendigo!
Nobushige se sulfuró tanto que empezó a desenvainar la espada, pero Hakuin prosiguió:
-¡Ah, así que tienes una espada! Tu arma es probablemente demasiado mala como para cortarme la cabeza.
Y en el momento que Nobushige la desenvainó, Hakuin le hizo la siguiente observación:
-¡Ahora estás abriendo las puertas del infierno!
Al oír estas palabras el samurai, captando la disciplina del maestro, enfundó la espada y se inclinó ante él.
-¡Ahora estás abriendo las puertas del paraíso! –le dijo Hakuin.

Los samurai y en general los guerreros japoneses, los bushi, hicieron algo más que nutrirse del Zen, lo convirtieron en su religión. Pero al mismo tiempo ellos influenciaron a los monjes Zen japoneses. A tal punto fue la fusión que en un momento se llamó Osho, (maestros Zen) a todo maestro de artes marciales ¿Qué fueron a buscar los guerreros y que pudo darles el zen para que profesaran su práctica durante siglos? ¿Y entonces, qué podría extraer un guerrero del Zen?

  • En primer lugar el Zen les dio disciplina y fortaleza mental para el arte de la guerra.

  • Les brindó una filosofía de vida muy cercana a la que los estoicos habían construido y adoptado siglos atrás (aunque el Zen era anterior al estoicismo y no conocemos si hubo influencias recíprocas). Indiferencia ante la muerte y a cualquier otro padecer humano. Eficiencia, valor y concentración eran los fundamentos psíquicos del combate.

  • Aprendieron a distinguir lo esencial de lo intrascendente, la heroica muerte en combate o en el harakiri en detrimento del amor y apego a una vida que los apartara de su misión en este mundo. Esta misión consistía en ser una máquina de matar en función todo aquello que, según su código de honor, fuera una causa noble.

  • El Zen contribuyó a equilibrar sus emociones. Debían calmar la lógica angustia ante la muerte. Ordenadas sus emociones, adquirieron velocidad mental y concentración exclusiva en el combate. Los guerreros buscaban la muerte en lugar de evitarla, no eran suicidas sino algo muy diferente, iban a su encuentro para derrotarla. Estando ya en pelea no anhelaban otra cosa que morir gloriosamente. Recordamos la diferencia que hacemos entre buscar a la muerte (o a la derrota en el deporte) equivalente al vengador que va a buscar a al agresor que mató a su familia; y que diferenciamos de ir como objeto pasivo a la búsqueda de la muerte (o de la derrota). Existe una clara diferencia de actitud entre ambas posiciones.
Otra historia relata la posición del monje Zen, en contraste con el guerrero:


Musashi se encontraba una vez mas en las montañas buscando perfeccionar su carácter. Junto a su amigo y mentor, el monje Soho Takuan, se encontraba sentado a lado de un tranquilo arrollo que tenia una caída de agua, practicando meditación “zazen”. Mientras meditaban, los sentidos de Musashi lo alertaron de otra presencia en los alrededores. Sin perturbar su serenidad, Musashi permitió que su mirada cayera sobre una serpiente venenosa que se encontraba siseando en las cercanías de Takuan.

Sabiendo que el menor movimiento podría asustar a la serpiente haciéndola atacar a su amigo, Musashi controló su espíritu, mirando la serpiente en completo silencio. Se sorprendió al ver una breve sonrisa en el rostro de Takuan, al percatarse él también de la serpiente que se encontraba ya deslizándose sobre él. Era aun más sorprendente que la paz del monje el hecho de que la serpiente aceptara la presencia de Takuan como una parte natural de los alrededores.

Luego de pasar por el monje, la serpiente continuó su rumbo hacia Musashi. Pero a unos metros de él, la serpiente sintió la presencia de Musashi y retrocedió asumiendo una postura de ataque ante el samurai. Musashi no hizo movimiento alguno. Aunque el espíritu de Musashi estaba en paz ante la presencia de la serpiente, el poder, habilidad y amenaza de Musashi era tan palpables a la serpiente que esta decidió irse y esconderse tan unos arbustos como si fuese un conejo asustado. Muchos hombres estarían orgullosos de poseer tal aura intimidante, pero Musashi solo sintió vergüenza al entender súbitamente su propia gran debilidad.

“¿Qué te perturba?” pregunto Takuan sintiendo el humor de su amigo

“Toda mi vida”, se lamento Musashi, “He entrenado para desarrollar tal habilidad que ningún hombre se atrevería a atacarme. Y ahora que e logrado mi meta, todas las cosas vivas me temen instintivamente. ¡Tu mismo vistes como la serpiente huyó de mi!”

“Si, lo vi”, dijo el monje. “Ya que no se atrevió a atacarte, tu la derrotaste sin atacarla, y debido a tu gran habilidad, tanto tu como la serpiente están vivos ahora”. Aunque ya sabia la respuesta, Takuan preguntó “Entonces, ¿porque te entristece?”

“Porque soy tan fuerte que nunca nada puede crecer cerca de mi. Jamás podré tener paz de verdad”. Musashi apuntó su dedo hacia el monje “No como tu”, dijo con admiración. “Tu no temiste a la serpiente, ni la serpiente te temió a ti. Tu espíritu es tan calmado y tan natural que la serpiente no te trató diferente a como trataría a una piedra, a los árboles o al viento. La gente te acepta de esa manera también.”

Takuan solo sonrió, satisfecho de que su amigo había realizado tan importante auto descubrimiento.

Musashi pasó el resto de sus días entrenando para perfeccionar su espíritu tal como lo había hecho Takuan. Este estado mental, el ideal al que todo kenshi aspira, es el llamado “heijoshin”. Literalmente significa “espíritu constante y estable”.

Posteriormente, el Daimyo Oda Nobunaga derrocó al gobierno de Japón en 1573, y comenzó lo que se llama el período de Momoyama (1573-1603). Oda Nobunaga y su sucesor, Toyotomi Hideyoshi, atacaron y destruyeron un monasterio budista tras otro hasta que el Budismo institucional en Japón estuvo bajo control de los daimyo. La influencia del Budismo disminuyó durante el Período Edo (1603-1867), y el Budismo fue reemplazado por el Sintoísmo como religión nacional de Japón a finales del Siglo XIX. En ese mismo tiempo, el Emperador Meiji abolió la clase samurai, que para ese entonces consistía en su mayoría de burócratas, no de guerreros. 

El Budismo Zen influyó en el samurai, así como lo hizo en la mayor parte de la cultura y la sociedad japonesa hasta nuestros tiempos. También existe una indudable conexión entre el Zen y las artes marciales japonesas. El Zen se originó en el monasterio de Shaolin de China, por lo que el Zen y las artes marciales han estado unidas desde sus inicios. También hay una conexión entre el Zen y arreglos florales japoneses, la caligrafía, la poesía (en particular haiku), el tocar la flauta de bambú (shakuhachi) y la ceremonia del té. 

Esta conexión perdura hasta nuestros días.