Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Thursday, July 22, 2021

El Buda es Vida Eterna: Reflexiones sobre el Absoluto Otro Poder y la Vida Espiritual Budista

 

Una de las preguntas más importantes que debemos hacernos en el Budismo es: ¿por qué practicamos? Si bien nos hemos adentrado al Camino budista, hemos estudiado sus enseñanzas, y hemos realizado algunas de sus prácticas, pocas veces nos detenemos y cuestionamos nuestra motivación para la práctica. Y esta pregunta no solo se aplica a nuestra práctica budista, sino que es una que debemos de hacernos en cada momento en todos los ámbitos de nuestras vidas. ¿Por qué vivimos? Ciertamente, vivimos porque hemos nacido, pero, ¿es esa razón suficiente para continuar la vida? ¿Por qué nos levantamos todas las mañanas? Hemos nacido a un mundo dentro de una familia y una sociedad repleta de expectativas y responsabilidades. Muchas personas viven sus vidas dormidas, solo llendo a través de los movimientos, movidos por los vientos de la vida. Pero llega el momento en el que nos detenemos y comenzamos a cuestionar seriamente nuestra situación y el verdadero significado de la vida. Surge en nosotros una inquietud y comenzamos nuestro peregrinaje espiritual. Fue en ese momento que muchos de nosotros llegamos al Budismo. 

Cuestionarse la vida y buscar la espiritualidad es vivir la vida íntimamente. Cuando Siddhartha Gautama, el Buda Shakyamuni, alcanzó el Despertar bajo el Arbol Bodhi dijo: "Yo y todos los seres alcanzamos la Iluminación simultáneamente". Al alcanzar el Despertar, el Buda vió que no existe división ni dualidad en la Verdadera Naturaleza de la Realidad - todo es Uno. Uno de los logros más grandes en el Budismo es alcanzar esta realización de todal unidad e interconexión con todas las cosas, todos los seres, y realizar la Unidad Fundamental. Este es el Nirvana. Esta unidad es nuestra Verdadera Naturaleza. Pero no experimentamos esta unidad en nuestro diario vivir en el mundo de la dualidad. Es por eso que necesitamos la práctica. 

El Maestro Dogen una vez escribió en su gran obra, el Shobogenzo: "Estudiar el Camino del Buda es estudiar el ser; estudiar el ser es olvidarse del ser; olvidarse del ser es actualizarse o iluminarse a las diez mil cosas. Cuando se actualiza a las diez mil cosas, su cuerpo y mente, así como el cuerpo y la mente de los demás, desaparecen. No queda rastro de realización y este rastro continúa sin fin". Estas palabras fueron escritas por un ser iluminado y demuestran una profunda realización de la Verdadera Naturaleza de la Realidad. 

La naturaleza de la Realidad es movimiento. El Cosmos está hecho de Luz y Vida. La Luz se manifiesta en la materia y el espíritu. La Vida se manifiesta en la danza constante del universo en sus infinitas manifestaciones, dando forma a la Luz, creando mundos, seres, ideas...todas las cosas, seres, ideas, creencias, circunstancias, potencialidades y todo lo que existe no crean el Cosmos, la Luz y la Vida - el Dharma - se manifiesta como seres, cosas, eventos, ideas y todo lo que existe; lo que Dogen llama las "diez mil cosas". 

"Estudiar el Camino del Buda es estudiar al ser". ¿Qué ser? Estudiar el Budismo es estudiarnos a nosotros mismos. Cuando nos estudiamos a nosotros mismos, vemos que no existe nada que sea separado y permanente de todo lo demás, sino que nosotros mismos somos un proceso, un movimiento en el constante flujo de movimientos que constantemente crea y forma el universo. No somos nuestro ser finito y falso, nuestro ego, lleno de ignorancia, deseos y pasiones ciegas; somos una manifestación temporal en el espacio (Luz) y el tiempo (Vida). Cuando practicamos, ya sea la meditación o la recitación del Nembutsu, difuminamos las barreras ilusorias del ser finito y podemos accesar al núcleo de nuestro ser, que es uno con el corazón de la Existencia, y descubrimos nuestra Naturaleza Búdica. En ese momento, podemos alcanzar el Infinito - la Unidad. En ese instante nos olvidamos de nuestro ser y nos "actualizamos o iluminamos a las diez mil cosas" - vemos la infinita red de interconexiones que atan a todos los seres y todas las cosas en el mundo. En ese momento, "las diez mil cosas, su cuerpo y mente, así como el cuerpo y la mente de los demás, desaparecen". Nuestra vida, y la vida de todos los seres, es una manifestación de la misma Energía de Luz y Vida que forma y que sostiene todo en el Cosmos. En el Budismo, llamamos a esta energía el Buda. Dado a que todos somos uno con el Universo - con el Buda - poseemos la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar la Budeidad, y no importa dónde estemos, el Buda siempre se encuentra ahí. Cuando podemos realizar que todo lo que existe en el Cosmos es el Buda, entonces podemos decir que hemos entendido el Budismo. Hasta que no lleguemos a este punto, no comprenderemos realmente la importancia de esta vida humana ni las enseñanzas del Buda. 

El Universo entero es una sola flor. Nuestras vidas diarias son el florecer del mundo entero, y todas nuestras actividades son sus pétalos. Cuando entendemos esto, vemos que hemos sido permitidos vivir porque el mundo entero aparece en nuestros cuerpos. Cuando nos sentamos y reflexionamos profunda y detenidamente sobre el cuándo, el cómo y el por qué abordamos el Budismo, llegamos a la conclusión de que no llegamos por elección. Tras eones transmigrando en el océano de nacimientos y muertes del Samsara, llega el momento que el cual estamos preparados kármicamente para que nuestra flor floresca.

Para todo lo que estas haciendo, incluyendo la continuación de esta lectura, y pregúntate: ¿Qué hace que te sientes a meditar? ¿Qué hace que recites el Nembutsu? Muchas personas abordan la práctica budista por los beneficios físicos, mentales o incluso espirituales que brinda. Pero ¿es eso realmente lo que te motiva a abordar la práctica budista? Lo que realmente nos motiva a practicar  es la actividad dinámica dhármica del Universo - el Buda Eterno, el cual es llamado por muchos budistas como Amida.

El Buda Amida es llamado el Buda de la Luz y la Vida Infinita. Esto es porque el Buda Amida es la forma que el Alma del Universo misma asumió para presentarse, comunicarse y brindar la salvación a todos los seres del sufrimiento y del océano de nacimientos y muertes del Samsara. El Buda Amida encarnó en el mundo como un Bodhisattva llamado Dharmakara y realizó incontables prácticas altruistas, dando su cuerpo, su mente y su espíritu incontables veces por el bien de todos los seres, hasta logró encontrar una forma de liberarnos del sufrimiento. El Buda Amida hizo el voto de que todos los seres que reciten su nombre, "Namu Amida Butsu" (el Nembutsu), pudieran alcanzar la Budeidad.Esto es llamado el Voto Primal, pues es la voluntad del Universo de salvar a todos los seres del sufrimiento y del Samsara. Dado a que todos somos uno con el Universo - con el Buda Amida - el Universo trabaja activamente para impulsarnos a alcanzar el Despertar. Es el trabajo dinámico del Voto Primal - el Voto hecho al principio del tiempo de salvar a todos los seres sintientes. Es el llamado del Buda, del Universo, a reconocer nuestra Unidad Fundamental y de ayudar a todos los seres a Despertar. Hasta ese instante, estábamos dormidos, llendo a través de los movimientos, sin Despertar. En ese momento, despertamos - tocamos nuestra Budeidad Innata - y realizamos la labor del Bodhisattva en el mundo.

Es difícil poder sentir y realizar todo lo que estoy explicando, pero si nos sentamos en meditación o si recitamos el Nembutsu, podemos vislumbrar eso que nos anima y sostiene todo en la Existencia - esa Energía de Infinita Luz e Infinita Vida. Esa misma Energía es la fuente de nuestra vida, por ello, esa misma Energía es la que motiva nuestra práctica. Cuando practicamos la meditación o recitamos el Nembutsu, respondemos al llamado del Buda Eterno, abrimos nuestras mentes y corazones, trascendemos todas las barreras y divisiones ficticias e ilusorias y aceptamos la Energía de Luz y  Vida y su trabajo en nuestras vidas. Pero no podemos abordar la práctica esperando este resultado, o perdemos la capacidad de experimentarlo. Es por eso que Dogen dice que debemos olvidar el ser y ser uno con las diez mil cosas - ser uno con Todo. Si logramos esta unión - esta comunión con el Buda, la Existencia - y pensamos que lo hemos logrado, automáticamente lo perdemos. No puede haber un "yo" en la unidad. Es por eso que Dogen dice: "No queda rastro de realización y este rastro continúa sin fin". La causa y el efecto son uno. En ese instante, somos el Buda; somos Vida Eterna. 

Así, vemos que cuando decidimos comenzar a practicar el Budismo, no fuimos nosotros mismos - no fue nuestro "Propio Poder" - sino que fue el "Otro Poder" lo que nos motivó a tomar la práctica. Al final, no existe nada en el Universo que no sea el "Otro Poder". Es por eso que es el Absoluto Otro Poder. Es en ese instante que madura nuestra verdadera fe y realizamos la verdadera práctica budista. Desde ese momento no practicamos para alcanzar el Despertar ni el Renacimiento, sino que practicamos en agradecimiento para poder repagar la inifnita compasión del Buda quien ha estado trabajando desde el principio de los tiempos por nosotros. Entonces, desde el principio al final, no importa lo que suceda, todo es práctica; todo es la manifestación del Voto Primal del Buda por salvar a todos los seres sintientes.