Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Saturday, July 24, 2021

El Buda es Vida Eterna: Descubriendo Nuestro Verdadero Ser - Reflexiones sobre el Ser Finito y Nuestro Verdadero Ser - Amida

 

Anteriormente mencionamos que estudiar el Budismo es estudiar el ser, pero este ser no es el ser finito, falso y ilusorio que todos poseemos, nuestro ego, sino el Ser - ese Ser que trasciende el espacio, la forma y el tiempo y es uno con la Existencia. Es ese ser que uno descubre a través de nuestra evolución espiritual en el camino budista. Ese ese ser que uno descubre luego de trascender todo aquello a lo que nos aferramos en la vida diaria como nuestro "yo" - nuestros pasados, nuestras historias, nuestras experiencias positivas o negativas, nuestras ideas, nuestros cuerpos, nuestros sentimientos...todo lo que creemos que nos compone, pero que tras la práctica, realizamos que es tan efímero, temporal e ilusorio como una burbuja en un río. Ese Ser es descubierto solo a través de la unión con el ritmo de la vida y la Existencia. Cuando trascendemos nuestro ser finito y falso, vemos que nuestra vida es una con la del Cosmos; es extensa y eterna, contiene todos los seres e influencia todas las circunstancias.

Ese Ser fue primero revelado por el Buda Shakyamuni en este mundo, y explicado por Nagarjuna, un filósofo budista del Siglo II y fundador de la escuela Madhyamaka o del Camino Medio. A veces Nagarjuna puede resultar difícul de comprender para muchos, pues el utiliza una dialéctica de la negación, aparentemente contradictoria, para poder ilustrar sus puntos, ya que todo está constantemente en cambio, en movimiento, como la vida misma, y es esa vida misma la que trata de explicar en sus escritos. Como mencionamos, el Budismo es el estudio de la vida misma.

Cuando tratamos de indagar en nuestro ser, a través de la meditación o de cualquier otra práctica budista, vemos que la enseñanza del Buda del Anatman, o del no-ser, es confirmada: no importa cuánto busquemos, no existe en nosotros nada que pueda ser llamado "yo" - somos un conglomerados de agregados, Skandhas, de forma (cuerpo), emociones, pensamientos, voliciones y consciencia. Nagarjuna hace este argumento en su famoso Tratado del Camino Medio:

"Si el ser individual (atma) fuera idéntico a los agregados (skandhas), entonces, es parte de la originación y la disolución. Si el ser individual fuera diferente de los agregados, no poseería la característica de los agregados.

"Si el ser individual no existe, ¿cómo puede haber algo como un 'yo'? No hay posesividad ni ego (ser) en la cesasión del ser y aquello que es 'yo'.

"Aquello que no posee y no tiene ego (ser) - no existe. Aquellos que ven lo que no posee ni tiene ego realmente no ve.

"Cuando el 'yo' y lo 'mío' cesan, no hay un exterior ni un interior. La adquisición de karma se detiene; dado a esa disolución, se disuelve la existencia".

En el primer verso, Nagarjuna dice que no existe tal cosa como un "ser individual", un Atman - una entidad o alma que existe permanentemente y de forma separada. El Atman es el ego, la naturaleza original de la auto-existencia. Todos creemos poseer un ego, un ser, y de cierta forma, todos poseemos un ego o un ser, pero ese ego o ser es solo una manifestación temporal originada por el conjunto de causas y condiciones, que junto con el karma, originaron una manifestación temporal llamada "yo". Cuando nos sentamos a meditar y buscar lo que llamaos "yo", ¿dónde se encuentra? ¿De dónde viene? Cuando indagamos en nuestro ser, vemos que somos solo un conjunto de agregados. Experimentamos nuestras vidas a través de estos agregados. Pero todos y cada uno de esos agregados son impermanentes - existen dentro del ciclo sin fin de creación, cambio y disolución del Cosmos. El ser individual es solo una manifestación temporal, una burbuja, en el océano de la Existencia. Es por eso que Nagarjuna dice que si el ser individual es igual a los agregados, entonces, el ser individual también es impermanente. Por otro lado, si el ser individual es permanente y existe para siempre fuera de los agregados, debe ser algo diferente y separado de la vida misma. Si esto fuera así, no podría manifestarse en el mundo.

El segundo verso dice: "Si el ser individual no existe, ¿cómo puede haber algo como un 'yo'? No hay posesividad ni ego (ser) en la cesasión del ser y aquello que es 'yo'." Nagarjuna dice que aunque en el primer verso enfatizamos el "ser" o el "yo", no existe nada que podamos decir que es nuestro verdadero ser o yo, por ello, si el ser individual no existe, ¿cómo podemos apegarnos a algo como "mío"? ¿Cómo puede haber concepto de posesividad? Para que exista posesividad, debe de existir un subjeto que posea. Si el subjeto desaparece, también desaparece el objeto. Al final, solo hay silencio.

En el tercer verso, Nagarjuna nos dice que para poder descubrir esto en nuestra vida diaria, y sobre todo, en nuestra práctica espiritual debemos de ser uno - íntimos - con la Existencia. Aquí quisiera introducir un concepto ajeno a la escuela del Camino Medio y perteneciente a su "escuela rival" histórica, la escuela Yogacara o de la Conciencia Solamente. En la escuela Yogacara, el quinto componente de los Cinco Skandhas o Agregados, la consciencia, se subdivide en las Nueve Consciencias. Las primeras cinco consciencias pertenecen a los cinco sentidos; la sexta es la mente, la cual procesa, almacena y analiza el contenido de las cinco consciencias. La séptima consciencia es la que crea un flujo contínuo narrativo, basado en las memorias y el contenido de la mente, y crea la falsa existencia de un "yo" o un "ser" individual - si poseo memoria, historia y pienso, entonces soy; existo de forma independiente y separada de la Existencia. Pero esa séptima consciencia se disuelve en el proceso de la muerte con la disolución de lass otras seis consciencias. Detrás de la séptima consicencia, se encuentra la octava consciencia, la consciencia Alaya, la cual es el repositorio de todo el karma nuestro de vidas pasadas, así como el karma de todos los seres. Es como el funcionamiento intrínseco de la creación, el cambio y la disolución de todo en el Cosmos. Pero en el trasfondo de la octava consciencia, se encuentra la consciencia Amala, la Consciencia Pura Fundamental, omnipresente, omnisciente, el Dharmakaya o la Realidad Ultima. 

Cuando nos sentamos a meditar, nos volvemos uno con la concentración y disulvemos poco a poco todas las capas ilusorias de las ocho consciencias y accesamos la Consciencia Pura Fundamental, y en ese instante, vemos que no existe tal cosa como un ser individual. Una vez pensamos y analizamos la experiencia, desaparece - nos desconectados - porque en ese nivel solo existe la Unidad; no hay espacio para la dualidad. El pensamiento crea la dualidad. 

En el cuarto verso, Nagarjuna habla sobre la unidad y la dualidad cuando dice que cuando las ideas o conceptos del subjeto y el objeto desaparecen, existe la unidad, la no-dualidad. ¿Dónde reside esa unidad, dentro o fuera de ti? Es tanto trascendente como inmanente. Nagarjuna nos dice que todo existe por el funcionamiento del karma, causa y efecto. Cuando dejamos de buscar algo fuera de nosotros, cuando nos entregamos completamente a la experiencia, ya sea en la meditación o el Nembutsu, disolvemos nuestro ser finito en el Ser Infinito - nuestro Verdadero Ser. Pero luego surge un pensamiento, y volvemos a nuestro ser finito. Si sucede esto, no importa: a medida que continúas tu práctica, poco a poco ese velo de descorrerá - poco a poco esas capas ilusorias se continuarán disolviendo - y regresarás a tu Verdadero Hogar, la Unidad. En esos instantes, alcanzamos la comunión con el Universo, con el Buda. En el Budismo, ese Buda es llamado el Buda Amida - el Buda de la Luz y la Vida Infinita. El Buda Amida es el Buda Eterno, el Dharmakaya, el Alma del Universo, y podemos despertar de nuestra Ignorancia Fundamental a la Unidad gracias a su labor dinámica compasiva a través del Cosmos. Es el Buda Amida quien desde el principio del tiempo se encuentra trabajando para que todos alcancemos el Despertar y podemos ayudar a otros a alcanzarlo. Esta es la verdadera forma del Nembutsu - el llamado del Infinito - el cual se manifiesta en nosotros en nuestra búsqueda espiritual inicial, en todo su progreso, y es a su vez inicio (Bodhicitta), proceso y meta (Despertar), porque somos parte del funcionamiento del Cosmos.

No experimentamos la Unidad en la vida diaria porque vemos las cosas y al mundo a través de un velo, creado por nuestras experiencias, emociones, pensamientos y voliciones. Es bien difícil reconocer la existencia de este velo. No sabes que existe y que está ahí pero siempre te molesta. Es por eso que no importa qué hagamos, siempre nos sentimos insatisfechos. Es por eso que debemos de levantar el velo y ver nuestra Verdadera Naturaleza - el Buda Amida. El Buda Amida es nuestro Verdadero Ser; es lo que nos anima espiritualmente y nos motiva al Despertar. Cuando realizamos nuestro Verdadero Ser, somos uno con al Fuente de Luz y de Vida, despertamos a nuestro verdadero propósito y regresamos al mundo para continuar la labor salvífica del Bodhisattva en nuestra vida diaria.

Nuestro ser individual y provisional es una ilusión necesaria creada por el funcionamiento del Cosmos. Pero el hecho de que sea un ser finito e ilusorio no lo hace irreal ni poco importante. Somos un deseo manifestado en la Existencia. Nuestras vidas son únicas, y poseen un infinito valor y propósito. Si te has embarcado en tu proceso espiritual es porque has escuchado, aún sin saberlo - el llamado del Buda, el Nembutsu, y has respondido. Ahora, solo resta continuar.