Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Thursday, June 27, 2019

La Hermandad (Sangha): Edificando el Reino del Buda II - El Reino del Buda

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Edificando el Reino del Buda 
El Reino del Buda

1. Así como se ha dicho antes, cuando una comunidad vive en armonía y no olvida su deber de propagación de la Enseñanza del Dharma, irá extendiendo su esfera de acción y la Enseñanza se difundirá.

Esto significa que aumentarán los seres en búsqueda de la Iluminación. Significa que desaparecerá el ejército de la codicia, de la ignorancia y del resentimiento, guiado por el diablo de las tinieblas y de los deseos. Y aparecerán en su lugar, la sabiduría, la clarividencia, la fe y la alegría.

Los dominios del malvado (Mara) son el deseo, la oscuridad, la lucha, la espada, la sangre y la guerra. También se incluyen la envidia, el prejuicio, el odio, el engaño, la adulación, el secreto y el abuso.

Supongamos que en este reino brilla la Luz de la Sabiduría, la lluvia de la misericordia cae sobre la tierra, las raíces de la fe se extienden y florece la flor de la alegría. Este dominio del diablo se convertirá, en un instante, en la tierra del Buda.

Así como una dulce brisa y algunas flores sobre una rama anuncian la primavera, cuando un hombre logra la Iluminación, la hierba, los árboles, las montañas, los ríos y todas las otras cosas reciben una nueva vida.

Si el alma del ser es pura, la tierra en que se halla también se inunda de pureza.

2. En la tierra donde prevalece la Enseñanza los seres son sinceros. Esto es porque las almas se purifican en contacto con la Gran alma de Buda que todo lo ilumina y cuida con su inagotable compasión.

El alma sincera a su vez se tranforma en un alma profunda que sigue por el Noble Camino. Es caritativa, obediente, paciente, entusiasta, tranquila, sabia, misericordiosa y conduce a los seres al Camino. Así se edifica aquí la Tierra Pura del Buda.

Una casa en que vive un hombre humilde con su mujer e hijos puede ser la morada en que habita el Buda. Un país en que es imposible eliminar la diferencia de clases también puede ser el reino de lBuda.

El palacio hecho de oro y de joyas bañado de sangre no es el palacio del Buda. Una pequeña cabaña en donde la luna filtra su argentina luz, puede ser un gran palacio donde el Buda se hace presente si en ella vive un hombre de alma sincera.

Cuando la tierra del Buda es edificada sobre el alma pura de un ser, éste atrae a sus semejantes y va aumentando el número. Se va extendiendo de la familia a la aldea, de la aldea a la ciudad, al reino y al mundo.

Propagar la Enseñanza del Buda es lo mismo que extender los dominios del reino del Buda.

3. En verdad, este mundo visto desde un aspecto, es el dominio del diablo; es un mundo de deseos; es un campo de batalla cubierto de sangre. Los que creen en la Iluminación del Buda tratan de recuperarlo de las manos del diablo cambiando la sangre por la leche, el odio por la compasión y la caridad, y tratan de edificar el Reino Puro del Buda.

Es casi imposible pretender vaciar el océano con una cuchara, pero los que creen en el Buda, quieren llevar a cabo esta obra aunque sea a través de muchas vidas. 

El Buda nos espera de pie en la otra orilla, en el mundo de la Iluminación en donde no existen la codicia, la ira, la ignorancia ni los sufrimientos.

Allí brilla la luz de la Sabiduría, y la lluvia de la Misericordia humedece la tierra.

Es una tierra de paz en donde se refugian los que sufren, los que padecen, los que penan y los que buscan un momento de descanso en la propagación de la Enseñanza.

En esta Tierra Pura la luz es inagotable y la vida es eterna; el que entra en ella no volverá a perder más su quietud.

Es una tierra tranquila, llena de la alegría de la Iluminación, donde el perfume de las flores loa la Sabiduría y los pájaros cantan las Sagradas Enseñanzas. Es el lugar a donde debemos ir todos al final.

4. Sin embargo, ésta no es una tierra de descanso, ni de placer. La cama de flores no es para dormir holgadamente; es para ganar y acumular energías para obrar.

La misión del Buda no conoce fin. Mientras existan los seres, mientras existan las criaturas vivas, mientras las almas de estas criaturas sean manchadas por el egoísmo no cesará.

Los hijos del Buda que pasaron una vez a la Tierra Pura de la otra orilla, deben tener celo y retornar a sus respectivos mundos para ayudar en la obra del Buda.

Cuando se prende una luz, de esta luz se van prendiendo otras. De la misma manera, la luz del alma del Buda, va prendiendo el alma de los seres una tras otra eternamente.

Los hijos del Buda cooperan en la obra del Buda, conducen a los seres al perfeccionamiento, y no cesan de trabajar eternamente para hermosear la tierra del Buda.

* Este extracto ha sido traducido y editado de "La Enseñanza del Buda", un libro publicado por la Bukkyo Dendo Kyokai, la Sociedad para la Propagación del Dharma del Buda en Japón. El mismo consiste de extractos de los Sutras Mahayana y Hinayana, ordenados por temática, para exponer de manera devocional y reverente la enseñanza del Buda.