Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


miércoles, 8 de junio de 2022

"Luz para la Era Final del Dharma": El Gran Maestro Saicho y los Preceptos Budistas en el Mundo Contemporáneo - Parte I

 

Los Preceptos Budistas (Sila) son las guías éticas y morales estipuladas por el Buda para sus seguidores en el Camino al Despertar. Lejos de ser reglas obligatorias o mandamientos, los Preceptos son guías para poder vivir una vida iluminada y virtuosa en el mundo. En su verdadero sentido y propósito, los Preceptos son guías que nos ayudan a manifestar nuestra Naturaleza Búdica - nuestra Budeidad Innata - en nuestros pensamientos, palabras y acciones, y no solo vivir vidas éticas e iluminadas, sino que por medio de nuestro ejemplo, podamos transformar positivamente la sociedad y el mundo en donde vivimos.

Originalmente, en el tiempo del Buda, existían solo Cinco Preceptos para los seguidores laicos, conferidos al momento de la Toma de Refugio, donde uno se convierte formalmente en un budista; y Diez Preceptos para los monjes ordenados. Los Cinco Preceptos Laicos son: (1) No Matar, (2) No Robar, (3) No Mentir, (4) No Abusar de la Sexualidad, y (5) No Abusar de los Intoxicantes. Los Diez Preceptos Ordenados son: (1) No Matar, (2) No Robar, (3) No Mentir, (4) No Abusar de la Sexualidad, (5) No Abusar de los Intoxicantes, (6) No Comer luego del Medio Día, (7) No Participar en Entretenimientos Mundanos, (8) No Adornar el Cuerpo con Adornos o Perfumes, (9) No Dormir en Camas Altas o Lujosas, y (10) No Aceptar Oro o Plata. Estos fueron los Preceptos dados por el Buda en el Periodo Agama o Hinayana, y siguen siendo los primeros diez de la tradición Theravada contemporánea existente en el Sur de Asia.

Con el advenimiento del Mahayana, el Buda alteró los Preceptos Ordenados con la predicación del Sutra de la Red de Brahma, cambiando los últimos cinco por una serie de reglas que reflejaran la misión y la mente iluminada del Bodhisattva, siendo: (1) No Matar, (2) No Robar, (3) No Mentir, (4) No Abusar de la Sexualidad, (5) No Abusar de los Intoxicantes, (6) No Encontrar Faltas en los Demás, (7) No Alardear de los Logros Propios y Desacreditar a Otros, (8) No Ser Tacaño y Abusivo, (9) No Enojarse y Resentirse, y (10) No Calumniar los Tres Tesoros. En la escuela Tendai, los monjes ordenados alteran levemente los últimos tres, interpretando el (8) No Denegar la Ayuda Otros en Necesidad, (9) No Enojarse y Despreciar a los Demás, y (10) Deshonrar los Tres Tesoros.

Posterior al Parinirvana del Buda, aproximadamente uno o dos siglos tras su muerte física, la Orden Budista monástica creó el Vinaya antiguo, creando 250 Preceptos para los monjes, y 320 para las monjas budistas. Este es el Vinaya seguido en todos los países budistas excepto Japón, el cual siendo un país budista exclusivamente Mahayana, sigue los Preceptos del Bodhisattva estipulado en el Sutra de la Red de Brahma. ¿Por qué la Orden Budista en Japón no sigue el Vinaya antiguo? Esto es porque el Budismo en Japón fue transformado y reformado por el Gran Maestro Saicho (767-822), el fundador de la escuela Tendai en Japón, y es gracias a las reformas de Saicho y a que la escuela Tendai se convirtió en la madre de todas las escuelas budistas japonesas que las mismas siguen los Preceptos del Bodhisattva.

El Gran Maestro Saicho trajo a Japón las Enseñanzas Perfectas y Completas del Verdadero Budismo tras su viaje a China, trayendo y perfeccionando la Tradición del Loto, la cual preserva el verdadero mensaje y propósito del Buda en el mundo, unificando y armonizando todas sus enseñanzas y prácticas bajo una sola religión. En su "Tratado sobre los Principios Sobresalientes del Sutra del Loto", afirma: "El Buda Shakyamuni enseñó que lo superficial es fácil de aceptar, pero lo profundo es difícil. Descartar lo superficial y buscar lo profundo es el camino de una persona valiente. El Gran Maestro Chih-i confió y obedeció a Shakyamuni y trabajó para mantener la escuela del Loto, difundiendo sus enseñanzas por toda China. Nosotros, los del Monte Hiei, heredamos la doctrina de Tendai y trabajamos para defender la escuela del Loto y difundir sus enseñanzas por todo Japón".

Al entender que Japón estaba listo para las enseñanzas Mahayana y descartar las Hinayana, y dado a que vivíamos en la Era Final del Dharma (Mappo), donde las personas estaban demasiado atadas a sus deseos y pasiones y no deseaban alcanzar el Despertar, el Gran Maestro Saicho luchó toda su vida por instituir un Budismo Completo y Holístico que le permitiera a las personas manifestar su Naturaleza Búdica y hacer de este mundo uno mejor. Para ello, Saicho luchó contra el establecimiento religioso y político de Nara para poder brindar a las personas las reformas necesarias para vivir vidas más felices y en armonía con el ambiente y todos los seres sintientes, y manifestar su Verdadera Naturaleza Iluminada, por medio de los Preceptos del Bodhisattva. Antes de Saicho, los monjes budistas en Japón habían sido ordenados exclusivamente en los Preceptos Hinayana. Saicho solicitó repetidamente el permiso imperial para establecer un centro de ordenación Mahayana en el Monte Hiei, a pesar de las objeciones de las escuelas budistas en Nara. El permiso finalmente se concedió en el 822, siete días después de la muerte de Saicho, y allí se erigió una plataforma de ordenación Mahayana en el 827, basada en el Sutra del Loto, la revelación máxima del Buda en el mundo, ya que los Preceptos del Bodhisattva están íntimamente ligados con el Sutra del Loto.

El Gran Maestro Saicho, en su "Tratado sbre los Principios Sobresalientes del Sutra del Loto", dice: "Debes entender que, entre los Sutras en los que se basan las otras escuelas, no hay ninguno que enseñe la doctrina de alcanzar la Budeidad en este cuerpo y en esta vida. Aunque algunos de ellos parecen enseñar esta doctrina, limitan tal logro a aquellos que han alcanzado la octava de las Diez Etapas del Bodhisattva, de desarrollo o superior. No reconocen el logro de la Budeidad en la forma de una persona ordinaria. Solo la escuela Tendai, basada en el Sutra del Loto, enseña claramente esta doctrina de alcanzar la Budeidad en la forma actual de uno". Igualmente, en este Tratado dice: "Ni el maestro ni los discípulos necesitan someterse a innumerables kalpas de práctica austera para alcanzar la Budeidad. Mediante el poder del Sutra del Loto, pueden hacerlo en su forma actual". Entonces, solo los Preceptos del Bodhisattva pueden ayudar a las personas a manifestar su Budeidad Innata y hacerla brilla en el mundo. Es por ello que el Sumo Precepto es el Precepto del Cáliz Adamantino, el precepto que es imposible de romper, como el cáliz de diamante, mencionado en el Sutra de la Red de Brahma, que Saicho interpretó como la Naturaleza Búdica o el Verdadero Aspecto de Todos los Fenómenos: abrazar el Sutra del Loto.

Tras la muerte de Saicho, la escuela Tendai pasó a convertirse en el centro budista principal de todo Japón, nutriendo dentro de su seno a grandes luminarias que luego pasaron a fundar sus propios movimientos religioso o escuelas independientes, basadas en una sola enseñanza y práctica del Budismo Tendai, como Honen, Eisai, Shinran, Dogen y Nichiren, entre otros, quienes fundaron las escuelas Jodo Shu, Rinzai Zen, Jodo Shinshu, Soto Zen, y Nichiren Shu respectivamente, y todos usaron los Preceptos del Bodhisattva y rechazaron los Preceptos Hinayana en el establemiento de sus propios movimientos.

Entre los escritos del Gran Maestro Saicho, encontramos uno llamado "Mappo Tomyo Ki" ("Una Luz en la Era Final del Dharma"), dedicado a explicar por qué tomó la decisión de abolir los Preceptos del Vinaya Hinayana y abrazar los Preceptos del Bodhisattva, y donde nos explica sobre la tradición antigua budista iniciada por el mismo Buda de alterar (añadir o eliminar) los Preceptos de acuerdo con la necesidad y los tiempos. Primero, aclara los tres períodos del Día Primero, el Día Medio y el Último Día de la Ley (Dharma) con base en varios Sutras, afirmando que en el momento de su composición, el Día Medio está llegando a su fin. Además, en el Último Día subsiguiente, aunque el Budismo de Shakyamuni permanecerá, no habrá ni práctica de sus enseñanzas ni pruebas (Iluminación) derivadas de él. Además, establece que en el Último Día nadie observará los Preceptos. Por lo tanto, incluso un monje que no observa los Preceptos debe ser reverenciado como un iluminado en el mundo. 

Veamos una traducción del mismo, con un breve y humilde comentario para podernos beneficiar al máximo del mismo.

Una Luz en la Era Final del Dharma

("Mappo Tomyo Ki" - Escrito por Saicho)

"El que sigue las Enseñanzas del Tathagata mientras extiende sus enseñanzas es el rey del Dharma; aquel cuyas virtudes impregnan los cuatro mares y transmiten su influencia entre la gente es el rey benévolo. Siendo así, el rey del Dharma y el rey benévolo trabajan juntos para revelar la presencia de cada uno e iluminar a todos los seres; la Verdad Absoluta y la verdad secular se apoyan mutuamente para difundir las enseñanzas budistas. Es por esta razón que los escritos profundos del Budismo llenan el mundo y los sabios consejos se desbordan bajo el cielo.

"Ahora, los monjes necios aceptamos y obedecemos la red celestial de las leyes de la nación y respetamos y obedecemos los severos decretos del emperador. No hay tiempo para que descansemos complacientemente.

"Hay tres períodos del Dharma. También hay tres tipos de personas. Las instrucciones concernientes a las enseñanzas y los Preceptos surgen y desaparecen según el tiempo, y las palabras que repudian o elogian el mantenimiento de los Preceptos se emplean o se desechan en función de la audiencia. En cuanto a las fortunas de Fu Hsi, Wen Wang y Confucio, los tres antiguos sabios de China, su ascenso y caída no fueron los mismos; en cuanto a las capacidades de los seres de los cinco quinientos años posteriores a la muerte del Buda, su sabiduría y su iluminación también son diferentes. ¿Cómo pueden los seres de diferentes capacidades ser salvados por medios idénticos? ¿Cómo pueden ordenarse todas las enseñanzas del Buda acerca de los Preceptos según un principio?

"Por esta razón, detallaré las etapas sucesivas del Dharma Verdadero, Imitativo y Tardío (Último Día del Dharma) y aclararé las actividades realizadas por los monjes que rompen y guardan los Preceptos durante estos períodos respectivos. Este trabajo consta de las siguientes tres secciones: (1) definiciones del Dharma Verdadero, Imitativo y Tardío; (2) explicaciones del comportamiento de los monjes que rompen y guardan los preceptos durante los tres periodos del Dharma; (3) citas de las enseñanzas del Buda y su comparación con el comportamiento de los monjes de la era actual.

"Primero, las definiciones de los Dharmas Verdadero, Imitativo y Tardío. Existen diferentes teorías sobre la duración de los Tres Períodos. Para empezar, se dará una teoría. [K'uei-] chi del Mahayana, citando el Sutra del Buen Aeon, dice:

"'Después del Nirvana del Buda, el Dharma Verdadero durará quinientos años y el Dharma Imitativo durará mil años. Después de estos mil quinientos años, el Dharma de Shakyamuni perecerá completamente'.

"El Último Día del Dharma (Periodo Tardío) no se menciona aquí. Según otra autoridad, ya que las monjas no observaron las ocho reglas de deferencia, y fueron relajadas y negligentes, el Verdadero Dharma no se prolongó, por lo tanto, no confiaremos en esta teoría.

"Además, se afirma en el Sutra del Nirvana:

"'En el Último Día del Dharma hay un grupo de 120,000 grandes Bodhisattvas que mantienen el Dharma, asegurándose de que no perecerá'.

"Ya que esto se refiere a Bodhisattvas de rango superior, tampoco será usado".

En el principio de su Tratado, el Gran Maestro Saicho nos dice que el Verdadero Dharma es uno que guía a las personas en este mundo, así como las leyes del mundo secular, y que ambos deben de ser seguidos en conjunto, influenciandose mutuamente.  Luego, Saicho pasa a describir el núcleo de la razón de su argumento en contra de los Preceptos Hinayana y a favor de los Preceptos del Bodhisattva, basado en los Tres Periodos del Dharma. 

Los Tres Periodos del Dharma son tres períodos o etapas consecutivas en las que se divide el tiempo que sigue a la muerte de un Buda. Estos también se conocen como los períodos de la Ley Correcta (Dharma Correcto), la Ley Falsificada (Dharma de Semblanza) y la Ley Decadente (o la Era Final del Dharma). 

De acuerdo con los Sutras y las profecías del mismo Buda Shakyamuni contenidos en ellos, durante el Primer Día de la Ley, prevalece el espíritu del Budismo y la gente puede alcanzar la Iluminación a través de su práctica. En esta era, la enseñanza, la práctica y la prueba de las enseñanzas de Shakyamuni están todas presentes, y aquellos que practican el Budismo y alcanzan la Iluminación son más numerosos que en las edades siguientes. En este periodo, las personas siguen las enseñanzss y prácticas del Sutra del Loto, el cual revela la Verdad del Despertar del Buda y su verdadrro propósito, mensaje y misión en el mundo. Según los Sutras,Tratados y otras obras, el Primer Día de la Ley del Buda Shakyamuni dura mil años, aunque otras fuentes afirman que tiene una duración de quinientos años. El Sutra de la Gran Colección define los primeros quinientos años del Primer Día de la Ley como la "era de alcanzar la liberación", en la que muchas personas están seguras de alcanzar la emancipación mediante la práctica de las enseñanzas de Buda, y los segundos quinientos años como la “era de la meditación”, en la que la meditación será ampliamente practicada.

Luego, durante el Día Medio de la Ley, aunque el Budismo se establece firmemente en la sociedad, se formaliza cada vez más y menos personas se benefician de él. Durante este tiempo, la enseñanza del Buda se formaliza gradualmente, la conexión de la gente con ella se debilita y progresivamente menos personas pueden obtener la Iluminación a través de su práctica. Las fuentes difieren en cuanto a la duración del Día Medio de la Ley. El Sutra de la Gran Colección lo define como una duración de mil años y el Sutra del Loto como de quinientos años. El Día Medio de la Ley corresponde a dos de los cinco períodos de quinientos años definidos en el Sutra de la Gran Colección: la era de leer, recitar y escuchar y la era de construir templos y estupas. En estas eras, el espíritu de búsqueda de las enseñanzas budistas decae. Esto es exactamente lo que pasó con la Orden Budista, la cual se volvió cada vez más cerrada y se alejó de las personas, enfocándose en las enseñanzas primitivas del Hinayana y no en las correctas del Mahayana, lo que abrió las puertas a su eventual división. Igualmente, las enseñanzas y prácticas del Sutra del Loto fueron olvidadas tanto por el Hinayana como el Mahayana, lo que hizo que el Budismo se dividiera aun más en escuelas, basadas en Sutras y Tratados específicos, y la Orden Budista olvidara su unidad original.

Finalmente, en el Último Día de la Ley, las personas están contaminadas por los tres venenos de la codicia, la ira y la necedad, y pierden su aspiración a la Iluminación; El Budismo mismo pierde el poder de guiarlos a la Budeidad, cuando se dice que sus enseñanzas caen en la confusión y pierden el poder de guiar a las personas a la Iluminación. Esto es porque la Orden Budista olvidó las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto. Pero aunque fue olvidado, el mismo se preservó entre Grandes Maestros en la Tradición del Loto, como Asvaghosha, Nagarjuna, Kumarajiva, Shandao, y fue rescatada por el Gran Maestro Chih-i en China y reestablecida con la fundación de la escuela Tendai. Se dice que el Último Día de la Ley dura diez mil años. El quinto de los cinco períodos de quinientos años posteriores a la muerte de Shakyamuni descritos en el Sutra de la Gran Colección corresponde al comienzo del Último Día de la Ley. El Sutra predice que será una “era de peleas y disputas”, en la que los monjes ignorarán los Preceptos y pelearán constantemente entre ellos, en la que prevalecerán los puntos de vista erróneos y en la que las enseñanzas de Shakyamuni "se oscurecerán y se perderán". Por el contrario, el Sutra del Loto considera el Último Día de la Ley como el momento en que se propagarán las enseñanzas que contiene, ya que es en este periodo que el mismo será redescubierto y propagado por el mundo, todo de acuerdo con la visión del mismo Buda. 

Fue el Gran Maestro Saicho quien trajo las Enseñanzas Perfectas del Sutra del Loto y de la escuela Tendai de China y las perfeccionó en Japón, añadiendo la pieza que faltaba: el Budismo Esotérico (Vajrayana - Mikkyo), que no había llegado a China en el tiempo del Gran Maestro Chih-i. Sin embargo, aun luego de la restauración del Budismo Completo, los monjes siguen peleando por cuál escuela o práctica es superior a otra, cuando todas forman parte de un solo Plan Dhármico ideado por el Buda para llevar a todos los seres al Despertar.

Asvaghosha, Nagarjuna, Kumarajiva, Shandao, Chih-i y Saicho son solo unos pocos entre los 120,000 grandes Bodhisattvas que el Sutra del Nirvana dice que mantendrán el Verdadero Dharma vivo y se asegurarán que no perecerá. Tu, yo y todos nosotros somos parte de esos 120,000 que profetizó el Buda cuando estudiamos, practicamos y mantenemos la llama del Verdadero Dharma vivo en el mundo.

El Gran Maestro Saicho se basa en el hecho de que vivimos en la Era Final del Dharma para explicar el por qué debemos de abolir los Preceptos Hinayana y seguir, no solo los Preceptos del Bodhisattva, sino atemperarlos a los tiempos en los cuales vivimos.

Ahora, el Tratado procede a dar una breve descripción de la Tradición del Loto y presenta un recuento histórico sobre los siglos posteriores al Parinirvana del Buda.

"Pregunta: Si es así, ¿cuáles son las actividades de los monjes durante estos mil quinientos años?

"Respuesta: Mirando el Sutra de Maya, encontramos:

"'En los primeros quinientos años después del Nirvana del Buda, los siete sabios, como Mahakasyapa, defenderán sucesivamente el Verdadero Dharma, asegurándose de que no perecerá. Después de quinientos años, el Verdadero Dharma perecerá completamente. Después de seiscientos años, los noventa y cinco tipos de enseñanzas no budistas prosperarán, y Asvaghosa aparecerá en el mundo para humillarlos. Después de setecientos años, Nagarjuna aparecerá en el mundo y derribará los puntos de vista erróneos. Después de ochocientos años, los bhiksus (monjes) se volverán autoindulgentes e inactivos, y solo habrá una o dos personas que alcanzarán la Iluminación. Después de novecientos años, los sirvientes se convertirán en bhiksus y las sirvientas se convertirán en bhiksunis (monjas). Se volverán iracundos cuando oigan hablar de la práctica budista de la contemplación de las impurezas y no querrán practicarla. Después de mil cien años, los monjes y las monjas se casarán, romperán y calumniarán los Preceptos. Después de mil doscientos años, los monjes y las monjas tendrán hijos. Después de mil trescientos años, llevarán la túnica blanca de los laicos. Después de mil cuatrocientos años, los cuatro grupos de discípulos (monjes, monjas, laicas y laicas) serán como cazadores y venderán las ofrendas presentadas a los Tres Tesoros. Después de mil quinientos años, habrá dos monjes en el país de Kausambi que se pelearán y eventualmente se matarán. En consecuencia, las enseñanzas budistas se guardarán en el palacio del dragón'."

Aquí el Gran Maestro Saicho nos dice que, tras el Parinirvana del Buda, sus enseñanzas se contaminarán, su Orden Budista caerá en la confusión y el olvido, y se apartarán del verdadero mensaje y misión del Buda en el mundo, revelado en el Sutra del Loto, y por consiguiente, el mundo ira cayendo poco a poco en la oscuridad. Es por eso que el Sutra del Loto fue guardado en el palacio del rey dragón por 500 años antes de ser descubierto y traducido al chino por Kumarajiva.  Igualmente, la Orden Budista dejará de seguir los Preceptos originales y seguirá los propios. Estos Preceptos creados son los Preceptos Hinayana creados por la Orden Budista uno o dos siglos luego de la muerte del Buda, compuestos de 250 Preceptos para los monjes, y 320 para las monjas. No obstante, dado a que no reflejan el verdadero espíritu y mensaje del Buda, incluso la misma Orden Budista no guardará estos Preceptos, y será vista como hipócrita ente los ojos de las personas comunes. Esto lacerará la imagen del Budismo y hará que toda reforma futura sea vista como una traición al Buda, solo permitiendo que el Budismo pierda su efectividad a los ojos de los seres sintientes.

"Estas palabras también se encuentran en el rollo dieciocho del Sutra del Nirvana, así como en el Sutra de los Reyes Benevolentes, etc. Según las palabras de estos Sutras, los Preceptos, la Concentración y la Sabiduría desaparecerán después de mil quinientos años. Por esta razón, se establece en el rollo cincuenta y uno del Sutra de la Gran Colección (Mahasamnipata-sutra):

"'Después de mi Nirvana, en los primeros quinientos años, los diversos bhiksus permanecerán dentro de mi Verdadero Dharma, y ​​serán firmes en su liberación. ('Liberación' se refiere al logro inicial de los frutos del Camino Santo.) En los próximos quinientos años, serán constantes en su contemplación. En los próximos quinientos años, serán constantes en escuchar muchas enseñanzas. En los próximos quinientos años, serán constantes en la construcción de templos. Financiados durante años, se mantendrán firmes en disputas entre sí, y el Dharma puro desaparecerá completamente (y así sucesivamente)'.

"Esto significa que en los primeros tres períodos de quinientos años, serán firmes en la práctica de los tres Dharmas de Preceptos, Concentración y Sabiduría. En otras palabras, estos períodos corresponden a los períodos del Dharma Verdadero de quinientos años y el Dharma Imitativo de los mil años citados anteriormente. Los dos períodos que comienzan con el período en que se construyen los templos pertenecen al Último Día del Dharma. Por esta razón, se afirma en [K'uei-] chi, reconciliando las inconsistencias del Sutra de la Sabiduría del Diamante:

"'El Verdadero Dharma dura quinientos años, y el Dharma Imitativo dura mil años. Después de estos mil quinientos años, el Verdadero Dharma, que había estado vigente, perecerá por completo'.

"Por lo tanto, vemos que los dos períodos que comienzan con el período de la construcción de templos pertenecen al Último Día del Dharma."

Esto es tristemente una verdad. Hoy día, existen muchos templos budistas en todo el mundo, y muchos "maestros", pero en muy pocos lugares se predica del Dharma Verdadero. Como el mismo Buda predice, esto solo mepeora más con el tiempo, y cada vez que se levanta el Sol sobre Oriente vemos más templos, y más auto-denominados "maestros", mientras el Verdadero Dharma se encuentra cada vez más lejos.

Todo esto fue previsto por el Buda hace más de 2,500 años, y lejo de juzgarnos, el Buda, con su Ojo Dhármico omnisciente, solo se aseguró de advertirnos, no para que pasemos juicio, sino para que tengamos la fe y la confianza de que, por más que nos alejemos del Dharma Verdadero, nunca debemos perder la esperanza, pues su Dharma es Eterno, y el mismo nunca desaparecerá del mundo, sino que siempre birllará eternamente, guiando con su luz a todos los seres hacia la Otra Orilla del Nirvana.

"Pregunta: Si esto es así, ¿en qué período cae el mundo actual?

"Respuesta: Aunque hay muchas teorías sobre la cronología desde el Nirvana del Buda, consideraremos solo dos teorías aquí. Primero, el maestro del Dharma Fa-shang y otros, utilizando el Registro de Eventos Extraordinarios en la Dinastía Chou, dice que el Buda ingresó al Nirvana en el año del mono-de-agua del año cincuenta y tres del reinado de Mu Wang-man, el quinto señor de la dinastía Chou (1122-1115 AEC). De acuerdo con esta teoría, desde ese año de los monos hasta ahora, el año serpiente-de-metal del vigésimo año de Enryaku, ha sido 1750 años.

"En segundo lugar, Fei Ch'ang-fang y otros, que usan los Anales de Primavera y Otoño del país de Lu, dicen que el Buda ingresó al Nirvana en el año de la rata-de-agua del cuarto año del reinado de K'uang Wang-pan, el Vigésimo primer señor de la dinastía Chou. De acuerdo con esta teoría, desde ese año de rata-de-agua hasta ahora, el año de serpiente-de-metal del vigésimo año de Enryaku, han sido 1410 años.

"Por lo tanto, podemos ver que el tiempo presente se encuentra en el extremo del Dharma Imitativo. Las actividades de los monjes de esta era ya son idénticas a las del Último Dharma. Dentro del Último Dharma solo existen las enseñanzas escritas. No hay ni práctica ni iluminación. Si existieran preceptos, entonces sería posible romper los preceptos. Pero como los Preceptos ya no existen, ¿qué Preceptos hay que romper? Y como ya no es posible romper los Preceptos, ¿cuánto menos se pueden mantener los preceptos? Por esta razón, el Gran Sutra de la colección afirma:

"Después del Nirvana del Buda, se encontrarán monjes sin Preceptos en toda la provincia. (Y así sucesivamente)'."

Para el tiempo de la composición de este Tratado, el Gran Maestro Saicho se encontraba viviendo en los días finales del Dharma Imitativo o del Día Medio de la Ley, pero ya desde hacía un tiempo, el comportamiento de los monjes era los de la Era Final del Dharma. Ente este sombrío escenario, Saicho luchó por instituir en Japón - y de ahí, a todo el mundo - los Preceptos del Bodhisattva del Sutra de la Red de Brahma, predicados exclusivamente para los Bodhisattvas, y abolir de una vez y por todas los Preceptos Hinayanas, los cuales eran medios hábiles - temporales y solo para monjes -, y permitir que todas las personas, sin distinción, pudieran manifestar por completo su Naturaleza Búdica en el mundo. Es por eso que su Tratado se llama "Una Luz para la Era Final del Dharma", ya que Saicho compuso este escrito para poder errojar luz - revelar - la Budeidad Innata de todos los seres y hacer de este mundo una Gran Sangha, y que todos los seres pudieran vivir en paz y en armonía con sigo mismos, con los demás y con el medio ambiente - con todo el Cosmos. 

Es por esto quwe Saicho dice que en el Ultimo Día de la Ley no hay Preceptos. No es que no haya Preceptos, sino que los Preceptos del Vinaya antiguo, los Preceptos Hinayana, no fueron instituídos por el Buda. Solo los Preceptos del Bodhisattva del Sutra de la Red de Brahma fueron hechos para todos nosotros, especialmente, los que vivimos en la Era Final del Dharma. Y no solo eso, sino que el mismo Buda, por medio de su mensaje y su ejemplo, nos dijo que incluso esos Preceptos deben ser atemperados a los tiempos y las circunstancias. Es por eso que el Dharma Verdadero es eterno: el mismo se adapta a las necesidades, circusnctancias y naturalezas de los seres.

Si el Budismo se encontrará en una etapa tan oscura en la Era Final del Dharma, y los monjes no seguirán los Preceptos, ¿qué Preceptos o guías debemos seguir? Los Sutras y el Gran Maestro Saicho nos aconsejan seguir el Sumo Precepto: el Precepto del Cáliz Adamantino, el precepto que es imposible de romper, como el cáliz de diamante, mencionado en el Sutra de la Red de Brahma - manifestar nuestra Naturaleza Búdica y abrazar el Sutra del Loto. Esto es algo que veremos prontamente.

"Pregunta: A lo largo de los diversos Sutras y Vinayas, se aconseja a los monjes que se abstengan de romper los Preceptos, y los que lo hacen no están permitidos en la comunidad budista. Si los monjes que rompen los Preceptos son amonestados de esta manera, entonces ¡cuánto más deberían ser amonestados los monjes sin Preceptos! Sin embargo, aquí argumentan repetidamente que no hay Preceptos que deben mantenerse en el Último Día del Dharma. ¿Por qué alguien sin una herida debería hacerse daño?

"Respuesta: Tu razonamiento no es correcto. Los tipos de actividades que prevalecen en los Dharmas Verdaderos, Imitativos y Últimos se describen en varios Sutras. Ya sea monje o lego, budista o no budista, ¿puede haber alguien que abra los Sutras sin encontrar tales pasajes? ¿Por qué debo, mientras estoy apegado a mi malvado modo de vida, ocultar el Verdadero Dharma que mantiene al país?

"Sin embargo, el punto en discusión aquí se refiere al hecho de que en el Último Día del Dharma, solo hay bhiksus nominales. Estos bhiksus nominales son los verdaderos tesoros del mundo. No hay otro campo de mérito donde se pueda plantar mérito. Además, si alguien mantuviera los Preceptos en el Último Día del Dharma, esto sería sumamente extraño. Sería como un tigre en el mercado. ¿Quién podría creerlo?"

En la Era Final del Dharma, el tiempo en que vivimos, no habrán monjes que siguan los Preceptos Hinayana. Aunque muchos de nosotros creemos que sí, muchos de los monjes - incluso monjes famosos - no siguen realmente los Preceptos. Esto es por varias razones. Primero, existe mucha desinformación sobre lo que es verdaderamente "Budismo"  en el mundo. Segundo, nuestras falsas nociones de lo que es Budismo nos hacen adorar y poner s los monjes en pedestales. Pero muchos de estos monjes no siguen lo que consideramos "Budismo" o los Preceptos. Es por ello que vemos constantemente que hay monjes famosos y respetados que son acusados y convictos de abusos sexuales, o de no seguir los Preceptos. Es importante destacar que los "monjes nominales" y sin Preceptos  que deben ser seguidos como representantes del Dharma a los que alude el escrito no se refieren a aquellos que cometen alctos delictivos o que abusan de su poder, sino a aquellos que aunque no se adhieran a los Preceptos siguen el Verdadero Dharma y son Bodhisattvas en el mundo.

Es por ello que lo primero que el Gran Maestro Saicho nos está tratando de ayudar a ver es que debemos de ser realistas y ver el mundo tal y como es, no como lo idealizamos o queremos. Pero como todos los males de este mundo, el mismo coreesponde a que no vemos las cosas como son; nos aferramos a nuestras ilusiones. Es por eso que el verdadero monje en la Era Final del Dharma no debe seguir los Preceptos Hinayana, sino el verdadero espíritu del Budismo, el cual no se define por los Preceptos, sino por el estudio, la fe y la práctica del Dharma - ser Bodhisattvas en el mundo.

"Pregunta: Puedo ver que los Dharmas Verdaderos, Imitativos y más recientes se describen en muchos Sutras. Pero, ¿en qué escrituras aparece el argumento de que el bhiksu nominal del Último Día del Dharma es el verdadero tesoro del mundo?

"Respuesta: En el Sutra de la Gran Colección, se dice:

"'Por ejemplo, el oro puro se considera un tesoro que no tiene precio. Pero si el oro puro no existiera, entonces la plata se consideraría un tesoro que no tiene precio. Si la plata no existiera, entonces el bronce, un falso tesoro, se consideraría un tesoro que no tiene precio. Si no existía un falso tesoro, entonces el cuprita, níquel, hierro, peltre, plomo o estaño se considerarían tesoros invaluables. Del mismo modo, en todo el mundo, el tesoro del Buda no tiene precio. Si el tesoro del Buda no existiera, entonces el Pratyekabuddha sería considerado supremo. Si no existiera Pratyekabuddha, entonces el Arhat sería considerado supremo. Si no existiera, entonces el grupo restante de sabios sería considerado supremo. Si el grupo restante de sabios no existiera, un hombre común que si hubiera alcanzado un estado de concentración se consideraría supremo. Si no existiera un hombre común que hubiera alcanzado un estado de concentración, un cuidador puro de los Preceptos se consideraría supremo. Si no existiera un conservador puro de los Preceptos, un bhiksu que mantuviera los Preceptos imperfectamente sería considerado supremo. Si no existiera ningún bhiksu que guardara los Preceptos, entonces un bhiksu nominal que se afeitara el pelo y la barba y se pusiera ropas budistas sería considerado el Tesoro Supremo. Esto se debe a que es preeminente en comparación con los practicantes de los noventa y cinco tipos de caminos no budistas. Él es digno de aceptar la veneración de la gente del mundo y convertirse en el campo del mérito de la población. ¿Por qué? Porque es temido por los seres sintientes. La persona que lo protege, lo cuida y lo adora, alcanzará rápidamente el grado de comprensión en la falta de nacimiento de los dharmas'. (Esto termina la cita del Sutra).

"Este pasaje enumera ocho niveles de invalidez: el Tathagata, el Pratyekabuddha, el Shravaka, así como los practicantes que han alcanzado un estado de concentración, el que mantiene los Preceptos, el que rompe los Preceptos y el monje nominal sin Preceptos. En este orden, todos se convierten en tesoros invaluables durante el tiempo de los Dharmas Verdadero, Imitativo y Último. Los primeros cuatro pertenecen al tiempo del Verdadero Dharma, los siguientes tres pertenecen al tiempo del Dharma Imitativo y el último pertenece al tiempo del Último Día del Dharma. Por esta razón, podemos ver claramente que los monjes que rompen los preceptos y los que no guardan los Preceptos son ambos verdaderos tesoros."

En la Era Final del Dharma, ¿a quién debemos seguir? Los Sutras y el Tratado del Gran Maestro Saicho nos dicen que en la Era Final del Dharma, es el monje sin Preceptos, pero que guarda el Verdadero Dharma, quien es una luz y un tesoro para el mundo. Esto es porque, aunque no sigue los Preceptos Hinayana, mantiene vivo el verdadero espíritu del Budismo, y puede, por medio de sus pensamientos, palabras y acciones, mantener la luz de Dharma brillando en el mudno, beneficiando a incontables seres sintientes. ¿Debe un monje seguir los Preceptos para ser una "persona buena"? No. Hemos visto en las noticias incontables monjes que han transmitido el verdadero Dharma y que no siguen los Preceptos. Esto nos lleva a la pregunta: ¿Es necesario seguir pos Preceptos para ser una "persona buena" o un "buen ejemplo"? Otra vez, nuestra respuesta es no: todos los días vemos ejemplos de grandes personas, luminarias, que no son budistas y que no saben qué son los Preceptos, y sin embargo, en sus palabras y acciones, mantienen la llama del Dharma secular vivo en el mundo. No tienes que ser budista para ser un Bodhisattva en el mundo. El saber de Budismo solo brinda una plataforma - una zapata o un marco conceptual religioso y filosófico - a través y por la cual podemos deliniar nuestra vida religiosa como budistas en el mundo. Pero en los Sutras vemos ejemplos de Budas y Bodhisattvas que se manifiestan como otros dioses y seres para poder revelar y predicar el Dharma, aunque con otra forma y nombre, en el mundo y hacer del mismo uno mejor para todos los seres sintientes.

Es por eso que este pasaje del Sutra y del Tratado nos dice que entre los tesoros del mundo, el mejor de todos es el Buda Eterno, y a falta de él, un Bodhisattva, y si no, un Arhat, y si no, un Pratyekabuddha, y si no, un Shravaka, y si no, un practicante avanzado, y si no, un seguidor de los Preceptos, y si no, un monje nominal sin Preceptos - es el menos importante, pero en la Era Final del Dharma, donde prevalecen tantos puntos de vista erróneos y que las personas dan rienda suelta a sus pasioes y deseos, es el mejor. 

El Gran Maestro Saicho luchó por la institución de los Preceptos del Bodhisattva para sus monjes ne el Monte Hiei, en contra de los deseos y voluntades de las órdenes budistas y políticas de Nara, y siete días tras su muerte, sus deseos fueron cumplidos. Posteriormente, aunque los Preceptos del Bodhisattva (especialmente, los Diez Preceptos Mayores) se volvieron los Preceptos a través y por los cuales se ordenaban todos los monjes de todas las escuelas japonesas. No obstante, en le Periodo Meiji, por orden imperial, se abolieron en Japón incluso los Preceptos del Bodhisattva, permitiendo a los monjes budistas casarse, tener hijos, dejarse crecer el pelo, trabajar secularmente, y consumir carne y alcohol. Todo esto fue previsto en los Sutras por el Buda. 

Literalmente, hoy día, en Japón no existen monjes con Preceptos: aunque todos los monjes son ordenados con los Preceptos del Bodhisattva, nadie los sigue al pie de la letra, sino que los siguen en espíritu. ¿Qué significa esto? Esto significa que, aunque los monjes no mantienen al pie de la letra los Preceptos, dado a circunstancias religiosas (la "Verdad Absoluta") y políticas (la "verdad secular"), siguen su espíritu: el Budismo en Japón, lejos de continuar "fosilizándose" como lo hizo de antaño, pudo avanzar de acuerdo con los tiempos y las circunstancias y modernizarse, siguiendo la tradición milenaria instituida por el Buda. El Tratado expande sobre todo esto poco a poco.

Veremos el resto en nuestra próxima entrada.

lunes, 6 de junio de 2022

Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón: El Dainihonkoku Hokkekyokenki del Monje Chingen - 5 - El Monje Soo del Monte Hiei

 El Sutra del Loto es el sermón del Buda más importante en todo el Canon Budista, pues el mismo revela la verdadera intención, enseñanza y legado del Buda en el mundo. Es por ello que el Sutra del Loto es el Sutra más venerado en todo el Este de Asia, inspirando el arte, la cultura y la religión asiática, despertando la fe y la devoción tanto en monjes como en creyentes, no solo en el Buda y sus Bodhisattvas, sino en el poder del Sutra del Loto mismo y sus milagros. Es por ello que desde la antiguedad, el Sutra del Loto ha sido leído, estudiado, recitado, predicado y trasncrito como una forma de avivar la piedad y acumular méritos, tanto para este vida como para las próximas, tanto para uno como para otras personas. 

El Dainihonkoku Hokkekyokenki, que se puede traducir como "Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón", fue una obra escrita por el monje Tendai Chingen entre los años 1040 y 1044 en el Monte Hiei en Kyoto. Esta obra, que fue escrita para el beneficio del público budista general, recopila muchas historias y anécdotas asociadas con personas piadosas devotas al Sutra del Loto y los eventos maravillosos que surgieron de esa piedad, con el fin de despertar la fe en los lectores. Entre ellas, se encuentran muchas anécdotas interesantes, donde la devoción al Sutra del Loto resulta en la salvación del karma de vidas pasadas, la protección contra desastres naturales y eventos paranormales, e incluso el logro de la Budeidad de los devotos y practicantes del Sutra del Loto. 

Personalmente, esta obra se encuentra muy cerca de mi corazón, pues la misma relata historias conmovedoras sobre la piedad budista de muchos de nuestros Grandes Maestros como el Gran Maestro Saicho, el fundador de nuestra escuela japonesa, y sus discípulos, como Ennin y Soo, entre otros. Pero esta obra también muestra a otros monjes, monjas y creyentes, que gracias a su piedad budista, sus historias continúan inspirándonos a seguir en el Camino Budista.

5 - El Monje Soo del Templo Hiei

El Monje Soo es un personaje famoso en la escuela Tendai, pues el fundador de la práctica ascética más extrema en el Monte Hiei y la escuela Tendai: el Kaihogyo. 

El kaihogyo es una forma única de meditación ascética realizada en Enryaku-ji en el Monte Hiei, el la sede de la Escuela Tendai. Es una práctica en la que uno camina por unas diecinueve millas (30 km.) alrededor del Monte Hiei y sus alrededores, ofreciendo oraciones en los distintos salones, santuarios y otros lugares sagrados en el camino. 

Tradicionalmente, se afirma que el fundador de la práctica del Kaihogyo es Soo (831-918); generalmente conocido como Osho Soo, (Venerable Soo). Soo era un monje Tendai que pasó muchos años recluido en prácticas ascéticas en el Monte Hiei y otras montañas cercanas. Pero las prácticas a las que se sometió a sí mismo no eran ni tan organizadas o tan elaboradas como el Kaihogyo que se practica ahora. La práctica del Kaihogyo se desarrolló gradualmente con el tiempo hasta llegar a su forma actual, pero dado a que los practicantes del kaihogyo remontan su linaje espiritual de vuelta a Soo, tenemos que empezar con él. 

Soo nació en la familia de Ichu, que afirma descender del clan Imperial, en el condado de Asai, situado al noreste del Lago Biwa, en la provincia de Omi (ahora la prefectura de Shiga). Su biografía afirma que Soo fue concebido cuando su madre soñó que se tragó una espada. Dado a que la espada es uno de los instrumentos utilizados por Fudo Myo-o, esta leyenda puede ser vista como un intento de establecer que Soo tuvo una estrecha afinidad con esta deidad budista, el principal objeto de devoción en la práctica del kaihogyo.

Soo se unió a la comunidad Tendai en Enryaku-ji en el Monte Hiei en el 845, a la edad de quince años. Saicho, el fundador de la secta Tendai japonés, había muerto hace poco más de veinte años antes, en 822, y la secta estaba todavía en las primeras etapas de su desarrollo. En Hieizan, Soo se convirtió en discípulo de Chinso. Dos años más tarde, tomó la tonsura y se convirtió en un shami (novato). Es también en esta época que se dice que despertó a la aspiración de alcanzar la iluminación - una aspiración que marca el inicio del compromiso con la vida de un Boddhisattva - al leer el "Capítulo sobre el Bodhisattva Jamás Despreciar" del Sutra del Loto. 

Fue también durante este período que Soo comenzó su costumbre diaria de recoger flores silvestres en los bosques alrededor de Monte Hiei y ofrecerlas en la sala principal del Enryaku-ji. En ese momento, el monje Ennin estaba residiendo en un sub-templo cerca de la sala. Varios años antes, en 938, Ennin había embarcado en un viaje a China para dominar el Budismo Esotérico. Tras su regresó a Japón nueve años más tarde, se introdujeron al Monte Hiei las doctrinas y prácticas esotéricas que había aprendido. El regreso de Ennin al Monte Hiei (847) corresponde al año de la ordenación de Soo como un novato. Ennin notó cuando el joven Soo presentaba su ofrenda de flores a la sala todos los días. Por lo tanto, en 854, año en que fue Ennin fue nombrado abad (Zasu), Ennin propuso nominar a Soo como "Nenbundosha" (ordenando anual) para convertirse, finalmente, en un monje con la ordenación completa de la secta Tendai. Sin embargo, Soo puso reparos. En su lugar, Soo llamó la atención de Ennin a otro novato que había visto postrado en lágrimas en la sala principal, orando por la ordenación. Este monje fue ordenado en su lugar, pero Ennin siempre se acordó de Soo por su acto virtuoso. 

Soo fue ordenado completamente dos años después, en 856, cuando tenía veinticinco años de edad. Fue en este momento que Ennin dio el nombre de "Soo". Después, Soo buscó un lugar tranquilo lejos de la zona central del Monte Hiei para seguir sus prácticas, y finalmente construyó una pequeña ermita en una de las cordilleras del sur del Monte Hiei. Este fue el comienzo de la Mudo-ji, el actual centro de la práctica del Kaihogyo. Soo permaneció allí durante tres años. Dado a una serie de episodios donde Soo logró curar a varias personas de varias enfermedades y posesiones, Soo llegó a ser respetado por su capacidad para curar las enfermedades a través de sus poderes mágicos, y fue frecuentemente citado por los miembros de la familia imperial cuando caían enfermos. 

Al año siguiente, en 859, Soo se embarcó en un nuevo período de prácticas ascéticas intensas. Como resultado de sus fervientes oraciónes, el Bodhisattva Samantabhadra se le apareció en un sueño, y él ganó la sabiduría por con la que fue capaz de comprender el significado de todas las escrituras budistas.  Soo había entretenido durante mucho tiempo el deseo de ver a Fudo Myo-o vivo delante de sus ojos. Fue con la intención de cumplir este deseo de que Soo resolvió practicar austeridades en el Monte Hira. Cuando llegó a Hira, se encontró con una cascada. Durante siete días, Soo le rezó a Fudo en esta caída de agua, cuando de repente un anciano apareció. Este anciano se reveló a sí mismo como el dios Shikobuchi Myojin, el señor de la región. Shikobuchi Myojin declaró a Soo que hay noventa y cinco cascadas de agua pura y siete corrientes en su dominio, y que iba a prestarle este dominio a Soo ya que era un lugar propicio para llevar a cabo prácticas ascéticas. Esta cascada, continuó, era la tercera de noventa y cinco cascadas. Shikobuchi Myoiin entonces se comprometió a proteger a todos los practicantes budistas, y a proteger el Dharma del Buda Maitreya, cuando aparezca en este mundo. Con estas palabras, Shikobuchi Myojin desapareció de su vista. 

Entonces Soo continuó su meditación aún más intensamente para obtener una visión de Fudo Myo-o. Después de varios días, Fudo apareció de repente en la cascada, envuelto en un fuego furioso. Incapaz de contenerse, Soo saltó a la cascada para abrazar la deidad. Pero lo que él abrazó no era Fudo sino un tronco del árbol de Katsura. Soo luego continuó sus prácticas. 

A partir de entonces, Soo fue llamado en repetidas ocasiones para ejercer sus poderes curativos. En 863, Soo volvió a Mudo-ji. En ese año, se encargó una estatua de tamaño natural de Fudo, y dos años más tarde, en 865, construyó un salón para albergar la estatua recién tallada.  En 881 el emperador Yōzei se presentó a Mudo-ji con estatuas de bronce del Buda Vairocana y Fudo Myo-o, y una campana de bronce para el templo. Soo logró gradualmente hacer a Mudo-ji uno de los principales centros de Enryaku-ji. 

Al mismo tiempo, Soo utilizó su influencia en la corte para fomentar el prestigio de la secta Tendai. Fue Soo quien en 865, convenció a la corte que le concediera el título póstumo de Dengyo Daishi y Jikaku Daishi a Saicho y a Ennin respectivamente. Esto marca la primera vez en la historia de Japón que tales títulos se presentaron a monjes budistas por la Corte Imperial.

Soo murió en Mudo-ji la noche del 3 de noviembre de 918. Se dice que falleció mirando hacia el Oeste, la dirección del Buda Amida y su Tierra Pura, recitando serenamente el Nembutsu. 

* * *

El monje Soo fue un discípulo del Gran Maestro Jikaku. Inmensamente diligente por naturaleza, Soo tenía buenos espíritus, era bravo, y poseía un grna poder de voluntad. El se abstenía de cereales, sal, y dulces, refinaba su conocimiento con los Tres Misterios (Sanmitsu) y evitaba el mal. El sobrepasaba a todos en prácticas ascéticas, causando que las aves vinieran al suelo, torciendo las cortezas de los árboles en sogas, revirtiendo la dirección de riachuelos, y deteniendo la lluvia en el cielo.

En un tiempo, Soo fue a Katsuragawa, y se quedó allí por mucho tiepo practicando el ascetismo. El se paraba bajo cascadas tres veces al día, en la mañana, tarde y noche, visitando diecinueve cascadas, y sosteniendo las 19 marcas o signos de las Diecinueve Visualizaciones de Fudo Myo-o, y finalmente vio a esta feroz deidad, por lo cual fue bendecido con longevidad. Los dos asistentes de Fudo Myo lo acompañaban constantemente.

Una vez, viendo a Fudo Myo-o, Soo pudo orar por lo que deseara, y Fudo respondió sus plegarias. Soo siempre había deseado ascender al Cielo Tushita (Tosotsu) en su vida presente, y tener una audiencia con Miroku (el Bodhisattva Maitreya), para rendirle homenaje personalmente. Había rezado por largo tiempo por este deseo. Por ello, Soo le oró a Fudo Myo: "Realiza mi deseo y llévame al Cielo para que con tu poder pueda ver a Miroku". Fudo Myo-o le respondió: "El Cielo de Miroku es un lugar celestial a donde ningún humano puede entrar; solo los Bodhisattvas de alto rango han llegado allí cuando alcanzan la Budeidad. ¿Cómo puede un mortal con ilusiones y apegos llegar allí?" Soo insistió en que se realizara su deseo, a lo que Fudo Myo-o finalmente accedió, diciendo: "Dado a que haz hecho el voto de servir a los ascetas y cumplir sus deseos, te otorgaré el tuyo".

Así, Soo y Fudo Myo ascendieron al Cielo Tushita. Luego de pasar por el palacio exterior, mientras procedían al palacio interior, los guardianes celestiales los detuvieron. Varios reyes celestiales le dijeron a Soo: "Tu, un monje inusual, pudistes llegar hasta aquí por el poder de Fudo Myo-o. Sin embargo, tus méritos no son suficientes para entrar en el palacio interior. Esto es porque no has recitado el Sutra del Loto, ni has practicado los Cuatro Samadhis (del Gran Maestro Chih-i y la escuela Tendai). ¿Qué méritos tienes para entrar en el santuario central? Debes rápidamente regresar a tu país, recitar el Sutra del Loto, contemplar la profunda sabiduría y la virtud del Sutra, y podrás renacer en el palacio interior".

Luego de esto, sin realizar su último deseo, Soo descendió del Cielo, y con lágrimas en sus ojos, se arrepintió de haber ignorado las prácticas del Sutra del Loto. En su edad avanzada, Soo pudo finalmente leer el Sutra del Loto, poner su fe en el Mahayana, permear sus virtudes con el Sutra del Loto, y practicar las enseñanzas Tendai y Esotéricas, finalmente realizando su meta final, viendo a Miroku, y entrando en la quietud final.

domingo, 5 de junio de 2022

El Buda es Vida Eterna: Ciclo de Lecturas sobre el Sutra del Nirvana - Capítulo 15 - La Parábola de la Luna

 Hoy, continuamos nuestro nuevo Ciclo de Lecturas sobre el Sutra del Nirvana, el último sermón dado por el Buda Shakyamuni en el mundo. El mismo es sumamente importante para el Budismo Mahayana, ya que fue parte de sus Enseñanzas Perfectas y Completas, donde reveló la totalidad de la Verdad de su Despertar, confirma sus enseñanzas superiores dadas en el Sutra del Loto, y contiene tres enseñanzas importantes: (1) el Buda es vida eterna - lo que llamamos "Budas" son manifestaciones de la Realidad Ultima, el Dharmakaya, el cual se manifiesta en los mundos para revelar el Dharma y salvar a todos los seres sintientes del sufrimiento, y llevarlos al Nirvana: la Unidad; (2) dado a que todos somos una expresión de la Unidad, de la Realidad Ultima, cuando descubrimos y accesamos a la Unidad Fundamental, por medio de nuestra Naturaleza Búdica, accesamos a nuestro Verdadero Ser (Atman), y esa Naturaleza Búdica es uno con el Buda Eterno; y (3) la meta final del Budismo es alcanzar el Despertar para  continuar la labor salvífica del Bodhisattva en el mundo, no alcanzar el Nirvana, pues el Nirvana, lejos de ser una meta final, es un estado mental al cual todos los seres pueden accesar por medio de su Despertar. Por ello, no hay una "extinción final", sino que todos somos una manifestación de la Vida Eterna del Cosmos. Con todo esto, el Sutra del Nirvana explica la verdadera naturaleza del Buda y de la Realidad, nuestra unidad con la misma, y la verdadera naturaleza del Nirvana.

En este estudio, presentaremos semanalmente una traducción al español de extractos importantes de cada capítulo del Sutra, con un comentario (exégesis) que dilucida sus enseñanzas, sus implicaciones, y cómo podemos aplicarlas en nuestra vida diaria. Esta es la primera vez que se comenta el Sutra del Nirvana y se presenta el mismo en español en el mundo. Espero que el mismo sea del agrado de todos los budistas en el mundo hispano.

Capítulo 15 - La Parábola de la Luna

El Sutra del Nirvana es la palabra última en materias de doctrina budista, pues el mismo fue el último sermón dado por el Buda en el mundo. Hasta ahora hemos cubierto muchas de sus enseñanzas, pero dado a lo largo de nuestro recorrido, puede que hayamos perdido la imagen del escenario en el cual se predicó el Sutra.

El Sutra del Nirvana fue predicado por el Buda en sus días finales en este mundo, antes de entrar en su Patranirvana, o regresar su cuerpo a los elementos, y su Espíritu al Dharmakaya. Esta escena ha sido representada por siglos en los termplos budistas en pinturas. En las mismas, siguiendo las descripciones del Sutra del Nirvana, el Buda entra en el Nirvana mientras está acostado en una plataforma en meditación debajo de los árboles sagrados cerca de las orillas del río Batsudaiga, representado detrás de una multitud de discípulos. En la multitud circundante hay Bodhisattvas, monjes budistas, deidades hindúes, hombres y mujeres de todas las clases, una multitud de animales e incluso algunas bestias míticas. Escaneando a la multitud, uno no puede dejar de notar la angustia en los rostros de muchos. Algunos están tan abrumados por el dolor que ruedan por el suelo llorando incontrolablemente. Estas expresiones atormentadas pretenden reflejar su apego al cuerpo físico del Buda, revelando su sabiduría imperfecta. Frente a la plataforma del Buda, Ananda, un joven discípulo pálido que viste una túnica de retazos roja y verde, se ha desmayado de dolor. Llamando a Ananda para que se despierte, el discípulo mayor y más sabio Kashyapa viste una túnica de color caqui con adornos dorados y sostiene un cuenco para mendigar. El Bodhisattva Ksitigarbha, que se arrodilla con una túnica de flores blancas frente al Buda, junto con algunos otros dispersos entre la multitud, muestran expresiones de tristeza y compostura, honrando el deseo del Buda de que no se llore su muerte ya que estaba pasando a un estado de felicidad perfecta. En la última fila detrás del Buda, un Bodhisattva iluminado que lleva una corona enjoyada inclina la cabeza con los ojos cerrados y muestra una expresión de absoluta serenidad. Los Bodhisattvas entienden que todos los seres finalmente mueren y que el objetivo es liberarse del Samsara, el amargo reino de la existencia. En la parte superior derecha, descendiendo sobre una nube por encima de los árboles, una de las discípulas más importantes del Buda acompaña a Maya, la madre del Buda Shakyamuni, y dos asistentes. Una luna llena flota en la parte superior del pergamino. Esto es porque las escrituras budistas relatan que el Buda Shakyamuni entró en el Nirvana bajo la luna llena.

Las pinturas que representan a Buda entrando en el nirvana han servido durante mucho tiempo como la imagen principal en los templos budistas en el aniversario del paso del Buda de este mundo al Nirvana. Esto es porque las imágenes - el arte - diferente a las palabras, pueden expresar mejor lo inexpresable. Es por ello que en el Budismo Esotérico se encuentra la doctrina de que una sola mirada a una imagen o pintura budista, como un Mandala, puede hacer que alcancemos el Despertar. Las pinturas e imágenes, aunque no son el Buda ni el Universo Dhármico, son representaciones del mismo, y trabajan en los más profundo de nuestras consciencias para ayudarnos a revelar nuestra Budeidad Innata. Esta es otra de las razones por las cuales el Buda utiliza el uso de imágenes o parábolas para ilustrar sus enseñanzas.

El Sutra del Nirvana, al igual que el Sutra del Loto, hace un uso excelente de parábolas para construir analogías en cuanto a la Verdadera Naturaleza del Buda. En el capítulo 15 del Sutra del Nirvana, encontramos una de las parábolas mayores del Sutra, llamada la Parábola del a Luna, en donde el Buda utiliza los ciclos de la Luna para ilustrar la naturaleza perenne del Tathagata. Este capítulo puede considerarse el más importante de todo el Sutra del Nirvana, equivalente y continución del capítulo 16 del Sutra del Loto donde se revela la Eternidad del Tatahagata.

En el capítulo anterior, el Bodhisattva Kashyapa, en nombre de todos los seres sintientes, le preguntó al Buda que, si él era el Padre de todos los seres, y amaba a todos los seres como si fueses su único hijo, Rahula, ¿por qué pasaba al Paranirvana y nos abandonaba? En este capítulo, el Buda nos da la respuesta.

"El Buda le dijo a Kashyapa: 'Es como cuando las personas ven que la luna no aparece y dicen '¡La luna ha desaparecido!' Y piensan que ha desaparecido. Sin embargo, la naturaleza de la luna realmente no ha desaparecido. Cíclicamente aparece en lugares en otras direcciones, y los seres sintientes allí dicen 'La luna ha aparecido'. Sin embargo, la naturaleza de la luna realmente no ha aparecido. ¿Y por qué? Es porque está bloqueada por el Mounte Sumeru que desaparece. La naturaleza lunar de constante surgimiento no ha aparecido o desaparecido. El Tathagata, el Arhat, el del conocimiento perfecto, también es así. Él aparece en el trichiliocosmo, o se manifiesta en Jambudvipa (la Tierra) teniendo un padre y una madre. Los seres sintientes dicen que él nació en Jambudvipa, o en Jambuvipa él muestra el Nirvana. Pero, la naturaleza del Tathagata realmente no tiene Nirvana. Sin embargo, todos los seres sintientes dicen que el Tathagata realmente entra en Parinirvana'".

La naturaleza real de la luna es como es, sin nada que surja ni fallezca. Solo parece cambiar cíclicamente de forma. Es lo mismo con el Buda Eterno. Él solo parece haber tomado forma humana y manifestado como tal. En términos del Dharmadhatu, él no tiene tamaño ni forma, pero al mismo tiempo está presente de manera trascendental e inmanente.

"Toma el ejemplo de la luna desapareciendo. Buen hijo, la naturaleza del Tathagata realmente no tiene nacimiento ni muerte. Es por el bien de transformar a los seres sintientes que hace una muestra de nacer o morir. Buen hijo, es justo como la luna llena se ve en otra dirección como la mitad, y la media luna en otras direcciones se ve como llena por la gente en Jambudvipa, u otras personas ven la luna como nueva. Todos dicen que el primer día la luna se levanta de nuevo. Y cuando ven la luna completamente llena, dicen que en el decimoquinto día se llena por completo.

"Sin embargo, la naturaleza de la luna es ni menguante ni creciente. La causa es el Monte Sumeru, entonces, que aumenta o disminuye. Buen hijo, el Tathagata también lo es en Jambudvipa, ya sea que parezca recién nacido o que muestre el Nirvana. Cuando aparece como un recién nacido, es como la luna nueva. Todos dicen que el niño al nacer caminó siete pasos. Al igual que en el segundo día de la luna, nuevamente parece ingresar a la academia. Al igual que el tercer día de la luna, parece renunciar a la vida familiar. Al igual que el octavo día de la luna, él emite la luz final y maravillosa de la gran sabiduría que es capaz de destruir los infinitos Maras de los seres sintientes. Como el decimoquinto día de la luna llena, muestra los treinta y dos signos y los ochenta tipos de excelencias que lo adornan. Y su espectáculo de Parinirvana es como el eclipse lunar. Por lo tanto, los seres sintientes lo ven de manera desigual, ya que ven la media luna, o la luna llena, o el eclipse lunar. Sin embargo, la naturaleza de la luna realmente es sin aumento o disminución, no hay pérdida ni eclipse en ella. Siempre es luna llena. El cuerpo del Tathagata también es así. Esta es la razón por la que se dice que permanece constantemente e inmutable".

La vida aparente de los Tathagatas se compara con la [naturaleza real detrás] de los aparentes ciclos de la luna. Constantemente permanente e inmutable. Su espíritu puede incluso ser comparado con la luna nueva, no visiblemente presente en el cielo o en el cielo, sino en todas partes para aquellos que pueden contemplarla con ojos sin imágenes. En este sentido, el Dharmakaya, el Cuerpo del Dharma del Buda Eterno, inmutable, eterno e impersonal, es como el Sol, que brilla constantemente en todas las direcciones, arrojando luz e iluminando todos los confines del Cosmos. El Nirmanakaya del Buda, su Cuerpo Encarnado, es entonces como la Luna, la cual aparece y desaparece, y recibe su luz del Sol. Pero el Buda Eterno no es la Luna, sino el Sol. De igual forma, no debemos aferrarnos a la forma física del cuerpo encarnado del Buda en el mundo, sino ver el Buda Eterno que siempre se encuentra brillando su Gran Compasión sobre nosotros, y quien nos legó su Gran Sabiduría, su Dharma Eterno, el cual ahora sostenemos en nuestras manos, y que debemos inscribir en nuestras mentes y corazones.

"Además, buen hijo, toma por ejemplo la luna llena que aparece en su totalidad. En cada lugar entre las ciudades, aldeas y aldeas; las montañas, en los ríos, o pozos, o estanques, y en contenedores de agua; en todos estos aparece su reflejo. Hay seres sintientes que caminan cien yojanas o cien mil yojanas, y ven a la luna siempre siguiéndolos. Una persona tonta ordinaria puede dar lugar a un pensamiento lamentable, diciendo: 'En el pasado yo estaba en ciudades, pueblos y hogares y allí veía la luna. Ahora, de nuevo, en estos charcos de agua vacíos la veo de nuevo. ¿Es esta la luna pasada o es una luna diferente a la del pasado?' Cada uno piensa: 'La imagen de la luna es más grande o más pequeña' o dicen: 'es como una boca plateada', o dicen ' es como una rueda de carreta', o dicen 'es como cuarenta y nueve yojanas de tamaño'. Todos ellos ven la luz de la luna, o la ven perfectamente redonda como el disco dorado del sol. La naturaleza de la luna es [singular], pero la variedad de seres sintientes cada uno ve diferentes aspectos de la misma.

"Buen hijo, el Tathagata también es así. Él aparece en el mundo y hay algunos humanos o dioses que piensan: 'El Tathagata ahora permanece ante mí'. O hay algunos sordos y mudos que también ven al Tathagata como poseedor de la característica de ser sordo y mudo. Los seres sensibles en sus diversas especies e idiomas difieren, pero todos dicen que el Tathagata habla el mismo idioma que ellos. Y, también, cada uno da lugar al pensamiento: 'Él se queda en mi casa y recibe mis ofrendas'. Algunos seres sintientes ven el cuerpo del Tathagata como vasto, enorme e infinito y algunos lo ven como minúsculo. Algunos ven al Buda con la apariencia de un Shravaka, algunos lo ven con la apariencia del Pratyeka-budddha, y aquellos de otros caminos nuevamente piensan: 'El Tathagata ahora descansa en mi Dharma y deja la casa para estudiar el camino'. Hay algunos seres sintientes que piensan nuevamente, 'El Tathagata aparece en el mundo para entrar en contacto conmigo'. La verdadera naturaleza del Tathagata es como la de la luna.

"Y entonces el cuerpo esencial (Dharmakaya) es un cuerpo no resucitado. El cuerpo de los medios hábiles se ajusta al mundo, mostrando las raíces infinitas de las circunstancias kármicas. En cada lugar, hace una muestra de nacer, al igual que la luna. ¿Cuál es el significado de este? El Tathagata permanece constantemente, desprovisto de cualquier cambio o diferencia".

Al igual que la [naturaleza real] de la luna, así es la [singular] Esencia del Tathagata. Pero también como la Luna aparece en diferentes fases, convenientemente para diferentes personas y sus diversas percepciones y necesidades. En muchos sentidos, es por eso que el Buda predicó diferentes versiones de su Dharma: dado a que todos los seres poseen diferentes capacidades, naturalezas e inclinaciones, y por ello, su apariencia, su enseñanza y la práctica no puede ser igual para todos. Aunque el Dharma Eterno es uno solo, se manifiesta en muchas formas, de acuerdo con los seres. Aquí nuevamente regresamos a los Cuatro Refugios de los que hablamos en el pasado, donde se explica que, aunque los otros caminos budistas son imperfectos e incompletos, siguen siendo válidos y necesarios para las personas que no están listas para las Enseñanzas Perfectas y Completas.

Las diversas enseñanzas budistas son diferentes maneras en las que el Buda expuso el Dharma de acuerdo con las capacidades y necesidades de los seres. Es por eso que las enseñanzas parecen divergir, pero todas provienen de la misma fuente. Para mostrar el Dharma como medicina a todos los seres, de mamnera escalonada, el Buda fue revelando gradualmente su Verdad. Primero expuso las enseñanzas Hinayana (Nikayas), luego las enseñanzas de la Perfección de la Sabiduría (Prajnaparamita), luego las enseñanzas Mahayana y finalmente el Buda reveló la totalidad de su Iluminación en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana.

La verdadera naturaleza del Tathagata se puede comparar con la luna en que su cuerpo es un cuerpo del Dharma en lugar de un cuerpo que nace en la existencia. Es un cuerpo de conveniencia que se vuelve visible en conformidad con el mundo. Como resultado de innumerables fuerzas causales puestas en movimiento en el pasado distante, el Buda se vuelve visible al igual que la luna, apareciendo a aquellos que están en este o aquel lugar como si él naciera donde están. Es en este sentido que hablo del Tathagata como permanente e inmutable. No es el Tathagata quien aparece y desaparece, sino como dice el Sutra, es el Monte Sumeru quien lo oculta. ¿Qué significa esto? Esto significa que el Buda siempre está con nosotros, pero somos nosotros quienes no lo vemos ni lo sentimos. El Monte Sumeru es la existencia cíclica, la Realidad Convencional del Samsara, pero en la Realidad Absoluta, el Buda siempre está con nosotros.

Si bien pasamos la mayoría de nuestras vidas buscando algo, el Budismo nos dice que ese "Algo" que buscamos ya está dentro de nosotros. Aunque nuestra entrada en el Samsara, en el mundo del a dualidad, significó que siempre nos sintamos incompletos, en realidad, nunca nos hemos separado; todo es un juego de nuestras mentes. Todos poseemos la Naturaleza Búdica, la semilla de la Unidad dentro de nosotros, y si la hacemos florecer, podemos experimentar ese sentimiento de Unidad y comulgar con nuestra Verdadera Naturaleza, el Buda Eterno - el Universo. Solo debemos de estudiar el Dharma del Buda. Es por eso que el Buda nos dice que somos nosotros mismos quienes obstruimos nuestra conexión con el Buda Eterno. El Buda expande esta enseñanza con un símil en los próximos párrafos.

"Además, buen hijo, es justo como cuando Ruhula, el rey Asura, bloquea la luna con su mano y la gente del mundo afirma que se ha comido la luna. El rey Asura, sin embargo, en realidad no puede comerse la luna. Es simplemente que el rey Asura ha obstruido su luz. La luna está perfectamente redonda y llena y no disminuye y se vuelve más pequeña. Es solo debido a la mano que obstruye que aparece así. Y cuando él se retracta de su mano, la gente dice que la luna renace de nuevo. Sus afirmaciones de que la luna ha sufrido numerosas lesiones es una convención. Cien mil reyes Asura no podrían dañarla.

"El Tathagata también es así. Aparentando ser un ser sensible, los seres de mentes groseras y perversas consideran al Tathagata como un cuerpo de Buda producido, su sangre ascendiendo a los cinco actos inicuos y convirtiéndose en icchantikas.

"Debido a la vida futura de estos seres sintientes, se mostrará la destrucción de la Sangha y el fin del Dharma, y ​​poner fin a esto será difícil. Sin embargo, es el caso de que los infinitos hunds de miles de kotis de maras no pueden dañar la producción de cuerpo o sangre del Tathagata. ¿Y por qué es eso? El cuerpo del Tathagata no tiene sangre, carne, músculo, venas, huesos o médula. El Tathagata en realidad es realmente invulnerable.

"Hay seres conscientes que dicen que el Dharma y la Sangha son dañados o destruidos y el Tathagata muerto. Sin embargo, la naturaleza del Tathagata en realidad es inmutable e indestructible. De acuerdo con lo mundano, así se muestra".

Este es uno de los pasajes en el Sutra del Nirvana que arroja los Icchantikas (seres que no pueden alcanzar la Iluminación) bajo una luz negativa. ¿Qué son los Icchantikas?  Un Icchantika es una persona de incredulidad incorregible. "Icchantika" significa "alguien que está lleno de deseos o anhelos". Originalmente, la palabra Icchantika significaba un hedonista o alguien que aprecia solo valores seculares. En el Budismo, el término pasó a significar aquellos que no creen en el Budismo ni aspiran a la Iluminación y, por lo tanto, no tienen perspectivas de lograr la Budeidad. El término Icchantika también se refiere a alguien que calumnia la enseñanza correcta del Buda y no se arrepiente ni rectifica el error. 

Anteriormente, en el Sutra del Nirvana, leímos: "Cunda habló una vez más, preguntando: '¿Cuál es el significado del término Icchantika?' El Buda dijo: 'Cunda, supongamos que debería haber monjes o monjas, laicos o laicas que hablan descuidadamente y calumnian la correcta enseñanza, y que deben seguir cometiendo estos graves actos sin mostrar nunca ninguna inclinación a la reforma o señal alguna de arrepentimiento en sus corazones. Diría que personas de este tipo están siguiendo el camino del Icchantika. También puede haber quienes cometen las Cuatro Ofensas Graves [Los delitos de (1) matar a un ser humano, (2) robar, (3) tener relaciones sexuales y (4) mentir, en particular, mentir sobre el nivel de conocimiento o logro espiritual de uno. Estos cuatro actos son las más graves de todas las ofensas proscritas por la disciplina monástica, y justifican la expulsión automática de la Orden Budista] o son culpables de los Cinco Pecados Capitales [(1) matar al padre, (2) matar a la madre, (3) matar a un arhat, (4) herir a un Buda y (5) causar desunión en la Orden Budista. Se dice que aquellos que cometen cualquiera de los Cinco Pecados Capitales invariablemente caen en el infierno del sufrimiento incesante. Las últimas tres ofensas se conocen colectivamente como los Tres Pecados Capitales. Devadatta es bien conocido por cometer estos tres], y quienes, aunque conscientes de que son culpables de faltas graves, desde el principio no tienen rastro de temor o contrición en sus corazones o, si hacer, no dar ninguna señal exterior de ello. Cuando se trata de la enseñanza correcta, no muestran inclinación a protegerla, atesorarla y establecerla a lo largo de los siglos, sino que hablan de ella con malicia y desprecio, sus palabras están llenas de error. Yo diría que personas de este tipo también están siguiendo el camino del Icchantika". 

También leemos: "Buen hombre, hay Icchantikas, o personas de incredulidad incorregible. Fingen ser Arhats, viven en lugares desiertos y hablan calumniosamente de los Sutras correctos e iguales del Mahayana. Cuando la gente común los ve, todos suponen que son verdaderos Arhats y hablan de ellos como grandes Bodhisattvas". En este sentido, Icchantika no se refiere simplemente a aquellos que no tienen exposición o interés en el Budismo, sino a aquellos que fingen la fe y la comprensión budistas con fines egoístas. 

En resumen, un Icchantika es una persona que no desea estudiar ni practicar el Dharma, ni alcanzar el Despertar ni trabajar por la salvación de los demás, sino que desea perpetuar los Malos Caminos del Samsara. En este capítulo, el Buda enumera varias razones de por qué son considerados Icchantikas:

"Buenos hijos! Por seis razones, el Icchantika y su especie están atados a los Tres Caminos Malvados (Infiernos, Espíritus Hambrientos y Animales) y no pueden ser liberados. ¿Cuáles son estas seis?

"Porque son intensos en sus malos pensamientos;
Porque no creen en la vida después de la muerte;
Porque disfrutan practicando [hechos] profanos;
Porque están muy lejos de las buenas raíces;
Porque están obstruidos por el mal karma;
Porque buscan la compañía de malos amigos.
De nuevo, por cinco [tipos de mala conducta], están obligados a los Tres Caminos Malvados. ¿Cuáles son estas cinco?
Porque se portan mal en relación con los monjes;
Porque se portan mal con las monjas;
Porque malversan las propiedades de la Sangha;
Debido a que se portan mal en relación con la mujer;
Porque instigan disputas entre los cinco grupos en la Sangha.
De nuevo, por cinco [tipos de mala conducta], están obligados a los Tres Caminos Malvados. ¿Cuáles con estos cinco?
Porque a menudo declaran que no hay ni buenos ni malos frutos;
Porque matan seres conscientes en quienes el pensamiento de la iluminación ha surgido;
Porque les gusta hablar sobre las deficiencias de sus maestros;
Porque dicen que lo verdadero es falso, y lo falso no es cierto;
Porque escuchan y reciben el Dharma solo para encontrar fallas en ello.
De nuevo, por tres [clases de conductas erróneas], están obligados a los Tres Caminos Malvados:
Sostienen que el Tathagata es impermanente y es aniquilado para siempre [en la muerte];
Ellos sostienen que el verdadero Dharma es impermanente y mutable;
Sostienen que la Sangha, [la tercera de las tres joyas], puede ser destruida.

"Además, buen hombre, es como dos personas peleando con espadas o lanzas que se cortan y extraen sangre; incluso si las heridas de uno de ellos son tan graves como para causar la muerte, no vendrían de ninguna intención de matar. El impacto kármico en un caso como este sería más ligero que pesado. Para el que llega a donde está el Tathagata sin pensamientos de matar, incluso si esa persona hiciera sangrar al Tathagata, el efecto kármico sería similarmente ligero en lugar de pesado. De esta manera, el Tathagata ha traído la doctrina de la retribución kármica, pero solo con el propósito de transformar espiritualmente a los seres vivos en el futuro".

El énfasis aquí enfatiza la intención kármica en lugar de cualquier acción espontánea que cause daño al azar. De hecho, la doctrina budista sobre el Karma se centra en la "transformación espiritual", es decir, tomar a la ligera acciones inadvertidas mientras que al mismo tiempo enfatiza la necesidad de siempre saber cómo las acciones intencionales subsecuentes podrían afectar el giro kármico futuro de uno. Todas estas razones son advertencias de actitudes o acciones que debemos evitar como buenos Hijos del Buda.

El Sutra del Nirvana, sin embargo, igualmente dice: "Todos los seres vivos poseen la Naturaleza del Buda por igual", revelando así que los Icchantikas también pueden alcanzar la Budeidad. Igualmente, el Sutra del Loto dice: "Al principio, yo [el Buda] hice un voto con la esperanza de hacer que todas las personas fueran iguales a mí, sin distinción alguna entre nosotros, y lo que anhelaba hace mucho tiempo ahora se ha cumplido". En este Sutra, Devadatta, que simboliza el Icchantika, tiene la seguridad de convertirse en un Buda en el futuro, lo cual reafirma la enseñanza de que todos los seres, sin excepción, poseen la Naturaleza Búdica, y con ello, la capacidad de cambiar, enmandar y corregir su camino, y alcanzar la Budeidad.

Ahora, el Sutra del Nirvana vuelve a utilizar una parábola del Sutra del Loto, la Parábola del Buen Médico y sus Hijos Enfermos, para ilustrar su enseñanza, revelando la mutua interconexión entre estos dos Sutras:

"Además, buen hijo, es como un médico que se esfuerza por enseñar a su hijo los usos médicos de las raíces, diciendo: 'Estas son las raíces medicinales, los tallos medicinales y otras materias medicinales. Debes conocer bien la variedad de características y apariencias de ellos'. Su hijo recibió respetuosamente la advertencia de su padre de esforzarse y estudiar constantemente la hábil comprensión de las medicinas. Y después de que la vida del médico terminó, su hijo lo recordó con cariño y dijo: 'Mi padre me enseñó: 'Así son las raíces medicinales, así los tallos medicinales, así las flores medicinales, y así la forma y características de ellos.' 

"El Tathagata es así. Para transformar espiritualmente a los seres vivientes, él ha traído Preceptos restrictivos que deben observarse sin violación. Habrá individuos en el futuro que puedan cometer uno de los cinco crímenes atroces, que denigren el verdadero Dharma, o que puedan ser Icchantikas, y es por eso que he dejado en claro [este sistema de Preceptos]. Después de la desaparición del Buda, quiero que los Bhikṣus desarrollen una comprensión del significado profundo de este Sutra, el grado de seriedad en [cada uno de] los Preceptos y las afirmaciones analíticas sobre el Dharma en el Abhidharma, de la misma manera que el hijo del médico [trabajó para crear su propio entendimiento].

"Además, buen hijo, es como cuando alguien mira la luna durante seis meses y la ve desaparecer una vez, pero arriba, en los cielos, solo se ve por un momento y la luna se eclipsa. ¿Y por qué? Porque un día en el cielo para los seres antiguos es breve. Buen hijo, el Tathagata también es así. Tanto los dioses como los hombres dicen que la vida del Tathagata es breve, como el Dios que por un momento observa y la luna se eclipsa. El Tathagata también está entre ellos por un momento, mostrando Nirvana a los cientos de miles de nayutas de kotis [de seres]. Termina el mara de la aflicción, la mara de los skandhas y el mara de la muerte. Esta es la razón por la cual los cientos de miles de nayutas de kotis de maras celestiales saben que el Tathagata ha entrado en el Parinirvana. Y también que él aparece debido a cientos de miles de causas y condiciones kármicas anteriores. Debido a que se ajusta a las diversas disposiciones de lo mundano, muestra así infinito, ilimitado e inconcebible. Esta es la razón por la cual el Tathagata es eternamente permanente e inmutable".

El Buda, nuestro Padre espiritual, por medio del Dharma, nos ha revelado las Leyes Universales y nos ha dado todas las herramientas y medicinas necesarias para poder aliviar nuestros innumerables sufrimientos, y ayudar a otros igualmente a hacerlo, para poder trandformar este Mundo Saha en la Tierra Pura del Nirvana. Es por eso que el Buda vive en el Dharma, y el Dharma. cuando es estudiado y puesto en práctica, continúa la labor salvífica del Buda en el mundo. Al igual que en la parábola, la cual es una continuación de la del Sutra del Loto, es nuestro deber ahora, como Hijos del Buda, el Gran Médico, el ayudar a aliviar las enfermedades de todos los seres sintientes, siempre recordándonos, como el buen hijo, del Buda, nuestro Padre Eterno, quien realmente nunca se ha ido, sino que como menciona en el Sutra del Loto y del Nirvana, siempre se encuentra aquí, predicando y salvando a todos los seres sintientes.

Tanto (dioses como humanos) perciben que la vida útil del Tathagata es breve cuando en realidad, como un abrir y cerrar de ojos a través de grandes perspectivas cósmicas y cientos de miles de milenios, el Tathagata sigue frustrando a la familia de Maras (aflixiones e ilusiones) y participa en regresión kármica por el bien de los seres conscientes, todo el tiempo "eternamente permanente e inmutable".

"Además, buen hombre, esto es análogo a una luna brillante que los seres vivos ven con placer, razón por la cual llaman a la luna 'visión gozosa'. Si los seres vivos están plagados de avaricia, ira o estupidez, no serán inclinados a admirar la luna y llamarla una 'visión alegre'. Pero nada es más admirado como una vista gozosa del Tathagata, cuya naturaleza es invariablemente buena, pura y sin siquiera un rastro de impureza. Los seres vivos que disfrutan del Dharma lo miran de esta manera sin enemistad, pero aquellos con intenciones maliciosas lo miran con disgusto. Es en este sentido que el Tathagata es análogo a una luna brillante".

La Luz del Tathagata (Nirvana - Unidad) es Luminosa, brindando alegría y luminosidad a los fieles, mientras que los Icchantikas se alejan y prefieren revolcarse en el Lado Oscuro de la Luna, el Samsara (dualidad). Los budistas que se aferran a la visión nihilista del Sunyata, y a los Cuatro Sellos del Dharma de Sufrimiento, la Impermanencia, el No-Ser y la Impureza, son como estas personas que solo ven el lado oscuro de la luna, quienes ven el mundo con disgusto, cuando el mismo Buda dice que, por el contrario, quienes siguen las Enseñanzas Perfectas y Completas, las cuales se caractarizan por la Felicidad, la Eternidad, el Verdadero Ser y la Pureza, tienen una visión optimista de la vida, la "visión alegre". 

"Además, buen hijo, es como el día, que tiene tres períodos que son diferentes [en longitud]. Los días de invierno son breves, los días de primavera son promedios y los días de verano son los más largos. El Tathagata también es así. En este trichiliocosmo su vida útil es breve, y la muestra del Shravaka también es breve. Habiendo sido vistos, todos dicen que la vida del Tathagata es breve, como el día de invierno. Los Bodhisattvas muestran vidas útiles de duración media, ya sea por un kalpa o un kalpa parcial, como el día de la primavera. Solo el Buda ve la vida propia del Buda como infinita, como el día de verano. Buen hijo, el Tathagata ha dicho que los métodos de la enseñanza Mahayana son sutiles y esotéricos. Aparece en el mundo, lloviendo la gran lluvia de Dharma. En vidas futuras, si una persona es capaz de proteger y defender el canon, a ellos se les revelará y discernirá la bendición para los seres sensibles. Se debe saber que este camarada es un verdadero Bodhisattva. Al igual que la abundancia del verano, los cielos renuncian a la dulce lluvia. Si hay Shravakas o Pratyekabuddhas que escuchan las enseñanzas del Buda, del Tathagata, sutiles y esotéricas, entonces sería justo que durante los días de invierno se encuentren numerosos hielos y enfermedades. Si un Bodhisattva escucha de esta manera la enseñanza sutil y esotérica y recibe instrucciones de que el Tathagata es de naturaleza permanente e inmutable, sería como durante los días de primavera que las cornamentas brotan y se extienden.

"Sin embargo, la naturaleza del Tathagata en realidad no es ni larga ni corta. Es para lo mundano que aparece así. Esta es entonces la verdadera realidad subyacente del Buda (Dharmata)".

Esta analogía representa cómo se percibe el Tathagata a través de Tres Vehículos (Yanas). Para los Shravakas o Pratyekabuddhas (Hinayana), que tienen facultades de discernimiento limitadas, el mensaje del Tathagata no dura mucho y se compara con la brevedad de un día helado-invernal. El discernimiento del Bodhisattva (Mahayana) es más maduro, comparado con el rico y cada vez más vibrante suelo de la primavera; sin embargo, para ambos su discernimiento es solo "parcial", no completo como la realidad subyacente del Dharmata que perdura como un dorado día de verano.

En este pasaje, el Buda dice que quienes abracen el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana serán bendecidos con el Ojo Verdadero del Dharma, el Ojo Búdico, y podrá discernir las bendiciones para todos los seres sintientes, siendo verdaderos Bodhisattvas.

"Además, buen hijo, es igual que cuando la miríada de estrellas al mediodía no aparecen. Y entonces la gente dice que al mediodía las estrellas mueren y desaparecen. Pero realmente, sin embargo, no desaparecen. Es porque la luz del sol los oculta que no aparecen. El Tathagata también es así. El Shravaka y Pratyekabuddha no pueden verlo, al igual que la persona mundana no puede ver las estrellas al mediodía.

"Además, buen hijo, es como cuando el cielo nublado hace que la luna y el sol no aparezcan y la persona tonta dice que el sol y la luna se han perdido y han desaparecido. Sin embargo, el sol y la luna realmente no se han perdido o han desaparecido. Cuando el verdadero Dharma del Tathagata haya desaparecido, las Tres Joyas parecerán desaparecer y tampoco cesarán para siempre. Es por esto que debe saberse que el Tathagata permanece eternamente y sin ningún cambio. ¿Y por qué? Porque la naturaleza real de las tres joyas no se mancha de impurezas.

"Además, buen hijo, es como cuando la luna está oscura y el cielo nocturno está lleno de estrellas. Su luz brilla y resplandece por un tiempo y luego desaparecen de nuevo. Los seres sintientes viendo esto piensan que es un mal augurio. Los Pratyekabuddhas también lo son cuando aparecen en un mundo sin un Buda. Los seres sintientes que ven esto dicen que el Tathagata realmente ha perecido y surge en ellos pesar y dolor. Sin embargo, el cuerpo del Tathagata es realmente indestructible, como el Sol y la luna sin cese o desaparición.

"Además, buen hijo, es como cuando el sol se oculta detrás de una niebla y se oculta por completo. Este Sutra del Nirvana, que es un Sutra sutil y maravilloso, también lo es, siendo producido en el mundo. Si hay seres sintientes que tienen oído para el Sutra, serían capaces de poner fin a todos los males y ya no estar en medio del malvado karma. Este Sutra del Nirvana es maravilloso y profundo, su perspectiva inconcebible. Hablando hábilmente de la naturaleza del Tathagata como sutil y esotérica. ¿Qué significa esto? Los buenos hijos y las buenas hijas deben considerar al Tathagata como el que da a luz el pensamiento de que él permanece constantemente, sin ningún cambio, el verdadero Dharma que es interminable y la Sangha imperecedera. Esta es la razón por la cual uno debe cultivar numerosos medios hábiles y esforzarse por estudiar este texto. No le tomaría mucho tiempo a esa persona alcanzar la Iluminación Suprema (Annutarasamyaksambodhi). Esta es la razón por la cual este Sutra se llama la Realización de la Virtud Infinita. También se llama la Iluminación que es Invulnerable. Porque es invulnerable es la razón por la que ha obtenido el título 'Gran Parinirvana'. Porque posee la buena luz, es como los días de verano. Debido a que el cuerpo no tiene límites, se llama Gran Nirvana".

En estas líneas, el Buda trata de revelarnos que, aunque las personas sigan plagadas de deseos e ilusiones, y no ven las bendiciones de los Budas, las mismas siguen lloviendo sobre nosotros. Somos nosotros quienes las negamos con nuestras malas decisiones y nuestro mal karma. Esto es solo un signo de que vivimos en la Era Final del Dharma.

En el Budismo, existe la concepción de las Tres Eras del Dharma, o los Tres Días de la Ley: (1) el Día Primero, el Día Medio y el Día Último de la Ley. Estos son tres períodos o etapas consecutivas en las que se divide el tiempo que sigue a la muerte de un Buda. Estos también se conocen como los períodos de la Ley Correcta, la Ley Falsificada y la Ley Decadente (o la Ley Final - Mappo). Durante el Primer Día de la Ley, prevalece el espíritu del Budismo y la gente puede alcanzar la Iluminación a través de su práctica. Durante el Día Medio de la Ley, aunque el Budismo se establece firmemente en la sociedad, se formaliza cada vez más y menos personas se benefician de él. En el Último Día de la Ley, las personas están contaminadas por los tres venenos de la codicia, la ira y la necedad, y pierden su aspiración a la Iluminación. El Día Primero y el Día Medio duran mil años, y otro, quinientos años respectivamente. El Último Día continuará durante diez mil años. 

Las enseñanzas del Sutra del Loto y del Nirvana fueron diseñadas específicamente para nuestra era, el Ultimo Día de la Ley. Es por eso que fueron guardadas por 500 años. Pero más que una profecía del fin del Dharma, estas tres eras designan tres tipos de personas: (1) los que estudian y ponen en práctica del Dharma Verdadero, es como si estuvieran en el Primer Día de la Ley. Los que estudian pero no ponen el Dharma en práctica, o los que siguen enseñanzas pacriales e incompletas se encuentran en el Día Medio de la Ley. Los que desprecian las Enseñanzas Perfectas y Completas, o que niegan el Dharma, o quienes renuncian a su misión como Bodhisattvas, vivien como si estuvieran en el Ultimo Día de la Ley. Es por eso que es importante preguntarnos, ¿en qué etapa me encuentro?

Sin embargo, en estos párrafos, el mismo Buda nos confirma que aunque parezca que el Dharma ha perdido efectividad, los Tres Tesoros son eternos, y seguirán siempre en el mundo. Esto es porque el Buda cuenta con todos y cada uno de nosotros que leemos este Sutra y nos comprometemos a mantener sus enseñanzas vivas al ponerlas en práctica en nuestras vidas. El Buda ya ha visto nuestros corazones, aun antes de que nacieramos, y si hemos encontrado esta enseñanza en este momento, es porque este es el llamado del Buda para ti. El Buda te está hablando en este momento. Trata de calamar los vientos de tus pensamientos y busca profundamente en tu corazón y verás que esto es cierto. Luego, eleva tu Aspiración a Alcanzar el Despertar por el Bien de Todos los Seres Sintientes (Bodhicitta), y con todo tu cuerpo, mente y espíritu, responde al llamado, por medio de tus pensamientos, palabras y acciones en el mundo.

Los Budas están siempre presentes, aunque los menos capaces todavía no están listos para discernirlos. Debido a estos Iluminados permanecen eternamente, la Luz del Buddhadharma nunca se apagará, sin embargo, se eclipsa durante el estado particular e incidental de cualquier edad. Por lo tanto, la mejor visión de la luz dharmática se logra mejor por los diligentes que toman en serio y estudian bien el mensaje de este Texto Sagrado que les permite experimentar la Budeidad. Ahora nos toca a nosotros ser verdaderos Hijos del Buda y continuar su labor dhármcia en el mundo.

jueves, 2 de junio de 2022

Floreciendo como Lotos en el Mundo: El Gran Maestro Saicho y el Establecimiento de un Budismo Completo y Holístico - Sermón Conmemorativo de Dengyo Daishi

 

En estos días, en todos los templos Tendai en Japón se conmemora la vida y obra del Gran Maestro Saicho (Dengyo Daishi 767-822), el fundador de la escuela Tendai japonesa y el cristalizador de la Tradición del Loto, el Verdadero Budismo en el mundo. Si bien hemos hablado en muchas ocasiones sobre la vida y obra de este Gran Maestro, su espíritu y su visión inmensurable contiene muchas lecciones para todos nosotros. Para su biografía, pueden accesar aquí.

El Gran Maestro Saicho logró cristalizar y perfeccionar la Tradición del Loto, el Verdadero Budismo, fundada por el Buda Shakyamuni en este mundo en su predicación del Sutra del Loto, donde unifica y armoniza todas las enseñanzas dadas en sus más de cuarenta años de predicación en la India. Si bien su mensaje fue sepultado por la tradición oral y fosilizado por las primeras generaciones de monjes, el mismo se mantuvo vivo en un pequeño número de grandes luminarias como Nagarjuna, Kumarajiva y Daosheng, y fue rescatado por el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi 538-597) en China, quien fundó la primera escuela budista basada en el Verdadero Budismo, la escuela Tiantai (Tendai), la cual unificaba todas las enseñanzas y prácticas y reveló el verdadero Plan Dhármico de Salvación del Buda para el mundo. Varios años más tarde, un jóven monje japonés llamado Saicho viajó a China en búsqueda del Dharma y perfeccionó la Tradición del Loto, restaurando el Verdadero Budismo, al incorporar elementos que no estaban presentes en China para el tiempo de Chih-i, como las Enseñanzas Esotéricas (Vajrayana - Mikkyo). Saicho luego regresó a Japón para revelar el Dharma Eterno, desde el Este, a todos los seres sintientes, fundando la escuela Tendai en Enryakuji - Hieizan, el Monte Hiei en Kioto. Es por esto que en la escuela Tendai se encuentran todas las enseñanzas y prácticas budistas (En-Mitsu-Zen-Kai), como las Enseñanzas Completas y Completas (Sutra del Loto y todos los Sutras), Tierra Pura, Preceptos, Zen, y Budismo Esotérico, según el mensaje y la voluntad original del Buda en el mundo.

La escuela Tendai japonesa, desde sus inicios, ha sido el Templo del Dharma Eterno para el mundo, estableciendo el programa más completo de estudio y práctica budista, dando a luz a grandes maestros fundadores de muchas otras escuelas, como Honen (Jodo Shu), Shinran (Jodo Shinshu), Eisai (Rinzai Zen), Dogen (Soto Zen) y Nichiren (Nichiren Shu), entre otros, quienes tomaron una sola enseñanza y práctica de la escuela Tendai y fundador escuelas de práctica exclusiva. No obstante, todas estas escuelas encontraron sus semillas en el Monte Hiei.

¿Cuál es el mensaje del Gran Maestro Saicho para nosotros en el Siglo 21? Habiendo sido un hombre muy avanzado para sus tiempos, su mensaje sigue siendo igualmente relevante en nuestros días. Por ello, hoy, nos enfocaremos en la igualdad de todos los seres y su potencial de alcanzar el Despertar, la presencia eterna del Buda y su actividad dinámica en el mundo, y nuestro rol como Hijos del Buda, y cómo todas estas enseñanzas estan intrínsecamente relacionadas.

El Gran Maestro Saicho, siguiendo la Tradición del Loto, estableció el Sutra del Loto como el sermón más importante del Buda en el mundo. En el Sutra del Loto, el Buda revela la totalidad de la Verdad de su Iluminación, y describe que todos los seres poseen la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar el Despertar y convertirse en Budas. Todas las enseñanzas y prácticas budistas fueron reveladas por el Buda para ayudarles a los seres a descubrirla y manifestarla en el mundo. Es por ello que todas sus enseñanzas y prácticas forman parte de un solo Plan Dhármico Salvífico, el Ekayana o "Vehículo Unico" que lleva a todos los seres a la Budeidad. El Sutra del Loto dice: "Todos los Budas aparecen en en este mundo para una sola gran causa. Es decir, aparecieron para que cualquiera pudiera ver estos Budas y purificar sus mentes. Estos Budas aparecieron en nuestro mundo para hacernos comprender lo que es un Buda y permitirnos convertirnos en Budas".

Este pasaje expresa la cosmovisión de la gran compasión del Buda, y fue revelada por primera vez en el Sutra del Loto. Todo y todos existen en este mundo con un propósito, sin discriminación ni confrontación. Todo juega un papel importante individualmente en nuestra comunidad y en este mundo en el que vivimos. El Buda Shakyamuni garantizó que cualquiera puede adquirir la Budeidad, expresando la verdad universal de la igualdad de todos los seres, sin distinciones ficticias. Esto nos muestra que todos los seres son igualmente importantes y tienen un rol único e irreemplazable en el mundo, y que todos somos una gran hermandad - la Sangha Eterna. Debemos seguir las enseñanzas del Buda, darnos cuenta de que tenemos infinitas posibilidades de convertirnos en Budas y pasar nuestra vida diaria trabajando hacia este vasto y elevado ideal.

Con el establecimiento de la escuela Tendai ("Terraza Celestial"), el Gran Maestro Saicho restauró el Verdadero Budismo, reunificando todas las enseñanzas y prácticas budistas bajo un mismo techo: el cielo que todos compartimos. Al hacer esto, Saicho, al igual que el Buda Shakyamuni en su tiempo, tuvo que luchar contra el establecimiento religioso budista de su tiempo (Seis Escuelas de Nara), que estipulaban que solo algunos seres poseían la capacidad de alcanzar la Budeidad, y con ello, no todos somos iguales. Es por esto que Saicho igualmente abogó por la derrogación de los Preceptos Hinayana exclusivistas del antiguo Vinaya a favor de los Preceptos del Bodhisattva del Sutra de la Red de Brahma, los cuales podían ser conferidos a todos los seres, y nos ayudan a revelar nuestra Naturaleza Búdica en el mundo. 

Igualmente, el Gran Maestro Saicho luchó para hacer el Budismo accesible a todo el mundo. Antes de Saicho, el Budismo estaba confinado a Nara, y era exclusivo de la corte y los nobles. Al establecer la escuela Tendai, Saicho estipuló que sus monjes debían ir a todas las provincias y establecer templos y escuelas, para hacer la espiritualidad y la educación accesible a todas las personas. Además de hacer escuelas y templos, también debían construír puentes y hacer obras benéficas. Los seguidores de Saicho, los sacerdotes Tendai en particular, se consideraban Bodhisattvas y trabajaban como Bodhisattvas, poniendo toda su fuerza al servicio del país, que se entendía como la comunidad moral basada en la familia, y como tal, una incorporación de la Verdad Universal y el Dharma Eterno. Si todos los seres somos Hijos del Buda, todos somos una gran hermandad, la Sangha Eterna, y por ello, debemos unirnos y trabajan por el bien común de todos.

Otra enseñanza importante del Sutra del Loto es que el Buda, lejos de haber sido un hombre, fue una personificación y encarnación del Alma del Universo, quien vino al mundo para revelar el Dharma, aliviar el sufrimiento y salvar a todos los seres sintientes. Por ello, es una presencia constante en el mundo. ¿Por qué el Buda Shakyamuni pasó al Nirvana, dejándonos solos, y qué debe guiar a sus discípulos en su búsqueda del camino hacia la Budeidad después de su muerte? El Sutra del Loto nos dice: "Si sienten que pueden oír su predicación en el momento que les plazca, entonces el deleite de oír las enseñanzas no brotará de ellos. En consecuencia, el Buda trata de llevarlos a la Budeidad desapareciendo de este mundo y haciéndoles creer que había pasado al Nirvana". En otras palabras, el Buda, aunque da la apariencia de pasar al Nirvana, realmente sigue trabajando de forma activa y dinámica en el mundo, a través de los ojos, la boca y las manos de todos sus Hijos. 

La escuela Tendai busca llevar a cabo la práctica en nuestra vida diaria de la última forma de compasión de acuerdo con las palabras del Gran Maestro Saicho, quien nos exhortó a "hacer el bien a los demás primero y dejarnos a nosotros mismos para después, este espíritu es la máxima expresión de la compasión". Desear la perfecta igualdad de todos los seres vivos y orar por sus vidas plenas es la esencia del Budismo. Nosotros, como Hijos del Buda, tenemos la sagrada encomienda de realizar el trabajo y la visión del Buda en nuestro mundo, y transformarlo en una Tierra Pura, la manifestación de la Sangha Eterna, con Compasión y Sabiduría. El Sutra del Loto predica que los budistas deben tener un corazón tierno y tolerante, deben usar la túnica compasiva del Buda, sentarse en el trono compasivo del Buda y morar en la habitación compasiva del Buda. 

¿Qué debemos hacer los que nacimos en este mundo como seres humanos? El Gran Maestro Saicho nos dijo: "debemos hacer las prácticas de los Bodhisattvas". Bodhisattvas son aquellos que se dedican a la búsqueda de la Budeidad. La práctica más importante de un Bodhisattva es estudiar y encarnar el Dharma, ponerlo en práctica en el mundo, y ser un ejemplo y una luz para todos los seres sintientes. Si uno practica constantemente, los deseos y apegos por las cosas disminuirán gradualmente, y llegaremos a mirar a los demás como a nosotros mismos, sin discriminación. Esto lo acerca a uno a la Iluminación de la Budeidad. 

Es por esto que el Templo Tendai de Puerto Rico, como representante del Verdadero Budismo en el mundo hispano, une sus esfuerzos a la campaña "Iluminando una Esquina del Mundo", y enfoca su labor ministerial en tres renglones: (1) Protección de la Vida (agradecimiento por todos los seres vivos), (2) Protección del Medio Ambiente (practiquemos con gratitud el servicio de uno a los demás con espíritu de ofrenda y el reconocimiento de la total interconexión de todos los fenómenos), y (3) Diálogo Interreligioso (unamos nuestras voluntades para mejorar el mundo). Esto se basa en las siguientes palabras del Gran Maestro Saicho que aparecieron al comienzo de su obra Sange-gakusho-shiki (Rokujō-shiki - "Reglamento para Monjes de la denominación Tendai"): "¿Cuál es el tesoro de una nación? El tesoro es una fuerte voluntad de alcanzar la Iluminación. Así, quienes tienen esta naturaleza religiosa son el verdadero tesoro de una nación. Un hombre sabio de la antigüedad dijo que diez grandes campanas no son el tesoro de una nación, pero el que ilumina un rincón de una nación es el verdadero tesoro de una nación". 

En "Sobre la Posibilidad de la Iluminación de todos los Seres", Saicho, el fundador de la escuela Tendai, escribió: "En la flor de loto está implícita su emergencia del agua. Si no emerge, sus flores no se abrirán: en la emergencia está implícito el florecimiento. Si el agua tiene tres pies de profundidad, el tallo de la flor será de cuatro o cinco pies; si el agua tiene siete u ocho pies de profundidad, el tallo tendrá más de diez pies de altura. Eso es lo que implica la emergencia del agua. Cuanto mayor sea la cantidad de agua, más alto crecerá el tallo; el crecimiento potencial es ilimitado. Ahora, todos los seres humanos tienen el loto de la Budeidad dentro de ellos. Se elevará por encima del lodo y el agua sucia del Hīnayāna y quasi-Mahāyāna, y luego a través de la etapa de los Bodhisattvas se abrirá, hojas y flores juntas, en toda su gloria".

El Sutra del Loto utiliza constantemente la analogía de la flor de loto para exponer sus enseñanzas.  El loto no nace sin el lodo; de igual forma, nuestro potencial (Budeidad) no puede existir sin el mundo y la sociedad. El loto, que desde la antiguedad en los países asiáticos simbolizan la pureza, la belleza y la realeza, nace del lodo. Para los budistas, el barro representa nuestra humanidad, que está sumida en la ignorancia, abatida por los sufrimientos de la vida y dominada por los deseos mundanos. Es nuestro deber despertar en nosotros nuestro deseo altruista y trabajar para el beneficio de los demás. Así, alcanzaremos el Despertar. 

A diferencia de la concepción universalmente generalizada de que el Budismo predica el abandono del mundo y la eliminación del deseo, la filosofía budista Tendai nos enseña que no podemos abandonar el mundo, sino comprenderlo, y utilizar el conocimiento obtenido a través del estudio empírico para manejarnos sábiamente por él. Desde este punto de vista, el sufrimiento es una parte integral de la vida. No hay nada que podamos hacer para eliminarlo, pero sí podemos evitarlo y aminorarlo. La doctrina budista nos muesra que el dolor está presente desde el momento del nacimiento y nos sigue durante toda la vida de una forma u otra, hasta la muerte. Con la ayuda del Dharma y la Gracia del Buda Eterno, podemos obtener la fuerza y la perseverancia para poder aliviar nuestro sufrimiento y sobreponernos ante las dificultades de la vida, y vivir vidas llenas de paz y armonía.

Cónsono con este espíritu, nuestra Sangha hispana se enfoca en la protección de la vida, del ambiente y la unidad de todos los seres. Esto nos permite florecer como lotos en medio del fango del mundo.

Con todo esto, vemos que la vida y obra del Gran Maestro Saicho es un ejemplo de dedicación a los Tres Tesoros Eternos y hacer los valores e ideales del Budismo una relalidad en nuestra sociedad y en nuestra vida, y es tan relevante hoy como lo fue hace 1,200 años. Por ello, hoy conmemoramos su vida y su obra, y le damos las gracias por habernos revelado la Luz del Dharma y hacerla brillar por todo el mundo. "Namu Shuso Kombon Dengyo Daishi Fukuju Kongo".