Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


sábado, 12 de septiembre de 2020

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Largo II

  Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestra primera entrada, vimos un breve comentario sobre el Sutra Corto. Luego, en la entrada anterior, nuestra segunda entrada, realizamos un estudio breve de una parte del segundo Sutra, llamado el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo". Ahora, continuaremos nuestro estudio, luego de haber aprendido sobre quién es el Buda Amida y los Votos que cumplió para convertirse en un Buda, con la descripción de la Tierra Pura. No tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

Luego de que el Buda Shakyamuni le explicara a Ananda y toda la audiencia sobre quién fue el Buda Amida en una vida pasada, como el Bodhisattva Dharmakhara, y sus 48 Votos, y explicara que el Buda Amida ya alcanzó la Iluminación hace 10 kalpas y que se encuentra en su Tierra Pura de la Bienaventuranza, el Buda Shakyamuni comienza a describir las características de la Tierra Pura.

"En esa Tierra del Buda, la tierra está compuesta de siete joyas, a saber, oro, plata, berilo, coral, ámbar, ágata y rubí, que han aparecido espontáneamente. La tierra en sí es tan vasta, que se extiende sin límites hasta la medida más lejana, que es imposible conocer su límite. Todos los rayos de luz de esas joyas se entremezclan y crean múltiples reflejos, produciendo una iluminación deslumbrante. Esos adornos puros, soberbios y exquisitos son insuperables en todos los mundos de las diez direcciones, hechos de la más fina de todas las gemas, y son como las del Sexto Cielo. En esa tierra, no hay montañas, como el Monte Sumeru y las Montañas Adamantinas Circundantes. Del mismo modo, no hay océanos ni mares, valles ni gargantas. Pero uno puede ver esas manifestaciones por el poder del Buda si uno así lo desea. En esa tierra no hay infierno; tampoco hay reinos de espíritus y animales hambrientos ni otras condiciones adversas. Tampoco existen las cuatro estaciones de primavera, verano, otoño e invierno. es siempre moderado y agradable, nunca frío ni caliente".

Como recordaremos del comentario anterior, la Tierra Pura es un lugar creado por los meritos, virtudes y votos del Buda, y crea las condiciones necesarias para alcanzar el Despertar rápidamente. De igual forma, la Tierra Pura es una metáfora del Nirvana.

Luego, el Buda describe la Luz Imfinita del Buda Amida, a quien llama "Amitayus", que significa literalmente "luz infinita".

"La luz majestuosa del Buda Amitayus es la más exaltada. Ninguna otra luz de un Buda puede igualar la suya. La luz de algunos Budas ilumina cien tierras búdicas y la de otros, mil. Brevemente, el de Amitayus ilumina la Tierra del Buda oriental, tan numerosa como las arenas del río Ganges. De la misma manera, ilumina las Tierras dle Buda en el sur, oeste y norte, en cada uno de los cuatro mundos intermedios. Además, la luz de algunos Budas se extiende siete pies; la de otros, una yojana, o dos, tres, cuatro o cinco yojanas; y la distancia recorrida aumenta de esta manera hasta que la luz de algunos Budas ilumina una tierra del Buda. Por esta razón, Amitayus es llamado por los siguientes nombres: el Buda de la Luz Infinita, el Buda de la Luz Ilimitada, el Buda de la Luz Sin Obstáculos, el Buda de la Luz Incomparable, el Buda de la Luz del Rey de la Llama, el Buda de la Luz Pura, el Buda de la Luz de Alegría, el Buda de la Luz de la Sabiduría, el Buda de la Luz Incesante, el Buda de la Luz Inconcebible, el Buda de la Luz Inefable y el Buda de la Luz que Eclipsa al Sol y la Luna".

Como leemos, el Buda Amida es llamado el Buda de la Luz Infinita, y nombres similares, dado al poder salvífico de su Luz y su largo alcance. De todos los Budas en el Dharmadhatu o Universo Dhármico, la Luz del Buda Amida es la más brillante. Su Luz ilumina todos los confines del universo, arropando, protegiendo y nutriendo a todos los seres. La Luz del Buda Amida nos baña ahora mismo, pero no la vemos porque estamos cegados por las pasiones y nuestras obstrucciones kármicas. Pero así como el Sol sigue brillando durante un día soleado, la Luz del Buda Amia sigue brillando sobre nosotros. 

"Si los seres sintientes encuentran su luz, sus tres contaminaciones se eliminan; sienten ternura, alegría y placer; y surgen buenos pensamientos. Si los seres sintientes en los tres reinos del sufrimiento ven su luz, todos serán aliviados y liberados de la aflicción. Al final de sus vidas, todos alcanzan la emancipación".

Aquí vemos que cuando recitamos el Nembutsu con pureza y fe de corazón, corremos el velo que nos ciega y vemos la Luz que siempre brilló sobre nosotros. En ese momento, expserimentamos paz, quemamos nuestro karma negativo y somos dotados con la Gracia inefable del Buda. Es esta misma Luz la que ya nos ha salvado en el espacio y el tiempo, y que espera consumarse. Reconocer verdaderamente el brillo constante de esa Luz es Renacer en la Tierra Pura. La Tierra Pura siempre está a nuestro alcance, solo debemos recitar el Nembutsu con fe y entrega. Esto es reafirmado por la siguiente cita:

"La luz de Amitayus brilla intensamente, iluminando todas las tierras del Buda de las diez direcciones. No hay ningún lugar donde no se perciba. No soy el único que ahora alaba su luz. Todos los Budas, shravakas, pratyekabuddhas y Bodhisattvas lo alaban y glorifican de la misma manera. Si los seres sintientes, habiendo oído de la majestuosa virtud de su luz, la glorifican continuamente, día y noche, con sinceridad de corazón, podrán nacer en su tierra, como deseen. Entonces las multitudes de Bodhisattvas y shravakas alabarán su excelente virtud. Más tarde, cuando alcancen la Budeidad, todos los Budas y Bodhisattvas de las diez direcciones alabarán su luz, tal como yo alabo ahora la luz de Amitayus".

El Buda continuó: "La majestuosa gloria de la luz de Amitayus no podría describirse de manera exhaustiva, incluso si la alabara continuamente, día y noche, durante el período de un kalpa".

Luego, el Buda habla sobre la Vida Infinita del Buda Amida, a quien llama ahora "Amitabha" que significa literalmente "vida infinita".

"La vida de Amitabha es tan larga que es imposible para cualquiera calcularla. Para dar una ilustración, supongamos que todos los innumerables seres sintientes en los mundos de las diez direcciones renacieron en forma humana y que cada uno se convirtió en un shravaka o pratyekabuddha. Incluso si se reunieran en un solo lugar, concentraran sus pensamientos y ejercitaran el poder de su sabiduría al máximo para calcular la duración de la vida del Buda, incluso después de mil millones de kalpas, todavía no podrían alcanzar el límite de la duración de la vida de los shravakas, Bodhisattvas, seres celestiales y seres humanos en su tierra. De manera similar, no debe ser abarcado por ningún medio de cálculo o por ninguna expresión metafórica. De nuevo, el número de shravakas y Bodhisattvas que viven hay algo incalculable. Están plenamente dotados de sabiduría trascendente y libres en el ejercicio de su majestuoso poder; podrían tener el mundo entero en sus manos".

El Buda Amida es el Buda de la Luz y la Vida Infinita, y es es a misma que vida que emana del Buda Amida la que anima todas las cosas vivas en el universo. El Buda Amida, como todos los Budas, es una manifestación compasiva del Universo, el Dharmakaya, quien por compasión asumió forma como el Bodhisattva Dharmakhara, renunció a su reino, practicó por millones de años, dando su cuerpo, palabra y mente incontablemente por el bien de todos los seres sintientes, y finalmente cumplió sus Votos y se convirtió en un Buda - para ilustrarnos el camino al Despertar y la Budeidad. Por ello, nuestros seres finitos son impermanentes, pero el Verdadero Ser - la Vida del Universo que fluye a través de todos nosotros - es eterna. El Nembutsu, finalmente, es una encarnación de este reconocimiento.

Luego, el Buda describe los árboles y los bosques de la Tierra Pura, cuyas hojas están hechas de esmeralda, sus caminos de oro, y sus troncoes de los metales preciosos, y pasa a describir el Gran Arbol Bodhi:

"El árbol Bodhi del Buda Amitayus tiene cuatro millones de li de altura y cinco mil yojanas de circunferencia en su base. Sus ramas se extienden doscientos mil li en cada una de las cuatro direcciones. Es un grupo natural de todo tipo de piedras preciosas y está adornado con los reyes de las joyas, a saber, gemas mani a la luz de la luna y gemas que sostienen el océano.

"En todas partes, entre sus ramitas, cuelgan adornos de joyas con mil millones de colores diferentes entremezclados de diversas formas, y sus innumerables rayos brillan con el mayor brillo. El árbol Bodhi mismo está cubierto con redes de gemas excepcionales y excelentes, y en él aparecen todo tipo de adornos de acuerdo con los deseos de uno.

"Cuando una suave brisa sopla a través de sus ramas y hojas, surgen innumerables y exquisitos sonidos del Dharma, que se extienden por todas partes, impregnando todas las demás tierras del Buda en las diez direcciones. Aquellos que escuchan los sonidos logran una penetrante comprensión de los dharmas y viven en la etapa de no-retroceso. Hasta que alcancen la Budeidad, sus sentidos del oído permanecerán claros y agudos, y no sufrirán ningún dolor o enfermedad. Ya sea que escuchen los sonidos del árbol Bodhi, vean sus colores, huelan sus perfumes, prueban sus sabores, perciben sus luces o conciben el Dharma en sus mentes, todos logran una percepción profunda y penetrante de los dharmas y viven en la Etapa de No-retroceso. Hasta que alcancen la Budeidad, sus seis órganos sensoriales permanecerán nítidos y claro, y no sufrirán ningún dolor o enfermedad".

Esto nos recuerda a la purificación de los sentidos (Rokkon Shojo) del Sutra del Loto. El árbol Bodhi es el árbol bajo el cual todos los Budas alcanzan el Despertar, y el mismo es el centro de la Tierra Pura de la Bienaventuranza. El árbol, como todos los elementos de la Tierra Pura, predican el Dharma y llevan a las personas renacidas allí a una verdadera comprensión de la Verdad.

Luego, el Buda describe los pabellones y todas las características de la Tierra Pura, igual a las del Sutra Corto. Luego, el Buda describe a las personas que renacen en la Tierra Pura.

"Ananda, los nacidos en esa tierra del Buda están dotados de tales cuerpos de pureza y provistos de varios sonidos exquisitos, poderes sobrenaturales y virtudes. Los palacios en los que habitan, su ropa, comida y bebida, las maravillosas flores y los diversos tipos de incienso y adornos son como los que se proporcionan naturalmente en el Sexto Cielo del mundo del deseo".

Como recordaremos, todos son de color oro, y no hay sexos, lo que representa la verdadera igualdad entre todos, sin diferencias, porque todos somos uno.

"A la hora de comer, aparecen de forma espontánea platos hechos con las siete joyas, a saber, oro, plata, berilo, ágata, rubí, coral y ámbar, y también perlas brillantes como la luna, llenas de comida y bebida de cien sabores, según los deseos de cada uno. Aunque se ofrece la comida, nadie la come realmente. Una vez que se ha visto y olido, uno naturalmente siente que ha sido comido y, por lo tanto, está satisfecho; por lo tanto, uno se siente relajado en mente y cuerpo, libre de apego al sentido del gusto Cuando termina la comida, todo desaparece, pero reaparece en la próxima comida".

Esto es porque en la Tierra Pura no existe el deseo.

"Esa tierra del Buda, como el Reino del Nirvana incondicionado, es pura y serena, resplandeciente y dichosa. Los shravakas, Bodhisattvas, seres celestiales y humanos allí tienen una sabiduría elevada y brillante, y son maestros de los poderes sobrenaturales, iguales, sin diferencias, pero se les llama 'seres celestiales' y 'humanos' simplemente por analogía con los estados de existencia en otros mundos. Son de semblante noble y majestuoso, inigualable en todos los mundos, y su apariencia es soberbia, inigualable por cualquier ser, celestial o humano. Todos están dotados de cuerpos de Naturalidad, Vacuidad e Infinito".

Recordemos que la Vacuidad (Sunyata), si bien es un concepto poco entendido incluso entre budistas, es la representación vie negativa de la Talidad (Tathata) o Potencialidad, el Infinito, no un vacío nihilista como muchos lo presentan. La Tierra Pura es el "Reino del Nirvana Incondicionado", que se viste de condiciones para hacerse palpable a los seres sintientes y llevarlos al Despertar de la Budeidad. 

"Los devas y los humanos en la tierra de Amitayus reciben túnicas, comida y bebida, flores, perfumes, adornos, marquesinas y estandartes de seda, y están rodeados de sonidos exquisitos. Sus moradas, palacios y pabellones están exactamente de acuerdo con las tamaño de sus cuerpos. Una, dos o incluso innumerables joyas aparecen ante ellos, tan pronto como lo deseen. Además, una hermosa tela enjoyada cubre el suelo donde todos los devas y humanos caminan. En esa tierra del Buda hay innumerables redes de joyas, todo adornado con madejas de hilo de oro, perlas y cien mil clases de tesoros raros y maravillosos. Alrededor de las redes cuelgan campanas de joyas de la mayor belleza, que brillan con esplendor. Cuando una brisa natural de virtud se levanta y sopla suavemente, es moderada en temperatura, ni fría ni caliente, refrescante y suave para los sentidos, y no se mueve ni demasiado lento ni demasiado rápido. Cuando la brisa sopla sobre las redes y los varios árboles enjoyados, innumerables excelentes sonidos se escuchan, y ​​se difunden diez mil clases de delicadas fragancias de virtud. Si uno huele esas fragancias, sus impurezas y pasiones dejan de surgir espontáneamente. Si lo toca la brisa misma, uno disfruta del mismo placer que un monje que ha entrado en el Samadhi de la Extinción".

Esto nos revela que la Tierra Pura no es necesariamente un lugar, sino que es una metáfora del Nirvana. Luego de describir los placeres de la Tierra Pura, el Buda explica los diferentes grados de Renacimiento - los Tres Grados de Aspirantes.

"Los seres sintientes que nacen en esa tierra del Buda residen entre los que tienen asegurado el Nirvana. La razón es que en esa tierra no hay seres que estén destinados a condiciones adversas ni aquellos cuyo destino sea incierto".

Renacer en la Tierra Pura es asegurar el Nirvana - es el Despertar, y por ello, la realización del Nirvana.

"Todos los Budas, Tathagatas, en las diez direcciones, tan numerosos como las arenas del río Ganges, alaban juntos la virtud suprema e inconcebible de Amitayus. Todos los seres sintientes que, habiendo escuchado su Nombre, se regocijan en la fe, lo recuerdan incluso una vez y transfieren sinceramente el mérito de las prácticas virtuosas a esa tierra, aspirando a nacer allí, alcanzará el nacimiento y morarán en la Etapa de No-retroceso. Pero quedan excluidos aquellos que han cometido las cinco ofensas más graves y abusado del Dharma correcto".

Las Cinco Ofensas se refiere a las ofensas más graves del Budismo. Si bien las explicaciones varían según los Sutras y tratados, estas son: (1) matar al padre de uno, (2) matar a la madre de uno, (3) matar a un Arhat, (4) herir a un Buda y (5) causar desunión en la Orden (Sangha). Se dice que aquellos que cometen cualquiera de los cinco pecados capitales caen invariablemente en el infierno del sufrimiento incesante. Recordaremos que Devadatta, el primo del Buda, cometió tres de las Cinco Ofensas, matando un Arhat, hiriendo al Buda y causando división y discordia en la Sangha, y aún así, finalmente alcanzará el Despertar, según vimos en el Sutra del Loto. 

Luego, el Buda explica el Primer Grado de Aspirantes, los monjes y monjas budistas:

"Los devas y los humanos en los mundos de las diez direcciones que aspiran sinceramente a nacer en esa tierra se pueden clasificar en tres grados. El grado superior de aspirantes son aquellos que dejan sus hogares y abandonan el mundo deseos de convertirse en monjes. Habiendo despertado la aspiración por la Iluminación, recuerdan resueltamente a Amitayus y realizan prácticas meritorias, aspirando a nacer en su tierra. Cuando estén a punto de morir, Amitayus, junto con una hueste de sabios, aparecerá ante ellos. Entonces lo seguirán y alcanzarán el nacimiento en su tierra. Inmediatamente nacerán por transformación espontánea dentro de las siete flores de loto adornadas con joyas. Habitarán en la Etapa de No-retroceso, alcanzarán la sabiduría firme y serán capaces de libremente ejerciendo poderes sobrenaturales. Por esta razón, Ananda, los seres sintientes que deseen ver a Amitayus mientras están en este mundo, deben despertar la aspiración por la Iluminación más elevada, hacer obras meritorias y aspirar a nacer en su tierra".

Estos son los seres que se dedican completamente al Dharma, como monjes y monjas budistas. Son los seres que más obras meritorias realizan, sobre todo, la obra meritoria de mayor virtud: el llevar el Dharma a los seres sintientes.

Luego, el Buda explica el Grado Medio, los creyentes devotos:

"El grado medio de los aspirantes son los devas y los humanos en los mundos de las diez direcciones que desean sinceramente nacer en esa tierra. Aunque no pueden convertirse en monjes y cultivar mucho mérito, despiertan la aspiración para la más alta Iluminación, piensan con determinación en Amitayus, realizan algunas buenas obras, observan los Preceptos, construyen estupas, donan estatuas budistas, dan limosna a los mendicantes, cuelgan pancartas, encienden velas, esparcen flores, queman incienso, etc. Transfieren el mérito de esas prácticas a su tierra, aspirando a nacer allí. Cuando estén a punto de morir, Amitayus manifestará su cuerpo transformado, que posee plenamente el mismo resplandor y características físicas y marcas que los del verdadero Buda, y lo harán aparecer ante ellos, junto con una hueste de sabios. Entonces seguirán a este Buda transformado y nacerán en la Tierra Pura, donde habitarán en la Etapa de No-retroceso. Su virtud y sabiduría estará junto a los del grado superior de aspirantes".

Estos son los seres que no pueden convertirse en monjes o monjas, lo que no es necesario de todos, pero realizan obras meritorias, y renacen en mismo grado superior.

Finalmente, el Buda explica el Grado Inferior:

"El grado inferior de aspirantes son los devas y los humanos en los mundos de las diez trimestres que desean sinceramente nacer en esa tierra. Aunque no pueden hacer muchas acciones meritorias, despiertan la aspiración por la más alta Iluminación y concentrados en Amitayus incluso diez veces, deseando nacer en su tierra. Cuando escuchan el Dharma profundo, lo aceptan con alegría y no albergan ninguna duda; y así, recordando al Buda incluso una vez, aspiran sinceramente a nacer en esa tierra. Cuando estén a punto de morir, verán al Buda en un sueño. Esos aspirantes también nacerán en la Tierra Pura. Su mérito y sabiduría estarán próximos a los de los aspirantes de grado medio."

Estos son los seres que no pueden realizar muchas obras meritorias, pero que recitan el Nembutsu, aunque sean diez veces, con fe y confianza en el Voto salvador del Buda Amida. 

Estos grados serán expandidos cuando estudiemos el Sutra de la Meditación. Si bien el Buda, como medio hábil, divide a los aspirantes en tres grados, es para hacer incapié que mientras más obras meritorias hagamos, hacemos un bien mayor por el mundo y por nosotros, pero que sin importar cuántas obras meritorias podamos realizar, todos, con fe y confianza, podemos renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza del Buda Amida, dado a que la salvación del Buda es para todos, y ya todos hemos sido salvados. El criterio rector es escuchar el llamado y responder. El Buda no fuerza a nadie, ni lo condena. Nosotros creamos nuestro cielo o nuestro infierno con nuestras palabras, acciones y pensamientos, y es el karma resultante de ellos lo que guía nuestros destinos en el final, pero la mano del Buda Amida siempre está extendida, dispuesta a llevarnos a la Tierra Pura de la Bienaventuranza, la cual está accesible aquí y ahora. Namu Amida Butsu.

Continuaremos la próxima semana. 

jueves, 10 de septiembre de 2020

Video Introductorio al Budismo Tendai en Español - Entrevista al Rev. Myoren

Recientemente mi maestro budista, el Rev. Myoren, su servidor, fue entrevistado por el productor Yujiro Seki para "Carving the Divine", el cual es un documental sobre la talla de estatuas budistas japonesas que pretende preservar y dar a conocer esta importantísima y milenaria tradición. En la entevista en español, el contesto humildemente, en términos básicos, las enseñanzas principales del Budismo Tendai y del Sutra del Loto. El mismo está subtitulado en Inglés y Portugués, y sale en unos días. Espero que sea para el provecho de todos. 


Mientras tanto, el documental, traducido al español como "Tallando lo Divino" se estará presentando prontamente en Latinoamérica. Muchas gracias al productor, Yujiro Seki, por esta maravillosa oportunidad de presentar el Budismo Tradicional al mundo Hispano.

martes, 8 de septiembre de 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: La Etica Budista - Los Cinco Preceptos Laicos Comentados

El Templo Tendai de Puerto Rico, ahora Sangha Tendai Hispana, publicó recientemente su ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio vimos cada uno de estos Cinco Preceptos Laicos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. Aquí encontrarás reunida los Cinco Preceptos Laicos para fácil referencia.

1. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - Introducción

2. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - I - No Matar

3. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - II - No Robar

4. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - III - No Mentir

5. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - IV - No Abusar de los Intoxicantes

6. El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - V - No Abusar de la Sexualidad

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Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Largo I

 Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestra primera entrada, vimos un breve comentario sobre el Sutra Corto. Ahora, en esta segunda entrada, realizaremos un estudio breve de una parte del segundo Sutra, llamado el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo". No tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

El Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el Sutra Largo, es considerado el Sutra de la teoría sobre la Tierra Pura y el Buda Amida, el cual es complementado con el Sutra de la Meditación, el cual presenta la práctica. El mismo comienza con las palabras "Así he oído", lo que nos dice que estas fueron las palabras fieles del Buda, recordadas por Ananda, y pasadas oralmente por siglos hasta el momento de su composición. Luego, el Sutra nos dice que este sermón fue predicado por el Buda Shakymuni en el Pico del Buitre en Rajagriha. Este es el mismo lugar donde luego fue predicado el Sutra del Loto. 

En ese momento, habían miles de monjes, monjas, hombres laicos y mujeres laicas, y una gran cantidad de seres divinos, junto con un sin número de Bodhisattvas. Estos Bodhisattvas habían cultivado todas las raíces de la virtud, habían entrado en la Tesorería del Dharma y habían alcanzado la Otra Orilla de la Iluminación, pero por compasión por los seres, seguían en los mundos para predicar la salvación de la sabiduría del Dharma. Para seguir expendiendo sus conocimientos y perfeccionar sus medios hábiles, estos Bodhisattvas visitan a los Budas en todos los mundos, rindiendo ofrendas y continuando practicando el interminable Camino del Bodhisattva.

"Demuestran que pasan al Nirvana, pero llevan a los seres sintientes a la emancipación sin cesar. Al eliminar sus impurezas, plantar varias raíces de virtud y obtener méritos excelentes, mostrando obras maravillosas e inconcebibles.

"Además, cada uno de los Bodhisattvas de la asamblea puede visitar varias tierras búdicas y exponer las enseñanzas del Camino. Su manera de practicar es pura y sin mancha. Así como un mago con su habilidad perfecta puede crear a voluntad varias ilusiones, incluidas imágenes de hombre o mujer, a voluntad, el Bodhisattva, habiendo aprendido a fondo todos los métodos de emancipación y alcanzado una conciencia serena de la realidad, puede enseñar y transformar libremente a los seres".

Esto nos muestra que aún los Budas regresan a los mundos en la forma de Bodhisattvas para salvar a los seres sintientes, pues el sufrimiento, así como los seres, son interminables.

En ese momento, ocurre algo que nunca había ocurrido. 

"En ese momento todos los sentidos del Honrado por el Mundo [el Buda] irradiaban alegría, todo su cuerpo parecía sereno y glorioso, y su augusto rostro parecía sumamente majestuoso. Habiendo percibido la santa intención del Buda, el Venerable Ananda se levantó de su asiento, desnudó su hombro derecho, se postró y, juntando sus palmas en reverencia, le dijo al Buda: 'Honrado por el Mundo, hoy todos tus sentidos están radiantes de alegría, tu cuerpo es sereno y glorioso, y tu rostro augusto es tan majestuoso como un espejo claro cuyo brillo irradia hacia afuera y hacia adentro. La magnificencia de tu apariencia digna es insuperable y sin medida. Nunca te había visto lucir tan soberbio y majestuoso como hoy. Con todo respeto, Gran Sabio, se me ha ocurrido este pensamiento: 'Hoy, el Honrado por el Mundo habita en el Dharma raro y maravilloso; hoy, el Héroe del Mundo habita en la morada del Buda; hoy, el Ojo del Mundo se concentra en el desempeño del deber del líder; hoy, el Valiente del Mundo habita en el Bodhi Supremo; hoy, el Más Honrado en el Cielo se da cuenta de la virtud del Tathagata. Los Budas del pasado, presente y futuro se contemplan entre sí. ¿Cómo puede esto ¿El Buda actual no contempla a todos los demás Budas? ¿Por qué su rostro se ve tan majestuoso y brillante?'".

Ananda ve el aspecto luminoso del Buda Shakyamuni y sabe que el Buda habiataba en un Samadhi especial. El Buda Shakyamuni en ese momento no era otro que el Buda Eterno, en la Esencia del Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. Como todos los Budas son Uno - el Dharmakaya o el Buda Eterno - en ese momento, el Buda Shakyamuni comulgaba con su Verdadera Esencia. Este es el mismo estado que todos podemos experimentar, aquí y ahora - el Renacimiento en la Tierra Pura - cuando recitamos el Nembutsu con toda confianza y fe. En se momento, al igual que al Buda Shakyamuni, el abrazo compasivo del Universo, del Buda Amida, nos arropa para nunca abandonarnos. Aunque nos sintamos tristes y caigamos en un vacío existencia, o aunque los problemas nos abrumen, la Luz del Buda Amida siempre brilla sobre nosotros; somos nosotros quienes no lo vemos. 

"Entonces el Honrado por el Mundo le dijo a Ananda: 'Dime, Ananda, si algún dios te instó a hacerle esta pregunta al Buda o si preguntaste acerca de su glorioso semblante por tu propia y sabia observación'. Ananda respondió al Buda: 'Ningún dios vino a animarme. Te pregunté sobre este asunto por mi propia cuenta'."

Sabemos que a veces los dioses, como Brahma o Shakra, le suplican a los Budas, Bodhisattvas y discípulos que diluciden algún aspecto del Dharma. Pero en este caso, fue Ananda mismo quien se percató del semblante luminoso del Buda.

"El Buda dijo: 'Bien dicho, Ananda. Estoy muy complacido con tu pregunta. Has mostrado una sabiduría profunda y una percepción sutil al hacerme esta sabia pregunta por compasión por los seres sintientes. Como Tathagata, considero a los seres de los tres mundos con infinita compasión como mis hijos; el motivo de mi aparición en el mundo es revelar las enseñanzas del Camino y salvar multitudes de seres dotándolos de verdaderos beneficios".

Aquí vemos que el Buda, desde antes de encarnar en este mundo, mientras habitaba en el Cielo Tushita - o inclusive, desde antes de emanar del Dharmakaya - ya sabía, con su omnisciencia, que tenía que predicarles a los seres 84,000 enseñanzas, pues todos los seres son distintos en necesidades, capacidades y naturalezas. Es por ello que el Buda predicó el Dharma en los Cinco Periodos y Ocho Enseñanzas. El Buda es nuestro padre, y todos nosotros somos sus hijos.

Luego, el Buda le pide a Ananda que escuche con atención, pues la enseñanza que dará es una muy rara y pocas veces predicada. El Buda entonces le narra a Ananda, y a todos los presentes, que en el pasado lejano, ha existido una larga sucesión de Budas. "Luego apareció un Buda llamado Lokeshvararaja, el Tathagata, Arhat, Perfectamente Iluminado, Poseedor de Sabiduría y Práctica, Perfeccionado, Conocedor del Mundo, Insuperable, Domador de Hombres, Maestro de Dioses y Hombres, Buda y Honrado por el Mundo.

"En ese momento había un rey, quien, habiendo escuchado la exposición del Dharma del Buda, se regocijó en su corazón y despertó la aspiración por la más alta y perfecta Iluminación. Renunció a su reino y al trono, y se convirtió en un monje llamado Dharmakara. Poseyendo inteligencia superior, coraje y sabiduría, se distinguió en el mundo. Fue a ver al Tathagata Lokeshvararaja, se arrodilló a sus pies, lo rodeó tres veces manteniéndolo siempre a su derecha, se postró en el suelo y puso las palmas de las manos. juntos en adoración, alabaron al Buda con estos versos".

Entonces, el Buda Shakyamuni recita los versos de adoración de Dharmakhara al Buda Lokeshvararaja, los cuales son recitados en muchos servicios Tierra Pura. Estos son llamados el Sanbutsuge, o Himno al Buda.

Sanbutsuge - Versos al Buda

El rostro brillante del Buda es glorioso;
Sin límites es su magnificencia. No hay Esplendor radiante como el suyo.
Está más allá de toda comparación.
El sol, la luna y la joya mani,
Aunque resplandecen con deslumbrante brillo,
Están completamente atenuados y oscurecidos
Como si fueran un montón de tintas

El rostro del Tathagata
Es incomparable en todo el mundo.
La gran voz del Iluminado
Resuena en las diez regiones.
Su moralidad, aprendizaje, esfuerzo,
Absorción en meditación, sabiduría.
Y las magníficas virtudes no tienen igual;
Son maravillosos e insuperables.

Meditando profunda y directamente
Sobre el Dharma oceánico de todos los Budas.
El conoce su profundidad y amplitud
Y penetra hasta su fin más lejano.
La ignorancia, codicia e ira
Están para siempre ausentes en el Honrado por el Mundo.
Él es el león, el más valiente de todos los hombres;
Su gloriosa virtud es ilimitada.

Sus meritorios logros son vastos;
Su sabiduría es profunda y sublime.
Su luz, con asombrosa gloria,
Sacude el universo de mil millones de mundos.
Resuelvo convertirme en un Buda
Igual en logro que tú, oh santo rey del Dharma,
Para salvar a los seres vivos del nacimiento y la muerte,
Y llevarlos a todos a la emancipación.

Mi disciplina en dar, control mental,
Virtudes morales, paciencia y esfuerzo,
Y también en meditación y sabiduría,
Será supremo e insuperable.
Prometo que, cuando me convierta en un Buda,
Cumpliré esta promesa en todas partes;
Y a todos los seres llenos de miedo
Daré gran paz.

Aunque hay Budas,
Mil millones de kotis en número,
Y multitud de grandes sabios
Innumerables como las arenas del Ganges,
Haré ofrendas
A todos esos Budas.
Buscaré el camino supremo
Resuelta e incansablemente.

Aunque las tierras del Buda son tan innumerables
Como las arenas del Ganges,
Y otras regiones y mundos
También son innumerables,
Mi luz brillará en todas partes
Impregnando todas esas tierras.
Siendo tal el resultado de mis esfuerzos,
Mi glorioso poder será inconmensurable.

Cuando me haya convertido en un Buda
Mi tierra será exquisita,
Y su gente maravillosa e insuperable;
El asiento de la Ilustración será supremo.
Mi tierra, siendo como el mismo Nirvana,
Será incomparable.
Me compadezco de los seres vivos
Y voy a salvarlos a todos.

Los que vienen de las diez direcciones
Encontrarán gozo y serenidad de corazón;
Cuando lleguen a mi tierra
Vivirán en paz y felicidad.
Te ruego, Buda, que seas mi testigo
Y des fe de la verdad de mi aspiración.
Habiendo ahora hecho mis votos contigo,
Me esforzaré por cumplirlos.

Los Honrados por el Mundo en las diez direcciones
Tienen sabiduría sin obstáculos;
Hago un llamado a esos Honrados
A dar testimonio de mi intención.
Aunque deba quedarme
En un estado de dolor extremo
Practicaré diligentemente,
Soportando todas las dificultades con incansable vigor".

Este es el preludio de lo que luego acontece en el Sutra, cuando el Bodhisattva Dharmakhara hace el Voto Primal - los 48 Votos que finalmente cumple y lo convierten en un Buda - el Buda Amida.

¿Qué podemos revelar hasta ahora? Todos los Budas son uno, y todos se apoyan mutuamente, como órganos de un mismo cuerpo, en la misión salvífica de salvar a todos los seres del sufrimiento y del océano de nacimientos y muertes del Samasara. Por ello, no importa si es el Buda Shakyamuni o el Buda Amida, todos son emanaciones del Tathata, por eso se llaman Tathagatas, los "Así Venidos" - los que vienen del Infinito. Así, el Infinito, el Dharmakaya, se manifiesta - encarna - en los mundos para nacer, crecer, abandonar el reino, practicar austeridades, alcanzar la Iluminación, y predicar el Dharma: la forma de todos los seres alcanzar el Despertar, para recordarnos de nuestra Unidad Fundamental y regresar al Uno, pero no primero sin ayudar a los demás a recordar. El Buda Eterno - el Universo-, que conoce esta naturaleza de los seres, se convirtió en un Bodhisattva en la remota antigüedad, y lo sigue haciendo en este momento y en el futuro.

“En ese momento, el Buda Lokeshvararaja le dijo al Bhiksu Dharmakara: 'Tú mismo deberías saber con qué práctica puedes establecer una gloriosa Tierra Pura del Buda'. El Bhiksu le dijo al Buda: 'Eso es demasiado vasto y profundo para mi comprensión. Te ruego sinceramente, Honrado por el Mundo, que expliques en detalle las prácticas mediante las cuales los Budas, Tathagatas, establecieron sus Tierras Puras. Después de escuchar eso, deseo practicar según las instrucciones y así cumplir mis aspiraciones".

Entonces, el Buda Lokeshvararaja le describió al Bodhisattva Dharmakara todas las Tierras Puras de los Budas en todas las direcciones, y cómo lograron crearlas. Básicamente, una Tierra Pura es un mundo creado por los votos, méritos y virtudes infinitas de un Buda, alcanzados tras millones de vidas dedicadas al Dharma y a la salvación de los seres sintientes. En estas Tierras Puras se dan las condiciones ideales para alcanzar el Despertar, sin todos los obstáculos presentes en mundos como el nuestro, llenos de sufrimientos, deseos, creencias erróneas, distracciones y tiempos de vidas cortos. 

Entonces, el Buda Shakyamuni relata los 48 votos hechos por el Bodhisattva Dharmakhara, quien escogió los mejores elementos de todas las Tierras Puras y decidió combinarlos en una. Si bien el Bodhisattva Dharmakhara hizo 48 votos, veamos los más importantes. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si todos los seres que nacen en esta Tierra del Buda no llegasen a adquirir la posibilidad de ser un Buda, y si no son Iluminados, juro no alcanzar la Iluminación.”

Este es uno de los votos más importantes, pues el Bodhisattva se pone de condición que si existe algún ser, quien en confianza deseen renacer en su Tierra Pura, no lo lograran, él mismo no alcanzaría la Iluminación y no se convertiría en un Buda. Esto nos asegura que todos podemos renacer en la Tierra Pura.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si mi claridad tiene límite y no alcanza a alumbrar todos los rincones de la tierra, juro que no alcanzaré la Iluminación.”

Esto hace alusión a la Luz Infinita del Buda Amida. Es por ello que uno de sus nombres en sánscrito es Amitabha, que significa Luz Infinita. Su Luz Infinita ilumina todos los rincones del Universo, y todos los seres son bañados con su Luz. Esto, si bien se ve idílico, se traduce al amor de las madres por sus hijos, a las buenas palabras y acciones de unos seres a otros, y la bondad innata en todo en el Cosmos. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si mi vida no puede ser útil para salvar un número ilimitado de seres, juro no alcanzar la Iluminación.”

Esto hace alusión a la Vida Infinita del Buda Amida. Es por esto que otro de sus nombres en sánscrito es Amitayus, que significa Vida Infinita. Todos participamos de la Vida Infinita del Universo. Si bien nuestros seres finitos, compuestos por los Cinco Agregados, no poseen un "yo" independiente y permanente, todos somos manifestaciones de esa Vida Unica, así como olas del mar.

"Aunque yo me convierta en un Buda, si los humanos y los devas en mi tierra no son todos del color del oro puro, juro no alcanzar la Iluminación.”

Esto se refiere a que en la Tierra Pura, todos somos iguales, y no existe distinción entre ricos y pobres, jóvenes o ancianos, hombres o mujeres, etc., todos los seres son igualmente aceptados, siempre y cuando tengan fe y confianza, sin importan inclusive sus karmas, pues el Buda nos acepta tal y como somos.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los Budas de las diez direcciones no me alaban y llaman mi nombre, juro no alcanzar la Iluminación.”

Así como el Buda Shakyamuni predicó los Sutras de la Tierra Pura en este mundo, igualmente, todos los Budas predican los Sutras del Buda Amida en todos los mundos y alaban las virtudes del Buda Amida -el Infinito, pues todos son partes de Amida. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los seres de las diez direcciones con fe sincera piensan en nacer en mi reino y aun repitiendo diez veces mi nombre no realizan el propósito, juro que no alcanzaré la Iluminación.”

Este es el segundo voto más importante, y es llamado el Voto Primal: el que todos los seres que pronuncien el Nombre del Buda Amida (el Nembutsu - "Namu Amida Butsu") renazcan en la Tierra Pura sin falla. Es por ello que nuestras prácticas incluyen al menos 10 recitaciones del Nembutsu, para continuar la promesa de la Gran Compasión y su trabajo dinámico en el Universo. Es importante resaltar que deben ser 10 recitaciones con fe, o Shinjin, total confianza y entrega. Expandiremos sobre esto más adelante. Si uno realmente escucha el Nombre, despierta un verdadero corazón confiado, la atención permanente, que es la Fe del Otro Poder. La atención plena duradera se acompaña de la repetición incesante del Nembutsu -  "Namo Amida Butsu", que induce y mantiene la concentración de la mente en el Buda Amida. Además, la atención plena en Amida suele ir acompañada de la contemplación de Amida o la Tierra Pura. Con tales ayudas perceptivas auditivas y visuales, el pensamiento de uno llega a estar totalmente dirigido hacia Amida. Esto lo veremos con más detalle en el Sutra de la Meditación.

“Aunque yo me convierta en un Buda, juro no alcanzar la iluminación hasta que todos aquellos que nazcan en mi Tierra Pura alcancen la condición en la cual ellos se conviertan en un Buda en la vida siguiente. Con excepción de aquellos quienes, según su voto personal usen la armadura del gran voto por el bien de la gente, se esfuercen por el bienestar y paz del mundo, conduzcan a innumerables personas hacia la iluminación y cultiven el mérito de la gran compasión.”

El Renacimiento en la Tierra Pura es igual a alcanzar el Despertar - la Iluminación. La Tierra Pura, más que un mundo creado por los votos, méritos y virtudes del Buda, es un símbolo del Nirvana.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los seres de las diez direcciones no reciben la luz de mi Iluminación, ni logran la purificación del cuerpo y del alma, ni llegan a superar las cosas de este mundo, juro no alcanzar la Iluminación.”

A través de la práctica del Nembutsu, el cual, como hemos visto, puede ser recitado, visualizado, reflexionado, etc., recibimos la Luz redentora del Buda, y somos purificados en cuerpo, palabra y mente. Es por ello que cuando alcanzamos el Nembutsu Samadhi expermentamos paz, seguridad y armonía aquí y ahora. En ese momento, estamos en la Tierra Pura. 

Los Votos 18 (Nembutsu Recitativo - recitación para el Renacimiento), 19 (Nembutsu Visualizado - realización de buenas obras y la llegada del Buda Amida y los Bodhisattvas) y 20 (Transferencia de méritos al Renacimiento), que son los Votos más importantes, creflejan igualmente los Tres Sutras del Buda Amida. En el Decimoctavo Voto, el corazón de confianza (Shinjin), acompañado de la recitación del Nembutsu se presenta como la causa del nacimiento en la Tierra Pura. En el Decimonoveno Voto, se fomentan varios actos meritorios, que se interpretan como el Nembutsu Meditativo y el Nembutsu Visualizado mencionado en el Sutra de la Meditación. El Vigésimo Voto está destinado a fomentar la transferencia de méritos al Renacimiento en la Tierra Pura.

Estos tres Votos también muestran el proceso de conversión de los aspirantes. Primero, comienzan realizando acciones meritorias, ya sean meditativas o no. Luego, son conducidos al Vigésimo Voto y ahora se concentran en el Nembutsu. A medida que recitan el Nembutsu de todo corazón, se vuelven cada vez más conscientes de la Promesa de la Gran Compasión del Buda Amida, hasta que alcanzan la máxima comunicación espiritual con el Buda Amida y se regocijan al aceptar su mente y corazón, que es la Fe de Otro Poder del Decimoctavo Voto. En las dos primeras etapas del proceso de conversión, el poder propio de los aspirantes sigue siendo dominante; pero en el Decimoctavo Voto es completamente reemplazado por el Poder de Amida. Este es el Shinjin Perfecto - el Renacimiento en esta vida.

Shan-tao, el quinto patriarca chino, en su "Comentario sobre el Sutra de la Meditación", presenta un sistema de práctica de la Tierra Pura, llamado "las Cinco Prácticas Correctas", basadas en las estipulaciones de Vasubandhu en su tratado "Jodoron": (1) Recitar Sutras, (2) Contemplación, (3) Adoración, (4) Nembutsu, (5) Glorificar las virtudes de Amida y Transferir los Méritos al Renacimiento. Uno puede recitar los Sutras de la Tierra Pura (el Sutra Corto es el más recitado) o el Sutra del Loto. Pero esto lo tocaremos nuevamente en el Sutra de la Meditación. Posteriormente en Japón, Genshin, el sistematizador de las enseñanzas y prácticas Tierra Pura dentro de la escuela Tendai, exhortaba a practicar las Cinco Formas de Oración (Gonenmon): (1) postrarse ante el Buda Amida (Raihai), (2) alabar el Nombre sagrado de Amida (Sandan), (3) desear renacer en la Tierra Pura del Buda (Sagwan), 4) meditar sobre Amida y las cosas de la Tierra Pura (Kanzatsu), y (5) sentir compasión por el sufrimiento de todos los seres y desear salvarlos dirigiéndoles el mérito acumulado (Eko - Transferencia de Méritos). Esto es lo que se hace en los servicios vespertinos o Reiji Saho en los templos Tendai.

"Yo, en estos momentos, juro cumplir estas promesas. Si mis deseos no se realizan, juro no alcanzar la Iluminación. Seré el dueño de la Luz Infinita, alumbraré a todos los mundos de las diez direcciones para disipar la nube de los sufrimientos, y manifestando el secreto de la sabiduría de la Enseñanza, entregaré a los seres el tesoro de la virtud.”

El Buda hizo estos juramentos y durante un tiempo incalculable repitió obras virtuosas y construyó un Reino Puro. Así, en la remota antigüedad, se convirtió en Amida, el Buda de la Luz Infinita y de la Vida Eterna, y ahora se encuentra en su Reino iluminando a todos los seres. Como vimos en el Sutra Corto, en esta Tierra Pura no existen los sufrimientos y fluye la alegría de la Iluminación por doquier. Las flores, los perfumes, los adornos, la vestimenta, los alimentos, todo se presenta según los deseos de los que viven en este Reino. Cuando la agradable brisa empieza a soplar y pasa por entre los árboles de los tesoros, la música de las Sagradas Enseñanzas llena el aire y purifica el alma de los que escuchan. En esta Tierra Pura hay muchas flores de loto y cada flor lleva infinitos pétalos. Cada pétalo tiene su brillo y cada brillo es una Enseñanza de la Sabiduría del Buda que conduce a los que escuchan por el camino de Buda en perfecta paz. Ahora todos los Budas de las diez direcciones alaban las virtudes del Buda de la Luz Infinita y de la Vida Eterna.

Luego de proclamar sus votos, el Bodhisattva recitó los versos que hoy se conocen y recitan, el Juseige - Versos de los 48 Votos:

"El Buda le dijo a Ananda: 'El Bhiksu Dharmakara, habiendo proclama esos votos, pronunció los siguientes versos:

He hecho votos incomparables en todo el mundo;
Ciertamente alcanzaré el Camino insuperable.
Si estos votos no se cumplen,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Si no me convirtiera en un gran benefactor
En vidas por venir por inconmensurables kalpas
Para salvar al pobre y al afligido en todas partes,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Cuando alcance la Budeidad,
Mi Nombre será escuchado en las diez direcciones;
Si hay algún lugar donde no se escuche,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Libre de codicia y con profunda y perfecta atención
Y pura sabiduría, realizaré las prácticas sagradas;
Buscaré alcanzar el Camino insuperable
Y me conviértete en el maestro de devas y humanos.

Con mi poder divino desplegaré una gran luz,
Iluminando los mundos sin límite,
Y disipando las tinieblas de las tres impurezas;
Así liberaré a todos los seres de la miseria.

Habiendo obtenido el ojo de la sabiduría,
Eliminaré las tinieblas de la ignorancia;
Bloquearé todos los caminos del mal
Y abriré la puerta a los reinos buenos.

Cuando se perfeccionen los méritos y las virtudes,
Mi majestuosa luz irradiará en los diez cuartos,
Eclipsando el sol y la luna
Y sobrepasando el brillo de los cielos.

Abriré la Tesorería del Dharma para las multitudes
Y los dotaré de tesoros de mérito.
Estando siempre entre las multitudes,
Proclamaré el Dharma con el rugido del león.

Haré ofrendas a todos los Budas,
Adquiriendo así raíces de virtud.
Cuando se cumplan mis votos y se perfeccione mi sabiduría,
Seré el soberano de los tres mundos.

Como tu sabiduría sin obstáculos, oh Buda,
La mía llegará a todas partes, iluminando a todos;
Que mi suprema sabiduría
Sea como la tuya, Excelentísimo Honorable.

Si estos votos se van a cumplir,
Deja que este universo de mil millones de mundos tiemble en respuesta
Y deja que todos los devas en el cielo
Llueven flores raras y maravillosas.

"El Buda le dijo a Ananda: 'Tan pronto como el Bhiksu Dharmakara pronunció esos versos, la tierra entera tembló de seis maneras, y una lluvia de flores maravillosas cayó del cielo, esparciéndose por todas partes. Se escuchó música espontánea y una voz en el cielo dijo: 'Seguramente alcanzarás la Iluminación más elevada y perfecta'. Entonces el Bhiksu Dharmakara mantuvo todos esos grandes votos que eran sinceros, infalibles e insuperables en todo el mundo, y aspiraba intensamente a alcanzar el Nirvana".

No podemos dejar de sentir la Gran Compasión del Buda Amida a través de los Votos del Bodhisattva Dharmakhara, y su gran misericordia por todos los seres sintientes, en especial, por los más pecadores quienes estan sumidos en la oscuridad y el error. 

El Sutra nos cuenta cómo fueron las prácticas de Dharmakhara para lograr cumplir sus Votos:

"[Por incontables kalpas] No albergó ningún pensamiento de codicia, odio o crueldad; ni permitió que surgieran ideas de codicia, odio o crueldad. No estaba apegado a ninguna forma, sonido, olor, gusto, tacto o idea. Poseedor del poder para perseverar, no evitaba sufrir diversas aflicciones. Teniendo poco deseo por su propio bien, conocía la satisfacción. Sin ningún pensamiento impuro, enemistad o estupidez, vivía continuamente en un samadhi tranquilo. Su sabiduría estaba libre de obstáculos y su mente libre de falsedad y el engaño. Con una expresión de ternura en su rostro y con bondad en su discurso, habló a los demás en consonancia con sus pensamientos internos. Valiente y diligente, de voluntad fuerte e incansable, se dedicó únicamente a la búsqueda del Dharma puro, beneficiando así a una multitud de seres. Reverenciaba los Tres Tesoros, respetaba a sus maestros y ancianos, y así adornaba sus prácticas con una gran reserva de méritos. Al hacerlo, permitía a los seres sintientes participar de ello ... Evitó todo discurso incorrecto que causar daño a sí mismo, a otros o a ambos; se dedicó a hablar correctamente que lo beneficiaría a sí mismo, a otros o a ambos. Abandonó su reino y renunció al trono, dejando atrás la riqueza y los placeres sensuales. Practicando las Seis Paramitas él mismo, enseñó a otros a hacer lo mismo. Durante innumerables kalpas, acumuló méritos y amasó virtudes.

"Dondequiera que nació, una reserva inconmensurable de tesoros apareció espontáneamente como él deseaba. Él enseñó a innumerables seres sintientes y los guió en el camino de la Iluminación más elevada y verdadera. Renació como un hombre rico, un devoto laico, un miembro de la casta más alta o de una familia noble, un rey ksatriya, un monarca que hace girar una rueda, un rey de uno de los seis cielos en el mundo del deseo, o incluso más alto, como un rey Brahma. Reverenciaba y adoraba a todos los Budas ofreciéndoles las cuatro clases de ofrendas. El mérito que adquirió así fue indescriptiblemente grande. La fragancia brotaba de su boca como de una flor de loto azul, y cada poro de su cuerpo emitía el aroma del sándalo, que impregnaba innumerables mundos. Era majestuoso, y sus características físicas y marcas eran verdaderamente maravillosas. De sus manos se producían tesoros inagotables, ropa, comida y bebida, raras y exquisitas flores e incienso, marquesinas de seda, estandartes y otros adornos. En tales manifestaciones no tenía rival entre todos los seres celestiales y humanos. De este modo alcanzó el dominio de todos los dharmas".

El Bodhisattva Dharmakhara, por incontsbles kalpas, dedicó sus pensamientos, palabras y cuerpo, inclusive llegand oa sacrificarse innumerables veces, por el bien de todos los seres sintientes. Todo, para salvarnos a nosotros, seres cegados por las pasiones y los deseos, dados a los vicios, egoístas, con pcas raíces del bien. Todo, por nosotros. ¿Cómo podemos repagarle?

Ananda preguntó al Buda: "¿El Bodhisattva Dharmakara ya ha alcanzado la Budeidad y luego ha pasado al Nirvana? ¿O todavía no ha alcanzado la Budeidad? ¿O está viviendo en algún lugar en este momento?" El Buda respondió a Ananda: "El Bodhisattva Dharmakara ya ha alcanzado la Budeidad y ahora vive en la TierraPura occidental, llamada 'Paz y Bienaventuranza', a cien mil kotis de tierras lejos de aquí".

Ananda preguntó además al Buda: "¿Cuánto tiempo ha pasado desde que obtuvo la Budeidad?"

El Buda respondió: "Desde que obtuvo la Budeidad, han pasado unos diez kalpas".

Este es el clímax del Sutra. Ya el Bodhisattva Dharmakhara ha alcanzado la Budeidad. Esto significa que ya TODOS sus votos se han  cumplido, lo que revela que ya TODOS hemos sido salvados - es decir, ya todos hemos alcanzado nuestro Renacimiento en la Tierra Pura, y con ello, nuestro Despertar.

El Nembutsu, la recitación del Nombre del Buda Amida ("Namu Amida Butsu"), es el llamado del Infinito, para que despertemos de nuestro sueño de la ilusión de la separación y abramos los ojos a nuestra Unidad Fundamental. El Buda - el Universo - lo único que nos pide es que tengamos confianza y fe, confianza en su mensaje, y fe en que nuestra salvación ya ha sido lograda, y lo único que nos queda es dar las gracias por algo que no merecemos y que, si bien no lo vemos, ya hemos recibido, su salvación. Es por ello que si bien recitamos el Nembutsu, lo hacemos para regresar a esa Unidad y comulgar con el Principio de la Existencia; cuando visualizamos la Tierra Pura, lo hacemos para trascender las barreras ficticias y ver la Verdadera Realidad del Nirvana; es por ello, que al final, solo existe el Nembutsu de la Gratitud.

El Buda Amida nos salva incondicionalmente y nos da todos sus méritos iluminados. Vamos a la Tierra Pura debido al poder de Amida, pero esto solo es posible porque tenemos la semilla de la Budeidad (Naturaleza Búdica) dentro de nosotros. Esto es como la Parábola del Hombre Rico y el Hijo Pobre del Sutra del Loto. Somos los herederos del Buda, y Amida es el noble rey del Dharma que ha hecho el esfuerzo de dar nuestro legítimo tesoro y purificarlo de pasiones ciegas para que podamos ver esto en su Tierra Pura. Si bien no lo vemos ahora, todo viene  su debido momento, cuando las causas y condiciones le permiten. 

La Budeidad está disponible para aquellos que reconocen que somos el objeto de la oración más poderosa jamás hecha por un Buda; este Voto se cumplió en el momento en que Amida se convirtió en un Buda hace 10 kalpas como nos enseña el Sutra. El sufrimiento del Samsara ya ha terminado; lo que queda es sólo tiempo extra hasta que la gente se dé cuenta de que todo ha terminado. Amida, la Luz y la Vida, ganó. La Sabiduría y la Compasión Eterna han conquistado la muerte; todos hemos vuelto a nuestro Verdadero Hogar. Al decir el Nembutsu, Namu Amida Butsu, reconocemos esta Verdad.

Continuaremos la próxima semana. Namu Amida Butsu.

Budismo de Sabiduría y de Compasión: La Universalidad de las Enseñanzas del Buda y la Vida Espiritual

 Si bien el Budismo se compone de una gran número de escuelas y sub-escuelas, todas sus enseñanzas y prácticas se originan en la vida y la predicación del Buda Shakyamuni, quien fue un príncipe llamado Siddhartha Gautama, quien nació en la India hace más de 2,500 años, quien alcanzó el Despertar, y pasó el resto de sus cuarenta años de predicación enseñando diferentes maneras a través y por las cuales las personas pueden alcanzar ese mismo Despertar - la Iluminación. Si bien existe una plétora de enseñanzas, prácticas y escuelas, todas se pueden agrupar en dos modalidades: Sabiduría y Compasión.


Un Budismo Completo abarca las dos modalidades de Sabiduría y Compasión. Esto es representado simbólicamente en las imágenes budistas, donde el Buda siempre está acompañado por dos Bodhisattvas o dos Mandalas, que representan esto mismo: Sabiduría (Manjushri, Seishi, Kongokai) y Compasión (Samantabhadra, Kannon, Taizokai). Este Budismo se divide igualmente en dos modalidades de práctica o dos acercamientos al Buda Dharma. 

El Budismo de la Sabiduría se basa en el estudio, los Preceptos y en la práctica de la meditación. Es el equivalente al Jnana Yoga indio.

Chih-i (Tendai Daishi), el fundador de la escuela Tendai en China, escribió en su obra el Shoshikan: "Existen muchos caminos diferentes que conducen al Nirvana, pero el más importante para nosotros es el camino de la meditación. La meditación es la práctica del control mental por el cual dejamos todo pensamiento y buscamos comprender la Verdadera Naturaleza de la Realidad en su esencia. Es decir, es la práctica de la 'Calma y la Contemplación' (Samatha y Vipassana) ... La Calma es una forma de refrescar la conciencia inferior, mientras que la Contemplación podría ser comparada con una pala de oro que abre un tesoro de riqueza trascendental. La Calma es una entrada al maravilloso silencio y la tranquilidad de la Potencialidad (Dhyana-Samapatti); mientras que la Contemplación es una entrada a las riquezas de la intuición y la inteligencia trascendental (Matti-Prajna). A medida que uno avanza en este camino, uno entra en plena posesión de todos los medios para enriquecerse y beneficiar a los demás...Podemos comparar estos dos poderes [de la Calma y la Contemplación] a las ruedas de un carro y las alas de un águila. Si un seguidor tiene una sola, está dirigido a una vida desequilibrada".

Igualmente, en el Makashikan, Chih-i escribió: "La perfecta y repentina meditacion de la Calma y la Contemplación, desde el principio, lleva como su objeto la realidad última. No importa cuál sea el objeto de la contemplación, es idéntico al Camino Medio. No hay nada que no sea la verdadera realidad. Cuando uno fija la mente en el Dharmadhatu (universo) como objeto y unifica la atención en el Dharmadhatu tal y como es, entonces no hay una sola visión ni olor que no sea el Camino Medio".

En el Budismo Tendai practicamos la meditación Shikan, que es el término japonés para la meditación Samatha y Vipassana, que se pueden traducir como "Calma" y "Contemplación". Si bien se llaman de dos formas diferentes en sánscrito, son un solo proceso fluido.

En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia - nuestra Naturaleza Búdica - y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía.  Una vez calmamos nuestra mente, trascendemos el ser falso finito y accesamos el Verdadero Ser infinito; entonces, estamos preparados para la segunda parte, Vipassana, y podemos contemplar la Verdadera Naturaleza de la Realidad y ver el funcionamiento del universo. Así como la luna solo puede reflejarse en la superficie de un lago tranquilo, igualmente, la Verdad solo puede reflejarse en una mente tranquila. La contemplación nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, viéndonos cara a cara con nuestra realidad individual, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo. Una vez podemos vernos cómo somos, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas. Finalmente, podemos acceder al corazón mismo de la existencia, ver la total interconexion de todo en el universo, y accesar a nuestro Verdadero Ser infinito, viendo nuestra unidad fundamental con todo y todos, y penetramos en la Verdadera Naturaleza de la Realidad. En Vipassana, también podemos contemplar aspectos de las enseñanzas, recitar un mantra de una deidad, realizar alguna visualización, recitar el Nembutsu y/o visualizar elementos de la práctica Tierra Pura. Pero esto lo explicaremos más abajo.

Entonces, en el Budismo de la Sabiduría, alcanzamos el Despertar a través de la meditación en la Verdadera Naturaleza de la Realidad, donde revelamos nuestra Naturaleza Búdica y comulgamos con el Buda Eterno, el Dharmakaya. Ahora, veamos el Budismo de la Compasión.

El Budismo de la Compasión, a veces llamado el Budismo de la Fe, se basa igualmente en el estudio, los Preceptos y la práctica de la Recitación del Nombre del Buda - el Nembutsu. Este es el equivalente al Bhakti Yoga indio.

El Nembutsu es la práctica budista tradicional de la recitación del Nombre del Buda. La palabra "Nembutsu" literalmente significa "meditación sobre el Buda", y en nuestro templo, asume la forma de "Namu Amida Butsu", que significa (entre muchas cosas) "Tomo Refugio en el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita". La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El Nembutsu es tanto una meditación como una contemplación y un acto de gratitud, así como una aspiración al renacimiento en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Como Meditación, podemos calmar la mente y accesar nuestra Naturaleza Búdica, alcanzando el Samadhi (concentración meditativa). Como Contemplación, podemos recitar el Nembutsu a la vez que reflexionamos sobre nuestras vidas. Con ello, vemos las sombras que arroja la luz de Amida sobre nosotros y despertamos a nuestros defectos, para poder cambiarlos. Como Visualización, visualizamos elementos Tierra Pura. Esto nos permite realizar la oscuridad de nuestros deseos y pasiones, a la vez que nos permite transformarlos y trascenderlos, para accesar a la Realidad Ultima de la Tierra Pura aquí y ahora, con la ayuda de la Gracia del Buda Amida. El Nembutsu es una total identificación de uno mismo con el Buda. Es el corazón mismo de nuestra existencia, donde operamos y de donde sacamos la fuerza para continuar nuestras vidas. Es la verbalización de nuestro Despertar; el llamado del Infinito, la actividad misma del Universo. Cuando recitamos el Nembutsu con concentración y fe, nos arropamos con la luz de sabiduría y compasión del Buda para nunca ser abandonados, y logramos la unión con él. Igualmente, podemos ver la total interconexión de todos los fenómenos en el Universo. Como un acto de gratitud, despierta en nosotros naturalmente como un resultado de la fe, al descubrir la actividad dinámica salvífica del Buda en el universo y en nuestras vidas. Es despertar a la realidad de que siempre estamos siendo arropados con la luz de infinita Sabiduría y Compasión del Buda, para nunca ser abandonados. Esto nos da la convicción de continuar con nuestras vidas y superar todas las dificultades. Finalmente, el Nembutsu es el puente que nos llevará (a los que deseen) a la Tierra Pura de la Bienaventuranza en la conclusión de nuestras vidas, a la Otra Orilla del Nirvana, de donde luego podremos regresar como Bodhisattvas y continuar trabajando para el Despertar de todos los seres.

Ahora, estas dos modalidades de Sabiduría (Meditación) y Compasión (Fe y Nembutsu), deben estar presentes para la práctica de un Budismo Completo. Como vimos, para el Budismo Tendai, la meditación Shikan abarca estas dos modalidades (Shi - Samatha - Meditación + Kan - Vipassana - Nemmbutsu), y Chih-i, si bien es famoso por su magistral exposición sobre el Sutra del Loto, igualmente compuso comentarios y tratados sobre la práctica Tierra Pura. 

Un Budismo de Sabiduría y de Compasión (Fe) nos permite realizar nuestras limitaciones e identificar nuestras concepciones erróneas sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Esto se llama el despertar a nuestra Ignorancia Fundamental, cuando comenzamos un proceso inquisitivo de indagación y descubrimos nuestra Verdadera Naturaleza - la Unidad Fundamental con el Buda - la Realidad Ultima: el Infinito. 

Esto me recuerda la historia de la rana que no conocía sobre el océano. Una vez existía una rana que vivía en un pequeño charco rodeado por el océano. Dado a que la rana solo había visto y siempre había vivido en el charco, no conocía sobre el océano. Era ignorante de su pequeñez y de la existencia de algo más grande. Entonces, una vez vino un pájaro y le dice a la rana sobre la existencia del océano. La rana no le creía, y espantó al pájaro. Pero la rana comenzó a dudar sobre su conocimiento e ignorancia. A veces escuchaba el sonido de un cuerpo de agua gigante, y comenzó a pensar que tal vez el pájaro le estaba diciendo la verdad. Unos días después, el pájaro regresa y la rana le admite su posible ignorancia, y le pide que le muestre el océano. Entonces, el ave lo levanta y lo eleva por el aire, y la rana por fin lo ve: el gran océano, y observa la pequeñez de su charco, el cual creía que era la totalidad del mundo. Al despertar de la ignorancia de su pequeñez, despertó igualmente a la inmensidad del océano.

Esta historia tiene una plétora de enseñanzas, pero veamos las más relevantes a nuestra vida budista espiritual y la importancia de la Sabiduría (Meditación) y la Compasión (Fe). El praticante budista es como un aventurero en esta experiencia material, y el Dharma es su guía para la vida y su destino final.

Antes de estudiar y practicar el Budismo, somos como la rana en el pequeño charco. Pensamos que conocemos todo sobre nosotros mismos y el mundo (el charco), y lo consideramos como todo lo que existe y permanente. Cuando llegamos al Budismo, comenzamos a dudar sobre nuestras creencias y ideas preconcebidas. El pájaro, que representa al Buda, así como a un maestro o un amigo budista, nos reta y cuestiona nuestras creencias sobre el mundo y nosotros mismos. Ahora, la única forma en la que la rana (nosotros) podemos corroborar el Dharma (el océano), las enseñanzas budistas, es a través de la experimentación (elevarnos en el aire). Para ello, debemos de practicar la Meditación con Fe. 

A través de la meditación, podemos ver a través de las capas ilusorias del ego y trascender los diferentes niveles de consciencia - nuestro ser finito - hasta revelar nuestra Verdadera Naturaleza - el Infinito. La Meditación es entonces la materialización externa de ese descubrimiento. Este es el Despertar - la Budeidad. 

Luego, a través del Nembutsu, podemos realizar la Unidad Fundamental de la Existencia. Esto es llamado en japonés Shinjin, que se puede traducir como "confianza" o "entendimiento". Esto se materializa en el Nembutsu: "Namu Amida Butsu". El Nembutsu es la materialización externa de la experiencia del Shinjin. "Namu" es Samatha, la realización de nuestro ser finito e ilusorio; y "Amida Butsu" es Vipassana, el reconocimiento de nuestra Unidad Fundamental con el Infinito - el abrazo y la liberación del Buda Dharma. 

A manera de resumen, un Budismo Completo abarca ambas modalidades, las cuales fueron divididas en Japón en el medioevo por las escuelas Zen y Jodo (el Budismo de Nichiren pertenece a la misma categoría que el Jodo de Honen y Shinran, solo cambie "Nembutsu" por "Daimoku" y "Amida" por "Shakyamuni", pero el funcionamiento es el mismo). Pero aunque parecen ser dos caminos, son solo uno, que lleva a la cima del Despertar.

martes, 1 de septiembre de 2020

El Comportamiento del Bodhisattva: Ciclo de Lectura sobre los Preceptos Perfectos - V - No Abusar de la Sexualidad

  Esta semana continuamos con nuestro ciclo de lectura basado en los Preceptos Perfectos del Bodhisattva. Estas son las reglas éticas utilizadas en Japón, diferentes al Vinaya antiguo utilizado en el resto del Budismo en Asia. 

A diferencia del Vinaya Hinayana, las escuelas budistas en Japón utilizan un conjunto de Preceptos o reglas éticas budistas que fueron predicadas por el Buda exclusivamente para Bodhisattvas, y las mismas se ajustan mejor a nuestra práctica budista contemporánea. Si bien se componen de 52 Preceptos, la mayoría de las escuelas solo siguen los primeros 10 Preceptos Mayores. 

En este nuevo ciclo de lectura y estudio veremos cada uno de estos Preceptos, desde la óptica de las Enseñanzas Perfectas y Completas, y su aplicación moderna en nuestra vida diaria. En esta sexta entrada, tocaremos el Quinto Precepto Mayor: No Abusar de la Sexualidad. Este, como el Primer Precepto de No Matar, es tal vez uno de los más discutidos en el Budismo.

Casi todas las religiones tienen reglas en torno a la sexualidad, y el Budismo no es la excepción. Después de todo, esta fue una religión centrada originalmente en el monacato, y la sexualidad es tanto la fuente de la vida, como el más ardiente de los deseos. ¿Cuál es el punto de vista del Budismo en torno al sexo y la sexualidad?

En el primer discurso del Buda - que realmente fue su segundo discurso, luego del Sutra Avatamsaka - llamado el Sutra del Giro de la Rueda del Dharma, el Buda identifica el deseo como la causa principal del sufrimiento (dukkha). Luego identifica tres objetos del anhelo: el anhelo de existencia; el anhelo de no existir y el anhelo de placeres sensoriales (kama). "Kama" (placer) se identifica como uno de los cinco obstáculos para el logro de la concentración meditativa, según la enseñanza primitiva del Buda. A lo largo del Sutta Pitaka, que es la colección de discursos del Budismo Primitivo, el Buda a menudo compara el placer sexual con flechas o dardos. Entonces, en el Kama Sutta del Sutta Nipata, el Buda explica que anhelar el placer sexual es una causa de sufrimiento:

"Si uno, ansioso por el placer sensual, lo logra, sí, está embelesado de corazón. El mortal obtiene lo que quiere. Pero si para esa persona, anhelante, deseando, los placeres disminuyen, está destrozado, como si le dispararan una flecha...Así que uno, siempre atento, debe evitar los deseos sensuales. Dejándolos ir, cruzará el diluvio como quien, habiendo rescatado la barca, ha llegado a la orilla lejana".

El 'diluvio' se refiere al diluvio del sufrimiento humano. La "orilla lejana" es el Nirvana, un estado en el que no hay deseo sensual. El significado del Kama Sutta es que el deseo sensual, como cualquier placer sensorial habitual, trae sufrimiento, ya que, como todo, puede darse a los excesos, lo que trae problemas y sufrimiento. Así, entre sus primeras enseñanzas provisionales, el Buda enseñó que la libertad del sufrimiento implica la libertad de los deseos sexuales y el entrenamiento para deshacerse del anhelo implica en gran medida abstenerse de esos deseos. Esto lo hizo no para que se tomara literalmente en todas las circunstancias, sino para preparar las mentes y corazones (y voluntades) de sus primeros discípulos y ayudarles a desacerse de sus apegos.

Originalmente, el Budismo era una religión monástica, donde los monjes y las monjas abandonaban la familia y se unían a la Sangha budista: el monasterio. Por ello, en sus inicios, el Budismo tenía una visión restrictiva de la sexualidad: si eras monje o monja, estaba prohibido tener relaciones sexuales. Pero a diferencia de Occidente, el cual fue influenciado por el Cristianismo (el Judaísmo tiene una visión sagrada de la sexualidad), el sexo no tenía una connotación impura o "pecadora", sino que era una parte normal y fundamental de la vida. El Quinto Precepto, en Pali, la lengua del Budismo Primitivo, lee: "Kamesu micchacara veramani sikkhapadam samadiyami", que se traduce más comúnmente como "No permitas una conducta sexual inapropiada" o "No abuses del sexo". La mayoría de los monjes y monjas siguen las muchas reglas del Vinaya Pitaka del Budismo Primitivo. 

El sexo se considera una transgresión monástica grave. Dentro del Budismo Theravada hay cuatro transgresiones principales que implican la expulsión de la Sangha monástica: sexo, robo, asesinato y jactancia falsa de perfecciones sobrehumanas. La conducta sexual inapropiada de monjes y monjas incluye la masturbación. En el caso del monaquismo, abstenerse por completo del sexo se considera una necesidad para alcanzar la iluminación. Por ello, en los países Hinayana del Sur de Asia, un monje debe evitar incluso la apariencia de deshonestidad al estar solo con una mujer. En el caso de las monjas, no pueden permitir ni siquiera que los hombres las toquen, froten o acaricien en cualquier lugar entre la clavícula y las rodillas. Los clérigos de la mayoría de las escuelas de Budismo en Asia continúan siguiendo el Vinaya Pitaka Hinayana, con la excepción de Japón.

Como recordaremos, Saicho, el fundador de la escuela Tendai en el 806 en Japón, fue quien abolió los Preceptos Hinayana a favor de los Preceptos del Bodhisattva del Sutra de la Red de Brahma, ya que eran más abarcadores e igualitarios que los del Vinayana Hinayana y estaban diseñados específicamente para un país Mahayana. Posteriormente, en 1872, el gobierno Meiji de Japón decretó que los monjes y sacerdotes budistas (pero no las monjas) deberían ser libres de casarse si así lo decidían. Pronto, las "familias del templo" se convirtieron en algo común (existían antes del decreto, pero la gente fingía no darse cuenta) y la administración de los templos y monasterios a menudo se convertía en negocios familiares, transmitidos de padres a hijos. En el Japón actual, y en las escuelas de Budismo importadas a Occidente desde Japón, se permite el matrimonio, tanto en el clero como entre los laicos. 

Volviendo atrás en nuestra historia, a medida que las personas laicas se acercaban el Budismo, el Buda formuló el Precepto de no abusar de la sexualidad. Si bien esto estaba claro para los monjes y monjas en el Vinaya Primitivo, para los laicos, las primeras escrituras son confusas sobre lo que constituye "mala conducta sexual". Por ello, "No abusar de la sexualidad", más que una prohibición (lo cual nunca lo fue), se ha interpretado como no ser infiel si uno está en una relación; no cohartar ni forzar una conducta sexual contra alguien; no usar el sexo de forma manipulativa; no abusar de las relaciones de poder; etc., todo lo que no implique utilizar el sexo de forma egoísta y que pueda causar daño y sufrimiento. 

El Sutra de la Red de Brahma, el cual estipula los Preceptos del Bodhisattva, dice:

"Un discípulo del Buda no debe participar en actos licenciosos ni animar a otros a que lo hagan. [Como monje] no debe tener relaciones sexuales con ninguna mujer, ya sea humana, animal, deidad o espíritu, ni crear las causas, condiciones, métodos o karma de tal mala conducta. De hecho, no debe tener una conducta sexual inapropiada con nadie.

"El discípulo del Buda debe tener una mente de piedad filial: rescatar a todos los seres sintientes e instruirlos en el Dharma de la pureza y la castidad. Si, en cambio, carece de compasión y anima a otros a entablar relaciones sexuales de manera promiscua, incluso con animales e incluso con sus madres, hijas, hermanas u otros parientes cercanos, comete una ofensa mayor".

Si bien muchas personas solo recuerdan que el Buda dijo que el deseo es la fuente principal del sufrimiento, esto no significa que los deseos deban reprimirse o negarse. En cambio, en la práctica budista, reconocemos nuestras pasiones y aprendemos a ver que están vacías, por lo que ya no nos controlan. Esto es cierto para el odio, la codicia y otras emociones negativas. El deseo sexual no es diferente. En el Budismo Esotérico o Vajrayana, la energía del deseo se redirige como una forma de alcanzar la Iluminación.

El Sutra de las Diez Acciones Virtuosas Recitado en el Palacio del Rey Dragón del Océano, el cual detalla las diez acciones meritorias y sus beneficios, así como el mal karma que genera el no practicarlas o el hacer lo contrario a lo estipulado, explica las acciones positivas que definen el comportamiento de un Bodhisattva en todo momento. En su sección de No Abusar de la Sexualidad, dice:

"También, ¡Oh Rey Dragón! Si uno abandona la conducta sexual errónea, obtendrá los cuatro tipos de elementos que son alabados por el sabio. ¿Cuáles son los cuatro?

1) Todas las facultades de uno están correctas y ajustadas.
2) Uno está libre de la confusión y de la excitación.
3) Uno es alabado y ensalzado por el mundo.
4) La esposa de uno no puede serle quitada por nadie.

“Estos son los cuatro. Si uno es alguien capaz de volverse hacia la Insuperable, Completa, y Perfecta Iluminación, finalmente llegará a ser un Buda, y obtendrá el signo principal de un Buda de poseer un órgano (sexual) interno”.

Como vemos, al igual que con los otros Preceptos, el Quinto Precepto, más que una regla en blanco y negro, tiene muchas tonalidades de gris. Todos podemos estar de acuerdo, sin lugar a discusión, en que el sexo no consensuado o de explotación es "mala conducta". Más allá de eso, lo que constituye "mala conducta" dentro del Budismo es menos claro. La filosofía nos desafía a pensar sobre la ética sexual de manera muy diferente a cómo nos han enseñado a la mayoría de nosotros. Los Preceptos del Budismo no son mandamientos. sino que se siguen como un compromiso personal con la práctica budista. Además, los preceptos son principios, más que reglas, y depende de cada budista decidir cómo aplicarlos, pues todo depende de la cultura y la situación. Esto requiere un mayor grado de disciplina y honestidad en uno mismo que el enfoque legalista de "solo sigue las reglas y no hagas preguntas". El Buda dijo, "sé una luz para ti mismo". Nos enseñó a usar nuestro propio juicio cuando se trata de enseñanzas religiosas y morales. Al final, si no hay personas (si no nacen seres), ¿cómo podemos cultivar el Camino del Bodhisattva?

La mayoría de las religiones y códigos morales de Occidente, a diferencia de las de Oriente, como el Hinduismo y el Budismo, trazan una línea clara y brillante en torno al matrimonio. El sexo dentro de la línea es bueno, mientras que el sexo fuera de la línea es malo. Aunque el matrimonio monógamo es ideal, el Budismo generalmente adopta la actitud de que el sexo entre dos personas que se aman es moral, estén casados o no. No podemos olvidar que en el tiempo del Buda, la poligamia era la norma, y el Buda mismo tenía más de una esposa. Por otro lado, el sexo dentro del matrimonio puede ser abusivo, y el matrimonio no hace que ese abuso sea moral. 

Otro tema conflictivo relacionado al Quinto Precepto es la homosexualidad. Entre los budistas existe una amplia diversidad de opiniones sobre la homosexualidad. El Budismo enseña que el placer y el deseo sensual en general, y el placer sexual en particular, pueden ser obstáculos para la Iluminación. El Buda dijo una vez: "Así como la lluvia arruina una choza mal techada, la pasión destruye una mente mal entrenada". 

El Budismo Primitivo parece haber guardado silencio sobre las relaciones homosexuales. De acuerdo con el Canon Pali y los Agama (las primeras escrituras budistas), no se dice que las relaciones del mismo género o del sexo opuesto tengan algo que ver con la conducta sexual inapropiada, y algunos monjes Theravada expresan que las relaciones entre personas del mismo género no violan la regla de evitar conducta sexual inapropiada, que significa no tener relaciones sexuales con alguien menor de edad (por lo tanto protegido por sus padres o tutores), alguien comprometido o casado y que ha hecho votos de celibato religioso. En el Budismo Mahayana, los Sutras igualmente guardan silencio sobre este tema. Esto es porque, a diferencia de Occidente, en Oriente, la homosexualidad era normal, ya que el sexo no tiene las mismas connotaciones de impureza y pecaminosidad que las religiones en Occidente; lo mismo aplica la homosexualidad.

Si bien algunos países budistas (y ciertas escuelas), poseen opiniones fuertes en torno a la sexualidad y la homosexualidad, estos reflejan costumbres e idiosincracias culturales y no la opinión del Budismo. 

A manera de conclución, siempre debemos recordar que el Budismo nos enseña a evitar los extremos y a encontrar un Camino Medio. Como individuos, podemos tomar diferentes decisiones, pero es la sabiduría y la compasión, usadas de forma hábil y no una listas de reglas, las que nos muestran el Camino. Por ello, la sexualidad, fuera de ser algo "impuro" o "pecaminoso", es solo otra manifestación del deseo y algo normal en la vida, que debemos abordar con moderación y sin perder de vista el Camino.