Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Tuesday, September 8, 2020

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Largo I

 Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestra primera entrada, vimos un breve comentario sobre el Sutra Corto. Ahora, en esta segunda entrada, realizaremos un estudio breve de una parte del segundo Sutra, llamado el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo". No tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

El Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el Sutra Largo, es considerado el Sutra de la teoría sobre la Tierra Pura y el Buda Amida, el cual es complementado con el Sutra de la Meditación, el cual presenta la práctica. El mismo comienza con las palabras "Así he oído", lo que nos dice que estas fueron las palabras fieles del Buda, recordadas por Ananda, y pasadas oralmente por siglos hasta el momento de su composición. Luego, el Sutra nos dice que este sermón fue predicado por el Buda Shakymuni en el Pico del Buitre en Rajagriha. Este es el mismo lugar donde luego fue predicado el Sutra del Loto. 

En ese momento, habían miles de monjes, monjas, hombres laicos y mujeres laicas, y una gran cantidad de seres divinos, junto con un sin número de Bodhisattvas. Estos Bodhisattvas habían cultivado todas las raíces de la virtud, habían entrado en la Tesorería del Dharma y habían alcanzado la Otra Orilla de la Iluminación, pero por compasión por los seres, seguían en los mundos para predicar la salvación de la sabiduría del Dharma. Para seguir expendiendo sus conocimientos y perfeccionar sus medios hábiles, estos Bodhisattvas visitan a los Budas en todos los mundos, rindiendo ofrendas y continuando practicando el interminable Camino del Bodhisattva.

"Demuestran que pasan al Nirvana, pero llevan a los seres sintientes a la emancipación sin cesar. Al eliminar sus impurezas, plantar varias raíces de virtud y obtener méritos excelentes, mostrando obras maravillosas e inconcebibles.

"Además, cada uno de los Bodhisattvas de la asamblea puede visitar varias tierras búdicas y exponer las enseñanzas del Camino. Su manera de practicar es pura y sin mancha. Así como un mago con su habilidad perfecta puede crear a voluntad varias ilusiones, incluidas imágenes de hombre o mujer, a voluntad, el Bodhisattva, habiendo aprendido a fondo todos los métodos de emancipación y alcanzado una conciencia serena de la realidad, puede enseñar y transformar libremente a los seres".

Esto nos muestra que aún los Budas regresan a los mundos en la forma de Bodhisattvas para salvar a los seres sintientes, pues el sufrimiento, así como los seres, son interminables.

En ese momento, ocurre algo que nunca había ocurrido. 

"En ese momento todos los sentidos del Honrado por el Mundo [el Buda] irradiaban alegría, todo su cuerpo parecía sereno y glorioso, y su augusto rostro parecía sumamente majestuoso. Habiendo percibido la santa intención del Buda, el Venerable Ananda se levantó de su asiento, desnudó su hombro derecho, se postró y, juntando sus palmas en reverencia, le dijo al Buda: 'Honrado por el Mundo, hoy todos tus sentidos están radiantes de alegría, tu cuerpo es sereno y glorioso, y tu rostro augusto es tan majestuoso como un espejo claro cuyo brillo irradia hacia afuera y hacia adentro. La magnificencia de tu apariencia digna es insuperable y sin medida. Nunca te había visto lucir tan soberbio y majestuoso como hoy. Con todo respeto, Gran Sabio, se me ha ocurrido este pensamiento: 'Hoy, el Honrado por el Mundo habita en el Dharma raro y maravilloso; hoy, el Héroe del Mundo habita en la morada del Buda; hoy, el Ojo del Mundo se concentra en el desempeño del deber del líder; hoy, el Valiente del Mundo habita en el Bodhi Supremo; hoy, el Más Honrado en el Cielo se da cuenta de la virtud del Tathagata. Los Budas del pasado, presente y futuro se contemplan entre sí. ¿Cómo puede esto ¿El Buda actual no contempla a todos los demás Budas? ¿Por qué su rostro se ve tan majestuoso y brillante?'".

Ananda ve el aspecto luminoso del Buda Shakyamuni y sabe que el Buda habiataba en un Samadhi especial. El Buda Shakyamuni en ese momento no era otro que el Buda Eterno, en la Esencia del Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. Como todos los Budas son Uno - el Dharmakaya o el Buda Eterno - en ese momento, el Buda Shakyamuni comulgaba con su Verdadera Esencia. Este es el mismo estado que todos podemos experimentar, aquí y ahora - el Renacimiento en la Tierra Pura - cuando recitamos el Nembutsu con toda confianza y fe. En se momento, al igual que al Buda Shakyamuni, el abrazo compasivo del Universo, del Buda Amida, nos arropa para nunca abandonarnos. Aunque nos sintamos tristes y caigamos en un vacío existencia, o aunque los problemas nos abrumen, la Luz del Buda Amida siempre brilla sobre nosotros; somos nosotros quienes no lo vemos. 

"Entonces el Honrado por el Mundo le dijo a Ananda: 'Dime, Ananda, si algún dios te instó a hacerle esta pregunta al Buda o si preguntaste acerca de su glorioso semblante por tu propia y sabia observación'. Ananda respondió al Buda: 'Ningún dios vino a animarme. Te pregunté sobre este asunto por mi propia cuenta'."

Sabemos que a veces los dioses, como Brahma o Shakra, le suplican a los Budas, Bodhisattvas y discípulos que diluciden algún aspecto del Dharma. Pero en este caso, fue Ananda mismo quien se percató del semblante luminoso del Buda.

"El Buda dijo: 'Bien dicho, Ananda. Estoy muy complacido con tu pregunta. Has mostrado una sabiduría profunda y una percepción sutil al hacerme esta sabia pregunta por compasión por los seres sintientes. Como Tathagata, considero a los seres de los tres mundos con infinita compasión como mis hijos; el motivo de mi aparición en el mundo es revelar las enseñanzas del Camino y salvar multitudes de seres dotándolos de verdaderos beneficios".

Aquí vemos que el Buda, desde antes de encarnar en este mundo, mientras habitaba en el Cielo Tushita - o inclusive, desde antes de emanar del Dharmakaya - ya sabía, con su omnisciencia, que tenía que predicarles a los seres 84,000 enseñanzas, pues todos los seres son distintos en necesidades, capacidades y naturalezas. Es por ello que el Buda predicó el Dharma en los Cinco Periodos y Ocho Enseñanzas. El Buda es nuestro padre, y todos nosotros somos sus hijos.

Luego, el Buda le pide a Ananda que escuche con atención, pues la enseñanza que dará es una muy rara y pocas veces predicada. El Buda entonces le narra a Ananda, y a todos los presentes, que en el pasado lejano, ha existido una larga sucesión de Budas. "Luego apareció un Buda llamado Lokeshvararaja, el Tathagata, Arhat, Perfectamente Iluminado, Poseedor de Sabiduría y Práctica, Perfeccionado, Conocedor del Mundo, Insuperable, Domador de Hombres, Maestro de Dioses y Hombres, Buda y Honrado por el Mundo.

"En ese momento había un rey, quien, habiendo escuchado la exposición del Dharma del Buda, se regocijó en su corazón y despertó la aspiración por la más alta y perfecta Iluminación. Renunció a su reino y al trono, y se convirtió en un monje llamado Dharmakara. Poseyendo inteligencia superior, coraje y sabiduría, se distinguió en el mundo. Fue a ver al Tathagata Lokeshvararaja, se arrodilló a sus pies, lo rodeó tres veces manteniéndolo siempre a su derecha, se postró en el suelo y puso las palmas de las manos. juntos en adoración, alabaron al Buda con estos versos".

Entonces, el Buda Shakyamuni recita los versos de adoración de Dharmakhara al Buda Lokeshvararaja, los cuales son recitados en muchos servicios Tierra Pura. Estos son llamados el Sanbutsuge, o Himno al Buda.

Sanbutsuge - Versos al Buda

El rostro brillante del Buda es glorioso;
Sin límites es su magnificencia. No hay Esplendor radiante como el suyo.
Está más allá de toda comparación.
El sol, la luna y la joya mani,
Aunque resplandecen con deslumbrante brillo,
Están completamente atenuados y oscurecidos
Como si fueran un montón de tintas

El rostro del Tathagata
Es incomparable en todo el mundo.
La gran voz del Iluminado
Resuena en las diez regiones.
Su moralidad, aprendizaje, esfuerzo,
Absorción en meditación, sabiduría.
Y las magníficas virtudes no tienen igual;
Son maravillosos e insuperables.

Meditando profunda y directamente
Sobre el Dharma oceánico de todos los Budas.
El conoce su profundidad y amplitud
Y penetra hasta su fin más lejano.
La ignorancia, codicia e ira
Están para siempre ausentes en el Honrado por el Mundo.
Él es el león, el más valiente de todos los hombres;
Su gloriosa virtud es ilimitada.

Sus meritorios logros son vastos;
Su sabiduría es profunda y sublime.
Su luz, con asombrosa gloria,
Sacude el universo de mil millones de mundos.
Resuelvo convertirme en un Buda
Igual en logro que tú, oh santo rey del Dharma,
Para salvar a los seres vivos del nacimiento y la muerte,
Y llevarlos a todos a la emancipación.

Mi disciplina en dar, control mental,
Virtudes morales, paciencia y esfuerzo,
Y también en meditación y sabiduría,
Será supremo e insuperable.
Prometo que, cuando me convierta en un Buda,
Cumpliré esta promesa en todas partes;
Y a todos los seres llenos de miedo
Daré gran paz.

Aunque hay Budas,
Mil millones de kotis en número,
Y multitud de grandes sabios
Innumerables como las arenas del Ganges,
Haré ofrendas
A todos esos Budas.
Buscaré el camino supremo
Resuelta e incansablemente.

Aunque las tierras del Buda son tan innumerables
Como las arenas del Ganges,
Y otras regiones y mundos
También son innumerables,
Mi luz brillará en todas partes
Impregnando todas esas tierras.
Siendo tal el resultado de mis esfuerzos,
Mi glorioso poder será inconmensurable.

Cuando me haya convertido en un Buda
Mi tierra será exquisita,
Y su gente maravillosa e insuperable;
El asiento de la Ilustración será supremo.
Mi tierra, siendo como el mismo Nirvana,
Será incomparable.
Me compadezco de los seres vivos
Y voy a salvarlos a todos.

Los que vienen de las diez direcciones
Encontrarán gozo y serenidad de corazón;
Cuando lleguen a mi tierra
Vivirán en paz y felicidad.
Te ruego, Buda, que seas mi testigo
Y des fe de la verdad de mi aspiración.
Habiendo ahora hecho mis votos contigo,
Me esforzaré por cumplirlos.

Los Honrados por el Mundo en las diez direcciones
Tienen sabiduría sin obstáculos;
Hago un llamado a esos Honrados
A dar testimonio de mi intención.
Aunque deba quedarme
En un estado de dolor extremo
Practicaré diligentemente,
Soportando todas las dificultades con incansable vigor".

Este es el preludio de lo que luego acontece en el Sutra, cuando el Bodhisattva Dharmakhara hace el Voto Primal - los 48 Votos que finalmente cumple y lo convierten en un Buda - el Buda Amida.

¿Qué podemos revelar hasta ahora? Todos los Budas son uno, y todos se apoyan mutuamente, como órganos de un mismo cuerpo, en la misión salvífica de salvar a todos los seres del sufrimiento y del océano de nacimientos y muertes del Samasara. Por ello, no importa si es el Buda Shakyamuni o el Buda Amida, todos son emanaciones del Tathata, por eso se llaman Tathagatas, los "Así Venidos" - los que vienen del Infinito. Así, el Infinito, el Dharmakaya, se manifiesta - encarna - en los mundos para nacer, crecer, abandonar el reino, practicar austeridades, alcanzar la Iluminación, y predicar el Dharma: la forma de todos los seres alcanzar el Despertar, para recordarnos de nuestra Unidad Fundamental y regresar al Uno, pero no primero sin ayudar a los demás a recordar. El Buda Eterno - el Universo-, que conoce esta naturaleza de los seres, se convirtió en un Bodhisattva en la remota antigüedad, y lo sigue haciendo en este momento y en el futuro.

“En ese momento, el Buda Lokeshvararaja le dijo al Bhiksu Dharmakara: 'Tú mismo deberías saber con qué práctica puedes establecer una gloriosa Tierra Pura del Buda'. El Bhiksu le dijo al Buda: 'Eso es demasiado vasto y profundo para mi comprensión. Te ruego sinceramente, Honrado por el Mundo, que expliques en detalle las prácticas mediante las cuales los Budas, Tathagatas, establecieron sus Tierras Puras. Después de escuchar eso, deseo practicar según las instrucciones y así cumplir mis aspiraciones".

Entonces, el Buda Lokeshvararaja le describió al Bodhisattva Dharmakara todas las Tierras Puras de los Budas en todas las direcciones, y cómo lograron crearlas. Básicamente, una Tierra Pura es un mundo creado por los votos, méritos y virtudes infinitas de un Buda, alcanzados tras millones de vidas dedicadas al Dharma y a la salvación de los seres sintientes. En estas Tierras Puras se dan las condiciones ideales para alcanzar el Despertar, sin todos los obstáculos presentes en mundos como el nuestro, llenos de sufrimientos, deseos, creencias erróneas, distracciones y tiempos de vidas cortos. 

Entonces, el Buda Shakyamuni relata los 48 votos hechos por el Bodhisattva Dharmakhara, quien escogió los mejores elementos de todas las Tierras Puras y decidió combinarlos en una. Si bien el Bodhisattva Dharmakhara hizo 48 votos, veamos los más importantes. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si todos los seres que nacen en esta Tierra del Buda no llegasen a adquirir la posibilidad de ser un Buda, y si no son Iluminados, juro no alcanzar la Iluminación.”

Este es uno de los votos más importantes, pues el Bodhisattva se pone de condición que si existe algún ser, quien en confianza deseen renacer en su Tierra Pura, no lo lograran, él mismo no alcanzaría la Iluminación y no se convertiría en un Buda. Esto nos asegura que todos podemos renacer en la Tierra Pura.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si mi claridad tiene límite y no alcanza a alumbrar todos los rincones de la tierra, juro que no alcanzaré la Iluminación.”

Esto hace alusión a la Luz Infinita del Buda Amida. Es por ello que uno de sus nombres en sánscrito es Amitabha, que significa Luz Infinita. Su Luz Infinita ilumina todos los rincones del Universo, y todos los seres son bañados con su Luz. Esto, si bien se ve idílico, se traduce al amor de las madres por sus hijos, a las buenas palabras y acciones de unos seres a otros, y la bondad innata en todo en el Cosmos. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si mi vida no puede ser útil para salvar un número ilimitado de seres, juro no alcanzar la Iluminación.”

Esto hace alusión a la Vida Infinita del Buda Amida. Es por esto que otro de sus nombres en sánscrito es Amitayus, que significa Vida Infinita. Todos participamos de la Vida Infinita del Universo. Si bien nuestros seres finitos, compuestos por los Cinco Agregados, no poseen un "yo" independiente y permanente, todos somos manifestaciones de esa Vida Unica, así como olas del mar.

"Aunque yo me convierta en un Buda, si los humanos y los devas en mi tierra no son todos del color del oro puro, juro no alcanzar la Iluminación.”

Esto se refiere a que en la Tierra Pura, todos somos iguales, y no existe distinción entre ricos y pobres, jóvenes o ancianos, hombres o mujeres, etc., todos los seres son igualmente aceptados, siempre y cuando tengan fe y confianza, sin importan inclusive sus karmas, pues el Buda nos acepta tal y como somos.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los Budas de las diez direcciones no me alaban y llaman mi nombre, juro no alcanzar la Iluminación.”

Así como el Buda Shakyamuni predicó los Sutras de la Tierra Pura en este mundo, igualmente, todos los Budas predican los Sutras del Buda Amida en todos los mundos y alaban las virtudes del Buda Amida -el Infinito, pues todos son partes de Amida. 

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los seres de las diez direcciones con fe sincera piensan en nacer en mi reino y aun repitiendo diez veces mi nombre no realizan el propósito, juro que no alcanzaré la Iluminación.”

Este es el segundo voto más importante, y es llamado el Voto Primal: el que todos los seres que pronuncien el Nombre del Buda Amida (el Nembutsu - "Namu Amida Butsu") renazcan en la Tierra Pura sin falla. Es por ello que nuestras prácticas incluyen al menos 10 recitaciones del Nembutsu, para continuar la promesa de la Gran Compasión y su trabajo dinámico en el Universo. Es importante resaltar que deben ser 10 recitaciones con fe, o Shinjin, total confianza y entrega. Expandiremos sobre esto más adelante. Si uno realmente escucha el Nombre, despierta un verdadero corazón confiado, la atención permanente, que es la Fe del Otro Poder. La atención plena duradera se acompaña de la repetición incesante del Nembutsu -  "Namo Amida Butsu", que induce y mantiene la concentración de la mente en el Buda Amida. Además, la atención plena en Amida suele ir acompañada de la contemplación de Amida o la Tierra Pura. Con tales ayudas perceptivas auditivas y visuales, el pensamiento de uno llega a estar totalmente dirigido hacia Amida. Esto lo veremos con más detalle en el Sutra de la Meditación.

“Aunque yo me convierta en un Buda, juro no alcanzar la iluminación hasta que todos aquellos que nazcan en mi Tierra Pura alcancen la condición en la cual ellos se conviertan en un Buda en la vida siguiente. Con excepción de aquellos quienes, según su voto personal usen la armadura del gran voto por el bien de la gente, se esfuercen por el bienestar y paz del mundo, conduzcan a innumerables personas hacia la iluminación y cultiven el mérito de la gran compasión.”

El Renacimiento en la Tierra Pura es igual a alcanzar el Despertar - la Iluminación. La Tierra Pura, más que un mundo creado por los votos, méritos y virtudes del Buda, es un símbolo del Nirvana.

“Aunque yo me convierta en un Buda, si los seres de las diez direcciones no reciben la luz de mi Iluminación, ni logran la purificación del cuerpo y del alma, ni llegan a superar las cosas de este mundo, juro no alcanzar la Iluminación.”

A través de la práctica del Nembutsu, el cual, como hemos visto, puede ser recitado, visualizado, reflexionado, etc., recibimos la Luz redentora del Buda, y somos purificados en cuerpo, palabra y mente. Es por ello que cuando alcanzamos el Nembutsu Samadhi expermentamos paz, seguridad y armonía aquí y ahora. En ese momento, estamos en la Tierra Pura. 

Los Votos 18 (Nembutsu Recitativo - recitación para el Renacimiento), 19 (Nembutsu Visualizado - realización de buenas obras y la llegada del Buda Amida y los Bodhisattvas) y 20 (Transferencia de méritos al Renacimiento), que son los Votos más importantes, creflejan igualmente los Tres Sutras del Buda Amida. En el Decimoctavo Voto, el corazón de confianza (Shinjin), acompañado de la recitación del Nembutsu se presenta como la causa del nacimiento en la Tierra Pura. En el Decimonoveno Voto, se fomentan varios actos meritorios, que se interpretan como el Nembutsu Meditativo y el Nembutsu Visualizado mencionado en el Sutra de la Meditación. El Vigésimo Voto está destinado a fomentar la transferencia de méritos al Renacimiento en la Tierra Pura.

Estos tres Votos también muestran el proceso de conversión de los aspirantes. Primero, comienzan realizando acciones meritorias, ya sean meditativas o no. Luego, son conducidos al Vigésimo Voto y ahora se concentran en el Nembutsu. A medida que recitan el Nembutsu de todo corazón, se vuelven cada vez más conscientes de la Promesa de la Gran Compasión del Buda Amida, hasta que alcanzan la máxima comunicación espiritual con el Buda Amida y se regocijan al aceptar su mente y corazón, que es la Fe de Otro Poder del Decimoctavo Voto. En las dos primeras etapas del proceso de conversión, el poder propio de los aspirantes sigue siendo dominante; pero en el Decimoctavo Voto es completamente reemplazado por el Poder de Amida. Este es el Shinjin Perfecto - el Renacimiento en esta vida.

Shan-tao, el quinto patriarca chino, en su "Comentario sobre el Sutra de la Meditación", presenta un sistema de práctica de la Tierra Pura, llamado "las Cinco Prácticas Correctas", basadas en las estipulaciones de Vasubandhu en su tratado "Jodoron": (1) Recitar Sutras, (2) Contemplación, (3) Adoración, (4) Nembutsu, (5) Glorificar las virtudes de Amida y Transferir los Méritos al Renacimiento. Uno puede recitar los Sutras de la Tierra Pura (el Sutra Corto es el más recitado) o el Sutra del Loto. Pero esto lo tocaremos nuevamente en el Sutra de la Meditación. Posteriormente en Japón, Genshin, el sistematizador de las enseñanzas y prácticas Tierra Pura dentro de la escuela Tendai, exhortaba a practicar las Cinco Formas de Oración (Gonenmon): (1) postrarse ante el Buda Amida (Raihai), (2) alabar el Nombre sagrado de Amida (Sandan), (3) desear renacer en la Tierra Pura del Buda (Sagwan), 4) meditar sobre Amida y las cosas de la Tierra Pura (Kanzatsu), y (5) sentir compasión por el sufrimiento de todos los seres y desear salvarlos dirigiéndoles el mérito acumulado (Eko - Transferencia de Méritos). Esto es lo que se hace en los servicios vespertinos o Reiji Saho en los templos Tendai.

"Yo, en estos momentos, juro cumplir estas promesas. Si mis deseos no se realizan, juro no alcanzar la Iluminación. Seré el dueño de la Luz Infinita, alumbraré a todos los mundos de las diez direcciones para disipar la nube de los sufrimientos, y manifestando el secreto de la sabiduría de la Enseñanza, entregaré a los seres el tesoro de la virtud.”

El Buda hizo estos juramentos y durante un tiempo incalculable repitió obras virtuosas y construyó un Reino Puro. Así, en la remota antigüedad, se convirtió en Amida, el Buda de la Luz Infinita y de la Vida Eterna, y ahora se encuentra en su Reino iluminando a todos los seres. Como vimos en el Sutra Corto, en esta Tierra Pura no existen los sufrimientos y fluye la alegría de la Iluminación por doquier. Las flores, los perfumes, los adornos, la vestimenta, los alimentos, todo se presenta según los deseos de los que viven en este Reino. Cuando la agradable brisa empieza a soplar y pasa por entre los árboles de los tesoros, la música de las Sagradas Enseñanzas llena el aire y purifica el alma de los que escuchan. En esta Tierra Pura hay muchas flores de loto y cada flor lleva infinitos pétalos. Cada pétalo tiene su brillo y cada brillo es una Enseñanza de la Sabiduría del Buda que conduce a los que escuchan por el camino de Buda en perfecta paz. Ahora todos los Budas de las diez direcciones alaban las virtudes del Buda de la Luz Infinita y de la Vida Eterna.

Luego de proclamar sus votos, el Bodhisattva recitó los versos que hoy se conocen y recitan, el Juseige - Versos de los 48 Votos:

"El Buda le dijo a Ananda: 'El Bhiksu Dharmakara, habiendo proclama esos votos, pronunció los siguientes versos:

He hecho votos incomparables en todo el mundo;
Ciertamente alcanzaré el Camino insuperable.
Si estos votos no se cumplen,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Si no me convirtiera en un gran benefactor
En vidas por venir por inconmensurables kalpas
Para salvar al pobre y al afligido en todas partes,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Cuando alcance la Budeidad,
Mi Nombre será escuchado en las diez direcciones;
Si hay algún lugar donde no se escuche,
Que no pueda alcanzar la Iluminación perfecta.

Libre de codicia y con profunda y perfecta atención
Y pura sabiduría, realizaré las prácticas sagradas;
Buscaré alcanzar el Camino insuperable
Y me conviértete en el maestro de devas y humanos.

Con mi poder divino desplegaré una gran luz,
Iluminando los mundos sin límite,
Y disipando las tinieblas de las tres impurezas;
Así liberaré a todos los seres de la miseria.

Habiendo obtenido el ojo de la sabiduría,
Eliminaré las tinieblas de la ignorancia;
Bloquearé todos los caminos del mal
Y abriré la puerta a los reinos buenos.

Cuando se perfeccionen los méritos y las virtudes,
Mi majestuosa luz irradiará en los diez cuartos,
Eclipsando el sol y la luna
Y sobrepasando el brillo de los cielos.

Abriré la Tesorería del Dharma para las multitudes
Y los dotaré de tesoros de mérito.
Estando siempre entre las multitudes,
Proclamaré el Dharma con el rugido del león.

Haré ofrendas a todos los Budas,
Adquiriendo así raíces de virtud.
Cuando se cumplan mis votos y se perfeccione mi sabiduría,
Seré el soberano de los tres mundos.

Como tu sabiduría sin obstáculos, oh Buda,
La mía llegará a todas partes, iluminando a todos;
Que mi suprema sabiduría
Sea como la tuya, Excelentísimo Honorable.

Si estos votos se van a cumplir,
Deja que este universo de mil millones de mundos tiemble en respuesta
Y deja que todos los devas en el cielo
Llueven flores raras y maravillosas.

"El Buda le dijo a Ananda: 'Tan pronto como el Bhiksu Dharmakara pronunció esos versos, la tierra entera tembló de seis maneras, y una lluvia de flores maravillosas cayó del cielo, esparciéndose por todas partes. Se escuchó música espontánea y una voz en el cielo dijo: 'Seguramente alcanzarás la Iluminación más elevada y perfecta'. Entonces el Bhiksu Dharmakara mantuvo todos esos grandes votos que eran sinceros, infalibles e insuperables en todo el mundo, y aspiraba intensamente a alcanzar el Nirvana".

No podemos dejar de sentir la Gran Compasión del Buda Amida a través de los Votos del Bodhisattva Dharmakhara, y su gran misericordia por todos los seres sintientes, en especial, por los más pecadores quienes estan sumidos en la oscuridad y el error. 

El Sutra nos cuenta cómo fueron las prácticas de Dharmakhara para lograr cumplir sus Votos:

"[Por incontables kalpas] No albergó ningún pensamiento de codicia, odio o crueldad; ni permitió que surgieran ideas de codicia, odio o crueldad. No estaba apegado a ninguna forma, sonido, olor, gusto, tacto o idea. Poseedor del poder para perseverar, no evitaba sufrir diversas aflicciones. Teniendo poco deseo por su propio bien, conocía la satisfacción. Sin ningún pensamiento impuro, enemistad o estupidez, vivía continuamente en un samadhi tranquilo. Su sabiduría estaba libre de obstáculos y su mente libre de falsedad y el engaño. Con una expresión de ternura en su rostro y con bondad en su discurso, habló a los demás en consonancia con sus pensamientos internos. Valiente y diligente, de voluntad fuerte e incansable, se dedicó únicamente a la búsqueda del Dharma puro, beneficiando así a una multitud de seres. Reverenciaba los Tres Tesoros, respetaba a sus maestros y ancianos, y así adornaba sus prácticas con una gran reserva de méritos. Al hacerlo, permitía a los seres sintientes participar de ello ... Evitó todo discurso incorrecto que causar daño a sí mismo, a otros o a ambos; se dedicó a hablar correctamente que lo beneficiaría a sí mismo, a otros o a ambos. Abandonó su reino y renunció al trono, dejando atrás la riqueza y los placeres sensuales. Practicando las Seis Paramitas él mismo, enseñó a otros a hacer lo mismo. Durante innumerables kalpas, acumuló méritos y amasó virtudes.

"Dondequiera que nació, una reserva inconmensurable de tesoros apareció espontáneamente como él deseaba. Él enseñó a innumerables seres sintientes y los guió en el camino de la Iluminación más elevada y verdadera. Renació como un hombre rico, un devoto laico, un miembro de la casta más alta o de una familia noble, un rey ksatriya, un monarca que hace girar una rueda, un rey de uno de los seis cielos en el mundo del deseo, o incluso más alto, como un rey Brahma. Reverenciaba y adoraba a todos los Budas ofreciéndoles las cuatro clases de ofrendas. El mérito que adquirió así fue indescriptiblemente grande. La fragancia brotaba de su boca como de una flor de loto azul, y cada poro de su cuerpo emitía el aroma del sándalo, que impregnaba innumerables mundos. Era majestuoso, y sus características físicas y marcas eran verdaderamente maravillosas. De sus manos se producían tesoros inagotables, ropa, comida y bebida, raras y exquisitas flores e incienso, marquesinas de seda, estandartes y otros adornos. En tales manifestaciones no tenía rival entre todos los seres celestiales y humanos. De este modo alcanzó el dominio de todos los dharmas".

El Bodhisattva Dharmakhara, por incontsbles kalpas, dedicó sus pensamientos, palabras y cuerpo, inclusive llegand oa sacrificarse innumerables veces, por el bien de todos los seres sintientes. Todo, para salvarnos a nosotros, seres cegados por las pasiones y los deseos, dados a los vicios, egoístas, con pcas raíces del bien. Todo, por nosotros. ¿Cómo podemos repagarle?

Ananda preguntó al Buda: "¿El Bodhisattva Dharmakara ya ha alcanzado la Budeidad y luego ha pasado al Nirvana? ¿O todavía no ha alcanzado la Budeidad? ¿O está viviendo en algún lugar en este momento?" El Buda respondió a Ananda: "El Bodhisattva Dharmakara ya ha alcanzado la Budeidad y ahora vive en la TierraPura occidental, llamada 'Paz y Bienaventuranza', a cien mil kotis de tierras lejos de aquí".

Ananda preguntó además al Buda: "¿Cuánto tiempo ha pasado desde que obtuvo la Budeidad?"

El Buda respondió: "Desde que obtuvo la Budeidad, han pasado unos diez kalpas".

Este es el clímax del Sutra. Ya el Bodhisattva Dharmakhara ha alcanzado la Budeidad. Esto significa que ya TODOS sus votos se han  cumplido, lo que revela que ya TODOS hemos sido salvados - es decir, ya todos hemos alcanzado nuestro Renacimiento en la Tierra Pura, y con ello, nuestro Despertar.

El Nembutsu, la recitación del Nombre del Buda Amida ("Namu Amida Butsu"), es el llamado del Infinito, para que despertemos de nuestro sueño de la ilusión de la separación y abramos los ojos a nuestra Unidad Fundamental. El Buda - el Universo - lo único que nos pide es que tengamos confianza y fe, confianza en su mensaje, y fe en que nuestra salvación ya ha sido lograda, y lo único que nos queda es dar las gracias por algo que no merecemos y que, si bien no lo vemos, ya hemos recibido, su salvación. Es por ello que si bien recitamos el Nembutsu, lo hacemos para regresar a esa Unidad y comulgar con el Principio de la Existencia; cuando visualizamos la Tierra Pura, lo hacemos para trascender las barreras ficticias y ver la Verdadera Realidad del Nirvana; es por ello, que al final, solo existe el Nembutsu de la Gratitud.

El Buda Amida nos salva incondicionalmente y nos da todos sus méritos iluminados. Vamos a la Tierra Pura debido al poder de Amida, pero esto solo es posible porque tenemos la semilla de la Budeidad (Naturaleza Búdica) dentro de nosotros. Esto es como la Parábola del Hombre Rico y el Hijo Pobre del Sutra del Loto. Somos los herederos del Buda, y Amida es el noble rey del Dharma que ha hecho el esfuerzo de dar nuestro legítimo tesoro y purificarlo de pasiones ciegas para que podamos ver esto en su Tierra Pura. Si bien no lo vemos ahora, todo viene  su debido momento, cuando las causas y condiciones le permiten. 

La Budeidad está disponible para aquellos que reconocen que somos el objeto de la oración más poderosa jamás hecha por un Buda; este Voto se cumplió en el momento en que Amida se convirtió en un Buda hace 10 kalpas como nos enseña el Sutra. El sufrimiento del Samsara ya ha terminado; lo que queda es sólo tiempo extra hasta que la gente se dé cuenta de que todo ha terminado. Amida, la Luz y la Vida, ganó. La Sabiduría y la Compasión Eterna han conquistado la muerte; todos hemos vuelto a nuestro Verdadero Hogar. Al decir el Nembutsu, Namu Amida Butsu, reconocemos esta Verdad.

Continuaremos la próxima semana. Namu Amida Butsu.