Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


sábado, 3 de octubre de 2020

La Marchitamiento del Espíritu: Una Simple Reflexión sobre el Budismo, la Depresión y el Ocaso de la Vida


No es un secreto que tengo una afinidad especial con el Otoño, el ocaso y la oscuridad. Esto se ve reflejado en mi pallete de colores para mis proyectos y en mi selección de imágenes para este blog, entre otras cosas. Tradicionalmente, desde el principio de los tiempos, el Otoño ha simbolizado el ocaso de la vida y la muerte. En esta breve entrada, reflexionaremos sobre la vida, la muerte y la práctica budista.

En nuestra cultura, la muerte es a menudo vista con pavor y miedo. Es por eso que nuestras culturas han hecho todo lo posible para extender la vida, y con ell,a la idea de la juventud, a medida que han tratado de tapar y ocultar todo rastro de la vejez, y el destino final de todos los seres vivos: la muerte. La realidad es que los seres humanos son los únicos seres conscientes de la posibilidad de su propia muerte; la idea de que morir es un evento que hay que temer es una historia muy humana, y una que recién comenzamos a contarnos. Para nuestros antepasados, la muerte era un dolor de corazón y también una liberación inevitable. Para la mayoría de nuestros predecesores, la muerte nunca se consideró un final. Más bien, fue una transición al misterio mismo. El fin de un camino largo, pesado y lleno de dolor.

El Buda mismo comenzó su búsqueda espiritual, cuando aún era el príncipe Siddhartha Gautama, al ver la realidad de la enfermedad, la vejez y la muerte, en búsqueda de la posibilidad de aliviar el sufrimiento. Tras su Iluminación bajo el árbol Bodhi, el Buda sembró los fundamentos de una nueva religión: el Budismo. Y a diferencia de lo que a veces muchos piensan, el Budismo no predica la renuncia al mundo, sino un encuentro íntimo con el Misterio de la Existencia y sus verdades, como la transitoriedad de la vida.

A veces, para poder experimentar lo que otros han experimentado - para poder ver con sus ojos y pensar con sus mentes - debemos colocarnos en los zapatos del otro. En este caso, veamos un momento el momento en que el príncipe Siddhartha se convertiría en un Buda. Tras seis años de prácticas ascéticas, luego de una vida de lujos y placeres, el príncipe asceta se dió cuenta de que ambos extremos - el de la indulgencia sensual y el ascetismo extremo - no conducen a la Verdad. En ese instante, renuncia a su ascetismo extremo y se sienta bajo un árbol, resuelto a no levantarse hasta descubrir la Verdad de la Vida. 

Ahora, veamos a través de los ojos del príncipe. Podemos experimentar ese momento al nosotros mismos sentarnos bajo un árbol y ver a nuestro alrededor. El Dharma, la Verdad, se encuentra en todo nuestro alrededor. El Universo mismo, la Naturaleza, es el Sutra Primordial, y todos podemos accesar a la misma Verdad que descubrió el Buda si simplemente miramos a nuestro alrededor.

Cuando miramos al Universo y la Naturaleza, con sus movimientos y sus ciclos, podemos descubrir todas las Verdades que el Buda descubrió. El Dharma, las enseñanzas de la Verdad del Buda, se asemejan a una rueda. La vida misma es una rueda: un ciclo, un círculo, una constelación que gira, se desvanece y aparece una vez más. Cada vez que queremos recordar la Verdad, todo lo que tenemos que hacer es mirar a nuestro alrededor. Dirigir nuestra mirada hacia la cruda elocuencia del mundo natural (es decir, el mundo entero) y ser testigo de cómo todo lo que existe vive y se deja ir en el mismo movimiento de bienvenida. Cada día que sale el sol y muere bajo el horizonte, la tierra nos recordará que incluso morir es un acto de la vida. Es por eso que el Budismo ve la muerte como una parte natural del ciclo de la vida. La muerte simplemente conduce al renacimiento. Esta creencia en el renacimiento, que el espíritu de una persona permanece cerca y busca un nuevo cuerpo y una nueva vida, es un principio reconfortante e importante.

En Otoño, que es cuando se dice tradicionalmente que el Buda alcanzó el Despertar, el mundo cambia ante nuestros ojos. El fondo borroso de verde va desapareciendo para que ya no podamos caminar dormidos a través de la igualdad de nuestros días. En tonos de crepúsculo y brasas, ocres y llamas, el Buda alcanzó el Despertar. En Otoño, la tierra exige toda nuestra atención. Los arces se prendieron fuego y nos piden que encontremos las partes de nosotros que anhelan estar vivos y las partes de nosotros que están listas para ser arrojadas a la pira. Esto es exactamente lo que debemos de hacer cuando practicamos la meditación. Cuando dejamos ir todo lo que está listo para descomponerse, incluyéndonos a nosotros mismos y todos nuestras ideas preconcebidas de la vida, del mundo y de nosotros mismos, hacemos espacio dentro de nosotros para que resalte la Verdadera Naturaleza de la Realidad. Es por eso que el Buda, en sus primeras enseñanzas preparatorias, predicó el Anatman o el "No-Ser". Esto es porque no existe nada dentro de nosotros que sea eterno y que exista independiente de todo lo demás. Es por eso que el Anatman es una de las enseñanzas preparatorias más poderosas y una aliada en la meditación. En la meditación, nuestro ser finito y falso, nuestro ego, se disuelve, difuminándose capa a capa, hasta revelar nuestra Unidad Fundamental con todo. Aunque nuestro ser más pequeño pueda disolverse, su inexistencia nunca ha sido un final en absoluto. En cambio, es una transformación extática en un ser más amplio. De igual forma, el vaciarse completamente, como el morir nunca ha sido un final, sino que es solo un puente brillante hacia una nueva sección de la vida. Como el abono convertido en un suelo rico y listo para las semillas; morir nos prepara para una nueva fase de vida.

Meditar es morir; y morir puede ser tan exquisito y liberador como nacer. En Otoño, la tierra nos muestra cuán estremecentemente hermoso puede ser el acto de dejar ir. A medida que el Sol se mueve cada vez más bajo en el lecho del cielo, la fuerza vital del mundo caducifolio se hunde en las raíces. La fruta se abre y alimenta la tierra. Las semillas se llevan el éxtasis del viento. Cada hoja, habiendo vivido su propia vida ahuecando sus rostros a la luz, las llamas y en un singular estallido de éxtasis, muere. De igual forma, cuando morimos, nuestro cuerpo, nuestros pensamientos, sentimientos y voluntades se disuelven junto con la disolución del cuerpo, y nuestra consciencia se funde con la Cosnciencia Universal; nuestro Karma se hunde en el océano Kármico junto con el de todos los seres, y luego, a medida que pasa el tiempo, un nuevo ser aparece, así como de la tierra suege una nueva planta, con características de la planta anterior y del abono de todas las demás plantas en el suelo fértil que la rodea. Esto es llamado así el Nirvana.

Así como sucede con la meditación, de igual forma, en el Nembutsu, nuestro ser finito y falso de une al Verdadero Ser - el Alma del Universo - el Buda Amida, y tenemos un preludio termporal de la conclusión de un ciclo, preparándonos para la muerte. Así, el Otoño nos recuerda que morir es, en verdad, un momento de la más profunda abundancia y liberación de celebración: la celebración de nuestro Renacimiento en la Tierra Pura - la reunión de nuestra gota individual en el océano de la Bienaventuranza. Todo lo que tenemos que hacer es dejarnos ir, fluir con la corriente de la Vida. Entonces, es llamada la Tierra Pura.

Pero el Otoño contiene igualmente importantes enseñanzas para nuestra vida diaria. En Otoño, las hojas de los áboles se marchitan para finalmente caer al suelo en el Invierno. Esto nos enseña a que en la vida, debemos dejar morir los aspectos de nuestra vida que no nos alimentan, incluyendo - sobre todo - nuestras ideas erróneas sobre el mundo y sobre nosotros mismos. A medida que perdemos todo, desde la copa de los árboles hasta la maleza, el suelo de nuestro bosque se llena de alimento. Aún así, nuestras mesas están apiladas, nuestras despensas abundantemente alineadas, y no nos queda más que dar gracias por aquellas cosas que alimentan nuestras vidas y sostienen nuestros espíritus. Es por ello que en el Otoño celebramos el Ohigan budista, un momento en el que recordamos a nuestros ancestros y les damos gracias por sus bendiciones y por permitir nuestra existencia en este mundo, y les enviamos méritos, a medida que igualmente reflexionamos sobre nuestra práctica budista y los Paramitas - el puente que nos permite cruzar a la Otra Orilla; así como celebramos el Obon, con la llegada a nuestras casas y templos del espíritu de nuestros ancestros, entre luces, dulces, nostalgia y celebración, tanto de la vida como de la muerte, en esa danza sincrética y multifascética que tanto caracteriza a la cultura japonesa, una cultura que a pesar de sus altos avances tecnológicos, no se permite perder esa indeleble conexión con la Naturaleza. 

Es por todo esto que el Otoño es a menudo una temporada nostálgica para muchas personas. Un tiempo en el que miramos hacia atrás a lo que fue, los momentos que han parpadeado y pasado. Las diferentes versiones de nosotros mismos que nacieron durante una época y luego fueron apagadas con los vientos del tiempo. La nostalgia es un trago potente. Puede hacer que tu mente dé vueltas con solo un sorbo. A veces, la nostalgia puede incluso extenderse hasta incluir toda la sensación de estar vivo. Como si estuviéramos mirando hacia atrás desde nuestros años mayores para sentir esa dulce y dolorosa acción de gracias por la oportunidad misma de estar vivos. En Otoño, experimentamos la nostalgia de un alma curtida en las cálidas bendiciones de su lecho de muerte. Y con la nostalgia, a veces viene acompañada la depresión. Siendo una persona naturalemente depresiva, el Otoño es el momento ideal para poder ver esos sentimientos expresados en el exterior. La depresión puede compararse, como dice el autor japonés Hiroyuki Itzuki, con el marchitamiento del espíritu. A veces, dado a nuestros pensamientos y circunstancias, la vida se puede volver muy pesada. 

A diferencia de lo que la cultura nos trata de vender ideológicamente, nadie tiene el derecho a una vida feliz. Nuestros ancestros, a diferencia de ver la vida como una búsqueda de al felicidad, veían la vida como un camino largo y pesado, lleno de problemas y sufrimientos. Nacemos solos, llorando, y al final, morimos solos. Es por eso que a veces, así como las hojas se marchitan y mueren, nuestros espíritus igualmente se marchitan y mueren prematuramente. Por eso, en esos momentos, lo mejor que podemos hacer es recordar las palabras del Buda y realizar que esto que sentimos - esa tristeza - es igualmente transitoria. A veces, por más que tratemos de elevar nuestros ánimos, si no lo logramos, solo tenemos que esperar a que pase. 

Es por eso que cuando me siento triste, recurro a los escritos de Shinran, el fundador del Budismo Jodo Shinshu en el Siglo 13. En una de las anécdotas de su vida, un discípulo se acercó al Shinran y le dijo: "Maestro, me he estado sintiendo muy triste últimamente. A veces, incluso con solo ver a la gente caminar por la calle, me embarga un sentimiento de tristeza y me pongo a llorar. . . . ¿Incluso una persona como usted, maestro, se siente triste a veces?" Shinran responde: “Yo también estoy triste. Pero, Yuien, la tristeza que sientes ahora y la mía son un poco diferentes. Tu tristeza pasará con el tiempo. Es una tristeza que se puede curar, pero la tristeza que siento es una tristeza profunda y pesada que se ha hundido profundamente en mis huesos". Esto nos muestra que incluso alguien de la altura de Shinran, un maestro iluminado, puede sentir la tristeza y la depresión. Y es porque a veces, la tristeza y el marchitamiento del espíritu, no es algo que surge en uno por uno mismo, sino que es algo que sentimos porque somos sino otra manofestación de la actividad creativa y dinámica del universo. Y como todo en el universo, estamos inextricablemente interconectados con todo y con todos.

Esta es la misma tristeza expresada por Ryokan, un famoso monje Zen del Siglo 18, quien escribió un poema que expresa muy bien este proceso: "Cuando pienso en la miseria de los que viven en este mundo, su tristeza se convierte en la mía. Oh, que mi túnica de monje fuera lo suficientemente ancha para reunir a todas las personas que sufren en este mundo flotante. Nada me hace más feliz que el voto del Buda Amida de salvar a todos los seres sintientes".

A diferencia de lo que muchos piensan, el Budismo no promete la felicidad; y si bien el Dharma y la práctica infunden a uno con un sentimiento de plenitud, a veces, como todo, nuestros espíritus se marchitan. Estos relatos nos muestran que la tristeza no se puede curar; sino que a veces, continúa profundizándose a lo largo de la vida, hasta que finalmente toca los huesos. De igual forma, aquellos que viven una vida feliz todo el tiempo lo hacen dado a que cierran sus ojos ante la realidad del mundo. Pero es cuando logramos superar iluminadamente esos momentos de la oscuridad del alma que renacemos, como la Naturaleza, sintiéndonos más suaves, más centrados y vivos. Es ese mismo dolor el que muchas veces necesitamos para romper el recipiente de nuestros egos falsos para abrirnos a la Existencia, y resurgir [idealmente] renovados. Es esa tristeza la que efectúa en nosotros una transformación, y vemos el mundo con otros ojos. 

Así, como vemos, el Otoño es, como todo en la vida, una mezcla de dolor con la promesa del cambio. El Otoño nos da permiso para amarlo todo y decir adiós al mismo tiempo. Porque si el Otoño es el ocaso de la vida, entonces el Invierno es la muerte. Y en Otoño nos preparamos para ese espacio de profundo reencuentro y alma tranquila que acompaña los suaves bancos de las noches de Invierno. Es por eso que si bien este mundo es llamado el Mundo Saha, el "mundo de la perseverancia o del sufrimiento", el mismo puede ser visto a su vez como una Tierra Pura. No existen dos mundos, uno impuro y otro puro; todo depende del cristal con el que se mire. Así como no hay nada de puro o imouro en la tierra, el Budismo nos dice que su impureza o pureza dependen de la pureza de nuestras mentes. Todas nuestras experiencias, tanto las buenas como las malas, son el abono de nuestra existencia presente y futura. Es por eso que la temporada de Otoño nos invita a un banquete único. Una mesa con té de sasafrás y pastel de calabaza, mantequillas de frutos secos, tortitas de bellota y deliciosas tartas de manzana. Y todo lo que debemos hacer para entrar en tal riqueza es despojarnos de nuestra ropa vieja en la puerta, tanto en nuestras mentes, en vida, como con nuestro cuerpos, en la muerte. Porque, a pesar de lo que hemos llegado a temer, morir, figurativamente o en vida, es algo hermoso. Entonces, podemos descansar. Entonces, podemos abrazar la increíble alegría de lo que viene después. Entonces podemos regresar a Nuestro Verdadero Hogar. 

Sangha Tendai Virtual Hispana - Servicio Budista y Reuniones Dhármicas Dominicales

 Dado a la pandemia del COVID-19 que ha arropado todo el mundo, recordándonos la transitoriedad de la vida y la importancia de la práctica, unida a las Ordenes Ejecutivas que prohiben o limitan nuestros servicios presenciales dominicales, han abierto la oportunidad de que podamos ofrecer nuestros Servicios Budistas en línea, para el beneficio de toda la comunidad hispana. Las mismas estan abiertas a todos los interesados en el Budismo Tendai en el mundo hispano.

Nos reunimos todos los domingos a las 4:00pm EST (hora de Puerto Rico) por Google Meet. Las mismas consisten en un Servicio Budista tradicional, seguido por una breve charla, una breve meditación en silencio, y un compartir del Dharma como Sangha. 

Si está interesado en participar, puede enviar un correo electrónico a templotendaipr@gmail.com, para recibir la invitación que incluye el enlace y la Liturgia Budista que se usará en el Servicio.

Esperamos que estas reuniones sean para el beneficio de la comunidad budista hispana y todos los seres sintientes.

* Nos reservamos el derecho de admisión.

Página Oficial de Budismo Tendai Hispano - Templo Tendai de Puerto Rico

 ¿Sabías que la escuela Tendai cuenta con una página en español? El Templo Tendai de Puerto Rico es el recurso principal de Budismo Tendai en el mundo Hispano. El Templo cuenta con los únicos ministros oficiales ordenados en el linaje ortodoxo Tendai japonés del Monte Hiei. Los ministros, el Rev. Myoren y la Rev. Kosei, fueron entrenados y continúan su estudio y formación anualmente en el Tendai Betsuin de Nueva York, bajo la dirección del Ven. Rev. Monshin Naamon y su esposa, la Ven. Rev. Shumon Naamon, quienes junto con la dirección del Jigyodan y la ayuda de maestros como el Rev. Itoh, entre otros, ayudan a formar y capacitar a los sacerdotes budistas en Occidente. El Tendai Betsuin de Nueva York es el único centro fuera de Enryakuji en Japón autorizado para la formación de monjes budistas en la rama ortodoxa del Budismo Tendai. Puedes acceder a su página oficial aquí: Templo Tendai de Puerto Rico.


En esta página, encontrarás todo lo que necesitas para comenzar tu aprendizaje en el Budismo Tendai, comenzando por quiénes somos, quiénes son nuestros ministros, la historia, las enseñanzas y las prácticas del Budismo Tendai, así como los diferentes proyectos y causas que nuestro Templo apoya. Igualmente, visita nuestra página de Facebook.

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra de la Meditación I

 Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestras primeras entradas, estudiamos y comentamos sobre los primeros dos Sutras, el Sutra Corto y el Sutra Largo. Hoy, comenzamos nuestro estudio y lectura del Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura, mejor conocido como el "Sutra de la Meditación". Como mencionamos anteriormente, no tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

Los Sutras del Buda Amida recogen una serie de sermones dados por el Buda Shakyamuni en sus más de cuarenta años de predicación en el mundo. En los mismos, el Buda Shakyamuni habla sobre la historia, los votos, las enseñanzas y prácticas del Buda Amida, otra emanación del Universo, quien creó una Tierra Pura, llamada Sukhavati, la Tierra Pura de la Felicidad o de la Bienaventuranza, en el Oeste del universo, donde pueden renacer todos los seres que deseen alcanzar el Despertar en su próxima vida, sin falla. En esta Tierra Pura se encuentran todos los elementos necesarios para alcanzar el Despertar y convertirse en un Buda, para luego ir a otros mundos y universos y salvar a todos los seres sintientes.

Si bien esta es la narrativa comúnmente vista, la del Renacimiento tras la muerte, como hemos visto a través de la hermenéutica de las Enseñanzas Perfectas y Completas del Budismo Tendai, todo esto puede ser visto como una metáfora religiosa para la vida espiritual del practicante. El Buda Amida es la Naturaleza Búdica Innata, la capacidad inherente en todos los seres de alcanzar el Despertar - la Unidad. El Nembutsu (Namu Amida Butsu) es la práctica que despierta nuestra Naturaleza Búdica. El Deseo de Renacer es el Bodhicitta o el Deseo de Alcanzar el Despertar. El Renacimiento es el Despertar o la Iluminación - la Budeidad. Y la Tierra Pura es el Nirvana o nuestra Verdadera Naturaleza - la Unidad. Esto unifica y armoniza ambas corrientes budistas, la de la Sabiduría (Meditación) y la de la Compasión y Fe (Nembutsu).

Los Sutras de la Tierra Pura son muchos, pero como hemos visto, históricamente, se han destacado tres Sutras: el Sutra del Buda Amida ("Sutra Corto"), el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita ("Sutra Largo") y el Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura ("Sutra de la Meditación"). El Sutra Corto es una especie de introducción; el Sutra Largo provee la historia, las enseñanzas y la teoría, así como el Nembutsu Recitativo; y el Sutra de la Meditación expande la teoría y provee la práctica, así como el Nembutsu Meditativo o Contemplativo. Ya hemos estudiado los primeros dos, así que estamos listos para comenzar nuestro estudio del Sutra de la Meditación.

El Sutra de la Meditación, al igual que todos los Sutras, comienza con las palabras "Así he oído". Esto hace referencia a que este fue un Sutra o sermón del Buda recordado y pasado a la posteridad originalmente por Ananda, el primo y asistente personal del Buda Shakyamuni en el mundo, quien recitó el mismo ante el Primer Concilio budista tras la muerte del Buda para preservar oralmente sus enseñanzas, las cuales posteriormente fueron pasadas a hojas y hoy a libros y gracias a ellos existen en nuestros días. Luego, el Sutra nos dice dónde el sermón fue predicado, que en este caso fue en Rajagriha, en el Pico del Buitre, donde el Buda dió su sermón más importante, el Sutra del Loto. Luego, el Sutra nos dice quiénes estaban presentes, que era una gran asamblea de monjes, monjas y seres celestiales, y con treinta y dos mil Bodhisattvas, con Manjushri el Príncipe del Dharma a la cabeza de la asamblea. Pero a diferencia de otros Sutras, este sermón no narra que el mismo no fue dado por el Buda en el Pico del Buitre, sino que su origen comenzó cientos de millas lejos de allí, en el palacio real del rey Bimbisara. 

El Sutra de la Meditación trata sobre la tragedia de Rajagriha. En el centro de la tragedia está la reina Vaidehi. La reina Vaidehi ha sido encarcelada por su propio hijo, el príncipe Ajatashatru. Ajatashatru también ha encarcelado a su propio padre, el rey Bimbisara, y le ha ordenado morir de hambre. ¿Por qué Ajashatru encarceló a sus padres? Como veremos, el Sutra trata sobre la teodicea budista, el deseo y el trabajo espiritual de todo budista sincero en el Camino. Como veremos, créalo o no, todos somos Ajashatru. Y nuestra ignorancia e inclinación al mal se llama Devadatta.

Como he explicado en este blog, el Budismo, a diferencia de las religiones occidentales, no cree en el mal, ni mucho menos en una personificación del mal, sino en la ignorancia: las personas cometen actos malvados, en pensamiento, palabra y acción, dado a que son ignorantes de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, de la Verdad (Dharma), y de las consecuencias reales (karma) de sus acciones; no por un mal inherente. Lo único "malvado" inherentemente es el deseo [mal dirigido]. Es por eso que el Budismo no cree en Satanás; lo más cercano es Mara Papiyas, la representación budista de la oscuridad y la ignorancia. Pero esto lo tocamos en una entrada anterior.

Entonces, ¿por qué digo que nuestra ignorancia e inclinación al mal de llama Devadatta? Esto es porque Devadatta, quien trató de matar al Buda y quien trató de desunir la Sangha, entre otros actos malvados, es el que pone en movimiento una serie de suscesos que desenlazan en los hechos de este Sutra, y para poder entender bien el mismo, debemos recordar un poco sobre quién fue Devadatta.

Devadatta fue el primo biológico del Buda y uno de sus discípulos. Según los Canon Pali, Devadatta era hermano de Yashodhara; pero el Canon Sánscrito, sin embargo, afirman que en realidad era el hermano mayor de Ananda y que creció en el palacio con Siddhartha, el futuro Buda. Estas historias retratan a Devadatta como celoso y cruel. En una historia, Devadatta derriba un cisne con una flecha que cae a la tierra cerca de Siddhartha. Siddhartha saca la flecha y la cuida hasta que recupera la salud, pero Devadatta insiste en que el cisne le pertenece porque le disparó. Esto hizo que los dos muchachos fueran a la corte del rey, donde los consejeros discutieron sobre los méritos de cada caso. Al final, un sabio declaró que el cisne debería pertenecer a quien le salvó la vida y no al que trató de quitársela. En otro incidente, Devadatta mató a un elefante blanco que iba a ser presentado a Siddhartha como regalo. También se dijo que compitió por la mano de Yashodhara en matrimonio, pero nuevamente perdió ante su primo Siddhartha. Otra leyenda afirma que, después de que Siddhartha renunciara a la vida hogareña para vivir como un asceta, Devadatta trató de seducir a Yashodhara, pero fue rechazado. Todo esto hizo que Devadatta se uniera a la nueva Orden budista, la Sangha, creada por Siddhartha, quien ahora era conocido como el Buda. Pero esto no hizo que sus sentimientos de ira y celos por su primo cesaran.

Devadatta se unió a la Sangha junto con Aniruddha, Bhaddiya, Ananda, Bhagu, Kimbila y su barbero Upali cuando el Buda regresó por primera vez a Kapilavastu. En ese momento lo habían convencido de dejar la vida hogareña y convertirse en monje porque el ex rey, Bhaddiya, y los otros Shakyas querían asegurarse de que Devadatta no se convertiría en el gobernante por defecto cuando los otros herederos del trono se hubieran convertido en monjes. Poco después de convertirse en monje, Devadatta alcanzó los cinco tipos de poderes sobrenaturales que se pueden desarrollar a través de la meditación. Estos cinco fueron: dominio sobrenatural del cuerpo, el oído divino (clariaudiencia), lectura de la mente, recuerdo de vidas pasadas y el ojo divino (clarividencia). Durante mucho tiempo, Devadatta fue un miembro respetado de la Sangha. Desafortunadamente, sus celos y envidia le impidieron alcanzar una verdadera comprensión o liberación, y sus poderes sobrenaturales solo aumentaron su arrogancia.

Si bien el Budismo cree que uno puede adquirir poderes sobrenaturales (siddhis) a través de la práctica, el mismo es renuente en su utilización, y mucho más en sus alarde. El Buda mismo expresó sus sentimientos sobre el uso de poderes sobrenaturales en varios discursos. El Budismo enseña que cuando uno practica la meditación y alcanza los estados de concentración conocidos como Dhyanas, puede seguir desarrollando los cuatro caminos hacia el poder espiritual: celo, energía, pureza de mente e investigación. Pero si se mal usan, se peirden. Devadatta se volvió complaciente y hambriento de poder mundano, y esto le hizo perder esas mismas cualidades. Sin embargo, Devadatta comenzó a utilizar su prestigio para ganar el favor de príncipes y manipular la situación política de la India en ese momento, como su alianza con el príncipe Ajashatru.

Devadatta disfrutaba del prestigio que había ganado gracias al patrocinio del príncipe Ajatashatru. Con el tiempo, llegó a creer que sería un digno sucesor del Buda Shakyamuni. En una ocasión se ofreció audazmente a dirigir la Sangha para que el Buda pudiera retirarse. Nada de esto sale en el Sutra de la Meditación, pero es importante mencionarlo. Pero dado a que el Buda y la Sangha comenzaron a darse cuenta de sus motivaciones, su oferta fue vehementemente declinada:

"El Bendito estaba sentado enseñando el Dharma y rodeado por una gran asamblea, incluido el rey Bimbisara. Entonces Devadatta se levantó de su asiento y, colocando su túnica superior en un hombro, levantó las palmas de las manos juntas hacia el Bendito: 'Señor, el Bendito ahora es viejo, cargado de años, avanzado en la vida y va a la última etapa. Deja que el Bendito descanse ahora. Que viva en la dicha en la vida presente. Que me entregue la Sangha de los monjes'.

"El Buda contestó: 'Suficiente, Devadatta. No aspires a gobernar la Sangha de los monjes'.

"Por segunda vez, Devadatta hizo la misma propuesta y recibió la misma respuesta. Cuando hizo la propuesta por tercera vez, el Bendito dijo: 'No entregaría la Sangha de los monjes ni siquiera a Shariputra y Maudgalyayana. ¿Cómo puedo hacerle eso a un derrochador, un coágulo de saliva, como tú?.

"Entonces Devadatta pensó: 'Ante el público, incluido el rey, el Bendito me ha deshonrado con las palabras 'coágulo de saliva' y ha elogiado a Shariputra y Maudgalyayana'. Estaba enojado e indignado. Rindió homenaje al Bendito y partió, manteniéndolo a su derecha. Ahora bien, este fue su primer rencor contra el Bendito".

Esta fuerte condena e incluso el insulto que viene del Buda puede parecer bastante impactante. Uno puede entender fácilmente por qué Devadatta puede guardar rencor después de ser insultado públicamente frente a la Sangha e incluso al Rey Bimbisara. Pero el Buda veía el corazón y la mente de su primo, a quien amaba, y esperaba que enmendara sus caminos. Sin embargo, tristemente, esto no sucedió. Devadatta no había renunciado a su ambición de hacerse cargo de la Sangha. Ahora que había sido insultado y denunciado públicamente, planeó encontrar una manera de alejar a los monjes del Buda y crear una Sangha rival. Propuso el siguiente plan: ir a donde el Buda y proponer Cinco Reglas Monásticas nuevas que fueran más estrictas, sabiendo que el Buda las declinaría, lo que lo haría ver más virtuoso sobre el Buda:

"(1) Señor, sería bueno si los monjes fueran habitantes del bosque de por vida y cualquiera que fuera a vivir a una aldea fuera censurado; (2) si fueran comieran solo de la mendicidad y cualquiera que aceptara una invitación fuera censurado; (3) si eran portadores de trapos de por vida y cualquiera que vestía una túnica era censurado; (4) si fueran habitantes de las raíces de los árboles de por vida y cualquiera que moraban en edificios fueran censurados; (5) si no comieran pescado o carne de por vida y cualquiera que lo hiciera fue censurado. El monje Gautama nunca los concederá. Así que podemos informar a la gente sobre estos cinco puntos. Con estos cinco puntos será posible crear un cisma y una ruptura de la concordia en la Sangha del monje Gautama, pues la gente admira la abnegación".

Devadatta no era un asceta sincero, pero ciertamente estaba dispuesto a utilizar el ascetismo como pretexto para ganar adeptos y admiradores. Así fue como Devadatta y sus seguidores acudieron al Buda y propusieron la adopción de sus cinco puntos. El Buda respondió diciendo que eso no era necesario, pero aquellos que deseen adherirse a esas leyes pueden hacerlo por su propia voluntad. El Buda respondió aquí desde la perspectiva del Camino Medio entre la autocomplacencia y la abnegación. Estos son cinco puntos que muchos budistas contemporáneos, "Seguidores de Devadatta" parecen proponer mucho por las redes, sin darse cuenta que son partidarios de Devadatta.

Continuando nuestro recuento de Devadatta, Devadatta estaba complacido de que las cosas se desarrollaran de acuerdo con su plan. Los jóvenes monjes impresionables y los seguidores laicos que admiraban el ascetismo riguroso rápidamente se unieron a su causa. Devadatta estaba tratando activamente de alejar a la gente de la enseñanza y la práctica del Buda con el argumento de que su propia enseñanza y práctica eran superiores. Se dice que más de 500 monjes se unieron a esta nueva Sangha. Para hacer el cuento corto, el Buda posteriormente pudo hcer ver a estos monjes los errores de sus caminos y volvieron a la Sangha original. Después del fracaso de su intento de crear un cisma, Devadatta se dirigió al príncipe Ajatashatru para promover sus planes. 

Para ganarse al príncipe y unirlo a sus maquinaciones, Devadatta le cuenta al príncipe sobre una serie de suscesos que culminaron con su nacimiento. Hace mucho tiempo, el rey Bimbisara estaba ansioso por tener un heredero. Habiendo escuchado de un adivino que cierto ermitaño que vivía en las montañas renacería como su hijo tres años después, el rey inmediatamente le envió un mensajero pidiéndole que terminara con su propia vida, pero el ermitaño se negó a hacerlo. El rey enojado ordenó al mensajero que lo matara si aún se negaba a suicidarse. El ermitaño murió así decidido a vengarse. Pronto la reina Vaidehi quedó embarazada. El rey se regocijó, pero se horrorizó al escuchar del adivino que ella daría a luz a un niño que haría daño al rey. Entonces le dijo a la reina que diera a luz al bebé en el techo de la torre y lo dejara caer al suelo. Ella hizo lo que le dijeron, pero el bebé sobrevivió milagrosamente con solo daños en el dedo meñique. "Es por eso que te llamas Ajatashatru, que significa Enemigo No Nacido." Para sus sorpresa, Ajashatru vió que en efecto tenía una cicatríz en el meñique. Esto lo puso en contra de su padre e hizo realidad la predicción de los adivinos, así como la maldición del hermitaño. Aquí comienza nuestra historia del Sutra. 

"En ese momento, en la gran ciudad de Rajagriha había un príncipe, el heredero, llamado Ajatasatru. Escuchó el malvado consejo de Devadatta y otros amigos y arrestó por la fuerza a Bimbisara, su padre, el rey, y lo encerró solo en una habitación con siete paredes, proclamando a todos los cortesanos que nadie debería acercarse (al rey). La consorte principal del rey, Vaidehi, la reina, era fiel y fiel a su señor, el rey. Ella lo sostuvo de esta manera: habiéndose purificado bañándose y lavándose, ungió su cuerpo con miel y manteca mezclada con harina de maíz, y ocultó el jugo de uva en las distintas guirnaldas que llevaba para darle de comer sin ser notado por el guardián. Cuando ella entró furtivamente y le hizo una ofrenda, él pudo comer la harina y beber el jugo de las uvas. Luego pidió agua y se enjuagó la boca. Hecho esto, el rey extendió sus manos juntas hacia el Pico Buitre y le hizo una reverencia debida y respetuosa al Honrado por el Mundo, que en ese momento vivía allí. Y pronunció la siguiente oración: 'Mahamaudgalyayana es mi amigo y pariente; permítele, te ruego, que sienta compasión por mí, y venga y me comunique los ocho preceptos prohibitivos del Buda'. Sobre esto, Mahamaudgalyayana apareció de inmediato ante el rey, llegando con una velocidad igual al vuelo de un halcón o un águila, y le comunicó los ocho preceptos.

"Día tras día visitaba al rey. El Honrado por el Mundo envió también a su digno discípulo Purna a predicar el Dharma al rey. Así pasó un período de tres semanas. El rey mostró en su expresión que estaba feliz y contento cuando tuvo la oportunidad de escuchar el Dharma, así como de disfrutar de la miel y la harina.

"En ese momento, Ajatasatru le preguntó al guardián de la puerta si su padre aún estaba vivo. A esto, el carcelero le respondió: 'Exaltado rey, la consorte principal de tu padre trajo comida y se la presentó ungiendo su cuerpo con miel y harina y llenando sus guirnaldas con jugo de uvas, y los Sramanas, Mahamaudgalyayana y Purna, han venido ante el rey a través del cielo para predicarle el Dharma. Es imposible, rey, evitar que vengan'.

"Cuando el príncipe escuchó esta respuesta, se indignó contra su madre: 'Mi madre', gritó, 'es en verdad una rebelde, porque la encontraron en compañía de ese rebelde'. Las personas malvadas son esos Sramanas, y es su arte de los hechizos que causan ilusión y engaño lo que retrasó la muerte de ese rey malvado durante tantos días'. Al instante blandió su espada afilada, con la intención de matar a su madre. En ese momento, intervino un ministro llamado Chandraprabha, quien poseía gran sabiduría e inteligencia, y Jiva (un médico famoso). Saludaron al príncipe y protestaron con él, diciendo: 'Nosotros, ministros, Gran Rey, oímos que desde el comienzo de los kalpas había varios reyes malvados, hasta dieciocho mil, que mataron a sus propios padres, codiciando el trono de sus respectivos reinos, como se menciona en los Vedas. Sin embargo, nunca hemos oído hablar de un hombre que haya matado a su madre, aunque carezca de virtud. Ahora bien, si tú, rey, te atreves a cometer un pecado tan mortal, mancharías la sangre de los Kshatriyas, la raza real. Ni siquiera podemos soportar oír hablar de ello. De hecho, eres un Chandala, la raza más baja; no nos quedaremos aquí con ustedes'.

"Después de esto, los dos grandes ministros se retiraron dando un paso atrás, cada uno con su mano colocada sobre su espada. Entonces Ajatasatru se asustó y tuvo mucho miedo de ellos, y le preguntó a Jiva: '¿No serás mi amigo?' En respuesta, Jiva le dijo: 'Entonces, oh gran rey, no pienses de ninguna manera en dañar a tu madre'. Al escuchar esto, el príncipe se arrepintió y buscó misericordia, e inmediatamente dejó su espada y no hizo daño a su madre. Finalmente ordenó a los oficiales de las cámaras interiores que metieran a la reina en un palacio escondido y no la dejaran salir de nuevo.

"Cuando Vaidehi fue así encerrada en confinamiento, se sintió afligida por el dolor y la angustia. Comenzó a rendir homenaje al Buda desde lejos, mirando hacia el Pico del Buitre. Ella pronunció las siguientes palabras: '¡Tathagata! ¡Honrado por el Mundo! En tiempos pasados ​​me has enviado constantemente a Ananda para que lo indague y te consuele. Ahora estoy en pena y dolor. Tú, Honrado por el Mundo, eres majestuoso y exaltado; de ninguna manera podré verte. Te lo ruego, ¿ordenarás a Mahamaudgalyayana y a tu distinguido discípulo, Ananda, que vengan y tengan una charla conmigo?' Después de este discurso, se lamentó y lloró, derramando lágrimas como una lluvia. Antes de que ella levantara la cabeza para rendir homenaje al distante Buda, el Honrado por el Mundo sabía lo que Vaidehi deseaba en su mente, aunque estaba en el Pico del Buitre. Por lo tanto, instantáneamente ordenó a Mahamaudgalyayana y Ananda que fueran hacia ella a través del cielo. El propio Buda desapareció de esa montaña y apareció en el palacio real".

Como vemos, las maquinaciones de Devadatta, unido al deseo del príncipe de obtener rápidamente el trono, hicieron que Ajashatru encerrara a su padre y lo tratara de matar. Esto es lo que hace el deseo y las pasiones desenfrenadas en todos nosotros si no aplicamos el Dharma, las enseñanzas budistas, en nuestras vidas. Ajashatru estaba en oscuridad, y el Dharma es la luz, pero Devadatta representa el Dharma Malvado de aquellos que distorcionan las enseñanzas para sus fines personales, como hacen muchos "maestros budistas" por internet.

El rey y la reina no eran del todo inocentes, después de todo, mataron a un santo para que renaciera como su hijo, y ocultaron este hecho toda la vida del príncipe. Esto es una lección sobre la ineludibilidad del karma, las Ley de Causa y Efecto, en nuestras vidas. Todo pensamiento, palabra y acción que hacemos tiene consecuencias. Las buenas acciones traen buenas consecuencias, mientras que las malas traen consecuencias de naturaleza a fin, como sombras que nos acompañan el resto de nuestras vidas. Es menester realizar acciones virtuosas para poder asumir un diminio real de nuestras vidas, y no pensar que estamos a merced de nuestras circunstancias. 

A veces somos el juez que siempre está juzgando a las personas de esta o aquella forma. A veces somos las víctimas, y sentimos que todos nos maltratan o que la vida nunca es justa para nosotros. Otras veces somos los castigadores e infligimos dolor y sufrimiento a los demás, a veces por lo que decimos, a veces por lo que hacemos. Esto nos despierta a la realidad de que no existe un peor infierno fuera de nuestra propia vida. Para miles de personas en el mundo, el infierno es aquí y ahora. Al ver que la tragedia ocurre en el mundo que nos rodea, no se puede negar que personas que están perdidas en la ilusión hacen cosas tan terribles. Estar tan enojado como para infligir dolor a los demás, o estar cegado por un cierto punto de vista político o religioso y perder su sentido de humanidad y sentido común, es lo que lleva a que ocurran cosas tan terribles en nuestro mundo de hoy. 

Así, el sufrimiento es nuestro acompañante eterno, solo que muchos no se atreven a ver a su lado para reconocerlo en sus vidas. Es por eso que llenamos nuestras vidas con placeres, tratando de eludir la realidad del sufrimiento y la muerte en nuestras vidas. Pero como hemos mencionado, el sufrimiento es irradicable. Esto fue lo que experimentó la reina Vaidehi en ese instante. El sufrimiento y la muerte son constantes que afectan tanto a la persona común como a los reyes, por más que tratemos de evitarlos o de ignorarlos en nuestras vidas. Es por eso que necesitamos las enseñanzas del Buda. Tanto más necesitamos comprender profundamente el corazón del Dharma y compartirlo con otros, para que la oscuridad en sus corazones sea iluminada por la luz de la verdad.

Ante este escenario, la reina rápidamente acude a la Fuente de Verdad y Sabiduría, el Buda, y le pide que extienda su manto misericordiosa sobre ella. 

"Cuando la reina levantó la cabeza mientras terminaba el homenaje a Buda, vio ante ella al Buda Shakyamuni, el Honrado por el Mundo, cuyo cuerpo era de color oro púrpura, sentado sobre una flor de loto que consta de cien joyas, con Mahamaudgalyayana asistiendo a su a la izquierda, y con Ananda a su derecha. Shakra (Indra), Brahman y otros dioses que protegen el mundo fueron vistos en medio del cielo, por todas partes derramando flores celestiales con las que hacían ofrendas al Buda en su reverencia. Vaidehi, al ver a Buda, el Honrado por el Mundo, se quitó las guirnaldas y se postró en el suelo, llorando, sollozando y hablándole a Buda: '¡Honrado por el Mundo! ¿Qué pecado mío anterior ha producido un hijo tan malvado? Y nuevamente, Exaltado, ¿por qué causa y circunstancias tienes tal afinidad (por sangre y religión) con Devadatta (el primo malvado de Buda y una vez su discípulo)? '

 "'Mi única oración', continuó, 'es esta: Honrado por el Mundo, que me prediques en detalle de todos los lugares donde no hay dolor ni angustia, y adonde debo ir para nacer de nuevo. No estoy satisfecha con este mundo de depravaciones, con Jambudvipa, que está lleno de infiernos, lleno de espíritus hambrientos y de criaturas brutas. En este mundo de depravaciones, hay muchas asambleas de malvados. Que no escuche, ruego, la voz de los malvados en el futuro y que no vea a ningún malvado.

"'Ahora arrojo mis miembros al suelo delante de ti y busco tu misericordia confesando mis pecados. Rezo por esto solo para que el Buda parecido al Sol pueda instruirme sobre cómo meditar en un mundo en el que todas las acciones son puras'. En ese momento, el Honrado por el Mundo lanzó un rayo dorado entre sus cejas. Se extendió a todos los innumerables mundos de los diez cuartos. A su regreso, el rayo se posó en la parte superior de la cabeza del Buda y se transformó en un pilar dorado como el Monte Sumeru, donde todas las Tierras Puras y admirables de los Budas en las diez direcciones aparecieron simultáneamente iluminados".

El ruego de Vaidehi es el ruego de muchos de nosotros que hemos despertado a la verdadera naturaleza del mal y el sufrimiento en este mundo. ¿Quién no aspira a renacer en un lugar donde no exista el sufrimiento? 

El Buda no le responde a Vadehi las causas que la llevaron a su situación actual; ella las conoce. Todos conocemos las causas que nos han llevado a nuestras presentes circunstancias. Solo debemos de hacer un análisis honesto con nosotros mismos y las descubriremos. Es por eso que el Buda, en vez de analizar sus causas, le presenta rápidamente la solución. El Buda siempre está dispuesto a extender su mano compasiva y arroparnos en la luz de su benevolencia. Solo tenemos que abrir nuestras mentes y corazones. 

Como vemos, los padres de Ajatashatru no eran tan cariñosos e inocentes; Ajatashatru había crecido bajo una nube de sospecha e incluso hostilidad desde el momento en que nació, o incluso antes. En cuanto a Devadatta, ya se ha contado su celos de toda la vida hacia el Buda. Incluso un Buda no puede complacer a todo el mundo ni obligar a la gente a reaccionar de forma positiva en lugar de negativa. En nuestro dolor, a veces olvidamos las formas en que podríamos haber causado sufrimiento a otros a través de nuestras acciones y actitudes. También olvidamos que no podemos controlar a los demás. Incluso nuestras buenas causas no pueden anular el libre albedrío de otras personas, y es posible que otras personas muestren ingratitud o incluso paguen nuestra bondad con crueldad. Esto no significa que no debamos hacer nuestro mejor esfuerzo para hacer buenas causas o hacer lo mejor por los demás, pero sí significa que una de las buenas causas que podríamos necesitar hacer es cultivar la paciencia y la comprensión cuando nos enfrentamos a las consecuencias de nuestro propios errores o con la ingratitud o incluso las acciones dañinas de otros, confiando en que a la larga se restablecerá el equilibrio y la armonía a medida que se desarrolle la ley de causa y efecto.

El Buda, sin embargo, responde a la solicitud de ver un mundo mejor, mostrándole a Vaidehi una visión de todas las Tierras Puras en las diez direcciones. Estas Tierras Puras son esencialmente reinos celestiales creados por los poderes, los méritos y los votos de los Budas, donde todos los que renacen en ellas pueden aprender y practicar el Dharma bajo la guía de sus Budas en condiciones que son perfectamente propicias para alcanzar la Iluminación.  El Buda entonces le mostró todas las Tierras Puras de los Budas en todos los universos, y la reina Vaidehi seleccionó la Tierra Pura de la Bienaventuranza del Buda Amida.

"Entonces Vaidehi le djo al Buda: 'Honrado por el Mundo, aunque todos las demás Tierras Puras del Buda son puras y radiantes de luz, debería, sin embargo, desear nacer en el reino del Buda Amida, en la Tierra Pura de la Más Alta Felicidad, Sukhavati . Ahora simplemente te ruego, Honrado por el Mundo, que me enseñes cómo concentrar mi pensamiento para obtener una visión correcta de ese país '.

 "Entonces, el Honrado por el Mundo le sonrió gentilmente y rayos de cinco colores brotaron de su boca, cada rayo brillando hasta la cabeza del rey Bimbisara.

"En ese momento, la visión mental de ese exaltado rey era perfectamente clara aunque estaba encerrado en un retiro solitario, y podía ver al Honrado por el Mundo desde lejos. A medida que rindió homenaje con la cabeza y la cara, naturalmente aumentó y avanzó en sabiduría, por lo que alcanzó el fruto de un Anagamin, el tercero de los cuatro grados hasta el Nirvana.

 "Entonces el Honrado por el Mundo dijo: '¿No sabes, Vaidehi, que el Buda Amida no está muy lejos de aquí? Debes dedicar tu mente por completo a la meditación profunda sobre aquellos que ya han perfeccionado las acciones puras necesarias para renacer en esa Tierra Pura del Buda. Ahora procedo a explicárselos por completo en muchas parábolas, y así brindar a todas las personas comunes del futuro que deseen cultivar estas acciones puras la oportunidad de nacer en la Tierra de la Más Alta Felicidad (Sukhavati) en el mundo occidental. Aquellos que deseen nacer en ese país de Buda deben cultivar una triple bondad. Primero, deben actuar filialmente con sus padres y apoyarlos; servir y respetar a sus maestros y ancianos; ser de mente compasiva, abstenerse de hacer cualquier daño y cultivar las diez acciones virtuosas. En segundo lugar, deben tomar y observar el voto de buscar refugio en las Tres Joyas, cumplir todos los preceptos morales y no rebajar su dignidad o descuidar ningún ceremonial. En tercer lugar, deben dedicar toda su mente al logro de la sabiduría perfecta, creer profundamente en el principio de causa y efecto, estudiar y recitar la doctrina Mahayana y persuadir y alentar a otros que sigan el mismo camino que ellos.

"Estos tres grupos enumerados se denominan acciones puras que conducen a la Tierra Pura del Buda. Vaidehi, para aclarar si no lo entiendes ahora: estas tres clases de acciones son la causa efectiva de las acciones puras enseñadas por todos los Budas del pasado, presente y futuro'".

Como vemos, las primeras palabras del Buda es que el Buda Amida y su Tierra Pura no se encuentran lejos de aquí. Esto lo tocaremos más tarde en nuestro ciclo de Lecturas. Tras estudiar todas las enseñanzas y prácticas budistas, la reina juró renacer en la Tierra Pura del Buda Amida, el Mundo de la Felicidad y solicitó que el Buda Shakyamuni le enseñe cómo lograr esto. El Buda entonces le enseñó a practicar las Tres Condiciones explicando que eran "las verdaderas causas de las actividades puras de todos los Budas de los tres períodos del tiempo". Por lo tanto, son una parte crucial y la base de nuestra práctica. Esta importante afirmación nos dice que todos los Budas de los tres períodos de tiempo: del pasado, el presente y el futuro, se basan en las Tres Condiciones como la base para su cultivo y logro de la Budeidad.

La primera condición es:

1. Ser filial y cuidar a los padres;
2. Ser respetuoso y servir a los maestros;
3. Ser compasivo y no matar a ningún ser vivo;

4. Cultivar las Diez Conductas Virtuosas -Físicamente, debemos abstenernos de matar, robar y de la conducta sexual inapropiada. Verbalmente, debemos abstenernos de los discursos falsos, los discursos hirientes, el discurso divisivo y el discurso tentador. Mentalmente, debemos abstenernos de dar lugar a la codicia, la ira y la ignorancia. Estos son los Preceptos.

La segunda condición es:

5. Tomar Refugio en la Triple Joya - el Buda, el Dharma y el Sangha;
6. Seguir los Preceptos;
7. Comportarse de una manera digna y apropiada.

La tercera condición es:

8. Generar la mente Bodhi (el deseo del alcanzar el Despertar-Renacimiento);
9. Creer profundamente en la causalidad (Karma);
10. Estudiar y recitar los Sutras Mahayana; y
11. Animar a otros a avanzar en el camino hacia la Iluminación.

Entonces, el secreto para la práctica correcta del Budismo de la Tierra Pura sigue resumiéndose en los Tres Entrenamientos de (1) Preceptos, (2) Meditación y (3) Sabiduría [y Fe]. 

(1) Los Preceptos contrarrestan nuestros hábitos por las malas acciones. La concentración meditativa contrarresta la tendencia de nuestras mentes a vagar y tener pensamientos dispersos. La sabiduría contrarresta la ignorancia, nuestros puntos de vista y conocimiento equivocados, y nuestra falta de conocimiento correcto. En un nivel básico, nos abstenemos de matar; de robar; de la mala conducta sexual o sensual; de mentir y de tomar intoxicantes. En una base más amplia, nos comportamos de una manera moral y ética en todo lo que hacemos. (2) Luego seguimos con la concentración meditativa (Meditación). En la concentración meditativa, enfocamos nuestra atención en las enseñanzas del Buda o en la figura misma del Buda (Nembutsu). No hay distracciones ni preocupaciones, ni dudas ni somnolencia, ni discriminaciones ni afectos: no nos afecta nuestro entorno y mantenemos una mente tranquila y tranquila. (3) Esto nos ayuda a desarrollar nuestra sabiduría intuitiva. La sabiduría intuitiva no es una búsqueda intelectual ni es una medida de inteligencia académica. Es conocimiento y comprensión, y surge desde nuestro interior cuando nuestras mentes son claras y tranquilas.

Esta es la base de la práctica del Budismo Tierra Pura y los primeros pasos en nuestro renacimiento en la Tierra de la Felicidad. No hay nada más allá o esotérico que esto, mas que el Nembutsu.

Luego, el Buda le enseña a Vaidehi varias formas del Nembutsu Meditativo, con un total de 16 temas de contemplación para renacer en Sukhavati, la Tierra de la Bienaventuranza. Los primeros 13 tratan de varios aspectos de Sukhavati y del Buda Amida y sus asistentes, el Bodhisattva Avalokiteshvara (Kannon Bosatsu) y el Bodhisattva Mahasthamaprapta (Seishi Bosatsu). Los últimos 3 tratan de contemplaciones que involucran a personas de alta, media o baja capacidad espiritual y su respuesta al poder salvador del Buda Amida y el Nembutsu. 

Si bien este Sutra es el que detalla el Nembutsu Meditativo, detallando visualizaciones básicas hasta visualizaciones complejas que requieren un alto nivel de creatividad y concentración meditativa, el Sutra también menciona el poder de simplemente escuchar y decir el nombre del Buda Amida, el Nembutsu Recitativo, por el bien de aquellos que son incapaces de contemplar y visualizar al Buda, hacer el bien o incluso abstenerse del mal. Así, el Sutr es un refugio, un método hábil, mediante el cual aquellos en un sufrimiento profundo que han perdido la esperanza de la vida o de este mundo pueden visualizar un mundo mejor y las cualidades de los Budas y Bodhisattvas. De ese modo abren los ojos a las cualidades del Buda dentro de su propia vida y, al hacerlo, se dan cuenta de la verdadera naturaleza de este mundo y de los seres que lo habitan. Se puede entender que la enseñanza y el método de la Tierra Pura se refieren a un renacimiento literal en la Tierra Pura del Buda Amida mediante la aceptación del poder salvífico de ese Buda, pero en esencia, su objetivo es despertar nuestra Naturaleza Búdica en esta misma vida que se desarrollará sin cesar en el futuro, y abrir nuestros ojos divinos, para ver que la Tierra Pura está, igualmente, en el aquí y ahora, en este mundo. Desarrollaremos este punto a medida que continuamos nuestro estudio.

Así, en esta primera parte, a forma de introducción y de resumen, el Buda nos presenta los requisitos básicos de la práctica del Budismo Tierra Pura, y luego, detalla sobre los particulares de la práctica y sus visualizaciones, lo que veremos en nuestra próxima entrada la semana siguiente. 

lunes, 21 de septiembre de 2020

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Largo IV

 Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestra primera entrada, vimos un breve comentario sobre el Sutra Corto. Hoy concluiremos nuestro estudio breve de una parte del segundo Sutra, llamado el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo". Como mencionamos anteriormente, no tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

Luego de que el Buda Shakyamuni alabara las virtudes del Buda Amida y exhortara a todos los seres sintientes a realizar obras virtuosas para dedicar el mérito de las mismas a todos los seres sintientes y el Renacimiento en la Tierra Pura, el Buda nos recordó que la vida es impermanente, y que nunca sabremos con certeza cuándo será nuestro último día en la tierra. Por ello, debemos dedicar todo el tiempo posible a la práctica de los Preceptos, la meditación y la rectación del Nembutsu. 

Posteriormente, el Buda se dirigió nuevamente a Maitreya, el futuro Buda y a toda la audiencia, y los exhortó a no cometer acciones negativas. Esto es importante, ya que este mensaje es dirigido especialmente a nosotros, los seres que vivimos en la Era Final del Dharma. El Buda le dijo a Maitreya: 

"Lo que dices es verdad. Aquellos que adoran y reverencian a un Buda obtienen un gran mérito. Los Budas rara vez aparecen en el mundo. Habiéndome convertido en un Buda en esta vida, he enseñado el Dharma, he expuesto las enseñanzas del Camino, despejo las dudas de la gente, erradico las causas de la lujuria y el deseo, y bloqueo la fuente de todos los males. Al visitar varios lugares en los tres mundos, no encuentro obstáculos. La sabiduría revelada en las Escrituras provee para todos los modos principios esenciales juntos y revela claramente la verdad. He explicado la realidad de los cinco reinos, liberando así a aquellos que aún no han alcanzado la liberación y distinguiendo entre los caminos del Samsara y el Nirvana".

Como vemos, la Verdad y el camino fuera del sufrimiento y el océano del Samsara se encuentra en los Sutras. Los Sutras son la enseñanza eterna del Buda - el cuerpo mismo del Buda - en el mundo. Cuando estudiamos y ponemos sus enseñanzas en práctica, realizamos la labor del Buda en el mundo y pavimentamos nuestro camino al Renacimiento - el Despertar. El Buda mismo nos dice:

"Desde tiempos inmemoriales, tú y todos los Devas y humanos en las diez direcciones y los cuatro grupos de seguidores han estado forcejeando en los cinco reinos del Samsara, pasando por problemas y aflicciones indescriptibles. Hasta que naciste en esta vida, tú también pasaste por ciclos interminables de nacimiento y muerte. Ahora te has encontrado con un Buda, has escuchado sus exposiciones del Dharma y has podido aprender sobre el Buda Amida. ¡Qué placer y alegría es esto para ti y para mí compartirlo! Es hora de que todos busquen la liberación de los dolores de nacimiento, muerte, vejez y enfermedad".

¿Qué esperamos para poner toda nuestra fe en el Dharma y refugiarnos en el Buda de la Luz y la Vida Infinita? Una vez desarrollamos la confianza y la fe plena en la Compasión y la Sabiduría del Universo - el Buda Amida - somos como gotas que regresan al mar. ¿Qué debemos hacer para lograr el Renacimiento? El Buda nos dice:

"Deben hacer obras dignas con decoro con determinación, esforzarse por hacer más el bien, controlarse y purificarse, eliminar las impurezas de la mente, ser sinceros en palabras y hechos, y no permitir contradicciones entre lo que piensan y lo que hacen...Por mucho que practiques en esta vida, solo será por poco tiempo. En la vida por venir, renacerás en la Tierra Pura del Buda Amida y disfrutarás de una dicha infinita allí. Estando siempre de acuerdo con el Camino, ya no estarás sujeto al nacimiento y la muerte y estarás libre de las aflicciones causadas por la codicia, la ira y la estupidez. Si deseas que tu vida sea tan larga como un kalpa, cien kalpas o diez millones de kalpas, será lo que quieras. Vivirás en una espontaneidad sin esfuerzo y alcanzarás el Nirvana. Cada uno de ustedes debe buscar diligentemente realizar su aspiración. No alberguen ninguna duda ni renuncie a su empeño...".

El Buda nos dice que recitar el Nembutsu no es suficiente, sino que, idealmente, debemos evitar el mal, hacer el bien y puriricar nuestras mentes. Esto es un Budismo Completo, donde se practican los Preceptos, la meditación y el Nembutsu. y se realizan obras meritorias para ayudar a todos los demás seres sintientes. Porque en última instancia, este Mundo Saha también puede ser una Tierra Pura; y de hecho, es una Tierra Pura, la Tierra Pura de la Luz Serena del Buda Shakyamuni, pero eso fue tocado en nuestro estudio del Sutra del Loto.

"Habiéndome convertido en un Buda en este mundo, ahora vivo en medio de los cinco males, los cinco sufrimientos, y los cinco fuegos. Esto es sumamente doloroso para mí. Enseñaré a multitudes de seres, haciéndoles abandonar los cinco males, evitar los cinco sufrimientos y escapar de las cinco quemaduras. Yo entrenaré sus mentes y los llevaré a practicar los cinco buenas acciones, para que adquieran mérito y virtud y alcancen la emancipación, la larga vida y el Nirvana".

Luego, el Buda explica los Cinco Males - (1) la impureza de la edad; (2) la impureza del deseo; (3) la impureza de los seres vivos; (4) la impureza de pensamiento, o impureza de vista; y (5) la impureza de la vida: 

1. Todos los seres realizan malos actos, en pensamiento, palabra y acción, las tres fuentes de acción kármica. 

"El fuerte somete al débil; todos se infligen heridas graves y se matan entre sí, todos devoran a sus presas. Sin saber hacer el bien, cometen el mal y cometen actos atroces y rebeldes. Más tarde, reciben retribución,es natural que estén destinados a reinos del mal. Los semidioses mantienen registros de los actos de los agresores y se aseguran de que sean castigados. Es por eso que algunos son pobres e indigentes, corruptos, mendigos, solitarios, sordos, mudos, ciegos, estúpidos, malvados, discapacitados físicamente, trastornados o subnormales. Pero otros son honorables, nobles, ricos, inteligentes o astutos. Este es el resultado de actos buenos y meritorios de benevolencia y el desempeño de sus deberes para con sus padres en vidas pasadas.

"Si en medio de esto, uno controla sus pensamientos con un solo propósito, hace obras dignas con la debida conducta, no comete ningún mal y realiza solo el bien, entonces con el mérito y la virtud adquiridos uno alcanza la emancipación y es capaz de escapar de este mundo, renacer en los reinos celestiales y finalmente alcanza el Nirvana. Este es el primer gran bien".

2. Los seres sintientes carecen de principios morales, violan las leyes, se comportan con arrogancia, cometen actos licenciosos y rebeldes, persiguen sus propios placeres  y se engañan unos a otros. Lo que piensan contradice lo que dicen; hablan sin sinceridad, adulan a otros con intenciones engañosas, adulan a los demás con palabras ingeniosas, envidian la reputación de los sabios, abusan de los virtuosos y atrapan a la gente por medios deshonestos.

"Si en medio de esto uno controla sus pensamientos con un solo propósito, hace obras dignas con la debida conducta, no comete ningún mal y hace solo el bien, entonces con el mérito y la virtud adquiridos uno alcanza la emancipación y puede escapar de este mundo, renace en los reinos celestiales y finalmente alcanza el Nirvana. Este es el segundo gran bien".

3. Las personas del mundo viven juntas, habitan este reino entre el cielo y la tierra, con una vida útil limitada. Por un lado, entre los niveles superiores hay personas sabias, ricas, honorables, nobles y ricas. Por otro lado, entre los niveles inferiores hay personas pobres, degradadas, toscas y necias. 

"Además, hay malhechores que siempre albergan pensamientos viciosos y sólo piensan en la autogratificación; están llenos de preocupaciones, hundidos en la lujuria y el apego, están inquietos en su vida diaria, codiciosos y miserables, y deseosos de lo que no tienen derecho a poseer. Se regodean con las mujeres de piel clara, se comportan licenciosamente y cometen actos obscenos con ellas, odian a sus propias esposas y frecuentan burdeles en secreto. En consecuencia, después de derrochar todos sus recursos, comienzan a infringir la ley. Forman bandas, inician disturbios, se involucran en peleas, atacan y matan ilegalmente a personas y saquean propiedades."

"Si en medio de esto uno controla sus pensamientos con determinación, hace obras dignas con la debida conducta, no comete ningún mal y hace solo el bien, entonces con el mérito y la virtud adquiridos se alcanza la emancipación y se puede escapar de este mundo, renace en los reinos celestiales y finalmente alcanza el Nirvana. Este es el tercer gran bien".

4. La gente del mundo no piensa en hacer el bien. 

"Se incitan mutuamente a cometer varios tipos de maldad: pronunciando palabras feas y abusivas, diciendo mentiras y hablando sin sentido. Calumnian a otros y causan contención. Odian y envidian a los hombres buenos y arruinan a los sabios, mientras se regocijan al ver esto entre bastidores. Son negligentes con sus padres, se burlan de sus maestros y ancianos, no logran ganarse la confianza de sus amigos y carecen de sinceridad. Manteniéndose en alta estima, piensan que son virtuosos, pero actúan descarriadamente de una manera autoritaria y desprecian a los demás".

"Si, en medio de esto, uno controla sus pensamientos con un solo propósito, hace obras dignas con la debida conducta, no comete ningún mal y solo realiza el bien, entonces con el mérito y la virtud adquiridos uno alcanza la emancipación y es capaz de escapar de este mundo, renace en los reinos celestiales, y finalmente alcanza el Nirvana. Este es el cuarto gran bien".

5. Las personas del mundo son indecisas y perezosas, renuentes a hacer el bien, carecen de autodisciplina y no trabajan duro en sus ocupaciones, por lo que sus familias y dependientes sufren hambre y frío. 

"Cuando sus padres les reprochan, replican enojados con miradas de desprecio. Con tales conflictos están lejos de ser pacíficos; pueden ser tan violentos y frenéticos como enemigos que se enfrentan entre sí y, como resultado, los padres desearían no tener hijos. Al tratar con los demás, son licenciosos y descarriados, causando problemas y molestias a muchos. Incluso cuando están moralmente obligados a los demás, descuidan sus deberes y no tienen la intención de pagar su deuda. Indigentes y llevados a los fines más desesperados, no tienen forma de recuperar su riqueza. Aunque ansían obtener muchas ganancias y apropiarse de las riquezas de los demás, desperdician su dinero en placeres desenfrenados...Piensan sólo en hacer el mal; sus bocas hablan continuamente malicia; y con sus cuerpos, siempre están cometiendo el mal. En toda su vida no han hecho ni una sola buena acción...

"Además, no creen en los antiguos sabios, ni en las enseñanzas budistas, ni en el camino de la práctica que conduce a la emancipación. Tampoco creen que después de la muerte uno renazca a otro estado de existencia, que las buenas acciones traigan buenas recompensas, o que los actos malvados traen consecuencias malignas...".

"Si en medio de esto, uno controla sus pensamientos con un solo propósito, hace obras dignas con la debida conducta, recuerda atentamente, armoniza palabras y hechos, actúa con sinceridad, pronuncia palabras verdaderas, habla desde el corazón, no comete ningún mal y realiza sólo el bien, entonces con el mérito y la virtud adquiridos se alcanza la emancipación y se puede escapar de este mundo, renace en los reinos celestiales y finalmente alcanza el Nirvana. Este es el quinto gran bien".

Luego, el Buda continúa exhortando a todos los seres sintientes a hacer el bien, evitar el mal y purificar sus mentes a través de la práctica budista, describiendo el funcionamiento de la Ley del Karma - la Ley de Causa y Efecto - y las consecuencias de las malas acciones de los seres y sus retribuciones. El Buda describe con dolor el sufrimiento de los seres y los esfuerzos que todos los Budas y Bodhisattvas realizan diariamente, en todos los mundos, para salvarlos. "Todas las personas de las generaciones futuras, habiendo recibido las enseñanzas del Buda, deben reflexionar sobre ellas y, mientras las siguen, deben permanecer rectos en el pensamiento y realizar acciones virtuosas". ¿Cómo podemos hacer otra cosa? Hemos sido bendecidos con la Gracia inefable del Buda al encontrar el Dharma. Ahora nos toca poner las enseñanzas en práctica.

A pesar de que algunos pueden encontrar estas palabras algo sombrías, el Buda nos da un rayo de esperanza, extendiendo su mano santa para ayudarnos. "Mi preocupación por ustedes, devas y humanos, es mayor que el cuidado de los padres por sus hijos".

"En este mundo, debes plantar extensivamente las raíces de la virtud, ser benévolo, dar generosamente, abstenerte de romper los preceptos, ser paciente y diligente, enseñar a las personas con sinceridad y sabiduría, hacer obras virtuosas y practicar el bien. Si observas estrictamente las preceptos de abstinencia con pensamiento recto y atención plena, incluso por un día y una noche, el mérito adquirido superará al de practicar el bien en la Tierra Pura durante cien años. La razón es que en esa Tierra Pura todos los habitantes hacen el bien sin cometer ni una pizca de maldad. Si en este mundo haces el bien durante diez días y diez noches, el mérito adquirido superará al de practicar el bien en las Tierras Puras de otros lugares durante mil años".

Esto es porque en la Tierra Pura no existe el mal, ni en pensamiento, palabra ni mucho menos en acción. Por ello, allí la práctica budista es fácil y espontánea, diferente a aquí, donde estamos consumidos por los Cinco Males que vimos hace unos minutos: (1) La impureza de la edad - alteraciones repetidas del entorno social o natural; (2) la impureza del deseo - la tendencia a ser gobernado por las cinco inclinaciones engañosas, es decir, la codicia, la ira, la necedad, la arrogancia y la duda; (3) la impureza de los seres vivos - el declive físico y espiritual de los seres humanos; (4) la impureza de pensamiento, o impureza de vista - la prevalencia de puntos de vista erróneos como los cinco puntos de vista falsos; y (5) la impureza de la vida - el acortamiento de la vida de los seres vivos. Una afecta a su vez las otras.

Entonces, tras escuchar las palabras del Buda, odos los seres sintientes en la audiencia se regocijaron, juntaron sus manos y le dieron las gracias al Buda por el Dharma. 

En ese momento, inesperadamente, el Buda le dijo a Ananda: "Levántate, arregla tu túnica, junta tus manos y respetuosamente reverencia y adora al Buda Amida".

Ananda se puso de pie, se arregló la túnica, asumió la postura correcta, miró hacia el oeste y, demostrando su sincera reverencia, juntó las palmas de las manos, se postró en el suelo y adoró a al Buda Amida. En ese momento, Ananda le dijo al Buda Shakyamuni: "Honrado por el Mundo, deseo ver ese Buda, su Tierra de Paz y Bienaventuranza, y sus huestes de Bodhisattvas y shravakas".

Tan pronto como dijo esto, el Buda Amida emitió una gran luz que iluminó todas las tierras del Buda y todo el universo. En ese momento, Ananda vio el esplendor y la majestad del Buda Amida. No había ningún lugar que no estuviera iluminado por la luz que emanaba de su cuerpo. Todos los seguidores de Buda en la asamblea vieron todo esto al mismo tiempo. Así mismo, los de la Tierra Pura vieron todo en este mundo.

El Buda le dijo a Maitreya: "Si hay personas que escuchan el Nombre de ese Buda, se regocijan tanto como para bailar y recordarlo aunque sea una vez, entonces debes saber que han obtenido un gran beneficio al recibir la virtud insuperable".

El recitar el Nembutsu es accesar la dimensión infinita dentro de cada uno de nosotros. Es despertar nuestra Naturaleza Búdica durmiente y Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Cuando recitamos el Nembutsu, la Luz del Buda Amida nos arropa, para nunca abandonarnos, y nos damos cuenta que aunque no la veíamos, su Luz siempre estuvo con nosotros, desde el principio de los tiempos, y lo estará hasta nuestro Renacimiento.

"Maitreya, incluso si un gran fuego llenara el universo de mil millones de mundos, deberías atravesarlo para escuchar este Sutra, despertar una fe gozosa, sostenerlo, cantarlo y practicar de acuerdo con sus enseñanzas. Esto se debe a que hay muchos Bodhisattvas que desean escuchar esta enseñanza pero aún no pueden hacerlo. Si hay seres sintientes que la han escuchado, alcanzarán la Etapa de No-retroceso para realizar la Iluminación más elevada. debe aceptar con fe sincera, defender y recitar este Sutra, y practicar de acuerdo con sus enseñanzas".

El Buda le dijo a Maitreya: "Es difícil encontrar y contemplar a Tathagata cuando está en este mundo. Difícil de acceder, difíciles de escuchar son las enseñanzas y escrituras de los Budas. También es difícil escuchar las excelentes enseñanzas de los bodhisattvas, los Paramitas. También es difícil encontrar un buen maestro, escuchar el Dharma y realizar las prácticas. Pero la más difícil de todas las dificultades es escuchar este sutra, tener fe en él con alegría y aferrarse a él. Nada es más difícil que esto. Así he formado mi Dharma, así he expuesto mi Dharma, y ​​así he enseñado mi Dharma. Debes recibirlo y practicarlo mediante el método prescrito".

Cuando el Buda terminó de predicar este Sutra, muchos seres despertaron el Bodhochitta o el Deseo de Alcanzar el Despertar, que es lo mismo que Despertar el Deseo del Renacimiento. En ese momento todo el universo de mil millones de mundos se estremeció de seis maneras, y una gran luz iluminó todas las tierras en las diez direcciones. Cien mil tipos de música sonaban espontáneamente e innumerables flores maravillosas caían profusamente del cielo, y todos los que estaban en la asamblea, sin excepción, se regocijaron con el discurso del Buda y juraron poner sus enseñanzas en práctica. 

Ahora nos toca a nosotros. Como hemos visto, si bien este Sutra es uno muy completo, es uno que contiene primariamente la teoría budista sobre el Budismo Tierra Pura. La próxima semana, comenzaremos nuestro estudio del Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura, donde detallaremos los asspectos de la práctica. Hasta entonces, que todos podamos, a través de la Virtud del Nombre, Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza - el Nirvana. Namu Amida Butsu.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Budismo de Compasión y de Fe: Ciclo de Lecturas sobre los Sutras del Buda Amida - El Sutra Largo III

  Tradicionalmente, el Templo Tendai de Puerto Rico tiene una Ciclo de Estudio y Lectura sobre los Sutras del Buda Amida. Dado a la pandemia mundial, no nos hemos podido reunir. Pero todo problema conlleva una oportunidad, y en nuestro caso, nos brinda la bendición de hacer estas lecturas públicas en este blog, para el beneficio de la Sangha y de toda la comunidad Hispana. 

Los Sutras del Buda Amida son una colección de tres Sutras, o tres sermones dados por el Buda Shakyamuni mientras predicaba en el mundo, y en los mismos, el Buda nos revela que además de él, existen otros Budas en el Universo, como el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita. En estos Sutras, el Buda nos narra sobre quién es el Buda Amida, cuáles fueron sus votos, y qué hay que hacer para renacer en su Tierra Pura de la Bienaventuranza. Estos Sutras fueron tan populares que, en Japón, un monje Tendai llamado Honen y su discípulo Shinran crearon escuelas independientes centradas exclusivamente en sus prácticas. 

En nuestra primera entrada, vimos un breve comentario sobre el Sutra Corto. Hoy continuaremos nuestro estudio breve de una parte del segundo Sutra, llamado el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, mejor conocido como el "Sutra Largo". Como mencionamos anteriormente, no tocaremos el Sutra en su totalidad, por su longitud, sino que destacaremos las partes más importantes y sus enseñanzas. Al igual que nuestras series pasadas, el mismo es una humilde exégesis propia basada en la larga tradición comentarial y las Enseñanzas Completas y Perfectas de la escuela Tendai. Todo error es enteramente mío.

En nuestra entrada pasada, apredimos quién es el Buda Amida, qué votos hizo para convertirse en un Buda y el logro de los mismos, y vimos los detalles más importantes sobre su Tierra Pura de la Felicidad, el Reino del Nirvana, así como los tres tipos de Renacimientos. 

Luego de que el Buda Shakyamuni le explicara a Ananda sobre las maravillas de la Tierra Pura del Buda Amida, el Buda explica: "La majestuosa virtud de Amitayus es ilimitada. Todos los innumerables, incontables e inconcebibles Budas, Tathagatas, en los mundos de las diez direcciones lo alaban. Innumerables e incontables Bodhisattvas en las tierras del Buda del mundo oriental, tan numerosos como las arenas del río Ganges, todos sin excepción, visitan a Amitayus para adorarlo y hacerle ofrendas a él y a la asamblea de Bodhisattvas y Shravakas. Habiendo escuchado la enseñanza, la exponen para guiar a la gente hacia el Camino del Buda, igual es en el sur, oeste y norte, así como en los cuatro mundos intermedios, arriba y abajo". Luego, el Buda repite en verso, con más detalles, sobre las visitas de los otros Budas y Bodhisattvas de las diez direcciones a la Tierra Pura del Buda Amida. Todos los Bodhisattvas y aspirantes de las diez direcciones en el mundo dhármico visitan la Tierra Pura del Buda Amida para recibir predicciones de Budeidad. A su vez, el Sutra destaca y afirma muchas de las cosas que hemos dicho a manera de exégesis en nuestro ciclo de lecturas:

"Cuando vayas a su gloriosa Tierra Pura,
Adquirirás instantáneamente poderes sobrenaturales.
Habiendo recibido, sin falta, predicciones de Amitayus,
Alcanzarás la Iluminación Perfecta.

"Por el poder de los votos originales de ese Buda,
Todos los que escuchan su Nombre y desean nacer,
Nacerán, sin excepción, en su tierra
Y entran sin esfuerzo en la Etapa de No-retroceso".


Esto nos muestra y confirma que el Renacimieno es en sí mismo el Despertar. El Budismo Tierra Pura, el Budismo de la Compasión, es un camino paralelo y complementario al Budismo de la Sabiduría, que utiliza la metáfora del Buda Amida para representar la Budeidad Innata; el Nembutsu es la práctica reflexiva que nos conduce al Despertar, el Renacimiento; y la Tierra Pura es el logro del Nirvana. 

"Sin una reserva de bondad de vidas pasadas,
No se puede escuchar este Sutra;
Pero aquellos que han observado estrictamente los preceptos
Pueden escuchar el Dharma correcto"

Si estas leyendo estas líneas, es porque ya has realizado ofrendas a los Budas en el pasado, y ahora continúas tu Camino en el Budismo, realizando el trabajo del Bodhisattva, y algún día, los seres del futuro leerán sobre esta y todas tus vidas pasadas, cuando ya hayas alcanzado el Despertar y te conviertas en un Buda. ¿Qué tipo de vida leerán? ¿Cóomo conduces tu práctica? Debemos aspirar a llevar vidas dignas de recuentos. En última instancia, ya eres un Buda en el futuro...ya algún Buda está contándole a una o múltiples asambleas sobre tus vidas y tus votos. Es siempre importante tratar de vivir una vida cónsona con nuestros principios. 

"Alguien que ha conocido a un Honrado por el Mundo en el pasado
Puede aceptar esta enseñanza.
Una persona así adora respetuosamente, oye
Y la sostiene y se regocija tanto como para bailar.

"Gente arrogante, corrupta e indolente
No puede aceptar fácilmente esta enseñanza.
Pero aquellos que han conocido a Budas en sus vidas pasadas
Se alegran de escucharla".

Es triste ver como muchas personas desprecian el Budismo de la Compasión, el Budismo de la Tierra Pura. El Budismo de la Compasión no es un camino individual ni separado, sino que es uno y complementario con el resto del Buddhadharma. Es solo que no ha sido explicado de la forma correcta. Esto es lo que aspiro con esta serie de lecturas. 

"Ni los shravakas ni los Bodhisattvas pueden saber
La Mente del Sabio exhaustivamente;
Son como los que nacen ciegos
Y, sin embargo, desean guiar a otros".

Existen muchos "maestros" en internet. Algunos de ellos son tan osados como para escribir sobre el Dharma y presentar sus puntos de vista como enseñanzas budistas. Es por eso que es importante indagar sobre le trasfondo y comparar sus enseñanzas con lo que otras personas de igual o superior grado. Sino, son como ciegos tratando de guiar a otros, y hacen un gran daño. Este blog y su ministro pertenecen a la escuela Tendai, la escuela más amplia e inclusiva de Budismo en el mundo.

"El océano de la sabiduría del Tathagata
Es profundo, vasto e ilimitado.
Incluso los sabios del Hinayana no pueden comprenderlo;
Solo el Buda lo sabe claramente.

"Supongamos que todos los seres humanos,
Sin excepción, han alcanzado la Iluminación
Y, con pura sabiduría, comprendieran la Vacuidad original.
Incluso si reflexionaron sobre la sabiduría del Buda durante miles de kalpas,
Y lo expuso con el mayor esfuerzo a lo largo de sus vidas,
No llegarían a un conocimiento exhaustivo del mismo.
Por tanto, la sabiduría del Buda es ilimitada
Y pura hasta el fondo.

"Obtener la vida humana es extremadamente difícil;
Encontrar un Buda en este mundo también es difícil;
También es difícil para un ser humano adquirir fe y sabiduría.
Una vez que hayas escuchado el Dharma, esfuérzate por llegar a su corazón".

Todos hemos plantado las suficientes causas y condiciones virtuosas y hemos sido lo suficientemente afortunados como para encontrar el Dharma en esta vida. Es importante que ahora tratemos de aprenderlo, profundizar en el y aplicarlo en nuestras vidas para revelar nuestra Budeidad Innata rápidamente y salvar a todos los seres sintientes. 

"Si has escuchado el Dharma y no lo olvidas,
Sino que lo adoras y reverencias con gran alegría,
Tú eres mi buen amigo. Por esta razón,
Debes despertar la aspiración por la Iluminación.

"Incluso si el mundo entero está en llamas
Asegúrese de atravesarlo para escuchar el Dharma;
Entonces seguramente alcanzarás la Iluminación del Buda.
Y en todas partes librarás a los seres del río del nacimiento y la muerte".

Qué hermosas palabras, directo de la boca del Iluminado. Luego de describir la visita de los diferentes Budas y Bodhisattvas a la Tierra Pura, el Buda Shakyamuni le explica a Ananda que el Buda Amida está siempre acompañado por dos grandes Bodhisattvas:

"Uno se llama Avalokiteshvara y el otro, Mahasthamaprapta. Ambos habían realizado prácticas del Bodhisattva en este mundo y, al final de sus vidas, nacieron por transformación en esa Tierra Pura del Buda. Ananda, los seres sintientes nacidos allí, todos poseen las treinta y dos características físicas de un Gran Hombre, así como la sabiduría perfecta, con la que penetran profundamente en la naturaleza de todos los dharmas y alcanzan su esencia sutil. Sus poderes sobrenaturales no conocen obstrucciones, y sus sentidos físicos son agudos y claros".

Hemos hablado en innumerables ocasiones sobre estos dos grandes Bodhisattvas, Avalokiteshvara (Kannon) y Mahasthamaprapta (Seishi). Estos representan la Compasión y la Sabiduría respectivamente, y refuerzan la enseñanza de que estas dos modalidades son complementarias y no excluyentes, y que un verdadero Budismo Completo debe incluir ambas. Ambos representan las dos virtudes de todos los Budas, las dos cualidades innatas a descubrir por todos los seres, y los dos caminos o prácticas complementarias para acceder al Corazón de la Existencia y alcanzar el Despertar. 

"Los Bodhisattvas nacidos en esa tierra de Buda exponen el Dharma correcto cuando es apropiado y, debido a que están de acuerdo con la sabiduría de la Iluminación, sus exposiciones son infalibles y libres de error. Con respecto a la miríada de cosas en esa tierra, no hay ningún pensamiento de posesión o apego. Ya sea yendo o viniendo, avanzando o permaneciendo, sus corazones están desapegados, sus actos están de acuerdo con su voluntad y son irrestrictos, y no tienen ningún pensamiento de discriminación. En ellos no hay idea de sí mismos o otros, sin idea de competencia o disputa. Con un corazón de gran compasión para beneficiar a todos los seres vivos y con ternura y dominio propio, no tienen enemistad ni rencor contra nadie. Libres de obstáculos mentales, son puros de mente y sin indolencia. Imparciales, de mente noble, sinceros y tranquilos, sus corazones pueden reverenciar, apreciar y disfrutar el Dharma".

Es difícil para muchos poder conectar y aceptar las diferencias. Tristemente, vivimos en un mundo muy polarizado, donde las diferencias religiosas, políticas e ideológicas tienden a asumir dos bandos que usan todos los recursos disponibles a su alcance para prevalecer sobre el otro. Pero las cosas no deben de ser así. Debemos ver a todos los seres y reconocer, así como el Bodhisattva Jamás Despreciar, la Budeidad Innata en todos los seres, sobre todo, en aquellos seres con los que discrepamos. El universo es lo suficientemente grande y complejo como para abarcar la paradoja, y nuestras mentes muy finitas y ciegas como para comprender el perfecto orden en su funcionamiento. Es por ello que los Budas vienen a nuestros mundos. De ahí que se llamen Tathagatas: "Aquellos que Vienen". ¿De dónde vienen? de la Verdadera Realidad de la Unidad, y vienen a mostrarnos el Camino a ella. 

"Cada uno debe hacer un gran esfuerzo por escapar del Samsara y nacer en la Tierra de la Paz y la Provisión. Entonces, las causas de los cinco reinos del mal habiendo sido destruidos, naturalmente dejarán de serlo, y así progresarás sin obstáculos en tu búsqueda del Camino. La Tierra Pura es de fácil acceso, pero muy pocos van allí. No rechaza a nadie, naturalmente y atrae indefectiblemente a los seres. ¿Por qué no abandonas los asuntos mundanos y te esfuerzas por entrar en el Camino? Si lo haces, obtendrás una vida infinitamente larga y una dicha ilimitada".

El Buda Shakyamuni dice que todos los seres, sin importar si son de capacidad superior o inferior, virtuosos o pecaminosos, monjes o laicos, hombres o mujeres...todos los seres deben aspirar a renacer en la Tierra Pura. Es por ello que en el Budismo Tendai se incorpora la práctica Tierra Pura junto con todas las otras. No obstante, el Buda dice que si bien es de fácil acceso, pocos renacen allí. ¿Por qué? Porque no todos creen con fe y entrega, y el Buda no fuerza ni hace algo que uno no permita y acepte. La Luz del Buda Amida ahora mismo brilla sobre todos, y constantemente nos llama al Despertar, pero no nos fuerza ni nos obliga. Nosotros debemos de practicar y creer con total fe y entrega: esa es la llave para el Renacimiento. No hay que abandonar el mundo, sino verlo con los ojos de compasión de un Buda y aplicar los medios hábiles sabiamente para encaminar igualmente a los seres sintientes y salvarlos. 

"Los pueblos del mundo, siendo débiles en virtud, se pelean por asuntos que no son urgentes. En medio de la iniquidad abyecta y de las aflicciones extremas, se afanan con esmero para ganarse la vida. Nobles o corruptos, ricos o pobres, jóvenes o viejos, hombre o mujer, todas las personas se preocupan por la riqueza y la propiedad. En esto no hay diferencia entre ricos y pobres, ambos tienen sus ansiedades. Gimiendo de abatimiento y dolor, amontonan pensamientos de angustia o, impulsados ​​por urge, corren salvajemente en todas direcciones y no tienen tiempo para la paz y el descanso".

¿Qué mejor descripción sobre nuestra vida diaria? Constantemente peleamos por ideas abstractas que tienen poco o ningún valor sobre nuestra salvación, o que no aportan nada meritorio a nuestra vida que nos trasforme y nos haga mejores personas. En última instancia, esa es la mejor prueba de los frutos de la práctica: una mejora en nuestro trato a los demás, al mundo y a nosotros mismos. Tristemente, muchas veces vemos que las personas utilizan el Budismo y otras prácticas espirituales para sentirse mejor, sin realmente efectuar una transformación en sí mismos que traduzca ese sentimiento a su trato para con sus semejantes y con todos los seres sintientes en este mundo. Otros, se quejan del sufrimiento y de sus circunstancias pero no toman los pasos proactivos necesarios para mejorar sus vidas. Es por eso que debemos hacer espacio en nuestras vidas para alimentar nuestro espíritu, calmar la mente y escuchar el llamado del Infinito. 

El Sutra continúa describiendo las dificultades que atormentan a los seres sintientes en el Samsara:

"Por ejemplo, si poseen campos, se preocupan por ellos. Si tienen casas, se preocupan por ellos. También están ansiosos por sus seis tipos de animales domésticos, como vacas y caballos, por sus sirvientes y sirvientes, dinero, riquezas, ropa, comida y enseres. Con problemas cada vez más profundos, suspiran repetidamente, y la ansiedad los atormenta y aterroriza cada vez más. Puede ocurrirles una desgracia repentina: todas sus posesiones pueden ser destruidas por el fuego, arrastradas por las inundaciones, saqueadas por ladrones o se apoderan de sus adversarios o acreedores. Luego, el dolor punzante los aflige y angustia incesantemente sus corazones. La ira se apodera de sus mentes, los mantiene en constante agitación, cada vez más aprieta, endurece su corazón y nunca los abandona.

"Cuando sus vidas terminan en condiciones tan agonizantes, deben dejar a todos y todo atrás. Incluso los nobles y los hombres ricos tienen estas preocupaciones. Con mucha ansiedad y miedo, soportan tales tribulaciones. Estallando en sudores fríos o fiebres, sufren sin tregua dolor.

"Los pobres y los desfavorecidos están constantemente en la indigencia. Si, por ejemplo, no tienen campos, son infelices y los quieren. Si no tienen casas, son infelices y los quieren. Si no tienen ninguno de los seis tipos de servicios domésticos animales, como vacas y caballos, o si no tienen sirvientes ni sirvientes, o carecen de dinero, riquezas, ropa, comida o muebles, son infelices y también los quieren. Si poseen algunos de ellos, otros pueden ser. Si tienen esto, no tienen aquello, por lo que desean poseerlo todo. Pero, incluso si por alguna casualidad llegan a poseerlo todo, pronto será destruido o perdido. Entonces, abatidos y tristes, luchan volver a obtener tales cosas, pero puede ser imposible. Pensar en esto es en vano. Agotados en cuerpo y mente, se vuelven inquietos en todas sus acciones, y las ansiedades les siguen. Tales son los problemas que deben soportar. con sudores fríos o fiebre, sufren un dolor incesante. Tales condiciones pueden resultado en el final repentino de sus vidas o una muerte prematura. Como no hicieron ningún bien en particular, ni siguieron el Camino, ni obraron virtuosamente, cuando mueran, partirán solos a un mundo inferior. Aunque están destinados a diferentes estados de existencia, ninguno de ellos comprende la ley del karma que los envía allí.

"Las personas del mundo, padres e hijos, hermanos y hermanas, esposos y esposas, y otros miembros de la familia y parientes, deben respetarse y amarse unos a otros, absteniéndose del odio y la envidia. Deben compartir las cosas con los demás y no ser codiciosos y miserablemente, siempre hablen palabras amables con una sonrisa agradable, y no se lastimen".

Este Sutra contiene lecciones morales y éticas que superan incluso las del Sutra más famoso y citado en este aspecto, el Dhammaphada. 

"Si uno no está de acuerdo con los demás y se enoja, por pequeño que sea el rencor y la enemistad en esta vida, éstos aumentarán en la vida venidera hasta que se conviertan en una masa de hostilidad. Porque, si las personas se dedican a atormentar y dañar a cada uno otros en esta vida, tal conflicto no puede terminar inmediatamente en la destrucción mutua. Pero la amargura persistente y la furia furiosa se imprimen en la mente y, por lo tanto, naturalmente dejan marcas indelebles en la conciencia, de modo que los involucrados renacerán casi al mismo tiempo para vengarse el uno del otro.

"Además, en medio de los deseos y apegos mundanos, uno viene y va solo, nace solo y muere solo. Después de la muerte, uno va a un estado de existencia doloroso o placentero. Cada uno recibe sus consecuencias kármicas y nadie más puede tomar su lugar. De acuerdo con los diferentes actos del bien y del mal, las personas están destinadas a los reinos de la dicha o el sufrimiento. Inalterablemente atados por su karma, parten hacia esos reinos completamente solos. Habiendo llegado al otro mundo, no pueden verse entre sí. La ley del bien y del mal los persigue naturalmente, y dondequiera que puedan renacer, la distancia y la oscuridad siempre los separan. Dado que sus caminos kármicos son diferentes, es imposible decir la hora de su reunión, y tan difícil volver a encontrarse. ¿Alguna vez se vieron una vez más?"

Aquí el Sutra nos ilustra vívidamente la Ley del Karma, la Ley de Causa y Efecto. Nosotros somos los amos de nuestra dicha o desdicha. Igualmente, el Sutra nos trae a la mente nuevamente la realidad de que la muerte es nuestro único destino certero. Es por eso que si bien el Budismo Tierra Pura nos ayuda a realizar nuestra Verdadera Naturaleza y conocer el Corazón de la Existencia de la Unidad, igualmente, nos ayuda a resolver el dilema de la vida y la muerte. En última instancia, el Nembutsu, el llamado del Infinito, si bien nos guía a nuestro Verdadero Hogar, igualmente, nos recuerda que si bien nuestro ser finito e individual es mortal, somos nutridos por la Vida Infinita que anima y mueve todos en el Universo.

"¿Por qué no abandonan todos los compromisos mundanos y se esfuerzan, mientras son fuertes y sanos, por perseguir el bien y buscar diligentemente la liberación del Samsara? Si lo hacen, podrán alcanzar la vida infinita. ¿Por qué no buscan el Camino? ? ¿Qué hay en este mundo que debería ser anhelado? ¿Qué placer hay que debería ser buscado?"

Muchas personas asocian el Budismo Tierra Pura con la muerte, y dejan este tipo de práctica para cuando estan entrados en edad. Pero, ¿quién sabe cuándo partirá? El Sutra dice: "De acuerdo con la ley básica de la impermanencia, es impredecible si la muerte ocurrirá en orden de antigüedad o al revés. Todas las cosas deben pasar. Nada es para siempre. Pocos creen esto, incluso si alguien les enseña y exhorta. Y así, la corriente de nacimiento y muerte continúa eternamente." Como no tenemos certeza de cuándo será nuestro último día en este mundo, debemos esforzarnos por practicar diligentemente y poner sus enseñanzas en práctica, para ya sea alcanzar la Budeidad en esta vida, o el Renacimiento en la Tierra Pura tras nuestra muerte. Por eso el Sutra dice: "Y así, incapaces de seguir el Camino, están nuevamente sujetos al sufrimiento en los reinos del mal en un ciclo interminable de nacimiento y muerte. ¡Qué miserable y lamentable es esto!". 

Pero el Buda, en su omnisciencia, ya sabe todo esto. Es por eso que el Buda nos legó 84,000 enseñanzas, ya que no todos los seres poseen la misma capacidad, naturaleza y necesidad. Todos somos diferentes, y sin embargo iguales; todos somos individuos con diferencias en capacidades, necesidades y naturalezas, pero todos somos humanos y estamos cegados por nuestras pasiones y deseos, entrelazados unos con otros en una inexplicable red de interconexiones en este Mundo Saha, en medio del océano del nacimiento y la muerte del Samsara. Por ello, no podemos iluminarnos solos; necesitamos los unos de los otros. Aquí radica la importancia de la Sangha. 

"Les he dicho la verdad sobre las personas del mundo. Siendo tal su modo de vida, no pueden entrar en el Camino. Por lo tanto, deben pensar profundamente y tratar de evitar el mal; elegir el bien y practicarlo con diligencia. Una vida de adicción a los deseos o una vida de pompa y vanagloria no puede durar mucho. Todos deben separarse; no hay nada que realmente puedas disfrutar. Ya que te has encontrado con un Buda en este mundo, debes practicar el Camino con asiduidad. desea nacer en la Tierra de la Paz y la Felicidad es capaz de alcanzar la pureza de la sabiduría y la supremacía en la virtud. No debe seguir los impulsos de las pasiones, romper los preceptos o quedarse atrás en la práctica del Camino".

Ya que hemos encontrado el Budismo, y de todas sus escuelas, la escuela más amplia y abarcadora, debemos de esforzarnos por estudiar, practicar y poner las enseñanzas en función en nuestra vida diaria. 

Luego de esto, el Bodhisattva Maitreya se postró en el suelo y le dijo al Buda Shakyamuni: "Tu majestuosa gloria, oh Buda, es sobrecogedora y tu exposición es sumamente placentera para mí. Habiendo escuchado tus enseñanzas, siento profundamente que la gente del mundo es como has descrito. Tu revelación compasiva del Gran Camino ha abierto nuestros ojos y oídos, despertándonos a la emancipación. Aquellos que han escuchado tus enseñanzas están todos llenos de alegría. Devas, humanos y seres inferiores, incluso aquellos que se arrastran, han sido bendecidos por su guía compasiva y por lo tanto han logrado la liberación del sufrimiento y la aflicción.

"La amonestación del Buda es de hecho profunda y apropiada, y su sabiduría examina claramente las cosas en las ocho direcciones, arriba y abajo, penetrando todo en el pasado, presente y futuro. Nuestra emancipación en la vida presente se debe enteramente a la perseverancia y el esmero del Buda y sus esfuerzos en sus vidas anteriores cuando buscaba el Camino. Su benevolencia cubre el mundo entero, y el alcance de su mérito es majestuoso y glorioso. Su luz penetra hasta los confines del espacio y guía a las personas al Nirvana. Él revela los Sutras, destruye los puntos de vista erróneos y somete a los demonios. Por lo tanto, su influencia se extiende sin límites en las diez direcciones. El Buda es el Rey del Dharma; su virtud sobrepasa la de todos los sabios. Él es el Maestro de todos los devas y humanos y les permite entrar en el Camino de acuerdo con sus deseos. Habiendo podido encontrarte, oh Buda, y también de escuchar el Nombre de Amida, todos hemos alcanzado la alegría y la Iluminación".

Que todos los seres puedan alcanzar el Renacimiento en esta vida. Continuaremos la próxima semana, donde concluiremos nuestro estudio de este Sutra.