Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Budología (Teología Budista), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo Japonés (Tendai-Escuela del Loto Reformada) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


martes, 18 de agosto de 2020

"El Buda Siempre está con Nosotros" - Enseñanzas Budistas para Tiempos de Crisis - Charla del Dharma

 En el Budismo, el Buda es más que el fundador y el maestro: el Buda es la Personificación misma de la Compasión Infinita de la Existencia, quien encarna en los mundos para llevar la Sabiduría Infinita del Dharma y salvar a los seres sintientes del Océano de Nacimientos y Muertes del Samsara. Por ello, un budista tradicionalmente toma refugio en el Buda, la Realidad Ultima de Infinita Compasión y Sabiduría; el Dharma, las leyes de la Verdad legadas por el Buda para aliviar el sufrimiento; y la Sangha, la comunidad clerical y de creyentes que actualizan las enseñanzas del Buda y las ponen en práctica en el mundo. Si bien el Buda Shakyamuni, el Padre de este Mundo Saha, partió en su Parinirvana hace más de 2,500 atrás, el Buda, en su último sermón en este mundo, nos dejó claro que, así como la luna, el Buda, aunque aparenta haber desaparecido, sigue siempre activamente en el mundo: el Buda siempre está con nosotros. Hoy continuaremos viendo cómo podemos utilizar el Dharma para estos tiempos de crisis en los cuales vivimos.

Vivimos tiempos difíciles. Y ¿cuándo no lo han sido? Si bien el ser humano ha avanzado tecnológicamente, los deseos y las motivaciones humanas, las cuales crean sufrimiento, han sido las mismas desde el principio de la humanidad. Es por ello que el Budismo, si bien es una religión de más de 2,500 años, sigue siendo tan relevante hoy día como en el Siglo 3 antes de la era común. 

Como dijimos anteriormente, el Budismo fue una religión fundada por el Buda, que se puede traducir como el "Despierto". ¿Despierto a qué? A la Verdadera Naturaleza de la Realidad y las leyes universales que rigen este mundo. Siendo una encarnación del Principio de la Verdad, el Buda, aunque aparenta "morir", no muere, pues, así como la vida misma es infinita, su espíritu de infinita compasión es eterno, siendo uno con la Energía de Vida que anima el Universo. Por ello, el Buda nunca nos ha abandonado.

"Cuando la luna se oculta decimos que se ha puesto, y cuando aparece decimos que ha salido, pero la verdad es que la luna no se va ni viene; siempre está, ni sale ni se oculta. Del mismo modo el Buda no nace ni muere, siempre existe. Tan sólo muestra la vida y la muerte para enseñar a los seres.

"Decimos que la luna crece y mengua. La luna no crece ni mengua, siempre es luna llena. De igual manera, el Buda existe eternamente; no nace ni muere. La vida y la muerte existe sólo en los ojos de los seres.

"La luna alumbra todas las cosas. Aparece sobre las ciudades, sobre los pueblos, sobre las montañas, sobre los  ríos, sobre la agua de una jarra, y sobre el rocío condensado en gotas menudas. Aunque los seres caminen cientos y miles de millas, la luna siempre va con ellos.  La esencia de la luna no cambia sino que difiere según el punto del que se mira. El Buda también muestra muchas faces según el alma del ser que lo mira, pero Él, en sí, no es mutable.

"El hecho de que el Buda haya aparecido y desaparecido de la tierra se puede explicar por el principio de causalidad, es decir: cuando las causas y las condiciones son favorables el Buda aparece; cuando estas causas y condiciones se extinguen se oculta.

"Es así que aunque el Buda se manifieste y desaparezca, la verdad es que no nace ni muere. Conociendo este principio, no hay que asombrarse ni entristecerse por la aparente aparición y desaparición del Buda y de la mutabilidad de las cosas. Lo importante es alcanzar la Iluminación y poseer la perfecta Sabiduría.

"Ya se ha explicado que el Buda no es un cuerpo físico sino la Iluminación. El cuerpo es un recipiente que tan sólo con la Iluminación como contenido puede ser llamado Buda. Por eso, el que lamente la desaparición del Buda fijándose sólo en su cuerpo no verá al verdadero Buda.

"En realidad, la verdadera naturaleza de todas las cosas trasciende la diferencia de aparición y desaparición, de la ida y venida, del bien y el mal. Todas las cosas son relativas y perfectamente homógeneas.

"Estas diferencias surgen de una equivocada interpretación de los fenómenos. La verdadera forma del Buda no aparece ni se oculta".

Estas palabras, que provienen del Sutra del Nirvana, el sermón final del Buda, vienen luego de que el Buda haya revelado la totalidad de su Iluminación a los seres sintientes en el Sutra del Loto. Por ello, este sermón, junto al Sutra del Loto, representan la creme de la creme del Budismo - las Enseñanzas Perfectas y Completas, a través y por las cuales debemos de leer el resto de los Sutras y el Budismo.

En estas estrofas, el Buda deja claro que, si bien el aparenta partir al Parinirvana (morir), el Buda es la manifestación de la Vida y la Luz Infinita del Universo, quien en su infinita compasión encarnó en el mundo para traernos las enseñanzas de la Verdad y ayudarnos a aliviar el sufrimiento. 

El Sutra nos dice que: "Cuando la luna se oculta decimos que se ha puesto, y cuando aparece decimos que ha salido, pero la verdad es que la luna no se va ni viene; siempre está, ni sale ni se oculta. Del mismo modo el Buda no nace ni muere, siempre existe. Tan sólo muestra la vida y la muerte para enseñar a los seres". El Buda mismo dijo en el Sutra del Loto, en el capítulo 16, que si él se quedara en el mundo para siempre, los seres no serían diligentes, cayendo en el ocio, ya que tienen al Buda siempre disponible para resolver sus problemas. A aparentar desaparecer, los seres sintientes se ven en la obligación de aplicar el Dharma y resolver sus problemas, resolviendo primero que todo el mayor problema que enfrentan todos los seres en el mundo: el egoísmo y la apariencia de individualidad o desconexió entre todos los seres. El Buda, como la luna, es solo una fasceta del Universo, y así como la luna se "oculta", pero en realidad continúa existiendo, igualmente el Buda continúa ayudando a todos los seres en su camino espiritual al Despertar. "Decimos que la luna crece y mengua. La luna no crece ni mengua, siempre es luna llena. De igual manera, el Buda existe eternamente; no nace ni muere. La vida y la muerte existe sólo en los ojos de los seres". Así como Buda no nace ni muere, nosotros también somos de la naturaleza de no nacer y no morir. Lo que muere es el ser individual, el ego finito y falso, y no muere, sino que así como un jarro se rompe y libera el espacio contenido, igualmente, con la disolución de nuestra individualidad, somos como una gota que se une al Gran Océano. Entonces, ¿por qué debemos temer a la muerte? Lo mismo se aplica a la enfermedad y la vejéz: son solo estados del ser, olas en la superificie del mar. 

El Sutra continúa diciéndonos que "La luna alumbra todas las cosas. Aparece sobre las ciudades, sobre los pueblos, sobre las montañas, sobre los  ríos, sobre la agua de una jarra, y sobre el rocío condensado en gotas menudas. Aunque los seres caminen cientos y miles de millas, la luna siempre va con ellos.  La esencia de la luna no cambia sino que difiere según el punto del que se mira. El Buda también muestra muchas faces según el alma del ser que lo mira, pero Él, en sí, no es mutable". De igual forma, el Buda, aunque no lo veamos, siempre sigue con nosotros, de forma inmanente y trascendente. El Buda es el corazón mismo de la Existencia; todos poseemos la semilla búdica, la Naturaleza del Buda, en el núcleo mismo de nuestro ser. Dentro de nuestra Naturaleza Búdica yace un potencial infinito de felicidad, eternidad, pureza y verdadero ser; pero la oscuridad de la ignorancia, las pasiones y los deseos oscurecen esa realidad, así como múltiples velos oscurecen la luz de una lámpara. Pero la devoción (fe), el estudio y la meditación (sabiduría) nos permiten remover esos velos, revelando la Naturaleza Búdica Innata dentro de nosotros (y de todos los seres). Esto nos permite trascender el ego falso y abrirnos al Verdadero Ser: el Buda, el Infinito, que igualmente existe más allá de nosotros. No importa cuántos velos hayamos puesto sobre esta Naturaleza Búdica, la misma no se ve manchada ni disminuye. El Buda es solo una fasceta o una de las infinitas formas que la Energía de Vida asume en el Universo. 

"El hecho de que el Buda haya aparecido y desaparecido de la tierra se puede explicar por el principio de causalidad, es decir: cuando las causas y las condiciones son favorables el Buda aparece; cuando estas causas y condiciones se extinguen se oculta". El nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte son igualmente así. Cuando las causas de la vida aparecen, el karma hace que, tras nuestra muerte, aparezcamos en una nueva vida. Cuando las causas y condiciones de la salud - como la buena alimentación, el ejercicio adecuado, el descanzo y el pensamiento positivo - no existen, aparece la enfermedad, la cual es algo natural en la vida. Igual sucede con la vejez, la cual es una condición natural de la impernanencia de todos los fenómenos en el mundo; y finalmente, la muerte.  De igual forma, cada cierto tiempo aparece un Buda en los mundos, para llevar la luz del Dharma y erradicar la oscuridad de la ignorancia. "Es así que aunque el Buda se manifieste y desaparezca, la verdad es que no nace ni muere. Conociendo este principio, no hay que asombrarse ni entristecerse por la aparente aparición y desaparición del Buda y de la mutabilidad de las cosas. Lo importante es alcanzar la Iluminación y poseer la perfecta Sabiduría". Ahora, no importa cuánto leamos, si no nos permitimos permearnos - transformarnos - por el Dharma, estudiándolo a fondo con una profunda convicción y fe, y aplicándolo a nuestras vidas - toda esta información se vuelve académica. El Dharma existe gracias a la Sangha: la comunidad de monjes y monjas que la transmiten y los creyentes que la ponen en práctica. Solo así, como dice el Gran Maestro Saicho, podemos iluminar una esquina de nuestro mundo. 

Pero a veces solo nos enfocamos en las coberturas y no vemos la verdadera Esencia de las cosas. Esto nos trae mucho sufrimiento. "El cuerpo es un recipiente que tan sólo con la Iluminación como contenido puede ser llamado Buda. Por eso, el que lamente la desaparición del Buda fijándose sólo en su cuerpo no verá al verdadero Buda". Nuestro cuerpo es solo un recipiente, una individualización temporera, de la Energía de Vida que anima a todos los seres y todo en el mundo. Por ello, si solo nos enfocamos en nuestro cuerpo - en nuestros problemas físicos, mentales y espirituales - perdemos de vista la Esencia - nos alejamos de nuestra Naturaleza Búdica - y continuamos colocando capas de oscuridad sobre ella. Pero ese ser finito - todos esos problemas - no somos nosotros. Nos definimos por nuestra Verdadera Naturaleza y por las acciones que tomamos en base a ella. Debemos recordar que el buda mismo nos dice que "la verdadera naturaleza de todas las cosas trasciende la diferencia de aparición y desaparición, de la ida y venida, del bien y el mal. Todas las cosas son relativas y perfectamente homógeneas. Estas diferencias surgen de una equivocada interpretación de los fenómenos. La verdadera forma del Buda no aparece ni se oculta". De igual forma, sobre todo, durante esta pandemia, debemos siempre recordar que no importa cuántos problemas tengamos, siempre podemos accesar a nuestra Verdadera Naturaleza - la Naturaleza Búdica - y que siempre poseemos dentro de nosotros la capacidad de tomar acciones sabias, en base a nuestra Budeidad Innata, y que no importa las circunstancias, podemos cerrar los ojos, y con convicción y fe, podemos accesar a la paz, la clama y la felicidad que yace en el corazón mismo de la Existencia. 

No importa los problemas que enfrentemos, nunca los enfrentamos solos: el Buda siempre está con nosotros. Como dice el mensaje de este blog: "No importa lo que nos pase en la vida, nunca debemos perder de vista el Camino. Hay un Camino. Hay una salida de la oscuridad. No todo está perdido. Hay un Camino, justo delante de nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es avanzar en el Camino que tenemos ante nosotros. Una vez que avancemos en el Camino, nuestro viaje desde la oscuridad ha comenzado, y la luz comenzará a brillar. La Luz de la Sabiduría del Buda siempre nos esta guiando, aunque nuestras ilusiones no nos la permitan ver; y la Compasión del Buda siempre nos abraza, para nunca abandonarnos".

miércoles, 12 de agosto de 2020

Sangha: La Comunidad Clerical Budista - Su Significado e Importancia

El Budismo posee Tres Tesoros: (1) el Buda, quien es el maestro, así como la Esencia de Vida y Luz - de Sabiduría y Compasión - del Universo, al igual que es la Naturaleza Búdica innata en todos los seres; (2) el Dharma, el cual es la enseñanza del Buda y los principios universales que rigen la existencia; y (3) la Sangha, que en su primer nivel es la comunidad clerical de monjes y monjas que estudian y propagan el Dharma, así como la comunidad de creyentes budistas en todo el mundo, que finalmente se extiende para abarcar a todos los seres sintientes. Muchas veces los primeros dos tesoros reciben mucha atención, y podemos encontrar muchas información sobre los mismos en este blog. Esta entrada tratará sobre la Sangha, reflexionando brevemente sobre su significado e importancia para la perpetuidad del Dharma en el mundo.


La Sangha es el tercero de los Tres Tesoros, y ningún tesoro puede existir sin el otro: todos son mutuamente incluyentes y se complementan. En última instancia, el Buda vino al mundo para predicar el Dharma y aliviar el sufrimiento, rescatando a los seres sintientes del mar de nacimientos y muertes. El Dharma, sus enseñanzas, constituyen el cuerpo mismo del Buda, y son la razón de su venida al mundo. Sin embargo, la Sangha, la comunidad clerical y de creyentes, son quienes encarnan el Dharma y realizan la labor del Buda en el mundo. 

Sin embargo, muchas personas laicas hablan mal del monacado y creen que el Budismo podría existir sin el mismo, aún cuando la comunidad clerical fue instituída por el Buda mismo miesntras vivía en el mundo, y es gracias a la comunidad clerical que hoy continúa existiendo el Budismo, finalmente llegando a las orillas del mundo Hispano.

Stephen Batchelor, un famoso exponente del Budismo en el mundo anglosajón, en su artículo "Creating Sangha" ("Creando la Sangha"), expone la importancia de esta institución a nivel monacal para la preservación del Budismo. 

Batchelor escribe: "Pocos estarían en desacuerdo con que el monaquismo, con sus votos y disciplinas, proporciona el tiempo y la libertad para reflexionar sobre el Dharma y un marco propicio para el cultivo de la concentración y la percepción. Por esta razón, desde la época del Buda, se ha considerado que la supervivencia del Dharma depende de la supervivencia de una comunidad monástica. En la mayoría de los países asiáticos, el mismo término 'comunidad' (Sangha) ha llegado a referirse únicamente a la comunidad monástica. Si bien se requiere un laicado comprensivo para apoyar a los monjes y monjas, la oportunidad limitada de los laicos para realizar los objetivos eruditos y contemplativos de la práctica budista los ha llevado a asumir un estatus inferior al de los monjes".

Batchelor, al destacar la importancia de la institución monacal, hace una leve referencia a que en muchos países Hinayana del Sur de Asia, donde predomina el Budismo Theravada, la Sangha se compone exclusivamente de los monjes y monjas budistas ordenados, sin incluir a los laicos. Como hemos revelado anteriormente en el blog, en los países Hinayana, solo los monjes (ya no existen los linajes de monjas) pueden alcanzar el Despertar; los laicos solo pueden generar mérito apoyando económicamente a la comunidad clerical, con la esperanza de renacer en la próxima vida con el honor de ser un monje y embarcarse en el camino a la Iluminación. Esto contrasta con los países del Noreste de Asia, donde predomina el Budismo Mahayana, donde tanto los monjes (y monjas) como la comunidad laica pueden practicar el Dharma, independientmente del estatus, y alcanzar la Budeidad. Es por ello que Batchelor menciona que en los países Hinayana, los laicos tienen un estatus inferior a los monjes.

Ahora, luego de explicar esto, Batchelor continúa: "Nos encontramos [en Occidente] en un tipo de sociedad muy diferente a las que prevalecieron en el Asia budista. ¿Qué tipo de papel podría desempeñar un monje o una monja en este mundo? Un monje o una monja actúan como un desafío visible para las vidas superficiales y distraídas en las que muchas personas se encuentran atrapadas. Con su sola presencia, los monásticos afirman valores que son ignorados, negados o simplemente olvidados. Los monjes son un recordatorio de esa parte de nuestras vidas que se puede recordar vagamente, pero que generalmente se descuida. Independientemente de las opiniones que uno tenga sobre el monaquismo, encontrarse con un monje o una monja en la carne puede tener un impacto poderoso: para los fieles actúan como una afirmación concreta de sus valores; para los escépticos un desafío a las preocupaciones por lo fugaz y egocéntrico. Los monásticos son símbolos vivientes que apuntan más allá de su propia personalidad hacia algo que siempre está presente, aunque se suprima la conciencia de ello".

Aquí, Batchelor revela el verdadero significado y la importancia de clero budista: los monjes le muestran a las personas un "desafío visible para las vidas superficiales y distraídas en las que muchas personas se encuentran atrapadas". Los monjes y monjas, al ser los estudiosos primarios y custodios del Dharma, deben de encarnar sus principios y ser un ideal tangible del Dharma y su poder salvífico en el mundo. Aquí radica la importancia de que los monjes budistas en Occidente hayan sido propiamente educados, formados y ordenados en una escuela legítima de Budismo. Sin embargo, vemos muchos ejemplos en Latinoamérica de personas que se hacen llamar "monjes" y "maestros" y que no han recibido una educación formal, ni han sido formados ni ordenados como monjes por ninguna escuela budista. Como he mencionado anteriormente, el linaje es importante porque las personas necesitan saber si alguien tiene autenticidad, autoridad, capacitación y apoyo. Esto solo puede conseguirse por medio de la ordenación formal de una escuela budista.

El linaje igualmente es importante, ya que los monjes "con su sola presencia ... afirman valores que son ignorados, negados o simplemente olvidados". Batchelor nos llega a decir incluso que los monjes "son un recordatorio de esa parte de nuestras vidas que se puede recordar vagamente, pero que generalmente se descuida". Al igual que Batchelor, independientemente de las opiniones que uno tenga sobre el monaquismo, la mera presencia del monje equivale a la presencia del Buda en el mundo, ya que es una encarnación o representación del Dharma - el mensaje del Buda. Esto, según Batchlor: "para los fieles actúa como una afirmación concreta de sus valores", esto es porque los laicos pueden (idealmente) confiar en que el monje ha recibido las enseñanzas legítimas del Buda, sin mezclarlas con su opinión o ideosincracia personal. Batchelor dice: "Los monásticos son símbolos vivientes que apuntan más allá de su propia personalidad hacia algo que siempre está presente, aunque se suprima la conciencia de ello."

El autor llega a recordarnos que el encuentro con un monje budista es igual al encuentro del jóven Siddhartha Gautama, el Buda antes de ser un Buda, con un ascético, lo que llevó al jóven príncipe a abandonar su reino y su trono y embarcarse en una búsqueda espiritual para aliviar el sufrimiento de todo el mundo: "El propio príncipe Siddhartha se sintió motivado en su búsqueda del despertar al encontrarse con cuatro visiones: una de ellas, un monje errante. El encuentro con el monje se sitúa al mismo nivel que el encuentro con el enfermo, el anciano y el cadáver. Así como el encuentro con las realidades concretas de la enfermedad, el envejecimiento y la muerte le abrió los ojos a su propio dilema existencial, la visión del monje le abrió los ojos a la posibilidad de una respuesta a este dilema. No fue necesario que el monje dijera nada: su mera presencia como renunciante sin hogar fue suficiente para forzar al príncipe a tomar conciencia de los valores que había descuidado en su vida de indulgencia sensorial. Aquí radica el significado del monaquismo como una forma de vida en una relación polar con la sociedad secular."

Debemos recordar que el monacado budista es una institución con más de 2,500 años, y que la misma ha sufrido muchos cambios a través de los siglos, a medida que el Budismo se ha encontrado e influenciado (a su vez igualmente influenciando) otras culturas y filosofías. Igualmente, la Sangha monástica continuará evolucionando, atemperándose a los tiempos, continuando siendo la custodia de las enseñanzas del Buda para la posteridad. Esto ejemplifica las mismas doctrinas budistas, como la impermanencia, cuya connotación negativa muchas veces oscurece su significado. Debemos recordar igualmente que el cambio no es ni bueno ni malo: es simplemente una realidad. 

No obstante, no estoy en total acuerdo con Batchelor, quien termina opinando que la Sangha como institución respondía a condiciones exclusivamente políticas, sociales y económicas (Stephen Batchelor es famoso por su ateísmo radical y su secularismo) y que ya no debe de existir. Sin embargo, concuerdo con Batchelor en que la cuestión de la supervivencia de la Sangha monacal depende esencialmente de la estructura de la Sangha, ya que la Sangha es la expresión comunitaria de la experiencia budista. Es por ello que siempre he opinado, contrario a la opinión muchas veces común, de que el desarrollo del Budismo en Japón es lo mejor que le pudo haber pasado al Budismo en los últimos mil años. La Reforma Meiji obligó a los monjes budistas a abandonar aquellos elementos que separaban política y religiosamente a los monjes de los laicos: la prohibición de casarse, dejarse crecer el pelo, comer carne y consumir alcohol. Esto, junto a los grandes cambios económicos y sociales que envolvieron a Japón durante los últimos siglos, han hecho que el concepto de la Sangha monástica budista se asemeje al concepto del ministerio occidental. Así, el monje ya no solo es un ministro religioso, sino que es un consejero, un educador, y un apoyo espiritual y social para la comunidad a la que sirve. Esto está muy lejos de lo que muchos llaman una "degeneración del Dharma".

Interesantemente, este cambio también le permitió al Budismo japonés sobrevivir las múltiples cruzadas gubernamentales contra el Budismo durante la Segunda Guerra Mundial en Japón, vis a vis la desaparición del Budismo en India con las constantes invasiones musulmanes, y la desaparición de comunidades enteras budistas en muchas otras partes de Asia, mencionada por Batchelor en su artículo, dado a que sus enemigos lograron debilitar y casi desaparecer el Budismo al atacar a la comunidad clerical.

Ahora, aún con su agenda personal, el mismo Batchelor no sugiere que los monjes sean redundantes o poco importantes, sino que su papel en la comunidad budista debe ser reevaluado. Según Batchelor, para que el monacado sobreviva, necesita encontrar una base comunitaria firme dentro del marco de la cultura secular. El Dharma debe encarnarse en una Sangha distintiva. Esto es precisamente lo que ha hecho en Japón por siglos, a diferencia del Budismo en el resto de Asia. En Japón, el temlo no es solo un lugar para ir a atender un servicio budista y escuchar el Dharma, sino que igualmente es un lugar para celebrar momentos importantes de la vida del individuo, la comunidad y el mundo, a la vez que el sacderdote sirve de ministro, consejero matrimonial y mediador comunitario, al igual que el templo a su vez lidera muchos movimientos sociales en pro de la vida, el ambiente y la paz. Esto es lo que parcialmente ha llegado a Occidente como "Budismo Engajado", algo que existe en Asia por siglos. 

Es por esto que mi maestro habla de la "Sangha como práctica", y es porque en el Betsuin (Jiunzan Tendaiji) de Nueva York entrenan a los monjes para proveer servicios a la comunidad, no a recibir servicios de la misma. Igualmente, el pertenecer a una Sangha, con el monje como líder, nos permite dirigir nuestra práctica de manera dirigida, donde todos los miembros se dan mutuo apoyo en su búsqueda del Despertar.

Entonces, ¿por qué a veces algunos individuos truenan en contra del monacato? Esta pregunta tiene varias respuestas: desde la imposibilidad de ciertos individuos de accesar la educación y ordenación necesaria para ser un monje; la existencia de una agenda anarquista anti-institucional; hasta la imposibilidad de superar sus propios egos. Es por ello que es importante investigar bien sobre el grupo al que uno pertenece antes de comprometerse. 

En resumen, la Sangha monacal es la única responsable de la continuación del Dharma - la transmisión de las enseñanzas y prácticas ortodoxas del Buda en el mundo; por ello, su existencia es un requisito sin equa non esencial para la supervivencia del Budismo, y el la pieza clave central para su transplantación efectiva en el suelo Hispano. Es maravilloso que el público Hispano pueda unirse a esta historia de 2,500 años.

"Budismo Completo": Las Enseñanzas Perfectas y Completas del Verdadero Budismo

 Anteriormente escribí una entrada llamada "Budismo Selectivo", donde se hace un llamado a no limitar o fragmentar las enseñanzas del Buda, ya que si esto se hace, se presenta una imágen imperfecta, parcial y viciada de las enseñanzas del Buda, lo que altera fundamentalmente su mensaje y trae más caos y confución al mundo. A raíz de esto, he recibido muchos mensajes, tanto positivos como negativos, de personas que desean que abunde un poco más al respecto. Si bien en múltiples ocasiones he escrito sobre el esquema de los Cinco Periodos y las Ocho Enseñanzas y sobre la Herméutica Budista del Loto, en esta entrada trataré de arrojar luz sobre el tema utilizando un acercamiento distinto: "Engyo" o la "Doctrina Perfecta y Completa" del Quinto Periodo o Periodo del Loto - que por siglos en Japón se llamó el Verdadero Budismo.

La existencia y propagación de las diferentes escuelas budistas japonesas (en China y Corea la situación fue distinta y hoy día casi no se diferencian las escuelas) responde a razones históricas y políticas pertenecientes exclusivamente a Japón. Para poder entender su génesis, debemos recordar brevemente un poco de su historia.

El Budismo llegó a Japón aproximadamente en el año 538 EC, y cuando llegó, fue favorecido rápidamente por el clan regente y la corte imperial. El Budismo entonces desde sus inicios fue altamente controlado por el gobierno, quien era quien dictaba cuántos monjes se podían ordenar y cuántos templos podían existir. El Budismo en estos tiempo fue altamente académico, y se dedicaba a realizar rituales y propagar e Dharma para mantenr el estatus quo. En esos tiempos, existían seis escuelas budistas, llamadas las Seis Escuelas de Nara. Estas escuelas no comprendían organizaciones sectarias exclusivas, sino que custodiaban las tradiciones doctrinales estudiadas libremente por los monjes y monjas budistas en su tiempo. Las seis tradiciones doctrinales eran: (1) el Jojitsu, que negaba la realidad permanente del "yo" y del mundo; (2) la Kusha, que negaba la realidad permanente del "yo" pero no del mundo; (3) el Sanron, que afirmó que el "yo" y el mundo están vacíos; (4) el Hosso, que afirmaba la naturaleza de la realidad como una función de la mente; (5) la Kegon, que unía todas las existencias en una red de conexiones; y (6) la Ritsu, que enseñó los Preceptos.

En el priodo Nara, el gobierno controlaba todos los aspectos del Budismo. A nivel familiar, los ritos budistas se llevaban a cabo para el bienestar del clan y para conmemorar a sus antepasados. Por tanto, el Budismo de Nara consistía en el sistema nacional, los monasterios familiares, y un pequeño grupo de monjes que salían ilegalmente del sistema y predicaban el Dharma entre la población general, algo que estaba prohibido gubernamentalmente.

Todo esto cambió con el ascenso del emperador Kammu, el nuevo emperador deseaba desasociarse de la corrupción de la corte y del establecimiento de Nara, moviendo la capital a Kyoto. Fue entonces cuando un joven monje llamado Saicho llegó al panorama para transformar el Budismo japonés para siempre.

Saicho (767-822), mejor conocido como Dengyo Daishi,, nació en 767 EC en Furuchi-go en la provincia de Omi. Entró en el monacado como novicio a los 11 años y fue instruido por el obispo Gyohyo. En 785 EC fue ordenado monje. Tres años más tarde, desilusionado con la creciente mundanalidad del Budismo de Nara, Saicho decidió vivir como un ermitaño ascético en las laderas del Monte Hiei, cerca de Kyoto, un movimiento no infrecuente para los sacerdotes de la época. Allí, en 788 EC, construyó el primer santuario de lo que luego se convertiría en un enorme complejo de templos. Comenzó a estudiar todo lo que pudo sobre cada variación del Budismo y a atraer seguidores, incluidos dos de sus discípulos más conocidos: Ensho y Gishin.

La reputación de Saicho como un erudito creció, y en 797 EC fue nombrado uno de los diez capellanes de la corte cuya responsabilidad era orar por el bienestar del Estado y su emperador. En 798 EC Saicho comenzó lo que se convirtió en una importante serie de conferencias anuales sobre el Sutra del Loto en el Monte Hiei. Gracias a su erudición, y dado a que ambos pensaban que el sistema de escuelas de Nara representaba una visión incompleta y parcializada del Budismo, el emperador Kammu envió a Saicho a China en el 804 EC como parte de una embajada oficial enviada por el emperador para traer las Enseñanzas Perfectas y Completas de la escuela Tiantai del Loto. Sin embargo, estado allí, Saicho igualmente estudió otras cuatro ramas del Budismo, incluidas el Tiantai, el Zen, las enseñanzas Tierra Pura, los Preceptos del Bodhisattva y fue iniciado en el Mikkyo (Vajrayana o Budismo Esotérico), y trajo consigo más de 200 manuscritos y varios implementos para usar en rituales esotéricos.

¿Por qué el meperador Kammu y Saicho deseaban buscar el linaje Tientai en China? Como hemos visto en este blog, el Buda Shakyamuni predicó los Sutras de acuerdo con las necesidades, capacidades e inclinaciones de los seres. Esto fue para preparar las mentes de sus discípulos para poder recibir las Verdaderas Enseñanzas. Dado a que las personas no estaban preparadas para entender el contenido de su Despertar, el Buda adaptó sus enseñanzas, revelando poco a poco progresivamente las mismas. Por ello, sus primeras enseñanzas eran medios hábiles o provisionales, que debían entenderse de acuerdo con la Verdad completa, la cual el Buda solo reveló al final de su vida en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, donde pone sus enseñanzas primitivas en contexto con su su Despertar. No obstante, muchas escuelas budistas se formaron basándose exclusivamente en estas enseñanzas provisionales, y no revelaban el verdadero mensaje ni iban de acuerdo con la verdadera misión del Buda en el mundo. Para Kammu y Saicho, todas las escuelas budistas de Japón correspondían al Cuarto de los Cinco Periodos; hacía falta traer las enseñanzas Perfectas y Completas del Quinto Periodo para poder revelar al pueblo el Verdadero Budismo (el Hinayana o Theravada, que corresponde al Budismo Primitivo del Segundo Periodo, no existía en Japón en ese tiempo; posteriormente, cuando llegaron muchos siglos más tarde, fueron descartadas por primitivas). 

Tras su regreso a Japón, Saicho rápidamente unificó y sistematizó una forma de poder impartir estas enseñanzas en una plataforma de ordenación en el Monte Hiei. Por primera vez en Japón se encontraban las Enseñanzas Perfectas y Completas del Verdadero Budismo, y ahora, la escuela japonesa sería incluso aun más extensa y abarcadora que su homóloga china, ya que contaba no solo con las enseñanzas Tiantai, sino con el resto de las enseñanzas y prácticas budistas expuestas por el Buda en el mundo. 

No obstante, cuando Saicho llegó de China, igualmente llegó un monje un poco más jóven llamado Kukai (774-835), quien había ido independientemente en la misma expedición a buscar las enseñanzas esotéricas del Mikkyo. Saicho inicialmente tuvo un muy buen amistad con el joven Kukai, llegando a introducirlo formalmente ante la corte y haciéndolo conocido, pensando que Kukai compartía su visión universal del Budismo. Pero la amistad poco a poco se volvió amarga, ya que Kukai pensaba que el esoterismo era superior a todas las demás enseñanzas y prácticas. Finalmente, Kukai y Saicho rompieron dado al sectarianismo de Kukai. Saicho fundó el Budismo Tendai en el Monte Hiei, sobreviendo la capital para protegerla espiritualmente, y Kukai fundó el Budismo Shingon en el Monte Koya, lejos de la corte imperial. 

Saicho escribió "Aunque las enseñanzas abiertas y las enseñanzas secretas (Vajrayana) son diferentes, la Gran Vía (el Budismo Mahayana) no conoce diferencias; por ello, en esta montaña (Monte Hiei) se propagan ambas dosctrinas". Por ello, para Saicho, solo existía un Budismo, justo como lo dijo el propio Buda, el Ekayana del Unico Vehículo de la Budeidad del Sutra del Loto, el cual abarca, unifica y armoniza todas las enseñanzas y prácticas dadas por el Buda en sus más de 40 años de predicación en el mundo. Por ello, si bien las Seis Escuelas de Nara enseñaban exclusivamente las enseñanzas abiertas o "Ken" del Budismo, y la escuela Shingon de Kukai predicaba exclusivamente las enseñanzas esotéricas o "Mitsu", en el Monte Hiei, Saicho preparó dos programas complementarios que cubrían ambas enseñanzas ("Kenmitsu"), predicando que no existe diferencia ni nivel de superioridad entre ellas. Es por esto que el Budismo Tendai es llamado las Enseñanzas Perfectas y Completas o el Verdadero Budismo, ya que unifica y armoniza las enseñanzas universales del Buda en una sola escuela. ¿Por qué fragmentar y dividir el mensaje armónico del Buda cuando el Buda mismo dijo que el Dharma es uno?

Como vemos, el espíritu de Saicho era uno universal, y su visión una que aún no se materializa hoy día, ya que Saicho llegó incluso a predicar la igualdad entre los monjes y los laicos, con los primeros sirviendo de maestros de los segundos, pero ambos podían llegar al mismo nivel de profundidad y de Despertar espiritual, mientras que las otras escuelas reservaban la Iluminación al monacado. No obstante, la Sangha, o la comunidad clerical, es sumamente importante, ya que son los custodios de las enseñanzas ortodoxas del Buda en el mundo. Aun así, en el Budismo Tendai, no existe diferencia cualitativa ni cuantitativa entre el Buda y los seres sintientes, ni entre el sacerdocio y el laicado - todos poseemos inherentemente la capacidad de revelar nuestra Budeidad innata. Es por ello que Saicho abolió el viejo código Vinaya Hinayana e instituyó los Preceptos del Bodhisattvas, los cuales podín ser conferidos a monjes tanto como a laicos. Igualmente, Saicho organizó el programa de ordenación del Monte Hiei para que los monjes más destacados fueran no solo ministros religiosos, sino que los monjes de nivel medio también fueran maestros y llevaran tanto el Dharma como la educación secular a todas las provincias, a la vez que fueran igualmente vehículos de reforma social, exhortando a que los monjes menos avanzados planificaran y llevaran a cabo projectos de construcción por toda la nación. Esto rompió con siglos de prohibición e hizo que el Budismo fuera accesible a todo el mundo. 

Gracias a la escuela Tendai, el Budismo en Japón disfrutó sus años de oro, siendo la escuela predominante y el centro principal de erudición y práctica budista por siglos. No obstante, posteriormente, en el periodo Kamakura (1185–1333), varios monjes, atormentados por la creencia de que el Budismo Tendai era muy complejo para las masas y que las personas no poseían la capacidad de entender el Verdadero Dharma (dado a que vivíamos en los últimos días), escogieron una enseñanza y una práctica de la escuela Tendai y fundaron sus escuelas de "práctica exclusiva y selectiva". Así, Honen y Shinran se dedicaron y enfocaron en la práctica Tierra Pura; Eisai y Dogen se enfocaron en el Zen; y Nichiren se enfocó exclusivamente en el Sutra del Loto - todos dividiendo nuevamente las Enseñanzas Perfectas y Completas. Esta división, el "Budismo Selectivo", existe hasta nuestros días, y cada día empeora aun más, ya que personas inescrupulosas continúan creando divisiones y sectas, continuando fragmentando el mensaje original del Buda en el mundo. 

Es por esto que las enseñanzas Tendai se llaman "Engyo" o la "Verdadera Doctrina del Budismo" - las Enseñanzas Perfectas y Completas, ya que abarcan todas las enseñanzas y prácticas dadas por el Buda en sus más de 40 años de predicación en el mundo, unificándolas y armonizándolas, en cumplimiento con la verdadera visión universal del Buda en el mundo. Sin embargo, las otras escuelas "selectivas" igualmente tienen mérito y validez, y sus enseñanzas igualmente llevan a los seres al Despertar, solo que muestran solo una fracción incompleta del Dharma. Por ello, no debemos caer más profundo en el abismo de los sectarianismos, y debemos todos unirnos y trabajar la unísono por esparcir las enseñanzas del Buda por todo el mundo, por el bien de todos los seres sintientes. 

Afortunadamente, la escuela Tendai aun sigue custodiando y preservando para la posteridad el Verdadero Budismo, y si bien su mensaje de 2,500 años lleva 1,200 años en Japón, las mismas han llegado hace unas pocas décadas a Occidente y en los últimos años por fin están a la disposición de todos los Hispanohablantes. 

domingo, 9 de agosto de 2020

Mara y el Buda - Entre la Oscuridad y la Luz: La Relación Dinámica de las Personificaciones de la Ignorancia y la Iluminación en el Budismo desde la Filosofía de la Religión

 El Budismo es una religión de más de 2,500 años. La misma fue fundada por un jóven príncipe llamado Siddhartha Gautama en la India, quien tras su Despertar espiritual fue mejor conocido como el Buda Shakyamuni, el "Despierto" del Clan Shakya. Tras su Iluminación, el Buda pasó el resto de sus más de cuarenta años predicando por toda la India, mostrándoles a los demás cómo pueden superar la oscuridad de la ignorancia y alcanzar el mismo Despertar. Luego de la India, el Budismo rápido se esparció por todo el continente asiático, llegando a influenciar inclusive el pensamiento griego, adaptándose a las culturas y religiones de todo Asia. Sin embargo, aunque el Budismo lleva décadas en Hispanoamérica, aún existen muchas lagunas en torno al as verdaderas enseñanzas del Buda y la importancia de su Mensaje. 

Esta entrada pretende ilustrar brevemente las enseñanzas budistas desde la Filosofía de la Religión, resaltando el papel central de la relación dinámica entre la oscuridad, o la ignorancia, personificada por Mara, y la luz, o la Iluminación y el conocimiento, personificado por el Buda. Así, espero poder contestar muchas preguntas importantes en el campo de la religión que pocas veces son enseñadas en la literatura en español.

El Budismo, si bien puede ser abordado como una filosofía, es una religión compleja, con diferentes matices y niveles de interpretación. Uno puede nadar en la superficie y encontrar enseñanzas importantes para la vida diaria, o uno puede sumergirse en uss profundidades y encontrar los tesoros escondidos en la Tesorería del Dharma. Todo depende del material y del buscador. En última instancia, la religión no puede divorciarse de la filosofía, ni la filosofía de la religión; por ello la Teología es la reina de las ciencias, y la Teología Budista, o Budología, es una rama del Budismo que debe ser más estudiada para poder entender realmente su maravilla.

Sin entrar muy profundo en la Cosmología Budista, el Budismo puede ser considerado una religión folosófica Monista (todo es Uno) Teo(Budo)-panista, donde el Buda como Realidad Ultima no está separado del mundo. Ontológicamente, el Dharmadhatu, o el Universo Dhármico, que es el Cosmos en su forma abstracta e impersonal, se personifica en el Dharmakaya, el Cuerpo del Dharma, su forma personal, del cual emana todo en el Universo. Así, si bien el Buda no es el Creador del Universo, la energía dinámica del Dharmadhatu emanada se compone de un conjunto complejo e integrado de fuerzas que crean y componen todo en el universo. Así, si bien el Buda es la fuente de la cual emana todo, el Buda no es la Primera Causa, como lo podría ser la personificación en esse de la fuerza creadora dhármica llamada Brahma, y el Karma, la Ley del Causa y Efecto en causa, que junto con la ignorancia fundamental moldea en fieri los mundos y los seres en ellos. Pero esto lo veremos próximamente.

Este Monismo Budista nos muestra que el universo de la pluraridad es solo una tercera parte de la verdad; las otras dos terceras partes se describen en el monismo original fundamental, y su manifestación armónica entre el unidad fundamental y la pluralidad manifiesta, donde contrario a la explicación de muchos, el universo no es una ilusión o falso, sino una inmensamente compleja manifestación de causas y condiciones donde todo está interrelacionado con todo; todos los dharmas se apoyan, interrelacionan e interpenetran armónicamente esto es llamado la doctrina de la Triple Verdad en las Enseñanzas Perfectas y Completas). Es por ello que el Buda, como Realidad Ultima, es tanto trascendente como inmanente, llamándose Naturaleza Búdica. Es gracias a esto que todos los seres poseen la capacidad de alcanzar el Despertar y convertirse en Budas. 

Teleológicamente, el Universo se encuentra en vías al Despertar. Dado a que los seres sintientes nacen manchados por la oscuridad de la ignorancia (ignorantes de su unidad fundamental), unida a las limitaciones skhándicas de los sentidos y los apegos, los seres sufren, creando las causas y condiciones kármicas que perpetúan su sufrimiento. Los mismos pueden continuar este proceso eternamente si no fuera porque el aspecto personal del Universo, el Dharmakaya, por compasión por sus criaturas, decide emanar una personificación de su Esencia al mundo, ya sea de forma espiritual, como el Sambhogakaya o el Cuerpo de Recompenza, o como una encarnación misma, el Nirmanakaya, para llevar las leyes del Universo a las criaturas, permitiendo que estas reconozcan su unidad fundamental y despierten a la Verdadera Naturaleza de la Realidad. 

Mara, la personificación de la oscuridad y la ignorancia, es ese aspecto negativo de la fábrica misma de la Existencia que crea el dualismo, la división y la diferenciación, la que crea el tiempo y el sufrimiento, sin la cual no habría progreso ni evolución. Esta fuerza está en constante relación dinámica con el Buda, o la capacidad inherente del Universo de reconocer su unidad fundamental. Es por ello que el Universo, el Dharmadhatu, se personifica como el Dharmakaya, y en la matriz misma de la Existencia produce el Tathagatagarbha, la Matríz del Buda, para que el Uno pueda comunicar su mensaje a los muchos. Es la ignorancia misma la que, junto con el Prajna o la Sabiduría, produce los Budas.

Epistemológicamente, estos hechos pueden ser verificados por la experiencia. El Budismo es una religión de experimentación: si bien el Buda nos legó el Dharma en los Sutras, los cuales contienen los sermones del Buda en el mundo, el Buda mismo exhortó a sus seguidores a no creer ciegamente (aunque la fe juega un papel central y es sumamente importante) en sus palabras, sino que los seguidores debían someterlas a su propia experiencia. Aunque algunos budistas dicen que esta experiencia es inefable, la misma puede ser ciertamente experimentada noéticamente de forma mediada, a través de la meditación, o inmediata, por medio de la devoción y la fe. Estas son cualidades innatas a toda la Existencia, que pueden ser abordadas por medio del camino de la sabiduría y la compasión (fe). 

Es gracias a la insatisfacción y el sufrimiento (dukkha), generado por la oscuridad fundamental, Mara, que los seres salen de sus patrones condicionados kármicamente y buscan la luz del Dharma. Es así que podemos accesar fenomenológicamente el Despertar. Mara se encuerntra en una aparente lucha por el control del mundo, tanto interno, con nuestros deseos y apegos, así como externo, con el karma. Pero Mara es solo una condición necesaria para la manifestación y la experiencia del Buda. Sin Mara - la ignorancia - no existiría nada; y sin el Buda, no habría salvación. Es por ello que el Buda mismo reveló que todas las religiones son medios hábiles - enseñanzas provisionales - empleados por los Budas (como emanaciones de una misma Esencia) para encaminar a los seres sintientes a la Verdad. 

A raíz de todo esto, podemos ver que el ser humano, así como todos los seres sintientes en el universo, son seres que se encuentran en la intersección entre lo finito y lo Infinito, entre la oscuridad y la luz. Es por ello que no existe el mal en el Budismo. Teodicéicamente, Mara no es el equivalente budista de Satanás. El mal, webéricamente, no es sino la ignorancia y el funcionamiento del karma visto desde la oscuridad. Por ello, los seres no son malos, sino que cometen transgresiones porque son ignorantes de la Verdad del Dharma - la Ley Universal. Es por ello que la ignorancia, como la Iluminación, es irradicable y es eterna. Es un requisito indispensable para la evolución y la continuidad progresiva del universo. 

Pero como hemos mencionado anteriormente, existe la posibilidad innata de la salvación, El Buda, en su infinita compasión, nos legó su sabiduría en el Dharma, el cual contiene una infinidad de métodos soteriológicos para poder aliviar nuestra situación. Ortodoxamente, existen dos modalidades soteriológicas, cada una siendo una personificación de las cualidades de sabiduría y compasión operativas en el cosmos. Estas dos modalidades corresponden a la facultad inmanente, con el Poder Propio, a través del conocimiento y la razón, donde los seres aplican el Dharma en su práctica, como la meditación, y alcanzan el Despertar por sí mismos; y su facultad trascendente, con el Otro Poder, a través de la fe y la creencia, donde los seres solicitan la ayuda del Buda, como en el Nembutsu, para que trabaje dinámicamente en ellos y les permita alcanzar el Despertar en la unidad. Pero ontológicamente, estas dos modalidades o distinciones son ilusorias, pues en ambos casos, es el funcionamiento dinámico del Universo el cual opera en ambas ocasiones para llevar a los seres al Despertar. 

En la práctica de la meditación, en cualquiera que sea su manifestación, el ser humano lucha en cada sesión con su propio Mara, y si al final se levanta Mara o el Buda, dependen enteramente del fruto de su práctica. Es por eso que no podemos divorciar los aspectos religiosos y filosóficos del Budismo de su ética y la meditación. La ética budista, si bien al principio puede parecer otra manifestación de esta batalla, con el tiempo, es el reflejo del perfumamiento del Dharma - una manifestación de la Iluminación en la conducta diaria del practicante. En ello radica la importancia del Triple Entrenamiento tradicional de los Preceptos (moralidad), Dhyana (meditación) y Prajna (sabiduría).

Así, al igual que Milton, el Budismo en última instancia nos revela que es Mara, la ignorancia, la cual nos permite encontrar al Buda, la Iluminación, y finalmente, la práctica budista nos permite casar el Cielo con el Infierno: "Si se limpiaran las puertas de la percepción, todo le parecería al hombre tal como es, Infinito" (William Blake).

"Las Verdadera Esencia Pura" - Enseñanzas Budistas para Tiempos de Crisis - Charla del Dharma

El Buda, que significa el "Despierto", fue un ser de infinita compasión y sabiduría, que vino al mundo para llevar un mensaje de paz y armonía, pero sobre todo, vino al mundo a revelar la verdadera naturaleza de la realidad y de nosotros mismos; a mostrarnos la unidad fundamental de toda la Existencia - que todos somos uno - y que todos poseemos un Esencia Pura: nuestra Naturaleza Búdica, la cual es el núcleo de todos los seres, y que podemos accesar en momentos de crisis e incertidumbre, permitiéndonos accesar a la paz y la calma en los momentos más difíciles de nuestras vidas. Entre el océano de enseñanzas budistas, hoy continuaremos viendo cómo podemos utilizar el Dharma para estos tiempos de crisis en los cuales vivimos.

Los Sutras, que son las Escrituras Sagradas y que forman parte de los textos canónicos del Budismo, recopilan los sermones dados por el Buda en sus más de 40 años de predicación en el mundo. Es por ello que si queremos entender el verdadero mensaje del Buda, debemos referirnos a los registros fieles de sus palabras.

El Buda, en sus sermones, frecuentemente habló sobre la Naturaleza Búdica: todos los seres poseen innatamente la capacidad de alcanzar el Despertar; esto es porque todos los seres están hechos de la misma Esencia y energía de luz y de vida de la cual emana todo en el Universo - el Buda. Esta Naturaleza Búdica es el corazón mismo de la Existencia, y si bien este Mundo Saha en el cual vivimos se caracteriza por el sufrimiento, la impermanencia, la impureza y el ego, nuestra Naturaleza Búdica, la cual es una con el Buda, se caracteriza por la felicidad, la eternidad, la pureza y es nuestro Verdadero Ser. Si bien nuestros ojos, mentes y corazones están oscurecidos por las pasiones, los deseos y la ignorancia, podemos accesar - o mejor dicho, revelar o hacer brillar - nuestra Naturaleza Búdica por medio de la práctica de la meditación. 

¿Cómo podemos accesar a nuestra Naturaleza Búdica a través de la meditación? El Buda mismo nos dice en los Sutras:

" Todos los seres están dotados de un alma pura que es su fundamento último, pero está cubierta con el polvo de la duda e ilusión, originado por condiciones y causas externas. Esta alma manchada no es nuestra verdadera naturaleza; es algo añadido, un huésped que no puede ser identificado con el dueño.

"Aunque las nubes cubran la luna por un tiempo largo, no la manchan ni la pueden mover. Por ello el ser no debe pensar que el alma voluble y cubierta de polvo es su propia esencia.

"El ser debe despertar en la naturaleza del alma pura de la Iluminación y volver en sí. Los seres vagan errantes por el mundo de la ilusión porque se dejan arrastrar por el alma manchada y voluble. Las impurezas y  los movimientos del alma humana, tienen su origen en el deseo y en las reacciones a las circunstancias mutables de la vida.

"El alma verdadera del ser, el dueño, el anfitrión, es el alma que no tiene nada que ver con los cambios de las circunstancias. Permanece eternamente inmutable e indestructible.

"Así como no se puede decir que desaparece la posada cuando se va el viajero, no es posible decir que desaparece el yo verdadero porque deja de existir el alma discriminante que aparece y desaparece según las circunstancias mutables de la vida. El alma que se cambia porque se cambiaron las condiciones, no es el alma verdadera".

Hay que destacar que por "alma", los traductores se refieren al corazón y la mente. Estos extractos, que fuweron sacados del Sutra Surangama, nos muestran el camino a revelar nuestra Verdadera Naturaleza. 

Vivimos tiempos de crisis: los cambios climatológicos, propiciados por el egoísmo humano; la perpetuación del racismo, estimulado por la ignorancia; la pandemia global y sus ramificaciones sociales, políticas y económicas, unidas a nuestros problemas personales, hacen que nuestra Naturaleza Búdica se oscurezca cada día más. Pero los Sutras nos dicen que "Aunque las nubes cubran la luna por un tiempo largo, no la manchan ni la pueden mover. Por ello el ser no debe pensar que el alma voluble y cubierta de polvo es su propia esencia". Esto nos enseña que, aunque los problemas y las crisis nos muevan de nuestro centro, oscureciendo o cubriendo nuestra Verdadera Naturaleza, la misma no se ve afectada, ni disminuye. No podemos confundir nuestro ego, este ser falso, finito e ignorante, con nuestro Verdadero Ser, que es uno y el mismo que el Despertar - el Buda Eterno: la Energía de Luz y de Vida Infinita.

"El ser debe despertar en la naturaleza del alma pura de la Iluminación y volver en sí. Los seres vagan errantes por el mundo de la ilusión porque se dejan arrastrar por el alma manchada y voluble. Las impurezas y  los movimientos del alma humana, tienen su origen en el deseo y en las reacciones a las circunstancias mutables de la vida". El Buda nos dice que debemos volver a nuestra Esencia - despertar nuestra Naturaleza Búdica. En el centro mismo de nuestro ser, debajo de las capas ilusorias del ego, se encuentra un repositorio infinito de paz, calma y armonía, lleno de compasión y sabiduría, y debemos de cerrar los ojos, aquietar la mente, y así como la superficie del lago se calma con la disminución del viento, igualmente, cuando el viento de nuestros pensamientos y emociones se calma, podemos ver el fondo del lago y revelar nuestra Naturaleza Búdica. Nuestra Verdadera Naturaleza es la Iluminación, pero las capas del engaño y el ego nos han hecho olvidarlo. Por ello, cometemos malas acciones en pensamiento, palabra y mente y creamos karma negativo, siendo arrastrados por las consecuencias de nuestras propias acciones. 

Pero el Buda nos dice: "El alma verdadera del ser, el dueño, el anfitrión, es el alma que no tiene nada que ver con los cambios de las circunstancias. Permanece eternamente inmutable e indestructible". Debajo de este mundo de apariencias, todos estamos unidos fundamentalmente los unos con los otros, y somos uno con la Esencia del Universo; debajo de toda la unfinidad, existe una unidad armónica. Aunque los problemas parezcan ser muchos, y afgobien nuestro ser pequeño y finito, si meditamos en la unidad fundamental de la Existencia, podemos revelar nuestra Verdadera Naturaleza, y en ese mismo instante, todas las capas y las limitaciones ilusorias se desvanecen, y accesamos a ese repositorio infinito de paz, calma y armonía, y podemos levantarnos de nuestra práctica con un cuerpo, una mente y un espíritu renovado, listo para hacerle frente a todas las visicitudes de la vida. 

Existen una amplia gama de meditaciones budistas, pero las más importantes son la meditación Shikan y el Nembutsu.

La meditación Shikan es una de las meditaciones tradicionales y ortodoxas budistas, y se compone de dos modalidades de una sola acción. La palabra Shikan está formada por dos palabras: "Shi", que significa "Samatha" o "Calma"; y "Kan", que significa "Vipassana" o "Concentración" e Instrospección". Por ello, cuando nos sentamos a meditar, primero practicamos Samatha por aproximadamente unos 15 minutos, y calmamos la mente, disminuyendo el flujo de los pensamientos en la mente, así como el viento disminuye y deja de mover la superficie del lago. Luego, una vez la mente haya sido calmada, practicamos Vipassana, donde nos concentramos e indagamos mónicamente en la Verdadera Naturaleza de la Realidad y de nosotros mismos. Esto nos permite trascender todas las capas ilusorias del ego y difuminar nuestras barreras físicas, mentales y espirituales, permitiéndonos abrirnos al Infinito. Al comulgar con la Infinidad - el Buda - regresamos al mundo con los ojos más abiertos, listos para abordar las cosas de una forma más iluminada.

El Nembutsu puede ser una modalidad de Vipassana o una práctica independiente. El mismo tiene diferentes expresiones, pero la misma finalidad. La palabra "Nembutsu" significa "recordar al Buda", y se puede interpretar como "recordad la Unidad de la Existencia" o "recordar nuestra Verdadera Naturaleza". Su expresión más común es la repetición del Nombre del Buda: "Namu Amida Butsu". "Namu" significa "voy a" o "tomo refugio en", y se refiere a que nuestro ser finito va hacia su origen, el Infinito, y se une al mismo así como una gota se funde con el Gran Océano. Ese Gran Océano es "Amida", que el es Buda de la Luz y la Vida Infinita, el Dharmakaya, el Corazón mismo de la Existencia. "Butsu" es el Buda Eterno, la Esencia de la cual todo emana, el Uno, el Infinito. Así, cuando recitamos "Namu Amida Butsu", esto significa "mi ser finito recuerda y va y se funde con el Infinito". Es la vuelta de los muchos al Uno; es el regreso a nuestro origen. Pero en un sentido más profundo, es el llamado del Infinito a los seres finitos; es la actividad dinámica del Universo trabajando por que todos los seres alcancen este Despertar.

Somos uno con el Universo, con el Buda. Tenemos que entender que "El alma que se cambia porque se cambiaron las condiciones, no es el alma verdadera". Por ello, si nos sentimos agobiados, si sufrimos, es porque nuestro espejo nuevamente se ha ensuciado; nuestra Naturaleza Búdica ha sido cubierta nuevamente por nuestras emociones y pensamientos; nos hemos olvidado de nuestra unidad fundamental con la Existencia. En ese mismo momento, debemos de cerrar los ojos e ir al corazón mismo de nuestro ser, que es el corazón mismo de la Existencia, y hacer brillar nuevamente nuestra Verdadera Naturaleza. Esto nos da la confianza, la fe y la energía para poder superar todas las dificultades en la vida.

"Budismo Selectivo": Reflexiones sobre el Buda y su Mensaje en el Siglo 21

 El Budismo es una religión universal fundada en la Verdad. El Buda, la encarnación de esa Verdad, tras su Iluminación, predicó el Dharma: una amplia gama de enseñanzas encaminadas a preparar las mentes de las personas para la Verdad. Sin embargo, 2,500 años después de su fundación, muchos budistas siguen ignorantes a la misión del Buda y su mensaje en el mundo.

Esta entrada pretende mostrar la metanarrativa del verdadero significado del Buda y sus enseñanzas.

Como todo estudioso se puede percatar, existen diferentes tipos de Budismos, esto es porque el Buda mismo predicó diferentes enseñanzas, acondicionando la Verdad a las capacidades, necesidades y naturalezas de los seres sintientes. ¿Por qué fue necesario esto? Toda revelación necesita ser comunicada en el lenguaje de las personas. ¿Cómo podemos describir la luz a seres que llevan milenios en ceguera? Por ello, no existe un solo tipo de Budismo "original". 

El Buda fue la encarnación misma del Universo. La Energía de Luz y Vida de la cual emana y que anima todo, por su infinita compasión por nosotros, los seres que sufrimos y vagamos en la oscuridad de la ignorancia en el océano sin fin de nacimientos y muertes, se personificó y se hizo hombre, para llevar la sabiduría infinita del Dharma e iluminar nuestro camino. Esta verdad no es entendida hoy aún hoy día, ¿cómo podemos esperar que el Buda pudiera comunicarla hace 2,500 años? Por ello, el Buda, en su omnisciencia, adaptó sus enseñanzas y reveló progresivamente la Verdad, preparando las mentes de las personas, hasta que reveló el propósito de su aparición en el mundo en los últimos años de vida. Para preparar sus mentes, el Buda predicó las Cuatro Nobles Verdades y las enseñanzas provisionales de los sermones Agamas, para permitirle a sus discípulos descartar sus apegos y controlar sus deseos. Luego, predicó provisionalmente sobre la Vacuidad, para ayudarles a descartar sus ideas preconcebidas del mundo y de sí mismos. Luego, el Buda reveló que existen una miríada de seres iluminados llevando a cabo la misión salvífica en el universo. Finalmente, al final de su vida, cuando los seres estaban preparados, reveló la totalidad de la Verdad en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, contextualizando su mensaje a la luz de la Verdad. Es por ello que se llaman las Enseñanzas Perfectas y Completas. Pero todavía hay seres que no estan preparados. Aún 21 siglos más tarde, incluso muchos budistas ignoran su mensaje. Lo sorprendente es que todo esto ya el Buda lo había predicho.

Hoy día, teniendo en la palma de nuestras manos todo el conocimiento del mundo, muchos budistas practican un "Budismo Selectivo": deciden darle la espalda a la verdadera naturaleza del Buda, su misión y su mensaje, y seleccionan las piedras del suelo en vez de rebicir el oro de la Tesorería del Dharma; prefieren seguir recogiendo estiercol antes de reconocer su parentesco y recibir su herencia; deciden volver a entrar en la casa en llamas por no poder montarse en el carruaje tirado por asnos y bueyes, en vez de montarse en el Gran Carruaje del elefante blanco.

Hay todavia quienes están engañados por Mara (la oscuridad de la ignotancia), y niegan la veracidad y la validez de estas enseñanzas. Pero negar las enseñanzas del Dharma, las cuales están contenidas en los Sutras Mahayana, es llamar al Buda un mentiroso. Si el Buda mismo fue quien predicó el Sutra del Loto, igual que predicó el Sutra del Corazón y el Sutra del Diamante, los cuales tienen menor autoridad, ¿por qué negar sus enseñanzas?

Hay quienes, en su ceguera y arrogancia, dicen que estas fueron añadiduras posteriores; que estas eran enseñanzas que existían en la cultura india desde antes del Buda, y que con el tiempo fueron filtradas en el Budismo, cuando el Buda mismo reveló que todas las religiones son medios hábiles para comunicar una porción de la Verdad; mientras otros dicen que son accesorios y distracciones para personas que no pueden enfocarse en la mente, siendo selectivos sobre sus fuentes (que nacen de la misma y única fuente que todo el resto del Dharma), como si pudiéramos reducir el océano del Dharma a un vaso de agua, o a una antigua psicoterapia; finalmente, otros lo atribuyen a "culturalismos", interpretando el Budismo con lentes neo-coloniales y perpetrando el orientalismo, vicio recientemente aceptado por la academia occidental. ¿Por qué fragmentar la Verdad (Dharma) en varias escuelas de prácticas exclusivas? ¿Por qué reducir el océano a un vaso, cuando existen escuelas que predican las Enseñanzas Perfectas y Completas del Buddhadharma? ¿Por qué darle la espalda a la misión del Buda y su mensaje en el mundo?

Hoy día muchas personas prefieren tapar el sol con un dedo. Pero el Dharma del Buda, como la Verdad, es uno y es eterno. Así como la ignorancia no tiene fin, el mensaje del Buda será perpetuado por la eternidad. La Verdad es Una. El Buda mismo predijo que aùn 2,500 años tras su Partida, habrán aquellos que, instigados por demonios (ignorancia), negarán su mensaje. Pero el Buda nunca los condenó, porque supo que si no lo reconocían era porque aún no estaban preparados, y algún día lo estarán, y reconocerán la joya preciosa escondida en sus ropas; y será ese mismo día el que finalmente reconocerán a su Padre (su unidad fundamental con la Existencia), y recibirán su legado (el Verdadero Dharma). Ese día pondrán su primer pie fuera de la casa en llamas y se montarán en el Gran Carruaje Blanco, despertarán como Bodhisattvas y trabajarán activamente por los demás en el mundo, y finalmente alcanzarán el Annutara Sanmyak Sambodhi - el Verdadero Despertar.

Está bien decir que escogemos "x" o "y" enseñanza y práctica porque va a tono con nuestras necesidades y naturalezas, pero esta mal el negar la existencia y la validéz de las otras. El Buda predicó muchas enseñanzas y métodos, pero el Dharma, como la Verdad, es uno. Es el momento de dejar de darle la espalda al Buda y negar sus enseñanzas, buscar las Enseñanzas Perfectas y Completas y asumir nuestro verdadero rol como Bodhisattvas en el mundo.

miércoles, 29 de julio de 2020

Breve Análisis y Reflexión: La Transmisión de la Luz del Dharma en Español - Hacia un Budismo Latinoamericano

El Budismo lleva varias décadas en Occidente. Si bien el mismo llegó a las costas de América a finales del Siglo 19 con la ola de inmigrantes asiáticos que llegaron a Occidente para trabajar en minas y plantaciones en los Estados Unidos y Canada, no fue hasta principios del Siglo 20 que el Budismo llegó a Latnoamérica (entre los 1950 y 1960), y que esta maravillosa religión abrió sus puertas a la población occidental en general. Desde entonces, el Budismo ha sido introducido a la población por académicos, maestros y entusiastas, que ven en el Budismo una luz para alumbrar la oscuridad. Pero el Budismo no se ha transmitido correctamente en Latinoamérica. Si bien tuvieron comienzos paralelos, el desarrollo del Budismo en los Estados Unidos y el Norte es muy diferente al de los países de Latinoamérica del Sur; y de hecho, se requiere del desarrollo de un Budismo distinto. Aquí proveo un breve análisis y reflexión sobre el desarrollo del Budismo Latinoamericano.


La historia ha demostrado que le toma al Budismo aproximadamente 500 años antes de desarrollarse y adaptarse por completo a una nueva región cultural, para desarrollar un Budismo auténtico y local. Tomando en cuenta el hecho que el Budismo apenas lleva un poco más de 200 años en Occidente, poco a poco vemos el surgimiento de un Budismo Norteamericano, enfocado particularmente en el laicismo, la comodidad y el bienestar. La presencia y representación de la mayoría de las escuelas budistas de China, Tibet y Japón en los Estados Unidos y Canada, junto con el desarrollo de templos y centros con maestros locales, han hecho que el Budismo haya sembrado raíces y se distancie de sus homólogos orientales. Igualmente, los Estados Unidos cuentan con varias revistas y periódicos budistas que continúan la labor laical budista en Norteamérica. 

Las diferencias budistas en creencias, comportamientos y prácticas entre Oriente y Occidente son marcadas. Tomando el ejemplo de Japón, por ser mi área de especialidad (aunque lo mismo se puede decir de todas las demás escuelas, como las escuelas budistas chinas y tibetanas), podemos ver una gran diferencia en la forma en la que el Budismo Zen japonés, por ejemplo, se diferencia del Budismo Zen americano. En materia de creencias, el Budismo Zen en Japón es a veces llamado por contemporáneos como un Zen "mágico", donde existe una creencia prevalente en los Budas, Bodhisattvas y deidades como entrs separados y externos a los cuales se acude en momentos de necesidad y como una fuente de ayuda en la práctica. Esto contrasta con el acercamiento del Zen en Occidente, el cual se ha llamado Zen "terapéutico", donde se enfoca más en el bienestar y la comodidad. Esto es, porque, en materia de creencias, el Zen en Occidente tuvo una transmisión muy distinta a Oriente. En sus inicios, al ser presentado ante una audiencia americana - para no infligir no ofender las creencias occidentales - el Budismo fue presentado como una filosofía terapéutica, y no como una religión. Esta bastardización fue perpetuada por organizaciones espirituales Nueva Era y por ateos ideológicos, y poco a poco ha sido desmentida por académicos americanos, pero es una que se perpetúa hasta nuestros días. En materia de comportamientos, el Zen en América se distingue por ser más horizontal organizacionalmente, habiendo igualmente simplificado su liturgia y casi desapareciendo el rol del ritual, a la vez que esto es contrabalanceado por un efoque fuerte en el rol social del Budismo en la sociedad y la política, con el Budismo engajado.

Estas diferencias en creencias, comportamiento y ritual, dirigidas a un acercamiento filosófico-ateo y terapéutico, unidas a la realidad de que el Budismo en Norteamérica es predominantemente blanco y de clase media-alta, han ido moldeando un Budismo Norteamericano que se espera cristalizar en los próximos cien años.

En Latinoamérica, el Budismo aún no cuenta con la representación de tantas escuelas como los países americanos anglosajones (excepto en Brazil, donde existe la representación de casi todas las escuelas budistas de Asia). ¿Cómo se verá un Budismo Latinoamericano? Ciertamente, las realidades históricas, políticas (en Latinoamérica, la mayoría de los Budistas son de derecha o izquierda moderada, mientras en Norteamérica son predominantemente de izquierda radical), y sobre todo, económicas (el Budismo en Latinoamérica es seguido mayormente por personas de clase media-baja), diferencian enormemente a los latinos de los norteamericanos. Pero otra diferencia la vemos en materia de religión, ya que Norteamérica se compone principalmente de cristianos protestantes, mientras que Latinoamérica es predominantemente católico. Esto ha llevado a un enfoque a la ortodoxia religiosa y a la anti-institucionalidad, haciendo que los latinos se dirigan más a las enseñanzas Theravada (por creerse erróneamente más cercanas a las creencias "originales" del Buda) y a un rechazo por las instituciones (por ello, otro gran porciento de budistas se inclinan a la radicalidad [falsa o mal transmitida] del Zen). Aun así, existe un leve procentaje de Budistas, que influenciados por los movimientos budistas de Norteamérica y por sus corrientes comerciales como el "Mindfulness", se inclinan a un Budismo terapéutico, mezclando el Budismo, la psicoterapia y el coaching.

Pero si bien fueron introducidos paralelamente, la falta de representación de muchas escuelas budistas (en Latinoamérica solo existen las escuelas tibetanas, el Zen y movimientos laicos como la Soka Gakkai; tan solo recientemente se ha introducido el Budismo Tendai en Puerto Rico y su Sangha en Colombia), así como la carencia de material de estudio (como libros de introducción al Budismo, así como la accesibilidad en español de los textos canónicos) han hecho que el Budismo en Latinoamérica no se haya desarrollado con la misma rapidez que en Norteamérica. Igualmente, los problemas económicos por los que han pasado (y siguen pasando) muchos países latinoamericanos han limitado la accesibilidad a la formación necesaria (normalmente, la formación budista conlleva altos costos como en pasajes a otros países, ya sea en Estados Unidos o en Asia para la formación y la ordenación en un linaje budista, costos de estadía y comida por el tiempo del entrenamiento, costos de parafernalia, libros, etc). Pero existe un pequeño grupo de personas que está trabajando para mejorarlo. 

Personalmente, he dedicado los últimos diez años a la traducción de los textos canónicos más importantes del Budismo (de muchos Sutras Mahayana como el Sutra del Loto, el Sutra del Corazón, el Sutra del Diamante, el Sutra de Vimalakirti, el Sutra de la Luz Dorada, así como otras antologías de Sutras de otros Budsas y Bodhisattvas en tres volúmenes, al igual que la contextualización de los Sutras Hinayana o Theravada en el gran esquema del Buda y su misión en el mundo), a la vez que he tratado de producir libros que arrojen luz sobre diferentes aspectos o fascetas del Budismo, como el Budismo en general, así como el Budismo Zen y Tierra Pura; también, he producido comentarios o exégesis que explican el contenido y el mensaje de las palabras del Buda en español, a la vez que trato de mantener este blog actualizado y lidero una Sangha budista en Puerto Rico y Colombia.

Por otro lado, otros maestros, como Densho Quintero (del Budismo Zen en Colombia), Kigen Dávila (del Budismo Zen en Puerto Rico), Wagner Hakushin, Jean Tetsuji y Mauricio Hondaku (todos Jodo Shunshu en Brazil), entre otros pocos, han dedicado muchos años a la labor dhármica en Latinoamérica. Ahora, recientemente, me entero, con mucha alegría, que el Budismo Shingon tendrá representación latina en Argentina. Ahora falta representación de otras escuelas como el Jodo Shu, el Jodo Shinshu y el Nichiren Shu, entre otros, y que cada escuela, tenga representación en varios países de Latinoamérica para poder poco a poco penetrar en el suelo latino y comenzar a entablar diálogo.

Pero, así como han surgido maestros legítimos, igualmente, han proliferado unos grupos compuestos por maestros falsos (como Camino del Dharma y la Orden Sarvastivada, entre otros), quienes no tienen linaje, ni formación, ni autenticidad, y quienes siguen perpetuando muchos de los mitos y malentendidos que personas como nosotros hemos tratado de combatir por años. Es por ello que siempre recalco la importancia de estudiar profundamente la procedencia y legitimidad de todo exponente budista. Aquí la importancia del linaje. El linaje es importante porque las personas necesitan saber si alguien tiene autenticidad, autoridad, capacitación y apoyo. Si no lo tiene, es como un ciego que guía a otros hacia un abismo.

Ahora, lo más importante para sentar las bases para el desarrollo del Budismo Latinoamericano es la accesibilidad de textos legítimos. La traducción de textos canónicos, como los Sutras, siempre han marcado un logro en el desarrollo del Budismo en todos los países de Asia. Las traducciones de estos textos son importantes para lograr unir el Budismo con la población local, abriendo las puertas a las mentes y espíritus de los maestros del pasado a los lectores contemporáneos. Pero hay que recordar que las traducciones son igualmente interpretaciones. Es por ello que traté en todo momento de mantener los sectarianismos fuera de mis traducciones. Es la interacción de las traducciones, junto con los maestros que transmiten el Budismo a una nueva cultura y sus seguidores los que permiten nuevas formas de expresión al pensamiento religioso. 

Sin embargo, toda traducción y libro, aunque contiene las enseñanzas, no se vuelven vitales hasta wue las personas las leen, las estudian, las discuten, las interpretan y las aplican a sus vidas. Cada texto debe ser reinterpretado a la luz de las enseñanzas de cada escuela, atemperándolo a las realidades de la Sangha o comunidad a la que se sirve. Esto da a lugar a múltiples interpretaciones nativas, las cuales enriquecen el suelo filosófico y religioso del Budismo en Latinoamérica, lo que a su vez permite futuros desarrollos. Es la diversidad de puntos de vistas lo que se convierte en el catalista para desarrollar el pensamiento religioso cultural. Luego, es importante que todos los exponentes hagan un frente unido a la ola de desinformación que existe sobre el Budismo en español. Finalmente, cada exponente debe atemperar los textos a sus comunidades y formar una red de apoyo y comunicación con el resto de los exponentes en todo el mundo latino, creando simposios interecuménicos, así como revistas y periódicos. 

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿a dónde nos dirigiremos como budistas latinos? Está en nosotros el poder poco a poco ir desarrollando un Budismo latino. Espero que los resultados de nuestras acciones rindan fruto en los próximos diez años.