Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Thursday, April 22, 2021

Joyas del Sutra del Loto: La Enseñanza Máxima del Buda - Los Diez Factores de la Vida

 Este año, siguiendo esta milenaria tradición budista dentro de la escuela Tendai, comenzamos nuestro Ciclo de Lecturas sobre el Sutra del Loto, donde analizamos los pasajes más importantes y los comentamos a la luz de nuestra vida diaria. Junto con este ciclo, paralelamente, en esta serie de entradas estaremos viendo más a fondo diferentes aspectos importantes - joyas - dentro del Sutra del Loto. Hoy, estudiaremos con más detalle el Verdadero Aspecto de todos los Fenómenos y la doctrina de los Diez Factores de la Vida contenidos en el capítulo dos del Sutra del Loto.

Esta semana vimos los primeros tres capítulos del Sutra del Loto. En el segundo capítulo, el cual es uno de los más recitados en los templos Tendai y el cual es considerado el corazón de la primera parte del Sutra, encontramos que el Buda nos dice que la sabiduría de los Budas es infinitamente profunda, y que sus enseñanzas completas y perfectas solo pueden ser entendidas por otros Budas. Luego, nos explica que la Verdadera Naturaleza de los Fenómenos consiste de diez elementos, en este pasaje:

“La verdadera entidad de todos los fenómenos solo puede ser comprendida y compartida entre Budas. Esta realidad consiste en la apariencia, la naturaleza, la entidad, la fuerza inherente, la influencia, la causa interna, la relación o causa externa, el efecto latente, el efecto manifiesto y su coherencia del principio al fin".

En este pasaje, el Buda Shakyamuni nos revela la Verdadera Naturaleza o Entidad de todos los Fenómenos, en lo que se conoce como la doctrina de los Diez Factores de la Vida. Esta enseñanza nos muestra que la Verdad o Realidad Ultima se manifiesta como todos los fenómenos y de ninguna manera está separada de ellos. Estos describen el aspecto inmutable de la vida común a todos los fenómenos. Dado que los Diez Factores existen en cualquier ser dentro de los Diez Mundos o Estados de Vida (Infiernos, Hambruna, Animalidad, Asuras, Humanidad, Cielos, Shravakas o los que Escuchan el Dharma, Pratyekabuddhas o los que Practican Solitariamente, Bodhisattvas y Budeidad) - dado a que todos somos una manifestación de la Ley Mística, el Dharma - no puede haber una distinción fundamental entre un Buda y una persona común. 

¿Por qué los seres poseen la Naturaleza Búdica, la capacidad de alcanzar la Budeidad? Esto es porque en esencia, somos uno con el Buda; somos uno con el Universo. Esta revelación de los Diez Factores de la Vida establece así una base teórica para el logro universal de la Budeidad. Basándose en este pasaje del capítulo, el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi 538-597) estableció el sistema filosófico del Ichinen Sanzen, o los Tres Mil Mundos en un Solo Momento de la Vida. Todos los fenómenos  son manifestaciones de esta Ley Universal; los fenómenos y la verdad última son inseparables y no duales - todo es Uno.

Veamos los Diez Factores de la Vida en detalle. En resumen, los Diez Factores son los siguientes: (1) Apariencia o Forma, o los atributos de las cosas discernibles desde el exterior, como el color, el cuerpo físico, la forma y el comportamiento. En el Budismo, no existe la división cartesiana occidental del cuerpo y la mente, o el cuerpo y el espíritu, sino que ambos son una manifestación causal y un reflejo de la Apariencia y de la Realidad. (2) Naturaleza, o la disposición o cualidad inherente de una cosa o ser que no se puede discernir desde el exterior. El Gran Maestro Chih-i lo caracteriza como inmutable e insustituible. También se refiere a la "verdadera naturaleza", a la que considera como la Verdad Ultima, o el Cuerpo del Dharma, el Buda Eterno - el Universo. Este es el aspecto espiritual de la Apariencia o Forma. (3) Entidad, o la esencia de la vida que impregna e integra la apariencia y la naturaleza. Estos tres primeros factores describen la realidad de la vida misma. Esta es la energía de vida de la cual emana todo. Si la Apariencia es una cara de una moneda y la Naturaleza la otra, la Entidad es la moneda misma. Los tres aspectos son inseparables.

Los siguientes seis factores, desde el cuarto, Poder, hasta el noveno, Efecto Manifiesto, explican las funciones y el funcionamiento de la vida, la forma en que la ley de causa y efecto funciona en la vida. (4) Poder, o la energía potencial de la vida, el potencial para actuar o crear un efecto. Por ejemplo, la vida en el mundo del Infierno (depresión) y la Ira puede usar el poder para destruir y causar sufrimiento; la vida en el estado de la Humanidad puede usar el poder para defender estándares éticos; y la vida en el estado de Bodhisattva puede usar el poder para aliviar los sufrimientos de los demás. (5) Influencia, o la acción o movimiento que se produce cuando se activa el poder inherente de la vida. 

Los siguientes cuatro factores de causalidad muestran las funciones de la vida. (6) Causa Interna, o la Causa Latente en la vida que produce un efecto de la misma calidad que ella misma, es decir, bueno, malo o neutral. (7) Relación, o la relación de Causas Indirectas con la Causa Interna. Las Causas Indirectas son diversas condiciones, tanto internas como externas, que ayudan a que la Causa Interna produzca un efecto, produciendo un efecto latente en las profundidades de la vida. (8) Efecto Latente, o el efecto que se produce en la vida cuando se activa una Causa Interna a través de su relación con diversas condiciones. (9) Efecto Manifiesto, o el resultado tangible y perceptible que emerge en el tiempo como expresión de un Efecto Latente y por lo tanto de una Causa Interna, nuevamente a través de su relación con diversas condiciones. Por ejemplo, cuando una persona con tendencia a deprimirse (Causa Interna) sufre una decepción (Relación), esto puede desencadenar su tendencia depresiva (Efecto Latente), llevándose a un estado de depresión (Efecto Manifiesto). Su estado depresivo afectará a los que les rodean (Influencia). La fuerza de tal influencia es función de su Poder. 

Finalmente, tenemos (10) Coherencia de Principio a Fin, o el factor unificador entre los Diez Factores, el cual muestra que todos los otros nueve factores desde el principio (Apariencia) hasta el final (Efecto Manifiesto) están interrelacionados de manera consistente y armoniosa. Los nueve factores expresan así consistente y armoniosamente la misma condición de existencia en un momento dado. Volviendo a nuestro ejemplo, el Efecto Manifiesto de la depresión, en el ejemplo anterior, es consistente con la Causa Interna y la Relación, etc., del estado infernal de depresión, que se notará en la Apariencia de la persona y la disminución de su energía. Una coherencia similar se aplicaría a cualquier otra condición, como la alegría, la ira o la compasión. De igual forma, de principio a fin muestra que no hay espacio o tiempo entre nuestro estado actual (ignorancia) y nuestro Despertar; entre nosotros y nuestra Budeidad.

Si bien toma tiempo entenderlo a cabalidad, la doctrina de los Diez Factores provee un marco conceptual para poder realizar cambios significativos en nuestra vida. O sea, todos los fenómenos en el universo, desde los objetos inanimandos hasta los vivos, así como el ambiente, manifiestan y surgen dado a estos Diez Factores. Cuando analizamos nuestro estado de vida - que se caracteriza por la ignorancia y el perseguir nuestras pasiones ciegas - y queremos cabiarlo, podemos utilizar la doctrina de los Diez Factores y sembrar las causas para nuestra felicidad y la de los demás. A diferencia de otras religiones o filosofías espirituales, las cuales piensan que el karma o los efectos de nuestras acciones pasadas son fijas, el Budismo nos muestra que desde este momento podemos sembrar las causas para un mejor futuro. En lugar de centrarse en el pasado, da esperanza de que, en el presente, podamos asumir la responsabilidad en nuestra vida de transformar nuestras circunstancias, ya no estar atados por ninguna tendencia de vida, expresión negativa en nuestro comportamiento o el entorno. La clave es la profundidad de la causa que sembramos.

Por lo tanto, al determinar transformar nuestra tendencia de vida dominante (nuestro Mundo Raíz), a través de la práctica budista, podemos responder de manera diferente a las causas y efectos externos que pueden hacernos sentir impotentes y a merced de nuestro entorno. No solo respondemos de manera diferente, comenzamos a creer que todo lo que nos sucede es una oportunidad para revelar nuestra Budeidad. La práctica budista nos ayuda a hacer que incluso aquellas cosas aparentemente "malas" (causas externas negativas) que ocurren, sean una causa para que revelemos nuestra Naturaleza Búdica y alcancemos el Despertar.

Los Diez Factores describen la activación de la vida basada en la sabiduría del Budismo, no para abandonar el mundo, sino para discernir la Verdadera Realidad, nuestra Unidad Fundamental como emanaciones del Universo en el aquí y ahora, dentro de todas las manifestaciones de la vida. Los Diez Factores operan simultáneamente con el potencial de revelar la Budeidad. Esta sabiduría nos permite transformar todas nuestras experiencias (buenas y malas) en la gran causa para revelar nuestra Naturaleza Búdica y realizar el trabajo del Bodhisattva en el mundo, transformando - revelando - este Mundo Saha como la Tierra Pura de la Luz Serena.

Esta sabiduría nunca ha sido más necesaria que ahora, cuando el mundo cada vez se enfoca en nuestras diferencias y divisiones ilusorias como el sexo, la raza y el color, en vez de nuestra Naturaleza Búdica. Es importante realizar esta doctrina e incorporarla en nuestras vidas para ser faros de luz y entendimiento, y sanar las heridas que han causado tanta división. Cuando reconocemos la Naturaleza Búdica en nosotros y dentro de todos los seres, hasta el corazón mismo de la Existencia, no podemos hacer más que como el Bodhisattva Nunca Despreciar, y reconocer la Budeidad Innata en todos los seres y nuestra Unidad Fundamental con todos y todo. Así, las barreras ilusorias de se develan una a una, reconociendo nuestra total interconexión e igualdad innata y natural, y revelamos nuestra Budeidad.

Veremos la relación de los Diez Factores de la Vida con los Diez Mundos y el Ichinen Sanzen (Tres Mil Mundos en un Solo Momento de la Vida), y cómo podemos expandir y profundizar en esta oceánica enseñanza en la próxima entrada.