Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Shingi Hokke Shu - Escuela del Loto Reformada 新義法華宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


martes, 30 de marzo de 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Perfectas y Completas: Las Enseñanzas del Makashikan - La Meditación Sentada

  El Makashikan (Mohochihkuan), que se puede traducir como la "Gran Calma y Contemplación", es uno de los tratados budistas más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi), el fundador de la escuela Tientai (Tendai) en China. La escuela Tientai rescató el verdadero propósito y mensaje del Buda para el mundo, el cual había sido olvidado o ignorado por los eruditos budistas por siglos, y con ello, influyó enormemente el desarrollo del Budismo Mahayana en el Este de Asia. El mismo es el texto principal del programa exotérico de estudio y entrenamiento en la escuela Tendai japonesa, la cual dio a luz a las escuelas Jodo (Tierra Pura), Zen y Nichiren, entre otras; provee un estudio integral de todo el canon y la práctica budista; y sus muchas de sus enseñanzas, en su momento radicales, hoy día son parte del Budismo Mahayana. Sin embargo, su complejidad e inaccesibilidad lo han mantenido en la oscuridad. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Makashikan del Gran Maestro Tendai y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

En nuestra entrada anterior hablamos sobre la doctrina del Bodhicitta, el despertar del Deseo de Alcanzar la Iluminación por el bien de todos los seres sintientes, y cómo nos ayuda en nuestro camino y al de otros. En esta entrada, comenzaremos nuestro recorrido por los Cuatro Samadhis sistematizados por el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi) en su obra el Makashikan.

Los Cuatro Samadhis son: 

1. "Samadhi Sentado" (Joza Zanmai - Meditación Sentada) - en la tradición Tendai, esto envuelve estar 90 días sentado inmóvil en meditación, dejando la meditación solo por razones de necesidad natural.

2. "Samadhi Caminando" (Jogyo Zanmai - Meditación Caminando) - en la tradición Tendai, esto envuelve estar 90 días caminado conscientemente y en meditación en el Buda Amida.

3. "Samadhi Medio Sentado y Medio Caminando" (Hagyo Hanza Zanmai) - en la tradición Tendai, esto incluye diversas prácticas como rcitar Sutras, contemplar la vacuidad de todos los dharmas y el "Samadhi del Loto", que incluye penitencia, oración y adoración de los Budas. y recitar el Sutra del Loto.

4. "Samadhi Ni Caminando Ni Sentado" (Hiko Hiza Zanmai - Meditación en la Vida Diaria) - esto incluye "la conciencia de los factores mentales" a medida que surgen en la mente. Es la práctica de la meditación constantemente en todos los aspectos de la vida diaria.

Si bien esto parece muy ascético y difícil, debemos recordar que el Makashikan fue escrito para monjes que viven en el monasterio, y actualmente hay salones de práctica dedicados a estos Samadhis en el Monte Hiei. Para propósitos de estas entradas, estudiaremos las guías de Chih-i en el Makashikan y las aplicaremos a periodos cortos de práctica. Para los mismos, es recomendado siempre la guía de un monje budista en la tradición.

A pesar de que muchos no lo saben, la meditación es una de las prácticas principales de la escuela Tendai. De hecho, antes de la llegada del Zen a Japón, la escuela Tendai era conocida como la escuela principal de meditación. A diferencia del Zen, la meditación en la escuela Tendai, llamada Shikan, posee dos aspectos de un solo proceso: (1) Samatha (Shi), que es calmar la mente; y (2) Vipassana (Kan) que es la contemplación del Verdadero Aspecto de la Realidad (Tathata - Dharmadhatu). La meditación Zen (Chan) es solo Samatha. El Gran Maestro Chih-i dijo:

"Hay muchas formas de entrar en la verdadera Realidad del Nirvana, pero no hay ninguna que sea más esencial o que vaya más allá del doble método de Calma y Contemplación (Shikan - Samatha y Vipassana). La razón es que la 'Calma' es la puerta preliminar para superar los lazos [de las aflicciones apasionadas]; la 'Contemplación' es el requisito adecuado para cortar las ilusiones. La 'Calma' proporciona un buen alimento para nutrir la mente; la 'Contemplación' es la técnica sublime para despertar la comprensión espiritual. La 'Calma' es la causa preeminente para [alcanzar] la calma mental; la 'Contemplación' es la base [para la acumulación de] la sabiduría. Si uno perfecciona los dos aspectos de la concentración meditativa (Samadhi) y la sabiduría, entonces está completamente dotado de los aspectos tanto de beneficiarse a sí mismo como de beneficiar a los demás".

El Gran Maestro Chih-i también señala que es necesario tener un equilibrio entre Samatha y Vipassana:

"Debe saberse que estos dos aspectos son como las dos ruedas de un carro o las dos alas de un pájaro; si un lado se cultiva de manera desproporcionada, entonces uno cae presa de un exceso equivocado".

El Gran Maestro Chih-i nos dice que si se cultiva solo Samatha, como en el Zen, uno puede volverse tonto, y que si se cultiva solo Vipassana, uno puede volverse arrogante. Ambos son necesarios para una práctica completa y avanzada. Es por eso que estas dos modalidades de meditación, que son un solo proceso unitario, han sido las prescritas por el Buda y la tradición budista por siglos. Hemos escrito anteriormente sobre este punto aquí.

En el Makashikan, Chih-i nos dice:

"Ahora bien, si deseas ascender a la etapa de realización maravillosa, no podrás alcanzarla a menos que practiques. Pero si se vuelve experto en remover y agitar [la leche cruda], entonces se puede obtener la esencia del ghee. El Sutra del Loto dice: 'También veo a los Hijos del Buda cultivando todo tipo de prácticas para buscar el camino hacia la Budeidad'. Hay muchos métodos de práctica, pero podemos resumirlos en cuatro tipos: (I) Meditar Constantemente Sentado, (2) Meditar Constantemente Caminando, (3) Meditar Parcialmente Caminando, Parcialmente Sentado y (4) Meditar Sin Caminar Ni Sentarse. Al referirnos a ellos colectivamente como 'Samadhis', queremos decir [que uno de ese modo] sintoniza, rectifica y estabiliza [la mente]. El Gran Tratado de la Perfección de la Sabiduría dice: 'Fijar hábilmente la mente en un punto y permanecer allí sin cambiar, eso se llama samadhi'. 'El Dharmadhatu es un sencillo lugar, y a través del verdadero discernimiento puedes permanecer allí y nunca desviarte de él.' Estos cuatro tipos de actividad constituyen la condición de apoyo [para la meditación]. Al discernir la mente y recurrir a la condición de apoyo [de las cuatro actividades], uno sintoniza y rectifica [la mente]. Por esta razón los llamamos Samadhis".

Las cuatro categorías de práctica que Chih-i describe aquí tienen un alcance bastante amplio. Como se definen únicamente en términos de postura simple y actividad física, como veremos, los mismos incorporan cualquier forma de disciplina espiritual o técnica de discernimiento mental.

Como mencionamos anteriormente, la técnica de cultivar el Samadhi a través de estar meditar sentado constantemente se equipara con una meditación conocida como el Samadhi de Una Sola Práctica, donde el practicante se dedica a sentarse en meditación durante un período de noventa días. Claro, para nosotros, este oeriodo sería entre 15 a 30 minutos.

¿Cómo practicamos el Samadhi de la Meditación Sentada? En el Makashikan, y en su Shoshikan, Chih-i nos da lo que llama las Cinco Condiciones:

(1) Comida y el sueño: Lo primero que debemos hacer es ajustar nuestros hábitos diarios, como nuestros hábitos de dormir, estilo de vida y alimentación. Chih-i nos recomienda evitar consumir alimentos grasosos o demasiado estimulantes, como cualquier alimento con un alto contenido de azúcar o demasiada cafeína. Comer demasiado o poco también inhibe la meditación y nubla la mente. Dormir demasiado o no lo suficiente tiene el mismo efecto.

(2) Ropa: Use ropa suelta y limpia. La ropa ajustada no ayuda a la circulación ni a la respiración. Si hace calor, use ropa ligera; si hace frío, ropa abrigada.

(3) Entorno: lo siguiente es establecer un lugar para meditar. Lo mejor es una habitación tranquila y ventilada. La habitación también debe estar ordenada, ya que una habitación desordenada desordenará la mente. Encienda una vela y un poco de incienso ligeramente perfumado como sándalo o madera de aloe, y nada demasiado ahumado. La luz debe ser ambiental, ni demasiado tenue ni demasiado brillante. Lo ideal es meditar frente al Butsudan o altar budista.

(4) Cuerpo, la mente y el habla: enjuague sus manos y su boca con agua fresca. Este acto, aunque popular en Japón, no es exclusivamente japonés y es increíblemente simbólico. En el Budismo cometemos transgresiones a través de nuestro cuerpo, nuestro habla y nuestra mente. Al lavarnos las manos y la boca estamos reconociendo que hemos cometido estas transgresiones y la práctica que estamos a punto de emprender es para superarlas y convertirnos en mejores personas. Por ejemplo, recitar la liturgia Tendai (Servicio Diario o Gongyo) es mucho más que un acto religioso. Recitamos para recordarnos las enseñanzas, reafirmar nuestro deseo de salvar a todos los seres sintientes, mejorar como personas y alcanzar el Despertar.

(5) Postura: la postura es extremadamente importante en la meditación. Es recomendable sentarse en un Zafy y Zabuton, o en un cojín meditativo, en postura de loto, medio loto, burmesa o seiza; también puede ser una silla, pero debe tener cuidado de no recostar la espalda, mantenerla recta y no dormirse. Una postura calmada y serena facilita la respiración natural y pausada, y a su vez, la misma aquieta nuestra mente. 

Todo esto lo detallaremos mejor en futuras entradas. En resumen, esta meditación debe realizarse en una habitación tranquila o en un lugar apartado y sin trabas, idealmente frente al altar budista y la imagen del Buda. El requisito esencial es que los alrededores inmediatos estén libres de cualquier perturbación, humana o de otro tipo. Solo se debe colocar un cojín de meditación (Zafu) frente o al lado de un altar y sentarse inmóvil en la postura de meditación. 

Para comenzar con la atención plena de la respiración, se recomienda al principiante que cuente la respiración (Susokukan). Esto se puede hacer de varias maneras, aunque el enfoque más tradicional es contar cada una o inhalar hasta 10, y luego repetir este proceso. Además, puede notar o seguir sus respiraciones (Zuisoku); o detener o regular la respiración (Shisoku). Luego de Samatha (shi), uni pasa a Vipassana (kan). Cuando la mente esté en calma y permanezca en reposo, puede comenzar a visualizar la respiración entrando y saliendo del cuerpo. Ver la respiración como una luz blanca brillante, al principio entrando por la nariz y en el cuerpo, llenando cada célula (Kansoku). La mente ahora está sintonizada con la respiración y todo el entorno (Kansoku) hasta el punto en que la dualidad de "respiración" y "entorno", de "yo" y "otro" ahora se disuelve, devolviendo la mente a la Verdadera Naturaleza de la Realidad (Josoku). Igualmente, en Vipassana se puede recitar un mantra, como el Nembutsu ("Namu Amida Butsu"), realizando la no dualidad nuestra con el Buda, el Universo; o realizar meditaciones clásicas tradicionales, como la Meditación en los Cinco Obstáculos, Cinco Elementos, Ajikan, etc. Estas instrucciones, que derivan de otras obras de Chih-i, hoy día son dadas por los monjes en los templos, por lo que no se pueden escribir aquí. Como la meditación budista no está desligada de su aspecto devocional y religioso, es recomendado realizar un breve servicio, como el Servicio Budista Diario (Gongyo), y luego del mismo, sentarse a meditar. Una vez concluída la meditación, uno puede recitar los tres mantras y los Cuatro Votos del Bodhisattva, y dedicarle los méritos a todos los seres sintientes.

¿En qué debemos concentrar nuestra mente cuando meditamos? Chih-i nos explica que debemos: "renunciar a todas las teorías falaces, dejar a un lado todo pensamiento confuso, abstenerse de reflexionar al azar, evitar aferrarse a cualquier característica y simplemente absorberse por completo en la experiencia directa de todos los objetos como [idénticos a] el Dharmadhatu y en la contemplación de la propia mente [subjetiva] como [también] uniforme con el Dharmadhatu". Chih-i continúa explicando:

"Tratar de realizar el Dharmadhatu por medio del Dharmadhatu es absurdo. No hay realización ni logro de nada. Uno discierne que las características [peculiares de] los seres sensibles son las mismas que las características de un Buda y que la extensión del reino de los seres sensibles es exactamente la misma que la extensión del dominio de los Budas. La extensión del dominio de los Budas es inconcebible y, del mismo modo, la extensión del reino de los seres sintientes también es inconcebible. Habitar en el reino de los seres sintientes es [en última instancia] como habitar en un espacio vacío. A través de esta enseñanza de la no perseverancia y esta enseñanza de las no características, uno llega a morar en prajía. Al no ver ninguna cualidad profana, ¿qué hay que desechar? Al no encontrar cualidades sabias, ¿qué hay que apropiarse? Lo mismo es cierto para el Nirvana y la existencia cíclica, la pureza y la contaminación. Ni rechazando ni aferrándose, uno permanece directamente en la Realidad Ultima".

En la práctica de la meditación Samatha, uno calma la mente y comulga con el Buda, el corazón de la existencia, y accesamos a esa dimensión innata de calma, paz y armonía. Luego, la contemplación nos permite reflexionar y penetrar en la profundidad de nuestra existencia, observando nuestros pensamientos, pasiones, deseos y egoísmo, podemos ver nuestro ser falso, individual y finito, cambiar nuestros patrones, y trascender nuestras limitaciones, accesando a nuestra Naturaleza Búdica y al funcionamiento incansable de la Gran Compasión y Sabiduría en nuestras vidas.  En Vipassana, también podemos contemplar aspectos de las enseñanzas, recitar un mantra de una deidad, realizar alguna visualización, recitar el Nembutsu y/o visualizar elementos de la práctica Tierra Pura.

En el extracto más famoso del Makashikan, el cual es recitado en los Templos Tendai en todo Japón como el Endonsho, Chih-i nos dice:

"La Perfecta y Repentina Meditacion de la Calma (Samatha) y la Contemplación (Vipassana), desde el principio, lleva como su objeto la Realidad Ultima. No importa cuál sea el objeto de la contemplación, es idéntico al Camino Medio. No hay nada que no sea la verdadera realidad. Cuando uno fija la mente en el Dharmadhatu (Reino Dhármico - Universo) como objeto y unifica la atención en el Dharmadhatu tal y como es, entonces no hay una sola visión ni olor que no sea el Camino Medio. Lo mismo sucede con el reino del ser, el reino del Buda, y el reino de los seres vivos. Dado que todos los agregados y los sentidos del cuerpo y la mente son el Vacío, no existe el sufrimiento. Dado a que la ignorancia y las aflicciones son idénticas en sí mismas a la Iluminación, no hay sufrimiento que erradicar. Puesto que los dos puntos de vista extremos son el Camino Medio y los falsos puntos de vista son la manera correcta, no hay un camino que deba ser cultivado. Dado a que el Samsara es idéntico al Nirvana, no hay extinción que alcanzar. Debido a la inextistencia intrínseca del sufrimiento, su origen y su eliminación no existen; debido a la inexistencia de la ruta y su cesación  no existe lo supramundano. Como único, la Realidad Pura es todo lo que existe - no hay entidades, ni nada que exista fuera de ella. Todas las entidades estan, por naturaleza, reposando y se encuentran en 'Calma', que, aunque inactivas, su naturaleza es siempre luminosa, y se llama 'Contemplación'. Aunque se hace una distinción verbal entre las etapas anteriores y posteriores de la práctica, no hay dualidad última, ni hay distinción entre ellas. Esto es lo que se llama 'la Calma y la Contemplación Perfecta y Repentina'.

"Usted debe saber que la persona y la tierra son el único momento de pensamiento que comprende los Tres Mil Aspectos. Por lo tanto, cuando uno alcanza el Camino, de acuerdo con este principio, el cuerpo y la mente en ese momento pervaden el Reino del Dharma."

Puedes encontrar una traducción comentada aquí.

Si el meditador se agota, está enfermo o experimenta otras formas de obstrucción que comienzan a abrumar nuestras capacidades de contemplación, o si es un novato que aún no ha desarrollado los poderes de percepción meditativa necesarios para asumir este primer tipo de discernimiento con eficacia, entonces Chih-i nos recomienda recitar (mentalmente) el mantra de un Buda de su propia elección, mirar en la dirección del reino de ese Buda en particular y resueltamente "invocar el nombre de ese Buda, así como uno puede generar un profundo sentimiento de vergüenza [por su propia incapacidad para practica como se debe], arrepentirse y confiarles a los Budas su destino". Estos medios hábiles como fijar la mente en el Buda, arrepentirse y recitar su nombre (Nembutsu) estaban destinados a funcionar en estrecha conjunción con la meditación en el Dharmadhatu. Sobre el uso del Nembutsu (la recitación el nombre del Buda), Chih-i nos dice:

"Recitar el Nombre del Buda es como alguien que trata de levantar un pesa muy pesado y no puede por su propio poder; al solicitar la ayuda de alguien más puede levantar el peso fácilmente. Es lo mismo para los que practican la meditación. Cuando eres débil y no puedes desvanecer los obstáculos durante le meditación, recitar el Nombre del Buda y solicitar su protección te ayuda en tu cometido".

Como hemos mencionado anteriormente, el Nembutsu es la práctica budista tradicional de la recitación del Nombre del Buda. La palabra "Nembutsu" literalmente significa "meditación sobre el Buda", y en nuestro templo, asume la forma de "Namu Amida Butsu", que significa (entre muchas cosas) "Tomo Refugio en el Buda Amida, el Buda de la Luz y la Vida Infinita". La recitación del Nembutsu ilumina nuestro ser, arrojando luz sobre nuestras limitaciones, y nos muestra el trabajo incansable de la Compasión y la Sabiduría infinita del Buda en nuestras vidas. 

El punto esencial a tener en cuenta por ahora es que el enfoque es la completa identificación inmediata con el Dharmadhatu, y los medios hábiles de fijar la mente en la forma del Buda y recitar su nombre están destinados a funcionar como un apoyo cercano el uno al otro. Si se practifa correctamente y por el tiempo suficiente, puede llevar al meditador al mismo fin, mediante el cual, como Chih-i lo describe, "entra en el Samadhi de Una Sola Práctica, percibe a todos los Budas cara a cara y asciende a la etapa de seguridad de la plena condición de Bodhisattva".

Si bien Chih-i no comenta más que lo anterior, sus descripciones de los otros tres Samadhis complementan y proveen más detalles pertinentes para el Samadhi de la Meditación Sentada. El Makashikan entero es un gran manual completo de meditación. Toda la doctrina y la práctica budista puede categorizarse bajo Calma y Contemplación. En el Budismo Tendai, todas las prácticas budistas se pueden catalogar como Shikan, o Samatha (Calma) - prácticas pasivas que calman nuestra mente-, o Vipassana (Contemplación) - prácticas activas que nos ayudan a penetrar en la Verdadera Naturaleza de la Realidad. Igualmente, las prácticas trascienden las distinciones tradicionales de Jiriki o "Poder Propio", donde el practicante alcanza el Despertar a través de su propio esfuerzo, y trasciende igualmente el "Tariki" o el "Otro Poder", donde el practicante depende totalmente del poder de los Budas. La escuela Tendai, desde sus inicios, combina armónicamente el Jiriki o Poder Propio con el Tariki u Otro Poder, ya que el Despertar ocurre con una combinación de ambos. En última instancia, personalmente, creo en el "Absoluto Otro Poder", donde incluso lo que creemos que es nuestro esfuerzo es solo el poder dinámico del Universo trabajando a través de nosotros.

Hoy día, esta meditación se realiza en el templo Tendai, Enryakuji, en Hieizan, en el Hokke-do, cuyo Honzon principal es Fugen Bosatsu (Samantabhadra), construido por Jikaku Daishi (Ennin), en el año 862, pero sus variantes cortas y adaptadas (entre 20-30 minutos, aunque puede practiarse por un periodo más largo de tiempo, como en un retiro de Shikan) se realizan en todos los templos y Sanghas Tendai en el mundo, como en el Templo Tendai de Puerto Rico. 

En nuestra próxima entrada veremos el Samadhi de la Meditación Caminando.