Thursday, March 12, 2015

¿Sacerdote o Monje? Las Particularidades del Budismo Japonés


Es común el que las personas se sorprendan al asistir por primera vez a uno de nuestros servicios regulares. La gente tiene una idea preconcebida de cómo debe de verse un monje budista, y por lo general suele verse así: cabeza rapada, ropas simples, actitud serena, rostro sonriente, siempre con una anécdota o una enseñanza llena de sabiduría que contar. Pero cuando entran por la puerta ven algo completamente diferente.

La mayoría de las ideas que concebimos sobre qué es un monje budista vienen de las películas y los medios. Estas imágenes presentan un ideal más que una realidad. Lo cierto es que si bien la descripción presentada anteriormente nos muestra una imagen de lo que es un monje budista, existen diferentes tipos de monjes budistas. 

Muchas personas se soprenden aún más al ver que soy yo quien lidera la Sangha. Ciertamente, no me veo como la imagen descrita anteriormente: tengo el pelo largo, soy jóven, rara vez digo las cosas con seriedad, pero sobre todo, no tengo grandes historias llenas de sabiduría que contar. En análisis, esto proviene de mis estudios en Periodismo, donde se nos enseña que debemos de estar ausentes de lo que escribimos. Esto puede ser muy pragmático. Cuando [rara vez] le comento a alguien que soy escritor de libros de Budismo me preguntan: "¿Eres un monje budista?". Esta es una pregunta muy rara para mí, pero cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que en muchos aspectos, sí, soy un monje budista japonés. Pero lo que quiero decir con "monje japonés" es probablemente diferente de lo que la gente piensa (en realidad no tengo ni idea de lo que la gente quiere decir cuando me lo preguntan). Creo que soy un monje japonés porque me relaciono con la religión y la vocación religiosa que es (tengo que decirlo) japonesa, de la misma forma en la que la mayoría de la gente en Japón está acostumbrada a llevar su yo público y su yo privado.

La mayoría de los libros sobre la cultura japonesa tienden a mencionar algo sobre "honne" (verdadera motivación o verdadero yo) y "tatamae" (yo público). Un hombre va a mostrar su tatemae en el trabajo con su jefe, y puede (o no) expresar su honne con su esposa o amigos cercanos. De esta misma manera, los monjes budistas japoneses llevan su vida como monjes y como padres de familia. ¿Padres de familia?

En Japón, a diferencia de todos los demás países asiáticos, los monjes budistas pueden casarse, tener hijos, comer carne y tomar alcohol. Esto toma por sorpresa a muchos; ciertamente, no era la imagen que tenían sobre el Budismo japonés. Pero en Japón, esto no es nada nuevo. Ejemplos de matrimonios entre los monjes en Japón se pueden encontrar ya en el período Heian (794-1185). Por otra parte, a partir de Shinran (1173-1262) y Ippen (1239-1289), es que vemos una proliferación de matrimonios entre los monjes, durante los períodos Kamakura (1185-1333), Muromachi (1336-1570), y Edo (1600-1867). Así, que desde el punto de vista de los japoneses ordinarios, el matrimonio entre los monjes no se consideraba como algo fuera de lo común.

Un edicto emitido por el nuevo gobierno Meiji en 1872, ordenó que los monjes debían de tener libertad para «comer carne, tomar esposas, y afeitarse la cabeza» como quisieran. Esto se debió grandemente por un intento por parte del gobierno de quitarle poder a los centros budistas, los cuales se habían hecho ricos e influenciantes en ese tiempo. A partir de ese momento, la secularización de los monjes procedió rápidamente. En 1920, la escuela Jodo (Tierra Pura) emitió una serie de regulaciones para las familais del Templo. A partir de este momento, el tratamiento de las familias del templo se convirtió en un tema importante. De esta manera, el matrimonio entre los monjes, en lugar de ser visto como una cuestión relacionada con las doctrinas o los preceptos de la vida monástica, llegó a ser visto como un problema de gestión dentro de los templos, o como una cuestión que afecta a la vida de las familias del templo . El problema, entonces, dejó de ser uno estrictamente religioso, y se volvió una cuestión de cómo hacer frente a la herencia de las jefaturas de los templos, y el estatus social, los derechos y la propiedad de las familias de los templos.

Si bien la fe religiosa es un acontecimiento muy personal e interno, el estatus social del 'monje' o la 'monja' presupone una comunidad monástica llamada Sangha. Aunque el esfuerzo interno para profundizar en la "fe" en el corazón de uno y el esfuerzo altruista de ayudar a otros a alcanzar la iluminación son, en esencia, sólo dos caras de una moneda, hay que reconocer que, históricamente, la comunidad monástica no toma en cuenta necesariamente la unión del clero monástico con la sociedad secular. En el Budismo practicado en el Sudeste de Asia, la comunidad monástica sigue siendo central; por el contrario, las diversas formas de Budismo Mahayana en China y Japón tienden hacia el secularismo. 

El monje budista Saicho (Dengyo Daishi, 767-822), se atrevió a derogar la multitud de preceptos tradicionales en favor del único precepto de «despertar a la mente fundamental del Mahayana». Saicho estableció una ceremonia para la toma de este precepto y construyó una plataforma de ordenación Mahayana a los efectos en el Monte Hiei, cerca de Kyoto. Desde entonces, varias ramas del Budismo japonés se han adherido a este precepto.  

Cuando se le preguntó al maestro budista japonés Honen (1133-1212) si un monje budista debe ser célibe o no, él dijo: «Si es más fácil para él o ella para expresar su fe recitando el nombre de Buda solo, él o ella debe de ser célibe. Si es más fácil hacerlo con un cónyuge, es mejor casarse. Lo que es importante es sólo cómo se expresa la fe de uno al recitar el nombre de Buda.»

La mayoría de la gente en Japón no se identifican como budistas, aunque han crecido en una casa con un Butsudan, y van a los funerales budistas con su familia. La religión en Japón es algo en lo que uno puede participar sin creer en ella, sin tener que cambiar alguna pieza de uno mismo. La actividad religiosa es en muchos sentidos "sólo" un papel social.

La religión en Occidente parece diferente. Nosotros nos "convertimos" a las religiones, y esto significa que un aspecto esencial, el núcleo de nuestro verdadero ser, debe de cambiar para "encajar" en dicha religión. "Nacemos de nuevo" a través de la religión, naciendo una identidad completamente nueva. Esta no es mi relación con el Budismo en lo absoluto. La frase "convertirse al Budismo" parece contradictoria para mí. Me es aún extrañ cuando la gente me pregunta cuándo me "convertí" al Budismo o cómo me "uní" a un Templo. Esto nos lleva a hacer una distinción - superficial realmente - sobre qué es un monje budista, vis a vis, un sacerdote budista. Un monje budista es un sacerdote que vive en un entorno monástico por un tiempo - o todo el tiempo - alejado de su familia y de la sociedad. Un sacerdote budista, por otro lado, es un monje budista que vive en su hogar, el cual muchas veces es parte de su templo, el cual ha heredado probablemente familiarmente, y aún así sirve a su comunidad como líder religioso. Por eso, en muchos sentidos, la mayoría de los monjes budistas en Japón son realmente sacedotes. De hecho, el tener la cabeza rapada es requisito sólo si te encuentras en la cede central de tu denominación o estas en una misión especial; el resto del tiempo, el tener pelo o no es algo opcional.

Es bien sabido que la mayoría de los monjes en Japón se casan, comen carne y beben alcohol. Esto poco a poco ha hecho sentido en Occidente también, pero aún parece que hay confusión o crisis - identidad o cuestionamiento - acerca de lo que significa ser un monje o un sacerdote budista. Creo que es natural preguntarse qué significa ser sacerdote (por no hablar de un "monje") si no se es célibe, y no se vive en un monasterio. Pero mi sensación es que en Japón hay menos crisis existencial acerca de lo que significa ser un sacerdote. La identidad religiosa se toma con pinzas. Usted puede estar casado y ser un borracho y tal vez incluso pensar que el Budismo es estúpido y aún así ser un sacerdote. Esto no quiere decir que eres un sacerdote bueno o útil, pero sigues siendo un sacerdote. Porque ser un sacerdote puede significar llegar a tiempo en tus túnicas y hacer la ceremonia o el trabajo que se supone que debes de hacer. Y luego ir a casa.

Lo que he aprendido acerca de ser un sacerdote budista es que hay muchas, muchas formas que puede tomar. Puedes estar casado con hijos, vivir en un templo y realizar servicios conmemorativos y funerales para ganarse la vida; puedes ser célibe en un monasterio; puedes estar trabajando en un monasterio y viajar a tu templo-hogar con tu familia unos días a la semana; usted puede ser un maestro de escuela; usted puede enseñar Budismo a nivel académico en una universidad; o puede trabajar para el gobierno. Porque en su nivel básico, más fundamental, un monje japonés es sólo alguien que en un momento se ha afeitado la cabeza y ha recibido los preceptos de un maestro certificado. Eso es todo. La elección de qué hacer con esa ordenación, qué dirección tomar - si ser pobre o rico, casado o no, meditar o no--, en su mayoría, depende de usted.

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