Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Thursday, January 27, 2022

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Perfectas y Completas: Las Enseñanzas del Shoshikan - Capítulo 6: Prácticas Correctas I

 El Shoshikan (Hsiao Chih-kuan), que se puede traducir como la "El Pequeño Tratado de la Calma y la Contemplación", fue uno de los primeros tratados de meditación jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi), el fundador de la escuela Tientai (Tendai) en China. La escuela Tientai rescató el verdadero propósito y mensaje del Buda para el mundo, el cual había sido olvidado o ignorado por los eruditos budistas por siglos, y con ello, influyó enormemente el desarrollo del Budismo Mahayana en el Este de Asia. Este tratado fue un pequeño libro escrito por el Gran Maestro Chih-i para resumir los puntos importantes para la práctica de la meditación budista tradicional de Shikan, o Samatha y Vipassana. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Shoshikan del Gran Maestro Tendai y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

En el capítulo anterior, comenzamos a adentrarnos en el trabajo con el cuerpo, como en la postura y la respiración, y la mente, al momento de sentarnos a practicar la meditación. En este capítulo, el Gran Maestro Chih-i entra en detalle sobre la sesión meditativa.

"En la práctica de la meditación, hay dos aspectos a considerar. El primero se relaciona con la sesión, y el otro se relaciona con las circunstancias y condiciones."

Comencemos con la sesión de meditación:

"(I) Primero como la práctica correcta de sentarse: un puede meditar mientras uno está caminando, de pie, sentado o reclinado, pero la posición sentada, siendo la mejor para su práctica, es la que se considera primero. Puede ser considerado bajo cinco encabezamientos diferentes."

Como vemos, el Gran Maestro Chih-i, al igual que en el Makashikan, explica que uno puede meditar de forma sentada, parada, caminando, o en la vida diaria - esto es, durante la realización de cualquier tarea, ya sea lavar platos, limpiar el patio, o en todo momento de nuestra vida diaria. No obstante, de todas estas formas, la más sencilla - y la mejor para comenzar - es de forma sentada. ¿Por qué es esto? Podemos ver la meitación sentada no solo como una práctica completa en sí misma, sino que podemos verla de igual forma como la puerta de entrada, el umbral, a la práctica de la meditación parada, caminando o en la vida diaria. Una vez dominemos, o al menos, una vez que hayamos entendido la dinámica de la meditación sentada, podemos llevarla con nosotros el resrto de nuestras vidas.

"(a) Primero, veamos su relación con los muchos y confusos pensamientos que llenan la mente al comienzo de la práctica. Primero debemos practicar la detención de pensamientos para detener estos muchos pensamientos e interrumpir el pensamiento por completo. Si tenemos dificultades para hacer esto, debemos practicar a continuación el examen de los pensamientos. Es decir, para deshacernos de los muchos y confusos pensamientos que normalmente llenan la mente al comienzo de la meditación, debemos practicar la "Calma y la Contemplación" (Samatha y Vipassana). Explicaremos esta práctica de Calma y Contemplación de dos maneras. 

"(1) En cuanto a la Calma, hay tres maneras de hacer esto. Puede hacerse concentrando la atención errante a alguna parte del cuerpo como la punta de la nariz, o el ombligo. Al hacerlo, los muchos y errantes pensamientos pierden atención y desaparecen. Como de dice en uno de los Sutras:

“Debes mantener tu mente bajo control sin ninguna relajación; debes mantenerlo bajo control como lo harías con un mono”.

"Se puede hacer atrayendo la atención a un solo pensamiento cuando el otro desaparecerá, después de lo cual el único pensamiento podría ser excluido más fácilmente. El Sutra dice que de los seis sentidos, el proceso mental es de suma importancia; si controlamos la mente, controlamos los otros cinco sentidos y las percepciones que surgen de ellos. De nuevo, se puede hacer recordando la Verdadera Naturaleza de todos los objetos de pensamiento. Debemos recordar que todo objeto de pensamiento surge de causas y condiciones y, por lo tanto, no tiene una naturaleza propia. Al recordar esto, la mente no tendrá ninguna razón para aferrarse a ello y se desvanecerá. Refiriéndose a esto, el Sutra dice:

"'No hay sustancia en los fenómenos porque los fenómenos están hechos de causas y condiciones. Eres llamado discípulo porque reconoces la Verdadera Naturaleza de todas las cosas y puedes evitar que tu mente se detenga en ellas'."

Muchas personas dicen que no pueden meditar porque no pueden calmar el flujo de pensamientos de su mente, o de estar pendientes a la amalgama de sensasiones que surgen del cuerpo y sus emociones. ¿Qué pueden hacer en ese caso? Aquí mismo Chih-i nos provee la respuesta. 

Esto es algo que todos los meditadores experimentamos, sin importar nuestro tiempo en la práctica ni nuestra experiencia. Cuando nos sentamos a meditar, sobre todo, si no lo hemos hecho en un tiempo considerable, al hacerlo, nuestras mentes están llenas de "estática"; es decir, nuestras mentes tienen muchos pensamientos, sensaciones y percepciones. ¿Cómo las detenemos? Primero que todo, es importante dejar claro que nunca podremos detener cien por ciento nuestros pensamientos. Es la naturaleza de la mente el producir pensamientos. Nuestra mente es un órgano impresionante. Su capacidad de recibir información de los sentidos, analizarla, procesarla, almacenarla, correlacionarla, y crear nuevos entendidos e ideas a partir de esa información es inigualable. Por todo esto, es normal - y de hecho, deseable - que nuestra mente no se detenga. Cuando único la mente se detiene es en la muerte. El propósito de la meditación no es morir; de lo contrario, nadie meditaría.

El propósito de la meditación es ponernos en contacto con nuestra Verdadera Naturaleza, nuestra Naturaleza Búdica, la cual es una con el Buda Eterno, el Universo. Es trascender el mundo de la dualidad y accesar la Unidad Fundamental; es dejár atrás las primeras ocho consciencias y accesar la Consciencia Universal - la Budeidad. Por ello, cuando nos sentamos a meditar, si nuestra mente está muy llena de pensamientos, lo que debemos hacer es calmarla. Podemos ver la mente como un lago, y cada pensamiento es como una honda que oscurece y cubre el fondo del lago, creando formas en la superficie. Para poder dejar de crear hondas - pensamientos - el Gran Maestro Chih-i dice que podemos enfocarnos en la sencación del aire en la punta de la nariz mientras respiramos, o en el Hara, alrededor de dos o tres dedos por debajo del ombligo. El propósito de estas áreas de enfoque es concentrar nuestra mente en un solo punto. Cuando nuestro cuerpo está quieto y cómodo, nuestro Chi o energía igualmente se asienta. Esto disminuye y armoniza nuestra respiración, lo que a su vez, armoniza y calma nuestra mente. Todos los factores deben de encontrarse y estar en calma para que podamos meditar correctamente. 

Al enfocarnos en la naría o el ombligo, le restamos causas y condiciones a otras distracciones de la mente, y las mismas pierden fuerza. Así, poco a poco, gradualmente, la corriente de pensamientos disminuye - nunca para - y podemos desapegarnos de los mismos. Con el tiempo, los pensamientos son como nubes que pasan por debajo - o a través - del cielo vasto, claro y abierto de la mente, sin lograr que la afecte. En ese momento, hemos alcanzado la Calma o Samatha.

"Cuando comenzamos a practicar la meditación, al principio nuestros pensamientos continúan y divagan sin cesar. Tratamos de darnos cuenta de su verdadera naturaleza y emplear diferentes medios para detenerlos, pero los pensamientos engañosos continúan fluyendo. En este caso, conviene reflexionar sobre la historia del pensamiento surgido: 'En el pasado debió tomar alguna forma que ahora ha sido exterminada; y sabemos que en su forma presente no tiene existencia real; y en el futuro no tendrá más realidad'. Por medio de esta consideración, nos damos cuenta de que los fenómenos del pensamiento no tienen realidad por la cual puedan ser captados, ya sea en el pasado, presente o futuro, y por eso los excluimos de la atención."

Los pensamientos existen, no poque posean existencia independiente o intrínseca, sino porque se dan las causas y condiciones para que surjan. Cuando calmamos la mente por medio de su concentración, cortamos la raíz de esas causas y condiciones, y los pensamientos naturalmente disminuyen. ¿Qué causas y condiciones dan paso a los pensamientos? El Shoshikan nos contesta:

"Aunque podemos estar convencidos por nuestra intuición de que este flujo continuo de pensamientos no tiene una existencia sustancial y podemos en general excluirlo de la atención, aún puede quedar una conciencia de destellos de pensamiento que surgen ocasionalmente de un momento a otro. En este caso, deberíamos tratar de darnos cuenta de la verdadera naturaleza de la conciencia por la cual notamos estos parpadeos momentáneos de pensamiento. La conciencia surge cuando los seis objetos externos del pensamiento se ponen en contacto con los seis sentidos y las seis mentes sensoriales internas reaccionan ante ellos. Mientras las seis mentes internas de los sentidos no estén en contacto con los seis objetos externos de los sentidos, no surgirá conciencia de ellos. Aplicando esto a la conciencia de pensamientos que estamos convencidos de que no tienen existencia en el pasado, presente o futuro, nos vemos obligados a reconocer que todos esos fenómenos son meras suposiciones de la mente. Estando así convencidos del surgimiento, exterminio y futura irrealidad de los pensamientos, exclúyalos de una mayor atención y la mente se vuelve tranquila. A medida que la mente se tranquiliza, nos convencemos cada vez más de la irrealidad de todo pensamiento, incluso de la noción de nuestra propia existencia. Este es el principio supremo de tranquilidad y paz que está incorporado en la concepción del Nirvana, donde todo pensamiento llega a un final natural y definitivo."

Una de las enseñanzas superiores o avanzadas del Budismo Tendai es que el Samsara - los sufrimientos del nacimiento y la muerte - y el Nirvana, son uno y lo mismo; esto es, están compuestos de la misma Energía y Esencia, la Talidad. Igualmente, otra enseñanza dice que los Deseos Mundanos son la Iluminación. A lo que esto se refiere es que todo proviene de la Unidad, la distinción la hace la mente. ¿Qué relación tiene esto con la meditación? 

Originalmente, el Nirvana era considerado como el estado en el que se extinguen todas las ilusiones y deseos, así como el ciclo de nacimiento y muerte. Este sigue siendo el punto de vista del Budismo Hinayana o Theravada. Por otro lado, en el Budismo Mahayana, el Nirvana llegó a significar no tanto una salida del mundo fenoménico, sino un despertar a la Verdadera Naturaleza de todos los fenómenos, o el logro de la sabiduría del Buda. Por el contrario, el Sutra del Loto enseña que, al despertar a nuestra Naturaleza Búdica Innata, uno puede alcanzar el estado del Nirvana en su forma actual como una persona común que posee deseos terrenales y sufre los sufrimientos del nacimiento y la muerte. Es por eso que se dice que los sufrimientos del nacimiento y la muerte no son otros que el Nirvana. Desde el punto de vista del Sutra del Loto, el nacimiento y la muerte son dos fases integrales de la vida. El Nirvana, por lo tanto, no es el cese del nacimiento y la muerte, sino un estado de Iluminación que se experimenta cuando uno repite el ciclo de nacimiento y muerte. 

Los sufrimientos del nacimiento y la muerte y el Nirvana, o la Iluminación, son inseparables: no es necesario extinguir uno para alcanzar el otro. Estos sufrimientos pertenecen a los nueve mundos, y el Nirvana, al mundo de la Budeidad. Como mencionamos anteriormente, los nueve mundos y el mundo de la Budeidad se incluyen mutuamente. Al manifestar el estado de Budeidad, uno disfruta del Nirvana mientras repite el ciclo de nacimiento y muerte del Samsara. Esta es una de las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto, expuestas por el Gran Maestro Chih-i en sus obras.

"En el Sutra del Loto se dice que tan pronto como la mente se vuelve difusa, debemos devolverla a la atención plena correcta y mantenerla bajo el control de la atención plena correcta. Esto significa que no es por la difusión y dispersión del pensamiento que el pensamiento puede detenerse, sino por la concentración y la atención plena. La mente humana no es una entidad con sus propios fenómenos que puedan ser captados y retenidos mediante un esfuerzo continuo y forzado; incluso la atención plena correcta es sólo un medio eficaz para controlar sus ocupaciones. Con esto se quiere decir que al comienzo de nuestra práctica de meditación encontraremos dificultad para controlar y excluir el pensamiento que, si se ve afectado por demasiada violencia, podría resultar en la locura. Es como volverse competente en el tiro con arco: debemos dedicar mucho tiempo a la práctica si queremos llegar a ser competentes."

Nuestra Verdadera Naturaleza e una de calma y paz; es la Unidad. Pero la mente, gracias a la Ignorancia Fundamental, nos hace vivir en el mundo de la dualidad, con sus sufrimientos y problemas. El propósito principal de la meditación hacernos redescubir nuestra Verdadera Naturaleza, la cual se encuentra debajo de toda esa corriente de pensmaientos que la oscurecen. Por ello, aunque al principio de sentarnos a meditar, nuestras mentes pueden estar llenas de pensamientos, sensaciones y percepciones, debemos de perseverar y continuar con la práctica. Eventualmente, poco a poco, los pensamientos disminuirán y podremos disfrutar de la calma y la paz que son nuestra Verdadera Naturaleza. Solo debemos continuar. Cuando un pensamiento aparece en tu mente, no intentes reprimirlo a la fuerza. Esto es como pelear una batalla perdida con una corriente, en lugar de tratar de nadar con ella. En cambio, obsérvala por lo que es. Colóquese como el observador, no como el pensador. Recuerda que tus pensamientos están separados de ti y de tu Verdadera Naturaleza, y simplemente permite que el pensamiento se aleje flotando. 

A continuación, además de la concentración en la sensación del aire entrando por la nariz durante la respiración o la atención en el Hara, el Shoshikan nos da otras formas de contrarrestar los pensamientos:

"(2) En segundo lugar, en cuanto a la Calma y la Concentración, ahora consideraremos el control de los pensamientos errantes mediante el examen, la observación o la intuición. Una forma es oponer un mal estado de ánimo con su correspondiente buen estado, como por ejemplo, servir o hacer intuición. Una forma es oponer este mal estado mental con su correspondiente buen estado, como por ejemplo, pensamientos de pureza como opuestos a pensamientos y deseos licenciosos, pensamientos de bondad como opuestos al odio, pensamientos de los cinco agregados codiciosos que forman la personalidad como opuestos al egoísmo, y pensar en la respiración para controlar demasiado esfuerzo al principio, o controlar los pensamientos que surgen durante la práctica. Otra forma es oponer cosas o pensamientos definidos con consideración de las causas y condiciones que los hacen lo que son, es decir, vacíos, transitorios y sin ego. Al hacer esto, se romperá el control de estos pensamientos pasajeros sobre la atención y desaparecerán a medida que notemos su vanidad, y será menos probable que surjan nuevos pensamientos. A lo largo de este tratado se hace referencia a la discusión de este medio de examen, por lo que no diremos más al respecto en este momento. También se afirma en un Sutra:

"'Todos los fenómenos son impermanentes, existiendo simplemente en nuestras propias mentes, y así, como vemos el carácter insustancial de todas las cosas, conociéndolas simplemente como objetos de los sentidos, no deberías dedicarles más pensamientos'."

Otra forma de contrarrestar los pensamientos es por medio del análisis. Como mencionamos anteriormente, es la naturaleza de la mente el pensar. De lo contrario, no estaríamos vivos; no seríamos diferentes de las rocas y los objetos inanimados. Todos los seres vivos piensan, incluso los animales y las plantas. Por ello, no debemos furstrarnos si pensamos. En cambio, simplemente necesitamos ver que el pensar es parte de la naturaleza de la mente. Con este punto de vista, podemos comenzar a vivir hábilmente con el pensamiento en lugar de resistirnos a la naturaleza que está pensando. Necesitas ser capaz de reconocer cuando la mente está pensando, pero no enredarte en lo que se está pensando. Debes de calmarte y contemplar lo que está más allá de los pensamientos: la Mente Universal. El Sutra del Corazón dice: "Mas allá de todo pensamiento, ese es el Nirvana". 

Así que, cuando medites, si tu mente se ve inundada por una corriente de pensamientos, solo respira normalmente, y calma tu cuerpo, tus emociones y tu espíritu. Si tienes la posición correcta, la respiración correcta y pausada, y el objetivo correcto, la mente poco a poco se armonizará con el resto. Estos son los Tres Secretos (Sanmitsu) del Budismo Esotérico.

"(B) La segunda es la relación de la práctica de la meditación con tales “enfermedades” de la mente como el hundimiento y la deriva. A menudo, durante el progreso de la sesión meditativa, la mente se oscurecerá, enturbecerá, perderá la atención, perderá el conocimiento o se adormecerá. En tales ocasiones debemos practicar una intuición reflexiva; deberíamos practicar “calmarse para detenerlos”. Esta es una sugerencia muy breve para el tratamiento de estas enfermedades de la mente que se hunden y se desvían, pero al adoptarla debe tener cuidado de que el remedio se ajuste a la enfermedad porque no debe haber inadecuación."

Luego de calmar la mente y haber domado los pensamientos, puede ocurrir lo opuesto: la mente puede adormecerse y ponerse turbia y oscura. Esto lo vimos en otro contexto relativamente diferente cuando hablamos de la pereza y la somnoliencia del cuerpo; lo mismo sucede con la mente. 

En su gran obra, el Makashikan, analizamos cómo el Gran Maestro Chih-i nos dijo que, si no podemos calmar o contemplar la mente por medio del control del cuerpo, la respiración y los pensamientos, podemos recurrir a otros medios hábiles como la recitación del Nembutsu, el Nombre del Buda Amida ("Namu Amida Butsu"), o el Nombre de algún otro Buda o Bodhisattva, o algún otro mantra. Esto no solo nos permite utilizar el Nembutsu o el mantra como medio hábil para calmar y concentrar la mente, sino que también solicita la ayuda externa de los Budas y Bodhisattvas, quienes siempre están con nosotros dispuestos a ayudarnos a avanzar en nuestra práctica. 

Otro medio hábil al cual podemos recurrir es pararnos. Durante una práctica de meditación Shikan en cualquier templo Tendai, es costumbre distinguir el paso del periodo de Samatha al de Vipassana con una campanada. Al escuchar la campanada, el sacerdote pasa entonces a cualquiera de los medios hábiles - usualmente, a uno que tenga relación con la charla del Dharma expuesta o la ocasión especial del día - como pararnos, y realizar la meditación de forma parada, o para practicar la meditación caminando - usualmente llamada Kinhin - y llevar la mente meditativa - la mente en Samadhi - de la quietud al movimiento, ayudándonos a dar un paso hacia adelante a llevar la mente meditativa a todos los momentos y aspectos de nuestras vidas.

Pero existen muchos otros medios hábiles a los que podemos recurrir, como la contemplación de algún concepto dhármico, como un pasaje de un Sutra (por ejemplo, se puede usar el ejemplo del Sutra del Corazón que vimos recientemente, que dice: "Mas allá de todo pensamiento, ese es el Nirvana"), o de una enseñanza budista; o una visualización, como las visualizaciones del Buda Amida y su Tierra Pura; etc. Se pueden encontrar ejemplos de las mismas en mi libro "Renaciendo en Flores de Loto: Las Enseñanzas del Oyojoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari, 2021). Por supuesto, es necesaria la ayuda e instrucción de un monje ordenado.

El mismo Chih-i admite la gran ayuda de estos y otros medios hábiles al momento de practicar la meditación, lo que demuestra que la meditación no es una práctica independiente, sino que la misma debe ser practicada en conjunto con todas las otras prácticas budistas:

"(C) En relación con la práctica sentada de la meditación, debemos aprovechar todos los medios disponibles para asegurar la tranquilidad de la mente. Como se ha dicho, si la mente está perturbada, hiperactiva o hundida, debemos practicar la Calma y la Contemplación. Si la mente no se tranquiliza, entonces debemos practicar “detenernos para detener” nuestros pensamientos: si el cuerpo y la mente se calman y apaciguan, entonces tenemos motivos para creer que el remedio era adecuado para la enfermedad y debemos usarlo como ocasión. demandas. Si al practicar Dhyana sentimos que la mente está inestable y que no avanza hacia la tranquilidad a pesar de nuestra práctica de “detenernos para detener” los pensamientos, entonces, deberíamos intentar alguna forma de introspección. Si, tan pronto como empleamos la intuición, notamos que la mente está más serena y pura a la vez que tranquila y pacífica, entonces sabemos que la intuición se adaptó a nuestra necesidad y debemos emplearla de inmediato para completar la pacificación. Esta es una breve exposición de la forma de utilizar los medios de ajuste en la práctica de Calma y Contemplación. Pero todas estas sugerencias deben seguirse con cuidado y discernimiento si esperamos los buenos resultados de una mente tranquila y pacífica y las siguientes recompensas de la práctica exitosa de la meditación."

Lo importante en el uso de los medios hábiles es qué funciona para ti. Lo que funciona para uno puede no funcionar para otros. Es por eso que en el Makashikan el Gran Maestro Chih-i explica la importancia de tener tantos medios hábiles a nuestra disposición. Esa es la razón por la cual el Buda predicó 84,000 enseñanzas, cada una adaptada a las encesidades, capacidades y naturalezas de los seres sintientes.

"(D) La cuarta relación de la práctica de detenerse y examinar con nuestra práctica de la meditación es el tratamiento del pensamiento mínimo en la concentración de la mente. Esto significa que después de usar la Calma y la Contemplación para la supresión del pensamiento confuso a mayor escala, ahora deberíamos usarlo para el control del pensamiento a menor escala, el pensamiento sutil. Tan pronto como se tranquiliza nuestro pensamiento máximo confuso, alcanzamos una medida de concentración, y por eso la mente entra en un estado más sutil. Debido a que el cuerpo y la mente están comparativamente tranquilos y pacíficos, hay una sensación de júbilo en cuyo estado es fácil que se filtren pensamientos mínimos de prejuicio herético.  Si no reconocemos esto y no adoptamos formas de prevenir estos pensamientos falsos y engañosos al surgir, aumentarán fácilmente y se toparán con pensamientos de egoísmo y deseo anhelante. Tan pronto como la mente comienza a desear cosas, ya ha abandonado la idea de la Vacuidad y ha restablecido la idea de que algunas cosas tienen una existencia real. Si recordamos la Vacuidad universal entonces estas dos vejaciones de la percepción sensorial y el deseo serán eliminadas y la mente continuará tranquila. Esta es la práctica de la Calma. Pero si esos pensamientos de sensación y anhelo continúan surgiendo, prueba que la mente todavía está esclavizada y debemos probar el otro remedio de discernir la naturaleza de estos pensamientos mínimos. Tan pronto como recordemos su carácter insustancial, dejaremos de estar apegados a ellos; tan pronto como dejemos de desearlos, pasarán rápidamente, siendo sólo las aflicciones de un momento. Esta es una breve reseña del remedio de la Calma y la Contemplación aplicada a los pensamientos mínimos que surgen en el curso de nuestra práctica de la meditación. Hay una ligera diferencia entre la Calma y la Contemplación, que hay que tener en cuenta cuando lleguemos a desmayarnos por falta de concentración porque un mal uso de los mismos en ese momento sería grave."

Este es un error en el cual caemos muchos de nosotros todo el tiempo. Tan pronto como logramos calmas y concentrar la mente, podemos experimentar un poco del deleite del Nirvana, y anhelamos sentirlo cada vez más y más, y cada vez que nos volvemos a sentar a meditar, solo andamos buscando replicar, y potencialmente, incrementar esa experiencia. 

No es que haya nada malo en sentirnos bien al practicar la meditación. De hecho, esta es la razón principal por la que muchas personas meditan. Pero como budistas, si queremos practicar el Budismo seriamente, debemos de reforzar el requisito anterior de Chih-i de tener una meta y un objetivo claro al momento de practicar la meditación, o, de hecho, antes de practicar cualquier práctica budista.

El aferrarnos a estos estados positivos y jubilosos de la mente podemos caer en la complaciencia y en el egoísmo. Podemos pensar que hemos alcanzado el Despertar, cuando no lo hemos hecho, o podemos enfocarnos únicamente en alcanzar estos estados, y no en nuestro verdadero objetivo, que siempre debe ser el alcanzar el Despertar por el bien de todos los seres sintientes, para poder vivir como verdaderos seres humanos, y alcanzar el rango de Hijos del Buda, y realizar la labor del Bodhisattva en el mundo.

Esto nos lleva a la necesidad de balancear la práctica con el estudio. El Gran Maestro Chih-i nos dice:

"(E) La quinta relación de la práctica de la Calma y la Contemplación pertenece a la necesidad de establecer un equilibrio entre la meditación y el estudio. Si, en la práctica de la meditación, llegamos a la concentración de la mente, ya sea por el método de la Calma o por el método de la Contemplación, y no alcanzamos la Sabiduría, es una forma ignorante de Contemplación y no puede cortar los lazos de nuestros hábitos mentales. Nuevamente, es posible que hayamos alcanzado un poco de sabiduría, pero que no tengamos la suficiente para desarrollar una sabiduría completa o para eliminar por completo las ataduras de la corrupción. En tal caso, deberíamos aplicar la perspicacia del análisis a nuestras ataduras y corrupciones, y al hacerlo, seríamos capaces de deshacernos de ellas y, a partir de entonces, seríamos capaces de realizar la Contemplación con inteligencia y, por lo tanto, seríamos capaces de emplear las formas correctas para el logro de la Iluminación."

Un Budismo Completo es uno que es balanceado, siguiendo fielmente el Camino Medio entre todos los extremos, y sobre todo, de entre ellos, entre la teoría y la práctica. Como escribió Chih-i al principio del Shoshikan, el estudio y la práctica son como dos alas de un ave, o las dos ruedas de una carreta: sin una de ellas, no podemos avanzar. Es por eso que a diferencia de otras escuelas, la escuela Tendai, desde sus inicios en el Sgilo VI ha ehcho énfasis en el balance entre el estudio y la práctica, y en el uso de todos los medios hábiles dados por el Buda en sus más de cuarenta años de predicación en la India para el beneficio y la salvación de todos los seres sintientes. El estudio apoya la práctica, y la práctica confirma el estudio, y juntos podremos alcanzar la liberación y el Despertar.

Lo mismo sucede si solo practicamos Samatha o Calmar la mente, sin Vipassana o la Contemplación; o la Vipassana sin Samatha. Esto es lo que sucede en la escuela Zen y en otros movimientos modernos como el Insight Meditation Society. El Zazen es solo un tipo de Samatha, pero no posee el elemento de Vipassana; por otro lado, el Insight Meditation Society solo practica Vipassana, sin Samatha (y de hecho, sin todo el contexto religioso del Budismo, que es su verdadera esencia). Otras escuelas incluso no practican ninguno de estos dos métodos, aunque tienen sus variantes que en praxis tienen el mismo efecto. Esto es lo que hace de la escuela Tendai un Budismo Completo, y es por eso que dentro de las Sanghas Tendai se pueden encontrar personas de todas las escuelas budistas y de otras tradiciones religiosas y filosóficas del mundo. Esto es porque la escuela Tendai abraza todas las enseñanzas y prácticas como medios hábiles para descubrir nuestra Verdadera Naturaleza y actualizar la Budeidad en nuestras vidas. 

"Mientras nos sentamos y practicamos meditación, especialmente por medio de la Contemplación, es posible que de repente nos veamos envueltos en una ola de intuición e inteligencia, pero como nuestro poder de concentración aún es débil, nuestra mente será débil, fluctuando como la llama de una vela en el viento, por lo que esta medida de sabiduría trascendental no será duradera. Bajo esta condición debemos volver de nuevo al método de detener todo pensamiento. Luego, mediante la práctica paciente de Calmar todo pensamiento, la mente llegará a ser como una vela en una habitación cerrada que arde constante y brillantemente. Esta es una breve descripción de los métodos de Calma y Contemplación aplicados para asegurar el equilibrio entre la concentración y la sabiduría, o la concentración y la realización. Si practicamos la meditación con el cuerpo en la posición correcta y hacemos un buen uso de estos cinco medios para asegurar las condiciones correctas de la mente, eligiendo el que sea más apropiado en el momento, pronto seremos competentes y podremos hacer un buen uso de toda nuestra vida."

Otro beneficio de estudiar el Dharma y aplicar otros medios hábiles al momento de meditar es que podemos contrarrestar y resolver muchos problemas que de lo contrario no podríamos con el poder propio de la meditación únicamente. Con el tiempo, la aplicación de estos medios hábiles, junto con nuestra comunión con el Buda y nuestra Verdadera Naturaleza, hace que surja de nosotros Prajna, o la Sabiduría trascendental de la Budeidad, y que podamos aplicar la misma a nuestras vidas.