Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Monday, July 20, 2020

"El Mundo es Una Casa en Llamas" - Enseñanzas Budistas para Tiempos de Crisis - Charla del Dharma

El Budismo es la religión de la Iluminación - el Despertar a la Unidad Fundamental de toda la Existencia. El mismo fue fundado hace más de 2,500 años por el Buda Shakyamuni, quien fue la encarnación misma del Universo, quien apareció en este mundo para traernos el Dharma, ayudarnos a aliviar nuestro sufrimiento, y a despertar a ese mismo estado de consciencia, el cual todos innatamente poseemos, de la Budeidad. Si bien esta religión lleva más de 2,500 años en el mundo, sus enseñanzas siguen siendo igual de relevantes, especialmente, en momentos de crisis como el que vivimos.


En una pasada entrada vimos la respuesta budista a la pandemia que vivimos. Ahora, ¿cómo puede continuar el Budismo ayudándonos durante estos momentos de crisis?

El Budismo se enfoca principalmente en aliviar el sufrimiento. El sufrimiento surge cuando nuestras expectativas no son cumplidas, ya que poseemos ideas erróneas sobre la naturaleza del mundo y sobre nosotros mismos. Cuando estudiamos el Dharma y meditamos, podemos ver la Verdadera Naturaleza de la Realidad y revelamos nuestra Naturaleza Búdica - la esencia que nos permite realizar un estado de consciencia elevado y de unidad. Cuando cultivamos nuestra Naturaleza Búdica, podemos sobreponernos ante las circunstancias y ver las cosas desde una perspectiva iluminada, tomando mejores decisiones que nos ayudan a nosotros y a los demás en esta travesía que llamamos vida.

El Buda fue una manifestación compasiva del Universo, quien apareció entre nosotros para ayudarnos a despertar nuestra Iluminación innata. Los Sutras dicen: "Es difícil el hacer que las palabras del Buda, quien habla desde la Iluminación, lleguen a las personas que sufren en este mundo lleno de ilusiones. Por ello el Buda regresa al mundo y utiliza muchos métodos para salvar a los seres sintientes". Por ello, el Buda apareció en este mundo, desde la Realidad Unica, como un príncipe llamado Siddhartha Gautama en la India, y creció, se casó, tuvo hijos, aprendió y practicó la espiritualidad hasta alcanzar el Despertar, para indicarnos el camino, y dejarnos saber que todos poseemos la capacidad de alcanzar la Budeidad como él lo hizo, trascendiendo el sufrimiento.

Aunque el Budismo nos provee las herramientas para aliviar el sufrimiento, no lo elimina, ya que el sufrimiento es una parte integral de la vida. Es una realidad inborrable. Nacer es sufrir; enfermarse es sufrir; envejecer es sufrir; la muerte de nuestros seres queridos nos trae sufrimiento...es nuestro apego lo que causa el sufrimiento. Pero en fin, el sufrimiento es una parte inescapable de la vida. Solo podemos aliviarlo y ayudar a otros a aliviarlo.

"Permítanme hacer una parábola", dijo el Buda. "Una vez había un hombre adinerado cuya mansión ardía en llamas. El hombre estaba fuera de casa y cuando volvió, vió que sus hijos estaban tan absueltos en el juego que no se habían percatado del fuego y aún estaban adentro. El padre gritó '¡Salgan de ahí hijos! ¡Salgan de la casa! ¡Corran!' Pero los niños no le hacían caso. El padre, ansioso, les gritó 'Tengo unos juguetes maravillosos aquí; sálgan de la casa y se los entrego'. Los niños salieron corriendo de la casa en llamas y fueron salvados'.

"Este mundo es como una casa en llamas. Las personas, ignorantes de que el mundo está en llamas [por los deseos egoístas y pasiones ciegas], están en peligro de ser quemados. Por ello el Buda en su compasión utiliza muchos métodos para salvarlos".

Muchas veces nos aferramos a una idea de la normalidad, pero una de las constantes del mundo es el cambio. Esta es la ley de la impermanencia. Nos sentimos felices cuando las cosas salen como queremos, y nos sentimos seguros cuando podemos predecir exactamente lo que va a suceder. Pero el mundo está en constante cambio. Todo se está transformando. Este cambio es una parte importante en el desarrollo y la evolución de la vida. Sin ese cambio - sin la impermanencia - nunca veríamos bellos amaenecer, ni espectaculares atardeceres; no veríamos las maravillas del espectáculo nocturno, ni veríamos creer nuestras concepciones del mundo. Existimos de la forma que lo hacemos por la naturaleza cambiante del mundo. 

Las crisis no son creación divina, ni mucho menos un castigo celestial. Las crisis son oportunidades urgentes para cambios - cambios para mejorar las faltas en nuestros sistemas de creencias: una llamada para que despertemos de nuestro sueño de la normalidad y veamos lo que realmente es importante; así como cambios para mejorar nuestros sistemas familiares, sociales y políticos.

La meditación nos ayuda a despertar a nuestra Unidad Fundamental con la Existencia, trascendiendo nuestra finitud - nuestro ego - para borrar los límites de nuestra existencia y alcanzar lo Infinito. Cuando meditamos correctamente, podemos despertar nuestra Naturaleza Búdica y ver nuestro reflejos en los demás, así como a loss demás en nosotros, y ver que no estamos separados de los demás seres sintientes, sino que tampoco estamos separados de los bosques, de los ríos, de los mares, y de todl en el Cosmos. Esto nos permite trascender nuestro ego falso y finito y nuestro sufrimiento, cultivar nuestra bondad innata y desarrollar un sentimiento altruísta por todos los demás.

Igualmente, la práctica de la meditación nos permite aliviar nuestro estrés, calmando nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro alma. Así como limpiamos un espejo cuando se ensucia - distorcionando nuestra imágen -, de igual forma, la meditación nos permite darle "restart" a nuestro cuerpo, mente y alma y podemos regresar a nuestra pureza interior, para que podamos ver la Verdadera Naturaleza de la Realidad y realizar que si bien todo puede parecer estar en caos, lleno de impureza, sufrimiento, impermanencia y cosas falsas, - "en peligro de ser quemados" - debajo de todo lo que vemos, existe una Realidad llena de  pureza, felicidad, eternidad y verdadero ser: y esto es algo que podemos accesar aquí y ahora, permitiéndonos trascender el sufrimiento. Esa es nuestra Naturaleza Búdica, y podemos accesarla a través de la meditación.

El Buda nos dice que "este mundo es como una casa en llamas", y situaciones como las que vivimos nos despiertan de nuestro ensueño para realizar el sufrimiento inherente a la vida y por el que sufren todos los seres sintientes en todo el mundo, no solo el nuestro. Este es el momento de ver nuestra Unidad Fundamental con toda la Existencia y extender nuestra mano a aquellos más necesitados. 

Todos somos una manifestación de esa Realidad subyacente, y el Buda es una encarnación de la misma, quien exitende sus manos y nos legó sus enseñnzas para ayudarnos. Pero aunque el Buda haya partido hace siglos, su actividad dinámica se manifiesta por todo el universo. Como Hijos del Buda, debemos realizar el trabajo del Bodhisattva y ser agentes positivos en las vidas de los demás, porque solo ayudando a otros es que podemos ayudarnos a nosotros mismos. Seamos las manos compasivas del Buda en el mundo.