Saturday, November 3, 2018

Por el Bien de Todos los Seres Sintientes: Charla del Dharma - Una Respuesta Budista a la Masacre de Pittsburgh

Esta charla fue dada el pasado domingo durante nuestro servicio dominical un día tras la masacre en una sinagoga en Pittsburgh. Muchas gracias a Ana Rivera por la transcripción.

No existe una respuesta única y definitiva desde la perspectiva a los hechos que acontecieron la mañana del sábado en una sinagoga judía en Pittsburgh, donde una persona, alimentada por la desinformación y bajo la influencia de la ignorancia, abrió fuego sobre un devoto grupo de personas por el simple hecho de ser judíos. Aquí presentaré una respuesta, no "la" respuesta, del cómo podemos abordar esta situación, y como budistas, ver cómo podemos prevenir que cosas como estas sucedan. Por eso, debemos de estar bien alertas ante cualquier información que muestra "la respuesta budista ante X, Y y Z". 


Muchas personas se sorprenderían al leer estas líneas. Rara vez escribo mi opinión sobre situaciones políticas, y si estuviera inclinado a hacerlo, no tendría fin ante el número de circunstancias mundiales que ocurren diariamente que ameritarían una respuesta.

Existen normalmente dos tipos de respuestas o reacciones por parte de los budistas ante situaciones como la pcurrida en Pittsburgh: (1) si bien me compadezco por los afectados y sus familias, pienso que al ser un tema foráneo al ámbito espiritual, no puedo presentar mi opinión o reaccionar al respecto. Debo continuar con mi práctica, la cual al fin y al cabo trae consciencia y paz al mundo y es para el beneficio de todos los seres. O (2) me compadezco por los afectados y sus familias, y veo qué respuestas proactivas ofrece el Budismo ante estas circunstancias y veo cómo ouedo llevar un mensaje positivo, traducido a pasos activos para cambiar la situación actual política y ayudar a los demás a prevenir que estas cosas sucedan, llevando un mensaje que produzca un cambio y tomando los pasos necesarios para que ese cambio se materialice en el mundo.

El practicar el Budismo no se circunscribe a practicar los preceptos (de no matar, no mentir, no robar, no comerer actos sexuales ilícitos y no tomar intoxicantes), meditar y estudiar el Dharma. El practicar el Budismo es seguir el Camino del Bodhisattva: aquel que desarrolla una conducta altruísta y pospone su Despertar para ayudar a otros a alcanzar el suyo y hacer de este mundo una Tierra Pura, por el bien de todos los seres. 

En el Sutra de Vimalakirti encontramos un buen ejemplo de desarrollar el sentimiento altruista por los demas. Manjushri le pregunta a Vimalakirti: "Venerable Upasaka, ¿de dónde ha surgido vuestra enfermedad; cuánto tiempo hace que surgió, y cuándo llegará a su final?" Vimalakirti respondió: “La ignorancia guía al amor, que es el origen de mi enfermedad. Porque todos los seres vivientes están sujetos a la enfermedad, yo también estoy enfermo. Cuando todos los seres vivientes no se enfermen más, mi enfermedad llegará a su final. ¿Por qué? Un Bodhisattva, por los seres vivientes (su voto para salvarles), entra en el reino del nacimiento y la muerte que está sujeto a la enfermedad; si todos ellos se curan, el Bodhisattva ya no estará más enfermo. Por ejemplo, cuando el único hijo de un anciano cae enfermo, así también sus padres, y cuando recobra su salud, así igualmente ellos; un Bodhisattva ama a todos los seres vivientes como si fueran sus hijos; así que cuando ellos se enferman, el Bodhisattva también se enferma, y cuando ellos se recobran, el Bodhisattva deja de estar
enfermo”.

El seguir el Budismo solo para nosotros mismos sería actuar contrario al Bodhi y seguir el camino Hinayana: aquellos que solo trabajan para alcanzar su propia Iluminación. La razón misma del Buda aparecer (encarnar) en este mundo fue para llevarle la luz del Dharma a todos los seres para aliviar el sufrimiento y la salvación de todos.

El Sutra del Loto nos dice que el Buda, como un buen médico, prescribe la medicina de la compasión a todos los seres de acuerdo con sus naturalezas, inclinaciones y necesidades. La enfermedad es el sufrimiento. La causa de la enfermedad es nuestra ignorancia, nuestros interminables deseos y nuestra visión errónea del mundo, la vida y nosotros mismos. Pero el Buda no se quedó ahí. Por eso el Buda luego prescribió una medicina: diferentes caminos (todos complementarios) para aliviar el sufrimiento y disfrutar de la felicidad. No podemos simplemente reconocer el sufrimiento y la existancia de la ignorancia en el mundo. No simplemente podemos compadecernos por lo sucedido y continuár nuestra práctica. No podemos abandonarnos al pesimismo o a la complacencia. Muchos budistas se sienten complacidos con los beneficios de su práctica, sentados en un cojín meditando, practicando los preceptos y estudiando el Dharma. Pero no podemos caer en el camino de aquellos que buscan el beneficio propio. Debemos de tradicir nuestros pensamientos positivos y altruístas a palabras y acciones que manifiesten esos pensamientos a la acción.

Hay que hacer una distinción entre, como budistas, asumir una posición política o dar una opinión partidista. La política es aquello que incumbe al pueblo o a las personas. Esto abarca toda problemática sobre derechos humanos y ambientales, libertad de expresión, la libertad, la justicia y la igualdad, entre otros. Una opinión partidista es favorecer un partido político o un gobernante sobre otro por razones partidistas y no de política pública. A veces las líneas divisorias se nublan pero existe una gran diferencia. Una (política) parte de una reflexión informada en base a una preocupación y decisión sobre báses éticas, de valores y razones humanitarias; otra (partidismo) parte de una decisión ciega que solo divide un grupo entre "nosotros" y los "otros".

El Budismo ofrece una plétora de enseñanzas y ejemplos en materia de política pública. Y nosotros como budistas, siguiendo el Camino del Bodhisattva, tenemos el deber de velar porque nuestros pensamientos, palabras y acciones generen un buen karma, así como debemos velar por el bien de todos los seres: que todos tengan derecho a la vida, la igualdad, la justicia y a la felicidad.

No todos los budistas podrán estar de acuerdo. Pero los invito a reflexionar: ¿mis pemsamientos, palabras y acciones me benefician sólo a mi? O ¿mis pensamientos, palabras y acciones me benfician a mi y a otros? ¿Cómo puedo traducir el Dharma en acciones que beneficen a todos los seres? ¿Cómo puedo contribuír a las conversaciones de política pública para que estas alivien el sufrimiento y sean para el bien de todos los seres? Por eso, debemos de condenar este y otros ataques, asi como denunciar aquellas pliticas y gobernantes que atenten contra la vida, el ambiente y la libertad. El capítulo 16 del Sutra del Loto nos dice que el Buda está constantemente reflexionando e ideando formas a través y por las cuales puede llevar a todos los seres al Despertar. Esto es parte de nuestro trabajo en este mundo.

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