Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Monday, April 25, 2022

Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón: El Dainihonkoku Hokkekyokenki del Monje Chingen - 4 - El Gran Maestro Jikaku

  El Sutra del Loto es el sermón del Buda más importante en todo el Canon Budista, pues el mismo revela la verdadera intención, enseñanza y legado del Buda en el mundo. Es por ello que el Sutra del Loto es el Sutra más venerado en todo el Este de Asia, inspirando el arte, la cultura y la religión asiática, despertando la fe y la devoción tanto en monjes como en creyentes, no solo en el Buda y sus Bodhisattvas, sino en el poder del Sutra del Loto mismo y sus milagros. Es por ello que desde la antiguedad, el Sutra del Loto ha sido leído, estudiado, recitado, predicado y trasncrito como una forma de avivar la piedad y acumular méritos, tanto para este vida como para las próximas, tanto para uno como para otras personas. 

El Dainihonkoku Hokkekyokenki, que se puede traducir como "Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón", fue una obra escrita por el monje Tendai Chingen entre los años 1040 y 1044 en el Monte Hiei en Kyoto. Esta obra, que fue escrita para el beneficio del público budista general, recopila muchas historias y anécdotas asociadas con personas piadosas devotas al Sutra del Loto y los eventos maravillosos que surgieron de esa piedad, con el fin de despertar la fe en los lectores. Entre ellas, se encuentran muchas anécdotas interesantes, donde la devoción al Sutra del Loto resulta en la salvación del karma de vidas pasadas, la protección contra desastres naturales y eventos paranormales, e incluso el logro de la Budeidad de los devotos y practicantes del Sutra del Loto. 

Personalmente, esta obra se encuentra muy cerca de mi corazón, pues la misma relata historias conmovedoras sobre la piedad budista de muchos de nuestros Grandes Maestros como el Gran Maestro Saicho, el fundador de nuestra escuela japonesa, y sus discípulos, como Ennin y Soo, entre otros. Pero esta obra también muestra a otros monjes, monjas y creyentes, que gracias a su piedad budista, sus historias continúan inspirándonos a seguir en el Camino Budista.

4 - El Gran Maestro Jikaku (Ennin)

Ennin fue el discípulo más cercano de Saicho. Nacido en la actual Prefectura de Tochigi, Ennin se convirtió en el discípulo de Saicho a los 13 años. Rápidamente se distinguió como un académico y practicante experto de las enseñanzas Tendai. Dado a que Saicho pasó 12 años encerrado en el Monte Hiei, él estipuló que todos los aspirantes debían permanencer 12 años en la montaña estudiando y practicando las enseñanzas Tendai. Luego de la muerte de su maestro, Ennin se quedó en el Monte Hiei por un total de 30 años concentrándose en los estudios del Budismo Tendai.

En el año 835 Ennin recibió la orden imperial de ir a China a estudiar, llegando finalmente a China en el año 838. En China perfeccionó su conocimiento del sánscrito de Tsung-jui y perfeccionó el Budismo Esotérico de Chuan-ya. Ennin trató de regresar a Japón en el 839 pero con condiciones del tiempo tuvo que extender su estadía en China, donde visitó todas las montañas sagradas y aprendió el Nienfo de Fa-chao, quedándose en Chang-fan por otros 6 años perfeccionando su práctica esotérica.

Eninn regresó a Japón en el 847 donde se dedicó a practicar el Samadhi Caminando. Anteriormente Saicho le había instruído a Ennin realizar el Samadhi Caminando por 90 días como lo había prescrito Chih-i pero Ennin lo encontraba muy arduo. Tras su regreso a Japón, Ennin realizó ciertos cambios a la práctica del Samadhi Caminando: (1) la duración de la práctica se redujo de 90 días a 7, del 11 al 17 del 8vo mes de la luna llena de otoño; (2) además de recitar el Nembutsu, se recitaría también el Sutra Corto del Buda Amida; (3) a través de esta práctica uno realiza su renacimiento en la Tierra Pura y elimina todo mal karma.

El Nembutsu rercitado en el Jogyo-zanmai-in se realiza en una melodía de cinco notas y pasó a conocerse como el Yama no Nembutsu o "Nembutsu de la Montaña".

Ennin escribió más de 100 obras. Escribió más de cien libros, siendo su diario de viajes por China siendo uno de los más famosos. De acuerdo a los registros, antes de morir, Ennin se lavó la cara, se puso ropas limpias, ofreció incienso y se dirigió al Oeste con las manos juntas, recitando junto a sus discípulos Namu Amida Butsu, junto con los nombres del Buda Shakyamuni, Samantabhadra, Maitreya, Manjushri y Avalokiteshvara. Luego realizó el mudra de Amida, recitó el Dharani del Buda Amida y falleció tranquilamente. Posteriormente el emperador le otorgó el título de "Jikaku Daishi".

* * *

Jikaku fue un hombre del Clan Mibu de la Provincia de Shimotsuke. Cuando nació, aparecieron nubes púrpuras sobre la casa, y aves inusuales cantaban por todo el vecindario. El Bodhisattva Koshi (llamado así por sus méritos y acciones) vio estas signos desde la distancia y fue directamente a la casa de los padres, y les dijo: "Crien a su bebé con mucho respeto, porque no será una persona ordinaria".

A la edad de nueve, Jikaku visitó a Kochi, hizo el voto de encontrar un Sutra apropiado, y finalmente encontró el Capítulo 25 del Sutra del Loto. Desde entonces, siempre recitó este Sutra, estudió a profundidad todos sus comentarios, y entendió su significado secreto.

Jikaku una vez soñó que una persona santa le puso su mano sobre su cabeza, al igual que el Buda cuando le daba una profecía de Budeidad a sus discípulos. Aun soñando, Jiksku escuchó a otro santo decir: "Este hombre santo es al Gran Maestro Dengyo (Saicho) del Monte Hiei, quien será tu maestro". Cuando despertó, Jikaku fue al Monte Hiei, conoció al Gran Maestro Dengyo, y mostró sus respetos tocando sus pies con su cabeza. El Gran Maestro, sonriendo, estaba complacido. Todo ocurrió igual que lo soñó Jikaku. Bajo la tutela del Gran Maestro, Jikaku estudió tanto las enseñanzas Shingon (Esotéricas) como las enseñanzas Tendai (Exotéricas).

En el segundo año de Showa (835), Jikaku fue escogido para ir a la China Tang, y fue al Monte Wutai (donde reside el Bodhisattva Maitreya). Estudió muchos años allí, conociendo a muchos eminentes monjes, y recibió instrucción en la enseñanza budista. Las personas allí decían que Jikaku había absorbido todo el Budismo, y ahora lo transmitiría a Japón.

En el cuarto año de Showa (848), Jikaku regresó a Japón, y el fue el responsable de la transmisión de la mitad del Dharma en todo Japón. Introdujo la invocación del Nombre de Amida, los Ritos de Arrepentimiento del Sutra del Loto, Ritos de Consagración o Kanjo, y las Asambleas de las Shariras. Dos emperadores de Ten'an y Jogan, así como las dos emperatrices Junna y Gojo, lo consideraban como su maestro y recibieron los Preceptos del Bodhisattva y Kanjo de Jikaku.

Una vez, Jikaku sufría una fiebre, y estaba tan exhausto que no podía comer ni beber. Esa noche, soñó que bebia una ambrosia celestial, y cuando se despertó, se recuperó, y aun tenía el sabor del néctar en su boca. 

Luego, Jikaku se clausuró en el templo Ryogon'in y se dedicó al Camino. Hizo una copia del Sutra del Loto en tinta negra elaborada de piedra pulverizada y transcrita con una pluma de paja. Llamó a su copia "Nyohokyo", y la colocó en la sala central de adoración, la cual ahora lleva su nombre.

Jikaku viajó a Kozuke y Shimotsuke donde veneró el Sutra del Loto al realizar dos mil copias. Luego, hizo unas adicionales mil copias y las colocó en el templo Sojiin. Igualmente, hizo mil copias del Sutra de la Luz Dorada y las colocó en Monjuro.

Sus discípulos, entre monjes y laicos, superaban los miles, al igual que las personas que recibieron Kanjo. También, escribió siete pergaminos de comentarios a los Sutras de la Punta Adamantina (Kongochokyo), el Shoshitsujikyo, y el Sutra de la Red de Brahma.

En el catorce del primer mes del sexto año de Jogan (865), el monje Ichido vino y dijo: "Música refinada ha sido escuchada en el Toin, en los cuarteles de Jikaku". Al aproximarse a sus últimos días, Jikaku concluyó su instrucción a sus discípulos, se lavó las manos y la boca, y vistió ropas limpias. Con una apariencia anta, le dijo al monje Reiyu: "Muchos monjes han llegado y se han puesto en línea. Rápido, prende incienso y esparce flores". Reiyu le dijo: "Pero no hay nadie aquí ahora". Sin embargo, Jikaku, con gran respeto y una fe ferviente, juntó sus manos y me dirigió al Oeste, y le dijo al monje Enjun que le ayudara a presentar sus respetos al Sutra del Loto e invocar el Nombre del Buda Amida.

Mientras se acercaba la hora del ratón (de 11pm a 1am, a la media noche), Jikaku recitó las sílabas del Shingon y realizó los mudras. Se acostó sobre su lado derecho con su cabeza al Norte, y en paz, pasó de este mundo, a la edad de 71. En el sengudo mes del mismo año, se pasó un decreto imperial dándole a Jikaku el título de Haoindaikanjo (el mál alto título del Sogo, o la oficina administrativa monacal japonesa), el más alto título monacal en Japón. Siete años más tarde, recibió el nombre póstumo de Jikaku Daishi.