Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Thursday, April 7, 2022

Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón: El Dainihonkoku Hokkekyokenki del Monje Chingen - 1 - El Príncipe Shotoku

 El Sutra del Loto es el sermón del Buda más importante en todo el Canon Budista, pues el mismo revela la verdadera intención, enseñanza y legado del Buda en el mundo. Es por ello que el Sutra del Loto es el Sutra más venerado en todo el Este de Asia, inspirando el arte, la cultura y la religión asiática, despertando la fe y la devoción tanto en monjes como en creyentes, no solo en el Buda y sus Bodhisattvas, sino en el poder del Sutra del Loto mismo y sus milagros. Es por ello que desde la antiguedad, el Sutra del Loto ha sido leído, estudiado, recitado, predicado y trasncrito como una forma de avivar la piedad y acumular méritos, tanto para este vida como para las próximas, tanto para uno como para otras personas. 

El Dainihonkoku Hokkekyokenki, que se puede traducir como "Historias Maravillosas del Sutra del Loto en el Antiguo Japón", fue una obra escrita por el monje Tendai Chingen entre los años 1040 y 1044 en el Monte Hiei en Kyoto. Esta obra, que fue escrita para el beneficio del público budista general, recopila muchas historias y anécdotas asociadas con personas piadosas devotas al Sutra del Loto y los eventos maravillosos que surgieron de esa piedad, con el fin de despertar la fe en los lectores. Entre ellas, se encuentran muchas anécdotas interesantes, donde la devoción al Sutra del Loto resulta en la salvación del karma de vidas pasadas, la protección contra desastres naturales y eventos paranormales, e incluso el logro de la Budeidad de los devotos y practicantes del Sutra del Loto. 

Personalmente, esta obra se encuentra muy cerca de mi corazón, pues la misma relata historias conmovedoras sobre la piedad budista de muchos de nuestros Grandes Maestros como el Gran Maestro Saicho, el fundador de nuestra escuela japonesa, y sus discípulos, como Ennin y Soo, entre otros. Pero esta obra también muestra a otros monjes, monjas y creyentes, que gracias a su piedad budista, sus historias continúan inspirándonos a seguir en el Camino Budista.

1 - El Príncipe Shotoku

El Budismo fue introducido en Japón desde Corea en el año 522. Luego de décadas de conflictos entre facciones rivales, el Príncipe Shotoku hizo una alianza con Soga no Umako y derrocó la facción anti-budista de Mononobe no Moriya. En el año 593 el Príncipe se convirtió en el Regente de la Reina Suiko y el año siguiente lanzó un edicto para promover el Budismo en todo Japón. En el 604 redactó la "Contitución de Siete Artículos" en la cual exhortaba a la población a abrazar el Budismo. Igualmente, contruyó templos magníficos como Shitennoji. Cuando el monje coreano Hui-tzu vino a Japón fue tratado como invitado de honor y el Príncipe estudió bajo su tutela.

Siendo un académico y un seguidor del Mahayana, el Principe se dedicó a realizar lecturas sobre Sutras Mahayana y escribió comentarios sobre el Sutra del Loto y el Sutra de Vimalakirti. De entre todas las ramas del Budismo, el Príncipe siempre mostró un gran afecto por el Budismo Tierra Pura, haciendo referencia al Renacimiento en la Tierra Pura en todos sus escritos, sin embargo, el Sutra del Loto siempre fue su norte y refugio.

La visión del Príncipe del Budismo Tierra Pura se cristaliza en su comentario al Sutra de Vimalakirti. Comentando sobre la famosa frase: "La mente resoluta es la Tierra Pura del Bodhisattva", el Príncipe distingue dos tipos de mente resoluta: (1) la mente resoluta sin forma y (2) la mente resoluta con forma. La mente resoluta sin forma del Bodhisattva lo lleva directamente a la Budeidad, mientras que la mente resoluta con forma de los seres ordinarios los lleva a manifestar la Tierra Pura. De acuerdo con el Príncipe, los seres sintientes renacen en la Tierra Pura mientras que los Budas no residen en lugares específicos. Pero los Budas y Bodhisattvas manifiestan estas tierras con sus poderes sobrenaturales para salvar a todos los seres sintientes.

De sus comentarios se destaca que el Príncipe poseía un profundo conocimiento del Budismo Mahayana y ya había desarrollado un entendimiento cabal del pensamiento Tierra Pura. Su fe en el Buda Amida inspiró igualmente a su esposa y su corte, quienes crearon uno de los Mandalas Tierra Pura más famosos - el Tenjukoku Mandala.

Las contribuciones del Príncipe al Budismo en Japón son inestimables. En los "Records de Japoneses que han obtenido el Renacimiento en la Tierra de la Felicidad" copilado por Yoshishige no Yasutane entre el año 985 y 986, leemos que la Reina, antes de concebir al Pricnipe, tuvo un sueño donde un monje de color dorado se le acercó y le dijo: "He hecho un voto de salvar al mundo; por ello, permíteme se concebido por tí.". Cuando la Reina le preguntó quién era, él le dijo que era el Bodhisattva Avalokiteshvara. Cuando se despertó la Reina estaba embarazada. Esto se refleja en la siguiente anécdita hiográfica del Hokkekyokenki.

Aún hoy día, dado a su gran contribución y la promoción del Budismo en todo Japón, el Príncipe Shotoku es considerado el patron del Budismo y la escuela Tendai, entre otras, siendo considerado como el únic responsable por traer el Budismo a Japón, y celebran su contribución con un día conmemorativo donde se repasa su vida y su obra. El Príncipe Shotoku sirvió como inspiración para Saicho, quien dedicó su vida a esparcir las Enseñanzas Perfectas del Sutra del Loto por todo Japón, fundando el complejo monástico en el Monte Hiei, siguiendo los pasos del Príncipe Shotoku.

* * *

El Príncipe Shotoku fue el segundo hijo del emperador Toyohi (Yomei 585-587). La consorte imperial y madre del Príncipe Shotoku, una vez soñó que un monje le dijo que una vez hizo un voto de salvar a todos los seres sintientes, y por ello, ella lo concibiría. La consorte le preguntó quién era, y él le dijo que era un Bodhisattva del Oeste. La consorte le dijo que su cuerpo era impuro, y que cómo y por qué la había escogido a ella. El monje le respondió que no le importaba la impureza, sino que solo deseaba ser concebido por un ser humano. Habiendo dicho esto, el monje brinco en su boca. La consorte se despertó y sintió que había tragado algo. Posteriormente, supo que estaba embarazada.

Pasaron ocho meses, cuando ella escuchó una voz hablándole desde su abdomen. Cuando el Príncipe nació, luces rojas y amarillas del Oeste súbitamente iluminaron el interior del palacio. El Príncipe hablaba bien y conocía las necesidades de las personas.

Alrededor de ese tiempo, las primeras escrituras budistas llegaron a Japón como un tributo de Kudara (Korea). El Príncipe le dijo al Emperador que deseaba inspeccionarlas. El Emperador, sorprendido, le preguntó el por qué, a lo que el Príncipe contestó: "En mi pasada existencia, viví en Nanyueh en China (donde igualmenten acieron Huissi y Chih-i, los fundadores del Budismo Tientai en China) por varias décadas practicando el Camino del Buda".

A la edad de seis, el Príncipe era un niño muy mozo que emanaba una dulce fragancia de su cuerpo, la cual impregnaba sus ropas y a las personas que entraban en contacto con él, incluso meses más tarde.

Un día, Nichara vino de Kudara, emitiendo una fragancia dulce de su cuerpo. Nichara vió l Príncipe vestido en ropas viejas siguiendo a otros niños dentro del palacio, y con su dedo lo señaló y le dijo a todos: "Ese es un Buda". El sorprendido Príncipe se escondió rápidamente. Nichira se quitó los zapatos y corrió. El Príncipe se cambió las ropas y apareció frente a Nichira. Arrodillándose en el suelo, Nichira se disculpó y le dijo al Príncipe respetuosamente: "Rindo mis respetos a Kannon y al rey del país pequeño del Este quien transmite la Ley (Dharma)". Mientras hablaba, Nichira emitió nuevamente una dulce fragancia de su cuerpo. El Príncipe, igualmente, emitió luz de su cabeza. Entonces, el Príncipe le explicó a todos que Nichira había sido su discípulo en una vida pasada, cuando vivía en China. Dado a que Nichira adoraba a Nitten (Surya o el Sol), su cuerpo emitía luz.

La emperatriz Suiko (592-628, tía del Príncipe Shotoku) nombró al Príncipe heredero de la corona y le dejó todo a cargo. Una vez, cuando el Príncipe estaba atendiendo asuntos políticos, ocho personas que no habían completado sus apelaciones se dirigieron a él simultáneamente, y él los escuchó a todos, entendió sus asuntos, y pudo resolverlos. Por ello, los oficiales gubernamentales lo llamaron el Príncipe de Ocho Orejas.

Otra vez, el monje Eji vino de Koguryo. Eji estaba fsmiliarizado con tanto los escritos budistas como no budistas, especialmente, con los comentarios a los textos sagrados budistas. El Príncipe le hizo a Eji diez preguntas y entendió cien respuestas. El Príncipe le dijo a Eji que faltaba un carácter (palabra) en una frase del texto del Sutra del Loto. Eji le dijo al Príncipe que el mismo carácter faltaba en todos los textos en todos los otros países. Sin embargo, el Príncipe le dijo: "Recuerdo que poseía en mi vida pasada el Sutra con ese carácter". "¿Dónde está el Sutra?", le preguntó Eji. "El Sutra se encuentra en el templo en Hengshan (Nanyueh) del gran Sui", contestó el Príncipe sonriente.

Rápidamente, el Príncipe nombró a Ono no Imoko como embajador al Gran Tang, y le dió órdenes a Imoko de buscar su viejo Sutra del Loto que se encontraba en la Pagoda Panyo en Hengshan, y le dijo wue allí debían encontrarse tres monjes que habían practicado junto con él, y le dio tres hábitos para regalárselos. Imoko recibió la orden, cruzó el océano, llegó a Nanyueh, se encontró con los tres monjes y les dijo lo sucedido y les dió el regalo. Los tres monjes, emocionados y contentos, buscaron un cofre que contenía el Sutra y se lo dieron a Imoko. Imoko regresó a Japón con el Sutra, pero el Príncipe le dijo que ese no era el que él poseía. 

Existía un salón separado llamado el Salón del Sueño en el palacio del Príncipe. Cuando comentaba ciertos Sutras y no estaba seguro de su significado, el Príncipe solía entrar al Salón. Una persona emanada siempre aparecía del Este y asistía al Príncipe con el significado. En una ocasión, el Príncipe se confinó en el Salón por siete días y siete noches. Las personas se preocuparon mucho por él. El monje Eji calmó a todos, diciéndoles que el Príncipe había entrado en un estado profundo de meditación y que no debían preocuparse ni molestarlo. En la octava mañana, el Príncipel e mostró a Eji el Sutra del Loto y le dijo que ese era el Sutra que él poseía anteriormente en China, y que el le fue traído anteriormente fue una copia hecha por uno de sus discípulos. El Príncipe le explicó que él se transportó espiritualmente a buscar el Sutra en China durante ese tiempo encerrado, y le mostró el carácter que faltaba. Eji quedó profundamente impresionado.

Cuando el Príncipe Shotoku falleció, susucesor, el Príncipe Yamashiro no Oe (621-643) mantuvo el Sutra del Príncipe Shotoku y lo adoraba seis veces al día. Una vez, cuando la emperatriz le pidió al Príncipe que diera una lectura sobre el Shomangyo (Sutra del Rugir de la Reina de Srimala) por tres días, el Príncipe apareció vestido de monje y asumió la silla del gran maestro. Cuando terminó su comentario, cayeron flores de loto del cielo. La emperatriz se maravilló de esto, y contruyó el Templo Tachibana donde las flores habían caído. Luego, la emperatriz hizo que el Príncipe comentara el Sutra del Loto por siete días, y donó tierras en la provincia de Harima al Templo Horyuji.

La esposa del Príncipe era del Clan Kashiwade. Un día, el Príncipe le dijo a su esposa: "Siempre me has entendido y nunca haz hecho nada en mi contra. Ahora estoy cerca de mi muerte y quiero que te entierres conmigo en mi tumba. Por muchas décadas hasta mis días finales, he recitado el Sutra del Loto, practicado el Camino del Buda, he sido el Príncipe de la corona de este país, he transmitido el Sutra del Loto, y propagado el maravilloso significado del Vehículo Unico que provee la salvación a todos. Por mucho tiempo, no he querido sumergirme en las Cinco Impurezas". Escuchando esto, la princesa lloró, mojando sus ropas y mangas. El Príncipe continuó: "Esta noche pasaré de este mundo. Todos nuesteos hijos deben dejarnos solos". Entonces, el Príncipe se bañó y se puso ropas nuevas. Lo mismo hizo la princesa, y se acostó justo al lado del Príncipe. Al otro día, las personas se dieron cuenta que no se habían levantado, y cuando abrieron las puertas de la habitación, vieron que ambos habían pasado de este mundo. El Príncipe tenía 49 años de edad.

En ese momento, tembló el cielo y la tierra y todas las personas, jovenes como ancianos, lloraron la partide de sus parientes. sus voces desconsoladas inundaban todas las calles del país. Las personas se lamentaban que el sol y la luna se oscurecieran, que el cielo y la tierra colapsaran, y que ya no tuvieran nada en qué apoyarse de ese momento en adeltante. Al momento del entierro, ambos aún parecían como si estuvieran vivos. Sus cuerpos emanaban una dulce fragancia y eran ligeros. 

Escuchando sobre el fallecimiento del Príncipe, el monje Eji hizo un voto: "El Príncipe de Japón fue realmente un santo. Aunque yo era de otro país, ambos teníamos una sola mente. ¿De qué me sirve continuar viviendo?". El monje Eji pasó de este mundo esa misma tarde.

El Príncipe tuvo tres nombres. Dado a que escuchaba y entendía los problemas de muchos, sin perderse una sola palabra y resolvió todos los problemas efectivamente, fue llamado el Príncipe de Muchos Oidos. Sin embargo, su actitud, comportamiento y prestigio eran los de un monje, y propagó la Ley (Dharma) componiendo comentarios al Sutra del Loto, el Sutra de Vimalakirti y el Sutra del Rugido de la Reina de Srimala, por lo que fue llamado el Príncipe Virtuoso Sagrado. Y dado a que la emperatriz Suiko lo hizo el Príncipe de la corona y vivió en el sur del palacio manejando los asuntos estatales, fue llamado el Príncipe del Palacio Superior.