Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Wednesday, May 4, 2022

El Buda es Vida Eterna: Ciclo de Lecturas sobre el Sutra del Nirvana - Capítulo 10 - Las Cuatro Nobles Verdades

 Hoy, continuamos nuestro nuevo Ciclo de Lecturas sobre el Sutra del Nirvana, el último sermón dado por el Buda Shakyamuni en el mundo. El mismo es sumamente importante para el Budismo Mahayana, ya que fue parte de sus Enseñanzas Perfectas y Completas, donde reveló la totalidad de la Verdad de su Despertar, confirma sus enseñanzas superiores dadas en el Sutra del Loto, y contiene tres enseñanzas importantes: (1) el Buda es vida eterna - lo que llamamos "Budas" son manifestaciones de la Realidad Ultima, el Dharmakaya, el cual se manifiesta en los mundos para revelar el Dharma y salvar a todos los seres sintientes del sufrimiento, y llevarlos al Nirvana: la Unidad; (2) dado a que todos somos una expresión de la Unidad, de la Realidad Ultima, cuando descubrimos y accesamos a la Unidad Fundamental, por medio de nuestra Naturaleza Búdica, accesamos a nuestro Verdadero Ser (Atman), y esa Naturaleza Búdica es uno con el Buda Eterno; y (3) la meta final del Budismo es alcanzar el Despertar para  continuar la labor salvífica del Bodhisattva en el mundo, no alcanzar el Nirvana, pues el Nirvana, lejos de ser una meta final, es un estado mental al cual todos los seres pueden accesar por medio de su Despertar. Por ello, no hay una "extinción final", sino que todos somos una manifestación de la Vida Eterna del Cosmos. Con todo esto, el Sutra del Nirvana explica la verdadera naturaleza del Buda y de la Realidad, nuestra unidad con la misma, y la verdadera naturaleza del Nirvana.

En este estudio, presentaremos semanalmente una traducción al español de extractos importantes de cada capítulo del Sutra, con un comentario (exégesis) que dilucida sus enseñanzas, sus implicaciones, y cómo podemos aplicarlas en nuestra vida diaria. Esta es la primera vez que se comenta el Sutra del Nirvana y se presenta el mismo en español en el mundo. Espero que el mismo sea del agrado de todos los budistas en el mundo hispano.

Capítulo 10 - Las Cuatro Nobles Verdades

Una de las primeras cosas que le viene a la mente a las personas cuando mencionas el Budismo es el sufrimiento. El Budismo comienza con la verdad del sufrimiento. La verdad del sufrimiento, que es la primera de las Cuatro Nobles Verdades, fue expuesta por el Buda en uno de sus primeros sermones luego de su Despertar. Luego de esto, el Buda predicó por más de 40 años, abarcando una amplia gama de enseñanzas que fueron más allá de sus primeros sermones. Sin embargo, las personas, incluidos muchos budistas, solo recuerdan que el Budismo enseña que la vida es sufrimiento. ¿Por qué es esto? 

En el capítulo 10 del Sutra del Nirvana, titulado "Las Cuatro Nobles Verdades", el Buda ilustra las Cuatro Nobles Verdades, una de las enseñanzas fundamentales del Budismo, a la luz de las enseñanzas del Sutra del Loto y del Nirvana, su revelación final en el mundo. Pero antes, hagamos un recuento de su primera revelación parcial de las Cuatro Nobles Verdades, y luego, comparémoslas con las Cuatro Nobles Verdades del Sutra del Nirvana, y cómo impactan nuestra vida, pero sobre todo, cómo podemos transformar el Sufrimiento, la Impermanencia, la Impureza y el No-Ser, desde el punto de vista de la Realidad Convencional del mundo dual en el cual vivimos, en la Felicidad, la Eternidad, la Pureza y nuestro Verdadero Ser, desde el punto de vista de la Realidad Absoluta o del mundo de la Budeidad. Este es uno de los capítulosmás cortos del Sutra del Nirvana, pero uno de los más importantes, así que veámoslo con detalle.

En el Budismo tradicional, la historia del Buda se resume de la siguiente manera. Siddhartha Gautama, un jóven príncipe de la India, hace más de 2,500 años, se sentía constantemente perturbado por la existencia del sufrimiento en el mundo. Siddhartha se dió cuenta de que las personas sufren desde su nacimiento, pasando por innumerables problemas y enfermedades, para finalmente envejecer y morir. ¿Es esto todo lo que es la vida? ¿Una cadena interminable de sufrimientos, para luego morir y volver a renacer, y continuar la cadena interminable de nacimientos y muertes en el Samsara? Para resolver el problema del sufrimiento, el joven príncipe abandonó su trono y su hogar en búsqueda del fin de una respuesta y un fin a los problemas del mundo. El jóven estudió diferentes prácticas ascéticas durante seis años hasta finalmente alcanzar el Despertar espiritual, la Iluminación, al optar por el Camino Medio entre su anterior opulencia y su reciente ascetismo. Su experiencia fue iluminadora y extraordinaria. En su concentración meditativa, el Buda pudo recolectar todas sus vidas pasadas, así como todas las vidas pasadas de todos los seres, llegando al corazón mismo de la existencia y despertando a las leyes que rigen el universo.

El Buda, tras su Despertar, se dió cuenta de que las personas no estaban preparadas para sus enseñanzas. Para poderlos preparar gradualmente hasta poderles revelar el contenido total de su Iluminación, el Buda ideó un programa escalonado de enseñanzas que prepararían a los seres para descartar sus nociones preconcebidas del mundo y de sí mismos y poder alcanzar el mismo estado de la Budeidad. 

Así, una de sus primeras enseñanzas fue las Cuatro Nobles Verdades, la cual ideó para ayudar a los seres a desaferrarse del cuerpo y de verlo como algo separado e independiente del todo. La primera Noble Verdad nos dice que todas las experiencias envuelven algún tipo de sufrimiento o de insatisfacción (dukkha). La segunda Noble Verdad nos dice que el sufrimiento es causado por el deseo y el apego al deseo. La tercera Noble Verdad nos dice que existe un fin al sufrimiento. Y la cuarta Noble Verdad nos muestra un modelo para lograrlo. 

Según la tradición budista primitiva, esta enseñanza fue predicada por el Buda en su primer sermón tras su Iluminación, llamado en el Canon Pali el "Dhammacakkappavattana Sutta", "El Sutra de la Puesta en Movimiento de la Rueda del Dhamma (Dharma)", sin embargo, este sermón fue dado por el Buda tras entender que las personas no estaban preparadas para su Revelación, por lo que tuvo que idear enseñanzas básicas y preparatorias, para abrir sus mentes y corazones, y poder recibir la verdad de su Despertar, lo que eventualmente hizo al final de su vida en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana: las Enseñanzas Completas y Perfectas.

Veamos las palabras del Buda sobre las Cuatro Nobles Verdades en el Dhammacakkappavattana Sutta, con breves notas explicatorias a la luz de las Enseñanzas Completas y Perfectas:

"Ahora bien, esto, bhikkhus (monjes), es la noble verdad del sufrimiento ('dukkha' - sufrimiento, incapaz de satisfacer, doloroso - una característica innata de la existencia en el reino del Samsara): el nacimiento es sufrimiento, el envejecimiento es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento; la unión con lo desagradable es sufrimiento; la separación de lo que agrada es sufrimiento; no conseguir lo que uno quiere es sufrimiento; en resumen, los cinco agregados sujetos al aferramiento están sufriendo.

"Ahora bien, esto, bhikkhus, es la noble verdad del origen del sufrimiento: es este anhelo (taṇhā, 'sed' o 'deseo' - de este 'dukkha', que surge con 'taṇhā', 'anhelo, deseo o apego') el que lleva al re-convertirse, acompañado de deleite y lujuria, buscando deleite aquí y allá; es decir, anhelo de placeres sensuales, anhelo de devenir, anhelo de desaprobar.

"Ahora bien, esto, bhikkhus, es la noble verdad del cese del sufrimiento ('nirodha' - 'cesación, finalización', de este 'dukkha' puede lograrse renunciando o soltando este 'taṇhā'): es el desvanecimiento sin remanente y el cese de ese mismo anhelo, el abandono y el abandono de él, la libertad de él, la no confianza en él.

"Ahora bien, esto, bhikkhus, es la noble verdad del camino que conduce al cese del sufrimiento ('magga' o 'camino', el Noble Óctuple Sendero - el camino que conduce a la renuncia a 'tanha' y al cese de 'dukkha'): es este noble camino óctuple; es decir, visión correcta, intención correcta, discurso correcto, acción correcta, sustento correcto, esfuerzo correcto, atención plena correcta, concentración correcta."

Tratemos de entender esto mejor. De acuerdo con las Cuatro Nobles Verdad, el sufrimiento existe dado a el contacto sensorial sin vigilancia, que da lugar al deseo y aferrarse a estados y cosas impermanentes, que son dukkha, "incapaces de satisfacer" y dolorosas. Este anhelo nos mantiene atrapados en el Samsara, vagando, generalmente interpretado como el ciclo interminable de renacimientos repetidos y el continuo dukkha que lo acompaña. Sin embargo, hay una manera de terminar este ciclo, a saber, alcanzando el Nirvana, el cese del deseo, después de lo cual el renacimiento y el dukkha que lo acompaña ya no volverán a surgir. Esto se puede lograr siguiendo el Noble Óctuple Sendero, limitando nuestras respuestas automáticas al contacto sensorial, refrenándose, cultivando la disciplina y los estados saludables, y practicando la atención plena y la meditación. [De paso, la palabra Pali o Sánscrita para las Cuatro Nobles Verdades, "Catvari Aryasatyani", se puede traducir más correctamente como "Cuatro Verdades de los Nobles". Es decir, estas Cuatro Verdades nos hacen "Nobles".

De acuerdo con este Sutra, con la comprensión completa de estas Cuatro Nobles Verdades, el Buda, y todos nosotros, podemos obtener la liberación del Samsara, el ciclo del renacimiento:

"El conocimiento y la visión surgieron en mí: Sin provocación es mi liberación. Este es el último nacimiento. Ahora no hay más devenir."

De acuerdo con el Gran Maestro Chih-i, en su Makashikan, las Cuatro Nobles Verdades con "nobles verdades" porque: (1) Son verdaderas porque son afines a la Verdadera Naturaleza de la Realidad, que no es la nada ni el ser sustancial, a la vez que es la Vacuidad (Unidad Fundamental) o Realidad Abosluta y cla Realidad Convencional (dualidad). (2) Son verdaderas porque cuando uno realiza estas cuatro verdades, alcanza la Iluminación. (3) Son verdaderas porque, a través de estas cuatro verdades, uno puede manifestar la verdad a los demás. Es decir, nos convertimos en Bodhisattvas.

Ahora, el Gran Maestro Chih-i presenta en su obra cuatro formas de entender las Cuatro Nobles Verdades: (1) Surgimiento y Desaparición, (2) Sin Surgimiento ni Desaparición, (3) Inconmensurable, y (4) Espontáneo. Esto a su vez describe las cuatro formas en las que las personas entienden las Cuatro Nobles Verdades, de acuerdo con la predicación gradual del Buda y sus capacidades, necesidades y naturalezas (y progreso espiritual).

1) Surgimiento y Desaparición - es el entendimiento de aquellos que aún no han percibido la Verdad en su totalidad, porque su entendimiento de las Cuatro Nobles Verdades todavía es con una mente dual – que es causa y efecto, principio y fin, surgiendo y perecer, etc.En la clasificación del Gran Maestro Chih-i de los Cinco Periodos y las Ocho Enseñanzas que vimos anteriormente, esto corresponde con el Tripitaka. Esta es la forma en la cual la mayoría de las escuelas budistas lo explican.

2)  Sin Surgimiento ni Desaparición - es la comprensión de aquellos que tienen una comprensión básica y rudimentaria de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, porque tienen una comprensión de las Cuatro Nobles Verdades en términos de la Vacuidad (Sunyaya) solamente. Esto hace que caigan en el nihilismo espiritual y hagan del Budismo solo una filosofía existencialista. Para el Gran Maestro Chih-iEsto corresponde a la Enseñanza Compartida y el periodo Mahayana. Esta etapa es la que siguen la mayoría de las escuelas Zen.

3) Inconmensurable - es la comprensión de aquellos cuya comprensión de la Vacuidad es incompleta o errónea, por lo que están atrapados en la existencia relativa y solo entienden las Cuatro Nobles Verdades en términos de apariencias fenoménicas. Se entiende como "Inconmensurable" porque la variedad de ilusiones asociadas con esta comprensión es innumerable, por lo tanto, es necesario que haya innumerables enseñanzas para superar esta ilusión. Esto corresponde a la Enseñanza Distinta y el periodo Mahayana Introductorio. Esta comprensión es la que permite que una sola Verdad se manifieste en innumerables verdades, todas derivadas de un solo Dharma, pero presentada de formas incompletas e imperfectas para ayudar a las personas a acercarse a entender y realizar la Verdad gradualmente. Esto también se manifiesta en la multiplicidad de medios hábiles o Upayas.

4) Espontánea - es la comprensión de aquellos que tienen una buena comprensión de la Verdad en su totalidad, pero aún no han penetrado o perfeccionado ni tienen una visión completa de la Realidad, que está más allá de las palabras y la conceptualización. Es espontáneo porque no hay conceptualización, no hay pensamiento, no hay quien crea o hace; es decir, es la experiencia directa del a Unidad Fundamental, y su revelación cuando las personas están listas. Esto corresponde a la Enseñanza Perfecta de los periodos Avatamsaka y del Loto.

Muchos de nosotros podemos estarnos preguntando, ¿por qué las Cuatro Nobles Verdades expuestas por el Buda en su "Dhammacakkappavattana Sutta", "El Sutra de la Puesta en Movimiento de la Rueda del Dhamma (Dharma)", son incompletas e imperfectas? esto es porque, si bien sirvieron su propósito hace más de 2,500 años, cuando el Buda estaba preparando las mentes y corazones de los seres para la revelación total de la Verdad, ya la Verdad ha sdo revelada totalmente, y por ello, si seguimos repitiendo sus discursos incompletos e imperfectos, podemos llegar a un entendimiento erróneo del Dharma, y continuar perpetuando nuestro sufrimiento y nuestro renacimiento en los reinos del mal. El mismo Buda lo dice en este capítulo del Sutra del Nirvana. Veamos.

La mayoría de las personas siguen este modelo de forma lineal: sufrimos cuando las cosas no van de acuerdo a como deseamos. Cuando esto sucede, tratamos de alterar las circunstancias para obtener lo que deseamos. Igualmente, el sufrimiento es causado porque pensamos que viviremos para siempre (o queremos que nosotros y nuestros seres queridos vivan para siempre; la aversión a la muerte), cuando entramos en contacto con personas o circunstancias indeseadas, cuando algo se daña o se rompe, cuando pensamos que el mundo es de cierta forma, etc. Igualmente, incluso las cosas placenteras, en exceso, se vuelven sufrimiento. Esto envuelve una disonancia entre el deseo y la realidad: en vez de cambiar la realidad, cambia tu deseo. Pero esto es muy simplista. ¿Podemos cambiar nuestros deseos? 

Las enseñanzas primitivas budistas (las primeras enseñanzas del Buda que luego fueron expandidas en el transcurso de su vida) nos dicen que sí, y que esto se puede lograr a través del Noble Sendero Octuple de sabiduría, disciplina y meditación. Este proceso nos pide que veamos claramente que toda experiencia envuelve algún tipo de sufrimiento y que nuestros deseos se basan en las creencias erróneas de que el satisfacer los deseos los aliviará. Una vez vemos que estos deseos envuelven sufrimiento, ya no los deseamos. Podemos cambiar nuestros deseos observando claramente lo que envuelven y que antes ignorábamos. 

Hay que destacar que el desear no sufrir, o desear cambiar nuestros deseos para avitar el sufrimiento, sigue siendo un deseo. Todo lo que hacemos en nuestra vida es para evitar el sufrimiento y maximizar el placer, sólo que muchas veces lo hacemos de formas no informadas que traen aquello que evitamos. Igualmente, existen deseos que son necesarios para nuestra subsistencia, como el deseo de comer, el deseo de dormir, el deseo de protegernos, etc. También tenemos que destacar que el deseo de ayudar a otros, el altruísmo, el cual es uno de los más grandes valores budistas, así como el Bodhicitta, el deseo de alcanzar el Despertar, son deseos. Así que como vemos, "eliminar" el deseo no no es necesariamente preferible al sufrimiento. El remedio no puede ser peor que la enfermedad. ¿Realmente no queremos disfrutar de nada en la vida, y aceptar todo pasivamente, sin iniciativas, no voluntad, ni deseos?

Esta es la forma caricaturesca en la que se presenta el Budismo muchas veces, mayormente, y lamentablemente, por muchos budistas. Si se analiza el discurso predominante sobre las Cuatro Nobles Verdades en detalle, vemos que tiene muchas fallas lógicas. ¿Por qué el Buda predicó las Cuatro Nobles Verdades si contienen tantas fallas? Tenemos que recordar que el Buda predicó esta doctrina para preparar las mentes de sus discípulos, no como una doctrina final o completa. Si seguimos esta línea de pensamiento, vemos que es solo al eliminar el deseo que podemos acabar con el sufrimiento; pero el deseo, por definición, es un intento de eliminar el sufrimiento. El deseo es el deseo de acabar con el sufrimiento. Por ello, para aliviar el sufrimiento, lo que realmente debemos hacer es eliminar el deseo de acabar con el sufrimiento. El sufrimiento solo puede acabr cuando descartamos el deseo de acabar con el sufrimiento. En conclusión: debemos reconocer y aceptar el sufrimiento como una realidad de la vida, y tratar de minimizarlo para nosotros y para los demás.

En el Sutra del Nirvana, el Buda le explica nuevamente a todos sus discípulos las Cuatro Nobles Verdades, pero desde el punto de vista de la Verdad de su Despertar. Comencemos con la Primera Noble Verdad, la Verdad del Sufrimiento:

"El Buda también le dijo a Kashyapa: '¡Noble hijo! No es apropiado llamar al sufrimiento como la Noble Verdad (del sufrimiento). ¿Por qué? Si uno llamara al sufrimiento 'la Noble Verdad del Sufrimiento', entonces, los burros, caballos y los habitantes del infierno también tendrían la Noble Verdad (del Sufrimiento). ¡Noble Hijo! Quien piense que el extremadamente profundo dominio del Tathagata - el Dharmakaya eterno e intransformable (Cuerpo de la Verdad) - es un cuerpo nutrido por la comida. Tal persona no conoce las virtudes y el poder que posee el Tathagata. Esto (es decir, tal ignorancia de la Verdadera Naturaleza del Buda) es 'sufrimiento'. ¿Por qué? Una persona ve el Dharma como no-Dharma, y ​​el no-Dharma como Dharma. Sepa que esta persona caerá en los reinos desafortunados y repetirá el nacimiento y la muerte. Esto aumentará los lazos de ilusión y la preocupación crecerá. Debes saber que el Tathagata es Eterno, alguien con quien no se produce ningún cambio. Si alguien oye la palabra 'eterno', obtendrá un nacimiento en el cielo. Y al obtener la emancipación, realmente verá que el Tathagata es Eterno e Inmutable. Cuando esto esté bien visto, dirá: 'Escuché sobre esto en el pasado. Ahora que estoy emancipado, lo sé. Como era ignorante con respecto a lo Absoluto, he estado repitiendo el nacimiento y la muerte sin fin. Hoy, estoy iluminado en lo que respecta al verdadero conocimiento'. Si el conocimiento llega a esta etapa, esto es realmente practicar el sufrimiento. Hay mucho de lo que beneficiarse. Uno bien puede practicar esto, pero si uno no sabe que las cosas son así, no obtendrá ningún beneficio. Esto es lo que se llama conocer el sufrimiento. Esta es la Noble Verdad del Sufrimiento. Si uno no practica así, esto es sufrimiento, y no la Noble Verdad del Sufrimiento."

El sufrimiento existe y es irradicable, y la Iluminación no significa eliminarlo, sino lo opuesto: aceptarlo como omnipresente. El Budismo presenta el Camino Medio entre la indulgencia del deseo y su supresión. Ambos son formas de tratar de eliminarlo, ya sea a través de su satisfacción o de su eliminación. Por ello, están sujetos a la doctrina de las Tres Marcas de la Existencia: (1) Todas las cosas condicionadas son impermanentes - todas las cosas existen por causas y condiciones, y cuando estan no están presentes, no existen. Por ello, son impermanentes. (2) Todas las cosas condicionadas implican el sufrimiento - esto es porque cuando las causas y condiciones cesan, sufrimos porque deseamos que exista o que las cosas fueran diferentes. (3) Todos los fenómenos carecen de una existencia independiente - nada existe de forma separada; todo está interconectado. Cuando algo condicionado no se sostiene, desaparece. 

Ahora, ¿por qué surge el sufrimiento? El sufrimiento, o la insatisfacción, surge dado a que no vemos la Verdadera Naturaleza de la Realidad - la Verdad de la Realidad Absoluta - y pensamos, hablamos y actuamos de formas que no se adaptan a nuestra realidad, sino a nuestros deseos y apegos, y cuando las cosas no salen como queremos, nos sentimos insatisfechos. Pero a un nivel más profundo, nos sentimos insatisfechos porque ese sentimiento es parte ineludible y natural de nuestra condición como seres finitos. Es el mismo sentimiento que hace que los bebés lloren cuando nacen, pues ya no están protegidos por el vientre materno - ya no son parte de su Fuente - y se sienten incompletos, separados, solos. Pero esto es "Maya": ilusión, pues siempre somos uno con el Universo, con el Buda Eterno. Esta es la razón principal por la que los Budas aparecen en los mundos: para revelarnos nuestra Unidad Fundamental, y ayudarnos a vivir de acuerdo con el Dharma, las Leyes Universales, las cuales nos permiten navegar por el océano de nacimientos y muertes del Samsara con los ojos abiertos - despiertos - y vivir vidas más felices, plenas y llenas de significado, ayudando a otros igualmente a despertar. Esto nos permite transformar el Sufrimiento en la Felicidad. 

El Buda mismo expande sobre la Primera Noble Verdad del Sufrimiento cuando explica ahora la Segunda Noble Verdad de la Causa del Sufrimiento.

"Decimos 'Verdad de la Causa del Sufrimiento'. Una persona no conoce verdaderamente el Maravilloso Dharma y recibe lo que es impuro. Este es el caso de los serviles. El no-Dharma se llama Maravilloso Dharma. Una persona anula lo que es correcto y no le permite vivir. Debido a esto, esa persona no conoce el 'Dharmata' (Esencia de la Realidad). Sin saber esto, repite el nacimiento y la muerte y sufre mucho. No nace en el cielo y no obtiene la correcta emancipación. Si una persona tiene Sabiduría profunda y no transgrede contra el Dharma Maravilloso, en consecuencia nacerá en el cielo y alcanzará la correcta emancipación. Si una persona no sabe de dónde surge el sufrimiento y dice que no puede haber ningún Dharma Maravilloso o lo que es Eterno, y que todo se vuelve nada, esa persona, en consecuencia, repetirá la transmigración por innumerables kalpas venideros, sufriendo toda clase de penas. Si una persona dice que el Dharma es Eterno y que no hay cambio, eso es conocer la causa, y esta es la Noble Verdad de la Causa del Sufrimiento. Si uno no lo practica, esta es la causa del sufrimiento y no la Noble Verdad de la Causa."

Esta revelación del a Primera Noble Verdad del Sufrimiento del Sutra del Nirvana radicalmente redefine y recontextualiza la Primera Noble Verdad del Sufrimiento a la luz de la Budeidad. La segunda Noble Verdad nos dice que sufrimos, no porque deseamos, pues después de todo, el deseo es algo inevitable - e incluso, deseable - en la vida, sino porque deseamos que las cosas sean diferentes a como realmente son. Pero nuevamente, recordemos, el deseo es lo que mueve la Existencia, y no podemos suprimirlos o evitarlos.

Al tratar de satisfacer, eliminar o suprimir el deseo - desde el mundo de la Realidad Convencional de la dualidad - lo perpetuamos. La consciencia de un deseo y su aceptación como algo condicionado es dejarlo ser lo que es. No podemos controlarlos. Ellos desaparecerán por sí solos. Esto es lo que intentsmos cultivar a través de la meditación. Es no permitirnos ser controlados por el deseo ni tratar de controlarlo. El sufrimiento es una parte fundamental de la Existencia, y contiene en sí el potencial del Nirvana, de la paz y la calma. ¿Cómo es esto? Dado a nuestra naturaleza limitada, tanto en consciencia, así como en el espacio y el tiempo, nos experimentamos como elementos o individuos separados del Cosmos. Esto, ya de por sí, crea la raíz de sufrimiento, pues vagamos por la vida sintiendo que estamos incompletos, y tratamos de llenar ese vacío existencial - intrínseco del ser - con cosas, como el placer, bienes materiales, trabajo, sustancias que nublan la mente, relaciones de pareja, etc. Esto hace que cosas que son naturales, como el alimentarnos, el cobijarnos y protegernos de los elementos, el entrar en relaciones con los demás, etc., se vuelvan impuras. El no saber ni sentir que somos uno con la Existencia - la Unidad - y vivir en la dualidad, es el origen del sufrimiento. Esto se llama la Oscuridad Fundamental, la Ignorancia. Esta ignorancia hace que sintamos que somos seres sindividuales, en vez de reconocer nuestra Unidad Fundamental - nuestra total interconexión con la Existencia y todos los seres sintientes, el ambiente y el Cosmos - y que velemos solo por nosotros. Esto es lo que genera el egoísmo, y el egoísmo hace que creemos más sufrimiento. 

El sentimiento - natural y necesario: si no hubiese ese sentimiento de dualidad, de individualidad, el Cosmos no hubiese podido evolucionar - de individualidad, nuestro ser finito, hace que deseemos ser eternos, que nuestros seres queridos sean eternos, que seamos felices todo el tiempo, que poseamos todo lo que queremos, así como hace que no nos gusten otras personas, y otras experiencias, y las evitemos, y cuando se acercan o suceden, continuamos sufriendo. Esto ejemplifica lo que en el Budismo se llaman tradicionalmente las ocho clases de sufrimientos, pero son más: los cuatro sufrimientos del nacimiento, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte, más el sufrimiento de tener que separarse de aquellos a quienes se ama, el sufrimiento de tener que encontrarse con aquellos a quienes uno odia, el sufrimiento de no poder obtener lo que uno desea, y el sufrimiento que surge de los cinco componentes que constituyen el cuerpo y la mente de uno. 

Pero como hemos mencionado, el sufrimiento es una parte fundamental - omnipresente e irradicable - del funcionamiento natural del Cosmos. A diferencia de las religiones teístas, el Budismo no postula - como dogma central - la existencia de un Dios que haya creado el universo. Si bien el Budismo reconoce la existencia de dioses, llamados devas, y mantiene figurativamente la concepción tradicional de la creación, mantenimiento y disolución del Cosmos indio, el mismo dice que esto sigue el proceso natural del Karma, el cual crea los mundos, los ambientes, los seres, y todas las circunstancias en las que se encuentran. Dado a que sufrimos y crramos mal karma, perpetuamos nuestro sufrimiento, y continuamos renaciendo en el océano de nacimientos y muertes del Samsara, renaciendo en sus diferentes manifestaciones. Si no existiera el sufrimiento - y nuestro deseo de eliminarlo o aliviarlo - nunca acabaríamos con su ciclo; nunca mejoraríamos nuestras circunstancias y podríamos regresar a la Unidad, el Nirvana. 

Así, como vemos, el sufrimiento, como todo, es una manifestación fenoménica del universo, y somos nosotros quienes lo llamamos "sufrimiento". Solo existe cuando llevamos nuestra consciencia, deseamos que no existiese y tratamos de eliminarlo. Este es el Camino Medio. Esto nos permite descubrir nuestra Pureza Innata, pues todo es fundamentalmente puro, y transforma nuestra visión del mundo y de nosotros mismos, abriendo el camino para la Tercera Noble Verdad del Camino al Fin del Sufrimiento.

"Decimos 'Verdad del Fin o la Extinción del Sufrimiento'. Si una persona practica muchas cosas (enseñanzas) y el camino de la nada, esto no es bueno. ¿Por qué? Porque esto anula todas las leyes y rompe el verdadero almacén del Tathagata. Cualquier práctica de esta categoría es la práctica de la nada. Quien practica la Extinción del Sufrimiento actúa en contra de lo que hacen todos los tirthikas. Si la práctica de la nada es la Verdad de la Extinción, hay tirthikas que también practican la enseñanza de la nada, y debemos decir que ellos también poseen la Verdad de la Extinción. Una persona dice: 'Existe el Tathagatagarbha (Naturaleza Búdica - la mente prístina al amparo de la ilusión). Uno no puede ver esto. Pero si uno se deshace de todas las ilusiones, ciertamente puede verlo'. Esto es así. Al elevar tal mente (es decir, al cultivar tal actitud mental), uno gana libertad en todas las cosas. Si una persona practica el Camino del depósito oculto, el no-ser y la Vacuidad, tal persona repite el nacimiento y la muerte durante innumerables edades por venir y sufre de dolor. Una persona que no hace tales prácticas puede ciertamente, aunque pueda tener una ilusión, pronto acabar con ella. ¿Por qué? Porque él conoce bien el almacén no revelado (secreto) del Tathagata. Esta es la Noble Verdad de la Extinción del Sufrimiento. Cualquier persona que practica la extinción de tal manera es mi discípulo. Una persona que no practica el Camino así es quien practica el vacío.Esta no es la Noble Verdad del Camino al Fin del Sufrimiento."

La tercera Noble Verdad entonces nis dice que podemos dejar de sufrir cuando  dejamos de desear que las cosas sean diferentes a como son en Realidad; cuando aceptamos el verdadero aspecto del mundo, sus leyes y funcionamiento, y cuando tratamos de vivir de acuerdo con él.

Aquí el Buda nos advierte que no podemos aferrarnos a doctrinas como el No-Ser (Anatman) o la Vacuidad (Sunyata), pues esto nos lleva al Nihilismo espiritual, y no son diferentes de sus contrapartes en el mundo de los "tirthikas", los de otros caminos espirituales. Muchos budistas cometen la herejía de quedarse en las primeras dos Nobles Verdades, de que existe el sufrimiento, y que el mismo surge a raíz de nuestros deseos y apegos, e ignorar las otras dos, de que existe un camino fuera del sufrimiento, y que el mismo se encuentra en seguir el Dharma del Buda. El pensar de esta forma tan parcial, incompleta y errónea solo conduce al sufrimiento.

Como hemos visto, la causa principal del sufrimiento no es la insatisfacción misma, ni lo es necesariamente nuestros deseos y pasiones, sino que la causa verdadera del sufrimiento es la Ignorancia a nuestra Unidad Fundamental y al Dharma, las Leyes Universales que nos permiten vivir en este mundo del a dualidad desde el mundo de la Unidad. Cuando estudiamos el Dharma y lo aplicamos en nuestra vida, y cuando practicamos la Meditación o el Nembutsu, podemos ver nuestra Unidad Fundamental con el Cosmos y con todos los seres - pues todos estamos intrínsicamente interconectados - y podemos trascender nuestro ser finito y falso y revelar nuestro Verdadero Ser. Cuando lo hacemos, despertarmos a nuestra herencia espiritual como Hijos del Buda y realizamos el trabajo del Bodhisattva en el mundo. Esta es la Cuarta Noble Verdad del Camino.

"Nosotros decimos 'Noble Verdad del Camino'. Esto no es más que los tesoros del Buda, el Dharma, la Sangha y la correcta emancipación. Toda la gente dice con la mente al revés: 'No hay emancipación. El nacimiento y la muerte son como fantasmas'. Sostienen tales puntos de vista. Como resultado, repiten el nacimiento y la muerte a través de los tres mundos (del Deseo, la Forma y la Sin Forma), sufriendo allí mucho durante mucho tiempo. Si la persona despierta y llega a ver que el Tathagata es Eterno, que no le llega ningún cambio, y que lo mismo se aplica al Dharma, la Sangha y la emancipación, mediante este único pensamiento la persona obtiene libertad sin molestias (sin restricciones) durante innumerables edades por venir y puede disfrutarlo como él quiera. ¿Por qué? Porque una vez en el pasado, debido a las cuatro inversiones, tomó el no-Dharma como Dharma y se encontró con innumerables consecuencias kármicas. Cuando se deshace de tal visión, logra el verdadero despertar a la Budeidad. Esta es la Noble Verdad del Camino. Cualquier persona que diga que los Tres Tesoros no son eternos y tenga esta visión de la vida, entonces esta es una forma de práctica falsa y no es la Noble Verdad del Camino. Si un persona practica el Camino así y lo tiene (lo ve) como Eterno, tal persona es mi discípulo. Permanece en la visión verdadera de la vida y practica la enseñanza de las Cuatro Nobles Verdades".

Finalmente, la cuarta Noble Verdad nos dice que el Camino fuera del sufrimiento yace en una vida ética: el Noble Sendero Octuple. Aunque no lo vemos inmediatamente de esa forma, el Noble Octuple Sendero es una forma de actualizar la Verdadera Naturaleza de la Realidad (lo Absoluto o la Unidad Fundamental) y actuar conforme a ella en nuestra vida - es un camino de acción. 

El Noble Sendero Octuple es: (1) Visión Correcta, es decir, entender la Verdadera Naturaleza de la Realidad y hacer de la misma la guía de nuestros pensamientos, palabras y acciones; (2) Persamiento Correcto, de acuerdo con la Verdadera Naturaleza de la Realidad, y conforme a la Realidad Convencional; (3) Discurso Correcto, que es hablar con cortesía, entendimiento, sabiduría y compasión; (4) Acción Correcta, que es actuar sabia y compasivamente en el mundo, usando medios hábiles para hacer nuestra vida y la de las demás mejor; (5) Vivir Correctamente, que es una forma de unir todas las anteriores en una sola acción armónica de vida, pues en última instancia, todos estamos infinitamente interconectados; (6) Esfuerzo Correcto, que es continuar tratando de incorporar el Dharma en nuestras vidas, y contnuar nuestros esfuerzos por hacer el bien, eliminar el mal, purificar nuestras mentes, y salvar a todos los seres sintientes; (7) Atención Correcta, que es sostener la Verdadera Naturaleza de la Realidad en todo momento; y (8) Concentración Correcta o Meditación Correcta, que es, comulgar con la Verdadera Naturaleza de la Realidad constantemente, por medio de nuestra Naturaleza Búdica, y permitir que la misma brilla en nuestras vidas, pues cuando lo hacemos, manifestamos nuestra Budeidad Innata, y podemos realizar correctamente nuestra labor del Bodhisattva en el mundo.

Entonces, el verdadero camino al fin del sufrimiento yace en expandir nuestras percepciones y tratar de ver las cosas con los ojos del Buda, con la visión de un Iluminado. Y todos poseemos esa capacidad. Todos poseemos la Naturaleza Búdica. Al experimentar nuestras vidas, debemos de ver las cosas como son: neutrales - somos nosotros quienes las categorizamos como buenas y malas, placenteras o no placenteras. Debemos de ver las cosas tal y como son, no a través de nuestros filtros, resultados de nuestro ser finito y falso. El poder experimentar las cosas tal y como son, con su amplia gama de experiencias, solo puede ser cultivado por medio de nuestro entrenamiento, nuestra familiarización, con esos estados de consciencia iluminados - "los ojos del Buda" - que desarrollamos a través de los Preceptos, la meditación, y el cultivo de la Sabiduría - nuestra realización de la Unidad Fundamental. Esto es el Nirvana. Una vez realizamos esto, podemos vivir en el mundo de la dualidad, informados por nuestra Unidad, y hacer de este mundo uno mejor para todos, ya que todos estamos interconectados. Esto nos trascender nuestra finitud e Impermanencia y nos permite participar en la Vida Eterna del Buda.

En el Sutra del Loto, el Buda nos revela: "Yo vengo a los mundos para un solo propósito: revelar la experiencia de lo que es ser un Buda a todos los seres sintientes, para qe alcancen la Budeidad. El contenido de mis enseñanzas son medios hábiles (ficciones) para ese propósito. Es para revelarles a todos como pueden alcanzar el estado de un Buda. Todos ustedes son Bodhisattvas, y este es el Nirvana".

En las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Looto y del Nirvana - el Verdadero Budismo - el Nirvana no es el fin del renacimiento, sino entrar conscientemente - de forma despierta - en el Samsara con la experiencia de la Unidad Fundamental, revelando nuestra Naturaleza Búdica, y realizar el trabajo del Bodhisattva para la salvación - el despertar - de todos los seres sintientes. Ahora que sabemos esto, solo nos resta continuar nuestra práctica, con más fe, animo y resolución que nunca.

¿Dónde se encuentran estas enseñanzas? Las Enseñanzas Perfectas y Completas del Buda, reveladas en los años finales de su vida, se encuentran en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, y nos muestran que el Buda predicó doctrinas como las Cuatro Nobles Verdades para ayudar a los seres a desapegarse de la mundaneidad y abrir sus mentes a conceptos y verdades más elevadas. En la terminología budista, fueron "upayas" o medios hábiles ideados por el Buda para preparar las mentes de sus discípulos para recibir verdades más completas. Volvamos al momento de su Despertar. 

Tras alcanzar la Ilumnación, el Buda se dio cuenta de que las personas no estaban preparadas para la Verdad. Para ayudar a prepararlos, ideó un plan salvífico donde las verdad era revelada gradualmente. Primero, ayudaría a los seres a desapegarse de sus conceptos erróneos del cuerpo, del ser y del mundo, mostrándoles que no poseen nada separado e independiente ni eterno que puedan llamar el "yo" o el "Alma", sino que todo está interconectado con todo y que todo es impermanente. Luego, los ayudó a expandir su conocimiento de la total interconexión de las cosas en el mundo, desarrollando el concepto de la Vacuidad (Sunyata), que revela que nada posee una existencia independiente del resto, y que todo emana de una misma fuente o Esencia. Luego, reveló la existencia de diferentes Budas, Bodhisattvas y mundos en el cosmos, mostrando que no existe la salvación individual, sino que todos debemos de ayudar en la salvación de todos los seres y la iluminación del universo. Finalmente, acercándose el final de su vida, el Buda reveló que todos los Budas y Bodhisattvas son emanaciones compasivas del Universo, quien aparece y a veces encarna en los mundos para llevar la sabiduría necesaria para abrir los ojos de los seres y aliviar el sufrimiento. Todas las enseñanzas anteriores al los sermones finales del Buda, el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, son enseñanzas incompletas e imperfectas. Es por eso que las enseñanzas que revelan la totalidad de la Verdad en el Budismo Tendai se llaman las Enseñanzas Perfectas y Completas. Todo esto es explicado en los próximos capítulos del Sutra del Nirvana.

Las implicaciones de estas revelaciones son infinitas. Cuando logramos realizar estas Cuatro Nobles Verdades en su totalidad, estamos a punto de alcanzar el Despertar, pues como hemos visto, estas nuevas Cuatro Nobles Verdades contienen la esencia del Buddha Dharma. El mismo Gran Maestro Chih-i nos dice que si logramos comprender cabalmente las Cuatro Nobles Verdades, podemos ver los Cinco Periodos y las Ocho Enseñanzas, su unidad última, y finalmente, los Tres Mil Mundos en un Solo Pensamiento (Ichinen Sanzen).Entonces, exclamaremos con alegría las palabras del Bodhisattva Kashyapa, quien le dice al Buda: "¡Oh, Honrado por el Mundo! Ahora, por primera vez, conozco y practico las grandes profundidades de las Cuatro Nobles Verdades".

Entonces, cuando comprendemos cabalmente las Cuatro Nobles Verdades desde la Revelación Suprema del Sutra del Loto y del Sutra del Nirvana, podemos transformar el Sufrimiento, la Impermanencia, el No-Ser y la Impureza en las cuatro virtudes iluminadas de Felicidad, Eternidad, Verdadero Ser y Pureza. En el próximo capítulo, veremos cómo el Buda recontextualiza esta doctrina, originalmente llamada los Cuatro Sellos del Dharma, a la luz de la Budeidad.