Saturday, August 1, 2015

Saicho: Enseñanzas y Doctrinas Fundamentales del Budismo Tendai


Entre los conceptos fundamentales de la escuela Tendai encontramos el concepto la Triple Verdad, inspirado por Nagarjuna. En primer lugar, está el principio de "Shunyata - todos los fenómenos son transitorios, el Vacío". Conocido como "ku", este enfoque nos muestra la vacuidad de los fenómenos temporales y su carencia de existencia real, independiente y permanente. En segundo lugar, esta el "ke", el principio de "seguir el Shunyata y comprender lo temporal", que hace hincapié en mover la iluminación a la acción en el mundo de los fenómenos sin ser atrapados por ellos. En tercer lugar, tenemos el principio de "chu", que es el Camino Medio, que equilibra la realización y aplicación, la percepción y la acción correcta. Saicho destacó la triple naturaleza de la verdad para contrarrestar el error de convertirse ya sea en un ser mundano o espiritual, ya que el Camino del Bodhisattva requiere tanto un conocimiento de la verdad como el trabajo altruista hacia los demás: prajna (sabinuría) y karuna (compasión).

Todos los dharmas, de acuerdo a las enseñanzas de Chih-i y Saicho, pueden ser subsumidos en diez aspectos de la existencia, desde la iluminación al fenómeno más temporal. Además, los aspectos representan un movimiento del potencial a la manifestación, y culminan en una unidad. Todas las cosas en el universo (dharmas) con su potencialidad: "ho", la apariencia externa; "sho", características internas; y "tai", su combinación como una totalidad. Los cuatro aspectos de la manifestación son "riki", capacidad inherente o poder; "sa", función; "en", causa inmediata u origen; y causas indirectas, condiciones o circunstancias. Dos aspectos entran en la categoría de los resultados: "ka", resultado de la causalidad; y "ho", su manifestación tangible. Por último, hay una coherencia o unidad que se llama "kukyo honmatsu", la coherencia y la unidad de los nueve aspectos anteriores, mejor expresados ​​en términos de ku, ke y chu. Estos diez aspectos representan las diez etapas del ser (jikkai), el mundo del Buda desde el punto de vista de la iluminación, el proceso de separación y unificación, y las diez etapas de la práctica espiritual. Los jikkai combinan las seis existencias - infierno, fantasmas hambrientos, animales, asuras, humanos y devas - y los cuatro mundos del Mahayana - Shravakas, Pratyekabuddhas, Bodhisattvas y Budas.

En el ser humano, cada uno de ellos es un ámbito psicológico que contiene los otros nueve reinos dentro de sí mismos. Esta visión llevó a la doctrina del Ichinen Sanzen, "un pensamiento contiene tres mil mundos", que significa que incluso un solo pensamiento del estado más bajo de la conciencia contiene las semillas de todos los demás estados, incluyendo la Iluminación Suprema. La implicación práctica de esta doctrina es que todos los seres son capaces potencialmente de alcanzar la iluminación. Esta es la doctrina suprema del Sutra del Loto, descubierta por Chih-i.

Saicho también enseñó el método de meditación Shikan, del "shi" (shamantha o concentración) y "kan" (vipashyana o discernimiento), que implica el esfuerzo de experimentar el Shunyata, de anular la realidad aparente de los fenómenos de la vida cotidiana, y lograr un equilibrio entre estas dos actividades. Esto fue sistematizado por Chih-i en cuatro prácticas, incluyendo la meditación sentada durante largos períodos de tiempo (Samadhi sentado), el canto y la veneración a la imagen de Amida, mientras la circunvalaban (Samadhi parado), una combinación de estos dos (Samadhi mitad sentado y mitad parado), y la práctica de la contemplación de temas éticos mientras que participaban activamente en actividades ordinarias (Samadhi constante). El objetivo general de las doctrinas y métodos Tendai es unir firmemente la teoría y la práctica.

Siguiendo a Chih-i, Saicho buscó unificar el Buda histórico, Siddhartha Gautama, con la realidad metafísica eterna del Buda. Desde este punto de vista, la naturaleza última de las cosas, Dharmata, es la verdad fundamental del ser. Esta verdad eterna universal es el Buda. Pero la realidad última se manifiesta periódicamente en los fenómenos transitorios para señalar el camino a la Verdad, y el Buda histórico fue uno de muchas de esas encarnaciones. De hecho, todos los seres, cada uno de los cuales es una manifestación transitoria, posee la naturaleza del Buda dentro de su velo mortal. El Camino Medio sintetiza el realismo exigido por el sentido común y el idealismo inherente a cualquier punto de vista trascendental. Por tanto, el Camino Medio es el Ekayana, el único vehículo, que afirma la unidad fundamental del Buda y todos los seres. El Budismo Tendai afirma que toda criatura puede alcanzar la Iluminación y, de hecho, debe hacerlo. Gautama Buda caminó entre los hombres exclusivamente para inducir a todos los seres a esforzarse por realizar esta unidad última, que es la realización de su verdadera naturaleza. Cada vez que los seres se encuentran irremediablemente atrapados en los mundos inferiores de la existencia (6 mundos del Samsara) necesitan de este tipo de asistencia directa, y el Buda viene de nuevo al mundo para predicar el Dharma y salvar a todos los seres sintientes.

La humanidad se encuentra en un estado intermedio entre el estado del Buda - supremamente iluminado - y el más bajo del Jikkai, el estado de los demonios. Es por esto que se puede o hundir en los estados infernales de la conciencia o elevarse a la unión con el Buda. Para lograr el estado más alto, sin embargo, requiere que el ser no sólo reconozca la naturaleza del Buda innata, sino que luego trate de realizarlo directamente en la experiencia meditativa. Uno también tiene que reconocer y realizar en la práctica la unidad esencial de todas las cosas. Para Saicho, el Camino del Bodhisattva no era una opción en el camino hacia la iluminación; era una condición para alcanzar la realización final. Hay que llegar a ver la unidad en la diversidad, incluso mientras se satisfacen las diversas necesidades de cada criatura. 

Saicho también abogó por la total unificación del Budismo Exotérico y Esotérico (Mikkyo), basándose en el Sutra del Loto. Ambos caminos, según Saicho, son medios válidos para alcanzar la iluminación. Las enseñanzas básicas representan el Taizokai Mandala (Mandala de la Matriz), y el programa esotérico representa el Kongokai Mandara (Mandala del Diamante). Sakyamuni y e Mahavairocana son uno, no dos; representan dos realidades, la histórica y la última. Es por eso que Saicho, desde un principio, abogó y creó dos programas de estudio, Shikango (Sutra del Loto) y Shanago (Sutra de Mahavairocana).

El Budismo Tendai aconseja al aspirante serio tratar de vivir de acuerdo con dos principios. El primero es recordar siempre que cualquier estado o condición no es más que una manifestación de la propia naturaleza búdica - una región en la geografía de la conciencia, por así decirlo. El segundo es emular la vida del Buda como un ejemplo moral. "Salvarse a uno mismo para salvar a otros, y salvar a otros para salvarse a uno mismo." Si uno entiende estos dos principios, uno desarrollará una compasión por todos los seres que surge de forma espontánea dentro de uno mismo. Un camino de este tipo requiere una fe inquebrantable, no sólo en el Buda, sino también en uno mismo, porque la fe consiste en la identificación de uno mismo con el misterio arcano de la naturaleza del Buda interior, que no es sino una identidad radical con el Buda.

Saicho trató de lograr un equilibrio entre la aristocracia y la población en general, entre el monje y el laico, reformulando la idea de la Sangha. Para él, la Sangha consiste en dos órdenes paralelas, una de monjes obligados por las reglas del Vinaya (Preceptos del Bodhisattva, basados en el Sutra de la Red de Brahma), y la práctica del esoterismo; y otra compuesta por los discípulos laicos que optaron por seguir el Buddhadharma dentro de la sociedad, algo que luego se transpuso dentro del mismo Monte Hiei tras el edicto de Meiji. Por mucho que las reglas se aplicaban a ciertos grupos particulares y otros no, Saicho predicaba inflexiblemente que el mensaje del Buda es para todos y que cada ser humano podría seguirla dentro de las limitaciones de su vida particular. Para Saicho, la comunidad de fe representaba en un significado práctico su filosofía unitaria - la unidad del devoto y el objeto de devoción. Saicho trató de vivir la vida que él le enseñó a todos a vivir, que era más que una vida de rectitud y ejemplificación. Combinó la fe y la ética en un todo unificado, la enseñanza de que cada individuo puede y debe vivir la vida del Ser Universal - el Buda Eterno Shakyamuni, quien es el Buda Mahavairocana.

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