Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Shingi Hokke Shu - Escuela del Loto Reformada 新義法華宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


martes, 31 de octubre de 2023

Viviendo en Mappo, la Era Final de Dharma: Reflexiones sobre el Budismo en el Mundo Contemporáneo

Originalmente, mis "Reflexiones" presentan ruminaciones dhármicas que organizan brevemente mis pensamientos sobre temas basados en la doctrina y las enseñanzas budistas, desde un carácter personal (diferente al resto de mis publicaciones que intentan ser impersonales y a no reflejar mi opinión sobre temas actuales o contemporáneos), pero las siguientes líneas son una excepción. A medida que transcurre el tiempo, más se hace evidente y necesario el que se presente una visión budista sobre el estado actual del mundo, y sobre todo, de la Institución Budista. En las siguientes líneas, presentaré mis reflexiones personales sobre el estado del Budismo en esta era. 

De acuerdo con el Budismo, vivimos en la Era de Mappo, la "Era Final del Dharma". Esto sigue la doctrina de la escatología budista que postula que, tras el Parinirvana (la desaparición) del Buda Shakyamuni del mundo, su Dharma o Enseñanza trascurre tres etapas.

Los Tres Periodos del Dharma

Los Tres Periodos del Dharma son tres períodos o etapas consecutivas en las que se divide el tiempo que sigue a la muerte de un Buda. Estos también se conocen como los períodos de la "Ley Correcta" ("Dharma Correcto" - Shobo - o "Primera Era del Dharma", también llamado "Primer Día de la Ley"), la "Ley Falsificada" ("Dharma de Semblanza" - Zoho - o "Segunda Era del Dharma", también llamado "Día Medio de la Ley"), y la "Ley Decadente" ("Dharma Falso" - Mappo - o la "Era Final del Dharma", también llamado "Ultimo Día de la Ley"). 

De acuerdo con el Canon Budista, y en especial los Sutras - los sermones recopilados del Buda - y las profecías del Buda Shakyamuni, el Buda histórico, contenidos en ellos, durante el Primer Día de la Ley, prevalece el espíritu del Budismo y la gente puede desarrollar su fe y su sabiduría - crecer en el Dharma - y alcanzar el Despertar y la Budeidad a través de su práctica. En esta era, la enseñanza, la práctica y la prueba de las enseñanzas de Shakyamuni están todas presentes, y aquellos que practican el Budismo y alcanzan la Iluminación son más numerosos que en las edades siguientes. En este periodo, las personas siguen las enseñanzas y prácticas del Verdadero Budismo, y en especial, del Sutra del Loto, el cual revela la Verdad del Despertar del Buda y su verdadrro propósito, mensaje y misión en el mundo. Según los Sutras,Tratados y otras obras, el Primer Día de la Ley del Buda Shakyamuni dura mil años, aunque otras fuentes afirman que tiene una duración de quinientos años, y de hecho, esta es la posición oficial de la Tradición Budista. 

Luego, durante el Día Medio de la Ley, aunque el Budismo se establece firmemente en la sociedad, se formaliza cada vez más y menos personas se benefician de él. Durante este tiempo, la enseñanza del Buda se formaliza gradualmente, la conexión de la gente con ella se debilita y progresivamente menos personas pueden obtener la Iluminación a través de su práctica. Las fuentes difieren en cuanto a la duración del Día Medio de la Ley. El Sutra de la Gran Colección lo define como una duración de mil años y el Sutra del Loto como de quinientos años. El Día Medio de la Ley corresponde a dos de los cinco períodos de quinientos años definidos en el Sutra de la Gran Colección: la era de leer, recitar y escuchar y la era de construir templos y estupas. En estas eras, el espíritu de búsqueda de las enseñanzas budistas decae. Esto es exactamente lo que pasó con la Orden Budista, la cual se volvió cada vez más cerrada y se alejó de las personas, enfocándose en las enseñanzas primitivas del Hinayana y no en las correctas del Verdadero Dhrma, lo que abrió las puertas a su eventual división y al surgimiento del Mahayana. Igualmente, las enseñanzas y prácticas del Sutra del Loto fueron olvidadas tanto por el Hinayana como el Mahayana, lo que hizo que el Budismo se dividiera aun más en escuelas, basadas en Sutras y Tratados específicos, y la Orden Budista olvidara su unidad original.

Finalmente, en el Último Día de la Ley, Mappo - la era en la que vivimos - las personas están contaminadas por los Tres Venenos de la Ignoranacia, la Ira y la Avaricia, y pierden su aspiración y capacidad a la Iluminación. Los seres en Mappo estan muy sumidos en la Oscuridad de la Ignorancia, persiguiendo ciegamente sus deseos y pasiones y ahogados por el sufrimiento y el desconsuelo, buscando llenar ese vacío espiritual con elementos materiales e ideológicos que nunca saciarán su hambre espiritual ni les proveerá nungún consuelo. Por todo esto, el Budismo mismo pierde el poder de guiar a los seres al Despertar, y mucho menos a la Budeidad. Este es el momento cuando se dice que las enseñanzas budistas caen en la confusión y pierden el poder de guiar a las personas a la Iluminación. Esto es porque la Orden Budista olvidó las Enseñanzas Perfectas y Completas del Verdadero Budismo. (Pero aunque fue olvidado, el mismo se preservó entre Grandes Maestros en la Tradición del Loto, como Asvaghosha, Nagarjuna, Kumarajiva, Daosheng, y fue rescatada por el Gran Maestro Chih-i en China y reestablecida con la fundación de la escuela Tendai (Tiantai) en el Siglo V.) Se dice que el Último Día de la Ley dura diez mil años. El quinto de los cinco períodos de quinientos años posteriores al Parinirvana del Buda Shakyamuni descritos en el Sutra de la Gran Colección corresponde al comienzo del Último Día de la Ley. El Sutra predice que será una "era de peleas y disputas", en la que los monjes ignorarán los Preceptos y pelearán constantemente entre ellos, en la que prevalecerán los puntos de vista erróneos y en la que las enseñanzas de Shakyamuni "se oscurecerán y se perderán". (Por otro lado, es interesante destacar que el Sutra del Loto considera el Último Día de la Ley como el momento en que se propagarán las enseñanzas que contiene, ya que es en este periodo que el mismo será redescubierto y propagado por el mundo, todo de acuerdo con la visión del mismo Buda.)

Cuando examinamos el estado del mundo y de la Institución Budista, no podemos negar que, numérica y culturalmente, nos encontramos en la Era Final del Dharma. Esto es evidente en el incremento en los puntos de vista erróneos, la secularidad, el abandono de la fe y de la religión por millones de personas en el mundo. Un rápido exámen de los acontecimientos mundiales, sin contar nuestra propia experiencia, atestigua que vivimos en una era maravillosa, llena de avances tecnológicos y materiales que pueden haber hecho de este planeta una Tierra Pura, si no fuera porque la Oscuridad de la Ignoranacia en el alma humana ha corrompido el propósito y el uso de los mismos. Hemos avanzado siglos intelectual y materialmente, pero hemos devolucionado moral y espiritualmente. Uno de los factores más influenciantes de este retroceso interno es la llamada "muerte de Dios": el abandono de la religión, el cual ha tenido sus efectos igualmente (aunque, como veremos, de forma distinta) dentro del Budismo.

La Importancia de la Religión

La religión es uno de los más grandes monumentos de la Humanidad; prueba de que existe algo superior a nosotros, algo más grande, tanto trascendente como inmanente, y es el vehículo que nos permite accederlo. La religión es la base y la fuente de la historia, la cultura, la moral, la unidad y el avance del ser humano. La religión es lo que nos eleva intelectual y espiritualmente sobre los animales. Y cuando el ser humano comenzó a abandonar la religión, comenzó a descender en su miseria; a retroceder en su evolución moral y espiritual. No vivimos en sociedades seculares, pues el ser humano siempre necesitará algo de qué vivir, algo en qué creer. La nueva religión es el secularismo. Cuando las personas no siguen la religión, la reemplazan con la política y la ideología, o peor, con el nihilismo, los nuevos Tres  Nuevos Venenos contemporáneos. 

Los Tres Nuevos Venenos Contemporáneos

Como mencionamos anteriormente, la doctrina budista de los Tres Venenos estipula que la raíz del sufrimiento se encuentra en la Ignorancia, la Ira y la Avaricia. Hoy día, estos Tres Venenos se manifietsan como el Nihilismo, la Ideología y la Política.

La nueva Ignorancia es el Nihilismo, con su negación de la fe y la espiritualidad y su aversión al orden y la moral. Cuando las personas siguen la religión del nihilismo, no tienen norte y caen en el abismo del relativismo, lo que los lleva a su auto-destrucción. Este es el principio o la raíz de los otros dos nuevos venenos. 

La nueva Ira es la Ideología, con su destrucción del orden y el reemplazo de la verdad por el subjetivismo. Ya no buscamos la unidad y el consenso, sino que imponemos nuestro individualismo, nuestra ignorancia, nuestros deseos e ilusiones erróneas a los demás, al exterior, ya sea contra las instituciones, la cultura o la religión, en un intento desesperado por no auto-destruirnos y descubrir el verdadero origen de nuestra ira y sufrimiento, nosotros mismos. 

Y la nueva Avaricia es la Política partidista e ideológica, la cual es la hija del segundo de los Tres Nuevos Venenos, a través y por la cual proyectamos nuestras ilusiones a un grupo radical (como el neo o post-marxismo y los movimientos de izquierda radical), un movimento opresor que se disfraza de víctima para continuar su agenda destructiva en el mundo. 

Todas estas son herramientas de Mara, el Maligno, en su continuo intento por perpetuar perversamente la Rueda del Samsara, por medio del aumento de la Ignorancia, los deseos y el mal karma, y por medio del oscurecimiento del Verdadero Dharma, sumiendo así al mundo en la oscuridad. Y el Budismo, la Religión del Dharma Eterno, siempre ha sido el antídoto, por lo que el Budismo hoy día refleja los síntomas de la enfermedad: dado a que todo está interconectado, el Budismo muestra los mismos efectos de la sociedad en la que vive, cayendo en el nihilismo, la ideología y la política. Esto fue profetizado por el mismo Buda mientras estaba en el mundo y podemos comprobarlo por medio del Canon Budista.

El Budismo es, innegablemente, una religión. De hecho, podemos decir que el Budismo es la Religión Universal, la Religión del Universo, pues abarca y reconoce la totalidad de las religiones y filosofías del mundo (sin perder su superioridad), a la vez que no se circunscribe a un pueblo, a un tiempo o un lugar. El Budismo es atemporal y universal, lo cual fue lo que hizo que se convirtiera en efecto en la primera religión mundial en la historia de este planeta. Si bien podemos corroborar a nivel histórico fácilmente que todo esto es cierto, ¿por qué muchas personas - y sobre todo, muchos budistas - niegan que el Budismo sea una religión? Existen varias razones históricas y espirituales para esto, pero no entraremos en ellas.

El problema fundamental del ser humano y el mundo en el Budismo es la Ignorancia. La razón principal de la aparición del Buda en la Tierra fue para disipar la Oscuridad de la Ignorancia, y uno de sus métodos utilizados fue la Revelación de su Persona, el Buda Eterno, su Enseñanza o Dharma Eterno, y el establecimiento de su Institución y Orden, la Sangha, compuesta por sacerdotes y laicos comprometidos con la preservación del Verdadero dharma, la fe budista y la salvación de todos los seres sintientes. Estos son los Tres Tesoros Budistas Eternos. De estos tres, el más conocido es el Dharma, la Enseñanza Budista. No obstante, el Dharma fue malentendido incluso en los tiempos del Buda. Durante la vida del Buda en la Tierra, el Buda tuvo que esforzarse constatemente porque sus discípulos entendieran su verdadero mensaje y enseñanza. Aún cuando comenzó su Revelación de forma gradual, abriendo poco a poco los corazones y mentes de sus creyentes, sus discípulos constantemente malentendieron sus enseñanzas, por lo que el Buda esperó hasta casi el final de su tiempo en el mundo para revelar su Verdadero Dharma Eterno. Estos malentendidos continuaron aún tras su Parinirvana, creando divisiones y posteriormente denominaciones o escuelas, y fueron las semillas de los malentendidos que continúan hasta nuestros días.

Veamos ahora brevemente cómo el Budismo refleja los Tres Nuevos Venenos del Nihilismo, la Ideología y la Política.

Los Problemas del Budismo en la Era de Mappo

Los Tres Nuevos Venenos en el mundo afectan la Institución Budista y crean tres nuevos tipos de "Budismo": el Budismo Nihilista, el Budismo Ideológico y el Budismo Político.

El Budismo Nihilista - Los orígenes del Budismo Nihilista se remontan a los tiempos del Buda. Durante sus más de cuarenta años de predicación, el Buda reveló su Dharma Eterno por medio de su Plan Dhármico de Salvación, el cual el Gran Maestro Chih-i llamó los Cinco Periodos. 

En el Primer Periodo, justo en el momento de su Despertar de la Budeidad, el Buda predicó su Dharma Cósmico en lo que hoy se conoce como el Sutra Avatamsaka, revelando su Dharma Eterno, pero los seres no estaban listos para recibir el mismo, por lo que inmediatamente el Buda comezó el Segundo Periodo y continuó su ministerio público más de una década con una serie de sermones que hoy se recogen en los Sutras Agamas (contenidos en el Canon Pali), donde el Buda presentó una abreviación de su Dharma - enseñanzas provisionales (medios hábiles) cuyo fin era permitir que sus discípulos pudieran descartar todas sus visiones erróneas de mundo y de sí mismos, por medio del desapego y la disminución del deseo. Estas enseñanzas provisionales presentaban el mundo de forma negativa y exhortaba su abandono (para que pudeieran abandonar igualmente sus apegos a sus visiones erróneas y sus deseos) y los conducía al Nirvana, el cual era presentado como la Extinción. Esta era la meta (temporal) de los Arhants: la salvación individual y la salida del Samsara. Esto sentó las bases del Budismo Nihilista, el cual sería agravado con el Cuarto Periodo.

Luego de esto, el Buda pasó al Tercer Periodo con la predicación de los Sutras Mahayana, revelando la existencia de otros Budas, y de los Bodhisattvas: seres que posponían su Nirvana para salvar así a todos los demás seres sintintes. Si bien predominaba una visión un tanto negativa del mundo, la misma era poco a poco reemplazada por una visión positiva. El mundo no era tan malo, pues podíamos trascender nuestro sufrimiento aspirando a un ideal superior que trascendiera nuestro ego finito y falso, uniéndonos en la tarea del Buda de purificar el Cosmos y llevar a todos los seres al Despertar. Posterior a esto, el Buda predicó sus sermones del Cuarto Periodo, llamados los Sutras Prajnaparamita o de la Perfección de la Sabiduría, donde el Buda quizo eliminar de una vez y por todas todas las ilusiones de sus discípulos por medio de la deconstrucción de toda la naturaleza de la Realidad, presentando el concepto del Sunyata o la Vacuidad (el Buda en este sentido fue el primer posmodernista, de forma provisional, pues luego revelará que esta visión debe ser ser abandonada pues puede hacer el remedio peor que la enfermedad). La doctrina budista del Sunyata nos dice que no existe nada independiente y separado, pues todo se encuentra en una red infinita de interconexiones. Esto fue descrito como Sunyata o una Vacuidad. La total percepción de esta doctrina le permitiría a sus discípulos alcanzar la Sabiduría Trascendente (Prajna) necesaria para el Buda poder realizar luego de este periodo su Gran Revelación, contenida en el Quinto Periodo, predicada en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, donde finalmente revelaría nuevamente su Dharma Eterno pero desde una perspectiva terrenal, revrlando así la verdadera naturaleza del Buda Eterno y su mensaje. Sin la eliminación total de sus enseñanzas anteriores y de los últimos vestigios de ignorancia e ilusión en las mentes y corazones de sus discípulos por medio del uso de estos medios hábiles, sus discípulos no hubieran estado listos para la Gran Revelación: el Buda Shakyamuni fue una encarnación del Alma del Cosmos (Dharmakaya), el Buda Eterno, para poder revelarles a los seres su Unidad Fundamental (total interconexión), y que poseen dentro de sí el Espíritu del Buda, su Naturaleza Búdica, la cual les permite alcanzar el Despertar e igualmente alcanzar la Budeidad. El mundo no era entonces un lugar negativo del cual debíamos escapar, sino una gran matríz que podía ser purificada y convertida en una Tierra Pura, un lugar donde los seres alcanzan su Despertar, y por medio del Dharma Eterno, podían actuar con sabiduría (tomar las decisiones correctas) y compasión (ayudarse unos a otros), experimentando así el estado de vida del Nirvana, reemplazando la experiencia de la Impermanencia, el Sufrimiento, la Impureza y el No-Ser (ser finito y falso, el ego), por la Eternidad, la Felicidad, la Pureza y el Verdadero Ser.

Si bien esta era la meta y el fin, muchos discípulos se aferraron aun así al ideal del Arhant, viendo el mundo como un lugar negativo que se debe escapar, descartando totalmente las enseñanzas posteriores y reales del Buda (estos son conocidos hoy como los Budistas Hinayana o Theravada), y a la doctrina del Sunyata. El problema que la doctrina del Sunyata tuvo es que muchos de sus discípulos se aferraron a la palabra y no a su significado, interpretando la misma como un vacío, y no una potencialidad. Ambos budistas existen aun hoy en día en el Budismo Nihilista. 

Los budistas Theravada son nihilistas pues niegan al Buda Eterno y se aferran al a figura del Buda como hombre y maestro, negando así us aspecto trascendental e inmanente, buscando el escape del mundo y del Samsara por medio de la Extinción, reduciendo su cuerpo y consciencia a cenizas, acabando finalmente con sus renacimientos. Igualmente, estos budistas solo reconocen los Sutras Agamas (Canon Pali), las enseñanzas primitivas y provisionales, y niegan la veracidad del Verdadero Dharma contenido en los Sutras Mahayana y en la Gran Revelación del Sutra del Loto y del Nirvana.

Los budistas Mahayana también tienen su vertiente nihilista con su aferro a la doctrina del Sunyata, donde aceptan el carácter inmanente del Buda (como nuestra Naturaleza Búdica) pero niegan el caracter trascendente del Buda, como el Buda Eterno, interpretando a través de los lentes distorcionados de los Sutras Prajnaparamitas todo el Canon Budista, incluyendo la Gran Revelación del Sutra del Loto y del Nirvana. Estos son los devotos que enfatizan la Vacuidad de todos los fenómenos, el cual se reduce a un nuevo tipo de nihilismo, dando paso al relativismo, y abrazando visiones ideológicas y políticas post-marxistas como el deconstruccionismo, lo cual da paso a los otros dos tipos pervertidos de Budismo, el Budismo Ideológico y el Budismo Político. 

El Budismo Ideológico - El Budismo Ideológico, al igual que el Budismo Político, es hijo del Budismo Nihilista y tiene su origen común en la Ignorancia, sobre todo, de las verdaderas enseñanzas budistas. Al no tener una bse sólida en la fe budista, desconocer sus verdaderas enseñanzas, y ser contaminados por la degeneración que experimenta el mundo y los seres, los budistas nihilistas llenan su vacío religioso  y filosófico budista con ideologías, y buscan forzar las mismas en el Dharma del Buda, malinterpretando y mutilando sus enseñanzas y su fin. El Budismo Nihilista da paso así al Budismo Ideológico, el cual asume innumerables formas, como el Budismo Secular (eliminando la espiritualidad y el carácter fundamentalmente religioso del Budismo), el Budismo LGBT (imponiendo sus ideologías radicales de género y sexualidad cuando el Budismo ya es bastante original y fundamentalmente inclusivo), el Budismo Feminista (atacando el orden natural cuando el Budismo ya es naturalemente equitativo entre los sexos), el Budismo "Woke" (una amalgama de ideología y política radical), el Budismo Progresista (asumiendo posiciones ideológicas afiliadas a partidos políticos y agendas activistas), etc., creando así más desviaciones y divisiones, distanciándose cada vez más del Verdadero Budismo.

El Budismo Político - Al igual que el Budismo Político, el Budismo Político es hijo del Budismo Nihilista, pero lleva el Budismo Ideológico un paso más allá y reemplaza sus dogmas, doctrinas y prácticas y fines con los de una agenda política de izquierda radical, cuando el Budismo es realmente tradicional y (debería ser siempre) apolítico. El Budismo no tiene nada que ver con ideologías de género ni con política (aunque sí es socialmente comprometido). 

Estos tres tipos de "Budismo" son los que lamentablemente imperan en Occidente (e interesantemente no en Oriente, su cuna), y sus exponentes imponen sus visiones distorcionadas del Dharma en el resto, llegando así a dominar la palestra pública, proporcionando una imagen errónea del Budismo al mundo y, como dice el Buda en el Sutra del Nirvana, corrompiendo el Budismo desde adentro, como gusanos que se comen al león.

* * *

Estos son solo tres síntomas de la Era de Mappo en el Budismo, pero existen otros, como la continua división y la proliferación de denominaciones budistas, que solo reflejan la continuidad del malentendido ocasionado por la Ignorancia y su efecto en el corazón de los budistas. Otro síntoma es la creación de sectas o grupos radicales dentro del Cuerpo de la Sangha - sub-denominaciones creadas por personas para difundir sus visiones individuales que solo responden a sus propios egos. 

Es importante que todos los budistas conozcan el Verdadero Dharma Eterno del Buda para que no caigan en perversiones y falsos "Budismos". Si los budistas no siguen el Verdadero Dharma Eterno del Buda, reemplazan el mismo con el Dharma de Mara, el Maligno, como nos dice el mismo Buda en el Sutra del Nirvana, su último sermón en el mundo.

Todo esto hace importante que existen fuentes fidedignas del Verdadero Dharma en Occidente, y llama a todos los Hijos del Buda a preservar el Verdadero Dharma de forma tradicional y ortodoxa, mantendiendo la Llama del Dharma viva para las futuras generaciones, cónsonos con nuestro voto del Bodhisattva y la intención del Buda en la Tierra. 

Todo esto ha hecho que dirija todos mi tiempo, energía y esfuerzo a la presentación del Verdadero Dharma, comenzando desde las bases, con una traducción de los textos fundamentales del Canon Budista, unida a un comentario que dilucide sus enseñanzas basadas en el Canon y la Tradición Budista, seguido de una copilación, destilación y formulación de las Bases de la Budología, como la Budología Dogmática, la Budología Sistemática, el Credo Budista, una Declaración de Fe, la Hermenéutica Budista, el Catecismo Budista, y un sin número de proyectos que espero continuar por el resto de mi vida en este mundo. Estos proyectos no crean una nueva denominación budista, sino que recogen, organizan y sistematizan lo que ya se encuentra dentro del Canon y la Tradición Budista, como se ha hecho desde los comienzos del Budismo en el mundo. 

Lamentablemente, estoy seguro que estos esfuerzos podrán encontrar resistencia por parte de los sectores más conservadores (quienes se niegan a la necesidad o incluso a la posibilidad de la existencia de estos formulados), así como los más radicales y progresistas (quienes verán estas formulaciones y sus contenidos como ataques) dentro de la Institución y Comunidad Budista. Erraría si lo hago, pero erraría igualmente si no lo hago; en última instancia, las personas siempre van a encontrar razón para criticar. Honestamente, fallaría en mi Voto del Bodhisattva si no lo hiciera.