Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.

Sunday, April 5, 2015

Komyo Shingon: El Mantra de la Luz


Las enseñanzas del Budismo Tendai Esotérico están destinadas a guiar a las personas a la Iluminación. Las mismas hacen hincapié en que el Buda es en esencia el Dharmakaya, la naturaleza esencial de la iluminación. Este cuerpo del Dharma es la realidad luminosa de la sabiduría y la compasión que penetra y abarca toda la existencia de tal manera que el Dharmakaya es en realidad la propia naturaleza innata del Buda dentro de todos los seres y el cosmos. El Budismo Esotérico identifica esta realidad del universo con el Buda Mahavairocana Buda, que es simbolizado con el sol, que irradia su luz a todos los seres del universo. Para el budismo Tendai, Mahavairocana, como el Cuerpo del Dharma del universo, predica y actúa de forma continua a través del cosmos. 

Una de sus manifestaciones es el Komyo Shingon o el mantra de la Luz:

"On abokya beiroshano maka-bodara mani 
handoma jimbara harabaritaya un"

El Komyo Shingon o "mantra de la Luz" se compone de 23 carácteres, que encierran todo el poder de Dainichi Nyorai - el Buda Mahavairocana. Se cree que cuando el Komyo Shingon es recitado enfocando y concentrando la mente en un solo punto - eliminando el ego - la Gran Luz Radiante de la Sabiduría del Buda abraza al recitador (o la persona por quien se recita), dispersando las ilusiones que obstaculizan nuestro desarrollo, y devolver la mente a su "estado "no nacido" de pureza y a su naturaleza búdica esencial. 

El Komyo Shingon se recita 3, 7, o 21 veces al día, depositando toda nuestra fe en la naturaleza pura y esencial del cosmos y del universo.