Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Sunday, November 14, 2021

El Llamado del Buda para el Mundo: El Sutra del Loto a la Luz de las Enseñanzas Tierra Pura 7 - El Voto Primal (1)

 El Budismo, si bien a veces es representado por sus diversas escuelas, muchas de ellas en aparente oposición doctrinal y con sus diversas prácticas, sigue siendo un solo Dharma: es el mensaje del Buda para el mundo - el llamado al Despertar para todos los seres sintientes. Este mensaje fue interpretado de diferentes formas a través del espacio y el tiempo tras el Parinirvana de su fundador, y con ello, florecieron diversas escuelas por todo el continente asiático, cada una enfocándose en una o varias de sus enseñanzas y prácticas. Si bien el Budismo - el Buddha Dharma del Vehículo Supremo (Ekayana) de la Tradición del Loto - se dividió en varias ramas, las mismas fueron rescatadas, unificadas, armonizadas y perfeccionadas por la escuela Tendai japonesa.

En el transcurso de mi ministerio, por medio de mis libros y este blog, se han presentado las diferentes fascetas del diamante del Dharma, pero a veces puede resultar difícil poder ver el diamante completo. Es por eso que en este nuevo ciclo, abordaremos la Escritura Sagrada principal del Budismo - la Biblia del Budismo Tendai - y la interpretaremos a la luz del Budismo Tierra Pura. El Sutra del Loto tiende a enfatizar los positivo únicamente, y es por eso que para la escuela Tendai, el Sutra del Loto representa el Sol, el comienzo del día y de la vida, un mundo de infinitas posibilidades. Por otro lado, los Sutras de la Tierra Pura tienden a ser un poco más negativos, y es por eso que en el Budismo Tendai representa la Luna, el ocaso del día y de la vida, el verdadero rostro del mundo y de todos nosotros. Este ciclo reflejará tanto las enseñanzas Tierra Pura dentro del Sutra del Loto, así como cómo podemos usarlas como un espejo para nuestras vidas y poner su enseñanzas en práctica.

En este ciclo, usaré un estilo literario diferente; espero que sea de su agrado. Es recomendado ver mis entradas anteriores donde comento el Sutra del Loto y los Sutras Tierra Pura por separado.

En los capítulos anteriores, a través de todo el Sutra del Loto, el Buda ha revelado su Plan Dhármico para la salvación de todos los seres sintientes: todas sus enseñanzas y prácticas anteriores han sido reveladas gradualmente para llevar a los seres poco a poco a abrir sus mentes y corazones para poder aceptar y comprender la Verdad. Por ello, todas han sido incompletas, preparativas, para la gran revelación que abrirá de par en par las puertas de la Iluminación a todos los seres sintientes, y ya hemos visto parte de estas revelaciones. Primero, todas las enseñanzas y prácticas conducen al Despertar. Segundo, todos los seres poseen la Naturaleza Búdica - la capacidad de alcanzar la Iluminación y convertirse en Budas; todos los seres, sin excepción, sin distinción - de hecho, este es el destino de todos los seres: todos seremos Budas y nos encontramos en el camino a nuestro Despertar. Es por ello que todos somos Bodhisattvas. Para poder reclamar nuestro destino, debemos de practicar los Paramitas y realizar el trabajo del Bodhisattva en este mundo. Ahora, con este capítulo, llegamos a la tercera gran enseñanza del Sutra del Loto, la cual forma el corazón mismo del Sutra, y donde el Buda Shakyamuni finalmente rasga el velo ilusorio de su persona, su misión y su legado en el mundo. 

Como recordaremos, en el capítulo anterior, una gran infinidad de Bodhisattvas emergen de la Tierra y prestan sus servicios al Buda Shakyamuni. Toda la audienca queda atónita: el Buda Shakyamuni alcanzó su Despertar a penas hace unos treinta años, y todos en esta asamblea constituyen sus discípulos. ¿Cómo el Buda pudo haber entrenado a esta gran infinidad de Bodhisattvas avanzados en tan poco tiempo, y sin que nadie se diera cuenta? Esto sienta las bases para la gran revelación.

El Buda Shakyamuni, leyendo la pregunta en la mente de todos, revela que si bien todos piensan que él nació como Siddhartha Gautama en la India, abandonó su trono, se embarcó en prácticas ascéticas por muchos años, y finalmente alcanzó la Iluminación bajo el Arbol Bodhi en esta vida, en realidad, él alcanzó el Desperrtar en el principio del tiempo, y ha estado apareciendo en infinitos mundos por eones para conducir a los seres al Despertar. Esta manifestación corporal - este Dharma encarnado - llamado Siddhartha Gautama es solo su cuerpo encarnado, pero su verdadera identidad es el Alma del Universo, el Dharmakaya, el cual no tiene principio ni tiene fin, alfa y omega; el cual lo permea todo y del cual emana todo en el Cosmos, omnipresente; el cual conoce el pasado, el presente y el futuro, omnisciente. Es por eso que anteriormente todos los Budas de las diez direcciones por todo el Cosmos se congragaron para poder rasgar la fábrica de la Realidad y revelar su Verdadera Naturaleza como la Tierra Pura de la Luz Serena. Todos estos Budas, como recordaremos, eran sus emanaciones por todo el Cosmos. En este sentido, quien está hablando en el Sutra del Loto no es el Buda Shakyamuni, sino el Buda Eterno, el Buda Amida, quien también es llamado Mahavairocana, pues es el Buda de la Luz Infinita, el Sol del Cosmos, el Corazón del Dharma y la Existencia.

Esta revelación deja a todos perplejos y sin palabras. ¿Qué podrían decir? Es mucho para aceptar y asimilar. Es por eso que el Sutra del Loto revela que esto solo puede ser entendido con fe, y esta fe es algo que desarrollamos a través de la práctica, y que de hecho, podemos corroborar - experimentar - por medio de la experiencia directa únicamente. Este es el gran secreto de todas las escuelas budistas; es por ello que algunas escuelas, como la escuela Zen, dicen que la verdadera esencia - la cual fue revelada en el Sutra del Loto, pero cpocos conocen o ignoran - puede solo ser experimentada, no hablada. Otras escuelas, como la escuela Shingon, dice que si bien no puede ser comunicada por palabras y solo experimentada, también se puede intuir y percibir - podemos incluso iluminarnos - por medio del arte. Es por eso que el Budismo Esotérico, como el Shingon y el Tendai, ponen tanto énfasis en el arte, y sobre todo, en los Mandalas. Los Mandalas son representaciones artísticas de la Iluminación, del Universo Dhármico, el Dharmadhatu, y como todos poseemos la misma Naturaleza Iluminada, al verlos, podemos reconocerlos como Verdad; podemos reconocerlos como parte de nosotros mismos. 

En el Budismo Esotérico japonés, existen dos Mandalas importantes, que sirven como objeto de devoción y adornan los altares principales de todos los templos, como en la escuela Tendai y Shingon. Estos son el Ryokai Mandala o el Mandala de los Dos Mundos, que se componen del Mandala del Mundo del Diamante (Kongokai o Vajradhatu) y el Mandala del Mundo de la Matriz (Taizokai o Garbhadhatu). Estos dos Mandalas representan el mundo de la Unidad o la Realidad Absoluta (Kongokai) y el mundo de la Multiplicidad o la Realidad Convencional (Taizokai). Ambos, como el Ryokai Mandala, representan el Camino Medio de la Triple Verdad de la escuela Tendai. Pero lo que muchos no saben, es que estos dos Mandalas representan las dos cualidades iluminadas absolutas, abarcadas por el Buda Amida, como su Luz Infinita, la cual es representada por el Mandala del Diamante y simboliza la Sabiduría; y su Vida Infinita, la cual es representada por el Mandala de la Matriz y simboliza la Compasión. Así, el Ryokai Mandala es el Buda Amida.

El Budismo Esotérico, llamado Vajrayana en sánscrito y Mikkyo en japonés, no es una escuela separada tampoco, como no lo son las ramas Tierra Pura ni la Zen, sino que todas son eso mismo, ramas, del gran Arbol Bodhi que se plantó como una semilla en el mismo corazón del Cosmos en el principio del tiempo, y que floreció en nuestro universo con la Iluminación del Buda Shakyamuni. Por ello, el Budismo Esotérico es parte integral de la escuela Tendai, como lo es la Tierra Pura y el Zen. Todas las escuelas bajo un mismo techo. Es por ello que el nombre de nuestra escuela, "Tendai", significa "Terraza Celestial", pues es la gran sombrilla que abraza, unifica y armoniza todas las escuelas, enseñanzas y prácticas budistas dadas por le Buda Shakyamuni en sus más de cuarenta años de predicación en el mundo. Esta era su verdadera intención; este es su verdadero legado, y el mismo fue rescatado por los Grandes Maestros Chih-i y Saicho, y hoy podemos regocijarnos en ser parte de esta milenaria tradición, y de asegurarnos que continúe viva por el resto de este Kalpa. Es por eso que el Buda Shakyamuni dice al final de su sermón revelatorio que su único pensamiento o deseo constante, su único voto, es ¿cómo puedo hacer para que los seres alcancen el Despertar y reconozcan su Unidad Fundamental? Este debe ser igualmente nuestro voto.

Ahora, el Buda le dice a toda la audiencia que aunque el Cosmos pase por diferentes ciclos de creación, mantenimiento y disolución-regeneración, esto solo sucede en la superficie, solo sucede en el Maya. Debajo de toda esta multiplicidad, existe una Unidad. Este mundo - el Cosmos - es una mezcla armónica de la Unidad y la Multiplicidad, del Uno y los Muchos, de la Realidad Absoluta y la Realidad Convencional. Solo la Realidad Convencional se crea, se mantiene y se regenera; la Realidad Absoluta se mantiene en la Unidad, imperturbada. Esto era algo que los antiguos indios reconocían igualmente; esto es parte del legado védico en el Budismo. 

Es interesante ver los paralelos entre el Hinduismo y el Budismo, que si bien muchos piensan que son dos filosofías religiosas diferentes, son realmente dos formas de nombrar y expresar lo mismo. Los antiguos, y aún ahora en el Hinduismo, reconocen este proceso, pero lo personifican como Brahma (creación), Vishnu (mantenimiento) y Shiva (disolución-regeneración). La Unidad, para poder manifestar su Infinidad y Potencialidad, se manifiesta en la Multiplicidad, en los Muchos, y se viste del Cosmos en sus múltiples manifestaciones y colores. En ese movimiento, la Consciencia Fundamental, la novena consciencia o Amala, se manifiesta de acuerdo con el karma de los seres desde el principio del tiempo. El mismo se encuentra como un mapa en la octava consciencia, o la consciencia colectiva o Alaya. A medida que el universo toma forma, y pasa por sus diferentes procesos hasta que cietos sistemas son capaces de albergar vida sintiente, esos karmas individuales dentro del karma colectivo asumen individualidad, y se forma la séptima consciencia, o Manas. Finalmente, esos Manas o consciencias individuales comienzan a manifestarse y relacionarse con el ambiente por sus cinco sentidos y consciencias y consumen y crean nuevo karma, lo que mantiene el movimiento del Cosmos y sus próximas existencias. La única forma de promover y ayudar a la evolución del Cosmos y la Existencia es por medio de actividades iluminadas: reconocer nuestra Unidad Fundamental y actuar de acuerdo con la misma en el mundo de la dualidad y la multiplidad, generando karma positivo y volviendo este mundo en una Tierra Pura.

Dado a que los seres individuales, gracias al funcionamiento natural y necesario del Cosmos, olvidan su Unidad Fundamental, vagan por el mundo creando mal karma y generando sufrimiento. Para poder ayudar a los seres sintientes a aliviar su sufrimiento y reconocer su Unidad Fundamental, el Universo mismo encarna en los mundos, asumiendo la forma de Budas, y predica las Leyes Universales, el Dharma, para poder ayudar a los seres a vivir vidas más completas y sanas, de acuerdo con la Realidad.

Ahora, volviendo al Sutra, el Buda Shakyamuni dice al final de su sermón revelatorio que su único pensamiento o deseo constante, su único voto, es ¿cómo puedo hacer para que los seres alcancen el Despertar y reconozcan su Unidad Fundamental? Esto es llamado en el Budismo Tierra Pura el Voto Primal - el deseo de que todos los seres sean salvados y alcancen el Despertar. Este voto es el motor fundamental de la Existencia. Este voto es lo que hace que los seres busquen la espiritualidad, encuentren el Budismo, practiquen la meditación y el Nembutsu, y puedan salvar a todos los seres sintientes. Este es el génesis de nuestra Naturaleza Búdica, lo que nos permite descubrirla y lo que ha asegurado nuestra salvación y nuestra Budeidad.

Para poder entender mejor este capítulo, el cual es el más importante en el Sutra del Loto y en todo el canon budista, debemos referirnos a los Sutras del Buda Amida.

Como hemos mencionado anteriormente, los Sutras del Buda Amida consisten usualmente de tres Sutras: (1) el Sutra del Buda Amida y su Tierra Pura (Sutra Corto), el cual narra las maravillas del Buda Amida, su  Tierra Pura, y nos dice cómo podemos renacer allí, el cual nos provee con el Nembutsu Meditativo; (2) el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita (Sutra Largo), el cual nos narra de los 48 Votos que realizó en un pasado el Bodhisattva Dharmakhara para poder convertirse en el Buda Amida, el cual nos provee con el Nembutsu Recitativo; y (3) el Sutra de la Meditación en el Buda Amida y su Tierra Pura (Sutra de la Meditación),el cual nos provee con muchos otros métodos para lograr nuestro Renacimiento en su Tierra Pura, como el Nembutsu Visualizativo.

¿Cómo el Buda Shakyamuni ahora en el Sutra del Loto revela que alcanzó la Budeidad en el principio del tiempo, y que desde entonces, aparece y encarna en los mundos para revelar el Dharma y salvar a todos los seres y encaminarlos de regreso a su Verdadero Hogar? Solo podremos entender esto si leemos el Sutra del Loto a la luz del Budismo Tierra Pura.

En el Sutra del Loto, el Buda Shakyamuni, hablando desde la Budeidad, desde la voz del Buda Eterno, nos dice en el capítulo 16: "Desde el tiempo en que alcancé la Budeidad, los eones que ha pasado son ilimitados cientos de miles de miríadas de kotis de asamkhyeyas en número. Yo siempre predico el Dharma para enseñar y transformar incontables millones de seres vivientes, para que entren al Camino del Buda". Si decimos que el Buda es una manifestación del Universo, una encarnación del Dharma, ¿por qué dice que han pasado eones desde que alcanzó la Budeidad? Los Sutras de la Tierra Pura nos dan la respuesta. 

En el Sutra Largo, vemos el comienzo del Universo en términos simbólicos. En el Sutra del Buda de la Luz y la Vida Infinita, el Buda Shakyamuni mismo nos constesta. De acuerdo con el Sutra, una vez, en el principio del tiempo, existió un rey que abandonó su trono y su reino y se convirtió en monje bajo el Buda Lokeshvaraja, y tomó el nombre de Dharmakara. Movido por el sufrimiento de todos los seres sintientes, Dharmakara decidió crear una Tierra Pura, un reino donde existan todas las condiciones para que los seres alcancen el Despertar y se salven del océano cíclico del Samsara. Para poder lograrlo, el el Bodhisattva Dharmakhara hizo 48 Votos. Tras eones de práctica, el Bodhissatva Dharmakara logró completar todos sus votos, alcanzó la Budeidad y es llamado ahora el Buda Amida, el Buda de la Lyz y la Vida Infinita. Por supuesto, como toda história mítica, debemos de leer entre líneas y no confundir el símbolo por lo simbolizado. 

El Universo, Lokeshvaraja, se informa a sí mismo, el Bodhisattva Dharmakara, su ser finito, sobre cómo alcanzar la Budeidad y salvar a todos los seres sintientes, y alcanza la unidad con su Verdadero Ser y se convierte en un Buda, el Buda Amida, y el Buda Amida se manifiesta como infinitos Budas por todo el Cosmos para llamar a los seres a la Unidad. El Buda Shakyamuni alcanzó el Despertar en el principio del tiempo junto con el Bodhisattva Dharmakara. El Buda Shakyamuni es el Buda Amida. Todos los Budas en el Cosmos son el Buda Amida, son manifestaciones de la Luz y la Vida Infinita que por su Gran Compasión se refracta en muchos colores, cada color proveyendo una medicina diferene para las diferentes capacidades, necesidades y naturalezas de los seres a los que se manifiesta. Dado a que el Buda Shakyamuni alcanzó su Despertar en esta vida y nos legó las instrucciones para cómo alcanzar el nuestro, y dado a que su linaje se ha mantenido por más de 2,500 años en el mundo manifestando seres iluminados que realizan el trabajo del Bodhisattva en el mundo, ponemos sus enseñanzas en práctica con la fe y confianza de que son verdaderas. 

Así que, luego de décadas, el Buda Shakyamuni le revela a sus discípulos que quien realmente se encuentra presente frente a ellos no es el iluminado Siddhartha, sino el Buda Amida.

"Buenos hombres, las escrituras expuestas por Tathagata son todas con el propósito de salvar y emancipar a los seres sintientes. A veces hablo de mí mismo, a veces de otros: a veces me presento, a veces otros; a veces muestro mis propias acciones, a veces los de los demás Todo lo que predico es verdadero y no falso.

"¿Por qué hago esto? El Tathagata percibe el verdadero aspecto del mundo triple exactamente como es. No hay reflujo ni flujo de nacimiento y muerte, y no existo en este mundo y luego entro en extinción. No es ni sustancial ni vacío, ni consistente ni diverso. Tampoco es lo que perciben los que habitan en el mundo triple. El Tathagata ve todas esas cosas con claridad y sin error.

"Debido a que los seres sintientes tienen diferentes naturalezas, diferentes deseos, diferentes acciones y diferentes formas de pensar y hacer distinciones, y porque quiero permitirles echar buenas raíces, empleo una variedad de causas y condiciones, símiles, parábolas y frases y predicar diferentes doctrinas. Esta, la obra del Buda, nunca la he descuidado ni por un momento.

"Por lo tanto, desde que obtuve la Budeidad, ha pasado un período de tiempo extremadamente largo. La duración de mi vida es un número inconmensurable de asamkhya kalpas, y durante ese tiempo he permanecido constantemente aquí sin entrar nunca en la extinción."

Luego, el Buda mismo revela que si bien es ahora mismo una encarnación dhármica conocida como el Buda Shakyamuni, en realidad, es el Buda Amida:

"A veces para esta multitud
Describo la duración de la vida del Buda como inconmensurable,
y para aquellos que ven al Buda solo después de mucho tiempo
Explico lo difícil que es encontrar al Buda.
Tal es el poder de mi sabiduría
que sus sagaces rayos brillan sin medida."

Aquí el Buda Shakyamuni revela que su Vida es Infinita ("inconmesurable"), y que la Luz que emana de su sabiduría es Infinita ("sus sagaces rayos brillan sin medida").

Igualmente, en el Sutra del Loto, el Buda revela que su Nombre es pronunciado por todo el universo:

"El Nombre del Buda se escucha en las diez direcciones,
beneficiando ampliamente a los seres sintientes,
dotando a todos de buenas raíces
para ayudarlos a poner sus mentes en el camino insuperable."

Este es el Nembutsu, el Nombre del Buda Amida: "Namu Amida Butsu", el cual es una de las prácticas principales de la escuela Tendai y de nuestro templo.

Ahora, podrás estar pensando: Si el Buda Amida cumplió sus votos, entre los cuales se encontraba el fin de los malos destinos en el Samsara y la salvación última de todos los seres, ¿por qué no somos Budas y esta no es una Tierra Pura? Si bien sus votos se han cumplido (de lo contrario, Dharmakhara no se hubiera convertido en el Buda Amida, aunque como vimos, esto es simbólico) no lo vemos dado a las oscuraciones kármicas, nuestros deseos y pasiones. Esto es llamado la Ignorancia Fundamental: el olvido de nuestro origen en la Unidad, y nuestra inabilidad de reconocer la Verdadera Naturaleza de este mundo, la Tierra Pura. 

 ¿Qué tal si te dijera que esos Votos no solo se han cumplido, sino que aparecen en el Sutra del Loto, y muchos otros, pueden ser experiementados en nuestra vida diaria? Veremos esto nuestra próxima entrada.