Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre las distintas escuelas de Budismo tradicional japonés. Esta página ha sido creada para aclarar dudas sobre el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología). La misma aspira a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto.


Thursday, October 7, 2021

La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura: Las Enseñanzas del Ojoyoshu - El Nembutsu al Momento de la Muerte

 El Ojoyoshu, que se puede traducir como "Tratado Esencial para el Renacimiento en la Tierra Pura", es uno de los tratados budistas Tierra Pura más importantes jamás escritos. El mismo fue compuesto por el Gran Maestro Genshin (Eshin Sozu 942-1017) en Japón, y completó la sistematización del Budismo Tierra Pura dentro de la escuela Tendai japonesa, a la vez que sentó las bases para el desarrollo del Budismo Tierra Pura en Japón. El mismo ha sido caracterizado como un manual, y a su vez, una síntesis doctrinal, fundida de total fe y práctica, la cual presenta toda la teoría y la práctica para esta rama del Budismo dentro de la escuela Tendai. En esta serie de Lecturas estudiaremos extractos del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin y veremos cuáles son sus implicaciones para nuestra práctica budista y nuestra vida diaria.

En los capítulos anteriores hemos visto la construcción y sisematización dinámica del Gran Maestro Genshin del Nembutsu: la práctica del Budismo Tierra Pura en la escuela Tendai. La misma refleja una síntesis completa, armónica y dinámica de la larga tradición Tierra Pura comenzada por el Buda Amida, por medio de su emanación encarnada, el Buda Shakyamuni, en este mundo, y continuada por grandes maestros como Asvaghosha, Nagarjuna, Vasubandhu, Taocho, Chih-i, Shandao, Saicho, Ennin, Ryogen, Senkan, y Kuya, entre otros. Más que una línea sucesoria ininterrumpida (hay muchas interrupciones en la India y China), esta tradiciónb se puede ver como una sucesión ideológica y práctica, donde cada maestro incorporó y a su vez expandió lo elaborado por el anterior, todos guiados por la Luz Infinita de Sabiduría del Buda Amida. Por otro lado, luego de Genshin, otros maestros continuaron expandiendo la tradición, como Honen y Shinran, dos maestros que revolucionaron el entendimiento Tierra Pura, y cuyas repercuciones hicieron eco dentro de la Tradición del Loto de la escuela Tendai. Pero esto lo veremos más trarde.

Continuando nuestro estudio del Ojoyoshu, ahora llegamos finalmente al tema del Nembutsu al momento de la muerte. El Budismo, canónica y trdicionalmente, siempre ha puesto un gran énfasis en la consciencia al momento de la muerte, pues nuestro estado de consciencia al momento de la muerte es decisiva - influenciante, no determinante - sobre a dónde renacemos dentro de la Rueda del Samsara al final de nuestra vida. La tradición Tierra Pura heredó esa inquietud y nos mostró que el Buda ya nos proveyó un destino alternativo, superior, al todos poder aspirar Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza del Buda Amida. Es por eso que tradicionalmente todos los maestros han exhortado a los creyentes a dirigir sus pensamientos al Renacimiento en la Tierra Pura, donde podremos alcanzar el Despertar de la Budeidad en una sola vida, y volver a los mundos a continuar nuestra labor dhármica salvífica de todos los seres sintientes. Es por eso que Genshin concluye su gran obra con su sistematización unificadora del ritual Nembutsu al momento de la muerte.

Como recordaremos, al momento de la muerte, el Buda Amida llegará junto con su gran asamblea y escoltarán al fallecido a la Tierra Pura. Genshin basó su ritual del Nembutsu al momento de la muerte en estas descripciones canónicas, al igual que los rituales de los maestros del pasado, y los organizó para crear las condiciones ideales para nuestro Renacimiento en diez visualizaciones o contemplaciones que guiarán al difunto a su dfestino final. De estas diez contemplaciones, Genshin considerada las 7, 8 y 9 como las más importantes, pues describen y detallan las visiones del Buda Amida, su Luz Infinita, y su aparición en el lecho de muerte. La contemplación 10 es exclusiva al momento de la muerte.

Este ritual fue utilizado ampliamente por la mayoría de las escuelas japonesas. El método más común consistía en atar un hilo de cinco colores de la mano del difunto a una estatua o una imágen del Buda Amida, la cual era colocado sobre su cabeza, y la cual debía tratar de mirar para no apartar su mente ni un solo instante de su compasiva figura. Alrededor del difunto se encontraba un sacerdote budista, un líder, o los familiare,s los cuales asistirían al difunto en sus contemplaciones, recitaciones y en el Nembutsu.

El Ritual del Nembutsu al Momento de la Muerte comienza con una descripción del monaestrio Jetavana. El mismo sirve para ayudarnos a preparar un cuarto apropiado para el Nembutsu del Renacimiento para la persona en el momento de su muerte:

"En el Noroeste del monasterio Jetavava, donde la puesta del Sol podía ser vista, se encontraba la Sala de la Impermanencia. Si las personas se enfermaban, eran movidas allí. Esto es para que las personas con dispocisiones al deseo y los apegos no perdieran al Buda de la mente y no despertaran anhelos, si miraban sus ropas, sus cuencos, y otros elementos dentro del templo. Muchos iban allí, pero pocos regresaban. En este lugar, uno reflexionaba sobre le Dharma y aspiraba a renacer en la Tierra Pura del Buda Amida. Dentro de la sala se encontraba una estatua del Buda color dorada, y viendo al Oeste. La mano ferecha estaba levantada, y la izquierda sostenía un hilo de cinco colores, el cual colgaba hasta el suelo. La persona era colocada a espaldas de la imagen, sosteniendo el hilo con su mano izquierda. Así, la persona solo pensaba en renacer en la Tierra Pura. Los que le acompañaban encendían incienso, regaban flores, y ayudaban a la persona enferma o moribunda".

El Ojoyoshu luego explica que los acompañantes limpiaban y atendían en todo a la persona, y que si no hubiera ningún lugar específico o templo donde moverla, colocaran la estatua o imagen del Buda cerca de la persona, mirando al Oeste, y endencieran incienso y esparcieran flores, y la ayudaran. Lo más importante era que la persona mirara al Oeste y contemplara al Buda Amida, recitando el Nembutsu. Todas las demás personas podían recitarlo con la persona, coordinando sus mentes y voces, deseando Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Si la persona veía al Buda Amida y su asamblea llegar, debía decírcelo a los demás, quienes lo exhortarían en su Renacimiento. Luego, debían escribirlo y registrarlo. Si por el contrario, veían escenas malas, como los fuegos del Infierno, todos los congregados debían recitar el Nembutsu y asistir a la persona en arrepentirse. Al hecerlo, todos los males eran erradicados y perdonados y la persona podía alcanzar su Renacimiento. Entonces, la persona tendría las visiones del Buda Amida y su asamblea. 

La persona no podía ser visitada por personas que hubieran consumido alcohol o carne. Por el contrario, como prescriben los Sutras, sus descencientes y amistades debían observar el vegetarianismo y los Preceptos por varios días, usualmente 49, pues toda acción realizada por los descdencientes o amistades dirigidas al difunto tendrían una influencia en su Renacimiento. Una tercera parte de todas sus acciones positivas ayudarían a un buen Renacimiento. 

Ahora, lo más importante era recitar diez Nembutsus con total fe y entrega. Esto es lo que requieren y prescriben los Sutras para el Renacimiento. Es por eso que Genshin describe diez contemplaciones para asistir el proceso en su Ojoyoshu. En fin, para Genshin, lo más importante al momento de la muerte es la recitación del Nembutsu, al menos diez veces, con total fe y entrega. Aunque esto pareciera fácil, Genshin acepta que es difícil, pues concentrar la mente y lograr la total entrega es muy difícil para nosotros como seres egoístas y llenos de deseos y apegos, sobre todo, al momento en que uno dejará todo atrás en la muerte. Es por eso que para llegar a este momento, era importante practicar el Nembutsu en vida, hasta que la entrega y la fe fueran naturales. Esta es la razón por la cual Genshin exohrtaba a las personas a hacer un acuerdo previo con dos, tres o cinco personas para poder realizar esto al momento de la muerte. Esta es también la razón de su fundación de la Sociedad del Samadhi de los Veinticinco, o la Sociedad de Amida (Amidako).

El Ojoyoshu acepta cualquier palabra de axhortación, y que todos diferimos en gustos y preferencias, po lo que las palabras difieren de una persona a otra. Sin embargo, para poder ayudar al enfermo o difunto, Genshin recomienza exhortarlo con palabras como la siguiente:

"Tu, como discípulo del Buda, has vagado eones tratando de susperar tus deseos y pasiones y recitar el Nembutsu y Renacer en la Tierra Pura de la Bieaventuranza. Lo más importante es recitar el Nembutsu, aunque sean diez veces, con total fe y entrega. Ahora, mientras llaces en tu lecho, es imposible no tener miedo. Pero debes cerrar tus ojos, juntar tus manos en reverencia, y con una sola mente debes aspirar al Renacimiento. No debes de visualizar ninguna forma excepto la del Buda. No debes escuchar ningun sonido excepto el Dharma. No debes decir nada que no sea una enseñanza del Buda. No debes aspirar nada sino el Renacimiento en la Tierra Pura. Así, cuando tu vida llegue a su fin, renacerás sentado en tu trono de loto frente al Buda Amida, rodeado de grandes santos y Bodhisattvas, pasando millones de mundos. Abrirás tus ojos en el trono enjoyado de loto, con tus manos en oración y reverencia, abrazado por la luz del Buda Amida, escuchando sus matavillosas palabras del Dharma, rodeado por las fragantes virtudes de todos los Budas, saboreando el júbilo del Dharma, el éxtasis de la meditación, postrándote junto a todos los santos, actualizando los votos de Samantabhadra."

Ahora, el Ojoyoshu provee las diez contemplaciones. Las mismas podían ser contempladas o recitadas para contemplación por la persona moribunda. Las mismas ayudan a la persona a tener una visión completa de todo el Buddhadharma y su propósito final. En el último momento, se insta al creyente moribundo a completar diez invocaciones del Santo Nombre, es decir, diez expresiones del Nembutsu recitativo, "Namu Amida Butsu". El Nembutsu recitativo ocupa un lugar extremadamente importante dentro del plan de salvación del Ojoyoshu. El mismo, como recordaremos, tiene su origen en los Sutras de la Tierra Pura. El Sutra Largo promete en su Decimoctavo Voto el Renacimiento de la Tierra Pura con solo diez Nembutsus. El Sutra de la Meditación insta de manera clara y dramática en particular al orden más bajo de seres sintientes, los depravados y pecadores, a invocar el Nombre del Buda Amida diez veces como causa segura del Renacimiento de la Tierra Pura. Es por ello que Genshin formula sus diez reflexiones o contemplaciones alrededor de los diez Nembutsus.

Primero, la persona debe reflexionar en cómo ha caído en este estado humano espiritual. Originalmente, no hay distinción entre el Nirvana y el Samsara, entre la transmigración y la Iluminación, dado a que todo es Vacuidad y Talidad; todo es Uno. Sin embargo, cuando un ser despierta la mente de los seres sintientes, caen en el océano del nacimiento y la muerte. Cegado por la Ignorancia Fundamental, olvida su estado original iluminado, la Unidad. No obstante, el Universo emana Budas, quienes son como médicos, curando las pasiones y los delirios de todos los seres. Por ello, debemos recitar el Nembutsu y recordar nuestra Unidad Fundamental. 

"La Ignorancia, como un sueño sin comienzo en todos los seres sintientes, surge de la mente iluminada y perfecta de la Budeidad.

"Debes realizar que el Samsara es igual al Nirvana, que las pasiones son la Iluminación, y que todo se encuentra en perfecta armonía sin obstrucción, y que no son duales ni están separadas unos de otros. Has entrado al Samsara por un pensamiento dualista, y desde entonces, has vagado en la ignorancia y olvidado el camino de tu Iluminación original. Todos los dharmas poseen desde sus inicios el estado de la calma y la tranquilidad. Son como un sueño. y no poseen independiencia o realidad intrínseca, sino que son transformaciones dentro de la Mente. Por ello, como discípulo del Buda, debes reflexionar sobre los Tres Tesoros del Buda, el Dharma y la Sangha. Debes dejar atrás lo falso y regresar a lo verdadero y real. El Buda es un gran médico, el Dharma es la medicina, y la Sangha es la persona que cuida a los enfermos. No hay nada igual al Buda, el Dharma y la Sangha para eliminar la enfermedad de la ignorancia, para abrir los puntos de vistas correctos, revelar el camino al Despertar, y guirnos a la Tierra Pura. Por ello, como discípulo del Buda, debes reflexionar sobre el gran médico del Buda Amida, y recitar el Nembutsu, diez veces o más. Luego, debes reflexionar sobre el Dharma, y luego sobre los guardianes que te rodean de la Sangha. Namu Amida Butsu".

Segundo, aunque todo es Uno, los seres sintientes lo perciben como muchos y se encuentran en el océano del Samsara, la transmigración. Es por eso que debemos reflexionar sobre el sufrimiento en el mundo, salir del ciclo de transmigración y encomendarnos al poder absoluto salvífico del Buda Amida.

"La Naturaleza Dhármica se encuentra en todos lados, y no está separada de nuestra existencia relativa. El Buda Amida nos ha dicho: 'Todos los dharmas están vacíos y carecen de una existencia independiente e intrínseca. Para comprender esto, busca renacer en la Tierra Pura del Buda, y alcanzarás el renacimiento seguramente'. Para renacer en la Tierra Pura, el primer paso es aborrecer este mundo. Este Mundo Saha está lleno de maldad y posee muchos sufrimientos. Transmigras sin fin por el tormento del nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte, y ningún tormento en este triple mundo es deseable. Si no buscas salir de este mundo de tormentos ahora, ¿cuándo lo harás? Pero el Buda Amida posee infinitos poderes. Si recitas su Nombre, si recitas el Nembutsu, los efectos kármicos de tus malas acciones por billones de eones serán erradicados. Por ello, debes recitar el Nembutsu y aspirar a salir de este mundo del sufrimiento. Piensa: 'Que el Buda amida me lleve a la Tierra Pura ahora. Namu Amida Butsu'".

Cuando uno ve que el poder o la fe derivada por la persona recitando el Nembutsu ha perdido su efecto, debes reflexionar sobre lo siguiente. Tercero, debes reflexionar sobre la Tierra Pura y la bienaventuranza que experimentarás allí.

"Aspira a renacer en la Tierra Pura de la Bienvanturanza. El Paraíso del Oeste es el Reino del Mahayana, fundado por las buenas raíces, donde no existe el sufrimiento o la aflixión. Una ves en tu trono de loto, no volverás al Samsara. Verás con tus ojos la apariencia santa del Buda Amida; tus oidos escucharán el melodioso Dharma, y jamás te faltará la felicidad o el júbilo. Si recitas su Santo Nombre, aunque sean diez veces, al momento de tu muerte, renacerás en su Tierra Pura. Tu, como seguidor del Buda, has obtenido este precioso nacimiento humano y has podido encontrar las enseñanzas budistas. Este evento es tan raro como una tortuga que sale del fondo del océano cada cien años y saca su cabeza por medio de un tronco flotante con un agujero. Si no alcanzas el renacimiento en la Tierra Pura caerás en los reinos del mal, donde será más difícil encontrar y escuchar el Dharma. Por ello, debes reflexionar y recitar el Nombre del Buda. Piensa: 'Que el Buda me guíe y me lleve a la Tierra Pura. Namu Amida Butsu'".

Cuarto, de entre los Cuarenta y Ocho Votos del Buda Amida, el Vigésimo Voto dice: "Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones que, habiendo escuchado mi Nombre, concentran sus pensamientos en mi Tierra, plantan la raíz de varias virtudes y transfieren sinceramente sus méritos hacia mi Tierra con el deseo de nacer allí, eventualmente no alcanzan su recompensa esperada, que no pueda alcanzar la Iluminación Perfecta."  En el Vigésimo Voto, los seres sintientes en las diez direcciones siempre están conscientes, se sienten preocupados o concentran sus pensamientos sobre la Tierra Pura de la Bienaventuranza al escuchar el Nombre del Buda Amida. Intentan "plantar la raíz de varias virtudes" [práctica], y luego "transferir sinceramente sus méritos a mi Tierra" [fe]. Por último, tienen "el deseo de renacer allí" [aspiración]. Estos son los tres elementos tradicionales para el Renacimiento de la tradición Tierra Pura. El Ojoyoshu entero es un testamento a estos tres elementos. El proceso religioso y su transformación son interesantes, ya que los seres se concentrar y realizan las prácticas y luego piensan que son ellos los que han logrado el Renacimiento, pero es el poder salvífico del Buda, como hemos visto, el que logra el verdadero Renacimiento. Es el Buda Amida quien logra los méritos y virtudes sustanciales de su Nombre, y los dedica a todos los seres que recitan su Nombre. Es por eso que si bien la práctica es importante, más importante es la fe, y la práctica existe para desarrollar la fe. 

El Buda Amida, como la personificación del Cosmos, proporciona un gran barco para rescatarnos del océano de nacimientos y muertes del Samsara e insta a las personas que se están ahogando a subir a bordo y llevarlas a la Otra Orilla, la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Sin embargo, en lugar de subirse al barco, esas personas le piden al Buda Amida que les dé algunas herramientas de rescate como boyas (méritos y virtudes) para luchar contra los monstruos marinos (ignorancia, codicia, odio, engaño, etc.), para que estén bien equipados y continúen nadando hacia la Otra Orilla. Pero el Buda ya sabe todo esto. El Buda Amida es muy compasivo, y entiende que los seres sintientes están acostumbrados a creer en el principio de causa y efecto. Los seres sintientes pueden pensar que más prácticas pueden aumentar las posibilidades de renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza. Es por eso que el Buda Amida promete que si los seres sintientes no logran finalmente su recompensa esperada, que no alcance la Iluminación Perfecta. Esto es lo que Genshin trata de comunicarnos con estas reflexiones. Para ayudarnos, el Ojoyoshu nos recuerda dedicar todos los méritos a nuestro Renacimiento.

"Dado a que deseas renacer en la Tierra Pura, debes de realizar las prácticas que te conducen a ella. Entre los votos del Buda Amida, se encuentra el siguiente: 'Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones que, habiendo escuchado mi Nombre, concentran sus pensamientos en mi Tierra, plantan la raíz de varias virtudes y transfieren sinceramente sus méritos hacia mi Tierra con el deseo de nacer allí, eventualmente no alcanzan su recompensa esperada, que no pueda alcanzar la Iluminación Perfecta'. Como discípulo del Buda, haz realizado muchas prácticas para lograr tu renacimiento allí. Aunque las prácticas han sido muchas, el fin ha sido el mismo, el renacer en la Tierra Pura. Debes hacer surgir dentro de ti todas las buenas raíces de la virtud que has acumulado en el pasado, presente y futuro, y ofrecerlas en agradecimiento al Buda Amida. Piensa: 'Que a través del poder de mis buenas acciones en los tres tiempos pueda alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura ahora. Namu Amida Butsu'"

Quinto, similarmente, el Decimonoveno Voto dice: "Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones, que desarrollan la Mente Bodhi, realizan diversas acciones meritorias y aspiran sinceramente a la Iluminación, y desean renacer en mi Tierra Pura, en el momento de su muerte, y no me ven aparecer ante ellos rodeado por una multitud de sabios, que no pueda alcanzar la Iluminación Perfecta." Para el Decimonoveno Voto, los practicantes comienzan a "despertar la Mente Bodhi y realizar varias acciones meritorias" [práctica]. Entonces "aspiran sinceramente a la Iluminación (en busca de la Budeidad en la Tierra Pura) [fe], por lo que finalmente" desean renacer "en la Tierra Pura de la Bienaventuranza [aspiración]. Es por eso que se desarrollaron rituales de Nembutsu al momento de la muerte como el que Genshin detalla ahora. 

Como recordaremos, la fe (Shinjin) es el elemento decisivo, no nuestra práctica, aunque no debemos olvidar que la práctica nos permite desarrollar la fe y ser mejores seres humanos. Pero, ¿qué pasa con los seres que no encontraron esta enseñanza sino hasta el momento de su muerte? El Sutra de la Meditación nos dice que si estos seres encuentran un buen amigo al momento de su muerte que les predica esta enseñanza, no importa todo su mal karma, si desarrolla la fe, puede ser salvado y renacerá en la Tierra Pura de la Bienaventuranza.

"Entre los votos principales se encuentra el siguiente: 'Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones, que desarrollan la Mente Bodhi, realizan diversas acciones meritorias y aspiran sinceramente a la Iluminación, y desean renacer en mi Tierra Pura, en el momento de su muerte, y no me ven aparecer ante ellos rodeado por una multitud de sabios, que no pueda alcanzar la Iluminación Perfecta'. Como seguidor del Buda, siempre has deseado alcanzar el Despertar por el bien de todos los seres sintientes. Ahora, una vez más, debes cimentar el deseo de alcanzar el Despertar y reflexionar sobre el Buda, pensando: 'Que pueda alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura sin falta, para poder beneficiar y hacer felices a todos los seres sintientes. Namu Amida Butsu".

Sexto, el Ojoyoshu nos dice que debemos tomar refugio en el Buda Amida y sus infinitos méritos.

"Como discípulo del Buda, has practicado el camino que conduce al renacimiento en la Tierra Pura. Ahora, mientras reflexionas sobre el Buda Amida, debes de concentrarte diligentemente. Las virtudes del Buda Amida son ilimitadas. Todos los Budas en las diez direcciones constantemente alaban sus virtudes ininterrumpidamente. Por ello, debes tomar refugio en el Buda Amida y pensar: 'Tomo refugio, en este y en todo momento, en el Buda Amida. Namu Amida Butsu'".

Séptimo, Genshin recomienda, al igual que en el apartado de la contemplación en el Ojoyoshu, a visualizar el entrecejo o Byakugo del Buda Amida y sus gloriosos rayos de luz, los cuales brillan más que un billon de soles y lunas. Reflexionando sobre esta luz infinita, la cual erradica todas las transgresiones cometidas por inumerables vidas, deben sentir que sus pecados son eliminados.

"Como seguidor del Buda, debes reflexionar visualizar en el cuerpo dorado del Buda y mantener su imagen en tu mente. Su cuerpo es alto y dorado, y está adornado con innumerables tesoros. Entre ellos, su entrecejo brilla fulminantemente en todas las direcciones. Millones de rayos emanan, más brillantes que billones de soles y lunas. Este es el resultado de sus maravillosas virtudes, como recompenza por su sabiduría, compasión y meditación. Si visualizas el entrecejo aunque sea por un instante, todas las transgresiones de billones de eones de vidas en el Samsara serán erradicadas. Siente cómo su luz compasiva elimina todos tus pecados y te purifica, y piensa: 'Que la luz compasiva del Buda perdone y erradique todos mis pecados y transgresiones. Namu Amida Butsu'".

Octavo, el practicante debe reflexionar sobre el hecho de que la Luz Infinita del Buda Amida abraza a los practicantes del Nembutsu en las diez direcciones y no los abandona nunca. Imaginándose abrazado por esa luz, deben sentir cómo el Buda Amida los lleva al Despertar y los guía al Renacimiento en la Tierra Pura.

"La Luz Infinita del Buda Amida ilumina a todos los seres que recitan el Nembutsu en todos los mundos en las diez direcciones. La misma los abraza para nunca abandonarlos. Debes saber que esta luz brilla ahora mismo sobre ti. Un verso del Sutra de la Guirnalda de Flores dice: 'La luz del Buda hace que los seres despierten de la muerte hacie el Despertar. Por medio de la meditación en el Nembutsu, definitivamente verán al Buda, y al momento de su muerte, renacerán en la presencia del Buda'. Por ello, debes pensar: 'La Luz Infinita del Buda Amida brilla sobre mi ahora mismo, llevándome al Despertar, desaferrándome de mis apegos - a mi mismo y al renacimiento - permitiéndome alcanzar mi renacimiento en el Paraíso del Oeste. Namu Amida Butsu'".

Noveno, los practicantes deben visualizarse y sentirse rodeado de grandes santos y Bodhisattvas, quienes los vienen a escoltar a la Tierra Pura cuando muera.

"El Buda Amida, además de emanar su compasiva Luz sobre nosotros, igualmente viene acompañado de una asamblea de santos y grandes Bodhisattvas, como Kannon y Seishi, quienes siempre protegen y guardan a los creyentes.Cuán atentos están nuestros padres y madres sobre nosotros, sus hijos enfermos. El Buda mueve la inamovible montaña de la Naturaleza Dhármica y se sumerge en el océano del Samsara. Debes saber que así como el Buda brilla su Luz Infinita sobre ti, ya viene de camino, acompañado de una gran asamblea de santos y Bodhisattvas, así como te ha estado protegiendo y guiando todo este tiempo. Aunque las obstrucciones kármicas y tus apegos no te lo permitan ver, no debes dudar de su gran voto compasivo. Ya está por entrar en este cuarto. Por ello, como discípulo del Buda, debes pensar: 'Que el Buda brille su Lua Infinita sobre mi y venga en este instante a llevarme a la Tierra Pura. Namu Amida Butsu'

"[Uno debe de ayudar a la persona a reflexionar sobre todo esto en todo momento, usando sobre todo las relfexiones siete, ocho y nueve. Cuando la fuerza del moribundo se disipe totalmente, debes decir:]

"'El Buda Amida ha llegado junto con los grandes Bodhisattvas Kannon y Seishi, y su gran asamblea de santos. Ahora mismo te ofrecen un trono de loto, y te guian a ti, su discípulo, a la Tierra Pura'".

Finalmente, justo en el momento de la muerte, la persona debe ser guiada a su Renacimiento en la Tierra Pura. Aunque podamos alcanzar y asegurar nuestro Renacimiento en vida, y podamos experimentar las brisas de calma y paz y la felicidad de la Tierra Pura en este cuerpo y en esta vida, por medio de la meditación y el Nembustsu, nuestro verdadero Renacimiento solo puede ocurrir cuando dejemos atrás este cuerpo, y con el, nuestro ser finito y falso. Entonces, renaceremos en nuestro Verdadero Ser y seremos como una gota que se funde en un Gran Océano.

"Cuando llegue el final, reflexiona: Seguidor del Buda, ¿te das cuenta? Este es tu último pensamiento. Este último pensamiento pesa más que todas tus vidas. Si pierdes este instante, el Samsara será inevitable. Siente con regocijo ahora cómo el Buda te levanta y te guía junto con los Bodhisattvas y los santos a la Tierra Pura. Piensa: "Que el Buda me guíe a la Tierra Pura. Namu Amida Butsu'".

Entonces, Genshin da instrucciones para que los acompañantes guien a la persona moribunda en todo momento compasivamente y no permitan que se hable o piense en otra cosa que en la Gracia compasiva del Buda Amida quien busca y guia a la persona a la Tierra Pura.

Debemos imaginar por un momento que llacemos en nuestro lecho de muerte y que tenemos a nuestros familiares o amigos alrededor de nosotros, quienes asistidos por una estatua maravillosa y dorada del Buda Amida y sus dos Bodhisattvas, nos toman de la mano y nos guian compasivamente en nuestros últimos momentos a partir de este mundo y Renacer en la Tierra Pura. Cuan maravilloso sería esto. Cuan agradecidos estaríamos. 

Sin embargo, estas diez reflexiones sirven, más que al momento de la muerte, a todos nosotros aquí y ahora, y sirven como contemplaciones o motivadores para la práctica diaria, ya sea la meditación, el Nembutsu, o nuestro Camino del Bodhisattva diariamente. 

Y con esto, culminamos nuestro Ciclo de Lecturas sobre el Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin. Espero que el mismo sea de su agrado y sirva como un gran motivante en su práctica. Que a través de la virtud de su Santo Nombre, todos los seres puedan alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura, nuestro Verdadero Hogar. 

*

Estas entradas son parte del futuro libro: "Renaciendo en Flores de Loto: La Tesorería del Dharma de las Enseñanzas Tierra Pura - Las Enseñanzas del Ojoyoshu del Gran Maestro Genshin" (Hikari Publishing 2021). Copyright - Todos los Derechos Reservados.