Friday, December 2, 2016

El Sutra de la Meditación en el Bodhisattva Samantabhadra - Fugenkyo

El Sutra de la Meditación en el Bodhisattva Samantabhadra es un Sutra Mahayana que históricamente ha sido considerado como el Epílogo del Sutra del Loto. Este Sutra forma parte del Triple Sutra del loto (Hokke Sankyo) junto con el Sutra de los Significados Inumerables y el Sutra del Loto Blanco de la Ley Mística, propiamente. El Sutra de la Meditación en el Bodhisattva Samantabhadra fue narrado por el Buda durante los últimos 8 años de su vida y trata sobre el arrepentimiento, los Preceptos y la purificación de los Seis Órganos de los Sentidos. El mismo igualmente provee un método de meditación basado en la visualización del Bodhisattva Samantabhadra, Virtud Universal (Fugen Bosatsu en japonés).

Esta traducción provee el Sutra en su totalidad para el beneficio de la comunidad hispano-hablante. Todo error es enteramente mío.


El Sutra de la Meditación en el Bodhisattva Samantabhadra

Así lo he oído.

Una vez que el Buda se encontraba en la sala de reunión de dos pisos en el gran monasterio forestal, en Vaisali; entonces se dirigió a uno de los bhikshus, diciendo: "después de tres meses entraré sin duda en el Parinirvana".

Entonces el venerable Ananda se levantó de su asiento, enderezó su vestido, y con las manos juntas, hizo tres procesiones alrededor del Buda y lo saludó, se arrodilló frente de él y lo miró atentamente sin apartar los ojos. En ese momento el venerable Mahakashyapa y el Bodhisattva-Mahasattva Maitreya también se levantaron de sus asientos, y con las manos juntas miraron hacia arriba el rostro del Honrado por el Mundo. Entonces los tres grandes líderes se dirigieron con una sola voz al Buda diciendo: "¡Honrado por el Mundo! Después de la extinción del Tathagata, ¿cómo pueden los seres vivos levantar la mente del Bodhisattva, practicar los Sutras del Gran Vehículo, y reflexionar sobre el mundo y la realidad con el pensamiento correcto? ¿Cómo pueden evitar perder la mente de la morada suprema del Buda? ¿Cómo, sin cortar sus apegos terrenales y los cinco deseos, pueden también purificar sus órganos sensoriales y destruir sus pecados? ¿Cómo, con los ojos naturales puros recibidos desde su nacimiento por sus padres y sin abandonar los cinco deseos pueden, ven las cosas sin ningún impedimento?”

El Buda le dijo a Ananda: "¡Escúchenme atentamente! ¡Escúchenme atentamente, reflexionen y recuerden cuidadosamente! De antaño en el Monte Grdhrakuta (Pico del Águila) y en otros lugares, el Tathagata ya ha explicado extensamente el camino de la realidad. Pero ahora en este lugar, para todos los seres vivientes y otros en el mundo venidero que deseen practicar la Gran Ley de la Ley Suprema del Gran Vehículo, y aquellos que deseen aprender las obras del Bodhisattva Virtud Universal (Samantabhadra) y seguir las obras del Bodhisattva Virtud Universal, ahora predicaré la ley que he descubierto. Ahora les aclararé ampliamente la cuestión de cómo eliminar numerosos pecados para cualquiera que pueda ver o escuchar al Bodhisattva Virtud Universal. ¡Ananda! El Bodhisattva Virtud Universal reside en la Tierra Pura de las Maravillas Orientales, cuya forma he ya claramente y extensamente explicada en el Sutra de la Guirnalda de Flores (Avatamsaka). Ahora yo en este Sutra lo explicaré brevemente.

"Ananda, si en el futuro existen Bhikshus, Bhiksunis, Upasakas, Upasikas, los ocho grupos de dioses y dragones, y todos los seres vivos que reciten los Sutras del Gran Vehículo, los practiquen, los enseñen, y se deleite en ver la forma y el cuerpo del Bodhisattva Virtud Universal, y se jubilan al ver la Estupa del Buda Tesoros Abundantes, se alegran al ver al Buda Shakyamuni, y los Budas que emanaron de él, y se regocijan por obtener la purificación de los seis órganos, deben aprender y practicar este método de meditación. Los méritos de esta mediación los librarán de todos los obstáculos y les harán ver las formas excelentes de los Iluminados. Aunque todavía no hayan entrado en contemplación sólo porque recitan y guardan los Sutras del Gran Vehículo, se dedicarán a practicarlo y después de haber guardado sus mentes continuamente en el Gran Vehículo durante un día o tres o siete días, serán capaces de ver al Bodhisattva Virtud Universal; aquellos que posean mayores impedimentos lo verán después de siete veces siete; de nuevo los que tienen impedimentos más pesados lo verán después de un nacimiento, los que tienen impedimentos mucho más pesados lo verán después de dos nacimientos; nuevamente aquellos que tienen impedimentos aún más pesados lo verán después de tres nacimientos. Así, la retribución por este karma es diversa y no es igual. Por esta razón predico la enseñanza de diversas maneras.

“El Bodhisattva Virtud Universal es ilimitado en el tamaño de su cuerpo, ilimitado en el sonido de su voz, e ilimitado en la forma de su imagen. Deseando venir a este mundo, él hace uso de sus poderes trascendentes y encoge su estatura al pequeño tamaño de un ser humano. Dado a que los seres en Jambudvipa poseen los tres obstáculos pesados, por su poder de la sabiduría él aparece transformado como un hombre montado en un elefante blanco. El elefante posee seis colmillos y con sus siete patas sostiene su cuerpo en un trono de los siete metales preciosos. Bajo sus siete patas, al caminar, crecen siete flores de loto. El elefante es blanco como la nieve, el más brillante de todos los tonos de blanco, tan puro que incluso el cristal y las montañas del Himalaya no se pueden comparar con él. El cuerpo del elefante es de cuatrocientos cincuenta yojanas de longitud y cuatrocientos yojanas de altura. Al final de los seis colmillos hay seis piscinas. En cada piscina crecen catorce flores de loto exactamente del tamaño de las piscinas. Las flores están en plena floración como el rey de los árboles celestiales. En cada una de estas flores hay una hija preciosa cuya continencia es roja como el carmesí y cuya radiación supera la de las ninfas. En la mano de esa chica aparecen, transformados de sí mismos, cinco arpas, y cada uno de ellas posee quinientos instrumentos musicales como acompañamiento. Hay quinientos pájaros, incluyendo patos, gansos salvajes y patos mandarines, todos del color de joyas preciosas, surgiendo entre flores y las hojas. En el tronco del elefante hay una flor, y su tallo es el color de una perla roja. Esa flor de oro sigue siendo un brote y aún no ha florecido. Habiendo terminado de contemplar esto, si uno se arrepiente de sus pecados, medita en el Gran Vehículo atentamente con toda devoción y lo reflexiona incesantemente, podrá ver la flor instantáneamente florecer e iluminarse con un color dorado. La copa de la flor de loto es una taza de gemas de kimshuka con maravillosas joyas de Brahma, y ​​los estambres son de diamante. Un Buda transformado se encuentra sentado en los pétalos de la flor de loto con una serie de Bodhisattvas sentado en los estambres de la flor de loto. Desde entre las cejas del Buda transformado sale un rayo de luz que entra por el tronco del elefante. Este rayo, que tiene el color de una flor de loto roja, emana del tronco del elefante y entra en sus ojos; el rayo emana entonces de los ojos del elefante y entra en sus oídos; emana de los oídos del elefante, ilumina su cabeza, y se convierte en una corona de oro. En la cabeza del elefante hay tres hombres transformados: uno sostiene una rueda de oro, otro una joya, y otro con un diamante. Cuando levanta el diamante y se lo enseña al elefante, este camina unos pasos inmediatamente. El elefante no pisa el suelo, sino que se sitúa a siete pies sobre la tierra, pero el elefante deja en el suelo sus huellas, que son perfectamente perfectas, haciendo que las ruedas se agranden con mil rayos. De cada rueda en las huellas crece una gran flor de loto, en la cual aparece un elefante transformado. Este elefante también tiene siete patas y camina tras el gran elefante, cada vez que el elefante transformado levanta y deposita sus piernas, aparecen siete mil elefantes, todos siguiendo al gran elefante y su séquito. Sobre el tronco del elefante, que tiene el color de un loto rojo, hay un Buda transformado, que emite un rayo de luz de su entre sus cejas. Este rayo de luz, como se mencionó antes, entra por el tronco del elefante. El rayo emana del tronco de los elefantes y entra en sus ojos; El rayo emana de los ojos de los elefantes y entra en sus oídos; de los oídos del elefante y alcanza su cabeza. Gradualmente ascendiendo a los elefantes de nuevo, este rayo se transforma en una silla de montar de oro, que se adorna con los siete metales preciosos, que están decorados con cosas preciosas, formándose en un pedestal de joyas. En este pedestal hay una flor de loto que posee los preciosos siete metales, y ese estambre también está compuesto de cien joyas. La copa de esa flor de loto también está hecha de una gran joya. En la copa hay un Bodhisattva Virtud Universal que se sienta con las piernas cruzadas. Su cuerpo, puro como una joya blanca, irradia cincuenta rayos de cincuenta colores diferentes, formando un brillo alrededor de su cabeza. De los poros de su cuerpo él emite rayos de luz, e innumerables Budas transformados están al final de los rayos, acompañados por los Bodhisattvas transformados como su séquito.

“El elefante camina en silencio y despacio, y va delante del practicante del Gran Vehículo, lloviendo grandes flores de loto hechos de piedras preciosas. Cuando este elefante abre su boca, las preciadas hijas, que habitan en las piscinas en los colmillos de los elefantes, tocan música celestial cuyo sonido es místico y exalta el camino de la realidad del Gran Vehículo. Habiendo visto esta maravilla, el practicante se regocija y hace reverencias, nuevamente lee y recita los profundos Sutras, reverencia universalmente a los innumerables Budas en todas direcciones, hace obediencia a la Estupa del Buda Tesoros Abundantes y al Buda Shakyamuni, y reverencia al Bodhisattva Virtud Universal y todos los otros grandes Bodhisattvas. Entonces el practicante hace este voto: ‘Si he recibido alguna bendición a través de mis antiguos destinos, podría ver seguramente al Bodhisattva Virtud Universal. ¡Hónrame Bodhisattva Virtud Universal, muéstrame tu forma y tu cuerpo!’.

“Habiendo hecho así este voto, el practicante debe reverenciar a los Budas en todas las direcciones seis veces día y noche, y debe practicar la ley del arrepentimiento; debe leer los Sutras del Gran Vehículo y recitarlos, pensar en el significado del Gran Vehículo, y reflexionar sobre su práctica, reverenciar y servir a los que la guardan, ver a todas las personas como si estuviera viendo al Buda, y tratar a los seres vivos como si fueran su madre y su padre. Cuando termine de reflexionar así, el Bodhisattva Virtud Universal enviará un rayo de luz desde el círculo de pelo blanco entre sus cejas. Este rayo mostrará el cuerpo del Bodhisattva Virtud Universal dignificado como una montaña de oro profundo, ordenado y refinado, poseyendo todos los treinta y dos signos de un Iluminado. De los poros de su cuerpo emitirá grandes rayos de luz que iluminarán al gran elefante y lo volverán de color dorado. Todos los elefantes transformados también s volverán de color dorado, y todos los Bodhisattvas transformados serán de color dorado. Cuando estos rayos de luz iluminen los innumerables mundos del mundo oriental, convertirán a todos los seres de color dorado. Así, también, será en el sur, oeste y norte, en las cuatro direcciones intermedias, y en el cenit y nadir.

“Entonces en cada mundo en todas las direcciones habrán Bodhisattvas que, montados en seis elefantes blancos con seis colmillos, son exactamente iguales al Bodhisattva Virtud Universal. Así, por sus poderes trascendentales, el Bodhisattva Virtud Universal permitirá a todos los guardianes de los Sutras del Gran Vehículo ver los elefantes transformados llenando los infinitos e innumerables mundos en todas las direcciones. En este momento el practicante se regocijará en cuerpo y mente, viendo a todos los Bodhisattvas, y los reverenciará y les hablará, diciendo: ‘¡Grandes seres misericordiosos y compasivos! ¡Por compasión de mí, regocíjense en explicarme la ley!’. Cuando él haya dicho esto, todos los Bodhisattvas con una sola voz explicarán la Ley pura del Gran Vehículo y le alabarán en varios versos. Esto es llamado la primera etapa de la mente, en la que el practicante medita primero en el Bodhisattva Virtud Universal.

“Entonces, cuando el practicante, habiendo contemplado este asunto, guarda el Gran Vehículo en mente sin abandonarlo, día y noche, incluso mientras duerme, podrá ver al Bodhisattva Virtud Universal, quien le predicará la ley en un sueño exactamente como si el practicante estuviera despierto. El Bodhisattva consolará y pacificará la mente del practicante, diciendo así: ‘En los Sutras que has recitado y guardado, has olvidado esta palabra o has perdido este verso’.

“El practicante, habiendo oído al Bodhisattva Virtud Universal predicar la ley profunda, comprenderá su significado, y lo mantendrá en su memoria sin olvidarlo. Como él hace esto día a día, su mente gradualmente adquirirá lucro espiritual. La Virtud Universal del Bodhisattva hará que el practicante recuerde a los Budas en todas las direcciones. De acuerdo con la enseñanza de la Virtud Universal, el practicante pensará y recordará todo con razón, y sus ojos espirituales verán gradualmente a los Budas orientales, cuyos cuerpos son dorados y muy maravillosos en su majestad. Habiendo visto un Buda, volverá a ver otro Buda. De esta manera verá gradualmente a todos los Budas en el mundo oriental, y por su provechosa reflexión, verá universalmente a todos los Budas en todas las direcciones.

“Habiendo visto a todos los Budas, él concebirá alegría en su corazón y pronunciará estas palabras: ‘Por medio del Gran Vehículo, he podido ver a los grandes líderes. Por medio de sus poderes, también he podido ver a los Budas. Aunque he visto a estos Budas, todavía no he logrado aclararlos. Cerrando los ojos, veo a los Budas, pero al abrir los ojos los pierdo de vista’. Después de hablar así, el practicante debe hacer reverencias universalmente, postrándose en el suelo hacia los Budas en todas direcciones. Habiendo hecho reverencia a ellos, debe arrodillarse con las manos juntas y decir: ‘Los Budas, los Honrados del Mundo, poseen los diez poderes, los intrépidos, las dieciocho características únicas, la gran misericordia, la gran compasión, y las tres clases de estabilidad en la contemplación. Estos Budas, que permanecen para siempre en este mundo, tienen la mejor apariencia de todas las formas. ¿Por qué pecado dejo de ver estos Budas?’.

“Habiendo dicho esto, el practicante debe practicar de nuevo el arrepentimiento. Cuando haya alcanzado la pureza de su arrepentimiento, el Bodhisattva Virtud Universal volverá a aparecer ante él y no abandonará su lado, en su caminar, de pie, sentado, durmiendo, e incluso sus sueños, le predicará sin cesar la ley. Después de despertar de sus sueños, esta persona se deleitará con la ley. De esta manera, después de tres veces siete días y noches han pasado, él alcanzará entonces el Dharani de la revolución. A través de la adquisición del Dharani, mantendrá en su memoria sin perder lo maravilloso que los Budas y Bodhisattvas le han enseñado. En sus sueños, verá constantemente los Siete Budas del pasado, entre los cuales sólo el Buda Shakyamuni predicará la ley. Estos Honrados por el Mundo alabarán los grandes Sutras de los vehículos. En ese momento, el practicante volverá a alegrarse y reverenciará universalmente al Buda en todas las direcciones, el Bodhisattva Virtud Universal, permaneciendo delante de él, le enseñará y le explicará todos los karmas y vidas anteriores, y le hará confesar sus pecados y transgresiones. Volviéndose a los Honrados por el Mundo, él debe confesar sus pecados con su propia boca.

“Después de que él termine de confesar sus pecados, él alcanzará entonces la contemplación de la revelación de Budas. Habiendo alcanzado esta contemplación, verá clara y perfectamente al Buda Akshobhya y el reino de la alegría maravillosa en el mundo oriental. De la misma manera verá clara y perfectamente las tierras místicas de los Budas en todas las direcciones. Después de haber visto a los Budas en todas las direcciones, tendrá un sueño: El hombre que se encontraba en la cabeza de los elefantes lo señalará con su diamante sus seis órganos; después de apuntarlo a los seis órganos, el Bodhisattva Virtud Universal le predicará al practicante la ley del arrepentimiento para purificar los seis órganos. De esta manera el practicante hará la ceremonia de arrepentimiento por un día o tres veces siete días. Entonces, por el poder de la contemplación de la revelación de los Budas y por el perfume de la predicación del Bodhisattva Virtud Universal, los oídos del practicante oirán gradualmente los sonidos sin impedimento, sus ojos verán gradualmente las cosas sin impedimento y su nariz gradualmente olerá y degustará olores sin impedimento. Esto es lo que se predica ampliamente en el Sutra de la Flor de Loto de la Ley Mística. Habiendo purificado los seis órganos, tendrá alegría en cuerpo y mente y estará libre de pensamientos erróneos, y se dedicará a esta ley para que pueda ajustarse a ella. Más adelante adquirirá cien mil miles de kotis del Dharani de la revolución y volverá a ver extensamente cien mil miles de kotis de innumerables Budas. Estos Honrados por el Mundo tendrán todas sus manos derechas, colocándolas sobre la cabeza del practicante, y lo hablarán así: ‘¡Bueno! ¡Bueno! Usted es un practicante del Gran Vehículo, un aspirante al espíritu del gran adorno, y uno que guarda el Gran Vehículo en su mente. Cuando de antaño aspirábamos a la Budeidad, también éramos como tú. ¡Vos debes ser celoso y no perder el Gran Vehículo! Dado a que lo practicamos en nuestras vidas anteriores, ahora nos hemos convertido en Budas. ¡Ahora se diligente y no seas perezoso! Estos Sutras del Gran Vehículo son el tesoro de la ley y de los Budas, los ojos de los Budas de todas las direcciones en el pasado, presente y futuro. El que guarda estos Sutras posee el cuerpo del Buda, y hace el trabajo del Buda; sepan que tal es el apóstol enviado por los Budas; esta cubierto por las túnicas de los Budas; es el honrado por el mundo; y es un verdadero heredero de la ley de los Budas. Los Tathagatas practican el Gran Vehículo y no cortas las semillas de la ley. ¡Ahora observa atentamente a los Budas en el mundo oriental!’.

Cuando se dicen estas palabras, el practicante ve a todos los innumerables mundos en el mundo oriental, cuyas tierras son iguales que la palma de una mano, sin montículos o colinas o espinas, con el suelo de lapislázuli y con caminos de oro. Así es también los mundos de todas las direcciones. Habiendo terminado de contemplar este asunto, el practicante verá un árbol de joyas, que es maravilloso y cinco mil yojanas de alto. Este árbol siempre producirá oro profundo y plata blanca, y será adornado con los siete metales preciosos. Debajo de este árbol habrá trono de león adornado de joyas; el trono de león será de dos mil yojanas de altura y del trono irradiarán la luz de cien joyas. De la misma manera, de todos los árboles, los otros tronos de joya, y cada trono de joya irradiarán la luz de cien joyas. De la misma manera, de todos los árboles, los otros tronos de serán de joyas, y de cada trono emergerán quinientos elefantes blancos en los cuales en los cuales verá montado al Bodhisattva Virtud Universal. Entonces el practicante, haciendo reverencia a todas los Bodhisattvas Virtudes Universales, hablará así; ‘¿Por qué pecado sólo he visto las joyas, tronos de joyas y árboles de joyas, pero no he podido ver a los Budas?’.

Cuando el practicante termine de decir esto, verá que en cada uno de los tronos de joyas hay un Honrado por el Mundo sentado en un trono de joya y muy maravilloso en su majestad. Habiendo visto a los Budas, el practicante estará muy complacido, y volverá a recitar y estudiar los Sutras del Gran Vehículo. Por el poder del Gran Vehículo, desde el cielo vendrá una voz, alabando y diciendo: ‘¡Bueno! ¡Bueno! ¡Buen hijo! Gracias al mérito que has adquirido practicando el Gran Vehículo has visto a los Budas. Aunque ahora has visto a los Budas, los Honrados por el Mundo, todavía no puedes ver el Buda Shakyamuni, los Budas que emanaron de él y la Estupa del Buda Tesoros Abundantes’.

“Después de haber hablado así, verá el Monte Grdhrauta adornado con los siete metales preciosos y lleno de incontables Bhikshus, Shravakas, y una gran asamblea. Este lugar está lleno de árboles de piedras preciosas, y joyas y el terreno es uniforme y suave. Allí verá un Trono de León enjoyado maravillosamente. En él se encuentra el Buda Shakyamuni, que envía de entre sus cejas un rayo de luz que brilla por todas partes en todas las direcciones del universo y pasa a través de innumerables mundos en todas direcciones. Los Budas emanados del Buda Shakyamuni en todas las direcciones se reúnen como una nube, y predican ampliamente la Ley Maravillosa, como se predicó en el Sutra de la Flor de Loto de la Ley Mística. Cada uno de estos Budas emanados, con un cuerpo de oro profundo, es ilimitado en el tamaño de su cuerpo y se sienta en su trono de león, acompañado por incontables centenares de kotis de grandes Bodhisattvas como su séquito. La práctica de cada Bodhisattva es igual a la del Bodhisattva Virtud Universal. Así también lo es el séquito de innumerables Budas y Bodhisattvas en todas las direcciones. Cuando la gran asamblea se haya reunido como una nube, verán al Buda Shakyamuni, que de los poros de todo su cuerpo emite rayos de luz en cada uno de los cuales viven cien kotis de Budas transformados. Los Budas emanados también emitirán rayos de luz desde los círculos del pelo blanco entre sus cejas, que fluyen sobre la cabeza del Buda Shakyamuni. Contemplando este aspecto, los Budas emanados también emitirán de los poros de sus cuerpos rayos de luz y en cada uno de los cuales verás a los Budas transformados, tan numerosos como los átomos de las arenas del Ganges.

“Entonces, el Bodhisattva Virtud Universal volverá a emitir el rayo de luz de entre sus cejas, y lo pondrá en el corazón del practicante. Después de que este rayo ha entrado en su corazón, el practicante recordará que bajo los innumerables cientos y miles de Budas en el pasado, recibió y guardó, leyó y recitó los Sutras del Gran Vehículo, y él mismo verá clara y perfectamente sus vidas anteriores. Él poseerá la misma facultad de recuerdo trascendente de sus antiguos estados de existencia. Inmediatamente alcanzando una gran iluminación adquirirá el Dharani de la revolución y cientos de miles de kotis de Dharanis. Levantándose de su contemplación, verá ante sí a todos los Budas emanados sentados en tronos de león bajo todos los árboles enjoyados. También verá el suelo de Lapis Lazuli lleno de flores de loto; en cada flor habrá Bodhisattvas, numerosos como los átomos de las arenas del Ganges sentados con las piernas cruzadas. También verá a los Bodhisattvas que emanaron del Bodhisattva Virtud Universal, exaltando y exponiendo el Gran Vehículo entre su asamblea. Entonces los Bodhisattvas con una sola voz harán que el practicante purifique sus seis órganos.

“Una predicación de los Bodhisattvas dirá: ‘¿Reflexionáis sobre el Buda?’; la predicación de otro dirá: ‘¿Reflexionáis sobre la ley?’; otra predicación dirá: ‘¿Reflexionáis sobre el Sangha?’; todavía otra predicación dirá: ‘¿Reflexionáis sobre los preceptos?’; aún así, la predicación de otra persona dirá ‘¿Reflexionáis en dar ofrendas?’; sin embargo, la predicación de otro dirá: ‘¿Reflexionáis sobre los cielos?’; y la predicación dirá: ‘Tales seis leyes son la aspiración a la Budeidad y son las que engendraron a los Bodhisattvas. Ante los Budas, ahora confiesa tus pecados anteriores y arrepiéntete sinceramente’.

“’En vuestras innumerables vidas anteriores, por razón de vuestro órgano del ojo, te habéis atado a todas las formas. Debido a vuestro apego a las formas, os aferras al polvo. Debido a vuestro anhelo por el polvo, vos recibes un cuerpo de una mujer y os encontráis absorbido en todas las formas en todas partes y que nacen edad tras edad. Las formas dañan vuestros ojos y os convierten en esclavos de los afectos humanos. Por lo tanto, las formas hacen que vagues en el triple mundo. Tal fatiga de vuestro vagar allí os hace tan ciego que no puedes ver nada en absoluto. Ahora has recitado los Sutras del Gran Vehículo, la medicina del Dharma. En estos Sutras, los Budas de todas las direcciones predican que sus formas y cuerpos no están extintos. Ahora has sido capaz de verlos, ¿no es cierto? El mal de vuestro órgano ocular a menudo os hace mucho daño. Obedientemente siguiendo mis palabras, debes refugiarse en los Budas y en el Buda Shakyamuni, y confesar los pecados de vuestro órgano del ojo, diciendo ‘¡Agua de la ley del ojo de la sabiduría poseída por los Budas y Bodhisattvas! ¡Estén satisfechos, por medio de ella, de lavarme y dejar que se vuelvan puros!’.

“’Habiendo terminado de decir esto, el practicante debe reverenciar universalmente a los Budas en las diez direcciones, y volviéndose hacia el Buda Shakyamuni y los grandes Sutras del Gran Vehículo, debe volver a hablar así: "Los ​​pecados pesados de mis ojos, órgano del que ahora me arrepiento son tal impedimento y están tan contaminados que estoy ciego y no puedo ver nada en absoluto. ¡Que el Buda se apiade y me proteja con su gran misericordia! El Bodhisattva Virtud Universal, a bordo la nave de la ley, transporta la compañía de innumerables Bodhisattvas por todas partes en todas direcciones. ¡Por misericordia de mí, permítanme escuchar la ley del arrepentimiento del mal de mi órgano ocular que son impedimento por mi mal karma!’.

“Hablando así, tres veces el practicante debe postrarse en el suelo y reflexionar correctamente sobre el Gran Vehículo sin olvidarlo. Esto se llama la ley de arrepentirse del pecado del órgano del ojo. Si hay alguien que invoque los nombres de los Budas, queme incienso, ofrezca flores, aspire al Gran Vehículo, cuelgue sedas, banderas y toldos, habla de los errores de sus ojos y se arrepiente de sus pecados, verá al Buda Shakyamuni, a los Budas que emanaron de él, y a los innumerables otros Budas, y no caerán en los malos caminos para asamkhyeya de kalpas. Gracias al poder y al voto del Gran Vehículo, tal persona se convertirá en un asistente de los Budas, junto con todos los Bodhisattvas de Dharani. Cualquiera que reflexione así es uno que piensa correctamente. Si alguien reflexiona de otra manera, tal es llamado uno que piensa falsamente. Esto se llama el signo de la primera etapa de la purificación del órgano del ojo.

“Habiendo terminado de purificar el órgano del ojo, el practicante debe leer de nuevo y recitar los Sutras del Gran Vehículo, arrodillarse y arrepentirse seis veces día y noche, y debe decir así: ‘¿Por qué puedo ver sólo al Buda Shakyamuni y a los Budas que emanan de él, pero no pueden ver las reliquias de los Budas de todo su cuerpo en la Estupa de abundantes tesoros? La Estupa del Buda Tesoros Abundantes existe para siempre y no está extinguida. He contaminado y pecado con mis ojos. Por esta razón no puedo ver la Estupa’.

"Después de decir esto, el practicante debe practicar de nuevo el arrepentimiento. Después de siete días, la Estupa del Buda Tesoros Abundantes surgirá de la tierra. El Buda Shakyamuni, con su mano derecha abrirá la puerta de la Estupa, donde se ve al Buda Tesoros Abundantes profundamente en la contemplación de la revelación universal de las formas. De cada poro de su cuerpo emite rayos de luz tan numerosos como los átomos de las arenas del Ganges. En cada rayo habita uno de los cien Budas transformados. Cuando tales señales aparezcan, el practicante se regocijará y hará procesión alrededor de él siete veces, el Tathagata Tesoros Abundantes con una gran voz lo alabará diciendo: ‘¡Heredero de la ley! Usted ha practicado realmente el Gran Vehículo y han seguido obedientemente al Bodhisattva Virtud Universal, y se ha arrepentido de los pecados de su órgano del ojo. Por esta razón, iré a ti y te daré testimonio’.

“Habiendo hablado así, el Tathagata Tesoros Abundantes exaltará al Buda diciendo: ‘¡Excelente! ¡Excelente! ¡Buda Shakyamuni! Tú eres capaz de predicar la gran ley, de derramar la lluvia de la gran ley, y hacer que todos los vivientes contaminados obtengan la Budeidad’.

"Entonces el practicante, habiendo visto la Estupa del Buda Tesoros Abundantes, vuelve a ir al Bodhisattva Virtud Universal, y juntando sus manos y reverenciándolo, se dirige a el diciendo: ‘¡Gran Maestro! Por favor, enséñame el arrepentimiento de mis errores’.

“El Bodhisattva Virtud Universal vuelve a hablar al practicante diciendo: ‘A través de muchos kalpas, debido a vuestro órgano del oído, usted persigue los sonidos externos; vuestro oído engendra apego a ellos; los sonidos malos de la audiencia causan un daño de ciento ocho ilusiones. Tal retribución de vuestros males auditivos provoca cosas malas y vuestro incesante escuchar sonidos malignos produce varios apegos. Debido a vuestra audición pervertida, caerás en caminos malos, y en lugares lejanos de puntos de vista falsos donde la ley no puede ser oída. En la actualidad vos ha recitado y guardado el Gran Vehículo, el almacén del océano de todos los méritos. Por esta razón, has podido ver a los Budas en todas direcciones, y la Estupa del Buda Tesoros Abundantes ha aparecido para dar testimonio de tu resolución. Debes confesar tus errores y males y debes arrepentirte de todos tus pecados’.

“Después de haber oído esto, el practicante debe volver a juntar sus manos y postrarse en tierra, y debe decir: ‘¡Todos los Sabios, Honrados por el Mundo! Regocíjense en revelarse y dar testimonio de mí. Los Sutras del Gran Vehículo son dueños de la compasión. ¡Véanme y escuchen mis palabras! Hasta mi vida actual, por muchos kalpas, debido a mi órgano del oído, he estado apegado a escuchar malos sonidos, como el pegamento pegado a la hierba; escuchar los sonidos malignos causa el veneno de las ilusiones, que están unidas a cada condición y no puedo descansar ni siquiera un poco; el escuchar los sonidos malvados fatiga mis nervios y me hace caer en los tres caminos malvados. Habiendo comprendido esto por primera vez, los confieso y me arrepiento, volviéndome a los Honrados por el Mundo’.

“Habiendo terminado de arrepentirse, el practicante verá al Buda Tesoros Abundantes emitiendo un gran rayo de luz de color dorado que ilumina universalmente el universo, así como los mundos en todas direcciones, donde los innumerables Budas aparecen con sus cuerpos de color oro puro. En el cielo del mundo oriental se oye una voz que dice: ‘Aquí hay un Buda, el Honrado por el Mundo llamado Excelencia Virtuosa, que también posee innumerables Budas emanados, sentados con piernas cruzadas sobre tronos de león bajo los árboles enjoyados’. Todos estos Honrados del Mundo entran a la revelación universal de las formas se dirigen al practicante, alabándolo y diciendo: ‘¡Bueno! ¡Bueno! ¡Buen hijo! Ahora has leído y recitado los Sutras del Gran Vehículo. Lo que has recitado es la etapa mental del Buda’.

“Después de que estas palabras hayan sido pronunciadas, el Bodhisattva Virtud Universal predicará nuevamente al practicante la ley del arrepentimiento, diciendo: ‘En los innumerables kalpas de vuestra vida anterior, por vuestro apego a los olores, vuestra discriminación y a vuestra percepción están unidos a cada condición y caes en el océano del nacimiento y la muerte. Ahora meditáis sobre la causa del Gran Vehículo. La causa del Gran Vehículo es la realidad de toda existencia’.

Habiendo escuchado estas palabras, el practicante debe volver a arrepentirse, postrándose en el suelo. Cuando se haya arrepentido, debería exclamar: ‘¡Namah Buda Shakyamuni! ¡Namah Estupa del Buda Tesoros Abundantes! ¡Namah todos los Budas emanados del Buda Shakyamuni!’.

“Habiendo dicho esto, él debe reverenciar universalmente a los Budas en todas las direcciones, Exclamar ‘Namah Buda de la Excelente Virtud en el Este y todos los Budas que emanan de él!’. El practicante también debe hacer reverencia a cada uno de estos Budas con todo el corazón como si los viera con sus ojos, y les rindiera homenaje con incienso y flores. Después de rendir homenaje a los Budas, debe arrodillarse con las manos juntas y ensalzarlos con varios versos. Después de exaltarlos, debe confesar los diez malos karmas y arrepentirse de todos sus pecados. Habiéndose arrepentido, él se dirigirá a ellos así, diciendo: ‘Durante los innumerables kalpas de mis vidas anteriores, anhelé olores, sabores y contactos y produje todo tipo de males. Por esta razón, durante innumerables vidas he recibido continuamente estados de existencias malignas, incluyendo el mundo de los infiernos, espíritus hambrientos, animales y lugares lejanos llenos de puntos de vistas falsos. Ahora confieso tales malos karmas, y me refugio en los Budas, los reyes de la ley justa, confieso y me arrepiento de mis pecados’.

“Habiéndose arrepentido así, el practicante debe leer y recitar de nuevo los Sutras del Gran Vehículo sin negligencia de cuerpo y mente. Por el poder del Gran Vehículo, desde el cielo vendrá una voz diciendo: ‘¡Heredero de la ley! ¡Alaba y explica ahora la ley del Gran Vehículo, dirigiéndote hacia los Budas en todas direcciones, y ante ellos confiesa tus errores! Los Budas, los Tathagatas, son vuestros padres misericordiosos. Confiesa tú mismo los males y malos karmas producidos por tu órgano de la lengua, diciendo: ‘Este órgano de la lengua, movido por el pensamiento de los malos karmas, me hace alabar el habla falso, decir lenguaje inapropiado, hablar mal, tener una doble lengua, y cometer calumnia, decir mentira y puntos de vistas falsos, y también me hace pronunciar palabras inútiles. Debido a tantos malos karmas, provoco peleas y disensiones y hablo de la ley como si no fuera la ley. Confieso ahora todos esos pecados’.

“Habiendo confesado esto ante los Reyes del Mundo, el practicante debe venerar universalmente a los Budas en todas direcciones, postrándose hasta el suelo, y juntando sus manos reverenciándolos, y decir: ‘Los errores de esta lengua son innumerables e ilimitados. Todas las espinas del mal karma provienen del órgano de la lengua. Esta lengua provoca el detenimiento de la rueda de la ley justa. Tal lengua malvada corta las semillas de los méritos. El decir cosas sin sentido es frecuentemente forzado sobre otros. Elogiar las falsas opiniones es como agregarle leña al fuego y herir aún más a los seres vivientes que ya sufren en las llamas furiosas del sufrimiento. Es como quien muere bebiendo veneno, sin mostrar llagas o pústulas. Tal recompensa de los pecados es mala y falsa, y me hace caer en los malos caminos durante cien o mil kalpas. Mentir me hace caer en el gran infierno. Ahora me refugio en los Budas del mundo del sur y confieso mis errores y pecados’.

“Cuando el practicante reflexiona así, vendrá una voz del cielo diciendo: ‘En el barrio sur hay un Buda llamado Virtud del Sándalo que también posee innumerables Budas emanados. Todos estos Budas predican el Gran Vehículo y extinguen todos los pecados y males. Volviéndote a los innumerables Budas y a los Misericordiosos en todas direcciones, debéis confesar tales pecados, falsos males y arrepentirlos con un corazón sincero’. Cuando estas palabras han sido pronunciadas, el practicante debe de nuevo reverenciar a los Budas, postrándose hasta el suelo. Entonces los Budas enviarán rayos de luz, que iluminarán el cuerpo del practicante y le harán sentir naturalmente alegría en cuerpo y mente, elevarán una gran misericordia y lo harán reflexionar sobre todas las cosas extensamente. En ese momento los Budas predicarán ampliamente al practicante la ley de la gran bondad, la compasión, la alegría y la indiferencia, y también le enseñan palabras amables para hacerle practicar las seis formas de armonía y reverencia. Entonces el practicante, habiendo escuchado esta enseñanza real, se regocijará en su corazón y volverá a recitarlo y estudiarlo sin pereza. Del cielo vuelve otra vez una voz mística, diciendo así: ‘¡Practica ahora el arrepentimiento del cuerpo y la mente! Los pecados del cuerpo te están matando, robando y haciéndote cometer adulterio, mientras que los pecados de la mente te hacen entretener pensamientos malignos. Producir los diez malos karmas y los cinco pecados capitales, es como vivir como un mono, y el apego a todo tipo de condiciones conduce universalmente a las pasiones de los seis órganos de todos los seres vivos. Los karmas de estos seis órganos con sus ramas, ramitas, flores y hojas llenan por completo el triple mundo, las veinticinco moradas de los seres vivos y todos los lugares donde nacen las criaturas. Tales karmas también aumentan la ignorancia, la vejez, la muerte y los doce sufrimientos, y llegan infaliblemente a través de las ocho falsedades y las ocho cosas. ¡Ahora te arrepientes de esos malos karmas!’.

“Entonces el practicante, escuchando esto, le pregunta la voz en el cielo, diciendo: ‘¿En qué lugar puedo practicar la ley del arrepentimiento?’. Entonces la voz en el cielo le hablará diciendo: ‘El Buda Shakyamuni se llama Mahavairocana, el que permea todos los mundos, y su morada se llama la Tierra Pura de la Luz Serena, un lugar que está compuesto del Paramita de la Eternidad, el Paramita de la Pureza, el Paramita de la Felicidad y el Paramita del Verdadero Ser, donde el Paramita de la Bienaventuranza no se queda en el aspecto de su cuerpo y mente, donde los aspectos de todas las leyes no pueden ser vistos como existentes, ni no existentes, donde todos habitan en la emancipación tranquila, y en el Prajna Paramita. Debido a que estas formas se basan en la ley eterna, ahora debes meditar en los Budas en todas las direcciones’.

“Entonces los Budas en todas direcciones extenderán allí sus manos derechas, poniéndolas en la cabeza del practicante, y dirán: ‘¡Bueno! ¡Bueno! ¡Buen hijo! Debido a que ahora han leído y recitado los Sutras del Gran Vehículo, los Budas en todas direcciones predicarán la ley del arrepentimiento. La práctica del Bodhisattva no debe ser detenida ni limitada, ni debe de apartarse del océano de los mundos. Al meditar sobre la mente de uno, no hay mente que uno pueda encontrar, excepto la mente que viene de su pensamiento pervertido. La mente, presente en tal forma, surge de la falsa imaginación. Como el viento en el cielo, que no tiene punto de referencia. Tal forma de la ley no aparece ni desaparece. ¿Qué es el pecado? ¿Qué es la bienaventuranza? Como la propia mente está vacía de sí misma, el pecado y la bienaventuranza no tienen existencia. De igual manera, todas las leyes no son fijas ni van hacia la destrucción. Si uno se arrepiente así, meditando en su mente, no hay mente que puede aprovechar la ley también no morar en la ley. Todas las leyes son la emancipación, la verdad de la extinción, y la quiescencia. Tal aspecto se llama el gran arrepentimiento, el gran arrepentimiento adornado, el arrepentimiento del aspecto del no-pecado y la destrucción de la discriminación. El que practica este arrepentimiento posee la pureza del cuerpo y la mente en la ley, libre como el agua que fluye. A través de cada reflexión, verás al Bodhisattva Virtud Universal y los Budas en todas las direcciones’.

“Entonces el Honrado por el Mundo, enviando el rayo de la gran misericordia, predica la ley del no-aspecto al practicante. Escucha a los Honrados por el Mundo predicar el vacío del primer principio. Cuando lo ha oído, su mente se vuelve imperturbable. A su debido tiempo, entrará en el verdadero permanente del Bodhisattva".

El Buda se dirigió a Ananda y le dijo: "Practicar de esta manera se llama arrepentimiento. Esta es la ley del arrepentimiento. Esta es la ley del arrepentimiento que practican los Budas y los grandes Bodhisattvas en todas las direcciones".

El Buda se dirigió a Ananda y le dijo: "Después de la extinción del Buda, si todos los discípulos desean arrepentirse de sus malos karmas, sólo deben leer y recitar los Sutras del Gran Vehículo. Estos Sutras de gran extensión son los ojos de los Budas. Por medio de los Sutras los Budas han perfeccionado los cinco tipos de ojos. Los tres cuerpos de los Budas crecen fuera de los Sutras del Gran Vehículo. Este es el sello de la gran ley con la cual el océano del Nirvana está sellado. De este océano nacen los tres tipos de cuerpos puros del Buda. Estos tres tipos de cuerpos de Buda son el campo de la bendición para los dioses y los hombres, y el objeto supremo de adoración. Si hay quien recite y lea los sutras de gran extensión, el Gran Vehículo, sabrás que tales personas están dotados con los méritos de los Budas y, habiendo extinguido sus males, nacerán de la sabiduría de los Budas".

Entonces el Honrado por el Mundo deseó repetir la enseñanza en verso, diciendo:

Si uno posee el mal en el órgano del ojo
Y sus ojos son impuros con los impedimentos de sus malos karmas,
Sólo debe recitar los Sutras del Gran Vehículo
Y reflexionar sobre el gran principio.
Esto se llama el arrepentimiento del ojo,
Eliminando todos los malos karmas.
Su órgano auditivo oye
Sonidos desordenados
Que perturban el principio de armonía.
Esto produce en él una mente desordenada,
Como la de un mono tonto.
Sólo debe recitar los Sutras del Gran Vehículo
Y meditar en el vacío de la Ley,
Terminando con todos los males de la audición,
Para que puedas escuchar los sonidos celestiales en todas las direcciones.
Su órgano del olfato está apegado a todos los olores,
Causando contactos de acuerdo con los deseos.
Su nariz lo engaña así
Dando a luz a todo el polvo de ilusión
Según sus deseos.
Si uno recita los Sutras del Gran Vehículo
Y medita sobre la verdad fundamental de la Ley,
Él se liberará de sus malos karmas
Y no volverá a producirlos en vidas futuras.
Su órgano de la lengua causa cinco tipos
De malos karmas del mal discurso.
Si uno desea purificarlos,
Debe practicar celosamente la misericordia,
Y meditar sobre el verdadero principio de la quietud de la Ley,
Y no debe concebir la discriminación.
Su órgano de pensamiento es como el de un mono,
Nunca descansando ni siquiera un poco.
Si se desea someter este órgano,
Él debe recitar celosamente el los Sutras del Gran Vehículo,
Reflexionando sobre el Buda
Con su cuerpo iluminado,
El alcance de su poder, y su audacia.
El cuerpo es el amo de sus órganos,
Libre sin obstáculos.
Si uno desea destruir estos males,
Eliminar para siempre el polvo de la ilusión,
Vivir siempre en la ciudad del nirvana,
Y estar a gusto con la mente tranquila,
Debe recitar los Sutras del Gran Vehículo
Y reflexionar sobre el camino de los Bodhisattvas.
Innumerables medios hábiles
Se obtendrá en su reflejo de la realidad.
Tales seis leyes
Se llaman la purificación de los seis órganos de los sentidos.
El océano de impedimento de todos los karmas
Se produce a partir de los falsos pensamientos.
Si uno desea arrepentirse de ellos
Debe de sentarse derecho y meditar sobre el verdadero aspecto de la realidad.
Todos los pecados son como la escarcha y el rocío,
Que son evaporados por el sol de la sabiduría.
Por lo tanto, con devoción total
Arrepiéntanse de las transgresiones de los seis órganos.

Habiendo hablado estos versos, el Buda se dirigió de nuevo a Ananda diciendo: "Ahora te arrepientes de estos seis órganos, guardas la ley de la meditación sobre el Bodhisattva Virtud Universal, profundiza y explícala ampliamente a todos los dioses y seres en el Universo. Después de la extinción del Buda, si todos sus discípulos guardan, leen, recitan, y exponen los Sutras del Gran Vehículo, ya sea en un cementerio, o debajo de un árbol, o en cualquier lugar, ellos debe leer y recitar los Sutras del Gran Vehiculó, y deben pensar en el significado del Gran Vehículo. En virtud de sus poderosos poderes de reflexión sobre los Sutras podrán verme a mí mismo, la Estupa del Buda Abundantes Tesoros, los innumerables Budas emanados de todas las direcciones, al Bodhisattva Virtud Universal, al Bodhisattva Manjushri, al Bodhisattva Rey de la Medicina, y a todos los Budas y Bodhisattvas. En virtud de su reverencia a la ley, estos Budas y Bodhisattvas, permaneciendo en el cielo, con varias flores maravillosas, exaltarán y reverenciarán a los que practican y guardan la Ley. En virtud de que sólo recitan los Sutras del Gran Vehículo, los Budas y Bodhisattvas día y noche rendirán homenaje a los que guardan la Ley".

El Buda nuevamente se dirigió a Ananda diciendo: "Tanto yo como los Bodhisattvas en el kalpa virtuoso y los Budas en todas las direcciones, mediante nuestro pensamiento sobre el verdadero significado del Gran Vehículo, nos hemos librado de los pecados del nacimiento y la muerte durante cientos de miles de kotis de asamkhya kalpas. Por medio de esta suprema y maravillosa ley del arrepentimiento, nos hemos convertido en los Budas en todas las direcciones. Si uno desea lograr la Perfecta Iluminación rápidamente y desea en su vida estar presente para ver a los Budas en todas las direcciones y al Bodhisattva Virtud Universal, debe tomar un baño para purificarse, vestir ropas limpias, y quemar incienso, y debe morar en un lugar aislado, donde debe leer y recitar los sutras del Gran Vehículo y pensar en el significado del Gran Vehículo".

El Buda nuevamente se dirigió a Ananda diciendo: "Si hay seres vivientes que desean meditar en el Bodhisattva Virtud Universal, deben meditar así. Si alguien medita así, tal es llamado uno que medita correctamente. Si alguien medita de otra manera, tal es llamado uno que medita falsamente. Después de la extinción del Buda, si todos sus discípulos obedientemente siguen las palabras de los Budas y practican el arrepentimiento, hágase saber que están haciendo el trabajo del Bodhisattva Virtud Universal, y no sufrirán las retribuciones de karmas malvados. Si hay seres vivientes que reverencien a los Budas en todas las direcciones seis veces al día y reciten los Sutras y mediten sobre la ley profunda del vacío del primer principio, se librarán de los pecados del nacimiento y la muerte producidos durante cientos de miles de kotis de asamkhya kalpas en el corto plazo de tiempo que tarda uno en trillarse los dedos. Cualquiera que haga este trabajo es un verdadero hijo del Buda que nace de los Budas. Los Budas en todas las direcciones y los Bodhisattvas se convertirán en sus preceptores. El se llama uno que es perfecto en los preceptos de los Bodhisattvas. Sin pasar por la ceremonia de la confesión, él mismo realizará la morada del Bodhisattva y será reverenciado por todos los dioses y hombres. En ese momento, si el practicante desea ser perfecto en los Preceptos del Bodhisattva, debe juntar las manos, morar en la reclusión de las selvas, reverenciar universalmente a los Budas en todas las direcciones, arrepentirse de sus pecados y confesar sus errores. Después de esto, en un lugar tranquilo, debe alabar a los Budas en todas direcciones, diciendo así, ‘Los Budas, los Honrados por el Mundo, permanecen para siempre en este mundo. Debido a los impedimentos de mis karmas, aunque creo en el Sutra en gran medida, no puedo ver claramente a los Budas. Ahora me he refugiado en los Budas. ¡Por favor, Buda Shakyamuni, apiádate de mi y se mi preceptor! ¡Manjushri, poseedor de la gran compasión! ¡Con tu sabiduría, apiádate de mí y concederme las leyes de los Bodhisattvas puros! ¡Bodhisattva Maitreya, supremo y gran sol misericordioso! ¡Por tu compasión por mí, permíteme recibir las leyes de los Bodhisattvas! Budas en todas las direcciones! ¡Complácete en revelarte y testimoniarme! ¡Grandes Bodhisattvas! Al llamar cada uno de sus nombres, les suplico, supremos, grandes líderes, protejan a todos los seres vivos y ayúdennos! En la actualidad he recibido y guardado los Sutras del Gran Vehiculó. Incluso si yo perdiera mi vida, cayera en el infierno, y reciba innumerables sufrimientos, nunca calumniaría la ley justa de los Budas. Por esta razón y por el poder de este mérito, ¡Buda Shakyamuni! ¡Ahora se mi preceptor! ¡Manjushri! ¡Sé mi maestro! ¡Maitreya! ¡El Buda del mundo por venir! ¡Concederme la ley! ¡Budas en todas las direcciones! ¡Cuídenme y ayúdenme en dar testimonio! ¡Bodhisattvas de grandes virtudes! ¡Estén contentos de ser mis amigos! Ahora, por medio del profundo y misterioso significado de los Sutras del Gran Vehículo, me refugio en el Buda, me refugio en la Ley y me refugio en la Sangha’.

“El practicante debe de recitar esto tres veces. Habiéndose refugiado en los Tres Tesoros, debe comprometerse a recibir las seis leyes. Habiendo recibido las seis leyes, debe practicar celosamente la conducta libre de Brahma, elevar la mente de salvar universalmente a todos los seres vivientes y recibir los Preceptos. Habiendo hecho tales votos en el aislamiento de las selvas, debe quemar incienso, esparcir flores, rendir homenaje a todos los Budas, Bodhisattvas, y los Sutras de gran extensión, el Gran Vehículo, y debe hablar así, diciendo: ‘Yo he levantado ahora la aspiración a la Budeidad: ¡que este mérito salve a todos los seres sintientes!’.

“Habiendo dicho esto, el practicante debe de nuevo postrarse ante los Budas y los Bodhisattvas, y debe pensar en el significado de los Sutras del Gran Vehiculó. Durante un día, o tres osiete días, sea un monje o un laico, si no tiene acceso a un preceptor, ni un maestro, ni puede asistir a la ceremonia de los Preceptos, por el poder que proviene de su recepción, custodia, lectura y recitación de este Sutra y por la ayuda del Bodhisattva Virtud Universal podrá, a través de esta ley, realizar por sí mismo las cinco clases de cuerpos legales: preceptos, meditación, sabiduría, emancipación y conocimiento de la emancipación.

“Todos los Budas, los Tathagatas, han nacido de esta ley y han recibido la predicción de su iluminación en los Sutras del Gran Vehículo. Por lo tanto, ¡Oh hombre sabio! Supongamos que un Shravaka rompe el triple refugio, los cinco preceptos y los ocho preceptos, los preceptos de los monjes y monjas, de shramaneras, de shramanikas y de sikshamanas y su conducta digna. Si desea deshacerse de estos errores y destruirlos, volver a ser monje y cumplir las leyes de los monjes, debe leer diligentemente los Sutras del Gran Vehiculó, meditar sobre la ley profunda del vacío del primer principio y debe traer esta sabiduría del vacío en su corazón; sabrás que en cada uno de sus pensamientos tal persona terminará gradualmente la contaminación de todos sus pecados duraderos sin ningún remanente y será perfecto en las leyes y los Preceptos de los monjes y realizará su digna conducta. Tal persona será servida por todos los dioses y hombres. Supongamos que cualquier Upasaka viola su conducta digna y hace cosas malas. Hacer cosas malas significa, proclamar los errores y pecados de las leyes del Buda, discutir las cosas malas perpetradas por los cuatro grupos, y no sentir vergüenza ni siquiera al cometer robo o adulterio. Si desea arrepentirse y deshacerse de estos pecados, debe leer con celo y recitar los Sutras del Gran Vehiculó y meditar sobre el primer principio. Supongamos que un rey, un ministro, un brahmán, un ciudadano, un anciano, un funcionario estatal, todas estas personas buscan con avidez y sin resistencia siguen ciegamente sus deseos, cometen los cinco pecados mortales, calumniar los Sutras y realizan los diez malos karmas. Su recompensa por estos grandes males los hará caer en malos caminos más rápido que el viento de una tormenta. Ellos estarán seguros de caer en el Infierno Avichi. Si desean deshacerse de este karma, deben levantar la vergüenza y arrepentirse de todos sus pecados”.

El Buda continuó diciendo: "¿Por qué se llama la ley del arrepentimiento de kshatriyas y ciudadanos? La ley de arrepentimiento de los kshatriyas y los ciudadanos es que deben tener constantemente la mente correcta, no calumniar los tres tesoros ni obstaculizar a los monjes ni perseguir a nadie que practique la conducta de Brahma; no deben olvidarse de practicar la ley de las seis reflexiones; ellos deben apoyar de nuevo, rendir homenaje a, y seguramente reverenciar a los guardianes del Gran Vehículo; deben recordar la profunda doctrina de los Sutras y del vacío del primer principio. Aquel que piensa en esta ley es llamado uno que practica el primer arrepentimiento de kshatriyas y ciudadanos. El segundo arrepentimiento es cumplir su deber filial con sus padres y madres y respetar a sus maestros y ancianos - esto se llama uno que practica la ley del segundo arrepentimiento. El tercer arrepentimiento es gobernar sus países con la ley justa y no oprimir injustamente a su pueblo; esto se llama uno que practica el tercer arrepentimiento. El cuarto arrepentimiento es emitir dentro de sus estados la ordenanza de los seis días de ayuno y hacer que su pueblo se abstenga de matar dondequiera que alcancen sus poderes. Aquel que practica tal ley es llamado uno que practica el cuarto arrepentimiento. El quinto arrepentimiento es creer profundamente las causas y los resultados de las cosas, tener fe en el camino de una realidad, y saber que el Buda nunca está extinguido - esto se llama alguien que practica el quinto arrepentimiento".

El Buda se dirigió a Ananda diciendo: "Si en los mundos futuros hay alguno que practique estas leyes de arrepentimiento, sepa que tal hombre se ha puesto el manto de la vergüenza, está protegido y es ayudado por los Budas y alcanzará la Perfecta Iluminación antes de tiempo" .

A medida que estas palabras fueron pronunciadas, diez mil hijos divinos adquirieron los ojos puros espirituales, y también los grandes Bodhisattvas, el Bodhisattva Maitreya y otros, y Ananda, oyendo la predicación del Buda, todos se regocijaron, reverenciaron al Buda y pusieron el Sutra en práctica como el Buda ordenó. 

FIN

1 comment:

  1. Two missing lines
    El cuerpo es el amo de sus órganos, ...
    Libre sin obstáculos.
    The body is the master of its organs, As wind causes dust to roll, Wandering in its six organs, Freely without obstacles.

    ReplyDelete