Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


Thursday, January 26, 2023

Aspectos de la Dharmología: Comentarios al Catecismo Budista I - Los Reformadores Budistas Japoneses

A finales de Diciembre del 2022, el Templo Tendai de Puerto Rico y su Sangha Tendai Hispana, publicó el libro titulado Dharmología: Catecismo Budista - Las Enseñanzas y Prácticas Fundamentales del Verdadero Budismo (Hikari Publishing, 2022), el cual expone las enseñanzas doctrinales canónicas del Dharma Eterno del Buda desde la óptica de la escuela Tendai japonesa - la madre de todas las escuelas budistas en Japón - desde el contexto de nuestra cultura religiosa hispana. En las próximas entradas, expandiremos sobre aspectos específicos del Catecismo para poder comprender detalladamente sus implicaciones.

En esta primera entrada, comentaremos sobre los Reformadores Budistas Japoneses que fundaron escuelas de Práctica Unica (D:CB-C16).


Como exlica el Catecismo (D:CB-C13 y C16:XI), la escuela Tendai es la heredera de la Tradición del Loto, el cual mantuvo el verdadero mensaje, misión y propósito del Buda Eterno en el mundo. Es por eso que la misma contiene todas las enseñanzas y prácticas budistas, siendo tradicional, ortodoxa y canónicamente la escuela más completa y perfecta, desde su fundación en China en el Siglo IV hasta nuestros días. Es por que en Japón fue llamada el "Verdadero Budismo" y la religión imperial, y fue el centro de estudio, entrenamiento y ordenación más importante en toda la nación por siglos, y con el tiempo, fue la madre de todas las escuelas posteriores budistas japonesas. Estas divisiones y desarrollos posteriores es lo que tocaremos en estas líneas.

Aunque la Tradición del Loto fue perfeccionada en Japón en el Siglo VIII en el periodo Heian, sus fundamentos y transmisión permitieron que, lejos de ser una institución monolítica, fuera una matríz dinámica que dio como resultado muchas innovaciones. Su fundador en Japón, el Gran Maestro Saicho (Dengyo Daishi 767-822) se enfocó en sentar las bases de la escuela en Japón y reformar la religión en la nación. Fueron sus discípulos quienes luego, sentadas las bases, pudieron ampliarlas y sistematizar sus doctrinas y prácticas. 

Tras la muerte del fundador, el Gran Maestro Ennin (Jikaku Daishi 794–864), el tercer Zasu (Jefe de la Orden Tendai), jugó un papel decisivo en la expansión de la influencia de la escuela Tendai y en la recuperación de recursos y capacitación cruciales de China, particularmente la formación budista esotérica y las enseñanzas de la Tierra Pura. Annen (Akaku Daishi 841-915) sistematizó y perfeccionó el Budismo Esotérico o Mikkyo dentro de la Tradición del Loto, encontrando la mejor manera de poner en práctica la tradición Esotérica Tendai. Este enfoque integral del Budismo se basa y armoniza las ideas más profundas tanto del Budismo Esotérico como del Budismo Tendai. Ryogen (Ganzan Daishi 912-985), su decimooctavo Zasu, es considerado quien revivió la escuela, reconstruyendo muchos templos después de que se incendiaron, formando un pequeño ejército para defender a Enryaku-ji y servir a sus intereses en disputas políticas, además de ser un defensor del Verdadero Budismo, aún hoy día. Genshin  (Eshin Sozu 942-1017), fue un gran porponente de la doctrina de la Iluminación Original y sistematizó las enseñanzas y prácticas Tierra Pura dentro de la escuela Tendai. Su obra mayor, el Ojoyoshu, influenció a muchos pensadores y devotos en todo Asia. Estos son los más famosos, pero hubieron muchos otros que aportaron, sistematizaron y de muchas formas reformaron parcialmente la doctrina y la práctica dentro de la escuela Tendai. No obstante, sus aportaciones y reformas fueron canónicas y aceptadas, pues no atentaban contra la Tradición del Loto - el verdadero mensaje, misión y propósito universal del Buda Eterno en el mundo.

No obstante, posteriormente (D:CB-C16), en el Siglo XIII en el periodo Kamakura, una serie de monjes Tendai intentaron realizar reformas dentro del establecimiento budista, las cuales dieron como resultado cismas y el establecimiento de nuevas escuelas independientes basadas en una sola enseñanza y práctica del gran cúmulo y repertorio doctrinal original. Si bien esta no fue la intención de muchos de ellos, otros sí buscaban explícitamente la secesión y el establecimiento de una nueva secta. 

El primero en intentar una reforma no aceptada dentro de la escuela Tendai fue el monje Myoan Eisai (1141–1215). (D:CB-C16:XI:1) Eisai viajó a China al Monte Tientai, la cuna de la escuela Tendai, para profundizar en las enseñanzas Zen de la escuela Tendai, las cuales fueron introducidas en el Siglo VIII a Japón por el Gran Maestro Saicho pero que habían caído en desuso, y al llegar allí, vio que las persecuciones budistas habían hecho que la meditación Shikan fuera poco a poco desplazada por le meditación Zen (Chan) la cual se había desarrollado recientemente en China y había llegado a la montaña sagrada. Al ver que esto era lo que había sucedido con la escuela Tientai en China, Eisai regresó a Japón para promover la meditación Zen (Chan, el Zazen). La meditación Zen era practicada en el Monte Hiei desde los tiempos de Saicho (y de hecho, Bodhidharma es uno de los patriarcas Tendai), pero era relegada a un papel terciaro tras la práctica de la meditación Shikan (Samatha y Vipassana) y el esoterismo. Eisai entendía que Japón necesitaba una forma de meditación más sencilla y acorde con lo que era practicado en ese momento en China, nación que era vista como la cuna de la modernidad. Eisai hizo un segundo viaje, varios años después, queriendo llegar a la India, pero las autoridades chinas se lo impidieron, teniendo que quedarse en China, y allí, obtuvo un linaje de la escuela Linji (Rinzai). Junto con la meditación Zen (Zazen), Eisai quiso implementar el uso de Koans. Eisai promovió el uso del Zen para unir a la nación, y criticó a las escuelas antiguas de llevarla a la ruina y el caos político y social en el cual vivían. Con esto, es evidente su intención de una reforma religiosa y política. No obstante, al tratar de implementar estas nuevas innovaciones, Eisai sufrió gran oposición del establecimiento budista tradicional, teniendo que llegar a un compromiso, manteniendo las enseñanzas Tendai con las Rinzai dentro de su templo, Kenninji (en una especie de Zen Esotérico). Así, Eisai siempre se vio a sí mismo y fue visto por sus contemporáneos como un monje Tendai hasta su muerte, y no como el fundador de una escuela independiente. Posteriormente, sus discípulos fueron los que se independizaron y fundaron la escuela Rinzai del Zen, enfocada en la realización del Despertar súbito (en la escuela Tendai el Despertar puede ser gradual o súbito, pero en ambas instancias era innato) por medio de la meditación Zazen y el uso de Koans. Sus enseñanzas en el periodo Kamakura fueron adoptadas mayormente por la clase guerrera de Japón.

El segundo en intentar una reforma no aceptada dentro de la escuela Tendai fue el monje Honen (1133–1212), (D:CB-C16:XI:2)fue un monje Tendai que, basado en la creencia de que vivimos en la Era Final del Dharma (Mappo), escogió las enseñanzas y practicas Tendai de la Tierra Pura y se enfocó en la práctica exclusiva del Nembutsu, para alcanzar el logro del Renacimiento en la Tierra Pura del Buda Amida tras la muerte, por el medio primario de la recitación del Nombre del Buda Amida ("Namu Amida Butsu"), con la ayuda de otras prácticas suplementarias o secundarias, como la Visualización del Buda Amida y su Tierra Pura (Kanbutsu), la meditación, y otras prácticas budistas. El trabajo más conocido de Honen fue “El Nembutsu Escogido Por Encima de Todo”, escrito en 1198. En él, Honen define que, dado a que vivimos en la Era Final del Dharma, donde las personas no poseen las capacidades para alcanzar el Despertar y estan cegadas por la ignorancia, los deseos y las pasiones, solo podemos aspirar a Renacer en la Tierra Pura de la Bienaventuranza (Sukhavati - Jodo) del Buda Amida, donde alcanzaremos nuestra Budeidad. La causa para alcanzar el Renacimiento en la Tierra Pura es la práctica exclusiva de la recitación del Nembutsu, y dado a que las personas normales no son capaces de otras prácticas, insta a que los seres comunes descarten todos los Sutras que no sean los tres Sutras de la enseñanza de la Tierra Pura (el Sutra de la Vida Infinita de Buda, el Sutra de la Meditación sobre el Buda Amida y su Tierra Pura, y el Sutra del Buda Amida). Por ir en contra de la universalidad budista e instar a las personas a abandonar el Verdadero Dharma, causando un cisma en la Sangha (un pecado budista), Honen fue amonestado, arrestado y desterrado por las autoridades políticas y religiosas junto con muchos otros de sus discípulos, y algunos de sus seguidores fueron ejecutados. A diferencia de Eisai, Honen no trató de crear una reforma religiosa, social ni política, sino, más bien, un linaje o "Ryu" dentro de la misma escuela Tendai. Honen siempre se vio como un monje Tendai y no trató de fundar una escuela independiente. La simplicidad de sus enseñanzas ganaron muchos seguidores entre las clases bajas, llegando a superar a todas las otras escuelas, permitiendo que posteriormente sus discípulos fundaran una escuela Tierra Pura independiente, la Jodo Shu, y dando a lugar a otras escuelas como el Jodo Shinshu de su discípulo Shinran.

El tercer reformador en intentar una reforma no aceptada dentro de la escuela Tendai fue el monje Shinran (1173–1262). (D:CB-C16:XI:3) Shinran fue un discípulo de Honen e igualmente exiliado al mismo tiempo por las autoridades. Si bien fue un discípulo de Honen, Shinran llegó a desarrollar un pensamiento independiente, descartando complemtamente todas las demás prácticas budistas que no fueran el Nembutsu Recitado (Honen aceptaba otras prácticas como complementarias o secundarias), enfatizando la fe exclusivamente como la causa del Renacimiento en la Tierra Pura, por encima del número de recitación del Nembutsu. No obstante, mantuvo la creencia de que el Despertar no es alcanzable en esta vida, por lo que debemos de alcanzarlo mediante nuestro Renacimiento en la Tierra Pura. Igualmente, la Renacimiento en la Tierra Pura es alcanzado en esta vida, por medio del “Shinjin”, o la fe confirmada, el cual dotaba al creyente del más alto rango del Bodhisattva, aunque su Renacimiento solo ocurriera post mortem. Su obra principal fue “La Enseñanza, la Práctica, la Fe y la Prueba”. Dado a estas diferencias, Shinran fundó su propia escuela Tierra Pura independiente, llamada Jodo Shinshu.  No existen indicios de que Shinran tuviera la intención explícita de fundar su propia secta, sino que se veía como em discípulo más fiel de la enseñanza (o linaje) de su maestro Honen, aún con sus diferencias. No obstante, a diferencia de Honen y Eisai, Shinran descartó por completo los Preceptos de Ordenados, llegandose a casar y tener hijos, sentando las bases para el matrimono clerical dentro de su denominación, lo cual luego fue obligado en el periodo Meiji para todas las escuelas budistas japonesas. Así, Shinran tampoco trató de lograr una reforma política, mas sus acciones sí tuvieron como efecto eventual una reforma religiosa, aunque su impacto inicial por siglos fue mínimo. Actualmente, la escuela fundada por sus discípulos, el Jodo Shinshu, es la escuela budista más grande en Japón.

El cuarto reformador en intentar una reforma no aceptada dentro de la escuela Tendai fue el monje Dogen (1200–1253) (D:CB-C16:XI:4) quien, insatisfecho con la burocracia religiosa dentro de la escuela Tendai en su momento, viajó a China para profundizar en las enseñanzas Zen traídas por Eisai, obteniendo un linaje de la escuela Caodong y regresó a Japón para fundar la escuela Soto del Zen, basada exclusivamente en la meditación Zazen. A diferencia de sus predecesores, Dogen sí quizo desde sus inicios iniciar una nueva secta (realmente, por motivos políticos y no religiosos, pues su intención era desligarse políticamente de la corte imperial y aliarse al nuevo gobierno de Kamakura), y por ello, afirmó con firmeza que la enseñanza Zen de practicar la meditación sentada (Zazen) era absoluta y constituía la esencia de las enseñanzas de Buda, y era la única forma de manifestar gradualmente nuestra Budeidad. No obstante, Dogen no trató de crear una reforma social, religiosa ni política, sino qie solo se circunscribió a fundar su propia escuela. Si bien Dogen también enfrentó muchas hostilidades por parte del establecimiento religioso de su momento, logró fundar su propio monasterio Eiheiji, donde escribió su obra principal, el Shobogenzo (“La Tesorería del Ojo del Dharma”), y estableció los cuarteles generales del Soto Zen. Sus enseñanzas fueron adoptadas mayormente por la clase campesina de Japón.

Finalmente, el quinto y último de los reformadores budistas en intentar una reforma no aceptada dentro de la escuela Tendai fue el monje Nichiren (1222–1282), (D:CB-C16:XI:5) quien escogió las enseñanzas exclusivas del Sutra del Loto y promovió la recitación exclusiva del Odaimoku, el titulo del Sutra del Loto – “Namu Myoho Rengue Kyo”, la cual creía que contenía todas las virtudes, enseñanzas y prácticas, y la veneración exlcusiva al Buda Shakyamuni. Nichiren incorporó el Odaimoku en un Mandala llamado “Gohonzon” y enseñó que recitar esa frase con fe en el Gohonzon es la práctica que permite a las personas en la era actual, la Era Final del Dharma, de alcanzar la Budeidad. Nichiren incluso criticó la escuela Tendai de haber prostituído el Verdadero Dharma con la inclusión del Budismo Esotérico y el énfasis temporal de ciertos maestros sobre ciertas prácticas que no fueran el Sutra del Loto. Si bien el Sutra del Loto es considerado por la escuela Tendai como la enseñanza más importante, completa y perfecta del Buda, abarcando todas las enseñanzas y prácticas dadas por el Buda en sus más de cuarenta años de ministerio en el mundo, para Nichiren, el Sutra del Loto las desplaza. Nichiren, a diferencia del enfoque universal e inclusivo de la escuela Tendai, abogaba por un enfoque restrictivo y exclusivo.  Sus críticas se basan en el argumento de que las enseñanzas de Buda anteriores al Sutra del Loto no muestran el verdadero camino para alcanzar el Despertar porque fueron dadas como enseñanzas provisionales. Toda otra práctica fuera del Odaimoku traía consecuencias kármicas negativas y pervertían a la nación, siendo la razón por la cual Japón estaba sufriendo calamidades en su tiempo, por lo que le pidió al gobierno acabar con todas las demás escuelas budistas antes de que fuera tarde (llegando inclusive a pedir que se le "cortaran las cabezas" a los representantes altos de las mismas). Así, Nichiren sí abogó por una reforma completa de todos los asepctos de la nación, tanto políticos (restaurando la figura del Emperador), religioso (instando por la eliminación de todas las escuelas excepto la escuela Tendai, reformada) y social (pues estos dos cambios, y la aceptación de la población de sus enseñanzas, traerían paz y prosperidad a Japón). Por todo esto, Nichiren criticó fuertemente a todas las escuelas budistas de su tiempo, sin excepción, lo que alarmó a las autoridades políticas y religiosas y culminaron con varios exilios y hasta un intento de ejecución, obligándolo a retirarse de la vida pública y encerrarse lejos de la corte y del shogunato en el Monte Minobu. Dado a que Nichiren es un personaje popular y sus enseñanzas son ampliamente practicadas en Occidente, veamos con un poco de más detalle su [o]posición.

Nichiren criticó fuertemente a todas las escuelas budistas, incluyendo la propia, la escuela Tendai, por alejarse - en su criterio - de las enseñanzas exclusivas del Sutra del Loto. Esto lo encapsuló en lo que se llama los "Cuatro Dictums": "(1) El Nembutsu conduce al Infierno del Sufrimiento Incesante o Avichi; (2) el Zen es invención de los demonios; (3) el Shingon es una doctrina maligna que arruinará a la nación; y (4) el Ritsu es traidor a la nación". De estas, la escuela Shingon fue fundada solo unos años luego de la escuela Tendai por Kukai, un contemporáneo de Saicho, en el Monte Koya; y la escuela Ritsu fue fundada antes de la escuela Tendai en el periodo Nara. Con esto, vemos que Nichiren fue altamente perseguido, no por presentar ideas diferentes, sino por ser fundamentalista y dogmático.

La escuela Shingon se basa exclusivamente en las enseñanzas del Budismo Esotérico (Mikkyo), por lo que sus prácticas principales constan de rituales, realizados exclusivamente por monjes ordenados; los laicos solo dependen de la fe y la devoción. El Budismo Esotérico compone la mitad de la doctrina y la enseñanza de la escuela Tendai (Saicho y Kukai, aunque al principio trabajaban en conjunto, se separaron dado a la universalidad de Saicho y la exclusividad de Kukai). El Budismo Shingon sostiene que todos los Sutras budistas, incluido el Sutra del Loto, son enseñanzas del Buda como ser mortal, medios hábiles o expedientes, a excepción del Sutra de Mahavairocana (Dainichi Kyo), que fue predicado por el Buda Mahavairocana (Gran Buda del Sol, o Dainichi Nyorai en japonés), el Buda iluminado por la verdad eterna, y que el Buda - como ser mortal que pertenece al reino de la existencia no iluminada - es inferior incluso al sirviente del Buda Mahavairocana, el Buda Cósmico. Diferente a esto, el Budismo Tendai promulga que el Buda Mahavairocana y todos los Budas, - incluyendo el Buda Shakyamuni, su manifestación mortal en este mundo - son todos una manifestación del Buda Eterno, por lo que todos son uno e iguales. El Budismo Shingon insiste además en que aunque el Sutra del Loto no conoce los rituales, incluidos los símbolos y las palabras de la Verdad ("Shingon" en japonés), y que el Sutra de Mahavairocana, que enseña rituales esotéricos junto con las teorías budistas, es por lo tanto superior al Sutra del Loto. Según Nichiren, el Budismo Shingon robó sus enseñanzas de la escuela Tendai y la adoptó como su propia doctrina religiosa. Nichiren también afirmó que el Budismo Shingon adoraba al Buda Mahavairocana, un Buda ficticio de dudoso origen que no guardaba relación con las enseñanzas budistas, denigrando así a Buda Shakyamuni y al Sutra del Loto, que proporcionaban la verdadera fuente de la Iluminación. A partir de esto, Nichiren concluyó que el Budismo Shingon era una amenaza para la existencia de la nación, las familias y las personas, ya que impedía el crecimiento de niños sanos. No obstante, Nichiren basó su doctrina de los Tres Secretos del Gohonzon, el Odaimoku y el Kaidan en la doctrina esotérica. Igualmente, la concepción de Nichiren de la Tierra Pura del Pico del Aguila o Buitre (inspirada en el Sutra del Loto), así como su doctrina de la realización de la Budeidad en esta vida, entre otras, fue basada en la idea del Sokushin Jobutsu y la Tierra Pura de Este Mundo del Budismo Esotérico (Tendai y Shingon).

Sobre las escuelas Tierra Pura, Nichiren argumentó que el Nembutsu era la enseñanza que conducía a los seres al Infierno. Esto es porque descartan todas las enseñanzas y prácticas dadas por el Buda en sus más de cuarenta años de predicación, y sobre todo, las del Sutra del Loto, a favor de un medio escapista de este mundo para alcanzar un Renacimiento "ficticio" y escapista (rompiendo el Voto del Bodhisattva) en una Tierra Pura lejana por un Buda lejano, dándole la espalda al Buda Shakyamuni, el Padre de este mundo. No obstante, Nichiren basó su objeto de devoción (Gohonzon) sobre los pergaminos creados por las comunidades Tierra Pura que, en vez de presentar la imagen del Buda en estatua o pintada, lo representaban de manera abstracta (predominantemente en el Jodo Shinshu) con su Nombre en kanjis. Igualmente, adoptó la recitación del Odaimoku basado en el Nembutsu.

Sobre las escuelas Zen, las cuales niegan el significado de los Sutras, insistiendo en la importancia de las verdades no verbales transmitidas fuera de las enseñanzas, Nichiren critica este aspecto, argumentando que el Budismo Zen se basa en una confianza excesiva en un ser (ego) mediocre, y no en la Verdad de los Sutras, lo que eventualmente conducirá a la destrucción del Budismo. En el Sutra del Nirvana está escrito que cualquiera que desobedezca las enseñanzas del Buda es un abogado de Mara.  En consecuencia, Nichiren denunció el Budismo Zen como obra de Mara, de demonios.

La única escuela que Nichiren critica en los Cuatro Dictums que predatan la escuela Tendai es la escuela Ritsu, la cual cobró un poco de importancia temporal duratnte el tiempo de Nichiren y cuyo sumo sacerdote atacó duramente el mensaje de Nichiren en su tiempo. El Budismo Ritsu se basa en Preceptos religiosos (Vinaya) que se practicaban durante la época en que Buda aún vivía, adoptando estos Preceptos, incluidos los 250 preceptos del Budismo Hinayana, como su doctrina religiosa fundamental.. Junto con las otras cinco escuelas antiguas budistas japonesas de Nara, la escuela Ritsu era la unica de las escuelas en el tiempo de Nichiren que seguían el Vinaya Hinayana, ya que todas las escuelas dese la incorporación de la escuela Tendai habían parcial o completamente abandonado este Vinaya a favor de los Preceptos del Bodhsattvas instituidos por la escuela Tendai. En Japón, el Budismo Ritsu se difundió a mediados del segundo milenio después de la muerte de Buda para provocar un despertar religioso entre las masas. Para Nichiren, el Budismo Ritsu, que es altamente individualista, incorpora Preceptos religiosos que eran inapropiados para las masas que vivían en la época en que el Budismo está en declive, y su enseñanza los alejaría de la realidad debido a sus prácticas engañosas. Sobre esa base, Nichiren argumentó que los monjes budistas Ritsu, que predicaban estos Preceptos y pretendían ser religiosamente puros, eran traidores que engañaban a la gente y llevarían a la nación al borde de la ruina.

Volviendo a nuestra discusión inicial, Nichiren, al igual que Eisai, Honen y [putativamente] Shinran, no buscaron fundar una escuela independiente, sino que siempre se vió a sí mismo como une entre varios reformadores y monjes Tendai. De hecho, se puede decir que el 99 por ciento de las doctrinas y prácticas del Budismo Nichiren son Tendai. Posteriormente, sus discípulos se independizaron y fundaron su propia escuela, la Nichiren Shu, la cual se subdividió posteriormente en muchas otras, como la Nichiren-Shu y la Nichiren Shoshu, la cual fue la madre de la rama laica moderna de la Soka Gakkai. Sus enseñanzas mantuvieron fuertes matices sociales, por lo que fue adoptada mayormente por los comerciantes e inspiró muchos movimientos sociales en Japón.

Todos estos Reformadores Budistas - de los cuales solo presentamos los cinco más famosos e influenciantes, pero que son muchos más - son vistos con ojos orgullosos por su escuela madre, la escuela Tendai, al punto de que en el templo principal del Monte Hiei, se encuentran sus pinturas, las cuales decoran el salón principal. 

Personalmente, veo a todos estos Reformadores como eso: Reformadores, aunque respeto la decisión de sus discípulos de fundar escuelas independientes. La escuela Tenda puede equipararse a la Iglesia Católica, y todas las demás escuelas que salieron de ella a la Reforma y sus denominaciones. Me gusta utilizar la analogía de la medicina para ilustrar mi punto. Podemos ver la escuel Tendai a un médico generalista, el cual abarca, conoce y practica todas las ramas de la medicina; y las escuelas independientes a médicos especialistas, los cuales solo se enfocan en una sola área o especialidad. Cada uno de estos Reformadores tomó una sola enseñanza y práctica de la escuela Tendai y la expandió, desarrolló y cristalizó. Estos desarrollos impactaron incluso la forma en que cada una de estas enseñanzas y prácticas son vistas y realizadas en la escuela Tendai, al punto de que muchos de estos desarrollos influencian y son absorbidos por muchos de sus monjes. En mi caso, mi pensamiento budista Tendai está altamente matizado por las enseñanzas de Dogen y Shinran. 

Las influencias iniciales de estos monjes, así como sus aportaciones, siguen vivas hasta nuestros días. Por ello, damos gracias a estos Reformadores por su legado.

Habiendo dicho todo esto, a manera de reflexión y en un ejercicio de Apologética, podemos preguntarnos: ¿Son relevantes estas escuelas en el Siglo XXI? Veamos algunos puntos.

Todas estas escuelas tomaron una enseñanza y práctica de la escuela Tendai y se basaron exclusivamente en ella; no obstante, estas enseñanzas y prácticas continuaron siendo parte del repertorio de la escuela Tendai, y las mismas, se vieron influenciadas por sus desarrollos posteriores. Hoy día, tanto en Oriente como en Occidente, usted puede ser un practicante budista Tendai y practicar exclusivamente (la práctica en el Budismo Tendai, como medio hábil, se adapta a la naturaleza, inclinación y necesidad del practicante) tanto el Shikan, como el Zen, la práctica Tierra Pura, el Trabajo del Bodhisattva, u otras, o todas las prácticas budistas canónicas. Esto no se limita a la práctica, sino que incluso se extiende a todos los ámbitos. En términos devocionales y estéticos, uno puede escoger su Honzon u objeto de devoción, el cual puede ser cualquier Buda, Bodhisattva o deidad, o un conjunto de los mismos. En términos teóricos, existen varios Marcos Teóricos o Teorías de Interpretación (D:CB-C13:VIII.6) sobre el cual podemos abordar el Dharma, como el Canónico o Tradicional, el Tierra Pura, el Zen, o el Esotérico, o una mezcla de varios (en última instancia, el Sutra del Loto y el Verdadero Budismo los abarca a todos). Uno puede hacer todo esto y seguir siendo Tendai. La única diferencia que aparta las escuelas de los Reformadores de la escuela Tendai es la visión restrictiva y exclusivista. Para poder ser considerado "Tendai", uno debe de estar abierto a las otras interpretaciones como medios hábiles, mientras que la postura más destacada de las otras escuelas es la exclusividad; es decir, las otras escuelas son un poco más "cerradas" y fundamentalistas, mientras que la escuela Tendai es más abarcadora e inclusiva.

En respuesta a la pregunta inicial, entiendo que la escuela Tendai abarca y abraza dentro de su seno a todas las demás escuelas en términos doctrinales (excepto por la exclusividad) y prácticos, por lo que en este momento, la relevancia de estas escuelas es escaza, y solo descanza en su historia, su cultura y transmisión distintiva, las cuales, debemos de admitir, justifican su existencia en el Siglo XXI. No obstante, en esto tiempos en los que vivimos, los cuales están marcados por la polaridad y la división, más que enfatizar nuestras diferencias, debemos de enfatizar nuestra unidad, por lo que el espíritu de universalidad  e inclusión de la escuela Tendai son más necesarios ahora que nunca.

Dharmología: Catecismo Budista - Las Enseñanzas y Prácticas Fundamentales del Verdadero Budismo

 

Recientemente, el Templo Tendai de Puerto Rico y la Sangha Tendai Hispana tuvo la oportunidad y el privilegio de realizar un curso introductorio al Budismo que, en muchas formas, fue novel y necesario: un curso de Catecismo Budista - una introducción formal, canónica y tradicional al Budismo desde los fundamentos doctrinales de la escuela Tendai japonesa. En el mismo, pudimos estudiar la vida y la verdadera naturaleza del Buda; sus más de cuarenta años de ministerio; cómo el Iluminado reveló su Dharma Eterno progresivamente; cuáles fueron sus enseñanzas y prácticas principales; cómo sus discípulos, tras su Parinirvana, se centraron en aspectos específicos y dividieron su Enseñanzas, formando posteriormente sismas y escuelas; cómo el Verdadero Dharma fue mantenido vivo por la Tradición del Loto, para luego ser redescubierto, rescatado y reestablecido en China por el Gran Maestro Chih-i, y cómo posteriormente fue perfeccionado en Japón por el Gran Maestro Saicho; y cómo podemos practicar la verdadera religión budista en nuestras vidas. La acogida al curso y el valor que los participantes de todas partes del mundo hispano recibieron del mismo es inestimable.

El resultado de este curso de Catecismo Budista culminó en la publicación del libro Dharmología: Catecismo Budista - Las Enseñanzas y Prácticas Fundamentales del Verdadero Budismo (Hikari Publishing, 2022), el cual es el primer Catecismo Budista Hispano, y el cual servirá como la base de las clases de Catecismo Budista del Templo Tendai de Puerto Rico y su Sangha Hispana. Este libro contiene mucho más información que la dada en las clases de Catecismo, incluyendo una justificación para su composición y sus beneficios al momento de desarrollar nuestro estudio, fe y práctica del Dharma; las enseñanzas fundamentales de la escuela Tendai; una mirada a la filosofía budista; la doctrina social budista; y mucho más. El mismo será complementado por dos publicaciones posteriores: (1) un libro titulado Budología, el cual proveerá una Teología Sistemática Budista, y (2) un libro titulado Sanghología, el cual expandirá sobre aspectos del Catecismo, sobre todo, en su doctrina social y su aplicación en la vida diaria y la sociedad. Estas tres obras serán los estándares de Teología Budista (Budología) de las próximas décadas.

En las próxima semanas, estaremos expandiendo aspectos del contenido del Catecismo Budista en futuras entradas, para el beneficio de toda la comunidad budista hispana.

Puedes conseguir tu copia de Dharmología: Catecismo Budista aquí en este enlace, en Pasta Blanda o Pasta Dura, por Amazon.

Saturday, January 7, 2023

Felicidad, Eternidad, Pureza y Verdadero Ser: Manifestando las Cuatro Virtudes Iluminadas en Nuestras Vidas - Mensaje de Nuevo Año

 

Una de las enseñanzas principales del Budismo es el Sufrimiento y la Impermanencia: todo está en constante cambio, en movimiento, y por ello, todo está en constante transformación. Esto hace que nuestros cuerpos, mentes y vidas, así como todo en el mundo, sea impermanente, y nosotros, al desear lo contrario, sufrimos. Esto ha sido enormemente evidente en los últimos dos años con la crisis mundial que aún aqueja muchos países y sectores del mundo, lo cual revela que debajo de todas las apariencias, existen muchas impurezas, no solo en la forma de enfermedades, sino impurezas de la mente, con el incremento del egoísmo en los corazones de muchas personas, y el deseo de erradicar algo que simplemente, como todo, es parte integral y necesaria en este mundo, lo que causó manifestaciones extremistas que cada vez polarizan más a la humanidad. Pero toda crisis presente igualmente una oportunidad. Este fue un gran ejemplo para revelar la total interconexión de todos los fenómenos: todos estamos fundamentalmente interconectados, y lo que ocurre en una parte del mundo, o incluso a una sola persona, nos afecta a todos. Esta es la enseñanza budista de la Originación Interdependiente, que consigo acarrea otra doctrina fundamental: la no existencia del ser (Anatman) como algo independiente, fijo y eterno. En fin, los pasados años del 2021 y 2022 fueron representativos de lo que en el Budismo se llaman las Cuatro Marcas de la Existencia: Sufrimiento, Impermanencia, Impureza y No-Ser (Ser Finito y Falso). Pero el Budismo no cierra su iluminada doctrina con esta enseñanza. La misma es solo el primer paso - la aceptación - para poder trascender este mundo de ilusión y revelar su Verdadera Naturaleza, la cual está permeada de Felicidad, Eternidad, Pureza y Verdadero Ser. Este es el tono principal de este nuevo año en el cual nos adentramos.

Este nuevo año 2023 del Conejo será uno de mucho crecimiento para todos, y sobre todo, para nuestra Sangha Hispana. Así como la Gran Naturaleza se renueva en primavera, este nuevo año marcado por el Conejo de Agua será uno de limpieza y nuevos comienzos para todos. 

El Budismo comienza con la premisa de las Cuatro Marcas de la Existencia, pero solo como un peldaño para prepararnos para sus Verdaderas Enseñanzas. Somos una manifestación de la Eternidad de la Vida del Cosmos. Todos y cada uno de nosotros vinimos a este mundo con un Karma, con una misión, que solo nosotros podemos cumplir. Este Karma o misión (Dharma) puede ser tanto negativo como positivo, así como podemos sufrir en la vida por no aceptar sus Leyes Universales o podemos aceptar sus verdades y permitirnos transformarlas en algo positivo. Todo es impermanente y está en constante movimiento. De igual forma, no importa dónde comencemos, podemos asumir el control de nuestro Karma y manifestar nuestra misión ayudando a llevar el Cosmos a la Oscuridad (Ignorancia) o la Luz (Sabiduría de la Iluminación). Esto nos permite transofrmar nuestro Karma y asumir control de nuestras vidas, permitiéndonos obtener un sentimiento de Felicidad duradera, no un mero sentimentalismo químico dependiente de nuestros estados mentales y emocionales y de las circunstancias, sino una Felicidad que es el resultado de ser una persona positiva en la vida de los demás y para el mundo. Este es el significado de "misión" (Dharma).

Todos y cada uno de nosotros tiene el poder de transformar su vida. Esto es porque todos poseemos una base pura, nuestra Naturaleza Búdica, y la misma se encuentra de forma potencial en nuestra alma. Debemos de descubrirla, revelarla y manifestarla en nuestros pensamientos, palabras y acciones para poder manifetsar nuestra Budeidad Innata y alcanzar nuestro Despertar. Cuando lo hacemos, vemos que no somos nuestro ego, nuestro ser finito y falso, sino que somos uno con el Cosmos y todos los seres. Este es nuestro Verdadero Ser, y cuando lo descubrimos - por medio de la meditación y la comunión con el Buda Eterno, el Alma del Cosmos - transformamos el Sufrimiento, la Impermanencia, la Impureza y el No-Ser, y podemos vivir nuestras vidas junto con todos los seres en Felicidad, participando de la Vida Eterna del Cosmos, acrode con nuestra Pureza innata, y manifestamos nuestro Verdadero Ser, viviendo vidas comprmetidas con nosotros, con nuestras familias, amistades, la sociedad, todos los seres sintientes y el planeta en el cual vivimos, pues este mundo es realmente una Tierra Pura. Pero como todo, esto depende de nosotros. No estamos solos: los Budas, Bodhisattvas y deidades siempre nos acompañan, nos apoyan y nos ayudan en nuestros esfuerzos. Este es el mensaje de esperanza para este nuevo año.

Este nuevo año, el Templo Tendai de Puerto Rico y su Sangha Tendai Hispana tendrá el lema de "Viviendo en el Mundo del Despertar, y con ello, comenzarán un nuevo Ciclo de Lecturas sobre el Sutra Avatamsaka (Sutra de la Guirnalda de Flores), el primer sermón del Buda en el mundo, tocando todos y cada uno de sus 39 capítulos, además de celebrar como hacemos todos los años con júbilo y solemnidad nuestro Calendario Litúrgico. Así como el Sutra Avatamsaka fue el primer sermón del Buda en el momento de su Despertar, de igual forma, este es el primer año donde celebraremos una comunidad mundial sólida, unida, comprometida con todos sus miembros y en constante crecimiento, como hermosos lotos. El Buda no despertó hace 2,500 años. sino que es Eterno en el espacio y el tiempo, y se encuentra despertando en este mismo instante y momento en nuestros corazones. Solo debemos de abrirnos a su Gracia para recibirlo.

Para cerrar, este es el momento de renaudar nuestra fe y nuestros esfuerzos, y seguir con deteminación el plan que nos tracemos para este nuevo año. Que el mismo sea una de mucha salud, seguridad, crecimiento y prosperidad para todos, y que todos los seres puedan alcanzar su Despertar.

Sunday, December 11, 2022

Siguiendo los Pasos del Buda: Alcanzando Nuestra Budeidad - Sermón del Día Bodhi 2022

 

En estos días, en los templos en todo Japón, se celebra el Shaka Jodo-E, la Conmemoración del Despertar del Buda Shakyamuni. Si bien hemos hablado mucho sobre la vida del Buda, y sobre su Via Lucis o Camino al Despertar, muchas veces tomamos los datos biográficos de su vida y realmenten o realizamos la verdadera importancia y significado de este evento. ¿Qué significa el Despertar del Buda, hace más de 2,500 años, para nosotros, las personas del Siglo XXI? Hoy, más que nunca, es un momento importante para reflexionar sobre el impacto que el Despertar del Buda tiene en nuestras vidas.

El relato canónico que recuenta el momento del Despertar del Buda se encuentra en el Sutra Avatamsaka (Sutra de la Guirnalda de Flores), el primer libro del Canon Budista. En este Sutra, el narrador nos muestra una visualización perfecta de este momento, para que el mismo quede grabado en nuestra consciencia y podamos compartir su experiencia iluminadora. En el mismo, leemos:

"En ese momento el Buda estaba en la tierra de Magadha, en un estado de pureza, en el sitio de la Iluminación, acabando de realizar su Despertar. El suelo era sólido y firme, hecho de diamantes, adornado con exquisitos discos de joyas y una miríada de flores preciosas, con cristales puros y transparentes. El océano de características de los diversos colores apareció en una extensión infinita. Había estandartes de piedras preciosas, que constantemente emitían luz brillante y producían hermosos sonidos. Redes de miríadas de gemas y guirnaldas de flores exquisitamente perfumadas colgaban por todas partes. Las joyas más finas aparecieron espontáneamente, lloviendo cantidades inagotables de gemas y hermosas flores por todas partes en la tierra. Había hileras de árboles joya, sus ramas y follaje lustrosos y exuberantes. Por el poder espiritual de Buda, hizo que todos los adornos de este sitio de Iluminación se reflejaran en él.

"El árbol de la Iluminación era alto y sobresaliente. Su tronco era de diamante, sus ramas principales eran de lapislázuli, sus ramas y ramitas eran de varios elementos preciosos. Las hojas, extendiéndose en todas direcciones, daban sombra, como nubes. Las preciosas flores eran de varios colores, las ramitas ramificadas extendían sus sombras. También los frutos eran joyas que contenían un resplandor resplandeciente. Toda la circunferencia del árbol emanaba luz; dentro de la luz llovieron piedras preciosas, y dentro de cada gema había seres iluminados, en grandes huestes como nubes, apareciendo simultáneamente. Además, en virtud del asombroso poder espiritual del Buda, el árbol de la Iluminación emitía constantemente sonidos sublimes que hablaban varias verdades sin fin."

Como vemos, desde el momento de su Despertar, el mundo fue transformado por el poder espiritual del Buda. Interesantemente, el árbol de la Iluminación no se encontraba fuera de este mundo, en una Tierra Pura, sino que era este mundo. 

"En ese momento, el Buda, el Honrado por el Mundo, en este entorno, alcanzó la conciencia suprema y correcta de todas las cosas. Su conocimiento entró en todos los tiempos con completa ecuanimidad; su cuerpo llenó todos los mundos; su voz coincidió universalmente con todas las tierras en las diez direcciones. Como el espacio, que contiene todas las formas, no hizo discriminación entre todos los objetos. Y, como el espacio se extiende por todas partes, entró en todas las tierras con ecuanimidad. Su cuerpo siempre se sentó omnipresente en todos los sitios de Iluminación. Entre la hueste de seres iluminados, su luz imponente brillaba claramente, como el sol que emerge, iluminando el mundo. El océano de innumerables virtudes que practicó en todos los tiempos era completamente puro, y demostró constantemente la producción de todas las tierras de Buda, sus formas ilimitadas y esferas de luz que se extienden por todo el cosmos, igual e imparcialmente. Expuso todas las verdades, como esparciendo grandes nubes. Cada una de las puntas de sus cabellos pudo contener todos los mundos sin interferencias, manifestando en cada uno poderes espirituales inconmensurables, enseñando y civilizando a todos los seres sintientes. Su cuerpo se extendía en las diez direcciones, pero sin ir ni venir. Su conocimiento entró en todas las formas y se dio cuenta de la vacuidad de las cosas. Todas las manifestaciones milagrosas de los Budas del pasado, presente y futuro fueron todas vistas en su luz, y todos los adornos de eones inconcebibles fueron revelados."

Ahora, este fue un evento que pudo fácilmente ser visto por todas las personas de este mundo, así como de todos los mundos en el Cosmos. Pero, ¿por qué los seres sintientes que estaban a su alrededor en este mundo no lo pudieron ver? El mismo Sutra nos dice: "¿Por qué los discípulos no vieron nada de esto? Por falta de las correspondientes raíces de bondad. Porque no habían acumulado las raíces de la bondad que conducen a la visión de la transfiguración de todos los Budas."

Desde que el Buda, el Alma del Cosmos, encarnó en este mundo, este mundo fue purificado y se abrieron de par en par las puertas del Despertar de la salvación para todos los seres sintientes. Antes de ese momento, ningún otro ser había alcanzado la salvación, y sin embargo, desde ese instante, todos los seres en el pasado, presente y futuro aseguraron su Despertar, su salvación. Tal es el poder del Buda. 

El Buda apareció en este mundo hace más de 2,500 y nos reveló su Dharma Eterno, el cual contiene todo lo que necesitamos para aliviar nuestro sufrimiento, alcanzar nuestro Despertar, y poder vivir vidas plenas llenas de Felicidad, participando en su Eternidad, descubriendo nuestro Verdadero Ser, y viviendo en Pureza. Todo esto se encuentra en el Buddha Dharma. Su vida misma fue un medio hábil para darnos a todos el ejemplo de que todos los seres pueden alcanzar la vida espiritual en este cuerpo y en este mundo. 

El Buda, siendo el Infinito, encarnó en un ser finito y nació, creció, rió, lloró, maduró, se casó, tuvo un hijo y una vida plena. Todo esto para mostrarnos que fue un Perfecto Buda y fue un perfecto humano, y que de igual forma, todos podemos alcanzar nuestra Budeidad en el mundo. Sin embargo, existe mucho más en la vida que solo lo limitado que experimentamos en este mundo como seres humanos: el Cosmos es infinito y nuestras vidas eternas, y todos estamos fundamentalmente interconectados, por lo que todos compartimos las fortunas y desgracias, el sufrimiento y la felicidad de todos los seres, por lo que debemos aspirar a una meta más alta que solo la vida que compartimos con la humanidad. Por eso debemos de "abandonar nuestro hogar", esto es, debemos de abrir nuestros corazones y mentes y salir de nuestra zona de comfort, abandonar nuestras ideas y conceptos erróneos de nosotros y del mundo y embarcarnos en el estudio y la práctica del Dharma, aquí, ahora y donde estamos, bajo nuestro propio árbol de la Iluminación. Debemos sentarnos a meditar y descubrir al Buda que se encuentra ahora mismo sentado en el medio de nuestro corazón - nuestra Naturaleza Búdica - y manifestarlo en nuestra vida diaria, alcanzar nuestro Despertar, y compartir el Dharma y salvar a todos los seres. Cuando lo hacemos, el Buda se levanta de debajo del árbol Bodhi y comienza su ministerio dhármico de salvación. Cuando compartimos el Dharma con otras personas, somos el Buda predicando el Dharma. Cuando ayudamos a otros, somos el Buda ayudando a otros. El Buda vive en nosotros y vivimos en el Buda y somos uno, porque el nacimiento del Buda marca el comienzo del Cosmos, y su Despertar el comienzo de nuestra vida espiritual; nuestro despertar del Sueño de la Ignorancia y el comienzo de una nueva vida; una nueva vida en la Familia del Buda, en la Sangha.

Es sin dudas, una gran bendición el que todos estemos ahora aquí reunidos y conmemoremos la vida y la obra del Salvador del Mundo, pues, es raro nacer como un ser humano; es raro nacer en un mundo donde haya aparecido un Buda; es raro haber nacido en un mundo donde ese Buda haya predicado el Dharma; es más raro aún el haber obtenido los méritos para encontrar el Dharma del Buda; pero es mucho más raro, invaluable y precioso el haber encontrado su Verdadero Dharma, y poderlo compartir con otros. Si lo hemos encontrado y nos reunimos hoy para hablar de él en su Nombre, es porque todos nosotros hemos estado a los pies del Buda, lo hemos seguido fielmente, y hoy nos hemos encontrado para honrarlo y continuar cumpliendo nuestros votos, votos que hicimos hace eones de cumplir la misión del Buda y aparecer en este mundo, y continuar llevando a los seres a su salvación. Esta misión no ha sido fácil, pero la realizamos con gusto y júbilo, porque por más difícil que haya sido, sea y siga siendo, realizamos nuestra misión decididos, con la armadura de la compasión y sosteniendo la espada de la sabiduría, porque si estamos con el Buda, nada puede contra nosotros. Ahora, debemos derrotar las huestes de Mara, la Ignorancia, primero en nosotros, y luego, en el mundo.

Todos venos al mundo con dones, fruto del poder de nuestrss virtudes y méritos de nuestras prácticas de vidas pasadas. Estos se pueden manifestar en nuestro llamado social, nuestra vocación o profesión, o esas cualidades y cosas en las que somos buenos y por las cuales las personas nos reconocen. Estas son nuestras herramientas para poder realizar nuestra labor en la tierra. Reflexiona profundamente sobre qué cualidades positivas tienes que puedes bridar en tu hogar, en tu trabajo, en tu comunidad y en el mundo. Esta es la forma en que realizarás tu comprimiso del Bodhisattva en esta existencia. 

El Sutra Avatamsaka nos dice:

"El Nombre del Buda es difícil de encontrar incluso en mil millones de eones.
Cuánto más la vista del Buda, supremo, que acaba con todos los deseos.
El Buda aparece como la Luz del Mundo, la meta de toda Verdad,
Digno de las ofrendas de los tres mundos, purificador de todos los seres.

Aquellos que consideran la forma física del impecable mejor de los seres
Nunca se cansan de él, incluso en incontables eones.
Descendencia del Vencedor mirando el cuerpo de forma del Señor de los Humanos
Desapegados, se dedican puramente a la Iluminación, buscando la meta más alta.

Esta es la puerta a la Iluminación, la encarnación corpórea del gran sabio,
De donde emanan poderes intelectuales analíticos inagotables y sin trabas.
Habiendo iluminado seres infinitos, el Gran Sabio predice su suprema
Iluminación, conduciéndolos al Gran Vehículo.

El gran campo de bendiciones, una esfera de conocimiento, ha emergido
E ilumina infinitos seres, aumentando la masa de la virtud.
No hay temor de los malos caminos para aquellos que se asocian ahora con el Buda,
El que corta la red de la miseria y purifica la masa del conocimiento.

Una gran mente nace en aquellos que ven al Buda,
Nace la sabiduría y el poder inconmensurables, radiantes como la luna.
Estarán seguros de la Iluminación, habiendo visto al Buda,
Y estarán seguros de que ellos mismos se convertirán en Budas."

Este es el momento de resolver manifestar nuestra Naturaleza Búdica y realizar nuestra labor del Bodhisattva. Este es nuestro mundo, y, al igual que el Buda, no podemos dejar que la oscuridad y la Ignorancia arropen el mundo. Ahora que recordamos que hemos hecho tales votos en una pasado lejano, y que nos hemos reunido hoy con tal misión ¿cómo no podemos predicar el Dharma por las diez direcciones? El Sutra Avatamsaka nos dice:

"Un hombre o una mujer que se embarca en el Gran Vehículo, imbuido de diez infatigables determinaciones, entrará en la etapa de realización de la Talidad, por no hablar de la etapa de los seres iluminados. ¿Cuáles son las diez? La infatigable resolución de ver, asistir y servir todos los Budas; construir todas las raíces de la bondad sin retroceder; buscar todas las verdades; practicar todos los caminos trascendentes de los seres iluminados; lograr plenamente todas las concentraciones de los seres iluminados; entrar sucesivamente en todas las edades; purificar completamente todos los océanos de las tierras del Buda en las diez direcciones; llevar a todos los reinos de los seres sintientes al desarrollo perfecto; llevar a cabo las prácticas de los seres iluminados en todas las tierras y épocas; alcanzar plenamente cada poder de los Budas madurando a todos los seres a través del proceso de practicar como muchas formas trascendentes como átomos en todas las tierras del Buda para madurar cada ser. Los hombres o mujeres con fe que están imbuidos de estas diez determinaciones infatigables crecen en todas las raíces de bondad, abandonan todas las tendencias mundanas compulsivas y rutinarias, abandonan todas las castas sociales, van más allá de todas las etapas de la emancipación individual, nacen en la familia de todos los Budas, cumplen los votos de los seres iluminados, se vuelven puros con el logro de todas las cualidades de los iluminados, se clarifican en todas las prácticas de los seres iluminados, desarrollan todos los poderes de los Budas, vencen a todos los demonios y seres desafiantes, progresan a través de todas las etapas de los seres iluminados y alcanzan la Budeidad".

Estas son las prácticas y determinaciones que juramos realizar en un pasado lejano. Nuestra Budeidad ya ha sido profetizada y garantizada, ahora, solo debemos de realizarla y ser dignos del a misma. Como Hijos del Buda, debemos de reconocer la Naturaleza Búdica - al Buda Eterno - en todos los seres; debemos de servir al Buda en todos los seres; debemos de buscar siempre la Verdad del Dharma; debemos de realizar el trabajo del Bodhisattva; debemos de progresar y avanzar en nuestra fe y práctica; debemos de llegar a todos los seres sintientes; debemos de iluminar y mejorar todos los lugares donde vayamos; debemos de comprometernos a realizar esta labor por el resto de la eternidad. 

Así, hoy, en esta conmemoración del Despertar del Buda en este mundo, abramos nuestras mentes y corazones y recibamos la Gracia y la Bendición del Buda, para que podamos continuar realziando su labor por todo el Cosmos. Namah Samantha Buddhanam Bah.

Thursday, December 1, 2022

La Orden de los Hijos del Buda: Un Llamado a una Budología Sútrica y la Reforma de la Orden Budista en Occidente

 En los Sutras, la literatura canónica budista, el Buda profetiza que, tras su Parinirvana, su Dharma pasará por tres periodos o eras, llamadas las Tres Eras del Dharma (Sanpo). A medida que pasa el tiempo, la institución budista de la Sangha, sus sacerdotes y creyentes pierden la capacidad de realizar su labor dhármica salvífica en el mundo. Esto hace que el Verdadero Dharma del Buda sea distorsionado y que sus Hijos, los sacerdotes budistas, necesiten tener un entrenamiento, formación y ordenación adecuada para poder mantener viva la Luz del Dharma e iluminar la vida de sus devotos. A medida que el Budismo sigue adentrándose a Occidente, es imperativo que sus sacerdotes puedan mantener una vida, conocimiento y vocación personal para poder, no solo vivir el Dharma, sino atemperar el mismo a los tiempos y las circunstancias culturales donde viven, sin perder la ortodoxia canónica. Esto solo es posible con una educación y un ministerio Budocéntrico, con una Budología Sútrica; esto es, un ministerio basado en el Buda y fundamentado principalmente en el Canon Budista. Este artículo pretende hacer un llamado a la reforma de la Orden Budista en Occidente y presentar las guías básicas, competencias y disciplinas necesarias para realizar la labor del Buda en el mundo hispano.

Versión Simplificada

En los Sutras, la literatura canónica budista, el Buda profetiza que, tras su Parinirvana, su Dharma pasará por tres periodos o eras, llamadas las Tres Eras del Dharma. La Primera Era del Dharma, llamada también la Era del Dharma Correcto o Primer Día de la Ley (Shobo), las enseñanzas y prácticas budistas tendrían suma eficacia, las personas poseen las capacidades para ponerlas en práctica y alcanzan el Despertar espiritual.  Luego de alrededor de 500 a 1,000 años, comienza la Segunda Era de Dharma, también llamada la Era del Dharma de la Semblanza o el Segundo Día de la Ley (Zoho), donde el Budismo existe, pero los templos son más edificios que lugares de devoción e instrucción, sus monjes no siguen correctamente las enseñanzas, y las personas, cayendo cada vez más en la oscuridad de la Ignorancia, pierden la capacidad de poner las enseñanzas en práctica y no alcanzan el Despertar. Finalmente, luego de alrededor de 500 a 1,000 años, entramos en la Tercera Era del Dharma, también llamada la Era Final del Dharma o el Tercer día de la Ley (Mappo), donde “surgirán peleas y disputas entre los seguidores de las enseñanzas, y el Dharma Puro se oscurecerá y se perderá”. En esta última era malvada, cuando la sociedad esté desordenada, el Budismo perderá su poder para beneficiar a la gente, ya que las personas nacidas en el Último Día del Dharma no tienen la semilla de la Budeidad sembrada en ellos. Esto se corrobora en Sutras como el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana. 

De acuerdo con esta profecía, ahora mismo nos encontramos en el Ultimo Día de la Ley (Mappo). Esto es algo que comenzó desde los inicios mismos del Budismo. Tras el Parinirvana del Buda Shakyamuni, sus discípulos se centraron demasiado en el monacato y sus reglas, y olvidaron el verdadero mensaje del Buda para el mundo. Diferentes grupos formaron diversas escuelas basadas en partes o en cúmulos de la Enseñanza y poco a poco excluyeron u olvidaron el Verdadero Dharma Eterno, que el Buda predicó cerca del final de su vida en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, los cuales redefinen y unifican los más de cuarenta años de ministerio del Buda en la Tierra. Sin embargo, estas enseñanzas se preservaron y fueron pasadas por un grupo selecto de discípulos como Nagarjuna, Vasubandhu, Kumarajiva, Daosheng y Huisi, hasta que el Gran Maestro Chih-i (Tendai Daishi 538-597) en China logró rescatar el verdadero Mensaje del Buda para el mundo, clasificando todo el Canon Budista en orden cronológico y de importancia, estableciendo la clasificación doctrina de los Cinco Periodos y Ocho Enseñanzas,  y formó una escuela llamada la Escuela Tientai restaurando el Verdadero Dharma Eterno del Buda para la posteridad. 

Cuando vemos el estado actual del mundo y del a institución budista, no podemos negar que vivimos en la Era Final del Dharma. Es por eso que hoy, mas que nunca, debemos de estudiar a profundidad y poner las enseñanzas del Buda en práctica. Si bien esto es responsabilidad de todos los creyentes budistas, los sacerdotes, la Orden Budista, tiene una responsabilidad mayor que los laicos, ya que es su deber, como representante del Buda, el presentar correcta y adecuadamente el Dharma a los creyentes, y asegurarse de que el mismo perdure para la posteridad. Por ello, este artículo está especialmente dirigido a los sacerdotes budistas occidentales y hace un llamado a una reforma en la Orden Budista en Occidente. 

El Llamado a la Orden del Buda – Sacerdocio 

Si una persona siente el deseo y la necesidad de ordenarse como sacerdote budista, es porque responde a un llamado: un llamado del Buda Eterno para preservar y predicar su Dharma y realizar su labor salvífica en el mundo. Aunque muchos sacerdotes budistas no lo vean así, el ministerio – la ordenación – es un llamado. Es el Voto Primal del Buda Eterno, establecido desde el principio de los tiempos, de llevar a todos los seres al Despertar y la salvación. Es, principalmente, a través de sus ministros que el Buda realiza esta obra en la Tierra. Por ello, el primer paso para un buen ministerio budista es reconocer el llamado al sacerdocio y la posterior ordenación como una respuesta voluntaria a ese llamado. Por ello, podemos resumir este proceso en siete puntos clave:

  • Deseo – El llamado del Buda a su ministerio comienza con un deseo dentro del practicante por ordenarse como sacerdote y dirigir una Sangha, una comunidad budista. El deseo solo por si mismo no es suficiente. Debemos recordar que, como Hijos del Buda, no buscamos la ordenación para nosotros mismos, así como no buscamos alcanzar el Despertar para nuestra salvación, sino que lo hacemos por la salvación de todos los seres sintientes, por lo que también se requiere, además del deseo, vocación. 
  • Vocación – La vocación es el compromiso, primero, con el Verdadero Dharma Eterno, y segundo, con la Sangha: la comunidad de sacerdotes y creyentes que revelan su Naturaleza Búdica y que preservan, estudian y ponen el Dharma en práctica, realizando la labor del Bodhisattva en el mundo. 
  • Compromiso – Además del deseo, que es un llamado del Buda al ministerio, y de la vocación del practicante, un verdadero Hijo del Buda debe de tener un compromiso indeleble para con los Tres Tesoros del Buda, el Dharma (Enseñanza) y la Sangha. Este compromiso, idealmente, es uno de por vida, y trasciende múltiples vidas. 
  • Capacitación – Una vez uno ha respondido el llamado, es importante y absolutamente necesario la educación, el entrenamiento, la formación y la ordenación como un sacerdote budista dentro de alguna denominación. Existen muchas denominaciones, unas más abiertas y completas que otras, con muchas diferencias culturales, desde las célibes hasta las más abiertas y comprometidas con la sociedad. Es importante y necesario estudiar a fondo las diferentes denominaciones y comenzar dentro de una que se ajuste a tu capacidad, naturaleza y necesidad. En este proceso formativo, uno aprenderá – idealmente – sobre Budología, que es sobre Budismo general, y Dharmología, que son las enseñanzas y prácticas fundamentales de la denominación a la que perteneces. Es necesario igualmente que esta institución sea una fidedigna, en una línea de patriarcas que se pueda trazar legítimamente hasta la fundación de la Orden por el Buda en el mundo. Esto es un linaje. El linaje es importante porque las personas necesitan saber si alguien tiene autenticidad, autoridad, capacitación y apoyo. ¿En qué consiste la labor de un sacerdote budista? Consiste en estudiar y preservar el Verdadero Dharma y aplicarlo, tanto en publico como en privado, a todo tipo de personas, situaciones y necesidades, manteniendo la ortodoxia. El proceso de capacitación te da las herramientas necesarias para hacerlo. Pero el Budismo, al venir de Oriente, no necesariamente está capacitado para brindarnos las herramientas necesarias para realizar nuestro ministerio en Occidente, por lo que debemos de suplir estas lagunas con educación ministerial pastoral. 
  • Reconocimiento – En la etapa anterior hablamos del linaje, y mencionamos que el linaje es lo que asegura la legitimidad y ortodoxia de la denominación budista. Si una persona desea ser un sacerdote budista, debe obligatoriamente de pasar por un proceso de educación y formación para ello. A medida que nos aventuramos al mundo y realizamos la labor del Bodhisattva como Hijos del Buda, poco a poco la comunidad nos reconoce y nos confirma como representantes del Buda en el mundo.
  • Progreso – Una vez nos educamos, capacitamos y formamos, llegando a ordenarnos como sacerdotes budistas, el lograr el reconocimiento no es el final del camino, sino solo el comienzo. A partir de ese momento, es que debemos esforzarnos por crecer como ministros y ayudamos a otros a crecer en la fe budista. Esto es algo que debemos de hacer por el resto de nuestras vidas, y requiere un estudio continuo de los Sutras y los Tratados del os maestros, así como nuestra total dedicación al desarrollo de la Sangha. 
  • Utilidad – Finalmente, como sacerdotes budistas y representantes del Buda, nuestra labor principal es la de cuidar de la Sangha, su Cuerpo, en la Tierra. Esto requiere que seamos de utilidad para los creyentes, y que, por medio del uso de los medios hábiles, podamos ayudarles a revelar y manifestar su Naturaleza Búdica individual, para continuar la labor salvífica del Buda en el Cosmos. 

Con todo esto, podemos apreciar que el ministerio es un maratón, sino una carrera. Debemos de pasar por todos y cada uno de los requisitos esenciales para nuestra formación, y debemos de hacerlo con absoluta humildad. 

La Necesidad del Estudio, la Formación y la Ordenación Legítima

Ninguna vocación en el mundo sufre de una mayor falta de claridad en lo que se refiere a los requisitos básicos de su tarea que el ministerio Budista. Sobre todo, hay confusión sobre lo que debe hacer un sacerdote y qué competencias debe suplir para poder ministrar una Sangha. Por encima de esto, se añade la deficiencia en materias de estudio del Dharma. Como resultado, la Sangha no tiene concepto de lo que es un sacerdote o lo que debe hacer. 

Todo sacerdote Budista debe ser Budólogo y Dharmólogo. Esto es, debe tener un conocimiento vasto del Dharma del Buda y de las enseñanzas esenciales de su denominación. La Budología es el estudio sistemático del Buda y la Budeidad, así como de las enseñanzas principales generales del Budismo. La Dharmología, entonces, es el estudio de las enseñanzas y prácticas fundamentales de la denominación budista a la que uno pertenece. Ambas áreas son necesarias e importantes en la vida, la formación y el trabajo de un sacerdote budista. Pero los sacerdotes budistas occidentales no se mueven en el ámbito de la Budología, sino que, por el contrario, se dedican a dar charlas motivaciones, implementar programas, y son instructores de meditación. No son realmente sacerdotes o monjes budistas. Esto hace que la Religión Budista esté por debajo, no solo de los estándares establecidos por el Buda, sino que no pueda estar hombro con hombro en la mesa con ministros de otras religiones. Este rol, tristemente, ha sido relegado a los académicos y las instituciones universitarias. Pero los sacerdotes budistas son los custodios del Dharma Eterno del Buda. La Sangha entiende el Dharma de los sacerdotes, no los académicos. Por todo esto, debe hacerse un llamado a un ministerio Dharmocéntrico – basado en el Canon Budista, los Sutras, que contienen las palabras sagradas del Buda.

Por otro lado, muchos monjes budistas y Sanghas están cayendo en el flujo de la cultura actual orientada al consumidor y están perdiendo de vista el Verdadero Dharma. Preocupados por la imagen y la posición social, la fama y su posición en las redes sociales, los monjes budistas están reemplazando su rol como monjes por la de coaches o administradores de negocios. Esto no es correcto. Es hora de que los monjes recuperen, reafirmen y restauren su rol como representantes del Dharma y del Buda en el mundo. Para esto, es necesario que entiendan el carácter y la esencia del ministerio Budista, tengan una buena educación y formación en un linaje y un templo fidedigno y lo suplan con formación pastoral occidental, cumplan con los requisitos personales para ser un buen representante del Dharma, y pongan la Sangha como Norte de su labor dhármica. 

Las Disciplinas Personales del Sacerdote Budista

Un sacerdote budista debe vivir el Dharma. Esto le permite ser un ejemplo vivo del poder del Dharma Eterno en nuestras vidas y le permite ayudar a otros a aplicar el Dharma en sus vidas. Para poder vivir el Dharma, primero que todo, debe de tener una disciplina espiritual personal. Para esto, es recomendado que un sacerdote budista lea los Sutras diariamente, medite, ponga los Preceptos en práctica y atienda sus necesidades espirituales.

Los Sutras – Los Sutras contienen las palabras sagradas del Buda. Los Sutras son la fuente primaria del Dharma Eterno, por la sencilla razón de que contienen las palabras del Buda para todos los seres sintientes. Por eso, no debe leer los Sutras como profesionales, buscando aleatoriamente versos para dar sermones, sino que debe leerlos con una mente y un corazón abierto para alimentar su alma y crecer espiritualmente. Es recomendable leer los Sutras todos los días, durante todo el año. Pero además de leerlos, debe meditar sobre su contenido y ponerlo en práctica. Dado a la vastedad del Canon Budista, es recomendado leer los Sutras principales del Budismo, especialmente los de la denominación a la que perteneces, sin negligir el resto del Canon. Entre estos, los más importantes son: el Sutra Avatamsaka, el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana. Además de estos, están el Sutra del Corazón, y otros Sutras relacionados con el Calendario Litúrgico. A esto, puede añadir los Tratados y comentarios de los maestros. El tener una base sólida en el Canon Budista nos permite dirigir un ministerio Dhármico, lo cual enriquece nuestras vidas, nos permite enraizar nuestra enseñanza en los Sutras, y nos provee la fuerza y las herramientas necesarias para realizar nuestro ministerio efectivamente. 

La Meditación o Comunión con el Buda – Aunque no todas las denominaciones budistas meditan, la meditación, de una forma u otra, o cualquier práctica espiritual dentro de la escuela, es necesaria para el desarrollo del sacerdote budista. La meditación, o la práctica budista principal, es la forma en la cual comulgamos con el Buda Eterno y conectamos con nuestra Naturaleza Búdica, para poder actuar con mayor compasión y sabiduría en el mundo. la práctica personal nos permite recobrar nuestro equilibro, regresar a nuestro centro, y poder realizar nuestra labor eficazmente en la Sangha. Es importante igualmente el abordar la misma como un sacramento, ya sea con la ayuda del ayuno o la purificación. En fin, tener una práctica personal es necesario en el desarrollo del sacerdote, pues no solo le permite ejercer su labor con ejemplo y prueba del poder del Dharma, y ser el canal del a Gracia del Buda en la Tierra.

Los Preceptos – Ser un budista es realizar una declaración de fe en el Budismo, tomar refugio en los Tres Tesoros, y pensar, hablar y actuar en base a los Preceptos. . Esto es, que se comporte como un budista, siendo un ejemplo vivo de los Brahmaviharas o las Cuatro Virtudes Ilimitadas de Bondad Amorosa, Compasión, Felicidad y Ecuanimidad, y siguiendo los Paramitas o Virtudes Budistas de Caridad, Moralidad, Paciencia, Esfuerzo, Contemplación y Sabiduría, velando por aplicar correctamente los Medios Hábiles, desarrollando nuestros Votos, descubriendo y poniendo nuestros Dones al servicio de los demás, y siendo una Fuente de Luz y Conocimiento para la comunidad.  El sacerdote es el representante del Buda en el mundo, y tiene los ojos de su Sangha y de la comunidad siempre sobre su persona y su comportamiento. Por ello, es importante tener siempre la casa en orden, desde su práctica y fe personal, su familia, su trabajo, y todas sus relaciones en la sociedad. Con esto, el sacerdote debe de mantener una identidad moral intachable, ser humilde, compasivo, experto en el Dharma, y ser un ejemplo para otros. Por supuesto, como seres humanos en el Samsara, no somos perfectos, y podemos caer, pero es importante el tratar de mantener los Preceptos en la vida diaria y ser un ejemplo para la Sangha y la comunidad. El Buda predicaba con su propia vida, y nuestra vida es un ejemplo diario ante los ojos de las personas de la fe de millones de personas en todo el mundo. 

Además de esto, es recomendado que el sacerdote budista continue capacitándose como ministro, estudiando bajo un maestro, que tenga una red de amistades y apoyo, que continue su estudio del Dharma global, atienda sus necesidades espirituales, y que trabaje incansablemente por su Despertar y el de todos los seres sintientes. 

La Importancia de la Sangha – el Templo del Buda en el Mundo

El ser un monje y ministrar una Sangha es un gran privilegio, por lo que para poder desempeñar el ministerio Budista, un monje debe entender que:

  • La Sangha es el Cuerpo del Buda en el Mundo. 
  • La Sangha está compuesta de los Hijos del Buda, hombres y mujeres, tanto ordenados como laicos.
  • La Sangha es la más preciosa de los Tres Tesoros. 
  • La Sangha es la expresión del Dharma y su acción en la tierra; la expresión terrenal de la Tierra Pura. 
  • La Sangha monástica es la custodia del Verdadero Dharma, y es el medio que el Buda utiliza para administrar su Gracia a todos los seres en la Tierra.
  • La Sangha es el principal lugar de formación Budista y crecimiento espiritual.
  • La Sangha nos permite respirar, vivir y comulgar con el Buda Eterno y nuestra Naturaleza Búdica.
Como sacerdotes budistas, para poder dirigir correctamente una Sangha, existen tres elementos que todo ministro Budista debe superar:
  • La secularización del Budismo;
  • La egolatría (el ser humano sobre los Tres Tesoros); y
  • El constructivismo o nihilismo espiritual en la Sangha.

No podemos poner la relevancia por encima de la Verdad del Dharma. Todo lo mencionado arriba son tendencias a las cuales se inclina el Budismo en Occidente. Como la más preciosa de los Tres Tesoros, debemos de proteger la Sangha de los males que están enfermando y corroyendo los pilares de nuestra sociedad. esto muestra nuevamente la gran importancia de una sólida Budología.

Existen dos formas de Budología: “Budocéntrica” o “Antropocéntrica”; centrada en el Buda o en la naturaleza humana. Para saber a cuál pertenece tu denominación, debes preguntarte, ¿en qué pone énfasis, en el Dharma o en cuestiones sociales actuales? No podemos cambiar los métodos por el mensaje. Los tiempos cambian, pero el mensaje no. No podemos seguir diluyendo el Dharma. Debemos no poder:

  • Poner demasiado énfasis en los hechos contemporáneos y no en el Dharma.
  • Poner demasiado énfasis en la necesidad humana conforme a la Humanidad y el deseo y no en la definición del Buda y la naturaleza humana. 
  • Poner demasiado énfasis en el Samsara y no en la Budeidad. 
  • Poner demasiado énfasis en los Tres Sellos del Dharma (Impermanencia, Sufrimiento y No-Ser) y no en las Cuatro Virtudes Iluminadas (Eternidad, Felicidad, Verdadero Ser y Pureza).
  • Poner demasiado énfasis en la política y cultura moderna y no en el Dharma. 
  • Poner demasiado énfasis en el llamado social y no en la predicación del Dharma - Misionología. 

Es por eso que es importante que los monjes tengan una filosofía de ministerio, una declaración de misión y propósitos. El ministerio no existe independiente de la Sangha, sino como el medio para cumplir su propósito y el Trabajo del Buda en el mundo. Esto nos permite mantenernos prácticos y en rumbo a una meta definida. Igualmente, los sacerdotes deben tener una base sólida en el Marco Teológico de su denominación, sobre todo, en la Budología, Dharmología y Sanghología, tanto en términos históricos, como doctrinales, así como sistemáticos, manteniéndose Budocéntricos. Esto le permite enfocarse en la predicación canónica efectiva del Dharma. Es por eso que es también importante definir una misión.  Por medio de una buena declaración de misión, el sacerdote puede:

  • Reestablecer la figura iluminada del Buda Eterno como eje central del Budismo.
  • Reestablecer su Despertar como la apertura de la posibilidad de Despertar o salvación de todos los seres.
  • Reestablecer la pureza innata incorrupta de todos los seres gracias a su Naturaleza Búdica.
  • Reestablecer el lado misionero del Budismo como Bodhisattvas y nuestro compromiso por hacer de este mundo una Tierra Pura.

 Todo esto es solo posible si tenemos una Budología Dhármica o Sútrica, fundamentada principalmente en el Canon Budista, y de el mismo, en los Sutras. 

Este mundo es llamado el “Mundo Saha”, el “Mundo del Esfuerzo”, y es un mundo lleno de impermanencia, sufrimiento, falsos seres e impureza, pero que existe otro mundo, el Nirvana o la Tierra Pura. Esto es solo alcanzable cuando nos convirtamos en un Buda. Y todos podemos alcanzar la Budeidad, porque todos poseemos la Naturaleza Búdica. Esto significa que no importa nuestras circunstancias y mal karma, todos podemos transformar nuestras vidas. 

El Canon Budista nos dice que no existen realmente dos mundos, uno “impuro” y otro “puro”, sino que la impureza y la impureza radican en la mente y el karma de los seres. El Dharma es el agua que nos permite remover todas nuestras impurezas kármicas y ver la Verdadera Naturaleza de la Realidad: que este mundo es verdaderamente una Tierra Pura; somos nosotros quienes la hemos contaminado con nuestros deseos, pasiones y nociones falsas de la Realidad. Pero dado a que todos poseemos la Naturaleza Búdica y somos uno con el Buda Eterno, podemos manifestar nuestra Budeidad Innata en esta vida y en este cuerpo. La Sangha es entonces el canal a través y por el cual podemos manifestar nuestra Naturaleza Búdica y realizar la labor del Buda en el mundo.

Hacia una Budología Dhármica y la Reforma de la Orden Budista en Occidente

Así como el Buda predicaba en montañas, lo que le permitía darles una visión amplia, elevada y clara a sus discípulos de su Mensaje, existe una herramienta que nos permite ver mejor lo que el Dharma nos muestra, la Budología Sútrica. La Budología Sútrica nos permite aprender los Sutras como una historia inspirada por un solo autor, el Buda, que comienza y culmina con su Despertar y Mensaje, y nuestra labor Dhármica en el Mundo basándonos principalmente en los textos Canónicos. Esta es la continuación natural del sistema articulado por el Gran Maestro Chih-i en su esquema de los Cinco Periodos y Ocho Enseñanzas. Debemos leer los Sutras dentro de este marco, de comienzo a fin, porque si no, es como si leyéramos una novela o un libro comenzando por capítulos o versos aleatorios y fuera de orden; no lo entenderíamos. Los Sutras nos presentan una sola historia, una meta-narrativa de principio a final. La Budología Sútrica nos permite entender esta historia. Es por eso que debemos hacer uso de la Hermenéutica del Loto al momento de leer los Sutras. La Budología Dhármica es de suma importancia porque el Buda nos reveló un mensaje de redención e Iluminación, no un conjunto de moralejas. De lo contrario, como dijo el Buda en el Sutra del Nirvana, seremos los sirvientes de Mara, quienes citan pasajes de los Sutras fuera de contexto, y predicamos con sermones preñados con opiniones personales, y no con la Palabra del Buda.

El poseer una Budología Dhármica nos permite transmitir el Verdadero Dharma correctamente, ser representantes fieles del Buda Eterno, y atemperar su Mensaje correctamente para los tiempos en los cuales vivimos. 

En el capítulo 14 del Sutra del Loto, vemos los requisitos que el Buda establece para un buen ministerio budista. Estos son: (1) deben entrar en la habitación del Buda, (2) ponerse la túnica del Buda, y (3) sentarse en el trono del Buda. La habitación Buda significa que deben tener una profunda compasión; su túnica, un corazón tierno y tolerante; y su trono, la capacidad de entender y poder comunicar su Verdadero Dharma Eterno. Esto se resume en (1) Compasión, (2) Sabiduría, y (3) Uso de los Medios Hábiles. 

El no tener una educación formal y una formación completa en Budismo y el ministerio hace que los sacerdotes no estén preparados para estudiar, entender y poder explicar el Dharma a las personas. Pero también, debemos tener una Budología Sistemática, esto es, poder ver el Dharma como: (1) una revelación progresiva, (2) el orden cronológico de los textos, sus importancia y enseñanzas, (3) el hilo conductor de todo el Dharma - el Buda, el Dharma y su Sangha. Esto es precisamente lo que hace el esquema de los Cinco Periodos y Ocho Enseñanzas. Por ello, el mismo, junto con su Hermenéutica Budista del Loto, debe ser el mapa que todo sacerdote budista use diariamente para guiarse a través del océano del Dharma. Es por todo esto que en los últimos años me he dado a labor de confeccionar un Catecismo Budista, y un libro explicativo que lo expanda sistemáticamente dentro de la Budología. 

Conclusión 

Como mencionamos al principio, cuando miramos a nuestro alrededor, ciertamente podemos ver evidencia de lo que fue profetizado para la Era del Fin del Dharma. Pero si bien esto fue profetizado por el Buda, esta profecía no fue una condena sino una advertencia que nos presenta una oportunidad. A través de mi ministerio orto ministerio de más de 10 años escribiendo y liderando una pequeña comunidad budista, he podido recibir la inspiración de que esto, mas que un suceso definitivo, es una advertencia de cómo, como budistas, podemos aportar a la continuidad de la llama Eterna de la Luz del Dharma en el mundo. Así como no existen tierras impuras o puras, las Tres Eras del Dharma existen en nuestras mentes. Si permitimos que el Verdadero Dharma sea oscurecido por las fuerzas el caos, la oscuridad y la secularidad, y somos laxos con nuestro estudio, fe y práctica, vivimos en la Era Final del Dharma. Pero si somos disciplinados en nuestro estudio y oramos por recibir la Gracia del Buda, podemos revelar nuestra Naturaleza Búdica y vivir en la Era del Dharma Correcto. Ahora, más que nunca, es hora de abrazar el Verdadero Dharma Eterno en nuestros corazones y practicar con sinceridad. Como sacerdotes budistas, tenemos la responsabilidad y el privilegio de hacer de esta nuestra misión principal en la vida, por el bien de todos los seres sintientes. 

Finalmente, no debemos perder de visa que, en su misericordiosa soberanía, el Buda busca reconciliar a los seres con la Budeidad por medio del Dharma, y los sacerdotes budistas son la Torre de los Tesoros, donde el Verdadero Dharma y su contemporaneidad se sientan lado a lado y esparcen sus bendiciones sobre la Sangha.

Sunday, November 20, 2022

El Camino Budista: Practicando el Budismo en Sociedad - Ciclo de Lecturas sobre el Sutra de Vimalakirti IX

 Hoy, continuamos nuestro nuevo ciclo de lecturas para el beneficio de toda nuestra comunidad hispana. El texto central del mismo en este momento es el Sutra de Vimalakirti (Yuimakyo), donde se expone el ideal laico del practicante budista en medio de la sociedad. Este es un Sutra hermoso y sumamente importante, sobre todo en nuestros días, donde muchas veces no encontramos cómo podemos aplicar el Dharma efectivamente en nuestras vidas y en nuestro trato diario con la sociedad.

El Sutra de Vimalakirti posee tres enseñanzas importantes: (1) Todos los seres pueden practicar el Budismo en medio de la sociedad y de sus vidas mundanas. No es necesario abandonar el mundo y buscar la paz y la soledad, sino que el Budismo realmente fue revelado para nuestra práctica en comunidad y en sociedad. (2) Todos los seres pueden alcanzar el Despertar. No es necesario estar ordenado para ser un buen practicante budista. (3) Todos estamos intrínsecamente interconectados, y somos parte de una Unidad Fundamental. Esta es la no-dualidad absoluta, y podemos accesar esta Unidad y ser transformados por ella por medio de nuestra práctica budista.

En esta serie, presentaremos extractos del Sutra de Vimalakirti con una breve exégesis o comentario, basado en las Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y la escuela Tendai, con énfasis en cómo el mismo ilumina nuestra práctica y nuestras vidas. Espero que el mismo sea para el beneficio de toda la comunidad budista hispana y de todos los seres sintientes.

Capítulo 9 - Entrando en la Unidad Fundamental

A través de todo el Sutra de Vimalakirti, hemos hecho referencia a la no-dualidad: la Unidad Fundamental Nirvánica que subyace detrás del mundo samsárico dual, de la cual surge la experiencia dual ilusoria que experimentamos. Es ilusoria, no porque no sea real - es bien real - sino porque no es definitiva como la experimentamos. Nuestros sentidos y experiencia del mundo nos dan la apariencia de que el mundo se compone de elementos totalmente independientes, separados y permanentes, pero visto desde la Verdadera Naturaleza de la Realidad, esto es solo algo temporero: el mundo realmente se compone de elementos totalmente interconectados, impermanentes, que estan sujetos al movimiento y al cambio. Esto afecta no solo nuestra forma de ver el mundo, sino cómo nos relacionamos con el mismo, al igual que cómo nos vemos a nosotros mismos y nos relacionamos con las demás personas, seres, objetos y circunstancias. Como hemos visto, esto es mostrado a través del Sutra en diferentes formas, pero en este capítulo, vemos una descripción más detallada de esta enseñanza.

Luego de que Vimalakirti recitara los versos de la práctica del Bodhisattva, se dirige a los Bodhisattvas presentes en la asamblea y les pregunta cómo ellos explicarían la entrada a la Unidad Fundamental. Entonces, cada uno de ellos da su exposición, la cual cultima con la del Bodhisattva Manjushri y el mismo Vimalakirti. Veamos algunos de ellos.

"El Bodhisattva Dharmavikurvana declaró: 'Noble señor, la producción y la destrucción son dos, pero lo que no se produce y no ocurre no puede ser destruido. Por lo tanto, el logro de la tolerancia de la falta de nacimiento de las cosas es la entrada a la no dualidad'."

Aquí vemos que la emergencia y desaparición o disolución de los fenómenos, ya sean físicos, mentales, emocionales o espirituales, surgen de la Unidad, se manifiestan como la dualidad, y regresan a la Unidad, pero desde la perspectiva de la Realidad Ultima, nunca surgieron ni desaparecieron. Cuando entendemos esto, podemos ser más tolerantes con nuestras emociones, pensamientos, limitaciones y circunstancias físicas, e incluso con las cosas que nos suceden en la vida. Si bien podemos experimentar una amplia gama de experiencias, tanto buenas como malas, y no tenemos mucho control sobre ellas, sí tenemos control sobre cómo reaccionamos a las mismas.

"El Bodhisattva Srigandha declaró: ''Yo' y 'mío' son dos. Si no hay presunción de un yo, no habrá posesividad. Por lo tanto, la ausencia de presunción es la entrada a la no dualidad'."

Una de las enseñanzas principales de Buda sobre la que todas las escuelas estan de acuerdo, es la doctrina del "Anatman", que postula que las cosas carecen de existencia permanente, separada e independiente; todo está interconectado. Por ello, nociones como esto y aquello, adentro y afuera, yo y otros, nosotros y el mundo son mutuamente incluyentes. Cuando trascendemos las nociones limitantes e ilusorias de nuestro ser finito y falso, podemos abrirnos al Absoluto y experimentar la Unidad Fundamental, no para negar la existencia de la experiencia y la dualidad, sino para actuar mejor informados por la misma; de acuerdo con la Verdadera Naturaleza de la Realidad.

"El Bodhisattva Srikuta declaró: ''Contaminación' y 'purificación' son dos. Cuando hay un conocimiento completo de la contaminación, no habrá presunción acerca de la purificación. El camino que conduce a la conquista completa de toda presunción es la entrada a la no dualidad'."

Nuestras mentes duales clasifican todo en el mundo, interno como externo, entre bueno o malo, puro o impuro, y así consecutivamente. Si bien esto es algo importante y necesario en muchos de los casos, igualmente, si solidificamos estos entendidos y los damos por absolutos, creamos prejuicios, limitaciones y problemas. Igualmente, aunque nuestra experiencia esté experimentada por nuestro ser finito y falso, nuestro ego, el cual está sumido en la oscuridad de la ignorancia y plagado de deseos y pasiones, por debajo de todas estas capas de mal karma, se encuentra nuestra naturaleza pura y pristina, la cual nunca se ve manchada ni alterada - solo oscurecida y sepultada: nuestra Naturaleza Búdica. Cuando revelamos y accesamos nuestra Naturaleza Búdica, accesamos igualmente esa dimensión Infinita de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, y somos uno con el Buda. No que no lo hubiésemos sido antes, sino que ahora estamos conscientes de ello. Esta es la Budeidad.

"El Bodhisattva Bhadrajyotis declaró: ''Distracción' y 'atención' son dos. Cuando no hay distracción, no habrá atención, ni mentalidad ni intensidad mental. Por lo tanto, la ausencia de intensidad mental es la entrada a la no dualidad'."

A veces nos enfocamos tanto en tener la experiencia del Despertar, de la Unidad Fundamental, que nuestros intentos mismos son los verdaderos y únicos obstáculos a la Budeidad. Esto es un exceso del esfuerzo del Poder Propio o "Jiriki". La mejor forma de descubrir nuestra Naturaleza Búdica y alcanzar el Despertar es permitir que sea natural, espontánea. Es rendirnos a la Gracia del Buda; el Otro Poder o "Tariki". Esto, junto con el trabajo altruista del Bodhisattva en el mundo, nos permitirá naturalmente expresar nuestra Budeidad.

"El Bodhisattva Tisya declaró: 'El 'bien' y el 'mal' son dos. Al no buscar ni el bien ni el mal, la comprensión de la no dualidad de lo significativo y lo sin sentido es la entrada a la no dualidad'."

Todo en el mundo de nuestra experiencia es creado por nuestras mentes. No es que nuestras mentes creen el mundo, sino que lo interpretan de acuerdo con nuestras experiencias, prejuicios y entendidos. Esto colorea nuestra experiencia. Vemos las cosas como somos, no necesariamente como son. Uno de estos entendidos es lo que se estudia en la Teodicea y la Ponerología. A diferencia de las religiones abrahámicas y occidentales, el Budismo no cree en la existencia del "mal" como algo innato, existente e independiente, sino que cree en la ignorancia. Los seres cometen actos malvados porque son ignorantes de lo que es lo correcto, tanto para ellos como para el colectivo. Lo que llamamos "malo" - lo destructivo, el final, la muerte, el dolor, el sufrimiento, etc. - es simplemente una interpretación basada en la experiencia. El mal es tan necesario como el bien. Uno no puede exostir sin el otro. En la escuela Tendai, esto fue explicado por el Gran Maestro Chih-i con la doctrina de la Mutua Interpenetración de los Diez Mundos. 

De acuerdo con la Cosmología Budista, el Cosmos o la experiencia del mundo se divide en Diez Mundos. Los Diez Mundos son, en orden ascendente del grado de libre albedrío, compasión y felicidad que uno siente, los mundos de: (1) Infierno, (2) Hambruna o Espíritus Hambrientos, (3) Animales, (4) Asuras, (5) Humanidad o Seres Humanos (6) Cielos o Seres Celestiales, (7) Shravakas u Oyentes de la Voz, (8) Pratyekabuddhas o Despiertos por la Causa, (9) Bodhisattvas y (10) Budeidad o Budas. Veámoslos con un poco más de detalle.

El mundo del Infierno (Naraka) es un estado de vida en el que uno está aprisionado por el sufrimiento y completamente privado de libertad. Vivir es en sí mismo doloroso, y todo lo que vemos está coloreado por nuestra infelicidad y miseria. El mundo de la Hambruna o los Espíritus Hambrientos (Pretas), o el estado de vida del hambre, es un estado en el que uno está espiritual y físicamente atormentado por un deseo insaciable. El mundo de los Animales, o el estado de vida de la animalidad se caracteriza por la estupidez en el sentido de ser movido por impulso y preocupado únicamente por el beneficio y la gratificación inmediatos. En esta condición, falta la capacidad de hacer juicios morales y éticos; uno solo se enfoca en comer, dormir, fornicar y experimentar placer. Debido a que los mundos del Infierno, los Espíritus Hambrientos y los Animales representan condiciones de sufrimiento, se los conoce colectivamente como los Tres Caminos del Mal.

En la antigua mitología india, los Asuras eran demonios contenciosos que siempre luchaban contra los Devas, los dioses, por supremacía. Una característica del mundo de los Asuras, o el estado de vida de la Ira, es la obsesión por la superioridad personal o el engreimiento, una tendencia a compararse siempre con los demás y querer ser mejores que ellos. Otra característica de este estado de vida es la “perversidad” de ocultar los verdaderos sentimientos para congraciarse con los demás. El mundo de los Seres Humanos, o el estado de vida de la Humanidad, es un estado idealmente tranquilo, sereno y humano. Las personas en esta condición entienden el principio de causa y efecto y son lo suficientemente racionales como para saber la diferencia entre el bien y el mal. Este estado de vida es, sin embargo, susceptible a condiciones externas negativas y no puede sostenerse sin un esfuerzo constante hacia la superación personal y el desarrollo personal. No obstante, es el estado ideal para embarcarse en la práctica espiritual y alcanzar el Despertar, ya que no es tan difícil como los Tres Caminos del Mal, ni tan placentero como el Cielo, y obstaculizar la práctica. Los seres que realizan buenas acciones en su vida presente pueden renacer como deidades en el reino celestial. En el Budismo, el mundo de los Devas (seres celestiales), o el estado de vida del Cielo, se considera una condición de alegría o éxtasis que se experimenta cuando se cumplen nuestros deseos. Sin embargo, tal alegría no es duradera. Se desvanece y desaparece con el paso del tiempo y las situaciones cambian. 

Los mundos del Infierno a los Cielos conforman los Seis Caminos del Samsara, y son fácilmente influenciados por circunstancias externas, por lo que estos estados de vida no son verdaderamente libres o autónomos. El Budismo alienta a las personas a trascender los Seis Caminos y a manifestar nuestra Budeidad Innata por medio de la práctica del Dharma. Esto se ve en los próximos Cuatro Mundos Nobles, que nos muestran un mapa para manifestar nuestra Naturaleza Búdica en el mundo.

El mundo de los Shravakas o los que Escuchan la Voz [del Buda, el Dharma], es el estado de vida alcanzado por aquellos que logran un Despertar parcial al escuchar las enseñanzas del Buda, mientras que el mundo de los Pratyekabuddhas o Despiertos por la Causa se refiere al estado de vida alcanzado por aquellos que obtienen un Despertar parcial a través de sus propias observaciones y esfuerzo. Estos dos estados de vida se caracterizan por la conciencia del principio de causa y efecto y la verdad de que nada en la vida es permanente. Esta es la base de la comprensión de que el apego a varias cosas es una fuente de sufrimiento y que acabar con el apego conduce a la liberación. La limitación de estos estados de vida es una tendencia hacia el egocentrismo y el ensimismamiento - el Budismo Hinayana. En las escrituras del Budismo mahayana, el Buda criticaba a tales discípulos por una especie de autosatisfacción que los hacía reacios a extenderse más allá de los límites de su despertar parcial para luchar por la Iluminación total del Buda. Esto es solo alcanzado por los Bodhisattvas. 

Las personas en el mundo de los Bodhisattvas, los Hijos del Buda, se esfuerzan por alcanzar la Iluminación del Buda y realizar su labor salvífica en el mundo. Lo que los distingue es su aspiración por el estado de vida iluminado manifestado por su mentor, el Buda, quien trabaja incansablemente para liberar a las personas del sufrimiento. Los Bodhisattvas se caracterizan por la compasión y el altruismo, una empatía por el dolor y la tristeza de los demás y el deseo de ayudarlos a aliviar ese sufrimiento y encontrar la alegría. Por último, el mundo de la Budeidad describe el estado de vida más supremamente noble que un ser vivo puede manifestar. El término “Buda” significa “el Despierto”. A lo que un Buda despierta es al principio subyacente de la "Ley Mística": que toda la vida posee un valor intrínseco e irreemplazable, que todos los seres vivos son capaces de aprovechar fortalezas únicas y crear el bien dentro de sí mismos y del medio ambiente. Es manifestar nuestra Naturaleza Búdica y experimentar el Nirvana en este Mundo Saha. Aunque el estado de vida de la Budeidad es originalmente inherente a cada uno de nosotros, es difícil de manifestar en nuestra vida diaria. Por ello, necesitamos la práctica del Dharma y una Sangha.

La Mutua Interpenetración de los Diez Mundos significa que una vida que ahora manifiesta cualquiera de los Diez Mundos posee todos los Diez Mundos. En ese sentido, los Budas y todas las personas de los nueve mundos están igualmente dotados de todos los Diez Mundos y, por lo tanto, son esencialmente iguales. Además, si la vida de uno muestra uno de los Diez Mundos en particular en este momento, tiene el potencial de manifestar, en respuesta a una condición o influencia, otro de los Diez Mundos en el momento siguiente. De ello se deduce que cualquier persona en cualquiera de los Diez Mundos, en respuesta a las condiciones adecuadas, puede manifestar el mundo de la Budeidad y convertirse en un Buda. La Mutua Interpenetración de los Diez Mundos, entonces, explica que uno puede elevar su estado de vida al de los Bodhisattvas e incluso a la Budeidad en el curso de esta vida. 
Esta es la base de la doctrina de Alcanzar la Budeidad en Esta Vida (Sokushin Jobutsu) de la escuela Tendai.

"El Bodhisattva Simha declaró: 'La 'pecaminosidad' y la 'ausencia de pecado' son dos. Por medio de la sabiduría diamantina que penetra hasta lo vivo, no estar atado ni liberado es la entrada a la no dualidad'."

Como vimos, alcanzar la Budeidad es un proceso de manifestación de nuestra Naturaleza Búdica Innata, que originalmente está presente en todas las personas (el mundo inherente de la Budeidad). El Budismo Primitivo o Hinayana (hoy Theravada) creen que es imposible alcanzar el elevado estado de vida del Buda y por eso se contentaron con tratar de alcanzar la etapa de Arhat, la etapa más elevada del Despertar en las enseñanzas primitivas. Estos practicantes apuntaron a la aniquilación del cuerpo y la mente para llegar a esta etapa, en la que todos los deseos terrenales se extinguen por completo, poniendo fin al ciclo de renacimiento en este mundo. Muchos Sutras Mahayana, como el Sutra de Vimalakirti mismo, condenaron duramente a tales practicantes por no poder lograr la Budeidad, aun cuando el Buda ya había reemplazado estas enseñanzas provisionales y revelado la Verdad en el Sutra del Loto. En su revelación del Sutra del Loto, el Buda nos enseñó que alcanzar la Budeidad no es una cuestión de convertirse en un ser excepcional o extraordinario, sino que cada persona puede revelar el estado de vida de la Budeidad dentro de sí misma tal como es. Esto fue explicado anteriormente con la metáfora de la flor de loto.

El loto se utiliza como metáfora para describir las características distintivas del Verdadero Budismo. Aunque crece en aguas turbias y debajo del lodo, el loto permanece intacto en su entorno y produce flores puras y fragantes. Esto evoca imágenes de aquellos que tienen fe y practican el Verdadero Budismo. Aunque viven en el mundo real que está plagado de sufrimiento, permanecen puros en pensamiento y acción, enseñando a otros y guiándolos hacia la Iluminación. Además, el Gran Maestro Chih-i nos reveló en sus enseñanzas que el loto, a diferencia de otras plantas, contiene una vaina de semilla (el fruto del loto) dentro de sus capullos, y la flor y el fruto crecen y aparecen al mismo tiempo. La flor (la causa) y el fruto (el efecto) existen juntos, simultáneamente. Esto también se usa para ilustrar que el estado de la Budeidad, aunque imperceptible, existe incluso en la vida de la gente común que aún no ha manifestado ese estado de vida y, además, que incluso después de que uno se convierte en un Buda, uno no pierde la vida. estados que caracterizan a una persona corriente.

"El Bodhisattva Suddhadhimukti declaró, 'Decir, 'Esto es felicidad' y 'Eso es miseria' es dualismo. Aquel que está libre de todo cálculo, a través de la extrema pureza de la gnosis - su mente es distante, como el espacio vacío; entra en la no dualidad'."

La doctrina de Alcanzar la Budeidad en esta Vida puede expresarse desde otra perspectiva distinta como los principios Tendai de que "los Deseos Terrenales son la Iluminación" y "los Sufrimientos del Nacimiento y la Muerte son el Nirvana". Aunque como seres finitos, comunes y moratales estamos dominados por los deseos terrenales, agobiados por el karma negativo y afligidos por el sufrimiento, podemos, al despertar a la realidad de que la Budeidad existe dentro de nuestras propias vidas, manifestar la sabiduría de la Iluminación de un Buda, liberarnos del sufrimiento y experimentar - aunque sea momentáneamente - el Nirvana en este mundo. Los Sufrimientos del Nacimiento y la Muerte son el Nirvana significa que aunque podamos estar en un estado de sufrimiento causado por las dolorosas realidades del nacimiento y la muerte, cuando creemos y practicamos el Dharma, podemos manifestar en nuestras vidas el estado de vida tranquilo de un Buda. 

"El Bodhisattva Narayana declaró: 'Decir 'Esto es mundano' y 'Eso es trascendental' es dualismo. Este mundo tiene la naturaleza del vacío, por lo que no hay trascendencia ni participación, ni progreso ni estancamiento. Por lo tanto, ni trascender ni involucrarse, ni ir ni detenerse: esta es la entrada a la no dualidad'."

Dado a que todo es una manifestación de la Unidad Fundamental, tanto lo "Espiritual" como lo "Mundano" son sagrados. Todo es Uno, sin nada ser excluído. Como dice el Sutra del Loto: "Todas las cosas existen en su posición dhármica". Esto significa que el mundo es, tal y como es, como debe ser; es una manifestación del Nirvana. El Budismo Tendai va un paso más allá y expone como una de sus doctrinas centrales que cada fenómeno sensorial, tal como es, es la expresión del Dharma. Esto se encapcula en el dicho: "Sansen soboku shikkai jobutsu", que se puede traducir como "el mundo entero natural son Budas". La práctica budista solo nos ayuda a revelar su Verdadera Naturaleza. 

"El Bodhisattva Dantamati declaró: 'La 'vida' y la 'liberación' son dualistas. Habiendo visto la naturaleza de la vida, uno no pertenece a ella ni está completamente liberado de ella. Tal comprensión es la entrada a la no dualidad'."

En la Unidad Fundamental, no ha vida samsárica ni liberación. El Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana nos revelan que el Nirvana no es la extinción del deseo, el cuerpo y la consciencia - no es nihilismo - sino que es realizar la Vida Eterna del Cosmos (Buda) de la cual surgimos, en la cual experimentamos el mundo vida tras vida, y a la cual regresamos, eternamente. Este proceso puede ser uno involuntario, movido por las fuerzas del Karma tras la muerte; o uno voluntario, movido por nuestro Voto del Bodhisattva de entrar voluntariamente en los mundos, con nuestro progreso espiritual salvo, y salvar a todos los seres sintientes, realizando la labor del Buda en el Cosmos. Este es el Nirvana.

"El Bodhisattva Vidyuddeva declaró: 'El 'conocimiento' y la 'ignorancia' son dualistas. Las naturalezas de la ignorancia y el conocimiento son las mismas, porque la ignorancia es indefinida, incalculable y está más allá de la esfera del pensamiento. La realización de esto es la entrada a la no dualidad'."

La Ignorancia, como vimos, es un proceso natural y necesario en la evolución del Universo. El mundo de la dualidad del Samsara es creado por el viento (movimiento) de la Ignorancia sobre la superficie del Nirvana (Absoluto). Esto es explicado por el Gran Maestro Ashvaghosha en el Despertar de la Fe en el Mahayana. Podemos disipar la oscuridad de la Ignorancia con el poder de la Luz del Dharma y haciendo brillar nuestra Naturaleza Búdica. Esto es expandido por el próximo Bodhisattva.

"El Bodhisattva Priyadarsana declaró: 'La materia en sí misma es vacía. La Vacuidad no resulta de la destrucción de la materia, sino que la naturaleza de la materia es en sí misma la Vacuidad. Por lo tanto, hablar de Vacuidad por un lado, y de materia, o de sensación, o del intelecto, o de la motivación, o de la conciencia por el otro - es completamente dualista. La conciencia misma es Vacuidad. La Vacuidad no resulta de la destrucción de la conciencia, sino que la naturaleza de la conciencia es en sí misma la Vacuidad. Tal comprensión de los cinco agregados compulsivos y el conocimiento de ellos como tales por medio de la gnosis es la entrada en la no dualidad'."

Esta es una exposición maestra de la relación de la Vacuidad con la materia o la forma (rupa). Este es el tema principal de los Sutras Prajnaparamita, como el Sutra del Corazón. El Samsara (dualidad y materia) es solo una manfestación natural de la Vacuidad (Unidad). No es que sean dos, sino que son Uno; indivisibles; mutuamente incluyentes. Esta Unidad o Vacuidad se manifiesta en los Seis Elementos (Tierra, Agua, Aire, Fuego, Espacio y Consciencia), que son los fundamentos que componen todo en el Cosmos. Esto es expandido aún más por el próximo Bodhisattva.

"El Bodhisattva Prabhaketu declaró: 'Decir que los cuatro elementos principales son una cosa y el elemento espacial etérico otra es dualista. Los cuatro elementos principales son en sí mismos la naturaleza del espacio. El pasado mismo es también la naturaleza del espacio. El futuro mismo es también la naturaleza del espacio. Asimismo, el presente mismo es también la naturaleza del espacio. La gnosis que penetra los elementos de tal manera es la entrada en la no dualidad'."

Aquí continuamos incluyendo todo, desde el microcosmos interno, hasta el macrocosmos externo, dentro de la no dualidad o la Unidad Fundamental. En el Budismo Esotérico, se nos explica que, dado a que todo en el Cosmos emana del Buda Mahavairocana (Buda Eterno o Dharmakaya), todos somos uno con el Buda y podemos alcanzar la Budeidad. El Buda Mahavairocana está compuesto por los Seis Grandes Elementos que componen todo en el universo. Al morir, el cuerpo humano se disolverá nuevamente en los Seis Grandes Elementos. En el momento de la muerte, la Realidad Absoluta se levantará ante nosotros en todo su esplendor y luz. Si, en ese momento crítico, podemos reconocer al Buda Eterno como nuestra Verdadera Naturaleza Búdica, habremos realizado el Nirvana, la Iluminación Perfecta. Si fallamos en esto, seguramente renaceremos en un estado doloroso en el Samsara. Pero, podemos realizar el Despertar de la Budeidad mientras todavía estamos vivos, en este mismo cuerpo. Esto es posible gracias a la revelación del Buda en el mundo.

"El Bodhisattva Ratnamudrahasta declaró: 'Es dualista detestar el mundo y regocijarse en la liberación, y ni detestar el mundo ni regocijarse en la liberación es no dualidad. ¿Por qué? La liberación se puede encontrar donde hay ataduras, pero donde finalmente no hay ataduras, ¿donde hay necesidad de liberación? El mendicante que no está atado ni liberado no experimenta ningún agrado ni desagrado y, por lo tanto, entra en la no dualidad'."

Lamentablemente, estas enseñanzas que ahora estudiamos no estan al alcance de muchas personas, ni siquiera de muchos budistas, quienes o no las conocen, o las rechazan, como los 500 discípulos que osaron levantarse e irse antes de la predicación del Sutra del Loto. Estos no son realmente budistas. Lejos del abandono del mundo, como hemos visto a través de todo el Sutra de Vimalakirti, el Verdadero Budismo nos dice que debemos ser íntimos con el mismo, ver nuestra total interconexión con el mundo natural y todos los seres, y revelar su Verdadera Naturaleza; todos somos uno. El Sutra del Loto, en el capítulo 3, afirma que este mundo es el mundo del Buda Shakyamuni, y que todos los seres sintientes son sus hijos. Luego, en el capítulo 16 nos afirma que es en este mundo donde él es un Bodhisattva y nos anima a ser Bodhisattvas y trabajar en pos de los demás seres sintientes en este mundo. Es por eso que el Sutra del Loto explica que cuando una persona comparte el Dharma con otra persona y cuando trabaja por el bienestar de los demás, realiza el trabajo del Bodhisattva y en considerado un emisario del Buda en el mundo. Este mundo es nuestro hogar, y es el hogar del Buda Shakyamuni, precisamente porque está encarnado, no solo como el Buda histórico, sino como la Naturaleza Búdica -el Buda Eterno- en todas las cosas en el universo.

Regresando al Sutra, cuando los Bodhisattvas dieron sus explicaciones, todos se dirigieron al Bodhisattva Manjushri y le dijeron: "Manjushri, ¿cuál es la entrada del Bodhisattva en la no dualidad?" Manjusri respondió: "Buenos señores, todos ustedes han hablado bien. Sin embargo, todas sus explicaciones son en sí mismas dualistas. No conocer a nadie enseñando, no expresar nada, no decir nada, no explicar nada, no anunciar nada, no indicar nada y designar nada, esa es la entrada a la no dualidad". Luego, el Bodhisattva Manjushri le dijo a Vimalakirti: "Todos hemos dado nuestras propias enseñanzas, noble señor. Ahora, ¡puede aclarar la enseñanza de la entrada al principio de la no dualidad!" Acto seguido, Vimalakirti guardó silencio, sin decir nada en absoluto. El Bodhisattva Manjushri aplaudió a Vimalakirti y dijo: "¡Excelente! ¡Excelente, noble señor! Esta es de hecho la entrada a la no dualidad de los Bodhisattvas. Aquí no hay uso de sílabas, sonidos e ideas". Tras escuchar toda esta exposición, cientos de discípulos alcanzaron el estado de la Unidad Fundamental. 

Muchas personas toman el silencio de Vimalakirti como la mejor exposición de la no-dualidad, argumentando que su silencio implica que el Dharma no puede ser expresado en palabras. Como vimos en un capítulo anterior, aunque esto puede ser parcialmente cierto, es parcialmente falso. En fin, es una dualidad en sí misma. Lo que Vimilakirti realmente quiso decir es que, por más que podamos explicar la Unidad Fundamental y acercarnos a percibirla por medio del intelecto, es imposible realmente realizarla sin exprimentarla en primera persona. Lo mismo sucede con el trabajo del Bodhisattva: por más que podamos leer de Budismo y predicar el Dharma, si no lo ponemos en práctica, no podremos alcanzar el Despertar. Esto es una llamado a la acción: realiza la labor del Buda en el mundo.