Bienvenido a la Tierra Pura de la Luz Serena, un recurso sobre el Verdadero Budismo (一乘佛教), y sus posteriores ramificaciones, a la luz de las Enseñanzas Perfectas y Completas (圓教). Aquí presentamos el Budismo como religión, filosofía y estilo de vida, con énfasis en la Teología Budista (Budología), aspirando a presentar el Budismo balanceadamente entre la academia (estudios budistas) y la devoción, desde el punto de vista de una escuela tradicional de Budismo japonés (Tendai-shu 天台宗) y las enseñanzas universales del Sutra del Loto (法華経).


miércoles, 22 de mayo de 2024

El Espíritu del Buda: Las Enseñanzas de los Sutras Tathagatagarbha - El Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala 4

 Entre los Sermones del Buda encontrados en el Canon Budista, encontramos una serie de discursos sobre el Espíritu del Buda innato en todos los seres, la Naturaleza Búdica. Al principio de su ministerio público, el Buda negó la existencia de un "Alma" (Atman) que fuera eterno, inmutable e independiente, para que sus discípulos pudieran desapegarse de sus conceptos erróneos de sí mismos y del mundo que imperaban en su época y puedieran abrir sus mentes y corazones para la Verdad. Sin embargo, durante el transcurso de su ministerio iluminado, y especialmente, en la década final de su vida en la Tierra, el Buda reveló que sí existe un Espíritu dentro de todos los seres, el cual es eterno, pero no separado del Todo, pues es uno con el Buda y con todos los seres sintientes. Este es su Espíritu, el Espíritu del Buda Eterno, que mora en el corazón de todos nosotros, y es gracias a ese Espíritu que los seres pueden alcanzar el Despertar y la Budeidad. Estos sermones dentro del Canon Budista se conocen como los Sutras Tathagatagarbha, que culminan con el último sermón dado por el Buda en este mundo, el Sutra del Nirvana.

El Sutra del Rugido de León de la reina Srimala, en muchas formas, es una guía para el Camino Budista, pues le muestra a los devotos cuáles son los Fundamentos de la Fe Budista, como la Toma de Refugio en los Tres Tesoros (el Buda Eterno, el Dharma o Enseñanza, y la Sangha), la aceptación de los Mandamientos Budistas o Preceptos, el Voto del Bodhisattva, cuál es el Verdadero Refugio u Objeto de Adoración en el Budismo (el Dharmakaya, el Cuerpo del Dharma del Buda Eterno, no sus manifestaciones), y cómo debemos de aceptar, estudiar y poner en práctica el Verdadero Dharma - el Verdadero Budismo. Una vez comenzamos en el Camino Budista, el siguiente paso es desarrollar nuestra conexión con el Buda, por medio de la Meditación. Durante la Meditación, comulgamos con el Buda Eterno y descubrimos su Espíritu en nosotros, nuestra Naturaleza Búdica (Tathagatagarbha), y lo reconocemos como el Corazón mismo de la Existencia, habitando en el corazón de la Vida y de todos los seres. Este es el Verdadero Ser (Satya Atman), el Alma Budista, el cual no es individual y separado del todo (como el Atman en el Hinduismo y el Alma en la mayoría de las religiones, sino que es uno con el Buda Eterno y todos los seres sintientes, siendo la Consciencia Universal (Amala Vijanana), la Talidad, la Esencia de la Unidad Fundamental (Nirvana).

Inicialmente, como mencionamos en los Sutras Tathagatagarbha anteriores, el Buda predicó la doctrina del No-Ser (Anatman) para permitir que sus discípulos pudieran deshacerse de sus ideas e ilusiones erróneas del alma, de sí mismos y del mundo, y pudieran acercarse gradualmente a la Verdad. Fue décadas luego de estos primeros sermones iniciales, hoy contenidos en los Sutras Agama (Canon Pali), que el Buda reveló poco a poco la existencia del Verdadero Ser o Alma Budista. Estos son los Sutras o sermones que hemos estado estudiando. En este capítulo, la reina Srimala expande nuestro entendimiento del Alma Budista, la Naturaleza Búdica.

Capítulo 6 – El Espíritu del Buda

La reina Srimala continúa predicando el Verdadero Dharma gracias al Poder del Buda, y nos lleva al corazón del Sutra, la enseñanza sobre la existencia del Verdadero Ser (Satya Atman), el Espíritu del Buda en todos los seres (Tathagatagarbha), diciendo:

"La Santa Verdad revela el profundo significado de los dharmas, que es sutil, difícil de conocer y está más allá de la mente pensante. Sólo un Buda lo sabe, y el mundo entero no puede creerlo. ¿Por qué? Porque revela la existencia del Espíritu del Tathagata [Tathagatagarbha]. La existencia del Espíritu del Tathagata es un estado de Tathagata, desconocido para cualquier Shravaka o Pratyekabuddha. La existencia del Espíritu del Tathagata revela el significado de la Santa Verdad. Debido a que la verdad de la existencia del Espíritu del Tathagata es profunda, la Santa Verdad revelada también es profunda, sutil, difícil de conocer y está más allá de la mente pensante. Aunque el Buda lo sabe, el mundo entero no puede creerlo."

En estas líneas, la reina Srimala - la Gran Bodhisattva - nos revela que uno de los secretos del Buda es la existencia de su Espíritu dentro de todos los seres, nuestra Naturaleza Búdica, el cual es nuestro Verdadero Ser (Satya Atman). Esta enseñanza fue guardada en secreto hasta ahora porque los seres no estaban listos para ella. Incluso hoy día hay devotos budistas que siguen el Hinayana (hoy día Theravada) que no conocen o niegan la existencia del Espíritu del Buda, nuestro Verdadero Ser o Alma Budista. Lamentablemente, dado a la mala transmisión del Budismo a Occidente, esta sigue siendo la creencia prevalente - el Anatman o la inexistencia del Alma Budista - entre la mayoría de los budistas. Es por eso que la reina Srimala llama a la existencia del Alma Budista la "Santa Verdad", pues nos dignifica, todos siendo entonces copartícipes en el Espíritu del Buda Eterno. Ahora, dado a siglos de malentendidos, esta enseñanza sigue siendo un secreto para muchos budistas, por lo que la reina la describe como "profunda, sutil, difícil de conocer y está más allá de la mente pensante. Aunque el Buda lo sabe, el mundo entero no puede creerlo." Por ello, aunque muchos de nosotros podemos aceptar fácilmente esta enseñanza porque nuestro corazón la confirma (porque sentimos que es la Verdad), muchos no pueden comprenderla ni aceptarla, por lo que la reina dice que solo puede ser aceptada con fe; con el tiempo, será confirmada por medio de la práctica budista.

"Si uno no tiene dudas de que el Espíritu del Tathagata está envuelto en su propio depósito de aflicciones inconmensurables, no tendrá dudas de que el Cuerpo del Dharma de un Tathagata dejará atrás su depósito de aflicciones inconmensurables [cuando uno se dé cuenta de que están vacíos]. Si uno no tiene dudas sobre su Naturaleza del Tathagata, su Cuerpo del Dharma, su estado inconcebible y sus enseñanzas provisionales por medios hábiles, creerá y comprenderá la Santa Verdad, que es difícil de conocer y comprender."

Muchos budistas tienen dudas cuando leen Sutras como este, y lo descartan como fabricación histórica; otros, simplemente no lo comprenden o se rehusan a creerlo porque contradice lo que habían aprendido (erróneamente) anteriormente, pero este es el Verdadero Dharma contenido en el Canon Budista. Este Sutra es parte del canon individual de la mayoría de las escuelas budistas, pero parece que nadie lo lee, pues si lo leyeran, tendrían una visión muy diferente (mejor) de lo que es verdaderamente el Budismo - el Verdadero Budismo. 

Los seres np pueden ver el Espíritu del Buda dentro de ellos, su Naturaleza Búdica, ya que está cubiera por las impurezas de los deseos, pasiones y el mal Karma; en otras palabras, no la podemos ver porque no poseemos el mérito para percibirla. Pero si aceptamos esta Enseñanza - esta Santa Verdad - con fe, y nos encomendamos completamente a la Gracia del Buda, el Buda nos abrirá nuestros ojos espirituales y podemos percibirla. Este es un momento que cambia completamente nuestras vidas.

Ahora, la reina Srimala nos dice que cuando continuamos nuestro Camino Budista y alcanzamos el Despertar, lejos de entrar en la extinción (como había predicado originalmente el Buda durante sus enseñanzas preparatorias en los Sutras Agama), revelamos nuestra Naturaleza Búdica, el Espíritu del Buda dentro de nosotros, y tranformamos el Sufrimiento, la Impermanencia, la Impureza y el No-Ser por la Felicidad, la Eternidad, la Pureza y nuestro Verdadero Ser.

"Honrado por el Mundo, la cesación del sufrimiento al alcanzar el Nirvanano destruye nada, sino que revela la naturaleza pura inherente y siempre permanente, la Naturaleza Búdica, que no tiene principio, ni acción, ni surgimiento, ni fin, ni expiración, y está aparte de todas las aflicciones. Honrado por el Mundo, lo que no está separado, desapegado o diferente del inconcebible Dharma del Buda con enseñanzas más numerosos que las arenas del Ganges se llama el Cuerpo del Dharma del Tathagata. Honrado por el Mundo, cuando el Cuerpo del Dharma de un Tathagata no está libre de su reserva de aflicciones, se le llama Reserva del Tathagata (Tathagatagarbha)."

Así, como vemos, alcanzar el Despertar es reconocer nuestra Unidad Fundamental con el Buda Eterno, el Cosmos y todos los seres; es descubrir el Espíritu del Buda dentro de nosotros, y vivir el estado de la Budeidad, del Nirvana, en nuestra vida, en medio del Samsara. Cuando uno alcanza la final Budeidad (Annutara Samyak-Sambodhi) y se vuelve uno con la Unidad, uno entra en el Nirvana Final (Parinirvana) y su Tathagatagarbha se vuelve uno con el Cuerpo del Dharma, el Dharmakaya.

Ahora, la reina Srimala distingue entre el Nirvana como Vacuidad (Sunyata) y el Nirvana como Talidad (Tathata).

"Honrado por el Mundo, hay dos clases de sabiduría y conocimiento de la Vacuidad del propio Tathagata. El primer tipo es la sabiduría y conocimiento del Espíritu vacío del Tathagata, que está separado, desapegado o diferente del almacén de todas las aflicciones de uno. El segundo tipo es la sabiduría y conocimiento del Espíritu no vacío del Tathagata, que no está separado, desapegado o diferente del inconcebible Dharma del Buda con enseñanzas más numerosas que las arenas del Ganges."

La Vacuidad es la Verdadera Naturaleza de la Realidad en su término negativo (vacío de existencia inherente y de impurezas), mientras que la Talidad es la Verdadera Naturaleza de la Realidad en su término positivo (la Potencialidad, o la total interconexión entre el Samsara y el Nirvana). Muchas personas - como los discípulos en el tiempo del Buda - necesitan deconstruir todas sus nociones de la Realidad antes de poder percibirla claramente - para ellos es necesaria la doctrina de la Vacuidad (Sunyata). Otros pueden percibir la Realidad tal como es, su Verdadera Naturaleza como la Talidad, con lo bueno (Nirvana) así como lo "malo" (Samsara) y pueden ver ambos como dos manifestaciones de la misma Esencia (Tathata) - para ellos se puede entrar en la Santa Verdad del Tathagatagarbha - la Naturaleza Búdica Inherente a toda la Existencia. Pero ambos son parte de un mismo Dharma (Enseñanza). Es precisamente esta visión negativa de la Verdadera Naturaleza de la Realidad - la Vacuidad - lo que impide que muchos budistas perciban su Verdadera Naturaleza, su Naturaleza Búdica.

"Honrado por el Mundo, de las Cuatro Nobles Verdades, tres son impermanentes y una es permanente. ¿Por qué? Porque tres nobles verdades tienen la apariencia de un saṁskṛta dharma, y cualquier cosa con la apariencia de un saṁskṛta dharma es impermanente. Los dharmas impermanentes son destructibles, no un lugar de refugio. Por lo tanto, las tres nobles verdades (el sufrimiento, la acumulación de aflicciones y el camino) no son la verdad más elevada, porque son impermanentes y no son un lugar de refugio."

Aquí la reina Srimala señala otro error común para muchso budistas, y es ver las Cuatro Nobles Verdades como permanentes; es decir, como inherentes a la Existencia; ven la Primera Noble Verdad del Sufrimiento (Insatisfacción), la Segunda Noble Verdad de la Causa (Deseo), y la Cuarta Noble Verdad del Sufrimiento (Noble Sendero Octuple) como permanentes, cuando el Buda mismo dijo que la verdad más importante entre las Cuatro Nobles Verdades es la Tercera Noble Verdad de la Verdad de la Cesación del Sufrimiento, pues es la que nos dice que podemos transformar las Cuatro Marcas de la Existencia Samsárica (como la perciben los seres ignorantes) del Sufrimiento, la Impermanencia, la Impureza y el No-Ser, en las Cuatro Virtudes Nirvánicas de Felicidad, Eternidad, Pureza y Verdadero Ser. Esto es experimentar el Nirvana en esta Tierra; manifestar nuestra Budeidad Innata. Solo la Tercera Noble Verdad permite esto, no las otras tres. Tristemente, estas son las tres en las que la mayoría de los budistas conocen y siguen. El Sutra nos dice:

"La Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento al alcanzar el Nirvana está libre de las apariencias de un saṁskṛta dharma, y ​​cualquier cosa que esté libre de las apariencias de un saṁskṛta dharma es permanente. Un dharma permanente es indestructible. Esta noble verdad es permanente y un lugar de refugio. Por lo tanto, es la verdad más elevada en la que confiar.

"La Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento al alcanzar el Nirvana es inconcebible, más allá de la capacidad de las mentes de todos los seres sintientes y más allá de la sabiduría de todos los Arhats y Pratyekabuddhas. Como analogía, los ciegos de nacimiento no pueden ver nada y un bebé de siete días no puede ver el Sol. De la misma manera, la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento al alcanzar el Nirvana no es un objeto en la mente de un ser ordinario, ni un elemento de la sabiduría y conocimiento de los seguidores de los Dos Vehículos."

Ahora, la reina Srimala nos pasa a explicar por qué las nociones del Ser de los seres ordinarios y de la mayoría de las religiones y filosofías religiosas del mundo son erróneas.

"Un ser ordinario sostiene la visión equivocada de que hay un ser [Atman] en los Cinco Agregados que constituyen un ser sintiente y, de esa visión, deriva dos visiones opuestas, la perpetuidad (eternalismo) y la cesación (nihilismo). Cuando ve que todos los procesos son impermanentes, adopta la visión de la cesación, que no es la visión correcta. Cuando busca el Nirvana, mantiene la visión de la perpetuidad, que no es la visión correcta. Estos dos puntos de vista opuestos surgen de un pensamiento ilusorio. Cuando ve que las facultades del cuerpo expiran, no sabe que será sucedido por un nuevo cuerpo al renacer. Su visión de la cesación se basa en una percepción engañosa. Cuando ve que su pensamiento continúa, no sabe que cada pensamiento expira instantáneamente. Su visión de la perpetuidad se basa en una percepción engañosa. Siguiendo una percepción engañosa, no puede ver la verdad porque oscila entre esta visión de la perpetuidad y aquella visión de la cesación, según su diferenciación. Así, un ser sensible engañado alberga cuatro percepciones invertidas de los cinco agregados, tomando la impermanencia como permanencia, el sufrimiento como alegría, un yo inexistente como un yo y la impureza como pureza. La sabiduría-conocimiento puro de todos los Arhats y Pratyekabuddhas nunca ha conocido el estado de sabiduría o el Cuerpo del Dharma de un Tathagata."

En estas líneas la reina Srimala nos dice que los seres confunden sus cuerpos, sus emociones, sus pensamientos, sus voliciones y su consciencia finita y falsa por su "Ser" o "yo", pero estos Cinco Skandhas o Agregados son, como vimos anteriormente, impermanentes y no constituyen nuestro Verdadero Ser; solo nuestro ser finito y falso, nuestro ego (primeras seis y la séptima consciencia). Cuando los seres creen que solo la materia existe, piensa que cuando muere pasa a la "cesación"; este es un punto de vista nihilista. Otro error es pensar que existe algo independiente, separado y único dentro de nosotros que sobrevive la muerte del cuerpo y asume nueva forma, como un Alma individual; esto es el eternalismo y era la visión prevalente en el tiempo del Buda. 

Aquí, al igual que el Buda con su doctrina del Camino Medio, la reina Srimala nos muestra que son dos extremos, y el Budismo está fuera de los extremos, que representan solo dos polos opuestos de la Verdadera Naturaleza de la Realidad, la cual es tripartita. Los Nihilistas siguen solo la Verdad Convencional (dual del Samsara), mientras que los Eternalistas siguen solo la Verdad Absoluta (unidad y Nirvana), pero la Verdadera Naturaleza de la Realidad es el Camino Medio, pues reconoce que ambos (Verdad Convencional o dualidad, y Verdad Absoluta o Unidad) son dos manifestaciones reales de la Talidad (Tathata). Si no comprendemos esto, no podremos ver el Verdadero Cuerpo del Dharma del Buda Eterno, ni su Espíritu en nosotros, nuestra Naturaleza Búdica.

Nosotros podemos ser seres sufrientes, víctimas de nuestras propias acciones negativas y mal Karma, impermanentes, que mueren vida tras vida sin encontrar consuelo, ahogándonos en nuestras impurezas, creyendo que solo somos nuestro ser finito y falso, pues esta es la naturaleza del Samsara que hemos creado. Pero dentro de nosotros, se encuentra una Luz. Dentro de cada ser sintiente y de cada átomo en el universo, se encuentra el Espíritu del Buda, lo que nos permite compartir en su Gracia; ser uno con su Naturaleza, y así, poder peribir esta dimensión espiritual que llamamos el Nirvana. Solo así podemos ver al Verdadero Buda.

"Si un ser sintiente, debido a su creencia en las palabras de un Buda, percibe a un Tathagata como Eternidad, Bienaventuranza, Verdadero Ser y Pureza, esta no es una visión invertida, sino la visión correcta. ¿Por qué? Porque el Cuerpo del Dharma de un Tathagata es el Paramita de la Eternidad, el Paramita de la Bienaventuranza, el Paramita del Verdadero Ser, y el Paramita de la Pureza. Esta visión del Cuerpo del Dharma de un Buda es la visión correcta. Quien sostiene la visión correcta es el verdadero Hijo de un Buda, nacido de Su boca [es decir, de escuchar el Dharma], de reflexionar sobre el Dharma y de ser transformado por el Dharma, quien adquirirá la riqueza restante del Dharma."

Si bien nuestro cuerpo en este mundo del Samsara es Sufrimiento, Impermanencia, Impureza y No-Ser, nuestro Espíritu, el cual es uno con el Buda Eterno, es Felicidad, Eternidad, Pureza y Verdadero Ser. Descubrir y manifestar nuestra Naturaleza Búdica es el Atma Paramita, la Perfección del Ser; es descubrir y revelar nuestra Alma Budista. Esta Alma Budista no es algo individual, sino uno con el Buda Eterno; no está separada de la Existencia ni de los seres, sino que es una con la Existencia y todos los seres y fenómenos en el Cosmos. Esta es la diferencia entre el Alma Budista y el Alma de los Externalistas. La reina Srimala nos dice que el Tathagatagarbha es el Fundamento de la Existencia, del Samsara; esta es la base sobre la cual se manifiesta todos los fenómenos en el Cosmos. Si bien originalmente es un "embrión" dentro de todos los seres, cuando es descubierto y manifestado, emerge de sí (Espíritu del Buda dentro de los seres o Tathagatagarbha) dentro de sí mismo (el Cuerpo del Dharma o Dharmakaya), pasando de la potencialidad a la Budeidad. Este es el reconocimiento del ser sintiente (el objeto, los Muchos) al Buda Eterno (el sujeto, el Uno); la Perfección de la Persona; el Despertar del Auto-Descubrimiento; el desarrollo del Samadhi Cósmico del Buda Eterno - Mahavairocana.

"Honrado por el Mundo, el nacimiento y la muerte dependen de la Naturaleza del Tathagata de cada uno, pero el comienzo de la Naturaleza del Tathagata de cada uno es incognoscible. Honrado por el Mundo, decir que uno tiene nacimiento y muerte debido al Tathagatagarbha es una buena explicación. Honrado por el Mundo, el nacimiento y la muerte significan que las facultades de uno expiran y las nuevas facultades no han surgido. Honrado por el Mundo, el nacimiento y la muerte dependen del Tathagatagarbha de cada uno. Según las descripciones mundanas de la muerte y el renacimiento, la muerte significa la expiración de las antiguas facultades; renacer significa el surgimiento de nuevas facultades. Sin embargo, la Naturaleza del Tathagata de uno no tiene nacimiento ni muerte. No tiene la apariencia de un saṁskṛta dharma y es siempre permanente e inmutable. Por lo tanto, los dharmas dependen de la Naturaleza del Tathagata para establecerse y son sostenidos por él. No sólo el inconcebible Dharma del Buda, que no está separado, desapegado, dividido o diferente de la sabiduría-conocimiento de la liberación, depende de la Naturaleza del Tathagata para establecerse, sino todos los saṁskṛta dharmas, que están separados, desapegados, divididos y diferentes. de la sabiduría-conocimiento de la liberación depende de la Naturaleza del Tathagata para establecerse."

Cuando uno muere, como recordaremos, mueren los primeros cuatro de los Cinco Skandhas o Agregados (cuerpo, sentimientos, pensamientos, y voliciones), y las primeras seis consciencias cesan con el cese del cerebro y los órganos sensoriales, solo sobreviviendo la octava consciencia, la Consciencia Alaya, el cual es el Repositorio del Karma. Este es el Tathagatagarbha (Embrión del Buda), que se encuentra dentro de la novena consciencia, la Consciencia Pura Universal o Amala, que es ela Budeidad y el Cuerpo del Dharma (Dharmakaya). Los priemros elementos mueren, pero otros elementos (Karma) pasan de una vida a otra. Cuando elementos de la octava consciencia (Tathagatagarbha) alcanzan el Despertar y la Budeidad, reconocen su total unidad y dependencia del Cuerpo del Dharma (Dharmakaya). Es gracias al Espíritu del Buda, nuestra Naturaleza Búdica - el Alma Budista que es inherente en todos los seres - que podemos alcanzar la Budeidad y ser uno (Nirvana) con el Buda Eterno.

"Honrado por el Mundo, sin la Naturaleza del Tathagata, uno no puede cansarse del sufrimiento y deleitarse en la búsqueda del Nirvana. ¿Por qué no? Porque, Honrado por el Mundo, los siete dharmas de uno (las primeras seis conciencias y sus percepciones) no permanecen ni un solo momento ni retienen la experiencia del sufrimiento. Entonces uno no puede cansarse del sufrimiento ni deleitarse en la búsqueda del Nirvana. Honrado por el Mundo, la Naturaleza del Tathagata de uno no tiene comienzo, ni surge ni expira, pero retiene la experiencia del sufrimiento. Entonces uno puede llegar a cansarse del sufrimiento y deleitarse en buscar el Nirvana."

Nuestra Naturaleza Búdica pasa de vida en vida sin ser manchada ni corrompida por nuestro mal Karma ni las impurezas del Samsara, esperando a ser descubierta y manifestada. Si bien podemos vivir eones en la Oscuridad de la Ignorancia, el Espíritu del Buda en nosotros buscará naturalmente en algún momento la Luz de la Sabiduría, porque es parte de su código genético espiritual. Es en ese momento que comenzamos a buscar la espiritualidad, y vagamos de religión en religión, de filosofía espiritual en filosofía espiritual, hasta llegar al Dharma del Buda. Es gracias al Espíritu del Buda que podemos llegar a ese momento; es gracias a la actividad dinámica salvífica del Buda Eterno que encontramos la paz del Nirvana y la salvación.

"La Naturaleza del Tathagata de uno no es un yo, ni una persona, ni un ser sintiente, ni un alma eterna. Es incomprensible para aquellos que sostienen la visión equivocada de que uno tiene un yo, aquellos que sostienen visiones invertidas y aquellos que malinterpretan la vacuidad de los dharmas."

No podemos olvidar que esta noción del Ser, del Alma Budista, es diferente a la noción del Ser o del Alma en muchas otras religiones y filosofías. Esta fue la razón por la cual el Buda negó su existencia como un medio hábil por la mayoría de su ministerio, hasta que las personas estuvieran listas para recibir la Verdad de la existencia del Verdadero Ser, por medio del Atma Paramita. Esta Alma Budista no puede encontrarse en algún lugar del cuerpo, pues es una con la Existencia; no está separada de la Unidad Fundamental (Talidad). Solo puede ser descubierta y percibida por medio de la fe. Como nos dice el Sutra:

"Honrado por el Mundo, la Naturaleza del Tathagata de uno es el depósito del Reino del Dharma (Dharmadhatu), el depósito del Cuerpo del Dharma, el depósito supremo de los dharmas supramundanos y el depósito de la propia naturaleza pura inherente - la Naturaleza Búdica. Cómo la Naturaleza del Tathagata, el almacén de la naturaleza pura inherente de uno, está contaminada por las aflicciones propias y las aflicciones resultantes sólo se puede conocer a través de la sabiduría inconcebible del Tathagata. ¿Por qué? Porque la mente buena o mala que surge de un momento a otro no está contaminada por las aflicciones de uno. Las aflicciones de uno no tocan la mente de uno, y la mente de uno no toca las aflicciones de uno. Entonces, ¿cómo puede uno contaminarse la mente sin tocar nada? Sin embargo, Honrado por el Mundo, uno tiene aflicciones y su mente está contaminada por las aflicciones. Es difícil saber por qué la mente pura inherente a uno puede estar contaminada. Sólo un Buda, que tiene el verdadero ojo y la verdadera sabiduría y conocimiento, es la raíz y la base del Verdadero Dharma, y ​​tiene una comprensión completa del Dharma, puede conocerlo verdaderamente".

Así, la Naturaleza Búdica deja de ser algo individual o una doctrina entre doctrina y se vuelve una de las doctrinas más importantes en el Verdadero Dharma, pues la Naturaleza Búdica es el Espíritu del Buda (Dharmakaya), es el Dharmadhatu (Esencia del Cosmos), es la Talidad (Tathata), es la Consciencia Pura Universal (novena consciencia o Amala). Cuando se encuentra en movimiento o impura es la Sarmala Tathata (Talidad Samsárica - Verdad Convencional o dualidad), y cuando está en quietud o pureza (unidad) es el Nirmala Tathata (Talidad Nirvánica - la Verdad Abosluta o Unidad Fundamental). Pero ambas son parte de una misma Esencia, la Talidad (Tathata). 

Al escuchar la exposición del Dharma de la reina Srimala, el Buda quedó muy complacido, pues la reina tenía una buena comprensión del Verdadero Dharma, por lo que el Buda la elogió, diciendo:

"¡Bien dicho, bien dicho! La razón por la cual la mente pura inherente a uno está contaminada es difícil de saber. Hay dos cosas que son difíciles de saber: (1) la mente pura inherente a uno y (2) el hecho de que esté contaminada por las aflicciones. Sólo tú y los Bodhisattvas-Mahasattvas con grandes logros podéis escuchar y aceptar estas dos cosas difíciles de saber. Los Shravakas sólo pueden creer en las palabras de un Buda."

Aquí el Buda nos dice que, por más que podamos hablar de ello y creer que comprendemos, aún queda mucho que realmente no sabemos. La existencia del Verdadero Ser es el dominio exclusivo de los Budas; para la gente común, es un objeto de fe. Es el equivalente del Dharmakaya, pero mientras que el Tathagatagarbha está encerrado en las impurezas, el Dharmakaya está libre de ellas. El Dharmakaya es originalmente puro (prakṛtipariśuddha), incondicionado (asaṃskṛta), no nacido (ajāta), no surgido (anutpanna), eterno (nitya), inmutable (dhruva) y permanente (śāśvata), y se caracteriza por la Felicidad, la Eternidad, la Pureza y el Verdadero Ser (Nitya, Sukha, Shuddha y Satya Atman). La mente también es intrínsecamente pura, pero oscurecida por impurezas adventicias. Esto sigue siendo un Misterio que solo puede ser percibido realmente por medio de la fe. Esto es lo que distingue a un budista ordinario de un Hijo del Buda.

"Si un discípulo mío sigue su fe creciente, puede confiar en su fe correcta para seguir el conocimiento y sabiduría del Dharma para dominarlo. Seguir el conocimiento-sabiduría del dharma significa que hace cinco observaciones: (1) sus facultades sensoriales, sus conciencias sensoriales y sus objetos sensoriales, (2) sus retribuciones kármicas, (3) las aflicciones que acechan a un Arhat, (4) el gozo de su mente libre y el gozo de su meditación, y (5) los poderes trascendentales de un Arhat, un Pratyekabuddha y un santo Bodhisattva. Debería llegar a ser experto en estas cinco hábiles observaciones para ser llamado mi verdadero hijo."

El Buda nos ha legado su Depósito de la Fe, su Tesorería del Dharma, en el Canon Budista. Este debe ser el Mapa de nuestra vida, y con la ayuda de la Tradición, podemos renacer como Hijos del Buda y perpetuar su Dharma por toda la Tierra. Aquí el Buda nos dice que un Verdadero Hijo del Buda estudia en meditación sus facultades (Skandhas) para ver sus limitaciones y poder trascender todas las barreras ilusorias que ocultan su Espíritu, nuestra Naturaleza Búdica, y dejando a un lado las aflicciones que acechan a un Arhat (la visión de la Vacuidad), puede percibir la Verdadera Naturaleza de la Realidad, el Buda y la Existencia (que son una) y convertirse en un Bodhisattva. Solo aquellos que creen en el Verdadeor Buda Eterno, siguen su Verdadero Dharma y siguen a la Tradición Budista (Orden) en Comunidad (Sangha) son Verdaderos Hijos del Buda.

"Después de haber entrado en Parinirvana, si mis discípulos en el futuro siguen su fe creciente y confían en su fe correcta para seguir el conocimiento y sabiduría del Dharma, comprenderán plenamente que la mente pura inherente de un ser ordinario está contaminada por sus aflicciones. Esta plena comprensión será la causa de que entren en el sendero del Mahayana. Creer en un Tathagata trae beneficios tan grandes que no difaman el significado profundo del Dharma".

Ser un verdadero budista y seguir el Verdadero Mahayana es seguir las Enseñanzas Perfectas y Completas del Verdadero Dharma, revelado en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, los cuales confirman y expanden la existencia del Secreto del Buda, de su Espíritu en todos los seres, nuestra Naturaleza Búdica o Alma Budista (Verdadero Ser). Esto solo existe en el Verdadero Budismo.

Este Sutra se llama el "Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala". El "Rugido de León" es la predicación del Verdadero Dharma. Así como el león es el rey de los animales y todos obedecen su rugido, de igual forma, el Buda es el Rey de todos los seres, y su Dharma es la Verdadera Religión. Es por eso que desde antaño la predicación del Dharma es asociada con el rigudo de un león. Todo este Sutra ha sido el Rugido de León del Buda predicado por la boca de la reina de Srimala.

"Entonces la reina Srimala y su séquito se postraron a los pies del Buda. El Buda dijo: '¡Muy bien, muy bien! Proteges y salvaguardas el Dharma profundo por medios hábiles y subyugas apropiadamente a sus enemigos. Puedes exponer este significado porque te has mantenido cerca de 100.000 koṭi Budas'.    Entonces el Honrado por el Mundo emitió un vasto resplandor que iluminó a la multitud. Se elevó hacia el cielo abierto hasta la altura de siete palmeras y caminó a través del cielo abierto de regreso a Srasvati. Mientras tanto, la reina Srimala y su séquito unieron sus palmas y miraron insaciablemente al Buda, sin mover los ojos ni siquiera temporalmente, hasta que estuvo fuera de su vista. Luego se regocijaron exuberantemente y alabaron las virtudes del Tathagata.

"Pensando intensamente en el Buda, entraron en la ciudad de Ayodhya y persuadieron al rey Mitrayaśas para que estableciera el Mahayana. Usó el Mahayana para transformar, en su reino, a hombres y mujeres mayores de siete años. Todos los súbditos de su reino se volvieron hacia el Mahayana."

Capítulo 7 – Encomienda

"En ese momento, el Honrado por el Mundo regresó al jardín Jetavana. Llamó al venerable Ananda y pensó en el dios-rey Shakra. En respuesta a Su pensamiento, Shakra y su séquito llegaron inmediatamente y se presentaron ante el Buda. Luego, el Honrado por el Mundo explicó ampliamente este Sutra al venerable Ānanda y al dios Shakra.

"Después de terminar de exponerlo, le dijo a Shakra: 'Debes aceptar, defender, leer y recitar este Sutra. Kauśika, supone que un buen hombre o mujer se entrena para alcanzar el Despertar y practica los Seis Paramitas durante kalpas tan numerosos como las arenas del Ganges. Entonces supongamos que un buen hombre o mujer escucha, acepta, lee, recita y defiende este Sutra. El mérito adquirido por este último supera al del primero, sin mencionar que éste lo expone ampliamente a los demás. Por lo tanto, Kauśika, debes leer y recitar este Sutra, y exponerlo ampliamente a los dioses en el Cielo Trayastriṁsha'.

"Luego le dijo a Ananda: “Tú también debes aceptar, defender, leer y recitar este sutra, y exponerlo ampliamente a mis cuatro grupos de discípulos'."

Este sermón ha llegado a nosotros gracias a  que el Buda se lo recitó a Ananda, y de Ananda, pasó por Concilios por siglos, preservado por la Tradición Budista, hasta llegar a lo que hoy conocemos como los Sutras en el Canon Budista.

"Entonces el rey-dios Shakra le preguntó al Buda: 'Honrado por el Mundo, ¿cómo se llama este Sutra? ¿Cómo deberíamos defenderlo?' El Buda le dijo: 'Este Sutra tiene virtudes ilimitadas e inconmensurables. Ningún Shravaka ni Pratyekabuddha puede observarlos, conocerlos o verlos plenamente. Kauśika, debes saber que este Sutra es un conjunto de grandes y maravillosas virtudes. Ahora revelaré algunos de sus nombres. Escuchen, escuchen. Meditad bien sobre ellos'."

Si bien este sermón o Sutra pertenece al Canon Budista, muchos budistas no lo conocen ni lo leen, por lo que existen muchas enseñanzas budistas erróneas en el mundo gracias a su ignorancia y desinterés en el Verdadero Dharma. Como el mismo Buda le advierte al dios Shakra, lamentablemente, muchos discípulos no entenderán el contenido de su Enseñanza, por lo que debe ser preservado para la posteridad por los Hijos del Buda.

El Buda ahora pasa a dar diferentes nombres de este Sutra, todos los cuales revelan con sus títulos las enseñanzas contenidas en el mismo. 

"El Buda dijo: 'Este Sutraalaba las virtudes del Tathagata en el sentido más elevado. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela aceptar los Diez Vastos Preceptos. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela un Gran Voto que abarca todos los votos. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela aceptar el Verdadero Dharma inconcebible. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela el Vehículo Único. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela la Santa Verdad ilimitada. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela la existencia del Espíritu del Tathagata, la Naturaleza Búdica de uno. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela el Cuerpo del Dharma de un Tathagata. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela que una comprensión limitada de la Vacuidad de los dharmas oculta la Verdad. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela la Unica Noble Verdad Permanente. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela la única confianza segura y permanente. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela que las opiniones equivocadas invierten la Verdad. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela que la mente pura inherente a uno está oculta por las aflicciones. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela al Verdadero Hijo de un Tathagata. Acéptalo y mantenlo como tal. Revela el rugido del león de la reina Śrimala. Acéptalo y mantenlo como tal.

"Además, Kauśika, las enseñanzas de este Sutra acaban con todas las dudas y revelan el significado definitivo de entrar en el sendero del Vehículo Único. Kauśika, ahora te encomiendo este Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala. Debes aceptarlo, defenderlo, leerlo y recitarlo mientras el Dharma permanezca en el mundo'.

"El rey dios Śakra le dijo al Buda: 'Muy bien, Honrado por el Mundo, acepto tus instrucciones con la más alta reverencia'.

"Entonces el dios-rey Shakra, el venerable Ananda y todos los demás en esta enorme asamblea, tales como dioses, humanos, asuras y gandharvas, habiendo escuchado las palabras del Buda, se regocijaron y llevaron a cabo Sus enseñanzas."

Así cierra este corto pero importante Sutra Tathagatagarbha en el Canon Budista, con una Comisión. como Hijos del Buda, debemos de aceptar el Dharma Eterno del Buda y llevar su buena nueva a todos los seres, sobre todo, a todos los budistas, para erradicar de una vez y por todas las enseñanzas falsas y reestablecer el Verdadero Dharma.

martes, 21 de mayo de 2024

El Espíritu del Buda: Las Enseñanzas de los Sutras Tathagatagarbha - El Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala 3

Entre los Sermones del Buda encontrados en el Canon Budista, encontramos una serie de discursos sobre el Espíritu del Buda innato en todos los seres, la Naturaleza Búdica. Al principio de su ministerio público, el Buda negó la existencia de un "Alma" (Atman) que fuera eterno, inmutable e independiente, para que sus discípulos pudieran desapegarse de sus conceptos erróneos de sí mismos y del mundo que imperaban en su época y puedieran abrir sus mentes y corazones para la Verdad. Sin embargo, durante el transcurso de su ministerio iluminado, y especialmente, en la década final de su vida en la Tierra, el Buda reveló que sí existe un Espíritu dentro de todos los seres, el cual es eterno, pero no separado del Todo, pues es uno con el Buda y con todos los seres sintientes. Este es su Espíritu, el Espíritu del Buda Eterno, que mora en el corazón de todos nosotros, y es gracias a ese Espíritu que los seres pueden alcanzar el Despertar y la Budeidad. Estos sermones dentro del Canon Budista se conocen como los Sutras Tathagatagarbha, que culminan con el último sermón dado por el Buda en este mundo, el Sutra del Nirvana.

Capítulo 5 – El Vehículo Unico

Tras escuchar la predicación puntual de la reina de Srimala, quien mostraba un buen dominio del Verdadero Dharma, el Buda le pide a la reina que continúe predicando el Dharma para el bien de todos los seres sintientes.

"El Buda le dijo a Śrimala: 'Ahora debes explicar más el significado de aceptar el Verdadero Dharma, tal como lo exponen todos los Budas'. La reina Srimala le dijo al Buda: 'Muy bien, Honrado por el Mundo, con gusto obedezco Tus órdenes'.

"Luego le dijo al Buda: 'Honrado por el Mundo, aceptar el Verdadero Dharma es aceptar el Mahayana. ¿Por qué? Porque el Mahayana genera a todos los Shravakas, los Pratyekabuddhas y los buenos dharmas mundanos y supramundanos. Honrado por el Mundo, así como el lago Anavatapta genera ocho grandes ríos, de la misma manera el Mahayana genera a todos los Shravakas, los Pratyekabuddhas y los buenos dharmas mundanos y supramundanos. Honrado por el Mundo, así como todas las semillas dependen de la tierra para crecer, de la misma manera todos los Shravakas, los Pratyekabuddhas y los buenos dharmas mundanos y supramundanos dependen del Mahayana para crecer. Por lo tanto, Honrado por el Mundo, permanecer y aceptar el Mahayana es permanecer y aceptar los Dos Vehículos y todos los buenos dharmas mundanos y supramundanos."

La reina Srimala nos dice que todo el Budismo - todas las denominaciones budistas - provienen del Verdadero Budismo, de un Solo Dharma - el Dharma Eterno del Buda. El Buda predicó un Solo Dharma, estableció un solo Budismo, pero los seres humanos, en su imperfección, crearon divisiones; denominaciones. Pero ese Verdadero Budismo sigue siendo uno y no ha sufrido divisiones.

"Honrado por todo el mundo, has expuesto seis cosas. ¿Cuáles son estos seis? Son (1) permanecer en el Verdadero Dharma, (2) el fin del Verdadero Dharma, (3) el Pratimoksha [liberación lograda individualmente mediante la observación de los Preceptos], (4) el Vinaya, (5) el renunciar a la vida familiar para tomar el camino espiritual, y (6) aceptar los Preceptos monásticos completos. Para exponer el Mahayana, Tú has expuesto estas seis cosas.

"Para exponer el Mahayana, has expuesto la permanencia del Verdadero Dharma porque la permanencia del Mahayana es la permanencia del Verdadero Dharma. Al exponer el Mahayana, has expuesto el fin del Verdadero Dharma porque el fin del Mahayana es el fin del Verdadero Dharma. El Pratimoksha y el Vinaya tienen el mismo significado pero tienen nombres diferentes. El Vinaya son las enseñanzas Mahayana. ¿Por qué? Porque uno confía en un Buda para renunciar a la vida familiar y aceptar los Preceptos monásticos completos. Por lo tanto, los Preceptos Mahayana abarcan el Vinaya, la renuncia a la vida familiar y la aceptación de los Preceptos monásticos completos. Sin embargo, un Arhat no tiene necesidad de renunciar a la vida familiar y aceptar todos los Preceptos monásticos. ¿Por qué? Porque un Arhat se ha refugiado en un Tathagata para renunciar a la vida familiar y aceptar los Preceptos monásticos completos."

En estas líneas, la reina Srimala - por el Poder (inspiración) del Buda - nos dice que si aceptamos el Verdadero Dharma, cumplimos con el dejar el hogar para avanzar en la práctica espiritual (abandonar nuestras ilusiones y visiones erróneas del mundo y de nosotros mismos), y que esto equivale a cumplir con todos los Preceptos y el Vinaya, por que cuando tomamos refugio en el Buda (el objeto supremo de adoración; la Persona del Cosmos), y aceptamos su Verdadero Dharma (el Mahayana), no tenemos que abandonar el hogar literalmente, sino solo aceptar los Tres Tesoros del Buda Eterno, el Dharma Eterno y la Sangha Eterna. Este es el verdadero significado del Arhat - uno digno de respeto - en el Verdadero Dharma.

Ahora, la reina Srimala nos dice que solo un Buda alcanza el verdadero Nirvana, la completa unión con la Talidad o la Unidad Fundamental. El Nirvana expuesto inicialmente por el Buda en los Sutras Agamas y Mahayana no es el verdadero Nirvana, solo un estado mental lleno de paz y dicha que podemos accesar en medio del Samsara. La reina nos dice:

"Sólo un Tathagata, Arhat, Samyak-Saṁbuddha, ha alcanzado el Nirvana porque ha adquirido todos los méritos, mientras que un Arhat o un Pratyekabuddha no ha adquirido todos los méritos. Decir que ha alcanzado el Nirvana es un medio hábil de expresión de un Buda."

Como hemos mencionado anteriormente, inicialmente, el Buda predicó la doctrina del Nirvana, la extinción de la consciencia tras eliminar todas las ilusiones y apegos, y con ello, el fin del renacimiento en el Samsara, como un medio hábil que apelaba a las visiones erróneas e ilusorias de los seres, quienes buscaban un escape a la Existencia. Pero a medida que continuó su ministerio y reveló más la Verdad de su Verdadero Dharma, el Buda reveló que esto fue solo un medio hábil para apelar a los deseos de los seres, permitirles descartar sus visiones erróneas de sí mismos y del mundo, y llevarlos gradualmente a la Verdad. El verdadero Nirvana solo es accesible a los Budas; solo puede ser alcanzado - por la Gracia del Buda - a los que alcanzan la Budeidad. Pero cuando un ser llega a ese estado, decide voluntariamente descartar esa posibilidad para continuar salvando a los demás seres sintientes. La reina nos dice que es por eso que hay dos tipos de nacimiento y muerte, el de los seres comunes y el de los Bodhisattvas.

"¿Por qué? Porque hay dos tipos de nacimiento y muerte. ¿Cuáles son estos dos? Son (1) nacimiento y muerte kármicos a lo largo de vidas sucesivas; (2) nacimiento y muerte cambiantes, que son inconcebibles. Un ser ordinario sufre un nacimiento y una muerte kármicos. Un Arhat, un Pratyekabuddha o un santo Bodhisattva experimenta el nacimiento y la muerte cambiantes e inconcebibles en sus cuerpos creados por la mente hasta su eventual logro de la Budeidad insuperable."

Es decir, un ser común y corriente, cuando muere, es impulsado involuntariamente por el poder de su Karma a una próxima vida, dentro de la infinidad de posibilidades y mundos en el Triple Mundo y los Seis Reinos del Samsara. Pero un Bodhisattva no. Un Bodhisattva renace, pero lo hace voluntariamente, para continuar salvando a todos los seres en el Triple Mundo; por todo el Cosmos, eternamente. 

La raíz de todas las ilusiones y la dualidad es la Ignorancia Fundamental, que es el resultado natural de la evolución del Cosmos. Esta es la fuente de los Tres Venenos de la Ignorancia, la Ira y la Avaricia, que a su vez producen todas las ilusiones y todo el mal Karma. El Despertar es precisamente reconocer nuestra Unidad Fundamental con el Buda Eterno, el Cosmos y todos sus seres. Pero esto no es algo estático pues, a medida que volvemos al mundo de la dualidad, por medio de la información que recibimos por los seis sentidos, volvemos a caer en la consciencia dual. Aquí radica la importancia de la práctica budista. Es por eso que la Tradición Budista ha igualado la práctica budista al pulir de un espejo. Un espejo, si no se pule constantemente, se mancha, y no refleja bien los objetos. De igual forma nuestra mente y espíritu, si no son entrenados por medio de la práctica budista, distorcionan la Realidad, y todo logro o Despertar a nuestra Unidad Fundamental vuelve a caer en la dualidad. Es por eso que debemos de practicar los Preceptos, la Meditación (Comunión con el Buda Eterno y nuestra Naturaleza Búdica) en todo momento. 

"Honrado por el Mundo, si no se pone fin por completo a nuestra Ignorancia fundamental, no podemos alcanzar el Nirvana, que tiene un solo sabor, el mismo sabor, el sabor de la liberación. ¿Por qué no? Porque si no se pone fin por completo a la Ignorancia fundamental de uno, las aflicciones que deberían terminar, que son más numerosas que las arenas del Ganges, no se pueden terminar por completo. Debido a que estas aflicciones que deberían terminarse no terminan por completo, uno no puede adquirir ni alcanzar dharmas virtuosos que deberían adquirirse o alcanzarse, que son más numerosos que las arenas del Ganges."

A medida que más nos familiaricemos o conectemos con nuestra Verdadera Naturaleza, más parte de nuestra vida será la Realidad de la Unidad Fundamental, y podemos actuar en base a nuestro Espíritu del Buda en el mundo. Esta es la base de la transformación del Sufrimiento, la Impermanencia, la Impureza y el No-Ser en la Felicidad, la Eternidad, la Pureza y el Verdadero Ser; es vivir en el Nirvana en medio del Samsara. Este es el poder del Verdadero Dharma.

"Si se pone fin a la Ignorancia fundamental de uno, también se acaban las aflicciones. Cuando todas las aflicciones que perduran en la tierra y todas las aflicciones resultantes terminan, uno adquiere todos los dharmas virtuosos adquiridos por un Tathagata, que son tan numerosos como las arenas del Ganges, adquiere poderes trascendentales libres de obstáculos, adquiere toda sabiduría y conocimiento y puntos de vista, elimina todas las faltas, adquiere todos los méritos, se convierte en un Rey del Dharma, un Maestro del Dharma, que domina todos los dharmas y asciende al suelo donde todos los dharmas están libres de obstáculos. Uno lanza el rugido del león de un Tathagata, Arhat, Samyak-Saṁbuddha, declarando: 'Mi renacimiento ha terminado; mi estilo de vida Brahma está establecido, mi empresa está cumplida; No sufriré una existencia posterior.' De hecho, Honrado por el Mundo, el rugido de este león basado en el significado definitivo siempre ha sido recordado y expuesto por los Budas."

Solo cuando eliminamos por completo nuestra Ignorancia Fundamental, la cual es la raíz de todas las ilusiones y mal Karmas, es que alcanzamos la Budeidad; es que somos Budas, gracias a la Gracia del Buda, quien nos permite participar en su Esencia.

Ahora, la reina Srimala nos dice que todos los Vehículos Budistas, como el Hinayana y el Mahayana (así como todas las denominaciones budistas) se encuentran el el Vehículo Unico (Ekayana), el Verdadero Budismo.

"Tanto el Vehículo Shravaka como el Vehículo Pratyekabuddha (Ambos Hinayana) están abarcados en el Mahayana. El Mahayana es el Vehículo del Buda. Por lo tanto, los Tres Vehículos son el Vehículo Único. Quien viaje en el Vehículo Único para buscar el Despertar alcanzará el Anuttara-samyak-saṁbodhi. El Anuttara-samyak-saṁbodhi es el Reino del Nirvana. El Reino del Nirvana es el Cuerpo del Dharma (Dharmakaya) de un Tathagata. Realizar el Cuerpo del Dharma es alcanzar el destino final del Vehículo Único. Un Tathagata no es diferente del Cuerpo del Dharma. Un Tathagata es el Cuerpo del Dharma. Por lo tanto, realizar el Cuerpo del Dharma supremo es alcanzar el destino final del Vehículo Único. 'Único' significa ilimitado e interminable a través del espacio y el tiempo."

Como mencionamos anteriormente, los Vehículos del Hinayana (Shravaka y Pratyekabuddha) y el Mahayana (Bodhisattva) tienen como objetivo llevar a todos los devotos budistas y todos los seres al Vehículo Unico del Buda, el Ekayana - el Verdadero Budismo; el Dharma Eterno. Es por eso que el Hinayana y el Mahayana no son algo aparte del Ekayana, sino que son peldaños, etapas, para llegar a la cima suprema del Ekayana, el Verdadero Budismo, que el Buda reveló posteriormente en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, y que es preservado por la Tradición del Loto, la escuela Tendai.

La meta del Budismo es llevar a todos los seres al Despertar y la Budeidad. El Despertar es reconocer nuestra Unidad Fundamental, nuestra total interconexión con el Buda, el Universo y todos los seres; es ver que somos una expresión dentro de la infinitud de la Existencia, como olas dentro del Gran Mar de la Vida Eterna del Cosmos. El Despertar permite que seamos transformados (por la Gracia del Buda, quien vino al mundo para revelarnos su Dharma y permitirnos alcanzar el Despertar). Esta transformación hace que actuemos con mayor sabisuría y compasión hacia los otros seres y el mundo; hace que podamos actuar en base a la Verdadera Naturaleza de la Realidad, en armonía con la Voluntad del Buda (Universo), y que podamos transformar este Mundo Saha en una Tierra Pura, un mundo ideal donde reine los valores universales del Dharma Eterno del Buda, respetando nuestras diferencias, pero en unidad y armonía. Por otro lado, la Budeidad es alcanzar el mismo estado del Buda; ser uno con el Buda, y experimentar el Nirvana en medio del Samsara, realizando la labor salvífica del Buda por todo el Cosmos, hasta que todos podamos participar de la Bienaventuranza Suprema de la Liberación Cósmica, donde todos los seres regresarán a su Verdadero Hogar, el Buda Eterno.

Así, el Budismo es realmente la Verdadera Religión Universal, que contiene dentro de sí todas las religiones y todos los vehículos, siendo todos peldaños necesarios para los seres evolucionar espiritualmente hasta llegar al Verdadero Dharma. Todo esto es gracias a la Infinit Misericordia del Buda Eterno por todas sus critaturas. Como nos dice la reina Srimala:

"Honrado por el Mundo, la morada de un Tathagata no tiene límite de tiempo porque un Tathagata, Arhat, Samyak-Saṁbuddha, mora durante todo el futuro sin fin. Así como la permanencia de un Tathagata no tiene límite, así también Su compasión por el mundo no tiene límite. Su ilimitada gran compasión consuela ilimitadamente al mundo. Estas palabras son una buena descripción de un Tathagata. Si alguien dice que un Tathagata es el dharma sin fin, el Dharma Eterno y el verdadero Refugio para el mundo entero, sus palabras también son una buena descripción de un Tathagata. Por lo tanto, para un mundo que no ha sido liberado y no tiene refugio, quien sirve como su Refugio Infinito, permanente y último a lo largo del futuro infinito es el Tathagata, Arhat, Samyak-Saṁbuddha."

Muchas veces los budista en Occidente se refugioan solo en el Dharma, solo predican el Dharma, y disminuyen el valor del Verdadero Refugio, del cual emana el Dharma y la Sangha, que es el Buda Eterno.  El Buda Eterno mora en su Palabra, mora en el Dharma, y ese Dharma se manifiesta en el mundo dentro de la Sangha, la Orden (sacerdotes y monjes) y Comunidad (devotos laicos). El Budismo en Occidente debe de colocar nuevamente al Buda en el centro de no solo su devoción, sino de todas sus palabras y sus actos. Existen dos formas de Budología: “Budocéntrica” o “Antropocéntrica”; centrada en el Buda o en la naturaleza humana. Para saber a cuál pertenece tu denominación, debes preguntarte, ¿en qué pone énfasis, en el Dharma o en cuestiones sociales actuales? No podemos cambiar los métodos por el mensaje. Los tiempos cambian, pero el mensaje no. No podemos seguir diluyendo el Dharma. Debemos no poder:

  • Poner demasiado énfasis en los hechos contemporáneos y no en el Dharma.
  • Poner demasiado énfasis en la necesidad humana conforme a la Humanidad y el deseo y no en la definición del Buda y la naturaleza humana. 
  • Poner demasiado énfasis en el Samsara y no en la Budeidad. 
  • Poner demasiado énfasis en los Tres Sellos del Dharma (Impermanencia, Sufrimiento y No-Ser) y no en las Cuatro Virtudes Iluminadas (Eternidad, Felicidad, Verdadero Ser y Pureza).
  • Poner demasiado énfasis en la política y cultura moderna y no en el Dharma. 
  • Poner demasiado énfasis en el llamado social y no en la predicación del Dharma - Misionología. 

El Budismo es, entonces, Monobudista: solo cree en un Buda, el Buda Eterno, el cual se manifiesta de infinitas formas a través del espacio y el tiempo para llevar a todos los seres a la salvación. Todos los Budas y Bodhisattvas Trascendentes son menifestaciones del Buda Eterno; aspectos de la Mente Iluminada, la Talidad. Igualmente, solo existe un Solo Dharma, un solo Budismo, el Verdadero Budismo, y todas las denominaciones son partes integreales del mismo; peldaños para alcanzar el Verdadero Dharma del Buda, el Ekayana o el Vehículo Unico. Finalmente, solo existe una sola Sangha, la Maha Sangha, compuesta por todos los budistas, en la forma de la Orden (clero) y la Comunidad (devotos laicos). Pero los Tres Tesoros son solo uno. Como nos dice la reina Srimala:

"El Dharma es el Camino del Vehículo Único. El Sangha es la multitud que viaja en los Tres Vehículos. Los dos refugios, el Dharma y el Sangha, no son el Refugio Supremo. Se les llama el refugio menor. ¿Por qué? Porque el Dharma, que es el Camino del Vehículo Único, conduce a la realización del Cuerpo del Dharma supremo, que no aborda los asuntos del Dharma del Vehículo Único [cuando uno estaba montado en él]. Y la Saṅgha, que es la multitud que monta los Tres Vehículos, tiene miedo, se refugia en un Tathagata para buscar la liberación, y se entrena y aprende para alcanzar el Anuttara-samyak-saṁbodhi. Por lo tanto, estos dos refugios no son el Refugio Ultimo, sino un refugio limitado.

"Supongamos que un ser sintiente domesticado por un Tathagata se refugia en Él y prueba el sabor del Dharma. La fe y el deleite surgen en su mente y se refugia en el Dharma y el Saṅgha. Sus dos refugios no son simplemente estos dos refugios, sino el Verdadero Refugio en un Tathagata. Refugiarse en el sentido más elevado [paramārtha] es refugiarse en un Tathāgata. Los dos refugios en el sentido más elevado son el Refugio Supremo en un Tathagata. ¿Por qué? Porque un Tathagata no es diferente de los dos refugios. El refugio en un Tathagata son los Tres Refugios.

"¿Cómo se revela el camino del Vehículo Único? Un Tathagata, que ha adquirido las Cuatro Intrepideces, las revela en el rugido de un león. Si un Tathagata da enseñanzas provisionales por medios hábiles de acuerdo con los deseos de los seres sintientes, son en esencia enseñanzas Mahāyana. No hay Tres Vehículos porque están englobados en el Vehículo Único. El Vehículo Único es el vehículo en el sentido más elevado."

Así, la reina Srimala, por medio de la Gracia e Inspiración del Buda, nos revela el verdadero significado de los Tres Tesoros. Todo esto sienta las bases para la Enseñanza del Espíritu del Buda (Tathagatagarbha) que mora en todos los seres, el cual es el tema principal del próximo capítulo.

El Espíritu del Buda: Las Enseñanzas de los Sutras Tathagatagarbha - El Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala 2

 Entre los Sermones del Buda encontrados en el Canon Budista, encontramos una serie de discursos sobre el Espíritu del Buda innato en todos los seres, la Naturaleza Búdica. Al principio de su ministerio público, el Buda negó la existencia de un "Alma" (Atman) que fuera eterno, inmutable e independiente, para que sus discípulos pudieran desapegarse de sus conceptos erróneos de sí mismos y del mundo que imperaban en su época y puedieran abrir sus mentes y corazones para la Verdad. Sin embargo, durante el transcurso de su ministerio iluminado, y especialmente, en la década final de su vida en la Tierra, el Buda reveló que sí existe un Espíritu dentro de todos los seres, el cual es eterno, pero no separado del Todo, pues es uno con el Buda y con todos los seres sintientes. Este es su Espíritu, el Espíritu del Buda Eterno, que mora en el corazón de todos nosotros, y es gracias a ese Espíritu que los seres pueden alcanzar el Despertar y la Budeidad. Estos sermones dentro del Canon Budista se conocen como los Sutras Tathagatagarbha, que culminan con el último sermón dado por el Buda en este mundo, el Sutra del Nirvana.

Clomo hemos visto, los Sutras Tathagatagarbha nos revelan la existencia del Alma Budista, el Verdadero Ser - el Espíritu del Buda en todos los seres sintientes - nuestra Naturaleza Búdica, la cual es una con el Buda Eterno, todos los seres sintientes y la Existencia, pues todo es una manifestación de la misma Esencia en inifnitas expresiones. 

El Espíritu del Buda en todos los seres es su Consciencia, el cual es la Voz del Buda Eterno dentro de cada ser humano, la que lo trata de llevar por el Camino del Bien, a reconocer nuestra total interconexión y a plantar raíces de virtud, llevándonos poco a poco, vida tras vida, al Verdadero Dharma, la Religión del Despertar, el Budismo. Es por eso que cuando descubrimos nuestra Naturaleza Búdica y la revelamos, encontramos igualmente nuestros dones o carismas, dados por la Gracia del Buda para ayudarlo en su Gran Obra de Salvación en el Cosmos. El Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala es un mapa para ayudarnos a vislumbrar el Camino Budista y a manifestar nuestros Votos del Bodhisattva en la Tierra.

Capítulo 4 – El Verdadero Dharma

En los capítulos anteriores, vimos cómo la reina de Srimala recordó su Voto del Bodhisattva y lo reiteró nuevamente en esta vida, para continuar con el Voto Primal del Buda de salvar a todos los seres sintientes. Luego de esto, la reina Srimala tomó Refugio, aceptó los Mandamientos Budistas, y reveló sus votos pasados, comprometiéndose a continuar siguiendo, practicando y predicando el Verdadero Dharma (Saddharma), el Verdadero Budismo. Este es un Sutra inusual en el Canon Budista porque, a diferencia de la mayoría de los sermones donde la Enseñanza es predicada por el Buda o uno de sus Bodhisattvas Trascendentes, el Sutra del Rugido de León de la Reina Srimala es predicado por Srimala, quien es en realidad un Bodhisattva encarnado en la forma de una reina en la India.

"Entonces Śrimala le dijo al Buda: 'A través del asombroso poder del Buda, me gustaría condensar mis vastos votos en lo que realmente son'. El Buda dijo: 'Tienes mi permiso para hablar'."

Aquí vemos que la reina Srimala predicará el Dharma, pero solo por medio del Poder - de la inspiración y Gracia - del Buda, quien ha dado su permiso para ello. Es el Buda quien habla a través de la boca de la reina Srimala, así como es el Buda quien guía mis dedos y palabra al escribir y hablar del Dharma. Si no fuera así, no sería el Verdadero Dharma.

"La reina Śrimala le dijo al Buda: 'Todos los votos tan numerosos como las arenas del Ganges, que hace un Bodhisattva, están abarcados en un Vasto Voto, el voto de aceptar el Verdadero Dharma. Aceptar el Verdadero Dharma es verdaderamente un gran voto'."

Si bien existen los Diez Preceptos Mayores, los Mandamientos Budistas, hay un Mandamiento que es superior a todos ellos y que los abarca y cumple: el Mandamiento de Aceptar el Verdadero Dharma; el Verdadero Budismo. Por "Verdadero Budismo" me refiero a un Budismo Completo, que abarque, unifique y armonice todas las corrientes budistas dentro del Buddha Dharma, de acuerdo con la intención y el mensaje original del Buda en el mundo. Es un Budismo donde se reconozcan todas las enseñanzas y prácticas [tradicionales y genuinas] budistas, de forma holística, inclusiva, y que a su vez, trascienda estas distinciones sectarias y nos una como el Cuerpo del Buda en la Tierra. Es reconocer que detrás de todas las denominaciones budistas solo hay Un Solo Budismo. Reconocer una denominación budista a exclusión de otras no es "Verdadero Budismo". Debemos entender y aceptar que el Buda, en su infinita sabiduría, predicó un solo Dharma (Ekayana o Vehículo Unico), de diferentes formas, revelándolo gradualmente - dando la aparienca de diferentes enseñanzas o "Yanas" (Vehículos, como el Hinayana, Mahayana y Vajrayana) - dado a que en su infinita compasión, vio que las personas debían abrir sus mentes y corazones para poder recibir la totalidad de la Verdad, revelando la misma cerca del final de su vida en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana. Este es el Verdadero Budismo (Satya Dharma/Saddharma = Ekayana).

Si bien, tras su Parinirvana, surgieron diferencias en interpretación y favoritismo por ciertas enseñanzas y prácticas - lo que dio como resultado el surgimiento de diferentes escuelas o denominaciones - su Dharma siempre fue solo uno. El reconocimiento de que todas las denominaciones o escuelas budistas - así como que todos los Sutras contenidos en el Canon Budista son la palabra dorada del Buda Eterno - son diferentes aproximaciones basadas en diferentes cúmulos de enseñanzas y prácticas, pero que todas surgen de una sola fuente, y aceptar que todas son igualmente válidas (por más diferentes o imperfectas e incompletas que algunas sean) es el "Verdadero Budismo". Es a ese "Verdadero Budismo" el que me suscribo y sobre el cual baso todo mi ministerio. Ahora, dado a que este acercamiento y reconocimiento solo ha sido mantenido y ha sido reconocido (con excepciones) dentro de la Tradición del Loto de la escuela Tendai, es por eso que me se le llaman las "Enseñanzas Perfectas y Completas" y me refiero a las mismas como el Verdadero Budismo.

Así, todas las denominaciones budistas son ríos que conducen al mismo Mar (Despertar). No obstante, todos esos ríos reciben agua de la misma Fuente, la Lluvia (Ekayana) del Dharma Eterno del Buda, el cual emana de su Espíritu, el cual es uno con nuestra Naturaleza Búdica. Esto es llamado en el Sutra de la Red de Brahma el Precepto del Cáliz Supremo o Adamantino, cuando leemos en el Sutra: "Este precepto del Cáliz Adamantino es la fuente de todos los Budas, la fuente de todos los Bodhisattvas y la semilla de la Naturaleza Búdica”". En El Comentario Secreto sobre el Aspecto del Precepto del Diamante, el Gran Maestro Saicho (Dengyo Daishi 767–822) interpretó la Naturaleza Búdica, o el Verdadero Aspecto de Todos los Fenómenos mencionado en el Sutra del Loto, como el Cáliz Adamantino; esto es, el Espíritu del Buda que mora en todos los seres. Por ello, cuando comulgamos con el Buda Eterno por medio de la meditación, y conectamos con nuestra Naturaleza Búdica, todos los Preceptos se cumplen solos, pues actuamos en base al Espíritu del Buda en nosotros en el mundo.

Regresando al Sutra, cuando el Busa escucha las palabras de la reina Srimala, la elogia, pues su espíritu está acorde con su Espíritu, y este sermón y la Enseñanza que está por revelar traerá muchas bendiciones y beneficios a todos los seres, pero solo podrá ser entendido (y aceptado) por aquellas personas que estén listas espiritualmente para entendelo.

"El Buda elogió a Śrimala: '¡Muy bien, muy bien! Tu sabiduría y habilidad son profundas y maravillosas porque has plantado raíces de bondad en la larga noche. Entre los futuros seres sintientes, sólo aquellos que durante mucho tiempo han plantado raíces de bondad pueden entender tus palabras. Puedes exponer el significado de aceptar el Verdadero Dharma, tal como lo expusieron los Budas del pasado, los Budas presentes lo exponen y los Budas futuros lo expondrán. Como ahora he alcanzado el Despertar insuperable, con demasiada frecuencia explico el significado de aceptar el Verdadero Dharma. De hecho, digo que así como el mérito adquirido al aceptar el Verdadero Dharma es ilimitado, así también la sabiduría y elocuencia del Tathagata son ilimitadas. ¿Por qué? Porque aceptar el Verdadero Dharma tiene grandes virtudes y grandes beneficios'.

"La reina Srimala le dijo al Buda: 'A través del poder espiritual del Buda, me gustaría exponer el vasto significado de aceptar el Verdadero Dharma'. El Buda dijo: 'Habla'. Śrimala dijo: 'El vasto significado de aceptar el Verdadero Dharma es inconmensurable. Aceptar el Verdadero Dharma significa adquirir todo el Dharma del Buda y reunir 84.000 Puertas del Dharma. A manera de analogía, cuando comienza un nuevo kalpa, se forman enormes nubes que envían lluvias coloridas y diversos tesoros. Del mismo modo, aceptar el Verdadero Dharma arroja inconmensurables recompensas afortunadas e innumerables raíces de bondad.

"Honrado por el Mundo, usando otra analogía, cuando comienza un nuevo kalpa, vastas aguas se reúnen y forman un Mundo con 400 continentes koṭi de diferentes tipos. Del mismo modo, aceptar el Verdadero Dharma da origen al acervo de reinos inconmensurables del Mahayana, los poderes trascendentales de todos los Bodhisattvas, la seguridad, la felicidad, la gratificación y la tranquilidad mundanas, la paz y la alegría supramundanas, e incluso virtudes que los dioses y los humanos nunca antes habían tenido."

Como todo estudioso se puede percatar, existen diferentes tipos de Budismos, esto es porque el Buda mismo predicó diferentes enseñanzas, acondicionando la Verdad a las capacidades, necesidades y naturalezas de los seres sintientes. ¿Por qué fue necesario esto? Toda revelación necesita ser comunicada en el lenguaje de las personas. ¿Cómo podemos describir la luz a seres que llevan milenios en ceguera? Por ello, no existe un solo tipo de Budismo "original", solo un Verdadero Budismo.

El Buda fue la encarnación misma del Universo. La Energía de Luz y Vida de la cual emana y que anima todo, por su infinita compasión por nosotros, los seres que sufrimos y vagamos en la oscuridad de la ignorancia en el océano sin fin de nacimientos y muertes, se personificó y se hizo hombre, para llevar la sabiduría infinita del Dharma e iluminar nuestro camino. Esta verdad no es entendida hoy aún hoy día, ¿cómo podemos esperar que el Buda pudiera comunicarla hace 2,500 años? Por ello, el Buda, en su omnisciencia, adaptó sus enseñanzas y reveló progresivamente la Verdad, preparando las mentes de las personas, hasta que reveló el propósito de su aparición en el mundo en los últimos años de vida. Para preparar sus mentes, el Buda predicó las Cuatro Nobles Verdades y las enseñanzas provisionales de los sermones Agamas, para permitirle a sus discípulos descartar sus apegos y controlar sus deseos. Luego, predicó provisionalmente sobre la Vacuidad, para ayudarles a descartar sus ideas preconcebidas del mundo y de sí mismos. Luego, el Buda reveló que existen una miríada de seres iluminados llevando a cabo la misión salvífica en el universo. Finalmente, al final de su vida, cuando los seres estaban preparados, reveló la totalidad de la Verdad en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, contextualizando su mensaje a la luz de la Verdad. Es por ello que se llaman las Enseñanzas Perfectas y Completas. Pero todavía hay seres que no estan preparados. Aún 21 siglos más tarde, incluso muchos budistas ignoran su mensaje. Lo sorprendente es que todo esto ya el Buda lo había predicho.

Hoy día, teniendo en la palma de nuestras manos todo el conocimiento del mundo, muchos budistas practican un "Budismo Selectivo": deciden darle la espalda a la verdadera naturaleza del Buda, su misión y su mensaje, y seleccionan las piedras del suelo en vez de rebicir el oro de la Tesorería del Dharma; prefieren seguir recogiendo estiercol antes de reconocer su parentesco y recibir su herencia; deciden volver a entrar en la casa en llamas por no poder montarse en el carruaje tirado por asnos y bueyes, en vez de montarse en el Gran Carruaje del Elefante Blanco.

Hay todavia quienes están engañados por Mara (la oscuridad de la ignotancia), y niegan la veracidad y la validez de estas enseñanzas; del Verdadero Dharma, aunque el mismo se encuentra en el Canon Budista y ha sido mantenido por la Tradición Budista. Pero negar las enseñanzas del Dharma, las cuales están contenidas en los Sutras Mahayana (y sobre todo, en el Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana), es llamar al Buda un mentiroso. Si el Buda mismo fue quien predicó el Sutra del Loto, igual que predicó el Sutra del Corazón y el Sutra del Diamante, los cuales tienen menor autoridad, ¿por qué negar sus enseñanzas posteriores, que son completas y perfectas, y confirmarse con las incompletas e imperfectas?

Hay quienes, en su ceguera y arrogancia, dicen que estas fueron añadiduras posteriores; que estas eran enseñanzas que existían en la cultura india desde antes del Buda, y que con el tiempo fueron filtradas en el Budismo, cuando el Buda mismo reveló que todas las religiones son medios hábiles para comunicar una porción de la Verdad; mientras otros dicen que son accesorios y distracciones para personas que no pueden enfocarse en la mente, siendo selectivos sobre sus fuentes (que nacen de la misma y única fuente que todo el resto del Dharma), como si pudiéramos reducir el océano del Dharma a un vaso de agua, o a una antigua psicoterapia; finalmente, otros lo atribuyen a "culturalismos", interpretando el Budismo con lentes neo-coloniales y perpetrando el orientalismo, vicio recientemente aceptado por la academia occidental. ¿Por qué fragmentar la Verdad (Dharma) en varias escuelas de prácticas exclusivas? ¿Por qué reducir el océano a un vaso, cuando existen escuelas que predican las Enseñanzas Perfectas y Completas del Buddhadharma? ¿Por qué darle la espalda a la misión del Buda y su mensaje en el mundo?

No obstante, estas enseñanzas incompletas e imperfectas aún tienen su función en el mundo, aunque nuestra tarea sea llevar a todos los seres al Verdadero Dharma. Como nos dice la reina Srimala, aún hay seres que necesitan transcurrir por los Vehículos Shravaka y Pratyekabuddha (Hinayana - Theravada) antes de madurar espiritualmente y entender y aceptar el Verdadero Dharma.

"A manera de otra analogía, la gran tierra soporta cuatro cargas pesadas. ¿Cuáles son estos cuatro? Son (1) vastos mares, (2) gigantescas montañas, (3) pasto y árboles, y (4) seres sintientes. Del mismo modo, un buen hombre o mujer que acepta el Verdadero Dharma puede, como la gran tierra, realizar cuatro tareas pesadas. ¿Cuáles son estos cuatro? Son (1) dar las raíces de bondad de un dios o de un ser humano para llevar a la madurez espiritual a aquellos que se mantienen alejados de amigos eruditos y benéficos, no escuchan el Dharma o se involucran en no dharmas [karmas malvados]; (2) entregar el Vehículo Shravaka a quienes lo busquen; (3) dar el Vehículo Pratyekabuddha a quienes lo buscan; (4) dar el Mahayana a quienes lo buscan. Éstas son las cuatro tareas pesadas que un buen hombre o una buena mujer que acepta el Verdadero Dharma puede realizar, como la gran tierra. De hecho, Honrado por el Mundo, un buen hombre o mujer que acepta el Verdadero Dharma puede, como la gran tierra, realizar estas cuatro tareas pesadas, hacerse amigo de los seres sintientes sin que se lo pidan, compadecerse y consolar a los seres sintientes con gran compasión, y convertirse en una madre del mundo.

"A manera de otra analogía, la gran tierra tiene cuatro tesoros. ¿Cuáles son estos cuatro? Son tesoros de (1) precio bajo, (2) precio medio, (3) precio alto y (4) valor incalculable. Estos son los cuatro tesoros de la gran tierra. Asimismo, un buen hombre o mujer que acepta el Verdadero Dharma tiene, como la gran tierra, cuatro tesoros supremos. ¿Cuáles son estos cuatro? Son (1) dar las raíces de bondad de un dios o de un ser humano a aquellos que no escuchan el Dharma pero se dedican a no-dharmas; (2) entregar el Vehículo Shravaka a quienes lo busquen; (3) dar el Vehículo Pratyekabuddha a quienes lo buscan; (4) dar el Mahayana a quienes lo buscan. De un buen hombre o mujer que acepta el verdadero Dharma, un ser sintiente puede recibir grandes tesoros, que son beneficios extraordinarios y raros."

Hoy día muchas personas prefieren tapar el sol con un dedo. Pero el Dharma del Buda, como la Verdad, es uno y es eterno. Así como la ignorancia no tiene fin, el mensaje del Buda será perpetuado por la eternidad. La Verdad es Una. El Buda mismo predijo que aùn 2,500 años tras su Partida, habrán aquellos que, instigados por demonios (ignorancia), negarán su mensaje. Pero el Buda nunca los condenó, porque supo que si no lo reconocían era porque aún no estaban preparados, y algún día lo estarán, y reconocerán la joya preciosa escondida en sus ropas; y será ese mismo día el que finalmente reconocerán a su Padre (su unidad fundamental con la Existencia), y recibirán su legado (el Verdadero Dharma). Ese día pondrán su primer pie fuera de la casa en llamas y se montarán en el Gran Carruaje Blanco, despertarán como Bodhisattvas y trabajarán activamente por los demás en el mundo, y finalmente alcanzarán el Annutara Sanmyak Sambodhi - el Verdadero Despertar.

Está bien decir que escogemos "x" o "y" enseñanza y práctica porque va a tono con nuestras necesidades y naturalezas, pero esta mal el negar la existencia y la validéz de las otras. El Buda predicó muchas enseñanzas y métodos, pero el Dharma, como la Verdad, es uno. Es el momento de dejar de darle la espalda al Buda y negar sus enseñanzas, buscar las Enseñanzas Perfectas y Completas y asumir nuestro verdadero rol como Bodhisattvas en el mundo. 

"Honrado por el Mundo, producir grandes tesoros es aceptar el Verdadero Dharma. Honrado por el Mundo, ¿qué significa aceptar el Verdadero Dharma? La acción de aceptar el Verdadero Dharma no es diferente del Verdadero Dharma. El Verdadero Dharma es la acción de aceptar el Verdadero Dharma."

No tenemos que haber leído ni conocer a profundidad todo el Canon Budista, ni ser eruditos en el tema, sino que debemos, primero que todo, aceptar el Verdadero Dharma. ¿Cómo lo aceptamos? Aceptando todas las Enseñanzas reveladas por el Buda, a la luz de sus Enseñanzas Perfectas y Completas del Sutra del Loto y el Sutra del Nirvana, con fe; con absoluta fe y devoción, como si al aceptarlas aceptáramos el Cuerpo del Buda; como si recibiéramos al Buda Eterno dentro de nosotros. Esto es porque su Verdadero Dharma es su Cuerpo, y el mismo se manifiesta por medio de la Sangha, su Familia, en el mundo.

Una vez uno renace en la Familia del Buda, al Tomar Refugio en una Sangha, uno se dedica a profundizar en el estudio, la fe y la práctica. Una de sus manifestaciones externas más importantes es la práctica de las Virtudes Budistas o Paramitas. Estos Seis Paramitas o Perfecciones son nuestra verdadera guía en la vida. Estas son el Dana Paramita o la Perfección de la Caridad o la Generosidad; el Sila Paramita o la Perfección de los Preceptos (No Matar, No Robar, No Mentir, No Abusar de la Sexualidad ni de los Intoxicantes); el Kshanti Parmita o la Perfección de la Amabilidad o Perseverancia; el Virya Paramita o la Perfección del Esfuerzo; el Dhyana Paramita o la Perfección de la Meditación; y el Prajna Paramita o la Perfección de la Sabiduría. Ahora, la reina Srimala da una magistral exposición de los mismos.

"Honrado por el Mundo, practicar los Paramitas no es diferente de aceptar el Verdadero Dharma. Aceptar el Verdadero Dharma significa practicar los Paramitas. ¿Por qué? Porque un buen hombre o mujer que acepta el Verdadero Dharma practica los Seis Paramitasde la siguiente manera.

"A aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual mediante la Caridad, él o ella les da limosna, sin escatimar ni siquiera partes de su cuerpo, para llevarlos a la madurez espiritual de acuerdo con sus mentalidades y permitirles permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Dana Paramita (la Perfección de la Caridad)."

El primer Paramita es dar. El dar desinteresadamente contrarresta la codicia, y asegura que en el futuro tengamos amplios recursos para seguir ayudando a los demás. El significado subyacente de dar es dejar ir. Hay tres tipos principales de dar.

El primer tipo de dar es el de la riqueza, que incluye la entrega de riqueza interna y externa. La riqueza interna involucra todos nuestros trabajos mentales y físicos que benefician a los demás. La riqueza externa es dar objetos materiales, como por ejemplo, dinero y comida. Cuando nuestras donaciones sean cada vez más incondicionales, comenzaremos a sentirnos más liberados espiritualmente. Mientras más regalemos, menos posesiones tenemos de las que preocuparnos. Pronto nos daremos cuenta de que necesitamos muy poco para estar verdaderamente contentos.

El segundo tipo de dar es compartir las enseñanzas. Al enseñarles a otros, los ayudamos a aprender a confiar más en sí mismos. Brindamos recursos materiales para ayudar a resolver las necesidades inmediatas. Pero, si queremos resolver necesidades que son de mayor alcance, enseñamos. No es necesario tener habilidades excepcionales. Simplemente debemos mostrarles a otros el camino al bien. La forma más elevada de enseñanza es el Dharma, que puede ayudar a las personas a encontrar la felicidad y la liberación duraderas.

El tercer tipo de dar es la intrepidez, para eliminar las inseguridades, las preocupaciones y los miedos de los demás. Esta entrega puede ser el intercambio de una palabra amable, la entrega de nuestra fuerza y ​​estabilidad, o nuestra comprensión. Cuando aliviamos las preocupaciones y los temores de los demás, y los ayudamos a sentirse más seguros, podrán encontrar la paz y el respeto por sí mismos.

"Para aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual mediante la observación de los Preceptos, él o ella protege sus seis facultades, purifica sus karmas de cuerpo, voz y mente, y muestra los cuatro comportamientos majestuosos [caminar, permanecer quieto, sentarse, y acostarse], para llevarlos a la madurez espiritual de acuerdo con sus mentalidades y permitirles permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Sila Paramita (la Perfección de la Moralidad)."

El segundo Paramita es seguir los Preceptos o reglas de conducta ética, que contrarresta las preocupaciones y la infelicidad, y nos permite continuar en nuestro camino hacia el Despertar. En un sentido más literal, significa seguir los Preceptos. En un sentido más amplio, el segundo Paramita significa siempre seguir un comportamiento ético, siguiendo las costumbres y leyes de donde sea que estemos. Inicialmente, al comenzar nuestra práctica, podemos enfocarnos en abstenernos de dañar a los demás. Poco a poco, comenzamos a desarrollar y aumentar nuestra virtud. La forma definitiva de esta práctica es beneficiar a los demás.

"Para aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual a través de la adversidad por medio de la Paciencia, él o ella soporta sus palabras abusivas, insultos, calumnias y amenazas con una mente altruista y la mayor resistencia, sin ira ni siquiera cambiar de color, para llevarlos a la madurez espiritual de acuerdo con sus mentalidades y permitirles permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Kshanti Paramita (la Perfección de la Paciencia)."

El tercer Paramita es la Paciencia, que contrarresta la ira y el odio, y nos ayuda a evitar discusiones y a lograr nuestros objetivos. Necesitamos paciencia en casi todo lo que hacemos. Si estamos en la escuela, necesitamos paciencia para perseverar en nuestro estudio. En el trabajo, la paciencia nos ayuda a cumplir nuestras tareas correctamente. En casa, la paciencia es la base para interactuar bien con los miembros de la familia. La paciencia nos permite llevarnos más armoniosamente con quienes nos rodean. Para nosotros, la paciencia nos permite reconocer nuestros malos hábitos y mejorarnos cambiando esos hábitos.

"Para aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual mediante la Perseverancia o el Esfuerzo, él o ella los ayuda con una mente incansable, realiza el progreso energético más destacado con grandes aspiraciones y muestra los cuatro majestuosos comportamientos para llevarlos a la madurez espiritual madurez de acuerdo con sus mentalidades y les permita permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Virya Paramita (la Perfección de la Perseverancia)."

El cuarto Paramita es la Perseverancia o el esfuerzo entusiasta. Es la alegría que traemos a nuestra práctica y a todo lo que vale la pena en nuestras vidas. Es el verdadero deleite que surge de lo profundo de nosotros cuando estamos haciendo lo que es saludable. Nos permite seguir adelante cuando nos sentimos cansados ​​o abrumados. Es refrescante e inspirador. Cultivar un esfuerzo entusiasta contrarresta la pereza, y trae alegría a nuestras vidas cuando sentimos una sensación de logro al terminar lo que hemos comenzado.

"Para aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual mediante la práctica de la Meditación, él o ella utiliza una mente tranquila, una mente sin distracciones y, ante todo, la atención correcta que nunca olvida lo que hizo o dijo hace mucho tiempo, para llevarlos a la madurez espiritual de acuerdo con sus mentalidades y permitirles permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Dhyana Paramita (la Perfección de la Meditación)."

El quinto Paramita es Concentración Meditativa. Nuestra práctica y entrenamiento en disciplina, y nuestro no dañar a otros reducirá y, gradualmente, eliminará nuestros comportamientos físicos y verbales dañinos. Nuestras mentes se volverán más tranquilas y menos agitadas. Cuando nuestras mentes estén así establecidas, podremos concentrarnos mejor. Nuestra concentración inicialmente reducirá y, luego, eliminará gradualmente nuestros pensamientos perturbadores y nuestro comportamiento emocional. Conseguiremos concentración meditativa, lo que nos permitirá descubrir nuestra sabiduría innata. A partir de esto, podemos ver cómo la Disciplina (Preceptos), la Concentración Meditativa y la Sabiduría funcionan juntas y son complementarias.

"Para aquellos que deben alcanzar la madurez espiritual mediante el desarrollo de la Sabiduría, él o ella utiliza una mente intrépida para responder a sus preguntas sobre todos los significados del Dharma y les expone todas las doctrinas, todos los estudios e incluso diversas técnicas y habilidades, para llevarlos a la madurez espiritual de acuerdo con sus mentalidades y permitirles permanecer en el Verdadero Dharma. Esto se llama Prajna Paramita (la Perfección de la Sabiduría)."

El sexto Paramita es la Sabiduría. La Sabiduría contrarresta la Ignorancia y nos permite saber la mejor manera de ayudar a los demás y mejorarnos a nosotros mismos, incluida nuestra capacidad de relacionarnos bien con los demás. Esta sabiduría no es la que se obtiene a través del intenso estudio y análisis de muchos temas diversos. Eso sería buscar sabiduría de fuentes externas. Es nuestra sabiduría innata y omnisciente.

"Por lo tanto, Honrado por el Mundo, practicar los Paramitas no es diferente de aceptar el Verdadero Dharma. Aceptar el Verdadero Dharma significa practicar los Paramitas".

Estas prácticas del Bodhisattva se llaman "Perfecciones" porque nunca realmente se alcanzan, sino que debemos de practicarlas toda la vida, siempre refinándolas, hasta el final de nuestras vidas. 

La práctica de la Generosidad o Caridad nos ayuda a disminuir nuestro Ego. No hay nada que le duela más al ego que dar algo, porque piensa que al dar, pierde; tiene menos. Es por eso que el Budismo lo pone como el primer Paramita o Perfección. Los Preceptos, luego, nos ayudan a corregir nuestra conducta. A diferencia de muchas religiones y filosofías, el Budismo no cree en el mal: las personas hacen actos malvados por su ignorancia del mal que causan y del modo correcto de vivir; si estas personas "malvadas" conocieran el verdadero resultado de sus actos y sus repercuciones, tanto para los otros como para ellos (por el karma), no los cometerían. Por eso la importancia de la medicina (conocimiento) del Dharma. Luego, la Perseverancia o la Paciencia controla nuestros pensamientos, palabras y acciones, y con ello, formamos nuevos patrones de conducta, alineando nuestra voluntad con el Dharma. Pero todo esto requiere esfuerzo. Llevamos incontables vidas rondando por los pasillos oscuros del Samsara, y debemos de corregir cientos, sino miles, de vidas y patrones erróneos para poder realizar progreso. Para poder accesar a nuestro interior, a nuestra pureza innata, debemos de practicar la Meditación - el Dhyana Paramita. A través de la meditación, difundimos las capas ilusorias del ego y podemos accesar nuestra Naturaleza Búdica, nuestra Verdadera Naturaleza, la cual es una con la Energía de Vida de Infinita Luz, Sabiduría y Compasión. Así, por medio de la Caridad (ayudar a los demás), los Preceptos, la Paciencia, el Esfuerzo constante por mejorarnos, la meditación y la recitación (prácticas religiosas budistas), podemos comulgar con el Buda, el Universo, y así, desarrollamos Sabiduría. Este es el mapa al Despertar. 

Ahora, la reina Srimala nos dice que debemos renunciar a tres cosas para aceptar el Verdadero Dharma.

"Honrado por el Mundo, a través del asombroso poder espiritual del Buda, me gustaría exponer aún más el vasto significado de aceptar el verdadero Dharma'. El Buda dijo: 'Habla'.

"La reina Srimala le dijo al Buda: '¿Qué significa aceptar el Verdadero Dharma? La acción de aceptar el Verdadero Dharma no es diferente de la persona que acepta el Verdadero Dharma. Un buen hombre o mujer que acepta el Verdadero Dharma es la acción de aceptar el verdadero Dharma. ¿Por qué? Porque para aceptar el Verdadero Dharma, un buen hombre o una buena mujer renuncia a tres cosas. ¿Cuáles son estos tres? Son (1) cuerpo, (2) vida y (3) riqueza. Él o ella renuncia a su cuerpo a lo largo de futuros nacimientos y muertes, dejando atrás la vejez, la enfermedad y la muerte, para adquirir el Cuerpo del Dharma [Dharmakaya] indestructible, siempre permanente e inmutable de un Tathagata con virtudes inconcebibles. Él o ella renuncia a su vida a lo largo de futuros nacimientos y muertes, para liberarse absolutamente de la muerte, adquirir las virtudes ilimitadas, eternas e inconcebibles y comprender plenamente todo el profundo Dharma del Buda. Él o ella renuncia a su riqueza para adquirir las virtudes infinitas, que nunca disminuyen, que siempre permanecen e inconcebibles, que no están disponibles para otros seres sintientes, y para recibir excelentes ofrendas de otros seres sintientes. Honrado por el Mundo, un buen hombre o mujer que renuncia a estas tres cosas para aceptar el Verdadero Dharma es recordado por todos los Budas y respetado por todos los seres sintientes."

Aquí la reina Srimala, por el Poder del Buda, nos dice que un verdadero budista es quien acepta el Verdadero Dharma, y al hacerlo, renuncia a su cuerpo, su vida y su riqueza. Esto significa que un verdadero budista, al descubrir y revelar el Espíritu del Buda dentro de sí, ve el mismo Espíritu dentro de todos los seres, por lo que pospone su entrada en la Talidad, la Unidad Fundamental (Nirvana), para continuar la labor salvífica del Buda de salvar a todos los seres sintientes, por la eternidad. Este es el Camino del Bodhisattva, el Buda que pospone su Parinirvana para continuar renaciendo en los mundos y llevar a todos los seres al Despertar y la salvación. Así, descarta su cuerpo vida tras vida, y utiliza todos sus recursos para preservar, promover y hacer el Verdadero Dharma accesible a todos los seres, haciendo de este mundo una Tierra Pura. Esta es la importancia del Verdadero Dharma, pues sin el mismo, no hay real evolución espiritual ni salvación.

La reina Srimala ahora hace da una oscura profecía, al prever que  en la Era Final del Dharma (Mappo), la era en la cual vivimos, el Verdadero Dharma estará fraccionado, dividido, pues los mismos budistas - por influencia de Mara - habrán fracturado el Cuerpo del Buda en el mundo, la Sangha. Pero esta oscura profecía contiene una esperanza, y es que, aunque el Cuerpo del Buda se haya fragmentado, el mismo no pierde su unidad, pues el Verdadero Dharma seguirá vivo, gracias a los Hijos del Buda, los Bodhisattvas, quienes lo preservarán en la Tradición Budista.

"Honrado por el Mundo, cuando el Dharma esté terminando, mientras bhikṣus, bhikṣuṇis, upāsakas y upāsikas destruirán el Sangha, se dividirán en facciones, disputarán y dispersarán. Un buen hombre o mujer que acepte el Verdadero Dharma sin adulación, engaño, o la falsedad se deleitarán en el Verdadero Dharma y se unirán a los amigos del Dharma. Unirse a amigos del Dharma significa que él o ella definitivamente recibirá una buena profecía de los Budas."

Cuando vemos el estado actual del Budismo y del mundo, no podemos negar que vivimos en la Era Final del Dharma, pero aún cuando todos los signos de la decadencia se encuentren alrededor de nosotros, y aún cuando el mundo se suma en la Ignorancia y la Oscuridad, la Llama del Verdadero Dharma sigue brillando fuerte gracias a la escuela Tendai. Ahora, lamentablemente, esta Luz se ha preservado solo en Japón, y solo recientemente ha empezado a esparcirse por Occidente, por lo que lo único que tenemos en el mundo hispano es una pequeña llama, y todos nosotros debemos de poner de nuestra parte - cumplir nuestro Voto del Bodhisattva para con el Verdadero Dharma - y unir esfuerzos para incrementarla e iluminar una esquina de nuestro mundo.

El escuchar las palabras de Srimala, el Buda se alegró y vió que su discípula, su Hija, no había retrocedido en su Voto, y dijo:

“De hecho, Śrimala, como usted dice, aceptar el Verdadero Dharma tiene un poder asombroso. A manera de analogía, quienquiera que sea tocado aunque sea ligeramente por un hombre fuerte siente un gran dolor. De la misma manera, Śrimala, aceptar incluso un poco del Verdadero Dharma puede angustiar a los Maras. De hecho, Śrimala, no veo ningún otro buen dharma que pueda preocupar a los Maras como lo puede hacer aceptar incluso un poco del Verdadero Dharma."

El Buda trata de impresionar en nosotros el verdadero Poder del Dharma, el cual tiene el poder y la capacidad de transformar nuestras vidas y el mundo. No hay nada que angustie más a Mara, el Maligno, que el que un devoto llegue al Verdadero Dharma, pues solo el Verdadero Dharma puede transformar a los seres ordinarios en Hijos del Buda, Bodhisattvas, encargados de realizar la labor del Buda en el mundo. Incluso el aceptar aunque sea una porción del Verdadero Dharma es superior que aceptar cualquier otra fe o denominación budista, como nos dice el Buda:

"A manera de otra analogía, la forma y el color del rey buey no tienen paralelo y superan a los de todos los demás bueyes. Asimismo, las raíces de bondad de un jinete del Mahayana que acepta aunque sea un poco del Verdadero Dharma superan las de los jinetes de los Dos Vehículos. ¿Por qué? Porque aceptar el Verdadero Dharma tiene vastas virtudes.

"A manera de otra analogía, el Monte Sumeru, rey de las montañas, supera a todas las demás montañas en tamaño y majestuosidad. Del mismo modo, las raíces de bondad de un devoto del Mahayana que acepta el Verdadero Dharma con una mente altruista, sin siquiera pensar en su vida o su riqueza, superan a las de los devotos veteranos del Mahayana que están apegados a sus vidas y riquezas, sin mencionar los de los devotos de los Dos Vehículos. ¿Por qué? Porque aceptar el Verdadero Dharma tiene vastas virtudes.

"Por lo tanto, Śrimala, debes exponer el vasto significado de aceptar el Verdadero Dharma para enseñar y establecer seres sintientes. De hecho, Śrimala, aceptar el Verdadero Dharma trae grandes beneficios, grandes bendiciones y grandes frutos espirituales. Śrimala, durante innumerables asaṁkhyeyas de kalpas, expuse las virtudes y beneficios de aceptar el Verdadero Dharma, pero nunca llegué a su límite. De hecho, aceptar el Verdadero Dharma tiene virtudes inconmensurables e ilimitadas".

Al igual que la reina Srimala, todos debemos de aceptar el Verdadero Dharma del Buda Eterno y pregonarlo en las diez direcciones, esparciendo la Buena Nueva del Buda a todos los seres.